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miércoles, 19 de febrero de 2020

Dinámica humana del proceso de transformación social y político


Por Mariano Sierra:
Nada de extraño encierra la reflexión si sabemos que cuando nos referimos a la transformación, nos estamos refiriendo al mundo de las leyes universales, al mundo del equilibrio que proporciona esas leyes sabias de la gran naturaleza que han dado origen de Vida que por medio de ellas buscásemos una razón para ser felices. La sociedad consume y es consumida por los dominantes sociales que impiden ser felices a través de múltiples ficciones fabricadas por la gran industria política y social y por los creadores de mitos y creencias, que inducen a acciones de no obedecer el derecho y al mal gobierno,

Al observar la naturaleza, el orbe, el cosmos, todo ese gran universo de vida es un gran cuadrante y complejo armonizador de leyes.  Y las leyes son armonía y equilibrio, orden, regulación, justicia. El hombre como parte de ese gran universo no se puede apartar ante una dimensión equilibrada para que pueda desarrollarse, para que pueda trascender con base a un principio transformador igualitario.


El proceso cosmos-social que nos aviene está transformando la conciencia humana. Las circunstancias actuales presentan un mundo social pasivo, sin potencial de cambio, mas no en lo tecnológico. Pero aun así nos compete reaccionar al tenor de la entropía que nos asiste dinamizando todos los campos del entorno humano. Conviene que la sociedad en evolución se informe del nuevo acontecer. Solo avanzan cosmológicamente quienes miran el nuevo horizonte humanista y la nueva filosofía de vida donde se alzan las categorías de los sintientes que nos están dando sentido del valor del amor y los sentimientos.

El hombre no puede quedarse en los caducos argumentos dogmáticos ya sociales, ya políticos, ya económicos o ya espirituales. El hombre actual debe dejar fluir el nuevo cosmos evolutivo para una nueva conciencia donde impere la justicia social, donde impere la dignidad, la verdad, la libertad y el trabajo. La dinámica de la transformación implica gestión interior que fije actos de servir al otro, que implique que lo que hagamos lo ejecutemos con compromiso, con respeto, con felicidad, con entrega y sentido de pertenencia, con respetar las diferencias buscando eliminar las desigualdades-

 Las ciencias avanzan gracias a esa cosmología universal y gracias a la cosmología humana, esa red de energía vital y cósmica. Por lo tanto, toda existencia funciona y debe funcionar armónicamente de manera consistente, lógica, racional, sin violencia, salvo cuando el hombre sale a desarticular esa armonía por razones de su perversidad, de su arrogancia, de su poder y su soberbia científica y de avaricia-

La cosmología es la fuente de la vida integral del hombre que fecunda a la filosofía de la vida, que es liberación interior y exterior, que anuncia un S.O.S. de vida social. Ella, la cosmología hunde sus raíces en el curso de la vida y la evolución histórica de la humanidad. Por la acción transformadora, el hombre busca darle sentido a su vida. A contrario sensu se embarcaría en un caos social al tenor el ejercicio diario de su acontecer que está lleno de bifurcaciones, entropías sociales y confusos dogmas.

Toda existencia es creación evolutiva de una arquitectura sabía que está por encima de todo y el hombre lo que hace es transformar, conservar, trascender con base a esas leyes que rigen la cosmología de su ser... Todo lo armónico llega al interior del hombre porque está dotado para ello. Filosofía, política, ciencia, religión, pensamiento, valores, virtudes, principios, amor, fe, inteligencia, libertad entran en equilibrio para conformar esa dinámica humana, esa condición humana que impulsa todo propósito democrático y creyente, por medio de una unidad del pueblo en asociaciones, movimientos sociales y otros entes

Desafortunadamente el hombre ha puesto en enfrentamiento las leyes generando conflictos, divisiones y contradicciones.  Las leyes lo único que pretenden es armonizar, equilibrar vida y naturaleza. Las leyes no pueden ser enemigas entre sí, pero el poder desarticulado del hombre está creando un monstruo legislativo que lo está destruyendo.  El hombre se mide en la medida que equilibra sus acciones, en la medida que aprende a mantener ese equilibrio, en la media que es un rebelde coherente, radical justo y social.

Cuando vivimos en equilibrio todo llega a nuestro corazón.  No hay espacios para el prejuicio. En una persona que equilibra sus emociones encapsula en ella la transparencia, la coherencia. Cuando nos enfrentamos a los hechos de la vida si no estamos ordenados no producimos buenos resultados. Vivimos actuando con egoísmo, con actitudes de amargura e ínfulas de grandeza sin comprender en que la fundamos, violándose los derechos humanos, atentando contra el desempleo, la pobreza y el orden.

El poder que no es armonía, embriaga, desequilibra, enturbia, acosa por el afán de tener más y más, de no saber compartir lo que poseemos, de no saber armonizar con los otros lo que adquirimos. El poder debe ser propio para los equilibrados, para los del espíritu del amor, para los que aman desinteresadamente, pues el poder es para servir, no para engañar, no para dividir e imponer, no para la inmoralidad política.

Los grandes desastres contemporáneos tienen su explicación en la entropía y los desórdenes afines a la gestión pública, La cosmología social no admite gobernanzas cerradas donde el gobernado se enceguece ante las realidades. Una filosofía social define la rebeldía, asume la resistencia contra el mal endémico del estado para dar rienda suelta a la revolución molecular portadora del espíritu liberador y el pensar libre-

Sabiamente el pensador Bertan Russell decía que “Todo lo que necesita el hombre es que no se envenene tanto con el poder “. El núcleo de la crisis es producto de las limitaciones que nos rige y de la deficiente manera de interpretación y practica de las leyes, como del poder. El proceso cosmológico permite conocer las diversas contradicciones que se anteponen a los intereses comunitarios por parte de tan diversas y voraces potencias, porque a no dudarlo un estado contradictorio nos asiste para llevar a cabo la voluntad del voto y con él, gran desastre humano de la decadencia de la administración pública.

. Cuando se abusa de la naturaleza, cuando el hombre se extrema sin control en el manejo de las leyes sociales, éstas reaccionan, con su comportamiento propio, porque está siendo aniquilada, maltratada, manipulada, oprimida. Si hay ausencia de modelos democráticos, dejemos que los muertos entierren a los suyos y vayamos por nuevos pensamientos libres hacia la transformación, aniquilando lo inservible, pero haciendo útil lo inútil para empezar de nuevo con nuevas luces, sin la sombra perversa de lo que destruye al país, pues el enemigo esta al interior de la gobernanza, que solo entiende ser acabado por vías radicales pues se ha incrustado cual parasito aferrado a todas las instituciones sociales para sus propósitos. 

La sociedad y el gobierno cuando se desproporciona en sus posturas, responsabilidades y procesos de desarrollo social genera crisis, desconcierto y enfrentamientos. Ser equilibrados es armonizar razón y corazón, dureza y suavidad, humildad con perdón. La entropía social es consecuencia de actos paranoicos bien estructurados por gobernantes y   políticos que con su poder arrogante impiden desarrollo creando ambientes intoxicados por la atrofia dominante, por el desarrollo de un capitalismo desigual.

