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lunes, 28 de septiembre de 2020

Reseña. “Intervencionismo y guerra integral. Primera aproximación teórica”

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Con prólogo de Atilio Borón fue editado en días recientes en Buenos Aires el libro “Intervencionismo y guerra integral. Primera aproximación teórica” escrito por Pascualino Angiolillo Fernández, mayor general del Ejército Bolivariano de Venezuela y por Astolfo Sangronis Godoy, director del Centro de Investigación y Estudios Políticos y Estratégicos (Ciepes) de Caracas y publicado por “Acercándonos Ediciones” de Argentina.

En el prólogo Borón afirma que éste es “… un texto importantísimo porque a su exhaustividad agrega su claridad didáctica y su conveniente brevedad”. Efectivamente, en sólo 104 páginas, los autores abordan un amplio abanico de temas que en su conjunto conforman un verdadero cuerpo de estudio para la comprensión del fenómeno de la guerra como “continuación de la política” en la modernidad más reciente.

Al establecer un vínculo entre guerra e intervención en condiciones del desarrollo capitalista actual, el texto esboza una certera explicación de las formas y los contenidos que adquieren las intervenciones imperiales como instrumento de imposición de modelos propios cuya aceptación se asume como objetivo estratégico a lograr por los protagonistas del impulso imperialista que los autores identifican en la Unión Europea, Japón y Estados Unidos.

Es de suma importancia aprehender del texto el pormenorizado compendio que hace sobre las características que adopta la guerra contemporánea. Este análisis va mucho más allá de definiciones teóricas que solo interesan a académicos o estudiosos de la materia. Su comprensión aporta puntos de vista necesarios para que los decisores cuenten con un volumen amplio de elementos que ordenados metodológicamente y sistematizados en este libro ayudan a estudiar la coyuntura en un marco trascendental además de proporcionar fundamentos para actuar simultáneamente en el corto, mediano y largo plazo y. al mismo tiempo, adoptar medidas para responder correctamente a los desafíos que proponen los escenarios tácticos y estratégicos.

De la misma manera, este libro hace un aporte fundamental para que cualquier ciudadano construya las alertas necesarias para vivir y proceder, para resistir y luchar en las condiciones que el imperialismo norteamericano y europeo y las derechas fascistas latinoamericanas pretenden imponer como “nueva normalidad” bajo el amparo de su peligrosa decadencia en la que se pisotea el derecho y se pretende establecer la amenaza, el chantaje, la agresión y la guerra como instrumentos de política exterior.

Al explicar el fenómeno actual de la guerra,  los autores  consideran que la utilización de “términos como Golpe Suave o […] derecho a la Intervención Humanitaria” permiten explicar la realidad con mayor certeza, pero alertan en el sentido de que “el uso, aparentemente indistinto de términos como Guerra Híbrida, Asimétrica, No Convencional, Multiforme, Multidimensional, Irrestricta entre otra variedad de conceptos para dar cuenta del mismo fenómeno con sus respectivas variantes de formas”, son evidencias de una debilidad epistemológica.

En la parte conclusiva de la obra, Angiolillo y Sangronis exponen con brevedad pero con plena convicción la certeza del diseño y ejecución -desde la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez- de un modelo exitoso de Defensa Integral en Venezuela inspirado en el pensamiento del Libertador Simón Bolívar que se enmarca en tres líneas estratégicas: el fortalecimiento del componente militar, la unión cívico militar y la participación popular masiva en la defensa, configurando un método auténticamente venezolano de enfrentar una probable guerra en cualquiera de las formas que ella adopte en el marco de la doctrina de intervención imperialista.

Este libro debería ser conocido y leído por todos aquellos que con sentido patriótico, se apresten a empuñar cualquier tipo de arma (bélica o no) en defensa de la soberanía nacional y de la auto determinación del modelo político decidido en los marcos de la democracia y la Constitución Nacional.  

miércoles, 1 de julio de 2020

EE.UU del encierro detrás del Muro a la desconexión total



Por Rolando Prudencio Briancon

La llegada de Trump al poder trajo consigo una nueva visión, una nueva lógica a lo que hasta antes de su ingreso a la Casa Blanca eran la mentalidad de la mayoría de los norteamericanos, basada sobre todo en la seguridad y bienestar. Aunque tal vez sea más preciso referirse a que la llegada de Trump lo que trajo no fue precisamente un nuevo Orden, sino un desorden para crear uno nuevo.



Esa es la razón por la que este cambio en el viejo Orden ha tenido repercusiones a nivel de las relaciones internacionales, por cuanto la Globalización fue el globo de ensayo con el que la hegemonía estadounidense fue el eje en el que giraron las demás naciones, en torno a la supremacía de la potencia del norte, por más de dos décadas.

Pero al poco tiempo de que Trump asumiera el gobierno fue a contracorriente de aquella concepción globalizadora, cuando anunció la construcción de un Muro en la frontera con México para contener la migración de quienes buscaban la "tierra prometida" para realizar el "Américan Dream" (sueño americano), pero fue a quienes el nuevo inquilino de la Casa Blanca, los vio como una amenaza para subvertir el sueño de "volver hacer grande América otra vez", que es su onírica obsesión hasta hoy.

Así fue como Trump consideró a los migrantes una amenaza, y a quienes los llamó despectivamente como la "peor gente", cuando se refirió a los mexicanos que cruzan la frontera. O cuando sin el menor empacho ordenó que a los migrantes centroamericanos -sobre todo hondureños- fuesen separados los padres de sus hijos pequeños, a quienes los mandó a encerrar en jaulas.

Esa onírica obsesión de Trump de: "volver hacer grande América otra vez", es la que hoy ha llevado a Trump a anunciar una "desconexión completa", con el gobierno chino y que ha sido rechazada esta medida, por parte del portavoz de relaciones internacionales del gobierno chino Zhao Lijian, señalando que es una "medida arbitraria". Es más, el representante de comercio internacional de los EE.UU., Robert Lightizer ha criticado este anuncio advirtiendo de Trump que: "no es una opción política razonable".

Pero este anuncio de una “desconexión total", es un as bajo la manga del intervencionismo norteamericano, tal como ha advertido la cancillería China respecto a: "los intentos de los EE.UU., de utilizar cuestiones relacionadas con Xinjiang para interferir en asuntos internos de China, y frenar su desarrollo, que están destinados al fracaso".

Vale decir que los EE.UU., pese al giro geopolítico que Trump quiere dar al nuevo papel de los EE.UU., sigue manteniendo ese doble discurso con el que maneja su política intervencionista en asuntos internos de otro país, como ahora es con la China, de la que anuncia una "desconexión total", pero por el otro anuncia la aplicación de un paquete de sanciones como es la: "Ley Política de Derechos Humanos de Uigures 2020", contra las políticas del gobierno de XI Jingping, como son las medidas: antiterrorista, anti secesionista y de desradicalización contra Xinjiang, que como región autónoma al extremo noreste de China, y que influenciada por EE.UU., se ha enfrentado al gobierno de Pekín.

Desde luego que EE.UU., es libre de tomar la decisión de desconectarse totalmente de China; siempre y cuando no interfiera en asuntos internos; pero que, para desconectarse, primero honre su deuda que tiene de 1mil 59 billones de dólares según la revista Forbes.

Así que después de pagar ese deudo puede desconectarse de China, y del mundo entero si quiere, y mandarse a jalar donde más guste

prudenprusiano@gmail.com


sábado, 11 de abril de 2020

El mundo del Siglo XXI y la política de la supremacía Yanqui



Por Homar Garcés:

Quienes delinearon lo que habría de ser el “Proyecto para un nuevo siglo americano” (es decir, estadounidense, gringo, yanqui o norteamericano), dado a conocer a finales de la última década del siglo XX, concluyeron que «Estados Unidos no tiene rival a escala global. La gran estrategia de Estados Unidos debe perseguir la preservación y la extensión de esta ventajosa posición durante tanto tiempo como sea posible. Nuevos métodos de ataque electrónicos, no letales, biológicos serán más extensamente posibles; los combates igualmente tendrán lugar en nuevas dimensiones: por el espacio, por el ciberespacio y quizás a través de los microbios; formas avanzadas de guerra biológica que puedan atacar a genotipos concretos pueden hacer del terror de la guerra biológica una herramienta política útil».



Bajo esta orientación, los sucesivos gobiernos estadounidenses que el mundo ha conocido en estas tres últimas décadas, activaron diversas medidas a fin de impedir, bajo cualquier aspecto, el surgimiento de alguna otra potencia -aliada o enemiga- que opaque o frustre el papel que asumiría Estados Unidos como imperio mundial dotado de una supremacía militar presente en todos los continentes, en áreas vitales para el sistema capitalista globalizado, lo que le aseguraría ejercer un control directo de las soberanías del resto de las naciones.

Con base en esta directriz, Washington se permitirá intervenir en los asuntos internos de toda nación donde considere amenazados sus intereses o, sencillamente, ambicione sus recursos naturales estratégicos. Todo ello en el marco de un proceso de reestructuración global, iniciado en la convulsiva región del Medio Oriente, cuya máxima expresión es lo aplicado a Irak y a Libia, cuestión se proyectará, con un mayor énfasis, como una guerra justa contra el terrorismo y el narcotráfico internacionales, al modo de las viejas cruzadas medievales europeas.

