Mostrando entradas con la etiqueta crimen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crimen. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de junio de 2020

El Donald Trump ni loco y mucho menos pendejo



Por Alfonso Anaya:

Para el sistema económico, político y social de los Estados Unidos de Norteamérica es más que imprescindible centrar en una figura, en la repugnante figura del presidente lo que en realidad es la esencia del decadente sistema capitalista estadounidense que está basado en el robo, crimen, invasión, esclavitud, explotación, saqueo y la muerte, en suma la injusticia globalizada, sostenida también en los más arcaicos, rancios, decadentes prejuicios que le dieron origen y que aún son los cimientos de esa construcción social, que hoy por hoy se tambalea.



Como sabemos o deberíamos saber la nación del norte fue fundada por invasores europeos de diversas nacionalidades, la mayoría de ellos protestantes que con biblia en mano se dieron a la tarea de “colonizar” las vastas tierras del norte de América, despojando a sangre y fuego a las diversas Comunidades indígenas que allí florecían con su rica diversidad cultural, la cantidad de víctimas de ese pillaje es incalculable, pero según numerosos investigadores pueden haber sido masacrados más de 13 millones de personas, lo que es innegable es que hubo un genocidio y este es uno de los principales basamentos sobre los cuales se fundó la “prosperidad” de los rapaces colonizadores.

La construcción de ese país no puede disociarse de su insaciable voracidad, la cual muy pronto fue sufrida por su vecino del sur, México a quien despojo del 55% de su territorio, también mediante una invasión militar.

A lo largo de los casi 244 años de su nefanda existencia ha pasado más de 222 en guerra, agrediendo, invadiendo, saqueando, explotando a diversos países a lo largo y ancho del mundo, solo teniendo eso claro sabemos dónde viene la riqueza económica que le dio la posibilidad de erigirse como la gran potencia que llego a ser, no hay otro modo de explicar el poderío logrado, sino es a partir de su bestial piratería, obviar esto es faltar a la memoria de los pueblos masacrados.

Para emprender todas y cada una de sus aventureras y sanguinarias guerras ha tenido como fundamento esa supuesta superioridad que le viene de lo divino, de ser un país elegido por dios, un dios que le ha dado el derecho de entrometerse en los asuntos internos del mundo entero, con la pretendida idea de imponer la democracia y la libertad, lo cual ya es chocante de por si, pues pensar que se tiene el derecho divino de imponer la democracia o la libertad, a partir de una invasión, un golpe de estado, la imposición de una dictadura, todo ello por medio de acciones terroristas que han costado la vida de millones de personas resulta por lo menos nauseabundo y aborrecible.

Solo a manera de recordatorio es conveniente decir que a lo largo de la historia todos los gobiernos estadounidenses han intervenido en todos los países del continente americano, en lo que hasta el día de hoy consideran su “patio trasero”, para justificar esa mesiánica visión – misión imperialista, tenemos la muy útil e ilustrativa declaración de John L. O`Sullivan: “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia (entiéndase claramente por DIOS), para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno.

 Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”. Ese supuesto destino manifiesto fue acuñado primero para promover el robo de Texas y claro de allí se extendió como cáncer a Latinoamérica y al mundo, ahora sabemos que las consecuencias han sido más que funestas, por la aplicación de la citada doctrina del terrorismo de estado.

Es necesario decir que dicha visión supremacista se mantiene hasta el día de hoy, son muchos los datos, referencias, testimonios y acontecimientos que nos dicen que la absoluta mayoría de la sociedad estadounidense no disfruta de los mismos derechos que los dueños de ese país, en el que la exclusión, marginación, esclavitud, discriminación, explotación y todo tipo de abusos e injusticias son la constante en un país que así mismo se ha autoproclama como el ejemplo de la “libertad y la democracia”, nada más falso que eso, aunque debería ser el paraíso con toda la riqueza que ha saqueado de sus colonias ningún ciudadano debería pasar las vergonzantes penurias que tienen en la indigencia a más de 67% de los ciudadanos perviviendo en condiciones de verdadera tragedia humanitaria.