El equilibrio es responsabilidad para evitar errores, ofensas y enfrentamientos y todo acto extremo que impida sensatez, ecuanimidad y justicia. Un proceso equilibrado ve el amor en toda dimensión, valora lo que se hace, da sentido al trabajo, fortalece los lazos familiares, políticos y sociales-El equilibrio se refleja en ecuaciones logarítmicas profundas y en reflexiones con base a esquemas de administración como el DOFA. Usando este mecanismo podemos realizar análisis de los actos pues nos permite ver cuáles son nuestras debilidades para fortalecerlas, cuales nuestras oportunidades para ponerlas al servicio comunitario, cuales las falencias para mejorar y cuales nuestras amenazas para contrarrestarlas.  Ejecutar este diagnóstico con sinceridad vamos en la ruta de un excelente balance personal, político y social y dinámica de cambio, haciendo de la vida el mejor estado de ciudadanía social y laboral-

Ir en procura de un nuevo ser y un nuevo régimen será posible en la medida que exista coherencia entre lo que se predica y se hace para que el deseo de trascender se convierta en el deseo de servir, de compartir, de dar apoyo con los recursos de una moral social que hoy se ha perdido en los agujeros negros de la conciencia nefasta en los atropellos laborales, tributarios, de libertad de expresión y de protesta.

Vivir cosmológicamente es ser auténticos, es estar despojados del maquillaje que cubre las distintas facetas con las que nos presentamos ante el mundo que no nos deja ver esas fantasías vanas que están impidiendo valorar lo bello de la vida como el hogar, la amistad, la naturaleza, la verdad, el trabajo honesto que da sentido y calidad de vida. El hombre se reconoce en su vida ante lo colectivo-
La cosmología hoy nos presenta múltiples apreciaciones de vida. Unos de esos procesos cosmológicos es la presencia del Jesús de la historia. No como un religioso, sino como un hombre en la historia que nos invita a entender el sentido de la vida- Jesús cosmológico hace un llamado a transformar la vida dentro del proceso social para amar y servir, para socializar la paz, para comprender al que sufre, para asistirlo.

Explorar la naturaleza es de la filosofía practica que nos lleva a conocer nuestro hábitat. No podemos permitir que el miedo y la violencia nos impulse a través de partidos e ideologías perversas. El hombre debe ser cuidadoso ante la libertad pues este valor es manipulable. La cosmología está siendo penetrada con gran furor a fin de corroer la libertad humana. Mitos diversos asumen verdades, creando ficciones para desviar la realidad, para crear fantasías de felicidad, mágicos gobiernos y plataformas tentadoras-
Estas reflexiones buscan abrir debates para repensar el orden actual agobiado por la globalización y los credos populistas, fundamentalistas neoliberales y por las categorías de ficciones democráticas contaminadas por un contrato social leonino, un contrato desigual que la resistencia y la rebeldía comunitaria enfrenta con persistencia, ante una gobernanza que no ofrece alternativas.

La unidad comunitaria es prioridad........ Dividid y reinaras no puede ser una plataforma como hoy se nos quiere mostrar al tenor de que disque somos un país de regiones, Un estado debe manejar al país como un todo, jamás por regiones, los diálogos son universales con los afectados. Esperemos que estos nuevos aires refresquen el sentido social y no mueran en conciencias emotivas, porque si algo necesita el mundo es solidaridad firme que no se deje enredar con propuestas amañadas, como los impulsos mágicos de proyectos de emprendimiento pues esas son las tácticas de la opresión.

Creamos en la fuerza y el espíritu de los jóvenes que, con su alegría, su capacidad y praxis permiten que los nuevos rumbos estén trazados con el sentido de un futuro democrático. Este proceder de juventud genera confianza y delirio de cambio. Porque que confianza podemos tener en un estado ciego, orgulloso, falto de criterio de gobierno, si ante el macabro asesinato de 18 niños donde crecían esperanzas, se ha tornado en el olvido y sin visos de gestión de justicia. Solo asoma una impunidad patética, alrededor de otros episodios macabros, donde todo apunta a que el problema del país es la catástrofe institucional donde cada estamento procede con violación y corrupción e impunidad de sus actos,

Venimos de devenir en devenir luchando con espíritu rebelde. Todo régimen nefasto tiene un fin y un fin con fin. Lo dice la voz de una comunidad que anima ardiente sus impulsos claros hacia una nueva nación, así los ilegales amos del poder quieran detenernos con sus balas asesinas de ejércitos sin moral y de estatutos propios de seguridad de un estado que se quiere aferrar por medio de una dictadura feroz.
En el proceso de transformación humana se consolidan acciones sociales que están enmarcadas en políticas para la gente, que no es otra cosa que el compromiso y la gestión del hombre con la sociedad siempre buscando caminos de interés común. La política es la acción que involucra al hombre para servir al pueblo, ´por el pueblo y con el pueblo, a fin de romper el sistema existente de corrupción e impunidad.

El hombre transcurre en un dialogo permanente consigo mismo y con todo su entorno. Este conversatorio nos conduce a asumir críticas en medio de un pensar libre que doblegue la insensatez humana. El diálogo es un no callarse, es una denuncia en medio de los procesos que desaten toda adversidad a fin de movernos como oposición responsable para hallar en consenso, el bien común con acuerdos sociales.

La dinámica transformadora propia del hombre es un imperativo social. Corregir las injusticas es el mayor gesto de ser justo. La fe es el gran espíritu que apoya las causas justas. Así, entendemos como una sociedad se libera de la mala administración pública, del abuso del poder, del estado fallido. Y esta liberación y abolición del orden que atropella al pueblo se lleva anarquizando mediante la resistencia, la rebeldía Basado en principios. La transformación la hacemos todos, desde lo más pequeño a lo más grande de la modernidad, con el conocimiento en toda su complejidad, en toda su realidad.

Toda transformación que impetra acciones para suprimir gobiernos e instituciones públicas contradictorias y llenas de ficciones no podrá causar más desorden, no causará desorganizaciones, pues aparecerá lo que está oculto. Así se empezaría a generar la nueva gobernanza. Pero también depende de la comunidad en un mundo que proclama radicales acciones, Los cambios hunden sus raíces en los evangelios que nos proporcionó nuevos tiempos, nuevos signos, un adviento de justicia y servicio, que desmorono las déspotas políticas y las confusas prácticas religiosas para establecer un nuevo orden. Un acuerdo nacional

La transformación se identifica con las condiciones de vida. No hay razones para decir que no nos podemos organizar en un nuevo régimen. Destruir lo social, lo político y las espiritualidades dañinas se hace enfrentándolo con estrategias de resistencia sin violencia., inspirados en una enseñanza tal, que formados y formadores sean una conciencia productiva, Cualquier filosofía moral encuadra y conduce a abolir toda organización fallida, estando al frente una sociedad civil resistente, rebelde y con propiedad legal para conseguir el bien común que se le viene negando.

Alguien dijo que en un sistema vacío no podemos alcanzar justicia social, ante un gobierno disfrazado se niega todo derecho, se ahonda el humanismo ante la desaparición de tantos compatriotas. La dinámica es el espacio rebelde que deja entrever el régimen. El dolor de patria nos destroza por dentro, cuando las instancias de los poderes no obvian los abscesos y se vuelven inmunes ante la falaz podredumbre de los mandatos que impiden un orden justo. Pero pueden más los retos y los paros de libertad radicalista.

