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martes, 23 de julio de 2019

Alerta: Guyana se suma a la trama de invasión contra Venezuela y lo ocurrido recientemente en Tumeremo (III).



Por Juan Martorano:
En primer lugar, agradezco los esfuerzos de mis hermanos y de alguna gente dentro de la estatal Cantv, quienes, gracias a su esfuerzo y dedicación, restablecieron el servicio de Aba y WIFI en la residencia de mi madre, lo que hará que retome la escritura los fines de semana y la reactivación paulatina de este servidor en sus diferentes redes sociales y plataformas digitales, de las que estuve algo alejado por espacio de casi dos meses.

También por esta experiencia, ya tengo la información precisa y exacta sobre lo que ocurre con ciertos portales y determinados servicios de internet, que ameritan, como defensor de Derechos Humanos con visión crítica, un pronunciamiento público de mi parte, la cual se realizará próximamente.
Luego de señalada esta introducción que acabo de expresar, entremos en materia, y terminemos de cerrar este dossier grave que hemos estado realizando, a modo de alerta temprana de próximos acontecimientos que pudieran suscitarse en mi Patria en los próximos días.


Y para muestra un botón: la nueva incursión de un avión de inteligencia electrónica de la fuerza aérea yanqui, a la víspera de la reunión ministerial del Movimiento de Países No Alineados en Caracas, más la realización de la reunión del Foro de Sao Paulo la semana que viene en la capital de la República, y otra serie de acontecimientos que han venido suscitándose, y que serían muy largos de detallar en este espacio, espero poder hacerlo en próximos artículos, advierten sobre la nueva oleada de agresión y planes contra la Patria, por lo que habrá que estar muy alertas y prevenidos.

En mis más recientes notas he venido sosteniendo y advirtiendo sobre la situación con la República Cooperativa de Guyana, gracias a las alertas dadas por el comandante William Izarra y un tocayo de nombre Juan Tovar (el cual le agradezco sus aportes), y pretendo, por ahora, cerrar estas advertencias con este dossier de hoy.

A ello hay que agregar lo que viene registrándose sucesivamente en el sur del estado Bolívar, con las mafias del oro y de efectivos de la fuerza pública y la FANB que tiene bastante rato sucediendo, y que ahora dicha situación configura una amenaza seria a la seguridad y defensa de la Nación en la actual coyuntura, por lo que me permito formular un llamado respetuoso al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Nicolás Maduro Moros, a atender dicha situación en su condición de Jefe de Estado, con la importancia estratégica que este caso amerita.

De acuerdo a las más recientes investigaciones formuladas por mi equipo de trabajo, nos queremos permitir alertar que, embarcación de producción petrolera que se colocará en Guyana (la Liza Destiny) , que ha zarpado de Singapur, se espera que llegué a ese país en el mes de septiembre de este año. Tal situación podría traer un nuevo impasse entre el gobierno de ese país con el de la República Bolivariana de Venezuela. Esta embarcación, de tipo flotante, producción, almacenamiento y descarga (Floating, Production, Storage and Offloading, FPSO en inglés) está diseñada para producir 120.000 barriles de petróleo por día con una capacidad de almacenamiento de 1,6 millones de barriles.

Según un comunicado de la Exxon Mobil, durante las operaciones normales, al menos 80 personas vivirán y trabajarán a bordo de la referida embarcación durante la explotación petrolera que pretenderán realizar en esas aguas. Probablemente, el tema de la histórica reclamación del Esequibo se reactive y se sume a los frentes de ataque y agresión en contra del país. Ojo con esto.

Y precisamente tomó este elemento de la explotación petrolera de la Exxon Mobil, no sólo porque varios analistas lo han hecho (incluso de derecha como es el caso del agente de la CIA, Rafael Poleo  quien en su semanario la Revista Zeta lo hacía constantemente), sino porque Juan Tovar, a quien señalé párrafos más arriba, nos aportó un importantísimo mapa petrolero en aguas territoriales venezolanas, las cuales por su importancia, me permito publicar por esta vía, solicitando también muy respetuosamente a aquellos portales que han tenido la deferencia de publicar estos modestos aportes, a divulgar también el referido mapa, por la importancia que el mismo comporta y para poder entender y complementar las explicaciones que aquí se están dando, he aquí el mapa que nos ha compartido el tocayo Juan Tovar:

El aporte de Tovar nos muestra claramente los actores petroleros que están realizando grandes apuestas en nuestro lado del continente (incluso en aguas territoriales venezolanas). Ahí podemos ver a buitres de la talla de Anadarko, Exxon Mobil, Repsol, Hess, entre otras. Los descubrimientos de yacimientos de petróleo y gas son gigantescos en términos de reserva y tasa de producción. En el mapa, hay que notar las líneas (sobre todo de Guyana) de lo que ellos consideran su zona económica exclusiva.
Así que atentos con esto, porque es parte de las nuevas agresiones que pretende la administración Trump contra la Patria de Bolívar y Chávez, a quienes recordaremos esta semana.

Y de ahí, el mayor esfuerzo comunicacional que debe hacer el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, la Comisión de Medios y Propaganda del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y demás organizaciones políticas y sociales que hacen vida en lo que otrora fue el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar (hoy Congreso Bolivariano de los Pueblos) para develar las verdaderas intenciones de los imperios, en sus planes de agresión contra la República Bolivariana de Venezuela.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

martes, 2 de julio de 2019

La Asamblea General de la OEA en Medellín y el Plan contra Venezuela.



Por Juan Martorano:

Algunos señalan que los ciclos históricos tienden a repetirse. Algunas veces como comedia, otros como tragedia. Y no en balde, uno de los pilares en los que se ejerce la seguridad de la nación tiene que ver con el ámbito cultural.