Como parte de ese destino manifiesto a lo largo de más de medio siglo el Reverendo Billy Graham el más grande predicador evangélico de todos los tiempos, al punto de ser comparado con el mismo Jesucristo, conocido también como el predicador de América, el pastor de Estados Unidos, el pastor de los Presidentes, consejero presidencial, etc. ese gran predicador del evangelio mercantilista, promotor del individualismo a ultranza acompañó a por lo menos doce presidentes invasores, criminales, corruptos, genocidas, al mismo tiempo hizo oración sin tapujos al lado del también evangélico, terrorista y genocida Ronald Reagan, que impuso la guerra eufemísticamente llamada de “baja intensidad” contra todos los países de Latinoamérica que luchando por su soberanía, independencia y autodeterminación buscaban caminos de libertad y justicia, esa era de guerra sucia quedo en la historia como uno de los más oscuros, siniestros y atroces momentos por la gran cantidad de violaciones a los derechos humanos, como desapariciones forzadas, tortura, tierra arrasada, asesinatos y un larguísimo y oprobioso etc., a lo que hay que añadir golpes de estado, imposición de dictadores y todo tipo de actos terroristas que se cobraron la vida de miles de latinoamericanos, cuyo único delito, si es que es un delito pedir libertad y justicia.

Posteriormente ese grandilocuente evangelista que enajeno por televisión a millones de incautos, acompaño fielmente a George Walter Bush igualmente evangélico fundamentalista en la llamada “tormenta del desierto”, siniestra invasión con la cual destruyeron totalmente a Irak, con la falsaria argumentación de que poseía armas de destrucción masiva y que después cínicamente ese presidente reconoció que no había indicios siquiera de tal arsenal, que pusiera en riesgo la seguridad de nadie, fue otra vez ese divino derecho de invadir, asesinar, saquear a Pueblos inocentes.

Basten esos dos botones de muestra, ya que la lista se podría extender hasta el infinito, pero no es el objetivo de este escrito, que pretende poner el acento en la persistente, amañada y mentirosa campaña que intenta por todos los medios poner al actual carnicero de la casa blanca en el plano de un enfermo mental, al punto que ya varios “especialistas” han dictaminado que “no goza de sus facultades mentales a cabalidad”, lo cual no pocos venales medios de comunicación se han encargado de propalar a los cuatro vientos, pero también hay otra vertiente de cuidadores de la “democracia” yankee diciendo que el Trump es imbécil, idiota o pendejo, esto para tratar de cubrir lo que en realidad es el debilitado imperio estadounidense.

Por esas razones es más que necesario aclarar que el actual presidente de los Estados Unidos de Norte América ni es demente, loco, disociado y menos aún  estúpido o pendejo, asumir ello atenuaría su responsabilidad por los crímenes cometidos, pero lo más importante es que ocultaría que cada cosa que dice y hace la lleva a cabo en el pleno uso de sus facultades mentales, pero sobre todo en  cumplimiento de su trabajo, su deber y convicción como máximo representante de un imperio en total declinación, en el desespero por la pérdida de su hegemonía global

Es muy necesario decir que aunque el Donald Trump es igual que todos sus antecesores, o que todos ellos son lo mismo que él de invasores, terroristas, criminales, corruptos, narcotraficantes, genocidas, enemigos de la humanidad, este es el único y no es poca su insolencia, a tal nivel que se ha parado de manera firme y ha reconocido la brutal y despiadada esencia del estado yankee, no solo al decir lo que los otros han callado, sino a gritarlo a expresar que es racista, supremacista, misógino, homofóbico, invasor, filibustero, saqueador, explotador y genocida, a diferencia de sus predecesores que eran muy diplomáticos, que quiere decir HIPOCRITAS y ocultan sus verdaderas intenciones-acciones, al contrario este canalla con un descaro inusitado permanentemente declara su vocación de cabecilla del imperio.

Por esa razón los verdaderos, genuinos, originales y auténticos estadounidenses, los racistas, misóginos, homofóbicos y genocidas imperialistas, que se reclaman y se asumen como los herederos de la doctrina Monroe y de todo lo peor de este estado criminal, lo tienen en altísima estima y estuvieron y están más que dispuestos a seguir dándole el timón del país, porque consideran que sus trabajos, su propiedad, su estilo de vida están en inminentemente riesgo, a causa de los migrantes, chinos, musulmanes, homosexuales, mujeres, países que rompen con las cadenas de la esclavitud y un largo etc. no olvidemos que en situaciones de peligro algunas especies perciben todo como enemigos, de modo que resulta muy razonable que ese tipo de estadounidenses queriendo regresar a aquel gran país que impuso al mundo su lógica de perversa dominación y esclavitud, lo sientan, piensen y tomen como el Mesías, ese que los hará volver a hacer que América, léase EEUU sea el número uno, sea primero América, el mejor del mundo, aunque sucumba el vecindario, su patio trasero, el mundo entero.