Sin embargo, la unipolaridad económica y militar gringa subestimó, o no previó con suficiente sentido de realismo, la posibilidad que Rusia y, luego, China pudieran restarle espacio en la escena mundial, habiendo centrado su atención principal en la destrucción de la República Islámica de Irán, su piedra de contención en el vasto plan de reconfiguración del Oriente Medio; contando para ello con el rol neocolonialista de Israel.

Otra eventualidad no anticipada por los ideólogos del hegemonismo yanqui fue la situación política creada en Venezuela por Hugo Chávez, a la cual sucedieron y se sumaron procesos similares en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Nicaragua, los que, en conjunto, derrotaron la imposición del Área de Libre Comercio de las Américas y darían vida a organismos multilaterales de integración regional, con la expresa exclusión de Estados Unidos y Canadá. El teatro de operaciones global diseñado por los estrategas del Pentágono y del Departamento de Estado gringos se vería afectado así por tales situaciones, lo que impulsó a los gobiernos de George W. Bush, de Barack Obama y, ahora, de Donald Trump a emprender una política exterior agresiva y a desatar intervenciones militares de distintos rangos en algunos países, en abierta violación a lo estipulado en el derecho internacional con el aval de la Organización de las Naciones Unidas y en aparente defensa de la paz, la libertad y la democracia. 

El reto geopolítico, cultural y socioeconómico que todo lo anterior significa para el complejo industrial-financiero-militar que rige a Estados Unidos, a lo cual se agrega la presencia innumerable de inmigrantes en su frontera sur, ha permitido (o legitimado) que Donald Trump asuma un belicismo más frontal y peligroso que el de todos sus antecesores al frente de la Casa Blanca.

La reestructuración del capitalismo globalizado en beneficio directo de un reducido grupo de grandes corporaciones transnacionales requiere disminuir y eliminar cuanto antes semejante reto. Así, la militarización progresiva estadounidense de diferentes regiones estratégicas del planeta, iniciada por James Carter y reforzada por sus sucesores, es complementada por las acciones desestabilizadoras de grupos opositores a los regímenes hostiles a Estados Unidos (como en el caso de Venezuela), alentados, dentro y fuera de sus países, por medios de información encargados de tergiversar y magnificar los hechos que desemboquen en una eventual caída de los gobiernos que afectan (directa e indirectamente, real o aparentemente) los intereses geopolíticos, económicos y de seguridad nacional estadounidenses.

En un sentido estricto, lo que llamara el entonces presidente George Bush padre el nuevo orden mundial, tras la implosión de la Unión Soviética, exige la puesta en práctica de tácticas y estrategias que contribuyan a asegurarle a su nación una hegemonía global infinita, indisputable e indiscutible.

Esto supone la subordinación y eventual erradicación de las autonomías e identidades nacionales y culturales en un mundo dominado por la lógica capitalista neoliberal y, obviamente, por el american way of life. Quien se oponga a este designio imperial será automáticamente calificado como enemigo, lo que justificaría cualquier iniciativa tomada en su contra: elaboración y difusión de noticias falsas, atribución de delitos diversos, sanciones y bloqueos económicos, actividades terroristas, propaganda de guerra y asesinatos selectivos de líderes políticos y sociales, en lo que, sin duda, encaja en la definición de terrorismo de Estado y de crímenes de lesa humanidad, sobre todo cuando se miden sus impactos negativos en los niveles de sobrevivencia de poblaciones enteras. En el statu quo pretendido por los jerarcas de Estados Unidos nada que contradiga su visión y misión “civilizadoras” imperiales (imbuida de eurocentrismo al extremo) tiene cabida.

Como lo refleja Miguel Ángel Contreras Natera en el libro “Una geopolítica del Espíritu. Leo Strauss: La filosofía política como retorno y el imperialismo estadounidense”, a propósito del cuatrerismo encarnado por George W. Bush, “la política de la supremacía intenta consolidar, explotar y expandir las ventajas estadounidenses desde una perspectiva nacionalista y unilateral enfatizando el uso preventivo del poder militar y la coerción.

Esta fórmula se refiere al peligro representado por el terrorismo transnacional y los Estados canallas”. Los elementos esenciales de la política exterior yanqui siguen siendo los mismos de siempre, ahora extendidos en un contexto internacional dinámico y cambiante donde sus competidores (reales o ficticios), Rusia, China o Irán, tienen también sus respectivas áreas de influencia, a tal punto que se han hecho presentes en el ancho territorio de nuestra América, habitualmente considerado como el patio trasero de Estados Unidos.

La paz, la libertad y la democracia que dicha política defiende y proclama no son otra cosa que la mercantilización de cada espacio de vida existente sobre la Tierra, según los principios del neoliberalismo económico globalizado, en lo que constituiría entonces un meta Estado, de alcance transnacional, cuya característica fundamental será la máxima productividad a obtener de todo pueblo subordinado.

mandingarebelde@gmail.com

domingo, 2 de febrero de 2020

Los ejercicios militares entre Colombia y Estados Unidos: su significación para Venezuela



Por Rubén Alexis Hernández:
La sumisión del Estado colombiano al Imperio estadounidense no conoce límites, y los actuales ejercicios militares entre los ejércitos de Colombia y Estados Unidos en pleno suelo “neogranadino” así lo evidencian. Evidentemente son maniobras de cara a la inminente agresión armada a Venezuela, en la que por supuesto Colombia, de manos de su élite, desempeñará el triste papel de cabeza de playa del país norteamericano, sin importar que sus fuerzas armadas derramen la sangre de numerosos venezolanos, terroristas muchos de ellos según tristes declaraciones del mequetrefe Iván Duque, “presidente” de Colombia.


Es notable la desesperación de Estados Unidos por su pérdida progresiva de poder e influencia en el mundo entero, y ve como China y Rusia retan su hegemonía global, incluso en América Latina, donde la magnitud del comercio del gigante asiático con diversas naciones, por ejemplo, es parecida o incluso superior a la del Imperio norteamericano con esos mismos países. Tal es el peligro que han visto las autoridades estadounidenses en el avance chino en América Latina y su relación con naciones como Venezuela, que en más de una ocasión han declarado que China es un verdadero peligro para los intereses del águila imperial. En este contexto se llevan a cabo las actuales maniobras entre los ejércitos colombiano y estadounidense, y es que el Imperio norteamericano solo conoce la vía militar como herramienta para intentar mantener a raya a las potencias oponentes y sus aliados.

Por medio de la guerra Estados Unidos llegó a ser una gigantesca nación en el norte de América, luego una potencia en América entera y finalmente un Imperio global, y por medio de la guerra verá su final como país poderoso a escala internacional, no sin antes causar un gran daño al mundo entero en conjunción con sus aliados. Tal es el caso de sus intenciones contra Venezuela, considerando que la nación caribeña es uno de los socios principales de Rusia y China no sólo en América Latina, sino en el orbe. Y para intentar defender sus intereses en Venezuela y mantener a raya a los chinos y rusos, está llegando la hora para Estados Unidos de atacar militarmente a Venezuela, debido a que no ha sido suficiente con la aplicación de diversas sanciones financieras y bloqueos. Claro está que dicho ataque será indirecto, al menos en una primera etapa, contando para ello con la ayuda importante de Colombia y Brasil, y en menor magnitud de otros países que se han unido a una especie de cruzada contra la Venezuela “desestabilizadora” de la región.

A continuación, se cita en parte un texto que refleja la importancia para el Imperio estadounidense de su alianza militar con Colombia y Brasil, de cara a la inminente agresión a Venezuela:

“El 23 de enero, un grupo de militares estadounidense llegó a las instalaciones del Centro Nacional de Entrenamiento (Cundinamarca, centro) para participar en ejercicios conjuntos, confirmaron las Fuerza Militares colombianas a través de la red social Twitter.

Según esas fuerzas, ‘estos militares tienen la función de brindar el apoyo logístico requerido por las tropas que participarán en las actividades que se desarrollen en cumplimiento de la agenda establecida por Colombia, Estados Unidos y Brasil’.

El 20 de enero el Comando Sur del ejército estadounidense informó de la llegada a Colombia de cerca de 75 paracaidistas y otros 40 integrantes de la Armada Sur de EEUU para participar de un encuentro de ejercicios militares” 

https://mundo.sputniknews.com/entrevistas/202001251090247687-ejercicios-militares-en-colombia-son-instrucciones-de-eeuu-para-posible-ataque-a-venezuela/.
ruhergeohist@yahoo.com

sábado, 27 de julio de 2019

EE. UU e Inglaterra quieren Volver Hacer Grandes volviendo a la piratería


Por Rolando Prudencio Briancon:

La promesa electoral de Trump de “Volver Hacer Grande América”, si bien es un eslogan muy etéreo e impreciso; a medida que se van llevando a cabo las acciones del gobierno de Trump se empieza a evidenciar que van tomando cuerpo.

Debo admitir que en algún momento creí que era impensable que Trump las ejecutara, como la construcción del Muro, pero en otras, la decisión de volver Hacer Grande América se las está ejecutando de la manera más cínica y sofisticada. Pero además volviendo ejecutar acciones -sanciones eufemísticamente las llaman- que tienen que ver con lo que hace más de 300 años atrás las cometían los piratas de la corona inglesa.



