miércoles, 22 de mayo de 2019

Una derecha fascista pro EEUU vende patria


Por Diego Olivera Evia:
Las fauces del imperio contra el pueblo venezolano

La crisis humanitaria de Venezuela ha sido creada por EEUU y la derecha criolla, la impronta de querer culpar al presidente legal Nicolas Maduro, de la crisis económica en esta nación latinoamericana, los dirigentes de la MUD, apoyados por las grandes transnacionales de los medios comunicación, afirman que en Venezuela hay una "dictadura", en ese sentido el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien creo una falacia que en Venezuela había un quiebre del orden constitucional. Lo primero es tomar con pinzas el concepto de dictadura. En algún momento hasta Simón Bolívar fue dictador, y no por eso alguien justificaría hoy su derrocamiento.


Las dictaduras y su significado conocido en América Latina data del siglo XX, sobre todo de la segunda mitad del mismo, época en la cual no hubo en muchos países la menor tolerancia a la disidencia y la discrepancia, un gobernante o junta de gobierno se erigieron en poderes absolutos, y los derechos individuales fueron violados a gran escala.

Esta realidad es imposible en Venezuela, la realidad de una crisis ha sido creada por le oposición venezolana, la premisa de crear un títere terrorista, con Juan Guaidó  que ha intentado varios acciones de golpes de estado, de imponerse en la embajadas de Venezuela, como presidente interino, pero te sin realmente sin ninguna autoridad, ante el mandatario venezolano Maduro, legalmente aprobado en la últimas elecciones, legales y la ausencia del voto de la ultra derecha, fue decidida soñando una intervención de EEUU. 
Cuando ello ha ocurrido, jamás un grupo de opositores hubiese podido participar en elecciones, ganarlas, ser reconocidos, ocupar puestos públicos, tener partidos, periódicos, canales de televisión, etc.

La verdad del modelo fascista e imperial surgió entre 1898 y 1994 en EEUU creo al menos 41 casos en que EE.UU. logró su objetivo de cambiar gobiernos en América Latina y el Caribe: una media de uno cada 28 meses, según un estudio de la Universidad de Harvard publicado en 2005. Esto incluye 17 ejemplos de intervención "directa", es decir, que implicaron el uso de fuerzas militares, agentes de inteligencia o empleados del gobierno de Washington.

Por eso, los expertos creen que si Trump efectivamente optase por una intervención militar unilateral en Venezuela marcaría un giro radical en la política de EE.UU. hacia la región. "Eso no se ha hecho desde Panamá o Granada en la década de 1980", dice McPherson, autor del libro Breve historia de las intervenciones de EE.UU. en América Latina y el Caribe. "Además, ese sería el país más grande que EE.UU. haya invadido en América Latina, quitando a México a mediados del siglo XIX".

Entre estos a creado una falsa postura de la derecha venezolana, creado un títere por EEUU y Donald Trump, asumiendo un falso presidente de Venezuela,  presidencia de la Asamblea Nacional de Juan Guaidó, la movilización de la comunidad internacional que estaba frustrada al ver que fracasaban todos los esfuerzos de negociación para restablecer el funcionamiento de las instituciones democráticas en Venezuela y la ola migratoria de venezolanos, que da dimensiones regionales a la crisis de este país.

Las fauces del imperio contra el pueblo venezolano
Recientemente el canciller de Bolivia, Diego Pary, consideró que Estados Unidos debe levantar el bloqueo económico a Venezuela en vez de ofrecerle ayuda humanitaria. Afirmo “Creo que la ayuda humanitaria es muy importante para cualquier país que tiene emergencias. Sin embargo, es más importante todavía que se levante el bloqueo económico financiero, porque Venezuela tendría muchos más recursos, alimentos y medicamentos que la miserable ayuda humanitaria que se le está ofreciendo”.

En el marco de una solución pacífica Bolivia respaldó la Cumbre de Montevideo en la que se estableció encontrar una solución pacífica para la crisis política que vive Venezuela, desde el pasado 23 de enero, cuando Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) de la República Bolivariana se autoproclamó “presidente interino” del país bolivariano. Pary resaltó que en dicha cumbre se determinó la necesidad de contribuir al desarrollo de un diálogo abierto y sin imposiciones, dejando que los diferentes actores de la sociedad venezolana acuerden cómo superar la crisis en el marco de su Constitución y con respeto a la soberanía del país.

Finalmente insistió con que su país está en contra de la decisión de Washington de haber bloqueado miles de millones en divisas que pertenecen al erario público venezolano y que pueden usarse para la importación de alimentos y medicinas en beneficio de la población. En ese sentido criticó a la Unión Europea (UE) y EE.UU., por asegurar que han enviado 60 millones de dólares para la supuesta ayuda humanitaria a Venezuela, mientras Caracas reclama la liberación de más de 18 mil millones de dólares retenidos recientemente.

El Gobierno de Maduro rechazo las declaraciones de Bolsonaro y Trump. "Resulta grotesco ver a dos jefes de Estado con responsabilidades internacionales hacer apología de la guerra sin destemplanza alguna, en flagrante violación de la carta de Naciones Unidas", ha indicado el Gobierno en un comunicado, publicado por el ministro de Asuntos Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, a través de Twitter. 

Venezuela también ha mostrado su preocupación por la "influencia guerrerista" de Estados Unidos sobre Brasil y ha indicado que los presidentes de ambos países "reflejan las ideas más retrógradas para los pueblos de la región”. Las declaraciones que reprochan desde el chavismo son las siguientes: "Sé exactamente lo que quiero que pase en Venezuela, pero vamos a hablar sobre un montón de opciones diferentes", ha indicado Donald Trump. "Todas las opciones están sobre la mesa", ha insistido. Preguntado sobre si esto incluye la opción militar, ha respondido: "Eso hay que discutirlo".