En esa lógica no es raro que pese a la muy grave situación en la que se encuentra ese país en todos los ámbitos le vuelvan a dar un segundo mandato, pues esa parte la sociedad estadounidense al sentirse en peligro por ese levantamiento, sin duda alguna saltará al vacío, confiándole  al gran dictador el timón de ese acorazado que está zozobrando, recordemos que hay especies que prefieren el suicidio al cambio, en todo caso Estados Unidos ha de sucumbir en la ignominia, antes que transformase en la Patria de todas y de todos los que claman JUSTICIA.

En ese contexto más que complejo el establecimiento, se sabe en peligro, pues han aflorado con gran claridad todas las muy putrefactas lacras y contradicciones de que está constituido, por todos lados se manifiestan la exclusión, marginación, discriminación, explotación y la injusticia, en una sociedad cuyo coeficiente de Gini indica que el nivel de desigualdad, en ese país que fue en algún momento el más rico, desarrollado, poderoso etc. del mundo hoy está en los peores lugares, o si lo contrastamos con el índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se puede apreciar con terror que prácticamente, para la mayoría de la población estadounidense no hay, no existen las condiciones más elementales para vivir con niveles mínimos de bienestar y claro muchísimo menos de dignidad, de manera que son vergonzosamente equiparables a los de México, Perú, Colombia, Chile, Honduras, Brasil, y otras colonias yankees.

Por lo que en los pensamientos de Trump,  volver a hacer grande a América, léase los Estados Unidos solo hay un camino y si somos congruentes con la historia ese país solo fue grande por el terrible nivel de saqueo, robo, genocidios e injusticias perpetradas contra todos los países del orbe, hoy no lo son porque dilapidaron en drogas, lujos, alcohol, mansiones, autos, comilonas faraónicas y guerras todo lo asaltado, pero también y eso es muy importante porque otros países, otros Pueblos no han perdido la dignidad, no han dejado de luchar, se le ponen al tu por tu, pero la esencia del quehacer político, diplomático, económico, cultural, religioso y militar del presidente es totalmente acorde a la esencia, al espíritu imperialista de ese Estados Unidos que fue, que ya paso, que está feneciendo y que definitivamente no volverá.

En este punto los mandamases yankees se espantan por las gesticulaciones, gritos, impulsos, improperios y estupideces de su presidente y por ello les urge descalificarlo, despreciarlo, minarlo y finalmente volarle la tapa de los sesos, eso ya lo veremos, no la tienen fácil pues éste es una bestia superior de caza y seguro que hará hasta lo imposible por continuar en el poder, ese poder que le dieron fraudulentamente los poderosos en las elecciones pasadas pues como bien sabemos perdió las elecciones frente a la psicópata de la clinton.

Por todo lo anterior podemos afirmar que Trump es el mejor exponente de lo que ha sido y es el espíritu y la esencia del imperio yankee, nunca ninguno de sus expresidentes lo dijo tan clara, franca y frontalmente, eso les gusta a millones de estadounidenses serios que no se avergüenzan de ello y al contrario lo se enorgullecen , pero el sistema ya está tratando de borrar esta desagradable página de la historia para salvarse y para ello harán lo que sea, ya vimos que en algún momento pusieron hasta un imperialista negro que invadió siete países y deporto a más de 15 millones de latinos a los que les prometió una reforma migratoria que nunca llego, pero ahora tienen otra carta, otra vez un demócrata, que si vemos incluso de manera superficial la historia en realidad es solo otro tentáculo del mismo monstruo, ese sistema político, económico y social imperialista, pues su comportamiento es muy idéntico.

Por esta razón resulta tan importante el movimiento antirracista que en estos días va floreciendo por toda esa desunida unión que es la suma de robos, despojos, invasiones y otras tropelías, con el riesgo de explotar en más de 57 países, esto será una verdadera tragedia humana, pues son inenarrables los odios, intereses, venganzas, tristezas, ofensas y cuentas pendientes por saldar, eso solo lo puede resolver el Pueblo estadounidense aprovechando esa extraordinaria diversidad cultural, para  hacer una verdadera revolución en la que sean llevados al juicio final los enemigos de la humanidad, los imperialistas, los oligarcas y sus lacayos mercenarios de todo tipo.

