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miércoles, 13 de mayo de 2020

Mercenarios, cipayos y afines



Por Homar Garcés:

Venezuela ha sido víctima de diversas formas de agresión por parte de Estados Unidos, indistintamente de quién se halle ocupando la Casa Blanca, en una estrategia combinada de acciones que incluye la puesta en marcha de una diplomacia siempre amenazante y el respaldo abierto a bandas armadas (con captación de delincuentes comunes, ligados al narcotráfico colombiano) que, de una u otra forma, contribuyan a la sustitución del gobierno de Nicolás Maduro por uno más acorde a sus intereses. Ahora, en medio de la pandemia del Covid 19, Venezuela se ve acosada por grupos de mercenarios, entrenados, equipados y financiados por el régimen imperialista estadounidense y sus gobiernos satélites de este continente, creando una situación similar a la experimentada década atrás por Cuba y Nicaragua, sólo por el hecho de no compartir la ideología que profesan sus líderes.



Asimismo, la utilización de mercenarios recuerda lo acaecido en Libia. Sin embargo, a diferencia de aquel escenario, las tácticas de los cipayos de este país se han caracterizado por un reiterado fracaso, teniendo a su favor que sus principales representantes se mantienen en libertad, en una inexplicable impunidad que es acremente cuestionada desde hace tiempo por la mayoría de la población venezolana. Todo ello en el marco de los planes estadounidenses para derrocar, primero al gobierno de Hugo Chávez y, actualmente, a Maduro, teniendo como clímax el golpe de Estado propiciado el 11 de abril de 2002, gracias a la acción concertada de los medios televisivos al servicio del antichavismo que le hicieron ver al país y al resto del mundo una realidad distorsionada, pero ajustada a su objetivo de tomar el poder.

Como ingrediente adicional, el régimen de Donald Trump ha endurecido y extendido las sanciones económicas que iniciara Barack Obama al calificar a Venezuela como una amenaza contra la seguridad de Estados Unidos, lo que se ha manifestado en dificultades para acceder a diferentes rubros e insumos necesarios para la actividad económica venezolana, pretendiendo de esta forma ahogar la economía nacional y estimular el descontento popular, de manera que este sea el caldo de cultivo para un alzamiento general que permita a Estados Unidos y a sus gobiernos satélites intervenir sin pudor alguno en los asuntos internos de Venezuela, tal como ya lo hacen ver cada vez a través de todos los medios de información. Esto último hizo que mucha gente migrara, atraída por las ofertas de bienestar y de apoyo de los gobiernos del continente, en una jugada que buscaba estimular un éxodo masivo de familias venezolanas que sirviera de excusa para condenar internacionalmente a Maduro y, finalmente, desalojarlo de la presidencia.

Con lo que no han contado (ni medianamente entendido) la cúpula política imperialista y los cipayos dentro y fuera del país es que la mayoría del pueblo venezolano tiene tras de sí una larga historia de luchas por su emancipación integral, lo que terminó de confirmarse al producirse la rebelión popular del 27 de febrero de 1989 cuando se le quiso imponer el paquete de medidas económicas neoliberales del Fondo Monetario Internacional como también al votar masivamente por Chávez en cada elección presidencial.

Aun arrastrando todas las penalidades creadas por el resentimiento y la ambición de poder de la oposición derechista, esta mayoría sabe que bajo un gobierno dirigido desde Washington no serán respetadas las diferentes conquistas sociales, políticas, culturales y económicas alcanzadas al amparo de la Constitución bolivariana y la democracia participativa. Y no porque exista un adoctrinamiento efectivo de parte del chavismo sino porque ha sido la misma derecha cipayo quien lo expresa con su discurso y su violencia racista, adosados a un repudio pertinaz de la Constitución vigente. Ante un panorama donde se deroguen todos los logros (aún limitados) de la democracia participativa, los sectores populares optan por mantener su amplio respaldo a Maduro y al chavismo.

Quienes ignoran, a propósito, e inconscientemente, la historia de luchas del pueblo venezolano no sabrá explicarse a sí mismos y a los inquilinos de la Casa Blanca el porqué de su continuo fracaso. Incluso, habría que advertir que otro tanto ocurre con un porcentaje de "líderes" chavistas que se mantienen aferrados a las viejas estructuras del Estado burgués liberal, pero esto ya sería otro tema pendiente por abordar. Mientras tanto, la realidad que confrontan mercenarios, cipayos y afines, bajo la tutela directa del régimen imperialista gringo, no es otra que la de un pueblo consciente de los pasos necesarios para alcanzar sus ideales de democracia participativa y protagónica, de autodeterminación y de soberanía; al contrario de aquellos que anhelan su total sumisión y exclusión del escenario público. Materia que les cuesta mucho asimilar a sus contrarios.

mandingarebelde@gmail.com

sábado, 17 de agosto de 2019

Estamos ante la posibilidad de ocurrencia de un Golpe Militar en Venezuela



 Por Juan Martorano:

En estas dos semanas que me ha correspondido estar en la capital de la República, he podido constatar muchísimas cosas. Además, que el compartir y la interacción de la gente ha sido, además de bonita, muy interesante y enriquecedora, dentro del marco de mis apreciaciones y análisis.

He podido constatar una Caracas combativa, pero con una tensión que presagia la ocurrencia de acontecimientos insospechados, y aunque imaginados, no por ello pueden ser menos inesperados. Todo ello marcados, a mi juicio, por dos puntos de inflexión, que pretenden definir la actual coyuntura en Venezuela: La divulgación del panfleto de la Bachelet y la orden ejecutiva del 05 de agosto de 2019 por el operador político del que pretende erigirse en la hegemonía del planeta: me refiero al presidente de EEUU, Donald Trump.



Incluso, dentro de ciertos avances y retrocesos en decisiones de la alta dirección política revolucionaria y gubernamental, vemos de por medio al pueblo venezolano. Un pueblo como lo diría ese excelso escritor como lo fue Rómulo Gallegos: “Una Venezuela que ama, sufre y espera”, y que tiene hambre y sed de justicia como lo diría Jesús de Nazareth.

Esto debe ser muy bien evaluado como lo señalé en el anterior artículo, por nuestra dirigencia. Puedo entender las decisiones de carácter geopolítico, las de buscar evitar un enfrentamiento armado, entre otras. Pero no es menos cierto que la falta de explicaciones claras a ese pueblo, contribuyen de manera peligrosa a la desmovilización, desmoralización y descontento de esa base social que a la hora de que “las papas quemen”, se restee con este proceso.

Y esto es así, porque la reciente orden ejecutiva de Trump apenas lleva dos semanas y aún no hemos sentido, en toda su expresión, los rigores de ese bloqueo total a nuestros activos. Y hay que prepararse muy bien para ello. Algunos incluso ya estamos sugiriendo el diseño e inmediata implementación de un Programa para enfrentar el bloqueo y la agresión contra nuestra Patria. De ello comentaremos en próximos artículos.

