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martes, 13 de octubre de 2020

Un nobel con sabor a poco darle al PMA (Programa Mundial de Alimentos)

 Por Rolando Prudencio Briancon: 

Para nadie es un secreto que la otorgación del premio nobel de la paz está tan devaluado, que comparativamente se asemeja a la devaluada imagen de los EE.UU., que tiene hoy por su historial de iniquidades que infringe a medio planeta.

Así ya lo hizo notar el nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel, en ocasión de que quien recibiera el 2009 fuera el ex presidente estadounidense Barak Obama, dirigiéndole una carta, y cuestionándole por su inconfesable interés de intervenir en el conflicto sirio: "Armar rebeldes para luego autorizar la intervención de la OTAN, no es digno de merecer el nobel", le hizo notar. 

Así mismo le recuerda que no hizo hecho nada para sancionar a quienes a título de las armas de destrucción masiva inventaron esa infame historia para el saqueo a sangre y fuego del petróleo de esa nación. Así mismo le recordó otras razones que no le hacen merecedor a ese galardón. 

Pero en cuanto a flamante premio otorgado ayer al Programa Mundial de Alimentos, es muy suspicaz que se haga a una institución creada para ese efecto a nivel mundial, por lo que no tiene nada de notable para merecer al nobel, pues es un ente burocrático creado para el efecto, que no tiene mayor relevancia merecerlo.

Obviamente que todo esfuerzo que se haga por combatir el hambre en el mundo es digno de un incesante reconocimiento, pues no debe haber mayor drama en este planeta ver que la gente muera de hambre; más aún si la post pandemia del covid traerá hambrunas en todo el mundo, pero convengamos que para eso se creó el PMA y cuenta con todo el know how para esa labor. 

Quienes sí marcaron -y siguen haciéndolo- la dignísima diferencia por su aporte contra otra calamidad fueron las brigadas médicas cubanas: Henry Reeve quienes cumplieron su internacionalista e invaluable aporte a la lucha contra la pandemia en una treintena de países a lo largo y ancho del planeta. 

Y es que países como Italia que posee los más adelantados avances en medicina, han reconocido la desprendida y solidaria labor en la lucha contra el covid, de donde después de cumplir una desinteresada labor, fueron despedidos con agradecimientos eternos. 

Pero no fue del único país de donde se fueron despedidos con esa demostración de gratitud. Del Perú, Argentina, México y otros varios de Europa y África también se llevaron el cariño y aprecio de la gente, como de sus gobiernos.

Claro que por su genética generosidad la revolución cubana, a través del presidente Miguel Diaz Canel y el canciller Bruno Rodríguez ha resaltado este nombramiento, 

enviando sendos mensajes mediante sus cuentas Twitter, señalando: "Cuba felicita al PMA, premiado con el Nobel de la Paz 2020 y agradece su cooperación ejemplar con nuestro país durante décadas", escribió el presidente, y a su vez el canciller exteriorizó su punto de vista: "Merecido reconocimiento con Premio Nobel de la Paz a Programa Mundial de Alimentos, cuyo personal, con abnegada y altruista labor, contribuye cada día a llevar asistencia alimentaria a cerca de 100 millones de personas que padecen hambre en el mundo". 

Y es que como diría el comandante Fidel Castro: "y la Revolución cubana seguirá triunfando...", que más allá de cualquier reconocimiento nobiliario -el nobel- por su aporte a la humanidad, es su espíritu revolucionario el que saciar el hambre por alcanzar un mundo más justo y solidario. 

rolandoprudenciobriancon@gmail.com 

sábado, 13 de junio de 2020

El capitalismo usa a la pandemia para destruir a la humanidad


Por Diego Olivera Evia:
La crisis moral y ética de la acción del fascismo latinoamericano

Ante el alud de críticas por lo que la opinión pública percibió como una ‘mala gestión’ de la pandemia, algunos gobernantes argumentaron también que la celeridad del ataque pandémico les había pillado por sorpresa… Donald Trump, por ejemplo, no dudó en afirmar repetidas veces -cuando se produjeron en su país las primeras muertes por coronavirus, meses después de China o de Europa, que "nadie sabía que habría una pandemia o una epidemia de esta proporción", y que se trataba de un "problema imprevisible", "algo que nadie esperaba", "surgido de ninguna parte.


Se pueden decir muchas cosas para explicar la escasa preparación de las autoridades ante este brutal azote, pero el argumento de la sorpresa no es de recibo. Primero, porque hay un proverbio famoso en salud pública: "Los brotes son inevitables, las epidemias no". Segundo, porque decenas de autores de ficción y de ciencia ficción -desde James Graham Ballard a Stephen King pasando por Cormac McCarthy o el cineasta Steven Soderbergh en su película Contagio (2011)- describieron en detalle la pesadilla sanitaria apocalíptica que amenazaba al mundo. Tercero, porque personalidades visionarias – Rosa Luxemburgo, Gandhi, Fidel Castro, Hans Jonas, Ivan Illich, Jürgen Habermas- avisaron, desde hace tiempo, que el saqueo y el pillaje del medio ambiente podrían tener consecuencias sanitarias nefastas.

Porque epidemias recientes como el SARS de 2002, la gripe aviar de 2005[27], la gripe porcina de 2009[28] y el MERS de 2012 ya habían alcanzado niveles de pandemia incontenible en algunos casos y habían causado miles de muertos en todo el planeta. Quinto, porque cuando se produjo la primera muerte por el nuevo coronavirus en Estados Unidos, el 10 de marzo de 2020 en Nueva Jersey -como ya hemos dicho-, hacía casi tres meses que la epidemia había estallado en Wuhan y había desbordado rápidamente todo el sistema sanitario tanto en China como en varias naciones europeas; o sea, hubo tiempo para prepararse. Y sexto, porque decenas de perspectivistas y varios informes recientes habían lanzado advertencias muy serias sobre la inminencia del surgimiento de algún tipo de nuevo virus que podría causar algo así como la madre de todas las epidemias.

El más importante quizás de estos análisis fue presentado, en noviembre de 2008, por el National Intelligence Council (NIC), la oficina de anticipación geopolítica de la CIA, que publicó para la Casa Blanca un informe titulado «Global Trends 2025: A Transformed World». Este documento resultaba de la puesta en común -revisada por las agencias de inteligencia de Estados Unidos- de estudios elaborados por unos dos mil quinientos expertos independientes de universidades de unos treinta y cinco países de Europa, China, la India, África, América Latina, mundo árabe-musulmán, etc.

Con insólito sentido de anticipación, el documento confidencial anunciaba, para antes de 2025, "la aparición de una enfermedad respiratoria humana nueva, altamente transmisible y virulenta para la cual no existen contramedidas adecuadas, y que se podría convertir en una pandemia global". El informe avisaba que “la aparición de una enfermedad pandémica depende de la mutación o del reordenamiento genético de cepas de enfermedades que circulan actualmente, o de la aparición de un nuevo patógeno en el ser humano que podría ser una cepa de influenza aviar altamente patógena como el H5N1, u otros patógenos, como el SARS coronavirus, que también tienen este potencial".

El informe advertía, con impresionante antelación, que "si surgiera una enfermedad pandémica, probablemente ocurriría en un área marcada por una alta densidad de población y una estrecha asociación entre humanos y animales, como muchas áreas del sur de China y del sudeste de Asia, donde no están reguladas las prácticas de cría de animales silvestres lo cual podría permitir que un virus mute y provoque una enfermedad zoonótica potencialmente pandémica…".

Los autores también preveían el riesgo de una respuesta demasiado lenta de las autoridades: “Podrían pasar semanas antes de obtener resultados de laboratorio definitivos que confirmen la existencia de una enfermedad nueva con potencial pandémico. Mientras tanto, los enfermos empezarían a aparecer en las ciudades del sureste asiático. A pesar de los límites impuestos a los viajes internacionales, los viajeros con leves síntomas o personas asintomáticas podrían transmitir la enfermedad a otros continentes". De tal modo que “olas de nuevos casos ocurrirían en pocos meses. La ausencia de una vacuna efectiva y la falta universal de inmunidad convertiría a las poblaciones en vulnerables a la infección. En el peor de los casos, de decenas a cientos de miles de estadounidenses, dentro de los Estados Unidos, enfermarían, y las muertes, a escala mundial, se calcularían en millones".

Como si ese documento no fuera suficiente, otro informe más reciente, de enero de 2017, elaborado esta vez por el Pentágono y también destinado al presidente de Estados Unidos (que ya era Donald Trump), alertó de nuevo claramente que “la amenaza más probable y significativa para los ciudadanos estadounidenses es una nueva enfermedad respiratoria” y que, en ese escenario, "todos los países industrializados, incluido Estados Unidos, carecerían de respiradores, medicamentos, camas hospitalarias, equipos de protección y mascarillas para afrontar una posible pandemia..

A pesar de tan explícitas y repetidas advertencias, Donald Trump no dudó en deshacerse, unos meses después de este último informe, del Comité encargado -en el seno del Consejo de Seguridad Nacional- de la Protección de la Salud Global y la Biodefensa, presidido por el almirante Timothy Ziemer, un reconocido experto en epidemiología. Ese Comité de técnicos era precisamente el que debía liderar la toma de decisiones en caso de una nueva pandemia… "Pero –explica el periodista Lawrence Wright, que entrevistó a Ziemer y a todos los miembros de ese Comité- Trump eliminó a quienes más sabían sobre este asunto… Uno de tantos errores colosales del presidente de Estados Unidos. Los anales mostrarán que ha sido responsable de uno de los fallos de salud pública más catastróficos de la historia de este país.