Ningún presidente, ni siquiera el soberbio del trompas se mandan solos, en realidad cada uno a su modo, a su estilo, siguiendo sus propios instintos responden al sistema político estadounidense que esta encima de ellos, son lacayos del estado profundo, ese que es la esencia del imperio yankee, de modo que Culpar, al trompas de loco o de pendejo es la coartada perfecta para tratar de exculpar al sistema capitalista, imperialista, misógino, racista, homofóbico y genocida yankee, estamos en las manos del Pueblo estadounidense que se está levantando en contra de la injusticia más brutal que hayamos padecido a lo largo de la historia de la humanidad, a los Pueblos del mundo nos toca ser solidarios, ocupar las embajadas de ese país, denunciar todos sus crímenes, ocupar las empresas de sus empresarios explotadores, salir a las calles del mundo y romper el yugo de la esclavitud, lo otro solo será una vil trampa y los demócratas salvaran otra vez al imperio.

Evangelio Santos Cruz

Aquí abajo unas cuantas ligas por si alguien aun quiere indagar un poco más sobre la historia del imperio.
  
  • https://unmundodeluz.wordpress.com/2013/10/18/el-genocidio-de-los-nativos-americanos/.  
  • https://www.aa.com.tr/es/pol%C3%ADtica/el-papel-de-eeuu-en-los-cambios-de-r%C3%A9gimen-en-am%C3%A9rica-latina/1406081
  • https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/colonizacion-de-pueblos-indigenas-en-estados-unidos-41971
  • https://unmundodeluz.wordpress.com/2013/10/18/el-genocidio-de-los-nativos-americanos/
  • https://www.larazon.es/cultura/20200601/nce5wcivfbbtbncrbssd2tcmhy.html?outputType=amp&__twitter_impression=true
  • https://es.news-front.info/2020/05/30/esto-acaba-de-comenzar-el-new-york-times-anuncia-el-comienzo-del-colapso-estadounidense/#.XtKVsUElWsg.facebook.
  • https://www.aa.com.tr/es/pol%C3%ADtica/el-papel-de-eeuu-en-los-cambios-de-r%C3%A9gimen-en-am%C3%A9rica-latina/1406081
  • http://www.granma.cu/mundo/2019-04-30/la-historia-de-las-intervenciones-de-estados-unidos-en-america-latina-y-el-caribe-30-04-2019-16-04-08
  • https://www.voanoticias.com/estadosunidos/muere-billy-graham-evangelista-presidentes.
  • https://www.voanoticias.com/estadosunidos/muere-billy-graham-evangelista-presidentes

 olaesperanza03@gmail.com

lunes, 12 de agosto de 2019

El desconsuelo de nuestros deportistas



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Culminan los Juegos Panamericanos de Lima y Chile obtiene un muy discreto lugar en el medallero de esta competencia continental. Los méritos de quienes obtuvieron oro, plata o bronce son fundamentalmente de los propios atletas. De su sostenida vocación y esfuerzo personal, como del apoyo de sus familias y algunas instituciones privadas. Muchas veces, también, de la posibilidad de residir en el extranjero y acceder al apoyo que los deportistas obtienen de aquellos estados que le asignan importancia a la actividad deportiva. Es evidente que los recursos que se incrementaron para algunas áreas del deporte vieron algunos positivos resultados, pero demostraron que son muy insuficientes.


Pese a jactarse tanto nuestros sucesivos gobiernos de los avances de nuestra economía, en realidad carecemos todavía de una política de estado que le asigne los recursos convenientes al deporte, que construya estadios, gimnasios y otros, además de incentivar adecuadamente el atletismo y otras actividades durante los años de escolaridad. Por el contrario, lo que se planteó fue la posibilidad de rebajar las horas de clases dedicadas a la gimnasia, tanto como a la filosofía y la historia.