Esa es la razón por la que si bien es verdad que se hace impensable que en pleno siglo 21 se vuelvan a esas prácticas del bandolerismo marítimo, como también se conoce la piratería, y no porque hoy se actúe como lo hacían los piratas en el pasado, interceptando barcos que transportaban tesoros; sino que por lo sofisticados que son de estos tiempos, basta hacerlo desde un ordenador; lógicamente con la complicidad de autoridades de los gobiernos que permiten que se pirateen cuentas de otros países; en especial de Venezuela como son los30 mil millones que han sido “retenidos” -otro embaucador eufemismo por órdenes de Trump.

Y el otro pivote de la piratería de nueva generación se convertido Inglaterra que dentro el escenario natural en el que actuaban sus piratas hace 300 años, ha armado un incidente de falsa bandera en el estrecho de Ormuz en el mar mediterráneo, buscando la reacción del gobierno iraní, que detuvo un barco (Stena Impero), con bandera inglesa por haber invadido el territorio marítimo iraní, violando las reglas marítimas internacionales, como ha aclarado el ministro de relaciones exteriores iraní: Javad Zafir.

Para nadie es un secreto la sociedad de intereses que ingleses y norteamericanos tienen, y han tenido a lo largo de la historia, la más reciente la invasión a Irak el 2003 cuando armaron el caso de las Armas de Destrucción Masiva, que contra la otra nación persa armaron la tramoya para el saqueo de su petróleo, y hoy contra Irán el objetivo es el control del estrecho de Ormuz, que como fue con el canal de Panamá le permita controlar el comercio del petróleo en el Medio Oriente.
Es ya una verdad de Perogrullo que los yanquis y los ingleses no hacen más que robar y luego huir; tal como lo hacía los piratas.

prudenprusiano@gmail.com

sábado, 27 de abril de 2019

Raúl Sendic en su juventud



 Por Julio A. Louis:

El 28 de abril se cumplen treinta años del fallecimiento de Raúl Sendic. Tuve oportunidad de conocerlo a mis quince años (1954). Transcribo mi recuerdo escrito años después: “A mediados de la década pasada, un puñado de jóvenes -muchos aún adolescentes- se reunían en una fría e inhóspita pieza de Casa del Pueblo. Discutían “hasta por los codos”, empezaban a subir la cresta de la vida revolucionaria con dificultades, varias veces errando, incomprendidos por muchos, pero siempre alegres y optimistas. Eran “los de la Juventud”. Su número aún escaso, se olvidaba porque su fervor, su militancia y su palabra, apuntaban hacia un fortalecimiento del Partido Socialista, emanado de una generación que venía a vivificar la lucha proletaria, que estaba dispuesta a “transformar el mundo”, costase lo que costase. Como todo grupo que trae algo nuevo y que aún es inmaduro, solía ser pedante, molesto para muchos compañeros. Pero sus integrantes estaban dispuestos a aprender sin saciarse y a enseñar sin cansarse.  Y eso en definitiva, es lo que importa. Los defectos, en esas condiciones, se corrigen.


Entre ellos, uno de los “viejos” estaba siempre maquinando novedades, inquieto por introducir innovaciones. Se trataba de Raúl Sendic. Muchacho fuerte, desaliñado, vivaz. Simpático como pocos, bromeaba y reía de continuo.

Una vez, mientras se prorrogaba más de la cuenta una “conversada” reunión, entró sonriente a la pieza con una bomba: un texto que había inventado para un mural que exhortase a la unidad sindical: “¡Contra el capitalismo!” anunciaba; y le seguía un versículo de “Martín Fierro”:

Los hermanos sean unidos
que ésa es la ley primera
mientras ellos se pelean
los devoran los de afuera”

Una viva emoción sacudió a los presentes. Y como el revolucionario se nutre de acción, pronto quedó confeccionado el mural y a  los pocos días, se exhibía orgullosamente en las paredes de Montevideo.” (1)

El hombre y su época 

 Un fundamento medular del materialismo dialéctico enseña que se piensa como se vive, que el ser determina el pensar. La conciencia, función de un cerebro material, depende de condiciones materiales, de las condiciones de vida en las que se forja. También intervienen elementos genéticos, en una abigarrada conjunción de lo social y lo natural.

Oriundo de Flores, Raúl nace en una familia rural (1926). Sus padres son de orígenes vasco francés (Sendic) e italiano (Antonaccio), típica familia descendiente de inmigrantes. A él le influye el Profesor de Historia Atilio Grezzi, cuando terminaba el liceo (1946), al igual que al destacado periodista Carlos María Gutiérrez. Al llegar a Montevideo fue Secretario General de la Federación de Estudiantes del Interior por seis meses. Pronto se vinculó a la FEUU -como estudiante de Derecho- y a las Juventudes Socialistas (así se llamaba) y veinte añero ocupó cargos de dirección en ambas.     
   
Fue un líder: estudioso, creíble, confiable, valiente, estimulador. Valiente no solo por el arrojo físico, expuesto frente a los militares con su célebre frase: “Soy Rufo y no me entrego”, prefiriendo morir baleado, sino por su calidad político moral de encarar y romper cuando se necesita.  Estimulador de compañeros, y en tal sentido recojo ejemplos directos. El mayor elogio recibido en mi vida provino de él, cuando llegaron por primera vez los cañeros de UTAA a Montevideo. Se me apersonó y pidió; “habláles vos, que a vos te entienden”. Y, cuando en 1965 tomamos caminos diferentes, me habló en términos firmes pero fraternos. 

Raúl fue un pensador sólido en sus principios y combinó el pensamiento y la acción, pues solía ser el más agudo, el más consecuente, y cuando había que jugarse estaba en primera fila.

 El fin del Uruguay batllista    

A mediados del siglo pasado Uruguay vivió la declinación del batllismo. Su reformismo ubicó al país como el más avanzado de la región. Pero pasada su época de esplendor, cada vez transó más con los latifundistas, con el imperialismo, y se desflecó sin tocar las estructuras de poder.

El batllismo devino en el terrismo, y tras el “golpe bueno” de Baldomir, llegó el auge de la “Suiza de América” enancado en los buenos precios de la Segunda Guerra y pos guerra, tiempos llamados de “las vacas gordas” y de orgullo nacional como testimoniaba “El Día”, diario batllista, enseguida del Maracanazo: “los campeones del mundo son hijos del país más libre del mundo”; de la solidez de la democracia liberal, y aún de la industrialización limitada de Batlle Berres (1945-1955). Por entonces, Uruguay actuó como peón de Estados Unidos, pilar de la OEA.  Declaró la guerra a Alemania y Japón (1945), lo que le permitió ser cofundador de la ONU, firmó el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) y el Convenio Militar de 1952 con EE.UU., y secundó todas las agresiones (a México, Guatemala, Cuba, etc.)

Mientras el mundo asistía a la lucha entre dos bloques liderados por Estados Unidos y la URSS, en tanto crecía la izquierda (socialista, comunista) y luego, con la Guerra Fría, la afirmación de esa izquierda en posiciones disímiles. El Partido Comunista (PC), identificado acríticamente con la URSS, el Partido Socialista (PS), socialdemócrata, crítico de esa experiencia, liderado por Emilio Frugoni, y por los años 40 y sobre todo 50, en un proceso de luchas entre esa tendencia y otra marxista, identificada con Aneurin Bevan (británico), liderados en Uruguay, por Vivian Trías y Raúl Sendic. De esos años 50, un folleto de las Juventudes Socialistas, titulado “Paz sin imperialismo ni dictaduras”  afirma: “Es incuestionable que el actual panorama internacional presenta dos grandes focos de poder, dos poderosas fuerzas imperialistas, explotadoras, agresivas, que se disputan  el dominio total del mundo:  el imperialismo capitalista occidental bajo la égida norteamericana y el imperialismo ruso (…) A esos dos focos de poder imperialista, oponemos la tercera fuerza del socialismo internacional, anticapitalista y democrática, que expresa los intereses y anhelos de liberación de todos los pueblos que sufren la explotación imperialista.”   
    
También se asiste a una áspera lucha en el movimiento obrero-popular entre la Unión
General de Trabajadores (UGT) de orientación comunista, la Confederación Sindical del Uruguay (CSU) con peso socialdemócrata y vinculada al sindicalismo norteamericano, y los sindicatos autónomos. Después, hubo acuerdos de la CGT y los autónomos y con la virtual desaparición de la CSU, emergen la Central Única de Trabajadores (CUT) en 1961 y luego, la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) en 1964.  En esa lucha ideológica, Raúl Sendic es el que hace funcionar la Comisión Gremial del Partido Socialista, en un tiempo en que nunca hubo tantas agrupaciones obreras socialistas. 

La Revolución Cubana y consecuencias en Uruguay

Durante la primera mitad del siglo veinte y principios de la segunda, Estados Unidos pasó de la política del “gran garrote” de Theodoro Roosevelt (1900-1933)  a la del “Buen Vecino” de Franklin Delano Roosevelt (1933-1953), intervino en Nuestra América, gestó la OEA, enfrentó a los nacionalismos del ABC (Argentina, Brasil, Chile), agredió a Guatemala (1954) y se endureció con la Revolución Cubana (1959).  