Si hubiera escuchado, hace meses, las advertencias de los servicios de inteligencia y de los expertos en salud pública sobre la grave amenaza que suponía el brote de coronavirus en China, la actual explosión de casos de covid-19 podía haberse evitado. Hubiese bastado también que Trump y otros dirigentes mundiales escucharan los repetidos avisos de alerta difundidos por la propia OMS. En particular el grito de alarma que esta organización lanzó en septiembre de 2019, o sea la víspera del primer ataque del nuevo coronavirus en Wuhan.  La OMS no dudaba en prevenir que la próxima plaga podía ser apocalíptica: "Nos enfrentamos a la amenaza muy real de una pandemia fulminante, sumamente mortífera, provocada por un patógeno respiratorio que podría matar de 50 a 80 millones de personas y liquidar casi el 5% de la economía mundial. Una pandemia mundial de esa escala sería una catástrofe y desencadenaría caos, inestabilidad e inseguridad generalizadas. El mundo no está preparado.

La crisis moral y ética de la acción del fascismo latinoamericano


EEUU apoya los asesinatos en Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia

Para nadie es sorpresa la facilidad con la que el Gobierno de los Estados Unidos -independiente de quién sea el que esté a la cabeza- interviene en la política local de sus países “aliados” cuando ésta no coincide con sus intereses. En esta línea es que el Secretario de Estado Norteamericano, mano derecha del presidente Trump, Mike Pompeo, anunció este lunes que están “trabajando para apoyar a los gobiernos” de América Latina. Para luego asegurar que “Cuba y Venezuela” podrían intentar “secuestrar las protestas”.

Es preciso recalcar que el “mito cubano” es una de las excusas más antiguas de los gobiernos estadounidenses para intervenir países latinos. Fue precisamente para combatir el surgimiento de “una nueva Cuba” que Estados Unidos intervino en el Golpe de Estado de 1973 a favor de los golpistas con el empresariado chileno detrás. Sin embargo, a este mito se le ha sumado el fantasma de Venezuela que ya incluso raya en la caricatura (no olvidar el famoso #Chile zuela durante las elecciones de 2017). Lo que de conjunto no es otra excusa para poder intervenir políticamente en la región.

No es solo Chile, fue Puerto Rico, es Ecuador, Colombia y el golpe en Bolivia. El enorme y heroico alzamiento de las masas trabajadoras contra sus condiciones de miseria sostenida por los gobiernos locales ha asustado al gran capital norteamericano. La inestabilidad que enfrentan las derechas locales no da confianza a los grandes dueños del mundo de que puedan resolver las crisis de manera autónoma, sino que tiene que intervenir todo el peso del imperialismo norteamericano.

Colombia la base de la droga y los asesinatos a indígenas y luchadores sociales
La convocatoria a la protesta tuvo su origen en una confluencia entre los sindicatos y varios movimientos sociales. Desde allí creció y ahora suma a organizaciones de estudiantes, de campesinos, de mujeres, de indígenas, de afrodescendientes y, por supuesto, a opositores del gobierno. La hipocresía del presidente de Colombia, Duque ha creado una crisis política y un ataque a los pueblos indígenas.

Entre las razones iniciales del descontento se encuentran iniciativas como la propuesta de reducir el salario para los jóvenes hasta ubicarlo en 75% del mínimo y los supuestos planes para eliminar la parte pública del sistema de pensiones. También se acusa al gobierno de querer privatizar empresas estatales como Ecopetrol.
El Ejecutivo de Duque ha negado la veracidad de muchas de estas medidas, varias de ellas han sido esbozadas públicamente por personas u organizaciones próximas al gobierno, incluyendo al expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, líder del oficialista Partido Centro Democrático. Otros señalamientos se basan en intenciones que sus críticos le atribuyen al gobierno.

“Los organizadores del paro nacional dicen que se podría dar una eliminación de la pensión cómo derecho de los trabajadores”, señala un texto sobre “las 10 razones del paro nacional” publicado en la web de la Escuela Nacional Sindical. En respuesta, desde el gobierno se afirma que la convocatoria se basa en falsedades.

Plan Condor II
“Hay muchas voces que llaman a incendiar la sociedad y a la violencia basados en mentiras”, señaló Duque la semana pasada. Los cambios políticos en América Latina y el Caribe estos últimos años, se han visto reflejados en un serio debilitamiento de los organismos multilaterales regionales. Se reflotó la nefasta y retrógrada OEA, que, como simbolismo, es un grave antecedente contra la soberanía regional y posiblemente ahora asistimos al surgimiento del Plan Cóndor.

La creación del ‘Foro para el progreso de América del Sur’, Prosur, el pasado 22 de febrero, no parece ser una improvisación y, entre más repite el presidente chileno Sebastián Piñeira que “no es un foro ideológico” menos creíble se hace. Lo que debe preocupar y ocupar a América Latina y el Caribe es la discusión a puertas cerradas que sostuvieron esos presidentes de Prosur. Si no hubiese planes oscuros de por medio, la reunión realizada en Santiago de Chile habría sido transmitida por los medios de comunicación.

Preocupa más aún cuando el presidente de Brasil Jair Bolsonaro acaba de visitar Estados Unidos donde además de reunirse con su homólogo, realizó una sonada visita a la CIA. Los líderes del Foro Prosur comparten profundas coincidencias, entre ellas: su sumisión y admiración por el presidente Donald Trump, su deseo de hacer desaparecer cualquier movimiento progresista, su odio a las ideas izquierdistas, su deseo de colaborar militarmente con Estados Unidos y la OTAN, la decisión de restaurar las ideas del neoliberalismo y las privatizaciones, entre otras.

Unasur bajo ataque
Entre sus tácticas para afincar su proyecto, utilizan el método del descrédito. Argumentan que la Una sur ha fracasado aduciendo que hay un “exceso de ideologismo y de burocracia”. Lo cierto es que, si la Una sur está prácticamente inactiva hace más de tres años es por el sabotaje que realizaron los representantes de algunos países, que intentaron imponer un Secretario General, sabotearon la convocatoria a reuniones y no permitieron la aprobación del presupuesto. El presidente colombiano Iván Duque dijo que la Una sur será reemplazada por Prosur, y a esos ataques se sumó el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourão, quien considera que la Una sur murió.

A más de eso, suenan cínicas las palabras del presidente chileno Piñera cuando dijo que Prosur “está abierto a todos los países que cumplan con dos requisitos esenciales. Primero, vigencia clara de la democracia y del estado de derecho y segundo, respeto pleno a las libertades y a los derechos humanos de sus habitantes”.
El presidente chileno nos quiere dar lecciones de democracia y derechos humanos cuando él mismo hace unos años, expresó su profunda solidaridad con el dictador Pinochet, quien fue uno de los líderes del Plan Cóndor en Sudamérica, que ocasionó mucho dolor y muerte en el Cono Sur. La pregunta clave que debemos hacernos luego de la creación de Prosur es: ¿qué hay detrás de eso? La declaración firmada es apenas la fachada.

Estados Unidos y los gobiernos afines a Trump han puesto todo su empeño para que la OEA sea el único el foro de discusión política en la región; por otro lado, si de aranceles y comercio se trata, ahí están la Asociación Latinoamericana de Integración Ala di, el Mercosur y la Comunidad Andina. ¿Para qué entonces un nuevo foro? Algunas acciones, en especial del presidente Bolsonaro, que al parecer ahora es el factor de cohesión del grupo, podrían ayudarnos a entender.

La nueva realidad de América Latina bajo el mando de EEUU
La sociedad humana avanza hacia una crisis global, en el marco del capitalismo, el resurgimiento del fascismo en Europa y América Latina, impulsado por el modelo imperial de EEUU, con la presidencia del magnate Donald Trump, que ha impuesto sus reglas del juego, logrando controlar a la Unión Europea (UE), como a la OTAN el brazo militar de la UE, en ese mismo sentido aplica mecanismos, para intentar controlar a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Un informe de la CELAC advertía los posibles efectos del modelo gringo desde las promesas de campaña y a partir de la (inesperada) asunción al Gobierno de Donald Trump suenan las alarmas sobre un “retorno al proteccionismo” en Estados Unidos (EE. UU.) como amenaza al orden global neoliberal.

Se ha renovado la discusión liberalismo-proteccionismo desde una postura hegemónica que plantea ambas alternativas como contradictorias y en la que el proteccionismo sería un lastre del “populismo de derecha” de Trump que atenta contra los logros del neoliberalismo a nivel internacional. Así, desde la prensa hegemónica -que se hace eco de las voces expertas más calificadas- se viene advirtiendo sobre los perjuicios de los lineamientos proteccionistas impulsados por el Gobierno, en particular, los efectos en la economía y geopolítica internacional y, también, para América Latina y el Caribe (ALC).

(*) Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com

viernes, 8 de mayo de 2020

La incursión mercenaria contra Venezuela: realidades y retos


  
Por Ernesto Wong Maestre: 
La incursión armada contra la Nación venezolana dirigida desde organizaciones de Colombia y de EE.UU, por grupos de mercenarios en tres puntos geográficos del país, con el centro focal en la capital Caracas, debe comenzar a comprenderse en razón de los primeros datos informativos recibidos, de escuchar los testimonios de algunos de sus protagonistas y de relacionar todo ello con las propias declaraciones de los gobiernos agresores emitidas con anterioridad en más de quince años, con varios momentos intensos a partir de 2013 con el lamentable fallecimiento del entonces Presidente Hugo Chávez Frías. Para avanzar en ese necesario estudio, se proponen aquí algunas las reflexiones que se constituyen como retos del conocimiento dirigidos a ejercer una defensa más integral de la Nación por parte del pueblo venezolano convertido en fuerza organizada competente y capaz de defender su revolución.



