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miércoles, 2 de diciembre de 2020

Entre falsos positivos, ocultamiento de información y parecerse a la OTAN. La intríngulis de las Fuerzas Armadas de Colombia

 Por Sergio Rodríguez Gelfenstein: 

La crisis institucional de Colombia es de larga data a un punto tal que ya es parte del sistema político, dicho de otra manera, las élites diseñaron un modelo a través del cual la crisis es vista y aceptada como expresión de democracia. Claro, el resquebrajamiento del Estado tiene límites en tanto no afecte los intereses oligárquicos que controlan ese país desde la independencia.

Las fuerzas armadas no son ajenas a este fenómeno. Fueron creadas para “… la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional” según reza el artículo 217 de la Constitución política. Sin embargo, toda vez que los únicos conflictos externos que ha tenido Colombia desde 1948 han sido provocados por Bogotá: la incursión de la corbeta Caldas en 1987 en aguas jurisdiccionales de Venezuela y la invasión a Ecuador en 2008, el estamento castrense ha sido involucrada en una guerra interna -que no han podido ganar en el terreno militar-  por más de 60 años en defensa de ese “orden constitucional” que sirve a las élites y margina al pueblo que se encuentra sumido en altos niveles de pobreza y exclusión.

En el caso de las fuerzas armadas, el más alto grado de descomposición se manifestó a través de la política de falsos positivos mediante la cual el binomio Uribe-Santos prostituyó a una parte importante del componente militar colombiano. Ese delito que según la Corte Penal internacional (CPI) “puede ser catalogado como de lesa humanidad y de guerra” se convirtió en 2012 en política de Estado si se considera que estos asesinatos fueron cometidos para aumentar los índices de éxito militar, transformando la muerte de civiles en instrumento de obtención de mayores recursos internacionales para el logro de sus objetivos

Al respecto, en un informe elaborado en noviembre de 2012, la Corte señaló que:  “Una política de Estado no necesariamente tiene que concebirse en el más alto nivel de la maquinaria estatal, sino que puede ser adoptada por órganos estatales locales o regionales. Incluso una política adoptada local o regionalmente puede ser catalogada como política de Estado”.

Estos hechos que no sólo manifestaron el horror de la guerra que el Estado libra contra el pueblo, fueron expresión de un descontento en ciertos sectores de las fuerzas armadas colombianas que no aceptaban que se les utilizara para formalizar la violación de derechos humanos, habida cuenta la impunidad que en lo interno ha tenido la oligarquía de ese país a través de la historia,  y en lo externo el aval que Estados Unidos le ha concedido para cometer todo tipo de crímenes en nombre de la democracia.

Según el analista político colombiano Juan Carlos Tanus, en su país hay tres sectores dentro de las fuerzas armadas: los que viven del narcotráfico, los que viven de la lucha contra el narcotráfico y un tercero que se opone a vincular a la institución militar con el delito nacional y trasnacional.

Las conversaciones de paz en La Habana entre las Farc y el gobierno colombiano manifestaron un debate en las sesiones oficiales y fuera de ellas entre los líderes guerrilleros y los jefes militares colombianos que formaban parte de la delegación gubernamental. Tal como ocurriera en un evento similar a comienzos de los años 90 del siglo pasado en las negociaciones que culminaron con un acuerdo de paz entre las fuerzas enfrentadas en la guerra civil de El Salvador, la comunicación entre guerrilleros y militares se tornaba fluida y auspiciosa. Solo los que conocen la guerra y han participado directamente en ella aprecian con profundidad el valor de la paz.

Por el contrario, en uno y otro caso, las élites políticas gubernamentales dilataron, torpedearon y menospreciaron el valor del diálogo y la negociación. No obstante, los resultados obtenidos fueron disimiles: en El Salvador, donde desde 1992 impera un ambiente de paz en el que las armas dieron paso a la política, mientras que en Colombia, ello ha sido imposible, incluso cuando desde el gobierno de Iván Duque se ha establecido un permanente bombardeo contra los acuerdos, lo cual ha generado un clima de impunidad que ha provocado el asesinato de alrededor de 250 combatientes, aproximadamente un 4% del total de desmovilizados tras el aparente fin del conflicto. Una cifra similar de dirigentes sociales, campesinos, indígenas y activistas de derechos humanos también han sido asesinados con total impunidad.

No se puede suponer que todas los militares colombianos avalan tal comportamiento. Un sector, como dijo Tanus, cree que hay que darle una oportunidad a la paz. Finalmente, debe pasar por la cabeza de algunos, que esas fuerzas armadas son herederas de las tradiciones de Pantano de Vargas y de Boyacá, saben que el fundador de su ejército fue el Libertador Simón Bolívar, quien en medio del fragor del combate en 1820, fue capaz de comprender e impulsar una negociación con los españoles -en un momento en que la victoria final se oteaba en la cercana- solo para evitar mayores sufrimientos y dolores al pueblo.

Es sabido que en Colombia son los estratos medios los que envían a sus hijos a las academias militares, la oligarquía no manda sus descendientes a la guerra, sino a las universidades estadounidenses para formarse a fin de asumir el poder y controlar la economía del país, así mismo van a los seminarios para formarse como sacerdotes capaces de vigilar el alma de los feligreses y la sacrosanta propiedad privada, son los que persisten en una guerra absurda que utiliza a los hijos de los campesinos como carne de cañón en un conflicto que no les pertenece.

En días recientes se ha sabido como el ex fiscal general Néstor Humberto Martínez, un adalid del belicismo y la confrontación fraguó en alianza con la DEA estadounidense pruebas para incriminar a Iván Márquez y a Jesús Santrich en el narcotráfico, obligándolos a dar continuidad a la lucha armada en resguardo de su vida  y la de miles de combatientes que le dieron una oportunidad a una paz que por segunda vez ha sido traicionada por las élites. El uribismo en Colombia pretende obtener por vía del asesinato y las masacres lo que las fuerzas armadas no pudieron lograr en el terreno bélico.

En este marco también se ha hecho pública la denuncia del Inspector General de la Policía Nacional general William José Salamanca en contra del director de esa instancia general Óscar Atehortúa y otros jefes policiales por la posibilidad de que éste haya intentado borrar información relacionada con investigaciones al interior de la institución.

Así mismo, se han manifestado dudas en la sociedad colombiana respecto de quienes son realmente los autores de las reiteradas masacres a la población, en particular de jóvenes humildes, las que Duque y Atehortúa se han empecinado en responsabilizar a la guerrilla del ELN y a “disidentes” de las FARC, sin que hasta el momento hayan presentado ninguna prueba al respecto. Se sabe que Atehortúa es un protegido del ministro de defensa Carlos Holmes Trujillo quien aspira a ser el abanderado del uribismo en las próximas elecciones, de manera que una vez más se está usando a las fuerzas de seguridad en función de mezquinos intereses de un grupo.

Otro tanto está ocurriendo en el ejército. El 22 de septiembre pasado, el coronel Pedro Javier Rojas Guevara, Director del Centro de Doctrina del Ejército Nacional presentó su renuncia a las fuerzas armadas. Rojas, que cuenta con 33 años de servicio dirige la instancia que se encarga de elaborar la doctrina que sustenta la planificación y ejecución de las operaciones militares. Esta institución es la responsable además desde 2011, de instrumentar el “Plan Damasco”, orientado a producir una modernización del Ejército para hacerlo más acorde a sus pares de la OTAN, alianza a la que Colombia se incorporó en 2013.

En su carta de renuncia dirigida al presidente Iván Duque, Rojas le hizo saber que:  “Debo manifestarle de manera respetuosa pero enfática […] que he perdido absolutamente la confianza en el Alto Mando institucional, encabezada por el señor general Eduardo Enrique Zapateiro, comandante del Ejército Nacional, lo que, sin atisbo de duda no solo me impide continuar bajo sus órdenes sino, además, va contra mis principios cristianos y valores como la lealtad, fidelidad y transparencia”.

