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viernes, 2 de octubre de 2020

Venezuela: La ONU como escenario en disputa, un comentario electoral y la disminución de la velocidad de contagio del Covid-19

Por Jesús A. Rondón: 

El foco comunicacional por estos días se orienta al plano diplomático, fundamentalmente en Naciones Unidas, donde la participación en la celebración de la 75° Asamblea Anual, volvió a caldear el debate político interno. En el terreno electoral, encontramos una ralentización de la actividad pública, por lo que solo presentaremos un comentario.  En cuanto a la situación del Covid, hay buenas noticias: baja el ritmo de contagios, pero aumenta levemente la tasa de mortalidad.

La ONU como escenario en disputa.

Todos los foros mundiales en tiempo de pandemia, se han reconfigurado estéticamente. Ya no son presenciales y las intensas dinámicas bilaterales o multilaterales de antes y después de los encuentros ya no son visibles. La Asamblea Anual de la Organización de Naciones Unidas, no es la excepción de tal manera, que se ha celebrado de manera telemática. En la sede de Naciones Unidas en Nueva York, solo estaban los representantes diplomáticos acreditados ante este organismo.

En la mayoría de los países, las intervenciones de sus presidentes en la Asamblea Nacional de Naciones Unidas pasaron sin mayor relevancia noticiosa, digamos que sin sobresalir. En Venezuela, por el contrario, ha sido una fuente de polémica, gracias al comportamiento opositor al gobierno en funciones. El presidente Nicolás Maduro, participó en la Asamblea de Naciones Unidas, tal como estaba previsto en el programa oficial. 

En su intervención el presidente Maduro, entre otros aspectos; abogó por mayor cooperación, especialmente entre los pueblos del sur, igualmente denunció las agresiones hacia nuestro país y Cuba. Finalmente propuso la creación de un Fondo Rotatorio de Compras Públicas, bajo la coordinación de Naciones Unidas que garantice el acceso a compras de alimentos y productos de salud en mercados que han vetado las operaciones comerciales con Venezuela, gracias a las medidas coercitivas unilaterales implementadas por el gobierno de los Estados Unidos de América.

Poco tiempo después el opositor Juan Guaidó, se presentaba en una plataforma privada de reuniones, con el propósito de hacer llegar un mensaje a delegaciones de gobiernos que lo reconocen, como presidente interino, en el marco de la asamblea anual de Naciones Unidas. 

Como es sabido, estos gobiernos son casi, sesenta y la mayoría siguen teniendo relaciones diplomáticas oficiales con la República Bolivariana de Venezuela. Como por ejemplo el gobierno del Estado Español, que según las informaciones de prensa participó en la actividad opositora, pero ha coordinado varios vuelos para repatriar a sus ciudadanos con la cancillería venezolana y siguen teniendo relaciones consulares y diplomáticas regulares.

¿Qué dijo Guaidó?, nada nuevo, al contrario, ratificó el llamado a incrementar la presión internacional para forzar salida de Nicolás Maduro de la presidencia, bajo lo que denominó “la responsabilidad de proteger” a los venezolanos y las venezolanas, que tiene la comunidad internacional. En otras palabras: nuevamente compromete la soberanía nacional y el bienestar de la población.

Empresas y medios de comunicación con una línea informativa asociada a la oposición venezolana, comenzaron a generar una matriz comunicacional que pretende dar cuenta de un país bicéfalo, es decir que tanto Maduro, como Guaidó se habían dirigido a la Asamblea de Naciones Unidas, lo cual es absolutamente falso. Ha sido una treta comunicacional, que busca reanimar un liderazgo opositor caducado y en vías de sustitución.

Es la segunda oportunidad en este mes, que la ONU se encuentra en el seno una intensa polémica, pues antes fue gracias a la presentación del informe de una comisión denominada, “Misión de determinación de hechos para Venezuela sobre las violaciones de derechos humanos desde 2014”. Dicha comisión expone públicamente una versión preliminar de su papel de trabajo, sin visita al país y sin contacto con el Estado venezolano; donde presenta una serie de hechos, sobre los cuales establecen especulaciones, comprometiendo la efectiva defensa de los derechos humanos.

Un comentario electoral.

Nos hemos caracterizado en todas las entregas que se han realizado, que ya suma trece; en establecer un relato en función de los hechos, de tal manera que no buscamos forzar la narración, en un escenario con pocos hechos. Y eso es lo que ocurrió con el tema electoral en los últimos días, por lo tanto, solo nos da para un comentario.

El Consejo Nacional Electoral hará público en los próximos días el listado de postulados y postuladas según cada organización política. A la fecha se conoce parcialmente los listados del Gran Polo Patriótico, donde el Partido Socialista Unido de Venezuela es la fuerza determinante, así como de la Alternativa Popular Revolucionaria, también autodefinida como chavista, con el Partido Comunista de Venezuela liderando; pero con postulaciones propias. 

Lo que es un misterio hasta ahora son las postulaciones de las organizaciones políticas opositoras a la revolución bolivariana, que han decidido incursionar en los comicios parlamentarios. Solo se sabe, que las postulaciones son producto de un intenso debate y entre otras cosas, calibran las posibles reacciones desde el gobierno estadounidense, el cual ya ha comenzado a dictar medidas coercitivas a algunos de los líderes de las negociaciones.

Disminuye la velocidad de contagios de Covid-19.

Comenzamos la semana de cuarentena radical, ahora con una estabilización del número de casos diarios y semanales, que en palabras de los voceros oficiales puede interpretarse como una disminución del ritmo de crecimiento de la curva de contagio. Este sábado, las fuentes oficiales informan que se han diagnosticado 71.940 personas con Covid-19, de las cuales el 86 % se encuentran recuperadas, mientras que la cifra de fallecidos asciende a 600, lo que significa un aumento considerable en relación a la semana pasada cuando se contabilizaban 539.

Los datos expuestos en el “Informe Estadístico Covid 19” del Centro Venezolano de Estudios sobre China, de fecha 26 de septiembre, corroboran las declaraciones oficiales, y en particular referiré que los casos detectados en agostos sumaron 28.154, mientras que en septiembre se acumulan 23.678, lo que hace prever que se cerrará el mes con igual o menos casos.  En relación a la región Venezuela sigue invariable en el octavo lugar, sin embargo, se aprecia un crecimiento de la participación porcentual en el número de casos totales de diagnosticados (0,91 %), así como de fallecidos (0,24), mientras que la tasa de recuperación también está en ascenso (84,86), aunque ligeramente baja en relación al promedio regional (85,05 %).

jesusalbertorondon@gmail.com

miércoles, 1 de julio de 2020

Cuestiones que hacen a la soberanía no son una estupidez

Por Sergio Ortiz:


La intervención a Vicentín generó un intenso debate político. Los detractores de la medida dicen que la soberanía alimentaria es una estupidez. Falso. Ningún aspecto de la soberanía puede ser calificado de ese modo, tan estúpido.

Ni los dueños y socios visibles y ocultos del monopolio Vicentín habrán creído nunca tener tanto poder de convocatoria. Apenas Alberto Fernández informó que intervenía esa empresa en convocatoria de acreedores salieron a la cancha para defender su camiseta, como si fuera propia, muchos políticos de derecha, empresarios aún más poderosos que la firma mencionada, juristas y sobre todo muchos medios y periodistas.


No hacía falta, pero pareció que cada uno llevaba la camiseta de “Yo soy Vicentín”. Vaya y pase que ese simulacro lo protagonizaran la bancada del PRO-Cambiemos, la Sociedad Rural y los monopolistas de la Asamblea de Empresarios “argentinos” dominada por Techint y Clarín.

Esos tipos eran coherentes porque al defender a los Nardelli y Padoan estaban defendiéndose a sí mismos. Bunge, Aceitera General Deheza, Arcor y Techint son exportadoras. Su reacción contraria a la intervención y expropiación puede haberse originado al sentir ese miedo que Víctor Hugo Morales describió en sus relatos futbolísticos: “balas que pican cerca”.

Lo doloroso es que muchos de los que manifestaron en Avellaneda y otras ciudades son gente común, que no tiene ni un pedazo de tierra dónde caerse muertos. Es preocupante que hicieran causa común con Vicentín y su ejército de monopolios puesto en pie de guerra. Habla de nula conciencia política de un sector, no digamos mayoritario, pero importante de la sociedad.

Si hubiera por parte del gobierno nacional una acción decidida y planificada para recuperar la empresa y otras de similar peso en el sector alimentario y exportador, entonces sí se podría tener confianza en que los argentinos mal informados podrían ser ganados para la causa. Hay tantas vacilaciones oficialistas y pasos al costado - pueden ser hacia atrás -, que no se puede arriesgar un resultado. El partido está abierto.