De esta forma, pareciera que nuestra única política de estado radica en la necesidad de formar “emprendedores” y consumidores que lleguen a expresarse fluidamente en inglés, después de que Sebastián Piñera le ofreciera a Donald Trump nuestra bandera para asociarla como una estrella más al pabellón norteamericano. Pero a las FF. AA, por cierto, se le aseguran presupuestos estables y multimillonarios para sostener a sus contingentes, muchas veces ociosos ante la ausencia de conflictos bélicos, garantizándoles, para colmo, la adquisición de costosos y sofisticados armamentos que rápidamente caen en obsolescencia y desuso.

Se habla de disponer de ingentes recursos para protegernos del crimen y la delincuencia, pero no se hace lo primero de todo: ofrecerles a los jóvenes la posibilidad de convertirse, por ejemplo, en buenos deportistas para así prevenirlos de caer en las redes del narcotráfico y el delito organizado. Así como tampoco las nuevas generaciones cuentan con apoyo para el cultivo de las artes o la temprana afición por la ciencia.

A pesar de que algunos medios de comunicación se empeñan en difundir los logros de algunos jóvenes talentos, lo cierto es que lo que existe es muy poco y no da cuenta de los centenares de miles de niños y jóvenes verdaderamente confinados en sus poblaciones, restringidos por el precario poder adquisitivo de sus padres y la falta de infraestructura comunal para apoyar el deporte y la sana recreación.

Países mucho más pequeños y pobres que el nuestro obtienen en esta y otras competencias resultados asombrosos en comparación al mérito cierto de nuestros atletas. Con la mitad de nuestra población, hay naciones que nos superan por lejos e, incluso, se acercan al nivel de los países más ricos del continente y planeta. Como se ha reiterado tantas veces, el caso de Cuba es asombroso, pero también lo que han empezado a hacer otras naciones de la región latinoamericana y del Caribe, como de África y Asia. Ejemplos en que se puede comprobar, al mismo tiempo, sus innegables logros en el freno a la delincuencia, el narco tráfico y el creciente consumo de estupefacientes de su población.

Por supuesto que nuestro vergonzoso atraso es también el de otros países enormes y ricos como Brasil que, sin duda, debiera alcanzar las más solidas posiciones en este sentido, si se resolviera también propiciar políticas públicas para incentivar el deporte y la cultura, en vez de incrementar la represión en las favelas, acribillar los conflictos sociales y practicar una cínica y criminal política de exterminio al interior de las cárceles.

Pretensiosos periodistas y canales de televisión logran altos y suculentos ingresos y rating con las transmisiones del fútbol y muy eventualmente otras actividades deportivas como parte que son de la industria consolidada al respecto y que ha pasado a ser una de las más lucrativas de Chile. Basta ver en sus noticiarios cómo la actividad de algunos exitosos futbolistas nuestros tiene invadida la información y desplazado el interés por las noticias de otros ámbitos o del exterior.

Mucho más recurrentes son las imágenes los rostros y cuerpos tatuados de nuestros futbolistas que cualquier información, por importante que sea para el destino del país y del mundo. Cuando la más de las veces, se trata de personajes ensimismados que no demuestran compromiso alguno con su país de origen y los problemas del mundo, pese a los enormes caudales que han logrado reunir en sus multimillonarios contratos con clubes extranjeros que los arrancan a temprana edad de sus países y los convierten en la materia prima de sus lucrativos negocios.

Da pena comprobar que estas figuras futbolísticas chilenas, se den el lujo, incluso, de escandalizar con sus vidas dispendiosas y el consumismo más fútil, lo que frecuentemente conspira contra sus propias carreras y nos ocasiona tantas vergüenzas ante el mundo. Ellos, más que nadie, debieran constituirse en ejemplos de vida y proponerse destinar recursos solidarios, como se ha dicho, para el incentivo de otros deportistas, tan como los demandara una joven voleibolista chilena en esta competencia continental del atletismo.

En todo caso, lo importante sería que nuestra política asumiera su deber de redireccionar los recursos de erario nacional a favor del deporte y la implementación de una estrategia para el descubrimiento y desarrollo de sus nuevos atletas. Cada peso que se destine para el deporte puede ser mucho más productivo que invertirlos en bombas lacrimógenas y municiones para reprimir el descontento social y la justa irritación de los jóvenes que se sienten sin porvenir. Mucho nos gustaría también, por supuesto, que abundaran los recursos para implementar bibliotecas e incrementar la precaria actividad intelectual de nuestra población, en el que alguna vez se nos identificó como el país de los poetas.