Sin duda, el mundo militar tiene sus particularidades y complejidades, pero no está tan alejado de la realidad que nos circunda y nos ocupa en este análisis que pretendo formular. Los militares, así como los efectivos de la fuerza pública (léase integrantes de los cuerpos de seguridad ciudadana) son seres humanos con esposas y esposos, con amigos y amigas, con hijos e hijas. Y ellos y ellas no sólo pueden sufrir los embates y rigores de las recientes agresiones y medidas coercitivas unilaterales ilegales contra el país. Entre ellos y ellas también discuten y debaten la situación por la que actualmente afronta el país.

Y también en ese mundo castrense, hay expresiones de cómo está conformada nuestra sociedad. Y no todos son “revolucionarios, socialistas, antiimperialistas, zamoristas y profundamente chavistas”. Indudablemente allí hay algunos que se definen como “institucionalistas”, y otros que pertenecen abiertamente a un sector reaccionario dispuestos a dar al traste con el actual Gobierno Bolivariano hoy encabezado por Nicolás Maduro.

En ese sentido, es que en mis recorridos nocturnos realizados por las calles de esta capitalina ciudad (y fundamentalmente en lo que concierne al centro de Caracas) he podido constatar un gran despliegue de seguridad, no sólo de la Policía Nacional Bolivariana (Y de ahí mi reconocimiento a la labor del ministro M/G Néstor Luis Reverol Torres) sino de la Guardia Nacional Bolivariana, en áreas neurálgicas y delicadas. Indudablemente la percepción de seguridad se torna favorable, además de la iluminación de esas áreas (también hay un reconocimiento a la alcaldesa del municipio bolivariano Libertador, Erika Farías) ha hecho que se pueda observar un mayor tránsito de personas en las calles caraqueñas.

Pero la semana pasada, mientras acudía a una panadería y me compraba un pan de queso (por cierto, están en 15.000 bolívares, gracias a las políticas implementadas por el Gabinete Económico, bueno es decirlo), y el señor que me atendió fue muy amable. Mientras me calentaba el pan, conversábamos un rato, y fue muy interesante lo que ese señor me dijo.

Eso fue a eso de las 6:30 am del sábado 10 de agosto, y me decía el señor que a esa hora era un poco más transitado y tenía un poco más de ventas. Ahora era más solo y tranquilo, y que sentía que se respiraba una tensa calma. Yo escuché a ese señor humilde, de pueblo, en una panadería en plena avenida Urdaneta, compartiéndome una serie de reflexiones del ciudadano y ciudadana de “a pie”, que a ciertos y determinados ministros, ministras y funcionarios de “alto nivel” no les llega.

Y de ahí que pude acceder a una información valiosa, que fue motivo de lo que hoy comparto con todas y con todos ustedes.

Es indudable el descontento en importantes sectores militares, como los hay en importantes sectores de la población. Y de ahí que señalar que la posibilidad de ocurrencia de un Golpe Militar como parte de los escenarios que pueden suscitarse en lo sucesivo no luce tan descabellada.

De hecho, el asesor de seguridad nacional de EEUU, el inefable John Bolton, señaló sin prurito que no será necesario invadir Venezuela, pues “tienen a todos los militares comprados”. ¿A quién se referirá John Bolton con esta aseveración? ¿Quiénes estarían complotados en una nueva asonada contra la Patria? He ahí interrogantes que esperan encontrar algún tipo de respuesta.

También sería interesante saber que militares estarían dispuestos a participar en estos instantes en una rebelión y cuál sería el signo de la misma. Puesto que hace algunos años, dentro de algunos escenarios que esbozábamos, habíamos señalado la posibilidad de una rebelión militar de izquierda y sectores progresistas. Fundamentalmente cuyos partícipes serían de algunos de los que acompañaron al comandante Chávez el 4 de febrero de 1.992.

Nada de ello es descartable en estos momentos de particulares complejidades y tensiones, y en donde las conspiraciones y asonadas pueden estar a la orden del día.

Debemos estar muy atentos, prevenidos y con los ojos bien abiertos camaradas y compatriotas. Nuevas tempestades avizoran en el horizonte.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com


martes, 23 de julio de 2019

Alerta: Guyana se suma a la trama de invasión contra Venezuela y lo ocurrido recientemente en Tumeremo (III).



Por Juan Martorano:
En primer lugar, agradezco los esfuerzos de mis hermanos y de alguna gente dentro de la estatal Cantv, quienes, gracias a su esfuerzo y dedicación, restablecieron el servicio de Aba y WIFI en la residencia de mi madre, lo que hará que retome la escritura los fines de semana y la reactivación paulatina de este servidor en sus diferentes redes sociales y plataformas digitales, de las que estuve algo alejado por espacio de casi dos meses.

También por esta experiencia, ya tengo la información precisa y exacta sobre lo que ocurre con ciertos portales y determinados servicios de internet, que ameritan, como defensor de Derechos Humanos con visión crítica, un pronunciamiento público de mi parte, la cual se realizará próximamente.
Luego de señalada esta introducción que acabo de expresar, entremos en materia, y terminemos de cerrar este dossier grave que hemos estado realizando, a modo de alerta temprana de próximos acontecimientos que pudieran suscitarse en mi Patria en los próximos días.


Y para muestra un botón: la nueva incursión de un avión de inteligencia electrónica de la fuerza aérea yanqui, a la víspera de la reunión ministerial del Movimiento de Países No Alineados en Caracas, más la realización de la reunión del Foro de Sao Paulo la semana que viene en la capital de la República, y otra serie de acontecimientos que han venido suscitándose, y que serían muy largos de detallar en este espacio, espero poder hacerlo en próximos artículos, advierten sobre la nueva oleada de agresión y planes contra la Patria, por lo que habrá que estar muy alertas y prevenidos.

En mis más recientes notas he venido sosteniendo y advirtiendo sobre la situación con la República Cooperativa de Guyana, gracias a las alertas dadas por el comandante William Izarra y un tocayo de nombre Juan Tovar (el cual le agradezco sus aportes), y pretendo, por ahora, cerrar estas advertencias con este dossier de hoy.

A ello hay que agregar lo que viene registrándose sucesivamente en el sur del estado Bolívar, con las mafias del oro y de efectivos de la fuerza pública y la FANB que tiene bastante rato sucediendo, y que ahora dicha situación configura una amenaza seria a la seguridad y defensa de la Nación en la actual coyuntura, por lo que me permito formular un llamado respetuoso al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Nicolás Maduro Moros, a atender dicha situación en su condición de Jefe de Estado, con la importancia estratégica que este caso amerita.