Para concatenar estos pensamientos que mejor que recordar a Dante cuando  nos dice en su obra la Divina Comedia “ Dios es el amor que mueve el sol y las demás estrellas, lo que significa que las estrellas, los planetas, el universo  entero no están gobernados por una fuerza ciega sino por el amor, ellos no obedecen solo a las dinámicas de la materia y por lo tanto no hay que divinizar los elementos cósmicos, sino por el contrario, en todo y por encima de todo está una voluntad personal, el espíritu del arquitecto creador señalándose de otra parte… que los seres humanos no son esclavos de los elementos del cosmos, sino que son libres responsables, es decir, son capaces de relacionarse con la libertad creadora del creador, creador que está en el origen de todo y lo gobierna todo….
marsblawyer@gmail.com

sábado, 23 de noviembre de 2019

Sin ética revolucionaria ninguna revolucionaria florece



Por Homar Garcés:

Comúnmente, se define a la ética como la rama de la filosofía que estudia los contenidos de la moral. Bajo esta orientación, bien se puede compartir lo concluido por el Colectivo Gramsci, Pensamiento y Acción, respecto a que ésta “nace del impulso creador interno, que proviene de la formación moral del sujeto que decide regir su vida por principios, actuar correctamente, basado en un código de valores que se resume en la honestidad. La ética nace de la moral -que es interna- y se realiza en las relaciones del sujeto con su mundo circundante, en el que lo interno coincide con lo general y lo abstracto”. Configura, por tanto, un proceso de retroalimentación que va de lo particular (o individual) a lo general (o colectivo) y viceversa, por lo que tratar de limitarlo o de impedirlo en atención a la preservación de los paradigmas existentes hará de ésta una cuestión accesoria, solo convenientemente citada cuando las circunstancias exijan algún tipo de control y/o censura social.



Aplicada al ámbito político (y muy especialmente a lo que debiera representar y accionar una revolución que se imponga como meta estratégica la transformación integral del modelo civilizatorio en que comienza a desarrollarse), la ética tendría que manifestarse -aunque no se quiera- a favor del bien colectivo, haciendo caso omiso del interés personal y de la solidaridad partidista que suele emerger, por ejemplo, cuando se conocen delitos de corrupción, aun el más difuso de todos. Pero ello no se obtendrá simplemente con el cumplimiento de las leyes vigentes. Ni con una postura retórica. Hará falta ocuparse en la construcción sincronizada de conciencias y de amplios espacios de solidaridad y de compromiso social, lo que hará imprescindible activar mecanismos colectivos suficientemente democráticos, de manera que ésta se haga algo natural y permanente; en especial cuando se trate de satisfacer las justas reivindicaciones de los marginados, oprimidos y explotados.

Como quiera que se vea, sin ética ninguna revolución florecerá. Al plantearse la necesidad de cimentarla, no cabe suponer que la misma contenga los mismos paradigmas de intolerancia del modelo de sociedad a transformar, repitiendo, de alguna forma, algunas experiencias del pasado. La comprensión de tal necesidad debe incluir el hecho de vivir en un tipo de civilización que le concede una excesiva importancia a las riquezas y al estatus social, cuestión que, muchas veces, marca el comportamiento de no pocas personas; haciendo difícil, por ende, concretar los cambios revolucionarios enunciados. Citando a John Holloway, “vivimos en una sociedad antagónica y estos antagonismos nos atraviesan a nosotros. Nos declaramos anticapitalistas, pero tenemos la cabeza llena de ideas generadas por el capitalismo. Nos declaramos precapitalistas, pero en la práctica cotidiana luchamos de mil maneras contra la agresión del dinero y por hacer las cosas de otra forma. Nuestra existencia es una existencia contradictoria y en la lucha contra el capitalismo tenemos que reconocer y manejar estas contradicciones, no buscar una pureza revolucionaria que no puede existir. La búsqueda de la pureza nos lleva muy fácilmente a descalificar a todos los que no comparten nuestra perspectiva precisa. El reto revolucionario es más bien promover la confluencia de las rebeldías que existen dentro de todos nosotros”.

No se puede, ni se debe, por consiguiente, desconocer la influencia o el papel preponderante que la ética y la moral cumplen en lo que debiera ser una verdadera revolución. Basarla única o casi exclusivamente en logros de inclusión social, cultural, política y económica no será suficiente si las estructuras que los impedían se mantienen intactos, ya que -al no profundizarse, ni consolidarse, basados en una nueva ideología y conciencia social- podrían anularse a través del tiempo. La revolución sería, en ese caso, una pretensión fantasiosa y no la utopía de lo posible.

 mandingarebelde@gmail.com

miércoles, 31 de julio de 2019

Venezuela: A 236 años del nacimiento de Simón Bolívar



Por Tony López R.:
Hoy 24 de julio, el pueblo de Venezuela y los hijos de nuestra América Latina y Caribeña, celebramos el 236 aniversario del nacimiento del Libertador, un día como hoy de 1783 vino a está bendita e irredenta tierra venezolana Simón Bolívar y Palacio. El impetuoso adolescente Simón, nacido en el seno de una familia rica, procedente de Viscaya, España y asentada en Venezuela desde el siglo XVIII, fue educado en sus primeros años, por Inés Manceba de Miyares y la negra esclava Hipólita, que consentía todos los gustos del niño, ambas idolatradas por el luego Libertador de nuestra América.


Fue Simón Rodríguez, su mentor más importante, ilustrado venezolano, quien junto a Andrés Bello entre otros prestigiosos educadores y bajo el pensamiento político y filosófico de Juan Jacobo Rousseau, contribuyeron a formar sus ideas libertarias, que vinieron primero de las lecturas de El Emilio obra literaria de Rousseau y la influencia que tuvo en él, la histórica Revolución Francesa.

Todos estos antecedentes forjaron en el pensamiento y en el alma de Simón Bolívar, su amor por Venezuela, pero también por las tierras americanas colonizadas por España, las que consideraba que la única forma de mantener la independencia y soberanía era sobre la base de la integración, para enfrentar los apetitos colonizadores de los Estados Unidos y su Doctrina Monroe de 1823.

Declarado por la BBC de Londres como el hombre más importante del siglo XIX Simón Bolívar en sus 47 años de vida, combatió en 472 batallas, de ellas solo fue derrotado en 6 de ellas. Participó en 79 grandes batallas y tuvo el riesgo de morir en 25 de ellas, libero 6 naciones y navegó 123 mil km. Fue Jefe de Estado de cinco naciones, cabalgó con la antorcha de la libertad una distancia lineal de 6,500 km. Sus ideas de libertad fueron escritas en 92 proclamas y 2,632 cartas, muchas de ellas dictadas en forma simultaneas y distintos idiomas. El ejercito que comando nunca conquisto solo libero pueblos y naciones.

Su lucha contra el coloniaje español, primero por la independencia y luego por la integración, plasmado en sus mensajes, pero muy bien diseñados en la carta de Jamaica y luego en los objetivos que perseguía en el Congreso Anfictiónico de Panamá, traicionado por Francisco de Paula Santander, provocó las ambiciones, divisiones y conspiraciones contra el Libertador.

Todas esas tormentas en contra de la integración bolivariana, trajeron la balcanización de nuestra América hispana, los traidores de ayer como Rivadavia, Páez, Flórez, Torre Tagle y Santander, continúan hoy encarnados en los Macri, Bolsonaro, Viscarra, Uribe Vélez, Piñera y Lenin Moreno, los que han entregado su independencia, soberanía y riquezas al enemigo más cruel y feroz, tal como Martí lo calificaba, el “norte revuelto y brutal que nos desprecia”.

