Mostrando entradas con la etiqueta EE UU. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EE UU. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de noviembre de 2020

No al robo continuado de bienes de Venezuela por parte de EE UU.

Por Carlos Luna Arvelo:

Hay que seguir denunciando el despojo a Venezuela por parte de EE UU, el cual comenzó a perfilarse desde diciembre de 2014 con la aprobación por parte del Senado de ese país de la Ley Pública 113-278, llamada cínicamente “Ley de Defensa de los Derechos Humanos y la sociedad Civil en Venezuela”.

Fracasaron en sus intentos del 2013 con el plan de “derrocamiento exprés”, llamado eufemísticamente “La Salida”, con Leopoldo López a la cabeza y comenzó la activación de viejos mecanismos imperiales que dieron frutos en el derrocamiento de Allende en el Chile de los 70, pero Venezuela ha demostrado tener una capacidad de resistencia contra el imperio de otras dimensiones.

A las pocas semanas, ya cerca del fin de su segundo mandato, en marzo del 2015, Obama amparado en la Ley 113-278 firma la Orden Ejecutiva 13692 en la cual declara a Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de los Estados Unidos.

Allí comenzó a estructurarse la estrategia que ha conducido a lo que aquí llamamos la política imperial del saqueo y despojo de la República, como un medio de asfixiar un gobierno, a una nación y a todo un pueblo que se niega a someterse a los designios imperiales.

Después de seis años de esta política de acoso y hostigamiento imperial a Venezuela, ya se contabilizan siete Órdenes Ejecutivas de la Casa Blanca contra el país. Contraviniendo las más elementales normas y leyes de derecho Internacional, Estados Unidos contando con el apoyo de sus aliados, tanto europeos como latinoamericanos, ha impuesto sanciones económicas y financieras que pretenden llevar a Venezuela al colapso económico.

Pero peor que todas las sanciones, como dice Britto García, que hay que denunciar a los cuatro vientos el robo sistemático a los bienes de nuestro país en el exterior. Me permito una extensa cita de la opinión de este autor, al respecto:

“…yo he señalado repetidas veces, hay la Convención de la Organización de Naciones Unidas sobre bienes de los Estados en el exterior, en esa Convención suscrita por la mayoría de los integrantes de Naciones Unidas, se pauta que los bienes de los Estados en el exterior no pueden ser objeto de medidas ejecutivas, después de una sentencia, ni de medidas cautelares, ¿por qué?; porque se los presupone bienes destinados a objetivos y finalidades de interés público. Esa Ley de la Organización de Naciones Unidas que representa a la mayoría de los países de la Tierra. 

Hay que aplicar esa legalidad, ahora no sé por qué no se ha aplicado, bueno uno podría decir que sí sabe porque; porque a veces, Naciones unidas corresponde mucho a las orientaciones de las potencias hegemónicas, pero fíjate ya ese texto prohíbe la serie de latrocinios, de agresiones criminales, nunca hay que llamarlas sanciones, las agresiones criminales de los Estados Unidos, por lo menos las de apoderamiento de bienes de Venezuela en el exterior, están fuera de la Ley de Convención de la Naciones Unidas”1.   

Recién nos enteramos de que él informó de la venta de petróleo que se dirigía de Irán a Venezuela y el cual fue “incautado” a buques iraníes que se dirigían a Venezuela. La mercancía estaba valorada en 40 millones de dólares, según la versión del fiscal Michel Sherwin, quien lleva el caso, según la información aportada por el Departamento de Justicia. 

Aunque parece un poco confusa esta información, ya que inicialmente se supo que habían “decomisado” eran barcos cargados de combustible (gasolina) que Venezuela había comprado a Irán, ahora informan de la venta de petróleo.

De cualquier manera, quien pretender fungir de policía del mundo, se está “robando”, a punta de cañón, bienes que han sido legítimamente adquiridos por la República Bolivariana de Venezuela parar paliar la crisis que se vive, en un escenario de conflictividad económica, agudizado por la pandemia de Covid -19.

La política de entrega de Venezuela a los intereses del imperio de Estados Unidos fracasó estruendosamente, una de las evidencias irrebatibles al respecto es la reciente huida de Leopoldo López a España.

