viernes, 22 de enero de 2021

El presidente de Chile Piñera trata de crear una constitución de derecha

 Por Diego Olivera Evia:

Una idea peligrosa de Sebastián Piñera: “Gane el Apruebo o el Rechazo, Chile necesita una Constitución que nos una”

En conversación con La Tercera, el Mandatario se refiere a los temas que han marcado a su administración durante los últimos meses. Crisis sanitaria, la salida de Jaime Manelich, los efectos económicos, los cambios de gabinete, los problemas al interior de Chile Vamos. También, el inminente aniversario del estallido social y el plebiscito constitucional de octubre.

No importa el camino, dice el presidente Sebastián Piñera, sino el puerto de destino. Consciente de que en el oficialismo hay partidarios del Apruebo y el Rechazo, el Mandatario sostiene que está comprometido con la realización del plebiscito del 25 de octubre y con abrir una discusión constitucional sea cual sea su resultado. Por ahora, sus esfuerzos -señala- están enfocados en enfrentar el coronavirus y -particularmente- en los efectos económicos y sociales que ha provocado al país. “Cuando se haga el balance (de la crisis) espero que se muestre que, si bien el problema fue gigantesco, Chile lo enfrentó razonablemente bien”, remata.

La última vez que conversamos, presidente, fue el último día del año pasado. Usted señaló, entonces, en alusión al estallido social, que “lo peor ya había pasado”. Pero vinieron la pandemia y la crisis económica. Se diría que han sido meses incluso más duros ¿o no?

-Sí. Nos ha tocado gobernar en tiempos muy, muy duros y enfrentar problemas, desafíos y adversidades que nunca antes habíamos conocido. Hablamos de que yo creía que lo peor había pasado y hasta ahora esas palabras siguen siendo ciertas. Ha sido un gobierno que le ha tocado duro, difícil, pero eso lejos de quebrarnos, nos da más fuerza y más compromiso para enfrentar y superar todas esas pandemias.

-La pandemia supuso una nueva oportunidad para su gobierno, en el entendido de que había sido fuertemente golpeado por el estallido social. Sin embargo, ha habido críticas al manejo sanitario, y la ayuda frente a los efectos económicos, usted mismo lo ha reconocido, fue lenta. ¿Se perdió esa oportunidad?

En primer lugar, yo nunca lo vi como una oportunidad. Lo vi como una nueva responsabilidad. Asumimos esa responsabilidad del coronavirus preparándonos tempranamente con un plan de protección sanitario, pero también nos empezamos a preparar desde muy temprano para enfrentar las consecuencias de la recesión mundial sobre la calidad de vida de la población y preparamos un plan de protección social. Ahora, cuando hay estos grandes problemas y grandes desafíos, hay dos grupos de personas: los que critican mucho y aportan poco. 

Y los que concentran todo su esfuerzo y compromiso en enfrentar y solucionar los problemas. Yo en estos tiempos he visto los dos grupos. Prefiero el segundo.

¿La caída del ministro de Salud Jaime Manelich no es la mejor evidencia de que las proyecciones y el manejo sanitario fueron errados?

Manelich fue un gran ministro de Salud. Me gustaría algún día contar la historia de cómo, en forma silenciosa, cuando nadie hablaba del coronavirus, nuestro gobierno, liderado en esta materia por Jaime Manelich, predicó en el desierto. En esos tiempos hablar de comprar ventiladores, triplicar la capacidad del sistema de salud, unificar el sistema privado y público fue una cosa que se resistió. Creo que Mañalich fue un gran ministro de Salud y también, por cierto, lo digo, creo que Enrique Paris es un gran ministro de Salud. Cada hombre en su tiempo y en sus circunstancias

¿Y por qué cae, entonces, Mañalich?

-Críticas al manejo sanitario las ha habido siempre y las va a haber siempre. Algunas son razonables, otras son por ignorancia o por mala intención. Igual como se criticó al ministro Mañalich, hay críticas al ministro Paris. Yo pienso que cada uno hizo en su momento lo que tenía que hacer… Usted ve que el carácter del ministro Mañalich y el carácter del ministro Paris son muy distintos. El ministro Mañalich es un ministro más huraño, más autoritario y, en cambio, el ministro Paris es un ministro más dialogante, más convocante. Yo pensé que en un momento dado ese cambio era importante y necesario. Y le quiero decir algo: el ministro Mañalich estuvo 100 por ciento de acuerdo. Él deja el gabinete porque él y este presidente estuvimos de acuerdo que era necesario un cambio, que era otra etapa y se requería una persona más dialogante, más convocante, que generara menos anticuerpos y conflicto. El ministro Mañalich hace las cosas muy bien, pero también se pelea con todo el mundo.

¿Qué le hubiese gustado hacer distinto en este período, en estos cinco meses de pandemia?

Sin duda que, si volviéramos atrás, algunas cosas, muchas cosas, las haríamos distinto. Hemos ido aprendiendo. Este es un virus que ha puesto en jaque al mundo entero, a los países más desarrollados del mundo. Pero, por supuesto, que le doy un solo ejemplo de cosas que pudimos haber hecho mejor y después, ojalá alguna vez me pregunten por qué cosas se hicieron bien. 

Pienso que, en la primera etapa, porque establecimos protección de frontera en enero y les decíamos a todas las personas que venían de países de riesgo que tenían que hacer una cuarentena obligatoria y tenían que firmar un compromiso.

Muchos de esos compromisos no se cumplieron. Si yo volviera atrás, hubiera agarrado a todas esas a personas que venían de países de riesgo -de Asia, Europa - y los habría mandado a hacer cuarentena a un regimiento para asegurarnos de que, en ese minuto, que eran muy pocos los casos, la velocidad de contagio hubiese sido menor. Pero hay otra gente que sostiene que el virus iba a llegar a Chile sí o sí. He visto países que han seguido estrategias totalmente distintas y contradictorias, como el caso de Noruega y Suecia.