Entrevistado ayer 1° de diciembre por el periódico “El Tiempo” de Bogotá, el oficial declaró que: “Hay una crisis de liderazgo interno evidente. Tenemos 25 generales menos de los que debería haber y también han salido oficiales de otros rangos”. Y sobre el Plan Damasco, según El Tiempo, el coronel Rojas señaló “que la siguen matriculando como una doctrina desarrollada por uno de los bandos: el del general Alberto Mejía, ex comandante de las Fuerzas Militares. Y que por ello le han quitado apoyo”.

El militar continúa diciendo que: "Desde 2011, los generales Navas, Mantilla, Rodríguez, Lasprilla, Mejía, Gómez y Martínez apoyaron la evolución doctrinal denominada Damasco en el marco del plan de transformación del Ejército (2011-2030). Lo extraño es que el actual comandante quiera borrar algo que ha sido beneficioso para la institución”. El Tiempo cree que “para Rojas es claro que esa falta de liderazgo y una incompetencia interna no generan confianza en los mandos medios y la tropa”.

Resulta evidente que todo este complicado trance es expresión de la profundización de la crisis interna en la institución castrense. Lo que ha ocurrido es la manifestación de una respuesta pública de un sector militar que vio en los Acuerdos de La Habana una ruta positiva para salir del entrampamiento de la guerra. De esa manera está dando respuesta al grupo más recalcitrante del uribismo guerrerista que no está acostumbrado a develar estos asuntos a la opinión pública, pero que subyace a pesar de lo poco que se ha conocido abiertamente.

La actual cúpula militar, impuesta arbitrariamente por Duque, removió de sus cargos a todos los militares simpatizantes del proceso de paz e inició una “cacería” interna. Lo que ha hecho el coronel Rojas es atreverse a dar la cara para mostrar que hoy existe una alternativa al uribismo y a la guerra. En este sentido, es probable que otros uniformados activos o en situación de retiro apoyen a Rojas, si no es que antes, también sean sometidos a fuertes sanciones y/o a su expulsión de la institución armada.

En un artículo escrito por el periodista Andrés Dávila y publicado por el portal “Razón Pública” el 22 de julio de 2019 se señala que tras las negociaciones de paz: “El Ejército entendió que, aunque en La Habana no se discutieron su tamaño ni sus funciones, tenía que adaptarse y anticipar los cambios que traería el post acuerdo. Desde luego, en organizaciones jerárquicas tremendamente conservadoras, adversas al cambio e inerciales, estos cambios toman tiempo, y producen tensiones, divisiones y debates internos”, Es probable que estas manifestaciones disidentes sean expresión de esas “tensiones, divisiones y debate internos” de los que habla Dávila.

En medio del aprieto, el Ejército se apresuró a refutar al Coronel Rojas en el mismo medio de comunicación en el que el militar hizo sus afirmaciones, diciendo que la Doctrina Damasco está "instaurada, y con base en la misma sigue la capacitación. No es cierto que se vaya a parar". De igual forma, señaló que en este momento se está trabajando en 30 manuales de instrucción sobre la misma asegurando que: "No es un tema político, son los lineamientos tácticos, operacionales y estratégicos del actuar castrense”, según informó un alto militar que rechazó identificarse.

Curiosamente, como si fuera una olla que se está destapando, en el mismo momento en que se produce este debate público sobre la integridad y las capacidades de las fuerzas armadas, el periódico “El Espectador” de Bogotá en su edición de hoy 2 de diciembre da a conocer que el pasado 26 de noviembre,  dando respuesta a la solicitud que había hecho en julio pasado el presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, las Fuerzas Militares entregaron tres informes sobre la génesis y las operaciones de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), negando a priori cualquier vínculo de las fuerzas armadas con el paramilitarismo.

Reconociendo que las juntas de autodefensas se hicieron con el objetivo de “permitir a los ciudadanos la defensa de sus bienes del ataque de las organizaciones guerrilleras”, los militares opinan que dichas estructuras tuvieron “la incorporación de organizaciones de narcotráfico en el escenario nacional” que se convirtieron en grupos armados irregulares como las AUC. A partir de ello, el informe las justifica con el argumento de que en el contexto en que dichas organizaciones fueron creadas “aumentaba la presencia de grupos delincuenciales generando condiciones de inseguridad para muchos de los pobladores de distintas regiones del país”, intentando de esta manera establecer una diferencia inaceptable entre paramilitarismo y AUC como si estas no fueran expresión de lo anterior.

El Espectador opina que: “… aunque en el documento se niega la existencia de acciones sistemáticas entre las Fuerzas Armadas y las Auc, la Corte, hasta septiembre de 2019, había proferido 22 sentencias contra el Estado colombiano por la violación a los derechos humanos: varias de estas por “omisión” a su deber frente a hechos delictivos perpetrados por paramilitares”.

En fin, como se afirma en el argot popular: “si el río suena, piedras trae”. Es evidente que al interior de las fuerzas armadas colombianas están ocurriendo hechos que, a la luz de los acontecimientos recientes en el país, son sólo el inicio de acciones de sectores cada vez más amplios (incluyendo de las fuerzas armadas) que intentarán rescatar la decencia y el decoro de la institucionalidad del país.

sergioro07@hotmail.com

 

 

viernes, 18 de septiembre de 2020

Venezuela: hay novedades en el gobierno y la oposición

 Por Sergio Ortiz:

Mientras sobrelleva relativamente bien la pandemia de Covid-19, el país bolivariano sufre muchísimo en lo económico. Hay novedades políticas en el gobierno y la oposición.

Venezuela viene siendo castigada por el coronavirus. De todos modos, y eso le duele mucho a la administración Trump, el Cartel de Lima y la OEA, sus registros son bastante mejores que los de otros países. Ayer tenía 55.563 contagios y sólo 444 muertos. En vez de tomar nota de esta buena performance y sacar algunas enseñanzas, esos gobiernos y organizaciones reaccionarias niegan la realidad. Dicen que son estadísticas mentirosas del «dictador» Nicolás Maduro.

Les duele que los números de EEUU, Brasil, Perú (sede del Cartel de Lima), Ecuador y Colombia sean tétricos. Venezuela está mucho mejor y encima – como parte de sus acuerdos políticos y comerciales con la Rusia de Vladimir Putin – pronto tendrá lotes masivos de la vacuna Sputnik V.

No sólo la salud de los venezolanos anda bastante bien, sobre todo en contraste con sus malos vecinos. También la salud del presidente bolivariano que se fortaleció luego de desbaratar en forma rápida el intento de invasión, «Operativo Gedeón», que apuntaba a asesinarlo. Eso ocurrió el 3 y 4 de mayo pasado. Aglutinaba a militares y paramilitares venezolanos antichavistas y colombianos, organizados por una empresa «de seguridad» norteamericana. Vinieron de sus bases de operaciones en suelo colombiano, financiados por Juan Guaidó, el «presidente encargado». O sea, por Donald Trump.

Es la economía.

Donde las cosas no mejoran, o si lo hacen es poco perceptible, es en lo económico. Pese a la llegada de cuatro barcos iraníes con combustible, que desafiaron el bloqueo estadounidense, no hay mejoría en la provisión de naftas en gran parte del país, sobre todo el interior. Es una traba grande al comercio y los servicios esenciales; la población tiene dificultades para su circulación y aumentan los precios de productos transportados. No deja de ser una cruel paradoja en un país petrolero que antes producía 3 millones de barriles de crudo por día y ahora entre 400.000 y 700.000.

Esa última carencia tiene mucho que ver las sanciones imperialistas de EE UU y Europa, en tiempos de Barack Obama y acentuadas por Trump. Se quedaron con Citgo y sucursales de Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa) en EEUU, incautaron fondos millonarios depositados en ese país, robaron literalmente depósitos de oro venezolano en Londres, penalizaron a empresas de terceros países por comerciar con Caracas (caso de la petrolera rusa Rosneft, que opera en el país) etcétera.