Que nadie guarde silencio en el mundo entero contra la política de sanciones criminales contra Venezuela, pero que todos sepan que EE UU está saqueando las riquezas de un país que decidió, hace mucho, romper las amarras de la dependencia y el sometimiento en que lo mantuvo el imperio durante las últimas décadas.

carloslunarvelo72@gmail.com

Entrevista de Ernesto Villegas, a Luis Britto García, trasmitida en VTV el 11-10-2020.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

El último robo de los EE UU a la República Bolivariana de Venezuela



Por Carlos Luna Arvelo: 
Días atrás circuló la noticia de que EE UU incautó petroleros iraníes cargados de gasolina que se dirigían a Venezuela.

Inicialmente un comunicado del Departamento de Justicia de los EE UU confirmó que “cuatro buques cargueros que transportaban combustible a Venezuela han sido incautados por violar las sanciones impuestas”, según lo anunciado por The Wall Street Journal y otros medios.


Mientras el canciller iraní en Venezuela, Hojatolá Soltani,  desmintió que los barcos incautados fueran de bandera iraní, señalando la información como “otra mentira y guerra psicológica de la máquina de propaganda de EE UU”, las autoridades venezolanas por su parte, no se pronunciaron  respecto al hecho.
A medida que fueron transcurriendo los días quedó claro que los barcos no pertenecían a Irán y que la gasolina decomisada había sido vendida por Irán a Venezuela, en el marco de los acuerdos de cooperación para romper el bloque y las sanciones impuestas por EE UU a Venezuela y a su gobierno.

Llama la atención que este nuevo acto de piratería contra Venezuela, por parte del imperio de los EE UU, no haya sido oportuna y contundentemente denunciado por nuestras autoridades, como otra muestra del acoso al cual es sometida nuestra República, por parte del imperio del norte.

Como es sabido por todos, en el mes de mayo llegaron a Venezuela 5 petroleros iraníes cargados de combustible para reactivar el parque automotor del país que permanecía prácticamente paralizado por falta de combustible. De esta forma se comenzó a romper el cerco que se ha tendido contra el país.

Según la versión del Ministro de Petróleo iraní, Biyán Znagané, ni los barcos incautados ni el cargamento pertenecían a Irán, “pero esos cargamentos incluían gasolina vendida por Irán a Venezuela”. El ministro explicó además que el esquema de venta para la operación fue FOB (Free on Board), libre a bordo, según el cual el transporte de la mercancía se realiza por barco y sus riesgos de pérdida o daño son asumidos por el comprador.

En resumidas cuentas, los Estados Unidos robaron más de 1000.000 de litros de gasolina comprada por el gobierno venezolano a Irán. Probablemente se pagó con el oro de nuestras reservas, para eso el comandante Chávez las rescató oportunamente de las garras imperiales que ahora no las despojan en mercancías que legítimamente adquiere el gobierno.

El gobierno venezolano está en la obligación debe mostrar los detalles de este nuevo acto de piratería de los EE UU contra Venezuela y con las pruebas en la mano dejar al descubierto, ante el mundo, como actúa este imperio guerrerista contras los gobiernos y los pueblos que deciden deslindarse de su hegemonía y su dominio.

Nadie debe olvidar que el Reino Unido intenta despojar a Venezuela de 31 toneladas de oro que la República mantenía bajo resguardo en las bóvedas del Banco de Inglaterra.
¡No al despojo de las riquezas y de los recursos de Venezuela por el imperio de los Estados Unidos y sus aliados del mundo!

carloslunarvelo72@gmail.com

sábado, 30 de mayo de 2020

La amenaza “inusual y extraordinaria” que acecha a EE UU ahora no son las drogas Donald.



Por Carlos Luna Arvelo:
¿Cuántos kits de diagnóstico de covid19 se podrán comprar con 15 millones de dólares? Con tal monto de dólares se podrían adquirir cientos de miles de estos kits tan esenciales en estos momentos para la población de los Estados Unidos, que según la Universidad Johns Hopkins ya contabiliza 82.400 casos de infectados por el virus.

Ante la interrogante de las alarmantes cifras de contagiados por el virus, que ya lleva más de 1000 muertes, el Presidente Trump se conforma con aseverar a los periodistas “ustedes no saben cuáles son los números de China”.


Lo que sí sabe el mundo entero es que China además de haber logrado contener la epidemia del covid 19 en su territorio, se ha dado a la tarea de brindar ayuda humanitaria a los países europeos que más casos de infectados y muertes han registrado, como son Italia y España.

Claro que D. Trump y su gobierno también saben esto, pero prefieren ignorarlo, así como insisten en ignorar la “amenaza inusual y extraordinaria” que representa el covid 19 para los Estados Unidos y su población.
Pero el gobernante de este poderoso imperio en decadencia, actúa como siempre han actuado los imperios a lo largo de la historia de la humanidad. Nadie podría esperar nada distinto de D. Trump y de quienes gobiernan ese imperio.

