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miércoles, 2 de diciembre de 2020

Entre falsos positivos, ocultamiento de información y parecerse a la OTAN. La intríngulis de las Fuerzas Armadas de Colombia

 Por Sergio Rodríguez Gelfenstein: 

La crisis institucional de Colombia es de larga data a un punto tal que ya es parte del sistema político, dicho de otra manera, las élites diseñaron un modelo a través del cual la crisis es vista y aceptada como expresión de democracia. Claro, el resquebrajamiento del Estado tiene límites en tanto no afecte los intereses oligárquicos que controlan ese país desde la independencia.

Las fuerzas armadas no son ajenas a este fenómeno. Fueron creadas para “… la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional” según reza el artículo 217 de la Constitución política. Sin embargo, toda vez que los únicos conflictos externos que ha tenido Colombia desde 1948 han sido provocados por Bogotá: la incursión de la corbeta Caldas en 1987 en aguas jurisdiccionales de Venezuela y la invasión a Ecuador en 2008, el estamento castrense ha sido involucrada en una guerra interna -que no han podido ganar en el terreno militar-  por más de 60 años en defensa de ese “orden constitucional” que sirve a las élites y margina al pueblo que se encuentra sumido en altos niveles de pobreza y exclusión.

En el caso de las fuerzas armadas, el más alto grado de descomposición se manifestó a través de la política de falsos positivos mediante la cual el binomio Uribe-Santos prostituyó a una parte importante del componente militar colombiano. Ese delito que según la Corte Penal internacional (CPI) “puede ser catalogado como de lesa humanidad y de guerra” se convirtió en 2012 en política de Estado si se considera que estos asesinatos fueron cometidos para aumentar los índices de éxito militar, transformando la muerte de civiles en instrumento de obtención de mayores recursos internacionales para el logro de sus objetivos

Al respecto, en un informe elaborado en noviembre de 2012, la Corte señaló que:  “Una política de Estado no necesariamente tiene que concebirse en el más alto nivel de la maquinaria estatal, sino que puede ser adoptada por órganos estatales locales o regionales. Incluso una política adoptada local o regionalmente puede ser catalogada como política de Estado”.

Estos hechos que no sólo manifestaron el horror de la guerra que el Estado libra contra el pueblo, fueron expresión de un descontento en ciertos sectores de las fuerzas armadas colombianas que no aceptaban que se les utilizara para formalizar la violación de derechos humanos, habida cuenta la impunidad que en lo interno ha tenido la oligarquía de ese país a través de la historia,  y en lo externo el aval que Estados Unidos le ha concedido para cometer todo tipo de crímenes en nombre de la democracia.

Según el analista político colombiano Juan Carlos Tanus, en su país hay tres sectores dentro de las fuerzas armadas: los que viven del narcotráfico, los que viven de la lucha contra el narcotráfico y un tercero que se opone a vincular a la institución militar con el delito nacional y trasnacional.

Las conversaciones de paz en La Habana entre las Farc y el gobierno colombiano manifestaron un debate en las sesiones oficiales y fuera de ellas entre los líderes guerrilleros y los jefes militares colombianos que formaban parte de la delegación gubernamental. Tal como ocurriera en un evento similar a comienzos de los años 90 del siglo pasado en las negociaciones que culminaron con un acuerdo de paz entre las fuerzas enfrentadas en la guerra civil de El Salvador, la comunicación entre guerrilleros y militares se tornaba fluida y auspiciosa. Solo los que conocen la guerra y han participado directamente en ella aprecian con profundidad el valor de la paz.

Por el contrario, en uno y otro caso, las élites políticas gubernamentales dilataron, torpedearon y menospreciaron el valor del diálogo y la negociación. No obstante, los resultados obtenidos fueron disimiles: en El Salvador, donde desde 1992 impera un ambiente de paz en el que las armas dieron paso a la política, mientras que en Colombia, ello ha sido imposible, incluso cuando desde el gobierno de Iván Duque se ha establecido un permanente bombardeo contra los acuerdos, lo cual ha generado un clima de impunidad que ha provocado el asesinato de alrededor de 250 combatientes, aproximadamente un 4% del total de desmovilizados tras el aparente fin del conflicto. Una cifra similar de dirigentes sociales, campesinos, indígenas y activistas de derechos humanos también han sido asesinados con total impunidad.

No se puede suponer que todas los militares colombianos avalan tal comportamiento. Un sector, como dijo Tanus, cree que hay que darle una oportunidad a la paz. Finalmente, debe pasar por la cabeza de algunos, que esas fuerzas armadas son herederas de las tradiciones de Pantano de Vargas y de Boyacá, saben que el fundador de su ejército fue el Libertador Simón Bolívar, quien en medio del fragor del combate en 1820, fue capaz de comprender e impulsar una negociación con los españoles -en un momento en que la victoria final se oteaba en la cercana- solo para evitar mayores sufrimientos y dolores al pueblo.

Es sabido que en Colombia son los estratos medios los que envían a sus hijos a las academias militares, la oligarquía no manda sus descendientes a la guerra, sino a las universidades estadounidenses para formarse a fin de asumir el poder y controlar la economía del país, así mismo van a los seminarios para formarse como sacerdotes capaces de vigilar el alma de los feligreses y la sacrosanta propiedad privada, son los que persisten en una guerra absurda que utiliza a los hijos de los campesinos como carne de cañón en un conflicto que no les pertenece.

En días recientes se ha sabido como el ex fiscal general Néstor Humberto Martínez, un adalid del belicismo y la confrontación fraguó en alianza con la DEA estadounidense pruebas para incriminar a Iván Márquez y a Jesús Santrich en el narcotráfico, obligándolos a dar continuidad a la lucha armada en resguardo de su vida  y la de miles de combatientes que le dieron una oportunidad a una paz que por segunda vez ha sido traicionada por las élites. El uribismo en Colombia pretende obtener por vía del asesinato y las masacres lo que las fuerzas armadas no pudieron lograr en el terreno bélico.

En este marco también se ha hecho pública la denuncia del Inspector General de la Policía Nacional general William José Salamanca en contra del director de esa instancia general Óscar Atehortúa y otros jefes policiales por la posibilidad de que éste haya intentado borrar información relacionada con investigaciones al interior de la institución.

Así mismo, se han manifestado dudas en la sociedad colombiana respecto de quienes son realmente los autores de las reiteradas masacres a la población, en particular de jóvenes humildes, las que Duque y Atehortúa se han empecinado en responsabilizar a la guerrilla del ELN y a “disidentes” de las FARC, sin que hasta el momento hayan presentado ninguna prueba al respecto. Se sabe que Atehortúa es un protegido del ministro de defensa Carlos Holmes Trujillo quien aspira a ser el abanderado del uribismo en las próximas elecciones, de manera que una vez más se está usando a las fuerzas de seguridad en función de mezquinos intereses de un grupo.

Otro tanto está ocurriendo en el ejército. El 22 de septiembre pasado, el coronel Pedro Javier Rojas Guevara, Director del Centro de Doctrina del Ejército Nacional presentó su renuncia a las fuerzas armadas. Rojas, que cuenta con 33 años de servicio dirige la instancia que se encarga de elaborar la doctrina que sustenta la planificación y ejecución de las operaciones militares. Esta institución es la responsable además desde 2011, de instrumentar el “Plan Damasco”, orientado a producir una modernización del Ejército para hacerlo más acorde a sus pares de la OTAN, alianza a la que Colombia se incorporó en 2013.

En su carta de renuncia dirigida al presidente Iván Duque, Rojas le hizo saber que:  “Debo manifestarle de manera respetuosa pero enfática […] que he perdido absolutamente la confianza en el Alto Mando institucional, encabezada por el señor general Eduardo Enrique Zapateiro, comandante del Ejército Nacional, lo que, sin atisbo de duda no solo me impide continuar bajo sus órdenes sino, además, va contra mis principios cristianos y valores como la lealtad, fidelidad y transparencia”.

Entrevistado ayer 1° de diciembre por el periódico “El Tiempo” de Bogotá, el oficial declaró que: “Hay una crisis de liderazgo interno evidente. Tenemos 25 generales menos de los que debería haber y también han salido oficiales de otros rangos”. Y sobre el Plan Damasco, según El Tiempo, el coronel Rojas señaló “que la siguen matriculando como una doctrina desarrollada por uno de los bandos: el del general Alberto Mejía, ex comandante de las Fuerzas Militares. Y que por ello le han quitado apoyo”.

El militar continúa diciendo que: "Desde 2011, los generales Navas, Mantilla, Rodríguez, Lasprilla, Mejía, Gómez y Martínez apoyaron la evolución doctrinal denominada Damasco en el marco del plan de transformación del Ejército (2011-2030). Lo extraño es que el actual comandante quiera borrar algo que ha sido beneficioso para la institución”. El Tiempo cree que “para Rojas es claro que esa falta de liderazgo y una incompetencia interna no generan confianza en los mandos medios y la tropa”.

Resulta evidente que todo este complicado trance es expresión de la profundización de la crisis interna en la institución castrense. Lo que ha ocurrido es la manifestación de una respuesta pública de un sector militar que vio en los Acuerdos de La Habana una ruta positiva para salir del entrampamiento de la guerra. De esa manera está dando respuesta al grupo más recalcitrante del uribismo guerrerista que no está acostumbrado a develar estos asuntos a la opinión pública, pero que subyace a pesar de lo poco que se ha conocido abiertamente.

La actual cúpula militar, impuesta arbitrariamente por Duque, removió de sus cargos a todos los militares simpatizantes del proceso de paz e inició una “cacería” interna. Lo que ha hecho el coronel Rojas es atreverse a dar la cara para mostrar que hoy existe una alternativa al uribismo y a la guerra. En este sentido, es probable que otros uniformados activos o en situación de retiro apoyen a Rojas, si no es que antes, también sean sometidos a fuertes sanciones y/o a su expulsión de la institución armada.

En un artículo escrito por el periodista Andrés Dávila y publicado por el portal “Razón Pública” el 22 de julio de 2019 se señala que tras las negociaciones de paz: “El Ejército entendió que, aunque en La Habana no se discutieron su tamaño ni sus funciones, tenía que adaptarse y anticipar los cambios que traería el post acuerdo. Desde luego, en organizaciones jerárquicas tremendamente conservadoras, adversas al cambio e inerciales, estos cambios toman tiempo, y producen tensiones, divisiones y debates internos”, Es probable que estas manifestaciones disidentes sean expresión de esas “tensiones, divisiones y debate internos” de los que habla Dávila.