El partido monopolista acusó que todo fue una maniobra ilegal, socializante y violatoria de la seguridad jurídica y la propiedad privada.

En cambio, no respondió a los motivos reales del gobierno: es una empresa a punto de quebrar y podía ser adquirida a precio vil por una multinacional. Hay miles de puestos de trabajo directos y otros indirectos en riesgo, y créditos impagos al Banco Nación por 18.300 millones de pesos y al Bapro por 1.600 millones. Ante el vaciamiento de Vicentín, empezado varios meses antes del COVID-19, y la crisis que se acentuó después del virus, era necesario que el Estado actuara. Y lo hizo bien. La clave es que ahora no retroceda ni se arrepienta ante el petit aluvión vicentino de los que quieren emular al lock out patronal de 2008.

Soberanía alimentaria
Además de asegurar los puestos de trabajo, el pago a los productores que vendieron a Vicentín y recuperar los fondos regalados por el Banco Nación en tiempos de González Fraga al mayor aportista a la campaña de Cambiemos, la expropiación es necesaria para fines más estratégicos.
El gobierno lo enunció en forma somera, tratando de no levantar polvareda (otra muestra de ingenuidad sobre la naturaleza agresiva monopólica). Adujo que así el Estado influiría en el precio de los alimentos y tendría un testigo en la liquidación de divisas. También aludió a la soberanía alimentaria, más bien tangencialmente.

El sector más progresista del gobierno, con un comunicado de La Desdibujada Cámpora, hizo hincapié en contar con Vicentín para avanzar hacia la soberanía alimentaria.
Esto fue contestado en forma ignorante por los ignorantes y con modos ignorantes por quienes no lo son sino muy mal pensantes.

Entre los brutos, el senador Alfredo de Argelis, declaró: “se cae por el suelo el argumento de la soberanía alimentaria cuando los argentinos producimos diez veces más alimentos de los que necesitamos”. En otras palabras, ¿qué me vienen con soberanía si ya producimos para 400 millones de personas?
Un mal pensante como el ingeniero Héctor Huergo, de Clarín Rural, insultó en forma parecida al ex ruralista entrerriano que no tiene ni un cacho de cultura. Huergo cerró en Clarín (9/6): “Por si no se entiende, esto de la soberanía alimentaria es una soberana pelotudez”.

La verdad no está del lado de los pelotudos (palabra elogiada por Roberto Fontanarrosa en el Congreso Internacional de la Lengua Española).

-No existe soberanía alimentaria cuando hay abundante cosecha, pero 16 millones de argentinos pasan hambre.

-No existe cuando diez empresas (5 foráneas) acumulan el 91 por ciento de la exportación de granos y alimentos, cobran en dólares y no los liquidan sino cuando fuerzan devaluaciones.

-No existe cuando se profundizó la concentración de la propiedad agraria, desapareciendo miles de productores. Los pequeños propietarios y los pueblos originarios se ven muy excluidos.

-No existe cuando la soja es el 60 por ciento de lo que se produce, con 22 millones o más de hectáreas dedicadas a ese cultivo, con altibajos según los precios internacionales.

-No existe cuando se produce en base a mayoría de cultivos transgénicos, que usan semillas y agrotóxicos contaminantes. Felipe Solá, en el gabinete menemista de 1996, autorizó el uso de semillas transgénicas para beneficio de Monsanto. Hoy Solá es canciller y Monsanto es Monsanto Bayer.

No hay definición perfecta de soberanía alimentaria, pero una aproximada dice: “La Soberanía Alimentaria es el derecho de los países y los pueblos a decidir qué queremos sembrar y cómo queremos alimentarnos. En 24 años de esta idea promovida por el movimiento campesino, se la define en términos de poder sembrar de manera agroecológica, no usar transgénicos ni agrotóxicos, fomentar los mercados locales y la descentralización” (Carlos Vicente, del Foro por un Programa Agrario Soberano y Popular).
Los pelotudos y las hormigas no se terminan nunca, pero fuera de los dos nombrados, ¿quién más se burlará de la soberanía alimentaria?

“Audacia y más audacia”
Expropiar o no a Vicentín, y en caso afirmativo, anclarse en sus dos puertos privados del Paraná o avanzar hacia otras multinacionales de la exportación, es hoy un parteaguas. No es el único.

Sigue en discusión la cuarentena, que hoy cumple 74 días, porque es fuerte la presión de los monopolios (otra vez sopa) que quieren volver a sus negocios como sea. La novedad fue que la flexibilización en CABA coincidió con un aumento de contagios y hubo opiniones presidenciales de que se podría volver a la etapa 1, desde la 4 actual. Fue una expresión sin un plan determinado, pero puso los pelos de punta a los vicentinos, de por sí híper sensibles.

Hay indicios que está viniendo el temido pico (hubo 17 muertos ayer, con un total de 802 fallecidos). Y en el Estado será necesaria la audacia de Dantón, antes que la prudencia albertista.

Por audacia no se debe entender aventurerismo sino coraje. Por caso para presentar al Congreso el demorado impuesto a la riqueza, que sería un aporte por única vez. El banquero cooperativo Carlos Heller, apremiado por Gustavo Sylvestre, dijo que en poco tiempo ese proyecto entrará en Diputados. Se lo aguarda hace mucho…

Y aun cuando se lo apruebe y se lo cobre – difícil ante las gambetas a lo Garrincha de los popes de AEA - será un genio reforzado. Con esos 3.500 millones de dólares extras se solventará una parte menor de los gastos del Estado. Se precisa audacia para aumentar esas finanzas.

Otro tema clave para la democracia, aunque se crea que sólo interesa a centenares de damnificados, es la relación prostitúyete y delictual entre la justicia y los servicios de inteligencia.

Se divulgaron más detalles de bandas de narcos, servicios y operadores político-judiciales complotados con la AFI durante el macrismo. Espiaban para poder demonizar, procesar y detener a opositores como CFK y Moyano. Eso es grave, pero más cuando la mesa política de la organización delictiva la habrían integrado Gustavo Arribas de la AFI y el ministerio de “Justicia” de Germán Garavano.

Las buenas noticias de Cristina Camaño en la AFI y María Laura Garrigós de Rébori como interventora del Servicio Penitenciario, no alcanzan a sanear aquellas cloacas. En la AFI ya se vio al final del gobierno de CFK que con cambiar la sigla de la SIDE y algunos funcionarios no se clausuraba el pútrido sótano de la democracia.

La prometida reforma judicial del 1 de marzo sigue durmiendo una larga siesta, muy santiagueña. También acá hace falta audacia para cambiar desde la Corte hacia abajo. Son asuntos donde “el que no cambia todo no cambia nada”.

Para terminar con la agenda más caliente, está lo de la deuda externa. La nueva oferta de Martín Guzmán de 52 centavos por dólar se acerca mucho a lo demandado por los nuevos fondos buitres.
AF no es revolucionario, pero en un viaje a París podría llegarse hasta el Teatro Odeón. Enfrente está la estatua de Dantón, líder de la gesta de 1789 y ahí se lee: “Para vencer a los enemigos de la revolución, hace falta audacia, todavía más audacia, siempre audacia”.

Una lección de la escuela primaria para el profe de Derecho Penal: a los tibios los vomita Dios. Y los fagocita la derecha, para sufrimiento de muchos.

ortizserg@gmail.com


miércoles, 13 de noviembre de 2019

¡Arde América Latina!



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Los acontecimientos en la región se desarrollan a ritmos vertiginosos. Pareciera que como dijo Silvio Rodríguez la era estuviera pariendo un corazón, pero esta vez a través de una fuerte lucha (tal vez como nunca antes en la historia) entre los pueblos que quieren avanzar hacia su liberación y aquellas fuerzas que pretenden retrotraer la historia.


Ante la victoria electoral del peronismo en Argentina, se opuso la insuficiente votación del Frente Amplio en Uruguay, a la intervención de la OEA y el golpe de Estado en Bolivia se manifestó el regreso de México a América Latina, ante la regresión fascista de Brasil se alza la coalición entre Argentina y México que ya logró salvar a Evo y a García Linera del fascismo, al incremento de las medidas agresivas contra Cuba, Nicaragua y Venezuela se han levantado los pueblos de Ecuador, Chile, Haití y Honduras.

Ataque y contrataque son los signos de los tiempos actuales en América Latina y el Caribe. Estados Unidos se la juega el todo por todo en una de las dos regiones del mundo (junto a Europa) donde todavía tiene el control de las elites y pretende la subordinación de los pueblos.

