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miércoles, 11 de noviembre de 2020

La guerra contra Artsaj en primera persona

Por Leandro Albani:

Los hombres defendiendo sus hogares. Con lo que tienen a mano, con tozudez, negándose a irse. Esta es, tal vez, la imagen que más le impactó a Leonardo Moumdjian, el periodista argentino de origen armenio que se encuentra cubriendo la guerra desatada hace más de un mes por Azerbaiyán y Turquía contra Artsaj (Nagorno Karabaj) y Armenia.

Moumdjian llegó al territorio caliente del Cáucaso Sur el pasado 11 de octubre para realizar la cobertura para el Diario Armenia. En ese medio se pueden ver sus informes, entrevistas y reportes de una guerra casi silenciada en América Latina, y en especial en Argentina. Desde que comenzaron los ataques azeríes, respaldados por las fuerzas militares y paramilitares turcas, la comunidad armenia del país encabeza, de forma permanente, masivas movilizaciones por la paz y para denunciar la invasión. En esas movilizaciones, que tienen epicentro en Buenos Aires, también se alerta sobre la posibilidad real de que se cometa un nuevo genocidio armenio, como el ocurrido a principios del siglo XX, y que le costó la vida a más de un millón y medio de hombres y mujeres.

Desde que se encuentra en medio de la guerra, Moumdjian estuvo dos veces en Artsaj, la pequeña república de apenas 150 mil habitantes que desde hace más de un mes es blanco de los bombardeos sistemáticos azeríes, principalmente con drones turcos e israelíes. “Me sorprende mucho la templanza que tienen los armenios”, cuenta el periodista a Sudestada. “Ver jóvenes en las trincheras, pibes que están haciendo la conscripción, de 18 o 19 años. Entrevisté a un hombre que estuvo en la guerra de 1991 a 1994, y todos sostienen que están defendiendo sus hogares. Saben que, si los turcos y azeríes pasan, van a arrasar con todo: con la familia, con la religión, con la cultura”.

Soportar la guerra

Las imágenes que llegan desde Artsaj son inquietantes: casas, iglesias, hospitales y escuelas destruidos por los ataques; hombres y mujeres que pasan largas horas refugiados en bunkers; y los soldados que se despliegan en las llanuras y las montañas, casi sin enfrentar a enemigos reales, porque el gran negocio de esta guerra son los flamantes “enjambres de drones”, una industria en la que Turquía apuesta para expandir sus dominios.

“Los armenios no están invadiendo, no tienen capacidad bélica para invadir, sino que tienen un ejército defensivo —relata Moumdjian—. Hasta en agencias de noticias internacionales a veces se dice que Armenia es la agresora, ¿pero ¿cómo va a atacar a Azerbaiyán y a Turquía, que entre los dos tienen 90 millones de personas? El PBI de Azerbiyán triplica al de Armenia”.

En sus recorridas por Artsaj, al corresponsal argentino —que en otras siete ocasiones estuvo en Armenia— se le grabaron sensaciones que ahora trasmite: “La gente tiene ese compromiso con sus familias y sus hogares. No se rinden, saben que tienen que defenderse. Tiene la moral alta, aunque saben que están muriendo miles de jóvenes. Pero entienden que a la guerra la tienen que soportar, es como una prueba más de esta Armenia que está entre Oriente y Occidente, que ha sido dominada por los persas, por los rusos, por los turcos, más atrás en el tiempo por los griegos y por los romanos. Están casi acostumbrados a tener que defenderse constantemente. El único lapso, de 70 años, en que hubo paz fue durante la Unión Soviética, pero cuando cayó empezaron a explotar la arrenofobia”.

A estas descripciones, el periodista agrega: “Es raro entender esto, pero están enteros. No sé si lo entienden como parte de su supervivencia, que cada tanto tienen que demostrar que esa tierra es suya contra este enemigo que los quiere eliminar. Para nosotros es raro esto de tratar de eliminar a alguien por su religión, por ser de otra nación, o por tener otra cultura. Esto está pasando hoy, en el año 2020. Y vemos que la ONU, la OTAN y otros organismos internacionales tardan y tardan, jugando el juego de Turquía. Esto creo que es lo peligroso”. Y advierte: “El genocidio es una herramienta política, más allá de que suene trágico; lo hemos sufrido en Argentina. Si a alguien se le ocurre que eliminar a una minoría, ya sea política, cultural o religiosa, es una herramienta para ejercer poder, ¿qué ejemplo estamos dando? Si esto no se castiga a nivel internacional, va a seguir pasando”.

A las armas

El 27 de septiembre pasado, Azerbaiyán anunció el lanzamiento de una operación militar a gran escala contra Artsaj. Unas semanas antes, ya se habían producido algunas escaramuzas en la frontera compartida. De forma inmediata, los gobiernos de Armenia y Artsaj alertaron que esas incursiones podían desembocar en una guerra abierta. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, no dejó pasar ni un minuto y lanzó más leña al fuego: anunció su apoyo total a la administración azerí en esta guerra impuesta. Además del armamento y de los militares que puso a disposición del gobierno del presidente Ilham Aliyev, el Estado turco comenzó a trasladar mercenarios desde el norte de Siria hacia el Cáucaso, que se sumaron a los combates junto a las tropas turcas.

El conflicto por Artsaj comenzó a principios del siglo XX, cuando la región quedó bajo control de la Unión Soviética, que entregó su administración a la República Socialista Soviética de Azerbaiyán en calidad de región autónoma en 1923. En 1988 surgió un movimiento independentista en Armenia y en Karabaj que comenzó a manifestarse a favor de la reunificación de ambas, pedido que fue rechazado por el gobierno soviético.

Tanto Armenia como Azerbaiyán y Artsaj declararon su independencia antes de la desintegración de la URSS, lo que desembocó en una guerra entre Artsaj, apoyada por Armenia, y Azerbaiyán, apoyada por Turquía. Durante esta conflagración, se produjeron los pogromos de Sumgait, Bakú y Kirovabad, una serie de matanzas y ataques contra la población armenia que vivía en Azerbaiyán, promovidos por las autoridades azeríes y ejecutado por civiles. En esa guerra, el actual gobierno de Azerbaiyán denunció que el ejército armenio produjo una masacre en el poblado de Khojaly, hecho por el que el gobierno de Ereván culpa al propio ejército de Azerbaiyán.

La guerra a gran escala duró hasta 1994, cuando Azerbaiyán se vio obligada a firmar un cese del fuego con Artsaj y Armenia. En ese momento, se acordó que el organismo encargado de mediar en el conflicto sería el Grupo de Minsk de la OSCE, copresidido por Estados Unidos, Rusia y Francia.

Desde la firma del cese del fuego, hubo violaciones a la tregua en la línea de contacto, con situaciones que llegaron a escalar en la Guerra de los Cuatro Días, de abril de 2016 o en el actual ataque de septiembre de 2020.

Ocupar y conquistar

Uno de los objetivos de la actual guerra es la ocupación de territorio en Artsaj y Armenia. Azerbaiyán, impulsado por Turquía, busca controlar la parte sur y, de esa manera, unir a través de Najicheván (territorio azerí fronterizo con Irán) ambos países. Sobre este punto, Moumdjian explica a Sudestada que las tropas de Azerbaiyán ya ocuparon “un 20 por ciento” de ese territorio en disputa, que es llano, a diferencia del norte montañoso. “Es una cuestión estratégica de guerra. Entiendo que ganaron el sur, pero los armenios se retiraron a las montañas, donde son más fuertes, porque históricamente saben cómo defenderse —detalla—. Los armenios están defendiendo su hogar, así que conocen todos los recovecos”.

Con respecto a las bajas, el corresponsal señala que dentro de Stepanakert, capital de Artsaj, no sabe si llegan a 100 los civiles armenios muertos: “Eso me da a entender que conocen su tierra, que saben cómo protegerse. En Artsaj, en cuanto entra un dron empiezan a sonar las alarmas y la gente sabe que se tiene que esconder. Tenés un protocolo, si estás en la calle tenés que fijarte dónde tirarte. Las puertas de las casas estén abiertas por si hay gente afuera y necesita esconderse en los propios bunkers de las personas”.

“El plan es unir Azerbaiyán y Turquía, en el marco de este plan neo-otomano —puntualiza Moumdjian—. Pero eso quiere decir que te vas a meter con un país reconocido internacionalmente, como es Armenia, que está en todos los organismos internacionales, que es respetado y que tiene un acuerdo con Rusia. Si esto pasa, Turquía estaría peleando directamente con Rusia y eso puede llevar a una escalada superior. Esto es un juego de ajedrez para ver quién se equivoca primero. Hubo ataques dentro de Armenia por parte de Azerbaiyán, pero Armenia todavía no pidió la ayuda de Rusia”.