De acuerdo a las más recientes investigaciones formuladas por mi equipo de trabajo, nos queremos permitir alertar que, embarcación de producción petrolera que se colocará en Guyana (la Liza Destiny) , que ha zarpado de Singapur, se espera que llegué a ese país en el mes de septiembre de este año. Tal situación podría traer un nuevo impasse entre el gobierno de ese país con el de la República Bolivariana de Venezuela. Esta embarcación, de tipo flotante, producción, almacenamiento y descarga (Floating, Production, Storage and Offloading, FPSO en inglés) está diseñada para producir 120.000 barriles de petróleo por día con una capacidad de almacenamiento de 1,6 millones de barriles.

Según un comunicado de la Exxon Mobil, durante las operaciones normales, al menos 80 personas vivirán y trabajarán a bordo de la referida embarcación durante la explotación petrolera que pretenderán realizar en esas aguas. Probablemente, el tema de la histórica reclamación del Esequibo se reactive y se sume a los frentes de ataque y agresión en contra del país. Ojo con esto.

Y precisamente tomó este elemento de la explotación petrolera de la Exxon Mobil, no sólo porque varios analistas lo han hecho (incluso de derecha como es el caso del agente de la CIA, Rafael Poleo  quien en su semanario la Revista Zeta lo hacía constantemente), sino porque Juan Tovar, a quien señalé párrafos más arriba, nos aportó un importantísimo mapa petrolero en aguas territoriales venezolanas, las cuales por su importancia, me permito publicar por esta vía, solicitando también muy respetuosamente a aquellos portales que han tenido la deferencia de publicar estos modestos aportes, a divulgar también el referido mapa, por la importancia que el mismo comporta y para poder entender y complementar las explicaciones que aquí se están dando, he aquí el mapa que nos ha compartido el tocayo Juan Tovar:

El aporte de Tovar nos muestra claramente los actores petroleros que están realizando grandes apuestas en nuestro lado del continente (incluso en aguas territoriales venezolanas). Ahí podemos ver a buitres de la talla de Anadarko, Exxon Mobil, Repsol, Hess, entre otras. Los descubrimientos de yacimientos de petróleo y gas son gigantescos en términos de reserva y tasa de producción. En el mapa, hay que notar las líneas (sobre todo de Guyana) de lo que ellos consideran su zona económica exclusiva.
Así que atentos con esto, porque es parte de las nuevas agresiones que pretende la administración Trump contra la Patria de Bolívar y Chávez, a quienes recordaremos esta semana.

Y de ahí, el mayor esfuerzo comunicacional que debe hacer el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, la Comisión de Medios y Propaganda del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y demás organizaciones políticas y sociales que hacen vida en lo que otrora fue el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar (hoy Congreso Bolivariano de los Pueblos) para develar las verdaderas intenciones de los imperios, en sus planes de agresión contra la República Bolivariana de Venezuela.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

domingo, 16 de junio de 2019

Vida, pasión y… pronta muerte del Grupo de Lima



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En 1945, al finalizar la segunda guerra mundial, se constituyó un nuevo sistema internacional que daba cuenta aproximada de la correlación política de fuerzas en el planeta, pero que en gran medida respondió a la imposición de Estados Unidos, el gran vencedor en la conflagración, sobre todo porque su territorio no fue tocado por el conflicto y su aparato industrial estaba intacto. También concurrieron a la creación de esta situación la mínima cantidad de bajas que sufrió ese país en comparación con Europa y China y su participación de última hora (menos de un año) en la verdadera guerra que fue la que se desarrolló en Europa, a pesar que ha querido magnificar hasta hoy el carácter de las acciones bélicas contra Japón en el Pacífico y Asia.


Así, Estados Unidos modeló el mundo a su medida sin poder evitar que la Unión Soviética y China jugaran un papel protagónico, la primera por su gran potencial económico y su participación decisiva en la guerra, y China, que a pesar de haber quedado devastada tras 14 años de ocupación japonesa, hizo valer sus 540 millones de habitantes (más del 20% de la población mundial) para incorporarse a la nueva instancia de poder global: el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Estados Unidos añadió a sus dos aliados europeos: Gran Bretaña y Francia. De esa manera quedó configurado el verdadero poder mundial que vino a ser complementado en 1949 con la creación de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), brazo militar de Estados Unidos en el mundo, en alianza con países militarmente subordinados

Pronto, tal estructura tuvo su correlato en América Latina, solo que en su área de influencia directa, Estados Unidos no tuvo cortapisas para diseñar un “traje a su medida”, que se hizo efectivo tras el surgimiento del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en 1947 y la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948, lo cual concretó el ancestral sueño panamericano basado en la Doctrina Monroe.

Así como la Organización de Naciones Unidas (ONU) fue creada por 51 Estados, la OEA lo fue por 21, pero al ser expulsada Cuba en 1962 redujo su membrecía a 20 países. Los procesos de descolonización y desmembramiento produjeron una explosión de crecimiento que llevó a que hoy la ONU tenga 193 integrantes y la OEA, 34, tras la salida de Venezuela en abril pasado.

En el caso de la OEA, estos países a los que se agregó Canadá en 1989 acompañaron a Estados Unidos en casi todas sus acciones intervencionistas y violatorias del derecho internacional a lo largo de cinco décadas. México, tuvo la gloria de haber sido el único país en no haberse plegado a la decisión del organismo de romper relaciones con Cuba.

La OEA sirvió durante décadas para justificar, dar soporte, apoyar y coordinar acciones que sirvieron para que Estados Unidos cometiera todas sus satrapías en la región. Ningún país que tenga un gobierno decente puede dar argumento alguno que explique las razones de su permanencia en esa instancia del gobierno de Estados Unidos que tiene forma de organización internacional.

Sin embargo, el proceso de descolonización que vivió el planeta a partir de la década de los años 60 del siglo pasado también llegó al Caribe, países pequeños pero con una clase política que salvo contadas excepciones, posee una alta formación política, cultural y educativa, un fuerte orgullo nacional y una honra y dignidad a toda prueba, produjeron una transformación en la correlación de fuerzas regional en favor de la democracia, la solidaridad, la humanidad y el respeto al derecho internacional y a la buena convivencia entre naciones. Los países grandes de América del Sur se dieron cuenta que existían cuando fue necesario recurrir a ellos para conseguir votos que necesitaba alguno de sus personeros, a fin llegar a la máxima jerarquía dentro de la OEA o a otro cargo de elección en un organismo internacional.

Antes que la OEA, el TIAR feneció cuando quedó expuesta la falsedad de sus sustentos durante la guerra de las Malvinas en 1982 en la que a Estados Unidos convenientemente se le olvidó la Doctrina Monroe poniéndose del lado de la potencia extra continental agresora, solo que en este caso se trataba de su principal aliado, criterio suficiente para dar aval a la embestida británica.