De esta manera la realidad de una crisis interna de Venezuela, es producto de las continuas sanciones desde el gobierno de Obama, a la era Trump, que bajos su farsa de una acción democrática, viola los derechos humanos de los venezolanos, crea un fantasma de mentiras, mientras los robos de las cuentas del estado venezolano, por varias naciones EEUU, Portugal, Inglaterra, entre otros para ahogar la economía de Venezuela, bajo una falsa crisis creada por la potencias, obviando la normativas de la ONU.

Lic Periodista Internacional, Historiador, Director de Barómetro Internacional
diegojolivera@gmail.com

AMLO y el sistema político de México



 Por: Jorge Antonio Hernández:

A vista de pájaro pereciera verse que las propuestas del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, van viento en popa, cumpliendo con todos los compromisos que ofreció en la campaña electoral. En efecto, ya gran parte de los abuelos están recibiendo su pensión y la misma se ha hecho universal, lo que significa que todos los mexicanos la tendrán independientemente de si en su vida han tenido la suerte de tener un trabajo o, en su defecto, se han ganado la vida chiripiando, con cualquier tipo de negocito o simplemente, como el caso de las mujeres, trabajando en sus casas. Todos, merecen una pensión, ya que lo que hacen es trabajo digno.



Lo mismo podría explayarme hablando de las bondades de otros programas de corte social, como los de los apoyos a los campesinos; a las micro empresas; los integrales de bienestar; los de créditos ganaderos a la palabra; tandas para el bienestar; programas sembrando vida; la construcción de plantas de generar electricidad; tren Maya; el internet para todo México y un largo etcétera. Todos ellos van a tocar las fibras más sensibles y que impactan en la población que por décadas ha sido relejada en ese país, principalmente durante los gobiernos neoliberales a ser simples espectadores de como unos cuantos se enriquecen a costa del trabajo de los de a pie.

Abordar el México actual en lo social, lo económico, lo político, lo cultural, inversiones como las del aeropuerto y otros ámbitos, requiere de la fortaleza y entereza de un titán, con respaldo arraigado en lo más profundo de ese país y esas cualidades le sobran a López Obrador. Tiene la convicción, los conceptos y detrás de él todo un pueblo que lo respalda, por lo tanto, debemos suponer que realizará en el sexenio que le toca gobernar, las obras y los cambios que demanda la 4T, para encarrilar a México por senderos de paz, seguridad, confiabilidad, justicia social, escolaridad total, etc.

Ahora bien, para tener certeza de que esos programas se van a cumplir tenemos que plantearnos este esquema de razonamiento y es que los mismos se asume que se harán efectivo dentro del Estado capitalista que hay actualmente en México. Para analizar el tema vamos a hacer un repaso por nuestra América para constatar qué ha sucedido con aquellos gobiernos que intentaron algo parecido:

Abordemos primero el caso de Argentina. Después de la dictadura de Videla (de 1976 a 1981), gobernaron a ese país gobiernos neoliberales, como el de Raúl Alfonsín; Carlos Menen; Fernando de la Rúa y otros que siguieron hundiendo más la vida de las grandes mayorías argentinas y es en ese contexto que llegan a la presidencia de la República Argentina los gobiernos encabezados, el primero por Néstor Kirchner y a la muerte de éste, los de su esposa, Cristina Fernández.

Los Kirchner hicieron algo que se asemeja a lo que AMLO ahora hace en México, llevaron bienestar social, sacaron a millones de personas de la pobrera, privilegiaron la educación, la salud, la alimentación y al final la mal llamada clase media terminó votando por un neoliberal que raya en el fascismo. ¿Por qué sucedió esto? Por una razón sencilla: como se ha creado esa mal llamada clase media, ésta busca imitar a la burguesía en todos sus ámbitos y resulta que ya los gobiernos incluyentes de los Kirchner, se convirtieron en un estorbo para esos fines, los de ser burgueses y, en consecuencia, terminaron siendo la diferencia en votos para que se instaura el macrismo.

La verdad que hoy es otra la realidad que se cuenta en la patria de José de San Martín y Domingo Faustino Sarmiento, pues ha sucedido lo contrario a las ilusiones de esa mal llamada pequeña burguesía y es que han vuelto a empobrecerse producto de las políticas que aplican los gobiernos neoliberales del FMI y de las demás instituciones crediticias de los grandes capitales.

En este hilo incluimos a Brasil donde los gobiernos incluyentes de Lula Da Silva y Dilma Russel, fueron sustituidos por un gobierno neoliberal en elecciones celebradas el 1 de enero de 2019, cuyo nombre es Jair Bolsonaro; lo mismo pasó con Ecuador que después de elegir a Rafael Correa en la presidencia, éste, en su último período escogió a un candidato oscuro, llamado Lenin Moreno Garcés, quien una vez obtuvo el triunfo, viró la economía de ese país, a una economía neoliberal; en términos de menos impacto fue el caso de Fernando Lugo en Paraguay, a quien le dieron un golpe “constitucional” y lo destituyeron, lo mismo que el gobierno de Manuel Zelaya en Honduras, defenestrado por un golpe militar por el solo hecho de proponer hacer una consulta al pueblo hondureño y, el caso de Don Pepe Mujica, en Uruguay, que no encaja exactamente en los ya tratado, pero que siendo un gobierno de inclusión, Paraguay, luego de su mandato siguió la senda del neoliberalismo.

