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lunes, 28 de septiembre de 2020

Reseña. “Intervencionismo y guerra integral. Primera aproximación teórica”

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Con prólogo de Atilio Borón fue editado en días recientes en Buenos Aires el libro “Intervencionismo y guerra integral. Primera aproximación teórica” escrito por Pascualino Angiolillo Fernández, mayor general del Ejército Bolivariano de Venezuela y por Astolfo Sangronis Godoy, director del Centro de Investigación y Estudios Políticos y Estratégicos (Ciepes) de Caracas y publicado por “Acercándonos Ediciones” de Argentina.

En el prólogo Borón afirma que éste es “… un texto importantísimo porque a su exhaustividad agrega su claridad didáctica y su conveniente brevedad”. Efectivamente, en sólo 104 páginas, los autores abordan un amplio abanico de temas que en su conjunto conforman un verdadero cuerpo de estudio para la comprensión del fenómeno de la guerra como “continuación de la política” en la modernidad más reciente.

Al establecer un vínculo entre guerra e intervención en condiciones del desarrollo capitalista actual, el texto esboza una certera explicación de las formas y los contenidos que adquieren las intervenciones imperiales como instrumento de imposición de modelos propios cuya aceptación se asume como objetivo estratégico a lograr por los protagonistas del impulso imperialista que los autores identifican en la Unión Europea, Japón y Estados Unidos.

Es de suma importancia aprehender del texto el pormenorizado compendio que hace sobre las características que adopta la guerra contemporánea. Este análisis va mucho más allá de definiciones teóricas que solo interesan a académicos o estudiosos de la materia. Su comprensión aporta puntos de vista necesarios para que los decisores cuenten con un volumen amplio de elementos que ordenados metodológicamente y sistematizados en este libro ayudan a estudiar la coyuntura en un marco trascendental además de proporcionar fundamentos para actuar simultáneamente en el corto, mediano y largo plazo y. al mismo tiempo, adoptar medidas para responder correctamente a los desafíos que proponen los escenarios tácticos y estratégicos.

De la misma manera, este libro hace un aporte fundamental para que cualquier ciudadano construya las alertas necesarias para vivir y proceder, para resistir y luchar en las condiciones que el imperialismo norteamericano y europeo y las derechas fascistas latinoamericanas pretenden imponer como “nueva normalidad” bajo el amparo de su peligrosa decadencia en la que se pisotea el derecho y se pretende establecer la amenaza, el chantaje, la agresión y la guerra como instrumentos de política exterior.

Al explicar el fenómeno actual de la guerra,  los autores  consideran que la utilización de “términos como Golpe Suave o […] derecho a la Intervención Humanitaria” permiten explicar la realidad con mayor certeza, pero alertan en el sentido de que “el uso, aparentemente indistinto de términos como Guerra Híbrida, Asimétrica, No Convencional, Multiforme, Multidimensional, Irrestricta entre otra variedad de conceptos para dar cuenta del mismo fenómeno con sus respectivas variantes de formas”, son evidencias de una debilidad epistemológica.

En la parte conclusiva de la obra, Angiolillo y Sangronis exponen con brevedad pero con plena convicción la certeza del diseño y ejecución -desde la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez- de un modelo exitoso de Defensa Integral en Venezuela inspirado en el pensamiento del Libertador Simón Bolívar que se enmarca en tres líneas estratégicas: el fortalecimiento del componente militar, la unión cívico militar y la participación popular masiva en la defensa, configurando un método auténticamente venezolano de enfrentar una probable guerra en cualquiera de las formas que ella adopte en el marco de la doctrina de intervención imperialista.

Este libro debería ser conocido y leído por todos aquellos que con sentido patriótico, se apresten a empuñar cualquier tipo de arma (bélica o no) en defensa de la soberanía nacional y de la auto determinación del modelo político decidido en los marcos de la democracia y la Constitución Nacional.  

miércoles, 1 de julio de 2020

EE.UU del encierro detrás del Muro a la desconexión total



Por Rolando Prudencio Briancon

La llegada de Trump al poder trajo consigo una nueva visión, una nueva lógica a lo que hasta antes de su ingreso a la Casa Blanca eran la mentalidad de la mayoría de los norteamericanos, basada sobre todo en la seguridad y bienestar. Aunque tal vez sea más preciso referirse a que la llegada de Trump lo que trajo no fue precisamente un nuevo Orden, sino un desorden para crear uno nuevo.



Esa es la razón por la que este cambio en el viejo Orden ha tenido repercusiones a nivel de las relaciones internacionales, por cuanto la Globalización fue el globo de ensayo con el que la hegemonía estadounidense fue el eje en el que giraron las demás naciones, en torno a la supremacía de la potencia del norte, por más de dos décadas.

Pero al poco tiempo de que Trump asumiera el gobierno fue a contracorriente de aquella concepción globalizadora, cuando anunció la construcción de un Muro en la frontera con México para contener la migración de quienes buscaban la "tierra prometida" para realizar el "Américan Dream" (sueño americano), pero fue a quienes el nuevo inquilino de la Casa Blanca, los vio como una amenaza para subvertir el sueño de "volver hacer grande América otra vez", que es su onírica obsesión hasta hoy.

Así fue como Trump consideró a los migrantes una amenaza, y a quienes los llamó despectivamente como la "peor gente", cuando se refirió a los mexicanos que cruzan la frontera. O cuando sin el menor empacho ordenó que a los migrantes centroamericanos -sobre todo hondureños- fuesen separados los padres de sus hijos pequeños, a quienes los mandó a encerrar en jaulas.

Esa onírica obsesión de Trump de: "volver hacer grande América otra vez", es la que hoy ha llevado a Trump a anunciar una "desconexión completa", con el gobierno chino y que ha sido rechazada esta medida, por parte del portavoz de relaciones internacionales del gobierno chino Zhao Lijian, señalando que es una "medida arbitraria". Es más, el representante de comercio internacional de los EE.UU., Robert Lightizer ha criticado este anuncio advirtiendo de Trump que: "no es una opción política razonable".

Pero este anuncio de una “desconexión total", es un as bajo la manga del intervencionismo norteamericano, tal como ha advertido la cancillería China respecto a: "los intentos de los EE.UU., de utilizar cuestiones relacionadas con Xinjiang para interferir en asuntos internos de China, y frenar su desarrollo, que están destinados al fracaso".

Vale decir que los EE.UU., pese al giro geopolítico que Trump quiere dar al nuevo papel de los EE.UU., sigue manteniendo ese doble discurso con el que maneja su política intervencionista en asuntos internos de otro país, como ahora es con la China, de la que anuncia una "desconexión total", pero por el otro anuncia la aplicación de un paquete de sanciones como es la: "Ley Política de Derechos Humanos de Uigures 2020", contra las políticas del gobierno de XI Jingping, como son las medidas: antiterrorista, anti secesionista y de desradicalización contra Xinjiang, que como región autónoma al extremo noreste de China, y que influenciada por EE.UU., se ha enfrentado al gobierno de Pekín.

Desde luego que EE.UU., es libre de tomar la decisión de desconectarse totalmente de China; siempre y cuando no interfiera en asuntos internos; pero que, para desconectarse, primero honre su deuda que tiene de 1mil 59 billones de dólares según la revista Forbes.

Así que después de pagar ese deudo puede desconectarse de China, y del mundo entero si quiere, y mandarse a jalar donde más guste

prudenprusiano@gmail.com


miércoles, 2 de octubre de 2019

Chile política y estulticia



Por Eduardo Contreras:
La falta de inteligencia de los líderes de la derecha a nivel general - y en nuestro país en particular - suele llegar a límites increíbles. Piñera no es precisamente una excepción y basta con revisar sus declaraciones formuladas por estos días en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas a la que concurrió.

Entre otras, las relativas a la situación en Venezuela y su reiterado apoyo a Juan Guaidó al que calificó de “ legítimo presidente de Venezuela conforme la Constitución de ese país” por los mismos días  en que el espécimen escogido por el gobierno de Trump posaba para la posteridad  del brazo con varios de los asesinos y descuartizadores colombianos de la banda de los Rastrojos; entre ellos Saleh, Valles y Pérez conocidos criminales autores de los más feroces delitos y que son los mismos que acompañaron a Guaidó cuando el frustrado show de Cúcuta al que, por supuesto, también asistió y discurseó el ex reo prófugo por su Estafa al Banco de Talca.


Piñera elogió a Guaidó y pronosticó lo peor para el gobierno legítimo no sólo cuando se develaba los vínculos del “designado” con las mafias colombianas sino al mismo tiempo en que el Presidente Maduro preparaba su exitoso viaje a reunirse con Vladimir Putin en Moscú y además cuando la comunidad internacional celebraba los acuerdos logrados entre el gobierno bolivariano e importantes sectores de la oposición venezolana. En efecto, ha sido mayoritario el reconocimiento y valoración del “Acuerdo de Paz, Entendimiento y Convivencia” firmado recientemente entre el gobierno y la oposición en la República Bolivariana de Venezuela, en el que se ha establecido medidas concretas de fortalecimiento de la democracia y la búsqueda de una salida unitaria a la crisis política provocada, incluyendo el retorno del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus aliados a la Asamblea Nacional.

