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miércoles, 1 de julio de 2020

EE.UU del encierro detrás del Muro a la desconexión total



Por Rolando Prudencio Briancon

La llegada de Trump al poder trajo consigo una nueva visión, una nueva lógica a lo que hasta antes de su ingreso a la Casa Blanca eran la mentalidad de la mayoría de los norteamericanos, basada sobre todo en la seguridad y bienestar. Aunque tal vez sea más preciso referirse a que la llegada de Trump lo que trajo no fue precisamente un nuevo Orden, sino un desorden para crear uno nuevo.



Esa es la razón por la que este cambio en el viejo Orden ha tenido repercusiones a nivel de las relaciones internacionales, por cuanto la Globalización fue el globo de ensayo con el que la hegemonía estadounidense fue el eje en el que giraron las demás naciones, en torno a la supremacía de la potencia del norte, por más de dos décadas.

Pero al poco tiempo de que Trump asumiera el gobierno fue a contracorriente de aquella concepción globalizadora, cuando anunció la construcción de un Muro en la frontera con México para contener la migración de quienes buscaban la "tierra prometida" para realizar el "Américan Dream" (sueño americano), pero fue a quienes el nuevo inquilino de la Casa Blanca, los vio como una amenaza para subvertir el sueño de "volver hacer grande América otra vez", que es su onírica obsesión hasta hoy.

Así fue como Trump consideró a los migrantes una amenaza, y a quienes los llamó despectivamente como la "peor gente", cuando se refirió a los mexicanos que cruzan la frontera. O cuando sin el menor empacho ordenó que a los migrantes centroamericanos -sobre todo hondureños- fuesen separados los padres de sus hijos pequeños, a quienes los mandó a encerrar en jaulas.

Esa onírica obsesión de Trump de: "volver hacer grande América otra vez", es la que hoy ha llevado a Trump a anunciar una "desconexión completa", con el gobierno chino y que ha sido rechazada esta medida, por parte del portavoz de relaciones internacionales del gobierno chino Zhao Lijian, señalando que es una "medida arbitraria". Es más, el representante de comercio internacional de los EE.UU., Robert Lightizer ha criticado este anuncio advirtiendo de Trump que: "no es una opción política razonable".

Pero este anuncio de una “desconexión total", es un as bajo la manga del intervencionismo norteamericano, tal como ha advertido la cancillería China respecto a: "los intentos de los EE.UU., de utilizar cuestiones relacionadas con Xinjiang para interferir en asuntos internos de China, y frenar su desarrollo, que están destinados al fracaso".

Vale decir que los EE.UU., pese al giro geopolítico que Trump quiere dar al nuevo papel de los EE.UU., sigue manteniendo ese doble discurso con el que maneja su política intervencionista en asuntos internos de otro país, como ahora es con la China, de la que anuncia una "desconexión total", pero por el otro anuncia la aplicación de un paquete de sanciones como es la: "Ley Política de Derechos Humanos de Uigures 2020", contra las políticas del gobierno de XI Jingping, como son las medidas: antiterrorista, anti secesionista y de desradicalización contra Xinjiang, que como región autónoma al extremo noreste de China, y que influenciada por EE.UU., se ha enfrentado al gobierno de Pekín.

Desde luego que EE.UU., es libre de tomar la decisión de desconectarse totalmente de China; siempre y cuando no interfiera en asuntos internos; pero que, para desconectarse, primero honre su deuda que tiene de 1mil 59 billones de dólares según la revista Forbes.

Así que después de pagar ese deudo puede desconectarse de China, y del mundo entero si quiere, y mandarse a jalar donde más guste

prudenprusiano@gmail.com


jueves, 18 de junio de 2020

Mientras EE. UU viola en su propio país flagrante mente los DDHH, Bachelet y Almagro solo tienen ojos para Venezuela



Por: Ítalo Urdaneta:
Mucho se ha dicho sobre este controversial tema, que involucra desde luego y de manera directa las actuaciones que ha venido teniendo el presidente Donald Trump, a todo lo largo y ancho de su gestión frente al imperio. No ha pasado en día que a Trump no se le critique por sus malvadas actuaciones, que lo llevan consecutivamente a violar los derechos humanos (DDHH) casi diariamente.


Trump, como buen republicano, apeló de manera inmediato al uso de la fuerza para gobernar, no solo su país, que está hastiados de sus desafueros, sino en contra de las demás naciones del mundo a quienes quiere someter como si fuera su genuino monarca.

A grandes rasgos, el perverso mandatario norteamericano, no más al llegar a la Casa Blanca, comenzó sus desquiciadas actuaciones en contra de los inmigrantes mexicanos, que son en definitiva la mano de obra barata que trabajan las tierras y el campo de ese país, al extremo que ordenó construir el muro que separa a México del suelo norteamericano, pero de paso pretende que sea el gobierno azteca quien pague los costos de la obra.

El mundo en pleno no podrá olvidar jamás como Trump ordenó meter en jaulas, como propios animales salvajes, a niños mexicanos, solo porque sus padres fueron sorprendidos junto con ellos tratando de pasar a suelo estadounidense en procura de buscar mejores niveles de vida. Y no, precisamente, de manera gratuita.
Pero no conforme con ello, ante la debacle que registra el imperio en su economía, avasalla, amenaza, invade e impone sanciones y bloqueo a un sin número de naciones, haciéndose notar, sin que nadie les haya dado esa potestad, como el policía del mundo, violando consecutivamente los DDHH.

Como ejemplo tenemos a Cuba, que lleva más de 60 años soportando todo tipo de imposiciones, solo porque no se ha arrodillado a las políticas perversas que se fraguan desde la Casa Blanca.

Ahora el imperio arremete de manera criminal en contra de Venezuela, porque su sistema de gobierno es un claro ejemplo para las demás naciones del planeta, que desean interconectarse en un mundo multipolar, en igualdad de condiciones.

Más de 40 mil compatriotas venezolanos han fallecido producto de las sanciones y el bloque que el imperio le ha impuesto al país de Bolívar y Chávez, en clara violación a los DDHH. Mientras todo esto ocurre la representante de los DDHH en la ONU, Michel Bachelet, se hace de la vista gorda.

Igualmente, Luis Almagro, frente a la OEA, desestima todas las políticas coercitivas que el imperio le viene imponiendo no solo a Venezuela, sino también a otras naciones, como es el caso de Irán, Siria, Irak, Afganistán, incluyendo incluso a Rusia, China y Corea del Norte.

Es evidente que EE. UU es un consecuente violador de los DDHH. Solo en Cuba los viola a diario, sobre todo en Guantánamo, en donde permanecen presos latinos y sobre todos hombres de raza negra, humillados y maltratados con los más feroces castigos.

El imperio, y no hay duda de ello, a todo lo largo de su historia solo ha sembrado odio, rabia, frustración y muerte, sin que hasta ahora deje de hacerlo.

Una activista de los DDHH acaba de asegurar que las manifestaciones violentas que desencadenaron la muerte deliberada del afro descendiente, George Floyd, a manos de un policía blanco, son producto del aprendizaje que el propio imperio ha impuesto en la sociedad norteamericana, desde la misma colonia, que acabó con el futuro de las tribus genuinas y dueñas legales de ese país.

Pero al imperio poco le importa además la salud del planeta…se ha constituido, al lado de otras naciones en desarrollo, en el verdadero responsable del recalentamiento global que afecta al globo terráqueo…sin embargo, por órdenes de Trump, el imperio desestimó el Tratado de Paris, que busca preservar al planeta como herencia y legado de las futuras generaciones.

Hoy Estados Unidos debe enfrentar una fuerte crisis que solo el mismo ha generado en su contra, solo porque profesa el odio, la agresión, el mal, en contra de su propio pueblo.

Trump, equivocadamente desestimó al coronavirus, por ello el imperio también ocupa el primer lugar con mayor número de víctimas generadas por la pandemia que azota al mundo. Pero además ante la manera criminal como trata a los afro descendiente, ha hecho que esa nación esté hoy en día encendida por los cuatro costados. Mientras todo esto ocurre, Bachelet y Almagro solo tienen ojos para Venezuela.
 italourdaneta@gmail.com

sábado, 30 de mayo de 2020

La amenaza “inusual y extraordinaria” que acecha a EE UU ahora no son las drogas Donald.