Frente a ese imperio estadounidense es al que hoy se enfrenta la Venezuela bolivariana y los pueblos de nuestra América Latina y caribeña. Los gobiernos de Venezuela Cuba y Nicaragua, han sido señalado por la administración Trump, como los que deben ser borrados del hemisferio occidental, porque han abrazado el socialismo y resultan un peligro para la “democracia representativa” a la que aspira el magnate-presidente Donald Trump, para que reine en la región la “Doctrina Monroe”, o sea “América para los americanos”.

Difícil e imposible lograr ese objetivo que se ha propuesto Washington, no solo en estos tres países, cuyos gobiernos y pueblos han cerrado fila frente a las más abyectas conspiraciones, fracasados golpes de Estado, sanciones, bloqueos económicos, financieros, robos e ilegales confiscaciones bancarias a las finanzas venezolanas,  guerra mediática,  acciones violentas y criminales ordenada y dirigidas por Estados Unidos y ejecutadas por miembros de las organización opositoras y terroristas especialmente  Voluntad Popular y Primero Justicia,  entre otras.   Apoyadas por gobiernos aliados de Washington, muy comprometidos en la violencia en Venezuela como el de Colombia, Chile, Paraguay y el Secretario General de la OEA y el Grupo de Lima.
Las  guarimbas en Venezuela son un ejemplo donde la oposición y sus encapuchados  llegaron a quemar vivos a dos jóvenes chavistas, hecho que por cierto la Alta Comisionada de DD.HH Michelle Bachelet, omite en su informe sobre Venezuela, mamotreto totalmente manipulado y políticamente parcializado y en coincidencia con la  matriz mediática propagada por el gobierno de Trump  y calla tamaña acción fascista, lo que la convierte en cómplice y la inhabilita para representar a la ONU como su más importante funcionaria de los Derechos Humanos.

Solo la sólida unidad cívico militar y el mayoritario apoyo del pueblo bolivariano, inspirados en el pensamiento y ejemplo del Libertador y del eterno comandante Hugo Chávez Fría, se ha podido enfrentar y derrotar todas las acciones que, contra su país, ha desarrollado el gobierno de los Estados Unidos, incluyendo la amenaza militar.

Actualmente un sector de la oposición venezolana, aceptó la propuesta del gobierno del presidente Nicolás Maduro, de dialogar y buscar una solución pacífica, a la crisis que artificialmente ha creado  Estado Unidos,  y con el apoyo y  facilitación del Gobierno del Reino de Noruega y el beneplácito de las autoridades del caribeño gobierno de Barbados, se avanza para lograr un acuerdo y evitar un cruenta y brutal guerra, que atizan los lideres de extrema derecha republicana como Mike Pence, John Bolton, Mike Pompeo y Marcos Rubio, a los que se han unidos,  otros actores que con acciones injerencistas y desestabilizadoras, como las realizadas por el Secretario General de la OEA  Luis Almagro, un firme opositor al diálogo y defensor a ultranza de la intervención militar ”humanitaria”, el Grupúsculo de Lima, y la vocera de la Unión Europea.

En este escenario el Secretario de Estado Mike Pompeo, emprendió un viaje el pasado miércoles 17 y hasta el domingo 21 de julio por Argentina, Ecuador, El Salvador y México.  En los dos primeros países del sur, su objetivo era afianzar la política anti venezolana de su país, pero también buscar apoyo en algunos temas que son de interés para Estados Unidos, recibido con bombos y platillos por el sumiso y subalterno  Mauricio Macri, esté acepto continuar en su política contra el gobierno de Nicolás Maduro y Pompeo lo recompenso con la siguiente afirmación: “Argentina se destaca como un socio confiable en nuestros  esfuerzos compartidos para restaurar  la democracia en Venezuela”.

A Ecuador llegó, pero lo bochornoso y humillante en esta visita, es que fue de solo cuatro horas de estancia las que le bastaron a Mike Pompeo, para que   Lenin Moreno, violando el artículo 5 de la Constitución Nacional del 2008 que establece que: “Ecuador es territorio de paz. No permitirá el establecimiento de bases militares extrajeras, ni instalaciones extranjeras con propósitos militares”… Haya entregado a Estados Unidos el territorio de la Isla Galápago, (Patrimonio de la Humanidad) para establecer una base aérea, cuyo objetivo estratégico, no es solo contra Venezuela, sino forma parte de la Iniciativa Regional Andina (antiguo Plan Colombia) con fines de dominación y amenaza a los países de Suramérica, sean o no aliados. También la posibilidad de reabrir la base de Manta y otra en Guayaquil.  Obviamente, también reafirmar su posición en contra de Venezuela, posición que ya el traidor mandatario había asumido.

El Salvador y México tuvo como punto fuerte el tema de los emigrantes, un polémico y controversial asunto que tiene que ver con la política racista, xenófoba del actual gobierno estadounidense y que cobra mucha importancia en las actuales y fuertes contradicciones en política interna en Estados Unidos, con vistas a las elecciones del 2020, sobre todo al interior del partido republicano cuyo candidato Donald Trump, es el principal mentor de dicha política.

Las presiones de la administración Trump, han sido tan groseras y poco amistosas que le ha traído no pocas diferencias con México y gobiernos de Centroamérica, ahora con la amenaza a Guatemala de subirle los aranceles a sus productos, sino ataja el éxodo migratorio de su país y de sus vecinos.

Hoy mas que nunca tiene plena vigencia la afirmación que hiciera nuestro apóstol José Martí, en la carta inconclusa a su amigo mexicano Manuel Mercado, y que parafraseando y ajustándolo a la época actual diría: “Todo cuando hacemos es impedir a tiempo con la independencia y soberanía de nuestros países y pueblos de  América, que Estados Unido se extiendan  con esa fuerza más, sobre nuestros tierras” .

Hoy precisamente en la querida isla de Puerto Rico, a la que se refería Martí en su carta a Mercado, el pueblo libra una batalla pidiendo la renuncia del corrupto gobernador Ricardo Rosello, esa fortísima lucha hoy, por la renuncia, puede convertirse como lo soñó Martí en continuar luchando y lograr la independencia, el pueblo portorriqueño ha despertado y sabe que, como colonia, nunca podrá dirigir su destino. El menosprecio del imperio hacia Puerto Rico, quedó demostrado cuando los desastres naturales sembraron de muerte y desolación a la bella isla y el gobierno de Estados Unidos, nada le importó y abandonó como metrópolis sus obligaciones, hacia ese sufrido, noble y laborioso pueblo borinqueño.

Periodista, politólogo y analista internacional.

jorgarcia726@gmail.com

sábado, 23 de febrero de 2019

Escenarios de guerra para Venezuela



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
 La invasión a Venezuela ya tiene fecha: 23 de febrero de 2019. Si no se llama así, ¿de qué manera se puede denominar la entrada por la fuerza a un país en contra de la voluntad de su gobierno, de sus fuerzas armadas y de la aplastante mayoría del pueblo?, sobre todo cuando las operaciones en terreno las dirige el Almirante Craig Faller Jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y cuando quien funge como comandante en jefe es el presidente del país militarmente más poderoso del mundo, teniendo como lugartenientes a dos personajes con dudosos pasados democráticos: el primero, Sebastián Piñera, presidente de un país cuyo gobierno tiene su principal base de apoyo en un partido pinochetista  e Iván Duque, elegido con el apoyo del partido del paramilitarismo, los falsos positivos, la represión y la muerte en los últimos años en Colombia.