En paralelo, se rechazaba con fuerza el intento intervencionista impulsado por los Estados Unidos tratando de recurrir al desprestigiado Tratado de Integración y Apoyo recíproco, el TIAR, que entre otros ha invocado el gobierno de Chile y que, como sabemos, se trata de un mecanismo obsoleto, elemento decorativo de lo que fue la guerra fría y que en nada contribuye al diálogo y el entendimiento que de hecho ya se ha dado en Venezuela. En paralelo, importantes organizaciones internacionales redoblaban su exigencia para que se ponga fin al brutal bloqueo económico y financiero impuesto por la administración de Donald Trump contra el pueblo y el legítimo gobierno venezolano.

Las declaraciones de Piñera en la ONU sólo sirven de apoyo a la política de Donald Trump quien, por esos días, al referirse a las razones por las que despidió a su asesor John Bolton, dijo textualmente:” De hecho mis opiniones sobre Venezuela y especialmente sobre Cuba eran más firmes que las de John Bolton. ¡Él me estaba frenando!”.

No es casual entonces que para reafirmar sus dichos, y como ya lo dijimos, Trump desenterrara precisamente  el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), desgraciada herencia de los períodos más oscuros del intervencionismo yankee en América Latina que nos recuerda sus crímenes en contra de  Guatemala, Cuba, República Dominicana, Granada, Panamá y - lo que jamás debemos olvidar- en contra de Chile aquel 11 de septiembre del 73 al derrocar al legítimo gobierno del Presidente Allende, moviendo como sus peones a la derecha, al empresariado, a los medios de prensa del sistema y por cierto a las antipatrióticas fuerzas armadas chilenas.

Es más, las necias declaraciones en la ONU del empresario, elegido dos veces presidente por los chilenos, las formulaba al tiempo que el gobierno de Venezuela exhibía las pruebas contundentes y concretas respecto de cómo los ataques terroristas en contra del gobierno bolivariano se han realizado desde Colombia. Organismos y personeros del gobierno del Presidente Maduro mostraron fotografías, nombres, conexiones, centros de entrenamiento de militares desertores venezolanos y además de paramilitares colombianos, declaraciones de terroristas y narco paramilitares capturados y muchas otras pruebas concluyentes, incluidas las referentes al intento de magnicidio contra la plana mayor del gobierno venezolano de agosto del 2018.
Funesto episodio que por supuesto en su momento negaron Piñera y su ex canciller Ampuero que por esos días jugaban a la “ayuda humanitaria”.

Ni que decir respecto de otra de las mentiras o expresiones de ignorancia cuando Piñera sostiene que Guaidó es presidente “conforme a la Constitución de Venezuela” Es sabido que el personaje no es precisamente un adicto a la lectura. Pero al menos debiera leer el artículo 233 de la Constitución de Venezuela y se enteraría que, al no darse los requisitos que esa ley fundamental exige, el señor Guaidó no es, no puede ser, ni nunca ha sido presidente.

Cuanto sucede respecto de Venezuela se da además en el contexto de la crisis que vive el imperialismo y los cambios en la correlación de fuerzas en el continente, la existencia de diversas confrontaciones internacionales, la existencia en México de un gobierno muy diferente como es el del Presidente López Obrador, la dura derrota de Macri en las primarias de Argentina, la posibilidad real de triunfos democráticos progresistas en Uruguay, Argentina, Bolivia, el repudio mayoritario al fascista Bolsonaro, y la fuerza de la Revolución Cubana para enfrentar las graves dificultades creadas en su contra por el gobierno de Washington.

A lo que debe agregarse el notorio repunte de popularidad y apoyo de masas del gobierno sandinista de Nicaragua que encabeza Daniel Ortega
Todo lo que dificulta seriamente al gobierno norteamericano tanto la profundización del proceso apropiador del petróleo y otras riquezas estratégicas, como dificulta además sus objetivos geopolíticos y su proyecto de dominación mundial en momentos que enfrenta serios problemas económicos y políticos internos
En tanto, Venezuela convoca al Consejo de Defensa de la Nación, decreta enviar a la frontera con Colombia un contingente militar y denuncia ante la ONU la siniestra invocación al TIAR de los súbditos de Trump. Entre ellos, obviamente, está Piñera.

De regreso al país el falso defensor del medio ambiente persiste en no firmar el Acuerdo medioambiental de Escazú a la vez que se niega a la indispensable reforma al Código de Aguas, no enfrenta de modo eficaz la falta de agua que afecta miles y miles de ciudadanas y ciudadanos y la defensa de nuestros glaciares no es lo suyo. Con razón se ha dicho en foros internacionales que Chile no cumple los estándares de democracia ambiental.

Es lo que sucede cuando en la política lo que se impone son los intereses particulares, acompañados de una buena dosis de estulticia.
eduardocontreras2@gmail.com

sábado, 14 de septiembre de 2019

Política exterior de AF no es maravillosa pero mejor a la de MM

Por Sergio Ortiz:

Los asuntos internos son los más importantes para un pueblo y una nación. Pero también lo es la política exterior. La que trasuntó Alberto Fernández (AF) en su gira europea es bastante mejor que la aplicada por Mauricio Macri (MM).
Es un principio filosófico y también aplicado a la política. Los procesos se mueven en base a contradicciones internas y secundariamente ayudan o perjudican los factores externos.


A veces las políticas «nacionales» están tan dictadas y aplicadas bajo libreto y controles extranjeros, que trazar la línea divisoria entre lo local e internacional resulta complicado.
Macri es un fenómeno local, pero en simultáneo un político y empresario inserto en el capitalismo global. De allí su cogobierno con el Bureau del FMI, cuyos créditos y retardos aguardan la luz verde y tuits de Donald Trump desde el Salón Oval.

Una de las tantas dificultades que tiene a Macri en estado de shock, tras las PASO, es que el Fondo da señales muy de cuando en cuando, sin los anteriores desembolsos. Del energúmeno que gobierna el imperio tampoco hay novedades, que antes se festejaban como palabra divina.

Peor aún, un vocero del Departamento de Estado declaró ayer: «esperamos continuar con nuestra sólida asociación, basada en valores democráticos compartidos con el pueblo argentino y el liderazgo que sea elegido, cualquiera sea el candidato que el pueblo argentino elija como su próximo presidente».
Sonó a abrir el paraguas antes que llueva, dando por descontado que la lluvia del 11 de agosto dejó empapado, empantanado y enfermo al presidente argentino.

La superpotencia es cualquier cosa menos democrática. De allí que en esas declaraciones se puntualizó la condición para el trabajo conjunto: que el futuro presidente gobierne «democráticamente».
Ellos se consideran la medida de la democracia mundial y toman examen a los demás. De allí que el pelele Juan Guaidó, un invento suyo, da el pinet de democrático para Venezuela, y el elegido en las urnas, Nicolás Maduro, sea un dictador.

Con ese criterio van a presionar para que Alberto Fernández, aún con las conocidas críticas a Macri, se mantenga dentro de los lineamientos de la OEA y el Cartel de Lima, o sea, orbitando alrededor de la Casa Blanca.

En caso contrario, comenzarán a hostigarlo de muchas maneras, por ejemplo, dificultando la casi inevitable renegociación de la deuda externa y en especial la del FMI. Ellos dos (EE UU y Fondo) fueron responsables directos de esa deuda, en igual grado que el mandatario semicolonial que transita el final de su meteórica y breve carrera.

Como el macrismo es muy dado a usar metáforas climáticas, ferroviarias y de navegación, nos permitimos darle la misma medicina. Macri es un náufrago y ninguna «US Navy» viene en su salvataje. «Mi reino por un tuit, un dólar, un salvavidas o un caballo, lo que sea», piensa el derrotado. El magnate no le lleva el apunte y madame Christine Lagarde está ocupada preparando sus nuevas funciones en el Banco Central Europeo.
Negacionistas del hambre.

En la semana hubo noticias locales importantes, como el inicio del control cambiario que el gobierno debió inaugurar a contramano de todo su manual ideológico. Eso trajo lógicos temblores en las finanzas. Desde el 11A más de 7.500 millones de dólares de depósitos en los bancos buscaron un lugar más seguro.
Como toda estadística tiene su costado relativo, el oficialismo y medios propios festejaron que el dólar hubiera bajado de 60 a 58 pesos, tratando de ocultar que antes de la paliza electoral estaba a 45. Naturalmente que habrá gente, dentro del 32 por ciento que votó a Juntos por el Cambio, dando por buena la noticia de la baja del billete. De todas maneras, su bolsillo sentirá el impacto cuando la devaluación cercana al 30 por ciento siga llegando a góndolas, farmacias y carnicerías, si es que todavía las frecuenta por lo menos una vez a la semana.