 Y uno ve los resultados, y las velocidades pueden ser distintas, los ritmos, pero al final los resultados terminan siendo muy parecidos. Por eso, lo que yo espero, es que cuando se haga el balance con toda la información arriba de la mesa y con información confiable, porque a veces comparamos las cifras de Chile, que ha testeado más de dos millones de personas, más del 10 por ciento de la población, con las cifras de otros países que han testeado menos del uno por ciento de su población, cuando tengamos las cifras, yo espero que el balance muestre que, si bien el problema fue gigantesco, Chile lo enfrentó razonablemente bien.

La sociedad y los pueblos indígenas abusados por los carabineros

La región sur de Chile ha registrado enfrentamientos recientes entre el pueblo mapuche y los carabineros, además de otros eventos violentos. El representante para Sudamérica de la máxima oficina de derechos humanos de la ONU expresó alarma por la discriminación y expresiones de odio contra ese pueblo originario, llamó a investigar el uso excesivo de la fuerza e instó a abordar las raíces de estas tensiones. 

El representante para Sudamérica de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se refirió este miércoles con gran preocupación a las tensiones en la región de la Araucanía, donde se han producido enfrentamientos entre integrantes del pueblo indígena mapuche y los carabineros, incendios de distinta índole, ocupaciones de recintos públicos y desalojos por medio de la fuerza.

Jan Jaraba reportó también que se han observado expresiones de odio, discriminación racial y violencia por parte de civiles contra los indígenas mapuches.

Jarab afirmó que el único camino frente a estas tensiones continuas es un diálogo “participativo y de buena fe” que aborde las causas profundas de flagelos como “la discriminación estructural” y otros asuntos pendientes en la esfera de los derechos humanos de los pueblos indígenas. 

“Una respuesta puramente centrada en la seguridad pública alimentaría lo que ya es un proceso crónico de tensión, desconfianza y conflictividad, no exento de violaciones a los derechos humanos”, enfatizó.

Enfoque intercultural

En este sentido, pidió a las autoridades chilenas que realicen una investigación “pronta, independiente y exhaustiva de los hechos”, sobre todo de las alegaciones de uso excesivo de la fuerza policial y las expresiones de carácter discriminatorio contra el pueblo mapuche.

El representante subrayó, no obstante, que es igualmente importante abordar la problemática “desde un enfoque multidimensional, con énfasis en la interculturalidad”.

Asimismo, manifestó alarma por el estado de salud de varios comuneros mapuches privados de libertad que actualmente se encuentran en huelga de hambre, y consideró urgente superar dicha situación a través de diálogos participativos.

Por otra parte, Jarab reconoció la aprobación reciente por parte de la Gendarmería de Chile de disposiciones relacionadas con la pertinencia cultural y religiosa en el ámbito penitenciario, que incluye estándares internacionales de interculturalidad.

Destacó que ese ajuste normativo surgió del diálogo entre el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y varios actores sociales e institucionales, incluida la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Para concluir, Jarab señaló que, pese a la situación en la región austral chilena, es posible llegar a acuerdos y cumplir con las normas internacionales, incluidas las laborales. 

Periodista, Historiador y Analista Internacional

diegojolivera@gmail.com 

Colombia. La farsa del gobierno de Iván Duque contra Cuba. (1ra parte)

Por Tony López R.:

Es evidente que el gobierno colombiano y el oficialista partido Centro Democrático, ha comenzado su campaña electoral para las presidenciales del 2022 y las ha adelantado porque tienen la necesidad política de cumplir con el gobierno del ya fenecido Donald Trump.  Por eso ha comenzado el Gobierno colombiano unas sucias maniobras políticas contra Cuba utilizando a la revista Semana, en su portada de hoy 16 de enero, bajo el sugestivo, pero calumnioso artículo llamado: Cuba: El dossier secreto.  Semana revela un truculento informe oficial que según reza “pone al descubierto la estrategia de la injerencia de Cuba en Colombia”.

Para entender porque el gobierno de Duque, crea este falso-positivo y artificial conflicto con Cuba, considere qué una de las   últimas misiones del Secretario de Estado, Mike Pompeo, ha sido visitar al presidente colombiano Iván Duque, todo antes de entregar su cargo, y de acuerdo a fuentes cercanas a la Casa Nariño y de la Cancillería, Pompeo vino a precisar la ejecución de los planes conjuntos que desde hace mucho tiempo ejecutan contra Venezuela, Cuba, Nicaragua, Rusia, China e Irán.

Procurar que su fiel aliado en Suramérica, sea una pieza clave  en el escenario internacional y que el nuevo gobierno de Biden quede enredado en las acciones a las que se prestará el gobierno de Colombia, muy especialmente contra Venezuela y Cuba y en el papel que  pueda jugar a favor de la derecha en países de Latinoamérica, abocados a elecciones en Ecuador, y los conflictos y crisis internas en Perú, Chile y Brasil y continuaran tratando de crearle problemas a Bolivia.

La primera acción de Colombia en la ejecución de dichos planes conjunto, la ha iniciado con la publicación de un informe con falsas acusaciones sobre actividades de diplomáticos cubanos dados a conocer en la revista Semana. Todo esto, justo cuando hace apenas unos días atrás, el gobierno de Trump a colocado a Cuba con el calificativo de que es un país que apoya el terrorismo. Obviamente esto no es una casualidad, está debidamente estudiado y coordinado con la embajada de Estados Unidos en Bogotá.

El llamado “Dossier Secreto” tienen como uno de los objetivos específicos señalar que Cuba encubre a los miembros del ELN que están en La Habana, a la espera de que el gobierno de Duque cumpla con el acuerdo de iniciar las conversaciones de paz. El gobierno colombiano, rompiendo todas las normas y principios diplomáticos, que rigen los protocolos en este caso, al exigir a Cuba que entregue a los miembros de la delegación del ELN.  

Cuba con toda razón se niega a entregarlos, porque quebraría los acuerdos firmados por las partes (Gobierno y ELN) con el respaldo de los gobiernos del Reino de Noruega y de Cuba. Y como bien declaró el gobierno de Noruega, entregar e incumplir los protocolos, conllevaría, a que ningún país en el futuro se comprometería a ser garantes de conflictos internos o externos.