En medio del aprieto, el Ejército se apresuró a refutar al Coronel Rojas en el mismo medio de comunicación en el que el militar hizo sus afirmaciones, diciendo que la Doctrina Damasco está "instaurada, y con base en la misma sigue la capacitación. No es cierto que se vaya a parar". De igual forma, señaló que en este momento se está trabajando en 30 manuales de instrucción sobre la misma asegurando que: "No es un tema político, son los lineamientos tácticos, operacionales y estratégicos del actuar castrense”, según informó un alto militar que rechazó identificarse.

Curiosamente, como si fuera una olla que se está destapando, en el mismo momento en que se produce este debate público sobre la integridad y las capacidades de las fuerzas armadas, el periódico “El Espectador” de Bogotá en su edición de hoy 2 de diciembre da a conocer que el pasado 26 de noviembre,  dando respuesta a la solicitud que había hecho en julio pasado el presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, las Fuerzas Militares entregaron tres informes sobre la génesis y las operaciones de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), negando a priori cualquier vínculo de las fuerzas armadas con el paramilitarismo.

Reconociendo que las juntas de autodefensas se hicieron con el objetivo de “permitir a los ciudadanos la defensa de sus bienes del ataque de las organizaciones guerrilleras”, los militares opinan que dichas estructuras tuvieron “la incorporación de organizaciones de narcotráfico en el escenario nacional” que se convirtieron en grupos armados irregulares como las AUC. A partir de ello, el informe las justifica con el argumento de que en el contexto en que dichas organizaciones fueron creadas “aumentaba la presencia de grupos delincuenciales generando condiciones de inseguridad para muchos de los pobladores de distintas regiones del país”, intentando de esta manera establecer una diferencia inaceptable entre paramilitarismo y AUC como si estas no fueran expresión de lo anterior.

El Espectador opina que: “… aunque en el documento se niega la existencia de acciones sistemáticas entre las Fuerzas Armadas y las Auc, la Corte, hasta septiembre de 2019, había proferido 22 sentencias contra el Estado colombiano por la violación a los derechos humanos: varias de estas por “omisión” a su deber frente a hechos delictivos perpetrados por paramilitares”.

En fin, como se afirma en el argot popular: “si el río suena, piedras trae”. Es evidente que al interior de las fuerzas armadas colombianas están ocurriendo hechos que, a la luz de los acontecimientos recientes en el país, son sólo el inicio de acciones de sectores cada vez más amplios (incluyendo de las fuerzas armadas) que intentarán rescatar la decencia y el decoro de la institucionalidad del país.

sergioro07@hotmail.com

 

 

Donald Trump: Palabras; Joe Biden: Acciones Bélicas

 Por Lic. José A. Amesty R.:

       A pesar de su fama de terrorífico y belicoso, Trump ha sido el único presidente en varias décadas que no ha iniciado una guerra.

Biden tiene una larga carrera política, de apoyo a las guerras de los Estados Unidos, desde la invasión de Irak en 2003, a la prolongada ocupación de Afganistán.

•             Trump, vociferó la creación de un muro en la frontera mexicana, para erradicar la migración.

Biden, durante su campaña política, no hizo ninguna propuesta política concreta, para poner fin a las guerras interminables.

        Donald, cree que se pueden deportar a 11 millones de inmigrantes. “Están trayendo sus drogas, están trayendo su crimen. Son violadores y algunos, asumo, son buenas personas”.

Biden, apoyó la guerra en Yemen, durante la administracion de Obama.

        Trump, cree que el cambio climático es una mentira.

Biden cuando fue Senador, votó para autorizar la invasión a Irak y propuso dividir Irak en tres regiones separadas, basadas en la identidad étnica y sectaria.

       Trump, se burla de los inmigrantes y las personas gordas. “Un muro en la frontera con México, nos ahorraría muchísimo dinero”.

Biden está recurriendo a los halcones favorables a las guerras, de la era de Obama para conformar su gabinete actual.

        Donald, cree que nunca se equivoca.

Joe, actualmente más de un tercio, de su equipo de transición en el Pentágono, tiene como el empleo más reciente, a compañías que son financiadas por la industria armamentística o son directamente parte de esa industria bélica.

       Trump, cree que le ganaría a China, “¿Cuándo fue la última vez que alguien vio ganarle, digamos, a China, en un acuerdo comercial? Nos matan. Yo le gano a China todo el tiempo. Todo el tiempo”.  

Biden, las compañías de las que se nutre, tienen antecedentes comprobados de haber impulsado guerras y nuevos sistemas de armas, como los drones asesinos.

       Trump, “¿Si Hillary Clinton no puede satisfacer a su esposo, qué la hace pensar que satisfará a EEUU?”.

Biden, con Obama a su lado, intervino en Libia, impulsó la criminal guerra del Yemen, continuó la ocupación de Afganistán, apoyó al golpe de Estado en Honduras.

        Donald, “Mis dedos son largos y bellos, como se ha documentado muy bien sobre otras partes de mi cuerpo”.

Joe, ahora, se está rodeando del mismo equipo de asesores y consultores, que ayudaron a embarcar a Estados Unidos en guerras sin destino.

       Trump, “Lo bello de mí es que soy muy rico”.

Biden, fue uno de los cerebros de las políticas que se impusieron en Colombia, como fue el Plan Colombia, y toda la visión contrainsurgente ligada en ese plan.

        Donald, “Nueva York está congelado y lleno de nieve, necesitamos calentamiento global”. “El concepto de calentamiento global, fue creado por y para los chinos, para volver a la industria manufacturera estadounidense no competitiva”.

Joe, durante su gobierno con Obama, proclamó la paz y la democracia, pero detrás de ese mensaje de paz, detrás de ese mensaje de democracia, se impulsaron confrontaciones militares abiertas; a pesar de su mensaje de paz, de su premio de paz, desarrolló confrontaciones militares en todo el mundo.

En resumen, ex funcionarios militares y operativos políticos, señalan que las palabras de Trump, no coinciden con sus acciones, como una de las principales razones por las que los militares acudieron en masa al candidato demócrata; y en sus palabras hay en muchas ocasiones: desconocimiento, racismo, xenofobia, burla, ingenuidad, orgullo, prepotencia, entre otras. 

Y en relación a Joe Biden, quien todavía no asume la presidencia, pero sabe de los entretelones (y las cloacas) del imperio, declaró recientemente que, con él al frente, Estados Unidos está “listo para liderar al mundo y no retirarse, para volver a sentarse a la cabeza de la mesa, listo para desafiar a nuestros adversarios…”.

Biden, quizás quiera enmendar su impronta guerrera, anunciando recientemente colocar el combate contra el cambio climático en su agenda de prioridades. 

Por esto, quisimos hacer mucho énfasis en el carácter guerrerista de Joe Biden y sin querer justificar a Trump. En lenguaje popular, Trump: bocón, jetón, Biden: de armas tomar.

joseamesty1@gmail.com

sábado, 13 de junio de 2020

El Donald Trump ni loco y mucho menos pendejo



Por Alfonso Anaya:

Para el sistema económico, político y social de los Estados Unidos de Norteamérica es más que imprescindible centrar en una figura, en la repugnante figura del presidente lo que en realidad es la esencia del decadente sistema capitalista estadounidense que está basado en el robo, crimen, invasión, esclavitud, explotación, saqueo y la muerte, en suma la injusticia globalizada, sostenida también en los más arcaicos, rancios, decadentes prejuicios que le dieron origen y que aún son los cimientos de esa construcción social, que hoy por hoy se tambalea.



Como sabemos o deberíamos saber la nación del norte fue fundada por invasores europeos de diversas nacionalidades, la mayoría de ellos protestantes que con biblia en mano se dieron a la tarea de “colonizar” las vastas tierras del norte de América, despojando a sangre y fuego a las diversas Comunidades indígenas que allí florecían con su rica diversidad cultural, la cantidad de víctimas de ese pillaje es incalculable, pero según numerosos investigadores pueden haber sido masacrados más de 13 millones de personas, lo que es innegable es que hubo un genocidio y este es uno de los principales basamentos sobre los cuales se fundó la “prosperidad” de los rapaces colonizadores.

La construcción de ese país no puede disociarse de su insaciable voracidad, la cual muy pronto fue sufrida por su vecino del sur, México a quien despojo del 55% de su territorio, también mediante una invasión militar.

A lo largo de los casi 244 años de su nefanda existencia ha pasado más de 222 en guerra, agrediendo, invadiendo, saqueando, explotando a diversos países a lo largo y ancho del mundo, solo teniendo eso claro sabemos dónde viene la riqueza económica que le dio la posibilidad de erigirse como la gran potencia que llego a ser, no hay otro modo de explicar el poderío logrado, sino es a partir de su bestial piratería, obviar esto es faltar a la memoria de los pueblos masacrados.

Para emprender todas y cada una de sus aventureras y sanguinarias guerras ha tenido como fundamento esa supuesta superioridad que le viene de lo divino, de ser un país elegido por dios, un dios que le ha dado el derecho de entrometerse en los asuntos internos del mundo entero, con la pretendida idea de imponer la democracia y la libertad, lo cual ya es chocante de por si, pues pensar que se tiene el derecho divino de imponer la democracia o la libertad, a partir de una invasión, un golpe de estado, la imposición de una dictadura, todo ello por medio de acciones terroristas que han costado la vida de millones de personas resulta por lo menos nauseabundo y aborrecible.

Solo a manera de recordatorio es conveniente decir que a lo largo de la historia todos los gobiernos estadounidenses han intervenido en todos los países del continente americano, en lo que hasta el día de hoy consideran su “patio trasero”, para justificar esa mesiánica visión – misión imperialista, tenemos la muy útil e ilustrativa declaración de John L. O`Sullivan: “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia (entiéndase claramente por DIOS), para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno.

 Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”. Ese supuesto destino manifiesto fue acuñado primero para promover el robo de Texas y claro de allí se extendió como cáncer a Latinoamérica y al mundo, ahora sabemos que las consecuencias han sido más que funestas, por la aplicación de la citada doctrina del terrorismo de estado.