Por qué ha sucedido todos estos casos expuestos, por la sencilla razón de que no aglutinaron a sus pueblos en torno a una ideología distinta a la del capitalismo, vale decir la de la burguesía y dejaron a sus miembros sin preparar, sin concientizar para que defendieran sus intereses antes los embates que debían venir de esa burguesía apátrida, atacando sin piedad las conquistas obtenidas bajo los gobiernos patriotas. Fueron tímidos en atacar las causas por la que existe tanta miseria en el capitalismo que no son más que las que los tratadistas del tema llaman LAS SUPER ESTRUCTURAS, o lo que es lo mismo, las bases en que se sustenta el sistema capitalista y por tanto burgués. Al no hacerlo dejaron las condiciones objetivas y subjetivas intactas para que la clase dominante se recompusiera y les arrebataran el poder, tal como ha sucedido en los pueblos hermanos mencionado.

Cuando escribo estas reflexiones no me queda más que pensar en lo que Andrés Manuel López Obrador, está haciendo con la instauración en México de la 4ta transformación, después de haber ganado a los neoliberales, con unos 36 años destruyendo a México, unas elecciones con más de 30 millones de votos, dándole una tremenda pela de falda alzada (como decimos en mi país).

Qué temo, que por no incluir en sus decisiones transformar también a México en lo ideológico, a través del partido MORENA, dejando a éste a su libre albedrío, sucedan los acontecimientos que acabo de narrar en esos distintos países que he referenciado y la burguesía, con los medios hegemónicos del poder, en la comunicación, en lo económico y su dependencia del imperio, vuelva a asaltar al país de los charros y luego las lamentaciones sean peores, debido a que AMLO no aspirará a un segundo periodo presidencial.

No soy un agorero, un pitoniso, ni mucho menos adivino el futuro, pero la historia dice algo que es aterrador y es que esa clase dominante una vez se aglutine y actúe en defensa de sus intereses, posiblemente, si no se prepara al pueblo y se fortalece el papel que debe jugar MORENA en la arena política, las consecuencias futuras serán muy lamentables para el pueblo mexicano y la portentosa obra de López Obrador, quedará truncada para una próxima oportunidad. Espero que nada de lo que explico aquí ocurra y México a partir del 1 de diciembre del 2018, se eleve y trascienda, como lo está haciendo volviendo polvo cósmico a todos los partidos neoliberales que tantos daños le han hecho al México lindo y bonito que todos conocemos.

jorgehernandez4508@gmail.com

Exterminar a Santrich por revolucionario



 Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

Santrich pasará a la historia, pero no como uno más. Para muchos, los del el paìs del no y del resentimiento será el bandido que después de negociar la paz en una mesa, entregar su arma y el oro que tenìa en su poder, fue grabado en un supuesto complot de conspiración para delinquir (que dan por hecho). Para otros será el más inocente de los niños, que sin tener para qué quería enriquecerse sin sentido ni razón lógica.



Para los demás, los que son muchos más, la gran mayoría, incluidos uno que otro de los los que lo aborrecen en virtud de los sentimientos de venganza que no terminan de cerrarse, será recordado como un revolucionario íntegro, que después de salir de la guerra, tuvo que padecer en su cuerpo y en sus ideas, el oprobio y la humillación del que parece estar predestinado para ser sacrificado, para aniquilar con él un propósito de paz, en el que apenas era uno más.

Con Santrich se han experimentado todas las agendas de la ley y la justicia, se han reinterpretado normas, convenios, tratados, especulaciones y paciencias y su caso ha servido para perfeccionar la obsesiva idea de unos pocos que necesitan una fórmula que justifique su negaciòn a respetar lo pactado y querer reeditar la guerra superada.

El verdugo de Santrich ni es Marlon Marín, ni los gringos siquiera, es el partido del gobierno, el centro democrático del presidente Uribe, que pone sus decisiones y abyecciones en boca del propio gobierno que los emite y retrasmite. El delito del excombatiente santrich, no es de narcotráfico, es de pensamiento. Su delito fue haberse negado a ser “aconductado” y en cambio haber retado al poder hegemónico y mantener con firmeza su condición de revolucionario, del que no cede en sus principios, ni considera ninguna lucha terminada.

Ofendió al poder por su no renuncia a mantener activa su confrontación ideológica al estado y acusar que este fue puesto a merced de empresarios, militares y usurpadores de la política, hoy convertida en poder sin límite. Santrich pasó de ser un falso positivo judicial, a ser un falso positivo a secas, que quiere ser exterminado, no castigado con prisión, ya cumplió la fase de escarnio, ahora hay que sacarlo del camino de tajo, de raiz y borrar toda su memoria y la de la paz entera.

Santrich fue convertido en el chivo expiatorio, que distrae el real objetivo de impedir que el pacto de paz se cumpla y que la paz entre sin objeciones, ni barreras a ser el último derecho humano conquistado después de cinco décadas de guerra y evitar todo reclamo urgente por empezar a realizarla, sin que ningún partido, persona o grupo mantenga su existencia valiéndose del odio.

mrestrepo33@hotmail.com

Hechos gravemente reprobables



Por Jairo H. Pertuz Suarez:
¿Se acabó el estado de derecho y la justicia? ¿Será válida una hegemonía mundial? Como periodista investigativo, como profesional y ser humano creyente en Dios, me llena de pavor ver e informarme sobre lo que viene pasando en este mundo, y ver que no cambian algunos hombres que hasta se asocian para delinquir contra los derechos más elementales, inalienables y sagrados.

Leyendo materiales internacionales encontré uno de A. Goodman que tiene que ver con tres personajes muy importantes de la política estadounidense, que no reflexionan, sino que cada día comprometen más la existencia de la humanidad. Se refiere Goodman a los señores Trump, Bolton y Pompeo y sus participaciones en las guerras, sus costos económicos y daños irreversibles a la humanidad. En el fondo de sus almas, ¿qué los mueve en sus actuaciones? Dice Goodman que en un artículo de Bolton publicado por el N.Y Times el 26-3-19 este escribió:” Para detener la bomba de Irán hay que bombardear Irán”, “queda poquísimo tiempo, pero un ataque (militar) todavía podría resultar”.