 Esta y, en menor grado, la argelina, impactaron a la generación “sesentista”, en realidad de la década de los 50. Demostró que no alcanzaba con ser el “partido picana” -según definiera Frugoni- o legalista, cuando el imperialismo norteamericano arrasaba con la legalidad, y los revolucionarios cubanos demostraron que era posible derrotarlo en el terreno armado. También lo comprendieron las derechas del continente, lo que motivó el surgimiento de organizaciones fascistas, como la JUP (Juventud Uruguaya de Pie), el MEDL (Movimiento Estudiantil por la Democracia y la Libertad), etc. La división de la izquierda se acentuó cuando el PC bajo la dirección de Rodney Arismendi -después de expulsar al fundador del Partido, Eugenio Gómez, acusándolo de “culto a la personalidad”- sigue la orientación del XX Congreso del PCUS (PC de la Unión Soviética) en 1956, que fundamentó los “tres pacíficos”: coexistencia entre sistemas opuestos, emulación económica y tránsito al socialismo, legal y democrático. Desde entonces, el PC negó la lucha armada, se opuso a métodos de radicalización, aunque luego gestara su aparato armado. Se opuso, por ejemplo, a la consigna de los cañeros: “Por la tierra y con Sendic”.

jlui@adinet.com.uy

NOTA
(1) José E. Díaz- Julio Louis. “¡Tierra ahora! La rebelión de los peludos”. Publicación Oficial del Partido Socialista. 1963

sábado, 20 de abril de 2019

Ante la nueva ronda de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela

Por Juan Martorano:


Esto es lo que se debería hacer.

Hemos observado, como en el día de ayer, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, anunció “nuevas sanciones” contra el régimen de Nicolás Maduro, donde aparece involucrado el Banco Central de Venezuela (BCV). El objetivo central de estas medidas es impedir que el organismo obtenga las divisas (dólares) restringiendo sus transacciones en territorio norteamericano.

“El BCV ha sido crucial para mantener a Maduro en el poder, incluyendo el control de la transferencia de oro como moneda. EEUU seguirá utilizando sus herramientas económicas para que Maduro no siga robando lo que es del pueblo venezolano”, afirmó.


Importante es de destacar que desde hace rato, el Jefe de Estado venezolano planteo al BCV que las transacciones internacionales de la República se realizaran a través de una cesta de divisas. Creo que esto comenzó a implementarse a partir del año 2015, cuando a partir del 09 de marzo, con la famosa Orden Ejecutiva o Decreto de Obama donde Venezuela fue declarada “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional de EEUU, que abrieron las puertas para estas rondas de medidas coercitivas unilaterales contra la Patria de Bolívar y de Hugo Chávez.

Sin duda alguna, a mi juicio, esta ha sido una Semana Santa un tanto atípica. No solo porque en varios de los días de asueto, hemos podido observar una inusual actividad de los actores políticos (en este caso, del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y del adlátere imperial, Guaidog, como ustedes lo saben). Y estas circunstancias son las que me han motivado a escribir mis apreciaciones durante estos días de asueto.

Pero, retomando la idea central de este artículo, lo que cabe destacar de los anuncios de Bolton el día de ayer, es la siguiente idea central que me quiero permitir transcribir. Lo haré en inglés y posteriormente en castellano:

“Today, we proudly proclaim for all to hear: The Monroe Doctrine is alive and well”
“Hoy, orgullosamente proclamamos para que todos lo escuchen: la doctrina Monroe está viva y bien”
Esta frase fue acuñada por este halcón imperial, ya que es bueno destacar que en el paquete de esta ronda de “sanciones” no solo le correspondió a Venezuela llevar lo suyo, sino a Cuba y Nicaragua.
Uno de los elementos que a mi juicio nos ha faltado en esta coyuntura, es la solidaridad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Nos hemos quedado y contando además, con el mero apoyo geopolítico, militar y financiero de potencias nada despreciables como China y Rusia, pero ¿Y el apoyo de los vecinos más cercanos dónde queda?

El propio Chávez parafraseo una frase de Juan Domingo Perón, que resume la actual paradoja que vive nuestra Patria, y la América Latinocaribeña como un todo: “El siglo 21 nos encontrará o unidos o dominados”. Ya sabemos de acuerdo a lo observado en estos tiempos recientes, como nos encontramos en estos momentos.

Es por ello, que debería escenificarse toda una jornada y campaña de protestas y manifestaciones a nivel continental en todas las sedes de embajadas y consulados de EEUU en nuestros países con el siguiente lema:

¡No somos patio trasero! ¡No somos propiedad de nadie!
En estos momentos, tiene que haber una clara y contundente respuesta en toda la “América Morena” por parte de todos los movimientos revolucionarios y populares, y de todo aquel que se considere antiimperialista, a estas pretensiones insultantes, prepotentes y jactanciosas de estos voceros de la administración Trump.

Acá no queda de otra sino luchar.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 13 de febrero de 2019

¿Nuevas elecciones en Venezuela, y por qué no en los EEUU?


Por Rolando Prudencio Briancon:

Trump se ha trancado con su propuesta de invadir Venezuela, y en todo caso lo único que atinado hacer es presentar una propuesta de elecciones en. Al parecer eso será lo único que atinará hacer por Venezuela; tal como ha dejado a medias todo en lo que impulsivamente anuncia que hará, y no termina de cumplir con sus anuncios.

Por ejemplo, el anuncio de la construcción del muro fronterizo con México que con toda arrogancia autoritaria advirtió que lo construiría; incluso haciendo que los mexicanos “paguen por él” -a quienes además los trató con los peores adjetivos: delincuentes, narcotraficantes; en síntesis la peor gente- para justificar la construcción del muro- hoy no cuenta con la aprobación del senado norteamericano, y la construcción del muro ha quedado en mero anuncio, pues si a Peña Nieto no lo conminó, con AMLO  se quedará con el jopo hecho.


Lo mismo ha ocurrido con los anuncios guerreristas que lanzó Trump contra el presidente norcoreano Kim Jong Hu para que; incluso divulgando que tenía listo su botón para lanzar una lluvia de mísiles contra la península norcoreana, Y no hizo nada. Transcurrido el tiempo, y una vez que bajó la beligerancia verbal, no sólo Trump que cerró la boca, sino que cuando volvió abrirla fue para elogiar a su par norcoreano, calificándolo de un hombre honorable.

Hoy sobre Venezuela ha llegado al punto de anunciar que entre sus “opciones” está la de invadir en cualquier momento la patria del libertador, pero lo real, lo cierto es que hasta el día de hoy a lo único que atinado es a presentar ante el consejo de seguridad una propuesta de convocatoria a elecciones generales.

Más allá de lo inestable e inconstante que pueda ser Trump, sobre lo que la opinión pública debe reflexionar es, ¿cuál es realmente el grado de legitimidad que tiene Trump como presidente? Cabe hacer notar que en primer lugar Trump no ganó las elecciones del 2015; es más perdió con 3 millones de votos frente a Hillary Clinton.

Es más, como una reacción frente a esa ironía, pese a que ése es el resultado que lo hizo ganador habiendo perdido, tal como es de acuerdo a el sistema electoral norteamericano que son esas sus reglas, surgió aquel entonces el movimiento: “Is not my president” que los desconoció, porque realmente no lo considera su presidente.

Vale decir que Trump; ni nadie es el indicado de ponerse por encima del voto de los venezolanos, y pedir nuevas elecciones; menos Trump que no ha ganado elección alguna; y aun así hubiera ganado; es sólo a los venezolanos a quienes les toca no sólo hacer respetar su voto; sino sus recursos naturales que es a lo que Trump apunta con un nuevo gobierno.

prudenprusiano@gmail.com

martes, 29 de enero de 2019

Venezuela en el vértice de vencer o vender su alma al imperio


Por Rolando Prudencio Briancon:

Venezuela no es cualquier país; no sólo por sus grandes riquezas naturales petroleras, mineralógicas, acuíferas y su biodiversidad; sino por el peso histórico que ha representado para la redención, la liberación de sus pares, que bajo la emancipadora espada de nuestro libertador Simón Bolívar hoy somos pueblos libres tal como Bolivia (que lleva su nombre en honor a él), y también Perú, Colombia y Ecuador; quienes pese a ser parte de los países bolivarianos, hoy han cerrado filas pidiendo la intervención imperial de Venezuela, junto al resto que conforman el Grupo de Lima.

Claro que también la historia tiene sus ironías, y hoy Venezuela está en un punto en el que nuevamente va a ponerse a prueba para mostrar esa mística que tiene; no sólo de vencer las adversidades, como lo hizo para liberarse del yugo español, y de hacer lo propio para con los países que alcanzaron esa condición; sino que además la verdadera prueba para Venezuela es volver  a ser el ejemplo para los países, que la lucha contra el imperio norteamericano sigue y seguirá.

No en vano fue aquella frase del libertador Simón Bolívar retumba y retumbará por siempre; no sólo por ese valor histórico, sino por su vigencia contemporánea, y mucho más aún por la situación que vive hoy Venezuela; no sólo por la crisis económica y política que atraviesa; sino porque la vigencia de aquella visión histórica del libertador Bolívar, es hoy un reto recuperarla y revivirla, tal como cuando sentenciando decía: Los EE.UU., parecen predestinados por obra de la providencia a sembrar de luto y miseria nuestra América. Y que desde ya se refería a que lo que puede pasarle a Venezuela, le puede pasar a cualquier otro país de Latinoamérica, de quienes la Doctrina de James Monroe sentenció que: América es para los americanos.