Este conflicto bélico que en América Latina parece lejano y confuso, en realidad es una “guerra a gran escala, con cuestiones bélicas que no se habían visto en años en el mundo —asegura el periodista—. Estoy hablando de drones, y remarco que son de origen israelíes. Es increíble como ellos han sufrido una Shoah (Holocausto), y ahora son cómplices de la venta de armas cuando hay una guerra. Podes vender armas antes, porque es una forma de amedrentar, pero si vendes armamento cuando hay una guerra es porque son parte”.

Moumdajian también se refiere a las nuevas tecnologías puestas a disposición por Israel y Turquía: “El primer día de la batalla, el 27 de septiembre, sobrevolaron mil drones. Hay soldados que en esta guerra no vieron al enemigo”.

El futuro

Desde que comenzó la guerra, Rusia y Estados Unidos gestionaron tres altos el fuego, que fueron violados por Azerbaiyán. Al mismo tiempo, las reuniones diplomáticas en Moscú o Washington se multiplican. Aunque parece que la diplomacia volvió a activarse, los resultados todavía son pobres y preocupantes. Ankara y Bakú están decididos a avanzar, mientras en Armenia y Artsaj su fuerte más preciado parecen ser las montañas y sus fuerzas de defensa.

“Esta guerra puede durar un mes más, hasta que empiece el frío —analiza Moumdajian—. Aunque no lo creas, tiene que ver con el avance de las tropas de Azerbaiyán que, como no conocen el terreno, se van a quedar estancadas. Esta guerra la maneja Turquía, los drones turcos los manejan los turcos, y los drones israelíes los manejan los israelíes. Azerbaiyán les cedió el espacio aéreo. Los altos oficiales del ejército de Azerbiyán son turcos. Los azeríes no están convencidos de esto, entonces es una guerra de Turquía contra Armenia. Los turcos mandos 1.200 especialistas en alturas, de los cuales ya perdieron la mitad”.

“Esto puede llegar a durar, con escaramuzas, un mes o un mes y medio. Pero lastimosamente hay que decir que, si Erdogan está con ambición y con ganas de sangre, cuando empiece la primavera en esta región se volverá a reactivar. Erdogan quiere el neo-otomanismo, pero ¿quién lo va a frenar?”, reflexiona el periodista. Como última reflexión, Moumdajian cuenta que en Artsaj “las bombas te caen a cinco o seis kilómetros, y lo naturalizas, pero no es lógico que caigan misiles, que no duermas dos noches porque están cayendo misiles y tengas que ir a un bunker. Es una locura, entras en una normalidad que te propone la guerra que me parece trágica”.

leandroalbani@gmail.com

viernes, 2 de octubre de 2020

En el contexto internacional actual, confluyen elementos que asoman la gran crisis global, se obliga un economicismo.

 Por Carlos Ellis: 

 El mundo transita una crisis sistemática sin precedente en la historia de la humanidad que afecta todas sus dimensiones. El panorama actual internacional se perfila para el periodo post pandemia en la competencia por los recursos y bienes económicamente vitales para alimentar nuevamente la moderna sociedad industrial; este fenómeno se conoce como “economicismo: Doctrina que concede a los factores económicos prioridad sobre cualquier otra índole”. Esta apariencia obliga a los actores en su afán por posicionarse sobre el tablero mundial expresar el interés sobre espacios importantes ejerciendo alianzas, sanciones, bloqueos hasta llegar a  la disposición, despliegue y empleo de fuerzas militares. El COVID-19 acelera el proceso y la competitividad económica eclipsa a las rivalidades ideológicas nuevamente, la plutocracia toma espacios y abre la brecha entre capitalismo y cualquier otro modelo.

Se evidencia la gestación de una crisis económica que superará “La gran depresión de 1929”, su efecto político, económico y social fue tan devastador que configuró el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939; ahora pudiera no ser menor dicho efecto. Aquella inició por una competencia empresarial que excedió los mercados y produjo la caída del valor de los títulos de las empresas en la Bolsa de Valores en New York; hoy, es la misma caída, pero por un elemento exógeno al mercado de valores:

Una pandemia que paraliza el consumo y la rotación de capitales, pero a su vez acompañada de una guerra comercial entre las primeras economías del mundo y modelos económicos conceptuales que representan más del 42% del PIB mundial; obligando su negativo efecto no solo en las Bolsas de Valores en los Estados Unidos de Norteamérica, sino que también en la de Tokio, Hong Kong, Shanghái, Sao paulo y Londres entre otras principales; su efecto será exponencial al de 1929 por las distorsiones actuales en la cadena de producción y la conectividad avanzada de la actividad económica responsable de abastecer las necesidades de más de siete mil cuatrocientos millones (7.400.000.000) de habitantes en el mundo;  en 1929 la población rondaba los  2000 millones de habitantes y los vasos vinculantes a la dependencia  para el comercio entre países aún era precaria. 

Ahora. Para los acontecimientos y factores económicos que se desarrollan obliga la atención de lo siguiente: Cuando comenzó aquella crisis en Estados Unidos, Octubre de 1929, apenas 3 meses después y tomando en cuenta solo cinco años posterior a su inicio, el mundo experimentó más de 40 cambios de regímenes políticos; lo que pudiera ser más drástico para el periodo crítico por venir y en especial para los países no fabricantes de medios de producción,  menos competitivos y suplidores históricos de materia prima para el sistema económico mundial; ese espacio será la arena para el combate hibrido entre núcleos de poder.

Importante es interpretar como aquella crisis desde su inicio arrastro la estabilidad política y social de países en todos los continentes: Pudiéramos iniciar por el nuestro y señalar la dictadura que inicia en República Dominicana en 1930 y que  Costa Rica, Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua,  Argentina y Brasil en los siguientes años experimentaron “Golpes de Estado”; que inicia una guerra entre Colombia y Perú en 1932 por temas limítrofes, así como Bolivia y Paraguay por El Chaco por medianos reservorios de petróleo; en Chile la depresión económica pugnó la caída del gobierno de Carlos Ibáñez, inicia una dictadura en Uruguay y en Venezuela transitaba la dictadura de Gómez entregando toda concesión a las trasnacionales extranjeras para mantenerse en el poder.

En Europa por señalar los más importantes fue la caída de la Monarquía española en 1931 y ese mismo año se pierde la paridad oro y la libra esterlina, en 1932 inicia una dictadura en Portugal, en 1933 Hitler asume el poder en Alemania y se afianza el fascismo de Mussolini en Italia que invade a Etiopia y así en  África se establece  el neocolonialismo en la mayoría de los países  por parte de los ingleses y franceses, en el continente asiático Japón invade a Manchuria en territorio chino.

    En el 2021 los efectos de la pandemia para el orden económico afectará a la sociedad mundial obligando a que el ámbito político vaticine tensiones que lleven a conflictos de median y alta intensidad. Las nuevas tendencias para el ámbito económico, las criptomonedas como instrumentos de intercambio, el oro y los recursos estratégicos para el desarrollo de la tecnología G-5 así como el petróleo pugnan las perturbaciones en el sistema de naciones. 

Luego del decreto de la pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 13 de marzo:  Se recrudecen los conflictos en Libia que involucran a Francia, EE.UU,  Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Rusia, Turquía y Qatar; se pretende perpetuar las guerras y conflictos en el Medio Oriente: Irak, Siria, Afganistán y Yemen que al espectro político se añade el petróleo y el narcotráfico como elementos que permiten mayor fluidez de capitales; se enciende nuevamente el conflicto en el Cáucaso Sur entre Azerbaiyán y Armenia y por donde se extienden gasoductos que colocan los recursos fósiles del Mar Caspio a Europa, surgen alteraciones políticas en Líbano que ocupa un área privilegiada a orillas del Mar Mediterráneo obligando la renuncia de su Primer Ministro,  golpe de Estado en Mali por el control de zonas ricas en oro, diamante y petróleo; conflictos internos en Níger, Sudan del Sur y Nigeria que acumulan reservas de petróleo y uno miembro de la OPEP, así como a Etiopía, Eritrea y Somalia con ubicación geográficas para el tránsito de mercancías se les acreditan problemas étnicos a sus conflictos internos.

Las tensiones EE.UU – Irán – Corea del Norte aumentan y los países del Mar Meridional de China, Malasia, Filipinas, Indonesia, Singapur y Vietnam (ASEAN), arman nuevas estrategias para los mercados cuando patrullan en sus amistosas aguas fragatas militares norteamericanas en provocación a China a quien se les pretende declarar su Mar Meridional a la categoría de  internacionales para instalar bases militares; el  conflicto en Ucrania con efecto político en Bielorrusia genera tensiones en países exsoviéticos salpicando a  los del Mar Caspio Kazajistán, Turkmenistán y Uzbekistán por la influencia rusa;  la alianza de Emiratos Árabes Unidos con Israel y EE.UU rompe con criterios milenarios, el resurgimiento del conflicto entre India y Paquistán y el enfile de tropas chinas e indias en sus fronteras impulsado desde los EE.UU afecta a los BRICS (Brasil, India, China, Sur África),  y más importante la llegada de tropas norteamericanas a Colombia que junto a miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) estructuran planes para recuperar espacios de su interés ocupado por China y Rusia en  América Latina siendo el foco de inicio para el conflicto Venezuela.

