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viernes, 22 de mayo de 2020

Obviamente que Venezuela ¡nunca! va a cooperar con los terroristas yanqui



Por Rolando Prudencio Briancon:

Por principio, y porque es a la vez además víctima; Venezuela jamás de los jamases va apoyar la lucha contra el terrorismo marca: Made in USA.

Sería una imperdonable ingenuidad caer en la trampa que los EE.UU., se ha acostumbrado a armar para tener a las demás naciones justificando lo que justamente los EE.UU., se ufanan combatir sin contemplaciones, como es la ladina lucha contra el terrorismo, cuando la fomenta por detrás.



Y es que ya no podemos tropezarnos en la misma piedra, cuando como una experiencia previa de; cuán falsas son sus cruzadas, debería ya habernos servido su otra lucrativa "lucha contra el narcotráfico", la cual no ha servido más que a través del mayor cártel del mundo como es la DEA los EE.UU., controlen el negocio del narcotráfico; el oro en "polvo" blanco.

Son los hechos reales los que demuestran que tan sólo ha sido la lucrativa lógica de controlar esta actividad a través de la represión la que le ha reportado ingentes cantidades de ingresos; y que mejor que sea través de las políticas represivas.

Pasó lo mismo en la década de los 20 del siglo con el negocio del licor, como fue el caso del célebre Al Capone quien tenía compradas a las autoridades policiales y judiciales para que le dejen operar, a cambio de abonar "algo" a cambio de protección.

Una otra cruzada en la que esa misma lógica se ha impuesto inconfesablemente ha sido en otra también lucrativa lucha como es contra el terrorismo, que le ha servido a los gobiernos estadounidenses de apropiarse ya también del oro negro, como es el que ha llevado a invadir y saquear a sangre y fuego el petróleo en Irak; al extremo de explícita y cínicamente haber inventado las "Armas de Destrucción Masiva" para robar el petróleo.

Pero si para la propia opinión pública estadounidense ya es un secreto a voces que el atentado terrorista a las Torres Gemelas, fue un AUTOATENTADO, preparado para generar una islamofobia, que les permita apropiarse de sus recursos petroleros.

Es cierto que cíclica y cínicamente el gobierno estadounidense elabora sus listas sobre los países que: "no colaboran en la lucha contra el terrorismo"; y en la que con un sideral cinismo ha incluido a Venezuela; que justamente acaba de conjurar un ataque terrorista, organizado por un ex boina verde y mercenario: Jordán Goudreau, propietario de la empresa de servicios mercenarios Silvercorp, quien junto a Guaidó prepararon la infructuosa invasión a Venezuela.

Y es que es momento de ir desmitificando las descaradas listas espurias que los estadounidenses elaboran, definiendo quién coopera y quién no con el terrorismo: quién está de su lado y quién no; cuando lo que a toda la opinión pública le debe quedar claro es que: ¡EE.UU., es el único y verdadero Estado Terrorista!; y como es obvio jamás de los jamases contaran con Venezuela para cooperar con los únicos terroristas que son los yanquis.

prudenprusiano@gmail.com

sábado, 16 de mayo de 2020

Estados Unidos y Colombia, la derrota de la Operación Gedeón.



Por Tony López R.:
Como la opinión publica conoce una parte de la operación Gedeón, fue derrotada y parte de sus cuadrillas mercenarias fueron dados de baja y un importante número de ellos cayeron prisioneros, incluyendo a dos mercenarios estadounidense y un agente de la DEA. Esta nueva derrota propinada por las patrióticas Fuerzas Militares Bolivarianas y su pueblo, han marcado el fracaso que sucesivamente ha venido teniendo la política injerencista y recolonizadora del gobierno de Donald Trump.


Pero la guardia no hay que bajarla, ahora es cuando hay que levantarla al máximo, la derrotada operación, organizada y dirigida por el gobierno de Donald Trump, forma parte, de una de las diversas acciones planeadas y ante el fracaso esperan el momento para actuar. El plan es crear focos de violencia, en distintos estados, Miranda y su capital Caracas, utilizando las mentiras y que los medios hegemónicos, propaguen que el desorden y el caos imposibilita la gobernabilidad, la idea es crear la matriz de opinión de una Venezuela ingobernable por el presidente Maduro, en ese caso apelar a la OEA y al TIAR y aprobar una intervención “militar humanitaria” en Venezuela.

No es noticia que el presidente Trump y sus funcionarios hayan negado la participación del gobierno estadounidense, en esta derrotada incursión marítima, ellos saben que el uso mercenario y elementos vinculados al narcotráfico, no pueden ser admitido por el gobierno. La autoproclamada Nación de la “democracia” y auto titulado líderes de combatir el narcotráfico, sería contradictorio e inaceptable que aparecieran vinculados con mercenarios y narcotraficantes. Ese escenario no tiene presentación ante la opinión pública interna y externa, y mucho menos admitir este gran fracaso, tal es así que el señor Mike Pompeo, dijo a la prensa que “si ellos hubieran estado detrás de esas acciones otro resultado hubiera sido diferente”, semejante prepotencia la de este caballero, olvidó la humillante derrota de Vietnam.

Nada distinto hizo el embajador de EE: UU Adlai Stevenson el 15 de abril de 1961 cuando negó los bombardeos de aviones mercenarios a Cuba. El canciller de la dignidad Raúl Roa García lo desenmascaró, cuando fue noticia mundial que los mercenarios fueron derrotados, en las primeras 64 horas y rendidos a nuestras tropas milicianas y rebeldes en Playa Girón (Bahía de Cochinos). Stevenson tuvo un gesto ético y reconoció que era la humillación más grande que él haya recibido de su gobierno, gesto ético que ni por asomo tienen ni Trump ni Pompeo. Son cobardes y mentirosos.

El tiro le salió por la culata a Trump, al parecer no sabían que el narcotraficante y agente de la DEA, José Alberto Socorro Hernández, alias “Pepero” fue apresado en Caracas y confesó las instrucciones recibidas de desarrollar diversas acciones violentas en el municipio de Petare, del estado de Miranda, esas acciones realizadas por bandas de narcotraficantes y delincuentes comunes fueron orientadas por la DEA y según Pepero, tenían el objetivo de desviar la atención de los Servicios de Seguridad venezolanos para entretenerlos y darle garantía y protección al plan de desembarco, que se produjo este pasado 3 de mayo por la localidad de Macuto, en el estado de la Guaira.

A nadie debe extrañarle que el gobierno de los Estados Unidos haya utilizado a la DEA para desarrollar estas acciones, así como tampoco jugar un papel de fachada de la Operación Gedeón, sí esta salía bien, aplausos, si salía mal ellos descalificaban a su agente y por eso no utilizaron a un estadounidense sino al narcotraficante-agente venezolano Socorro Hernández (alias) Pepero.

Se conoce que Pepero está vinculado a los carteles colombianos que operan en el Zulia, en la frontera con la Alta Guajira colombiana-venezolana, territorio que estuvo bajo el dominio del poderoso jefe del Bloque Norte del narco paramilitares Rodrigo Tovar Pupo (alias) Jorge 40, extraditado por Álvaro Uribe Vélez en el 2008, de quien dice desde su centro de detención que Uribe lo traicionó. 

Y más tarde esa zona pasó a ser manejada por Maximiliano Bonilla, alias Valenciano y hombre de confianza de Don Berna y con incidencia en la llamada Oficina de Envigado, centro principal del narcotráfico por años al que se vinculaba el general Mauricio Santoyo, jefe de Seguridad del presidente Uribe Vélez. Los carteles de la droga siempre utilizaron esa zona de la Guajira para ingresar contrabando y exportar las drogas.
Jorge 40 trabajó la zona fronteriza de la Alta Guajira y formó grupos paramilitares de nacionalidad venezolanas, a pedido de los terratenientes y grandes finqueros opositores al chavismo.  Ese territorio como el del Táchira debe estar muy bien vigilado, porque su frontera con Cúcuta y la zona del Catatumbo también fueron y son objeto de trabajo primero del jefe paramilitar Salvatore Mancuso y actualmente de Los Rastrojos.  Allí también opera el cartel de la gasolina, que se dedica a robar combustible venezolano para venderla en Colombia.

En esta zona operan algunos carteles colombianos pero el más activo es el de Los Rastrojos, cartel que dirigía Wilmer Alirio Varela, (a) Jabón, hombre muy conectado y relacionado con la policía colombiana, en su época, antes de su asesinato, en Venezuela. Varela, tenía relaciones con el coronel Danilo González, importante miembro de la inteligencia de la policía, hombre de absoluta confianza del general Oscar Naranjo, Danilo se llegó a comprometer tanto con el tema del narcotráfico que fue reclutado por Varela, y trabajaba para el Cartel del Norte del Valle, según la prensa colombiana su asesinato se produjo, precisamente, porque había tramitado con la DEA su salida de Colombia a cambio de información y protección, muerte  ordenada por el Jefe del Cartel del Norte del Valle,  Diego Montoya (a) Don Diego.

