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miércoles, 1 de mayo de 2019

Celebro la concreción de la salida de Venezuela de la OEA


Por Juan Martorano:
¿Estamos preparados para el boicot al petróleo venezolano?


Para el momento en que escribo estas líneas, nos preparamos en Venezuela para la concreción de la salida de lo que en alguna oportunidad el comandante Fidel Castro catalogo como el ministerio de colonias de EEUU en el continente, me estoy refiriendo a la OEA. Como patriota venezolano, celebro con fuerza la concreción de nuestra salida del referido organismo, y esto creo que ha sido una decisión sabia e inteligente por parte del presidente Nicolás Maduro.


Sin embargo, esta salida de Venezuela del organismo no estará exenta de amenazas y agresiones por parte del hegemónico imperial. Y luego de superado el primer trimestre y aproximándonos al primer semestre de este complejo año 2019, es evidente que preparan una nueva ofensiva.

A comienzos de esta semana, observamos como una publicación en el portal web del diario colombiano El Espectador, advierten sobre una nueva acción de sabotaje sobre el Sistema Eléctrico Nacional venezolano. Y después varios actores políticos y operadores comunicacionales se burlaron cuando el Primer Mandatario venezolano denuncio que los ataques al mismo provenían desde Chile y Colombia.

También hemos podido observar en varios medios de difusión y propaganda de la derecha nacional e internacional de que Estados Unidos estaría considerando entre sus opciones, la posibilidad de establecer un bloqueo naval a Venezuela. Esto evidentemente buscaría complejizar aún más el actual cuadro político, económico y social que afronta el país.

Evidentemente, la implementación de un bloqueo de estas características implementado por EEUU viene a constituir lo que en su momento estableció este país en los casos de Irak y Libia, cuando violentando todas las disposiciones de la Carta de Naciones Unidas y de las propias resoluciones de la ONU, impusieron zonas de exclusión aérea hasta que concretaron las acciones militares sobre ambos países.

Sin embargo, sin ser experto en la materia, pero una vez conocida la noticia, se me planteó la siguiente interrogante: ¿Estará los Estados Unidos en capacidad logística y por un tiempo prolongado para sostener una acción de estas características? ¿Contará con el respaldo de otros países para la concreción de estas acciones? ¿Se quedarán los rusos y los chinos de brazos cruzados, dejándose afectar en sus intereses por parte de EEUU?

Pero, fuera de tantos elementos que hay en el entorno, y que perfectamente pudiéramos realizar un análisis de coyuntura, hay un elemento que si me preocupa, porque sus secuelas ya comienzan a notarse en algunos espacios de la geografía nacional, y que paso de seguidas a realizar las consideraciones al respecto.

El pasado 1 de febrero del presente año, en el marco de una nueva ronda de imposición de nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales por parte de la administración Trump a Venezuela, el Departamento del Tesoro de EEUU explicó que entidades financieras extranjeras que comercien con PDVSA deben dejar de utilizar el sistema financiero estadounidense antes del 28 de abril (es decir, hasta el próximo domingo).

Esto es así, porque no podemos olvidar que a partir del 28 de enero del presente año, Estados Unidos bloqueo 7.000 millones de dólares en activos de PDVSA, en el marco de la presión que ejerce ese país a objeto de propiciar el derrocamiento de Nicolás Maduro.
Es evidente que esta decisión busca golpear y mermar aún más la recuperación de la producción de la industria petrolera venezolana, la cual es la que nos genera la mayor cantidad de divisas, necesarias para la adquisición de alimentos, medicamentos, insumos, bienes y servicios necesarios para la población venezolana.

Indudablemente con una medida de esta naturaleza se busca que no contemos con el necesario flujo de caja, en el marco de la estrategia de cerco y asfixia económica, comercial y financiera, que propicie e impulse las condiciones necesarias para el despliegue de la operación de cambio de régimen que tanto ansia EEUU y sus países aliados, para venir a saquear las riquezas de nuestro país.
Igualmente, se busca con la entrada en vigencia de esta medida, impedir que el país pueda adquirir los diluyentes y todos aquellos aditivos necesarios para la producción de combustibles, necesarios para la movilidad social en el país.

De acuerdo a “expertos petroleros” venezolanos, a partir del 29 de abril, Venezuela deberá contar con suficientes inventarios para proveer de gasolina al transporte en el país. Y según la opinión de estos “analistas” coincidentes con la opinión de algunos “dirigentes sindicales” que hacen vida dentro de la industria petrolera venezolana, los inventarios con los que contaría PDVSA no dan para más de 10 días.

Antes de la concreción y entrada en vigencia de las referidas “sanciones”, ya en algunas entidades federales del país (Bolívar, Táchira, Zulia por solo mencionar algunas) se comienzan a observar en diferentes estaciones de servicio largas colas de vehículos con el objeto de ser surtidos de gasolina.
A ello habría que agregar que ya actores políticos vinculados con sectores de la oposición venezolana comenzaron su campaña alarmista y de ola de rumores con respecto a esta situación. Concretamente me refiero al dirigente nacional de la organización Causa R, Andrés Velásquez, quien ya señaló, a mi juicio de manera irresponsable, que en el estado Bolívar ya no habría inventarios de gasolina. Esto con el fin de exacerbar aún más el consumo y dilatar los tiempos de reposición de estos necesarios hidrocarburos.