Si el plan de Estados Unidos se concreta (escribo este artículo hoy viernes 22 de febrero), mañana se iniciará una guerra en la región que como todos los conflictos bélicos se sabe cuando comienzan, pero no cuando terminan, pero de lo que si se tiene seguridad es de que al final dejan un reguero de cadáveres que poco importan a Estados Unidos, porque en tiempos recientes no son sus hijos los que van a al combate.

Así, también, los promotores de la guerra contra Venezuela, deben saber que una intervención armada en el país, estaría legitimando la lucha armada en todo el continente si los latinoamericanos se hacen eco del pensamiento bolivariano que sentenció que “La patria es la América”. La región se transformaría en un gigantesco campo de batalla en la que las bases y el personal militar de Estados Unidos se convertirían en objetivo bélico para las fuerzas libertarias. Imagino que eso lo saben Piñera y Duque.

En lo que a Venezuela respecta, en virtud del artículo 337 de la Constitución, el presidente de la República podrá decretar un estado de excepción, restringiendo temporalmente las garantías consagradas en la Constitución “salvo las referidas a los derechos a la vida, prohibición de incomunicación o tortura, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles”. Esto lo deben saber los señores de la oposición, que ya no podrán solicitar una intervención militar extranjera con la libertad que hasta ahora lo han hecho. Debe quedar claro que Venezuela no es Colombia y que la Constitución se respetará incluso en caso de guerra.

Además, en virtud de lo que establece la Carta Magna en su artículo 326: “La seguridad de la Nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil”, lo cual significa que el pueblo organizado y armado en milicias asumirá responsabilidades en el mantenimiento del orden interno y en la defensa de la Patria. Todos esperamos que el pueblo y sus organizaciones actúen en el marco de la ley con paciencia y prudencia, sin embargo, los enemigos internos y externos del país, deberán también asumir sus obligaciones si actúan al margen del decreto de estado de excepción, entendiendo que algunas de las libertades democráticas estarán suspendidas.

Este es un escenario probable, también lo es que toda la parafernalia anti venezolana no pueda concretar la invasión ya preparada. Es sabido (lo hemos dicho en artículos anteriores) que el objetivo más estratégico del gobierno de Estados Unidos es avasallar el derecho internacional y el sistema multilateral encargado de mantener la paz en el mundo, lo cual le permitiría cometer todos sus desmanes sin mayor contrapeso en cualquier lugar del planeta

Han tenido que salir los propios movimientos de la Cruz Roja Internacional y la Media Luna Roja a explicar los fundamentos y principios que regulan la imparcialidad, neutralidad e independencia de su accionar y las características de la ayuda humanitaria, para hacer entender que la operación militar organizada por Estados Unidos no constituye una misión de esas características.

Ante la evidente manipulación mediática, el jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia, Christoph Harnisch se sintió obligado incluso a salir en defensa del término cuya manipulación podría tener incalculables repercusiones en el futuro. Harnisch expuso que para ellos era “importante que realmente haya un respeto para el término humanitario y un respeto para los principios, eso es fundamental” explicando que por esta razón, no iban a participar en lo que para ellos no es ayuda humanitaria, al considerar que “hablamos de una ayuda que un gobierno decide”.

Por otro lado, en términos cuantitativos el monto de dicha “ayuda” es tan menguado que se puede comparar con el que concede el gobierno de Venezuela en un solo día a través de sus habituales programas de subsidios para la población más necesitada y acosada por el bloqueo económico. En el caso de Chile, se ha llegado a un ridículo mayor, la “ayuda” del pinochetismo asciende a alrededor de 150 mil dólares, un poco más que lo que costó la cancha de tenis que el presidente Piñera se construyó en terrenos públicos usurpados al Estado chileno. Tal vez hubiera sido mejor usar ese dinero para reparar el avión presidencial que dos veces tuvo desperfectos en su trayecto hasta Colombia, poniendo en riesgo la valiosa vida de personal militar y civil arrastrado a esa aventura que Piñera emprende de la misma manera que hizo al rescatar los 33 mineros, cuando no importaba la vida de ellos sino el armado de un gran show publicitario, que permita ocultar los desmanes cotidianos del pupilo de Pinochet. Vale decir que ese generoso monto que el gobierno de Chile está concediendo a Venezuela significa 0,0046 dólares para cada venezolano.

Sin embargo, hasta ahora no todo ha salido como Estados Unidos lo había deseado. En primer lugar, las fuerzas armadas brasileñas enfrentadas a Bolsonaro, se negaron a cumplir la orden de introducir la mercancía a la fuerza en Venezuela por lo que el gobierno de ese país se vio obligado a suspender la operación desde el estado de Roraima, fronterizo con Venezuela. Otro tanto ocurrió con Curazao cuyo gobierno se negó a enviar la “ayuda humanitaria” hasta que “las autoridades de Caracas” (entiéndase el gobierno de Nicolás Maduro) conceda el permiso. Esto crea un escenario distinto que dejaría a Colombia como plataforma única de la invasión y colocaría a ese país como territorio incorporado al conflicto con todas las consecuencias que ello tiene.

Estos presidentes irresponsables que no saben nada de la guerra, la mayoría de los cuales incluso han evadido el cumplimiento de su servicio militar y que en casi todos los casos son cobardes, quieren involucrar a las fuerzas armadas y a sus pueblos en una aventura militar contra Venezuela creando una situación bélica en toda la región, sin importarles cuántos muertos, desaparecidos y mutilados puedan generar. Deben saber que tan pronto suene el primer disparo contra Venezuela, deberán ser tratados y perseguidos como criminales de guerra y enjuiciados en esa condición por los organismos internacionales. Habrá mucho trabajo para los abogados.

Lo mejor sería que prevaleciera la sensatez, se evitara la vía armada como supuesto mecanismos de “solución” de la situación de Venezuela y el diálogo y la negociación se impusieran por sobre cualquier método violento. Deben saber los opositores que no existen bombas tan inteligentes que sean capaces de impactar solamente los apartamentos de los chavistas en un edificio.

 sergioro07@hotmail.com

sábado, 19 de enero de 2019

Grupo de Lima: cuando la ignorancia se pretende convertir en derecho


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En julio de 1867, en su primer manifiesto dirigido al pueblo mexicano después de haber entrado triunfante a la capital tras la derrota del imperio austríaco, el presidente Benito Juárez enunció una frase que marcaría para siempre la historia de México y dejaría una impronta en América Latina: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Tal vez, podría considerarse esta frase como uno de los pilares fundantes del derecho internacional latinoamericano y un aporte a la búsqueda de mantener relaciones armoniosas entre los pueblos y gobiernos del mundo.

Unos años antes, Andrés Bello, en su obra “Principios de Derecho internacional” publicada en Caracas en 1837, transformada en texto obligado de consulta de las cancillerías de la región y adoptada como texto de estudio en varias universidades de América Latina, el educador, diplomático y jurisconsulto venezolano hizo mención a las particularidades y a la diversidad de la región, buscando sin embargo -en términos del derecho- conciliar el pensamiento universalista vigente con el americano emergente.