Vale decir que de lo que en verdad es Venezuela no hemos visto en toda su dimensión como representa su resistencia, cuando no sólo es agredida por las oligarquías criollas, sino por las fuerzas conservadoras externas (EE.UU. y Unión Europea). Y es que lo que apenas estamos observando es la punta del iceberg de una tradición de lucha, y que ésta será de larga duración, y en las que los venezolanos ha demostrado estar preparados para vencer los más vesánico ímpetus imperiales que quieren llevarla al punto de no retorno para que sea un protectorado proimperialista, como ya lo ha anunciado el gobierno de Trump, reconociendo a Juan Guaidó como su presidente “encargado”, y enviando Eliot Abraham a como emisario especial de los intereses norteamericanos en Venezuela.

La verdad es que ahora puede ser en cierta manera coherente en contenido de aquel desconcertante decreto que declara: “Venezuela una amenaza para los EE.UU.”, y no porque sea una coartada para conspirar contra ella; sino porque Venezuela no es cualquier país; Venezuela; es la cuna del libertador que nos legó la libertad, y por al que hoy no dejará de ser leal ni con el libertador, ni con la libertad; más aún cuando es su propia libertad la que está en juego.

EE.UU., tiene miedo a Venezuela, porque sabe que los venezolanos no le tienen miedo.
¡Váyanse al carajo gringos de mierda!
 prudenprusiano@gmail.com

domingo, 11 de noviembre de 2018

Irán y el Fuhrer del Siglo XXI


Por Eduardo Andrade Bone:
Desde mayo pasado, el acuerdo nuclear alcanzado en 2015 por Teherán y el Grupo 5+1 y del que formaban parte EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania, ha dado un vuelco con la decisión del mandatario estadounidense de retirarse de dicho pacto, para ratificar de forma unilateral, una serie de sanciones antojadizas a Irán y que no comparte la mayor parte de los países del mundo.


Desde entonces, la administración twittera de la “casa de papel”, ha estado ofuscando al mundo entero para que acate el régimen de sanciones y embargos antiraníes, amenazando con las penas del infierno, a los países que no se sometan a los dictados del bipolar y bufón mandatario estadounidense, el que comienza a hacer tipificado como el nuevo führer de comienzo de siglo, en la prensa occidental e incluso en su propio país.

La decisión estadounidense ha estado avalada por el Departamento del Tesoro de EE.UU., la que ha resuelto introducir nuevos embargos y sanciones económicas contra Teherán, las cuales habían sido levantadas producto del acuerdo nuclear alcanzado con Irán. El organismo ha incorporado a más de 700 personas y empresas iraníes en las típicas 'listas negras', estadounidenses.

Al respecto el ex director de la CIA y actual secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, ha señalado que los países como China (incluso Taiwán), la India, Italia, Grecia, Japón, Corea del Sur y Turquía quedarán fuera temporalmente de las sanciones de EE.UU. contra Irán, las que comenzaron a regir desde este lunes (05/11/18). Pompeo ha expresado que dichos países recibieron exenciones temporales "en respuesta a circunstancias específicas y para garantizar un mercado petrolero bien abastecido".

Dicha decisión, además, es una advertencia implícita a sus aliados de la Unión Europea, los cuales serán castigados si desoyen las órdenes del Führer Trump, pues solo Grecia será perdonado transitoriamente. En este sentido Pompeo, manifestó que "a las empresas europeas no les permitiremos hacer negocios con EEUU y con Irán", respondiendo a preguntas concedida en entrevista con el Canal Fox New.

Lo cierto, es que Donald Trump ante sus bravuconadas y amenazas de diverso calibre a Irán y la comunidad internacional, lo único que está consiguiendo, es ir generando gradualmente su propio autoaislamiento del resto del mundo, que es, además, el reflejo de la decadencia que está viviendo Estados Unidos, a escala global.

Los guerreristas de la “casa de papel”, también llamados halcones, con su parapithecus (DT) al frente, no logran digerir o entender que en el planeta ha surgido una nueva configuración geopolítica internacional donde ya, Estados Unidos va quedando imposibilitado de dictar o imponerle las reglas del juego al resto del mundo.

Cuestión que, por cierto, lo irrita y desespera peligrosamente, pues ve con pavor, como muchos líderes mundiales y países, comienzan a tomar distancia de las políticas unilaterales, sancionadoras, guerreristas, terroristas, primitivas y agresivas de la administración del inquilino de la “casa de papel”. 

Al respecto, la Unión Europea (UE) ha manifestado su oposición a la reanudación de una serie de sanciones de EE.UU. contra Irán. “La Unión Europea no da su visto bueno” a la decisión de la Casa Blanca a reaplicar las sanciones contra el sector del petróleo y las finanzas de Irán, ha declarado el lunes el comisario de Economía de la UE, Pierre Moscovici.

Mientras tanto, Francia, Alemania, el Reino Unido y la Unión Europea condenaron en un comunicado oficial firmado ya el viernes 2 de noviembre, la decisión de EE.UU. de dictar nuevas sanciones a Irán, y prometieron defender el acuerdo nuclear. De allí que momentáneamente la correlación de fuerzas internacional, no esta del lado de las nefastas y brutales decisiones del gobierno de Trump.

Los argumentos fatuos esgrimidos por la “casa de papel” desde mayo pasado, hasta ahora, solo buscan justificar las sanciones a cualquier precio, no dejando espacio para el dialogo, la negociación y la búsqueda de un acuerdo, que deje satisfecho a todas las partes las que formaron parte del acuerdo con Irán y que el país persa ha venido respetando ostensiblemente.

El trasfondo de toda esta situación es que el führer Trump, busca frenar a como dé lugar, la influencia que ha venido ganando Irán en Oriente Medio. Además, Trump busca sacar Irán de Siria e impedir que el país persa se transforme en una potencia económica y militar en toda la región, pues eso, va en contra de los interese depredadores de los Estados Unidos.

Lo cierto es que Irán ya aprendió la lección y ahora está en mejores condiciones para enfrentar cualquier tipo de agresiones y sanciones económicas u de otro tipo, de parte de Estados Unidos, pues ya son muchos años que el país persa, se ha visto enfrentado a todo tipo de maniobras para ser aniquilado, pero sin éxito.
Para Irán, las agresiones y sanciones del eje anglosajón-israelí, son como nuevos desafíos, que lo fortalecen ante las adversidades que pretende imponerle el führer Trump y sus aliados más siniestros, cuestión que no solo debe tener en cuenta el país persa, sino que, también el resto del mundo, que no tiene por qué permitir agresiones, sanciones y provocaciones, de una “casa de papel” que se comienza a hundir en su propia cloaca y con un dictadorcillo que gobierna desde el twitterio.

Estados Unidos con sus medidas contra Irán o cualquier otro país, solo deja al descubierto su verdadero rostro, que no es otro que el de la barbarie, la criminalidad y el totalitarismo neofascista. De allí, que ante el mundo, su descredito es cada día mayor y sus decisiones unilaterales, están condenadas al más absoluto fracaso.

Finalmente cabe agregar que el representante permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Qolamali Joshru, ha solicitado ayer lunes al organismo internacional y sus respectivos países, una respuesta colectiva y efectiva a las sanciones ilegales del gobierno del nuevo führer, el mandatario estadounidense, Donald Trump, contra el pueblo iraní.
Comunicador Social
Analista Político

aindoamericanap@gmail.com

martes, 20 de marzo de 2018

El imperio está promoviendo abiertamente un golpe militar en Venezuela


Por Carlos E. Lippo: 

"Váyanse al carajo yanquis de mierda que aquí hay un pueblo digno, aquí hay un pueblo digno, yanquis de mierda,
váyanse al carajo 100 veces, aquí estamos los hijos de Bolívar, de Guaicapuro  y de Tupac Amarú.
Nosotros estamos resueltos a ser libres".
Hugo Chávez

Para nadie es un secreto la inmensa cantidad de golpes militares que ha promovido el imperio a todo lo largo y ancho del planeta, para derrocar gobiernos legítimos que se han negado a aceptar sus designios en forma sumisa y en su lugar instalar gobiernos que le son afectos.



Sólo en nuestra América, sin contar las invasiones que de hecho llevan aparejado un cruento golpe militar, y desde el nacimiento de la OEA en abril de 1948, el imperio ha derrocado por medio de golpes militares, la inmensa mayoría de ellos orquestados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a los siguientes mandatarios legítimos: Rómulo Gallegos, de Venezuela en 1948; Jacobo Arbenz Guzman, de Guatemala en 1954;  Joao Goulart, de Brasil en 1964; Salvador Allende, de Chile en 1973; Hugo Chávez Frías, de Venezuela en el 2002; y Manuel Zelaya Rosales, de Honduras en el año 2009.

Es necesario apuntar que para no abultar esta lista hemos dejado de incluir a algunos mandatarios de discutible origen también defenestrados, y tampoco hemos mencionado los golpes que no resultaron exitosos. Nótese también que hemos estado hablando sólo de golpes militares en sentido clásico, pero ¿quién podría dudar que detrás de los “golpes parlamentarios” de Fernando Lugo en Paraguay en 2012 y Dilma Rousseff en Brasil, en 2016, se hubiesen camuflado golpes militares de factura gringa?

En Venezuela hemos padecido una larga cantidad de golpes militares promovidos y/o apoyados por el imperio desde que en diciembre de 1908 éste apoyase, con dos navíos de guerra surtos en el puerto de La Guaira, el golpe militar encabezado por Juan Vicente Gómez aprovechando la ausencia del General Castro, quien había tenido necesidad de ausentarse de la patria por motivos de salud.