Es necesario decir que dicha visión supremacista se mantiene hasta el día de hoy, son muchos los datos, referencias, testimonios y acontecimientos que nos dicen que la absoluta mayoría de la sociedad estadounidense no disfruta de los mismos derechos que los dueños de ese país, en el que la exclusión, marginación, esclavitud, discriminación, explotación y todo tipo de abusos e injusticias son la constante en un país que así mismo se ha autoproclama como el ejemplo de la “libertad y la democracia”, nada más falso que eso, aunque debería ser el paraíso con toda la riqueza que ha saqueado de sus colonias ningún ciudadano debería pasar las vergonzantes penurias que tienen en la indigencia a más de 67% de los ciudadanos perviviendo en condiciones de verdadera tragedia humanitaria.

Como parte de ese destino manifiesto a lo largo de más de medio siglo el Reverendo Billy Graham el más grande predicador evangélico de todos los tiempos, al punto de ser comparado con el mismo Jesucristo, conocido también como el predicador de América, el pastor de Estados Unidos, el pastor de los Presidentes, consejero presidencial, etc. ese gran predicador del evangelio mercantilista, promotor del individualismo a ultranza acompañó a por lo menos doce presidentes invasores, criminales, corruptos, genocidas, al mismo tiempo hizo oración sin tapujos al lado del también evangélico, terrorista y genocida Ronald Reagan, que impuso la guerra eufemísticamente llamada de “baja intensidad” contra todos los países de Latinoamérica que luchando por su soberanía, independencia y autodeterminación buscaban caminos de libertad y justicia, esa era de guerra sucia quedo en la historia como uno de los más oscuros, siniestros y atroces momentos por la gran cantidad de violaciones a los derechos humanos, como desapariciones forzadas, tortura, tierra arrasada, asesinatos y un larguísimo y oprobioso etc., a lo que hay que añadir golpes de estado, imposición de dictadores y todo tipo de actos terroristas que se cobraron la vida de miles de latinoamericanos, cuyo único delito, si es que es un delito pedir libertad y justicia.

Posteriormente ese grandilocuente evangelista que enajeno por televisión a millones de incautos, acompaño fielmente a George Walter Bush igualmente evangélico fundamentalista en la llamada “tormenta del desierto”, siniestra invasión con la cual destruyeron totalmente a Irak, con la falsaria argumentación de que poseía armas de destrucción masiva y que después cínicamente ese presidente reconoció que no había indicios siquiera de tal arsenal, que pusiera en riesgo la seguridad de nadie, fue otra vez ese divino derecho de invadir, asesinar, saquear a Pueblos inocentes.

Basten esos dos botones de muestra, ya que la lista se podría extender hasta el infinito, pero no es el objetivo de este escrito, que pretende poner el acento en la persistente, amañada y mentirosa campaña que intenta por todos los medios poner al actual carnicero de la casa blanca en el plano de un enfermo mental, al punto que ya varios “especialistas” han dictaminado que “no goza de sus facultades mentales a cabalidad”, lo cual no pocos venales medios de comunicación se han encargado de propalar a los cuatro vientos, pero también hay otra vertiente de cuidadores de la “democracia” yankee diciendo que el Trump es imbécil, idiota o pendejo, esto para tratar de cubrir lo que en realidad es el debilitado imperio estadounidense.

Por esas razones es más que necesario aclarar que el actual presidente de los Estados Unidos de Norte América ni es demente, loco, disociado y menos aún  estúpido o pendejo, asumir ello atenuaría su responsabilidad por los crímenes cometidos, pero lo más importante es que ocultaría que cada cosa que dice y hace la lleva a cabo en el pleno uso de sus facultades mentales, pero sobre todo en  cumplimiento de su trabajo, su deber y convicción como máximo representante de un imperio en total declinación, en el desespero por la pérdida de su hegemonía global

Es muy necesario decir que aunque el Donald Trump es igual que todos sus antecesores, o que todos ellos son lo mismo que él de invasores, terroristas, criminales, corruptos, narcotraficantes, genocidas, enemigos de la humanidad, este es el único y no es poca su insolencia, a tal nivel que se ha parado de manera firme y ha reconocido la brutal y despiadada esencia del estado yankee, no solo al decir lo que los otros han callado, sino a gritarlo a expresar que es racista, supremacista, misógino, homofóbico, invasor, filibustero, saqueador, explotador y genocida, a diferencia de sus predecesores que eran muy diplomáticos, que quiere decir HIPOCRITAS y ocultan sus verdaderas intenciones-acciones, al contrario este canalla con un descaro inusitado permanentemente declara su vocación de cabecilla del imperio.

Por esa razón los verdaderos, genuinos, originales y auténticos estadounidenses, los racistas, misóginos, homofóbicos y genocidas imperialistas, que se reclaman y se asumen como los herederos de la doctrina Monroe y de todo lo peor de este estado criminal, lo tienen en altísima estima y estuvieron y están más que dispuestos a seguir dándole el timón del país, porque consideran que sus trabajos, su propiedad, su estilo de vida están en inminentemente riesgo, a causa de los migrantes, chinos, musulmanes, homosexuales, mujeres, países que rompen con las cadenas de la esclavitud y un largo etc. no olvidemos que en situaciones de peligro algunas especies perciben todo como enemigos, de modo que resulta muy razonable que ese tipo de estadounidenses queriendo regresar a aquel gran país que impuso al mundo su lógica de perversa dominación y esclavitud, lo sientan, piensen y tomen como el Mesías, ese que los hará volver a hacer que América, léase EEUU sea el número uno, sea primero América, el mejor del mundo, aunque sucumba el vecindario, su patio trasero, el mundo entero.

En esa lógica no es raro que pese a la muy grave situación en la que se encuentra ese país en todos los ámbitos le vuelvan a dar un segundo mandato, pues esa parte la sociedad estadounidense al sentirse en peligro por ese levantamiento, sin duda alguna saltará al vacío, confiándole  al gran dictador el timón de ese acorazado que está zozobrando, recordemos que hay especies que prefieren el suicidio al cambio, en todo caso Estados Unidos ha de sucumbir en la ignominia, antes que transformase en la Patria de todas y de todos los que claman JUSTICIA.

En ese contexto más que complejo el establecimiento, se sabe en peligro, pues han aflorado con gran claridad todas las muy putrefactas lacras y contradicciones de que está constituido, por todos lados se manifiestan la exclusión, marginación, discriminación, explotación y la injusticia, en una sociedad cuyo coeficiente de Gini indica que el nivel de desigualdad, en ese país que fue en algún momento el más rico, desarrollado, poderoso etc. del mundo hoy está en los peores lugares, o si lo contrastamos con el índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se puede apreciar con terror que prácticamente, para la mayoría de la población estadounidense no hay, no existen las condiciones más elementales para vivir con niveles mínimos de bienestar y claro muchísimo menos de dignidad, de manera que son vergonzosamente equiparables a los de México, Perú, Colombia, Chile, Honduras, Brasil, y otras colonias yankees.

Por lo que en los pensamientos de Trump,  volver a hacer grande a América, léase los Estados Unidos solo hay un camino y si somos congruentes con la historia ese país solo fue grande por el terrible nivel de saqueo, robo, genocidios e injusticias perpetradas contra todos los países del orbe, hoy no lo son porque dilapidaron en drogas, lujos, alcohol, mansiones, autos, comilonas faraónicas y guerras todo lo asaltado, pero también y eso es muy importante porque otros países, otros Pueblos no han perdido la dignidad, no han dejado de luchar, se le ponen al tu por tu, pero la esencia del quehacer político, diplomático, económico, cultural, religioso y militar del presidente es totalmente acorde a la esencia, al espíritu imperialista de ese Estados Unidos que fue, que ya paso, que está feneciendo y que definitivamente no volverá.

En este punto los mandamases yankees se espantan por las gesticulaciones, gritos, impulsos, improperios y estupideces de su presidente y por ello les urge descalificarlo, despreciarlo, minarlo y finalmente volarle la tapa de los sesos, eso ya lo veremos, no la tienen fácil pues éste es una bestia superior de caza y seguro que hará hasta lo imposible por continuar en el poder, ese poder que le dieron fraudulentamente los poderosos en las elecciones pasadas pues como bien sabemos perdió las elecciones frente a la psicópata de la clinton.

Por todo lo anterior podemos afirmar que Trump es el mejor exponente de lo que ha sido y es el espíritu y la esencia del imperio yankee, nunca ninguno de sus expresidentes lo dijo tan clara, franca y frontalmente, eso les gusta a millones de estadounidenses serios que no se avergüenzan de ello y al contrario lo se enorgullecen , pero el sistema ya está tratando de borrar esta desagradable página de la historia para salvarse y para ello harán lo que sea, ya vimos que en algún momento pusieron hasta un imperialista negro que invadió siete países y deporto a más de 15 millones de latinos a los que les prometió una reforma migratoria que nunca llego, pero ahora tienen otra carta, otra vez un demócrata, que si vemos incluso de manera superficial la historia en realidad es solo otro tentáculo del mismo monstruo, ese sistema político, económico y social imperialista, pues su comportamiento es muy idéntico.

Por esta razón resulta tan importante el movimiento antirracista que en estos días va floreciendo por toda esa desunida unión que es la suma de robos, despojos, invasiones y otras tropelías, con el riesgo de explotar en más de 57 países, esto será una verdadera tragedia humana, pues son inenarrables los odios, intereses, venganzas, tristezas, ofensas y cuentas pendientes por saldar, eso solo lo puede resolver el Pueblo estadounidense aprovechando esa extraordinaria diversidad cultural, para  hacer una verdadera revolución en la que sean llevados al juicio final los enemigos de la humanidad, los imperialistas, los oligarcas y sus lacayos mercenarios de todo tipo.