Por Carlos Luna Arvelo:
¿Cuántos kits de diagnóstico de covid19 se podrán comprar con 15 millones de dólares? Con tal monto de dólares se podrían adquirir cientos de miles de estos kits tan esenciales en estos momentos para la población de los Estados Unidos, que según la Universidad Johns Hopkins ya contabiliza 82.400 casos de infectados por el virus.

Ante la interrogante de las alarmantes cifras de contagiados por el virus, que ya lleva más de 1000 muertes, el Presidente Trump se conforma con aseverar a los periodistas “ustedes no saben cuáles son los números de China”.


Lo que sí sabe el mundo entero es que China además de haber logrado contener la epidemia del covid 19 en su territorio, se ha dado a la tarea de brindar ayuda humanitaria a los países europeos que más casos de infectados y muertes han registrado, como son Italia y España.

Claro que D. Trump y su gobierno también saben esto, pero prefieren ignorarlo, así como insisten en ignorar la “amenaza inusual y extraordinaria” que representa el covid 19 para los Estados Unidos y su población.
Pero el gobernante de este poderoso imperio en decadencia, actúa como siempre han actuado los imperios a lo largo de la historia de la humanidad. Nadie podría esperar nada distinto de D. Trump y de quienes gobiernan ese imperio.

Por eso en Venezuela para nada sorprende que ante la inminente crisis que se cierne sobre la población de los Estados Unidos por la pandemia del covid19, ahora lo más importante para el Departamento de Estado sea derrocar a Nicolás Maduro, acusándolo, sin evidencias, de traficar drogas a los EE UU y ofreciendo recompensa por él y por altos funcionarios de su gobierno.

Es cierto que la sociedad de los Estados Unidos está inundada de drogas, son el principal consumidor de drogas del mundo, y ello constituye un problema serio para la salud pública de ese país. Esto no ocurre desde que apareció el chavismo, ellos y ellas son consumidores de droga desde hace muchos años. La “guerra contra las drogas” que ha impulsado el imperio norteño, siempre ha sido una tapadera, la mayor prueba de ello es que ahora y desde hace mucho, los gobiernos de EE UU se han aliado con gobiernos de Colombia, el país que más drogas produce y exporta.

Pero la pandemia del covid19, viene a poner sobre el tapete las deficiencias del modelo sanitario de los Estados Unidos, como ya ha ocurrido con los países europeos. Exponiendo al contagio y muerte de muchas personas afectadas.

Es claro que los gobiernos que no responden a los intereses de los Estados Unidos, no dejan de ser objetivos, ni siquiera en condiciones de “crisis humanitaria” como la que está generando la pandemia del covid 19 en el mundo.

Ayer (jueves 26 marzo) el Departamento del Tesoro de EE UU anunció la imposición de sanciones contra 15 personas y cinco entidades de Irán en el marco de un presunto “programa antiterrorista”. Para nadie es un secreto que Irán ha sido fuertemente golpeado por la pandemia del covid -19, además de 29.000 infectados las estadísticas oficiales registran más de 2000 fallecidos, hasta la fecha.

Mientras organismos internacionales como la ONU, la OMS, la UE apuestan por la suspensión de embargos y medidas económicas a Irán y a Venezuela, para evitar mayores impactos de la pandemia a la población más vulnerable, los gringos en su empeño de derrocar a gobiernos que no responden a sus intereses, inclusive obviando la propia crisis sanitaria que se les viene encima.

En Venezuela sentimos penas por algunos de esos “compatriotas” que aún apuestan a que los gringos reediten lo que hicieron en el 89 en Panamá con Noriega. Venezuela no es Panamá, Nicolás Maduro no el traficante Manuel Antonio Noriega.
Bastantes cojones ahí aquí Mr. Trump, como sentenció Hugo Chávez en el esplendor de la Revolución Bolivariana.

carloslunarvelo72@gmail.com

miércoles, 22 de abril de 2020

Trump cae en su trampa tratando de golpear primero a la China



Por Rolando Prudencio Briancon:

Es una ventajista verdad que en las peleas callejeras quién golpea primero, golpea dos veces, y que ¡ojo! no es ninguna proeza, ni ninguna pericia entre los peleadores, sino una acción cobarde y alevosa de aprovechar el descuido del contrincante para tener una ventaja antes de pelear, pues ya ese golpe previo sin que empiece la pelea aún no sólo que afecta físicamente -generalmente es el rostro- sino psicológicamente, por cuanto el efecto que genera es un instintivo temor hacia el adversario.



Por su naturaleza Trump ha demostrado tener un comportamiento cobarde; ya sea atacando a las misiones médicas cubanas, o ratificando la aplicación del embargo a Cuba, o apoyando a los sionistas en su sistemática matanza contra el pueblo palestino, o declarando a Venezuela una amenaza para los EE.UU., para después tratar de invadirla, como hace poco, etc., pues ésta no es sino parte de lo que las políticas norteamericanas llaman "ataque preventivo".

Pero además en el plano personal también Trump ha demostrado ser un ventajista aprovechador, como por ejemplo demostró sus debilidades íntimas hacia menores de edad para tener relaciones sexuales junto a su amigo "carnal" Jeff Epstein, con quien organizaban "fiestas salvajes", varios años atrás. En fin, son innumerables los casos en los que Trump ha demostrado ser un ventajista agresor.

En este contexto del COVID-19 no podía dejar mostrar esta actitud de querer adelantarse, en lo que parece ser que fue por lana y salió trasquilado, intentando inicialmente agredir a China, generando una pandemia en Wuan para luego iniciar una guerra bacteriológica, pero ya con un adversario diezmado; además y como siempre acompañado por los "aliados" de Occidente con quien terminarían sometiendo al gigante asiático.

Pero le salió el tiro por la culata, ya que China controló -asimiló el golpe podríamos decir en términos callejeros- la pandemia erradicando el Coronavirus, sino que el portavoz del gobierno chino Zhao Lijian ha conminado al gobierno de Trump, a que aclare: ¿qué hacía un grupo de médicos del ejército norteamericanos en la China antes de la pandemia en Wuan?

Por su parte el asesor nacional de seguridad de EE.UU., Robert Obrien ha contrarrestado señalando que China "reaccionó lentamente" ante la pandemia, creyendo que fue por el efecto del golpe dado antes de iniciar la pelea. Probablemente hasta cierto punto Robert O'brien tenga razón, pues la China fiel a su tradicional y milenaria paciencia, lo que por ahora está haciendo es no reaccionar ante el primer golpe dado por el gobierno de Trump, y está más bien esperando que sea los EE.UU., quienes sigan contando sus bajas como resultado del Frankenstein que crearon, para después reaccionar en esta guerra que los EE.UU. la comenzaron creyendo que golpeando primero iban a golpear dos veces.

Falta mucho por recorrer los entretelones de lo que traerá este enfrentamiento, en el que EE.UU. dio el primer golpe, y la China no ha reaccionado aun esperando, como es en una pelea entre caballeros, que se recupere del golpe que él mismo se ha provocado.

prudenprusiano@gmail.com

martes, 14 de abril de 2020

Yanquis invaden Venezuela, cientos de misiles de China, Rusia, Corea, caerían sobre Washington y NY



Por Pedro Echeverría V.:
 1. Después de millones de asesinados por bombardeos e invasiones yanquis en los últimos 50 años (Vietnam, Irak, Afganistán, Libia y demás pueblos para saquearlos) el insaciable gobierno idiota de Trump amenaza con bombarderos a Venezuela y a Irán en las siguientes semanas.  Espero –si cumple EEUU- que sea la última fechoría criminal que realice, porque a cambio desaparecerían en EEUU gobierno, empresarios y guerreristas de aquella nación imperialista al recibir cientos de poderosos misiles que le apuntan.  Si el Covi 19 no me mata, podría morir de tanto gozo y alegría al saber que al fin el imperio yanqui –que tanto ha masacrado a los pueblos del mundo- ha sido destrozado, no sólo económicamente sino desde el lado militar y que por ese hecho se abre un camino para las revoluciones radicales de los pueblos en el mundo.