El desconocimiento de la realidad sigue teniendo al presidente al tope de todos, como cuando en Córdoba dijo estar convencido que «la elección no sucedió». Es obvio que las PASO no fueron la elección general, pero como primaria resultó una derrota tan contundente como real. Anticipa que lo aguarda otra igual o peor el 27 de octubre, suponiendo que se mantenga el cronograma inicial, o antes, si los plazos se acortaran.

Que en dos semanas haya habido dos grandes movilizaciones de entidades sociales, de desocupados, cartoneros, trabajadores precarizados, titulares de planes sociales, etc., con 250.000 personas en la mayor de ellas, fue la demostración de que en Argentina hay hambre. Que las cuatro comidas diarias son un gran programa político, como puntualizó hace meses la abogada Lali Minnicelli, esposa del preso político Julio De Vido.

El presidente y su ministra del ramo, Carolina Stanley, se niegan a declarar la emergencia alimentaria alegando sus números de que los fondos girados por el Estado son los correctos y suficientes. Pero el fenómeno del hambre sigue igual y agravándose. Por eso el negacionismo gubernamental anticipa que en la próxima cita con las urnas su paliza será mayor.

Peor aún, en vez de aceptar los planteos de esos movimientos, recibir y debatir con sus representantes, etcétera, el macrismo empleó como portavoz al neofascista Miguel Pichetto que se la pasó insultando a todo lo que fuera pobre, de piel oscura y si era de nacionalidad peruana, doblemente agresivo. Según sus palabras, esa gentuza, porque ni siquiera gente sería, es la responsable del déficit del Estado, de los problemas económicos y de la existencia del narcotráfico.
En eso dejó atrás a Ernesto Sanz quien hace nueve años aseguró que el dinero de la AUH «se iba por la canaleta del juego y la droga».
Si Juan Grabois plantea una reforma agraria para limitar el latifundio y erradicar el hambre, lo matan desde el macrismo y el fernandismo.

La derecha extrema y el centro.
En medio del súbito enmudecimiento de Trump en relación a «los éxitos» del programa de su amigo Macri, las declaraciones de Pichetto ponen de manifiesto las carencias del gobierno: no tiene aliados bien vistos en la región. Es que, con tanta xenofobia, ni el reaccionario Martín Vizcarra, de Perú, puede darle ni una palabra de apoyo.
El otro socio mayor de Macri era, en realidad sigue siendo, Jair Bolsonaro, y con ese gobierno de Brasil se apresuraron a firmar un convenio económico adelantándose a lo que pudiera resolver Alberto Fernández en protección de la industria local.

Hoy Bolsonazi es una mala palabra para América Latina y buena parte del mundo. Su conducta criminal para con la selva amazónica y hacia los pueblos originarios que la habitan, fue el chorro de barbarie que desbordó un vaso ya colmado de xenofobia, homofobia, misoginia y ahora reivindicación de la dictadura de Pinochet y la muerte del padre de Michelle Bachelet.

Esa última barbaridad obligó al mandatario chileno, Sebastián Piñera, a salir en defensa de la expresidenta y a desmarcarse del apologista del genocidio.
Esto ilustra los cien días de soledad de Macri. No hay en el continente quien le diga una palabra de apoyo. Está «más sólo que Pinochet en el día del amigo», como se suele decir.

En cambio, el candidato a presidente del Frente de Todos ha completado esta semana una productiva visita a España y Portugal siendo acompañado en la gira por Felipe Solá. Con anterioridad, a fines de mayo pasado, había estado en Uruguay visitando al expresidente Pepe Mujica y a principios de julio en Curitiba, saludando a Lula da Silva en la prisión y reclamando su libertad.

Ahora dio una charla en la sede del Congreso español y tuvo reuniones con Pedro Sánchez, jefe de gobierno y titular del PSOE, rodeado de legisladores de ese partido socialdemócrata y de la centroizquierda de Podemos. Muchos residentes argentinos le dieron apoyo y le hicieron compañía (ahí también se nota la diferencia con Macri, que es escrachado pacíficamente como en Suiza y otros lugares).

Luego AF llegó a Portugal, reuniéndose con un gobierno de centroizquierda que presenta mejores resultados económicos tras el alejamiento de las recetas neoliberales y privatistas que hasta 2015 había impuesto allí el inefable Fondo Monetario. Ahora, aunque en forma módica, viene creciendo el PBI y bajando el desempleo, demostrando una gran verdad que los argentinos experimentamos varias veces en carne propia: «relaciones carnales» con el Fondo es igual a crisis económica; ruptura y alejamiento del organismo supone crecimiento y mejoría de la calidad de vida
.
En la península el presidenciable tuvo declaraciones de tipo centrista respecto a la deuda externa. «Vamos a hacer lo que hemos hecho siempre: cumplir y honrar la deuda, pero no nos pidan que lo hagamos a costa de más deterioro de nuestra gente», aclaró. Dijo que no va a pelearse con EE UU sino buscar una relación madura. Y que fortalecerá el Mercosur sin apoyar el intervencionismo contra Venezuela.

Esa política exterior no es ninguna maravilla. Supone volver a terceras posiciones que caracterizaron al peronismo históricamente con su limitado «Ni yanquis ni marxistas». Sucede que luego de cuatro años de líneas y conductas proyanquis in extremis, la guitarra de Fernández no será antiimperialista, pero suena casi como una melodía de centro.

ortizserg@gmail.com

martes, 19 de marzo de 2019

A propósito de la Doctrina Monroe



Por Pascual Olivas López:
John Bolton ha realizado unas extraordinarias declaraciones en las que ha afirmado que la actual administración de Estados Unidos se guía por los principios de la “Doctrina Monroe” en sus políticas hacia América Latina, donde Washington quiere un cambio de régimen en Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Desde el punto de vista ideológico, estas afirmaciones resumen la base teórica del “giro a la derecha” que ya comenzó la administración Obama cambiando gobiernos sudamericanos cuando los gobiernos de izquierdas intentaban defender su soberanía y ser autónomos y Estados Unidos respondía instalando gobiernos de derechas dependientes de Estados Unidos [como ocurrió en Honduras con Hillary Clinton al frente del Departamento de Estado-Ed].


El motivo de estos movimientos está evidentemente ligado al hecho de que un giro a la izquierda amenaza la posición de Estados Unidos en la región y puede llegar a crear para China una plataforma para extender su influencia (con inversiones financieras y de infraestructura, cooperación técnico-militar, la malograda estación espacial en Argentina, el canal de Nicaragua, etc.) en lo que Estados Unidos llama su “patio trasero”. Los cambios de régimen son vistos como una forma de acabar con tendencias antiestadounidenses.
Sin embargo, la administración Obama evitó a toda costa cualquier asociación con la “Doctrina Monroe”, ya que defendían una agenda neoliberal de intervencionismo en todo el planeta, no solo en un continente.

En la época de Trump, las cosas han cambiado drásticamente: África se ha convertido en un campo de lucha por las esferas de influencia en el que activamente participan China y Rusia. Estados Unidos ha sufrido una dura derrota en Oriente Medio y ha perdido el control completo de la región. En el Extremo Oriente, la República Popular de Corea ha conseguido desarrollar armas nucleares y China muestra cada vez más deseo de que cambie el statu quo. Objetivamente, Estados Unidos no puede controlarlo todo, de ahí que se hable del sistemático debilitamiento de su influencia a escala global.

La idea ahora es recuperar posiciones en el hemisferio occidental y las referencias a la Doctrina Monroe son un paso hacia el reconocimiento de nuevas realidades en las que la hegemonía absoluta parece fuera de lugar, pero el deseo de consolidarse en la “esfera de influencias natural” lleva a la vuelta del “viejo imperialismo”, ese que hace no tanto tiempo la propaganda neoliberal presentaba como un desfasado fenómeno inventado por Marx y Lenin. Ahora a Estados Unidos ya no le avergüenza esta “vuelta al pasado” en la que la administración de la Casa Blanca abiertamente habla de la necesidad de controlar América Latina como ya hiciera Estados Unidos en los siglos XIX y XX.
Los principales objetivos del “programa” incluirán:

1.            Eliminar cualquier influencia económica o política de cualquier sujeto que se oponga a Estados Unidos, principalmente China y Rusia.
2.            Reemplazar los gobiernos independientes y fuera del control de Washington en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia.
3.            Obstaculizar al máximo el proyecto del canal de Nicaragua. El canal de Panamá debe preservar el monopolio de Estados Unidos en el transporte directo entre el Caribe y el Océano Pacífico.
4.            Liquidar los efectos del “giro a la izquierda” y mantener la situación actual en países clave de América Latina para garantizar la continuidad a largo plazo del actual giro a la derecha, que se ve como algo necesario para promover los intereses de Estados Unidos.
5.            Eliminar la presencia militar china de Argentina y bloquear la cooperación técnico-militar de China y Rusia con los países de la región, lo que incluye garantizar los intereses de la industria militar estadounidense: por ejemplo, que Argentina compre armas estadounidenses, no chinas.
6.            Evitar una situación en la que territorios como Venezuela o Cuba puedan ser utilizados para el despliegue de bombarderos estratégicos o misiles con capacidad nuclear rusos, especialmente si se toma la decisión de desplegar nuevos misiles en el este de Europa.
7.            Conseguir el control sobre el petróleo de Venezuela permitiría a Estados Unidos tener más influencia sobre el mercado y los precios y añadiría más presión a sus oponentes: China, Rusia e Irán.
8.            Garantizar los intereses de las multinacionales estadounidenses, que serían compensadas por los efectos de las nacionalizaciones del “giro a la izquierda” y reforzarían su dominio en América Latina.