Lo cierto es que en fecha cercana a la derrota definitiva del imperio español en América y con el surgimiento de nuevas repúblicas comenzó a construirse una doctrina jurídica propia de la región que habría de hacer importantes contribuciones, muchas veces inéditas al derecho internacional, los que se constituirían en destacados cimientos para la estructuración sólida del sistema internacional actual, toda vez que se manifiestan en la propia Carta de la ONU, así como en otras esferas del orden jurídico internacional. Al recrear estas letras, hecho mano a la memoria y a mis notas de las ya lejanas clases de Derecho Internacional en la universidad para recordar el extraordinario aporte de nuestra región a la edificación de un corpus jurídico para el mundo.

Ya en 1820, plenipotenciarios de Colombia encabezados por quien después sería el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, bajo orientación del Libertador Simón Bolívar firmaron con representantes de la monarquía española, el Tratado de Regularización de la Guerra que es considerado el principal antecedente del Derecho Internacional Humanitario actual.

El diplomático y jurista argentino Carlos Calvo, autor de “El derecho internacional teórico y práctico de Europa y América” estableció antes que nadie el principio de que las controversias en contratos internacionales no podrían ser reclamados por vía diplomática o mediante la agresión armada, evitando de esa manera que los países más poderosos pudieran utilizar tales controversias como mecanismos de intervención. Calvo apelaba a la solución pacífica de controversias como el único instrumento válido de la diplomacia para regir las relaciones internacionales a partir de la consagración de la igualdad jurídica entre los Estados, como consecuencia fue el fundamento doctrinario para impedir el uso de la fuerza. Pronto, este precepto que fue largamente vetado por Estados Unidos en las primeras conferencias panamericanas, se trasladó al ámbito extra regional convirtiéndose en los hechos en principio rector de política internacional de alcance planetario. Los preceptos jurídicos esbozados por Calvo dieron forma -de manera más acabada- a la Doctrina Drago, llamada así en honor a su autor el ministro de relaciones de Argentina, Luis María Drago quien estableció que ningún Estado extranjero podía utilizar la fuerza contra una nación americana con el objetivo de cobrar una deuda.

En otro ámbito, ya en pleno siglo XX, afrontando la realidad de Europa que fue testigo de dos guerras imperialistas en poco más de 30 años, los países latinoamericanos impulsaron -tras el fin de la segunda guerra mundial- la aceptación universal de estos principios consagrados en el derecho americano (ninguno de los cuales fuera elaborado ni promovido por Estados Unidos o Canadá) y lograron su incorporación a la Carta de las Naciones Unidas, ocupando un lugar prominente en el artículo 2 de dicho documento

El desarrollo posterior del derecho y los aportes latinoamericanos permitieron que nuestra región fuera la primera en el mundo en declararse libre de armas nucleares tras la firma en 1967 del “Tratado de Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina”, estableciendo nuevamente un principio que pronto fue imitado por otras regiones del planeta. Un paso adelante fue la adopción por la 2da. Cumbre de países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada en La Habana en 2014 del acuerdo por el cual se declaraba a América Latina y el Caribe, como Zona de Paz.

Otros aportes de América Latina al Derecho Internacional dicen relación con la institución del asilo diplomático, adoptado en América Latina antes que en cualquier otro lugar del mundo e incluido en el derecho americano en la Convención de La Habana de 1928 y reiterada en Montevideo (1933) y Caracas (1954) y  lo relacionado al refugio como ámbito del derecho internacional, que casi a finales del siglo pasado se extendió a los desplazados internos y ciudadanos en situación de vulnerabilidad También, ya en los prolegómenos del siglo XX el jurista brasileño Clovis Bevilaqua esbozó planteamientos en defensa de la soberanía como eje de la existencia de los Estados.

Este recuento no estaría completo si no se hiciera mención de la doctrina latinoamericana en materia de reconocimiento de gobiernos que se debe al Canciller ecuatoriano Carlos Tobar en 1907, la que años más tarde, en 1930,  dio paso a la propuesta elaborada por el canciller de México Genaro Estrada quien adoptando los principios de no intervención e igualdad entre Estados formuló un cuerpo doctrinario para impedir el otorgamiento de reconocimiento a gobiernos de facto que surgieran del violentamiento del orden constitucional.

Así, se hace evidente que los países latinoamericanos han encontrado a través de la historia, los instrumentos jurídicos necesarios para dar respuesta a los conflictos y a las crisis surgidas en el entorno, buscando en el seno del derecho la manera de solucionar las controversias a través del diálogo y la negociación. Cada vez que estos han fallado, se ha recurrido a la guerra fratricida, de las que sólo ha salido ganando Estados Unidos que nos divide, y las oligarquías locales que se hacen de los dividendos de la guerra, la reconstrucción y las reparticiones de los botines.

En este marco, los pueblos de Latinoamérica y el Caribe fieles a una tradición y a una cultura que tiene muchos elementos en común, han sido capaces de contribuir a la construcción de un marco jurídico para la región, que además ha servido -en muchos casos- para todo el mundo, vale decir, no obstante, que aún las oligarquías locales hacen uso del entramado jurídico en beneficio propio, aunque en el plano internacional se mantienen algunas normas que a pesar de las diferencias, siguen siendo respetadas.
Estas doctrinas, principios y preceptos son estudiados y conocidos en las cancillerías de casi todos los países de América Latina y el Caribe. Lo sé porque intercambio con colegas de varios países, a pesar de las diferencias políticas o ideológicas que orientan los gobiernos, una buena parte de estos Estados tienen cuerpos diplomáticos de alto nivel profesional.

No tengo ninguna duda, que a esos profesionales no les mostraron la declaración del Grupo de Lima del 4 de enero y mucho menos el artículo 9 de ese adefesio jurídico que pretende tener cabida en el derecho internacional. Estoy seguro que de haberlo revisado, lo habrían rechazado: el espíritu de Calvo, de Drago, de Bevilaqua, de Tobar y de muchos otros está presente en muchos honestos servidores públicos del servicio exterior latinoamericano (excluyo a Canadá, cuya cancillería es una agencia más del Departamento de Estado de Estados Unidos). Tampoco a Paraguay, donde gobierna el partido que gobernó dictatorialmente a sangre y fuego ese país durante 35 años, que fue guarida de nazis y que hoy mismo ha sido calificado como un narcoestado  y refugio de contrabandistas de armas en connivencia con el gobierno por sus propios jefes del departamento de Estado de Estados Unidos

Él artículo 9 de la Declaración de Lima del 4 de enero nos lleva a la terrible realidad y a la brutal constatación de que el derecho internacional americano ha caído en manos de una tropa de ignorantes que no temen hacer alarde de su mediocridad para emitir opiniones políticas, arropadas en su carácter de presidentes tratando de darle un manto jurídico a prácticas intervencionistas y belicistas.

Que pueden entender de derecho internacional personajes como Piñera, Macri, Duque, Varela, Abdo Benítez, Jimmy Morales, Juan Orlando Hernández o Vizcarra cuando se han pasado parte importante de sus vidas, eludiendo la justicia de sus países, como se evidencia de sus propios historiales. Así, como creen que sus países (orden jurídico incluido) son propiedad privada de ellos y de las clases sociales que representan, pretenden que el derecho internacional se subordine a sus caprichos y a sus aberraciones.

La calaña de estos personajes, que sin impudicia se proponen violentar el orden internacional nos expone a una grave situación, sobre todo porque en la medida que se han autodenominado “opinión pública internacional” hacen que los medios de comunicación que los apadrinan apabullen y avasallen de información falsa al mundo (ver los medios transnacionales de información del 4 y 5 de enero) generando condiciones para las intervenciones militares como en el caso de Irak,  de Libia y de Siria, guerras desatadas por gobiernos imperiales coludidos con los grandes medios transnacionales de comunicación. 