Sin embargo, pese a nuestros magros resultados es evidente el interés nacional por el deporte, así como es asombroso que existan tantos jóvenes que descubren vocación y talento por la gimnasia, el tenis, la natación y tantas actividades además del fútbol. Pero, por desgracia, muchos de ellos ven truncadas sus carreras por la falta de apoyo y recursos, como lo han testimoniado casi todos nuestros atletas en Lima. Muchos de los cuales estuvieron ilusionados en subir al podio de los ganadores, para después masticar su frustración.

En la ramplonería intelectual de nuestros “servidores públicos” en lo que sí demuestran interés los partidos políticos es en reclutar a bullados deportistas y artistas para integrarlos a sus competencias electorales. Ellos les proporcionan, como se sabe, más votos, sin que hasta aquí se aprecie que al convertirlos en parlamentarios o concejales logren compromisos ciertos del Estado en beneficio del deporte, la cultura y el arte.

Una vez instalados en los curules del Parlamento, de los municipios o de los propios ministerios solo los hace convertirse en sedentarios, ganar algunos kilos y muchos pesos de más hasta que ya no le sean productivos a la obesa y elíptica clase política, altamente futbolizada, sin embargo, como la mayoría de los chilenos y los medios de comunicación masivos.
juanpablo.cardenas.s@gmail.com

viernes, 4 de enero de 2019

Los dobleces de la moral


Por Carolina Vásquez Araya:

Estamos programados para seguir un protocolo de obediencia al pensamiento ajeno.

Hoy se cierra el año. Esta noche se realiza el ejercicio de una contabilidad obligada de avances y retrocesos, de promesas incumplidas, así como de sueños aplastados por decisiones ajenas y pasividades propias. En este lapso de días, semanas y meses transcurridos desde el último recuento anual han desfilado acontecimientos que por repetidos han dejado de llamar la atención y se han sumado a una agenda noticiosa impermeable a las emociones. En ella se suceden las tragedias y se acumulan las frustraciones, pero nada de eso cambia la perspectiva ni modifica las actitudes egocéntricas de una humanidad cada vez más centrada en sus pequeños objetivos personales.


Es así como en el variado panorama mundial han desfilado, uno tras otro, hechos que, por su enorme trascendencia, debieron poner en alerta y posición defensiva a los pueblos afectados por ellos. Un ejemplo contundente ha sido el creciente fenómeno de las migraciones ocasionadas por el hambre y la violencia, por las guerras y el crimen organizado con su cauda de muertes injustificables de seres indefensos. Sin embargo, los núcleos más influyentes de las sociedades desde las cuales se origina esta huida masiva manifiestan no solo indiferencia, sino encima de toda una condena moral contra quienes en su afán por sobrevivir toman el camino de la frontera.

¿Desde cuál plataforma ética, transparente y racional se permite la sociedad juzgar las decisiones de quienes lo han perdido todo? ¿Cuál es el punto de vista desde donde se miden las responsabilidades por el éxodo de quienes arriesgan su vida en una ruta plagada de amenazas? ¿En dónde se marca el límite del derecho humano a buscar su bienestar y el de su familia? ¿Cuándo y cómo se decidió la hegemonía del poder económico y geopolítico por sobre el derecho a la vida? Pero aún así, no deja de sorprender el conformismo y la aceptación -como si de un hecho irrebatible se tratara- de quienes permiten a un círculo de superpotencias decidir la suerte de millones de seres humanos.

Los principios y valores de nuestras comunidades humanas ya desde hace tiempo dejaron de constituir un protocolo sujeto a debate, revisiones y actualización. Se acepta como válido el principio de la supremacía del poder, sin repararse en la falsedad de intenciones de quienes lo detentan. De ahí surgen los nacionalismos extremos capaces de dividir a los humanos por su condición y su origen, así como otras desviaciones de la solidaridad y la empatía convertidas en actos de dudosa caridad. Desde esas posiciones extremas se predica un cristianismo a la medida de las ambiciones de los predicadores y una sumisión inducida a la medida de los intereses económicos de los gobiernos más poderosos y de las clases dominantes.