Lograr con éxito estos objetivos desde el punto de vista de la “Doctrina Monroe 2.0” permitiría a Estados Unidos demostrar un éxito estratégico serio tras una serie de reveses en Eurasia y demostrar que, si bien su hegemonía se ha debilitado, no se puede hablar de que vaya a desaparecer en un futuro próximo.

De ahí la importancia de lo que está ocurriendo en Venezuela. La cuestión no es solo el cambio de régimen en un país, sino que es también una prueba a la capacidad de Estados Unidos de cambiar a su antojo los gobiernos en su “patio trasero” en el contexto de un debilitamiento de la influencia de Estados Unidos en el mundo.

Sí Estados Unidos tiene éxito, se puede esperar un aumento de la presión sobre Cuba y Nicaragua, e incluso intentos de aplicar el modelo de Venezuela en otras regiones en las que Estados Unidos pretenda lanzar una contraofensiva contra las posiciones de China y Rusia (en Eurasia y África).
La insistencia de China y Rusia en la cuestión venezolana no solo se trata de la defensa de Maduro y de Venezuela, sino de comprender un simple hecho: que lo que está ocurriendo en Venezuela, de una manera o de otra, tendrá implicaciones a nivel global tanto para América Latina como para la hegemonía global de Estados Unidos en general.

olivas.lopez45@gmail.com

martes, 5 de febrero de 2019

Venezuela y la hora de asumir su aislamiento como lo asumió Cuba



Por Rolando Prudencio Briancon:
Un primer paso que debe sortear toda Revolución es el superar el aislamiento al que la colocan los países que ven el ella -la Revolución- un mal ejemplo que pueda cundir; tal como de cuajo fue al cubano que en su momento los estadounidenses se empecinaron en no contagie a los demás países de su patio trasero. Claro que pese al aislamiento Cuba tiene la cualidad de ser hoy ejemplo de entereza para el resto del mundo porque no sucumbió ante la impotencia del imperio por inviabilizar su revolución.


Y es que los costos que conlleva el que un país haga valer su soberanía, que como en el caso de Venezuela es ésa su lucha, y no por la “democracia” ni la “libertad” que líricamente las invocan al imaginario para un hipócrita intervencionismo con tintes humanitarios, es a todas luces sólo la excusa para justificarla rapacería de lo ajeno.

Irak es el ejemplo más fresco de esa inicua intervención que no trajo más que sometimiento de una nación a los intereses del imperialismo yanqui, inglés y de las otras potencias occidentales que avalaron esa invasión; no sin antes haber regado de sangre de ¡un millón!, de civiles que soportaron esa sórdida lógica ladronesca de esas potencias.

Qué hoy esas potencias hayan decidido reconocer a Guaidó como presidente “encargado” de Venezuela, ¿cambia en algo la ratera racionalidad que tuvieron hace 15 años atrás cuando se hicieron del petróleo iraquí? En absolutamente nada. ¿Que hoy Inglaterra, Alemania, España y Canadá se hayan sumado a la posición de los yanquis, varía en algo a la que tuvieron hace 15 años? Pero absolutamente en nada. Así que asustarse por un asilamiento sería una cobardía.

Retrotraigo lo que del ejemplo de Cuba emana, por cuanto ha sido esta isla-la que por su propia condición geográfica está aislada- la que no sólo ha sobrellevado con toda solvencia esa su condición natural, sino la del aislamiento impuesto por los yanquis, quienes al igual que ahora también les exigieron a las otras potencias que aíslen a Cuba, como lo hacen ahora a Venezuela.

La saña y el sabotaje que lanzaron hace más de medio siglo contra Cuba; no fue por su petróleo; sino para que la Revolución no sea el mal ejemplo para las demás naciones que quieran imitar a la isla reculen; hoy es contra Venezuela, y que sí ya se trata de su petróleo y otras riquezas más como el agua dulce, biodiversidad, coltán, y otros minerales más que la han puesto en la mira.

Así que si hoy es más un miedo escénico el que se quiere provocar en los venezolanos y el chavismo, el que Venezuela vaya a quedar aislada -que va a ser duro, va a ser- pero no dejemos de mirar lo que Cuba tuvo que soportar, y solitariamente, como es el más brutal y cruel bloqueo.

prudenprusiano@gmail.com

viernes, 7 de septiembre de 2018

EEUU desnudo su estrategia militar contra Venezuela

Por Omar Al Atrach: 


El siguiente análisis es de carácter sensible, dirigido a la militancia en responsabilidades preponderantes y sólo representa mi visión.

Tomar una acción militar contra nuestra Patria no es una tarea fácil para los Estados Unidos y la burguesía vendida a sus intereses en la región.  Son más de 17 estrategias puestas sobre la mesa ante la asesoría del gobierno de Donald Trump, todas contemplando marcado intervencionismo a nuestros intereses patrios y asuntos internos, sin embargo las "carpetas" que contemplan acciones militares son tomadas con manos temblorosas, por varias razones:


1.- Emprender una acción militar abierta contra Venezuela, crearía una fractura permanente y sin precedentes en la cultura Latinoamericana, la cual impactará contundentemente contra toda Lógica de Poder de Washington en la región.

2.- Cualquier error mal calculado podría sepultar el Gobierno de Donald Trump e impactar muy negativamente al Partido Republicano.

3.- Las alianzas geoestratégicas de Venezuela con la República Popular China y la Federación Rusa, acarrearían consecuencias de alto nivel, colocando a Washington en una situación de alta complejidad y permitiendo libre actuación de ambas potencias respecto a temas en el que se han limitado por respeto a ciertos niveles de consenso con Estados Unidos y Europa en aras de evitar conflictos mayores.

4.- Un ataque contra Venezuela daría luz verde a la Federación de Rusia, de reformular toda su Lógica de Poder en términos Geopolíticos, militar-estratégico y la toma de su vanguardia en la Euro-Asia y Europa occidental y oriental.

5.- Un ataque contra Venezuela daría luz verde a la República Popular China, de reformular todo el mecanismo de defensiva-ofensiva en el marco de su economía, acelerar la transformación de su poderío naval y reorientar toda su política respecto a territorios terrestre-marítimos en disputa.

6.- Un ataque contra Venezuela generará un cambio drástico de la postura Iraní, respecto a hojas de negociaciones en el marco de su proyección en el tema nuclear.

7.- Un ataque contra Venezuela podría cambiar todas las aristas de negociación con la República Popular y Democrática de Corea.

8.- Un ataque contra Venezuela podría servir de combustible a favor de la Lógica de Poder de la izquierda radical en Latinoamérica, y podría dar pie a nuevos conflictos armados en algunas regiones.

9.- Ningún gobierno impuesto, posterior a una acción militar abierta o quirúrgica, se sostendrá en Miraflores. Venezuela entraría en un período prolongado y permanente de conflicto sin precedentes en su historia (un estado de conflicto permanente de alto impacto, en la nación que ostenta la posición de mega potencia energética del mundo), a nadie convendría y menos a Estados Unidos.

Bajo que parámetros ejecutaría Estados Unidos una intervención militar 

1.- Una acción no directa, sostenida mediáticamente desde terceros actores regionales; permitiendo justificación de la acción ante organismos internacionales.

2.- Creación de un colchón mediático sustentado en un hecho comprobable y de alto impacto visual ante los medios. En dicho caso, los argumentos no sustentados de Narcotráfico y respaldo al terrorismo (poseen sustento). Por lo que su dirección se aboca al hecho de "Crisis Humanitaria" y la construcción de falsos impactos en la estructura de seguridad regional.

3.- Por obligación, emprender un Punto de Inflexión interno que podría estar sustentado en (un Falso Positivo de alto impacto en Frontera, preferiblemente la colombiana por su incidencia mediática; un levantamiento interno de grupo armado o en su defecto de grupo comando dentro de nuestra estructuras castrense, o intento de magnicidio también de alto impacto).

4.- Forja del Punto de Quiebre. Es el hecho que permite involucrar fuerzas alternas para la instauración de un "orden". Y se da en dos o tres puntos según lo visualizado en Libia o Siria. En este caso sería la ciudad capital y uno o dos puntos en frontera.