La noticia de que los miembros del Cartel de los Cifuentes Villa eran protegidos del general Oscar Naranjo dada a conocer por la CNN en Estados Unidos, ha provocado un gran escándalo también en Colombia, según la CNN, el pasado “16 de enero de 2019, durante el juicio al temible capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, un reconocido narcotestigo colombiano llamado Álex Cifuentes, socio del poderoso traficante mexicano, confesó que le pagó sobornos al exvicepresidente de Colombia, general Óscar Naranjo. Cifuentes dijo que le pagaba una mensualidad al exdirector de la Policía Nacional para proteger a miembros de su familia”.

El general Naranjo quien llegó a Director General de la Policía y en el gobierno de Juan Manuel Santos ocupó la vicepresidencia de la República, también fue miembro de la delegación del gobierno colombiano en las conversaciones con las insurgentes FARC-EP en La Habana.  Resulta sospechoso que ahora Naranjo sea cuestionado y con graves acusaciones del ex ministro del interior Fernando Londoño Hoyos, (2002- 03) del gobierno de Uribe Vélez. El General niega las acusaciones, pero los rumores sobre sus relaciones con el cartel del Norte de Valle y con Wilmer Alirio Varela (a) Jabón son de vieja data.  Este tema lo abordaremos en otros artículos.

Un viejo amigo colombiano me decía, cuando funcionarios públicos de alto nivel se enfrentan y las acusaciones pasan por asuntos vinculados al narcotráfico, es señal de fuertes contradicciones en los Carteles de la droga y empiezan las guerras, como sucedió en la década del 80 entre los Carteles de Medellín y Cali.  Y mucho más acá en la década del 2000 los enfrentamientos del Cartel de Varela (Los Rastrojos) contra el de Don Diego, capos del narco, que eran muy amigos, cuando formaban parte del Cartel del Valle del Norte.

Lo que sí resulta preocupante que todos estos escándalos se están produciendo en Colombia donde se vinculan altas personalidades políticas y militares con el narcotráfico y que el gobierno de Estado Unidos y  el Fiscal Barr  haya abierto sin ninguna prueba una acusación contra el presidente Nicolás Maduro y ninguna acusación contra estos señores que desempeñan importantes responsabilidades en el Estado colombiano es un claro mensaje de que a los actuales gobernantes de Estados Unidos no les interesa si los carteles de Colombia inundan de cocaína a su pueblo, le interesa ocupar a Venezuela y robarse sus riquezas.

A nadie debe extrañarle que el gobierno de los Estados Unidos haya utilizado a la DEA para desarrollar estas acciones, así como tampoco jugar un papel de fachada de la Operación Gedeón, sí esta salía bien, aplausos, si salía mal, ellos descalificaban a su agente y por eso no utilizaron a un estadounidense, sino al narcotraficante-agente venezolano Socorro Hernández (alias) Pepero, quien debe estar vinculado a los carteles en la Alta Guajira.

No fue distinto a las operaciones que  montó  la DEA contra Pablo Escobar, utilizando al Cartel de Cali  y a los narcotraficantes que traicionaron a Escobar, como Diego Fernando Murillo (a) Don Berna  o  Carlos Castaño Gil, pero el discurso oficial  y conocido es que Escobar fue perseguido por la DEA,  por ser el jefe del Cartel de Medellín, esa es la vitrina, Pablo Escobar fue perseguido, cuando él se da cuenta de que el negocio no era enviar la cocaína a Estados Unidos, sino apropiarse del mercado interno en Estados Unidos y eso no podían permitirlo los Carteles Italoamericanos ni los méxi-americanos.

El mercado interno era intocable y ese es controlado por la DEA y no podía venir un extranjero a sustituir las ganancias que proporciona. Ustedes por casualidad han escuchado que en Estados Unidos detienen a alguno de los más encumbrados jefes de los Carteles de New York, San Francisco, Los Ángeles, San Francisco, New Jersey, Miami, Chicago, Boston, Texas, entre otras importantes ciudades.  ¿Contra quienes opera la DEA? Solo operan contra    pequeñas y medianas bandas, en su mayoría de latinos y afrodescendientes, pero no a las encumbradas mafias que le producen miles y miles de millones de dólares a las empresas químicas y al sector financiero, se calculan ganancias entre 800 mil y 1200 millones de dólares anuales. 

En los primeros años de la década del 80 Escobar era un hombre útil para Estados Unidos y el gobierno de Ronald Reagan lo utilizó para financiar a la contrarrevolución nicaragüense, a sus asesores argentinos y la compra de armas. Fue el coronel Oliver North, quien negoció toneladas de cocaína con Escobar, trasladadas por pilotos, algunos mercenarios cubanos como José Basulto, que las entregaban en una finca de la CIA, en Guanacaste, Costa Rica, y de allí las trasladaban a la base de Ilopango en El Salvador y la recibía el agente CIA de origen cubano Félix Rodríguez Mendigutia, el asesino del CHE, y por Luis Posada Carriles, en la base hondureña de Palmerola. Como se sabe ese fue el conocido caso Irán -Contra.
Esa cocaína era trasladada a Estados Unidos en aviones militares estadounidenses a sus bases en San Diego, California. El supervisor de todas estas operaciones era el ex jefe de la CIA y vicepresidente George Bush (padre), por estos hechos también fue sancionado Elliot Abrams, hoy asesor del narcoterrorista Juan Guaidó y la contrarrevolución venezolana.

Tomando todo estos elementos  como antecedentes,  la opinión pública debe conocer que el montaje judicial de Estados Unidos contra el presidente Nicolás Maduro no es más que una estrategia para darle un valor jurídico a sus acusaciones, ni los tribunales estadounidenses tienen jurisdicción, ni prueba alguna contra Maduro porque ni los traidores y reconocidos narcotraficantes venezolanos el ex general de la Guardia Nacional Clever Alcalá, ni el Capitán Javier  Nieto Quintero pueden ser utilizado en un juicio porque no tienen valides sus declaraciones. 

Si realmente quisieran combatir el narcotráfico cabe preguntarse porque no toman medidas con Colombia, donde hay tanta información, tengo en mi poder más de 40 libros con información verificada, sobre el tema narcotráfico, algunas de ellas las  expongo en mis artículos y no pasa nada y los ríos de información y de personas que han testificado, porque las declaraciones de los jefes del narco paramilitarismo (Don Berna; Mancuso, Jorge 40, El Tuso, Rasguño, Don Mario, Cuco Vanoy,  HH El alemán, Patiño Fómeque) y cientos de ellos, entregada a los fiscales de Justicia y Paz, durante el gobierno de Uribe han desaparecido. No olviden los colombianos la masacre del Aro, que vinculan a Álvaro Uribe y ese hecho ha sido de conocimiento público en ese país, aún no esclarecido.
Son testimonios muy importantes, pero enlodan a cientos de políticos, militares, jueces, magistrados, fiscales. Lo que ha hecho de Colombia un Estado Fallido.

El caso más reciente son los de Aida Merlano y los del narco paramilitar Ñeñe Hernández, este último ya fallecido víctima de un atentado en Brasil, amigo del presidente Duque, invitado especial a la toma de posición, cuando asumió la presidencia de Colombia. Caso sobre el cual la Revista Semana no le ha dado continuidad, ni a la importante denuncia de Aida Merlano, la que las autoridades judiciales no han querido ir a entrevistar a Venezuela, no les parece sospechosa esa negativa. No olvidar que la denuncia de ella vincula a los más altos poderes empresariales y gubernamentales de Colombia.

Porqué  Estados Unidos no investiga los nexos del ex presidente y actual senador Álvaro Uribe Vélez y entrevistan a Richard Maock, investigador del CTI (Fiscalía colombiana)  quien tiene en su poder la grabación del Jefe de Seguridad de la empresa  Air Cargo Lines, quien asegura  que Álvaro Uribe Vélez, siendo presidente  se asoció con el Chapo Guzmán para enviar más de 10 toneladas (10,000 mil kilos de cocaína) a Estados Unidos y exportarla desde el Aeropuerto El Dorado, cuando Fernando Sanclemente, nombrado por Uribe, era el Director de Aeronáutica Civil, y máxima autoridad sobre las instalaciones aeroportuarias de Colombia. Maock quien posee la grabación, tuvo que huir de Colombia y radicarse en el exterior porque está amenazado de muerte.