Señalo esto, porque el pasado 22 de junio conmemoramos 193 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, uno de los esfuerzos más enconados del Padre de la Patria Grande por consolidar el sueño de una América verdaderamente unida. Evidentemente los agentes de EEUU, con el apoyo de traidores cipayos de aquí lograron fracturar el sueño bolivariano, hasta el punto que Bolívar muriéndose señaló: “He arado en el mar”.


A partir de mañana, y hasta el jueves 27 de junio, se celebrará en la ciudad de Medellín, Colombia, la 49 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA). Y uno de los temas que tratarán en su agenda, tiene que ver con nuestro país, Venezuela.

Indudablemente, si bien debemos recordar que nuestro país desde el pasado 27 de abril no pertenece a lo que Fidel Castro definió como el “ministerio de colonias” de EEUU, sin embargo, éste último país utilizará el foro que controla como un mecanismo para aumentar las presiones y estrechar el cerco diplomático, político, económico, comercial y financiero contra el país. Están obligados, en el marco de su estrategia, a plantearse un reacomodo y una redefinición, dados los estrepitosos fracasos de Guaidó y el frente que pretende abrir con otro de nuestros aliados, como lo es la República Islámica de Irán.

Esta reunión y la posible definición de estrategias en contra, no solo de Venezuela, sino de países hermanos como Nicaragua y Cuba, hay que verla en clave geopolítica. El actual conflicto y amenazas que estos pueblos afrontan no podemos verlo de manera aislada y separada, ya que así se busca debilitarnos, dividirnos, para que así les sea mucho más fácil agredirnos.

Pero, refiriéndonos a la particularidad de la República Bolivariana de Venezuela, esta reunión viene precedida de toda una campaña y el despliegue de acciones de guerra psicológica, buscando oxigenar la maltrecha imagen de Guaidó, ante sus evidentes fracasos y ante el escándalo que le ha estallado en la cara, por el caso de corrupción por el manejo de la supuesta ayuda humanitaria, mejor conocida como “El Cucutazo”.

En artículos anteriores señalamos responsablemente el despliegue de operaciones psicológicas dirigidas hacia la FANB, aprovechando estos tiempos en los que ocurren los ascensos militares. También está la tarea pendiente, y que debe hacerse público en los próximos días, sobre la decisión del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, y Comandante en Jefe de la FANB, sobre la ratificación o sustitución del Alto Mando Militar (por algunas señales, todo apunta a que Padrino López continuará al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa y de la Vicepresidencia Sectorial de Política, Soberanía, Seguridad y Paz, y la posibilidad de ascenso a general en jefe de Jesús Suárez Chourio y su promoción como jefe del CEOFANB), la designación de los nuevos jefes de REDI y de ZODI, y las nuevas promociones y pase a retiro de oficiales y suboficiales de las FANB. Ciertamente, operadoras de la oposición que tienen un supuesto manejo de la fuente militar como Rocío San Miguel y Sebastiana Barraéz, han estado muy activas por estos días como lo hemos señalado.

También en el entorno, observamos los actos de provocación del buque hospital gringo USNS Comfort, que con medio de intimidación y bajo el argumento de supuesta ayuda a migrantes venezolanos, navega en aguas muy cercanas a las costas de nuestro país. Este acto vino precedido, como se ha denunciado oportunamente, de nuevas violaciones a nuestro espacio aéreo por parte de aviones de la fuerza aérea estadounidense dotados de sofisticados equipos de inteligencia electrónica. Pero esto es más como acto de provocación y parte del despliegue de operaciones para detectar posibles vulnerabilidades, nuestra capacidad de reacción y tiempo de respuesta por parte de nuestra FANB, que un verdadero ataque a nuestra Patria. No obstante, no podemos bajar la guardia.

No podemos pasar por debajo de la mesa, las bolas y rumores desplegadas en el día de ayer, referidas a un supuesto atentado que habría sufrido el camarada Diosdado Cabello. Dicha información, evidentemente falsa, no podemos desdeñarla tampoco de buenas a primera, debido a los planes de grupos terroristas y paramilitares, que pretenden originar un evento desencadenante de alto impacto que origine una conmoción nacional. Cabello, al igual que Bernal y otros importantes cuadros del Alto Mando Político y Militar de la Revolución, son desde hace rato objetivo militar de estas fuerzas mercenarias, y tampoco es que sea descartable una acción en contra de la integridad física de estos compatriotas. Pero tampoco esos son muchachos “cogíos a lazo”, como se diría coloquialmente, que los agarrarían desprevenidos y descuidados.

De igual manera, Guaidó ha llamado a una nueva acción de calle para el viernes de la próxima semana, 5 de julio, en su intento desesperado por Re oxigenarse ante los golpes que de sus propias huestes le han propinado debido a sus malos manejos con el dinero robado, y que pertenece al pueblo venezolano. Su desespero es tal y sus mala juntas también (a propósito de la reciente incorporación del sempiterno candidato presidencial perdedor, Henrique Capriles) a realizar una burda copia del Plan “Vuelta a la Patria”, implementado por el Gobierno Bolivariano, y que Guaidó pretende denominar “Vuelta a Casa”, y que para que nuestros profesionales vuelvan al país. Y aquí surgen algunas interrogantes: ¿Quién le dará el apoyo de aviones, y toda la logística para traer a nuestros compatriotas? ¿Los gobiernos de derecha de la región? ¿El gobierno de EEUU? Realmente y como lo señaló en alguna oportunidad Cristina Fernández de Kirchner: “Se puede volver de todos los lugares, menos del ridículo”.

Sin embargo, más allá de estas consideraciones apretadas que hacemos de la evaluación del entorno, no es menos cierto que no podemos bajar la guardia. El fascismo criollo pretende que entremos en el segundo semestre del año 2019 con toda una espiral de ingobernabilidad, violencia y caos, a fin de justificar todo el despliegue del Comando Sur, a fin de poder intervenir militarmente en Venezuela (la gira de Faller y su envió de una carta al Ejército a la víspera de la conmemoración de los 198 años de la Batalla de Carabobo así lo confirman).