5.- Acciones previas de sabotaje. Como el visualizado en el Estado Zulia, principalmente en sectores puntualizados de la ciudad de Maracaibo. Con el fin de perfeccionar un catalizador para que un supuesto "Canal Humanitario" tenga visualmente un respaldo popular.

6.- La acción hostil comprendería un bloqueo marítimo, una fuerza conjunta sustentada por organismos internacionales "inmersos en la acción hostil". Tendrá carácter quirúrgico y lo sostendrían visualmente fuerzas de acción terciarias a pleno estilo de operación "ProxyWar".

7.- El respaldo de las fuerzas estadounidenses estarían sostenidas por el SouthCom y el alto mando militar norteamericano; y en el terreno habría incidencia directa del Grupo Comando Bravo de la base de Palmerola, las bases militares estadounidenses en Colombia y sus ejes de operación en Islas del Caribe. Es importante acotar que el aparataje de inteligencia estaría en gran medida desligado de la N.S.A. para evitar posteriores estados de cuenta ante el Congreso de los Estados Unidos, y pasaría a Dirección operativa de la C.I.A.

8.- La acción hostil debe ir a nivel exacto del Colchón Mediático, único elemento que más allá del aval (negociado) con organismos internacionales, es lo que colocará mascaras de legitimidad de la acción.

9.- Previo al accionar de algún fusil, debe existir una confrontación interna que sea sostenida por otro grupo hostil alterno a las fuerzas de los gobiernos involucrados.

10.- Entraría en alta ejecución la traición de sectores dentro de nuestro proceso, caracterizados y abordados en el Plan de 5 Puntos (Punto 2 y 3 de Williams Bransfield).

11.- El momento de la ejecución de la acción hostil de tipo (Proxy), debe estar fuera del tiempo de conflictividad en Siria (ya sea previo o posterior al ataque de Idleb o en la ejecución de una contraofensiva al sur de dicho país en otros tiempos no inmediatos) y fuera de los lapsos de tensiones con Irán.

Como se come eso en el terreno vías probables que se visualizan en el mapa

1.- Se dividen los sectores de incidencia territorial, entre zona de impacto mediático, zona de impacto mediático-operativo, zona de impacto operativo, región de dominio marítimo.

*Táchira:* Zona de Impacto Mediático.
*Zulia:* Zona de Impacto Mediático Operativo.
*Bolívar:* Zona de Impacto Operativo.
*Espacio Marítimo:* Bloqueo y anulación de ejes de contraofensiva.

2.- Distribución de actores.

*Táchira y Zulia:* Fuerzas conjuntas con Colombia, incidencia previa de sabotaje y grupos armados.

*Bolívar:* Fuerzas direccionadas de Brasil, incidencia previa de grupos armados.

*Zona Marítima:* Participación de la armada de los países administrados por los Gobiernos fascistas de la región en términos operativos y logísticos.

3.- Zonas de probable incidencia territorial:

*Zulia:* Región Guajira, (Ríohacha-Maicao). Contando con bases de operaciones conjuntas en Malambo y departamento de asesoría de la C.I.A. Dicho territorio forma parte del "Mapa de Crisis Migratoria" y confluye en una región de alto impacto operacional y mediático.

*Táchira:* Departamento del Norte de Santander. Cuenta con adyacencia de bases de operaciones conjuntas y departamento de asesoría de la C.I.A. Dicho territorio forma parte del "Mapa de Crisis Migratoria" y confluye una región de alto impacto Mediático, pero no muy operativo en ámbito militar; por lo que un hecho hostil en la zona puede ser contenido por nuestras Fuerzas Armadas o al menos limitar ampliamente su impacto hacia Caracas.

*Bolívar:* Región brasilera de Roraima. Sólo tipificaria presencia de tropas brasileras. El hecho hostil recaeria en los grupos armados operativos en la región minera.

*Zona Marítima:* Base Reina Beatrix y Hato Rey (incidencia Logística). Operación de bloqueo naval (direccionada desde Cartagena y Malambo), incidencia de alguna fuerza de operaciones especiales (probablemente a través de fragatas rápidas desde la Base de Palmerola) conjuntamente con Base Reina Beatrix y Hato Rey.

*Toda ejecución pre planteada en términos militares, sólo podrá ser ejecutada mientras países de neurálgica incidencia estén bajo tutela de Gobiernos de la derecha, como Brasil y Argentina. Cuya estabilidad de sus gobiernos tambalea.*

Toda esta probabilidad en el marco de una acción militar contra Venezuela será ejecutada

No, sólo representa mi análisis.  Lo que sí es cierto y totalmente certero es:

1.- No existirá acción hostil sin consenso internacional que la legitime.

2.- No existirá acción hostil sin Puntos de Inflexión y por consiguiente sin Punto de Quiebre interno.

3.- No existirá acción hostil sin la certeza por parte de Estados Unidos, que el conflicto instaurado será contenido a su saldo orgánico.

4.- No existirá acción hostil, si el panorama post-ejecución traerá consecuencias adversas superiores a las entabladas por Washington.

5.- No existirá acción hostil mientras no exista un factor catalizador de alto impacto dentro de nuestras fronteras.

Qué estrategia usar para echar por tierra toda planificación de intervención armada, en cualquiera de sus facetas de previa incidencia

No lo entablaría en el presente análisis, el cual reitero representa mi punto de vista y su presencia en un escrito abierto pudiese ser imprudente.

Pero enmarcaría 7 elementos puntuales:

1.- Toda Doctrina de Shock que precondiciones acciones, sólo puede ser combatida eficientemente con un contra Shock, que no es más que otro Shock, pero arraigado a nuestro Saldo Orgánico. (Disculpen mi subjetividad).

2.- El Dominio total de nuestras estructuras político-territorial, castrense-de dirección y alternas; aseguran el bloqueo de todo flanco justificativo.

3.- Mantener y re fortificar el aparato defensivo, emprendiendo a la vez una contraofensiva quirúrgica de nuestro lado, es vital. (Dejemos de ser plenamente Defensivos).

4.- Entablemos ciertas alianzas con elementos que tengan capacidad de echar por tierra todo argumento justificativo (los tenemos, aprovechémoslo).

5.- Al norte no le gusta los Avisperos, les da pánico.. Que todo "Estado de Conflicto Permanente" juegue a favor del elemento residente.

6.- Mantengamos al pueblo en movilidad, en optimismo, en efervescencia orgánica y con esperanzas plenas en nuestro tricolor nacional y nuestras 8 estrellas. Todo militante y toda organización patriota, debe ser un aparato orgánico de paz, reconciliación, respaldo operativo a las medidas de nuestro Presidente y ente defensivo ante toda plataforma instauradora de colchones mediáticos.

7.- Todo elemento unidireccional debe responder a la figura única del Presidente Nicolás Maduro. Todo sector político, institucional, económico o militar de alta incidencia; debe ser desligado de todo aparato de administración central-alterna y responder sólo a las decisiones emanadas por nuestro Jefe Político, por nuestro Presidente.

Ejemplo: Armas tácticas de alto impacto estratégico, como el IGLA-S 9K338 deberían desligarse de la administración de un Comando Estratégico Operacional, para pasar a la Dirección única de un Comando Central direccionado por nuestro Presidente y entes castrenses primarios.

Somos un pueblo lleno de Esperanzas, somos cuna de Libertadores, creemos firmemente en el sistema Socialista readaptado a nuestras peculiaridades... como militantes debemos ser ESTRATEGAS (Disculpen mi imprudencia en temas sensibles, sólo aporto mi grano de arena).

@SoyOmarAlAtrach Instagram/Twitter

martes, 27 de febrero de 2018

Cuba y Venezuela en el ojo de la tormenta Fascista de Trump


Por Diego Olivera Evia:

Una nueva década de agresiones en América Latina

Nuevamente el intervencionismo de EEUU, aplica constantes sanciones a Venezuela y amenazas a Cuba, una corriente del neofascismo desarrollada por el presidente bipolar Donald Trump, trata de ahogar los procesos progresistas, buscando crear una nueva hegemonía del Plan Cóndor o el Gran Garrote, para ampliar su teoría de los pueblos latinoamericanos, como el patio trasero, para invadirlo con sus políticas del neoliberalismo y el control de las riquezas, el petróleo y los minerales de Venezuela, de la misma manera se está controlando a Argentina, Brasil, Paraguay, Colombia, México, Perú, una nueva década perdida para los pueblos latinoamericanos.



Las políticas intervencionistas de Estados Unidos, se han centrado en las elecciones Latinoamericanas, y son financiadas por los partidos políticos, de derecha obsecuentes a su política, entre sanciones y amenazas militares. La actual estrategia cuando la derecha no gana elecciones, comienza un ataque a los países progresistas, aplicando sanciones la judicialización a través de la Fiscalía y el Banco del Tesoro, instrumentos ilegales para aplicar su intervencionismo, estamos ante un estado gendarme, con supra poderes, y sus acciones van contra en contra el progresismo, creando una nueva Dictadura Mundial de Trump, a nivel regional y global.  