Mientras que Humberto de la  Calle,  quien fue jefe de la delegación del gobierno colombiano en la conversaciones de paz con las FARC-EP en La Habana y Sergio Jaramillo    ex Alto Comisionado de Paz, del gobierno de Juan Manuel Santos,  cuestionaron al gobierno de Duque, señalando en un comunicado firmado por ambos, que: “Es un acto de ingratitud estatal  sin par con la República de Cuba, en negociaciones  similares  con el ELN, el gobierno de Iván Duque haya exigido la entrega a las autoridades colombianas  los miembros de la delegación en contra de los protocolos  firmados por el Gobierno de Colombia y los garantes internacionales, que exigen regresar a los negociadores del ELN a sus lugares de origen en caso de rompimiento de las conversaciones”. 

Es muy clara la posición del gobierno de Duque en cumplir las órdenes del saliente gobierno de Donald Trump, el plan es crear y favorecer todos los obstáculos posibles al nuevo gobierno del demócrata, Joe Biden. Tener presente que el oficialista partido Centro Democrático presidido por Álvaro Uribe Vélez, y el gobierno de Duque se jugaron a fondo en las elección de Estados Unidos a favor de Trump y para tal fin viajó a Miami la senadora uribista María Fernanda Cabal, para junto a la mafia cubana americana dirigida por Lincoln Díaz Balar y Marcos Rubio y la mafia política colombo-venezolana en esa ciudad, apoyar la campaña   política electoral en la migración de estas nacionalidades, incluida la compra de votos, así ha sido comentada por las redes sociales en Miami. Esa campaña fue uno de los factores que permitió que Biden no ganara en el Estado de la Florida.

Al dar a conocer el pasado 16 de enero el falso contenido del llamado “Dossier Secreto”,  en Colombia no se hizo esperar, la respuesta de diversos sectores desde gobernadores, alcaldes, y una declaración de 22 congresistas colombianos le enviaron el pasado 13 de enero una carta al gobierno pidiéndole que “iniciara las conversaciones con el ELN, recordándole que una de los argumento esgrimidos por el gobierno de Trump sobre la calificación de Cuba como país que auspicia el terrorismo es la permanencia de la delegación del ELN en su territorio”. .

Mientras que por otra parte el senador Gustavo Petro emitió una dura respuesta al gobierno sobre la injusta política hacia Cuba.  Y otro tanto hizo el senador Iván Cepeda quien acusó al partido oficialista Centro Democrático de auspiciar acciones contra Cuba entre ellas el falso informe publicado en Semana.  En la segunda entrega de esta historia revelaré las acciones que la revista Semana ha desarrollado contra Cuba, desde hace algunos años. 

 (*) Periodista, politólogo y analista internacional.

jorgarcia726@gmail.com

EE. UU: Monstruo Terrorífico

 Lic. José A. Amesty R.:

Sin duda alguna, lo que señala el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, como una acción cínica, al declarar USA a Cuba como un “Estado patrocinador del terrorismo”, es una verdad absoluta, más aún cuando ha sido el imperio norteamericano, el que ha causado terror, miedo, horror, espanto, pánico, a los ciudadanos cubanos y latinoamericanos, y también en/al interior de su propio país.

Terrorismo es sinónimo de hambre, enfermedades, carencias, ahogo, agresiones armadas, sabotaje con bombas, atentados a dirigentes, éstas son algunas acciones de EEUU contra Cuba, América Latina y muchos otros países.

Esto se constata de la siguiente manera, no solo en el caso cubano, endureciendo las restricciones a los viajes y a las remesas desde Estados Unidos, e imponiendo sanciones a los envíos de petróleo venezolano a la isla. La población cubana, ha sufrido en carne propia, al precio de 3.478 víctimas mortales y 2.099 personas con discapacidad, por lo menos, por actos cometidos por el gobierno de los Estados Unidos o perpetrados y patrocinados desde territorio de ese país, con la tolerancia de las autoridades oficiales. Veamos, más terrorismo:

Terrorismo Racial Contra Hispanos: 

Recordemos que en 2019 se suscitaron en EEUU varias matanzas: Un total de 22 personas murieron, y 24 resultaron heridas, a consecuencia de la masacre perpetrada el 3 de agosto en un supermercado en El Paso, Texas, Estados Unidos. El presunto responsable dijo a la policía, luego de su captura, que su objetivo era “matar tantos mexicanos como le fuera posible”.

“Este ataque es una respuesta a la invasión hispánica de Texas… Ellos son los instigadores no yo, simplemente estoy defendiendo mi país del reemplazo cultural y étnico”. También hablaba de “es un plan para dividir a Estados Unidos en territorios por razas” y “personas extranjeras estaban tomando el lugar de la gente blanca”.

Dos hechos sangrientos más ocurren en este mismo lapso. El 28 de julio, tres personas murieron y otras 12 resultaron heridas en un tiroteo que provocó el pánico en un festival anual en el norte de California. Y el 4 de agosto un pistolero que llevaba chalecos antibalas y varios cargadores abrió fuego en una popular zona de la vida nocturna de Dayton, Ohio, matando a nueve personas e hiriendo a docenas. 

A lo largo de este año 2019, se contabilizan unos 250 tiroteos en Estados Unidos que han afectado a un millar de víctimas y matado a unas 250 personas.

Lo anterior, producto de la ideología antiinmigrante de Trump y su gobierno imperial ya que fue una de las banderas principales para ganar el voto conservador y sigue siendo uno de sus discursos preferidos en la búsqueda de su reelección. Él ha fomentado pensamientos y actitudes xenofóbicas contra los hispanos, violando dos principios éticos de la sociedad mundial: la hospitalidad y el respeto a los derechos humanos. Ha utilizado un lenguaje agresivo para referirse a las familias centroamericanas y mexicanas que llegan a las ciudades fronterizas a solicitar asilo. De ellas ha dicho que “invaden” o “infestan”. Peor todavía, ha dicho que provienen de “países de mierda”. Todo un leguaje xenófobo, violento y hostil.

La reacción del gobierno mexicano, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, sobre los actos terroristas en El Paso, Texas, es algo digno de aplaudirse, ya que no había ocurrido algo así antes bajo ningún otro gobierno. Primero, el catalogar ese ataque como lo que es, como un acto terrorista. Y segundo, explorar la posibilidad de extraditar al atacante para ser juzgado en México.