Posteriormente, la OEA también comenzó a desmoronarse, los países del Caribe y otras naciones que en ese momento tenían gobiernos independientes en la región, presionaron hace exactamente diez años, en junio de 2009, hasta que la OEA tuvo que aceptar la reintegración de Cuba al organismo de donde -como se dijo antes- fue expulsada ignominiosamente en 1962. Pero la isla de Martí y de Fidel, poseedora de una política exterior independiente y soberana, no le interesó volver a formar parte de ese engendro imperial. Su cancillería comunicó que: “Cuba no ha pedido ni quiere regresar a la OEA, llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político, el simbolismo y la rebeldía que entraña esta decisión impulsada por los gobiernos populares de América Latina”.
Estados Unidos se dio a la tarea de buscar un secretario general que viniera de las filas de quienes aparentemente no eran sus aliados para darle un barniz progresista a la institución. Lo encontró de la mano de la superficialidad y banalidad habitual de José Mujica quien propuso a su ministro de relaciones exteriores. Como es habitual, los renegados y traidores suelen actuar con más saña y alevosía que los abiertos enemigos. Parafraseando a Silvio Rodríguez, este tipo de alimañas necesitan “…buscarse un rinconcito en sus altares”, es decir, en los altares imperiales.
Almagro se plegó rápidamente al ideario de la administración Trump que se ha propuesto violentar el derecho intencional y la propia estructura del sistema global y americano. En su alienada ambición de destruir a Venezuela, Almagro, ni siquiera escatimó en atropellar la propia Carta de la organización que dirige en el objetivo de lograr una expulsión que justificara legalmente la invasión armada a la República Bolivariana. Después de intentarlo todo sin éxito, se vio obligado a aceptar que el objetivo no había podido ser cumplido y acató sin inconvenientes que Estados Unidos creara una nueva instancia que se encargara de hacer lo que la OEA no pudo. Así nació el Grupo de Lima bajo la idea de la inminente caída del gobierno de Venezuela.

Diecisiete países a través de diferentes modalidades se subordinaron a Estados Unidos después que éste les ofreció participar de la rapiña que sobrevendría a la caída del gobierno de Venezuela. Poco a poco algunos se fueron retirando al observar que la realidad marchaba en dirección contraria a lo que Estados Unidos les había prometido. Los caribeños que participaron de este inédito método de cartelizar la política, propia de organizaciones mafiosas y de delincuentes dieron progresiva marcha atrás.

Solo quedaron los 12 apóstoles que a diferencia de los que estaban con Cristo, se trataba de 12 Judas escuchando a su redentor que en este caso era el Dios del mal, de la muerte, del envilecimiento, de la agresión, del avasallamiento y del dolor para la mayoría de los pueblos de la humanidad.

Resulta interesante, observar que ha pasado con ellos. Entre los creadores del engendro estaban los mexicanos Enrique Peña Nieto y su canciller Luis Videgaray, de este nadie se acuerda, Peña Nieto solo sale en los medios por el rompimiento de su acuerdo matrimonial con Televisa, que lo obligó a casarse con una actriz de esa empresa a cambio de hacerlo presidente. Andrés Manuel López Obrador hizo retornar la política exterior de su país a su accionar jurídico tradicional de respeto al “derecho ajeno” para construir la paz, alejándose en los hechos del Grupo de Lima.

El anfitrión del evento en agosto de 2017, Pedro Pablo Kuczynski no pudo cumplir su cometido, ni siquiera a pesar que se inventará una Cumbre de las Américas contra la corrupción a fin de ocultar sus propias acciones delincuenciales que hoy, después de menos de dos años en el cargo, lo tiene preso preventivamente para investigar sus actos al margen de la ley.

Santos, el ex presidente colombiano, hoy está más preocupado de su enfrentamiento con su mentor Uribe que de otra cosa. De su canciller María Ángela Holguín, quien usó el cargo más para satisfacer anhelos personales que otra cosa, desapareció de la memoria de la mayoría. Tal vez sus “virtudes” no sirven al margen de la responsabilidad gubernamental.

A Bachelet, por servicios prestados, Estados Unidos le regaló un cargo en la ONU donde sigue sirviendo a su amo. Su canciller y principal activista del grupo de Lima, dirige un partiducho cuya ideología está basada en el oportunismo político para obtener cargos públicos. Tras intentar transformarse en adalid de la guerra contra Venezuela y del libre comercio por órdenes de sus mentores en Washington, pulula sin éxito por los pasillos que transita la putrefacta clase política de su país
.
Es cierto que Bachelet y Santos fueron sustituidos por satrapías similares en sus respectivos países, los nuevos cancilleres dan pena. El colombiano Carlos Holmes Trujillo, llegó al ridículo de pedir apoyo a Rusia, China y Cuba para derrocar a Maduro, lo cual, como ha reconocido públicamente el propio presidente Duque es una obsesión personal que lo persigue. Holmes Trujillo llegó hasta el extremo de viajar a Moscú para convencer a su colega Serguei Lavrov de la necesidad de cambiar al gobierno de Venezuela por vías distintas a las electorales. La respuesta negativa de Rusia fue contundente. El presidente Putin no perdió el tiempo y no recibió al uribista.

Por su parte, Roberto Ampuero, que tanto empeño puso en poner a Chile en la vanguardia de la conspiración anti venezolana fue amargamente expulsado del gabinete del presidente Piñera y de su puesto como canciller. Ampuero junto a otros cinco ministros ha tenido que cargar con la responsabilidad por la abrupta caída del apoyo popular a Piñera que en la última encuesta llega solo a 26%, 15 puntos menos que en la anterior medición. El presidente le atribuye a Ampuero el fracaso de la operación Cúcuta el 23 de febrero cuando le aseguró que tras la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, las fuerzas armadas se iban a quebrar y se podría instalar a Guaidó en el gobierno del país.

Piñera se empeñó personalmente en tal despropósito y no ha podido superar el ridículo que le hizo pasar su canciller. La cara de circunstancia que mostró junto a Duque y Guaidó al día siguiente de la fallida invasión a Venezuela, fue clara expresión de su convicción de que Ampuero era un incapaz que debía ser removido, solo había que esperar el mejor momento para que pasara inadvertido. Y ese momento llegó esta semana. Ampuero se fue con más pena que gloria.
Mientras tanto, como dijo un importante dirigente de la oposición venezolana: “…si alguien llama por teléfono a Miraflores, el que contesta es Maduro”.

sergioro07@hotmail.com

miércoles, 24 de abril de 2019

El incremento del denominado dólar paralelo y la acción terrorista contra los medios de pago denunciada por Jorge Rodríguez ayer.



Por Juan Martorano:
La economista y profesora universitaria Pascualina Curcio ha sido una de las principales denunciantes respecto al tema de la manipulación del tipo de cambio de la divisa estadounidense. Principal arma de guerra en contra de nuestra ciudadanía, al constituirse éste en el referente para el incremento de los precios de alimentos, medicamentos, bienes y servicios de la población, con la finalidad de elevar sus niveles de descontento y malestar por la reducción de su poder adquisitivo.