En efecto, desde que el capital petrolero norteamericano se estableció en el país de forma en extremo ventajosa en detrimento del tesoro nacional, cada vez que uno de nuestros gobiernos legítimo o no, intentó aumentar la participación del país en los beneficios de la explotación de ese importante recurso natural, fue defenestrado con la participación del gobierno de los Estados Unidos, como lo demuestran los siguientes casos:

·         El golpe militar que derrocó al presidente Isaías Medina Angarita en 1945, a causa de la promulgación de la Ley de Hidrocarburos de 1943, que consagraba aumentos significativos de la participación fiscal del estado.

·         El golpe militar que derrocó a Rómulo Gallegos, presidente constitucional de la república, por no acceder a la modificación de un decreto del gobierno anterior, promulgado el 31 de diciembre de 1945, según el cual se elevaba al 50 % de los beneficios de las empresas, el monto a pagar por concepto de impuesto sobre la renta; lo que se llamó en ese tiempo el “fifty-fifty” petrolero.

·         El magnicidio perpetrado en la persona del presidente de la Junta Militar de Gobierno que sucedió a Rómulo Gallegos, coronel Carlos Delgado Chalbaud, en noviembre de 1950, por haber ordenado traducir al idioma farsi (persa) nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos, que siendo asumida por el gobierno revolucionario iraní de Mohammad Mosaddeq nacionalizando las reservas en 1951, provocó también su derrocamiento con la participación de la British Petroleum Co., en 1953.

          El golpe cívico-militar que derrocó al general Marcos Pérez Jiménez el enero de 1958, que a pesar de tratarse de un gobierno despótico y complaciente con el imperio y el capital transnacional, fue sacrificado por sus antiguos protectores en la búsqueda de combinaciones más eficaces en la tarea de transformar los nexos de dependencia económica en la colonización global de Venezuela.

·         El golpe militar de abril de 2002, que derrocó al presidente Chávez por un lapso de 47 horas y derogó la constitución de 1999, generado por las disposiciones nacionalistas de la Ley de Hidrocarburos del 2001, y en el cual la presencia comprobada de naves y aeronaves estadounidenses en nuestro mar territorial y en nuestro espacio aéreo es más que suficiente para demostrar la participación directa del imperio.

·         El paro-sabotaje petrolero de 2002-03, con participación protagónica de una empresa vinculada a la CIA llamada SAIC y de la llamada “meritocracia” petrolera, surgida a raíz de la “nacionalización” de 1975, subordinada a las transnacionales dentro de ese “estado dentro del estado” que era PDVSA, hasta la llegada de Hugo Chávez a la presidencia y que generase pérdidas a la nación del orden de 20.000 millones de dólares estadounidenses.

Tomando en cuenta este larguísimo historial de golpes militares es que no pueden extrañar en modo alguno aquellas palabras del recientemente sustituido secretario de estado Rex Tillerson, en aquel discurso en la Universidad de Texas, previo a su gira latinoamericana diseñada para lograr consenso entre los gobiernos más cipayos de la región en torno a una salida de fuerza en Venezuela. Recordemos que este magnate petrolero prestado a la diplomacia del garrote dijo textualmente: “En la historia de Venezuela y otros países sudamericanos, muchas veces el ejército es el agente de cambio cuando las cosas están tan mal y el liderazgo ya no puede servir a la gente” (1), en abierto llamamiento a los efectivos de la FANB a ejecutar un golpe contra el presidente Maduro, que fue oportuna y enérgicamente rechazado por sus altos mandos (2).

Que la reciente destitución del secretario Tillerson, aparte de los conocidos desencuentros con su jefe Trump (3), tiene muchísimo que ver con su incapacidad para lograr el consenso necesario para intervenir militarmente a Venezuela y más aún con su estrepitoso fracaso en propiciar el surgimiento de un núcleo de efectivos militares golpistas, con probabilidad de éxito, en el seno de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), es algo perfectamente verosímil si se toma en consideración el currículo de la persona designada para sustituirlo: Mike Pompeo, director de la CIA; y muy especialmente si tomamos en cuenta el terrible prontuario de la señora Gina Haspel, que habrá de sustituir a Pompeo en la dirección de la agencia.

En efecto, Pompeo que es un ex congresista republicano con el cual Trump había señalado tener muchas coincidencias, es también un gerente petrolero aunque de mucho menor nivel que Tillerson, que ha sido financiado por la Exxon Mobil en sus campañas políticas según datos suministrados por OpenSecrets.org (4), el sitio web del “Center for Responsive Politics” (CRP), ente no partidista y sin fines de lucro que investiga las contribuciones a las campañas políticas de los funcionarios de gobierno, lo que implica haber ampliado sus nexos y vinculaciones con el negocio petrolero estadounidense y sus intereses más allá de sus fronteras. En el caso de la señora Haspel, toda una experta en operaciones encubiertas, de amplísimo prontuario criminal, basta con observar las declaraciones de Pompeo cuando la nombró “número dos” de la agencia: "Gina es una espía ejemplar y una patriota devota que aporta más de 30 años de experiencia en la agencia. También es una dirigente experimentada con una aptitud fantástica para realizar proyectos e inspirar a los también une la rodean" (4), para saber de qué es capaz y a qué viene, como directora de la CIA.

Sabiéndose como se sabe por unas declaraciones del mismo Pompeo, que la CIA bajo su dirección desempeñó un rol preponderante en la definición de las sanciones económico-financieras aplicadas a PDVSA y Venezuela, así como en las que han recaído sobre varios militares leales de alta graduación (5), viene a ser una verdad casi de Perogrullo el que su llegada  a la cancillería imperial, al igual que la promoción de la señora Haspel, sólo pueden determinar un endurecimiento considerable de las ya insoportables relaciones con el imperio.

Tomando en cuenta la dilatada experiencia de la CIA en materia de promoción de golpes de estado, ya sabemos por dónde habrán de venir los proyectiles de mayor calibre; el problema para poder definir con precisión el próximo tipo de ataques que sin duda alguna nos habrán de propinar es que la CIA goza también de gran experiencia en acciones terroristas encubiertas y/o invasiones, como lo demuestran los casos de: Cuba, en los primeros años de la revolución, especialmente la frustrada invasión de Bahía de Cochinos; y Nicaragua, con la ilegal e inmoral guerra de agresión mercenaria contra la revolución popular sandinista (6).

Sin embargo, está absolutamente claro que la prioridad actual del imperio en materia de agresiones contra la revolución bolivariana es el propiciar un golpe militar; tres hechos recientes apoyan esta aseveración: 

·         Los reiterados llamados a golpe del encargado de negocios Todd Robertson, prácticamente desde que pusiese pie en Venezuela, anunciando a través de su cuenta  Twitter que él había venido a Venezuela con la misión de que vuelva la democracia a nuestro país. Siendo los más descarados y directos: el proferido en una entrevista que le hiciese el medio runrún.es, publicada el 22 del pasado mes de febrero, en la cual en respuesta a una pregunta del entrevistador sobre el llamado a los militares a intervenir en Venezuela, hecho por el entonces canciller gringo, dijo sin pelos en la lengua: “… es evidente que el sector militar tiene mucha influencia en el futuro del país y si ellos pueden ayudar, no vamos a decir que no…” (7); así como el formulado en la ciudad de Lecherías, tras participar el pasado día 15 en la inauguración de una curiosa sala denominada con el monroista título de “Espacio Americano”, que no tiene desperdicio: “Vamos a estar aquí siempre y vamos a tratar de mejorar las condiciones, cambiar el país en un país más abierto, más democrático” (8).

·         Unas recientes declaraciones del escualidísimo abogado José Vicente Haro, según las cuales éste admitió que existe un limbo constitucional en materia de aplicación de los artículos 333 y 350 como herramienta para intentar defenestrar al gobierno revolucionario, haciendo uso de las siguientes palabras: “Sin duda hay un vacío, porque si la Constitución dice que todo ciudadano investido o no de autoridad tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de la Constitución, entonces deja en un limbo si los militares tienen luz verde para tomar esa decisión” (9). ¡Toda una descabellada tesis jurídica que al igual que aquella del “vacío de poder” que exculpó a los jefes militares golpistas del 11 de abril, no debe contar con ninguna objeción en el llamado “Frente Amplio Venezuela Libre”, el nuevo engendro contrarrevolucionario creado para tratar de enterrar a la fallecida MUD!

·         Los motivos expuestos por el comunicado del ministerio del poder popular para las relaciones interiores, justicia y paz, mediante el cual se anuncia la captura de ese traidor, colaborador convicto y confeso de la CIA (10), que siempre ha sido Miguel Eduardo Rodríguez Torres: “un señor requerido por la justicia, al estar incurso en acciones contra la paz y la tranquilidad pública, y en conjuras y complots que perseguían la intención aviesa de atentar contra la unidad monolítica de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana“ (11).

No pongo en duda que en el seno de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, como en cualquier otra de las instituciones de este extremadamente polarizado país hagan vida elementos de la contrarrevolución; estimo sin embargo que éstos habrán de ser de la misma estirpe de aquellos que el 11 de abril, en su momento de gloria, señalasen públicamente de manera impúdica que sus armas había sido los medios de comunicación; o de aquel general muy valiente actuando en gavilla que al ser detenido por su participación en las guarimbas de 2014 se arrojase al piso “víctima de un ataque de pánico”. ¡Es que los militares que sucumben ante el imperio al no resistir un “cañonazo de billetes verdes”, son  todos iguales”.