 2.   Venezuela es una nación de menos de 35 millones de habitantes e Irán de unos 80 millones; en tanto EEUU es el tercer país más poblado del mundo con cerca de 350 millones de población. Ni Venezuela ni Irán buscan bombardear o invadir a nadie; por el contrario, los EEUU nunca han dejado de hacerlo y eso le consta a todo el mundo. Por ello, como escribí hace dos semanas, todos deberíamos protestar contra las terribles amenazas criminales yanquis. El presidente López Obrador y su canciller también deberían sacar la bandera de “no intervención” y “autodeterminación”, pero no pueden hacerlo porque están totalmente amarrados y amenazados; pero Morena tiene la obligación como partido progresista de condenar a los yanquis que siguen repitiendo su historia de criminales.

 3. El presidente venezolano Nicolás Maduro tiene la convicción de pelear y hasta morir por Venezuela si fuera necesario. Lo mismo se piensa del ejército que tanto dignificó al presidente Chávez y lo ha seguido haciendo por el mismo Maduro.  ¿O acaso con esas amenazas de Trump se busca aplicar la estrategia que el imperio yanqui impuso contra el gobierno inocente y tonto de Evo Morales que se sentía muy confiado? ¿Para qué carajos sirven los Fernández de Argentina en el contexto de Latinoamérica si el imperio logró derrocar a Evo Morales, bloquear a Dilma y a Lula en Brasil, que se traicionara a Correa en Ecuador, se enredara a Ortega en Nicaragua y los yanquis impiden a López Obrador ser independiente?  Se espera que en Chile caiga la derecha de cuatro presidentes que sucedieron al asesino Pinochet.

 4. Si los yanquis logran derrocar a Maduro del gobierno de Venezuela, en la práctica nada independiente quedará en América y el gobierno de López Obrador se verá más sujeto a las decisiones yanquis. Tendremos que esperar unos 15 años más para que cambien un poco las cosas en beneficio de los pueblos. Seguiremos esperanzados en que China, Rusia, Corea, Irán, India, sigan en la competencia económica y financiera hasta derrotar al viejo imperio yanqui que lleva más de 150 años de dominio mundial. El lopezobradorismo como Lázaro Cárdenas sólo –cuando más- podrá dejar a su sucesor a “un derechista como Ávila Camacho” en lugar de uno de izquierda como Francisco Múgica”. Esa ha sido la historia de los triunfos pírricos de la izquierda en América y el mundo. Y como dirían los payasos por ahí:” las /ti/ma Mar/ga/ri/to”. (9/IV/20)

 alterar26@gmail.com

sábado, 11 de abril de 2020

Qué ocultan Áñez y Erick Foronda, agente de la C.I.A. sobre la gestión del Covid-15 en Bolivia

Por Verónica Zapata (*):

Quién es Erick Foronda

Erick Foronda es el secretario privado de Jeanine Añez y agente de la C.I.A. Aprovechó que su jefe Trump ofreció 15 millones de dólares para quien brindara información que condujera a la detención de Maduro, y amenazó de muerte al ex presidente Evo Morales. A través de un Twitter, Erick Foronda sostuvo recientemente: “Van por ti Maduro. No tendrás escapatoria. Y el que sigue es Evo Morales, se acabaron tus días de conspiración. Delincuente”.


Adolfo Mendoza, ex senador del M.A.S. en una entrevista le salió al cruce y sostuvo: “Erick Foronda aprovechando una sentencia dada por E.E.U.U. a Nicolás Maduro amenazó a Evo Morarles y el será responsable si le pasa algo al ex presidente”. También se pronunciaron las seis federaciones del trópico de Cochabamba en un comunicado y rechazaron la amenaza de muerte al ex presidente Morales y se declararon en alerta.: “Denunciamos que el imperio norteamericano junto al gobierno dictatorial de Jeanine Áñez, buscan acabar con la vida del compañero Evo Morales Ayma, responsabilizamos al gobierno de facto, a sus ministros y a sus socios Mesa, Tuto Quiroga, Camacho (…) de cualquier atentado contra la integridad física de nuestro líder nacional y revolucionario Evo Morales Ayma”.

Erick Foronda le da libreto a Áñez: ¿Que ocultan al pueblo boliviano?

Adolfo Mendoza, ex senador del M.A.S. en una entrevista acusó a Erick Foronda de estar atrás bajando línea al gobierno de facto para atacar al M.A.S. con el objetivo de sacar rédito a favor de la candidatura de Áñez a costa de la vida del pueblo y ocultar su pésima gestión en relación al Covid-15: “Rechazamos de manera contundente la acusación del gobierno de facto y sus socios, de que el M.A.S. y las organizaciones sociales, estarían en un plan de conspiración o de subversión. Esto forma parte de un guion que entregó hace unos días Erick Foronda”.

El ex senador apuntó también contra el impresentable Wilfredo Rojo, ministro de facto de producción que sigue el libreto de Erick Foronda y que recientemente sostuvo: “Hemos detectado que gente del gobierno anterior está financiando a grupos para que estos se levanten y rompan la cuarentena con el pretexto de tener hambre. Esto no puede ser aprovechado políticamente para desarrollar estas actividades, lo que quieren es hacer un pacto con el gobierno constitucional de ahora. Las F.F.A.A. y la policía va actuar contra estas personas que reparten dinero y alimentos para levantar a estos grupos. Estos grupos van a ser reprimidos muy fuertemente. Esperamos no llegar a esto porque esto puede desencadenar grandes contagios (…) La inteligencia y policía trabajara intensamente” 

El ex senador explicó el objetivo del libreto de Erick Foronda: “¿Qué buscan con esto?  Buscan ocultar la pésima gestión de la crisis respecto de esta pandemia tratando de echarle la culpa al M.A.S., que fue la única organización política que hizo propuestas concretas, varias de ellas fueron tomadas por el propio gobierno que acusa al M.A.S. y a las organizaciones sociales de conspiración. Hay una campaña política electoral que intenta nuevamente recurrir al odio y el descontento con el gobierno de Evo Morales para generar una suerte de apoyo a Jeanine Áñez. En esa pelea está Áñez con Carlos Mesa, por eso uno de sus voceros le sugieren de manera disimulada que renuncie a su candidatura”.

Luego relató los resultados del trabajo en relación al Covid-19 de las alcaldías dirigidas por el M.A.S. en el país: “La mayor parte de las alcaldías dirigidas por el M.A.S., son las alcaldías que han mostrado buenas prácticas en la gestión de la crisis sanitaria que vivimos. La gobernación de Oruro es ejemplo (…)  Es entendible que el gobierno de facto intente echar la culpa a otros respecto de su pésima gestión, pero eso es campaña política y no es enfrentar la pandemia”.

Siguiendo esta línea ex senador Mendoza relató los logros de la gestión del M.A.S. en relación a la salud: “La ley 1.189 promulgada por Evo Morales para la construcción de 67 hospitales tuvo la férrea oposición del actual ministro de salud Aníbal Cruz y del Sr. Larrea, presidente del Colegio de Médicos de Bolivia. Fueron estas élites de los médicos, no los médicos de base que trabajan día a día (…) los que se opusieron a la construcción de 67 hospitales.  ¿Qué hizo Evo Morales en términos de establecimiento de salud en su gestión? En toda la vida republicana se construyeron 2.870 establecimientos, solamente en los 14 años de Evo Morales se construyeron 1.061 establecimiento. 

En el caso de los ítems, hasta el año 2005 solamente había 17.175 ítems. Desde el 2006 al 2019, esto subió a 35.727, es decir, 18.550 ítems de salud adicionales. ¿Qué sucede en torno a los establecimientos de salud de manera concreta? En los últimos 12 años se hiceron1.032 establecimientos de salud. ¿Qué ocurrió con dotación de ambulancias? Se establecieron más de 2.072 ambulancias desde el 2.006 hasta 2.019. El 2005 había solamente 578 ambulancias en nuestro país. Dejen de mentir señores”.

S.O.S.: Áñez no tiene un plan coordinado de contingencia frente al Covid-15.

Adolfo Mendoza, dio recomendaciones al gobierno de facto que está perdido frente a la pandemia de Coivid-19 y dejó al desnudo que el gobierno de facto no posee un “plan coordinado de contingencia” frente al Covid-19 a esta altura de la situación. Esto es algo que todos los países poseen, y no se comprende como Bolivia aún no lo tiene. De esta forma Áñez estaría arriesgando la vida del pueblo boliviano y expone a que Bolivia se convierta en la Italia de América Latina.