La lógica me indica a suponer que el Primer Mandatario Nacional, Nicolás Maduro, debe estar más que preparado y debe tener un plan de acción para sortear esta contingencia que se plantearía el país a partir del domingo 28 de abril, y una vez concretada la salida de nuestro país de la OEA.
Me permitiría sugerir muy respetuosamente a las autoridades venezolanas, y específicamente al M/G Manuel Quevedo, ministro del Poder Popular para Petróleo y actual presidente de PDVSA, que emitiera un comunicado, o en su defecto al funcionario que a bien tenga este a designar, aclarando y desmintiendo estas informaciones, ya que comienza a levantarse una no muy sana campaña de rumores con respecto a la supuesta escasez de gasolina en el país producto de estas medidas coercitivas unilaterales ilegales impuestas por EEUU a nuestro país.
No olvidemos que Alí Primera siempre lo dijo en sus canciones: “Abre brecha compañero, que ya sopla viento de agua, y hay que espantar al perro, antes que se eche la mía da”.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 6 de marzo de 2019

Hemos obtenido una importante victoria.

Por Juan Martorano:


Pero no envainemos nuestra espada, pues nuevas batallas se avecinan en el horizonte.
Recuerdo mucho a nuestro inolvidable comandante Hugo Chávez, quien al iniciar su gestión gubernamental en 1999, citaba mucho un pequeño libro de Lucas Estrella, llamado “El oráculo del Guerrero”, y una vez que éste obtenía un triunfo, citaba ese fragmento de la referida publicación, con la que decidí titular las presentes líneas.


La jornada cumplida el día 23 de febrero de 2019, donde a su debido tiempo se escribirá con mayor lujo de detalles sobre la operación militar envolvente que pretendió invadir a Venezuela por tres puntos: La fachada occidental del corredor colombo- venezolano por los lados del Norte de Santander y el estado Táchira; el corredor sur por los lados del corredor brasilero- venezolano, en Santa Elena de Uairén, municipio Gran Sabana del estado Bolívar; y la fachada caribeña, con el envío de una embarcación desde Puerto Rico, fue frustrada. Y no solamente por la participación de efectivos de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) si no también por la coordinación con el Poder Popular.

No sólo se trató de manera simplista de que amanecimos el 24 de febrero de 2019 con Nicolás Maduro al frente de los destinos de Venezuela, sino que fue neutralizada de momento, el plan para destruir el Estado- Nación llamado República Bolivariana de Venezuela. Los rostros de Guaidó, Almagro y Duque en horas de la noche del día de ayer, donde se denotaba la derrota, la cual, y pese a los eufemismos, se vieron obligados a reconocer, nos insufla del ánimo y la moral necesarios para continuar la resistencia.

Sin embargo, y esto es importante expresarlo, tanto el presidente Nicolás Maduro en su intervención en la marcha de ayer en Caracas, como la del Primer Vicepresidente del PSUV e integrante del Alto Mando Político y Militar de la Revolución, Diosdado Cabello, ha sido muy clara al señalar que los enemigos imperialistas no van a rendirse, y es ahí en donde tampoco los revolucionarios y revolucionarias, los patriotas, tampoco lo vamos a hacer ni podemos bajar la guardia.

Como lo he venido señalando en mis más recientes artículos, el plan de invasión militar a Venezuela activado para este año 2019 tiene diferentes fases, y la sabia conducción de Nicolás Maduro lo ha venido neutralizando, confinando y derrotando. Una de las primeras fases, la de la insurgencia y la del Golpe de Estado, fue derrotada de manera temprana. El plan del despliegue de la operación de fachada de asistencia humanitaria pautada para el 23 de febrero de 2019, fue derrotado también, como es un hecho público, notorio y comunicacional.

Sin embargo, como cuadro militante de la revolución, y que la dinámica me ha conllevado a labores de análisis e investigaciòn, es mi obligación a través de estas líneas, que el peligro y las amenazas a nuestro país aún no han cesado, y ahora se activa una fase mucho más peligrosa del plan de invasión militar contra la Patria de Bolívar y Chávez, y es lo que me quiero permitir advertir.

Es importante recordar que, para el día de mañana lunes 25 de febrero de 2019, los gobiernos de los países del denominado “Grupo de Lima” se reunirán en la ciudad de Bogotá, capital de la República de Colombia, donde es evidente que redefinirán su “hoja de ruta” y planificarán nuevas acciones en contra del gobierno de Nicolás Maduro y la República Bolivariana de Venezuela.
Lo que cabe destacar de la reunión del día de mañana del Grupo de Lima, es que acudirá a la misma nada más y nada menos que el vicepresidente de Estados Unidos de Norteamérica, Mike Pence, quien irá a dictar directamente las líneas para la nueva arremetida y agresión contra Venezuela.