Ningún presidente, ni siquiera el soberbio del trompas se mandan solos, en realidad cada uno a su modo, a su estilo, siguiendo sus propios instintos responden al sistema político estadounidense que esta encima de ellos, son lacayos del estado profundo, ese que es la esencia del imperio yankee, de modo que Culpar, al trompas de loco o de pendejo es la coartada perfecta para tratar de exculpar al sistema capitalista, imperialista, misógino, racista, homofóbico y genocida yankee, estamos en las manos del Pueblo estadounidense que se está levantando en contra de la injusticia más brutal que hayamos padecido a lo largo de la historia de la humanidad, a los Pueblos del mundo nos toca ser solidarios, ocupar las embajadas de ese país, denunciar todos sus crímenes, ocupar las empresas de sus empresarios explotadores, salir a las calles del mundo y romper el yugo de la esclavitud, lo otro solo será una vil trampa y los demócratas salvaran otra vez al imperio.

Evangelio Santos Cruz

Aquí abajo unas cuantas ligas por si alguien aun quiere indagar un poco más sobre la historia del imperio.
  
  • https://unmundodeluz.wordpress.com/2013/10/18/el-genocidio-de-los-nativos-americanos/.  
  • https://www.aa.com.tr/es/pol%C3%ADtica/el-papel-de-eeuu-en-los-cambios-de-r%C3%A9gimen-en-am%C3%A9rica-latina/1406081
  • https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/colonizacion-de-pueblos-indigenas-en-estados-unidos-41971
  • https://unmundodeluz.wordpress.com/2013/10/18/el-genocidio-de-los-nativos-americanos/
  • https://www.larazon.es/cultura/20200601/nce5wcivfbbtbncrbssd2tcmhy.html?outputType=amp&__twitter_impression=true
  • https://es.news-front.info/2020/05/30/esto-acaba-de-comenzar-el-new-york-times-anuncia-el-comienzo-del-colapso-estadounidense/#.XtKVsUElWsg.facebook.
  • https://www.aa.com.tr/es/pol%C3%ADtica/el-papel-de-eeuu-en-los-cambios-de-r%C3%A9gimen-en-am%C3%A9rica-latina/1406081
  • http://www.granma.cu/mundo/2019-04-30/la-historia-de-las-intervenciones-de-estados-unidos-en-america-latina-y-el-caribe-30-04-2019-16-04-08
  • https://www.voanoticias.com/estadosunidos/muere-billy-graham-evangelista-presidentes.
  • https://www.voanoticias.com/estadosunidos/muere-billy-graham-evangelista-presidentes

 olaesperanza03@gmail.com

sábado, 2 de mayo de 2020

A flor de piel



Por Carolina Vásquez Araya:

Mirar hacia la calle desde la ventana, una parte de esta rutina recién adquirida.

6 de la mañana: Me despiertan la Pelusa y la Mimi algo impacientes y mirándome directo a los ojos, en espera de una señal de vida para comenzar a mover la cola y saltar de la cama. Sé muy bien que podría quedarme entre las sábanas porque no hay planes para hoy. De hecho, hace más de 6 semanas que no hay planes para el día; pero igual, con una persistencia encomiable, he insistido en darle un sentido positivo al encierro creando pequeños desafíos domésticos. Aunque agradecida por el privilegio de tener un techo y comida suficiente -mucho más que millones de personas cuyo día se inicia con el estómago vacío, en la incertidumbre y la necesidad- no puedo dejar de mirar con desconfianza al futuro inmediato.


Después de la invasión inicial de noticias y de sentirnos catapultados hacia una vorágine de información contradictoria cuyo efecto inmediato ha sido una profunda desconfianza hacia los medios y las fuentes oficiales, hemos pasado a la etapa del cedazo, en donde intentamos sin mucho éxito separar la paja del grano y darnos pequeños espacios de silencio mediático para no sentir, no saber y no ser absorbidos por la tensión y el temor natural al caos y a la desinformación. De todos modos, no siempre se puede ser tan racional cuando se trata de conservar la vida y el sentido común.

He pasado mi vida entera luchando por creer en conceptos tan elusivos como la justicia y el bien común y también he trabajado duro para tener la libertad de expresar mi pensamiento. A pesar de haber transitado por entornos de enorme incertidumbre política y de grandes fosos de inequidad social, todavía intento convencerme de la capacidad humana para experimentar algo parecido a la solidaridad, pese a las evidencias constantes de que en el fondo nuestra naturaleza nos hace egoístas y persistentemente impermeables al dolor ajeno.

Por esa necesidad de búsqueda de los motivos de tanta desigualdad, he llegado a conocer de cerca la miseria de quienes son considerados por las élites como un recurso indeseable pero necesario para acrecentar su riqueza. En el otro extremo del espectro, he tenido la oportunidad de constatar cuánto desprecio destilan esos núcleos privilegiados por quienes nunca han tenido las oportunidades ni los medios para superar su condición de pobreza, pero también cómo manipulan los conceptos para convencerse y convencer a otros de la inevitabilidad de las distancias sociales; como si estas nunca hubieran sido diseñadas y construidas a propósito.

Hace apenas unas semanas, creía que la pandemia nos equiparaba. Profundo error. Las nuevas condiciones comienzan a revelar hasta qué punto estamos distanciados frente a un enemigo común y cómo esta amenaza, supuestamente universal, se transforma en otro sistema de selección en donde los más pobres y los más vulnerables serán siempre los más castigados. Poco a poco, el mapa se define y las clases dominantes muestran la esencia de su codicia al aferrarse al poder y concentrar la toma de decisiones, afectando a millones de seres humanos alrededor del planeta. Ante ese poder prácticamente ilimitado, somos apenas un murmullo distante, una masa anónima con la impotencia y la rebeldía a flor de piel.

6 de la tarde: Termino el día con la sensación de no haber realizado ninguna tarea esencial. Me he empeñado en refugiarme en el no saber, como si esa barrera contra la especulación, la desinformación y la manipulación mediática pudiera, de algún modo, protegerme contra un enemigo ubicado al otro lado de la puerta de mi casa. Y vuelvo a mirar por la ventana, esperando que no llegue.

La amenaza sanitaria que nos rodea, también nos discrimina.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 8 de abril de 2020

Colombia y Estados Unidos, las dos puntas del laberinto: Drogas, corrupción y política



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Tal vez no haya una “actividad comercial” donde la ley madre del capitalismo, la de la oferta y la demanda se manifieste con tanta precisión como en el narcotráfico. La demanda y la oferta de drogas se han relacionado de manera óptima para dar la eficiencia infinita que a través del tiempo ha mostrado esta actividad, creciendo permanentemente desde los años 80 del siglo pasado, haciéndose tan lucrativa que no habido manera de interrumpirla.


Como apunta Alain Labrousse en su interesante libro “Geopolítica de las drogas” el final de la guerra fría trajo la “democratización” de los estupefacientes que comenzaron a ser utilizadas como instrumento en la mayoría de los conflictos.

Pero, en la relación droga-conflicto el papel fundamental lo juega el factor de los beneficios, en particular en lo referido a la cocaína y el opio. Estados Unidos ha estacionado su ejército en los dos países para asegurar un tráfico ordenado y controlado. Así, desde su invasión a Afganistán en 2001 y del inicio del Plan Colombia a fines del siglo pasado, la producción, transporte y distribución del opio producto de la amapola y la cocaína proveniente de la coca, ha crecido exponencialmente desde estos dos países, mayores productores mundiales de esas sustancias respectivamente.

Según Labrousse, citando fuentes de Naciones Unidas el aumento de los beneficios viene dado por los obstáculos a vencer para trasladar la droga desde el país productor hasta el consumidor. Dicho de otra manera, el control de los intermediarios encarece el costo, de esta manera, por ejemplo para producir 1 kg. de cocaína colombiana en 2005 se necesitaban 200 kg. de hoja de coca que le significaba al campesino 400 dólares. A partir de ahí se inicia el ciclo: 1 kg. de pasta base costaba 800 dólares; 1 kg de clorhidrato de cocaína a la salida del laboratorio, 500; 1 kg de clorhidrato pagado al exportador colombiano, 5.000; 1 kg. pagado al importador al por mayor en Miami, 10.000; precio al por mayor en New York, 15.000; la venta al menor generaba ingresos de entre 150.000 a 500.000 dólares por el mismo Kg. de cocaína.

Al campesino le queda entre 0,00027 y 0,00080 de la ganancia total, a su vez el exportador colombiano (ahora mexicano) obtiene entre 0,01 y 0,03% del valor final del producto. Es decir, más del 99% de los ingresos que genera el tráfico de cocaína queda en Estados Unidos. Valdría la pena preguntarse ¿dónde está ese dinero?

La única vez en la historia que el gobierno de Estados Unidos intentó hacer una investigación seria respecto del flujo de dinero del narcotráfico por su sistema financiero fue en 1979 cuando ante el incremento de la entrada de capital en la banca de Miami, planificó la “Operación Greenback”, cuyo objetivo era supervisar los bancos norteamericanos que manejaban el dinero de las drogas. La operación fue cancelada sin explicaciones en 1982 por el zar anti drogas George H.W.Bush durante el gobierno de Ronald Reagan. Evidentemente una investigación a fondo hubiera hecho pública la colusión de los propietarios de la gran banca del país con el narcotráfico. Nunca más se ha vuelto a hablar del tema.

En una amplia investigación del periodista mexicano J. Jesús Esquivel materializada en su libro “Los narcos gringos” se explica porque jamás se habla de carteles estadounidenses de la droga, simplemente no existe una estructura piramidal ni capos como en Colombia o México. Eso no significa que no haya estructuras delictivas operando para distribuir las drogas, si las hay, solo que en Estados Unidos, se llaman brokers.

El broker es una persona que actúa de manera independiente como intermediario entre el productor y el distribuidor o vendedor a cambio de una cuota del producto. La particularidad del broker del narcotráfico es que no tiene lealtades específicas, trabaja con el que mejor le pague.