El principio de la física de que toda acción tiene su reacción se aplica a la política hoy más que nunca cuando el imperio estadounidense ha comenzado su período de retroceso y derrota estratégica, el que aun, cuando puede durar muchos años y décadas, es irreversible. La mejor prueba de ello es que tuvieron que recurrir a Donald Trump, un empresario ajeno al establishment para tratar de que, con instrumentos de la gerencia, se pueda manejar el país cuando la política no ha podido hacerlo.

Eso ha conllevado a que ellos mismos se vean obligados a aplastar el edificio teórico, las categorías e instituciones que construyeron durante 250 años y que ya no les sirven para sostener el poder: estado de derecho, separación de poderes, democracia, gobierno de la mayoría, defensa de la soberanía, respeto a los derechos humanos y a la decisión de cada pueblo de darse el gobierno que quiera y otras clasificaciones similares que  dan soporte al capitalismo emergido de la independencia de Estados Unidos y la revolución francesa, están siendo torpedeando desde sus mismas entrañas.

Sin la menor impudicia, la OEA expone opiniones antagónicas respecto a los hechos de Bolivia con los de Ecuador y Chile dando la impresión que existe una ley ad hoc para casa caso.  Por su parte, Estados Unidos a través de su presidente felicita a las fuerzas armadas de Bolivia por el golpe de Estado contra una “dictadura” que en las últimas elecciones tuvo casi el 50% de apoyo popular. Nada diferente de lo que hizo y dijo Richard Nixon en 1973 con respecto a Chile. Otro tanto se manifiesta con el silencio de Michelle Bachelet, avalando con ello la violación de los derechos humanos, por parte de una institución que debería ser la salvaguarda de ellos en el mundo. Es difícil que la ex presidenta de Chile pueda opinar cuando fue la causante de la brutal represión contra el pueblo mapuche en la Araucanía. No debería poder hablar de los derechos humanos que ella permanentemente violó cuando fue presidenta. En los hechos, su gobierno no dista mucho del de Piñera.

Todo se cae, todo se desbarata, el pueblo chileno en las calles durante ya casi un mes, ha manifestado su sentir. A cada intento de engaño de Piñera, ha respondido con más movilización y más rechazo a sus propuestas de maquillaje del sistema político para seguir dominando. Ayer, martes 12 de noviembre, la más grande movilización de la historia de Chile en medio de la primera huelga general desde el fin de la dictadura ha sido expresión de la opinión mayoritaria del pueblo. La disyuntiva ¿Congreso Constituyente o Asamblea Constituyente?, solo duró un día. 

Estas manifestaciones son continuidad de las que se iniciaron en 1983 y que incesantemente se realizaron mes a mes hasta que obligaron al dictador a cambiar su forma de gobernar, para seguir mandando desde la comandancia del ejército gracias al acuerdo – que hoy se quiere repetir- entre Estados Unidos, las fuerzas armadas, los empresarios, la internacional socialista y la demócrata cristiana.

El 11 y 12 de noviembre se destaparon las alertas, las ratas comienzan a abandonar el barco, buscando un acuerdo entre elites para una vez más engañar al pueblo: los partidos de la Concertación y la Nueva Mayoría tratan hoy de capitalizar la movilización popular a su favor, tratando de demostrar que van a hacer lo que no quisieron durante los 5 gobiernos que usaron para engañar al pueblo. Suponer que a la democracia cristiana, al partido socialista o al partido por la democracia les interesa realmente una asamblea constituyente, no deja de ser un chiste de mal gusto, a no ser por los más de 20 asesinados, los miles de heridos, los dos centenares de personas que perdieron la vista, los torturados, violados y los miles de detenidos, que han sufrido por la violencia de la derecha y de estos partidos que también fueron brutalmente represivos cuando fueron gobierno. En el mejor de los casos son cómplices de la putrefacción que sembraron en Chile.

Para que no se me olvide, volví a leer ayer algunos testimonios del informe Valech, porque seguramente será muy necesario crear otra vez una comisión que se encargue de descubrir el alcance de los crímenes cometidos por la democracia que hoy tiene a Piñera en el poder.

Estas manifestaciones en Chile son la expresión de la transición truncada de 1988-1989, la transición que nunca fue, la transición pactada bajo batuta de Estados Unidos para hacer una democracia “en la medida de lo posible”, que permitió mantener la Constitución a fin de profundizar el modelo neoliberal, esta vez con administración demócrata cristina-socialista. ¿Y ahora pretenden ser ellos los redactores de la nueva Constitución? La propia Bachelet engañó al pueblo anunciando una constituyente a la que no dio ningún apoyo, más allá de la reunión de prestigiados juristas que trabajaron arduamente para nada.

El pueblo chileno debe estar alerta: la historia es muy sabia y no hay que olvidarla, cada vez que se dieron avances populares, la derecha se sacó un as de debajo de la manga,  hizo surgir organizaciones que con un discurso radical escondían el cometido de dividir al pueblo, quebrar la voluntad de lucha y hacer fracasar al movimiento popular: así nació el MAPU en los prolegómenos de la victoria de Allende, el PPD en la cercanía de la derrota de la dictadura y Revolución Democrática ahora. Si se fijan en sus nombres encumbran lo popular, lo democrático y lo revolucionario. Nada más alejado de su práctica.

En el caso de Bolivia, se está repitiendo el golpe de Honduras, intentando crear una situación de hecho que, al igual que Venezuela, cree un poder con un presidente auto designado, que en la nueva ley universal solo necesita del reconocimiento de Estados Unidos y Europa autodenominados “comunidad internacional”. Sólo la fuerza del pueblo podrá impedirlo. Me parece que, así como las Malvinas señalaron la muerte del TIAR, el golpe de Estado en Bolivia significará la muerte de la OEA, independientemente que haya gobiernos masoquistas que quieran seguir participando en ella.

La impecable actuación del gobierno de México, rescatando sus mejores tradiciones diplomáticas echaron por la borda el intento de legitimar el golpe de Estado. Almagro guardó silencio esperando que la Asamblea Plurinacional se reuniera para dar curso a la renuncia del Presidente Evo Morales, a fin de dar apariencia legal a la intervención de las fuerzas armadas.

Ello no fue posible, el propio canciller mexicano Marcelo Ebrard expuso que en la operación de rescate de Evo y García Linera, su gobierno tuvo que negociar con los militares bolivianos haciendo patente en la práctica quien intenta asumir el poder en Bolivia.

¿Alguien puede creer que Bolivia será igual a la de 2005? ¿Alguien puede suponer que Mesa o Camacho podrán general gobernabilidad solo porque Trump y Almagro con la complicidad de los militares así lo decidieron? Evo apeló a la paz, sus enemigos a la guerra (igual que Piñera), ahora que se atengan a las consecuencias.

Mientras tanto, en Haití las protestas pidiendo la salida del represivo, corrupto y neoliberal gobierno de Jovenal Moise entró en su tercer mes continuo. Sin embargo, por primera vez en todo este tiempo y en muchos años, la oposición se puso de acuerdo para elaborar de conjunto un programa que le proporcione sustento a un eventual gobierno de unidad nacional tras la aparentemente inevitable salida de Moise del poder.

Este paso permitirá dar un salto de calidad a la lucha del pueblo haitiano que ahora podrá darle un sentido de futuro a su lucha más allá de la estricta bandera de salida de Moise. Al igual que en Chile, la alianza opositora se propone elaborar una nueva constitución que transformé la estructura política del país y dé paso a nuevas elecciones presidenciales y legislativas y que concreten una reforma judicial a fin de otorgar certezas al pueblo de que la corrupción y la violación de derechos humanos tengan juicio y castigo.

Así, desde un rincón al otro, América Latina en movimiento resiste los golpes imperiales que se manifiestan de manera diferente y que, por primera vez, generan respuesta de los pueblos que parecieran decididos a no seguir aceptando la sumisión y la derrota.     

sergioro07@hotmail.com

miércoles, 30 de octubre de 2019

Vientos de cambio en América del Sur



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El mes de octubre de 2019 será recordado por el incremento ostensible de la lucha de los pueblos de América del Sur en contra de un modelo neoliberal que se ha querido imponer a sangre y fuego en la región y que parecía sólidamente asentado en la vida de nuestros países.