Nos encontramos ante un gobernó que es incapaz de proteger la vida de su pueblo, por lo que organismos internacionales competentes deberían intervenir ante esta situación.  “Le sugerimos al gobierno generar las condiciones para establecer un “gabinete de expertos” en epidemiología y a nivel socio económico, pensando en el país, primero la vida y no haciendo cálculos políticos. Permitan apoyar una unidad y darles legitimidad a las acciones para enfrentar la pandemia”, propuso el ex senador.

El ex senador del M.A.S. realizó una acusación en la misma línea al senador Oscar Ortiz, senador de Unidad Demócrata y jefe de campaña de Áñez, de no convocar a una reunión con la federación de asociación de municipios, lo que sigue dejando en evidencia a Áñez de no poseer un plan coordinado de contingencia para afrontar el Covid-19.: “No hubo una sola reunión con la asociación de municipios, no hubo una sola reunión con los nueve alcaldes de las ciudades capital (…) ¿Por qué no existe este nivel de coordinación intergubernamental que es fundamental? (…)

No podemos continuar eternamente en cuarentena con una lógica de la represión, es necesario establecer mecanismo de cuarentena con solidaridad, y para esto se propone evaluar que es lo que sucede con la pandemia a escala municipal. Por eso, es indispensable la coordinación con los niveles de gobierno sub nacionales, no librarlos a su suerte. Es necesario establecer en un primer paso cuales son los municipios libres de Covid-19 para reactivar poco a poco la economía desde la escala local hacia lo departamental, intermedio y hacia lo nacional”.

Por otra parte, el ex senador le exigió al gobierno de facto que propongan propuestas y dejen de mentir y criticar al M.A.S., que pasen del discurso a la acción: “Planteen propuestas de unidad, mecanismos de coordinación. El M.A.S. va a hacer las gestiones para apoyar de manera unitaria, si es posible convocará a una cumbre política para ver el gabinete de expertos y otras medidas adicionales”.

 Mendoza, además de plantear propuestas sanitarias concretas, también propuso
medidas económicas para enfrentar el Covid-19: “Debemos seguir produciendo alimentos, sino en las ciudades ¿Qué vamos a comer? Es necesario extender créditos con cero intereses a los productores campesinos, pequeños, medianos y por supuesto a los grandes empresarios con cero intereses para favorecer la seguridad alimentaria, también, lanzar medidas para promover la construcción e implementación de huertos urbanos en beneficio de la seguridad alimentaria”.

Finalmente llamó a toda la ciudadanía y a la militancia del M.A.S. a hacer caso rigurosamente a las recomendaciones de la O.M.S., a mantener la cuarentena y en lo posible pasar de una cuarentena total a una solidaria y otras medidas que nos permita pasar de manera unida, poco a poco, pasar a la normalidad”.

(*) Verónica Zapata, periodista y psicóloga boliviana.

miércoles, 1 de abril de 2020

Mientras el mundo está en estado de aislamiento Cuba aislada sale al rescate del mundo



Por Rolando Prudencio Briancon:

Son tiempos de paradojas los que vivimos en un mundo que hasta hace poco se sentía orgulloso de estar globalizado, a diferencia de hoy cuando cada uno de los habitantes del planeta vive encerrado en su casa.

Claro que Cuba que por siempre estuvo aislada del mundo, encerrada -si prefieren- tenía que hacer la diferencia, como lo ha hecho desde que triunfó la Revolución; pero además por su innata condición INTERNACIONALISTA, es que no podía ser contradictoria esa su concepción con la convicción que tiene de darse al mundo, a la humanidad, compartiendo lo que tiene, y no lo que le sobra.


Esta convicción fue también asumida por parte de quienes; sin ser cubanos sentían que existen ataduras que no se pueden romper como los nombramientos, y que son de otra naturaleza las que unen como fueron las que unieron a ella y al Che, quien sin ser cubano la sentía y llevaba en lo más hondo de su ser, de un pueblo que sentía que también era suyo.

Son estas convicciones las que han inspirado a la Revolución cubana, como a quienes la defendieron, la forjaron y la consagraron como Fidel y Raúl; y hoy Miguel Diaz, que en esta ecuménica emergencia sanitaria han ratificado que nunca Cuba estuvo aislada, sino que la aislaron.

Pero por más que así la mantuvieron, otra de las enseñanzas del internacionalismo que practican los cubanos, es también la generosa actitud de no guardar resentimientos alguno contra ningún país; es más ni siquiera contra los mismos EE.UU., que es el más desesperado en derrumbar la Revolución.
Claro que ¡ojo!, no son los ciudadanos norteamericanos quienes mantienen esa actitud agreste contra Cuba; sino los gobiernos de cada uno de los inquilinos de la Casa Blanca -exceptuando de algún modo a Obama- que cada vez en la ONU votan, junto a Israel porque se mantenga en embargo.

Es en ese sentido que hoy Cuba no sólo que le regalado una vacuna a la humanidad para esta pandemia, como es el Interferón alfa b2, sino que aparte de haber recibido al crucero MS Braemar con 1073 pasajeros, varado en altamar por la amenaza del COVID-19 hace días atrás, hoy ha decidido romper por mutuo propio el bloqueo, asistiendo a una casi una veintena de países, para atender y asesorar a países que han solicitado su cooperación.

¿Cuál es entonces la enseñanza que quedará, en medio de este desconcierto mundial de no saber que le deparará de aquí en adelante el porvenir por esta pandemia? La enseñanza que siempre trasmitió Cuba, y que el mundo tengo la seguridad que asumirá, que es con su ejemplo, que sólo la solidaridad es lo que nunca quedará infectada por un virus más indestructible como es el egoísmo.
prudenprusiano@gmail.com

sábado, 28 de marzo de 2020

El Coronavirus, el reconocimiento y cuidado del personal esencial


Por Jesús A. Rondón:
Formamos parte de un momento de la historia excepcional, pues la pandemia del coronavirus ha logrado que a nivel mundial se tomen medidas nunca vistas y de manera casi simultánea. En Venezuela, por el contrario, hemos viviendo momentos que nos han llevado de una u otra manera a los límites, solo que, por otras razones, como por ejemplo el paro petrolero o el mega-apagón; y ahora debemos enfrentar la amenaza de la trasmisión rápida de esta enfermedad.


En todas esas ocasiones y en el presente hemos contado con un sector de la población trabajadora, que forma parte de una noción en la jerga del manejo de crisis; denominada personal esencial. Socialmente se tiende reducir a aquellos que tienen labores sanitarias, pero nada más alejado de la realidad, pues para que nuestro mundo siga funcionando en los mínimos necesarios, hace falta la labor diaria de muchas personas.

Cuando se lee personal esencial en situaciones de crisis, socialmente se tiende reducir a aquellos que tienen labores sanitarias, pero nada más alejado de la realidad, pues para que nuestro mundo siga funcionando en los mínimos necesarios, hace falta la labor diaria de muchas personas.

El personal sanitario esta en uno de los frentes de acción, quizás el más visible; pero dentro de estos no solo hay médicos y enfermeras, también hay administrativos, conductores de ambulancia, personal de limpieza, entre otros y otras; que como recién apunte garantizan variados aspectos de la operación, tras las primeras líneas.

Dentro del personal esencial encontramos al personal de seguridad, bien sea publico o privados, los primeros son el mayor contingente y están garantizando el orden público y el acatamiento de las instrucciones del Estado; así también están los privados que custodian el patrimonio no público. Cuando las condiciones recrudecen, en este ámbito, entran en la escena las fuerzas armadas nacionales. 

Son personal esencial aquellas personas que forman parte del circuito de comercialización de alimentos, medicinas, de tal manera que Usted solo ve al dependiente que le suministra el producto, pero este forma parte de otros y otras que van desde los transportistas, almacenistas, hasta los gerentes.

Hay que seguir generando bienes de primera necesidad, de tal manera que hay actividades de manufactura que no se detienen, así como las agrícolas, que se mantienen en los límites necesarios. Hay personas elaborando alimentos y otros elementos de primera necesidad.