     A los acontecimientos antes mencionados se les debe añadir la dependencia de actores no estatales y estructuras corporativas como los nuevos actores de peso en la geopolítica: hablamos de Google, Apple, Facebook y Amazon, poder acreditado para el 2021 por los más de 5.500 millones de usuarios de internet en el mundo lo cual nutren la “Big Data” para direccionar fines políticos, mercados y gobiernos así como la conectividad a la desinformación para la polarización social e inestabilidad política en cualquier país de interés.

El tema migratorio y los desplazados por conflictos ascienden a 170 millones en todo el mundo con poco margen de movilización por el tema de la pandemia que junto a la tasa de desocupación que supera los 400.000 millones en el mundo según la Organización Internacional del Trabajo dan fe de la venidera crisis.

En  vista de la desfavorable correlación de fuerzas entre el capitalismo y cualquier otro modelo que pretenda detener la crisis para el periodo económico post pandemia que se avecina, las acciones con motivo de las distorsiones del sistema pudieran ser: Un capitalismo controlado por el Estado y difundido en el entendimiento público para la aplicación de estrategias de acción colectivas que configuren la fabricación de medios de producción como mecanismo de mitigar la dependencia,  incentivar la competencias del Estado para el manejo de las deudas, el gasto,  la importación y fiscalización rigurosa del crédito; la aplicación de impuestos a la riqueza y reformas tributarias para captar recursos para desarrollar e incentivar las capacidades inmersas en la población para fabricar medios de producción, registrar productos en  la Oficina Mundial de Patentes y captar las divisas a través del intercambio de productos terminados y recursos con valor agregado impulsadas desde las zonas económicas especiales para mirar por decir un ejemplo a China e India con una demografía que supera los 2500 millones de consumidores donde mil millones aproximadamente se incorporan a la clase media aumentando dicho consumo.

La competencia y la subsistencia de cada actor esta en interpretar que somos parte se una sociedad internacional de mercados, de consumo y de productos que se torna más agresiva obligando el cambio de paradigma para nuestra América Latina en la fabricación de medios de producción; los poderes facticos buscaran adelantar la parálisis económica provocando una estampida política y social que cambiara la historia y afianzará nuevas tendencias políticas, sociales e ideológicas.

Analista Internacional

carlosellis1@gmail.com

sábado, 11 de julio de 2020

Europa satélite de los Estados Unidos



Por Jesús Sotillo Bolívar.
 No creo que a los entendidos en la materia les resulte extraño la reciente decisión de la Unión Europea al Sancionar a un grupo de venezolanos con funciones gubernamentales o ligados a la actividad parlamentaria en nuestro país, puesto que, si realizamos una ligera retrospectiva del panorama mundial, llegaríamos a la conclusión, que la denominada Unión Europea, juega un papel de Satélite de la política del gobierno de los Estados Unidos.


La Unión Europea, no es una entidad autónoma y muchas de sus decisiones que afectan el panorama internacional de alguna manera están condicionadas por lo que opina o por las instrucciones que emanan del Pentágono.

Hace cierto tiempo atrás la prensa internacional destapó una hoya, que se mantenía bien guardada: las informaciones reseñaban que, detenidos en Afganistán e Irak, eran trasladados a bases norteamericanas en Europa, donde no sólo los encarcelaban sino, que eran objeto de tortura.  Esta primicia, fue rápidamente ocultada de los portales internacionales de noticias y se mantuvo de bajo perfil, dada la gravedad del hecho y de los intereses que afectaba.

¿Pero qué hay de cierto en esta Dependencia de Europa a los Estados Unidos?
Veamos algunos datos de interés que poca cobertura tienen para la prensa internacional y que sólo portales especializados los publican para conocimiento de cualquier interesado en la materia.
En publicaciones del departamento de Defensa de los Estados Unidos, se puede apreciar algunos datos, por supuesto, los que permite el Pentágono publicar al respecto.

De las 5.579 bases militares que los Estados Unidos tienen en el mundo, incluyéndolos, aproximadamente 452 se encuentran en suelo europeo. Allí hay fuerzas de la Marina, de la Fuerza Aérea, y se encuentran también los ya conocidos y famosos “Contratistas”, mercenarios del gobierno úsense para ser utilizados en los conflictos internacionales que ellos fomentan y desean controlar.

Desde esas bases los Estados Unidos, prestan “colaboración” a las fuerzas militares de los países donde están asentadas, les dan preparación militar, maniobras conjuntas y todo tipo de operación que a ellos les convenga para fortalecer su dominio mundial.

En países como Alemania, Grecia, Italia, Portugal España, por nombrar algunos, están asentadas las bases militares susodichas. Si Ud. Es buen observador del panorama mundial se dará cuenta que cuando los Estados Unidos, toma decisiones bélicas u sancionatorias contra otros países, estos países, se presentan como primeros violines de la Orquesta Armamentista de Norte.

Así que el Norte, no es una quimera, como dice cierta canción, sino, que constituye un verdadero poder, que, a base del chantaje, las amenazas, las sanciones, las supuestas ayudas “humanitarias”, hasta la intervención militar, impone sus políticas y pretende mantener una hegemonía mundial a sangre y fuego.
Cada vez que un líder europeo declara o habla en público con relación a los Estados Unidos, mesura su lenguaje, casi que metafóricamente describe los hechos, como temiendo una respuesta agresiva o de advertencia de los Estados Unidos.

Fíjense, por ejemplo, la Canciller Ángela Merkel, en medio de un acto electoral, recientemente, hizo un llamamiento a los socios europeos para que tomen su destino en sus manos. Primera lectura, el destino de los países europeos no está en sus propias manos, está en el Norte.
Tras comprobar los últimos sucesos y las relaciones con los Estados Unidos con Europa dice: “Los tiempos en los que se podía confiar completamente en los otros han quedado atrás”. Para un buen lector ese “los otros”, no es otro, valga la redundancia que los Estados Unidos, pero ella lo asoma, pero no lo admite, allí está patente la sumisión.

Rápidamente, se oyeron las reacciones en el campo norteamericano. The New York Time, cita declaraciones de Ivo Daalde ex embajador de EEUU en la OTAN, que afirma: “Este parece ser el fin de una era en la que los Estados Unidos hacía de líder y Europa lo seguía”.

En estas declaraciones se resalta lo que sostengo, la sumisión de Europa a las Políticas de los Estados Unidos. Por ello no resulta extraño la conducta asumida por la Unión Europea, y de algunos de sus miembros en particular contra Venezuela, y otras naciones, porque sencillamente, ellos son satélites de esta política y bailan al son que los toque el gobierno de los Estados Unidos. “El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable”. Víctor Hugo
jesussotillo45@gmail.com

sábado, 13 de junio de 2020

Incendios y cortes de agua: las armas de guerra de Turquía



Por Leandro Albani:

El gobierno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan no escatima esfuerzos en su objetivo de destruir la revolución que los kurdos, juntos a otros pueblos, llevan adelante en el Kurdistán sirio (Rojava). Además de los bombardeos aéreos, el fuego de artillería y la invasión militar abierta al norte de Siria, el Estado turco incendia campos cultivados, y corta el suministro de agua a través de las represas que tiene diseminada en su territorio sobre el caudal del río Éufrates.


Los peligros que genera en Rojava esta política punitiva se acrecentaron con la pandemia de coronavirus, de la cual el territorio sirio no es ajeno. La Administración Autónoma del Norte y el Este de Siria (AANES), que impulsa el autogobierno en la región, solicitó en varias oportunidades ayuda urgente para combatir la Covid-19. Hasta ahora, casi nadie respondió a ese llamado. Al no ser reconocida internacionalmente (aunque controla y administra casi el 40 por ciento del territorio sirio), la AANES sufre un nuevo bloqueo, el embargo de facto que le aplica Turquía y el Gobierno Regional de Kurdistán (norte de Irak). La Organización Mundial de Salud (OMS) negó enviar ayuda a la AANES, por el cual todos los suministros deben pasar por el gobierno central de Damasco.

En marzo de 2018, Turquía invadió el cantón kurdo de Afrin. Luego de dos meses de bombardeos, lo ocupó con sus fuerzas militares y un variopinto grupo de mercenarios y yihadistas, muchos de ellos ex integrantes de Al Qaeda y el Estado Islámico. En octubre pasado, Ankara volvió a la carga y ocupó una franja de unos 200 kilómetros entre las ciudades de Tel Abyad y Serekaniye. En ambos casos, el gobierno turco envió armamento y funcionarios que gobiernan de facto con el apoyo de milicias islamistas. Con la ocupación, en ambas zonas los saqueos de casas e instituciones, el secuestro y asesinato de personas, y los atentados se convirtieron en moneda corriente.