Primer Reto: La amplia operación autodenominada por sus organizadores Gedeón, hasta ahora no totalmente revelada en todos sus componentes operacionales, por razones del propio fracaso inicial, forma parte de un plan estratégico de naturaleza geopolítica agresiva o fascista elaborado desde varias instancias de poder del gobierno de los EE.UU, y ejecutado en esta fase mediante un plan operacional con mercenarios y el gobiernos lacayo de Colombia, tal y como lo establecen los preceptos de la actual doctrina militar estadounidense dirigidos a minimizar los riesgos políticos para esa coalición de grupos ultraconservadores dentro del Estado federal: el uso de mercenarios y los segmentos juveniles identificados con el “american way of live”.

La apurada declaración de Mike Pompeo, a pocas horas del fracaso militar, de intentar proteger a sus mercenarios connacionales apresados y amenazar a Venezuela si no los deporta, importándole un bledo sus mercenarios venezolanos capturados, es muestra de lo que pudiera significar políticamente otro fracaso de aventuras bélicas con sus estadounidenses, en territorios fronterizos a Venezuela donde ejercen todo su poder y a donde sus corporaciones dirigen cuantiosas inversiones, sea en su colonia colombiana, como en la pseudocolonia Panamá, o en territorios caribeños de sus aliados de la OTAN. 

Segundo: Tal operación está concebida en tiempo y espacio para el contexto de una supuesta “desmovilización social” por la Cuarentena decretada oficialmente desde mediados de marzo debido a la pandemia causada por el Covid-19 y en un contexto mediático internacional que para la visión del agresor le tiende a favorecer, toda vez que éste ha preparado, a lo que consideran su “opinión pública internacional”, durante más de seis años, para conseguir el mayor respaldado a su obcecado fin de “cambio de régimen” con posturas negativas hacia el presidente venezolano Nicolás Maduro quien –dicho sea de paso- fue reelecto de forma libre y soberana por el pueblo en mayo de 2018, en una contienda electoral con participación de partidos de oposición y ampliamente garantizada la participación popular.

De la identificación de esta operación Gedeón con los intereses, intenciones y geoestrategias del gobierno de Trump no debe quedar dudas puesto que ella fue precedida no solo por acciones antivenezolanas de política exterior, como es el acoso y despojo financiero o el bloqueo comercial y económico, también extraterritorial,  sino por reiteradas declaraciones de corte ideológico contra del socialismo en los marcos de la política interna, las cuales denotan, tanto el ascenso vertiginoso de esas ideas en la política criolla estadounidense como la aceptación cada vez mayor en los planos mundiales de la justeza de la causa bolivariana –igual que la martiana- lo que es considerado desde hace más de cuatro años “la amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad, no de la Nación norteamericana como arguyen los ultraconservadores, sino del establishment dominante en EE.UU.

La operación Gedeón fue preparada por los manuales de guerra del dúo Pentágono-CIA y ejecutada centrando su atención en las grandes ciudades, en este caso Caracas, creando puntos potenciales de proyección para acciones futuras de su correspondiente Comando del Ejército como es el aeropuerto de Maiquetía, y atacando tipo “pinzas” por pequeños comandos fuertemente armados acompañados de grupos de delincuentes o narcotraficantes chantajeados o cooptados y apoyados en cierta población criolla descontenta, sobre cada objetivo que se van trazando desde que inician operaciones. Todo pensado con una linealidad característica del pensamiento soberbio, prepotente y oportunista que ha caracterizado la conducción de la política guerrerista de EE.UU. 

Tercero:  La capacidad de acción colectiva defensiva del Estado venezolano –como categoría de la teoría política- donde se debe considerar esa integración cívico-militar que viene desarrollándose desde 1999, y ahora como unidad cívico-militar-policial entre los propios integrantes del cada vez más amplio Bloque Histórico (pueblo organizado en gobierno, asociaciones, partidos y movimientos sociales de amplio espectro, consejos comunales, grupos de tareas especiales, entre otros tipos)  que lideran en cada una de las batallas emprendidas por la defensa de la soberanía, la libertad y la independencia, es algo crucial para comprender como transcurre el desenlace del conflicto que se está viviendo hoy, 6 de mayo en Venezuela, a partir de iniciar la operación cívico-militar-policial “Negro Primero” que derrotó la operación mercenaria Gedeón.

Al mismo tiempo, todo ello debe evaluarse, en su más amplio sentido, como ejercicio de autoestima y autorreconocimiento de identidad nacional del propio Bloque Histórico, algo que el adversario no logra comprender, y si lo lograra, no lo tuviera en cuenta, por razones de utilidad y de la misma naturaleza de sus intenciones expansionistas a base del mercenarismo y de posturas desclasadas de ciertos elementos sociales dispersos y fragmentados en grupúsculos.

Cuarto: Por tales razones, la alta capacidad de acción colectiva (CAC) del Bloque Histórico, liderado por el Presidente Maduro y el equipo unido de gobierno, es al mismo tiempo subestimada por algunos grupos del “establishment” estadounidense y enmascarada o ignorada por otros que son quienes contratan a las empresas, como la tal Silvercorp que hacen las guerras por encargo, y éstas, apoyadas logísticamente por otras instituciones de EE.UU como la NSA para la información satelital y de internet o la DEA para cooptar o chantajear a cabecillas del narcotráfico y de la delincuencia que se le anexa,  planean operaciones tipo Gedeón donde casi todas sus acciones se instrumentan, sean con mercenarios armados o de cuello blanco, o con uniforme militar –para lo cual manipulan a muchos de sus contratados con la falsa bandera de “la captura del dictador” o de “ayudar a liberar a Venezuela”- a partir de macabros planes de guerra, desestabilización política, búsqueda a toda costa del pretendido caos social, derramamiento masivo de sangre e intervención militar estadounidense para derrocar al gobierno bolivariano, detener el proceso de transformaciones sociales, esencia de la Revolución Bolivariana, y poder apoderarse de los recursos y riquezas de la Nación, y con ellos una supremacía de dominación mayor sobre

Nuestra América con el fin de tratar de contrarrestar y detener el poderío creciente de la China socialista de Mao Tse Tung y Xi Jinping, y evitar también el fortalecimiento de las posiciones aliadas de los gobiernos de Rusia, Irán, Bielorrusia, Turquía, entre otros actores, en la región considerada como “el patio trasero” del imperio.

Quinto: Quienes en el establishment enmascaran o falsean la realidad venezolana a ex profeso, conocen casi plenamente lo que va a suceder con sus planes injerencistas e intervencionistas contra la Revolución Bolivariana, haciendo caso omiso y violando el derecho internacional,  no solo previendo las presiones políticas que ocasionarán para tratar de obligar al Bloque Histórico a ceder posiciones y al gobierno a negociar -en condiciones menos favorables para la Revolución- con los relevos políticos que preparan para sustituir a Juan Guaidó quien, con este fracaso, es el “culpable” más evidente, sino también los provechos mediáticos contrarrevolucionarios antisocialistas a conseguir para respaldar su política exterior de acoso, de uso intenso de fake news y bloqueo contra Venezuela, Cuba y Nicaragua,  y su política interna dirigida por el llamado Estado Profundo (Deep State) de corte antisocialista con la anacrónica bandera anticomunista que aún tiene sus efectos perversos en muchos segmentos sociales.

No solo de EE. UU sino en casi todos los países del mundo. De ahí es que Trump haya estado en los últimos meses exigiendo al seudo presidente colombiano Iván Duque hacer algo o “cumplir con su deber” contra la Revolución de Venezuela pues pareciera que a través de su amplia población colombiana de unos 6 millones de personas residiendo en territorio venezolano sus imaginarios constituyen políticamente los principales testimonios de las bondades de la Revolución para con esa población. Eso lo han estudiado ampliamente los llamados “tanques pensantes” yanquis a través del Big Data que controla la NSA ya que son evidentes dos realidades que les aportan las estadísticas psicográficas y de intenciones políticas o de imágenes compartidas 

Una, la referida a los millones de población de origen colombiano, pues la gran mayoría no puede ocultar en sus comunicaciones ante sus familiares que quedaron en Colombia la realidad venezolana, sus beneficios para ella en servicios gratuitos de salud, de educación y universidad, viviendas asequibles, así como su incomprensión o rechazo a lo que promueve Duque contra ella misma en su afán de debilitar al Gobierno Revolucionario. Todo ello es compilado y analizado por esos “think thank”. En lo más profundo, a los añejos sentimientos familiares contra la emigración forzada por la oligarquía colombiana, se unen los sentimientos de rechazo a los intentos de Duque-Trump de arrebatarles sus status sociales logrados en Venezuela. Ello explica en parte el “desmarque” también apresurado que ha intentado hacer Duque ante la opinión pública colombiana, al verse fracasado ante los demoledores argumentos expuestos por el Presidente Maduro desde pocas horas después del fracaso de Gedeón.

 Y la otra: esas mismas estadísticas acopiadas, compiladas y estudiadas a través del Big Data las compilan y estudian sobre la población venezolana que usa el correo o las redes por internet y las aplicaciones (APP) para los celulares y que muestran los cambios de opinión sobre el Presidente Nicolás Maduro en amplios segmentos sociales –insertos entre los dos bloques antagónicos de poder-  que hace dos años lo identificaban con peyorativos calificativos o términos de indiferencia, y desde hace más de medio año lo comienza a apreciar  -varios millones más de ciudadanos y ciudadanas- como un buen o aceptable protector y líder del proceso de cambios frente a los desmanes especuladores en el comercio controlado por la burguesía vendepatria. De ahí que haya elementos interesantes a considerar en los resultados aportados por el sistema del Carnet de la Patria y en las encuestas de Hinterlaces, dando cuenta –en términos de teoría política- de una mayor legitimidad y de estabilidad política con una mayor participación sociopolítica en la vida diaria venezolana, incluida la aceptación voluntaria y masiva de la Cuarentena anti coronavirus.   