Esquivel entrevistó a Oscar Hagelsieb, agente especial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos quien le informó que en ese país este negocio no es tan estructurado como en México, pero que al no existir carteles, su estructura es más compleja, porque se encargan del transporte, distribución y venta de las drogas dentro del país. El broker siempre opera fronteras adentro, la responsabilidad de ingresar la droga es del cartel mexicano o colombiano, por eso cuando se logra capturar un cargamento en la frontera o en el mar, nunca hay ciudadanos estadounidenses involucrados Según Hagelsieb, los carteles dejan la droga casi siempre en “casas de zonas urbanas de la clase media alta de los estados de la frontera sur: California, Arizona, Nuevo México y Texas…”

Este agente se queja de que los brokers actúan con facilidad gracias a los medios de comunicación, a los libros que se escriben sobre el narcotráfico y a las películas y series de televisión o telenovelas que nacen del contenido de libros que le enseñan a los narcotraficantes estrategias para actuar y evadir la ley.
Hagelsieb admite sin vacilaciones que la narco corrupción no es un fenómeno exclusivo de Colombia o México, en Estados Unidos también existe. Y afirma contundente que “ sin corrupción del narcotráfico, no habría drogas en las calles estadounidenses o por lo menos no en las mismas cantidades”. Califica este fenómeno como un “problema grave” en su país.

En el libro de Esquivel se afirma que los narcos gringos y mexicanos “tienen en sus nóminas a agentes aduaneros de Estados Unidos, de la patrulla fronteriza, de la DEA y de las policías locales; si esto no fuera una realidad, sólo entrarían en la Unión americana los narcóticos que pasan sin ser detectados por las regiones de la frontera más inhóspita…”

Así, el libro permite comprender una infernal mezcla de narcotraficantes, autoridades corruptas, consumidores y medios de comunicación que desde diferentes escenarios coadyuvan a mantener el negocio. No hay duda que hay policías honestos que han luchado e incluso han dado la vida combatiendo al flagelo, pero el principal enemigo contra el que chocan es el de los altos intereses de corporaciones financieras y de otro tipo que necesitan sostener un mercado hoy imprescindible para la economía de Estados Unidos. Las casi 80 mil personas muertas al año por consumo son solo un daño colateral calculado que además el país necesita para justificar el mantenimiento de sus bases militares y del Comando Sur de las fuerzas armadas de Estados Unidos a fin de sustentar su política agresiva e intervencionista en la región.

Eso es lo que ocurre del lado de la demanda, en el otro extremo, el de la oferta, la situación no es muy auspiciosa. Precisamente, el consumo y la disponibilidad de cocaína en Estados Unidos han seguido creciendo como consecuencia de la expansión de los cultivos ilícitos y la producción de droga en Colombia. Desde el año 2013 se ha producido un incremento sustancial en este sentido. La producción mundial de cocaína en 2016 alcanzó el nivel más alto jamás registrado, con unas 1.410 toneladas.

Esto llevó al gobierno de Estados Unidos a decir en octubre de 2017 que  la cocaína de Colombia seguía siendo una "amenaza" para Estados Unidos, donde según la DEA su disponibilidad y consumo había aumentado "significativamente" en el último año, al anticipar un fortalecimiento de las mafias colombianas en el corto plazo. Según el informe, el número de hectáreas de coca en el país aumentó en 11% durante 2017, para llegar a 209.000, cifra que constituye un récord histórico.

Por su parte, el Informe Mundial sobre Drogas de la ONU en 2018 expone que “la producción y el mercado mundial de opio y cocaína se encuentran en máximos históricos”. El informe destaca que la producción "estuvo mayormente liderada por el incremento de la elaboración de cocaína en Colombia, que produce cerca del 70% de la cocaína mundial". Para la década de 2008 hasta 2017, asevera el informe, se registró un aumento del 50 % en la producción de cocaína, alcanzando un récord de 1.976 toneladas. Un claro crecimiento si se compara con la cifra dada por la DEA para el año anterior.

El informe de “Monitoreo de Territorios Afectados por Cultivos Ilícitos 2017” revela que las áreas netas con cultivos de coca en Colombia, calculada en 2016 a 2017, aumentó 17%, pasando de 146.000 hectáreas a 171.000 hectáreas. En el año 2019 llegó a 212.000 hectáreas

William Brownfield, un ex diplomático estadounidense vinculado al sector más extremista del Departamento de Estado donde llegó a ser Subsecretario para Asuntos Internacionales de Drogas y que siempre manejó este asunto a partir de criterios políticos  en una entrevista con el periodista Sergio Gómez Maseri para el diario el Tiempo de Bogotá  en octubre de 2017 reconoció que Estados Unidos ha tomado variadas medidas a lo largo del tiempo para evitar el ingreso de drogas a su territorio pero siempre ha sido infructuoso: “… lo intentamos en los 80 sellando la entrada por el Caribe con aviones y guardacostas. Se redujo bastante, pero los narcos decidieron moverse entonces a la izquierda, hacia Centro América y México”. Nótese cuando dice a la izquierda”, se refiere al oeste, se alejaron de Venezuela, cuando la DEA los quiso hacer volver, llegó Chávez y nunca más se pudieron acercar con eficacia. Lo dicen todos los informes de la ONU y de la misma DEA

A continuación, Brownfield afirmó que en ese momento [año 2017] su país tenía una muy buena relación de trabajo con México, que es donde se está produciendo la droga que llega a Estados Unidos. En la misma entrevista aseguró que en Estados Unidos “la demanda no ha crecido de manera significativa en estos cuatro años. Ha crecido entre un 20 o 30%, comparado con el 2013, frente a un aumento de más del 200% de la producción”. Es decir para este alto funcionario del gobierno de Estados Unidos que el consumo de drogas crezca solo un 20 o 30 % es visto como un éxito. De ahí que afirmamos que los muertos por el consumo de droga sean aceptados como  un daño colateral necesario.

En todo caso, valdría la pena preguntarse por qué si la DEA afirma que el 90% de la cocaína que ingresa a Estados Unidos proviene de Colombia, Brownfield asegura que la producción ha aumentado 200% y el consumo solo 20 o 30%, ¿quién está mintiendo o al menos falseando las cifras? ¿Brownfield y el Departamento de Estado o la DEA?

En ningún momento de esta larga entrevista, Brownfield que profesa un odio irracional hacia el el gobierno de Venezuela, y que ha llamado a derrocar al presidente Maduro por cualquier medio, en ningún momento menciona a Venezuela ni en lo referido a producción, tampoco en cuanto a transporte o distribución.

En este sentido, desde el año 2017 las alarmas se habían encendido en otras latitudes. El Departamento de Estado ubicó a Colombia en un informe como el primer productor mundial de cocaína, responsable del 90% de la droga que llegaba a Estados Unidos. Dice en una de sus partes: “Los cultivos de coca en Colombia aumentaron un 39% en 2014 y 42% en 2015. Pasó a 159.000 hectáreas, uno de los máximos récords. Un aumento de casi un 100% desde 2013. (...) El número de muertes por sobredosis en Estados Unidos por cocaína en 2015 fue el más alto desde 2007”.

Se ha incrementado tanto la demanda de drogas que el presidente Donald Trump se ha visto obligado a pronunciarse sobre el tema. Sorprendentemente primero señaló su descontento con los escasos resultados de su homólogo colombiano Iván Duque en la disminución del tráfico de drogas ilícitas hacia Estados Unidos y, segundo, amenazó a México con la imposición de aranceles a los automóviles y el cierre de la frontera, si en el plazo de un año no se acaba el tráfico de drogas hacia su país. En ambos casos cuenta con cifras que sustentan sus argumentos, lo que no ha podido hacer con Venezuela, a la que se refiere con una retórica política intervencionista que pretende usar el tema de las drogas y la putrefacción de la sociedad estadounidense que él mismo reconoce, como instrumento de amenaza, chantaje y presión.

En el caso de la oferta, también responde a criterios económicos y se forma de vida de las fuerzas armadas colombianas que reciben ingentes recursos sin control para su ineficaz lucha contra el narcotráfico. El veterano periodista colombiano Francisco Thoumi afirmó en un artículo para la revista Semana en mayo de 2019 que la producción de cocaína en Colombia durante los últimos 40 años se había aceptado como algo obvio, partiendo de la idea de que mientras haya demanda por cocaína en algún lugar del mundo, siempre habrá oferta. Por consiguiente, “¿si alguien la va a producir, por qué no nosotros?”.

En esto de la relación imprescindible entre oferta y demanda de drogas se debe recordar el razonamiento de Gustavo Díaz Ordaz quien fuera presidente de México entre 1964 y 1970, cuando dijera: "Si México es el trampolín de la droga, es solamente porque Estados Unidos es la piscina”. Solo basta sacarle el agua y el trampolín quedará inhabilitado.
sergioro07@hotmail.com

sábado, 28 de marzo de 2020

Debe saber Estados Unidos…



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Como una suerte de bestia hibrida bicéfala, en que una de sus cabezas es la de Dios y la otra de un sheriff del lejano oeste de las películas que protagonizaba John Wayne a mediados del siglo pasado, William Barr, fiscal general de Estados Unidos desenfundó su revólver para aplicar la justicia divina que todo dirigente imperial estadounidense cree tener para juzgar a cualquier persona sobre la tierra que no se arrodille ante la fuerza letal de su superior estupidez.


El caso no pasaría de ser una anécdota más dentro de la continuada, insensata e ineficaz política de sanciones que estados Unidos aplica contra 37 países en el mundo si no fuera porque William Barr un frustrado agente de la CIA, cuya mayor ambición era llegar a ser Director general de esa agencia de inteligencia, tiene antecedentes en esto de dictaminar fantasiosas acusaciones sin pruebas, para después, moviendo su segunda cabeza ofrecer recompensa por la vida de cualquier jefe de Estado.

Barr que en la CIA trabajó en la oficina de asuntos de China, siendo asesor legal de la Casa Blanca, en tiempos del presidente George H.W. Bush creó los instrumentos “legales” para justificar la invasión a Panamá, el asesinato de cientos de civiles y la captura del General Manuel Antonio Noriega, comandante en Jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá. En este caso ofreció un millón de dólares de premio por la captura del líder panameño.

En esa ocasión, Barr argumentó por escrito que el FBI podría ingresar en cualquier país sin autorización de su gobierno para detener un fugitivo buscado por la justicia de Estados Unidos por cargos de narcotráfico o terrorismo, incluso violando el derecho internacional.

Años después el mismo Barr, ya como Fiscal General Adjunto, durante el mismo gobierno, en el año 1991 dio justificación legal a la invasión de Estados Unidos en Irak. No fue en esta ocasión, pero posteriormente, durante la segunda guerra del golfo en 2003, Washington ofreció 25 millones de dólares por Saddam Hussein y 15 millones por cada uno de sus dos hijos.