Sin embargo, Irán firmó - y las potencias europeas lo reconocen – ha cumplido con el acuerdo sobre armas que, si poseen una mayoría de potencias occidentales, en no desarrollarlas. EEUU y otras potencias continúan modernizándolas y facilitándolas a sus aliados que tienen cercado a Irán y Rusia. ¿Cuál es la queja entonces, cual es el derecho que les asiste a las potencias occidentales y sus aliados? ¿Quiénes constituyen y hasta ejecutan las amenazas?

En campaña, el presidente Trump criticó los enredos militares de los EE.UU. “en 2013 tuiteó: ¿Pueden creer que la guerra de Afganistán es la más larga de nuestra historia?, traigamos nuestras tropas a casa; vamos a reconstruir nuestro país, vamos a hacerlo grande de nuevo”. Como presidente lo ha repetido varias veces. Así, en una conferencia de prensa en abril 2018 en torno a la guerra en Siria dijo, “quiero salir de allí, quiero traer de vuelta a casa a nuestras tropas; quiero comenzar a reconstruir nuestra nación.

 Hemos gastado, sin contar los últimos tres meses, siete (7) billones de dólares en Medio Oriente en los últimos 17 años y no obtenemos nada de eso, nada en absoluto “(?) A pesar de ello, todos sus movimientos parecen destinados a avivar los conflictos y, “potencialmente, a desatar una guerra contra Irán“, ya no contra Corea del Norte? ¿Cuál es el propósito de fondo, ayudar a la humanidad? Bolton abanica este propósito con el respaldo de M. Pompeo?

Son hechos que no dan fe de moral sino de doble discurso, un despropósito. ¿Dónde están la defensa de los derechos humanos y la democracia? Puede deducirse que el pueblo estadounidense no merece semejante ofensa y uso de sus impuestos. Prestigiosos profesionales, analistas, la propia ONU y la humanidad pensante, no avalan estos hechos. ¿Se acabó la moral y el humanismo, o se trata de ateos que pretenden erigirse en dioses por medio de la fuerza? También en algunos países de Sur América se están dando hechos de gobernantes que sacuden la sana conciencia y violan Acuerdos y todo principio de derecho a la justicia. Es necesario un alto a la barbarie, al negocio de las guerras, a la mentira, el robo y la deshumanización. 
   
Periodista Idóneo-Analista Internacional
 jhpertuz@hotmail.com

La política en las fauces de la farándula mediática



Por Juan Pablo Cárdenas S.:

Hasta hace algunos años, la farándula mediática estaba acotada a lo que sucedía en el ancho mundo de los espectáculos, pero ahora, en realidad, la política ha pasado a ser un ingrediente fundamental de los matinales de la televisión, las radios frívolas y las páginas de los diarios y revistas que les gusta inmiscuirse en la privacidad de las personas y especular con la vida íntima de los actores públicos. Fomentando con ello que los pueblos adormezcan su conciencia y se mantengan en un lamentable desconocimiento respecto de los temas verdaderamente relevantes y que tocan a su situación y futuro.
Son las redes sociales las que hoy procuran más información que los medios de comunicación, pero se sabe que su profusa actividad conlleva la difusión de muchas noticias falsas e irresponsables. Y, casi siempre, tratadas superficialmente.


A los periodistas de los grandes medios de comunicación habitualmente se los ve empantanados en la ignorancia y despreocupación por lo que realmente importa. Por lo sustantivo de la cotidianeidad que deben atender. Devenidos en “opinólogos”, más que en analistas o buenos reporteros, los “rostros” de la televisión parecen forzados a cuidar o corregir sus características anatómicas, vestir como se los indican sus productores y cultivar un lenguaje cada vez más básico e incorrecto para mantenerse vigentes y ganar fama. Se podría comprobar que muchos de estos comunicadores sociales no saben identificar, siquiera, los países del mapamundi, entender mínimamente la abigarrada realidad internacional y adoptar compromiso con la misión ética, educativa y liberadora de su quehacer.

De esta manera es que sus mensajes son calcados de los que emiten las grandes y poderosas fuentes informativas internacionales, de lo que conviene a los propietarios de sus medios y a las pautas que les entregan los índices del rating y circulación. Incluso cuando son enviados al extranjero, es posible descubrir que no logran indagar algo más de lo que ya se difunde en Chile, como, tampoco, proponerse obtener alguna primicia. De esta forma es que sus cámaras de lo que andan preocupadas es de captar imágenes intrascendentes, que sirvan al discurso mediático preconcebido, aunque intentan, muchas veces, quedar como héroes por haberse aproximado a “donde las papas queman”. En esto del envanecimiento tan adherido actualmente a la condición de periodistas.

No es extraño, por lo mismo, que las escuelas de periodismo  no tengan ahora mayor preocupación por la formación ética y cultural de los futuros comunicadores. Hace rato que le dijeron adiós a las cátedras de historia, economía, arte, ciencia y otras disciplinas, a no ser por algunos cursos tangenciales, dícese de deporte, por ejemplo, aunque en la práctica se limitan al fútbol u otras actividades que estén o se pongan de moda. Tampoco se preocupan mucho que sus alumnos sepan expresarse correctamente a través de la palabra o la escritura. De allí que los noticiarios de radio y televisión, como los propios escritos de la prensa, adolezcan cada día más de incongruencias gramaticales y toda suerte de barbarismos idiomáticos. Además, por cierto, de sus inconsistencias de contenido.

El tratamiento de la crisis venezolana es muy contundente ejemplo de lo que señalamos por la forma en que nuestra prensa se alineó frente a un tema complejo, imitando la conducta de nuestra Cancillería y de la Casa Blanca. Exponiéndose a los errores y pronósticos antojadizos que ahora se reconocen y que les ha hecho perder tanta credibilidad.