Sexto: Es una necesidad definir debidamente las connotaciones ético-axiológica, geopolítico-geoestratégica, cívico-militar-policial y jurídico-internacional, de la operación Gedeón enmarcada en un plan mayor –como se ha dicho antes-  junto al Comando Sur del Ejército estadounidense que por la disposición de los puntos de desembarque de los mercenarios podría indicar un intento de garantizar, con un control del aeropuerto de Maiquetía, puerto de la Guaira, Puerto Cabello y Puerto La Cruz unas bases de apoyo para que tropas del Comando Sur se instalen, con el argumento falaz para la opinión pública internacional de proteger a la población venezolana del “dictador” y una vez ocupado esos territorios, sea más complicado vencerlo militarmente, con lo que el bloqueo marítimo a Venezuela, según las declaraciones de Trump lo podría implementar con mayor efectividad.

Una vez hubiera iniciado esa etapa se darían órdenes de iniciar otros planes de agresión por las fronteras colombianas y brasileñas vinculados con los grupos de la contrarrevolución interna, y desde esos puntos ocupados por los invasores se incentivarían y respaldarían a otras redes delincuenciales para que se apropien con violencia de urbanismos y edificios donde es complicada la acción de las FANB y el país podría entrar en compleja situación sociopolítica. Hecho eso se estaría ante un caso semejante al de Siria 2011-2016 más que el de República Dominicana 1965 o Panamá 1989, donde el ejército de los EE. UU invadió, asesinó a cientos de personas y dominó sin encontrar mayor resistencia. Por ello, urge de inmediato describir articuladamente la planeación y los posibles objetivos inmediatos y mediatos que el agresor se planteó para la fase “sucia” a cumplir por la operación Gedeón, como son su logística para su puesta en ejecución, los territorios a controlar mediante el crimen indiscriminado y sus posibles apoyos de segmentos sociales desclasados.

También, configurar las causas del evidente fracaso de la operación Gedeón, así como los significados y el sentido que cada connotación enunciadas al inicio tienen, tanto para el agresor, el gobierno de Donald Trump con su lacayo Duque, como para el agredido, el pueblo-gobierno de Venezuela liderado por Nicolás Maduro. Esas dimensiones de estudio constituyen necesidades imperantes cognitivas como base para ejercer con mayor poder la soberanía nacional y garantizar la defensa de la independencia para ganar la batalla antimperialista, no solo de Venezuela sino de todos los pueblos decididos a ser libres y de emanciparse por sí mismos y que aprecian esperanzadoramente los logros alcanzados por la Revolución Venezolana.

El reto es cognitivo y también para la praxis emancipadora porque como dice el apotegma: “La teoría sin praxis es nula pero la praxis sin teoría es ciega” y los neoliberales con su mente colonizadora intensificaron sus planes en los últimos cuarenta años para excluir de las escuelas y universidades el pensamiento crítico descolonizador y liberador que da luz en la batalla emancipadora. 

 wongmaestre@gmail.com


miércoles, 25 de marzo de 2020

Reflexiones en tiempos de cuarentena



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
¿Se puede escribir de algo que no sea del coronavirus? ¿No se estará produciendo un hostigamiento mediático sobre el tema? En lo personal, teniendo claro lo que mi familia y yo debemos hacer para cumplir con las normas que ha dictado la Organización Mundial de la Salud para evitar el contagio y la expansión, he decidido no seguir leyendo miles y miles de recomendaciones de todo tipo que llegan, incluso algunas bastante contradictorias.

El atosigamiento de los que escribimos para tratar de explicar el fenómeno en el marco de las ciencias sociales y políticas no deja de ser menor. Paradójicamente el encierro obligatorio ha hecho que las personas tengan más tiempo para leer, eso se ha notado. Tal vez esa sea una de las pocas cosas buenas que nos deja esta pandemia.


Es loable el afán de informar acerca de la expansión de la enfermedad, los avances en términos científicos para enfrentarla y las probables repercusiones que este acontecimiento tendrá a futuro para toda la humanidad.

He tratado de imaginarme el alcance de lo que esta situación pueda significar para la humanidad y me resulta imposible llegar hasta el final. Por supuesto, lo hago desde la perspectiva de lo que siempre he sido y lo que soy, de lo que siempre he pensado y que pienso. Ya lo escribí la semana pasada, pero lo quiero repetir: esta es una guerra del capitalismo contra la humanidad. Es expresión de su declive, de su incapacidad de ofrecer soluciones a los problemas de los ciudadanos y del afán de una minoría de incrementar la riqueza y el lucro a costa del aplastante conjunto de ciudadanos excluidos de los beneficios mínimos necesarios para vivir dignamente durante los 60, 70 u 80 años en que –casi milagrosamente- transitamos por la faz del planeta.

No sé si esta pandemia es peor o no que otras que han ocurrido, lo que si sé es que ésta tiene relevancia porque no escatima: afecta a los príncipes a pesar de su reinado, los millonarios a pesar de su riqueza infinita, los grandes estadistas a pesar de su poder, a célebres artistas y deportistas a pesar de su fama. Espero que todos estén reflexionando acerca de que nada de esto les sirve para escapar de la furia desenfrenada de la pandemia. Finalmente son tan frágiles como cualquiera y la muerte les va a llegar como a todos.

Se ha sabido por ejemplo que el empresario mexicano Carlos Slim, dueño de la cuarta mayor fortuna del planeta donó 40 millones de dólares para la lucha contra el coronavirus, plausible actitud que es expresión de las grandes posibilidades que tienen estos señores de ayudar a solucionar los problemas que encara el planeta. El tema es que si el señor Slim donara esa misma cantidad diariamente durante 3 años, todavía le quedarían alrededor de 20 mil millones de dólares, lo cual le permitiría gastar un millón de dólares diarios durante los próximos 55 años. No creo que el señor Slim viva tanto, tampoco que ese dinero le permita comprar la felicidad ni la vida eterna. Lo sabe él cuya familia vivió una horrible desgracia producto de la guerra y los afanes de exterminio. Este es uno de los tantos ejemplos que grafican el absurdo del capitalismo: no se puede explicar el afán de acumular dinero para vivir varias vidas, como si eso fuera posible.

En 2015 el banco suizo UBS informó que: “la fortuna media de los ultra-ricos alcanza los 3 mil 700 millones de dólares (se refiere a las 1.400 personas en el mundo que tienen patrimonios superiores a los mil millones de dólares), cuando 800 millones de personas viven en distintos continentes, según el Banco Mundial, con 1.90 dólares diarios.

Por eso, el virus de la pobreza y la marginación que aqueja al planeta no tiene solución en el capitalismo. Sólo me pongo a pensar que va a ocurrir en las cárceles, en los campamentos de migrantes, en las fuerzas armadas, donde la gente está obligada a vivir hacinada o concentrada. ¿Cómo va a enfrentar Estados Unidos esta crisis si sigue empecinado en continuar las guerras? ¿Qué va a pasar en sus portaviones, o en sus submarinos nucleares?.

Si nos atenemos a que, a pesar de la crisis, Estados Unidos dio continuidad a sus ejercicios militares “Vita” con el ejército colombiano en las cercanías de la frontera con Venezuela, “Native Fury 20” en conjunto con las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos en Abu Dhabi, en una clara provocación a Irán, o los que se vio obligado a postergar en Europa cuando ya habían sido desplegados 20 mil soldados llevados desde su territorio, 10 mil de los que tiene en sus bases en el Viejo Continente, además de 7 mil de sus socios europeos de la OTAN para desarrollar los “Europa defender 20”, todo eso mientras el coronavirus marcha raudo en Italia, España, Francia y Alemania, miembros de la OTAN.

Al mismo tiempo que las fuerzas armadas españolas piden ayuda desesperada a la OTAN para enfrentar el coronavirus, esta organización preparaba ejercicios militares amenazadores contra Rusia, país que ha desarrollada un impresionante puente aéreo para ayudar a luchar contra el coronavirus en Italia, país miembro de la OTAN. ¿No les parece un contrasentido? ¿No es esto expresión máxima de la irracionalidad capitalista? ¿Cree alguien que con estos líderes se puedan solucionar los problemas de la humanidad? Es algo digno de reflexión en estos días de encierro obligado.

En otra cara de la crisis, es realmente patético ver a las derechas de Venezuela y Nicaragua y a la gusanera cubana de Miami, clamando por más sanciones y deseando mayor cantidad de víctimas para culpar a los gobiernos de esos países que en cada caso, cumpliendo las indicaciones de la OMS están haciendo la tarea mucho mejor que los sancionadores. No he escuchado a ningún gobernante de las naciones afectadas por penalidades, desear malos augurios a Estados Unidos a pesar que, contrario al más mínimo sentido de humanidad que aconseja eliminar las sanciones, lo que se ha hecho es incrementarlas. No es así, el odio puede más, llevando incluso al gobernante estadounidense a idear nuevas formas de agresión para beneplácito de pequeñas fracciones de las oligarquías locales sedientas de sangre para satisfacer demandas personales y de la élite.

Finalmente, hablando de desatinos, no puedo dejar de referirme a la elección del secretario general de la OEA. En ella se concentra parte importante de la carencia de ética de las instituciones de la égida capitalista.  En primera instancia fue una competencia entre traidores que en algún momento fueron ministros de gobiernos de izquierda para ahora, hacer esfuerzos, uno por continuar, y otra por comenzar a servir a Estados Unidos.