Si todo esto no fuera poco, Turquía trata de ahogar a la población de Rojava con un método medieval: incendiar grandes zonas cultivadas en una zona en donde la agricultura es su principal fuente económica.  El jueves, la agencia de noticias ANHA divulgó un informe en el que afirma que en los últimos meses fueron incendiadas un alrededor de 40.500 hectáreas de trigo y cebada, y 154 hectáreas de olivos. La mayoría de los incendios fueron provocados en los asentamientos situados en la frontera de las zonas ocupadas por el Estado turco.

En declaraciones a ANHA, Selman Barûdo, co-presidenta del Comité de Economía y Agricultura de la AANES, denunció que hasta tres civiles murieron cuando trataban de extinguir el fuego y otros dos resultaron heridos. Según los datos del Comité de Economía y Agricultura de la AANES, el año pasado fueron incendiadas por las fuerzas ocupantes un total de 176.240 hectáreas de tierras cultivadas.

Al mismo tiempo, el gobierno turco utiliza los cortes de suministro de agua para presionar a la población de Rojava. Según la agencia de noticias ANF, el río Éufrates, que cruza el norte de Kurdistán, “está casi completamente bajo control turco debido a un sistema de represas”, por lo cual “Turquía puede modificar a su antojo el flujo de agua” hacia la región.

La afluencia del Éufrates en la actualidad se redujo hasta 150 metros cúbicos de agua por segundo. La agencia ANF recordó que en el acuerdo “firmado entre el gobierno sirio y Turquía en 1977, se determinó un mínimo de volumen de 500 metros cúbicos por segundo”. Desde el medio remarcaron que esta situación “no solo restringe la agricultura y el suministro de agua, sino que también crea serios problemas para la generación de electricidad, ya que las plantas de la región no pueden funcionar”.

Sobre el Éufrates existen tres represas en un radio de 600 kilómetros del territorio sirio, siendo el más grande el embalse Tişrîn, situado en la ciudad de Manbij. Del lado turco, hay seis represas, siendo el embalse Ataturk el segundo más grande de su clase en Medio Oriente, con la capacidad de almacenar aproximadamente unos 48 mil millones de metros cúbicos de agua.

Frente al panorama actual, Mihemed Tarbuş, director del embalse Tişrîn, advirtió que “reducir la cantidad de agua desde Turquía puede ser peligroso para las represas. Si continúa así, se volverá una amenaza en unos dos meses”.

Otra arma de guerra de Turquía para reforzar la ocupación de varias zonas de Rojava, es el cambio demográfico de la población originaria de la región. El lunes, la copresidenta de Consejo Democrático Sirio (MSD) Ilham Ahmed se refirió a este tema durante una reunión en el barrio autónomo de Sheikh Maqsoud, en la provincia de Alepo. La cotitular del MSD –uno de los principales órganos de autogobierno dentro de la AANES- recordó que “ciento de miles” de personas fueron desplazadas por la invasión turca. Ahmed recordó que el Estado turco intenta “completar su proyecto de asentamiento, que está cambiando la composición de la población en la región y destruyendo la identidad histórica de la zona”.

Sólo en Afrin, unas 250.000 personas fueron desplazadas de manera forzosa luego de la invasión de Turquía, la mayoría de las cuales se encuentran en campamentos de refugiados en la zona de Shehba, sobreviviendo de manera crítica pese a la asistencia de la AANES. La metodología de Turquía es expulsar a los pobladores y reemplazarlo por familias enteras de grupos yihadistas, incluido el Estado Islámico (ISIS).

Por ahora, y más allá de las denuncias realizadas por la AANES, ni a la Organizaciones de Naciones Unidas (ONU) ni a ninguna potencia mundial le interesa demasiado molestar a Erdogan y sus planes militares de destrucción y expansión.
leandroalbani@gmail.com


miércoles, 1 de abril de 2020

Venezuela crónica de una intervención anunciada.



Por  Tony López R:
Tal como había anunciado, a continuación, traslado los argumentos, por la cual opino que Venezuela, está as porta de una intervención, usando diversos métodos, de acciones terroristas y desestabilizadoras para crea un clima de caos e ingobernabilidad,  cuando el escenario sea el propicio y la coyuntura lo permita, es ahí en el momento que actuarán las fuerzas militares estadounidenses, siempre teniendo un soporte “legal” y supuestamente en el marco de la defensa de la democracia y contra el  flagelo del narcotráfico  y que según Trump y su gobierno procede de Venezuela y de su presidente Nicolás Maduro. 


En estos demenciales planes intervencionista se encuentra el presidente Trump, desoyendo el llamado de Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, quien ha pedido parar los conflictos armados y buscar la unidad de los países, en función de combatir y liquidar la terrible pandemia que azota hoy a nuestros pueblos, sin embargo, no debe descartarse que Trump, desoiga ese llamado, hay muchos elementos y antecedentes, que así lo evidencian.

A finales del año 2019 el gobierno de Donald Trump, prorrogó la acción ejecutiva de que Venezuela representa una amenaza inusual y extraordinaria para la Seguridad Nacional de los Estados Unidos, una acción ejecutiva que fue aprobada durante el gobierno de Barak Obama hace cinco años atrás y que no tiene el más mínimo sustento ni político ni material, ni humano. A quien se le ocurre pensar que Venezuela pueda amenazar la Seguridad Nacional de la potencia económica y militar más grande de nuestro planeta.

¿Porque la prórroga? Cuando todas las naciones, incluyendo Venezuela, están enfrascados en combatir la pandemia del Covid-19, y Estados Unidos se convierte en el epicentro de dicha enfermedad, el combate a dicha pandemia debiera ser el objetivo principal de la Casa Blanca para salvar a su pueblo, cuando prestigiosos inmunólogos y científicos estadounidenses, están alertando de que la pandemia podría provocar más de 200,000 fallecidos en su país si no se toman serias medidas en el sistema de salud.  Trump y su gobierno no deben aprovecharse de este escenario, no solo para un eventual ataque militar a la tierra de Bolívar, sino a bloquear y sancionar a los pueblos y gobiernos de Cuba, Irán, Siria Nicaragua, por el solo hecho de no subordinarse a sus políticas imperiales, injerencistas y genocidas.   

La prórroga ampara legalmente al presidente, para tomar la decisión de utilizar a las Fuerzas Militares e intervenir en cualquier país que considere una amenaza, sin necesidad de someterlo al Congreso y precisamente esta es, una evidencia de que el plan intervencionista está en marcha, si tomamos además en cuenta los elementos que más abajo expongo.

No creo que esta intervención sea similar a como lo hicieron en Panamá o en Irak.  No,  ellos se aprovecharan cuando el escenario sea creado por los grupos que dirigen Guaidó, Leopoldo López y que apoya María Corina Machado, realizando actos terroristas, atentados y acciones   desestabilizadoras,  trataran de comprar  jefes militares y gobernadores, la idea es crear un caos y dar una imagen de  ingobernabilidad, en ese teatro de operaciones, el gobierno de Estados Unidos, utilizando el territorio colombiano y a su  gobierno para ingresar sus fuerzas militares y las de sus aliados, todo debidamente respaldado por una petición de la OEA , el TIAR y el Grupo de Lima, restablecer la democracia y detener a Nicolas Maduro y a todos los que le han abierto un proceso por narcotráfico.  Los pasos que más abajo expongo se encaminan al plan intervencionista arriba detallado.

El pasado miércoles 11 de marzo, en una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado, el Almirante Craig Faller jefe del Comando Sur, informó que Estados Unidos incrementará su presencia militar en América Latina y aseguró que el objetivo es tranquilizar a sus aliados y enfrentar una serie de amenazas entre ellas el narcoterrorismo. Denunció que Rusia, China y Cuba, colaboran con el gobierno de Venezuela, las “democracias del mundo buscan una forma de proporcionarle al pueblo venezolano una economía libre y prospera.”

Previamente a estas declaraciones, hay que tomar en cuenta que desde el pasado 20 de enero, fuerzas militares estadounidense llegaron a las instalaciones del Centro Nacional de Entrenamiento, ubicados en Tolemaida, departamento de Cundinamarca, Colombia para participar en ejercicios conjuntos, confirmaron las Fuerza Militares colombianas a través de la red social Twitter. Estas fuerzas integradas por paracaidistas e integrantes de la Armada, desarrollaron ejercicios conjuntos en la frontera con Venezuela, estos ejercicios debieron ser por 15 días y se han prolongado y concluyeron el pasado 23 de marzo.

Como dato importante, deben tomar nota, que estos oficiales, clases y soldados estadounidenses, participantes con el ejército colombiano, pertenecen a la 82va División del Ejército de los Estados Unidos, que ha participado en numerosas acciones bélicas y de intervención como en Panamá, Granada y otros países y que está especializada en intervenciones rápidas.