El ultra conservadurismo blanco hoy se lanza más a la ofensiva con recursos, con armas, con la libertad que tienen para hacer propaganda y, sobre todo, con la garantía de protección, los grupos terroristas blancos se encargarían del resto sin ningún problema ya que estos, según su ideología, a través de métodos violentos, buscan iniciar un “levantamiento blanco” y desatar “una guerra racial” en Estados Unidos. Y es que, de acuerdo al modo de pensar de los ultraconservadores, la inmigración (documentada o indocumentada), “planea” comerse a la “Norteamérica blanca”.

Este Terrorismo Racial Gringo:

Se sustenta en la falsa creencia que la identidad nacional estadounidense debe definirse a partir de la población blanca y de lo que ésta representa, por lo que a ella le corresponde (cual mandato divino) mantener una presencia demográfica hegemónica y el dominio absoluto de la cultura y de la vida pública de su país.

A este nacionalismo blanco (sentido y visto como patriotismo por sus partidarios) se une, con poca diferencia, la acción de los supremacistas blancos quienes, por su parte, proclaman la creencia racista de que las personas blancas son superiores al resto de la humanidad. Entre unos y otros, el discurso extremista del actual inquilino de la Casa Blanca ha tenido buena receptividad, estimulándolos a actuar. De hecho, su discurso (insensato para muchos, deliberado para otros) ha contribuido a generar temores de todo tipo y a reforzar la matriz de opinión referente a la necesidad de muros infranqueables que contengan el flujo de inmigrantes que osen presentarse en las fronteras gringas, sobre todo si son gentes oriundas del Sur atraídas por la perspectiva de vivir el “sueño americano”.

Terrorismo Económico contra Venezuela.

El periodista, escritor e investigador cubano Hedelberto López Blanch, señala que contra Venezuela, la administración estadounidense de Donald Trump ha desatado una alucinante guerra económica que ya alcanza la descripción de terrorismo al tratar de doblegar por hambre, bloqueo económico y financiero, agresiones, intentos de golpe Estado o magnicidio a un gobierno legítimamente elegido por la mayoría de su pueblo pero que no es del agrado de Washington.  

Estados Unidos mantiene una guerra económica con visos de terrorismo, contra la nación bolivariana, mientras su pueblo une filas para enfrentar los embates con apoyo de naciones amigas independientes de varias regiones del mundo.

USA, Terrorismo Comercial. 

Los políticos norteamericanos son unánimes en decir que quieren un orden internacional basado en normas comunes, obedecidas por la comunidad Internacional. Es una repetición constante y monótona, de la clase política de Washington. Esa idea de un concierto internacional sería útil para supuestamente la “paz y la prosperidad mundial”.

Estos actos de terrorismo comercial de Estados Unidos, son cometidos por funcionarios del Poder Ejecutivo y por el propio Congreso de los Estados Unidos de América.

¿Terroristas “luchando” contra el terrorismo?

El prestigioso politólogo y sociólogo argentino, Atilio Borón, señala que USA es el mayor terrorista de la historia. Nadie jamás perpetró tantos atentados como Washington, antes y después de Hiroshima y Nagasaki. El asesinato del General Qassem Suleimani, orgullosamente reconocido como tal, por un impresentable e inimputable Donald Trump rebosante de felicidad, al comunicar su aniquilación en un tercer país, es una perla más de un largo collar de infamias que jalonan la historia de Estados Unidos desde su fundación. 

¿Qué autoridad moral tiene Washington para presentarse como un campeón de la lucha antiterrorista? Ninguna. Boron se pregunta: ¿Terroristas “luchando” contra el terrorismo?

Recuerdos del Terrorismo Yanqui contra Cuba

El periodista y analista político cubano, Ángel Guerra Cabrera, narra varios hechos históricos al respecto:

a)     La Seguridad del Estado de Cuba, ha documentado 581 agresiones en 41 países contra representaciones de la isla en el exterior.

Aquí hablo de dos que me tocaron cerca afectivamente. La bomba de alto poder estalló en la embajada de Cuba en Lisboa cerca de las 5 de la tarde cuando estaban al entrar al lugar los pequeños hijos de los diplomáticos cubanos que regresaban de la escuela.  Como un rayo, fulminó a Adriana Corcho Calleja y a Efrén Monteagudo Rodríguez, de 35 y 33 años, funcionarios de la sede diplomática. El dispositivo fue dejado junto a la puerta de uno de los departamentos que formaban parte de la representación cubana por un individuo que entró al vetusto edificio y se retiró apresuradamente. Era el 22 de abril de 1976, cuatro meses después de que tropas cubanas derrotaran una importante agresión esmeradamente organizada por la CIA contra la naciente República Popular de Angola. Estados Unidos lanzó una potente columna del ejército racista surafricano, numerosas fuerzas del vecino Zaire y experimentados mercenarios blancos contra el joven Estado. Al percatarse de lo que se avecinaba el presidente angolano Agustino Neto, solicitó el apoyo de Cuba.

b)    La primera derrota militar ante Cuba en Angola (todavía faltaba otra mucho más contundente en 1988) enfureció al gobierno del presidente Gerald Ford y en particular a la CIA. 

Justo seis meses después del crimen en Lisboa y en nuevas circunstancias luctuosas por el sabotaje contra un avión de cubana en vuelo donde murieron sus 73 ocupantes, Fidel expresó: “En los últimos meses el Gobierno de Estados Unidos, resentido por la contribución de Cuba a la derrota sufrida por los imperialistas y los racistas en África, junto a brutales amenazas de agresión, desató una serie de actividades terroristas contra Cuba. Esa campaña se ha venido intensificando por días y se ha dirigido, fundamentalmente, contra nuestras sedes diplomáticas y nuestras líneas aéreas”.

c)      El 11 de septiembre de 1979, Félix García, mi amigo y diplomático de la misión de Cuba ante la sede de la ONU en Nueva York, se dirigía a una cena en el barrio de Queens después de haber acompañado a amigos chilenos en la recordación al presidente Salvador Allende, asesinado exactamente seis años antes en un golpe de Estado orquestado por la CIA, pero no pudo llegar a su destino. Al detenerse su auto en un semáforo el terrorista Pedro Remón, entrenado en ese tipo de acciones por la central de inteligencia gringa, le descargó desde una moto una ráfaga de tiros que puso fin a su vida. Ya nunca más Félix iluminaría mi oficina en la revista Bohemia con sus dicharachos criollos y simpatía personal. 

d)   Félix es el único caso de un diplomático acreditado ante la ONU que haya sido asesinado en Nueva York. Remón reivindicó el crimen en llamadas a los medios, pero no fue hasta avanzados los ochentas que resultó juzgado y condenado por un tribunal estadounidense, cuando sus sangrientas acciones terroristas habían comenzado a perjudicar intereses de Washington. Por cierto, en cuanto cumplió su condena continuó con absoluta impunidad su actividad terrorista contra Cuba dentro y fuera de Estados Unidos. 