Aunque parece muy lejano tras el intenso devenir de los últimos días, en Ecuador, tal como se esperaba, se impuso una vez más el engaño, la mentira y la manipulación del pueblo que, a pesar de salir con valor a las calles hasta poner en jaque al gobierno de Lenin Moreno, no pudo lograr cambios importantes en la orientación del gobierno. Moreno se las arregló para sobrevivir, políticamente hablando, después de acordar una reforma parcial con una directiva limitada y sectaria de la Conaie, cuya gran capacidad de conducción en la lucha no se manifestó en el momento de la negociación. Esto permitió presentar como victoria lo único que obtuvieron: la anulación del aumento de los precios de los combustibles, al mismo tiempo que desistieron de todas las otras demandas por las que se movilizó el pueblo ecuatoriano y los indígenas de ese país. 


A cambio, la Conaie aceptó compartir con Moreno su profundo sentimiento de odio contra el ex presidente Correa y su gobierno, solo porque –como todos saben en Ecuador- Correa no aceptó la solicitud de la Conaie de que le concedieran tres ministerios en el gabinete a cambio de su apoyo al gobierno.
Una semana después de haberse iniciado las negociaciones, la Conaie se retiró de la mesa, porque como era previsible descubrió –por enésima vez- el actuar engañoso natural de la oligarquía ecuatoriana de la cual Lenin Moreno es un discípulo diseñado especialmente para las nuevas condiciones del pos gobierno de la revolución ciudadana, del cual emergió después de la traición, también propia y natural de personas de su calaña.
Sin embargo, en Ecuador nada será igual, el gobierno de Moreno está políticamente muerto, solo manteniéndose en pie gracias al apoyo de Estados Unidos, los medios de comunicación y los empresarios que son los grandes sujetos de la traición de Moreno.
En Chile, por el contrario, el pueblo movilizado de manera unitaria y sin manejo de organización alguna que pudiera pactar con el gobierno, se mantiene después de 12 días en las calles tras 30 años de ignominia durante los cuales 5 presidentes se preocuparon de mantener incólume el modelo de Pinochet amparados en una constitución ilegitima que les permitió maximizar ganancias, exacerbando el modelo neoliberal de democracia restringida y violenta.

La respuesta de la derecha pinochetista en el gobierno, encarnada por Sebastián Piñera fue regresar a la represión propia de la dictadura, que ya había sido utilizada por sus antecesores, especialmente por Michelle Bachelet en contra del pueblo mapuche.

Paradójicamente es la misma Bachelet la que tiene en sus manos el destino de Piñera. El lunes 28 debió llegar a Chile una comisión formada por sus representantes, pero ello no se concretó toda vez que dicha embajada no arribó a Santiago a pesar que en la búsqueda del éxito del show organizado al efecto, antes Piñera eliminó el toque de queda, el estado de excepción e hizo cambio de nombres en su gabinete.

Como es habitual en este tipo de misiones, Bachelet primero debió consultar a Washington, sabiendo que la sentencia que ahí se dictaminara significaría que –tal como en el imperio romano- el mandamás de la Casa Blanca sería quien decidiera si elevaba su dedo o lo bajaba provocando el fin de Piñera.

Sabe también Bachelet que tal decisión podría significarle otro regreso victorioso a la Moneda, sino a ella, a alguno de sus copartidarios y entendió que no debía apresurarse ante el botín que sin querer cayó en sus manos. En este sentido y ante la indecisión de Estados Unidos, Piñera optó por cancelar las cumbres de la APEC y de Cambio Climático que en noviembre y diciembre se iban a realizar en Santiago.

Pase lo que pase en Chile, Piñera, al igual que Moreno en Ecuador, es un cadáver político, hoy incluso bajo la sombra de una acusación constitucional en su contra por la represión y la muerte de más de 20 ciudadanos. Su único objetivo ahora es tratar de salvarse, minimizar daños y buscar una salida gatopardiana para el modelo mediante cambios cosméticos que no lo modifican en lo sustancial.

Los positivos resultados electorales en Bolivia y Argentina, el primero para fortalecer el proceso de construcción del Estado plurinacional y el segundo para sacudirse 4 años de barbarie neoliberal apuntan a un nuevo momento de la región. El presidente Evo Morales, ahora debe enfrentar la sedición de la derecha que como ya va siendo habitual no sabe aceptar la derrota.

El modelo de democracia teledirigido desde Washington a través de la OEA establece que cualquier victoria popular que se exprese en las urnas por pequeños márgenes no será aceptada, desatando de inmediato toda la parafernalia reaccionaria que incluye: declaratoria de fraude, violencia callejera, no aceptación por parte de Estados Unidos y sus satélites europeos y latinoamericanos de los resultados, puesta en funcionamiento del ministerio de colonias para que avale todo lo anterior y finalmente, amenazas de intervención, chantajes, bloqueos y sanciones económicas.

La receta comienza a ser reiterativa, pero los pueblos, así como aprendieron a ganar elecciones, ahora han asimilado la necesidad de defender los resultados a pesar de todas las plagas imperiales que se ciernen sobre ellos. El pueblo boliviano, su gobierno y el presidente Evo Morales sabrán enfrentar esta situación y con la inteligencia, la paciencia y la sabiduría acumulada durante varios siglos de lucha, sabrán derrotar esta intentona que pretende retrotraer la historia.

En Argentina, el peronismo unido casi en su totalidad, propinó una aplastante derrota por casi 8 puntos al presidente Mauricio Macri y a las prácticas neoliberales emanadas de su gobierno, que sumieron al país en un cuatrienio de terror, que se manifiesta en el deterioro de las condiciones de vida de los ciudadanos, un estado de zozobra generalizado, el incremento de la pobreza, la entrega de la economía a los fondos buitres y a la banca extranjera y una vergonzante regresión en materia de la defensa inalienable de la soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas.

La conjunción de acontecimientos en Argentina y Chile, junto al alzamiento del pueblo ecuatoriano, la victoria electoral del presidente Evo Morales y la resistencia de Cuba, Venezuela y Nicaragua a la voracidad imperial, son manifestaciones contundentes -expresadas de manera distinta- de que, tal como dije en un artículo anterior, esta vez no habría que esperar los 25 años que transcurrieron entre Allende y Chávez para que los pueblos nuevamente asumieran el protagonismo de los procesos de transformación de la sociedad, echando por la borda la teoría de los ciclos, toda vez que la lucha es permanente y dialéctica, con avances y retrocesos pero que se sigue revelando de forma continua, constante y progresiva.

sergioro07@hotmail.com

miércoles, 25 de septiembre de 2019

El Tratado TIAR – un análisis.



 Por Gabriele Kuehnle:

¿Qué hay detrás de este tratado? Los Estados Unidos elaboraron el TIAR luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, reunieron a los estados americanos en 1947 para firmarlo en Río de Janeiro. La ONU se creó en 1945, la OTAN en 1949. https://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/b-29.html
Un TIAR reformado fue ratificado de nuevo por los estados miembros en 1975. 

El TIAR transfiere competencias de la ONU a la OEA

El TIAR crea para EEUU un campo de acción independiente del Consejo de Seguridad de la ONU en caso de conflictos con otros estados americanos. Pero también asegura el respaldo latinoamericano en conflictos con países extracontinentales.  Para ello proporcionaron a la OEA, históricamente manejada por EEUU, competencias similares y paralelas a las de la ONU y su Consejo de Seguridad. Dichas competencias se mantienen incluso en la versión renovada del TIAR de 1975. Son, en última instancia, el eje del Tratado.



Leyéndolo superficialmente, parece ser casi un instrumento de paz. El artículo primero de la constitución del TIAR dice que "Los altos estados contratantes no solo condenan formalmente la guerra sino se comprometen a no utilizar en sus relaciones internacionales cualquier amenaza o violencia, en cualquier forma, que sea incompatible con la Carta de la ONU o este tratado”.

Obliga a sanciones – no puede obligar a acciones militares

En repetidas ocasiones se refiere a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, enfatizando especialmente en la no injerencia en los asuntos internos de otros estados, y en la primacía de resoluciones pacíficas de conflictos. Lo único cierto que se desprende de ello es que el Tratado no puede forzar a los Estados signatarios a tomar medidas militares. Todas las demás acciones adoptadas por la OEA, como sanciones de todo tipo, pueden ser obligatorias según decida.

Hay una condición para su aplicación: se ejecuta solamente, si un estado ataca a otro país americano, ya sea militarmente o con otras acciones agresivas, pero si la agresión tuvo lugar en un "área extracontinental", el tratado también entraría en vigor.

El artículo 8 indica las medidas a ejecutar de manera obligatoria. Que son:
"La renuncia de los Jefes de Misión (ante la OEA); la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o completa de las relaciones económicas, ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o de radiotelegrafía y otros medios de comunicación, y el uso de las fuerzas armadas ".