En este caso recapacitaron, (con excepción del insignificante gobierno de Paraguay y la provincia anglo francesa del norte de Estados Unidos) pero el peligro se mantiene latente, la creencia de que el derecho internacional está sus pies y que debe subordinarse a sus designios políticos por encima de la ley, pone a nuestra región en una situación de extrema fragilidad jurídica. Serán responsables de cualquier agresión contra Venezuela u otro país de la región y más temprano que tarde pagarán por ello.
 sergioro07@hotmail.com

viernes, 4 de enero de 2019

Los dobleces de la moral


Por Carolina Vásquez Araya:

Estamos programados para seguir un protocolo de obediencia al pensamiento ajeno.

Hoy se cierra el año. Esta noche se realiza el ejercicio de una contabilidad obligada de avances y retrocesos, de promesas incumplidas, así como de sueños aplastados por decisiones ajenas y pasividades propias. En este lapso de días, semanas y meses transcurridos desde el último recuento anual han desfilado acontecimientos que por repetidos han dejado de llamar la atención y se han sumado a una agenda noticiosa impermeable a las emociones. En ella se suceden las tragedias y se acumulan las frustraciones, pero nada de eso cambia la perspectiva ni modifica las actitudes egocéntricas de una humanidad cada vez más centrada en sus pequeños objetivos personales.


Es así como en el variado panorama mundial han desfilado, uno tras otro, hechos que, por su enorme trascendencia, debieron poner en alerta y posición defensiva a los pueblos afectados por ellos. Un ejemplo contundente ha sido el creciente fenómeno de las migraciones ocasionadas por el hambre y la violencia, por las guerras y el crimen organizado con su cauda de muertes injustificables de seres indefensos. Sin embargo, los núcleos más influyentes de las sociedades desde las cuales se origina esta huida masiva manifiestan no solo indiferencia, sino encima de toda una condena moral contra quienes en su afán por sobrevivir toman el camino de la frontera.

¿Desde cuál plataforma ética, transparente y racional se permite la sociedad juzgar las decisiones de quienes lo han perdido todo? ¿Cuál es el punto de vista desde donde se miden las responsabilidades por el éxodo de quienes arriesgan su vida en una ruta plagada de amenazas? ¿En dónde se marca el límite del derecho humano a buscar su bienestar y el de su familia? ¿Cuándo y cómo se decidió la hegemonía del poder económico y geopolítico por sobre el derecho a la vida? Pero aún así, no deja de sorprender el conformismo y la aceptación -como si de un hecho irrebatible se tratara- de quienes permiten a un círculo de superpotencias decidir la suerte de millones de seres humanos.

Los principios y valores de nuestras comunidades humanas ya desde hace tiempo dejaron de constituir un protocolo sujeto a debate, revisiones y actualización. Se acepta como válido el principio de la supremacía del poder, sin repararse en la falsedad de intenciones de quienes lo detentan. De ahí surgen los nacionalismos extremos capaces de dividir a los humanos por su condición y su origen, así como otras desviaciones de la solidaridad y la empatía convertidas en actos de dudosa caridad. Desde esas posiciones extremas se predica un cristianismo a la medida de las ambiciones de los predicadores y una sumisión inducida a la medida de los intereses económicos de los gobiernos más poderosos y de las clases dominantes.

En una sociedad, los actos y pensamientos enmarcados en la moral son otra cosa. Equivalen al respeto por los demás, sus derechos y sus circunstancias. Reflejan algo más que una simple actitud de tolerancia, construyendo sociedades capaces de generar desarrollo y coincidencia en la búsqueda de objetivos. Propician el bienestar con un énfasis marcado en las nuevas generaciones, las cuales representan la mejor oportunidad de consolidación de valores en cualquier comunidad humana. Este énfasis en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes no es un acto de generosidad sino una urgente medida de supervivencia, toda vez que en ellos reside el futuro de las naciones. Abandonarlos, por lo tanto, no solo es un crimen de lesa humanidad; es el suicidio de una nación.

elquintopatio@gmail.com

lunes, 19 de septiembre de 2016

Nicolás Maduro y el revolcón de las políticas públicas

Por Gaspar Velásquez Morillo

Dar “un revolcón a las políticas públicas que no estén funcionando”  con este compromiso el presidente Nicolás Maduro abre el debate de la nueva agenda política y pública para el próximo cuatrimestre que de seguro tiene que concretarse –como de seguro será así- para validar la pertinencia y viabilidad de la Democracia Socialista Bolivariana, la cual es justa y humanista, y que garantiza, la prosperidad y el bienestar del grueso de la población venezolana.

El presidente Maduro enfatiza la democracia participativa – protagónica “Voy a abrir una línea de debate para recibir toda la verdad del pueblo, para recibir sus críticas, sus autocríticas, sus propuestas, para seguir cambiando todo lo que tenga que ser cambiado, para perseguir a los burócratas y corruptos” .

Artículo 62. Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas. La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la Gestión Pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garanticen u completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica .
El compromiso revolucionario para ir depurando el proceso socialista bolivariano se debe inscribir en “el poder obediencial”  gobernar obedeciendo y respondiendo a las inmensas necesidades de la población venezolana.

Son denodados los esfuerzos del Comandante Chávez, como del Gobierno de Nicolás Maduro por sostener la esencia del proceso constituyente y darle respuesta paulatina a las causas que originaron las insurrecciones cívico – militar del 4 de febrero y 27 de noviembre de 1.992. Los resultados revolucionarios son ostensibles y evidenciables pero no han sido los óptimos; dos factores en mesa se han encargado para que no sea así los resultados deseados: a) la oposición no ha dejado gobernar al Comandante Chávez y ahora a Nicolás Maduro, siempre andan colocando “palos a la carreta” y lo otro, b) el pernicioso burocratismo y la corrupción.

Un elemento subyacente que nos explican con preocupación quienes conocen del tema que sectores con ideas –disimuladas y acentuadas de neoliberalismo- esté dirigiendo u ocupando responsabilidades de dirección en institutos y centros de formación y universidades públicas.

“(…) si el proceso revolucionario es administrado, dirigido o gerenciado por el pensamiento ideológico y la práctica del neoliberalismo salvaje y sus diferentes opciones disfrazadas de teoricismo y humanismo que pretende ocultar la contradicción capital – trabajo centro realmente de una encarnecida lucha ideológica que estamos llevando a cabo y que tenemos que radicalizar.
 “Debemos romper con el secular modelo administrativo ejecutado por la inmensa mayoría del pueblo, pero dirigido con la ideología de la minoría y por lo tanto proveedora de un servicio público caro, corrupto e ineficaz para el usufructo de los sectores dominantes. Hay que señalar que la burguesía en Venezuela en más de un siglo ha tenido en sus manos las riendas de la cosa pública y desde distintos ángulos se le señala que ha puesto la gestión pública a su disposición e intereses. En tal sentido, cuando develamos a la administración corrupta, ineficaz e ineficiente, cara, paquidérmica, y burocrática nos estamos refiriendo al mejor producto de la burguesía, que ha sido la más interesada en un aparato público con esas características” .