Según el autor de este artículo, Daniel Mendoza, “la operación  de exportación de la cocaína y los vínculos con el Chapo Guzmán y Uribe, viene de reuniones en el Club El Nogal” (Club en cuya máxima dirección está o estaba en aquella época Fernando Londoño Hoyos, ex ministro del interior del primer gobierno de Uribe Vélez y leal y firme amigo de Uribe) “en ese Club,  señala Mendoza;  del cual era socio Marco Antonio Gil, ( A)  “Papero”, capturado en el 2013 y que forma parte  de la organización criminal de exportación de cocaína de Fabio Ochoa Vasco, ficha de los carteles mexicanos y ex socio de Mancuso”.

“El Papero Gil, Dolly Cifuentes, su hija Ana María Uribe Cifuentes (sobrina del expresidente) y su esposo, el hijo de Fabio Ochoa Vasco, fueron los que tejieron esta organización criminal y la conformación de algunas empresas ligadas al Club del Nogal”.  Dolly Cifuentes está encarcelada en Estados Unidos y ha sido convocada para comparecer como testigo contra el Chapo Guzmán, lo que evidencia que ha pactado como siempre con la Fiscalía gringa para buscar beneficio. Su hija Ana María está desaparecida.

Entonces señor presidente Donald Trump. ¿Porque no investiga a estos señores aliados suyos en Colombia? Por cierto, algunos muy cercanos amigos de Mike Pompeo, porque será que la prensa de los Estados Unidos, como la CNN, no se ha interesado en entrevistar a Aida Merlano o al señor Richard Maock, como velozmente si lo hizo con Juan José Rendon, prófugo de la justicia venezolana y quien presta asesoramiento a políticos relacionados con mafiosos vinculados al narcotráfico. Resultaría de mucho interés para la opinión publica lo que puedan decir la ex senadora Aida Merlano, o el señor Richard Maock, sobre los muchos delitos cometidos por sus amigos del gobierno colombiano a la opinión pública estadounidense y latino caribeña. 

La prensa colombiana y de otras latitudes, seguramente se dedicarán a tratar de descalificar esta acción militar contra Venezuela, los acusarán de locos y aventureros, dirán que los desertores y traidores oficiales venezolanos tienen la culpa, el objetivo exculpar al gobierno de Trump y al presidente Duque. Por supuesto ni por asomo, dirán que esta acción atenta contra el derecho internacional y mucho menos pedirles a los organismos internacionales su condena y atención como es el caso de la ONU, la OEA, la Comisión de DD.HH.

No señor Trump, si grave es que usted esté vinculado y con conocimiento del desembarco de la cuadrilla de mercenarios y sujetos vinculados al narcotráfico en Venezuela, también es grave que usted no esté informado y deja mucho que desear para la seguridad de su país. Lo mismo puede decirse del presidente de Colombia, Iván Duque, el lo niega y por tanto asume que no tiene información ni él y ni su gobierno son responsable, quiere decir que por tanto ni tiene autoridad ni es respetado como gobernante porque estos mercenarios se entrenan en campamentos en el departamento de Santander del Norte.

Duque es el títere de Uribe y no puede hablar, pero quien está, dirigiendo todos estos planes, contra Venezuela es el cuestionado senador Uribe Vélez, cuando era presidente se proponía en esa época conformar un bloque regional contra Venezuela, argumentando que la Revolución Bolivariana era un peligro para la “democracia representativa”.  Sobre su odio personal al presidente Chávez y al chavismo hay suficientes pruebas y elementos que lo atestiguan. Esa entrega al imperio y su conducta contra Venezuela le favoreció el apoyo de Estados Unidos.

La instalación de 10 bases militares norteamericanas en Colombia y no 7 como admiten oficialmente, pactada con el gobierno de Barack Obama, es una humillación a su pueblo y una amenaza regional, años tardaran los colombianos en eliminar esa ocupación militar estadounidense, Guantánamo es un ejemplo, ilegalmente ocupada y denunciada en todos los foros internacionales y no obedecen todo lo que establecen las leyes internacionales y la violan descaradamente.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional  
Bibliografía.  La multinacional del Crimen. La Oficina tenebrosa de Envigado. Alfredo Serrano.
Biografía no autorizada de Álvaro Uribe Vélez.  Joseph Contreras y Fernando Garavito.
jorgarcia726@gmail.com

viernes, 8 de mayo de 2020

Un grupo de mercenarios, a sueldo del imperialismo norteamericano, intentó atacar por mar a la República Bolivariana de Venezuela


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El asalto fue repelido gracias a la vigilancia del poder popular organizado en la unión cívico-militar. Para desviar la atención del desastre causado por sus políticas neoliberales en esta pandemia, Donald Trump y su vasallo colombiano Iván Duque atacan a la Venezuela Bolivariana, que en cambio ha demostrado eficiencia y organización frente al coronavirus, porque ha puesto la salud del pueblo antes a los intereses del mercado.


El gobierno bolivariano denunció que uno de los mercenarios, lanzado en esta nueva operación de agresión, confesó ser un agente de la DEA, la agencia antidrogas de los Estados Unidos que, como la historia nos ha enseñado, es el principal accionista de todas las operaciones desestabilizadoras en América Latina y más allá.

La batalla entre dos modelos, el capitalista y el socialista, que tiene lugar en esta gigantesca operación de desenmascaramiento del capitalismo destacada por el coronavirus, no tiene cuartel. Requiere el uso de traidores a quienes la revolución ha hecho el honor de atribuir un papel, y que hoy se prestan como megáfonos a un sistema de explotación nefasto y en bancarrota.

Este ataque no es nuevo, así como las estrategias de agresión e invasión intentadas por el imperialismo norteamericano a través de sus agencias no son nuevas. Desde la victoria de Hugo Chávez en las elecciones del 6 de diciembre de 1998 hasta la actualidad, el imperialismo norteamericano ha activado la ansiedad golpista de la oposición venezolana en muchas ocasiones, para volver a tener bajo su control lo que siempre ha considerado como su propio patio trasero.

Casi sesenta años después de la invasión de la Bahía de Cochinos en Cuba, la Venezuela bolivariana está experimentando una agresión similar a la que, en abril de 1961, Estados Unidos desató contra la revolución cubana, por medio de gusanos anticastristas con sede en Miami. Sin embargo, la diferencia radica en la calidad de la guerra híbrida desatada después de la caída de la Unión Soviética.

Una guerra permanente y continua, que hace de la revolución bolivariana un laboratorio de prácticas y experiencias, útil para todos los pueblos que pretenden construir su propio futuro sin mordaza.

 Ante la agresión imperialista, dijo el presidente Nicolás Maduro el 1 de mayo, dirigiéndose a las y los trabajadores, respondemos de esta manera: "trabajo, salud, fusil".

El CONAICOP responde “Presente”. Toma partido en defensa de la revolución bolivariana y su presidente Nicolás Maduro y rechaza todas injerencias y agresiones extranjeras.

No al bloqueo económico-financiero de los Estados Unidos y de la Unión Europea contra Cuba y Venezuela

Que viva el socialismo
Que viva la revolución mundial.
Leales siempre, traidores nunca
Rubén Suárez secretaria internacional
Alcides Martínez Secretaria general
Geraldina Colotti Secretaria Europa


Contratistas o Mercenarios

Por Jesús Sotillo Bolívar:


  La comunidad internacional debe pronunciarse frente a este atropello contra Venezuela, un Estado Democrático que forma parte de esa confraternidad, callar es convalidar la violación a un Derecho Humano, como lo es la Autodeterminación de los Pueblos.

En los conflictos armados que se provocado en los últimos años en el mundo, los países caracterizados por su política de agresión a otras naciones, frente a la crítica internacional, porque ya no pueden justificar ante el mundo tanto atropello, han recurrido a la estratagema de utilizar a terceros, para que le hagan el trabajo sucio y ellos, luego, lavarse las manos como Pilatos, aunque en la práctica están involucrados hasta los tuétanos en los conflictos por que le generan pingües beneficios.


De allí que han financiado la constitución de “empresas” militares que prestan sus servicios supuestamente para defensa y asesoramiento a nivel militar.

En las mencionadas empresas, observa Ud. Que siempre están involucrados ex funcionarios del ejército norteamericano e israelí, ex agentes de la CIA y la DEA y que en conflictos como los de Irak, Siria, Libia, Afganistán y otros, siempre están presentes defendiendo los intereses norteamericanos, (Por lo que de “ex” resulta poco creíble), sólo es una expresión mediática para desvincularlos del trabajo sucio y adecentar la imagen del Ejército y las policías de los Estados Unidos.

La formación de terroristas, está en los planes de estas denominadas “empresas” militares, y luego los utilizan contra los gobiernos, países y dirigentes que no dan su brazo a torcer y se enfrentan a la presión del coloso del norte, que pretende tener a todos en su redil y conforme a sus planes expansionistas en lo geopolítico.