En una sociedad, los actos y pensamientos enmarcados en la moral son otra cosa. Equivalen al respeto por los demás, sus derechos y sus circunstancias. Reflejan algo más que una simple actitud de tolerancia, construyendo sociedades capaces de generar desarrollo y coincidencia en la búsqueda de objetivos. Propician el bienestar con un énfasis marcado en las nuevas generaciones, las cuales representan la mejor oportunidad de consolidación de valores en cualquier comunidad humana. Este énfasis en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes no es un acto de generosidad sino una urgente medida de supervivencia, toda vez que en ellos reside el futuro de las naciones. Abandonarlos, por lo tanto, no solo es un crimen de lesa humanidad; es el suicidio de una nación.

elquintopatio@gmail.com

sábado, 29 de julio de 2017

Como un salto al vacío

Por Carolina Vásquez Araya
En Guatemala, la adolescencia es una etapa de grandes desafíos. No todos la superan.

Al salir de la niñez, los seres humanos ingresan en un mundo tan plagado de amenazas como de posibilidades. El color del espectro dependerá, entonces, no solo del nuevo entorno sino de cómo se ha vivido la niñez desde el momento del nacimiento; si fue una feliz llegada al mundo o estuvo rodeada de pobreza, amenazas y violencia. Si durante el transcurso de los primeros años hubo amor  o una carencia profunda de nutrición emocional y física, elementos indispensables para garantizar el desarrollo adecuado del nuevo ser. De acuerdo con los Informes de Desarrollo Humano de los años recientes, en Guatemala la niñez es uno de los segmentos poblacionales más castigados por la pobreza y el abandono. Del universo infantil, las niñas son quienes sufren mayores carencias y abusos.



La idea de una adolescencia feliz es -en los países con mayores deficiencias en su manejo de los asuntos públicos, como Guatemala- una burla desde todo punto de vista. Las políticas educativas dependen de la voluntad de sectores opuestos al desarrollo humano, porque su atención y esfuerzos están centrados en obtener los mayores beneficios posibles del manejo de los haberes del Estado y de las riquezas nacionales. Una sociedad educada, preparada y potencialmente fuerte en términos de ciudadanía representa una amenaza que no figura en los planes de quienes detentan el poder.
Lo anterior, deslizado muy hábilmente como política de Estado, ha representado la eliminación de institutos vocacionales para jóvenes que emergen de una niñez con baja cobertura educativa y programas inadecuados para enfrentar los desafíos de un mundo cambiante. De ese modo, sus aspiraciones de alcanzar sueños de vida capaces de eximirlos del triste destino de integrar huestes de desempleados, se ven aniquiladas incluso antes del intento.

Las cantidades obscenas de dinero de las arcas públicas desviadas hacia los bolsillos de quienes han hecho feria del presupuesto de la nación revela de manera inequívoca que esa estrategia de oscurantismo educativo es efectiva, porque produce una especie de vacío entre los operadores político/económicos y el resto de la población cuya capacidad de reacción ha sido prácticamente abolida, incluso entre sus estratos más privilegiados. Ante la cruda realidad de la corrupción y el crimen organizado, la ciudadanía parece preferir el estatus a un cambio radical cuyas consecuencias son impredecibles. Y los tiburones, satisfechos, aprovechan el temor de sus víctimas nutriéndose de su sangre.

De ahí que sea conveniente apagar el fuego juvenil incluso antes de prender. Quitarles la savia, rodearlos de obstáculos para su desarrollo y mantenerlos en un estado de perenne frustración en donde cualquier oferta de trabajo mal pagado les parezca una puerta al paraíso, son estrategias puntuales sacadas de un tratado de la más vil ideología de la explotación. La juventud se debate, entonces, entre lo poco legítimo a lo cual tiene acceso y la abundante oferta de organizaciones criminales, cuyos intereses prevalecen por encima de los objetivos comunes de una población abandonada. 

Surgir de una niñez plagada de carencias -para el 60 por ciento de la ciudadanía- malnutrida, violentada y sin perspectivas, para ingresar de golpe en una etapa de adolescencia y juventud más amenazante aún, es la vida diaria de miles de guatemaltecos. Niñas madres a los 12 años, niños sicarios capaces de asesinar por dinero, jóvenes transformados en monstruos por una sociedad que prefiere aplicarles la pena de muerte a luchar por ofrecerles educación y trabajo, es la fórmula perfecta para el fracaso.

ROMPETEXTO: Jóvenes enfrentados a un mundo que los rechaza y los margina, es componente toral de la crisis.

elquintopatio@gmail.com