Asimismo y no por casualidad, Juan Guaidó señaló que participará en la referida reunión, además de señalar y exhortar a la comunidad internacional a mantener “todas las opciones sobre la mesa” en el caso de nuestro país. Casualmente, es la misma postura sostenida por el propio presidente de EEUU, Donald Trump en sus más recientes intervenciones públicas.

Minutos previos al pronunciamiento de Guaidó con el presidente Duque de Colombia y Luis Almagro, Secretario General de la OEA, en el canal EVTV Miami, el abogado y dirigente de la organización Vente Venezuela, José Amalio Graterol, llamaba de manera abierta y descarada, a una intervención militar por parte de EEUU a Venezuela.
Tal y como lo advertimos en su debida oportunidad con lo que ocurriría con la interpretación tendenciosa y manipulada de las disposiciones del artículo 233 del texto constitucional, ahora lo harán con el artículo 187 de nuestra Carta Magna en su numeral 11, donde se autoriza al Parlamento Nacional el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país.

Tal artículo y numeral es una mala copia del artículo 150 numeral 4 de la Constitución de la República de Venezuela, promulgada el 23 de enero de 1961, la cual es importante recordar en estos momentos, ya que la misma establecía que el Poder Legislativo Nacional era ejercido en aquel entonces por el Congreso de la República, el cual era bicameral (Cámara de Diputados y Cámaras de Senadores), establecía que la Cámara de Senadores o Cámara Alta ciertamente podía autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, pero a solicitud del Ejecutivo Nacional. Me permitiré transcribir textualmente el artículo de marras.

Artículo 150 CRV de 1961: “Son atribuciones del Senado:
4.- Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, a solicitud del Ejecutivo Nacional”; (Destacado, resaltado y subrayado del articulista).
Ciertamente el proceso constituyente en 1999 indica que ahora el Poder Legislativo Nacional es ejercido por la Asamblea Nacional, la cual tiene una composición unicameral, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispuso en el artículo 187 de 24 numerales que resumen las atribuciones del actual Parlamento Nacional. El numeral 11 del precitado artículo trató de ser una copia del artículo 150 numeral 4 de su antecesora aprobada por el entonces Congreso de la República de aquel entonces, pero lamentablemente, tal y como está redactado actualmente, permite una interpretaciòn ambigua que constituye una rendija por donde se podría activar la invasión militar a Venezuela. También me permitiré transcribir textualmente el referido artículo:
Artículo 187: Corresponde a la Asamblea Nacional:

11.-Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país… (Destacado, resaltado y subrayado del articulista).
Si bien pudiéramos interpretar que esa autorización del parlamento se le debe dar al Ejecutivo Nacional, de la lectura y transcripción del artículo se observa que esa coletilla no fue colocada en el texto constitucional vigente, y representa un detalle que aunque parezca una pendejada, es un gazapo que nos dejamos meter y deja abierta la posibilidad de concretar una invasión militar a Venezuela.

De ahí que las advertencias tantas veces hechas por el Comandante Chávez sobre la importancia no solo de ganar las elecciones parlamentarias de la Asamblea Nacional, sino de conservar la mayoría revolucionaria en el Poder Legislativo Nacional no eran un mero capricho, sino que tiene una importancia capital para la vida de nuestra República. Estos hechos y eventos confirman la razón que tenía, tiene y tendrá durante muchos lustros el pensamiento y la obra del Comandante-Presidente.

Es muy cierto que la actual Asamblea Nacional se encuentra en desacato y que sus actos son írritos. Pero esa mera explicación jurídica por sí sola no basta, porque un Golpe de Estado o una invasión militar por parte de EEUU no es un asunto meramente jurídico sino un asunto de fuerza bruta. No quiero señalar con esto que las implicaciones constitucionales o legales  no haya que explicarlas (y de hecho trataré de hacerlo en el próximo artículo) sino que el desespero de la administración Trump, ante el año electoral que se avecina, y la apertura del impeachment al actual mandatario, que amenaza con desalojarlo del poder antes de tiempo, lo hace desesperarse y que quiera antes de irse infligir el mayor daño a Venezuela. Por ello no podemos descuidarnos y bajar la guardia.

Creo que es muy importante que los abogados bolivarianos nos pongamos en la tarea, ya que hasta donde tengo entendido, no ha habido ningún recurso de interpretación que indique los alcances  del artículo 187 numeral 11 ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, así como se dirimieron los alcances de las disposiciones del artículo 233 del texto constitucional a propósito de la coyuntura de salud vivida por el Comandante Chávez, y la “toma de posesión” que éste tenía que hacer el 10 de enero de 2013. Dicho conflicto fue resuelto mediante la sentencia Nª 2 de la referida instancia el 9 de enero de 2013, mediante recurso de interpretación intentado en aquella oportunidad por la colega abogada Marjorie D Arpino, si la memoria no me falla.
Lo otro sería explicar ante instancias internacionales y diferentes bloques de integración esos alcances, a fin de denunciar y develar la nueva fase  del plan que se pondría en marcha a partir del día de mañana.

Cuando la Patria está en peligro, está permitido todo, excepto no defenderla.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Bolívar y Chávez viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Hasta la Victoria Siempre!
j_martorano@hotmail.com