Indudablemente no es que nos importe mucho lo que en la OEA se discuta, y cualquier resolución y decisión que puedan adoptar con respecto a Venezuela no tendrá efectos jurídicos vinculantes sobre nuestro país. Pero de alguna manera estaremos atentos ante cualquier amenaza o violación que pretendan proferir contra la Patria de Bolívar y Hugo Chávez, pues les haríamos pagar muy cara su osadía.

Ante los incipientes intentos de volver a desestabilizarnos, producto de las derrotas que les hemos inflingido y el desmantelamiento de los planes golpistas, pues en esta oportunidad no será la excepción, y estoy seguro que una vez más, y como siempre, al final, nosotros venceremos.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

domingo, 25 de noviembre de 2018

Las verdaderas motivaciones del ataque paramilitar colombiano en el estado fronterizo de Amazonas


Por Carlos E. Lippo:

"El delito transfronterizo cometido por delincuentes procedentes de Colombia es combatido y seguirá siendo combatido con fuerza por la FANB
y todos los organismos de seguridad del Estado venezolano hasta ser erradicados completamente bajo cualquier riesgo y ajustado a ley”
Almirante en Jefe Remigio Ceballos, Jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) 


A mediados del 2015 en un artículo titulado “¡Hay que arrancar de raíz el paramilitarismo, tanto el importado como el nacional!”, actualmente “desaparecido” de la Red, hasta de mi propia página Facebook, escribíamos: Desde los años setenta del siglo pasado, el estado forajido colombiano ha venido haciendo uso de grupos armados de carácter ilegal para combatir la insurgencia armada, sembrando además el terror en su base social, y para despojar a las masas campesinas de sus tierras ancestrales en beneficio de los grandes terratenientes. Es el caso de organizaciones delictivas que llegaron a convertirse en verdaderos ejércitos paramilitares, tales como: el MAS (“Muerte a los Secuestradores”), creado por los capos del Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, Carlos Lehder, Rodríguez Gacha y los hermanos Ochoa;  las CONVIVIR; las AUC; y más recientemente las BACRIM.

Las Cooperativas de Autodefensa Agraria (CONVIVIR) (1), responsables de innumerables atrocidades en el medio rural colombiano, fueron una “respuesta oficial” del estado para dotar de un “marco legal” a la defensa que los hacendados hacían de sus propias tierras ante la amenaza de los grupos guerrilleros. Aunque creadas por un decreto legal del presidente César Gaviria, tuvieron en Alvaro Uribe Vélez, siendo gobernador de Antioquia, su mayor promotor y en poco tiempo lograron contar con más de 120.000 miembros a nivel nacional, autorizados por el gobierno a portar armas y equipos de comunicaciones.

A mediados de la década de los noventa las CONVIVIR comenzaron a dar paso a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), un auténtico ejército paramilitar que según su creador, Vicente Castaños, inició su expansión por todo el país en respuesta al llamado y la colaboración que les hicieron empresarios, comerciantes, mineros y ganaderos y que posteriormente, según confesara su máximo líder, Carlos Castaño, hicieron del narcotráfico, el secuestro, la extorsión y el pillaje sus principales fuentes de financiamiento. Se hicieron tristemente célebres por su anticomunismo extremo, al igual que por su sevicia, barbarie e incluso por actos de canibalismo, siendo responsables de miles de masacres y asesinatos de civiles, campesinos y sindicalistas entre otros, así como del desplazamiento forzado de miembros de numerosas comunidades a todo lo largo y ancho del país. Una prueba incontrovertible de este terrorífico accionar lo constituye un señalamiento de un informe de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía colombiana, según el cual unos cuatro mil 112 ex combatientes de las AUC aseguraban haber perpetrado 30 mil 470 asesinatos a lo largo de su trayectoria delictiva (2).

En el año 2003 cuando empieza su desmovilización contaban con cerca de 40.000 combatientes en todo el territorio colombiano y sus relaciones con las fuerzas armadas colombianas eran de una naturaleza tan estrecha que era vox populi el hecho de que constituían la VI División del Ejército Colombiano en momentos en que el mismo contaba sólo con cinco divisiones. Son harto conocidas las estrechas vinculaciones de Alvaro Uribe Vélez con las AUC siendo presidente de la república; las declaraciones de un ex capitán del ejército colombiano que al mismo tiempo era miembro de las AUC (3) en las cuales señala haber recibido órdenes directas de él para cometer una serie de homicidios, son una válida muestra de ellas.

Tras un polémico proceso de desmovilización liderado por el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez, varios de sus principales miembros terminaron siendo extraditados como narcotraficantes a los Estados Unidos para ser juzgados posteriormente. Después de la culminación del proceso en el 2006, la mayoría de los integrantes de las Autodefensas incurrieron nuevamente en su accionar delictivo, por lo que conformaron varios grupos insurgentes denominados bandas criminales emergentes (BACRIM) (4): Las Aguilas Negras, Los Urabeños y los Rastrojos, entre ellas.