El artículo 20 de ese contrato establece que las decisiones que requieran las medidas a que se refiere el Artículo 8 serán vinculantes para todos los signatarios de este Tratado que lo hayan ratificado, con la única excepción de que no se requiere que ningún Estado utilice la fuerza de armas sin su consentimiento. En la versión reformada de 1975, el Consejo de la OEA decidirá caso por caso qué medidas son obligatorias y cuáles no. El uso de armas sigue siendo a criterio libre de cada estado.

La profunda contradicción interna del pacto

El contrato es ambiguo y se presta a amplias interpretaciones. Asegura que no restringiría los derechos y obligaciones relacionados con la ONU, como el derecho a la no-intervención y el derecho de cada estado a elegir libremente su organización política, económica y social. Pero el TIAR podrá obligar a sanciones económicas contra un estado, medida represiva que contradice a la Carta de las Naciones Unidas.

La oposición venezolana, siguiendo el libreto de Washington, se fijó en el TIAR buscando ampliar las sanciones estadounidenses y europeas con otras latinoamericanas a través del TIAR, quizá en desconocimiento de que la Carta de las Naciones Unidas se incorporó en la mayoría de las constituciones latinoamericanas, por lo tanto sería inconstitucional imponer sanciones a otro estado vecino.

Así lo dice en el Art. 9.1 (texto reformado): "La agresión es el uso de la fuerza por parte de un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro estado, o de otro modo incompatible con la Carta de las Naciones Unidas o la Carta de la Organización de los Estados Americanos".

La realidad venezolana suma amenazas constantes de intervención militar, ataques organizados contra el suministro de electricidad del país y sanciones económicas, abarcando hasta alimentos y medicamentos, y financiera, además del robo millonario de fondos del Estado bloqueados y pirateados por EEUU y bancos internacionales.

Al TIAR no lo aplicaron nunca  al contrario, lo pisotearon.

Lo cierto es que Estados Unidos violó el tratado TIAR con cinco intervenciones militares en América Latina, con golpes de estado y dictaduras. Debería enfrentar cargos de violaciones múltiples del tratado ante la OEA y la Corte Penal Internacional en La Haya, violentando a todos los derechos humanos y democráticos.

Pero los demás estados americanos tampoco cumplieron, ya que nunca tomaron ninguna medida en defensa de los países vecinos agredidos.
El TIAR obligaría teóricamente a todos sus integrantes a tomar medidas inmediatas contra EEUU, exigiendo poner fin a las sanciones contra Venezuela y su intromisión en el país. Sobre todo porque Venezuela nunca ha atacado a los Estados Unidos. Lo mismo ocurre con el bloqueo de 60 años contra Cuba.
Los ejemplos ilustran la gran contradicción interna del TIAR, un instrumento dormido que intentan ahora utilizar para imponer las estrategias estadounidenses en la región.

El supuesto derecho a la acción "inmediata".

En el Art. 3.2 se deja incluso de lado el órgano de decisión de la OEA, justificándolo con reacciones "inmediatas", necesarias en respuesta a un ataque (de diversa gravedad y carácter). Por supuesto, el Consejo de la OEA debe reunirse de inmediato, pero hasta que eso suceda, cada parte contratante puede tomar las medidas que considere adecuadas, sin estar sujeto a una decisión colectiva ni de la OEA ni de la ONU.

El argumento es el lapso de tiempo, lo que demore el tomar decisiones en el seno de las instituciones. Se trata del "derecho a actuar en la primera hora de la agresión".

La legítima defensa en virtud del artículo 51 de la Carta de la ONU, sin el Consejo de Seguridad

El texto se refiere varias veces al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que garantiza el derecho a la autodefensa individual o colectiva de los estados. Sin embargo, en virtud del derecho internacional, el artículo 51 está expresamente atado a la decisión del Consejo de Seguridad.

El art. 3.4 dice: “Podrán aplicarse las medidas de legítima defensa de que trata este Artículo en tanto el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales.

El TIAR pretende establecer una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU, donde EEUU no ha podido imponer sus intereses a ultranza. Si la OEA y los estados contratantes no estén conformes con una determinada decisión del Consejo de Seguridad, o su demora en tomarla, puedan actuar por su cuenta bajo un paragua jurídico de derecho internacional otorgado por el TIAR.

TIAR y la ocupación estadounidense de Afganistán

El TIAR solo se aplicó una vez, en 2001, después de los ataques contra los edificios de las torres gemelas en Nueva York. El presidente Bush necesitaba un respaldo internacional para su ataque de venganza contra Afganistán, que no recibió la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.
En muy poco tiempo, 23 estados miembros del TIAR lo apoyaron con una declaración presentada en un gran escenario público: su ataque militar, pasándose por el costado del Consejo de Seguridad de la ONU, obtuvo así la apariencia de una legitimidad internacional.

El TIAR como puerta de entrada de la OTAN

Particularmente problemático es que el TIAR se refiere no solo a una agresión ubicada en el territorio del continente americano contra un estado signatario del Tratado, sino también a ataques ejecutados en el "área extracontinental" (art. 6) o "fuera del Área americano" (Art.4).  Es donde la OTAN entra en acción.

Pero en todo esto hay una pregunta central: ¿El TIAR es compatible con el derecho internacional? En sus elementos más importantes contradice a la carta de la ONU, que prohíbe sanciones y la intervención en asuntos internos de un país.

El TIAR sí podría servir para desencadenar situaciones hacia lo bélico, aprovechándose de la “libertad de acción de los estados signatarios en la primera hora de un ataque”
Cabe recordar que México se retiró en 2002 del TIAR, mientras que los integrantes de Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) renunciaron a la membrecía entre 2012 y 2014. Estos fueron Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua.

https://www.oas.org/xxxivga/spanish/reference_docs/Tratado_AsistenciaReciproca_Protocolo.pdf
periodista independiente
Gabriele.Kuehnle@outlook.com

sábado, 17 de agosto de 2019

Máxima presión en el Estrecho de Ormuz



Por Félix Arteaga:

El presidente Trump sigue empeñado en una política de acoso total (maximun pressure) para que Irán abandone la senda nuclear, el apoyo a los grupos revolucionarios y su programa de misiles balísticos. Suspendió unilateralmente su participación en el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, el acuerdo internacional que paralizó el programa nuclear de Irán, volvió a imponer sanciones económicas contra Irán y amenazó a sus aliados y a terceros con tomar represalias si mantenían relaciones económicas con dicho país. El presidente ha aprovechado su estrategia de acoso para respaldar a los rivales regionales de Irán y cerrar con ellos ventas masivas de armamento, lo que alimenta una espiral armamentista en Oriente Medio. Sin embargo, la política presidencial respecto a Irán no ha conseguido ninguno de sus objetivos a pesar del tiempo transcurrido y, por el contrario, Irán ha empezado a mover sus fichas para aliviar esa máxima presión del presidente de EEUU.

Dos embarcaciones de EEUU en el Estrecho de Ormuz. Foto: U.S. Navy (CC BY 2.0)

“El Estrecho de Ormuz es la válvula de escape que utiliza Irán para aliviar la presión que se ejerce desde fuera del Golfo”.

El Estrecho de Ormuz es la válvula de escape que utiliza Irán para aliviar la presión que se ejerce desde fuera del Golfo. No pudiendo responder con las mismas armas económicas o militares que sus enemigos, Irán utiliza aquellas que tiene a su alcance. Son respuestas asimétricas dirigidas a elevar el coste militar o político a pagar por el agresor o sus aliados. En las últimas décadas, y cada vez que ha aumentado la presión contra Irán, ya sea para sancionar su apoyo a los grupos terroristas y revolucionarios en Oriente Medio o para abandonar su programa nuclear, Irán ha jugado la baza del cierre del Estrecho. El penúltimo episodio de este alivio de presión se registró en 2012, cuando Irán multiplicó su actividad militar en el Estrecho, con el consiguiente incremento de los riesgos militares y energéticos del Estrecho de Ormuz.

La jugada se ha vuelto a repetir en las últimas semanas. El 12 de mayo fueron atacados con explosivos, probablemente minas, cuatro tanqueros en las inmediaciones del emirato de Fujaira y el 13 de junio fueron atacados otros dos cerca de las costas iraníes. Los ataques, tanto los mencionados sobre los buques como otros sobre las infraestructuras petrolíferas que denuncia Arabia Saudí parecen diseñados para limitar sus daños, generando alarma, más que para perjudicar gravemente la salida del flujo de energía. Lo mismo ocurre con el bajo perfil de la autoría, debido tanto a la falta de una reivindicación expresa de sus autores como de una atribución apoyada en evidencias irrefutables. Los ataques, más allá de su impacto y autoría, han devuelto a los mercados de energía el fantasma de una subida de los precios.