Ya para nadie es un secreto, por ejemplo, para mencionar a un terrorista emblemático, Bin Laden, fue entrenado por las tropas norteamericanas, así como entrenó a los guerrilleros que utilizó contra el gobierno soviético en una de las guerras de Afganistán. Esos son lo que ellos llaman terroristas buenos, es decir, los que son utilizados por los Estados Unidos para apuntalar su política guerrerista e intervencionista donde a ellos le parezca más conveniente.

Esta “empresas” militares, léase mercenarias, que alquilan combatientes para en forma itinerante llevarlo a cualquier parte del mundo, no pueden desligarse, de la política agresiva del gobierno de los Estados Unidos, son los mismos fines y ellos los financian y forma, para como los gatos que le oculten la caca. Sería ingenuo pensar que son unos simples contratistas, como los hacen llamar en sus medios de comunicación.

Ahora bien, ¿Cómo es posible?, que las organizaciones internacionales se mantengan calladas frente a esta flagrante violación al Derecho Internacional, dando la espalda o metiendo la cabeza como el Avestruz, cuando un país como los Estados Unidos utiliza estos recursos e incluso dinero proveniente del Tráfico de Drogas para apuntalar su política e ir contra la Autodeterminación de los Pueblos, que hoy por hoy, constituye un Derecho consagrado en la Carta de los Derechos Humanos.

El jueguito de los Estados Unidos, digo jueguito, pero en verdad es una burla al mundo, es no integrar la gran mayoría de los tratados internacionales que pueden regular o neutralizar estas actividades, para tener rienda suelta y actuar como Juan Charrasqueado, pero más moderno, montado en sus tanques, aviones de guerra y lanzar toda su tecnología letal contra cualquier país, que por ellos sea declarado amenaza o enemigo de sus intereses.

En el marco de esta estrategia imperial, las llamadas “empresas” militares,  enseñan a matar, forman sicarios y paramilitares,  utilizan la tortura, métodos de espionaje, tácticas de enfrentamiento militar, modalidades de tecnologías para eliminar líderes que son previamente seleccionados por sus órganos de inteligencia, condicionamiento psicológico para matar a civiles inocentes, niños, mujeres ancianos, a cualquiera, en fin, formar integralmente a terroristas que asalariados van en forma itinerante a los escenarios que ellos determinan. Estos contratistas participan, incursionan, incluso, como combatientes, contra todos aquellos países que no acepten los designios de sus Mandantes, ni se presten a sus planes de expansión geopolíticos.
Este es el verdadero rostro de los contratistas. Mercenarios a sueldo y empresas que aparentan ser independientes, pero su capital y su formación la realizan los países imperialistas para utilizarlos a sus propios fines.

 Esta actuación inmoral, contraria al Derecho Internacional y al Derecho Humanitario, revela la verdadera catadura moral de un imperio en decadencia y sus lacayos, que como dicen desarrolla una máxima que se le atribuye a Nicolás Maquiavelo, utilizar cualquier medio, incluyendo las drogas que dicen combatir, para lograr sus nefastos fines. Gedeón, nombre escogido para la operación, que en hebreo significa “destructor”, denota lo que se proponían, destruir a sangre y fuego todo lo que se ha construido y defendido en Venezuela.

Profesor de la UCV
jesussotillo45@gmail.com

La DEA: un organismo represivo que se dedica también al lucrativo negocio del narcotráfico



Por Rolando Prudencio Briancon:

Podríamos limitarnos a identificar a la DEA como el cártel más grande que hay en el planeta -y que no deja de serlo- pero sería muy reduccionista reconocerle sólo ésa función represiva, sin referirnos a una otra "función" que furtivamente cumple, que es la que en el plano político cumple, y que tal como identificaría Lenin: "siendo la política economía concentrada", que la DEA no deja de aprovechar que el narcotráfico sea negocio exitoso, que lo controla sin competidor alguno.


Vale decir que la logrera lógica con la que la DEA encara el manejo de la problemática de la drogas, debe reportarle; a parte del rédito político para los intereses hegemónicas norteamericanos; el económico no deja de estar presente también, y ya como una organización mafiosa como tal.

Y para ese cometido debe implementar un modelo de manejo mafioso del negocio. En síntesis, quiere decir que debe deshacerse de la competencia, o sea de los cárteles que son quienes le disputan el mercado.
Desde luego que la DEA debe mostrarse como el implacable organismo de represión, para ello debe armar todo un "know how", que haga que la opinión pública siga siendo tributaria de su credibilidad hacia ella.

Esa es la razón por la que la DEA arma toda una teatral parafernalia cuando se realizan operativos, que, aunque en muchos casos implica bajas de narcotraficantes, como hasta de los mismos efectivos de la lucha antidrogas en los países donde actúa la DEA; no deja de ser ese costo a sufragar.

Y es que son cientos de casos en los que los operativos antidrogas que se ejecutan, no son sino operativos armados, y si no son, sirve para que se aplique todo un programa; no sólo para lograr mayor efectividad en las incautaciones y detenciones, sino para controlar que el negocio siga reportando ganancias.

Esta sinuosa y siniestra forma de actuar de la DEA fue denunciada por el ex agente de la este organismo en su libro: "La Guerra Falsa": Michael Levine, en un guerra en la que La DEA mantiene una doble función: Deshacerse de la competencia reprimiendo a los narcotraficantes, y por el otro lucrando del negocio.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 6 de mayo de 2020

La DEA: un organismo represivo que se dedica también al lucrativo negocio del narcotráfico



Por Rolando Prudencio Briancon:

Podríamos limitarnos a identificar a la DEA como el cártel más grande que hay en el planeta -y que no deja de serlo- pero sería muy reduccionista reconocerle sólo ésa función represiva, sin referirnos a una otra "función" que furtivamente cumple, que es la que  en el plano político cumple, y que tal como identificaría Lenin: "siendo la política economía concentrada", que la DEA no deja de aprovechar que el narcotráfico sea negocio exitoso, que lo controla sin competidor alguno.


Vale decir que la logrera lógica con la que la DEA encara el manejo de la problemática de las drogas, debe reportarle; a parte del rédito político para los intereses hegemónicos norteamericanos; el económico no deja de estar presente también, y ya como una organización mafiosa como tal.

Y para ese cometido debe implementar un modelo de manejo mafioso del negocio. En síntesis, quiere decir que debe deshacerse de la competencia, o sea de los cárteles que son quienes le disputan el mercado.
Desde luego que la DEA debe mostrarse como el implacable organismo de represión, para ello debe armar todo un "know how", que haga que la opinión pública siga siendo tributaria de su credibilidad hacia ella.

Esa es la razón por la que la DEA arma toda una teatral parafernalia cuando se realizan operativos, que, aunque en muchos casos implica bajas de narcotraficantes, como hasta de los mismos efectivos de la lucha antidrogas en los países donde actúa la DEA; no deja de ser ese costo a sufragar.

Y es que son cientos de casos en los que los operativos antidrogas que se ejecutan, no son sino operativos armados, y si no son, sirve para que se aplique todo un programa; no sólo para lograr mayor efectividad en las incautaciones y detenciones, sino para controlar que el negocio siga reportando ganancias.

Esta sinuosa y siniestra forma de actuar de la DEA fue denunciada por el ex agente de la este organismo en su libro: "La Guerra Falsa": Michael Levine, en una guerra en la que La DEA mantiene una doble función: Deshacerse de la competencia reprimiendo a los narcotraficantes, y por el otro lucrando del negocio.

#QuedateEnCasa

miércoles, 22 de abril de 2020

EE: UU, Colombia, el Coronavirus y el Narcotráfico. (III Parte)


Por Tony López R (*):
El presidente Donald Trump ha sido calificado por el historiador Max Book, en su artículo publicado en el prestigioso diario The Washington Post como “el peor presidente en la historia de Estados Unidos, por su catastrófica gestión ante la pandemia provocada por coronavirus”. Él   y el equipo de gobierno que le rodea, no tienen límites en mentir y carecen de todo sentimiento humanitario y democrático, no solo hacia sus conciudadanos, a quienes poco les importa, lo que le interesa es lograr la reelección y   mantener el poder, a costa de su propio pueblo y de otros pueblos, no solo de nuestra región.


El cinismo y la irresponsabilidad del actual gobierno de los Estados Unidos, frente a la Pandemia los  ha llevado hoy,  a  ser considerado el centro mundial de esta peligrosa enfermedad, lo define  muy bien el historiador Max Boot, quien  acusa a Trump de la pésima gestión  ante la epidemia del Covid-19, y critica  su impudicia, “cuando en febrero anunció una mortalidad cero y ahora sostiene que “si las cifras rondan entre 100 a 200 mil muertos, él (Trump) ha hecho una magnifica tarea” así de cínico es él y  “trabaja para culpar a otros de los problemas desde China, gobernadores, a los demócratas por llevarlo a un juicio político y hasta a Barack Obama”.