No hay peor característica humana que la traición, hasta el enemigo abierto es más respetable que un traidor, pero cuando el afán de protagonismo y el ego lleva a algunos a “vender su alma al diablo” el repudio y el rechazo de la humanidad decente será su maldición de por vida. Hay que saber que “para cederle un lugar en su parnaso” como dijo Silvio Rodríguez, los traidores tiene que dar muestra suprema de deferencia y humillación, cosa que Almagro ha encarnado con orgullo y pasión.

En la continuidad de la traición, Ecuador, el país de María Fernanda Espinosa le dio el voto a Almagro. Como premio, el embajador ecuatoriano ante la OEA Carlos Játiva, fue elegido como secretario general asistente de la organización.

Fue una votación carente de transparencia como denunció la embajadora de México Luz Elena Baños quien le dijo a Almagro que: "Su elección es una patética expresión de lo que cualquier MOE (Misión de Observación Electoral) observaría como 'malas prácticas'". Así mismo, denunció que Almagro utilizó dinero de la OEA para su campaña…y pensar que esta es la institución que avala las elecciones presidenciales en América Latina. ¡Sálvese quien pueda!

Cuando una buena parte de los países habían pedido que los comicios se pospusieran por la pandemia del coronavirus, el acto tuvo efecto ridículamente en una sala en la que los embajadores se pusieron guantes, pero no tapabocas.

A Espinosa le pagaron con su misma moneda. Su comando de campaña tenía el día anterior a la votación 16 “votos seguros” y probablemente 17 con lo cual se sentía indudable ganadora, pero a última hora (literalmente) el dinero y la presión de Estados Unidos dieron vuelta a Bahamas y a Belice. Por su parte, los primeros ministros de Santa Lucía Allen Chastanet y de Jamaica Andrew Holness a quienes nadie toma en serio, no resistieron una llamada telefónica amenazadora de un funcionario de tercera categoría del departamento de Estado para cambiar el voto que habían comprometido.  Con el mismo propósito, Guyana y República Dominicana fueron chantajeados con no avalar sus resultados electorales y… todo listo: los 16 votos se transformaron en 10 y la “democracia” de la OEA made in Washington volvió a funcionar. Si esa es la tónica de la “máxima instancia política regional”, ¿Qué se puede esperar de sus acciones?

Mientras observamos con pavor que el coronavirus avanza en Occidente, vemos con alegría como China y otros países asiáticos merced a su organización social, el respeto y confianza en sus autoridades y una gran disciplina ciudadana va saliendo adelante y venciendo al virus. Al final, sería deseable una reflexión para que cada persona de buena voluntad saque sus propias conclusiones de lo que somos, y lo que podemos ser, de cómo vivimos y de cómo podríamos vivir, pero necesariamente, al observar el entorno tendríamos que concluir que “otro mundo es posible”. Nos lo dicen los cielos limpios del planeta y los canales de Venecia nuevamente llenos de aves y peces que nos muestran la belleza de un mundo que debemos salvar para nosotros y para nuestros hijos.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 4 de marzo de 2020

La previsible derrota de Turquía en Siria arrastra a la OTAB a su decadencia acelerada



Por José Antonio Egido:

El régimen de los “Hermanos Musulmanes” turco de Erdogan no se metió solo en la guerra a gran escala contra la República Arabe Siria en 2011.
La OTAN había salido euforizada con la facilidad con que había aplastado la República yugoslava de Serbia, la República Sprska de la federación bosnia, el Afganistán ya destruido por sus aliados talibanes y la Yamahiriya Arabe Libia Popular y Socialista (nombre oficial de la Libia revolucionaria liquidada en 2011). Entendió que era el momento de agrupar en Turquía el ejército terrorista que venía organizando desde los tiempos de la “Operación Ciclón” (plan de la CIA para exterminar la República Democrática de Afganistán en los años 80, https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Cicl%C3%B3n).



Los planes del Pentágono para invadir Siria e implantar el “Gran Oriente Medio” norteamericano venían de lejos como lo denunció públicamente el general Wesley Clarck del partido demócrata por su rivalidad con sus colegas del partido republicano y no por su amor por la paz (Clarck dirigió los devastadores bombardeos de la OTAN contra la República Federal de Yugoslavia en 1999).

Erdogan y las potencias de la OTAN acordaron trabajar por dos objetivos comunes: aplastar la Revolución árabe de liberación nacional y derrocar la revolución baasista siria, destruyendo la República Árabe Siria y asesinando a su presidente Bashar al Assad.

Turquía desde la caída del campo socialista europeo y la Unión Soviética (1989-1992) ambiciona crear un hinterland propio de tipo semi colonial formado por los países vecinos de Siria, Iraq, Libia, Crimea, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Turkmenistán, Azerbaiyán, Georgia y Uzbekistán. Los chovinistas turcos ya sean integristas suníes o laicos kemalistas sueñan con dominar nuevamente las antiguas ciudades otomanas de Mosul, Alepo, Homs, Sarajevo, Üsküp (actual Skopje) Beirut, Misrata o El Cairo.

Turquía cooperó plenamente con las fuerzas de la OTAN en desmembrar la Federación socialista yugoslava, colonizar Bosnia-Herzegovina, arrancar Kosovo de Serbia, destruir Libia e instalar un gobierno reaccionario de los “Hermanos” en El Cairo. De manera que no había nada extraño ni inédito en que las bases militares empleadas por la OTAN en Turquía sirviesen para que el servicio secreto turco MIT cooperase con la CIA gringa, el SIS inglés y la DGSE en la preparación y armamento de las bandas de “perros de la guerra” islam fascista veteranos de las aventuras de la CIA en Afganistán, Paquistán, Argelia, Chechenia, Daguestán, Libia, Bosnia, Kosovo, Macedonia, Albania…

Rápidamente la CIA dirigida por el general Petraeus y la Clinton organizó otra operación al comienzo secreta (https://es.wikipedia.org/wiki/Timber_Sycamore) para comprar masivamente armas en las industrias de las actuales colonias norteamericanas que son Croacia, Bulgaria y Ucrania y trasladarlas a los cuarteles de los terroristas en Turquía. Simultáneamente la DGSE francesa a las órdenes del ministro francés de exteriores Fabius y sus colaboradores Eric Chevalier y Jean Pierre Filiu armaban un llamado “Ejército sirio libre” formado por varios miles de desertores sirios rápidamente transformado en otro componente del magma terrorista dominado por los “Hermanos Musulmanes”.

Como en casos anteriores las Petro monarquías criminales del Golfo, Saudíes, Qatar y Emiratos financiaron ampliamente esta y todas las operaciones destinadas a destruir Siria. Y el ISIS inglés se permitió además el lujo profesional de crear desde Estambul un servicio de falso auxilio civil formado por criminales de Al Qaeda y llamado “Cascos Azules” para contribuir a la gigantesca campaña de propaganda destinada a culpabilizar al país agredido, Siria, de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos en realidad por la horda criminal controlada por la OTAN. Operación de propaganda que fue condecorada por la alcaldesa de Madrid Carmena en abierta confirmación del estercolero ideológico que lleva siendo hace tiempo parte de la “izquierda española”.

La llamada “oposición siria” formada por un grupo de mercenarios financiados por los países de la OTAN y los saudíes estableció en 2011 su cuartel general en Estambul bajo supervisión del MIT turco a la espera de tomar el poder en un Damasco asaltado por los terroristas.

Pero desde 2015 los planes de la OTAN y su socio turco se tuercen cuando Siria empieza a frenar la agresión terrorista con el sacrificio inmenso de su pueblo y la ayuda generosa de Rusia, Hez bolá e Irán.

La actual ofensiva para derrotar, exterminar o expulsar a decenas de miles de criminales encuadrados por el MIT turco y los servicios de la OTAN plantea un dilema angustiante para la OTAN: el fin de su hegemonía en Oriente Medio y la confirmación de su “muerte cerebral” en expresión del presidente francés Macron.
Los escenarios que los estrategas otonianos temen son:
  1. La derrota militar y política de Turquía que se traduzca en un giro estratégico de este país que lo acerque a Rusia, Irán y a la Nación Árabe.
  2. La eventual llegada al poder en Turquía de una coalición de la izquierda y los nacionalistas turcos contrarios a la pertenencia a la OTAN.
  3. El reforzamiento del polo formado por Turquía y Qatar que aumente su enfrentamiento con el régimen saudí y su acercamiento a Irán.
  4. El fin del expansionismo turco en los Balcanes, el norte de Siria, África y Asia Central que ha servido a los intereses norteamericanos para frenar a Rusia.
  5. La derrota de la horda islam fascista que la incapacite para futuras operaciones criminales en Crimea, Ucrania, Cáucaso, Rusia, Irán, Xinjiang chino, Libia o incluso en países aliados que desee desestabilizar llegado el caso como por ejemplo Egipto, Argelia, Marruecos o España.
  6. Un acercamiento pragmático de los kurdos YPG a Siria que los neutralice como agentes de la desestabilización de Siria, Irak e Irán.
  7. El reforzamiento de Rusia como principal potencia geopolítica del Mediterráneo oriental, Oriente Medio, Cáucaso y Norte de África.
  8. El reforzamiento de Irán como principal potencia musulmana regional de Oriente Medio aliada a Rusia, China, Siria e Iraq.
  9. El reforzamiento de Siria que le permita abordar su necesaria reconstrucción, la expulsión de los invasores norteamericanos, el control de sus recursos petroleros y gasíferos y su conversión en nuevo polo del nacionalismo árabe capaz de atraer a Iraq, Egipto, Jordania, Líbano, Palestina, Yemen, Omán y Argelia.
  10. El aislamiento de Israel en la región como resultado de la derrota del terrorismo anti-sirio, de la estrategia de Turquía y de los kurdos YPG, cartas empleadas por la OTAN para debilitar al Eje de la Resistencia.