Los anteriores hechos, están entre los más notables atentados contra sedes y funcionarios diplomáticos cubanos, pero también en muchos otros ha corrido sangre, no solo cubana sino de personas de otras nacionalidades. Aquí mismo en México el ya mencionado terrorista Pedro Remón tomó parte en un intento de secuestro en 1976 de Daniel Ferrer Hernández, cónsul de Cuba en Mérida, en el que resultó asesinado el técnico de pesca cubano Artagnan Díaz Díaz. La historia del terrorismo contra Cuba y, en particular, contra sus sedes diplomáticas, es larga. 

Pero hay razones para pensar que la mafia fascista de Miami y sus amigochos en el (des)gobierno de Trump se proponen estimular la vuelta a esas prácticas. Estados Unidos continúa su mutismo cómplice sobre el ametrallamiento de la embajada de Cuba en Washington. Ni una palabra sobre un hecho tan grave parece esconder algo inconfesable. Si este atentado no es investigado y esclarecido con apego a las leyes de Estados Unidos y a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas sentará un nefasto precedente.

La “Guerra contra el Terrorismo” de USA ha desplazado a 37 millones de personas.

El informe Costs of War de la Universidad de Brown, estima de manera conservadora que ocho de las guerras de “contraterrorismo” más violentas en las que ha participado el gobierno de EE. UU. Desde el 11 de septiembre 2001, (Afganistán, Irak, Libia, Pakistán, Filipinas, Somalia, Siria y Yemen) han producido 8 millones de refugiados y 29 millones de desplazados internos. El total de 37 millones de desplazados, es más que los desplazados por cualquier guerra desde al menos el comienzo del siglo XX, excepto la Segunda Guerra Mundial.

Terrorismo Global: Israel aliado de EEUU.

Si abordamos la palabra terrorismo como debe ser, en un sentido amplio, no limitado conceptualmente de acuerdo a los intereses de Estados Unidos y sus aliados “democrático-libres”, está claro que terroristas son Estados Unidos, Israel y otras naciones que durante muchos años han estado al lado del imperio norteamericano, derramando la sangre de numerosos seres humanos, en el marco del dominio global estadounidense.

En este contexto el terrorismo ejercido por Israel no conoce límites, considerando, por ejemplo, lo que su ejército ha hecho contra los palestinos, reprimiendo con brutalidad y asesinando en su mayor parte a mujeres, niños y discapacitados, con el objetivo de arrinconar cada día más a todo un pueblo en una porción territorial cada vez menor.

El Descaro: Terrorismo y Religión.

 El 10 de julio del año pasado 2020, durante la visita de campaña electoral de Donald Trump en Florida, el presidente visitó la sede del Comando Sur y el templo de la Iglesia “Apostólica y Profética” El Rey Jesús, un grupo de autodenominados apóstoles y profetas emiten con frecuencia (reciben por ello dinero y prebendas) pronunciamientos contra Cuba, contra Venezuela y contra todo proyecto de avance político a nivel global.

El “apóstol” Guillermo Maldonado, hondureño de nacimiento y fundador de la iglesia El Rey Jesús, anima a sus feligreses a apoyar a Trump con frases como: “No pongas tu nacionalidad sobre ser cristiano. Sé maduro. Apoya a Trump, hazlo por tu pastor”.

En esa misma visita Trump proclamó: “Algo sucederá con Venezuela, y Estados Unidos estará muy involucrado”.

Así mismo, en relación a Cuba, nos preguntamos: ¿Acaso el terrorismo contra Cuba, forma parte de esa violencia tolerada y hasta bendecida?, sin duda alguna, el terrorismo contra Cuba tiene, pues, sus patrocinadores.

El “apóstol” Frank López, cubano de procedencia, ligado a Marco Rubio y a otras figuras de la contrarrevolución, no ha dejado de incitar al odio, y habría que saber hasta dónde llega su responsabilidad, en el ataque a tiros de que fue objeto la sede de la embajada de Cuba en Washington el 30 de abril pasado.

Tras este hecho, López declaró que el atacante (Alexander Alazo Baró) había asistido a la iglesia durante algunos meses en el año 2018. Otras personas han definido a Alazo como un congregado. Si las autoridades estadounidenses no han indagado sobre este vínculo, algún detalle habrá que no quieren descubrir.

Donald Trump tiene estrecha relación con los dirigentes de esta iglesia, quienes predican el odio y el apego al dinero. Ellos crearon Evangélicos para Trump, una organización que ahora impulsa la reelección y es responsable de recaudar dinero y conquistar partidarios.

En síntesis, lo anterior es una breve prueba del carácter horrorifico de la política de EEUU hacia América Latina, no obstante, para concluir, deseamos recalcar y enfatizar que una escalada de sabotajes a la economía, dirigidas desde Estados Unidos, se ha producido en Cuba entre 2017 y 2020, continuada durante la pandemia de Covid-19.

El llamado Movimiento San Isidro (MSI), al que tanto espacio han dedicado los medios canallas en las últimas semanas, no puede desligarse de esas acciones, que, junto a otras, como la supuesta acción artística desplegada por este grupo de cuatro personas sin prestigio alguno en la isla, forman parte del plan de golpe blando para derrocar al gobierno cubano, como una de sus últimas acciones terroristas. 