EL PROCESO CONSTITUYENTE HAY QUE CONTINUARLO Y ACENTUARLO
Esto nos exige definir desde el texto constitucional lo referido a Políticas Públicas y Gestión Pública, a saber:
Apreciación de la Definición de Políticas Públicas en el Texto Constitucional de Venezuela.
Formación de Políticas Públicas:
“En cuanto a la estructura del Estado venezolano, el diseño constitucional consagra un Estado Federal que se define como descentralizado, para así expresar la voluntad de transformar el anterior Estado centralizado en un verdadero modelo federal con las especificidades que requiere nuestra realidad. En todo caso, el régimen federal venezolano se regirá por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad que son característicos de un modelo federal cooperativo, en el que las comunidades y autoridades de los distintos niveles políticoterritoriales participan en la formación de las políticas públicas comunes a la Nación, integrándose en una esfera de gobierno compartida para el ejercicio de las competencias en que concurren. De esta manera, la acción de gobierno de los municipios, de los estados y del Poder Nacional se armoniza y coordina, para garantizar los fines del Estado venezolano al servicio de la sociedad” .

Apreciación de la Definición de Gestión Pública en el Texto Constitucional de Venezuela.
GESTIÓN PÚBLICA: “Concebir la gestión pública como un proceso en el cual se establece una comunicación fluida entre gobernantes y pueblo, implica modificar la orientación de las relaciones entre el Estado y la sociedad, para devolverle a esta última su legítimo protagonismo. Es precisamente este principio consagrado como derecho, el que orienta este Capítulo referidos a los derechos políticos” .
Las Políticas Públicas y Gestión Pública está orientada –entre otros aspectos- al cumplimiento de lo que establece el artículo 299 constitucional: TÍTULO VI

Artículo 299. El régimen socioeconómico de la república bolivariana de Venezuela se fundamente en los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. el estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática, participativa y de consulta abierta .

¿QUÉ SON LAS POLÍTICAS PÚBLICAS?
ANTONI FERNÁNDEZ: Además del “marcado carácter interdisciplinar (…) en el estudio de la administración pública y de las actividades de los gobiernos (…) [superando] las limitaciones de los tradicionales estudios administrativos, que asumen como incontestable el mito weberiano de una burocracia puramente ejecutiva y políticamente neutral”.
LAGROYE: Las mismas corresponderán a un sector específico de aplicación, es un proceso interactivo, poseen un “carácter normativo” para el sector social involucrado, y adquiere “fuerza de ley” ya que los involucrados en los niveles de cobertura tienen que aceptarla y la autoridad incursa ha de hacerla cumplir”.
TAMAYO SÁEZ CITA A ROSE Y TOMA DE ÉL: (…) Los gobiernos no son más que conjuntos de organizaciones –ministerios, concejalías, empresas públicas, juzgados, hospitales, etc.- que combinan recursos –normativos, humanos, financieros y tecnológicos- y los transforman en políticas, en programas públicos, en servicios, en productos, para atender los problemas de los ciudadanos, controlar su comportamiento, satisfacer sus demandas y, en definitiva, lograr impactos –objetivos-sociales, políticos y económicos (…) Las políticas públicas son el conjunto de objetivos, decisiones y acciones que en un momento determinado los ciudadanos y el propio gobierno consideran prioritarios”.
VELÁSQUEZ MORILLO, GASPAR: Las políticas públicas es el abordaje múltivectorial de un acontecimiento, fenómeno o hecho, es el análisis intrínseco de la interconexión y sus repercusiones de estos efectos – ya sean positivos o negativos- con respecto al ámbito social, político, económico, institucional, jurídico, entre otros, ya sea que su impacto es negativo hay que revertir o minimizar la afectación; en caso contrario, si nos conviene el desenlace, entonces, hay que profundizar o acentuar las contradicciones y cuya manifestación o manifestaciones es necesario estudiar o estudiarlas para evaluar en toda su integralidad las causas así como las consecuencias que acarrean y que deliberadamente queremos que ocurran para obtener un resultado con signo positivo y paulatina o inmediatamente colocar, los factores resultantes o que resultaron adversos, a nuestro favor” .

POLÍTICAS PÚBLICAS DE TRANSICIÓN
Qué, cuándo, cuánto, cómo, dónde, por qué
*Alternativas
*La mejor alternativa
*La más económica
*Implementarla
*Controlarla
*Evaluarla
*Indicadores
Para el procesamiento de la información se requerirá como prerrequisito ineludible:
*Información Gubernamental
*Acceso a la Información Gubernamental
*Seguridad de la Información
LAS POLÍTICAS PÚBLICAS ES UN ABORDAJE INSTRUMENTAL, SI ES INSTRUMENTAL, EL FORMULADOR Y EVALUADOR DE POLÍTICAS PÚBLICAS LE ES REQUERIDO:
*Vasta formación interpretativa de la realidad.
*Conocer los alcances jurídico-legales, técnico, financiero, así como metodológico de la política pública que desarrolla.
*Criterio propio.
*Capacidad creadora.
*Contar con visión táctica y estratégica.
*Propositivo e indagativo.
*Desarrollar la capacidad de discernimiento.
*Desarrollar la capacidad de ir a determinar lo problemático y de allí a lo esencial.
*Contar con habilidad negociadora, expositiva y de ascendencia social.
*Tener prudencia a la hora de explicar una situación en específico.
*Ser previsivo y manejar escenarios alternos.
*Demostrar capacidad de redacción de informe.
*Lo hasta aquí dicho no lo convierte en la persona orquesta pero si en la persona que orienta.
A MANERA DE CONCLUSIÓN PRELIMINAR…


La intención de toda persona que abrace de corazón y por conciencia la causa de la Revolución Socialista Bolivariana es tributar para la viabilidad de éste proyecto histórico y con el menor costo social posible. Hoy le corresponde a Venezuela ese honor, de ser en esta tierra de Simón Bolívar, vitrina para la causa de los pueblos del mundo que anidan en su sentimiento y en su conciencia de clase “construir una sociedad justa y amante de la paz” .

[1] Especialista en Políticas Públicas.
[2] Discurso en la Avenida Bolívar en la Concentración para contrarrestar el Golpe de Estado propiciado por el Imperio, la oligarquía nativa y transnacional y la llamada Mesa de la Unidad, herramienta de la oposición en Venezuela.
[3] Idem.
[4] Artículo 62: Capítulo IV. De los Derechos Políticos y del Referendo Popular. Sección Primera: De los Derechos Políticos.
[5] Línea de pensamiento y acción del Comandante Hugo Chávez Frías expresada en reiteradas oportunidades en ruedas de prensa  ante los medios de comunicación nacionales  e internacionales, discursos, programas televisivos de Aló Presidente, Declaraciones Políticas, entre otras modalidades comunicacionales.
[6] Prof. Jesús Rivero (+) en su libro “Planificación Administrativa y Compromiso Social”.
[7] Título 1. Principios Fundamentales. Exposición de Motivos del Texto Constitucional
[8] Título III. De los Derechos Humanos y Garantías, y de los Deberes. Capítulo I. Disposiciones Generales. Capítulo IV. De los Derechos Políticos y del Referendo Popular. Sección Primera: de los Derechos Políticos
[9] Ídem. Del Sistema socioeconómico. Capítulo I. Del Régimen Socioeconómico y la Función del Estado en la Economía
 [10] Velásquez Morillo, Gaspar. Cuadernillo “Las Políticas Públicas. Desafío Tecno-político en la Gestión Pública. (Material de Apoyo Didáctico). 2012.
[11] Bolívar, Simón. Discurso de Angostura. 15 de febrero de 1.819.