Todos estos escenarios temidos por el noruego Stoltenberg y los generales de la OTAN, en especial los norteamericanos que son quienes mandan, aceleran no sólo la decadencia de esta alianza sino el declive irreversible de la hegemonía occidental como lo expresa en sus ratos de lucidez el ya citado Macron.

Enlace:
https://elcomun.es/2020/02/28/la-previsible-derrota-de-turquia-en-siria-arrastra-a-la-otan-a-su-decadencia-acelerada/?fbclid=IwAR1eBo-fNfVERbwOCifelSv9USOgOhGhZz-nETrCsZW04LGlKqy3SAQvbPo

edej1747@gmail.com

miércoles, 5 de febrero de 2020

Réquiem por una Europa decrépita y en decadencia



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En enero de 2003 el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld acuñó el epíteto de “Vieja Europa” para referirse a ciertos países de la región oeste de ese continente que rechazaban participar en la guerra que Estados Unidos desataría más tarde contra Irak.

En contraposición, Rumsfeld exaltaba el apoyo recibido de los países del este que durante casi medio siglo estuvieron atados a la Unión Soviética y que habían realizado una transición anti dialéctica hacia la extrema derecha. Rumsfeld los llamó la “Nueva Europa”. A ellos se unían los gobiernos de Gran Bretaña dirigido por Tony Blair, España, José María Aznar e Italia de Silvio Berlusconi que representaban la subordinación más extrema a las políticas emanadas de la Casa Blanca. Con ellos finalmente pudo desatar su guerra a partir de informes falsos creados con ese objetivo


La referencia peyorativa por parte del ministro de la guerra de la mayor potencia mundial, considerada una aliada a ultranza de Europa, fue expresión del ideario unipolar que Estados Unidos comenzó a construir tras el ataque terrorista contra New York y Washington el 11 de septiembre de 2001. Algunos intelectuales como Francis Fukuyama y Robert Kagan se habían encargado de dar soporte teórico a esta aberración.

Europa se sintió ofendida, particularmente Alemania y Francia que no consideraban necesario desatar una guerra que avizoraban como parte de la lógica de “…están con ellos o están con nosotros” que había sembrado como paradigma el presidente George W. Bush. Estos países comenzaron a vislumbrar que en el mundo unipolar, ellos también serían excluidos a pesar de que no tenían contradicciones fundamentales con la potencia norteamericana.

Francia (miembro de Consejo de Seguridad de la ONU) con el apoyo de Alemania quiso hacer prevalecer el trabajo de los inspectores de la ONU que estaban verificando la existencia o no de armas de destrucción masiva en el país árabe. En la OTAN, ambos países bloquearon la propuesta de Washington de que una vez desatada la guerra toda la organización se debía involucrar automáticamente en ella.

Más allá de tibias respuestas europeas que llegaron incluso a que el canciller federal alemán Gerhard Schröder recordara que el apellido Rumsfeld suena en oídos alemanes como “patán”, este hecho histórico puede considerarse como la inauguración de la actitud europea de ceder su soberanía a Estados Unidos y subordinarse casi absolutamente a su política exterior.

Fue el triunfo definitivo de los otanistas frente a los europeístas. Fue el funeral oficial de la doctrina de Gaulle que preconizaba una Francia independiente en materia de seguridad y de política exterior y la cesión de soberanía producida por la influencia de otras potencias. Fue –en definitiva- la muerte de Europa, en cuyo territorio se impuso desde entonces la voluntad de la OTAN que –recordémoslo- siempre tiene como jefe a un general de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

De Gaulle había llegado incluso a desmantelar en 1966 las bases estadounidenses de Francia y obligar el traslado de la sede central de la OTAN de París a Bruselas. Estados Unidos resintió en extremo tal decisión. El Secretario de Estado Dean Rusk llegó a preguntarse si también se debían llevar los cadáveres de los soldados muertos y enterrados en Normandía. Como expresión del triunfo de la OTAN, el ex presidente Sarkozy se deslindó del pensamiento de quien consideraba su tutor político e incorporó a las fuerzas armadas francesas a la alianza militar.

A la luz de los hechos actuales –parafraseando a Rumsfeld- Europa ya no es solo vieja, ahora además es decrépita, decadente y en proceso de descomposición. Y no sólo su región occidental, la casi totalidad de ese bloque denominado Unión Europea -que permanece frágilmente pegado como lo demostró el reciente brexit- se ha incorporado a la denominación que el ex secretario de defensa de Estados Unidos le dio hace solo 17 años cuando parecía conservar algunos atisbos de dignidad y decencia.

Sin embargo, en años recientes y en los casos de Rusia, Medio Oriente y Venezuela, por citar algunos, Europa ha seguido ciegamente a Estados Unidos y ahora se encuentra en problemas de los que no sabe como salir al ser afectada de manera directa, mientras que el país norteamericano –que la ha usado como carnada- no sufre en carne propia la repercusión de sus acciones.

Las contra medidas rusas no afectan a Estados Unidos, si a Europa, generándose graves conflictos sobre todo con los productores agrícolas que han visto como se ha cerrado uno de sus principales mercados. Esto ha venido a agravar condiciones sumamente precarias en sus áreas rurales, en particular de los países del sur. En España, el conflicto crece por los bajos precios que le pagan los intermediarios a los productores quienes junto a los dueños de las grandes cadenas de supermercados han configurado un oligopolio que vende al consumidor entre un 500 y un 700% más alto que el precio que se le paga al productor.  Por ejemplo la naranja es comprada a 0,15 euros el kilo al productor, mientras que al consumidor le cuesta más de un euro; el aceite de oliva lo pagan a 0,20 euros el litro pero lo venden a más de 2,50 euros.

Frente a esto el gobierno se ha mostrado incapaz de ofrecer soluciones. Mientras los productores agrícolas de Estados Unidos se ven favorecidos en año electoral por el acuerdo con China, a los de Europa se le han cerrado los mercados en cumplimiento de las sanciones que ha decidido Estados Unidos y que los gobiernos europeos acatan con sumisión. Mientras tanto, Jean Pierre Chevènement, representante especial del gobierno de Francia para Rusia informó que las sanciones europeas “no impidieron el crecimiento de la economía rusa” al mismo tiempo que refutó la idea de que Rusia se encontraba aislada. En resumen, Estados Unidos sancionó a Rusia, Europa lo apoyó ciegamente y solo Europa es la afectada. No hay lógica que sostenga esta decisión. 

Mientras eso ocurre el relator especial sobre la Extrema Pobreza y Derechos Humanos de la ONU, Philip Alston se vio obligado a realizar una visita a España para investigar la situación del país en cuanto al sistema de protección social para las personas en situación de pobreza, por lo que examinará especialmente áreas como la vivienda, la educación y la atención sanitaria. Alston informó que: "España es la quinta economía más grande de Europa y, sin embargo, tiene unos niveles de pobreza sorprendentemente altos. Esto plantea verdaderas preguntas sobre quién se ha beneficiado del reciente crecimiento y quién se ha quedado atrás".

En otro ámbito, las guerras desatadas por la OTAN en Medio Oriente a fin de cumplir con los designios de Estados Unidos, han generado una ola interminable de migrantes que van a Europa que se ve amenazada por la desestabilización de sus servicios públicos ocasionando el embate de sectores racistas que encuentran en los migrantes las causas de sus problemas, cuando en realidad, ello no es más que la consecuencia de la guerra y la exclusión que los conflictos creados por la OTAN han producido en África y Medio Oriente.

En Venezuela, Europa y sobre todo España han perdido su tradicional capacidad de mediación al ponerse de lado de una de las partes en el conflicto interno del país. Al seguir sin reservas a Estados Unidos se suman al ridículo de vincularse con un gobierno que no existe como ha quedado claramente demostrado gracias a la solicitud de extradición que ha hecho el presidente de Colombia a quien no tiene a una senadora colombiana fugada de la cárcel en ese país y capturada en Venezuela. 

Estas acciones y muchas otras son expresión de la desvergüenza de gobiernos de talante dependiente de un poder extranjero sembrando las bases de su propia autodestrucción. Quizá la manifestación más importante del proceso desintegrador es el Brexit, aunque por los aires que soplan, otros países están reflexionando acerca de seguir el camino señalado por Gran Bretaña, la cual tiene sus propios problemas internos, toda vez que tal decisión ha sido rechazada por Escocia e Irlanda que tienen profundos deseos independentistas.
Mientras eso ocurre, la opinión pública británica en el marco de su decadencia extrema está preocupada por las acciones de su excelsa monarquía, uno de cuyos miembros se entretenía con prostitutas de alcurnia que le proveía el proxeneta también de alcurnia Jeffrey Epstein condenado por tráfico y prostitución de menores y convenientemente suicidado en una cárcel de New York. Otro descendiente de la inútil reina de Inglaterra se cansó de la basura que envuelve a su familia y renunció a formar parte de la realeza. He ahí los hechos más relevantes acaecidos en las últimas semanas en la otrora primera potencia mundial del siglo XIX. ¿No son esos signos claros de decadencia?

En otro ámbito, la putrefacción europea se manifiesta en el abastecimiento continuo de armas al régimen saudí a fin de seguir desarrollando la genocida guerra en Yemen y el apoyo de Francia a la monarquía marroquí ocupante ilegal de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) poniendo de manifiesto que cuando priman intereses comerciales, la violación de derechos humanos pasa a un segundo plano o son sencillamente obviadas.