La CIA y las organizaciones de seguridad estadounidense, hacen campaña en favor de sus intereses, financiando a partidos o movimientos empresariales de esos países, para ello creó en 1983 la Fundación Nacional para la Democracia, (en inglés: National Endowment for Democracy, más conocida por sus siglas en inglés NED). La idea de estas estructuras  busca el control global, utilizando la USAID, como mecanismo para manipular a los jóvenes, como lo quisieron aplicar en Cuba, sin resultado, pero sí lograron ampliar sus políticas en Venezuela, a atreves de la oposición venezolana, con sus acciones terroristas, para crear una crisis política y económica. 

Hoy en América Latina se ha podido comprobar que  en esta nueva  década del Siglo XXI, la intervención del Pentágono en la judicialización y mediatización, como la intervención de bases militares gringas, han sido los canales de intervenciones en contra de proyectos progresistas, en vista de la incapacidad de partidos de derecha para vencer en elecciones. El uso de las sanciones extra territoriales, son los mecanismos más efectivos, como la amenazas y sanciones a funcionarios públicos, creando un vacío político, Trump amenaza directamente a Cuba y Venezuela, como dictaduras, desconociendo las elecciones de estas naciones, usando su frase “contra el socialismo”, y por su puesto su versión fascista, racista, en su ideología de supremacía Blanca.

Una nueva década de agresiones en América Latina
La nueva era de un fascismo neoliberal, son parte de una nueva realidad de un Continente, subyugado por la doctrinas imperiales, el control de las mayoría de las economías de América del Sur han asumido, las normativas de la trasnacionales de Monsanto y Bayer, los químicos y la semillas transgénicas, han creado una agricultura con graves efectos para el ser humano, la tierra se empobrece en minerales, los ríos se afectan con los químicos, esta es la nueva filosofía de alimentar a  millones, pero solo son efectos criminales, la Soja, los vegetales brillan en los supermercados, pero llevan en su interior efectos graves, desde cáncer, hasta malformaciones en niños, que viven en estas tierras y toman agua contaminada.

Esta nueva realidad se amplía con la presencia de los militares, que hoy son la punta de lanza del intervencionismo, en la reciente crisis de una posible intervención a Venezuela, se afloro las acciones y la sumisión de los países del grupo de Perú, en esta nuevo intento de una intervención, se sumaron los peores políticos y presidentes, como son Macri, Temer, Cartes, Santos, con el de Perú Kuczynski, quienes asumen una acción bélica contra Venezuela, a la vez se ampliara a Cuba en la nueva elección del presidente, al retiro del presidente Raúl Castro, ya anunciada acciones de no reconocer de Trump, las elecciones  de estas naciones independientes.

La violencia en estas naciones del Grupo de Perú, agrupa a los presidentes más violentos y corruptos de Sudamérica, empezando por Colombia, con una campaña de asesinatos de líderes sociales y ex combatiente de la FARC, hoy partido legalizado, pero sostiene de una guerra sucia de los paramilitares y los militares, decenas de muertos y fosas son parte de la democracia de Santos, además de la ampliación de los envíos de droga a EEUU, bajo el beneplácito de la CIA y Trump, De la misma manera México con sus miles de desaparecidos, con tumbas masivas y con un narcotráfico, sin censura por el gobierno de Pérez Nieto- La acciones policiales de Argentina, son parte de la campaña de Macri, con asesinados y heridos de gravedad, los despidos masivos, la entrega a EEUU para armar una base gringa en la Patagonia, como la penetración de los Sionista israelita, muestran la cara junto a Temer la venta de los acuíferos a las trasnacionales, un presidente dos presidentes sin moral y corruptos.

Sería muy largo analizar los graves efectos de Paraguay, con el gobierno de Temer con la represión y la pobreza, con sus bases gringas, mientras un Uruguay con un ex canciller al servicio de la CIA y EEUU, ataca a Venezuela y Cuba, pero se suma a las sanciones, ante el miedo de ser intervenidos, pero crece la economía transgénica,  en la hortalizas, en la Soja, como en la tierras llenas de árboles de semillas químicas, para abastecer papeleras que no crean ganancia para Uruguay, esta es una triste realidad de un modelo progresista, devastado por las ultraderechas.

Hoy los procesos de izquierda sufren derrotas políticas, ante las derechas oligárquicas, los intercambios y éxitos de la primera década del Siglo XXI, busco salidas alternativas a la crisis y las propuestas neoliberales, pero no logro crear una estabilidad y un modelo de desarrollo. Los intercambios de petróleo de Venezuela, no logro crear una salida, la falta de propuestas de una economía en Venezuela, permitió a la derecha a crear una guerra económica, nuevamente la importaciones suplieron, la crisis agraria y la explotación del ganado vacuno, porcino y avícola que ha sucumbido, ante la guerra de la Oligarquía,  creando una crisis alimentaria y la insuficiencia de medicamentos, hay que lograr nuevas propuestas, la corrupción y la burocracia se han convertido, en una traba al desarrollo de la sociedad venezolana.
diegojolivera@gmail.com

miércoles, 21 de junio de 2017

Nuevamente el intervencionismo global de EEUU

Por Diego Olivera Evia
América Latina sufre los coletazos del intervencionismo

La realidad mundial muestra una nueva fase de intervencionismo global, los nuevos efectos del gobierno de Donald Trump, han llevado a una crisis en Europa, creando una guerra asimétrica en las fronteras de la Europa Oriental, contra Rusia considerado el enemigo principal, las fronteras de las antiguas naciones de la ex URSS y los países aliados socialistas. La capacidad de la actual Rusia, en su autodefensa y el apoyo a Siria, ha mostrado una nueva forma de confrontación, los posibles efectos de una guerra en Medio Oriente, puede determinar una confrontación, que se puede definir en el derribo del avión caza de la aviación Siria, por la aviación del ejército de EEUU, en una franco violación de la soberanía de esta nación, marco la amenaza de que Rusia, bajara cualquier avión extranjero, que no sea autorizado por Siria, ya que solo la cooperación de Rusia, es la autorizada para derrotar al terrorismo del Estado Islámico y otros grupos 


Las consecuencias de una guerra a gran escala en el Medio Oriente, con los conflictos de Arabia Saudita contra Yemen, muestra una escala de violencia, de la misma manera la maniobra y aislamiento de Catar, muestran una nueva fase de una guerra asimétrica de cuarta generación, la caracterización falsa por Trump de Irán como país terrorista, desnuda el plan macabro de EEUU y sus socios en la región.

Hoy podemos clasificar como terrorismo el de los Estados Unidos, como una nación guerrerista e invasora, con millones de muertos en dos siglos de intervencionismo, la guerra es un negocio para el Complejo Militar Industrial (CMI), la venta de armas a terroristas, como vehículos militares, muestran que los muertos para estos grupos terroristas, son solo efectos colaterales del expansionismo de EEUU y la OTAN, con el apoyo de Arabia Saudita, con Israel como potencia atómica y otras naciones árabes aliadas a esta guerra militar, en el control del petróleo y los recursos mineros estratégicos.

América Latina sufre los coletazos del intervencionismo
De la misma manera esta campaña desestabilizadora, se amplía en Latinoamérica con una nueva guerra asimétrica no convencional, sustentada en una división regional entre los países de este continente, con presidentes o dictadores de facto, estos última gracias a golpe de estado por los congresos, como Brasil, Paraguay, Honduras, el plan Trump de retornar al patio trasero de este Continente, se amplía con un modelo imperialista, el reciente ataque a la Cuba revolucionaria y soberana, ha sido aplicada por al magnate de la mentira, al quitar los avances con la presidencia de Barak Obama, si bien estos eran parte del intento de penetración de los intereses trasnacionales.

Estos hechos muestras un avance de la denominada política del Gran Garrote, que fue aplicada a México y los países centroamericanos, estos hechos mostraron los objetivos trazados por una nación imperialista, que se mostró claramente en los genocidios de los pueblos autóctonos de esta región, luego de una guerra secesionista con el Sur, y el triunfo de los norteños creo, un estado forajido, para invadir a México, con una de sus guerras inventadas y con un enemigo inferior, marcaron la hegemonía de un modelo imperialista, basado en la misma doctrina de Israel, de pueblos elegidos por dios, muestran la verdad del nuevo colonialismo a nivel mundial.