La captura del contingente de 150 paramilitares acantonados en la finca Daktari, en uno de los municipios de la Caracas Metropolitana, en mayo de 2014, antes de que pudieran entrar en acción, parece haber determinado la sustitución de la estrategia de introducir grandes contingentes desde Colombia, por la de introducir pequeñas células paramilitares en los cordones populares de las grandes ciudades, con la misión de tratar de pasar inadvertidas hasta recibir instrucciones para actuar en hechos concretos. Mientras tanto, efectivos de las AUC primero y de las BACRIM, más tarde, nunca han dejado de actuar con relativa impunidad, en las zonas rurales de los estados fronterizos: Zulia, Táchira, Apure y Amazonas, y hasta de estados de elevada vocación agrícola del centro occidente del país, como Lara y Portuguesa, en las acciones que le son propias: narcotráfico, contrabando, secuestro, extorsión, cobro de “vacuna”, desplazamiento de pobladores y asesinatos por encargo.
Las acciones terroristas desarrolladas durante las guarimbas de 2014 y 2017; los asesinatos atroces de camaradas como Eliécer Otaiza y Robert Serra y su asistente María Herrera; varias casos de asesinatos acompañados de desmembramiento de los cadáveres, entre otras acciones de clara factura paramilitar colombiana ponen en evidencia que las células paramilitares colombianas que hacían vida latente ya han entrado en actividad en connivencia con elementos de nuestro lumpen delincuencial. Ponen en evidencia también la existencia de una cantidad nada desestimable de venezolanos opositores, a juzgar por su participación en las guarimbas de 2014 y 2017, entrenados en Colombia en las técnicas aprendidas del sionismo terrorista internacional, que al parecer sólo adolecen de la falta de organización de la que adolece la contrarrevolución toda, para poder conformarse como un verdadero ejército paramilitar. Las células armadas dirigidas por Oscar Pérez, exfuncionario del CICPC y por el desertor militar Juan Caguaripano, afortunadamente ya desmontadas por los organismos de seguridad del estado venezolano, trataban de ser el germen de ese ejército paramilitar que habría de intentar una disputa con los organismos institucionales por el control de porciones de nuestro territorio, tal como lograron hacerlo exitosamente en Libia y lo siguen intentando hacer en Siria, en ambos casos con el descarado apoyo militar de la OTAN.

Ya para terminar este preámbulo debo decir que es un hecho comprobado, señalado además recientemente en un comunicado de la cancillería venezolana emitido a propósito de la actitud negligente y tendenciosa del actual gobierno de Colombia ante los hechos objeto de estas notas (5), que los sucesivos gobiernos burgueses de Colombia han evidenciado durante los últimos sesenta años una manifiesta incapacidad e inacción ante las flagrantes operaciones de grupos violentos de ese país en nuestra zona fronteriza, cuyas acciones han causado, pérdidas humanas y materiales incalculables a la República Bolivariana de Venezuela.

Y es que como señala el mismo comunicado: “Para el Gobierno y la sociedad de Venezuela durante décadas ha representado una carga onerosa disponer de ingentes recursos humanos, económicos y financieros para garantizar su seguridad, procurando evitar el desborde permanente de la violencia, el narcotráfico y la criminalidad que se originan, desarrollan y multiplican en Colombia”.

Entrando ya en materia debo comenzar diciendo que el ataque militar que constituye el tema central de estas notas es el ocurrido en la tarde del domingo 4 de noviembre, cuando integrantes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) fueron emboscados por grupos armados colombianos en el barrio Escondido del municipio Atures, estado Amazonas; un malhadado suceso en el cual perdieron la vida al menos tres jóvenes soldados venezolanos y resultaron heridos no menos de otros diez.

Al informar sobre el suceso el general en jefe Vladimir Padrino López, ministro de la defensa, señaló textualmente: “Este infame acto, surge como represalia después de la captura de nueve paramilitares colombianos a quienes se les incautaron armas de guerra y consecuentemente fueron puestos a orden del Ministerio Público” (6).

Muy pocas horas después de la ocurrencia de ambos sucesos, una foto filtrada de la reseña hecha por la delegación del CICPC-Amazonas de uno de los paramilitares capturados y un twit del conocido periodista tarifado de la contra Javier Ignacio Mayorca, contentivo de dos cédulas de identidad venezolanas con las fotos del reseñado, expedidas a nombre de Gabriel Alfonso Ariza Suárez, a quien el “experto criminalista Mayorca” identifica como el jefe militar del ELN Luis Felipe Ortega Bernal, tal como se muestra en una publicación de uno de los portales más emblemáticos de la contrarrevolución (7), han servido de base para imponer la matriz mediática de que en efecto el paramilitar capturado es el citado jefe militar del ELN, ya que como podría comprobarse a partir de una breve búsqueda con Google, el “hallazgo” y las conclusiones de Mayorca fueron ampliamente difundidas por una innumerable cantidad de medios digitales de la contra tanto en Venezuela como en Colombia.

No obstante, como la mentira tiene patas cortas, al día siguiente el blog de investigación “La Tabla”, con una serie de twits emitidos desde su cuenta @latablablog, logra demostrar de manera fehaciente que el paramilitar reseñado no puede ser Luis Felipe Ortega Bernal (a) “Garganta”.  En efecto, los textos de los twits apoyados con fotografías (8) demuestran que: el ciudadano reseñado no tiene parecido físico alguno con (a) “Garganta”, como puede apreciarse de la comparación con una foto del citado jefe guerrillero; y que el paramilitar reseñado, identificado como Gabriel Alfonso Ariza Suárez, si tiene un extraordinario parecido físico con Jhan Carlos Amaya, un comerciante de Santander que, si bien fue acusado de ser el jefe guerrillero “Garganta”, motivo por el cual estuvo preso en Colombia desde el 2013 hasta el pasado 07 de septiembre, fue puesto en libertad luego de que una prueba de ADN demostrase su inocencia. Casi al mismo tiempo un miembro de la alta dirección del ELN negaba que el ciudadano capturado fuese su compañero (a) “Garganta”, a la vez que decía, palabras más palabras menos, que sus compañeros sólo eran capturados, heridos o muertos.

No tengo duda alguna sobre que esta gigantesca “olla” montada por la canalla mediática nacional e internacional ha tenido como propósito el apoyar unas falaces declaraciones ofrecidas al “Diario de las Américas” el pasado 02 de noviembre (9), por el embajador de Colombia en EE UU, Francisco Santos, en las cuales señala sin ningún pudor que el “ELN es un grupo paramilitar del gobierno venezolano”, que es utilizado “para hacer las cosas sucias que no hace la Guardia Nacional”, y que por ello le hacen encargos como “trabajos” en las zonas mineras, asesinatos en distintos lugares para ejercer control y para usarlos como grupo paramilitar.