El colmo de la desfachatez viene dado por los desesperados intentos de los países europeos, en especial los del este por negar su historia. Así, magnifican la marginal presencia de Estados Unidos en la definición de la segunda guerra mundial, relegando a un segundo plano el decisivo papel de la Unión Soviética en la liberación de toda la Europa oriental al producir la derrota militar del nazi-fascismo. Los países bálticos, Polonia y Ucrania han llegado a tergiversar los hechos, desconociendo por ejemplo que fue el ejército rojo soviético el que liberó el campo de concentración de Auschwitz y con ellos a miles de judíos que corrían grave peligro de ser eliminados.

En esta misma semana, Alemania comienza a vivir el retorno del nazismo de la mano de Ángela Merkel y su partido, que hizo una coalición con los liberales y la ultra derecha fascista de “Alternativa para Alemania” a fin de obtener la victoria en el estado federado de Turingia, rompiendo la alianza que habían mantenido con la social democracia en los últimos años. Analistas especializados en Alemania comparan esta decisión con el nombramiento de Adolfo Hitler en 1933 por el presidente Paul Von Hindenburg.

Este resultado se viene a conjugar con el creciente extremismo de derecha que está permeando al Ejército alemán. Según Christof Gramm, jefe del Servicio de Contraespionaje Militar de ese país (MAD), la situación es alarmante toda vez que solo en 2019 se registraron 360 casos nuevos de extremismo entre los militares manifestando un problema que no deja de crecer.  Todo esto en unas fuerzas armadas que para fines de esta década tendrá un gasto militar que superará al de Rusia. Es como para preocuparse, considerando que este país fue el detonador de las dos grandes guerras del siglo XX.

En esa misma lógica, las élites europeas exaltan como gloriosa la colonización de África y América, regocijándose del genocidio producido en las dos regiones y ufanándose del robo continuado por más de tres siglos de sus riquezas naturales que permitió incrementar la riqueza -a niveles superlativos- de monarquías parásitas y oligarquías que aún hoy se mantienen en el poder y oligarquías que pudieron desarrollar sus países al entrar en el capitalismo industrial de la mano del saqueo, la rapiña y la piratería. Al hacer un recuento, queda claramente demostrado que las guerras más bestiales de la historia se desarrollaron en territorio europeo por pueblos bárbaros que después constituyeron el germen de sus nacionalidades y que hasta nuestros días (en la guerra de los Balcanes) hicieron gala de su naturaleza salvaje y genocida.

Todo esto me lleva a preguntar si Europa puede seguir siendo un referente de algo, si puede seguir siendo árbitro neutral de algún conflicto, si puede dictar pautas de comportamiento en el sistema internacional. La respuesta es No. En el mundo de hoy para hablar con Europa, basta con ir a Washington. Lo demás es perder el tiempo.

sergioro07@hotmail.com

miércoles, 2 de octubre de 2019

El TIAR como brazo Diplomático y militar del imperialismo estadounidense contra la Revolución bolivariana


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Por Ramiro Gómez
La O.E.A. invocó el TIAR en su lucha contra el gobierno de Nicolás Maduro, pero ¿qué es exactamente el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca? ¿Sirve para algo? O, mejor dicho, ¿sirvió para algo alguna vez? El TIAR no es aplicable sin el Consejo de Seguridad de la ONU, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) está deslegitimado por la forma como ha sido usado o dejado de usar en el pasado. Pero, aparte de esos antecedentes que lo invalidan, advierte que pretender aplicarlo a Venezuela sería un despropósito que iría en contra de la Carta de las Naciones Unidas.
¿Puede invocarse el TIAR para cambiar el Gobierno de un país que no es miembro ni de ese tratado ni de la Organización de Estados Americanos?

  
Este tratado de Asistencia Recíproca no es aplicable a Venezuela. Fue firmado el 2 de septiembre de 1947 y Venezuela anunció su retiro del mismo el 2013 y lo consumó en 2015. Además, Venezuela hoy no forma parte de la OEA. Una “sesión de calle” de la Asamblea Nacional no basta para reincorporar a Venezuela al TIAR. Por tratarse de un convenio internacional, el procedimiento es solemne. Necesita formalidades. Entre otras la firma del presidente que la Organización de las Naciones Unidas reconoce (no solo por 60, sino por todos sus más de 190 miembros)


El texto del TIAR condena formalmente la guerra y compromete a los países signatarios a buscar soluciones pacíficas a sus conflictos mutuos. El uso de la fuerza militar es la última medida a tomar. El TIAR es en la actualidad un tratado ineficaz. La invasión de Bahía de Cochinos (1961) y el bloqueo norteamericano a Cuba (1962) lo deslegitimaron. Igual, lo deslegitimó la actitud de EE.UU. ante la Guerra de las Malvinas, en 1982; en este conflicto hubo un contendiente extracontinental: Reino Unido. La mayoría del TIAR votó a favor de Argentina (17 a favor y 4 abstenciones) Washington calificó de agresor a Argentina y prefirió respaldar a su aliado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que al socio del TIAR. Cuba y las Malvinas no fueron las únicas expresiones de inexistencia del TIAR. En 1975 la mayoría de los países del TIAR solicitaron el fin del bloqueo a Cuba y EE.UU. no cedió. Es más, cuando Estados Unidos en 2001 solicitó el cumplimiento del TIAR, tras el ataque a las Torres Gemelas, México consideró inútil el pedimento y abandonó el tratado. El 2012 Cuba, Bolivia y Ecuador también lo abandonaron y recientemente lo acaba de abandonar Uruguay.

¿La cooperación militar rusa en Venezuela puede ser un motivo para que los Gobiernos afectos a Estados Unidos se consideren amenazados?
No. La amenaza de la cooperación militar estadounidense es peor. El Plan Cóndor coordinado por EE.UU. desde la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los años 70 y 80 fue cooperación militar con Brasil, Chile, Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Organizó a estos países con el fin de perseguir y asesinar los opositores políticos a las seis feroces dictaduras sudamericanas. El objetivo del plan era instalar nuevas políticas neoliberales y acabar con sus enemigos políticos. Las áreas de cooperación rusa con Venezuela no son solo militares: son agrícolas, científicas, de salud pública, educación, ambientales, sociales, económicas y de defensa. En la actualidad la cooperación internacional responde al desarrollo y complejidad de las relaciones internacionales. Conjuga ayuda militar con apoyo al desarrollo, promoción comercial e intereses políticos y económicos.

Si se acuerda una acción militar conjunta, ¿corresponde intervenir al Consejo de Seguridad de la ONU.

Quienes invocan el TIAR no han tomado en cuenta los artículos 52 y 53 de la Carta de Naciones Unidas, puesto que el TIAR no tiene facultades para tomar medidas si no son elevadas ante el Consejo de Seguridad de la ONU y aprobadas por este. El 52 expresa “No se aplicarán medidas coercitivas en virtud de acuerdos regionales o por organismos regionales sin autorización del Consejo de Seguridad”. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es el organismo encargado de mantener la paz y seguridad en el mundo. Sus resoluciones son obligatorias.

¿La situación interna de Donald Trump aumenta o reduce la posibilidad de una invasión militar a Venezuela?
Por lo menos la difiere y las somete a nuevas condiciones políticas, estratégicas y diplomáticas. Ya no parece seguro el blindaje de la mayoría republicana en el Senado para Trump. Vuelve a plantearse el debate sobre su capacidad y honestidad para ejercer el cargo. Los dichos de Trump durante una conversación con su colega de Ucrania han propiciado la investigación. Se piensa que habría presionado la investigación de un hijo del precandidato presidencial Joe Biden y la Casa Blanca congeló una ayuda de 400 millones de dólares al Gobierno de Kiev. El empecinamiento de Trump en despreciar instituciones y dirigentes internacionales le restan autoridad como mandatario. Aún airoso esta investigación va a influir sobre todos sus actos.

* Ramiro Gómez es un comunicador alternativo latinoamericano experto en temas como el Medio Oriente, la revolución cubana, Nicaragua, Colombia, la revolución Bolivariana, la Unión Soviética y la Guerra Civil española.
 alfaruqomar36@yahoo.es

EEUU que saqueó el petróleo de Irak a cambio de sangre acusa de sed de sangre a Irán



Por Rolando Prudencio Briancon:
Otra vez la ONU ha vuelto a ser temeroso testigo de las temerarias actuaciones de los Estado Unidos ocurridas en el pasado, como son las actuales afirmaciones de su presidente Donald Trump quien ha instado en la 74 Asamblea de la ONU a que: “Ningún gobierno responsable debe subsidiar la sed de sangre de Irán”

Tal como ocurrió el 2003, cuando ignorando los informes de éste organismo; y hasta de la misma OTAN, que a decir del director de la oficina de información de esta organización, Robert Pszczel fue un “gran error” la invasión a Irak, aclarando que: “En teoría, también 28 países miembros de la OTAN pueden equivocarse, pero tienen menos probabilidad de cometer un error que un país, o dos, tres actuando por separado”, sentenció respecto a que una mayor cantidad de países hubieran sopesado la decisión de invadir Irak, si Washington hubiera consultado con la OTAN.



Así también el ex secretario de la ONU Koffi Anan aclaró en septiembre del 2004 que: “Desde nuestro punto de vista y el punto de vista de la carta de la ONU, la guerra fue ilegal”. Vale decir que aquel entonces la ONU estaba convencida que no existía pruebas contundentes para dar por hecho que Irak y el gobierno de Saddam Hussein poseyera las afamadas “Armas de Destrucción Masiva”, pues los informes de inteligencia de EE.UU., no eran contundentes, pero de igual manera; tanto EE.UU., Inglaterra y España estaban decididos a que contra viento y marea se cumpla lo que en la isla de la Azores estaba oleado y sacramentado para saquear el petróleo a cambio de sangre.