Por eso en Venezuela para nada sorprende que ante la inminente crisis que se cierne sobre la población de los Estados Unidos por la pandemia del covid19, ahora lo más importante para el Departamento de Estado sea derrocar a Nicolás Maduro, acusándolo, sin evidencias, de traficar drogas a los EE UU y ofreciendo recompensa por él y por altos funcionarios de su gobierno.

Es cierto que la sociedad de los Estados Unidos está inundada de drogas, son el principal consumidor de drogas del mundo, y ello constituye un problema serio para la salud pública de ese país. Esto no ocurre desde que apareció el chavismo, ellos y ellas son consumidores de droga desde hace muchos años. La “guerra contra las drogas” que ha impulsado el imperio norteño, siempre ha sido una tapadera, la mayor prueba de ello es que ahora y desde hace mucho, los gobiernos de EE UU se han aliado con gobiernos de Colombia, el país que más drogas produce y exporta.

Pero la pandemia del covid19, viene a poner sobre el tapete las deficiencias del modelo sanitario de los Estados Unidos, como ya ha ocurrido con los países europeos. Exponiendo al contagio y muerte de muchas personas afectadas.

Es claro que los gobiernos que no responden a los intereses de los Estados Unidos, no dejan de ser objetivos, ni siquiera en condiciones de “crisis humanitaria” como la que está generando la pandemia del covid 19 en el mundo.

Ayer (jueves 26 marzo) el Departamento del Tesoro de EE UU anunció la imposición de sanciones contra 15 personas y cinco entidades de Irán en el marco de un presunto “programa antiterrorista”. Para nadie es un secreto que Irán ha sido fuertemente golpeado por la pandemia del covid -19, además de 29.000 infectados las estadísticas oficiales registran más de 2000 fallecidos, hasta la fecha.

Mientras organismos internacionales como la ONU, la OMS, la UE apuestan por la suspensión de embargos y medidas económicas a Irán y a Venezuela, para evitar mayores impactos de la pandemia a la población más vulnerable, los gringos en su empeño de derrocar a gobiernos que no responden a sus intereses, inclusive obviando la propia crisis sanitaria que se les viene encima.

En Venezuela sentimos penas por algunos de esos “compatriotas” que aún apuestan a que los gringos reediten lo que hicieron en el 89 en Panamá con Noriega. Venezuela no es Panamá, Nicolás Maduro no el traficante Manuel Antonio Noriega.
Bastantes cojones ahí aquí Mr. Trump, como sentenció Hugo Chávez en el esplendor de la Revolución Bolivariana.

carloslunarvelo72@gmail.com

sábado, 9 de junio de 2018

Los gringos una vez más derrotados en la OEA


Por Iván Oliver Rugeles:
Una vez más fracasó los EE UU en lograr que la OEA aplique a Venezuela la Carta de la OEA, pues apenas obtuvo 19 votos de los 24 que se requieren para la expulsión de algún país del Organismo Regional, expulsión esa que sólo buscaba montar un show, pues nuestro país formalizó su salida de ese ente regional en abril de 2017 y sólo espera para su formal y definitiva salida que se cumpla el plazo de 24 meses para hacerla efectiva que estipulan sus normas de funcionamiento…



Los perritos falderos del imperio, encabezados por Santos, Piñera, Nieto,  Macri y el sucesor del inefable PPK del Perú, quien como sabemos, fue destituido por ladrón, deben estar llorando a moco tendido y díganme cómo estarán los pitiyanquis criollos y los del resto del Continente, convencidos de que esa era la acción que faltaba para tomar la decisión de invadir a nuestro país y no por fuerzas armadas yanquis, sino colombianas, brasileñas, guyanesas y argentinas, conforme al Plan diseñado por la Cuarta Flota, con la aprobación del Pentágono…

Trump, por su parte, estará enardecido, muy molesto con sus cipayos que no han logrado cumplir con su mandato y ya veremos cuál será su repuesta ante esta nueva derrota, pues recordemos que a muy pocos días de la convocatoria de la OEA para adoptar esa decisión, esto les dijo él: “Boten a Venezuela de la OEA o
Aténganse a las consecuencias” (leer aquí)
:http://www.elnuevoherald.com/ultimas-noticias/article212394844.html)

De seguro no faltarán de la boca del catire Donald los peores epítetos para sus perritos de: imbéciles, serviles incapaces, manada de brutos que no terminan de entender que sus primeras obligaciones deben ser, sin discusión alguna, cumplir al pie de la letra y hacer cumplir nuestros mandatos… ¿Qué estarán pensando estos enanos de nuestro Patio  Trasero, que se van a salir con las suyas…? Creerán ellos, les seguirá diciendo Trump, que la Doctrina Monroe la hemos archivado, pues si así lo piensan, qué equivocados andan, esa política nació para el engrandecimiento de la Unión Americana y jamás perderá vigencia…!!! 