La bastarda intención del gobierno forajido colombiano de criminalizar al gobierno revolucionario atribuyéndole nexos ilegítimos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo insurgente colombiano de orientación marxista-leninista, al que vinculan alegremente con la explotación y comercialización del  oro proveniente del llamado “Arco Minero del Orinoco” es puesta en evidencia por unas infelices y absurdas declaraciones de Américo De Grazia, reproducidas el 07 de noviembre por el escualidísimo portal Venepress (10). Es el caso, que el diputado De Grazia, que más bien debería llamarse “Desgracia”, por haber traicionado al pueblo bolivarense que ha venido creyendo en él y por su larguísima y fructífera trayectoria delictiva vinculada a la explotación ilegal de oro, ha tenido el tupé de decir que todo el oro venezolano, como el que se ha dicho falazmente que vendimos recientemente a Turquía (11), pasa primero por las manos del ELN.

Apenas el día de ayer el diario londinense “The Times” ha publicado una noticia que de no ser por el carácter de forajido que sabemos tiene el gobierno de los Estados Unidos, así como los de sus lacayos de Colombia y el Reino Unido, sería imposible de relacionar con los hechos antes mencionados. La noticia de “The Times”, recogida en un artículo de RT (12) del mismo día, da cuenta de que el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) se está negando a liberar al país alrededor de $ 550 millones en oro propiedad de Venezuela, porque según la afirmación del regulador británico existe una creciente incertidumbre sobre las intenciones de Caracas para las 14 toneladas de lingotes de oro. La noticia, que ha sido ya replicada con no poco entusiasmo  por portales de la contra venezolana como “PANAM POST” (13), añade que según informes, se espera que el gobierno venezolano proporcione una aclaración sobre sus planes para el oro, ya que "Existe la preocupación de que Maduro pueda tomar el oro, que es propiedad del estado, y venderlo para beneficio personal".

Es por ello que no resulta en nada aventurado el asumir que toda esta funesta y mortífera trama, incluyendo: las declaraciones de Santos desde Washington, relacionando al ELN con el gobierno venezolano y la minería de oro en la zona, el pasado 02 de noviembre; la captura de los paramilitares colombianos, presumiblemente a causa de una delación de las mismísimas autoridades colombianas, el 04 de noviembre en la mañana; el malhadado ataque a los efectivos de nuestra GNB, el 04 en la tarde; la atribución de una falsa identidad a uno de los capturados para inculpar al ELN del ataque, el 04 de noviembre al final de la tarde; así como las infelices declaraciones del diputado “Desgracia”, atribuyendo al ELN el control de la explotación y comercialización del oro venezolano, difundida el 07 de noviembre, fue urdida por el gobierno del imperio en connivencia con el gobierno de Colombia, con el propósito de hurtarnos el oro cuya entrega estábamos gestionando, para de esta forma seguir estrechando el cerco económico-financiero que nos han impuesto. Por todo ello es que me atrevo a decir, parafraseando al Che, que con Colombia… ni un tantico así. 
¡Hasta la Victoria, Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(1)    http://convivir-en-colombia.blogspot.com/
(2)    http://www.noticias24.com/…/ex-paramilitar-colombiano-conf…/
(3)    http://www.laiguana.tv/…/13720-uribe-paramilitares-auc-ejec…
(4)    https://es.wikipedia.org/wi…/Autodefensas_Unidas_de_Colombia
(5)    https://www.hispantv.com/noticias/venezuela/392808/colombia-fronteriza-seguridad-armada-militar
(6)    http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/11/05/fallecen-tres-militares-venezolanos-tras-ataque-de-grupo-paramilitar-colombiano/#.W-SNlzEpDIV
(7)    http://efectococuyo.com/principales/captura-de-presunto-lider-del-eln-provoco-emboscada-contra-la-gnb-en-amazonas/
(8)    https://www.laiguana.tv/articulos/369227-garganta-amazonas-gnb-emboscada-ataque-fotos/
(9)    https://www.pulzo.com/nacion/eln-es-grupo-paramilitar-gobierno-venezolano-pacho-santos-PP585131
(10)  https://venepress.com/local/Oro-venezolano-que-se-vende-a-Turquia-pasa-primero-por-ELN1541620165252
(11)  https://celippor.blogspot.com/2018/11/las-mas-recientes-y-absurdassanciones.html
(12)  https://www.rt.com/business/443516-boe-refuse-venezuela-gold/
(13)  https://es.panampost.com/sabrina-martin/2018/11/09/banco-oro-maduro/

celippor@gmail.com



martes, 26 de junio de 2018

Propuestas a Maduro


Por Rafael Flores*: 
La Guerra Económica del gobierno de USA para agredir a Venezuela, en  complicidad con la burguesía local y la oligarquía colombiana, amenaza con restablecer el dominio imperial  sobre la nación venezolana y someterla a la esclavitud y despojo de sus recursos naturales. Maduro ha pedido a los venezolanos que hagamos propuestas, para combatir esa Guerra; respondo a su pedimento, con la consciencia de una realidad que amenaza con aplastar nuestra segunda independencia. Si el gobierno de Estados Unidos logra su propósito, los venezolanos seremos sumergidos en profundidades de miseria que jamás hemos sufrido.


1.- Necesitamos una organización con sentimiento y doctrina patrióticas para tareas fundamentales en el combate contra esa Guerra; tenemos   esa organización: el Ejercito Libertador Bolivariano, presente en todo el territorio; más aún, tenemos otra, igualmente presente en todo el territorio y de los mismos sentimiento y doctrina: la Guardia Nacional Bolivariana.  No se trata de asignación de responsabilidades individualidades, sino de asignar actividades fundamentales a esos dos componentes de la FANB, para garantizar la soberanía de Venezuela, bajo la responsabilidad de la organización piramidal que las caracteriza y el mando inequívoco de su Comandante en Jefe. Me refiero a lo concerniente para fomentar la producción agropecuaria y garantizar el transporte, distribución y venta de productos agrícolas y agroindustriales, desde los predios, hasta el consumidor. También me refiero a la explotación minera, de la cual depende el ingreso de recursos financieros para restablecer la economía y garantizar el futuro desarrollo.  