Este cuadro retrata  de cuerpo entero a quien hoy ocupan el sillón presidencial en la Casa Blanca, y quienes  lo secundan,  al considerarse la primera potencia del mundo, sin que existan leyes que les puedan condenar ni hacerles pagar cárcel, ni a sus mandatarios ni a uno solo de sus militares y agentes, por los crímenes, atropellos, torturas y abusos, que han cometido, no solo contra los afrodescendientes, migrantes, indocumentados, ahora con la salud de su pueblo, y que decir de las ultimas guerras colonizadoras, Irak, Libia, Siria, la ex Yugoeslavia, Panamá y otras,  que  provocaron  miles y miles de muertos, con sus intervenciones militares, con y sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. 

Según la prensa norteamericana, el expresidente James Carter, le envió una carta, a Donald Trump, luego de su reciente entrevista sobre China y le hace estos comentarios: “¿Temes que China se nos adelanta, yo también?  ¿Sabes porque se nos adelanta?  ¿Sabes cuantas veces China a entrado en guerra con alguien?  Ni una sola vez, mientras nosotros estamos en constantes guerras. EE. UU es la nación más guerrera en la historia, porque quiere imponer a otros Estados y gobiernos que respondan a nuestro gobierno y a los valores estadounidense y controlar las empresas energéticas de otros países”.

Mientras China, precisó Carter, “ha invertido en educación, salud, desarrollo científicos y tecnológicos, infraestructuras, construido Carreteras, robot, tecnología G6, trenes de alta velocidad y conquistado el espacio y no ha gastado ni un centavo en guerras”.

El ex presidente, le pregunta, ¿cuantos kilómetros de trenes de alta velocidad tenemos en nuestro país?  Ninguno.  Y afirmó: “Hemos gastado 300 billones de dólares en guerra para someter a países que buscan salirse de nuestra hegemonía”.  Y le señaló “China no ha malgastado ni un centavo en guerra y sí en inversiones para el desarrollo”.  Y continuó “Si esos 300 billones lo hubiéramos utilizados en infraestructuras, tendríamos trenes balas, buenos caminos, carreteras, educación y salud publica gratis y no se infestarían con el Covid-19 miles de estadounidenses, más que en cualquier país del mundo.”

Estas muy sabias reflexiones del ex presidente Carter, lo dice todo, ojalá   lleve a Trump a reconsiderar su postura y a los sectores del gobierno, congreso y el poder judicial que hoy le acompañan en esas ideas ultraderechistas, en la aplicación de su política, xenofóbica, anti emigrante, racista e injerencista y de hacerle la guerra a Estados y Gobiernos que no se subordinan a los mandatos de Washington. Modificar su conducta y procurar buenas y respetuosas relaciones con todos los países.

En medio de esta Pandemia, el gobierno de Estados Unidos debe eliminar los Bloqueos económicos, sanciones financieras, campañas con falsas noticias, promovidos y divulgadas por los grandes pulpos de la prensa de Estados Unidos y América Latina, dejar de financiar a grupúsculos opositores, dedicados realizar acciones de violencia, contra Venezuela. Eliminar las campañas de desinformación y falsedades sobre la medicina cubana y eliminar la ilegal Ley Helms-Burton, que recrudece el Bloqueo que ya lleva 60 años. Dejar la campaña de mentiras, que Cuba y Venezuela representan una amenaza a la democracia en la región y que inunda de drogas a Estados Unidos.

A diferencia de modificar sus posiciones, veamos los puntos de vista de Elliot Abrams, encargado por el presidente Trump de atender el tema Venezuela, quien desestimo, por ahora, una salida militar, pero esa opción se mantiene sobre la mesa. Apoyó la propuesta de Mike Pompeo, de acuerdo a declaraciones a la agencia EFE señaló “Maduro no logró apoderarse de la Asamblea Nacional y amenazó con sancionar a los parlamentarios que se “presten a servir como secuaces del régimen” y continúo amenazando que vendrán nuevas sanciones, que afectará a individuos venezolanos, sin revelar nombre”. Según la agencia Reuter, el elegido presidente de la Asamblea Nacional, en desacato que sustituyó a Juan Guaidó, será uno de los sancionados de acuerdo a lo dicho por Abrams y añadió “que Trump castigará a Rusia por su apoyo a Nicolás Maduro, aunque esas sanciones llegaran más tarde”.

Por otra parte, en entrevista al diario El Tiempo de Bogotá, el ex embajador William Brownfield, ante la pregunta, de que, si podría reeditarse una acción como la realizada en Panamá, para detener al general Noriega, expresó “Es peligroso interpretar de esa manera lo que sucedió, especialmente para aquellos en Venezuela y para la oposición creer que están próximos a ver una especie de intervención internacional como esa que menciona. No creo que eso vaya a suceder y es importante que la oposición siga concentrada en los pasos que deben tomar para acabar con esta tragedia. No deben contar con que EE. UU. u otro entrará a solucionarles los problemas que tienen”.

Ante la réplica del periodista Mauricio Moreno, de que entonces “no hay apetito en Washington, para una intervención de esa naturaleza” El ex embajador William Brownfield, respondió “Hay formas de hacer intervenciones indirectas o usando tecnología, de causar trastornos a la cadena de mando, de establecer zonas humanitarias en la frontera o de ataques de precisión que se pueden lanzar desde miles de kilómetros de distancia si se quiere mandar un mensaje sin poner en riesgo a la población. No es que no exista apetito de ningún tipo. Lo que hay son muchas opciones disponibles que son diferentes a esas que se mencionan”.

Ésta última respuesta, hay que tomarla muy en serio, porque, es el plan que puede tener Estados Unidos. Claramente expresada por quien fuera embajador en Venezuela y que, hasta muy poco tiempo, embajador en Colombia, desde donde fue el centro entre la oposición venezolana, Washington y el gobierno colombiano. Fue él quien dio la orden al opositor Julio Borges, de no firmar el acuerdo, a que habían llegado con el gobierno de Maduro, en República Dominicana y le dio la orden de viajar a Bogotá, Colombia y no regresar a Caracas.

Esta última afirmación de Brownfield, está en correspondencia con lo expresado por el general Robert Neller, comandante en Jefe del Cuerpo de Marines, a cargo del “Plan Militar Libertad”  contra Venezuela, cuando expresó que “Estados Unidos no juega con fuegos artificiales, cuando ataquemos a Caracas, el cielo oscuro se iluminará de luces de misiles y aviones como jamás se vio y el terror de los cohetes y el ataque masivo de aviones infundirá el temor en el régimen dictatorial  y sus esbirros y abrirá la puerta a la libertad en Venezuela, no dejaremos escapar a ningún criminal, de verdad lamentaran haber nacido, trataremos en la medida de lo posible que la población civil no sufra”.

Aunque puede ser una fanfarronada de este oficial gringo, nada diferente a las amenazas que proferían los generales fascista alemanes, antes de iniciar la Segunda Guerra Mundial, tampoco cuando iniciaron los bombardeos con misiles y aviones a Bagdad, y otras poblaciones civiles de Irak y que ocasionaron decenas de miles de muertos, y que CNN lo televisó en vivo y en directo como su fuera una fiesta. 

Si  el mandatario estadounidense no es capaz, de  cuidar a su propio pueblo de una pandemia, como la que azota a nuestro planeta, que lamentablemente ha contabilizado el fallecimiento de mas de 25 000, personas, que no tomó a tiempo las previsiones para reducir el daño que pudiera ocasionar y que  minimizó el llamado de la OMS del mes de febrero y marzo  y lo que hizo fue agravarlo,   ahora tiene más de 600 mil contagiados, pero trata de lavarse las manos y culpar a otros.

Irresponsablemente, Trump culpa a otros Estados, incluido China y ha llegado más lejos al culpar a la OMS. El colmo de su cinismo, para justificar y darle fuerza a su mentira, acaba de retirar los fondos a la OMS, fondos al cual contribuyen todos los países. Esta conducta que ha sido ampliamente criticada por numerosos gobiernos, organismos internacionales e instituciones de derechos humanos, el propio Secretario General de la ONU y personalidades y políticos de Estados Unidos.  Todos sus discursos y acciones populistas con relación a la Pandemia que agobian a los estadounidenses, están dirigidas a politiquear y sumarlos para sacar ganancias electorales para su reelección.

Tampoco le temblara la mano para decretar un ataque militar a Venezuela, si esa decisión le da puntos para su reelección, tal como amenaza el general Neller, contradictorio con lo anunciado por Estados Unidos, cuando ha dicho que el despliegue naval es eminentemente antinarcóticos, a ese señalamiento Brownfield. precisó, “que es más que eso y va dirigido a sacar a Maduro del poder y la aplicación de la opción militar en el contexto del siglo XXl”.