Primera vez, que ejercicios militares de este tipo, se realizan a nivel bilateral y no regional, lo cual resulta sospechosa, porque es el gobierno colombiano del presidente Iván Duque, quien ha desarrollado una campaña guerrerista contra Venezuela y la descarada y abiertas acciones desestabilizadoras al interior de Venezuela, utilizando a sus aliados, las bandas   narcotraficantes de los Rastrojos, El clan del golfo, Las Águilas Negras, los Urabeños y otros.  Es un hecho palpable, la relación del autoproclamado mercenario Juan Guaidó, con la banda de los Rastrojos es más que comprobada.

Es innegable, el apoyo del gobierno colombiano a todas estas acciones, acaba de ponerse al descubierto   el arsenal de armas de guerra ocupado al narcoterrorista y desertor de las FANB, Cliver Alcalá Cordones, quien confesó que Juan Guaidó compró esas armas e iban a ser utilizadas en acciones terroristas, cuyo fin era dar un golpe de Estado y atentar contra el presidente Nicolás Maduro. El gobierno venezolano solicitó oficialmente la extradición de Alcalá Cordones a su par de Colombia y la respuesta del presidente Duque fue entregar a este ex militar terrorista, al gobierno de los Estados Unidos.

Era lógico que así reaccionara el presidente Duque, porque el propio Alcalá no solo denunció a Guaidó también dijo que sus cómplices en la compra de armas, eran asesores norteamericanos, pero se cuidó de no implicar a Duque, estas declaraciones las hizo a la Radio W de Colombia, entrevistado por Julio Sánchez Cristo. ¿Pero cómo justifica Duque la compra de armas y que él no fuera informado, por su amigo Guaidó? ¿Siendo que ambos se precian de tener una íntima amistad y plena identidad política en derrocar a Maduro? O acaso Guaidó traicionó a su amigo colombiano.

Esperemos que la Secretaria de Justicia y su Fiscal de EE. UU, que se precian de tener una política anti terrorista juzgue y castigue al narcoterrorista Alcalá y a los asesores norteamericanos, de lo contrario quedará al desnudo la complicidad de Estados Unidos en la ejecución de actos terroristas y de planes para cometer un magnicidio.  Por cierto, nada extraño, lo llevan para usarlo contra Maduro y exonerarlo de cargos. 

Este arsenal que comprendía 26 fusiles AR-15, con sus correspondientes silenciadores y miras, serían trasladadas de Ciénega, Barranquilla a Rio Hacha y Maicao y de allí ingresarlas por el Zulia. Es muy difícil justificar semejante   alijo de armas, sin la complicidad gubernamental. Aquí hay que preguntarse y ¿Dónde está el Fiscal de la Republica y la Corte Suprema de Justicia? Como semejante delito cometido en territorio colombiano, el principal autor material y sus cómplices, hayan sido trasladados a Estados Unidos y no se le juzgue en Colombia.  ¿Van a ser juzgados en Estado Unidos, si allí los delincuentes no cometieron el delito? Que burda farsa la de el gobierno colombiano, que vergüenza y perdida de prestigio para la justicia colombiana.

No, todo está debidamente pensado, a Alcala lo usaran, contra Maduro, como lo hicieron contra Noriega, cuando usaron y compraron al narcotraficante colombiano Carlos Leder, no de ñapa, la periodista de Semana Vicky Davila, impúdicamente  hoy 28  de marzo publicó un artículo, donde sin ninguna prueba y superficialmente afirma “La justicia de Estados Unidos dejó al descubierto una realidad escandalosa: Nicolás Maduro era socio de las Farc en el macabro negocio del narcotráfico durante el proceso de paz de La Habana. Es prácticamente imposible que el Gobierno Santos no lo supiera” Con esta afirmación Vicky implica al ex presidente Santos.

Y añade la periodista, la siguiente pregunta. ¿Lo uso para llegar a la paz con el grupo armado sin importar el costo de la influencia como facilitador de un narco en la mesa?  Muy grave la pregunta que está debidamente bien dirigida.  Obviamente el artículo lleva el absoluto sello político, no solo sin prueba alguna de acusar a Maduro, también pone en tela de juicio a Juan Manuel Santos, quien se ha convertido en un enemigo de Álvaro Uribe y del gobierno de Duque. Está claro que es un artículo uribista donde no pueden esconder su odio al proceso de paz, el cual como es evidente está totalmente hecho trizas, como lo había pronosticado Duque.

Pero es un artículo útil para el uribismo y obviamente no dudo, sea sugerido por la oficina de prensa de la embajada de Estados Unidos y la DEA en Bogotá, para trabajar en el pensamiento del lector colombiano y extranjero, que Maduro, Márquez y Santos, trabajaron un proceso de paz, favoreciendo el narcotráfico y formar esta matriz de opinión para respaldar las acciones de guerra que Colombia, pueda realizar, junto a Estados Unidos contra Venezuela.

Trump y sus aliados, incluidos los más comprometidos, como Colombia y Brasil, abran tomado en cuenta. que todos los planes después de la desaparición física del líder revolucionario Hugo Chávez Frías, para derrocar al gobierno del presidente Nicolas Maduro, han fracasado.  Han tenido en cuenta que están atentando contra un gobierno legítimamente elegido por el pueblo venezolano el 20 de mayo del 2018, reconocido por la ONU, y otras instancias multilaterales internacionales, tiene relaciones diplomáticas por más de 145 países, incluyendo, a 20 países latinoamericanos y caribeños.  Porque a decir verdad para vergüenza de los europeos, que la Unión Europea no reconozca al gobierno de Maduro y se haya unido a Trump, en esta demencial política, no solo es una vergüenza sino una payasada.

La matriz de opinión sembrada  por los medios hegemónicos occidentales contra Maduro es que sus dos mandatos han sido fraudulento y que se trata de una dictadura, mientras que  sectores de la oposición, especialmente de Primero Justicia y Voluntad Popular, dirigidos por Henríquez Capriles y Leopoldo López, acompañados  María Corina Machado,  desarrollaron números hechos vandálicos,  acciones terroristas, guarimbas, cacerolazos, asesinatos de jóvenes chavistas, incluso algunos rociados con gasolina y quemados vivos, más de 100 muertes provocaron esos hechos, por cierto sobre esto criminales actos opositores,  ni la OEA ni EE:UU se pronunciaron ni condenaron.  Pero tampoco oposición venezolana   tampoco pudo derrocar a Maduro en las urnas su nivel de fractura interna nunca le permitió

Con esas vandálicas acciones, lo que hicieron fue entre otras cosas dividir a la oposición y hoy una parte importante, de esa oposición, se opone a cualquier acción extranjera y mucho menos de carácter militar y hoy dialogan chavistas y este sector opositor para fortalecer la paz en el país.  Mientras que por otra parte las acciones vandálicas de Guiado y compañía, fue crear conciencia y fortalecer y lograr una unidad del pueblo venezolano al lado de su Partido Bolivariano de sus gloriosas Fuerzas Armadas Bolivarianas y de su presidente. Unidad que hoy es más fuerte que nunca, con una milicia del pueblo armada con 3 millones de milicianos.

Cabe preguntarse,  los señores Trump, Pompeo, el almirante Craig  Faller, Bolsonaro y  Duque,  estos dos último presidentes,  que se reunieron,  hace un mes atrás en la Casa Blanca con Trump y se comprometieron a dar apoyo militar a una intervención armada en Venezuela, han valorado que una intervención en este país provocaría un conflicto regional de incalculables proporciones,  nadie se come el cuento de que el presidente Maduro es el Jefe del  narcotrafico en alianza con el comandante Iván Márquez. 

Ellos habrán tomado nota del estado que tienen los pueblos contra sus gobiernos en Chile, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Honduras, Puerto Rico y Uruguay a pesar de que este último se inició hace un mes y ya está confrontando serios problemas con su pueblo. Han tomado en cuenta que países como México, Argentina, y los países del ALBA impugnarían, una aventura como la que plantea el señor Trump.  NI que decir de la solidaridad manifiesta de todos los pueblos de América Latina, Europa, y de los gobiernos y pueblos de Rusia, China, Viet Nam, Cuba.

El presidente Duque que se precia de ser muy demócrata y que posa de que tiene apoyo de su pueblo, podrá hacer lo que hizo el gobierno bolivariano y chavista y el presidente Maduro, de armar a 3 millones de venezolanos del pueblo, incluyendo a los miembros de los sindicatos y a los movimientos sociales chavistas que son miles. Podrá usted hacer lo mismo que Maduro de armar a su pueblo, no hablo de los paramilitares, lo que le hacen el trabajo sucio, eliminando a líderes sociales, sindicales y ex guerrilleros. Hablo del pueblo de obreros y campesinos.   