Debemos recordarle a los lectores que la doctrina Monroe (1817 á 1825) tiene su mayor respaldo en los postulados que le dieron nacimiento a esa Unión Americana, entre los cuales resaltan las palabras de Thomas Jefferson durante la discusión del proyecto de Constitución del nuevo país (1787):"Nuestra Confederación debe ser considerada como el modelo del cual saldrán los pobladores del norte y del sur de las Américas", pues Jefferson sostenía la tesis de que los Estados Unidos debían absorber las colonias españolas "pedazo a pedazo".

Años después, como dato revelador de que esa política no se quedó en el discurso y se llevó a la práctica,  el sucesor de Lincoln en 1910, Guillermo Jackson Andrew (1.829/37) fue enfático al señalarle al Encargado de Negocios de México, Señor Torren, que "El método de obtener un territorio es ocupándolo y después de tener posesión entrar en tratados..." y fue, precisamente durante su gobierno, cuando Estados Unidos le declara la guerra a México y termina despojándolo de más de 2 millones de kilómetros de territorio, es decir más de la mitad de su territorio…

Mucho más tarde, para agregar otra evidencia de la voracidad del imperio yanqui, el presidente Guillermo Howard Taft (1.909/13), quien sucedió en la Casa Blanca a Teodoro Roosevelt, personaje de ingrata recordación por su política agresiva contra la América toda y a la cual se le bautizó como la "política del gran garrote" (Big stick), sostuvo en 1910 como (su) política de expansionismo para el control y dominio del Continente, que "Los límites de Estados Unidos se extenderán virtualmente hasta la Tierra del Fuego" y desde entonces en eso anda Washington, habiendo logrado en estos últimos ciento diez años y algo más, ponerle la mano a varios de nuestros países a través de serviles de la peor calaña, quienes le entregaron las riquezas de sus países a las corporaciones transnacionales gringas.
Mientras imponían férreos regímenes dictatoriales que masacraron e hicieron desaparecer a cientos de miles de seres humanos sin compasión alguna, a unos porque se les opusieron y a otros porque eran sospechosos de intentarlo, como sucedió con estos sujetos: Juan Vicente Gómez en Venezuela; Rafael Leónidas (Chapita) Trujillo en Santo Domingo; Anastasio Somoza García y su dinastía, en Nicaragua;  Francois Duvalier en Haití; Maximiliano Hernández Martínez en El Salvador; Alfredo Strossner en Paraguay; Augusto Pinochet en Chile; Rafael Videla en Argentina y entre otros muchos, Efraín Ríos Montt en Guatemala… Por alli leímos no hace mucho tiempo que se calcula que los asesinatos y desaparecidos durante esos gobiernos criminales supera con creces las 500 mil personas; solamente en Centro América se cuentan, casi con exactitud, algo más de trescientos mil...!!!   

rioliverr@gmail.com
ioliverrugeles@gmail.com

sábado, 12 de agosto de 2017

Trump lo sanciona, pero Irán tiene más amigos y socios en el mundo

Por Emilio Marín
Presidente Iraní asumió su segundo mandato

El presidente iraní, Hassan Rohani, asumió el sábado pasado su segundo mandato. En Teherán hubo representantes de cien países y entidades internacionales, lo que dio idea del fracaso de las sanciones contra el país. Al contrario, éste tiene más amigos y socios.


Todo lo que tenga que ver con Irán es ocultado o deformado en los medios argentinos que tienen sintonía con el departamento de Estado norteamericano. Por eso vale la pena recordar que Hassan Rohani venció el 19 de mayo pasado en los comicios presidenciales, al colectar el 57 por ciento de los votos, 23.5 millones de sufragios, frente a su rival Ebrahim Raisi, quien tuvo el respaldo del 38,3 por ciento.