En la propia Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, los profesores constatan y se lamentan de la falta de preparación de quienes ingresan a sus aulas. Poco tiempo atrás, en segundo año, ninguno de mis alumnos supo responderme quién era el Che Guevara, cuyo rostro todavía luce, curiosamente, en las pancartas de sus manifestaciones callejeras, como en sus estampadas camisetas. Solo un estudiante levantó la mano para señalarme que el Che había sido un guerrillero, pero que, por favor, no le preguntara de qué país… Asimismo, una profesora del mismo plantel descubrió que una de sus discípulas, muy sorprendida, no sabía que en Chile habíamos tenido una “dictadura”.
Se dirá y se argumenta efectivamente, que se trata de estudiantes de las nuevas generaciones, que no tienen porqué saber lo que ocurrió antes que nacieran o que la responsable de su ignorancia en tantas materias es la educación secundaria de donde provienen. Pero todas estas excusas valen muy poco, especialmente si se trata de estudiantes de periodismo, para quienes la historia debe ser fundamental para entender el presente y el porvenir.

En efecto, si la política debiera interesarse por los procesos educacionales, ésta pwermanece indolente frente a la falta de diversidad de los medios, la grosera concentración y la ausencia de comunicadores avezados. Da la impresión que a los gobernantes, parlamentarios y otras autoridades les incomodan los periodistas preguntones, más informados que ellos y, desde luego, con una sana irreverencia. Tampoco tienen interés de que la ciudadanía se informe adecuadamente y pueda descubrir la falta de solvencia de quienes dicen ser sus representantes.

La tendencia general de todos éstos es a que el pueblo acate sin chistar sus decisiones, delegue enteramente en ellos sus facultades, aunque los diputados y senadores, o el propio presidente de la República, sean elegidos a lo sumo con el 26 por ciento de los votantes. Es decir, en una flagrante falta de identidad con las preocupaciones o demandas populares. La abstención de más del 50 o 60 por ciento es indicativo de cómo un país que transitó entusiasta hacia la democracia, hoy manifiesta su desencanto.

El periodismo de farándula destaca en sus emisiones toda suerte de curvilíneas figuras, opinólogos con menos de dos dedos de frente, como políticos variopintos, ahora que las diferencias entre unos y otros, es decir entre los centros derechistas y centro izquierdistas, han pasado a ser imperceptibles. En estos diálogos o convivencias banales y promiscuas ha ocurrido que son nuestros legisladores, desgraciadamente, los que están asumiendo el lenguaje soez y el desinterés por los asuntos relevantes. Acompañado todo con el garabato o los modismos criollos (dirán algunos) que cada vez envilecen más el lenguaje de los chilenos y nos distancia del fluido hablar y pronunciar de colombianos, peruanos, venezolanos y otros, que felizmente han llegado al país.

Al mismo tiempo, y como ha ocurrido en las últimas semanas, las comisiones legislativas, las cortes de justicia y otras instancias republicanas se han ido convirtiendo en set de televisión abiertos, donde la reyerta y las descalificaciones se impone entre los participantes, todo lo cual solaza a los noticieros “periodísticos”. Esto explica que los diputados anden ahora a patadas con los reporteros y que muchos de éstos no demuestren el más mínimo interés por la función parlamentaria, sino únicamente en sacar la “cuña” sensacionalista que alimente los espacios de televisión que desde las primeras horas de la mañana despiertan al país para competir en sus puerilidades.

En medio de toda esta farándula, el país ya no percibe mucho si las autoridades están o no interesadas en mejorar las pensiones de la Tercera Edad, procurar realmente la excelencia e inclusión de nuestros establecimientos escolares, o implementar medidas efectivas para combatir la delincuencia. No deja de sorprender la forma en que los canales de TV profitan de las actividades de narcotraficantes que ahora despliegan en las poblaciones y barrios toda la arrogante la pirotecnia de su impunidad.

Gobiernistas y opositores creen que en sus mediáticas grescas les permitirá llegar mejor aspectados a las próximas elecciones, que es de lo que realmente interesa a los partidos políticos. Incluso las señales de televisión parlamentarias, que muy pocos sintonizaban, han pasado a ser expresiones de la farándula instalada en el Parlamento. Y en vivo y en directo podemos ver ahora como se mordisquean sus distintas bancadas, aunque fuera de cámaras son buenos amigos y colegas, asumiendo siempre una estricta defensa corporativa cuando se trata de reajustarse sus emolumentos y consolidar, también, sus impunidades. Como esos 500 mil pesos que han decidido incrementar en sus ingresos mensuales.

Ni qué decir cómo se están apagando los últimos vestigios de la televisión cultural, cuando florecen programas, por ejemplo, que ya no se proponen descubrir talentos artísticos sino destacar imitadores y humoristas también deplorables en sus rutinas y forma de arrancar prosaicas risotadas de las audiencias. Con un programa muy exitoso como el Pasa palabras que aporta conocimientos pero se somete al colonialista Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE),  desconociendo que en Chile existe una entidad propia que hace invaluables aportes a nuestro acerbo idiomático, algo inadvertido por nuestros medios de comunicación.

Pero no todo es malo, a fin de cuentas. El país está conociendo a su clase política y descubriendo la precariedad de sus medios de comunicación. Es tan exitosa la farándula que hay quienes se apartan de ella para convertirse fácilmente en legisladores, alcaldes y concejales. Sin duda, en un país de precaria vocación democrática, la exhibición pública da muchos dividendos. Lo que han entendido muy bien, además de los políticos, los titulares de nuestros Ministerio Público, en tan poco tiempo ensoberbecidos, enriquecidos ilegítimamente y traicionado abiertamente los valores del Derecho.