Si bien esas sanciones injustas son la base del problema, en los malos resultados de Pdvsa en particular y la economía en general también influyen problemas propios del gobierno. Existen fenómenos de burocracia gubernamental y en empresas estatales, malas decisiones de autoridades y directivos, corrupción y negocios de la «boliburguesía», incompetencia para poner en marcha pozos y refinerías, privatizaciones, bajos salarios, etcétera.

Algunos sectores bolivarianos de izquierda cuestionaron que el gobierno de Maduro eximiera desde 2018 a Pdvsa y sus socios multinacionales el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISLR). Según esos críticos, «las sucesivas exoneraciones del ISLR, para Empresas Mixtas donde los socios son empresas rusas, chinas y norteamericanas, han hecho que el Estado, dejase de percibir, alrededor de 2.068 millones de dólares». Ese cálculo fue en base a 9 empresas mixtas, pero éstas son 42 y la pérdida sería mucho mayor.

Esos favores a las petroleras, mixtas y asociadas a la estatal, es la contracara de los mayores sacrificios que vinieron haciendo los venezolanos de a pie y eso explica en parte la fractura en la coalición gubernamental Gran Polo Patriótico.

El Partido Comunista de Venezuela, Patria Para Todos, Tupamaros y otros han conformado la Alianza Popular Revolucionaria y van a competir en diciembre por fuera del oficialista Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV). No fue algo súbito: en abril le pidieron reunión a Maduro y no se la dieron, en mayo presentaron una carta crítica en Miraflores y en agosto decidieron formar APR.

División en la contra.

Si bien esa fracción por izquierda en el Gran Polo Patriótico debe preocupar a Maduro y Diosdado Cabello, hombres fuertes del gobierno, las novedades en el campamento de la oposición los alegró mucho. Y el saldo que les quedó fue positivo.

Es que el lunes 31/8 el presidente indultó a 110 políticos opositores que estaban presos o exiliados, entre ellos 26 diputados. Entre los pocos que no tuvieron ese beneficio están el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López y otro extremista, Julio Borges. Accedieron al indulto personajes nefastos como Henry Ramos Allup, Freddy Guevara, Freddy Superlano, José Guerra, Tomas Guanipa y Gilber Caro. También salió de la cárcel el diputado Juan Requesens, participante del atentado fallido para matar al presidente en agosto de 2018.

El argumento de Maduro fue facilitar la concordia nacional y, en los hechos, impulsar a que los partidos de oposición se presenten a los comicios del 6 de diciembre. En agosto el referente devaluado de ese sector, Juan Guaidó, había firmado un pacto de 27 agrupaciones comprometiéndose a no participar. El argumento fue que ir a las urnas fortalecería a «la dictadura».

El indulto fue bien recibido por el centenar de políticos presos, familiares y allegados. La Unión Europea expresó su beneplácito por medio de su comisionado de Asuntos Exteriores, Josep Borrell. También lo avalaron la alta comisionada de DDHH, Michelle Bachelet, y Felipe Solá, quien incurrió en contradicción. Si estaba bien ese indulto de Maduro, «¿por qué Alberto Fernández no firma uno para los 41 presos políticos de Argentina?», le preguntó Luis D’Elía.

Los efectos de la medicina no demoraron. Hernán Capriles (de Primero Justicia), dos veces candidato presidencial de la oposición derechista, en 2012 contra Hugo Chávez y luego contra Maduro, propuso participar de las elecciones. Dijo que sería un grave error regalar la Asamblea Legislativa a Maduro y que no se gobierna por Internet (palo al ausente Guaidó). Los partidos opositores Acción Democrática, Copei, Cambiemos, Avanzada Progresista y El Cambio, se sumaron a la táctica de intervenir. Piensan en estas legislativas y también en las de alcaldes y senadores de 2021.

La participación aumenta. La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Indira Alfonzo, detalló que 107 organizaciones políticas presentaron 14.000 candidaturas. Las de diciembre serán las elecciones número 25 desde que Chávez comenzó a gobernar. El sistema electoral fue juzgado como excelente por observadores internacionales, incluido el expresidente James Carter, a prueba de fraudes.

Sin embargo la oposición alterna el erróneo boicot con el mezquino no reconocimiento de sus derrotas cuando participar y le gana el chavismo. Si va dividida, como parece, tendrá otro merecido revés.

ortizserg@gmail.com

sábado, 11 de abril de 2020

Diario de una Cuarentena Capítulo Dos.



Por Juan Martorano:

Día 21 de la cuarentena social y colectiva que se ha venido aplicando en Caracas y 20 a nivel nacional. Al parecer, la llegada de los días de la Semana Santa como que me ha inspirado a escribir, y de esta manera acompañarlos y acompañarnos en esta contingencia que sin duda debe transformarnos a todos y a todas.

Para el momento en que escribo estas líneas y aparezcan publicadas, la fecha es 5 de abril de 2020, pleno Domingo de Ramos. Ruego al padre creador que escuche nuestras plegarias para salir lo más pronto posible de esta situación.

Como introducción, procedamos a la actualización de los datos de los 10 países más afectados por esta pandemia, son los siguientes:


1.- EEUU, con 311.658 casos confirmados, da un promedio de 945,69 casos por cada mil habitantes, se han recuperado 14.967 personas (4,80%), y fallecido 8.492 personas (2,72%).

2.- España, con 130.658 casos confirmados, con un promedio de 2.776,18 casos por cada mil habitantes, se han recuperado 38.080 personas (29,14%) y fallecido 12.418 personas (9,50%).

3.- Italia, con 124.632 casos confirmados, con un promedio de 2.068,81 casos por cada mil habitantes, 20.996 personas recuperadas (16,85%) y 15.362 personas fallecidas (12,33%).

4.- Alemania con 96.108 casos confirmados, promedio de 1.155,85 casos por cada mil habitantes, 23.192 personas recuperadas (24,13%) y 1.446 personas fallecidas (1,50%).

5.- República Popular China con 81.669 casos confirmados, promedio de 58,25 casos por cada mil habitantes, 76964 personas recuperadas (93,91%) y 3.329 personas fallecidas (4,08%).

6.- Francia con 68.605 casos confirmados, promedio de 1.022,8 casos por cada mil habitantes, 14.008 personas recuperadas (20,42%) y 7.560 personas fallecidas (11,02%).

7.- República Islámica de Irán con 55.743 casos confirmados, 668,93 casos por cada mil habitantes, 17.935 personas recuperadas (32,17%) y 3.452 personas fallecidas (6,19%).

8.- Reino Unido con 41.903 casos confirmados, 630,73 casos por cada mil habitantes, 0 personas recuperadas (0,00%) y 4.313 personas fallecidas (10,29%).

9.- Turquía con 23.934 casos confirmados, 287,82 casos por cada mil habitantes, 786 personas recuperadas (3,28%) y 501 personas fallecidas (2,09%).

10.- Suiza con 20.505 casos confirmados, 2.388,04 casos por cada mil habitantes, 6.415 personas recuperadas (31,29%) y 666 personas fallecidas (3,25%).

En el caso de la República Bolivariana de Venezuela, tenemos las siguientes estadísticas:

Hasta el momento en que escribimos estas líneas, tenemos 155 casos confirmados de Covid-19 en el país, 4,81 casos por cada mil habitantes, se han recuperado 53 personas (34,19%) y fallecido 7 (4,52%). Eso hace que en estos momentos tengamos en el país 95 personas enfermas con esta enfermedad.

Asimismo, cabe destacar que ocupamos el 108 lugar de 192 países en la pandemia del Covid-19, 14 a nivel de toda América de 34 países y 8 de 12 países con la mayor cantidad de casos de Covid-19.

Esto es gracias a las medidas de cuarentena social, colectiva y voluntaria, que hemos venido aplicando, y que nos sumamos a la petición del presidente Nicolás Maduro de radicalizar esta medida, y más cuando estamos en un asueto atípico de la Semana Santa.