Fue una elección sin incidentes, denuncias ni sospechas de fraude. Votaron 41,2 millones de electores, el 73 por ciento del padrón, una prueba de alta participación. El clérigo doctor Rohani venció en primera vuelta y obtuvo 5 millones de votos más que en su primera elección de cuatro años antes. Fue ganando en apoyo popular, lo que se explica fácilmente porque tras la firma en 2015 de los trabajosos acuerdos internacionales sobre su programa atómico, descartando que éste tuviera visos militares, el país persa se vio favorecido por el paulatino levantamiento de las sanciones internacionales. Y de ese modo rescató fondos millonarios congelados en el exterior y pudo firmar acuerdos económicos y comerciales con diferentes empresas y países, sin el bloqueo monitoreado desde Washington.

Y ese mejoramiento de la jaqueada economía le permitió mejorar sus índices laborales y sociales, deteriorados en los años de mayor aislamiento, cuando del desempleo había superado el 12, 5 por ciento y era más del doble en las capas juveniles.  Esa mejoría del ambiente económico-social tuvo directa incidencia en los resultados electorales de mayo pasado, que desairaron a Donald Trump. El energúmeno era y es partidario de retomar sanciones contra la República Islámica; está siempre a la pesca de alguna oportunidad para agredirla y desconocer los acuerdos suscriptos en 2015 entre Irán y el G5+1 (China, Rusia, EE UU, Reino Unido y Francia, más Alemania).

El mejor clima interno se vio acompañado de un panorama favorable de sus relaciones en la región. Mejoró su vínculo con el gobierno de Irak, al que apoyó política, diplomáticamente y con asesoría militar para la lucha contra el grupo terrorista ISIS o Daesh. El gobierno de Bagdad pudo liberar al cabo de casi tres años de lucha la segunda ciudad, Mosul, antes bajo control del “califato colifato”.

Otro frente de donde llegaron buenas noticias fue del sirio. Allí también Irán presta ayuda múltiple al presidente Basher Al Assad, en acuerdo con Rusia y la milicia libanesa Hizbollah. La recuperación de la ciudad de Aleppo y el fortalecimiento de Al Assad fueron una carambola a dos bandas para Rohani y su Cuerpo de Guardianes de la Revolución, que ayudó a combatir también allí al ISIS, Al Nusra y otros grupos terroristas financiados originalmente por Washington, países europeos, monarcas árabes y Turquía.

Cien en Teherán

Irán mejoró su vínculo no solamente con países muy cercanos o aliados de su proceso histórico y político, o en sintonía con su pertenencia a la rama chiita del Islam. No. La asunción de Rohani el sábado 5 en la sede del Parlamento, tras la validación de dos días antes por el líder supremo ayatolá Alí Jamenei, fue presenciada por un centenar de representantes de gobiernos y entidades del quehacer internacional. Fue algo nunca visto desde la revolución islámica conducida por el ayatolá Ruhollah Jomeini en febrero de 1979.

El portal Tercer Camino hizo el listado prolijo sobre esa asistencia: “ocho presidentes de gobierno, 19 presidentes parlamentarios, nueve vicepresidentes y primeros ministros, siete vicepresidentes de Parlamentos, 11 ministros de Relaciones Exteriores, 35 enviados especiales y altas autoridades de 92 países de diferentes países”. Entre los presidentes, estuvieron los de Irak, Fuad Masum; Afganistán, Ashraf Ghani; Armenia, Serzh Sargsyan, y de Zimbabwe, Robert Mugabe. Hubo 8 entidades internacionales, entre ellas la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), con su secretaria general, Mukhisa Kituyi.  También el enviado del Papa, arzobispo Alberto Ortega Martin.

Bahram Qassemi, vocero de la cancillería iraní, le puso un toque irónico a la información. Dijo que esa gran asistencia demostraba más bien una “iranofilia” en lugar de la “iranofobia”; esta última es el odio que destilan las administraciones norteamericanas y quieren propagarla al mundo entero, sin éxito. El presidente Rohani había mantenido 27 reuniones, el ministro de Relaciones Exteriores Mohammad Yavad Zarif otras 27 y el presidente del Parlamento Ali Lariyani 30 encuentros con los delegados extranjeros.

A una de las visitantes que se atendió con especial cortesía fue a la representante de la Unión Europea, Federica Mogherini. Mucho más desde que la UE se desmarcó de las sanciones adoptadas el 27 de julio por el Capitolio y refrendadas el 2 de agosto por  Trump, contra Irán, Rusia y Corea del Norte.

Mogherini había declarado que los acuerdos del G-5+1 con Irán mantenían su vigencia y se debía avanzar en los planos económicos y comerciales. Las sanciones de Trump carecían de valor para la Unión Europea, advirtiendo a EE UU que de no ser consideradas sus preocupaciones, “se actuará de forma apropiada en cuestión de días”. Podría implementarse una ley para impedir que las medidas estadounidenses sean “reconocidas o implementadas” en Europa.