Evidentemente desde el mes de marzo, a raíz del sabotaje que ha sufrido el sistema eléctrico nacional, particularmente puedo observar que los ataques contra nuestro pueblo ahora mutan y los objetivos son otros. Se retoma la agresión económica traducida en la confiscación de nuestro poder adquisitivo, y esto es algo que debe tomar nota las autoridades de nuestro país.


La agresión sufrida a través del ataque al sistema eléctrico nacional fue de tal magnitud, que nos distrajo del seguimiento de la variable del dólar paralelo. Tomando en cuenta que durante el primer trimestre del año 2019, dicha variable se había mantenido estable y a la par de la tasa oficial del DICOM, lo que había mantenido de alguna manera contenida la hiperinflación inducida que nos aqueja desde hace algún tiempo.

Pero desde el día lunes 8 de abril, me topé con un elemento curioso, y comencé a notar el incremento que denuncio en este artículo. La cuenta twitter @promediodolarv2 que obtiene un promedio de todos los marcadores paralelos de la divisa norteamericana tenía para el viernes 05 de abril de 2019 un promedio de cotización de 3.776, 39 bolívares respecto a los 3.302,24 de la tasa del DICOM.
Luego esa misma cuenta tenía en fecha 08 de abril el promedio del dólar paralelo se ubicaba en 3.871,84 versus los 3.308,27 de la tasa oficial del DICOM.

Y hasta la mañana del día de ayer jueves 11 de abril de 2019, la cotización promedio del dólar en el mercado paralelo se ubicaba en 4.125, 10 bolívares versus los 3.311,82 del DICOM.
Pero lo más curioso que en lo personal me llamó la atención, fue que al investigar los tuits de la referida cuenta twitter @promediodolarv2, además de los tuits evidentemente de signo político claramente opositor en contra del gobierno que encabeza Nicolás Maduro, este incremento paulatino comenzó a registrarse desde la última semana del mes de marzo de 2019, y es una tendencia sostenida durante lo que va del mes de abril.

Asimismo, cabe destacar la oportuna y valiente denuncia del ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información y Vicepresidente Sectorial de esa área, Cultura y Turismo, el compañero Jorge Rodríguez, quien al develar ayer al grupo Coccon 2.0, develó el plan de atacar el sistema de pagos de nuestro país, es decir la plataforma que sustenta los pagos de tarjetas de débito, crédito nacionales e internacionales, además de la plataforma patria, que ha sido una opción para el otorgamiento de ayudas a la población, sobre todo de los sectores más vulnerables.

Ciertamente, el tema económico en Venezuela es mucho más profundo y complejo, y ahí tenemos expertos y expertas de la talla de una Pascualina Curcio, Francisco Cedeño Lugo, Tony Boza, Juan Carlos Valdez, Luis Salas Rodríguez, Fernando Travieso, Carlos Mendoza Potellá, Jesús Faría, Adel El Zabayar, Andrés Giuseppe y otros tantos que pudieran dar muchísimos más detalles y formular un análisis más profundo que el de este servidor. El presente artículo lo que pretende es generar una alerta temprana sobre el nuevo frente de ataque que pareciera que se nos viene.

No conforme con el incremento por horas que han tenido los precios de todo tipo en nuestro país, que ha motivado el incremento de los mecanismos de pago electrónico, y de la adopción de modalidades de que los insumos y rubros tienen un precio cuando los pagas en efectivo y otro cuando los pagas con punto de venta, y te resulta “más barato en efectivo”, para que ahora estos grupos terroristas decidan realizar actos terroristas dirigidos hacia estas plataformas.
Es evidente que no quieren dejarnos opciones estos grupos fascistas, para así producir la tan ansiada implosión social que dé al traste con el gobierno de Nicolás Maduro, e iniciar el supuesto proceso de transición política made in USA.

De ahí que insista en mi pregón de que llegó la hora de la justicia y de poner tras las rejas a todos aquellos y aquellas que están impulsando actos terroristas. Y hay que actuar de manera oportuna, antes de que sea demasiado tarde.

También debe la SUDEBAN acelerar el plan de establecer los nuevos mecanismos alternativos del sistema de pagos, de manera de estar ya cubiertos y protegidos en caso de que el ataque al sistema de pagos llegare a concretarse. No esperemos que ocurran los eventos para adoptar los mecanismos que permitan neutralizar estos ataques, o en su defecto, minimizar sus impactos a nuestro pueblo.

Es un modesto aporte que me permito hacer, a fin de seguir sorteando las dificultades y de la generación de un sistema de alertas tempranas que necesita contar el proceso revolucionario, en el marco de las agresiones multidimensionales y multiformes que han escalado desde la administración Trump.
martoranoster@gmail.com

miércoles, 6 de marzo de 2019

Hemos obtenido una importante victoria.

Por Juan Martorano:


Pero no envainemos nuestra espada, pues nuevas batallas se avecinan en el horizonte.
Recuerdo mucho a nuestro inolvidable comandante Hugo Chávez, quien al iniciar su gestión gubernamental en 1999, citaba mucho un pequeño libro de Lucas Estrella, llamado “El oráculo del Guerrero”, y una vez que éste obtenía un triunfo, citaba ese fragmento de la referida publicación, con la que decidí titular las presentes líneas.


La jornada cumplida el día 23 de febrero de 2019, donde a su debido tiempo se escribirá con mayor lujo de detalles sobre la operación militar envolvente que pretendió invadir a Venezuela por tres puntos: La fachada occidental del corredor colombo- venezolano por los lados del Norte de Santander y el estado Táchira; el corredor sur por los lados del corredor brasilero- venezolano, en Santa Elena de Uairén, municipio Gran Sabana del estado Bolívar; y la fachada caribeña, con el envío de una embarcación desde Puerto Rico, fue frustrada. Y no solamente por la participación de efectivos de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) si no también por la coordinación con el Poder Popular.

No sólo se trató de manera simplista de que amanecimos el 24 de febrero de 2019 con Nicolás Maduro al frente de los destinos de Venezuela, sino que fue neutralizada de momento, el plan para destruir el Estado- Nación llamado República Bolivariana de Venezuela. Los rostros de Guaidó, Almagro y Duque en horas de la noche del día de ayer, donde se denotaba la derrota, la cual, y pese a los eufemismos, se vieron obligados a reconocer, nos insufla del ánimo y la moral necesarios para continuar la resistencia.

Sin embargo, y esto es importante expresarlo, tanto el presidente Nicolás Maduro en su intervención en la marcha de ayer en Caracas, como la del Primer Vicepresidente del PSUV e integrante del Alto Mando Político y Militar de la Revolución, Diosdado Cabello, ha sido muy clara al señalar que los enemigos imperialistas no van a rendirse, y es ahí en donde tampoco los revolucionarios y revolucionarias, los patriotas, tampoco lo vamos a hacer ni podemos bajar la guardia.