Es por eso, señaló, Brown Field  “pienso que se deben mirar los tres anuncios hechos por EE. UU., en estos días (despliegue naval, cargos por narcotráfico contra Maduro y su entorno y el plan de transición a la democracia que presentó el Departamento de Estado), como un paquete de acciones con un mismo fin”.

Estas precisiones del embajador Brownfield, nos están indicando que la decisión está tomada y no parece que sea la propuesta de la ruta democrática de Pompeo, ya rechazado por el gobierno venezolano.   El tema hoy, está descifrar, como, cuando y donde.  Las informaciones que llegan de Bogotá, advierten que diversas fuerzas mercenarias y paramilitares, con el respaldo de fuerzas especiales norteamericanas y del ejército de Colombia, maniobran en la frontera Colombia-Venezuela, así lo denunció la senadora Aida Avella.

Resumen Latinoamericano, da a conocer un  video, trinado también por la senadora de izquierda Aida Avella, presidenta del partido Unión Patriótica (UP), deja ver la operación de desembarco cerca de una carretera mientras los autos  se detienen para ver, como desembarcan militares de  helicópteros  Black Hawk y la senadora en su Twiter denuncia “se escala provocación y amenaza de agresión contra  Venezuela; ciudadanos de Cúcuta denuncian desembarco de tropas con banderas de Estados Unidos; Grave atentado a la soberanía nacional; si hay Dignidad hay que levantar con fuerza la consigna de no a la guerra”.

Si bien, el gobierno colombiano desmiente estas informaciones, en los videos se aprecian, las operaciones de desembarco, pero, al parecer la Casa de Nariño, olvida que, desde el mismo mes de enero, Fuerzas Especiales de la 82 división realizó, ejercicios militares con militares colombianos que se extendió hasta el 24 de marzo, precisamente en las fronteras, en el Departamento de Santander del Norte.   Una provocación en la frontera por parte de los mercenarios y los paramilitares, puede ser la excusa que están buscando, acompañadas de acciones en algunas ciudades al interior de Venezuela, incluidas Caracas. No hay que desestimar cualquier acción la desesperada situación que tiene internamente Trump, lo puede conducir a cualquier demencial decisión.

Los pueblos de nuestra América y del mundo, sus partidos políticos y el movimiento social, deben denunciar las amenazas del presidente Donald Trump porque una acción militar contra Venezuela, sin dudas provocara que se regionalice el conflicto. Estamos en guerra contra el Covid-19 y esa es la que tenemos que ganar, es la hora de la paz y que cesen todos los conflictos en cualquier parte de nuestra tierra.

El infundio y grave calumnia de acusar a Venezuela y abrirle un proceso penal al presidente Nicolas Maduro por narcotráfico, por el fiscal William Barr, sin presentar una sola prueba, que, además, es jurídicamente invalida, acorde a la carta de la ONU y OEA que expone que el gobierno de un país no tiene jurisdicción sobre el territorio de otro. Pero se hace más desvergonzada y falsa esta gigantesca mentira sobre Venezuela, al dar a conocer que un funcionario del Pentágono, no identificado informo a la revista Newsweek que la Comunidad de Inteligencia, tiene evidencia de que Venezuela y Cuba trafican con Drogas, sin presentar un solo documento y prueba. Lo que motivó la inmediata y dura respuesta del canciller cubano Bruno Rodríguez, “calificándolo de una grave calumnia e infundio, con implicaciones peligrosas”.

Todas estas falsas acusaciones sobre el supuesto tráfico de drogas de Venezuela a Estados Unidos, están bien desmentida y precisadas por la Agencia estadounidense DEA, la que afirma en todos sus informes hasta el 2019 que es Colombia la “fuente primaria para la cocaína capturada en Estados Unidos”. 

Según el Cocaine Signature Program elaborado por la DEA en 2018 “aproximadamente 90 por ciento de las muestras de cocaína analizadas fueron de origen colombiano, seis por ciento de origen peruano y cuatro por ciento de origen desconocido”. En otras palabras, de acuerdo con los registros de la agencia federal para las drogas de Estados Unidos no se encuentra en ese país cocaína ni ningún otro narcótico procedente de Venezuela. La farsa del gobierno Trump ha quedado al descubierto.

Es Colombia la fuente de suministro de cocaína y heroína a Estados Unidos y no Venezuela y mucho menos Cuba, el gobierno de Donald Trump, no puede utilizar semejante infundio y calumnia para sentar una matriz de opinión y sobre ella, justificar una intervención militar, continuar con la  política de bloqueo y sanciones económicas y mucho más cobarde, lo que puede ser considerado como un crimen de Leza Humanidad, al  impedir que se le suministre los necesarios  medicamentos y equipos médicos a Cuba para combatir la Pandemia de Covid-19. 

En el próximo articulo abordaré el tema de Colombia, Estados Unidos y el narcotráfico, cuyo plan hacia este país andino era mucho más estratégico, lo importante fue sembrar la matriz de opinión de que Colombia era el principal suministrador de cocaína y por supuesto desarrollar una política “antinarcótico” y afianzar su penetración y las de sus agencias al interior de Colombia.  Ese fue el papel del embajador Lewis Tambs y del jefe de la oficina de la DEA en Bogotá Joe Toft, autor del libro: Colombia. Un narco democracia. que en la década del 90 armó un gran escándalo. Conocerán temas, todos están silenciados, Forrest Hylton de la Universidad de New York le llama la “Republica de la Cocaína” la brutal combinación de terror, expropiación y pobreza que existe hoy en Colombia gobernado por una criminal oligarquía”.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional. 
jorgarcia726@gmail.com

miércoles, 4 de diciembre de 2019

El retorno de la DEA como política de sometimiento del gobierno transitorio



Por Liliam Ergueta:
Quienes a gritos piden el regreso del mayor cártel de droga en el mundo como es la DEA; no están pidiendo que vuelva para luchar contra el narcotráfico, ya que ése es su negocio exclusivo, por lo que si la DEA vuelve será para que haga lo que siempre hizo cuando la derecha gobernó el país. Vale decir, para que la DEA sea quien gobierne el país.


Así acaba de publicar un artículo el cobarde y prófugo genocida Carlos Sánchez Berzain, bajo el título: “La confrontación en Bolivia es Narcotráfico contra la Democracia”, en el que al final del mismo señala que se “restituya la cooperación de la DEA…”. Vale decir que está tendiendo la cama para que sea la DEA la que someta la soberanía; y la democracia del país a sus designios.

Cabe aclarar que Carlos Sánchez Berzaín tiene un frondoso currículo como abogado defensor de narcotraficantes, entre ellos el famoso “Techo de paja”, sentenciado por narcotráfico en EE.UU., y Bolivia, por lo que está descalificado moralmente para plantear ese falso debate entre narcotráfico y democracia, que en el fondo encubre la verdadera intención intervencionista del imperialismo yanqui.

Y es que durante este periodo de transición es cuando se está disimuladamente diseñando toda una política de sometimiento de la soberanía nacional hacia los intereses estadounidense, a través de un brazo operador -además  armado- como es la DEA (Drug Enforcement Agency), y que tiene por objeto “luchar”; no contra las drogas, como denunció el ex agente de ese organismo Michael Levine, tipificando como una “Guerra Falsa” la DEA, sino que no es más que un pretexto para no sólo controlar el negocio del narcotráfico; pero además el control geopolítico y militar de la región.

Vale decir que para la DEA regresar al país le significará un negocio redondo pues no sólo que recuperará este territorio para el control del negocio del narcotráfico, sino que a la vez podrá los EE. UU controlar geopolíticamente la región, como ha sido la larga historia intervencionista con la coartada de combatir el narcotráfico.

La verdad es que para las fuerzas reaccionarias ésta es la oportunidad de oro de reconstituir el orden reaccionario; y no a partir de nuevas elecciones sino de ese carácter tramposamente transitorio del nuevo gobierno que está decidida a someter la soberanía del país al mayor cártel de droga como es la DEA con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.

livoner@yahoo.com

miércoles, 23 de octubre de 2019

Perú ¿Quién gobierna este narco colonia?




Por Rubén Ramos:

El mal periodismo se distingue por encubrir la realidad. El pasado 01 de octubre un tal Leandro Lutzky, utilizando la plataforma web de RT, publica un artículo sobre Perú donde se pregunta: “¿Quién gobierna? ¿Hay o no hay Parlamento? ¿Cómo se forma el Tribunal Constitucional? ¿En qué se relaciona el terremoto político con las causas de corrupción que salpican a la clase dirigente? ¿Debería intervenir algún organismo internacional en los asuntos de Lima?



No es el único articulista que haciendo gala del afán estupidizante de la prensa amarilla de EEUU y del mundo pretende confundir, antes que aclarar, lo que llama “una de las mayores crisis institucionales en toda la historia del país andino”.