Hubo también enviados de Francia, Reino Unido y otros países, seguramente por la posibilidad de negocios de mutuo beneficio con Irán, no porque tengan afinidad política con la República Islámica. Sus compañías vienen firmando contratos en las ramas petrolera, automotriz, etc.

Desde Londres viajaron Richard Bacon, presidente del Grupo Parlamentario británico sobre Irán, y Alistair Burt, ministro británico para Oriente Medio y norte de África. “Las relaciones bilaterales de Gran Bretaña con Irán son muy importantes para ambos países", añadió Bacon a la agencia oficial Irna. Por España estuvo el presidente del Senado, Pío García Escudero.

Haber logrado despegar en estos puntos a la Unión Europea de la obediencia a Washington es un gran logro de Rohani y su canciller Zarif. Claro está, sin el concurso bestial del magnate, difícilmente hubieran logrado tantos éxitos en tan corto tiempo. Trump empujó los peces europeos a las aguas profundas...

Lo que viene

Rohani es consciente de todo lo que le falta avanzar como presidente número 12 de la República Islámica, aún con el balance positivo del último cuatrienio. En su discurso del jueves pasado admitió que “todavía estamos lejos de alcanzar una posición económica eficaz a nivel regional e internacional”. En su enumeración de las grandes metas, puntualizó la erradicación de la pobreza, la lucha contra la corrupción, el control de la inflación, el crecimiento económico y el acceso a los mercados mundiales y regionales.

Lo suyo no quedó en un economicismo ramplón porque insistió en la necesidad de un mundo y una región más pacífica, reiterando que su deseo mayor es la preservación de la paz y el cumplimiento de los compromisos internacionales de Irán. Eso sí, con simultánea defensa de la soberanía porque los persas no se doblegan ante las sanciones y las amenazas de guerra en su contra.

Esa postura tercermundista y soberana estuvo en línea con lo dicho por el  ayatolá Jamenei en la ceremonia de ratificación del 3 de agosto, cuando recalcó que hay que enfrentar a cualquier poder hegemónico, liderado por EE UU, evocando que la arrogancia mundial quiere que Irán se vea aislado, algo que nunca lograron.

Partiendo de esas posiciones de principios y firmeza, Rohani está flexibilizando al máximo las medidas económicas para lograr acuerdos con inversionistas extranjeros, crear puestos de trabajo y aportar capitales al desarrollo.

Por ejemplo, se firmó un acuerdo con la Renault para establecer una automotriz mixta, 60 por ciento capital galo y 40 por ciento iraní, para fabricar 150.000 vehículos anuales y producir nuevos modelos.

Otro caso, la petrolera estatal, National Iranian Oil Company (NIOC), firmó un convenio con el gigante francés Total y la china CNPC, para la explotación del gas y crudo en alta mar, en la fase 11 del yacimiento Pars del Sur, donde hay muchos requisitos tecnológicos que demandan aquella asociación. La NIOC y la PetroPars o Pars Oil and Gas Company (POGC) se gastaron la mitad de sus finanzas en ese proyecto y prevén invertir 5.000 millones de dólares, pero precisan otros 20.000 millones de dólares en inversiones en alta mar para evitar la caída de la presión.

Esos yacimientos están siendo explotados por la competencia, Qatar: hay una carrera contra reloj para que ese vecino no le vacíe las reservas. Ardua tarea para  el ministro iraní de Petróleo, Biyan Zangeneh y los directivos de NIOC, que han logrado socios franceses y chinos, superando las sanciones estadounidenses.
Esa es una señal de los nuevos tiempos, porque en los últimos diez años Pars del Sur estuvo paralizado. Ahora se pone en marcha, como otras cosas de Irán. Esa buena nueva merece conocerse en Argentina, perforando el bloqueo informativo de Clarín y medios afines al imperio y el sionismo.


ortizserg@gmail.com

sábado, 11 de febrero de 2017

Donald Trump es un peligro para el Mundo

En el Año del Gallo, China se le planta y da pelea a Trump

Por Emilio Marín

Acaba esta primera serie de notas críticas sobre la nueva administración norteamericana. Y se analiza la política agresiva de Donald Trump hacia China. En el Año del Gallo, el gobierno de Xi Jinping le dará una fuerte pelea, sin rendirse.