Como lo he venido señalando en mis más recientes artículos, el plan de invasión militar a Venezuela activado para este año 2019 tiene diferentes fases, y la sabia conducción de Nicolás Maduro lo ha venido neutralizando, confinando y derrotando. Una de las primeras fases, la de la insurgencia y la del Golpe de Estado, fue derrotada de manera temprana. El plan del despliegue de la operación de fachada de asistencia humanitaria pautada para el 23 de febrero de 2019, fue derrotado también, como es un hecho público, notorio y comunicacional.

Sin embargo, como cuadro militante de la revolución, y que la dinámica me ha conllevado a labores de análisis e investigaciòn, es mi obligación a través de estas líneas, que el peligro y las amenazas a nuestro país aún no han cesado, y ahora se activa una fase mucho más peligrosa del plan de invasión militar contra la Patria de Bolívar y Chávez, y es lo que me quiero permitir advertir.

Es importante recordar que, para el día de mañana lunes 25 de febrero de 2019, los gobiernos de los países del denominado “Grupo de Lima” se reunirán en la ciudad de Bogotá, capital de la República de Colombia, donde es evidente que redefinirán su “hoja de ruta” y planificarán nuevas acciones en contra del gobierno de Nicolás Maduro y la República Bolivariana de Venezuela.
Lo que cabe destacar de la reunión del día de mañana del Grupo de Lima, es que acudirá a la misma nada más y nada menos que el vicepresidente de Estados Unidos de Norteamérica, Mike Pence, quien irá a dictar directamente las líneas para la nueva arremetida y agresión contra Venezuela.

Asimismo y no por casualidad, Juan Guaidó señaló que participará en la referida reunión, además de señalar y exhortar a la comunidad internacional a mantener “todas las opciones sobre la mesa” en el caso de nuestro país. Casualmente, es la misma postura sostenida por el propio presidente de EEUU, Donald Trump en sus más recientes intervenciones públicas.

Minutos previos al pronunciamiento de Guaidó con el presidente Duque de Colombia y Luis Almagro, Secretario General de la OEA, en el canal EVTV Miami, el abogado y dirigente de la organización Vente Venezuela, José Amalio Graterol, llamaba de manera abierta y descarada, a una intervención militar por parte de EEUU a Venezuela.
Tal y como lo advertimos en su debida oportunidad con lo que ocurriría con la interpretación tendenciosa y manipulada de las disposiciones del artículo 233 del texto constitucional, ahora lo harán con el artículo 187 de nuestra Carta Magna en su numeral 11, donde se autoriza al Parlamento Nacional el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país.

Tal artículo y numeral es una mala copia del artículo 150 numeral 4 de la Constitución de la República de Venezuela, promulgada el 23 de enero de 1961, la cual es importante recordar en estos momentos, ya que la misma establecía que el Poder Legislativo Nacional era ejercido en aquel entonces por el Congreso de la República, el cual era bicameral (Cámara de Diputados y Cámaras de Senadores), establecía que la Cámara de Senadores o Cámara Alta ciertamente podía autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, pero a solicitud del Ejecutivo Nacional. Me permitiré transcribir textualmente el artículo de marras.

Artículo 150 CRV de 1961: “Son atribuciones del Senado:
4.- Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, a solicitud del Ejecutivo Nacional”; (Destacado, resaltado y subrayado del articulista).
Ciertamente el proceso constituyente en 1999 indica que ahora el Poder Legislativo Nacional es ejercido por la Asamblea Nacional, la cual tiene una composición unicameral, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispuso en el artículo 187 de 24 numerales que resumen las atribuciones del actual Parlamento Nacional. El numeral 11 del precitado artículo trató de ser una copia del artículo 150 numeral 4 de su antecesora aprobada por el entonces Congreso de la República de aquel entonces, pero lamentablemente, tal y como está redactado actualmente, permite una interpretaciòn ambigua que constituye una rendija por donde se podría activar la invasión militar a Venezuela. También me permitiré transcribir textualmente el referido artículo:
Artículo 187: Corresponde a la Asamblea Nacional:

11.-Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país… (Destacado, resaltado y subrayado del articulista).
Si bien pudiéramos interpretar que esa autorización del parlamento se le debe dar al Ejecutivo Nacional, de la lectura y transcripción del artículo se observa que esa coletilla no fue colocada en el texto constitucional vigente, y representa un detalle que aunque parezca una pendejada, es un gazapo que nos dejamos meter y deja abierta la posibilidad de concretar una invasión militar a Venezuela.

De ahí que las advertencias tantas veces hechas por el Comandante Chávez sobre la importancia no solo de ganar las elecciones parlamentarias de la Asamblea Nacional, sino de conservar la mayoría revolucionaria en el Poder Legislativo Nacional no eran un mero capricho, sino que tiene una importancia capital para la vida de nuestra República. Estos hechos y eventos confirman la razón que tenía, tiene y tendrá durante muchos lustros el pensamiento y la obra del Comandante-Presidente.

Es muy cierto que la actual Asamblea Nacional se encuentra en desacato y que sus actos son írritos. Pero esa mera explicación jurídica por sí sola no basta, porque un Golpe de Estado o una invasión militar por parte de EEUU no es un asunto meramente jurídico sino un asunto de fuerza bruta. No quiero señalar con esto que las implicaciones constitucionales o legales  no haya que explicarlas (y de hecho trataré de hacerlo en el próximo artículo) sino que el desespero de la administración Trump, ante el año electoral que se avecina, y la apertura del impeachment al actual mandatario, que amenaza con desalojarlo del poder antes de tiempo, lo hace desesperarse y que quiera antes de irse infligir el mayor daño a Venezuela. Por ello no podemos descuidarnos y bajar la guardia.

Creo que es muy importante que los abogados bolivarianos nos pongamos en la tarea, ya que hasta donde tengo entendido, no ha habido ningún recurso de interpretación que indique los alcances  del artículo 187 numeral 11 ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, así como se dirimieron los alcances de las disposiciones del artículo 233 del texto constitucional a propósito de la coyuntura de salud vivida por el Comandante Chávez, y la “toma de posesión” que éste tenía que hacer el 10 de enero de 2013. Dicho conflicto fue resuelto mediante la sentencia Nª 2 de la referida instancia el 9 de enero de 2013, mediante recurso de interpretación intentado en aquella oportunidad por la colega abogada Marjorie D Arpino, si la memoria no me falla.
Lo otro sería explicar ante instancias internacionales y diferentes bloques de integración esos alcances, a fin de denunciar y develar la nueva fase  del plan que se pondría en marcha a partir del día de mañana.