Es reiterativa la pregunta general: ¿quién en verdad es el verdadero terrorista?

joseamesty1@gmail.com

Estados Unidos y las máscaras nuevas del neofascismo

 Por Homar Garcés:

El asalto al Capitolio, sede del poder legislativo estadounidense, protagonizado sin oposición de los organismos de seguridad por grupos disfrazados de superhéroes y otros personajes que portaban banderas sudistas de la guerra de secesión, en lo que algunos analistas han calificado como un intento fallido de autogolpe incitado por Donald Trump para permanecer en la Casa Blanca, alegando ser víctima de un fraude electoral (gestado aparentemente desde Caracas por Hugo Chávez), da cuenta de la severa crisis política y social que, desde hace algunos años, se ha hecho presente en Estados Unidos y que los supremacistas blancos aprovechan para desacreditar y deslegitimar la democracia, acusando que su país es amenazado por una malévola conspiración comunista internacional.

Este tipo de conducta, según lo describe Orlando Ochoa en un artículo, fue denominado por Morris Lamar Keene como síndrome del verdadero creyente (o fanático sincero), «un desorden cognoscitivo que compele a un individuo, de otra manera normal, a creer lo increíble más allá de toda razón y que deviene enamorado de una fantasía, una ficción o una impostura que, mientras más se le demuestra su ausencia de fundamentos o de lógica, más se aferra a su creencia.

Este autoengaño no significa mentirse a sí mismo, pues esto implicaría que sabe que es mentira. El “fanático sincero” está persuadido de que lo que cree es real, independientemente que abundantes hechos le demuestren lo contrario». Algo que, de una manera u otra, tiene sus manifestaciones ya no simplemente en el plano religioso, sino que abarca lo político, como se ha visto en países disímiles entre sí como Venezuela y Estados Unidos.

Para el caso estadounidense, esto supone una prueba de fuerza para el nuevo gobierno que presidirá Joe Biden al no tener éste un consenso mayoritario de la población estadounidense en torno suyo, producto, básicamente, de la desvalorización moral que roe al sistema político vigente, evidenciada con el ascenso a la Casa Blanca de George W. Bush, Barack Obama y Donald Trump.

Así, el auge alcanzado en Estados Unidos por grupos abiertamente violentos, xenófobos y racistas busca imponerse como la tendencia única que debe guiar el destino de este país, incluso al margen de la globalización neoliberal que éste lidera, en una mezcla discordante de preceptos bíblicos y políticos aparentemente democráticos que excluye a todos aquellos que no pertenezcan a lo que ellos definen y defienden como auténticamente estadounidense.

Cuestión que no resulta nada novedosa y que podría rastrearse sin dificultad alguna hasta los orígenes de dicha nación, incluyendo su etapa como colonia británica, pero que ahora parece escandalizar a no pocos propios y extraños dada la contundencia con que actúan y la creciente influencia ejercida en el campo mediático y político. 

Sin embargo, hay que acotar -revisando la historia- que la imposición del nazi-fascismo no fue posible únicamente por la acción intimidante de sus fanatizados militantes sino también por el apoyo económico de los grupos oligárquicos que vieron en éste una barrera que le impidiera a los sectores populares avanzar hacia mayores conquistas económicas, políticas y sociales en detrimento de su hegemonía habitual.

Aunque ello quizá no ocurra del mismo modo que en Europa, sí es factible que el sistema gringo se haga cada vez menos permeable a los cambios y profundice sus raíces de dominio de élites capitalistas, imperialistas, excluyentes y racistas, con repercusiones negativas dentro y fuera de sus fronteras; lo que podría afectar también la paz mundial al señalar, entre otros, a China, Rusia e Irán (de paso, a Venezuela) como los enemigos que amenazan su seguridad nacional y, de este modo, reagrupar a su población bajo un mismo esquema de conducta y de pensamiento. Como ocurriera luego de la implosión de las Torres Gemelas de Nueva York.

mandingarebelde@gmail.com

Los carabineros y su contribución a la delincuencia

 Por Juan Pablo Cárdenas S.

El senador independiente Alejandro Guillier ha advertido a los chilenos sobre aquellos reiterados delitos cometidos por carabineros en relación a la extraña desaparición de su armamento personal y hasta de una asociación ilícita entre los uniformados para entregar o vender armas de fuego a delincuentes y narcotraficantes. Al mismo tiempo, denuncia que el gasto en la adquisición de municiones es demasiado alto y no existe un arqueo de lo que efectivamente se usa para realizar su labor “disuasiva” cuando, además, se sabe que esta policía decomisa más de doscientas armas ilegales que terminan “perdiéndose” en las bodegas de la institución sin registro alguno.

Al país le consta, además, que desde el término de la Dictadura (hace treinta años) la institución Carabineros de Chile no ha sido mayormente intervenida por las autoridades, después de que sus efectivos se caracterizaran por haber practicado el terrorismo de estado en delitos que hasta ahora conmueven a la población y que obtuvieron, finalmente, altos grados de impunidad. Millonarios han sido, además, los desfalcos fiscales cometidos por la alta oficialidad, así como los casos de corrupción que han podido destaparse gracias, principalmente, a la acción del buen periodismo.

Para colmo, son también muchos policías los involucrados en estas últimas décadas por el horror de sus operativos para combatir la que llaman “insurrección terrorista” de la Araucanía, reprimiendo sin criterio alguno las protestas sociales, al grado que hoy sus “servicios especiales” se distinguen por ser uno de los más fieros del mundo, así como culpables de vaciarles las cuencas de sus ojos a decenas de jóvenes. Llegando al extremo de lanzar al río Mapocho a uno de los manifestantes dentro del Estallido Social de fines del 2019.

En estos días ya se sabe la condena de ocho carabineros por el asesinado del comunero mapuche Matías Catrillanca, una operación que los comprometió como autores intelectuales, materiales y cómplices que incluso intentaron ocultar información y tergiversar los hechos, obstaculizando por largos meses la acción de los tribunales.

La misma complicidad de la clase política con las Fuerzas Armadas y su extendida corrupción ha favorecido ciertamente a la policía uniformada. Por lo mismo, hoy existe alto consenso en que ésta debiera someterse a una completa reestructuración, pero sin que hasta el momento el Gobierno y el Parlamento acometan una propuesta seria al respecto. 