A este tema le dedicaré otros artículos, porque, no tengo dudas de que la intervención militar está decidida, cuando y como, su modalidad, no será ortodoxa, pero no diferente a como arriba explique, la legalidad la dará la OEA, por eso reeligieron al mercenario Luis Almagro, el alcance que tendrá, sin dudas es impredecible, pero ningún país del sur está hoy en condiciones de acompañar esta criminal política y Estados Unidos, podrá volver a vivir otro Viet Nam, pero mucho peor. Los pueblos de nuestra América al sur del rio bravo, no se quedarán cruzados de brazos., Y Colombia será uno de los países más afectados, no olvide que hoy tiene más de 7000 mil hombres armados del ELN, FARC-EP Segunda Marquetalia y FARC-EP (Manuel Marulanda).
(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Movilización estudiantil, una mezcla de agendas



Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La movilización estudiantil vuelve a ocupar lugar central en la agenda social del país y se reactiva con los levantamientos en Chile, Ecuador, España. Aunque parezca espontanea, no lo es, 2011 y 2018 marcaron el camino de una creciente toma de conciencia, individual y colectiva, sobre el sentido y significado del derecho a la educación y sobre la misión de las universidades creadas para formar seres humanos libres y autónomos, responsables con la sociedad de su tiempo, que aparece convulsa, indiferente, angustiada, con creciente agresión, falta de respeto, inmoralidad de funcionarios y políticos corruptos, con desinformación, manipulación de pasiones, engaño y violencias que regresan.




La universidad pública, a pesar del asedio y deficiencias, ha cumplido un papel social determinante en la formación de la inteligencia, pero también en la construcción de ciudadanía y sentido de nación, que la provee de capacidad ética y política para ocuparse de su propia agenda, pero también ser actora en la defensa de la agenda social. Ha participado de luchas contra la dictadura, la moral exacerbada, el fascismo, la explotación y la opresión y sus campus han sido lugar esencial para que su profesorado de altas calidades en la ciencia y los jóvenes de enormes capacidades, circulen saberes universales y sienten las bases teóricas y prácticas de los cambios que ha vivido el país. La mayoría de profesores y estudiantes provienen del mismo sector social de víctimas, excluidos y mayorías en condiciones de precariedad económica a consecuencia de las desigualdades y del déficit democrático. En el país de 286 instituciones de educación superior, 81 son universidades y de estas solamente 32 son universidades públicas, todas regidas por la constitución laica, plural y diversa.

Sin universidades públicas el país hace tiempo sería un campo de horror y de barbarie sin memoria y es incontrovertible que la mayor parte de la producción científica y cultural del último siglo, se ha producido con presupuesto público y sus artífices son sus jóvenes y profesores. Razón de más impedir que se las quiera tratar como islas o aislarlas, con estigmas y desinformación. Necesitan del respeto, protección y acompañamiento de la sociedad y del estado para fortalecer su capacidad científica y cultural y la sociedad está llamada a entender que históricamente ellas educan en y para ser libres, comprometidos con el presente y forjadores de salidas y esperanzas de un pronto futuro de bienestar.

Por ser una síntesis de la sociedad, agrupan fácilmente múltiples demandas sociales, que la convierten en promotora del desarrollo, pero además en vocera y actora social protagónica de los temas prioritarios de la agenda nacional, que mezclados con los de su propia agenda, en la coyuntura, en la que la percepción generalizada es que el país va mal, la guerra regresa y el odio se recrudece, terminarán por configurar un mapa complejo y diverso, que parece apuntar hacia un levantamiento popular contra el patriarcalismo, el capitalismo, el paramilitarismo, la militarización y por la defensa del estado de derecho(s), que contienen políticamente inconformismo contra el partido en el poder, por incumplimiento al acuerdo de paz, barreras a JEP, comisión de la verdad, curules a víctimas, centro de memoria, abusos policiales y socialmente desesperanza por imposición de modelos ineficaces y fracasados de extracción de recursos, tributos, salud, jubilación y empleo. La agenda propia de la movilización universitaria se centra en el reconocimiento y respeto por la autonomía que es derecho fundamental, la democracia participativa que es un principio central y la financiación total con recursos de la nación, que es base del sistema público, como ocurre con los demás organismos públicos (ministerios, fuerzas militares, otros) exentos de recurrir a la autofinanciación.

 La universidad pública tiene el imperativo de reconducir su nueva visión, crear condiciones para realizar la paz y los derechos en colectivo, lo que exige de sus estamentos responsabilidades y compromisos para mantenerse abiertas y en ejecución de sus tareas científicas y culturales, afianzar la verdad como valor y principio de dialogo entre estamentos y, afianzar el rechazo unánime a toda opción material o simbólica de violencia, que propicie chantaje, amenaza, manipulación, producción o escenificación del horror o reproducción de tácticas de guerra. Lo contario repercutirá negativamente con la puesta en riesgo de su legitimidad como referente ético de la agenda social, en cuanto ninguna violencia es útil ni bienvenida para defender a la universidad pública, y aparte el costo político lamentable será la pérdida del afecto y solidaridad ganada en la sociedad con las movilizaciones de 2011 y 2018.

La mezcla de agendas, propia y social, no es ajena al hacer de la universidad y no resulta claro entonces ¿cómo y quién puede llamar a parar la movilización (que no es parálisis, ni bloqueo, ni inmovilidad académica) cuando los jóvenes con su voz y rebeldía cubren el silencio de los intelectuales, impiden el olvido de la tragedia humana de los ocho millones de víctimas y desplazados (que ya no cuentan en las cifras oficiales) y hacen visible el sistemático genocidio de indígenas, líderes sociales y excombatientes y señalan la reactivación paramilitar?

A manera de colofón, es preciso reafirmar que la universidad no incuba violencia, ninguna asignatura, ni currículo enseña cultos, ni doctrinas de guerra, ni hace apología al horror. Los juegos de guerra no son una herramienta válida ni reconocible para defender la universidad pública, ni le aportan para hacerla protagónica de la agenda de lucha social, en tanto la fuerza nunca será mejor que la imaginación, ni el miedo podrá superar la creatividad humana expuesta con su protesta civil.

P.D. De Alfredo Molano, el país crítico, le agradecerá por siempre su disciplina de columnista honesto, que dijo la verdad cada semana, aunque sabía que podía costarle la vida. Siempre comprendió, vivió y defendió la Universidad Pública, con su pluma y con la verdad.

mrestrepo33@hotmail.com

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Movilización estudiantil, una mezcla de agendas



Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La movilización estudiantil vuelve a ocupar lugar central en la agenda social del país y se reactiva con los levantamientos en Chile, Ecuador, España. Aunque parezca espontanea, no lo es, 2011 y 2018 marcaron el camino de una creciente toma de conciencia, individual y colectiva, sobre el sentido y significado del derecho a la educación y sobre la misión de las universidades creadas para formar seres humanos libres y autónomos, responsables con la sociedad de su tiempo, que aparece convulsa, indiferente, angustiada, con creciente agresión, falta de respeto, inmoralidad de funcionarios y políticos corruptos, con desinformación, manipulación de pasiones, engaño y violencias que regresan.



La universidad pública, a pesar del asedio y deficiencias, ha cumplido un papel social determinante en la formación de la inteligencia, pero también en la construcción de ciudadanía y sentido de nación, que la provee de capacidad ética y política para ocuparse de su propia agenda, pero también ser actora en la defensa de la agenda social. Ha participado de luchas contra la dictadura, la moral exacerbada, el fascismo, la explotación y la opresión y sus campus han sido lugar esencial para que su profesorado de altas calidades en la ciencia y los jóvenes de enormes capacidades, circulen saberes universales y sienten las bases teóricas y prácticas de los cambios que ha vivido el país.

La mayoría de profesores y estudiantes provienen del mismo sector social de víctimas, excluidos y mayorías en condiciones de precariedad económica a consecuencia de las desigualdades y del déficit democrático. En el país de 286 instituciones de educación superior, 81 son universidades y de estas solamente 32 son universidades públicas, todas regidas por la constitución laica, plural y diversa.

Sin universidades públicas el país hace tiempo sería un campo de horror y de barbarie sin memoria y es incontrovertible que la mayor parte de la producción científica y cultural del último siglo, se ha producido con presupuesto público y sus artífices son sus jóvenes y profesores. Razón de más impedir que se las quiera tratar como islas o aislarlas, con estigmas y desinformación. Necesitan del respeto, protección y acompañamiento de la sociedad y del estado para fortalecer su capacidad científica y cultural y la sociedad está llamada a entender que históricamente ellas educan en y para ser libres, comprometidos con el presente y forjadores de salidas y esperanzas de un pronto futuro de bienestar.