En lo público (o privado) hace falta que funcionen servicios esenciales, como: agua potable, electricidad, gas, saneamiento básico (recogidas y procesamiento de desechos y limpieza de áreas claves) y telecomunicaciones. En estas actividades mujeres y hombres hacen trabajos cada día, independientemente de las condiciones.

Los vemos cada día, pero no los incorporamos dentro de la idea de personal esencial, estos son los trabajadores de la prensa. Son un entramado que hace posible que Usted este leyendo esta nota y que cada día este informado de los acontecimientos que van marcando las crisis y la gestión de las mismas.

Finalmente existen un gran número de personas que deben tomar decisiones en el Estado, y estas no serían posible sin un gran contingente que las viabilice y las soporte. Utilizare una palabra, con poca reputación, pero de la que rescato su esencia, la burocracia. Sin estas personas los líderes políticos que están al frente de los Estados, no podrían tomar las decisiones adecuadas.

Seguro estoy que su escrudiñamos más, encontraremos otros oficios y saberes esenciales, pero la idea por ahora es visibilizar por lo menos, las grandes áreas de trabajo que por estos días siguen laborando y con ello garantizando unas condiciones adecuadas para la población que debe acatar un confinamiento obligatorio. Debo aclarar, sin embargo, que el orden en que los presento no significa un orden jerárquico alguno.

En estos momentos los diversos liderazgos en los Estados del mundo buscan gestionar la situación de pandemia que adquirió el coronavirus. La responsabilidad de ninguna manera es minúscula, en dimensión alguna; pues al final sus decisiones definen, aunque suene dramático; quienes viven o quienes mueren.  Una decisión inoportuna o errada se traduce en número de decesos o lo contrario, como se quiera ver, sin aludir a un caso en particular, ya lo estamos viendo, solo que es temprano para balances definitivos. Esto no solo aplica a la población general, tiene una especial repercusión en el personal esencial, de allí que no solo es necesario el reconocimiento, sino el cuidado de las personas que forman parte de esta categoría.

Una crisis se agrava si el personal esencial se ve comprometido y esta situación es causada por la falta de control de los procesos peligrosos a los que se encuentran expuestos, por ejemplo, en la atención a pacientes (o presuntos) sin las protecciones debidas, u otro menos visible relacionado con la organización del trabajo, es decir largas jornadas o falta de tiempos de descanso.  

En algunos países ya se escuchan declaraciones de representantes laborales del personal sanitario, por ejemplo; denunciando que existen personas que empiezan a experimentar fatiga laboral, gracias a las largas jornadas que deben realizar. Tal situación, no solo compromete al trabajador o la trabajadora en cuestión, sino a la persona que es atendida. Solo pregúntese ¿qué condiciones tiene un médico para hacer un diagnóstico después de doce horas de intensa jornada?, ¿sus habilidades de observación se mantienen? 

No se ignora que desde los Estados se realizan acciones para ubicar personal, que de no encontrarse habrá que recurrir a otro componente en situaciones de crisis, el voluntariado, que es otro tema.

Reconozcamos e incluyamos a todos los que hoy en el mundo y en nuestro país, están realizando una labor para detener la pandemia y garantizar servicios básicos. Y no solo eso, demandemos los cuidados necesarios para conservar la salud del personal esencial, pues de no hacerlo serán víctimas colaterales de la crisis; y se comprometerá nuestra vida.

jesusalbertorondon@gmail.com

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Movilización estudiantil, una mezcla de agendas



Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La movilización estudiantil vuelve a ocupar lugar central en la agenda social del país y se reactiva con los levantamientos en Chile, Ecuador, España. Aunque parezca espontanea, no lo es, 2011 y 2018 marcaron el camino de una creciente toma de conciencia, individual y colectiva, sobre el sentido y significado del derecho a la educación y sobre la misión de las universidades creadas para formar seres humanos libres y autónomos, responsables con la sociedad de su tiempo, que aparece convulsa, indiferente, angustiada, con creciente agresión, falta de respeto, inmoralidad de funcionarios y políticos corruptos, con desinformación, manipulación de pasiones, engaño y violencias que regresan.




La universidad pública, a pesar del asedio y deficiencias, ha cumplido un papel social determinante en la formación de la inteligencia, pero también en la construcción de ciudadanía y sentido de nación, que la provee de capacidad ética y política para ocuparse de su propia agenda, pero también ser actora en la defensa de la agenda social. Ha participado de luchas contra la dictadura, la moral exacerbada, el fascismo, la explotación y la opresión y sus campus han sido lugar esencial para que su profesorado de altas calidades en la ciencia y los jóvenes de enormes capacidades, circulen saberes universales y sienten las bases teóricas y prácticas de los cambios que ha vivido el país. La mayoría de profesores y estudiantes provienen del mismo sector social de víctimas, excluidos y mayorías en condiciones de precariedad económica a consecuencia de las desigualdades y del déficit democrático. En el país de 286 instituciones de educación superior, 81 son universidades y de estas solamente 32 son universidades públicas, todas regidas por la constitución laica, plural y diversa.

Sin universidades públicas el país hace tiempo sería un campo de horror y de barbarie sin memoria y es incontrovertible que la mayor parte de la producción científica y cultural del último siglo, se ha producido con presupuesto público y sus artífices son sus jóvenes y profesores. Razón de más impedir que se las quiera tratar como islas o aislarlas, con estigmas y desinformación. Necesitan del respeto, protección y acompañamiento de la sociedad y del estado para fortalecer su capacidad científica y cultural y la sociedad está llamada a entender que históricamente ellas educan en y para ser libres, comprometidos con el presente y forjadores de salidas y esperanzas de un pronto futuro de bienestar.

Por ser una síntesis de la sociedad, agrupan fácilmente múltiples demandas sociales, que la convierten en promotora del desarrollo, pero además en vocera y actora social protagónica de los temas prioritarios de la agenda nacional, que mezclados con los de su propia agenda, en la coyuntura, en la que la percepción generalizada es que el país va mal, la guerra regresa y el odio se recrudece, terminarán por configurar un mapa complejo y diverso, que parece apuntar hacia un levantamiento popular contra el patriarcalismo, el capitalismo, el paramilitarismo, la militarización y por la defensa del estado de derecho(s), que contienen políticamente inconformismo contra el partido en el poder, por incumplimiento al acuerdo de paz, barreras a JEP, comisión de la verdad, curules a víctimas, centro de memoria, abusos policiales y socialmente desesperanza por imposición de modelos ineficaces y fracasados de extracción de recursos, tributos, salud, jubilación y empleo. La agenda propia de la movilización universitaria se centra en el reconocimiento y respeto por la autonomía que es derecho fundamental, la democracia participativa que es un principio central y la financiación total con recursos de la nación, que es base del sistema público, como ocurre con los demás organismos públicos (ministerios, fuerzas militares, otros) exentos de recurrir a la autofinanciación.

 La universidad pública tiene el imperativo de reconducir su nueva visión, crear condiciones para realizar la paz y los derechos en colectivo, lo que exige de sus estamentos responsabilidades y compromisos para mantenerse abiertas y en ejecución de sus tareas científicas y culturales, afianzar la verdad como valor y principio de dialogo entre estamentos y, afianzar el rechazo unánime a toda opción material o simbólica de violencia, que propicie chantaje, amenaza, manipulación, producción o escenificación del horror o reproducción de tácticas de guerra. Lo contario repercutirá negativamente con la puesta en riesgo de su legitimidad como referente ético de la agenda social, en cuanto ninguna violencia es útil ni bienvenida para defender a la universidad pública, y aparte el costo político lamentable será la pérdida del afecto y solidaridad ganada en la sociedad con las movilizaciones de 2011 y 2018.

La mezcla de agendas, propia y social, no es ajena al hacer de la universidad y no resulta claro entonces ¿cómo y quién puede llamar a parar la movilización (que no es parálisis, ni bloqueo, ni inmovilidad académica) cuando los jóvenes con su voz y rebeldía cubren el silencio de los intelectuales, impiden el olvido de la tragedia humana de los ocho millones de víctimas y desplazados (que ya no cuentan en las cifras oficiales) y hacen visible el sistemático genocidio de indígenas, líderes sociales y excombatientes y señalan la reactivación paramilitar?