De esta forma, el presidente Piñera corre ya el riesgo de ser reconocido en nuestra historia como un genocida más en La Moneda en relación al encono policial descargado contra nuestras minorías étnicas, cuanto destinada a aplacar el descontento social del país. A la zaga, por supuesto, de gobernantes como Arturo Alessandri y el propio Pinochet por sus reiteradas masacres en contra de la población chilena.

Más que con el ánimo de intervenir en favor de esta reestructuración, las autoridades se proponen recién ahora una reforma al respecto, de forma de evitar que esta tarea sea cumplida por la futura Convención Constituyente, y Carabineros de Chile sea disuelto en favor de varias instituciones policiales como ocurre en otros países. Junto con que el Estado proceda a renovar a sus integrantes, corregir sus procedimientos y poner a sus efectivos bajo el poder civil.

A esta altura de la complejidad social, no hay razón para que recaiga en un solo mando la responsabilidad de misiones tan diversas como garantizar el orden público, controlar los flujos del tránsito, velar por la soberanía geográfica y proteger a las autoridades, las empresas e instancias de todo orden en materia de educación, salud, trabajo y patrimonio cultural.

Justamente en estos días, hay un hospital público que pide la instalación en sus dependencias de una comisaría de Carabineros a objeto que sus funcionarios sean resguardados ante la airada acción de aquellos familiares de pacientes impedidos de acercarse a sus seres queridos cuando son tratados o fallecen por el Covid 19. Es cosa de imaginar cuántos policías se necesitarían tan solo para hacer guardia en todos los centros de salud, colegios, universidades, oficinas públicas y centros de producción y comercio.

Además de velar por el orden en las calles, avenidas, plazas, puentes, estadios, aeropuertos y carreteras, entre otros. Tan a merced en la actualidad de asaltantes y bandas armadas que han sofisticado sus armas a efecto del incontrolado contrabando y, por cierto, la acción y complicidad de los propios policías.

De lo que estamos seguros es que para todo esto habría más que duplicar o triplicar el número de carabineros y seguir desaguando el erario nacional en favor de ésta y de todas las ramas castrenses que se comen abusivos recursos en sueldos, pensiones y pertrechos que rápidamente caen en desuso o se utilizan en contra de nuestra propia población. Puede parecer un dato irrelevante, pero ¡vaya que nos consta la atractiva seducción que los uniformados ejercen para mantener solícitos a los gobernantes y muy especialmente a los ministros de Defensa! 

Es decir, a quienes vienen ocupando uno de los cargos más apetecibles dentro de la gran repartija de cargos públicos a cargo, por turno, de los partidos políticos. Gracias a las consabidas lisonjas de las cúpulas militares y policiales, como por los recursos que pueden acaudalar por sueldos, viáticos y dádivas durante sus correspondientes desempeños. Los que pueden resultar muy auspiciosos para solventar su escalamiento político.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

Las proyecciones económicas auguran problemas y necesidad de acciones e imaginarios alternativos

 Por Julio C. Gambina: 

La pandemia por el coronavirus agravó el regresivo impacto social de una situación económica mundial que confirma la desigualdad, concentrando el ingreso y la riqueza, al tiempo que extiende las penurias sobre la mayoría de la sociedad. Diversos informes de organismos internacionales y centros de investigación dan cuenta del fenómeno que señalamos. Al comienzo del 2021, el Banco Mundial (BM) difunde el “Informe de gestión” sobre el 2020 y sus “perspectivas para el 2021”.

En ellos, existe abundante información donde se confirma nuestro preocupante diagnóstico sobre el presente y el futuro de la sociedad mundial, muy especialmente para la región latinoamericana y caribeña. Señala el Informe del BM:

“El crecimiento del PIB en la región (con exclusión de Venezuela, acerca de la que no se dispone de datos suficientes) fue de 0,8 % en 2019 y se espera que caiga al -7,2 % en 2020. Según las previsiones, repuntará al 2,8 % en 2021”

Destaca el documento del BM algunos datos preocupantes para la región de América Latina y el Caribe, con un registro de 614 millones de habitantes y un crecimiento demográfico ralentizado, del 0,9% en el presente, contra el 1,1% hacia 2010 y del 1,5% al 2000. La tendencia es la disminución relativa de la natalidad y el crecimiento del envejecimiento poblacional, con una expectativa de vida de 78 años en las mujeres y de 72 entre los varones. La referencia interesa cuando se discute la insuficiencia de recursos para atender las necesidades de los adultos mayores y cuando el poder económico demanda reaccionarias reformas previsionales, incluso regresivas reformas laborales que desfinancian aún más los sistemas de previsión y seguridad social, al tiempo que se proponen desmantelar derechos laborales. Si bien se señala que la región mostraba tendencias decrecientes de la pobreza a comienzos al Siglo XXI, en el presente se verifica una lógica de reversión, exacerbada con el impacto económico social regresivo de la pandemia por el coronavirus.

Las proyecciones

Sobre las perspectivas del 2021 y más allá, el BM señala:

“Aunque la producción económica mundial se está recuperando del colapso provocado por COVID-19, permanecerá por debajo de las tendencias pre pandémicas durante un período prolongado. La pandemia ha exacerbado los riesgos asociados con una ola de acumulación de deuda global de una década. También es probable que aumente la desaceleración del crecimiento potencial esperada desde hace mucho tiempo durante la próxima década.”

En un lenguaje propio de los organismos internacionales, el horizonte de futuro es de gran incertidumbre, aun con las expectativas que ha generado en el todo el mundo el inicio de la vacunación. La vacunación devela múltiples cuestiones para analizar, desde la mercantilización de la salud a la valorización privada del capital invertido en áreas de la salud, tanto como esfuerzos de cooperación internacional y desarrollos no lucrativos, especialmente los desplegados por Cuba. En los pronósticos del BM se destaca una caída de la economía mundial del -4,3% para el 2020 y una recuperación del 4% para el 2021 y del 3,8% para el 2022. Son proyecciones que luego el BM corrige en función de la realidad y los imponderables de acontecimientos no previsibles, como ocurrió con el COVID19. Pero no solo el coronavirus, ya que los organismos internacionales no contemplan los imponderables del accionar social en el conflicto y la disputa del ingreso y la riqueza, sin perjuicio de nuevos horizontes civilizatorios que puedan plantearse en ámbitos locales, regionales, incluso, mundiales.