Por ejemplo, mi hermano que es médico y vive en Perú me comentó que en ese país se acostumbra a hacer el mercado de manera familiar (los padres van con sus hijos a comprar los víveres y lo que se necesita para la casa). Producto de esta pandemia, esto ha tenido que ser afectado. Los primeros días y mientras se registraban los primeros casos, esta práctica continuaba, pero luego del agravamiento de la situación, las autoridades peruanas se vieron en la obligación de que aquellas personas que no respetarán la cuarentena decretada por el gobierno de ese país e hicieran este mercado de manera familiar (cuando allá está habilitada la opción de que sea un solo integrante de la familia el que haga las compras), se le impone una multa de 200 soles, que equivalen a 60 dólares, lo que acá serían un poco más de 6 millones de bolívares.

Asimismo, Perú, al igual que Chile y Ecuador, hay medidas represivas como el toque de queda, y funcionarios policiales y militares no conformes con aplicar las sanciones pecuniarias, golpean a los infractores de estas medidas. Muy distinto a lo que ocurre en la República Bolivariana de Venezuela.

Con todo y eso, Perú hasta la fecha tiene 1.746 casos confirmados de Covid-19, con un promedio de 54,34 casos por cada mil habitantes, se han recuperado 914 personas (52,35%) y fallecido 73 personas (4,18%).

Por ello, insistimos en el respeto a esta cuarentena que hemos aplicado en Venezuela de manera voluntaria, y que aprovechemos al máximo esta Semana Santa, para muchos atípica porque acostumbrábamos a estar en una playa, montaña o en la Gran Sabana.

Aprovechemos el silencio para encontrarnos, hemos obtenido pequeñas victorias y aplanado la curva de la infección en Venezuela, pero esto no es para que cantemos victoria de manera anticipada, reitero lo escrito en la entrega anterior, de que aunque exhibamos unas cifras de primer mundo, y que el grado de letalidad de la pandemia no ha alcanzado altos niveles en el país, debo reiterar el llamado de atención de que en el caso de la capital de la República, Caracas, ha habido durante los últimos días una relajación importante de las normas de cuarentena social y colectiva en zonas como Catia, Petare, la avenida Baralt, Esquinas de Tracabordo y otras de La Candelaria, además de observar a muchas personas que caminan por las calles sin el uso de mascarillas o tapabocas, además de policías que no hacen respetar sin necesidad de reprimir la correspondiente normativa.

Esto puede resultar contraproducente, si tomamos en cuenta las posibilidades de rebrote y de otras explicaciones que ha señalado el Primer Mandatario Nacional durante los últimos días.

De hecho, ayer observé con estupor como en una camionetica (autobús o microbús como se conoce en otras partes de mi país) había gente aglomerada dentro del bus que se encontraba debajo del puente de la Avenida Fuerzas Armadas y en las propias narices de efectivos de la Policía Nacional Bolivariana. Hubiese dicho el comandante Chávez: “Hay que imponer la autoridad”, pero sin llegar a reprimir, diría yo.

Hay que repetir ad nauseam, lo que ya el propio presidente Nicolás Maduro ha explicado. Hemos logrado sortear con éxito la primera de las cuatro fases del plan para derrotar el Covid-19 en lo referido a la contención de la infección. Pero, y el mismo lo ha reconocido, no hemos logrado cortar las cadenas de transmisión de la pandemia en el país, y de ahí que aún se sigan registrando casos. A veces en un día se pueden registrar uno, dos casos, cinco o seis, como hay días que se pueden registrar de ocho a diez casos (tomando en cuenta las cifras más bajas y más altas que han venido siendo suministradas por la Comisión Presidencial de Seguimiento y Prevención del Covid-19 en Venezuela, la cual ha tenido las vocerías del Dr., ministro y vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez, de la Vicepresidenta Ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, y del propio Jefe de Estado, Nicolás Maduro Moros).

Esto, y como ya lo señalé en el párrafo anterior, aún no hemos logrado cortar las cadenas de transmisión de la enfermedad. En lo que logremos esto, indudablemente habrá reportes y días donde no se registrarán casos, y esto será uno de los tantos indicativos de que hemos cortado las cadenas de contagio en el país.

Y luego cuando los partes tengan que ver con el incremento de las personas recuperadas y la tasa de fallecidos de la misma sea de cero, es ahí cuando llegaremos a la fase de control de la pandemia. Pero esto no sólo debe ser a nivel interno, puesto que países vecinos de Venezuela (Colombia, Brasil, Guyana, Trinidad y Tobago, Aruba, Bonaire y Curazao, por sólo señalar algunos) deben pasar casi en paralelo a fases similares a las nuestras, para que podamos llegar a la denominada Normalidad Relativa Vigilada (NRV) de la que tanto menciona el presidente Maduro en sus más recientes alocuciones, y de la que escribiremos de manera oportuna en su momento, el cual se está aproximando.

 Por ello, es vital y fundamental que la cuarentena social, colectiva y voluntaria sea además radical, porque esto es lo que va a determinar el éxito de las medidas implementadas, además de poder acelerar, sin forzar, bueno es que acote esto, las otras fases de este proceso que estamos viviendo.



Culminamos esta entrega, lamentando la posición ruin y miserable del gobierno colombiano de rechazar la donación hecha por el presidente Nicolás Maduro de dos máquinas de despistaje de Covid-19. Es bueno que acotemos que Colombia exhibe 1.406 casos confirmados de Covid-19, 28,46 casos por cada mil habitantes, con 85 personas curadas (6,05%) y 32 personas fallecidas (2,28%). Pero se ubica en el puesto 50 de países de la ONU con más casos de esta pandemia, 11 de toda América (incluyendo EEUU y Canadá) y 6 de toda Suramérica.

Todo esto es una demostración palmaria y palpable de lo que el sistema capitalista, plagado de desigualdades genera en el mundo.

Y por ello, la alternativa a este modelo es el socialista. Y realmente hoy debemos señalar, en este Domingo de Ramos, que un mundo mejor no sólo debe ser posible, sino necesario, sino queremos señalar la extinción de la especie humana sobre la faz de la tierra.

 ¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com



miércoles, 25 de marzo de 2020

Reflexiones en tiempos de cuarentena



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
¿Se puede escribir de algo que no sea del coronavirus? ¿No se estará produciendo un hostigamiento mediático sobre el tema? En lo personal, teniendo claro lo que mi familia y yo debemos hacer para cumplir con las normas que ha dictado la Organización Mundial de la Salud para evitar el contagio y la expansión, he decidido no seguir leyendo miles y miles de recomendaciones de todo tipo que llegan, incluso algunas bastante contradictorias.

El atosigamiento de los que escribimos para tratar de explicar el fenómeno en el marco de las ciencias sociales y políticas no deja de ser menor. Paradójicamente el encierro obligatorio ha hecho que las personas tengan más tiempo para leer, eso se ha notado. Tal vez esa sea una de las pocas cosas buenas que nos deja esta pandemia.


Es loable el afán de informar acerca de la expansión de la enfermedad, los avances en términos científicos para enfrentarla y las probables repercusiones que este acontecimiento tendrá a futuro para toda la humanidad.

He tratado de imaginarme el alcance de lo que esta situación pueda significar para la humanidad y me resulta imposible llegar hasta el final. Por supuesto, lo hago desde la perspectiva de lo que siempre he sido y lo que soy, de lo que siempre he pensado y que pienso. Ya lo escribí la semana pasada, pero lo quiero repetir: esta es una guerra del capitalismo contra la humanidad. Es expresión de su declive, de su incapacidad de ofrecer soluciones a los problemas de los ciudadanos y del afán de una minoría de incrementar la riqueza y el lucro a costa del aplastante conjunto de ciudadanos excluidos de los beneficios mínimos necesarios para vivir dignamente durante los 60, 70 u 80 años en que –casi milagrosamente- transitamos por la faz del planeta.