La investigación científica y tecnológica debe ser otra actividad a la que se le de impulso y apremio que se requieren, para dar respuestas a nuestras dificultades. La nación cambió su apreciación de estos dos componentes, en los que fueron restablecidos valores patrióticos y libertarios que dieron origen al Ejército Libertador; ese aprecio por los soldados libertadores y por los soldados del presente, quienes como aquellos libran otras formas de combate, para preservar la reciente liberación de nuestra patria, debe fomentarse en nuestros niños y en nuestros pueblos ancestrales, para que amen a su Ejército Libertador y aspiren a formar parte de él.

2.- El transporte colectivo debe ser prestado por el sector público estatal; al delegarlo en el sector privado u organizaciones no estatales se favoreció desde siempre la anarquía y su uso como instrumento de agresión y chantaje contra la nación, para favorecer propósitos imperiales e intereses egoístas y especuladores del proveedor particular. El transporte afecta también, de manera negativa y creciente, el traslado de alimentos y otros bienes de primera necesidad hasta ciudades y poblados. He insistido y lo hago una vez más, sobre la necesidad de racionalizar el sistema de transporte, restablecer el transporte marítimo y fluvial y recuperar numerosos pequeños puertos en la costa y costos fluviales, que desaparecieron con el uso irracional del transporte por carretera y legislaciones deliberadas para hacer de Venezuela un país dependiente de la importación de alimentos y otros bienes de consumo masivo.

* Capitán de altura y productor agrícola
eveliseyrafael@gmail.com

miércoles, 18 de abril de 2018

De cómo Gran Bretaña Nos despojó de la Guayana Esequiba con la ayuda del imperio


Por Carlos E. Lippo:

"El sol de Venezuela sale por el Esequibo"
Consigna de la FANB

Con arreglo al conocido principio del “Utis Possidetis Juris” (del latín: "como poseías de acuerdo al derecho, poseerás"), la constitución venezolana de 1830, promulgada una vez desintegrada “La Gran Colombia”, establecía que el territorio del Estado de Venezuela, nombre que se daba por aquellos días a la actual República Bolivariana de Venezuela, comprendía todo aquel que hasta 1810 se denominó Capitanía General de Venezuela; estando plenamente establecido que la mencionada entidad colonial limitaba por el este con la Guayana Holandesa, sirviendo de frontera natural entre ambos territorios, el río Esequibo desde su nacimiento hasta su desembocadura en el océano Atlántico. En prueba de lo anterior es posible señalar que existe un mapa publicado en Londres en 1810, en el cual se muestra el territorio de la Guayana venezolana y el de la holandesa, teniendo como línea fronteriza el río Esequibo; el interés del citado mapa se centra en que fue editado en una época en la cual Gran Bretaña no tenía oficialmente ninguna propiedad sobre estos territorios y desde luego, en el hecho nada desestimable, de que el mapa fue publicado en Londres.



Sin embargo es el caso que en junio de 1803, Gran Bretaña invade la región situada entre los ríos Esequibo y Demerara y se mantiene allí por la fuerza hasta que el 13 de agosto de 1814 logra firmar el Tratado de Londres, mediante el cual Holanda se ve obligada a ceder sus establecimientos de Demerara, Esequibo y Berbice, con una extensión aproximada de 51.700 kilómetros cuadrados. Con estos tres territorios cedidos por Holanda, todos ellos situados al este del río Esequibo se conforma la "Guayana Británica" el 31 de julio de 1831. Resulta totalmente claro entonces que Gran Bretaña no tenía ni nunca ha tenido posesión alguna al oeste del río Esequibo.

En marzo de 1845, al reconocer España la independencia de Venezuela, se firma un tratado mediante el cual la antigua metrópoli reconocía que el territorio venezolano era el que tenía la Capitanía General en el año de 1810, incluyendo allí la Provincia de Guayana, que limitaba al este con el río Esequibo; territorio que Gran Bretaña estaba obligado a respetar, por extensión del tratado de Utrecht de 1713, en el que ella se había comprometido a respetar la integridad de los territorios españoles en América.

Pero como ningún imperio respeta sus compromisos, un joven naturalista prusiano de  nombre Robert H. Schomburgk, que es enviado por el gobierno británico a explorar y delimitar las posesiones holandesas cedidas a los británicos por el Tratado de Londres de 1814, asigna unos 4.920 Km2 de territorio venezolano al oeste del Esequibo, a la Guayana Británica; despojo que es incrementado en años subsiguientes, llegando a unos 141.930 Km2 en 1840, siendo necesario agregar que tal despojo es apuntalado con la colocación de postes en sitio y la publicación de nuevos mapas.

A pesar de las protestas oficiales de Venezuela y de su propuesta de suscribir un acuerdo de límites, los abusos del imperio británico continúan y a partir de la muerte del prusiano Schomburgk en 1865, todas las alteraciones a los mapas de la región son efectuadas por el propio gobierno británico; de manera que para 1877 aparece uno de esos mapas adulterados que incluía ya unos 167.830 Km2 de tierra venezolana y para intentar legalizar el fraude, en junio de 1886 se ordena rectificar la frontera de acuerdo a ello y destruir las copias de los anteriores mapas.

Venezuela se mueve entonces en la dirección de solicitar un arbitraje internacional para intentar solucionar el conflicto límites, a lo que se niega el imperio británico en múltiples oportunidades.