La farsa y la mentira en la OEA desarrolladas por el traidor y comprado Secretario General Luis Almagro, muestran un nueva fase del intervencionismo, usando a países forajidos, violadores de derechos humanos, con tumbas ilegales con miles de muertos, desaparecidos, como son México, Colombia, Perú, Paraguay, con una política de derechos humanos basados en el asesinato selectivo, se habla de paz en Colombia y mueren a diario dirigentes sociales y de derechos humanos, en México se matan a periodistas, seleccionados por el propio gobierno de Pérez Nieto, el presidente de Colombia Santos, miente al decir que no hay paramilitares, y las imágenes de estos asesinado y desplazando a sus ciudadanos, marcan el tercer país de Mundo en inmigrantes con más de 7 millones.

El ataque en la nueva cumbre de la OEA, marca una nueva estrategia de EEUU, de comprar a países de Latinoamérica y el Caribe, como la violencia en Cancún a diplomáticos venezolanos, por terroristas venezolanos, recuerda a los apoyos a terroristas cubanos con ciudadanía estadounidense, haciendo atentado y viviendo como burgueses en Miami o Nueva York. La derrota este 19 de junio, de lograr una mayoría para intervenir en Venezuela, no se logró pero aún quedan tiempo para buscar otros mecanismos, para avalar acciones contra el gobierno bolivariano del presidente Nicolás Maduro.

El apoyo a los terroristas de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha generado muerte y violencia para crear una insurrección popular, la que ha fracasado, contra la policía y los militares, la que se amplió a ciudadanos inocentes, por solo considerarlos como enemigos, los armamentos y equipamientos, que son traídos de EEUU, bajo la complicidad del gobierno de Trump. El uso de un miserable pesetero y mercenario Luis Almagro, que se burla de la Canciller Rodríguez, muestra la bajeza de un oportunista de poca monta, que ha creado desde su designación el papel de destruir la revolución bolivariana, además de ampliar sus acciones divisionista en la OEA, para servir en bandeja a su nuevo empleador de la CIA, el comerciante Trump.

Hoy la sociedad humana está bajo una nueva ola terrorista, en todos los espacios del planeta, solo la unidad de los pueblos y los acuerdos entre naciones emergente, con capacidad de veto en la ONU como Rusia y China han mostrado un apoyo a los países tercermundista, ante una agresión global de un imperio, que no repara en una guerra atómica, como fueron capaces de volar las torres gemelas en Nueva York, con una auto implosión, matando a decenas de estadunidenses, como daños colaterales, como mentir sobre armas químicas en Irak, de la misma manera agredir a Venezuela y Cuba, para controlar al continente latinoamericano.

diegojolivera@gmail.com

sábado, 17 de junio de 2017

El Pathos Trágico de Venezuela en su Laberinto II

 Por Fernando Esteche

¿Qué pasó (pasa) en Venezuela? 

Lo cierto es que en su momento el Comandante Chávez al ver el accionar que a través de la NED se operaba en el Magreb, hizo la primera advertencia que se volvió grito desesperado ante el mundo frente a los acontecimientos de Libia y el asesinato de Gaddafi y sus hijos. En soledad, denunció el magnicidio y advirtió sobre la operación destituyente y disolvente que se había realizado. No le costaba imaginarse en el lugar de Gaddafi. Esta operación se llevó adelante siguiendo puntualmente el protocolo propuesto por Sharp.


Primero en Libia, sin considerar cada una de las revoluciones de colores del Magreb, luego en Siria. Operaciones de falsa bandera, montajes de enfrentamientos de tropas gubernamentales contra manifestaciones desarmadas, aislamiento internacional, gran campaña mediática, disputa de sentidos y luego guerra abierta.

Esta situación llega al extremo cuando vemos que el alcalde David Smolansky, integrante del partido Voluntad Popular, escribió en su cuenta personal de la red social Twitter que el gobierno de Maduro estaba utilizando armas químicas contra la población “como está ocurriendo en Siria”.
También en Honduras, Paraguay y Brasil se desarrollaron y desarrollan procesos de guerra híbrida y se trabaja con el protocolo destituyente. Pero Venezuela es sin dudas, el escenario privilegiado de dicha maniobra.

Quien esto escribe ha podido ver personalmente en Caracas el accionar de grupos juveniles, generaciones que crecieron en el chavismo, de sectores medios y medios altos, perfectamente organizados, coordinados, pertrechados con máscaras anti-gas, cascos y armamento casero; con nociones bien claras de movimiento insurgente y urbano; con jefes de grupos, orden cerrado y orden consecutivo de mando. Esto en medio de masivas concentraciones de sectores del mismo rango social pero absolutamente desentendidos de estas operaciones, aunque les dan contexto.

Ataques a escuelas públicas, a un hospital materno infantil; invasión de bibliotecas estatales con quema de mobiliario; destrozos de señalizaciones urbanas y luminarias; obstrucción de vías de transporte y derribe de árboles sobre calles; saqueos a comercios y ataques a locales partidarios u oficinas gubernamentales; emboscadas a personal de las fuerzas de seguridad, incendios de transportes que no acatan el paro. Guarimbas que empiezan a controlar zonas de acceso a urbanizaciones y cobrar peajes. Quema masiva de vehículos. El paroxismo fue la toma de la sede del TSJ, hecho que expone un grave y delicado ataque a uno de los poderes constitucionales y que ningún medio internacional cuestionó, sino que festejaron.

De eso se tratan las movilizaciones “no violentas” de la oposición anti-republicana de Venezuela. Uno no sabe si ya han pasado a otra etapa de guerra abierta en las calles o a la no violencia del protocolo Sharp, que en este caso se viste de vandalismo y sabotaje.
Una profusa campaña mediática presenta la situación con mayor gravedad y masividad de la que realmente tiene. No hay que dejar de contemplar que estos movimientos de insurgencia callejera atacan al corazón del funcionamiento urbano normal, perjudicando al comercio, al trabajo, la educación, principalmente. Incluso impacta sobre la cotidianidad de la propia base social en que se sustenta.

Un parágrafo singular merecen las trágicas muertes de cuarenta y dos venezolanos en lo que va desde el 3 de abril al 16 de mayo. Sobre esto que se presenta idéntico al caso sirio (como un gobierno asesinando a sus ciudadanos) vale la pena señalar que 25 personas de esas fueron asesinadas por opositores, por ser chavistas o policías. Es decir, más del 60%. Dos motorizados fallecieron por accidentes provocados por trampas y barricadas colocados en rutas por los opositores. Nueve enrolados en la oposición murieron electrocutados al querer saquear un freezer de una panadería.

Hasta la fecha se cuentan tres muertes por acción policial, razón por la cual una docena de funcionarios involucrados han sido detenidos y procesados. Otros tres casos se están investigando, pero son elocuentes las imágenes que los muestran con vida cuando son rodeados por otros opositores y caen exánimes con el resultado trágico de su muerte producida por armas caseras a muy corta distancia. Se investiga si se trata de asesinatos de falsa bandera para acusar al gobierno de los mismos tal como también se probó que ocurrió en Siria.

5) La guerra económica
Hiperinflación, internacionalización de precios, desabastecimiento.Largas colas para conseguir algún producto de la canasta básica. Asignación por libreta de identidad del día para poder hacer compras con precios controlados. Bancarización.

La guerra económica es el plafón en el cual se desarrolla el golpe de Estado continuado y busca generar descontento, desabastecimiento programado e hiperinflación provocada. Claro que hay responsabilidades de impericia gubernamental, de corrupción enquistada en sectores claves del Estado, pero no puede dejar de verse el sabotaje y boicot deliberado por parte de las clases dominantes que controlan el 92% de la producción y el abastecimiento de productos básicos. Fedecamaras-Venamcham es uno de los principales integrantes de lo que llaman “la oposición” y como tal, actúa de manera criminal contra su pueblo.

Por eso hay que señalar que si bien la crisis de precios del petróleo en una economía que el chavismo no supo o no pudo reconvertir y superar impactó de lleno en la vida cotidiana de los venezolanos, hoy que los precios internacionales del petróleo tienden a estabilizarse arrecia la carestía de la vida hacia el interior de Venezuela. Esto se explica principalmente por la guerra económica.

Desarrollan esta guerra las clases empresariales privadas de la derecha anti-republicana, en combinación con la gran banca internacional. Por eso Venezuela ha sido sometida al bloqueo financiero con muy malas calificaciones de las agencias de riesgo (Standar & Poor’s, JP Morgan) siendo este país uno de los más puntuales pagadores de deuda. Se ha montado un cerco, un bloqueo y un boicot de la banca internacional para el acceso a créditos y divisas.

Esto se expresa en acciones pérfidas denunciadas por Maduro, como el abandono de los compromisos contraídos por el City Bank, a través del cual el estado venezolano pagaba todas las cuentas del país para las transacciones en Estados Unidos y en el mundo, lo que demoró la posibilidad de que el gobierno pudiera resolver la importación de alimentos y medicamentos.

El descalabro del mercado cambiario para agudizar la inflación, acciones que sólo pueden realizar grupos poderosos financieros, y la manipulación del mercado cambiario empujando la inflación, ataca de lleno a las políticas de readecuación salarial que define el gobierno.
Así se produce una suerte de vasallaje en el monopolio de esta divisa extranjera a los comerciantes, productores e importadores quienes trasladan el precio al consumidor y al usuario.