De la misma manera, ofrecieron un millón de dólares por Muamar Gadafi en 2011 previo a su captura y muerte cuando la sicópata perdedora en las últimas elecciones de Estados Unidos sonriendo dijo “Fuimos, vimos y él murió” haciéndose cargo publica e impúdicamente del asesinato del jefe de estado Libio.

Visto desde esta perspectiva, se podría asegurar que la invasión de un país por Estados Unidos puede ser antecedida por el ofrecimiento de una recompensa monetaria por la captura del jefe de Estado.

De ese tamaño es la declaración del comunicado de este asesino serial que funge como fiscal general de Estados Unidos. En esa perspectiva, esta acusación contra el presidente de Venezuela, 11 funcionarios públicos y dos asalariados del gobierno de Estados Unidos debería ser tomada como una declaración de guerra, si se considera que la única posibilidad de “resolver” exitosamente este problema, es venir a buscar al presidente con una fuerza militar poderosa que no escatima en causar gigantescas pérdidas de inocentes vidas humanas, como lo atestiguan los casos de Panamá, Irak y Libia. En estos dos casos además hoy, 17 y 9 años después respectivamente, siguen muriendo ciudadanos como consecuencia de las invasiones de Estados Unidos y la OTAN.

En la rueda de prensa que hizo Barr en la que como juez divino no aportó ninguna prueba y ante la pregunta de una periodista dijo que este era el mejor momento, en medio de la pandemia para hacer este anuncio, respondió que: "Este es el mejor momento porque los venezolanos necesitan un Gobierno capaz de afrontar la pandemia”

Evidentemente se confundió de país, debió decir en realidad: "Este es el mejor momento porque Estados Unidos necesita un Gobierno capaz de afrontar la pandemia”. Es sabido que a través de la historia, siempre que Estados Unidos afronta una crisis interna, recurre a una acción internacional para ocultar la situación a su fácilmente engañable opinión pública.

En el momento de escribir este artículo en Venezuela hay 107 contaminados, 31 recuperados y un fallecido, esto significa 4 casos por cada millón de habitantes, una tasa de mortalidad de 0,009 y una tasa de recuperación de 28,09%. Al mismo tiempo, en Estados Unidos hay 82.201 casos, 428 recuperados y 1.174 fallecidos que representan 252 casos por millón de habitantes, una tasa de mortalidad de 1,43% y una tasa de recuperación de 0,52%. ¿Quién necesita un gobierno capaz de afrontar la pandemia, señor agente frustrado de la CIA?

Pero, en el trasfondo esta noticia que pretende trasladar el centro de atención mundial del desastre producido por la ineptitud de Trump y su gobierno en el manejo de la pandemia intenta ocultar dos problemas mucho mayores.

El primero, el desprestigio casi terminal del gobierno de Colombia, que ante el total desenmascaramiento de los incesantes hechos de corrupción que brotan todos los días, el resguardo cotidiano de los paramilitares como fuerza de choque de reserva de las fuerzas armadas, la incapacidad para solucionar los grandes problemas sociales se ha venido a sumar el vínculo directo de Álvaro Uribe e Iván Duque con el narcotráfico como vehículo para ganar las elecciones y sostenerse en el poder.

El segundo aún peor: el tema central de controversia en la campaña electoral de Estados Unidos es el tema de la salud, en casi todos los demás y en especial el de la política exterior, republicanos y demócratas tienen casi plena coincidencia.

El eje de la confrontación electoral es el tema de la salud, y cuando Trump se acercaba a una segura victoria en noviembre, el coronavirus se ha atravesado en su carrera, pudiendo llevarla a una pasmosa derrota. Incluso, quien con mayor radicalidad ha planteado la necesidad de una profunda reforma de la salud ha sido Bernie Sanders, insistiendo en la incapacidad del sistema de salubridad pública para prestar atención a la mayoría de los ciudadanos. Y lo dijo antes de la aparición del coronavirus. Lamentablemente, la vida le dio la razón, y digo lamentablemente porque han fallecido más de mil ciudadanos que con los dos meses que dio China para prepararse y la gran cantidad de recursos que tiene el país hubieran podido salvarse.

Ahora Trump, conociendo su país pretende comprar los votos de los atribulados estadounidenses a quienes les quieren llenar el bolsillo de un dinero que no saben si van a poder usar porque a lo mejor antes estarán muertos.

El coronavirus puede hacer renacer a Bernie Sanders de las cenizas, disputar y vencer a Joe Biden e incluso al mismo Donald Trump. Hasta ahora han fallecido 1.174 ciudadanos estadounidenses, no se sabe cuántos más lo harán, pero el coronavirus pudiera ser la tumba política del presidente de Estados Unidos.

Entonces, su imperial reacción natural es agredir, es invadir, es amenazar suponiendo que la generación de terror derivará en su sobrevivencia política y en su mantenimiento en el poder. No hay intimidación alguna contra el liderazgo del país que pueda impedir que Venezuela salga adelante, derrote el coronavirus y avance hacia un futuro luminoso.

Estados Unidos declaró la guerra, Venezuela debería responder con la misma dureza, utilizando todos los instrumentos que concede la Constitución para actuar en condiciones de guerra. Ello lamentablemente ocasionará alteraciones en la vida política interna, pero debe saberse que es eso lo que proponen quienes claman por una intervención militar y por el incremento de las sanciones.

Esta situación me hizo recordar el año 1820 cuando Bolívar para evitar que siguiera produciéndose muerte y destrucción, a pesar de tener virtualmente ganada la guerra, aceptó negociar con el jefe español Pablo Morillo. Éste, pensando que los patriotas lo hacían por debilidad pretendió imponer condiciones. La respuesta del Libertador fue contundente: “Si V.E., adelanta sus posiciones, pensando venir a dictar las condiciones de este armisticio, yo aseguro a V.E. que no lo aceptaré jamás y que V.E. será responsable ante la humanidad y su nación, de la continuación de esta sangrienta lucha, cuyo resultado final será la emancipación de toda la América, o su completo exterminio, si aún se puede someterla”.


sábado, 5 de octubre de 2019

Cambios profundos en la correlación de fuerzas en el Medio Oriente



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El contundente golpe asestado por el ejército yemení en alianza con el movimiento popular Ansarolá en la profundidad del territorio saudí, específicamente en la provincia de Najrán que junto a las de Asir y Jizán configuran el borde fronterizo entre Yemen y Arabia Saudí, viene a configurar un septiembre victorioso para las fuerzas hutíes que defienden su país de la invasión.

Más allá del esfuerzo de los medios transnacionales de desinformación y las altas autoridades estadounidenses y europeas que -sin mostrar pruebas- han acusado a Irán de ser el autor del ataque a la mayor refinería de petróleo del mundo, la monarquía saudí, sus aliados y el gobierno de Estados Unidos saben que la reciente operación denominada “Victoria de Dios” marca un punto de inflexión en el devenir de este conflicto, sobre todo en la perspectiva del fin de la agresión a partir de la derrota militar de Arabia Saudí y el ejército mercenario que ha contratado para llevarla a cabo.


Después de una brillante planificación militar en la que indudablemente el trabajo de inteligencia jugó un papel fundamental, dada la certeza de los golpes propinados, la operación concluyó con el aniquilamiento total de tres brigadas de infantería motorizada conformadas por 12 mil efectivos y la captura de parte importante de su armamento y equipos incluyendo vehículos de trasporte de tropas, logística y blindados. Así mismo, fueron detenidos miles de soldados, oficiales y altos mandos militares de origen saudí además de sudaneses y mercenarios de varios países.

Vale decir que la provincia de Najrán es habitada en su mayoría por la tribu Banu Yam que profesa la corriente chií del islam, la misma de los hutíes, de ahí la fuerte identificación religiosa entre ambos que supera una posible contradicción nacional que en este caso -como se sabe- tiene carácter artificial, pues fue creada por la fuerza por la familia Saúd al no haber podido derrotar y dominar a los Banu Yam a pesar de los grandes esfuerzos realizados al efecto, creando por el contrario una oposición contra la dinastía saudí que explica su acercamiento a los hutíes. En esta ocasión, eso se manifestó a través del aporte de información sobre lo que consideran el enemigo común y el apoyo a las fuerzas armadas yemeníes que incursionaron hasta 150 km. en la profundidad del territorio saudí.

No obstante, las implicaciones directas que estas últimas dos acciones de los hutíes en Arabia Saudí han tenido para la monarquía, ellas se deben insertar en un análisis más amplio que explique por qué ahora y no antes fueron realizadas tales operaciones, toda vez que los analistas que se especializan en el estudio de la región afirman que el ejército yemení y el movimiento popular Ansarolá tenían estas capacidades desde mucho antes.

En realidad, el plan estratégico de las fuerzas yemeníes se ha estructurado en dos fases, la primera ya cumplida se basó en el ataque a aeropuertos, bases militares y aéreas en el territorio saudí. Ahora, se ha pasado a una segunda fase caracterizada por operaciones de mayor envergadura encaminadas a golpear el corazón de la estructura económica, financiera y militar del reino.

En ese contexto (aunque verificado unos días antes), la monarquía destituyó al ministro de energía, nombrando en su lugar a Abdulaziz Bin Salmán Bin Abdulaziz al Saud miembro de la familia reinante (en este caso un hijo del rey) en esa responsabilidad por primera vez en la historia, con el evidente designio por parte de la casa real de tomar control directo de la industria energética del país. Sólo unos días antes, el ex ministro también había sido depuesto como presidente de la compañía estatal petrolera Aramco, en lo que se ha interpretado como un paso hacia la privatización de la empresa y su salida a la bolsa.

Así mismo, con este paso, la monarquía intenta tomar medidas para elevar nuevamente los precios del petróleo a fin de hacer más atractivo el proceso de privatización de Aramco que en un primer momento podría significar el ingreso inmediato de hasta 100 mil millones de dólares a las arcas reales, bastante agobiadas precisamente por el despilfarro que ha significado la invasión a Yemen. Queda por ver como se vinculará el nuevo ministro con el sucesor designado con quien tiene una relación distante y una diferencia de 25 años de edad. En este contexto, los ataques yemeníes a la infraestructura energética saudí pueden hacer caer los precios de las acciones de la empresa, causándole un golpe inesperado para las finanzas reales.