De momento, sólo es una preocupación, porque el enfrentamiento se encuentra al principio de una escalada que las dos partes –dicen– desean evitar. También porque es muy difícil que Irán pueda cerrar el Estrecho indefinidamente sin entrar en un enfrentamiento militar directo con EEUU en la que Irán tendría muchas posibilidades de perder, como ya ocurrió en 1988. Pero es el riesgo de una escalada militar en la zona, más que el del cierre o la perturbación temporal del tráfico marítimo en el Estrecho, lo que comienza a preocupar a los analistas.

Irán cuenta con varios instrumentos para atacar al presidente Trump donde más le duele. Puede subir la apuesta militar para obligarle a meterse en una nueva aventura militar y aprovechar la creciente oposición interna al poder presidencial para llevar a cabo operaciones militares o vender armas en vísperas de las elecciones presidenciales de 2020. Que tenga perdida la escalada militar no quiere decir que Teherán vaya a renunciar a ella, porque en los últimos años ha reforzado sus capacidades militares para causar daño a las fuerzas militares de EEUU o a las de sus aliados en la zona; también cuenta con el inestimable apoyo militar de Rusia y sabe que cualquier intervención militar estadounidense en la zona aglutinaría a la población iraní en torno al régimen.

Irán también puede reanudar su carrera hacia el umbral nuclear. Ya en mayo de 2019 anunció la suspensión del cumplimiento de algunos de sus compromisos y amenazó con suspender otros si las partes del acuerdo nuclear no conseguían revertir su deterioro. La escalada nuclear iraní tiene todavía mucho recorrido y, bien administrada, puede volverse contra los aliados regionales del presidente Trump. Del mismo modo, Irán puede progresar por la escalada movilizando a sus proxies en la región para desestabilizar a los gobiernos de Bahrein o Arabia Saudí, reavivar el conflicto en Israel o poner en riesgo el tráfico marítimo hacia Occidente a su paso por el Estrecho de Bab el Mandeb, cerca de Yemen.

“Las evidencias presentadas hasta ahora no prueban suficientemente una implicación directa del Gobierno iraní como autor político y de houtis yemeníes o de los Guardianes de la Revolución como autores materiales”.

De momento, la escalada tiene lugar en el escenario previsible y recurrente del Estrecho de Ormuz. Las evidencias presentadas hasta ahora no prueban suficientemente una implicación directa del Gobierno iraní como autor político y de houtis yemeníes o de los Guardianes de la Revolución como autores materiales. El Gobierno iraní ha negado su participación e incluso ha insinuado que la atribución podría estar fabricada como pretexto para justificar una posterior intervención militar de sus enemigos. Pero no puede negar que los ataques encajan en su lógica de respuesta, que su Cuerpo de Marina de la Guardia Revolucionaria Islámica controla las aguas donde han tenido lugar los ataques ni que tanto ellos como houtis yemeníes disponen de la capacidad para hacerlo y que a veces actúan por cuenta propia llevados por el fervor revolucionario de sus mandos.

Las dos partes mantienen sus estrategias de escalada para provocar un cambio de conducta en la otra parte. El presidente Trump parece dispuesto a meter más presión económica y ya que una atribución inequívoca de los ataques a Irán le obligaría a ordenar una actuación militar en la que no está interesado, los dirigentes iraníes disponen también de un amplio margen de maniobra para proseguir en su escalada de respuesta. En consecuencia, el riesgo sustancial no es el de la perturbación ocasional del tráfico energético por el Estrecho, sino que la escalada derive en un enfrentamiento armado que ninguna de las dos partes desea, pero al que puede conducir su dinámica de acción y reacción. Para prevenir ese riesgo, alguna de las dos partes, o las dos, deberían interrumpir la escalada, pero esa opción es difícil porque no disponen de canales de comunicación ni de terceros que les faciliten un encuentro en la cumbre, al modo norcoreano, o una negociación de fondo, al modo nórdico. Precisamente, la coincidencia de los últimos ataques con los buenos oficios del primer ministro Shinzo Abe en Teherán, hace pensar que los partidarios de la escalada ganan, hoy por hoy, la partida a quienes desean comenzar la desescalada. Como resultado, continúa la escalada en la que todos pierden: el presidente Trump no consigue cambiar la política exterior iraní, Irán no puede aliviar su estrangulamiento económico, los aliados de los anteriores sufren daños colaterales y los mercados aplazan –pero no descartan– una nueva ola de subidas en los precios de la energía que nos llegue desde las aguas del Estrecho de Ormuz.

 monlan2001@yahoo.com

sábado, 10 de agosto de 2019

Intervencionismo imperial inminente



Por German J. Subero M:
Intervención ilegitima entrada en vigencia del TIAR (Tratado Interamericana de Asistencia Recíproca), por parte de los miembros de la AN en desacato en conjunto con los EE.UU y demás países latinoamericanos cipayos, se avizora en el futuro mediato la ejecución de acciones militares imperiales que atentan contra la soberanía nacional, y que ponen una vez más en tela de juicio la voluntad traicionera de los miembros de la derecha venezolana, por propiciar un escenario de confrontación y beligerancia, entre factores externos y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y que ponen en riesgo la estabilidad democrática no solo de nuestro país; sino de la región por entero por las consecuencias relacionadas con el éxodo masivo imprevisto de millones de venezolanos a los países vecinos ante un ataque militar de una fuerza extranjera.


Propicio resaltar el pronunciamiento del TSJ, declarando la nulidad de la aplicación del respectivo tratado mediante sentencia   de la Sala Constitucional, donde el magistrado Juan José Mendoza Jover, acompañado de los Magistrados y Magistradas que integran la referida Sala, informan  sobre el contenido de la sentencia 248-2019, en la cual se explica que la Sala, para fundamentar la decisión, observó que el 14 de mayo la República Bolivariana de Venezuela, conjuntamente con otros países de la región, formalizó por ante la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos la denuncia del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, y desde el 14 de mayo de 2015 cesaron los efectos de dicho convenio para nuestro país.

Ante esta situación la Fuerza Armada Nacional Bolivariana,  ha pasado de un papel reactivo a un papel activo en cuanto, a la eficacia y sincronización de los sistemas de armas para la defensa nacional de nuestro territorio, puestos  de manifiesto con la ejecución de los ejercicios militares CAMPAÑA LIBERTADORA 2019, donde se ha impulsado el sentido popular de la guerra de resistencia que se deslinda del sentido convencional de las operaciones militares y da un paso al frente en el desarrollo de una doctrina militar propia, en la cual, se garantiza al Estado Venezolano, el sentido popular de la unión cívico-militar, muy poco comprendida por los factores de derecha, que en una demostración de poco análisis estratégico, subestiman la principal herramienta de defensa integral de nuestra soberanía como lo representa “UNA GUERRA PROLONGADA DEL PUEBLO”. 
Las referidas incursiones militares norteamericanos, que atentan contra nuestra soberanía serán denunciados ante la opinión pública internacional, por parte de nuestro Canciller, Jorge Arreaza.

Figura: Representación de incursión aérea no autorizada de aeronave norteamericana, al espacio aéreo venezolano. (Imagen cortesía VTV).
Ahora bien, importantes acontecimientos de carácter político se han desarrollado en nuestro territorio, como lo han sido, la conferencia de los países No Alineados (MNOAL) y la XXI Edición del Foro de Sao Paolo, donde los países aliados; así como los movimientos sociales de izquierda a nivel mundial, han confluido con la finalidad de apoyar de manera contundente al Proyecto Bolivariano; así como a la gestión del presidente constitucional, Nicolás Maduro. Situación, que da por demostrado el impulso de los factores de izquierda por brindar el apoyo, a lo que ha denominado el presidente de la República de Cuba, Díaz Canel, como: “LA PRINCIPAL TRINCHERA EN LA LUCHA ANTI-IMPERIALISTA A NIVEL MUNDIAL EN LA ACTUALIDAD”; haciendo referencia a nuestro país. En el presente enlace se muestra la declaración final de la XXI EDICION DEL FORO DE SAO PAOLO: http://vtv.gob.ve/declaracion-final-xxv-foro-sao-paulo/.