No sé si esta pandemia es peor o no que otras que han ocurrido, lo que si sé es que ésta tiene relevancia porque no escatima: afecta a los príncipes a pesar de su reinado, los millonarios a pesar de su riqueza infinita, los grandes estadistas a pesar de su poder, a célebres artistas y deportistas a pesar de su fama. Espero que todos estén reflexionando acerca de que nada de esto les sirve para escapar de la furia desenfrenada de la pandemia. Finalmente son tan frágiles como cualquiera y la muerte les va a llegar como a todos.

Se ha sabido por ejemplo que el empresario mexicano Carlos Slim, dueño de la cuarta mayor fortuna del planeta donó 40 millones de dólares para la lucha contra el coronavirus, plausible actitud que es expresión de las grandes posibilidades que tienen estos señores de ayudar a solucionar los problemas que encara el planeta. El tema es que si el señor Slim donara esa misma cantidad diariamente durante 3 años, todavía le quedarían alrededor de 20 mil millones de dólares, lo cual le permitiría gastar un millón de dólares diarios durante los próximos 55 años. No creo que el señor Slim viva tanto, tampoco que ese dinero le permita comprar la felicidad ni la vida eterna. Lo sabe él cuya familia vivió una horrible desgracia producto de la guerra y los afanes de exterminio. Este es uno de los tantos ejemplos que grafican el absurdo del capitalismo: no se puede explicar el afán de acumular dinero para vivir varias vidas, como si eso fuera posible.

En 2015 el banco suizo UBS informó que: “la fortuna media de los ultra-ricos alcanza los 3 mil 700 millones de dólares (se refiere a las 1.400 personas en el mundo que tienen patrimonios superiores a los mil millones de dólares), cuando 800 millones de personas viven en distintos continentes, según el Banco Mundial, con 1.90 dólares diarios.

Por eso, el virus de la pobreza y la marginación que aqueja al planeta no tiene solución en el capitalismo. Sólo me pongo a pensar que va a ocurrir en las cárceles, en los campamentos de migrantes, en las fuerzas armadas, donde la gente está obligada a vivir hacinada o concentrada. ¿Cómo va a enfrentar Estados Unidos esta crisis si sigue empecinado en continuar las guerras? ¿Qué va a pasar en sus portaviones, o en sus submarinos nucleares?.

Si nos atenemos a que, a pesar de la crisis, Estados Unidos dio continuidad a sus ejercicios militares “Vita” con el ejército colombiano en las cercanías de la frontera con Venezuela, “Native Fury 20” en conjunto con las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos en Abu Dhabi, en una clara provocación a Irán, o los que se vio obligado a postergar en Europa cuando ya habían sido desplegados 20 mil soldados llevados desde su territorio, 10 mil de los que tiene en sus bases en el Viejo Continente, además de 7 mil de sus socios europeos de la OTAN para desarrollar los “Europa defender 20”, todo eso mientras el coronavirus marcha raudo en Italia, España, Francia y Alemania, miembros de la OTAN.

Al mismo tiempo que las fuerzas armadas españolas piden ayuda desesperada a la OTAN para enfrentar el coronavirus, esta organización preparaba ejercicios militares amenazadores contra Rusia, país que ha desarrollada un impresionante puente aéreo para ayudar a luchar contra el coronavirus en Italia, país miembro de la OTAN. ¿No les parece un contrasentido? ¿No es esto expresión máxima de la irracionalidad capitalista? ¿Cree alguien que con estos líderes se puedan solucionar los problemas de la humanidad? Es algo digno de reflexión en estos días de encierro obligado.

En otra cara de la crisis, es realmente patético ver a las derechas de Venezuela y Nicaragua y a la gusanera cubana de Miami, clamando por más sanciones y deseando mayor cantidad de víctimas para culpar a los gobiernos de esos países que en cada caso, cumpliendo las indicaciones de la OMS están haciendo la tarea mucho mejor que los sancionadores. No he escuchado a ningún gobernante de las naciones afectadas por penalidades, desear malos augurios a Estados Unidos a pesar que, contrario al más mínimo sentido de humanidad que aconseja eliminar las sanciones, lo que se ha hecho es incrementarlas. No es así, el odio puede más, llevando incluso al gobernante estadounidense a idear nuevas formas de agresión para beneplácito de pequeñas fracciones de las oligarquías locales sedientas de sangre para satisfacer demandas personales y de la élite.

Finalmente, hablando de desatinos, no puedo dejar de referirme a la elección del secretario general de la OEA. En ella se concentra parte importante de la carencia de ética de las instituciones de la égida capitalista.  En primera instancia fue una competencia entre traidores que en algún momento fueron ministros de gobiernos de izquierda para ahora, hacer esfuerzos, uno por continuar, y otra por comenzar a servir a Estados Unidos.

No hay peor característica humana que la traición, hasta el enemigo abierto es más respetable que un traidor, pero cuando el afán de protagonismo y el ego lleva a algunos a “vender su alma al diablo” el repudio y el rechazo de la humanidad decente será su maldición de por vida. Hay que saber que “para cederle un lugar en su parnaso” como dijo Silvio Rodríguez, los traidores tiene que dar muestra suprema de deferencia y humillación, cosa que Almagro ha encarnado con orgullo y pasión.

En la continuidad de la traición, Ecuador, el país de María Fernanda Espinosa le dio el voto a Almagro. Como premio, el embajador ecuatoriano ante la OEA Carlos Játiva, fue elegido como secretario general asistente de la organización.

Fue una votación carente de transparencia como denunció la embajadora de México Luz Elena Baños quien le dijo a Almagro que: "Su elección es una patética expresión de lo que cualquier MOE (Misión de Observación Electoral) observaría como 'malas prácticas'". Así mismo, denunció que Almagro utilizó dinero de la OEA para su campaña…y pensar que esta es la institución que avala las elecciones presidenciales en América Latina. ¡Sálvese quien pueda!

Cuando una buena parte de los países habían pedido que los comicios se pospusieran por la pandemia del coronavirus, el acto tuvo efecto ridículamente en una sala en la que los embajadores se pusieron guantes, pero no tapabocas.

A Espinosa le pagaron con su misma moneda. Su comando de campaña tenía el día anterior a la votación 16 “votos seguros” y probablemente 17 con lo cual se sentía indudable ganadora, pero a última hora (literalmente) el dinero y la presión de Estados Unidos dieron vuelta a Bahamas y a Belice. Por su parte, los primeros ministros de Santa Lucía Allen Chastanet y de Jamaica Andrew Holness a quienes nadie toma en serio, no resistieron una llamada telefónica amenazadora de un funcionario de tercera categoría del departamento de Estado para cambiar el voto que habían comprometido.  Con el mismo propósito, Guyana y República Dominicana fueron chantajeados con no avalar sus resultados electorales y… todo listo: los 16 votos se transformaron en 10 y la “democracia” de la OEA made in Washington volvió a funcionar. Si esa es la tónica de la “máxima instancia política regional”, ¿Qué se puede esperar de sus acciones?

Mientras observamos con pavor que el coronavirus avanza en Occidente, vemos con alegría como China y otros países asiáticos merced a su organización social, el respeto y confianza en sus autoridades y una gran disciplina ciudadana va saliendo adelante y venciendo al virus. Al final, sería deseable una reflexión para que cada persona de buena voluntad saque sus propias conclusiones de lo que somos, y lo que podemos ser, de cómo vivimos y de cómo podríamos vivir, pero necesariamente, al observar el entorno tendríamos que concluir que “otro mundo es posible”. Nos lo dicen los cielos limpios del planeta y los canales de Venecia nuevamente llenos de aves y peces que nos muestran la belleza de un mundo que debemos salvar para nosotros y para nuestros hijos.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Algunas reflexiones sobre los recientes acontecimientos en la región



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Vistos los acontecimientos actuales, quisiera que alguno de los defensores de la “teoría de los ciclos” me explicara, ¿en cuál estamos entrando ahora en América Latina y el Caribe? ¿En el “progresista” que marca la llegada al gobierno de Alberto Fernández en Argentina y antes, de Andrés Manuel López Obrador en México?, ¿ en el reaccionario que establece la derrota del Frente Amplio en Uruguay?, ¿ en el neofascista que inaugura el golpe de Estado en Bolivia?, ¿en el de la lucha creciente de los pueblos que se levantan contra el neoliberalismo como en Haití, Honduras, Ecuador, Chile y Colombia?, ¿en el de la resistencia anti imperialista de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Dominica?