Posteriormente los propios organismos de la inteligencia norteamericana quedaron convencidos que las Armas de Destrucción Masiva ¡nunca existieron!, pero ni el genocida de George Bush, ni Aznar, ni Blair hasta el día han respondido por sus actos.

Es cierto que Trump no fue parte de aquella vil e infame invasión a Irak, pero hoy tiene la oportunidad de demostrar que como él mismo afirmó: “Sólo los más valientes pueden hacer la paz”; que para que aquellos crímenes de la genocida guerra contra Irak -¡1 millón de muertos!- no queden en la más insultante impunidad, tenga la capacidad de enjuiciar a Bush; o por el contrario será él quien al paso que va termine pagando esa su falta de valentía, si es que la investigación iniciada por los Demócratas prospera para ser destituido, por la presión -congelamiento de cuentas- que ejerció sobre el gobierno de Kiev en Ucrania, cuando Trump ordenó que reabra la investigación de corrupción que involucra al hijo de su rival político, Joe Biden.

Realmente son patéticas las palabras de Trump pidiendo que: “Ningún gobierno responsable debe subsidiar la sed de sangre de Irán”, cuando ha sido los EE.UU., lo que ha sangre y fuego saquearon el petróleo iraquí, y a Trump no se le mueve un pelo.
prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 25 de septiembre de 2019

El Tratado TIAR – un análisis.



 Por Gabriele Kuehnle:

¿Qué hay detrás de este tratado? Los Estados Unidos elaboraron el TIAR luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, reunieron a los estados americanos en 1947 para firmarlo en Río de Janeiro. La ONU se creó en 1945, la OTAN en 1949. https://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/b-29.html
Un TIAR reformado fue ratificado de nuevo por los estados miembros en 1975. 

El TIAR transfiere competencias de la ONU a la OEA

El TIAR crea para EEUU un campo de acción independiente del Consejo de Seguridad de la ONU en caso de conflictos con otros estados americanos. Pero también asegura el respaldo latinoamericano en conflictos con países extracontinentales.  Para ello proporcionaron a la OEA, históricamente manejada por EEUU, competencias similares y paralelas a las de la ONU y su Consejo de Seguridad. Dichas competencias se mantienen incluso en la versión renovada del TIAR de 1975. Son, en última instancia, el eje del Tratado.



Leyéndolo superficialmente, parece ser casi un instrumento de paz. El artículo primero de la constitución del TIAR dice que "Los altos estados contratantes no solo condenan formalmente la guerra sino se comprometen a no utilizar en sus relaciones internacionales cualquier amenaza o violencia, en cualquier forma, que sea incompatible con la Carta de la ONU o este tratado”.

Obliga a sanciones – no puede obligar a acciones militares

En repetidas ocasiones se refiere a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, enfatizando especialmente en la no injerencia en los asuntos internos de otros estados, y en la primacía de resoluciones pacíficas de conflictos. Lo único cierto que se desprende de ello es que el Tratado no puede forzar a los Estados signatarios a tomar medidas militares. Todas las demás acciones adoptadas por la OEA, como sanciones de todo tipo, pueden ser obligatorias según decida.

Hay una condición para su aplicación: se ejecuta solamente, si un estado ataca a otro país americano, ya sea militarmente o con otras acciones agresivas, pero si la agresión tuvo lugar en un "área extracontinental", el tratado también entraría en vigor.

El artículo 8 indica las medidas a ejecutar de manera obligatoria. Que son:
"La renuncia de los Jefes de Misión (ante la OEA); la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o completa de las relaciones económicas, ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o de radiotelegrafía y otros medios de comunicación, y el uso de las fuerzas armadas ".

El artículo 20 de ese contrato establece que las decisiones que requieran las medidas a que se refiere el Artículo 8 serán vinculantes para todos los signatarios de este Tratado que lo hayan ratificado, con la única excepción de que no se requiere que ningún Estado utilice la fuerza de armas sin su consentimiento. En la versión reformada de 1975, el Consejo de la OEA decidirá caso por caso qué medidas son obligatorias y cuáles no. El uso de armas sigue siendo a criterio libre de cada estado.

La profunda contradicción interna del pacto

El contrato es ambiguo y se presta a amplias interpretaciones. Asegura que no restringiría los derechos y obligaciones relacionados con la ONU, como el derecho a la no-intervención y el derecho de cada estado a elegir libremente su organización política, económica y social. Pero el TIAR podrá obligar a sanciones económicas contra un estado, medida represiva que contradice a la Carta de las Naciones Unidas.

La oposición venezolana, siguiendo el libreto de Washington, se fijó en el TIAR buscando ampliar las sanciones estadounidenses y europeas con otras latinoamericanas a través del TIAR, quizá en desconocimiento de que la Carta de las Naciones Unidas se incorporó en la mayoría de las constituciones latinoamericanas, por lo tanto sería inconstitucional imponer sanciones a otro estado vecino.

Así lo dice en el Art. 9.1 (texto reformado): "La agresión es el uso de la fuerza por parte de un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro estado, o de otro modo incompatible con la Carta de las Naciones Unidas o la Carta de la Organización de los Estados Americanos".

La realidad venezolana suma amenazas constantes de intervención militar, ataques organizados contra el suministro de electricidad del país y sanciones económicas, abarcando hasta alimentos y medicamentos, y financiera, además del robo millonario de fondos del Estado bloqueados y pirateados por EEUU y bancos internacionales.

Al TIAR no lo aplicaron nunca  al contrario, lo pisotearon.

Lo cierto es que Estados Unidos violó el tratado TIAR con cinco intervenciones militares en América Latina, con golpes de estado y dictaduras. Debería enfrentar cargos de violaciones múltiples del tratado ante la OEA y la Corte Penal Internacional en La Haya, violentando a todos los derechos humanos y democráticos.

Pero los demás estados americanos tampoco cumplieron, ya que nunca tomaron ninguna medida en defensa de los países vecinos agredidos.
El TIAR obligaría teóricamente a todos sus integrantes a tomar medidas inmediatas contra EEUU, exigiendo poner fin a las sanciones contra Venezuela y su intromisión en el país. Sobre todo porque Venezuela nunca ha atacado a los Estados Unidos. Lo mismo ocurre con el bloqueo de 60 años contra Cuba.
Los ejemplos ilustran la gran contradicción interna del TIAR, un instrumento dormido que intentan ahora utilizar para imponer las estrategias estadounidenses en la región.

El supuesto derecho a la acción "inmediata".

En el Art. 3.2 se deja incluso de lado el órgano de decisión de la OEA, justificándolo con reacciones "inmediatas", necesarias en respuesta a un ataque (de diversa gravedad y carácter). Por supuesto, el Consejo de la OEA debe reunirse de inmediato, pero hasta que eso suceda, cada parte contratante puede tomar las medidas que considere adecuadas, sin estar sujeto a una decisión colectiva ni de la OEA ni de la ONU.

El argumento es el lapso de tiempo, lo que demore el tomar decisiones en el seno de las instituciones. Se trata del "derecho a actuar en la primera hora de la agresión".

La legítima defensa en virtud del artículo 51 de la Carta de la ONU, sin el Consejo de Seguridad

El texto se refiere varias veces al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que garantiza el derecho a la autodefensa individual o colectiva de los estados. Sin embargo, en virtud del derecho internacional, el artículo 51 está expresamente atado a la decisión del Consejo de Seguridad.

El art. 3.4 dice: “Podrán aplicarse las medidas de legítima defensa de que trata este Artículo en tanto el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales.

El TIAR pretende establecer una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU, donde EEUU no ha podido imponer sus intereses a ultranza. Si la OEA y los estados contratantes no estén conformes con una determinada decisión del Consejo de Seguridad, o su demora en tomarla, puedan actuar por su cuenta bajo un paragua jurídico de derecho internacional otorgado por el TIAR.

TIAR y la ocupación estadounidense de Afganistán

El TIAR solo se aplicó una vez, en 2001, después de los ataques contra los edificios de las torres gemelas en Nueva York. El presidente Bush necesitaba un respaldo internacional para su ataque de venganza contra Afganistán, que no recibió la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.
En muy poco tiempo, 23 estados miembros del TIAR lo apoyaron con una declaración presentada en un gran escenario público: su ataque militar, pasándose por el costado del Consejo de Seguridad de la ONU, obtuvo así la apariencia de una legitimidad internacional.

El TIAR como puerta de entrada de la OTAN

Particularmente problemático es que el TIAR se refiere no solo a una agresión ubicada en el territorio del continente americano contra un estado signatario del Tratado, sino también a ataques ejecutados en el "área extracontinental" (art. 6) o "fuera del Área americano" (Art.4).  Es donde la OTAN entra en acción.

Pero en todo esto hay una pregunta central: ¿El TIAR es compatible con el derecho internacional? En sus elementos más importantes contradice a la carta de la ONU, que prohíbe sanciones y la intervención en asuntos internos de un país.

El TIAR sí podría servir para desencadenar situaciones hacia lo bélico, aprovechándose de la “libertad de acción de los estados signatarios en la primera hora de un ataque”
Cabe recordar que México se retiró en 2002 del TIAR, mientras que los integrantes de Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) renunciaron a la membrecía entre 2012 y 2014. Estos fueron Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua.

https://www.oas.org/xxxivga/spanish/reference_docs/Tratado_AsistenciaReciproca_Protocolo.pdf
periodista independiente
Gabriele.Kuehnle@outlook.com