 No obstante, por considerar que en las actuales condiciones ningún enemigo es pequeño ni mucho menos desestimable, celebro la exitosa actuación de los organismos de inteligencia de nuestra revolución, que ha permitido poner a buen resguardo para ser sometidos a juicio a no pocos militares traidores en días recientes.

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

(1)    https://es.panampost.com/orlando-avendano/2018/02/01/discurso-secretario-tillerson-sobre-venezuela-regimen-maduro-debe-rendir-cuentas/
(2)    https://www.hispantv.com/noticias/venezuela/367374/fanb-padrino-defensa-amenaza-militar-eeuu
(3)    https://lta.reuters.com/article/topNews/idLTAKCN1GP1OC-OUSLT
(4)    https://www.aporrea.org/internacionales/a260572.html
(5)    https://www.telesurtv.net/news/cia-estados-unidos-sanciones-venezuela-20180126-0068.html
(6)    http://www.tercerainformacion.es/antigua/spip.php?article65297
(7)    http://runrun.es/rr-es-plus/340002/todd-robinson-todo-esta-encima-de-la-mesa-en-cuanto-a-estrategias-para-venezuela.html
(8)    http://www.laiguana.tv/articulos/85154-todd-robinson-cambio-pais-venezuela
(9)    https://es.panampost.com/sabrina-martin/2018/03/14/alzamiento-militar-en-venezuela/
(10)  http://celippor.blogspot.com/2017/06/cronica-de-unatraicion-anunciada-carlose.html
(11)  https://elcooperante.com/la-relacion-de-rodriguez-torres-y-la-cia-que-sabia-chavez-y-usa-maduro-en-su-contra/ 

celippor@gmail.com

sábado, 2 de septiembre de 2017

La carencia ética y la cínica imprudencia Gringa

Por Jesús Arenas Hernández:

Sin duda alguna, la ética ha sido la lección que jamás ha aprendido el imperialismo yanqui. Según Aristóteles, ésta conlleva la prudencia como virtud esencial y la responsabilidad en los actos de ejecución. Esto, porque en el campo moral para que funcionen las ideas es necesario revestirlas de racionalidad, lógica y justicia. El desfile de gobernantes gringos ha desengañado a este filósofo griego. La ética es un terreno minado para el imperialismo. Desacostumbrado a arrodillarse, es hora buena para tratar de llevarlo al reclinatorio y enseñarlo a predicar la bondad social. Gran problema. Es demasiado para Trump. Exigirle una agenda racional donde predomine la templanza y la generosidad, es tratar de enseñarle a parir ángeles.


A través de su historia, el pueblo norteamericano ha demostrado acciones de nobleza. Nobleza pisoteada por sobrevenidos gobiernos, con ligeras excepciones, déspotas racistas y sectaristas, que solo han servido para empañar el legado de sus héroes. Ninguna gloria han conquistado sus soldados enseñados a la droga y la matanza de naciones inocentes y débiles. Grandes en su dignidad, han sido los pueblos bravos de Vietnam y  la Corea de antaño, que han tenido que desgarrar en dos toletes para dominarlas. El irrespeto y la violación a todas las normas internacionales, morales, sociales, económicas y culturales ha sido el prisma cotidiano imperial. En cónclaves secretos se fraguan las invasiones, los asesinatos y las conspiraciones permanentes.

Todos sus gobiernos hacen la cola hacia el infierno. Hábitos de conquistas inclementes son las agendas prepagadas en sus elecciones fundamentadas en un sistema electoral tramposo y sistemático. Quizás más democracia demuestra el Vaticano porque por lo menos deja asomar el humo blanco. Los elegidos gringos son como ciertos personajillos criollos quienes prenden candela a sus libros y actas para evitar ser descubiertos. La torta se quemó completa con Trump. No solo es prepotente y soberbio sino incoherente en sus decisiones. Suerte que no merecía el pueblo norteamericano. Sabemos que el ejercicio  de buenos modales y un trato justo para las naciones menos favorecidas, requiere un esfuerzo que permita desarrollar confianza y aprecio en cada uno de sus actos. Mucho pedir.

Pero no es así. La economía agiotista y la política generada basada en el desplante es su fuerte. El caos es la orden dictada, la agresión y el acoso, son formas de penetración reiteradas. Acosar y chantajear a Venezuela con amenazas constantes no solo es una grosera intervención sino un desconocimiento de aquella lealtad arrodillada con que anteriores gobiernos nuestros rindieron en el pasado, para mal de nuestro pueblo. Ni eso lo reconoce el Tío Sam. Las cosas cambiaron para sus apetencias y esto los ensombrece e irrita. Buscan por todos los medios recuperar el dominio absoluto del poder en Venezuela. Pero lo hacen con el estandarte de la antiética y la inmoralidad.

Escudados en una supuesta “democracia universal” y bajo el amparo de “personajes ocultos” insisten en dominar a capa y espada el planeta. EL propósito y el objetivo planeado por sus amistades foráneas, no es difícil alcanzarlo pero con una acción más justa y bondadosa y no con esas muecas fingidas. Si en realidad proyectan viajar, háganlo dejando buenas impresiones en los pueblos de la tierra. Esa imprudencia obstaculiza la evolución de las demás naciones y causa sufrimiento colectivo. Pero no deseo salirme del tema específico. Será otro tema futuro. “Por ahora” Venezuela resistirá y vencerá. Ignoran que este es un país privilegiado y destinado.

El problema vital del gobierno yanqui es que ha seleccionado mal los medios, cuando cuenta con un sinfín de ellos, menos díscolos y más convenientes, para coordinar libertad y progreso de todas las naciones. Ese lenguaje lo podemos entender, dentro del respeto mutuo, la reciprocidad y la independencia. Venezuela es y ha sido un país de dialogo y abundante libertad. Pero si insisten en la violencia y la irracionalidad para sus conquistas se encontrará con un pueblo decidido, alimentado por aquel espíritu revolucionario de Bolívar, Miranda, Guaicaipuro y toda esa pléyade de hombres libertarios. Por otra parte, estimo que Suramérica no està dispuesta a ceder su independencia por más dólares que regale a sus títeres.

Es la sangre indígena que aun corre por las venas de sus pueblos. A propósito sería bueno que Trump se diera un tiempo para leer aquel libro que una vez  donó  Chávez a uno de sus gobernantes. Para concluir, el mundo actual es complejo. Si es cuestión de terminología: la injerencia sería aceptable para mejorar, avanzar y ayudarnos a construir un mundo justo y ético, pero jamás la aceptaremos para continuar el saqueo, la destrucción y la injusticia. Afinar el paso para la convivencia debe ser la misión del imperio si desea sobrevivir, aunque creo que tanto daño causado, hace tardía esta propuesta. Chávez vive, la lucha sigue.

 fundapoder@hotmail.com

martes, 15 de agosto de 2017

Sobre las posibles sanciones económicas de Trump

Por Damián Alifa

El pasado 17 de julio el presidente Donald Trump anunció la aplicación de “fuertes sanciones” económicas contra Venezuela si ésta lleva a cabo las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente. Las declaraciones de Trump resultan similares a las emitidas por Colin Powell y de Condoleezza Rice, ambos Secretarios de Estado en la primera y segunda Administración Bush respectivamente. Asimismo, nos recuerda al infame decreto presidencial del 2016, en donde el ex presidente Barack Obama declara a nuestro país como “una amenaza inusual y extraordinaria” para los Estados Unidos. Sin lugar a dudas, las declaraciones de Trump se suman a la política injerencista del establishment norteamericano contra el gobierno venezolano.


A solo días de los comicios electorales en Venezuela el Departamento del Tesoro ha sancionado a trece altos funcionarios del gobierno bolivariano. Este tipo de sanciones ya fueron aplicadas durante la gestión de Obama. Sin embargo, la amenaza de emprender nuevas sanciones, esta vez económicas contra el país, amerita que valoremos a profundidad la situación actual de las relaciones comerciales entre ambos países y cómo afectarían a Venezuela de cumplirse las amenazas injerencistas de Trump.

Para nadie es un secreto que las exportaciones petroleras representan nuestro ingreso más importante. En este sentido, muchos analistas consideran que las sanciones económicas contra Venezuela estarán orientadas en esta área. Es importante tomar en cuenta que según el informe de junio 2017 de la Monthly Energy Review Venezuela le suministra a los Estados Unidos un promedio de 764.000 barriles diarios. Esto convierte a Venezuela en la tercera fuente de importaciones petroleras para los EEUU. Asimismo, es necesario indicar que alrededor del 60% de las exportaciones venezolanas están destinadas al vigoroso mercado del continente asiático, particularmente para China e India.

No obstante, es bien sabido que una parte importante del petróleo enviado a China está destinado a cubrir las cuotas del servicio de deuda contraída con esta nación. En consecuencia, el mercado norteamericano al cual se le vende alrededor del 20% de nuestras exportaciones juega un papel neurálgico para la economía venezolana. En otras palabras, el flujo de caja de la industria petrolera sostiene una relativa dependencia con respecto a las ventas en el mercado del norte. Si las sanciones de los EEUU se hiciesen efectivas de inmediato las consecuencias serían catastróficas para la ya crítica situación económica nacional. 