Como excepción, felizmente hay también dos o tres ediles que han logrado buena cobertura informativa. Auténticos servidores públicos que concitan el respeto de los buenos ciudadanos y que bien pudieran convertirse en candidatos presidenciales o aspirar a otros altos cargos, nada más que por tratar los asuntos que le interesan y acosan la existencia de millones de chilenos. Figuras demarcadas de la farándula política que compiten en resolver sus problemas sociales, sin dejarse arrastrar por el permanente ritmo, risotadas y estridencias de la televisión, la radio y hasta de los medios escritos que en el pasado al menos procuraban seriedad y buen nivel analítico. Ojalá que estas excepcionales figuras no caigan también en las fauces de la frivolidad mediática o se los haga trastabillar con las consabidas zancadillas de sus adversarios y correligionarios.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

Trump con más sanciones a Irán y más armas en el Golfo

Por Sergio Ortiz:


Donald Trump es un peligro para la paz mundial. Bloquea a Cuba, agrede a Venezuela, sanciona a China y Rusia, interviene en Siria y ahora redobla las sanciones a Irán.

El neonazi en la Casa Blanca hace barbaridades todos los días; algunas se cometen en algunas fechas históricas, casualmente o no. El 8 de mayo de 2018 abandonó el tratado firmado por seis países con Irán en julio de 2015, que había sido suscripto en Viena por Francia, Alemania, Reino Unido, EE.UU., Rusia y China, con Irán.


El Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por Joint Comprehensive Plan of Action), pactaba el levantamiento de todas las sanciones que pesaban contra Teherán, a cambio que los persas limitaran su enriquecimiento de uranio y cambiaran el reactor de su planta de agua pesada de Arak. También que fueran inspeccionados periódicamente por la Organización Internacional de Energía Atómica y se confirmara que no buscaban fabricar armamento nuclear.

Para ese acuerdo hubo trabajosas negociaciones de esos países y la ONU, amén de la OIEA. Y desde ese momento el grado de cumplimiento de todas las partes fue más que aceptable, comenzando por el gobierno de Hasan Rohani.

La agencia internacional siempre certificó que los persas cumplían su palabra. Y éstos empezaron a mejorar su economía, al comerciar el petróleo y otros productos con una libertad que no tenían. Y firmaron acuerdos de inversión con empresas europeas, rusas y chinas, no así estadounidenses, por varios miles de millones de dólares.

Ese esfuerzo empezó a venirse abajo con Trump. El 8 de mayo de 2018 anunció que abandonaba el tratado con Irán. Fue en sintonía con acusaciones infundadas del sionista Benjamín Netanyahu, mintiendo que el gobierno de Rohani seguía con el objetivo de fabricar armas nucleares, cuando Israel tiene unas 200 o más armas de ese tipo nunca inspeccionadas por la OIEA.
Por eso al inicio se aludió a fechas históricas pisoteadas por el magnate neofascista. El 8 de mayo cada año se celebra la victoria de los aliados contra el régimen de Adolfo Hitler, en la Segunda Guerra Mundial (en Rusia ese festejo es al día siguiente cuando los jerarcas nazis se rindieron frente a los generales soviéticos).

Y justo ese día, de 2018, Trump comenzó con la primera tanda de sanciones contra el petróleo iraní, con la idea de siempre del imperio de rendir a sus enemigos por hambre y dificultades económicas.
Se va la segunda.

Ante esa agresión el gobierno iraní puso el grieto en el cielo del Islam. Protestó fuerte y exigió al resto de los firmantes del JCPOA que garantizaran su vigencia, aún sin Washington. Rusia y China, aliados de Teherán, siguieron comerciando e invirtiendo normalmente, además de abogar por mantener ese tratado.

La Unión Europea también criticó la decisión yanqui. No tanto por un aprecio que no siente por el país islámico sino sobre todo en beneficio de sus empresas, que habían hecho acuerdos con Teherán, como Airbus, Siemens, Total, PSA (Peugeot Citroën), etc. los que entraron en zona de peligro. Por eso el titular del Consejo Europeo, Donald Tusk, manifestó: «mirando las últimas decisiones del presidente Trump, alguien podría pensar que, con amigos como esos, quién necesita enemigos».

Lejos de flexibilizar su política agresiva, exactamente al año de ese paso hacia la puesta en riesgo de mayores conflictos con Irán y en la zona o región, Trump y su equipo beligerante redoblaron la apuesta. El 8 de mayo pasado anunciaron una segunda etapa de sanciones económicas y financieras contra el crudo, la banca y los puertos iraníes, además de engrosar la lista con 700 personalidades sancionadas.

Las medidas tienen también un alto contenido político, por ejemplo, al declarar en abril como «organización terrorista» al Cuerpo de Guardianes de la Revolución, con el aplauso de Netanyahu.
Como si todo eso fuera poca cosa, Trump envió al estrecho de Ormuz, lindero a Irán, el portaaviones USS Arlington, con vehículos anfibios y otras aeronaves, el que se unirá al USS Abraham Lincoln en el Golfo Pérsico. Es un punto recaliente de la región por donde circula entre el 25 y el 30 por ciento del petróleo hacia los mercados del mundo.

Irán cumplió todas las pautas del Tratado y EE.UU. no; Trump tomó el camino de nuevas sanciones unilaterales, violentando lo suscripto por varios países, y también incursionó en el plano militar, afectando muchísimo la paz regional y mundial.
Sin resultados.
La maniobra norteamericana va a fracasar, por cinco razones.
Primero, enfrenta a Irán y profundiza diferencias con la Unión Europea de 28 países, Moscú y Beijing.