Toda esta debacle en Arabia Saudí contrasta con los avances del bloque de la resistencia en las últimas semanas: por una parte Líbano se pronunció a favor de  sostener esta alianza; Hezbollah ha dicho que ante cualquier agresión a Irán, el bloque va a responder; así mismo, esta organización derribó dos drones israelíes que violaron el espacio aéreo de El Líbano y destruyó un vehículo militar israelí en territorio de este país, causándole graves bajas; las fuerzas armadas iraquíes y la presidencia de ese país por su parte, anunciaron que cualquier avión que viole su espacio aéreo será derribado, incluyendo los de Estados Unidos apoyando de esa manera a las brigadas populares Hashd al-Shaabi que habían sido amenazadas por Israel; igualmente Siria anunció que está negociando el sistema de defensa antiaéreo iraní Bavar 373, equivalente al S-300 ruso. En el mismo contexto tanto desde Gaza como desde Siria se han producido ataques con misiles contra las fuerzas militares israelíes en Palestina y en el territorio ocupado del Golán, todo lo cual es expresión de un cambio en la correlación de fuerzas militares en la región a favor del eje de la resistencia.

En una mirada más amplia, esta situación tiene incidencia directa en Estados Unidos y en su panorama electoral. En Afganistán, el acercamiento de Rusia e Irán al conflicto en la búsqueda de una salida negociada, obligó en primera instancia a Estados Unidos a seguir el mismo camino, pero la exigencia del destituido consejero de Seguridad Nacional John Bolton en sentido contrario llevó al presidente Trump a abandonar la mesa de negociaciones con el Talibán.

En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu no logró la mayoría en las elecciones y tiene enormes dificultades para formar gobierno, creando una suerte de parálisis interna que afecta la cotidianidad del Estado sionista, lo cual indirectamente también perturba a Trump en sus ambiciones reeleccionistas.
El presidente de Estados Unidos se ha manifestado en disposición de negociar con Irán, sin embargo, tanto su colega persa Hasán Rohani, como el máximo líder del país el ayatollah Alí Jamenei han dicho con mucha vehemencia que su país no va a dialogar mientras esté sujeto a las sanciones de Estados Unidos. Hoy, la fortaleza de Irán le permite ir a una negociación sin condiciones con Estados Unidos, sobre todo tras la salida de Bolton y la debilidad política interna de Netanyahu.

Estas circunstancias hacen prever que en una virtual negociación entre Irán y Estados Unidos no se va a hablar solo del retorno del primero al grupo 5+1, lo cual además  tendrá que hacerse de forma paulatina dada la baja credibilidad de Estados Unidos en el cumplimiento de los compromisos adquiridos, la potencia norteamericana también se verá obligada a tratar con el país persa la situación de Afganistán, Yemen y Siria, dándole a Irán el espacio que se ha ganado como potencia protagónica en la región.

El cuadro general es de superior acercamiento en el bloque de la resistencia y mayores contradicciones en el bloque pro estadounidense, sobre todo después de los ataques hutíes en las refinerías y en Najrán que además han significado un quiebre de la alianza de Arabia Saudí con los Emiratos Árabes que temen que estas acciones se comiencen a realizar en su territorio.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 2 de octubre de 2019

EEUU que saqueó el petróleo de Irak a cambio de sangre acusa de sed de sangre a Irán



Por Rolando Prudencio Briancon:
Otra vez la ONU ha vuelto a ser temeroso testigo de las temerarias actuaciones de los Estado Unidos ocurridas en el pasado, como son las actuales afirmaciones de su presidente Donald Trump quien ha instado en la 74 Asamblea de la ONU a que: “Ningún gobierno responsable debe subsidiar la sed de sangre de Irán”

Tal como ocurrió el 2003, cuando ignorando los informes de éste organismo; y hasta de la misma OTAN, que a decir del director de la oficina de información de esta organización, Robert Pszczel fue un “gran error” la invasión a Irak, aclarando que: “En teoría, también 28 países miembros de la OTAN pueden equivocarse, pero tienen menos probabilidad de cometer un error que un país, o dos, tres actuando por separado”, sentenció respecto a que una mayor cantidad de países hubieran sopesado la decisión de invadir Irak, si Washington hubiera consultado con la OTAN.



Así también el ex secretario de la ONU Koffi Anan aclaró en septiembre del 2004 que: “Desde nuestro punto de vista y el punto de vista de la carta de la ONU, la guerra fue ilegal”. Vale decir que aquel entonces la ONU estaba convencida que no existía pruebas contundentes para dar por hecho que Irak y el gobierno de Saddam Hussein poseyera las afamadas “Armas de Destrucción Masiva”, pues los informes de inteligencia de EE.UU., no eran contundentes, pero de igual manera; tanto EE.UU., Inglaterra y España estaban decididos a que contra viento y marea se cumpla lo que en la isla de la Azores estaba oleado y sacramentado para saquear el petróleo a cambio de sangre.

Posteriormente los propios organismos de la inteligencia norteamericana quedaron convencidos que las Armas de Destrucción Masiva ¡nunca existieron!, pero ni el genocida de George Bush, ni Aznar, ni Blair hasta el día han respondido por sus actos.

Es cierto que Trump no fue parte de aquella vil e infame invasión a Irak, pero hoy tiene la oportunidad de demostrar que como él mismo afirmó: “Sólo los más valientes pueden hacer la paz”; que para que aquellos crímenes de la genocida guerra contra Irak -¡1 millón de muertos!- no queden en la más insultante impunidad, tenga la capacidad de enjuiciar a Bush; o por el contrario será él quien al paso que va termine pagando esa su falta de valentía, si es que la investigación iniciada por los Demócratas prospera para ser destituido, por la presión -congelamiento de cuentas- que ejerció sobre el gobierno de Kiev en Ucrania, cuando Trump ordenó que reabra la investigación de corrupción que involucra al hijo de su rival político, Joe Biden.

Realmente son patéticas las palabras de Trump pidiendo que: “Ningún gobierno responsable debe subsidiar la sed de sangre de Irán”, cuando ha sido los EE.UU., lo que ha sangre y fuego saquearon el petróleo iraquí, y a Trump no se le mueve un pelo.
prudenprusiano@gmail.com

sábado, 3 de agosto de 2019

La colonización, la independencia y el republicanismo en la penumbra

Por Mariano Sierra:

Los ancestrales forjadores de la independencia son los dignos de una celebración bicentenaria.

Dominación humana y económica han sido un leviatán circundante sin cesar haciendo acopio a instrumentalizaciones y procesos irracionales en nuestro devenir histórico como nación. Este proceder hizo su aparición en nuestro continente rompiendo lazos de convivencia a una comunidad floreciente de esta comarca indígena, y campesina que sobresale ajena al querer de un encuentro con la muerte y la desolación que ante la impotencia tuvo que resignarse a ser absorbida por el imperio ambicioso español que atravesaba un momento en descenso.


La llegada de un imperio en forma abominable, que no avizoro auge alguno, no ascendió en su destino.  Sin lugar a dudas la colonización, su invasión y destrucción, no obstante, las luchas indígenas, de etnias, de comuneros trataron dar inicio a un histórico social y político, consiguiendo solo el surgir de un neoliberalismo que no ha podido acallar las voces rebeldes donde la pedagogía y la liberación viven con la dinámica de un pueblo de libre pensamiento y la acción, en camino a la revolución de la esperanza.

La llegada de España a nuestra región fue una invasión pues aquí ya se encontraba una gran nación organizada, con su gobierno, sus costumbres, con su desarrollo. La invasión con su penetración intrusa y atropelladora llego para traernos el uso del poder dominante, el nepotismo, los sobornos, la corrupción y todo tipo de vicios, enfermedades y un sistema de gobierno que aun conservamos donde sobresalen los más abyectos procedimientos con impunidad abordo.

De ese encuentro de dos mundos se encubo una población, una semilla naciente de sangres diversas pues después bajo el esclavismo se unió la raza negra, y en su turbulento desarrollo, engendro elites criollos, cruzados, llenos de poder y ambición, brotando luchas, revueltas, emanando la revolución comunera que sentó bases de luchas, apabulladas por la traición del gobierno con el apoyo de la jerarquía eclesiástica. Los laberintos empezaron en la penumbra republicana en medio de batallas ideológicas, políticas y partidistas.

Y al decir de Marx, la historia se repite, pues el curso de la entropía no ha culminado. Ni la muerte de Bolívar logro contribuir a la unión.  Solo penumbras y nada más. La penumbra surge pues durante el proceso de descolonización que antes que querer un encuentro humano, se desplazó sin pena ni gloria a incorporar a nuestra región violencia, robo, aniquilamiento humano en forma mordaz que siguió creciendo con otros elementos como la corrupción, un poder sin control y otras conductas nefastas por parte de quienes quedaron al frente de la nación.

Esta reflexión busca abordar sucintamente nuestra historia y los acontecimientos ocurridos para que reaccionemos con conciencia nacional ciudadana contra quienes quieren realzar la gesta como la que nos dio la libertad real, buscando los ideales que fundan esperanza con espíritu humano y con prácticas de resistencia y existencia.
Discurramos las páginas de la historia acerca de aquellos que existen y que con sus resistencia y valor llevaron a la posibilidad una independencia que aun esperamos pues hoy son otros los actores que se han apoderado de estas tierras y ejercen poderes y circunstancias políticas de dominio, dominio dado por la corte a los invasores y a las elites criollas.

Desde hace más de 200 años quienes hoy recurren a los paros para defender sus derechos fueron los forjadores de la independencia, fueron los que acaudillados por Bolívar tejieron de gloria la Nación para dar cabida a la independencia.  Inicialmente, los aventureros de 1492 y después en nombre de la civilización dispusieron sus fusiles para despojarlos de su vida y sus riquezas a los indígenas de este continente de donde más tarde con ellos y los esclavos negros se daría la génesis de nuestro campesino, que de otro lado formo al criollo y después al mestizo.