Por ser una síntesis de la sociedad, agrupan fácilmente múltiples demandas sociales, que la convierten en promotora del desarrollo, pero además en vocera y actora social protagónica de los temas prioritarios de la agenda nacional, que mezclados con los de su propia agenda, en la coyuntura, en la que la percepción generalizada es que el país va mal, la guerra regresa y el odio se recrudece, terminarán por configurar un mapa complejo y diverso, que parece apuntar hacia un levantamiento popular contra el patriarcalismo, el capitalismo, el paramilitarismo, la militarización y por la defensa del estado de derecho(s), que contienen políticamente inconformismo contra el partido en el poder, por incumplimiento al acuerdo de paz, barreras a JEP, comisión de la verdad, curules a víctimas, centro de memoria, abusos policiales y socialmente desesperanza por imposición de modelos ineficaces y fracasados de extracción de recursos, tributos, salud, jubilación y empleo. La agenda propia de la movilización universitaria se centra en el reconocimiento y respeto por la autonomía que es derecho fundamental, la democracia participativa que es un principio central y la financiación total con recursos de la nación, que es base del sistema público, como ocurre con los demás organismos públicos (ministerios, fuerzas militares, otros) exentos de recurrir a la autofinanciación.

La universidad pública tiene el imperativo de reconducir su nueva visión, crear condiciones para realizar la paz y los derechos en colectivo, lo que exige de sus estamentos responsabilidades y compromisos para mantenerse abiertas y en ejecución de sus tareas científicas y culturales, afianzar la verdad como valor y principio de dialogo entre estamentos y, afianzar el rechazo unánime a toda opción material o simbólica de violencia, que propicie chantaje, amenaza, manipulación, producción o escenificación del horror o reproducción de tácticas de guerra. Lo contario repercutirá negativamente con la puesta en riesgo de su legitimidad como referente ético de la agenda social, en cuanto ninguna violencia es útil ni bienvenida para defender a la universidad pública, y aparte el costo político lamentable será la pérdida del afecto y solidaridad ganada en la sociedad con las movilizaciones de 2011 y 2018.

La mezcla de agendas, propia y social, no es ajena al hacer de la universidad y no resulta claro entonces ¿cómo y quién puede llamar a parar la movilización (que no es parálisis, ni bloqueo, ni inmovilidad académica) cuando los jóvenes con su voz y rebeldía cubren el silencio de los intelectuales, impiden el olvido de la tragedia humana de los ocho millones de víctimas y desplazados (que ya no cuentan en las cifras oficiales) y hacen visible el sistemático genocidio de indígenas, líderes sociales y excombatientes y señalan la reactivación paramilitar?

A manera de colofón, es preciso reafirmar que la universidad no incuba violencia, ninguna asignatura, ni currículo enseña cultos, ni doctrinas de guerra, ni hace apología al horror. Los juegos de guerra no son una herramienta válida ni reconocible para defender la universidad pública, ni le aportan para hacerla protagónica de la agenda de lucha social, en tanto la fuerza nunca será mejor que la imaginación, ni el miedo podrá superar la creatividad humana expuesta con su protesta civil.

P.D. De Alfredo Molano, el país crítico, le agradecerá por siempre su disciplina de columnista honesto, que dijo la verdad cada semana, aunque sabía que podía costarle la vida. Siempre comprendió, vivió y defendió la Universidad Pública, con su pluma y con la verdad.

mrestrepo33@hotmail.com

sábado, 31 de agosto de 2019

Venezuela la resistencia de un pueblo heroico.



Por: Tony López R.:
Algunos analistas al servicio del imperio y a la oposición venezolana, vinculados al pensamiento de la derecha fascista, encaramada hoy en el poder en algunos países de nuestra América, señalan que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) es “un órgano desconocido por gran parte de la comunidad internacional y sobre todo latinoamericana, empezando por Estados Unidos”, “y pretende adelantar las elecciones de la Asamblea Nacional en desacato, que demuestra una lectura del “madurismo”, al creer que la oposición está en una mala posición y añade tal vez confundiendo el liderazgo opositor de Guaido, etc, con la oposición al gobierno, algo muy diferente”.


El primer y mal intencionado “error” de este analista, es afirmar que “la ANC es un órgano desconocido” la realidad es que gran parte de la comunidad internacional la reconocen. De los 193 países que forman parte de las Naciones Unidas, solo 53 gobiernos no reconocen específicamente a Maduro como legitimo presidente de Venezuela, pero no se pronuncian sobre la ANC y no todos reconocen a Juan Guaidó. Por tanto, la ANC tiene todo el reconocimiento internacional.

Es muy importante señalar, que, en estas acciones contra Venezuela, hay muchas contradicciones y divisiones dentro de los enemigos de la Revolución Bolivariana. La Unión Europea, no apoya los planes de intervención armada de Estados Unidos, y en el Grupo de Lima, solo Colombia, Chile y Brasil apoyan esa aventura, pero en el caso brasileño, las FF. AA han dicho rotundamente que no están de acuerdo con una acción militar contra sus vecinos, mientras que las Fuerzas Militares colombianas no solo tienen reserva, también están divididas internamente y complicadas con la situación interna y el cuestionamiento a integrantes de algunos de los miembros del Alto Mando.

Lo contradictorio de estos 53 gobiernos que no reconocen a Maduro como presidente, entra en conflicto, al mantener relaciones diplomáticas con Venezuela, a excepción de Estados Unidos, muchos de ellos tienen a sus embajadores y cónsules en Caracas e interactúan con el gobierno bolivariano presidido por Nicolás Maduro, entonces como explicar semejante desproposito.

Tal irracionalidad se explica porque una buena parte de los países latinoamericanos, aceptaron la orden de Trump, de desconocer a Maduro como presidente de Venezuela, forzados y chantajeados política y económicamente, como lo hicieron hace 58 años atrás con Cuba, para expulsarla de la OEA, por cierto, decisión que en última instancia los cubanos agradecemos, porque formar parte de ese engendro del mal al servicio de Estados Unidos, no va con los principios de nuestro pueblo y gobierno.

Todo no es más que una acción política y mediática, porque en el orden formal y practico no hay ruptura de relaciones y por tanto de hecho y de derecho esos países dependen de esas relaciones con el país andino-caribeño, en el orden diplomático y en diversos campos, consulares, jurídicos, fronterizos, marítimos, aéreos, militares, ambientales, entre otros. Por tanto, el no reconocimiento a Maduro, se trata de una gran bufonada.

La opinión pública debe saber que, de los 193 países miembros de las Naciones Unidas, 120 de ellos, miembros de los No Alineados, no solo reconocen a Nicolas Maduro como el legítimo presidente de Venezuela, sino que han condenado públicamente la acción del mandatario estadounidense Donald Trump y la gravedad que significa para la práctica democrática en nuestra América, su grosera e inaceptable injerencia en los asuntos internos del país andino-caribeño.

Por tanto, podemos afirmar que todo esto es un gran show, o un “sainete español” armado desde enero del presente año por el magnate y multimillonario presidente Donald Trump quien tal vez como heredero del emperador romano Julio César “Caligula”, nombro presidente a un diputado de la Asamblea Nacional en desacato (o sea en la ilegalidad) el elegido, lo fue Juan Guaidó, como “presidente interino” de Venezuela y este señor se ha creído el cuento.

Quienes deben preocuparse por este “Sainete criollo”, deben ser los gobiernos latinoamericanos que le hacen el juego a Trump, porque son los más susceptibles a ser víctima de igual conducta de Washington, si le resulta de interés al inquilino de la Casa Blanca,  no deben olvidar que detrás de todo esta “pataleta democrática” lo que realmente está bien claro y definido es el apetito voraz del imperio por apoderarse de las grandes riquezas minero energética de Venezuela.

Tratar de desconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, es violar lo establecido en la Constitución Bolivariana, pues cuando se produjo el fallo del Tribunal Supremo de Justicia, de declarar en desacato a la Asamblea Nacional, por graves violaciones a la Carta Magna, lo establecido legalmente, era convocar a elecciones para elegir a una Asamblea Nacional Constituyente, (ANC) que remplazara a la Asamblea Nacional en desacato y eso fue lo que se hizo en Julio del 2017.  Esas elecciones, con cerca de 10 millones de votos, aprobó y eligió la Asamblea y a sus delegados con plenos poderes constitucionales.

Desde un principio y cuando se produjo el fallo del Poder Judicial venezolano declarando en desacato a la Asamblea Nacional (AN) la oposición política venezolana encabezada por los partidos Voluntad Popular, Primero Justicia, Adecos y COPEI, y otros pequeños partidos, llamaron a la abstención y a desconocer a la ANC, ante la humillante derrota, acudieron a la violencia y los sabotajes, incluyendo las sangrientas guarimbas   del 2017.

Dicha violencia fue promovida y apoyadas desde las embajadas de Estados Unidos en Caracas y Bogotá y respaldado por algunos aliados europeos, especialmente de España y Alemania, y latinoamericanas, principalmente de Colombia y Chile, ejecutadas por mercenarios, delincuentes comunes y paramilitares colombianos, orientados y dirigidos por Leopoldo López, Henrique Capriles, María Corina Machado y Julio Borges, entre otros.