Segundo, Rohani y el líder máximo iraní, ayatolá Khamenei, han llamado a reforzar la unidad política y militar. En la nación persa actúan en unidad el gobierno, sus autoridades, el pueblo, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución, la petrolera estatal, el Banco Central, etc.
Tercero, si bien la economía afectada depende mucho del petróleo, el primer vicepresidente Eshaq Jahangiri puntualizó ante el Consejo Supremo para la Ciencia que «tras los esfuerzos realizados durante los últimos años, la dependencia del presupuesto en los ingresos del petróleo se ha reducido». Ahora es del 30 por ciento; antes era del 80-90 por ciento.

Cuarto, Rohani y el canciller Mohamad Yavad Zarif dieron 60 días a la Unión Europea para que restablezca el Tratado pese a la deserción y sanciones de Trump. En caso contrario Irán se desobligará de sus compromisos relativos al uranio enriquecido.

Quinto, así como el bloqueo no derrotó a Cuba ni a Venezuela, las sanciones no doblegarán a Irán. Las amenazas de intervención no tendrán éxito con una nación galvanizada luego que en los años ’80 fuera invadida por Irak, por entonces apoyada política y militarmente por Ronald Reagan y Donald Rumsfeld. Lo que EE.UU. no entiende es que Irán no es Irak, como Venezuela no es Panamá, Siria no es Granada y Cuba no es Kosovo.

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Nicaragua: algunos apuntes urgentes sobre la patria de Darío y Sandino



Por Carlos Maldonado:

No vamos a hablar de los logros de Nicaragua después del derrocamiento del tirano Somoza por la gloriosa revolución sandinista de 1979, cuyo asedió por parte de Estados Unidos y sus lacayos internos y foráneos comenzó inmediatamente después de haber tomado el poder los chavales revolucionarios, porque estos fueron ostensibles y verificables aún en medio de la guerra que les erigió el imperio a través de la Contra y aún con la vuelta al pasado que resultaron para su población, los gobiernos de Violeta Chamorro y Arnoldo Alemán. (Ver cifras de los Informes de Desarrollo Humano del PNUD)


Creemos perentorio este aporte para instaurar el apoyo irrestricto a la revolución sandinista que desde 1979 se posicionó en el imaginario latinoamericano como el parte aguas que definió el carácter socialista de la experiencia del pueblo nicaragüense y la región centroamericana, con el objetivo de fortalecer el frente socialista en Nuestra América ante la brutal embestida del gobierno fascista y narcoterrorista de los Estados Unidos que en estos últimos tiempos ha ubicado en la lista de gobiernos a derrocar a la troika del mal, como suele identificar a los de Venezuela, en primera línea de enjundia por su riqueza energética; el de Cuba, su eterno archienemigo a defenestrar y el de Nicaragua, al que desde el triunfo de los sandinistas no ha cejado en atacar.

Nos precisamos a establecer este objetivo ya que con preocupación hemos visto que la propaganda nazifascista de Washington ha encontrado cabida entre algunos personajes de la izquierda bienpensante quienes la han abrazado para darse el tupé de intelectuales, subiéndose al carro de la histeria imperial uniendo sus voces al coro imperial que propone el derrocamiento del legítimo gobierno de Nicaragua. Voces que siguiendo el libreto de sus amos, vilipendian al gobierno sandinista sin presentar prueba alguna de sus afirmaciones en los medios, propinando una patada a la intelectualidad y al periodismo profesional trocándolo por una cantidad de chismes los cuales por su misma naturaleza, no tienen fundamento alguno en la realidad ni son materia prima para investigaciones serias y responsables.

Dicha campaña de difamaciones, con similar matriz a las que se han levantado contra Cuba y Venezuela, no escatiman en la veracidad de las aseveraciones, sin embargo, repetidas innumerablemente, pretenden que se vuelvan verdad tal y cómo así lo creen otra gran cantidad de ingenuos que sin darse al trabajo de la labor investigativa para corroborar si lo escuchado es cierto, simplemente se convierten en cajas de resonancia de dichas insidias.

Algunos ejemplos de los argumentos que se disfrazan de serias cavilaciones intelectuales son: “el gobierno de Daniel se apartó de los principios sandinistas” pero sin dar a conocer a sus interlocutores cuáles son esos principios y de qué manera traicionó esos principios. Otro que dice que “el gobierno ha pactado con la oligarquía nicaragüense” sin establecer en qué consiste ese pacto ni en qué momento se convirtió en traición. Gobernar un país con programas sociales que por lo mismo, priman al ser humano antes que la ganancia, es lo que no aceptan los oligarcas y el imperio yanqui, por tanto, aparte de mantener a raya el velado y constante ataque y la conspiración contumaz, además de crear los escenarios precisos para atender las urgencias de la población y entre ella, la más vulnerable, es un esfuerzo titánico que hace el gobierno.

Otro de esos señalamientos, quizá el que nos llama más la atención, es el que proviene de grupos feministas que señalan que “Daniel le ha entregado el poder total a la Murillo”, pero sin establecer de dónde proviene ese señalamiento. Quizá porque en esos grupos, sus dirigentes, pertenecen a la burguesía en lo material o en lo ideológico y sus programas reducenla participación de la mujer al voto y al auxilio de los pobres con obras de beneficencia, pero sin cuestionar jamás el sistema capitalista y el poder que ejerce el varón dentro de él. Eso, no valdría la pena traerlo a colación sino fuera porque algunas feministas de izquierda se han unido a esas voces sin siquiera cuestionar e investigar la verdadera raíz de la inquina.