Por su parte, para la Administración Trump tampoco parece ser sencillo sustituir de buenas a primeras las importaciones petroleras del país. De los 8.794.000 b/d que importaron los Estados Unidos en julio el 9,74% fue crudo venezolano. Aunado a esto, se debe indicar que en este mes hubo un aumento del 10,86% de las exportaciones de crudo venezolano a los EEUU.  A pesar de las fuertes declaraciones del Senador ultraconservador Marco Rubio, en donde señala que los Estados Unidos pueden sustituir fácilmente las importaciones petroleras de Venezuela “aumentando las importaciones de México y Canadá”, otros analistas son más moderados al respecto. Por ejemplo, en una entrevista al director de Caracas Capital Markets, Russ Dallen, es notorio que a pesar de que el entrevistado recomienda a los EEUU disponer de la venta de sus Reservas Estratégicas de Petróleo para imponer las sanciones contra Venezuela, cuando es interpelado por la periodista sobre las causas de la tardanza en la aplicación de las sanciones, el asesor de la Casa Blanca responde “porque nadie quiere ser el político que suba el precio de la gasolina”.  Resulta previsible que una suspensión abrupta de las importaciones petroleras provenientes de Venezuela tendría consecuencias negativas en el corto plazo para los EEUU.

Se debe destacar que aun cuando las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos se han deteriorado notablemente en estos últimos diecisiete años, las relaciones comerciales se han mantenido relativamente estables, con cambios graduales y para nada sorpresivos. Debido al crecimiento de las tensiones diplomáticas EEUU-Venezuela estos países han buscado reorientar su política en cuanto a la sensible área para ambos: el petróleo. Venezuela en su condición de exportador petrolero ha buscado penetrar nuevos mercados y los Estados Unidos en su condición de importador han encontrado nuevas fuentes de suministro.  Los siguientes datos son ilustrativos al respecto:
Cifras exportaciones de petroleo y derivados venezolanos a EEUU.

Un análisis concienzudo de la política energética de las últimas dos Administraciones de la Casa Blanca podrá comprender las tendencias que llevaron a estos cambios que encuentran su punto de inflexión en el 2008. El presidente G. W. Bush llega al poder en medio de una crisis energética que ponía en peligro la seguridad de los EEUU (declinación de su producción doméstica, alta dependencia al petróleo de la zona en conflicto del Medio Oriente y crisis de la industria petrolera mexicana) ello permite comprender la campaña militar emprendida en función de controlar el Medio Oriente, política expresada por uno de los asesores de Bush como “ponerle la mano al grifo”. Para la gestión Bush era una necesidad inminente garantizar fuentes seguras de suministro a los EEUU, para poder garantizar la supremacía del país frente a sus emergentes competidores China y Rusia.

En este contexto, a pesar de la clara participación del gobierno norteamericano en el Golpe de Estado del 2002 y del paro petrolero del 2003 las relaciones comerciales entre ambos países se mantuvieron estables. Sin embargo, la Crisis Financiera Internacional en el año 2008 afectó intensamente la economía norteamericana, la cual tuvo que enfrentar una drástica reducción de la demanda de hidrocarburos debido a sus altos precios.

El 20 de enero del 2009 Barack Obama asume la presidencia de los EEUU sumido en la más poderosa crisis económica que ha vivido el país desde la Gran Depresión y bajo la preocupación de que nuevos competidores le arrebataran la supremacía económica a su país. Esto llevó a Obama a reformular ampliamente su política energética de cara a los siguientes años. Amparados en la idea del Trilema Energético, la Administración Obama se enfoca en una cambio de la matriz energética sustituyendo el petróleo por otras fuentes de energía allí donde fuera posible. En este sentido, Obama se esforzó por disminuir el consumo petrolero de los Estados Unidos a la par que aumentaba su producción doméstica  no convencional, por medio del método de fracturación hidráulica. La meta era hacer de Estados Unidos un país autoabastecido energéticamente para el año 2017. Aun cuando los cambios en la matriz energética norteamericana dieron resultados positivos en sectores económicos residenciales y comerciales, el sector industrial y el transporte siguen siendo ampliamente dependientes de la energía petrolera. Aunado a esto, la producción doméstica, si bien ha crecido en inmensas proporciones, no ha logrado abastecer la ingente  demanda nacional.

En el An American First Energy Plan (propuesta petrolera del actual presidente de Donald Trump, en su campaña electoral) la meta de un país autoabastecido se replantea para el año 2025. Es importante destacar que la política energética de la Administración Trump se diferencia de la implementada por la Administración Bush, ya que no se trata de un esquema de crisis energética y declinación de la producción doméstica, sino de un “reconocimiento del inmenso potencial de reservas de energía doméstica (…) en los Estados Unidos”. Asimismo, la Administración Trump marca distancia con la política energética de Obama en tanto que no se trata de un cambio de matriz energética que favorezca y estimule la aplicación de energías limpias y renovables en la economía norteamericana, sino que el Republicano Trump plantea  “eliminar políticas perjudiciales e innecesarias, de tales como el Plan de Acción Climática y las regulaciones sobre el Uso de las Aguas en Estados Unidos” e impulsar el consumo nacional de la contaminante industria del carbón. La gestión de Trump se basa principalmente en las esperanzas de un gran crecimiento de la producción interna de petróleo y carbón.

Sacamos a colación todos estos elementos por la necesidad de comprender que los EEUU llevan tiempo tras la meta de prescindir del petróleo extranjero, no solamente del venezolano. El reciente anuncio de las sanciones económicas sobre el país  debe  servirnos como excusa para analizar a mediano plazo las condiciones de la industria petrolera venezolana en el mercado norteamericano.

Ahora bien, si los Estados Unidos disponen de aplicar sanciones inmediatas contra Venezuela debido a la próxima instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, el gobierno nacional y la industria petrolera necesitará buscar con la mayor celeridad posible nuevos mercados o extensiones de cuotas en los mercados donde ya suministra, para intentar hacer un pronto control de daños para evitar agravar la delicada situación económica nacional.

Por otro lado, mucho se ha hablado de un posible embargo a la empresa venezolana CITGO en los Estados Unidos, que cuenta con más miles de trabajadores y un capital estimado por la Torino Capital en más de mil millones de dólares. En consecuencia, el poderoso y ultraconservador Lobby petrolero de los Estados Unidos, financista principal de la campaña de Donald Trump, ha visto con preocupación el ingreso de Rusia en el mercado petrolero nacional. Las modestas importaciones de petróleo ruso que surte el mercado estadounidense con 300.000 b/d y la compra de acciones de CITGO de la petrolera Rosneft, tiene bastante inquieto a los empresarios del fracking, los cuales pudieran estar presionando a Trump para aprovechar la oportunidad y embargar a Citgo.

En otros aspectos de la economía, es importante recordar que las importaciones  petroleras de Venezuela ascendieron en el año 2015 a 5.816.000 millones de dólares. Estas importaciones son sumamente importantes para mantener activa nuestra industria petrolera. Según cifras del BCV el 80,1% de las importaciones no petroleras fueron de bienes de consumo intermedio y un 20% de formación bruta de capital fijo. Parte importante de estas importaciones se hace a los EEUU. Una suspensión de la venta de estos insumos por parte de los EEUU podría entorpecer el buen funcionamiento de la industria petrolera nacional. Aunado a esto, Venezuela, en el mismo año importó aproximadamente 22.162.000 millones de dólares en rubros no petroleros. Aunque no se encuentran publicados los datos oficiales sobre las importaciones no petroleras provenientes de los EEUU, durante el 2015, sabemos que en el 2013 Venezuela importó, según cifras del Instituto Nacional de Estadística, 10.539.764.433 US$ FOB, lo que significó un  23,34% de las importaciones totales.

Según la página de la Office of the United States Representative los Estados Unidos exportaron a Venezuela en el 2016 productos agrícolas por el monto de 651 millones de dólares, distribuidos en rubros como maíz, trigo, harina de soja y aceite de soja. Asimismo, los Estados Unidos surtieron a Venezuela en productos químicos y maquinarias. Por su parte, Venezuela no solo le vendió petróleo a los Estados Unidos, también les suministro Aluminio por 113 millones de dólares, productos químicos en 114 millones de dólares y algunos productos agrícolas por 4 millones de dólares, entre otros negocios.

En nuestra opinión, no es conveniente para ninguno de los dos países la suspensión de relaciones comerciales. Para Venezuela los efectos pudieran ser devastadores, debido a que el país enfrenta una grave crisis económica y sus Reservas Internacionales van en picada, descendiendo por debajo de los 10.000 millones de dólares.  Por su parte, para los Estados Unidos las sanciones económicas a Venezuela conllevaría odioso aumento de la gasolina, que afectaría a los trabajadores norteamericanos y contribuiría al ya iniciado desplome de popularidad del presidente Donald Trump, quien en apenas seis meses de gestión ha tenido que enfrentar fuertes protestas populares y que está teniendo un breve lapso de estabilidad política.

Si existe un ápice de sindéresis en la Casa Blanca y el Departamento de Estado, los anuncios sobre sanciones económicas a Venezuela no pasaran de haber sido unas declaraciones airadas del excéntrico y desmesurado presidente. Sin embargo, la sindéresis no ha sido una de las características de la Administración Trump. En consecuencia, si priva la prudencia entre los decisores de Miraflores, emprenderán de inmediato planes contingentes y de mediano plazo para buscar otros destinos para la producción petrolera que se le destina a los EEUU y otros productores que puedan surtirnos de los bienes y servicios que le importamos al gigante del norte. La decisión de ser soberanos amerita comprender la seguridad nacional de manera integral.
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