6) La posibilidad de la Paz
Según pudimos observar y conversar con distintos analistas políticos en tierra de Chávez, la República Bolivariana de Venezuela enfrenta el desafío de superar esta guerra híbrida planteada desde las necesidades del redespliegue imperialista en la región en combinación con las clases dominantes venezolanas.
El gran desafío es construir la tregua, conseguir la pacificación, en la que no merece hacerse ilusión alguna nadie de que será total, en tanto exista el imperialismo como sistema de producción histórica social.
Hay por lo menos cuatro caminos o planes de construcción de una paz medianamente estable que permitan desarrollar medidas de normalización de la vida cotidiana de los venezolanos.

Uno es el Plan Destituyente, es decir, la culminación del golpe de Estado continuado mediante la renuncia de Nicolás Maduro a la presidencia pero que no resolvería el problema del chavismo en el poder porque debería sucederlo el vicepresidente. Además, los poderes constitucionales CNE y TSJ son definidos por el anti-republicanismo como parte del sistema chavista bolivariano. Es decir, lo que haría falta es la renuncia en masa de los funcionarios del Estado, los cuales esperan poder someterlos a una Justicia readecuada y aggiornada al tiempo de revancha que añora la derecha escuálida. Este Plan no contempla a los sectores populares, no considera a los dignatarios directos de la Revolución Bolivariana que hasta aquí, por prudencia, no han ganado masivamente las calles para defender la República Bolivariana.

Porque si bien es cierto que en comunas populosas como el 23 de enero se han perdido elecciones, no es menos cierto que los cerros y los barrios víctimas directas de la guerra económica tienen muy clara la naturaleza política de la propuesta de la oposición con la que nunca podrían conculcar más allá del descontento que pueda sucederse producto de la carestía de la vida.

Sectores que se reivindican chavistas pero critican a Maduro por su impericia en resolver la crisis y su incapacidad en combatir la corrupción de las propias filas, o eventualmente por haber acertado en combatirla, están pensando en que una posible pacificación venga de la mano del Plan Zamora.
El “Plan Estratégico operacional Zamora” fue presentado en abril por el propio presidente Maduro quien sostuvo que "El Departamento de Estado (EEUU) ha dado la luz verde y el visto bueno para un proceso golpista descarado para la intervención de Venezuela, así lo digo y así lo enfrentaré (…) Frente a este escenario he decidido activar el plan estratégico especial cívico militar para garantizar el funcionamiento de nuestro país, su seguridad, el orden interno, y la integración social, Plan Zamora que me ha sido presentado por el comando estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)”.

El presidente anunció activación de la Fase Verde de dicho Plan. Hay quienes piensan en una conmoción interna y una amenaza externa muy grave y sueñan con superar las fases subsiguientes hasta alcanzar el control por parte del Jefe Operacional del Plan, el General Vladimir Padrino López, actual Ministro de Defensa, que desplazaría al presidente Maduro. Cuartelero con terreno, no es un general de escritorio; querido por las tropas y alineado a Diosdado Cabello, quien parecería encarnar mejor que el propio Maduro la herencia de Chávez y que expresa al ala militar de la Revolución Bolivariana.
El General Padrino López se ha mostrado como uno de los más leales al presidente, por lo cual la idea de ser vector de su desplazamiento aparece medio reñida con la realidad, pero en la conmocionada tierra de Bolívar todo es posible desde Páez en adelante.

La implementación radicalizada de dicho plan podría plantearse como una posibilidad transicional con el reaseguro de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Claro que semejante situación es imposible de concebir sin un acuerdo de algún tipo con los Estados Unidos; de lo contrario sería profundizar la inestabilidad y excepcionalidad institucional para ofrecer una excusa al intervencionismo.

La aplicación de dicho plan con o sin Maduro y sin acuerdo con los Estados Unidos redunda en la profundización de la guerra que pasaría ya a un estadio de defensa nacional del tipo sirio.
La otra posibilidad, plantada por quienes piensan en salidas y transiciones, se articula en torno de la Fiscal General y la posibilidad de que encabece una transición que contenga al chavismo y ordene la hidra opositora en una solo lógica institucional.

La propuesta del presidente Maduro ha sido la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.
Ante la ficción del reclamo opositor por democracia, el presidente pergeñó la maniobra ofreciendo más democracia. Así se le arrebató de un saque una de sus principales banderas, que se la ve en figurillas para explicar por qué no acuden al llamado a Asamblea Constituyente.

Algunas críticas que plantearon tienen que ver con que una asamblea no resolverá los problemas estructurales de Venezuela, lo cual es indudablemente cierto. No puede resolver ni la guerra económica, ni el redespliegue imperial ni el sabotaje institucional interno; pero ofrece un escenario democrático de construcción de marcos generales legitimados para intentar resolver estas cuestiones. Como sea, aparece como la propuesta más sensata en el intento de pacificación parcial del país.

7) La imposibiidad de la Paz
“La Paz en Colombia es la Guerra en Venezuela” nos decía una fuente altamente calificada para el análisis de este proceso de doble impacto.
Siempre se entendió como verdad de perogrullo que la insurgencia colombiana operaba como una suerte de retaguardia estratégica de la Revolución Bolivariana y como contención del injerencismo norteamericano.
Paul Coverdell, relator legislativo ante el Congreso Norteamericano, cuando se presentaba el Plan Colombia definía explícitamente que el objetivo del mismo tenía que ver directamente con el control de Ecuador y Venezuela, dos de las principales (sino las principales) cuencas petrolíferas del planeta.

Cuando los más destacados articuladores de la geopolítica norteamericana definen la etapa de “guerra infinita”, lo que nos están anunciando es justamente que la principal forma de producción política es la guerra, y que eventualmente la política, contrariando en 180º a Clausewitz, aparecerá como continuación de la misma, como momento extraordinario.

Por esto, y porque entendemos que lo que sucede en Venezuela es un plan sistemático de desestabilización en el marco de una guerra de cuarta generación y eventualmente de guerra híbrida, pensar la paz es pensar sólo un momento posible de la política. Se trata de una guerra no declarada por parte de los Estados Unidos, cuya posibilidad de retracción en su redespliegue, es el fracaso continuado que viene sucediéndose de su proyecto de fin de ciclo y de construcción de alternativas de dominación con las (nuevas) derechas.
Hay que entender la victoria de Lenin Moreno en Ecuador a partir de los estragos de la restauración neoliberal que el macrismo operó en Argentina. Del mismo modo, la victoria de Lenin Moreno provoca la agudización de la ofensiva contra Venezuela en la desesperación por contener la reversión del cambio de correlación de fuerzas internacional que habían conquistado. El inminente fracaso de la operación en Brasil, con los escándalos de Temer y la acometida de Lula, son también elementos de contextualización para el aceleramiento del estrangulamiento sobre el proceso bolivariano.
Es una bomba de tiempo y el tiempo corre a favor de los Pueblos. Sólo así se explica la desesperación y urgencias por definir los procesos abiertos.
La posibilidad de intervención extranjera parecería imposible si seguimos pensando en la primavera postneoliberal y fácilmente olvidamos la larga y trágica historia de intervencionismo norteamericano en Nuestra América.

Las nueve bases norteamericanas desplazadas en Colombia configurando un cinturón contrarevolucionario, sumadas a las bases de OTAN en el Caribe -puntualmente las bases de F15 y F16 de Curazao y Aruba a 40 Km de la Península de Paraguaná donde se concentran las mayores refinerías venezolanas-. Son sugestivas las disposiciones, lo que no puede entenderse sino fuera a través de un plan injerencista invasor y apropiador de dicha península en atención a la doctrina de defensa de los intereses vitales ante posibles situaciones de alta inestabilidad política.

Insistimos en que se están subestimando las reservas de subjetividad revolucionaria del Pueblo Bolivariano y de los pueblos todos de Nuestra América. Las demostraciones de las Fuerzas Armadas Bolivarianas comprometidas en el antiimperialismo -milicias de defensa bolivarianas donde se enrolan centenas de miles de venezolanos-, son solo muestras parciales de la enorme capacidad de resistencia que nuestro continente posee para enfrentar una agresión injerencista.

Sostenemos, sin temor al error histórico, que Caracas puede convertirse en la Madrid americana. No nos caben dudas que contingentes de revolucionarios nuestros americanos están dispuestos a auxiliar al bravo pueblo bolivariano ante un ataque invasor norteamericano.

La gran diferencia es que aquella heroica Madrid luchaba desesperada contra una tendencia histórica que la enterraba. En este caso, la heroica Caracas se mantiene firme a favor del tiempo histórico, que ya está sepultando la era del imperialismo. ¡El mundo ha cambiado, por eso nos vestimos con el optimismo histórico que nos advierte que Venezuela vencerá!

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