Hoy, nuevamente el ánimo de lucha los acompaña para que se les haga justicia. Sus reclamos a través de la historia han sido simples ecos en los oídos sordos de los políticos. Contra el maltrato protestan la razón y la espiritualidad de los dueños verdaderos de la tierra... Los indígenas, los campesinos y los afros.
La Colombia colonial pareciera no asomar a nuestra historia presente.  La colonia marco la insatisfacción, la protesta y la inquietud revolucionaria de nuestra raza campesina acaudillada por el ímpetu libertador, raza producto de ese mestizaje que resistió y lo sigue haciendo y que es nuestro deber rescatar su historia por razones de justicia ante su sufrimiento histórico.

Todavía en nuestras cordilleras resuenan las pisadas de los ejércitos campesinos, se escucha el canto de independencia y el grito revolucionario de …Paso de vencedores. Hoy campesinos, indígenas y afro descendientes reclaman lo que sus antepasados les dieron con su valor y su sangre... La libertad.  Ellos los indígenas exigen lo que por derecho les pertenece por la indiferencia de los gobernantes de hoy, nepotistas usurpadores que han desconocido los derechos reales.

Para nadie es una duda que estos hombres generadores del pan de cada día les desconozcan sus derechos y justas peticiones. Y qué decir de la carencia de los mínimos derechos fundamentales como a la salud, a una apropiada educación, a una mínima seguridad social, a una modesta vivienda y a una recreación que les haga olvidar por poco tiempo la rudeza de su trabajo y en especial se constituya la gran agroindustria salvadora de nuestra nación.

 De sol a sol los vemos surcar el campo sin que tengan un día la ilusión de una pensión que les permita descansar de sus cruentas jornadas.  A ellos se les recuerda por lo escaso o la carestía del alimento o para obtener el voto con las promesas falsas politiqueras que como dice la canción…Ponerles un puente donde no existe rio. Para ellos no existe una política agraria seria y estructurada y por el contrario se les oprimen con los acuerdos de los TLC.

De esas raíces provenimos en su mayoría los colombianos avergonzándonos de ello, desconociendo la descendencia y el olor a tierra. Entonces no dudemos de nuestra extracción campesina y de la tradición del hacha y el machete que abrieron caminos y fundaron pueblos, de la ruana para amortizar el frio de las oscuras noches y las frías mañanas, del carriel para guardar sus sentimientos, sus ilusiones y esperanzas, de la mulera y el poncho cual banderas de paz, del bambuco con que conquistaron el corazón de la amada.
Que fácil olvidamos la memoria histórica, ella ha sido flor de un día, ella la historia desapareció de los programas de enseñanza para ser reemplazados por el olvido.  Con Nariño y Bolívar el ejército de los desarrapados como alguien los tildara sin importar su origen familiar o racial cual rebeldes con causa llevaron al país a la transformación social y política y en especial a la liberación de américa. Crisis, derrotas al final se superaron como se han de superar las crisis que hoy afrontan los hombres del azadón y la alpargata o del pie limpio tropezado por las piedras. Digamos que la lucha y el tesón y la estirpe libertaria son un legado que han mantenido con sus valores, sus principios, su espiritualidad, sus costumbres auténticas que sellan con sus heroicas jornadas de clamar justicia.

Las rabias del tiempo no han acabado las duras faenas de antaño y los incumplimientos del estado y los arrebatos de tantos terratenientes. Las exaltaciones por los derechos se alimentan de los procesos históricos que dieron luz a la libertad. Y como pago les hemos dado la indiferencia. Y como dijera el historiador Otto Morales Benítez de ese mestizaje revolucionario… Y que le dio vigor a un pueblo para levantar sus banderas en la cual ha confundido la dignidad del hombre… y añade…y que ahora vuelve a pedir a la existencia el derecho de reconstruir esa luz y de volver a tomar en sus manos esa bandera para seguir, en nuestra época Librando batallas contra todo colonialismo, económico y político…
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Y frente a la empresa emancipadora sucumbieron esperanzas pues no había nacido una conciencia ciudadana. Razas de esta comarca se enmarcan en cuadros de paz, de nobleza, de bondad, de servicio, de trabajo que como también dijera otro historiador como el maestro Luis López de Mesa…Apenas estaban untados de nación de patria siendo esa fuerza la que desenvolviera victoriosa un destino histórico……
De esa raigambre irrumpe el campesino colombiano, el indígena y el afro deprimido, olvidado, pero con la profunda grandeza de la raza que conquisto la tierra de sus sueños labrada con sus manos ásperas oliendo a tierra por el golpe del azadón y el machete sembrando en ella la semilla de la paz y recoger luego el pan de cada día para alimentar a todos sus hermanos de la patria.

El hombre hace la historia y nuestras razas coloniales trazaron hasta nuestros días el curso de una independencia. Pero toda revolución se dice tiene rostro de mujer y en esas luchas contra el imperio español la mujer jugo papel protagónico dentro de un silencio prolífico. El ímpetu femenino estuvo presente en las batallas proveyendo el alimento, haciendo de enfermeras, o ya surtiendo de armas al ejército y todo ese peregrinar pionero se hace más sublime con el compartir del proyecto libertario asumiendo con heroísmo su papel de compañera fiel y madre de los hijos.

Ante los paros y reclamos y los acuerdos se espera una solución justa que comprenda cambios en las estructuras del estado y de las instituciones que están relacionadas con las políticas agrarias. Pero el cambio no debe ir solo a las estructuras, sino a quienes las dirigen y tendrá sentido cuando los dirigentes modifiquen también sus conductas y acciones personales pues de lo contrario la situación seguirá igual como un nunca acabar y volverán los paros y reclamos.

Vuelven nuevamente a la palestra nacional los ancestros forjadores de luchas y en ese regreso dispuestos a enfilar sus baterías revolucionarias para conquistar su independencia de las nuevas colonias estatales y del extranjero, de empresarios y políticos que les están pisoteando sus derechos, sus principios y valores. Indígenas. Negros, mestizos, campesinos y raizales no puede ceder a sus derechos, no pueden ceder espacios ya conquistados. Las armas sociales que antaño nos dieron la independencia surgen en unidad de lucha, en unidad de patria, en unidad de formas de integración, de diálogos, de estrategias, de interrelación, pues sabemos que los colonialistas modernos trabajan bajo los principios de…Divide y reinaras. Entonces, de que paz se nos habla cuando no se ha empezado a construir por el principio…

Estos esbozos de los que nos dieron la libertad con su sangre, han sido tratados hasta el límite con la indiferencia y el trato humillante enmarcado con la muerte y el sometimiento y la negociación como personas que aún persisten dentro de un destino trágico del Trato letal campesino (tlc). Es vital resaltar su culto. Sus luchas y logros persisten como testimonio de supervivencia.

Paros, reclamos, denuncias de los sectores sociales del país como por ejemplo el de los campesinos, transportadores, educadores la salud, líderes sociales y otros movimientos, es un llamado para que nos inmiscuyamos en la contienda política como un deber social de participación para el bien común. Muchos eluden este vínculo en consideración disque a la corrupción de la política, pero es que lo corrupto no es la política sino aquellos profesionales que hacen de ella el modus vivendi para sus propios fines. Conque lucidez enjuiciamos a gobernantes, y políticos a escondidas, sin tener en cuenta que todos somos responsables de lo que juzgamos acomodando nuestra conciencia al dejar hacer, al dejar pasar.

El campesino colombiano, el indígena y el afro descendiente son la génesis de este país a quienes les hemos usurpado sus bienes y desconocidos sus derechos que no han tenido reposo en el tiempo y siguen bajo el yugo despótico sometidos a capa y espada por un estado que no reconoce sus reclamos o que si lo hace es para disimular sus mentiras o decir que no hay paros y después proclamar que tienen razón… Quien lo entendiera, suena cantinflesco, pero es la realidad pues las soluciones siguen esperando. Y la historia continua en la republica fallida hasta que vengan las elecciones para seguir prometiendo por sus votos ese puente donde no hay rio o esas ilusiones opacadas por las entropías políticas o hasta que nuevas voces comuneras se alcen cual ave fénix por un nuevo país-

Republica en su esencia no hemos tenido. Una república será aquella que cuente con instrumentos afines en manos de dirigentes probos que eviten la corrupción y las desigualdades sociales donde la ingobernabilidad no tenga cabida, en el marco de una democracia limpia, realista acorde a la naturaleza humana, donde los discursos floridos e improductivos sean reemplazados por programas sociales cumplibles, sin promesas, sin visos de tiranías.

Una república ordenada piensa en la razón para encontrar soluciones para el pueblo. La visión de la república actual es de percepción impura tendiente a encontrar y gobernar para ciertos intereses, sacrificando el bien común. La experiencia histórica nos muestra una república inestable, engañosa, con especulaciones, con pactos torticeros con los partidos políticos corruptos   que han hecho trizas la nación con el lleno de cortinas de humo.

El bicentenario aboga por una república desintoxicada de tanta corrupción, que cultive la justicia, la moralidad, sin hipotecas a extranjeros, con ética y moral social y democrática, sin traidores de patria que como siempre salen a sacar pecho, mientras la patria agoniza en la penumbra

Cuál es la verdadera celebración bicentenaria ¿Alguien con mucha certeza dijo que … Celebrar las huellas de pensamiento, de palabra, y acción de quienes se resistieron a aceptar el yugo del dominio, la colonización y la explotación...... Se abuso de la incapacidad defensiva y la ingenuidad, se violo la cultura y las costumbres, las creencias, el decoro del indígena, su dignidad su identidad, y con rigor se impuso el dominio con el mayor exabrupto por su condición inferior, se violo su dimensión de persona, la cual nunca le dieron, que fue lo más degradante.

Antes de pregonar un patriotismo cínico, tenemos que resaltar la fuerza de nuestros forjadores, hoy olvidados por el estado que en esta reflexión aludimos, que tienen que llevar a cabo actos de fuerza para que sean escuchados, para que le sean cumplidos los acuerdos y respetados sus derechos y su dignidad.

Hoy, seguimos en la lucha emancipadora contra un estado fallido, soberbio, retorico, que se infla, abusando del poder para gobernar, donde traidores cometen actos de lesa humanidad. Locke dijo...El pueblo maltratado y gobernado contra derecho, está dispuesto a quitar de encima una carga que le resulte pesadísima...  Hoy celebrando, digamos, resistencia y persistencia comunitaria por el poder popular para superar las crisis sociales, rebeldía radical.

Cultura y sociedades de resistencia son posibles.
marsblawyer@gmail.com