Pero toda esta trágica-comedia que lamentablemente ha costado numerosas vidas,  inventada por Estados Unidos contra el  legítimo gobierno de Venezuela, y sustentada por una gigantesca operación mediática mundial orientada por la CIA y la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos,  dirigida por John Bolton, y sus principales operadores  políticos,  Elliot Abrams, el ultraderechista senador Marcos Rubio y el Secretario de la OEA Luis Almagro, cuyos objetivos y planes era buscar  el aislamiento  internacional del gobierno venezolano y la división interna del chavismo, especialmente dentro de las Fuerzas Armadas bolivariana, para derrocar al gobierno de Maduro,  objetivos y planes  que no solo no han logrado, sino que han fracasado estrepitosamente.

Los intentos de magnicidio utilizando drones, comprados en EE. UU y llegados de Colombia a Venezuela y donde fueron entrenados los operadores de dichos artefactos, uno de ellos, apoyado con documentación falsa, por la embajada chilena en Caracas, para luego del fracaso escapara hacia Colombia.
La provocación del ingreso de “ayuda humanitaria” desde Cúcuta, Colombia, con el increíble montaje de un Show artístico de famosos conjuntos vergonzosamente latinos, radicados en Miami y la inexplicable presencia de los Presidentes de Colombia, Chile,  Paraguay y el Secretario de la OEA, Luis Almagro y que el diario New York Times, demostró que fue, una gravísima provocación, ejecutada desde territorio colombiano, con el apoyo de la policía y los paramilitares de ese país, que costo la vida a varios venezolanos, incluyendo un oficial de la Guardia Nacional.

Solo la ponderación y serenidad del gobierno bolivariano, evito un desenlace de mayor envergadura, al no responder militarmente a esa acción, ya que le asistía el derecho a la legitima defensa. Hay que reafirmar que esta provocación fue montada por orientaciones de Leopoldo López y convocada por el siervo Guaidó, y organizada y financiada por el gobierno de Donald Trump.
Esta es una acción de Guerra que puede ser llevada por Venezuela, a la Corte Penal Internacional contra el gobierno y el presidente de Colombia, los de Chile y Paraguay por complicidad, así como contra el propio Secretario General de la OEA.

La mayoría de los anteriores secretarios de la OEA, cumplieron las ordenes de Washington, pero ninguno ha jugado un papel tan provocador e injerencista, como el señor Luis Almagro. Quien por cierto hace todas estas componendas y piruetas humillantes porque aspira a reelegirse.   
Por último y con gran preocupación debe conocerse que, en el día de ayer 28 de agosto, el señor Michael R Pompeo, Secretario de Estado, anunció la decisión de abrir en la embajada estadounidense en Bogotá, Colombia, una oficina externa para atender los temas de Venezuela, oficina que estará a cargo de señor James Story con el rango de Encargado de Negocio, establecida con el apoyo bipartidista del Congreso liderado por el ultraderechista senador Marcos Rubio.

Según Pompeo esta oficina continuará trabajando por la restauración de la democracia y el orden constitucional y para la seguridad y bienestar del pueblo venezolano y agradece el apoyo del gobierno de Colombia, el cual es una muestra más de su firme compromiso con la democracia y la paz en la región.
Una decisión inusual, totalmente violentando el Derecho Internacional, pues se trata de una oficina, en territorio colombiano, que ni le interesa la democracia, ni el orden constitucional, ni el bienestar del pueblo venezolano, es todo lo contrario, esta dirigida para desde Bogotá, subvertir el orden constitucional y promover las acciones violentas y criminales contra el pueblo venezolano. Está creada como un gran centro de conspiración y reclutamiento de mercenarios y paramilitares, como hicieron de la ciudad de Miami contra la Revolución Cubana.  

Despreciable papel el del gobierno de Uribe-Duque que se subordinan a Estados Unidos para hacer la guerra contra un país vecino y hermano y lo hace cómplice de cualquier aventura de Estados Unidos contra Venezuela, y encontraran la resistencia de un pueblo heroico.

El pueblo colombiano debe tomar nota de este hecho y levantarse frente a tanta indignidad del gobierno del Centro Democrático, que actúa como una colonia de Estados Unidos. La decisión de no tener esta oficina en territorio estadounidense es sospechosa, ellos saben que actúan ilícitamente y no quieren en tiempo electoral asumirlo y ensucian al complaciente y ruin gobierno de Uribe-Duque.  Qué vergüenza Colombia.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

viernes, 31 de agosto de 2018

Desgraciado de mí: que lo que presiento, ocurre. Veo moros en la costa…


Por José Sant Roz:
Predije la traición de Luis Miquilena y quedé por ello estigmatizado como anti-chavista. Predije el especioso salto de talanquera de Baduel y del ex gobernador de Mérida Florencio Porras, y camaradas muy cercanos dijeron que yo estaba loco. Anuncié también que Chávez sería asesinado.Y entre muchos otras predicciones alerté sobre un gran atentado contra el presidente Maduro ante las anunciadas medidas económicas para el 20 de agosto de este año, que fatalmente se cumplió.


Sí, uno tiene un buen detector, cuando suena es para alarmarse, para prepararse, ¡carajo! Aturdidos aquellos que van por el mundo sin presentir nada pero cuando los coge la pelona quedan como pajaritos en grama…Están programando simultáneamente un gran apagón en Venezuela para que quedemos sin comunicación posible, desconectados, desorientados, en medio de un limbo aterrador…

Queridos hermanos de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, preparémonos para una respuesta fulminante al gran movimiento que están preparando las mafias de los gobiernos brasileños y colombianos, ya listos para lanzar una ofensiva relámpago por la frontera. Por lo cual, entonces nosotros debemos responder con todas nuestras baterías y con todo nuestro poder soberano para que nos respeten para siempre. Las primeras horas son claves en una acción de esta naturaleza: moral bien alta, y decididos a defender nuestra soberanía cueste lo que cueste.

El dictador Temer, con la excusa de una invasión a Venezuela pretende suspender la elecciones en Brasil, e Iván Duque con ese mismo pretexto solicitar una multimillonaria ayuda económica (para su bolsillo) “con el fin de paliar los efectos colaterales que ocasionen a sus conciudadanos los efectos de los combates”. La Voz de América especifica que “Autoridades de Colombia, Ecuador y Perú solicitaron el apoyo de organismos internacionales para mejorar los servicios públicos por la llegada de venezolanos a esos países sudamericanos”, todas unas ratas suplicando por plata a los gringos. Típico de estos coños de madre arrastrados…

Llega a la presidencia de Colombia el cachaco Iván Duque, un engreído imbécil que como su tutor (Álvaro Uribe) nada sabe de política sino de coca y marihuana. Viajó Duque a una reunión con los senadores republicanos ligados a los Halcones y dijo que le aconsejaran qué hacer con el “Caso Venezuela”, porque él estaba para servirle a la patria de George Washington.

En EE UU se le encargó a Duque trabajar conjuntamente con las fuerzas militares de Brasil, para realizar un ataque desde la frontera, y que fuese Álvaro Uribe el que montase el Falso-Positivo. Y El Falso-Positivo es muy fácil: “el terrible drama de la migración venezolana que está poniendo en peligro la estabilidad de la región. Que el problema de la migración en muchos países ha sido un pretexto genial para acabar con cualquier Estado que se oponga a los intereses superiores de Occidente (entiéndase, EE UU y la Unión Europea)”.

La reunión en Washington de emisarios políticos y militares de Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, consideraron imperiosa una acción militar ante las medidas económicas del Presidente Maduro, que con la reconversión, evidentemente constituirían una bofetada violenta y humillante para todos los que han apostado por la destrucción del chavismo desde 2013.

Jamás se había visto en la historia, que cuando el imperio gringo y la emputecida Europa predicen males terribles para una nación que no sigue sus mandatos, ésta haya podido superar victoriosa y formalmente la hecatombe a la que se le somete. Venezuela va evidentemente en vías de una sólida y grandiosa recuperación económica lo que podría significar el estallido en las propias narices de lo que anuncian su muerte, de todas las inmensas mentiras que durante casi dos décadas han estado anunciando los poderosos medios de comunicación del mundo. Cómo quedaría la SIP. Cómo quedarían “El País”, “El Mundo”, “ABC”, “El Nuevo Herald”, “The New York Times”, “The Washington Post”. Trump quedaría como un pavoroso payaso; el Grupo de Lima arruinado y sus mandatarios junto con sus gobiernos todos en grave situación de descrédito político; Almagro ostentaría la representación evidente del monigote más descarado del planeta. La oposición venezolana entraría en una fase de renovación total.

“El tiempo se nos acaba para una acción internacional con varios países amigos… Maduro debe quedar fuera del juego este mismo mes de septiembre. Ya no hay más espera y esta es la última decisión que se toma al respecto, y entonces cada cual a jugar el rol que le corresponde, y nosotros desde el poder en Washington a protegerles y a movernos por todos los medios para hacer viable, digerible y aceptable la acción en el mundo…”, dijo desesperado, con mucho sudor frío, Marco Rubio en la reunión.
El mes de septiembre se muestra crucial, y no debemos dejar de lado ningún evento que ocurra fuera de lo común, como cosa de poca monta. Ojo avizor,…

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