La negativa de los británicos a someter la cuestión a arbitraje obedece sin duda alguna a que se sabían sin derechos legales para apoyar sus espurias pretensiones, tal como se desprende de estos fragmentos del contenido de un memorándum del ministerio del exterior inglés, firmado por Sir E. Hertslet: "… yo diría que nosotros no podemos presentar el caso a arbitraje ni siquiera con pequeñas esperanzas de éxito, dadas las contradictorias líneas que hemos reclamado, presentadas en los mapas públicos ingleses...” y “… ha de considerarse que el argumento basado en razones de estricto derecho no tiene salida alguna".

Previendo que más temprano que tarde tendrían que someterse a un arbitraje, los ingleses se disponen a usurpar más territorios venezolanos y es en el desarrollo de esta ilegal política que toman por la fuerza las Bocas del Orinoco en el año 1884. Oportuno es reiterar que fuera de estas ocupaciones ilegales, Gran Bretaña no tenía ninguna posesión efectiva al oeste del río Esequibo, como así lo demuestran los escritos de connotados hombres de ciencia británicos de la época tales como: Mr. C. Barrington Brown, geólogo del gobierno inglés, en 1875; Sir Clements R. Markham, en 1876; Mr. Thurn, que los leyó en la Real Sociedad Geográfica de Londres en 1892; así como Mr. Rodway, que los publicó en un manual editado en 1893.

También es oportuno señalar que en el marco de su accionar para intentar repeler lo que a todas luces era una invasión de los británicos, el gobierno venezolano  invocó en mayo de 1887 la aplicación de la Doctrina Monroe, a pesar de que tres años antes el gobierno estadounidense había manifestado que no consideraba procedente su aplicación en un caso como el de Venezuela, decisión que encierra una flagrante contradicción, pero que tenía un funesto precedente en el caso de la invasión británica a Las Malvinas Argentinas, en 1833.

El continuado avance del invasor inglés y su renuencia someter a arbitraje la delimitación de las fronteras obligó al gobierno venezolano de la época a romper las relaciones diplomáticas con el imperio británico en febrero de 1887 pero a pesar de ello, los ingleses ocupan la margen derecha del río Cuyuní en 1894.
Finalmente, en febrero de 1897, los gobiernos de los Estados Unidos de Venezuela y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, firman un acuerdo, por el cual ambos países consienten en arreglar, amistosamente, el problema de límites entre Venezuela y la Guayana Británica.

Para tal fin, sometieron la disputa a un arbitraje, siendo necesario señalar que el tribunal arbitral, propuesto por el gobierno de los Estados Unidos, quedó integrado por: dos jueces norteamericanos; dos jueces británicos; y un quinto juez, de nacionalidad rusa, harto conocido por su dependencia del alcohol, que fue nombrado presidente. ¿Cómo podría administrar justicia un cuerpo colegiado como éste, en el cual al menos dos de sus miembros son manifiestamente jueces y partes?

Tan agobiado estaba nuestro país ante las presiones de los dos colosos, que decide nombrar como abogados para que nos asistieran ante el tribunal arbitral, a un grupo de personalidades del foro angloamericano, entre los cuales se encontraban Benjamín Harrison, ex presidente norteamericano Severo Mallet-Prevost. De nada sirvieron los alegatos y contra-alegatos de este brillante cuerpo de juristas; el 3 de octubre de 1899, en Paris, los jueces en forma totalmente arbitraria sentenciaron a favor de Gran Bretaña, permitiéndole usurpar 159.500 Km2, territorio que abarcaba, y abarca, nuestra Guayana Esequiba.

Es imprescindible hacer notar que Benjamín Harrison, al iniciar su exposición de los argumentos venezolanos, afirmó enfáticamente que "le era difícil convencerse que cualquier inglés pudiera servir de árbitro imparcial en un asunto en que se tratase de la soberanía sobre tierras reclamadas por Inglaterra como suyas"; así como también que el abogado Severo Mallet-Prevost, en su testamento señaló, como muestra inequívoca del flagrante despojo del que fuimos víctima:  “Si bien es cierto que en la decisión el tribunal le dio a Venezuela el sector en litigio más importante desde el punto de vista estratégico, como lo es la desembocadura del Orinoco, fue injusta para Venezuela y la despojó de un territorio muy extenso e importante, sobre el cual la Gran Bretaña no tenía, en mi opinión, la menor sombra de derecho”.

Ante la presión generada por la ONU a causa de una reclamación hecha por Venezuela en 1962, Gran Bretaña accede a reunirse con Venezuela y ambos gobiernos suscriben el 16 de febrero de 1966 el llamado “Acuerdo de Ginebra”, que declara nulo e írrito el “Laudo Arbitral de Paris” y establece que se designaría una comisión mixta que debía actuar durante cuatro años y presentar informes a ambos gobiernos cada seis meses. Si al cabo de los cuatro años no se llegaba a una solución satisfactoria del problema, éste debía resolverse por los medios pacíficos previstos en la Carta de las Naciones Unidas.

Sabiendo que le sería imposible demostrar la titularidad sobre un solo centímetro cuadrado de los territorios usurpados, la corona británica opta por conceder la independencia a la Guayana Británica, creando la República de Guyana, adscrita por supuesto a la Comunidad Británica de Naciones. Tres meses y nueve días después de la firma del "Acuerdo de Ginebra", la colonia inglesa Guayana Británica, que es parte del tratado, conjuntamente con Venezuela y el Reino Unido, se independiza. Ese mismo día, 26 de mayo, el Gobierno de Venezuela le otorga su reconocimiento, pero haciendo clara reserva de su reclamación de la Guayana Esequiba, en los siguientes términos: el reconocimiento "que Venezuela hace del nuevo Estado de Guyana, no implica por parte de nuestro país renuncia o disminución de los derechos territoriales reclamados, ni de ninguna manera afecta los derechos de soberanía que se desprenden de la reclamación surgida de la contención venezolana de que el llamado Laudo Arbitral de París de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, es nulo e írrito”.