Cuando la Patria está en peligro, está permitido todo, excepto no defenderla.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Bolívar y Chávez viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Hasta la Victoria Siempre!
j_martorano@hotmail.com



domingo, 18 de marzo de 2018

Cuando la consigna es violar


Por Carolina Vásquez Araya

La violación sexual es una agresión cruel, física y psicológicamente devastadora.

Los números son contundentes; miles de niñas, niños y adolescentes son violados cada día en cualquier escenario: la intimidad de su hogar, el ámbito académico, la parroquia, el camino a la escuela, el contexto de una guerra. No importa en dónde, su integridad es amenazada con la sola presencia de un hombre dispuesto a agredirlos en cuanto la oportunidad le sea propicia. Parece una historia de terror pero sucede cada día en cualquier punto del globo, oculto por el miedo y la vergüenza.


¿De dónde surgió la idea de que las niñas son presa a disposición del cazador? ¿Cuándo se reformaron los códigos y las leyes para proteger a los depredadores sexuales para interpretar -con cómplice benevolencia- su costumbre de cometer ese horrendo crimen contra víctimas indefensas como un rasgo de virilidad? La violación es una de las peores formas de violencia contra una niña o una mujer, constituye un acto vil cuyas consecuencias van mucho más allá de la destrucción de la autoestima, la marcan en todos los aspectos de su vida y definen sus relaciones futuras.

En esta especie de holocausto lento contra la niñez también toma parte protagónica el pensamiento patriarcal instalado en innumerables comunidades, el cual permite a los padres dar a sus hijas menores en matrimonio aun en contra de leyes establecidas para evitarlo. No solo las entregan a un adulto en contra de su voluntad, sino además cobran por ese intercambio transformándolas en simple mercancía, convencidos de que las mujeres están destinadas a servir y no tienen derecho a tomar decisión alguna respecto de su vida y su destino.

Entonces es cuando todo esfuerzo por generar cambios en el imaginario colectivo adquiere una enorme relevancia, es cuando los movimientos feministas adquieren un impulso adicional al enfrentar los prejuicios y la oposición pétrea de un patriarcado destinado a extinguirse por opresivo, violento, discriminatorio e ilegal. Es cuando se toma conciencia de los mensajes sutiles destinados a construir barreras y crear guetos con el único propósito de impedir el empoderamiento de las mujeres en todos los escenarios de la vida pública y privada. Es cuando toca involucrarse de manera directa desvelando los mitos y destruyendo todos esos estereotipos con los cuales hemos sido programados desde la niñez y hemos reproducido con las sucesivas generaciones.

Se han escuchado los testimonios escalofriantes de soldados confesando que “violar era la consigna”. Violar a todas las mujeres, incluidas las niñas más pequeñas, porque la violación es una táctica de guerra para continuar la ruta estratégica del miedo y la destrucción psicológica del supuesto enemigo. Es decir, niñas, adolescentes y mujeres debían ser destruidas en su esencia, en su intimidad, privadas de su libertad para obligarlas a servir en los oficios más denigrantes posible, sin haber cometido delito alguno. Mujeres cuya única falta es encontrarse en el camino de los invasores. Así es hoy y así ha sido a lo largo de la historia.

Entonces ¿con qué argumentos se pretende invalidar la lucha de las mujeres por sus derechos sexuales, educativos, sociales, laborales y económicos? ¿Cómo es posible negar la desigualdad en la participación política –tribuna esencial para incidir en el rumbo del país- y marginar al sector femenino de todas las decisiones importantes para una nación? ¿Con qué autoridad se esgrime el discurso antifeminista en un país donde el embarazo infantil es un rasgo de identidad? Es hora, entonces, de cambiar la consigna: “las niñas se respetan, no se violan, no se matan”.

Escalofriante táctica de guerra para someter al enemigo: violar a las mujeres.

elquintopatio@gmail.com

martes, 14 de noviembre de 2017

Cien años de una revolución que ya no está pero sigue inspirando

Por Emilio Marín:
“10 DÍAS QUE CONMOVIERON AL MUNDO”

Se cumplieron cien años de la revolución de Octubre en Rusia, convertida luego en república de Soviets. Marcó a fuego el siglo XX. Aunque fue implosionada en 1991, su legado perdura. Donde hubo fuego, algo más que cenizas quedan.

La revolución de Octubre triunfó el 25 de octubre de 1917, según el viejo calendario juliano, 7 de noviembre de ese año, a tenor del calendario del Papa Gregorio XIII. Un cañonazo del crucero Aurora dio la señal de asalto al Palacio de Invierno, adonde se había refugiado, con el miedo rayándole sus almas, el gobierno de Aleksandr Kerenski y unos pocos militares adictos. La resistencia duró muy poco y esa noche era una realidad el poder soviético, que en cuestión de días se haría también de Moscú.



No fue fácil tomar el poder en el país más atrasado de Europa y parte también de Asia. En junio de 1905, cuando se libraba la primera revolución, los marinos se amotinaron en el acorazado Potemkin, que navegaba el Mar Negro, y se unieron a los obreros insurrectos de Odessa. Sobre esto giró en 1925 la excepcional película de Serguéi M. Eisenstein.

Esa vez el desemboque insurreccional en Moscú, diciembre de 1905, pudo ser sofocado por el zar Nicolás II. Ya en ese intento y al calor de las huelgas, en octubre de ese año habían surgido en las fábricas los primeros soviets (consejos) obreros.

Esa fue una originalidad del proceso ruso que superó esa derrota y volvió con más fuerza doce años más tarde, cuando derrocó a los Romanov. Los soviets eran una organización de masas política, relacionada pero distinta a los sindicatos reivindicativos.

En una primera época los reformistas, mencheviques y social-revolucionarios tenían la dirección de los Soviets, opuestos a los bolcheviques de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin. En el I Congreso de los Soviets, de 1917, sobre 700 delegados, había 100 bolcheviques y 600 o más mencheviques y eseristas.

La revolución rusa no nació de una sino el resultado de luchas y derrotas, en tres intentos. En diciembre de 1905 fue la insurrección moscovita derrotada. La revolución de febrero de 1917 derrocó al zar pero dio lugar a un gobierno burgués con participación de mencheviques. La tercera fue la vencida: en Octubre triunfaron los obreros.

Los términos “bolcheviques” (mayoría) y “menchevique” (minoría) se usaron desde el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1903, comenzado en Bruselas y culminado en Londres, de exiliados y perseguidos por el zarismo y su Ojrana, su policía secreta.