Nicaragua, como cualquier experiencia que está en la vía de la construcción del socialismo, tiene por lo mismo, una complejidad social no solo como país sojuzgado por siglos de relaciones capitalistas sino por su carácter dependiente y productor de materias primas, por tanto una tarea escabrosa para crear las condiciones de los cambios a la par de propiciar una cohesión social que apoye su continuidad, lo cual debe sustentarse en su derecho a la autodeterminación y a dirimir sus problemas internos entre su misma población por los canales que para ello haya construido. Tiene, asimismo, derecho al desarrollo y a la emancipación como cualquier otra nación y por tanto, las decisiones que tomen son respetables a menos que menoscaben el derecho de otra u otras naciones. Sin embargo, en su caso particular, hasta el momento no ha llevado a cabo ningún acto que menoscabe ese derecho. Y, si dentro de lo anteriormente expuesto, para algunos puedan parecer como tales, las fricciones que hubo al principio con Costa Rica por los límites del río San Juan, fruto del convenio con la China Popular de construir un canal interoceánico en su territorio, estas ya fueron paliadas a través del diálogo. Además representa para su pueblo mayor emancipación y desarrollo, palabras proscritas para el lenguaje imperial cuando se trata de naciones que conforman su otrora patio trasero.

Aunado a ese megaproyecto, el gobierno de Nicaragua, por primera vez en su historia, construyó la carretera que une las poblaciones marítimas de Nueva Guinea en el océano Pacífico con Blufields en el Atlántico, cuyo tramo de 72.8 kilómetros, que puede parecer minúsculo en comparación con obras similares de las potencias, para una Nicaragua asediada y empobrecida a través de la guerra, es un logro maravilloso. Tanto que escogieron el 30 de abril de este año para su inauguración, mismo día en que un grupúsculo de insurrectos traidores que quisieron dar un golpe de Estado al gobierno constitucional de Venezuela, fueron derrotados y con ellos, su patrocinador, Washington. Como para expresar que lo que nuestros pueblos desean es paz y bienestar económico: el buen vivir.

Ahora bien, sabemos perfectamente que el canal de Nicaragua es un competidor directo al de Panamá, el cual de facto aún controla Estados Unidos, quien teme que venga a perjudicarle en sus ganancias. No obstante, si a libre competencia nos atenemos, no habría porque subir el tono de las agruras al punto de instigar y apoyar acciones vandálicas y francamente terroristas que vienen desde abril del año pasado con el objetivo de derrocar al gobierno nicaragüense para cambiar el aspecto de la geopolítica en la región, pretendiendo con ello el imperialismo yanqui ganar terreno en la manutención de su existente sistema corrompido que solo a ellos beneficia.

Por eso, en el convencimiento pleno que el socialismo se basa en el desarrollo constante de las fuerzas productivas, el imperialismo yanqui, cuya sustentación se basa en las relaciones sociales actuales capitalistas, es un freno para dicho desarrollo el cual, como se dijo anteriormente, quiere sea solo para él -una deformación ideológica que da el exceso del poder similar al estalinismo que instituyó el desarrollo del socialismo solo en un país, la URSS en su momento-. Por lo cual, es perentorio que esa barrera, como fue derrumbada aquella por las mismas fuerzas humanas en su propia contradicción, sea también barrida de la historia por nuestra generación para inaugurar la verdadera era pos capitalista.

Ahora que las mismas negaciones del capitalismo imperialista han llevado a clarificar el panorama a escala planetaria, ubicando a los verdaderos contendientes de esta épica confrontación, proletarios y capitalistas, por la depauperación acelerada provocada en los primeros y la destrucción de la pequeña burguesía, transformándolos en obreros, esas relaciones sociales están siendo ampliamente cuestionadas. En los propios polos de desarrollo capitalista han retrocedido los estados de bienestar y las otrora conquistas sociales han ido desapareciendo paulatinamente, no digamos en los países periféricos donde dichas contradicciones se viven de manera espeluznante, empujando a sus pobladores a sublevarse y abrazar modelos de desarrollo socialistas que con la consabida característica de cada una de las regiones, se han ido construyendo con la parsimonia que le da la resistencia capitalista y la estafa y engaño que se idean en sus laboratorios de intoxicación ideológica para mancillar todavía las mentes de muchos trabajadores.

Cifrado eso entonces, máxime que el discurso imperialista salido de la cloaca de John Boltón, asesor del emperador Trump, ha colocado en la triada infernal socialista a Venezuela, Cuba y Nicaragua, es menester de los revolucionarios ubicarnos en las trincheras para la defensa clara, firme y contundente de dichas experiencias para, desde allí, resistir a sus ataques, pero más allá de resistir, avanzar en el objetivo fundamental que es comenzar la destrucción de las relaciones capitalistas. Y, no, ambivalentes y desorientados, servir de auxiliares a la aplanadora imperialista ayudándola a socavar dichos procesos revolucionarios con nuestros comentarios superficiales y poco objetivos.

Es obligación de los cuadros de la revolución estar en constante lectura, estudio e información para no engrosar, máxime de manera inconsciente y desparpajada, las filas de la reacción y la contrarrevolución que quieren volver la rueda de la historia hacia atrás.

Comentarios y “sesudos análisis” contra Venezuela, Cuba y Nicaragua existen por miles por parte de los think tanks de la oligarquía imperial y sus secuaces pero está en nosotros examinarlos y establecer cómo desarmar sus consignas sustentadas en el chisme y la descalificación que siempre ha sido el arma predilecta de los medios de intoxicación masiva de la derecha.

La autocrítica si bien es un ejercicio fundamental y perentorio dentro de las organizaciones revolucionarias tenemos que hacerla pero con la presencia de los encartados, los revolucionarios nicaragüenses, para evitar los devaneos intelectualoides que no sirven sino para confundir al pueblo.
Si no tenemos nada que aportar a la construcción de la revolución mundial, apartémonos porque como dijo Fidel, también es de revolucionarios hacerse a un lado.

¡Patria latinoamericana o muerte!   ¡Venceremos indudablemente!
guillermo101262@hotmail.com