¿Acaso el autor de la nota ¿Quién gobierna en Perú? ignora quién y qué organismos internacionales gobiernan las neocolonial del imperio sionista estadounidense, incluyendo las de su patio trasero en América latina y El Caribe?

¿Acaso no sabe que la hegemonía de ese imperio tiene como “poder permanente” (o “profundo”) a las Fuerzas Armada, la Iglesia, el Poder Judicial, la Burocracia y la Universidad como instituciones básicas por encima de los fantoches llamados presidentes y de los inútiles congresos o parlamentos?

Presidentes y parlamentos sólo sirven para encubrir el verdadero poder hegemónico que se esconde tras la institucionalidad de la llamada ONU tanto financiera (FMI-BM) como de asistencia técnica (UNESCO, UNICEF, OMS, OMC y demás) y de espionaje y genocidio (cascos azules, cascos blancos).

Esta institucionalidad actúa de la mano con los aparatos financieros y militares de esa otra nefasta organización paralela creada para el entreguismo y la obsecuencia de América latina llamada OEA.

Actúa en concordancia con los siniestros aparatos de espionaje y genocidio del Departamento de Estado de los EEUU y de su Congreso: USAID, CIA, DEA, FBI, NED, IRI, NDI, Freedom House y otros.

Toda esta institucionalidad actúa, a su vez, de la mano con los Comandos Militares USA que manejan la “seguridad” de los intereses sionistas en el mundo y coordina sus acciones de exterminio con la OTAN. El comando que se encarga de toda la extensión de América latina y del Caribe (ALC) es el Comando Sur y su IV Flota

Lo que pasa en Perú

Lo que está sucediendo en la narco-colonia llamada Perú es la pugna por asegurar que una de las instituciones garantes del orden establecido como es el Poder Judicial se convierta en disfuncional para el “orden establecido”. El Tribunal Constitucional (TC) forma parte de este poder, pero se erige por encima del mismo. 

Hace meses, cuando salieron a luz los escándalos de los corruptos enquistados en este organismo, se planteó la urgencia de su “reforma”. No se trataba de poner fin a la corrupción sino de hacer los cambios necesarios para seguir haciendo lo mismo y que todo siga igual. No hay que olvidar que la corrupción forma parte de la institucionalidad del modelo “republicano”.

La “reforma” debería aparecer como iniciativa del sucesor del expresidente Pedro Pablo Kukcinzky (PPK), hombre clave del Banco Mundial para los oscuros manejos de la economía peruana y de América latina y de la corrupción institucionalizada desde los años 60’ del siglo pasado hasta hoy.

La deposición de este personaje que fue declarado “traidor a la patria” por el general Velasco en 1969 tras descubrirse sus “enjuagues” para hacer que la International Petroleum Company (IPC) evadiera el pago de impuestos no pagados por la explotación de petróleo, dio paso a una de las parodias mejor montadas por los cuatro poderes del Estado peruano y sus títeres respectivos.

Tras esto, el fantoche Vizcarra anunció la reforma “integral” del poder judicial en su discurso presidencial del 28 de julio pasado (día de la “independencia” peruana).

La “reforma” incluía modificar el mecanismo de elección de los integrantes del llamado “Tribunal Constitucional” (TC) que es una super estructura dentro del poder judicial, del Estado y del “poder permanente “.

Frente a este interés del ejecutivo saltaron los intereses bastardos de los “partidos fujimoristas, aprista, belaundista y demás, queriendo imponer su propia “reforma” al mecanismo de elección de los integrantes del Tribunal Constitucional (TC).

Huérfanos de alguna formación política y de conocimiento de cómo se manejan el narco colonias del imperio estadounidense, los “inteligentes” representantes de la “oposición” creyeron tener el poder que nunca han tenido e hicieron cuestión de estado la confianza al gabinete ministerial del fantoche Vizcarra que proponía un nuevo mecanismo de elección de los integrantes del TC. Esto, para asegurar su funcionalidad al “poder permanente” y a la seguridad nacional estadounidense.

No debe perderse de vista que, desde el TC, se instrumentaliza todo tipo de leyes que favorezcan los intereses imperiales al igual que ocurre en el resto de países de ALC que también tienen su TC con igual o parecido nombre.

Leyes en el orden económico sobre política económica, inversiones, depredación, coimas, sobornos, control transnacional de nuestras riquezas, usurpación de territorios. En el orden político-militar sobre gobernabilidad y manejo del Estado, guerras de baja intensidad, bases militares y centros de operaciones especiales, manejo fronterizo, delincuencia y violencia institucionalizada. En el orden social sobre familia, clase media, forma y estilos de vida, seguridad ciudadana. En el ideológico, sobre todo educación y cultura.

En este último orden, sólo recuérdese la imposición de la llamada Superintendencia Nacional de Universidades (SUNEDU) que ha enterrado la “autonomía universitaria” y puesto a las universidades de ALC bajo el control de USAID, la CIA el FBI a través de los llamados ministerios de educación.

Todo en nombre de la Constitución. Por algo el nombre de Tribunal Constitucional (TC). Preservar su funcionalidad y control bien vale la pena “cerrar” un Congreso, o dar un golpe de Estado (si es el ejecutivo el que resulta una amenaza).

Dentro de tres meses los peruanos tendrán de nuevo su congreso y serán otros los que entren a “calentar sus curules”. Difícilmente se les ocurrirá veleidad alguna como la de sus antecesores. Entrarán a sacarle el jugo a la corrupción en los 12 meses previos a las próximas elecciones generales del 2021. Y todo seguirá igual. ¡Esto es democracia!  

Por ahora, los “conscientes” peruanos siguen aplaudiendo lo que ven, o sienten, pero sin entender nada. No sólo los analfabetos son cada vez más en este país. La ignorancia política es otro de sus males endémicos.

ruby_7872@yahoo.es

sábado, 25 de mayo de 2019

Colombia Democracia, Estado Fallido o dictadura narco paramilitar



Por Tony López R :
Los acontecimientos sucedidos en las últimas horas en Colombia, con los asesinatos de líderes sociales y ex guerrilleros desmovilizados de las FARC, el insólito desacato y enfrentamiento al fallo de la Justicia Especial de Paz, en el caso del ex comandante Jesús Santrich, la denuncia del diario New York Time, sobre la orden impartida a las Fuerzas Militares de obtener resultados sin importar los métodos. Lo publicado por el New York Time es supremamente preocupante.


Esa orden del Jefe del Ejército, nada diferente a la que ordenó el presidente Uribe durante su mandato (2002-2010) cuyos resultados fue el asesinato de miles de jóvenes inocentes, haciéndolos pasar por guerrilleros de las FARC y acuñados esos crímenes bajo  el nombre de falsos-positivos, una fórmula gramatical mediática para esconder y no llamarlo por su nombre: crímenes de lesa humanidad, aún pendientes de juzgar por la Corte Penal Internacional y cuyas familias esperan justicia, justicia que ha interferido, el renunciante fiscal Néstor Humberto Martínez al no entregar las pruebas en poder de la Fiscalía, solicitada por la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI).

En septiembre del 2017 la  Fiscal Fatou Bensouda de la CPI se fue muy descontenta de la reunión con el Fiscal General de la República  Néstor Humberto Martínez, al declarar a la prensa colombiana  que “le habían solicitado pruebas al Fiscal que demostraran investigaciones serias y contundentes contra los militares acusados de permitir falsos-positivos y no obtuvo ningún compromiso a su solicitud” dichas declaraciones se produjeron a la salida de su reunión con el  Fiscal General de la República de Colombia.

Estas y otras graves acciones, no dejan dudas de que la democracia colombiana está en terapia intensiva, impera un Estado Fallido, pues el presidente Iván Duque y su gobierno se muestran incapaces de imponer el orden, la convivencia y llevar la tranquilidad y la paz en el país y tampoco es insensato afirmar que el pueblo colombiano está sometido a una dictadura narcoparamilitar si tomamos en cuenta la ola de asesinatos, desapariciones y acoso contra las etnias colombianas y afrodescendientes y el crecimiento impune de las bandas paramilitares. 

Desafiando los Acuerdos de Paz de La Habana, el gobierno de Iván Duque y determinados sectores minoritarios del Congreso Nacional y del Poder Judicial, han incurrido en graves violaciones en la implementación de los acuerdos, no solo que no se cumplen, sino que se atenta contra el Estado de Derecho y en violaciones a los Derechos Humanos, como lo ha sido el asesinato de 114 ex guerrilleros y 31 miembro de las familias de estos y  un poco más de 500 líderes sociales asesinados desde la firma de los Acuerdos de Paz, el gobierno no solo, no toma medidas, sino parecieran no importarle  lo que viene sucediendo.