A manera de colofón, es preciso reafirmar que la universidad no incuba violencia, ninguna asignatura, ni currículo enseña cultos, ni doctrinas de guerra, ni hace apología al horror. Los juegos de guerra no son una herramienta válida ni reconocible para defender la universidad pública, ni le aportan para hacerla protagónica de la agenda de lucha social, en tanto la fuerza nunca será mejor que la imaginación, ni el miedo podrá superar la creatividad humana expuesta con su protesta civil.

P.D. De Alfredo Molano, el país crítico, le agradecerá por siempre su disciplina de columnista honesto, que dijo la verdad cada semana, aunque sabía que podía costarle la vida. Siempre comprendió, vivió y defendió la Universidad Pública, con su pluma y con la verdad.

mrestrepo33@hotmail.com

sábado, 26 de octubre de 2019

Revueltas en América y España


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La movilización de protesta en América del Sur y España, no tienen en su fuente las violencias, ni provienen de asociaciones al terrorismo, ni las fomenta la izquierda. Son expresiones producto de la cada vez más notoria ruptura entre el orden económico, que da ganancias y poder político a pocos y el orden social más injusto y desigual. Las mayorías en protesta solo reclaman garantías a derechos ya ganados. En américa por derechos sociales, en España por derechos políticos. Son levantamientos no orientados a obtener algo nuevo, si no a impedir la continuidad del desastre y acceder a lo suyo.



En el camino de la protesta se atraviesan tres grandes obstáculos, que conducen hacia la violencia y por esta vía la pérdida del capital político y organizativo que podría ganarse en cada movilización. La primera es la intransigencia, autoritarismo y arrogancia del gobierno, que descalifica, amenaza, estigmatiza y condena de antemano creando condiciones adversas; después la ferviente militancia periodística de los medios que confunde, miente y reduce a espectáculo morboso lo que ocurre, llenando sus parrillas de presunciones y prejuicios y; tercera la arremetida policial, forzada a alterar, reprimir y provocar escenas de violencia que minan la legitimidad de la protesta, reducen la calidad de ciudadanos responsables de quienes protestan y debilitan la capacidad de organización.

En América la movilización la nutren sectores medios y empobrecidos, que dinamizan protestas indetenibles en poco tiempo y unen sentimientos reprimidos de desesperanza, desesperación, temor y rabia, forman multitudes, antes que masas conscientes que respondan a un proyecto social u organización política. Este modo de acción concentra los inconformismos por el abandono y olvido del estado, que no ve, oye, ni atiende las demandas urgentes de quienes carecen de los bienes materiales para satisfacer necesidades que parecían superadas.

Son luchas transversales, en las que confluyen múltiples agendas complementarias. Son movimientos espontáneos, aunque en ellos participen sectores de amplia y solida tradición, conducidos especialmente por jóvenes, en lucha contra el poder hegemónico, al que se le reclama haber tomado partido por el capital, entregado la democracia del pueblo al mercado (legal e ilegal) y proveerlo con los bienes públicos el enriquecimiento, despojo y acumulación de los recursos que corresponden a derechos.

La reivindicación en américa es por garantías a derechos sociales y económicos. Son grandes movilizaciones, a las que el estado ofrece fuerza policial desbordada. En el centro de Santiago arde el edificio de energía por un aumento en las tarifas del metro y se revive el fantasma de Pinochet; hace una semana fue Quito por un aumento en las tarifas de combustibles, por eliminación de subsidios y se revive el fantasma de de los buscadores del tesoro de Atahualpa que no dudaron en torturar y quemar a los indios y; desde hace unos días en Bogotá y otras ciudades retumba un eco de descontento y recriminación por dilaciones a los derechos de educación, salud, jubilación y empleo y medidas latentes como la regulación de la protesta. Son multitudes, que denuncian desigualdades y reflejan las consecuencias de la voracidad criminal de los financistas, que ganan expulsando del sistema humano a miles de personas que quedan sin garantías para llevar la vida con dignidad.

A diferencia de América del Sur, Barcelona encarna otra lucha, de reivindicación política centrada en la libertad y contra una especie de totalitarismo en democracia. Cientos de miles de catalanes, hacen pueblo y no muchedumbre, ni multitud espontanea, convocan a Europa a ser consecuente con su mejor conquista: libertad. Llaman al gobierno y a la sociedad española a recocerles su derecho a ser libres a su modo y a tener soberanía sin la injerencia del estado español bipartidista, cuyas partes contaminadas de dictadura franquista, impiden desactivar el espíritu de dominación y conquista, así como pudieron desactivar las armas por acuerdo pacífico.

El pueblo catalán, no responde a la lógica de lucha transversal ni espontanea, son sectores medios y acomodados de población, resultado de un acumulado de tradición histórica, que trata de completar su libertad y su autonomía, pidiéndole al estado que la realidad jurídica y social que hay en las líneas de la constitución española, les permita vivir como nación con territorio, lengua, costumbres y modos de ser catalanes antes que españoles y hacer realidad el derecho a ser independientes, conforme a la autonomía señalada con la práctica y la cultura jurídica de posguerra. Cataluña, hace tiempo reclama que se cumpla la constitución que en su primer artículo proclama el carácter democrático del estado, que ampara su validez en las decisiones de los poderes públicos cuando derivan del consentimiento de los ciudadanos.

Hay percepción de doblegamiento de las cortes al poder político y de alejamiento de la voluntad popular, al tratar de imponer la supremacía constitucional (¿dictadura constitucional?) que ahoga la vitalidad de una democracia tomada como ejemplo en la misma américa latina, en la que dejó enterradas sus espadas y sus cruces, para que nunca regresaran al viejo mundo. Encarcelando y silenciando a sus líderes y gobernantes, por reclamar autonomía, en Cataluña el estado español parece hacer renacer el espíritu de su pasado invasor en américa, del que todavía permanecen vigentes sus huellas en casos como Colombia, donde “el único delito es estar contra el gobierno” y donde la desobediencia al poder del soberano (y su partido) no se paga con cárcel, si no con amenaza, destierro y muerte, como lo muestra la tenebrosa cifra superior a 700 líderes y defensores de derechos asesinados a la sombra de la revuelta social y la construcción de paz.

En América y en Barcelona, se pueden estar sentando las bases de una agenda global común contra el capitalismo y su espíritu depredador de la política, la democracia y la vida misma en todas sus condiciones. Además queda claro que la violencia es “preparada y producida en contra de las movilizaciones”, para deslegitimar, dispersar y estigmatizar y es incubada en las ultraderechas políticas, que se valen de la acción policial, como herramienta de fuerza desbordada que alienta, empuja y crea condiciones de caos utilizables para reprimir, enjuiciar, limitar y amedrentar el ánimo de resistencia pacífica y organizada y “llenar de razones” al gobierno para promover la seguridad y la fuerza y declarar que el estado está en guerra contra un enemigo implacable.

mrestrepo33@hotmail.com

sábado, 21 de septiembre de 2019

Las fronteras urbanas


Por Carolina Vásquez Araya:

Más allá del pavimento, lejos de las luces y los grandes edificios, también existe nación.

La imagen muestra una escuelita rural perdida entre aldeas y caseríos, plantíos de maíz y laderas deforestadas, en donde la niñez recibe clases en medio del lodo (cuando llueve) o del intenso calor irradiado por la lámina que medio los cubre (cuando hay sol). Los materiales escolares disponibles para sus alumnos se reducen a lo mínimo, porque la pobreza no ofrece mucho más que un remedo de establecimiento educativo con tablas y bloques de cemento para apoyar los cuadernos, en donde a pesar de las carencias los niños se esfuerzan heroicamente por aprender los rudimentos de una enseñanza insuficiente.


La experiencia de millones de nuevos habitantes de nuestro continente suele estar marcada por el hambre y la indiferencia endémica de sus gobernantes, cuyo desempeño está condicionado por los grandes capitales. El marco de referencia para estos mandatarios encumbrados gracias a sistemas clientelares y corruptos se encuentra definido por los intereses de una clase empresarial inclemente y voraz, cuya visión de la infancia es la de un contingente de futuros nuevos trabajadores sometidos a explotación y sin recursos para tener acceso a una vida digna. Los pobres son pobres porque así les tocó, dicen algunos. Es la voluntad de Dios, dicen otros. Y lo predican en los templos para acallar pensamientos rebeldes, potencialmente peligrosos.