El 3 de febrero comenzó en China el Año del Gallo, al que se juzga como sabio y entendedor del tiempo, anunciador de cada nuevo día. El gobierno de Xi Jinping lidia con los problemas vinculados con la reforma y avance económico de su país, la lucha contra la corrupción y la contaminación ambiental, y los preparativos para el XIX Congreso del Partido Comunista de China, que se realizará en octubre.

Y como si esa agenda no fuera lo suficientemente recargada, desde el 20 de enero tiene otro gran asunto que amenaza el porvenir chino: las políticas agresivas de Donald Trump.

No es sólo el mandamás de la Casa Blanca. El nuevo secretario de Estado, Rex Tillerson, y el secretario del Pentágono, general James Mattis, también han estrenado sus funciones con expresiones muy inamistosas con Beijing. Son amenazas que los hijos del Celeste imperio no van a tomar a la ligera. Como el gallo, conocen bien los tiempos de la política, saben de cantos y también tienen sus espolones, cuando no queda más remedio que dar pelea.
El ánimo nacional chino sintió como una profunda herida la conversación telefónica del electo Trump con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, una provincia de la República Popular China separada artificialmente por Washington tras el triunfo de Mao Tsé tung. Ese diálogo amenaza repetir la política de las “dos China” fracasada para Estados Unidos por lo menos desde 1979. Esa provocación se produjo en diciembre pasado. Fue una señal muy inamistosa: al menos en este punto Barack Obama se había ceñido a los límites de los anteriores presidentes.

Otro conflicto ya empezó a desarrollarse con la nueva administración alrededor de las islas del mar meridional de China y de las Diaoyu, del mar oriental.
En el primer caso hay una disputa de soberanía con China de estados ribereños como Vietnam, Filipinas y Malasia, además de Taiwán. Supuestamente EE UU no tiene arte ni parte allí, pero como todo el mundo es de su interés quiere manipular “arbitrajes internacionales” (léase de su autoría). En este punto debutó Tillerson con voz autoritaria: “no consentiremos el acceso a esas islas”. Aunque no fue explícito, pareció la advertencia de la marina yanqui bloquearía esas islas, como las Spratly.
La respuesta de la cancillería china fue firme. El diario chino editado en inglés, Global Times, fue más directo: “mejor es que Tillerson refuerce su estrategia nuclear si quiere obligar a una gran potencia nuclear a no tener acceso a su territorio”. “Una acción de este tipo haría partir un conflicto devastastador entre China y EE.UU.”, subrayó el periódico.

También las Diaoyu
Las islas han sido recreadas artificialmente por China y dotadas de pistas de aterrizaje, con soldados que las defienden, y están en una zona por donde pasa buena parte del comercio asiático. Un choque allí entre la marina norteamericana y la china tendría consecuencias muy graves para la paz mundial. La pulseada diplomática empieza a ser ganado por Xi y no por Trump, al haber dado este el portazo al acuerdo Transpacífico (TPP). Los socios desairados (Vietnam, Filipinas y Malasia), ahora miran hacia Beijing. El presidente de Filipinas ya estuvo de visita allí y aceptó negociaciones bilaterales sobre las islas. Vietnam y Malasia parecen ir en la misma dirección, una vez fracasada la unión de libre comercio que había firmado Obama y ahora Trump desahució.

En la región, pero en el mar de la China Oriental están las Diaoyu, chinas desde tiempos inmemoriales pero en disputa con Japón. Obvio, EE UU interviene aquí para darle la razón a su aliado Tokio.
Trump debe haber estado pensando en ese conflicto a la hora de designar al jefe del Pentágono, el general Mattis, con 44 años de función en los cuerpos de la marinería y apodado “Perro rabioso”. Durante la invasión estadounidense a Irak en 2003, el militar dijo: “vengo en paz. No traje artillería. Pero con lágrimas en los ojos, les digo esto: si me fastidian, los mataré a todos”. Las lágrimas eran de cocodrilo; las muertes, más de un millón, verdaderas.

Mattis estuvo en visita oficial a Japón en la primera semana de febrero y declaró que las Diaoyu son cubiertas por el artículo 5º del tratado de seguridad y defensa mutua con Japón. Tres días más tarde, China realizó una nueva ronda de sus patrullas regulares en las aguas territoriales del archipiélago, mostrando determinación de proteger su soberanía.