La respuesta a esta pregunta (si es que la hay), solo puede hacerse en términos mecanicistas y anti dialécticos para justificar la idea de que los pueblos están condenados a que hagan lo que hagan y luchen lo que luchen, siempre volverán a un ciclo reaccionario y/o fascista. En este esquema, la historia no ha terminado, pero siempre volverá a su origen, es decir al de la dominación de una clase por otra o incluso a una supuesta e inevitable existencia de clases antagónicas porque “dios quiso que hubiera ricos y pobres”.
La multiplicidad de acontecimientos contradictorios que vive la región son expresión de las nuevas formas que va adquiriendo la lucha de clases en la que se manifiesta un permanente enfrentamiento entre lo viejo que trata de perpetuarse y lo nuevo que se abre paso. Parte importante del devenir está, y estará determinado por la capacidad de los pueblos (y también de sus enemigos) de aprender nuevas formas de lucha en un contexto cambiante y complejo.

Hay quienes se aferran a manejar la teoría como un dogma, pretendiendo analizar los acontecimientos actuales con esquemas teóricos encapsulados que no permiten observar la realidad del siglo XXI. Hoy, aunque la esencia de la explotación no ha cambiado, la confrontación con el enemigo de clase se manifiesta de forma diferente, esto ha determinado el surgimiento de nuevos actores sociales que enarbolan novedosas consignas, no necesariamente revolucionarias o transformadoras, pero que apuntan en esa dirección y que en última instancia conducen al aislamiento del enemigo principal que es el imperialismo y las oligarquías locales y su sistema de democracia representativa y economía neoliberal.

Siempre recuerdo que en algún momento del lapso que transcurrió entre la elección de López Obrador en julio de 2018 y su toma de posesión en diciembre del mismo año, pregunté a un amigo mexicano acerca de qué se podía esperar de un gobierno del nuevo presidente. Su respuesta fue simple y contundente: “No va a robar, y eso en el México de hoy es casi revolucionario”.

Es mi parecer que la teoría de los ciclos no deja de ser más que una falacia desmovilizadora y paralizante de la lucha de los pueblos. Esta nunca se detiene, adquiriendo distintos ritmos en cada momento, teniendo logros cuando la correlación de fuerzas lo permite y cuando los liderazgos se ponen a tono con los pueblos y finalmente -como en todas las cosas de la vida- obteniendo victorias y derrotas, porque hay que entender que los procesos políticos son dialécticos y necesitan de una conjunción de factores que no siempre se presentan al mismo tiempo.

Más bien, el papel del liderazgo (o vanguardia como se decía antes) es precisamente hacer que los factores subjetivos den el impuso necesario para que la existencia de los objetivos, conduzca a la transformación revolucionaria de la sociedad.

Ello no necesariamente ha ocurrido de esa manera en tiempos recientes. La izquierda derrotada a finales del siglo pasado, no tuvo capacidad de reflexión, análisis y -en esa medida- no fue capaz de asumir tal derrota en términos políticos. No para “golpearse el pecho” y hacer un mea culpa, sino para -de forma autocrítica- sacar conclusiones destinadas a continuar la lucha en las nuevas condiciones.

Eso fue lo que permitió que surgieran nuevos actores: Chávez, Correa y Evo, entre otros que no tenían partido político, los crearon para acudir a las elecciones en los marcos de la democracia representativa o, incluso fundaron tales organizaciones ya estando en el poder. Un caso particular es el del peronismo, que es parte de la realidad argentina, hacer análisis de la política de país como si no existieran no es más que un exabrupto de quienes actúan al margen de la realidad.

Vale la pena recordar también que en el momento que llevaban ilegalmente a Lula a la cárcel, sus palabras fueron que él creía en la justicia brasileña. Ninguno de ellos es Allende. Eso no se repetirá. Ninguno, tampoco llegará al altar donde está el Héroe de la Moneda, pero eso no los demerita. Varios de ellos eran críticos velados del proceso venezolano, pero los chavistas siguen en el poder, el pueblo venezolano sigue siendo protagonista, mientras que sus censores fueron desalojados y los pueblos hermanos se han visto obligados a enfrentar la barbarie neoliberal y fascista.

En el contexto, los peronistas volvieron al gobierno. Nadie me va a hacer creer que eso es negativo. En el tiempo en que luchamos por la sobrevivencia de la raza humana en el planeta, todo lo que se oponga a la devastación, la pobreza y la marginación debe ser bienvenida. Alberto Fernández es argentino, pero no es el Che Guevara, el que crea que se deben seguir los caminos del Che hoy, que tome las armas y se alce en la montaña…después que lo asuma sin eludir su responsabilidad como lo ha hecho un sector de las Farc de Colombia, sin grandilocuencias, sin odios, solo siendo consecuente con lo que se cree, Eso siempre es respetable. En cambio, los críticos de oficio para quienes basta que ocurra cualquier hecho alejado del “librito” para asomar ataques destructivos, son los que nunca han tomado un fusil, nunca han aportado nada positivo y nunca han ganado nada.

Por supuesto que se han cometido errores, algunos muy graves, hay evidentes falencias, incluso el desconocimiento de elementales conceptos de carácter teórico, pero ponerse a atacar a los chilenos y colombianos porque no ha habido conducción política, o a Evo por su extrema inocencia después de 14 años en el gobierno, a los peronistas porque no son revolucionarios, al Frente Amplio de Uruguay por elegir un candidato sin carisma ni liderazgo o a Lula por haber salido de la cárcel por una decisión jurídica, no por la lucha del pueblo, no invalida todo lo que ha ocurrido en los últimos años.

Digan lo que digan, América Latina y el Caribe hoy es superior a la del año 2000 y eso ha sido gracias a estos gobiernos democráticos y progresistas, que en el peor de los casos han creado mayores y mejores condiciones para la participación popular. De ahí emergerá el nuevo liderazgo, que llevará la lucha a estadios superiores hasta lograr la independencia y la libertad definitiva. 
 sergioro07@hotmail.com

Pompeo mentimos, robamos… apoyamos las represiones contra los pueblos



Por Rolando Prudencio Briancon:
La hegemonía estadounidense se ha repuesto reproduciendo las prácticas del plan Cóndor, cuando en la década de los 70 los gobiernos militares gozaban del apoyo de Washington, para hacerse de los destinos de las naciones en base a la violencia, torturas y muerte; pero hoy hay una otra ofensiva que se ha desdoblado derrocando; ya no sólo a los gobiernos democráticos a través del golpe militar -el caso de Bolivia- mimetizándolos en movimientos ciudadanos; sino que existe otra estrategia, que es apoyando las represiones de los gobiernos “democráticos” contra las demandas sociales: (Chile, Colombia, Ecuador).


Sobre el caso venezolano que tiene algo de parecido al de Bolivia en su intencionalidad; tiene la particularidad de que pese a que a principios de año Mike Pence junto a John Bolton alentaron a los militares que se sublevaran contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, no pudo concretar esa conjura, por algo que le faltó sellar al gobierno boliviano, como conformar la Unión Cívico Militar, que hasta el día de hoy no ha logrado ser perforada en Venezuela, pese a las desleales deserciones de altos jefes militares, quienes han tenido que soterrarse en Colombia después de desertar el pasado febrero.