Paz, Pan y Tierra
Durante años de lucha contra el zarismo y la autocracia basada en los terratenientes y el semi feudalismo, los bolcheviques plantearon una revolución democrático-burguesa y un gobierno obrero-campesino. Proponían continuar con una etapa ulterior de revolución socialista, una vez despejada la dictadura medievalista.
De paso sea dicho, tal planteo leninista, plasmado en su trabajo de junio de 1905 “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”, nunca fue compartida por León Trotsky, que negaba el rol de los campesinos y desconfiaba del papel conductor de la clase obrera, por lo que insistía en la “revolución permanente”. En noviembre de ese año, en su artículo “Sobre las dos líneas de la revolución”, Lenin escribió: “Trotsky repite su ‘original’ teoría de 1905, negándose a reflexionar sobre las causas por las cuales, durante diez años, la vida ha pasado de largo ante esa magnífica teoría”.

El núcleo de la revolución democrática era la confiscación de los terratenientes y no de toda la propiedad privada. La vida confirmó el planteo bolchevique. La revolución de febrero de 1917 bajó al zar pero siguieron las hambrunas, cuando el gobierno de Kerenski, con apoyo de los mencheviques, continuó la I Guerra Mundial. Rusia estaba allí junto a Francia e Inglaterra, en tiempos de Nicolás II, y siguió allí con Kerenski. La “fuga hacia adelante” de éste supuso que con victorias en el frente militar iba a zafar de la revolución obrera. Y fue todo lo contrario: esa guerra interimperialista convenció a las multitudes que los bolcheviques tenían razón. Que necesitaban Paz, Pan y Tierra.

El orden de esos factores no alteraba el producto, pero priorizaba sacar a Rusia de la I Guerra Mundial, interimperialista. Había que poner fin al hambre y sacrificios de 14 millones de jóvenes trabajadores y campesinos arrancados de sus empleos para ir a una rapiña.

Tesis de Abril
El 3 de abril el jefe de los bolcheviques regresó de su exilio en tren vía Alemania (lo que le reportó calumnias de ser “agente alemán”, algo descabellado como luego se demostró con la agresión germana en Brest-Litovsk, marzo de 1918). En reuniones y asambleas, explicó sus Tesis de Abril: pasar a la etapa socialista y “Todo el poder a los soviets”, terminando la dualidad de poderes. Las palancas para movilizar a los trabajadores soldados eran “Paz, Pan y Tierra”.

Hasta julio de 1917 había expectativas que ese traspaso fuera pacífico, vista las fuerzas del pueblo y la debilidad extrema del gobierno. Esas esperanzas terminaron en julio, cuando se reprimió salvajemente las protestas contra el hambre y el crac económico derivado de la guerra.

Allí se decidió preparar la insurrección en Petrogrado. El II Congreso de los Soviets sería a fines de octubre de 1917. La estrategia de Lenin fue atacar antes y llegar a esa cita obrera pidiendo se hiciera cargo del gobierno y adoptara medidas de fondo sin perder ni un minuto.

Los soldados revolucionarios tomaron el poder en un día. El Soviet deliberó en el Palacio Smolny y el 26 de octubre aprobó los primeros decretos redactados por Lenin. El de la paz proponía un armisticio de tres meses a todos los países en guerra para negociar un acuerdo definitivo. El de la tierra daba la tierra a los campesinos, incluso en forma de asignación a éstos tal como habían preconizado los eseristas de izquierda. Los bolcheviques resignaban su programa de nacionalización de la tierra para dar sustento campesino al flamante gobierno. Ya habría tiempo, razonaron, de convencer a los campesinos de las bondades de la cooperación. El tercer decreto nombró al primer gobierno soviético.

Todo eso fue aprobado por los obreros, campesinos y soldados del Soviet. Los acontecimientos de Petrogrado se expandieron a Moscú y otras latitudes. Más complicada fue la llegada de la revolución a parajes asiáticos de Rusia, con diferentes idiomas y religiones, como lo cuenta John Reed, el norteamericano autor del célebre “Diez días que conmovieron al mundo” y al que se refiere la película Reds dirigida en 1981 por Warren Beatty.

Grandes avances
Desde entonces y cuando en 1922 nace la URSS con Rusia y otras repúblicas, el socialismo dio grandes frutos. No fue fácil porque a la agresión alemana en Brest-Litovsk le siguieron invasiones de Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Japón, etc, en algunos casos con tropas propias y en otras apoyando a ex generales zaristas Denikin, Kolchak y Wrangel. Todos fueron derrotados.
No había manuales para construir ese nuevo modelo de sociedad y hubo que aprender sobre la marcha. En medio del hambre se aplicó un comunismo de guerra, incautando todo lo producido por los campesinos. Posteriormente se le cobró en especie o un impuesto del 10 por ciento; se le dejaba sembrar voluntad y lo producido de más era suyo. En 1921 se inició la Nueva Política Económica (NEP) abriéndose a la inversión extranjera y fomentando los negocios para aumentar la producción y el consumo, con estímulos materiales y altos salarios para los directivos y jerárquicos. Manteniendo el rol central del Estado y los planes centrales, se permitieron empresas privadas pequeñas y medianas.

Esa fue orientación de Lenin, quien estaba mal de salud luego de sufrir un atentado de Kaplan, una eserista de izquierda, en una visita fabril. Aún en 1922 tenía una bala alojada en el cuello, que le fue extirpada. Falleció en 1924, apenas siete años después del triunfo (los cubanos tuvieron a Fidel Castro 57 años luego de 1959).
Moscú puso en el espacio a Yuri Gagarin en 1957 y luego a Valentina Tereshkova, como muestra de lo alto que llegó el socialismo, convirtiendo a la URSS en el segundo país más importante del mundo.

Además hay que mensurar la destrucción que sufrió en la agresión nazi de junio de 1941-mayo de 1945. Los soviéticos partían a la defensa con el grito de “Por la Patria y por Stalin”. Más de 20 millones de soviéticos dieron su vida para batir al III Reich. “Los hitlerianos destruyeron 1.170 ciudades, más de 70.000 pueblos y aldeas, decenas de miles de industrias, escuelas, clínicas, centros de enseñanza” (Museo Central de Lenin, pág. 127). El protagonista de esa proeza fue el pueblo, con la conducción política y militar de José Stalin, secretario general del PCUS desde 1923, quien tuvo otros méritos como la colectivización del campo y la industrialización. Sin eso no se habrían podido forjar las armas de defensa para ganar la “Gran Guerra Patria”.

El coloso se desplomó en 1991 por mérito de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y el Papa Karol Wojtyla, pero también fruto de desviaciones propias. Mijail Gorbachov y Boris Yeltsin favorecieron la implosión con el contrabando que la “perestroika” y “glasnost” eran “más socialismo y más democracia”.

La Comuna de París fue la primera gesta de las clases laboriosas. Octubre la segunda y vinieron otras en Beijing, Hanói, Pyongyang y La Habana. La primera duró 71 días y la segunda 74 años, pero la historia no finalizó. Puede haber otros pueblos que asalten el cielo con las manos y el Palacio de Invierno con los soviets.

ortizserg@gmail.com