Y también por algo al primer mandatario de otro país que recibió Trump en sus oficinas neoyorquinas, apenas electo, fue al nipón Shinzo Abe, cuya administración empieza a tener un preocupante sesgo militarista. Está llena de funcionarios que no hacen ninguna autocrítica de las invasiones a Manchuria y norte de China, donde realizaron un genocidio a partir de los años '30, como la ministra de Defensa, Tomomi Inada. Los nipones fueron derrotados allí por Mao y sus tropas revolucionarias, con ayuda de José Stalin en la parte final, incluso con armas, cuando Moscú estaba triunfando en su contraofensiva berlinesa y no le preocupaba tanto lo que dejaba a sus espaldas.

Trump y Abe están aliados para tratar de cobrarle a China deudas de la historia, que en realidad la humanidad tiene con el país socialista. Los dos ex contendientes hoy coludidos son traidores el uno al otro: uno le hizo Pearl Harbour y el otro Hiroshima y Nagasaki. ¿Y se unen para agredir a China?
Riesgos para la paz

La propaganda del imperio acusa a Irán, Corea del Norte y China, de ser peligrosos para la estabilidad internacional por su experimentación de armas y misiles. Pero esos son programas que buscan asegurar la defensa nacional, amenazadas antes por Obama y en mayor grado por Trump y sus “Perros Rabiosos”.
EE UU gasta un tercio de todas las partidas militares del mundo. Y la lista de agredidos, invadidos, bombardeados y bloqueados es muy larga, antes y después de las Torres Gemelas. Saddam Hussein no tuvo nada que ver con esos atentados, pero Irak fue invadido y él asesinado; igual resultado hubo para Libia y Muammar Khadafy.

El imperio tiene un presupuesto de Defensa (sic) de 618.000 millones de dólares, pero el senador John McCain, por Arizona, propuso incrementarlo en 50.000 millones, en línea con el magnate presidente. Esto permitiría sumar 8.000 nuevos soldados al Ejército y 3.000 al Cuerpo de Marines, que tendrían medio millón y 200 mil efectivos, respectivamente. El sitio digital The Hill aseguró que con esas partidas se construirían 59 naves en el próximo quinquenio. Buena parte de ese armamento apunta contra China, por los conflictos enumerados.

El 6 de febrero China mostró un misil capaz de alcanzar las bases militares de EE UU en Japón, Taiwán y Filipinas. Se trata del Dongfeng (DF-16), de alta precisión y con un alcance superior a los mil kilómetros, capaz de llegar hasta las bases en Okinawa. No fue algo clandestino sino deliberadamente difundido por videos del Ejército de Liberación Popular (ELP) y China Daily; es la tercera vez que se divulgan fotografías de las lanzaderas de esos misiles, desde que fueron mostradas en un desfile en Beijing en septiembre de 2015.

Hegemonía difícil de restaurar
Los ataques de Trump contra el país socialista tienen que ver con su búsqueda de restaurar la hegemonía estadounidense a nivel mundial. De allí sus críticas a granel sobre los supuestos perjuicios que provoca la economía china, que habría destruido muchos empleos en USA y el mundo.
Vamos por parte, diría Jack el Destripador.
Sobre el impacto chino en el mundo, es al revés de lo que afirma el magnate. Desde que George W. Bush piloteó la crisis mundial de 2008 con el desplome del Lehmon Brothers, el crecimiento chino del orden del 7-8 por ciento anual ayudó a mitigar parte de la catástrofe.
En Asia-Pacífico, donde Trump abandonó el TPP, Beijing sería el gran auxilio con su Asociación Económica Integral Regional (RCEP, sigla en inglés) para la construcción de un Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (Alcap). Otra vez EE UU afecta y China colabora, sin hacer beneficencia sino con beneficios mutuos.

En el intercambio comercial de China y EE UU, de 500.000 millones de dólares anuales, hay una diferencia a favor del primero. ¿Es su culpa o de los déficit de la potencia en decadencia? Además los productos chinos más baratos permitieron ahorrar a los consumidores norteamericanos 295.170 millones de dólares en 2016, 2.400 dólares por cada hogar.

Con las inversiones estadounidenses en China se estima que el receptor generó 17 millones de empleos, pero también es cierto que EE UU, además de las ganancias de sus empresas con esa plusvalía, se benefició con 1.7 millón de puestos en su suelo. Además no fue poca la inversión china en Norteamérica: 45.600 millones de dólares el año pasado.

Detrás de una retórica demagógica, el magnate y su gabinete de CEOs de multinacionales y “Perros rabiosos” buscan atacar a un país socialista. Este puede tener numerosos defectos, pero cuenta con 1.360 millones de habitantes y un gobierno tan socialista como nacional. Y, que no lo olvide Trump, están en el Año del Gallo, que canta para el nuevo día pero tiene espolones.


ortizserg@gmail.com