Las condiciones de vulnerabilidad de la niñez son, entonces, algunas de las tácticas más productivas para blindar el sistema neoliberal diseñado ad hoc para los países subdesarrollados y proteger así la continuidad de los círculos de poder económico y político. Privar a las nuevas generaciones de acceso a la salud, a la alimentación y a la educación responde a planes bien estructurados de control social, tal como sucede con la invasión de doctrinas supuestamente religiosas cuyo papel fue cuidadosamente diseñado por la CIA en los albores de la Guerra Fría para aplastar, biblia en mano, toda amenaza de subversión.

Sin embargo, así como resulta conveniente abortar en su germen toda posibilidad de desarrollo intelectual y social de este enorme segmento poblacional conformado por niñas, niños y jóvenes, también es un arma de doble filo en países cuyos sistemas productivos jamás podrán trascender el marco agroexportador por falta de un recurso humano tecnológico, creativo, emprendedor y capaz de hacer ese salto indispensable hacia una economía del tamaño del siglo actual. El desafío planteado, entonces, es transformar el modelo desde sus raíces y rescatar las riquezas naturales, pero también el timón del desarrollo; y desempolvar los conceptos arcaicos coloniales para convertir a estos países-finca en auténticas naciones.

Uno de los motores esenciales para generar estabilidad social y construir nación es la distribución equitativa de la riqueza. Pero no solo hacia los centros urbanos –como suele plantearse desde los centros políticos- sino poner atención de manera muy puntual en aquellas áreas en donde nunca alumbra el sol del presupuesto de inversión pública. El potencial humano ignorado existente en áreas rurales marginales, en donde ni siquiera hay presencia de Estado –mucho menos de justicia- guarda en su interior un gran reservorio de talentos cuya participación activa podría transformar la realidad actual. Abrir caminos de progreso para la niñez y la juventud de esas regiones no es, por lo tanto, un acto de caridad, sino uno de la más elemental justicia.

elquintopatio@gmail.com

sábado, 26 de enero de 2019

Usurpador es Trump quien perdió las elecciones y es presidente

Por Rolando Prudencio Briancon:

El nuevo mote con sello y marca: Made in USA contra el presidente Nicolás Maduro es: “usurpador”, luego que el pasado 7 de enero fuera juramentado como presidente de la república bolivariana de Venezuela, al haber ganado las elecciones del 20 de mayo de 2018, con más del 67% de los votos de los venezolanos.

Decía que este descalificador adjetivo está acuñado en los EE.UU., que es desde donde el Departamento de Estado va poniendo en la boca de los opositores -no sólo en Venezuela sino allá donde sus intereses están en juego- una serie de agraviantes adjetivos para atacar a alguien, inventando en el imaginario de la opinión pública, que tiene en frente a un demonio. Esa es la típica descalificadora demonización que se hace de quien es un estorbo para los estadounidenses.



En el caso del presidente Maduro, lo que se trata de curiosamente cuestionar es que haya sido electo presidente en las últimas elecciones, en las que cabe aclarar fueron convocadas por el mismo Tribunal Supremo Electoral, que reconoció y validó las elecciones de los miembros de la Asamblea Legislativa de mayoría opositora, y a cuyo nuevo delfín, como es Juan Guaidó, apoyan los EE.UU. Aquel entonces la oposición venezolana aplaudió la labor del Tribunal Supremo Electoral.

Hoy que el presidente Maduro ha ganado las elecciones -y en las que participó la oposición- generales convocadas por el mismo órgano electoral; la oposición venezolana desconoce al presidente Maduro. Es más, ha convocado hoy a una movilización, que presagia revivir hechos de violencia, como a los que ha estado acostumbrada a organizar la oposición, bajo la consigna, ésta vez de desconocer al “usurpador”, tal como las anteriores que tenían como conspiradora consigna: “La Salida”, también con sello y marca: Made in USA.

Cuando acuso a los EE.UU., de estar detrás de ésta nueva agresión contra Venezuela; a la que también el gobierno estadounidense calificó como una “Amenaza para los EE.UU”; es porque, quien ha cargado con el calificativo de “usurpador”, es el Secretario de Defensa yanqui Mike Pence; además cometiendo un acto de inaceptable injerencia contra la patria del libertador Bolívar, al haber soliviantado el desconocimiento de Maduro, declarando que apoyan las movilizaciones de los opositores, pues “están con ellos”.

Para nadie es un secreto que Trump está gobernando a contracorriente de cualquier respeto a los valores democráticos. No en vano ha ignorado olímpicamente los acuerdos climáticos de París, hace meses atrás. O el chantaje que actualmente ejerce para presionar a los demócratas, quienes controlan hoy la cámara de representantes, para que aprueben el presupuesto para la construcción del muro

Pero analicemos, cuál es el carácter del gobierno de Trump, ya que es el inequívocamente encarna al de un usurpador, al desconocer la voluntad y el voto de los estadounidenses, pues el mundo entero está consciente que habiendo Trump perdido con más de ¡3 millones de votos!, frente a Hillary Clinton, es quien ha sido estrambótica electo presidente.

Qué ésas sean las reglas de juego a la que los estadounidenses se han sometido, es cierto; pero que Trump es un usurpador, no deja de ser una verdad a gritos. Pero que además sea el necio de Pence, quien acuse a otro presidente de ser ilegítimo, pese haber sido electo democráticamente como ha sido Maduro; es ya el mundo al revés; como es el mundo trastocado que Trump quiere gobernar, para dar gusto a su megalómana melancolía de: “Hacer Grande América otra vez”.

prudenprusiano@gmail.com

domingo, 11 de noviembre de 2018

Trump avivó el debate socialismo vs capitalismo.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Aunque usted no lo crea, en pleno siglo XXI, más de 25 años después de la desaparición de la Unión Soviética y cuando en todas partes se ha anunciado que la entronización de Trump en Estados Unidos y de Bolsonaro en Brasil, significaban algo parecido al “fin de la historia” al concretarse la hipótesis formulada por Francis Fukuyama en la penúltima década del siglo pasado, el debate entre socialismo y capitalismo se ha vuelto a poner de relieve y lo ha hecho en escenarios inusitados: con epicentros en el Gran Palacio del Pueblo, en Beijing, capital de China, el 18 de octubre de 2017 y respuesta en la Casa Blanca de Washington a comienzos de este mes de noviembre de 2018.


Por supuesto el contexto viene dado por la necesidad que tiene hoy Estados Unidos de darle marco ideológico a la guerra comercial que ha emprendido contra China y que algunos catalogan como un retorno a la guerra fría. En el fondo, lo que trasluce es la decadencia de Estados Unidos como primera potencia económica mundial y la emergencia de China que pronto se ubicará en ese pináculo. Así mismo, se pondrá en el tapete de la discusión la posibilidad de ejercer un liderazgo mundial distinto del que se ha aplicado a través de la historia, es decir uno que no esté basado en la hegemonía militar, ni en la imposición, tampoco en la amenaza, el chantaje o el fantasma de la invasión.

El año pasado, en el marco de su informe al XIX Congreso del Partido Comunista de China, el Secretario General de ese partido y presidente de la República Popular China, Xi Jinping, hizo –en su discurso- una acendrada defensa del socialismo. De hecho confirmó la propuesta china de construcción integral de una sociedad modestamente acomodada en un periodo en que el socialismo con peculiaridades chinas está entrando en una nueva época.

El Congreso del Partido Comunista Chino se planteó -entre otros aspectos- enarbolar la gran bandera del socialismo con peculiaridades chinas, lograr el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y conquistar la gran victoria de dicho socialismo en la nueva época.

Xi ha impulsado un importante progreso en la construcción ideológica y cultural, fortaleciendo la dirección del Partido sobre el trabajo ideológico, impulsando la innovación teórica en todos los aspectos y dando mayor relevancia a la posición rectora del marxismo en el terreno ideológico para hacer que el socialismo con peculiaridades chinas y el sueño chino penetren hondamente en la conciencia del pueblo, inculcándole a éste los valores socialistas esenciales y la cultura tradicional.