Fueron Pompeo, junto a Bolton quienes desde hace más de un año han estado instando a los militares venezolanos; más concretamente al general Padrino López para que se subleven contra el presidente Maduro, y lógicamente hasta el día de hoy no ha prosperado esa insidiosa infamia contra esta alianza que ha garantizado que no sucumba la revolución bolivariana ante los intentos de la administración Trump por hacerse del petróleo venezolano. Vale decir la lectura patriótica que se tiene en filas de los militares está impregnada por aquella impronta visionaria del libertador Bolívar que tenía sobre los EE.UU., predestinados a sembrar muerte y miseria.

Pero el grado de cinismo de Pompeo es de tal magnitud que no sólo se ha limitado a decir que apoyaran las represiones contra los movimientos sociales, sino que descaradamente ha declarado que los EE.UU.: “es el mayor ejemplo de democracia en la historia del mundo”. Y es que ésta paradigmática patraña se hace patente cuando se cuestiona, ¿cuán ejemplar es su democracia, si Trump después de haber perdido por tres millones de votos con frente a Hillary Clinton, es quien gobierna a la nación que es un “ejemplo de democracia”?

Y es por ese nivel de cinismo que muestra Pompeo, quien no sólo se ufana de reconocer que: “mienten, engañan y roban”; sino que van apoyar las represiones contra los pueblos, entendiéndose que estamos entonces ante Orden Mundial que está bajo la férula del fascismo del fantoche de Trump; pero que como ha manifestado el presidente Evo Morales: “la presencia de Rusia en América Latina es vital para detener el avance del fascismo como lo hizo antes”.
Así que, si bien pueden “mentir, robar, y engañar”; y apoyar además las represiones contra los pueblos, pero Rusia tenían que toparse.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Por la Razón o la fuerza (Plan Condor II)



Por Rodolfo Cortés Calderón:
Pareciera que el digno y valiente pueblo chileno y los demás países de Latinoamérica están destinados a vivir la desgracia permanente de la bota militar asesina y usurpadora. Además de Chile, lo vemos en Bolivia, Ecuador, Honduras, Haití, Brasil, Colombia, Guatemala, El Salvador y otros países donde se ven estos nubarrones auspiciados por el militarista y guerrerista Donald Trump, emperador del Imperio.


La enseña “POR LA RAZÓN O LA FUERZA” forma parte del escudo y la bandera de Chile y, ayer, en un discurso difundido por la televisión internacional lo repitió con énfasis el sanguinario Sebastián Piñera que ya lleva en sus espaldas según RT 23 asesinados, más de 2200 heridos, entre ellos casi 300 afectados en los ojos, más de 6300 detenidos y un estimado de 4,500 millones de dólares en daños como una señal de que este energúmeno neoliberal no tiene el menor concepto de lo que es LA RAZÓN ya que sólo ha aplicado LA FUERZA.

Da la impresión que en nuestras sociedades latinoamericanas se está reviviendo el satánico Plan Cóndor que desde mediados del siglo XX y hasta casi los albores del siglo XXI dejó una secuela de millones de personas entre asesinados, desaparecidos, desterrados, encarcelados y donde sobresalía de parte de los psicópatas y esquizofrénicos militares la tortura, violaciones a mujeres y hombres, secuestros de niños y niñas, robo y saqueo de fortunas, etc.

Hubo un caso muy patético en Chile, entre centenares, de una mujer luchadora magisterial MARTA LIDIA UGARTE ROMÁN (1934-1976) que después de ser detenida, desaparecida y torturada fue tirada desde un helicóptero militar en las playas chilenas y, en Honduras, hay algunas versiones de que el padre GUADALUPE (JAMES) CARNEY (jesuita) y otros miembros de un grupo guerrillero sufrieron la misma pena en las selvas de Olancho en 1983. Atrocidades hasta lo inimaginable.

EL ASESINO PLAN CÓNDOR DEL SIGLO XX
El Plan Cóndor es una de las páginas más oscuras y dolorosas de la realidad latinoamericana del siglo pasado. Es una realidad que más se ensañó y se visualizó en América del Sur, los países de Mesoamérica lo vivieron con igual o peor dolor, sin ser visibilizados. En el Sur, ya se ha hecho algo de justicia, en Centroamérica está en ciernes.

Este Plan surgió en los tiempos del mal llamado presidente demócrata John F. Kennedy que gobernó Estados Unidos desde 1961 hasta 1964, año en que fue asesinado por el mismo Imperio.
El principal objetivo de este Plan u Operación Cóndor era contener y destruir los movimientos insurgentes que motivados por la exitosa revolución cubana de 1959 se daban en el continente.

De ahí surgieron dictadores militares golpistas de la talla de Augusto Pinochet Ugarte en Chile;  Humberto Castelo Branco, Emilio Garrastazu Medici, Ernesto Geisel, Artur da Costa y Joao Figuereido de 1964 a 1985 en Brasil; Jorge Rafael Videla, Roberto Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone desde 1976 hasta 1985 en Argentina; dictadura cívico-militar de 1973-1985 en Uruguay; Anastasio Somoza Debayle en Nicaragua; Alfredo Stroessner en Paraguay; Hugo Banzer Suárez en Bolivia; Oswaldo López Arellano en Honduras; Juan Velasco Alvarado en Perú; Julio Adalberto Rivera y Fidel Sánchez Hernández en El Salvador; José María Pinilla Fábrega en Panamá; Fernando Romeo Lucas García, Kjell Eugenio Laugerud García y Efraín Ríos Montt, en Guatemala y Henri Namphi y Prósper Avril en Haití, todos estos dictadores tuvieron como su centro de “formación” la tétrica Escuela de las Américas.

LA SUBLEVACIÓN CHILENA
Octubre de 2019 será un mes y año mal recordado siempre por los Chicago Boys, padres del abortado Modelo Neoliberal. Esta semana los insurgentes chilenos llegaron a su primer mes de lucha, sin flaquear un solo día.

Y no es para menos, 46 años de oprobiosa dictadura de Augusto Pinochet,16 años y, 30 años de sus monigotes “demócratas” politiqueros liberales, socialistas y neoliberales. Ellos son los únicos responsables de toda esta crisis y de los asesinados, detenidos y heridos.
El enfoque primario de los insurgentes está en la destitución de Piñera y la convocatoria a una asamblea nacional constituyente, sin dilaciones.

LA CÓMPLICE OPOSICIÓN DE CHILE
Queriéndole dar “miel con el dedo” a los sensatos y conscientes resistentes chilenos el poder neoliberal piñerista presentó, desde el Legislativo a la sociedad chilena un adefesio de propuesta--elaborada por el poder neoliberal sin tomar en cuenta a la ciudadanía—que propone un plebiscito para abril 2020 donde los chilenos escogerían entre dos opciones, las dos surgidas del poder político neoliberal y quizá a finales del mismo año elegir a los “constituyentes”.
Sin la menor duda los movimientos populares resistentes y algunos sectores políticos que no se unieron al gobierno, entre ellos los partidos comunista y humanista, rechazaron la propuesta.
El lunes recién pasado la resistencia chilena convocó a un paro general que fue todo un éxito.

¿ESTAMOS A LAS PUERTAS DE UN PLAN CÓNDOR II?
Aunque no lo deseamos, todo parece apuntar a que las sociedades latinoamericanas estamos a las puertas de un Plan Cóndor No. II. Si observamos con detenimiento los presupuestos nacionales de la mayoría de los ministerios de Defensa y las Fuerzas Armadas de estos países, estos presupuestos se han incrementado escandalosamente en detrimento de los presupuestos sociales.

Sólo en Honduras, nuestro pequeño país, el dictador de turno Juan Orlando Hernández, JOH, incrementó hace unos pocos días a las Fuerzas Armadas más de 150 millones de dólares, para un oculto proyecto productivo, mientras la pobreza alcanza el 63% y de estos el 38% vive en indigencia (INE 2017). A esto se suma que desde el golpe de Estado de 2009 los únicos presupuestos que se incrementaron fueron los de Defensa y Seguridad.