Es más que evidente que se trataba de una “independencia” que buscaba desviar la atención del “Poderoso Imperio Ingles invadiendo un territorio venezolano”, para colocar el asunto limítrofe en manos de “débiles colonos libres”, aunque sometidos a la autoridad de la reina de Inglaterra, quien es a todo efecto su jefe de estado.
La nueva República de Guyana, trató de evadir la negociación y de obstaculizar las gestiones, según lo establecido en el “Acuerdo de Ginebra”; por esta razón y por considerar que el momento no era propicio para la aplicación del mismo, en 1970 Venezuela negoció y suscribió con Guyana el denominado “Protocolo de Puerto España”, el cual acordó en ese momento congelar las negociaciones entre ambos países por un lapso de doce años.

En diciembre de 1981, el gobierno de Venezuela anunció al gobierno de Guyana su decisión de no seguir aplicando el “Protocolo de Puerto España”, el cual cumplía los doce años el 18 de junio de 1982. En consecuencia, la controversia volvió nuevamente a regirse por el “Acuerdo de Ginebra” y por los medios de solución pacífica de la Carta de las Naciones Unidas.

Con apego a dicho acuerdo, Venezuela propone iniciar negociaciones directas entre ambos países, pero Guyana se niega  proponiendo tres opciones: Asamblea General de la ONU, Consejo de Seguridad o Corte Internacional de Justicia; Venezuela rechaza estas opciones.

Siempre dentro del espíritu del “Acuerdo de Ginebra”, Venezuela propone y Guyana acepta, el método de los“Buenos Oficios”, que se mantiene vigente hasta el 2014, bajo la conducción de tres “buenos oficiantes diferentes”, designados de común acuerdo por ambas naciones.

Es necesario y oportuno apuntar que la República Cooperativa de Guyana, bajo la evidente tutela del gobierno del Reino Unido, no sólo ha tratado de hacer fracasar cualquier iniciativa de arreglo enmarcada en el “Acuerdo de Ginebra”, sino que lo ha violado flagrantemente en lo atinente a no otorgar concesiones de exploración y explotación en los territorios en reclamación desde 1993; siendo prueba evidente de ello: las otorgadas en 1999 a las empresas petroleras CGX Energy, Exxon Mobil, Shell y Anadarko, para exploración y explotación costa afuera y la concedida en el 2000 a la Beal Aerospace Technologies Inc., para la construcción de una base para el lanzamiento de satélites. Todas ellas rechazadas por Venezuela por medio de los medios diplomáticos establecidos.

Pero las actividades derivadas del otorgamiento ilegal de concesiones por parte de Guyana se mantienen, produciéndose en el 2013 una incursión ilegal en aguas jurisdiccionales venezolanas del buque de investigación oceanográfica RV Teknik Perdana, que al ser apresado por las autoridades genera una injustificada protesta por parte de Guyana. También se incrementan en el 2014 las actividades del Prospector, de la empresa CGX Energy, para realizar estudios geológicos en el bloque Demerara; así como las del buque Deepwater Champion en el bloque Stabroek, ilegalmente adjudicado a las empresas Exxon Mobil y Shell, la primera de las cuales ha anunciado el descubrimiento de un muy importante yacimiento en la zona.

En el 2015 se llevan a cabo las elecciones generales en la República Cooperativa de Guyana, resultando ganador, con el apoyo de Estados Unidos, el candidato de la oposición David Arthur Granger, un militar formado en las escuelas gringas, una de cuyas primeras acciones como presidente electo fue visitar la plataforma petrolera Deepwater Champion de la Exxon Mobil. Ese mismo año ante las reiteradas negativas de Guyana de ponerse de acuerdo para nombrar un nuevo oficiante, Venezuela solicita a Ban Ki-moon la convocatoria de Guyana para proceder a nombrarlo de común acuerdo.

En enero del 2018 Antonio Guteres, nuevo secretario general de la ONU que estuviese desempeñándose como buen oficiante desde la salida de Ban Ki-moon recomendó acudir a la Corte Internacional de Justicia, algo que fue denunciado por Venezuela por constituir una extralimitación de sus funciones así como una violación del “Acuerdo de Ginebra”.

Señalando apoyarse en esa recomendación es a finales de marzo del mismo 2018, Guyana introdujo unilateralmente una solicitud para dilucidar el conflicto ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, contando para ello con el apoyo financiero, público y notorio y comunicacional, de la Exxon Mobil (1); solicitud que según el comunicado emitido oportunamente por nuestra cancillería violenta el preámbulo del “Acuerdo de Ginebra” de 1966, el cual establece, taxativamente, que la controversia debe ser “amistosamente resuelta en forma que resulte aceptable para ambas partes”, al mismo tiempo que vulnera su Artículo I, dado que no conduce a “soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia”. En otro aparte dicho comunicado a la vez que insta al gobierno de Guyana a retomar la senda del Acuerdo de Ginebra, le señala enfáticamente que recurrir al arreglo judicial para dirimir la controversia, resulta inaceptable, estéril e inaplicable, dado que la República Bolivariana de Venezuela no reconoce como obligatoria la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, y en este sentido, ha sido siempre consecuente con su posición histórica de hacer expresa reserva o no ser signataria de ningún instrumento jurídico internacional que contenga cláusulas compromisorias que otorguen jurisdicción obligatoria a la referida Corte.

El conflicto se mantiene pendiente y resulta imposible dejar de considerar que los últimos movimientos de Guyana constituyen una manifestación más del ilegal y terrible asedio que el imperio norteamericano y sus aliados de la OTAN tienen montado a la Revolución Bolivariana.

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

http://luisdallanegra.bravehost.com/veneseqa.htm
http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2015/07/breve-resena-historica-sobre-nuestra.html
(1)    https://venepress.com/article/Guyana_elevo_a_la_Corte_de_La_Haya_disputa_con_Venezuela_por_el_Esequibo1522425705976
(2)    https://www.aporrea.org/tiburon/n322985.html

celippor@gmail.com