En esta encomienda, una de las principales batallas ha sido la del enfrentamiento a la pobreza que ha permitido que en los últimos cinco años se liberen a más de 60 millones de personas, descendiendo el índice de ese flagelo del 10,2% a menos del 4%, lo cual ha sido reconocido por el propio Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres quien en su última visita a China entregó un reconocimiento al gobierno por el logro obtenido. Vale decir que al cerrar 2017, según cifras oficiales del gobierno de Estados Unidos en ese país había a la fecha 41 millones de ciudadanos viviendo en condiciones de pobreza, lo que representa un 12,6% de los habitantes del país. Es decir, en términos absolutos y en términos relativos hoy, en China hay menos pobres que en Estados Unidos.

Sin embargo, según refería Xi, “tras un largo tiempo de esfuerzos, el socialismo con peculiaridades chinas ha entrado en otra época, lo que comporta una nueva posición histórica del desarrollo de nuestro país”. Esto significa que después de largos años de calamidades, la nación china ha logrado dar un paso gigantesco en la conquista de un futuro mejor, construyendo una “modesta prosperidad”, y una “naciente fortaleza” que permite visualizar su revitalización. Ello parte de la potente vitalidad del socialismo científico como tao, es decir como camino, pero también como teoría, sistema y cultura que sostendrá el socialismo con peculiaridades chinas, mostrando al mundo que es posible salir del subdesarrollo y avanzar hacia la modernización por vía socialista.

Hoy, la meta del pueblo chino -dando continuidad a la lucha de los predecesores- es perseverar en el camino decidido a fin de obtener nuevas victorias para la causa del socialismo hasta lograr “el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada” y en la que se dará paso a la edificación de un “poderoso país socialista moderno”.

Pero el presidente chino no se llama a engaños, alertó que se debe comprender que el cambio de la contradicción principal de la sociedad no ha modificado la apreciación acerca de la etapa histórica en la que se encuentra el socialismo en China, pues no se ha modificado la situación básica del país, por lo que éste “aún se halla y permanecerá largo tiempo en la etapa primaria del socialismo”, siendo aún un país en vías de desarrollo, lo cual obliga a entender esa realidad y no “echar a volar las campanas”, sino, seguir luchando para hacer de China “un país poderoso socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y bello”.

Para lograr este objetivo se debe perseverar en muchos aspectos, entre ellos en el fortalecimiento del sistema de valores socialistas esenciales, estar convencidos que la cultura del pueblo chino constituye la fuerza fundamental, profunda y duradera para el desarrollo del país y la nación. Ella se manifiesta en el terreno ideológico como impulsora de la creatividad y la innovación, como forjadora de un espíritu nuevo y como guía del pueblo. Así mismo, se debe persistir en el estudio del marxismo y “tener sólidamente arraigados el sublime ideal del comunismo y el ideal común del socialismo con peculiaridades chinas”.

Xi finalizaba diciendo que el gran territorio de China, su cultura de 5.000 años y la fuerza de casi 1.400 millones de ciudadanos unidos en torno al Partido Comunista  permitirá avanzar por el camino del socialismo con peculiaridades chinas, luchando por cumplir las tres tareas históricas: el impulso de la modernización, la culminación de la reunificación de la patria y la salvaguardia de la paz mundial y la promoción del desarrollo conjunto- hasta lograr “el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, conquistar la gran victoria del socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época, materializar el sueño chino de la gran revitalización de la nación y hacer realidad la aspiración del pueblo a una vida mejor”.

Es evidente que no hay regreso al capitalismo en China como se anuncia desde los centros de poder de Occidente y también desde el punto de vista de la izquierda dogmática que no comprende que la transformación de la sociedad es un proceso de largo aliento en el que se hace imprescindible desarrollar las fuerzas productivas y establecer las relaciones de producción del socialismo, lo cual es una tarea titánica cuando la economía mundial todavía está bajo control del gran capital, mucho más, en tiempos de neoliberalismo y  de un proceso de extrema concentración de la riqueza.
La respuesta al discurso de Xi –aunque tardío- vino como se dijo antes, desde la Casa Blanca. Indudablemente influido por la incapacidad de hacer retroceder a China, mucho menos rendirla, tras la severa imposición de altos aranceles a sus exportaciones hacia Estados Unidos y ante la irreversible facultad de su economía de resistir los furiosos embates de Trump, que intenta solventar los daños estructurales causados a Estados Unidos por el proceso globalizador que ellos mismos inventaron, viene este ataque ideológico que pretende minar las bases ideológicas de la sociedad y el Estado chino.

Intranquilo por las repercusiones que esta situación pueda tener internamente en Estados Unidos, perturbado por las evidencias que la influencia de las ideas socialistas están teniendo en su país, y sabedor que las medidas económicas y el aumento de aranceles contra China, más temprano que tarde se devolverán para afectar a la propia economía estadounidense, la cual comenzará a mostrar una gradual elevación de los índices inflacionarios a finales del próximo año, muy probablemente acompañada de una recesión que podría estallar en 2020, amenazando los empeños reeleccionistas de Trump, éste ordenó a su Consejo de Asesores Económicos que elaborara un extraño informe denominado “Costos de oportunidad del socialismo” en el que llama la atención sobre la posibilidad de su regreso..

Aunque las elecciones del 6 de noviembre le vinieron a dar la razón, dados los avances de los sectores liberales y de la izquierda del partido demócrata, en realidad el verdadero temor de Trump y el poder imperial es que estas conquistas puedan tener repercusiones en las elecciones presidenciales y se transformen en apoyo creciente hacia Bernie Sanders quien acaba de ser reelegido de manera aplastante como senador en su distrito electoral del estado de Vermont.

Utilizando fuentes provenientes de centros de investigación del establishment del país, el informe de 72 páginas plantea que: “Coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Karl Marx, el socialismo está viviendo un regreso al discurso político del país.  Propuestas políticas autodenominadas socialistas están ganando apoyo en el Congreso y buena parte del electorado”. No obstante el economista británico Michael Roberts señala que “…no hay que ser demasiado duro con los investigadores de la Casa Blanca: no tienen cómo saber lo que es el socialismo; y su definición (la que consiguieron del diccionario, al parecer) es probablemente la opinión de la mayoría de la gente”.

Sin embargo, más allá de la dinámica interna el informe señala al socialismo con una definición bastante indeterminada que incorpora a la China de la época de Mao Zedong, pero no a la actual; también a la Unión Soviética, Cuba,  Venezuela y los estados 'social demócratas`” escandinavos.

En realidad, en Washington tratan de comparar la economía nacional planificada con la economía nacional de mercado dominada por el capitalismo y establecen una dicotomía en su aplicación, desconociendo que ya en diciembre de 1990, Deng Xiaoping había afirmado que:” En lo teórico debemos llegar a comprender que la diferencia entre capitalismo y socialismo no reside en problemas como la disyuntiva planificación o mercado. En el socialismo también hay economía de mercado, igual que existe control planificado en el capitalismo. ¿Acaso en las condiciones del capitalismo ya no hay control alguno y uno puede portarse a su libre voluntad? ¡El trato de nación más favorecida no es otra cosa que control! No se crea que practicar cierta economía de mercado es seguir el camino capitalista. ¡Nada de eso! Tanto la planificación como el mercado son necesarios. Sin desarrollar el mercado, uno no tiene acceso ni siquiera a la información mundial, lo que significa resignarse a quedarse a la zaga”.

Empero, para tratar de convencer, la Casa Blanca afirma que tanto en China como en la Unión Soviética de mediados del siglo XX “sus gobiernos no democráticos tomaron el control de la agricultura, con la promesa de hacer la comida más abundante. El resultado fue sustancialmente una menor producción de alimentos y decenas de millones de muertes por hambre”.  Con lo cual concluyen que el socialismo es una catástrofe para los pueblos. El informe concluye afirmando que: “La evidencia histórica sugiere que un programa socialista aplicado a Estados Unidos provocaría la escasez, o de otro modo degradaría la calidad, de cualquier producto o servicio sometido a un monopolio público. El ritmo de innovación sería lento, y el nivel de vida, en general, sería menor. Estos son los costos de oportunidad del socialismo desde una perspectiva moderna estadounidense”.

Sin embargo, no es eso lo que muestra el socialismo en China. Aquí, habría que aplicar aquella reflexión del Quijote cuando le dijera a su fiel escudero: “Ladran Sancho, señal de que estamos vivos”.
sergioro07@hotmail.com