Para la región latinoamericana y caribeña, esas proyecciones destacan una caída del -6,9% para el 2020 y una recuperación del 3,7% para el 2021 y del 2,8% para el 2022, dando cuenta de lo que la CEPAL llama tiempo perdido, ya que hace falta más de un año para retomar una senda de crecimiento, que, además, en sí mismo, no constituye un dato para una mejor distribución del ingreso, de la riqueza y la condición de vida de la población. Al desagregar la información destaca a las tres economías más grandes de la región: Brasil, México y Argentina. La referencia a Brasil indica una caída en el 2020 del -4,5%; para México del -9% y para la Argentina del -10,6%. Las recuperaciones son del 3%, del 3,7% y del 4,9% respectivamente para el 2021 y para el 2022 remite a un 2,5%, 2,6% y 1,9%. Se confirma un proceso de lenta recuperación, lo que augura dificultades socio económicas a considerar en la perspectiva del conflicto social.

El informe sobre perspectivas 2021 destaca el peso de China, uno de los pocos países del sistema mundial con crecimiento en el 2020, que el BM estima en un 2%, con una proyección del 7,9% para el 2021 y del 5,2% para el 2022. Resulta también de interés el espacio que los informes dedican a la expansión de la deuda pública, con una fuerte incidencia en los presupuestos de los Estados Nacionales y con relación al crecimiento de la producción y el comercio mundial. A eso debemos agregar la tendencia a la especulación en el marco de la caída y desaceleración de la economía mundial. 

Imaginarios y acciones alternativas

Todo lo mencionado nos lleva a reivindicar imaginarios alternativos sobre el futuro cercano y mediato, que superen un horizonte de retomar las tendencias previas al COVID19 o a otros problemas evidenciados en la economía y la sociedad contemporánea.

En rigor, no solo imaginarios, sino acciones de contenido alternativo, que apunten en la disminución de la desigualdad de ingresos y de riquezas, orientado a modificar el modelo de producción y consumo vigente en la región y en el mundo.

Resulta imprescindible retomar un rumbo de integración no subordinado, que imagine la potencia de Nuestra América desde la cooperación productiva y la solidaridad para confrontar con las relaciones socioeconómicas de explotación y saqueo.

La propuesta apunta a generar una transición socio política para superar los problemas actuales, los cuales remiten a construcciones históricas que definieron el orden capitalista y la dependencia en nuestros territorios.

jcgambina@gmail.com

Mientras la miseria de la política yanqui no sale del foso de su Estado profundo, Cuba saca ¡100 millones! de dosis de vacunas para el mundo

 Por Rolando Prudencio Briancon:

Me pregunto ¿acaso el esoterismo vuelve estúpida a la gente, o es la megalomanía la que hace miserable al poderoso?

Y es pues incomprensible que cuanto más se han esforzado los estadounidenses -¡el mayor imperio! que el planeta ha conocido- no han podido con una isla, a la que la tienen bloqueada desde hace más de medio siglo, y que es casi 100 veces más pequeña en extensión territorial; sin embargo tiene apenas 180 fallecidos por Covid, a diferencia de los EE.UU., que cuenta por cientos de miles sus fallecidos, y ya millones sus contagiados. Pero además que Cuba ya dispone una enorme cantidad de dosis, y en cuatro variedades para ponerla a disposición de otros países, siguiendo su vocación internacionalista.

 

Así acaba de asegurar el director general del Instituto Finlay, Vicente Verez respecto a que la producción de este imprescindible insumo corresponde al lote de las vacunas denominadas: Soberana 1 y Soberana 2, pero que cuenta además con la Mambisa y la Abdala que completa el resto del conjunto de los lotes vacunales que ya tienen sus destinos asegurados en países como: India, Vietnam, Irán y Venezuela, que están demandando el envío de las mismas. 

Los gastos a sufragar por parte de los países que las adquieran, tendrán un costo, como es previsible dada la concepción del modelo socialista de acuerdo al costo de obtener las mismas, tal como ha señalado el director Vicente Verez, aclarando: "No somos una multinacional donde el retorno financiero es la razón número 1. Funcionamos al revés. Creamos salud, el retorno económico es una consecuencia, nunca una prioridad". 

En cambio, en los EE.UU., al margen de lo dantesca que es la situación sanitaria por el número de fallecidos, es aún más frágil la situación política por los recientes sucesos que precedieron a la ascensión de mando de Biden, marcados por una violencia extrema como la que vivió los EE.UU., la pasada semana. Pero además los costos obedecen a la lógica neoliberal. 

Señalaba que la situación política en EE.UU., es frágil aún por cuanto a diferencia de lo que suele suceder en otros países donde existen los suprapoderes -las embajadas estadounidenses, principalmente- en los EE.UU., por el contrario, existen los poderes ocultos, recónditos que son los que realmente manejan de acuerdo a sus intereses ese país. 

Entre estos poderes profundos -los llamaremos así, a lo que se conoce como "Estado profundo", y además diferenciándolo al supra poder que son los que la embajada estadounidense ha ejercido sobre casi el resto de las otras naciones, con excepto de Cuba, entre alguna que otra más- se encuentran desde: el looby sionista estadounidense, hasta la Asociación Nacional del Rifle, así como el poder de las empresas trasnacionales; y cuándo no la infaltable banca, y la industria farmacéutica que son quienes condicionan a todo el Establishment estadounidense a los intereses de sus mimetizados miembros. 

Es desde este análisis que tal vez se pueda encontrar respuesta a lo que viene siendo un secreto a voces respecto esta pandemia fue planificada por esos poderes ocultos, con propósitos de disminuir la tasa poblacional mundial; pero más allá de esta recóndita revelación, lo que no es ningún secreto es que Cuba; y a pesar de la adversidad de ese bloqueo infame impuesto hace más de medio siglo; sigue haciendo lo que nunca ha dejado de practicar como es su solidaridad con todos los países, y lo ha hecho de frente, dando la cara al mundo. 

rolandoprudenciobriancon@gmail.com