De estos acontecimientos, la importancia fundamental radica en comprender la hipócrita matriz de opinión que están desarrollando las trasnacionales de la desinformación, como CNN, BBC; y sus filiales palangristas en nuestro territorio sobre las intenciones de invadir nuestro país, quienes pretenden legitimar ante la opinión pública, las condiciones para suavizar el impacto de una posible intervención militar en territorio venezolano. Destacamos la inexistente fuente de noticias, vinculadas a la violación de nuestra soberanía en los portales noticiosos de esas centrales información.

Solo noticias, que propician un golpe o intervención sustentada en el derecho de los EE. UU, como policía mundial para intervenir en los asuntos de nuestro país, violando todos los fundamentos del derecho internacional y del derecho de los pueblos a su autodeterminación.
¡CHAVEZ VIVE, LA LUCHA SIGUE!

Referencias bibliográficas y fuentes electrónicas:
             http://vtv.gob.ve/venezuela-denunciara-eeuu-onu-violacion-espacio-aereo-final/
             http://vtv.gob.ve/declaracion-final-xxv-foro-sao-paulo/
          http://www.tsj.gob.ve/-/sala-constitucional-del-tsj-declaro-nulo-acuerdo-de-la-an-en-desacato-que-aprobo-reincorporacion-de-venezuela-al-tiar
             https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-49125315
             
german.subero@gmail.com

sábado, 3 de agosto de 2019

Los jóvenes viejos



 Por Manuel Holzapfel G.:

“Hay jóvenes viejos y viejos jóvenes, y en éstos me ubico yo”, dijo el presidente Salvador Allende a los estudiantes de la Universidad de Guadalajara el 2 de diciembre de 1972. “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica; pero ir avanzando en los caminos de la vida y mantenerse como revolucionario, en una sociedad burguesa, es difícil”, sentenció de manera preclara ante centenares de jóvenes mexicanos que escucharon absortos, uno de los mejores discursos que se hayan hecho, sobre la relación entre juventud y revolución.


El encuentro, fue parte de la gira internacional que incluyó su memorable intervención ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, y las visitas posteriores a Argelia, Unión Soviética y Cuba.  A sólo nueve meses del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, la situación del gobierno popular era muy compleja, debido a la intervención directa del imperialismo norteamericano, que no escatimó esfuerzos de toda índole para detener la vía chilena hacia el socialismo y recuperar el cobre nacionalizado por Allende.

47 años después, Venezuela enfrenta los embates del imperio, que ha repetido la estrategia desestabilizadora aplicada en Chile para conseguir lo mismo: apoderarse de las mayores reservas de petróleo del planeta y destruir la Revolución Bolivariana del comandante Hugo Chávez, hoy liderada por el presidente Nicolás Maduro. Los hechos son evidentes, pero en Chile algunos oportunistas que un día fueron parten de la Unidad Popular e incluso del gobierno, niegan los profundos lazos que unen los procesos de Allende y Chávez. Peor aún, desconocen la huella criminal de Estados Unidos, en la crisis venezolana y se han unido a la campaña de desprestigio, que busca generar las condiciones para una intervención militar del imperio.

El informe espurio de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, es el mejor ejemplo de la traición de la izquierda concertacionista al legado de Allende. Es el propio compañero presidente, quien les habla y desenmascara en su ruindad, desde aquel 2 de diciembre en Guadalajara, cuando agradeció a los estudiantes mexicanos “por comprender el drama de mi patria, que es como dijera Pablo Neruda, un Vietnam silencioso; no hay tropas de ocupación, ni poderosos aviones nublan los cielos limpios de mi tierra, pero estamos bloqueados económicamente, pero no tenemos créditos, pero no podemos comprar repuestos, pero no tenemos cómo comprar alimentos y nos faltan medicamentos, y para derrotar a los que así proceden, sólo cabe que los pueblos entiendan quiénes son sus amigos y quiénes son sus enemigos”.

Ya sabemos, a qué poderoso “amigo” se arrimaron aquellos que tienen el descaro de autoproclamarse allendistas y aplauden el informe sobre derechos humanos de Venezuela digitado por funcionarios de Trump, que lleva la rúbrica de la ex presidenta chilena.   

Pero no sólo de la Concertación le han “prestado ropa” al informe de Bachelet. La crítica certera que hizo al documento el alcalde comunista de Recoleta, Daniel Jadue, generó polémica al interior del Partido Comunista de Chile, y oh paradoja, fue una joven ex dirigenta estudiantil la que lo validó. “No voy a desconocer el informe de la Alta Comisionada de DDHH, me parece que es lapidario. Efectivamente arroja situaciones sumamente graves”, señaló la diputada Camila Vallejo. Con ello, se desmarcó de la posición oficial de su partido, que criticó el informe porque "no se expresa ninguna condena a los intentos de golpes de Estado y a las amenazas permanentes de intervención militar en Venezuela".

Finalmente, Jadue en una actitud lamentable, pidió disculpas a Bachelet y la prensa mercurial festinó con la denominada polémica generacional al interior del PC. La joven diputada Karol Cariola lo explicó así: “no somos una máquina ni un robot. El partido debe experimentar un proceso de transformación donde se encuentren las nuevas y las viejas generaciones para fomentar nuevos y diversos liderazgos y revitalizar nuestras ideas”.

Lo lógico, es que, en ese proceso de transformación, dado que como dijera Allende, ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica, los jóvenes del partido radicalicen su lucha contra el capitalismo y el imperialismo. Lamentablemente, la posición de Camila Vallejo, al validar un informe vergonzante redactado en Estados Unidos, como parte de su estrategia de intervención en Venezuela, va en sentido contrario. Su lealtad y la de otros militantes comunistas con Michelle Bachelet es inaceptable por su complicidad directa con la estructura dominante y el imperialismo norteamericano.

Como planteó Salvador Allende, “hay que entender que la lucha es solidaria en escala mundial, que frente a la insolencia imperialista sólo cabe la respuesta agresiva de los países explotados”. Si no lo entienden claramente los jóvenes, estamos en presencia de una casta de jóvenes viejos, que en el mejor de los casos serán bien intencionados, pero siempre sumisos y útiles al poder imperial.   

holzburu@vtr.net

miércoles, 31 de julio de 2019

El titiritero del tío Sam usa al TIAR en su patio trasero



Por Rolando Prudencio Briancon:
Dividir para reinar ha sido y es ley para los imperios. Vale decir dividir internamente las naciones para imponer internacionalmente su hegemonía. Así es como está también definido el know how de la hegemonía estadounidense, que como imperio que es, ha puesto y sigue siendo aún, pese que su hegemonía está en extinción; o es mejor dicho, es ésa la razón por el que cuanto es más obvio su ocaso; más obstinada es su es su obsesión por mantenerse como el mandamás, manipulando incluso a sus incondicionales aliados.


Las pruebas irrefutables de su impertinente insistencia de negarse admitir que su hegemonía ya no es tan enérgica como antes ha sido -sino las más reveladora y contundente constatación- el raudo recule que los EE.UU., a la cantada intervención militar a Venezuela el pasado 23 de febrero, y que incluso ya tenía como música de triunfal de fondo el concierto “Live Aid Venezuela”.

Fueron dos hechos los que develaron el decaimiento de la hegemonía de los EE.UU.; por un lado, la presencia disuasiva de Rusia en la infructuosa intentona, como por el otro la determinación desafiante del gobierno de Nicolás Maduro de no hacer caso a los cantos de sirena de que aquel cohonestado concierto de la “Ayuda Humanitaria” como honesto objetivo que le llegue la ayuda a la gente. Pero además que por un principio básico de dignidad nacional era inaceptable esa invectiva.

Claro que lo que se tradujo para Trump en una invectiva fue lo que el día hoy se tuvieron que retirar con el rabo entre las piernas: John Bolton y Eliot Abraham; junto a sus 5000 mil mariners que estaban parqueados e invernando en Panamá.

Fue ante tamaña ofensa que Trump tuvo que cambiar de estrategias, comenzó con los embrutecidos embargos contra el pueblo venezolano, los alevosos apagones, las confiscaciones de activos -más de 30 mil millones de dólares en la banca- la confabuladora conformación de países serviles y sumisos, como el Grupo de Río para desconocer al gobierno legítimo de Maduro, ejercer mayor presión contra el mandatario para que renuncie y se vaya a una “isla bonita”. En fin fueron varias y distintas medidas para que capitule a cambio de salvarle la cabeza, pero no lograron doblegar un líder del linaje de los hijos de Bolívar y Guaicaipuro.

Hoy Trump como el típico titiritero del tío Sam, aparecido en escena con el big-stick del TIAR (Tratado Interamericano de Reciprocidad), que es un instrumento imperial de asistencia militar recíproca para que a cualquier respondón se lo ponga a raya.