Es una demostración que Colombia es un Estado Fallido, el Gobierno no asume su papel y no toma medidas frente a estos horrorosos crímenes, no cumple los acuerdos internacionales firmados por el gobierno anterior, incluso los que han sido  aprobados por organismos multilaterales como la ONU, la CPI e incumplen los  acuerdos de la CELAC, relacionado con  trabajar porque América Latina sea una zona de paz, apoyando activamente a Estado Unidos en derrocar al gobierno venezolano y  pese a la desmovilización y entrega de armas de las FARC-EP,  convertido en Partido político le incumplen  los acuerdos de paz, suscrito el pasado 24 de noviembre del 2016. Tampoco responden positivamente a la disposición del ELN para establecer conversaciones que los conduzca a la firma de un acuerdo pacifico y de reconciliación. 

Es público y notorio lo presenciado por la opinión pública nacional e internacional en el caso de Jesús Santrich.  La conducta del director del Inpec y del Centro Penitenciario La Picota, no solo atentaron contra el Estado de Derecho, violaron la Constitución al entrar en desacato con lo ordenado por la JEP y él Fiscal interino, al no ejecutar de manera inmediata su puesta en libertad.  Lo más graves mantenerlo durante horas en aislamiento y sospechosamente con serios problemas de salud y no autoprovocado como dieron a entender medios oficiosos, sino por una alta ingesta administradas para sedarlo, según ha trascendido por fuentes de la Clínica Medéri a donde fue trasladado en la madrugada del 18 de mayo, más sospechoso aun cuando ningún familiar, ni su médico de confianza, ni los abogados han podido acompañarlo.

Nunca Santrich, el prisionero-inocente, intento atentar contra su persona, nunca tuvo heridas, lo que si sucedía es que entre las 9 y 30 de la mañana del 17 cuando fue decretada su libertad y hasta en la tarde del 18 de mayo, estuvo aislado.  Fueron cerca de 36 horas de aislamiento que sus abogados y el médico personal pudieron acceder a verlo.

En acto teatral escoltado por tal vez más de 100 efectivos de la policía y oficiales del Inpec lo sacaron hasta la puerta de la Picota en silla de rueda y fue la libertad más corta de la historia universal, fueron menos de tres minutos, todo para cumplir con la JEP, pues llegó la orden de la fiscalía de detenerlo, bajo supuestas nuevas pruebas de la DEA y lo llevaron al interior de la Picota y más tarde trasladado al bunker de la Fiscalía. 

¿Una maniobra, fabricar pruebas o investigar las “nuevas” aportadas por la DEA para tener argumento e inculpar a Santrich? Esta es la pregunta que se hacen los colegas periodista pues de acuerdo a la entrevista que sostuvieron con el exfiscal Néstor Humberto Martínez el tema está muy enredado y nada claro.

En la entrevista en la noche de ayer 18 de mayo, el ex fiscal accedió a sostener una entrevista con varios colegas de las cuales su principal respuesta a diversas preguntas fueron la siguiente:” La Fiscalía General de la Republica nunca recibió la carta rogatoria para colaborar con la justicia americana para que agentes extranjeros y que según él actuaban como particulares, desarrollaran el operativo donde aparece Santrich en un video”. Por tanto, si bien no quiso calificar de ilegal esta acción, según él “para no obstaculizar la indagación solicitada por la JEP y que las autoridades judiciales investiguen lo sucedido”.

Aunque al final de la entrevista y ante la afirmación de la colega periodista de que en el operativo relacionado con Santrich, no hubo carta rogatoria de solicitud de permiso. El señor ex fiscal, le respondió: “Usted lo tiene muy bien entendido”. Y ella le responde; a ese punto quería llegar señor fiscal, porque en este caso, aunque usted no lo dice, hubo una dosis de ilegalidad en el procedimiento.
Ante el tácito reconocimiento del ex fiscal de que no hubo solicitud de permiso, se colige que el operativo era ilegal, como señaló la periodista, el hecho era muy grave, porque entonces el operativo lo hizo la DEA sin autorización y sin conocimiento de las autoridades colombianas, le preguntó ella. Y le respondió: “las operaciones que realizan las autoridades judiciales en el mundo de entrampamiento corresponden a realidades, que este caso específico, le puedo decir que la Fiscalía General de la Nación, no tenía conocimiento y por eso no participamos en ese operativo”.

Como se aprecia, totalmente justificativo, sin afirmar ni negar, defensivo y reiterativo en afirmar que la Fiscalía no tenía conocimiento y no participó en el operativo, lo cual resulta muy sospechosa la actitud tan defensiva y reiterativa del ex fiscal pero también tan absolutamente conservador, pues lo que cabía era que afirmará, sí la DEA, no tenía permiso actuó ilegalmente, es también sospechosa ese temor a señalar a la DEA. ¿O el Fiscal sí conocía del tema, pero no querían oficializarlo, pues era claro que se trataba de una maniobra, o en boca de ellos un falso positivo? Y ahora está aflorando el tema, que la JEP está sacando de la tenebrosa realidad.

Precisamente la Jurisdicción Especial de Paz, señala que las leyes internacionales establecen que las autoridades extranjeras, para recabar pruebas en otro país deben contar con el permiso de las autoridades de dicho Estado. Es aquí donde está el debate. ¿Quién autorizó y quien supo de este ilegal operativo de la DEA en territorio colombiano? ¿El ex fiscal nunca ha dicho quien entrego el video o si?  Es una incógnita.

En este tema hay algo más grave.  ¿Quién le entregó al Fiscal General el video, por el cual, este ordenó la detención del dirigente de las FARC y lo mantuvo encarcelado por 13 meses sin antes, investigar y comprobar la veracidad de lo que expone el video?  Un video puede ser totalmente editado y suplantado los diálogos y en eso son expertos los servicios especiales estadounidenses, además en un jurado y un servicio judicial que se respete, un video no es una prueba legal. El trabajo de la Fiscalía es investigar y agotar todos los recursos antes de proceder a una detención, de lo contrario se viola el estado de derecho del ciudadano y más en este caso, pues Santrich está cobijado por los Acuerdos de Paz y solo la JEP puede juzgarlo.

El testigo de la DEA, según trascendió públicamente, se trata del sobrino del dirigente de las FARC-EP Iván Márquez, quien residía en Venezuela y que según diversas fuentes señalan fue reclutado por dicha agencia, trasladado a Estado Unidos, donde le cambiaron su identidad y le han garantizado el suficiente financiamiento para vivir tranquilamente en Estados Unidos. ¿Es confiable ese testigo?  O no es más que una operación política coordinada entre sectores del actual gobierno colombiano y el de los Estados Unidos, para con la detención de Santrich enlodar a las FARC, continuar vinculándola al narcotráfico, extraditarlo y con ello, provocar la ruptura de los acuerdos de La Habana.

¿Porque Santrich es el escogido?  pues muy sencillo porque, fue uno de los principales miembros de la delegación de las FARC en las conversaciones de la Habana que mantuvo firme y exigente posición en los debates, sobre estratégicos temas, como la negativa del Gobierno de convocar a una Constituyente,  que garantizaba convertir los Acuerdos de Paz en una política de Estado y no de gobierno y por eso hoy este Gobierno está incumpliendo los acuerdos, que además tienen que ser sometidos al poder legislativo y judicial donde los adversarios de la paz tienen mayoría. 
Por otra parte, y lamentablemente Santrich es un hombre invidente, esa era para los ejecutores del plan una importante debilidad y sobre todo, si el plan consideraba filmar un video, “la prueba reina”, inaudito.

Simultáneamente los medios difundían la noticia de que el presidente Duque se encontraba en el aeropuerto militar de Catam y que declararía al país en Conmoción interior y que ello obedecía a que Jesús Santrich seria extraditado a los Estado Unidos, según  tuiteo el senador Álvaro Uribe, pero obviamente ante el gran revuelo que se armó, el debate al interior de las instituciones judiciales y el costo político que esa acción podría traer, adoptaron la decisión ya conocida, Duque salió declarando que respetaba la decisión de la JEP,  los dos minutos en libertad y la vuelta a prisión de Santrich.   Un verdadero show, como el montado en la puerta de la cárcel la Picota   y   en el aeropuerto de Catam, y un desmentido del indocto Presidente, presentándose como gran demócrata y cumplidor de las leyes.

La opinión publica colombiana e internacional debe saber que con el escenario descrito y que solo es una parte de los horrores de lo que está sucediendo en Colombia, queda demostrado que el gobierno de Estados Unidos, el senador Álvaro Uribe Vélez, enemigo jurado de la paz en su país y el gobierno de Iván Duque, están esencialmente dedicados a pisotear, eliminar y destrozar los Acuerdos de Paz de La Habana. En definitiva, la extrema derecha colombiana y su oligarquía tenía el estratégico objetivo de desarmar y desarticular a la guerrilla de las FARC-EP y lo logró, el cuento de la democracia y que ellos podrían competir electoralmente quedó en una enorme y utópica mentira.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com