Claro que hoy el mundo ha dejado de ser una función de títeres en la que había siempre el titiritero del tío Sam movía lo hilos imperiales hacia su favor, ya que  en el entarimado han aparecido actores de carne y hueso que han entrado al ruedo a disputar le el poder, sin hacerle concesión alguna.     
   
prudenprusiano@gmail.com

sábado, 20 de julio de 2019

Dantesco crimen en la frontera con Colombia




Por: Iván Oliver Rugeles:
Detenidos 5 venezolanos integrantes del grupo paramilitar “Autodefensas Unidas de Colombia y Venezuela” cuando atravesaban el río Táchira y llevaban dos costales que tenían en su interior tres cabezas humanas

La captura y detención de los sujetos tuvo lugar en el Municipio Pedro María Morantes, en Ureña, Estado Táchira, hace escasos días en el sector Plaza Vieja, a la altura de la trocha ‘Portón Azul’, que limita con el sector conocido como Villas del Escobal, en forma fortuita, pues el Piquete de los efectivos del Ejército venezolano realizaban un patrullaje de rutina, cuando advirtió a un grupo muy sospechoso que intentaba atravesar el rio cargando dos talegos, por lo que sus integrantes procedieron a darles la voz de alto y al revisar el contenido de la carga, se encontraron con el macabro hallazgo de tres cabezas humanas, por lo que, de  inmediato, solicitaron la intervención del  Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), el cual se hizo cargo de los capturados y, por supuesto, de las respectivas investigaciones.

Los cinco detenidos fueron identificados como Jesús Manuel Páez Palacios, de 25; Gabriel José López Porte, de 27 años; Yeltsin Alejandro Silva Hernández, de 23; Abel José Peraza Jaén, de 20 años y Darwin Javier Martínez Núñez, de 34, todos de nacionalidad venezolana, con residencia en distintas regiones el país.
Hemos podido enterarnos por los medios de comunicación, que además de las cabezas humanas que llevaban en los costales, los sujetos portaban un lote de panfletos impresos en computadora que contenían amenazas de muerte contra los grupos policiales venezolanos del GAES y CONAS, con el encabezamiento de “Autodefensas Unidas de Colombia y Venezuela’ (AUCV).

Sobre este espantoso hallazgo, el Protector del Táchira, Freddy Bernal, le informó a los medios que estos sujetos tenían instrucciones de lanzar las cabezas contra las sedes de la Guardia Nacional, el Comando Nacional Antisecuestro (Conas) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y criminalísticas (CICPC), junto a panfletos que amenazaban tanto a estas instituciones como a algunos de sus representantes en la región.

Respecto de estos crímenes atroces, que han sido por décadas muy comunes  en Colombia, es necesario que advirtamos que luego de la falsa desmovilización del paramilitarismo que con bombos y platillos anunció al mundo el gobierno de Álvaro Uribe en 2005, uno de sus mayores propulsores no lo olvidemos, con la rutilante denominación de “Cooperativas Convivir”, esa poderosa plaga de criminales al servicio de los sectores de la oligarquía terrateniente del país, se multiplicaron en bandas que siguieron y aún  continúan delinquiendo bajo distintas denominaciones (Los Rastrojos, Los Urabeños, Las Águilas Negras, Los Paisas y, entre otros,  las Autodefensas  Gaitanistas), las que, desde entonces vienen aterrorizando no solo las regiones más empobrecidas del vecino país para robarles a los campesinos sus tierras, ya sea asesinándolos o expulsándolos y convirtiendo el país en el que registra al día de hoy, el mayor número de desplazados internos del  mundo, seguido lejos de Siria y mucho más atrás de Iraq ( https://www.nodal.am/2018/05/colombia-el-pais-con-la-mayor-cantidad-de-desplazados-internos-en-el-mundo/).

Sino al lucrativo negocio de la extorsión, del secuestro y a dedicarse al contrabando y al robo en nuestro país de todo tipo de bienes, empezando por la gasolina, los alimentos y otros bienes esenciales, debido a lo extenso de la línea fronteriza que delimita nuestro territorio del colombiano (2.219 km) y que por ello es muy vulnerable, lo cual facilita a esas bandas del crimen organizado incursionar hacia nuestro país a cometer cuanta fechoría se les ocurra y, además, con el beneplácito del gobierno colombiano, el cual se ha declarado enemigo del nuestro y no solo eso, sino que aliado del gobierno imperial de Washington no descarta la posibilidad de agredirnos como parte de una coalición internacional. Por cierto, que el camarada Constituyente, Pedro Carreño, ha dicho ante esa irresponsable y atrevida amenaza, que de ocurrir la agresión a Venezuela la respuesta de nuestro ejército Bolivariano y Chavista no se quedará en la frontera, ¡¡¡llegará hasta Bogotá y más allá…!!!

Este suceso espeluznante de las tres cabezas humanas en poder de venezolanos es una clara evidencia de que esas bandas han logrado ya incorporar a sus huestes a muchos de aquellos compatriotas nuestros que optaron por hacer frente común con factores de la oposición y que, por dinero, como lo han confesado los muchos que ha podido ser detenidos por los cuerpos policiales del país, se convirtieron en los guarimberos que causaron los desmanes y la mayor violencia en algo no más de 15 a 20 municipios de todo  el país, durante los años 2014 y 2017, dejando el trágico cuadro de casi 200 personas asesinadas y algo más de un mil de heridos y que estuvieron muy activos, también, durante la llamada “operación Cúcuta”, a finales de febrero último, con la cual se pretendió engañar a la comunidad internacional con una fulana “ayuda humanitaria” y que no fue otra cosa que un lamentable y trágico show, que dejó el saldo de 4 personas muertas y decenas de heridos…

Ante este caso las autoridades de nuestro país deben redoblar la vigilancia de la extensa frontera que tenemos con Colombia; pensar -inclusive- en la instalación de una cantidad importante de puestos de vigilancia a lo largo de la misma que estén sometidos a rigurosos procedimientos de control que garanticen efectividad absoluta de la invulnerabilidad de la frontera y transparencia a toda prueba del personal que sea designado para su activación permanente las 24 horas del día, el cual deberá ser rotado periódicamente…

Esta es una idea muy propia y quizás haya otra u otras que ofrezcan una mejor solución al problema. Lo que urge, sin la menor duda,  es admitir que el contagio paramilitar ya comenzó a hacer estragos en Venezuela, por lo que la toma de decisiones para pararlo en seco es para ya, no podemos dilatarlas. Esa tragedia que padece nuestro país vecino ha hecho metástasis en su cuerpo social (cada semana son asesinados entre 5 y 6 defensores de derechos humanos y/o líderes sociales); allí no ha habido por décadas fuerza humana capaz de hacer desaparecer el paramilitarismo de la vida cotidiana de cientos de sus miles de comunidades y aldeas, porque la impunidad en ese país ha sido y es absoluta e inexpugnable.

Y como lo será de inexpugnable tanta injusticia y tanta arbitrariedad en Colombia, que hasta más de un tercio de las curules de su Congreso Nacional fueron ocupadas para el año 2008 (¿lo estará aún?) por personas vinculadas muy estrechamente con los más altos jefes del paramilitarismo y el narcotráfico. Veamos lo que sobre el particular publicó el diario El País de España en abril de ese año, bajo el título: Los vínculos con los paramilitares crispan la política colombiana:

“Imaginemos que una tercera parte de los parlamentarios españoles estuviera en la cárcel, bajo proceso o se enfrentara a acusaciones de tener vínculos con los GAL. ¿Cómo afectaría esta situación al Parlamento y al presidente del Gobierno? Así está, ni más ni menos, el Congreso de Colombia, donde un tercio de sus señorías tiene cuentas pendientes con la justicia por sus relaciones con el narcotráfico y grupos paramilitares que sembraron el terror en los años noventa con la excusa de combatir a la guerrilla (..) Los implicados en el escándalo de la parapolítica aumentan día a día. Hay 51 congresistas bajo la lupa de la Corte Suprema, 29 en la cárcel, y 18 que han renunciado a la inmunidad parlamentaria para ser investigados por la fiscalía y no por el más alto tribunal. La cifra es más elevada si se incluye a gobernadores, alcaldes, concejales y ex congresistas en la picota.” (Para leer completa la nota del diario español, haga clic aquí:   https://elpais.com/diario/2008/04/18/internacional/1208469605_850215.html)

Eso no lo queremos para nuestra Patria…!!!
 rioliverr@gmail.com