Pero ésta no es sólo la realidad de Honduras, vea lo que sucede en Colombia, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, El Salvador, Paraguay, Haití, etc. y ahora en Bolivia con un pueblo en contra del golpe de Estado, reprimidos por el ejército.

CONCLUSIONES:
Parece que estamos ya en el velorio y entierro del modelo neoliberal que tarde o temprano llegará a todos los países de la órbita imperial capitalista.
Uno de los claros propósitos de los movimientos populares resistentes de Latinoamérica debe ser la eliminación de las onerosas y represoras fuerzas armadas nacionales que son la punta de lanza del imperialismo contra todo proyecto ciudadano.

Los partidos políticos, sin excepción, incluyendo los autollamados de izquierda, en todos estos países están en decadencia y desacreditados por el descarado y prostituido amorío con el neoliberalismo.
rcortescal@yahoo.es

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Las Barbas en remojo en América Latina



Por Jesús A. Rondón:
En América Latina son tiempos para tener las barbas en remojo. Los recientes acontecimientos tienen ocupados a los sistemas de inteligencia nacionales y a los tanques de pensamiento al servicio de los gobiernos. En las embajadas hay movimientos poco habituales, muy en particular en la de los países con mayor influencia global; en las cuales no solo se están recopilando información minuto a minuto, sino que calculan escenarios y hacen sus jugadas, fuera de la atención mediática (donde solo vemos el decorado).
En estos momentos los gobiernos calibran sus declaraciones y valoran sus intenciones y acciones. Un paso mal calculado, puede desencadenar hechos que no solo desestabilizan al país, sino que comprometen la gestión del poder. Cautela es la norma, sin importar la tendencia del gobierno.


Se examinan los errores en Ecuador, donde el anuncio de las medidas pactadas con el Fondo Monetario Internacional, comprometieron el giro neoliberal del gobierno de Moreno. ¿Qué claves que han hecho que un pueblo en la calle logre el retroceso de las medidas?

En Chile, las medidas no eran de envergadura, pero dieron al trasto la imagen de éxito del modelo y hoy deben hacer contención de daños y castrar la propuesta constituyente. ¿Dónde estuvo la falla?
Observan que en Argentina Macri no ha tenido descanso, que desde el inicio de su gobierno las calles argentinas han tenido a los ciudadanos en la calle reivindicando sus derechos y rechazando las recetas que desde fuera aplica para beneficiar a los empresarios.

En los recientes tiempos se analiza a la Bolivia donde los gorilas de ahora, se han puesto al servicio de la derecha y son instrumentos fieles de sus intereses, permitiéndoles tomar el gobierno por la vía de la fuerza. Y allí está el pueblo que los rechaza, que reivindica su derecho a la autodeterminación y defiende su democracia.

Los pueblos han salido a la calle en Haití o Panamá, pero tienen menos centimetraje en los medios y otros ni siquiera los nombran. Los más recientes en salir fueron los colombianos y las colombianas y ya el gobierno comenzó a reprimir.

Venezuela en particular merece un examen más detallado, pues gran parte del año no han cesado de accionar desde adentro o desde afuera contra el gobierno bolivariano. Sin lograr la calle, y con menos apoyos internos, hoy parte de la oposición se compromete a transitar una vía democrática, mientras lo otra sigue al acecho y sin desperdiciar cualquier oportunidad para conspirar.

Las agendas de los gobiernos están afectadas por los pueblos en las calles (en estos y otros países), y están pagando un alto costo: los fallecidos por la acción del Estado. Es imposible ser indiferentes a los acontecimientos que no cesan de evolucionar. Están cerca las fiestas cristianas de la navidad, veremos si se enfrían las calles.

jesusalbertorondon@gmail.com

miércoles, 13 de noviembre de 2019

¡Arde América Latina!



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Los acontecimientos en la región se desarrollan a ritmos vertiginosos. Pareciera que como dijo Silvio Rodríguez la era estuviera pariendo un corazón, pero esta vez a través de una fuerte lucha (tal vez como nunca antes en la historia) entre los pueblos que quieren avanzar hacia su liberación y aquellas fuerzas que pretenden retrotraer la historia.


Ante la victoria electoral del peronismo en Argentina, se opuso la insuficiente votación del Frente Amplio en Uruguay, a la intervención de la OEA y el golpe de Estado en Bolivia se manifestó el regreso de México a América Latina, ante la regresión fascista de Brasil se alza la coalición entre Argentina y México que ya logró salvar a Evo y a García Linera del fascismo, al incremento de las medidas agresivas contra Cuba, Nicaragua y Venezuela se han levantado los pueblos de Ecuador, Chile, Haití y Honduras.

Ataque y contrataque son los signos de los tiempos actuales en América Latina y el Caribe. Estados Unidos se la juega el todo por todo en una de las dos regiones del mundo (junto a Europa) donde todavía tiene el control de las elites y pretende la subordinación de los pueblos.

El principio de la física de que toda acción tiene su reacción se aplica a la política hoy más que nunca cuando el imperio estadounidense ha comenzado su período de retroceso y derrota estratégica, el que aun, cuando puede durar muchos años y décadas, es irreversible. La mejor prueba de ello es que tuvieron que recurrir a Donald Trump, un empresario ajeno al establishment para tratar de que, con instrumentos de la gerencia, se pueda manejar el país cuando la política no ha podido hacerlo.

Eso ha conllevado a que ellos mismos se vean obligados a aplastar el edificio teórico, las categorías e instituciones que construyeron durante 250 años y que ya no les sirven para sostener el poder: estado de derecho, separación de poderes, democracia, gobierno de la mayoría, defensa de la soberanía, respeto a los derechos humanos y a la decisión de cada pueblo de darse el gobierno que quiera y otras clasificaciones similares que  dan soporte al capitalismo emergido de la independencia de Estados Unidos y la revolución francesa, están siendo torpedeando desde sus mismas entrañas.

Sin la menor impudicia, la OEA expone opiniones antagónicas respecto a los hechos de Bolivia con los de Ecuador y Chile dando la impresión que existe una ley ad hoc para casa caso.  Por su parte, Estados Unidos a través de su presidente felicita a las fuerzas armadas de Bolivia por el golpe de Estado contra una “dictadura” que en las últimas elecciones tuvo casi el 50% de apoyo popular. Nada diferente de lo que hizo y dijo Richard Nixon en 1973 con respecto a Chile. Otro tanto se manifiesta con el silencio de Michelle Bachelet, avalando con ello la violación de los derechos humanos, por parte de una institución que debería ser la salvaguarda de ellos en el mundo. Es difícil que la ex presidenta de Chile pueda opinar cuando fue la causante de la brutal represión contra el pueblo mapuche en la Araucanía. No debería poder hablar de los derechos humanos que ella permanentemente violó cuando fue presidenta. En los hechos, su gobierno no dista mucho del de Piñera.

Todo se cae, todo se desbarata, el pueblo chileno en las calles durante ya casi un mes, ha manifestado su sentir. A cada intento de engaño de Piñera, ha respondido con más movilización y más rechazo a sus propuestas de maquillaje del sistema político para seguir dominando. Ayer, martes 12 de noviembre, la más grande movilización de la historia de Chile en medio de la primera huelga general desde el fin de la dictadura ha sido expresión de la opinión mayoritaria del pueblo. La disyuntiva ¿Congreso Constituyente o Asamblea Constituyente?, solo duró un día. 

Estas manifestaciones son continuidad de las que se iniciaron en 1983 y que incesantemente se realizaron mes a mes hasta que obligaron al dictador a cambiar su forma de gobernar, para seguir mandando desde la comandancia del ejército gracias al acuerdo – que hoy se quiere repetir- entre Estados Unidos, las fuerzas armadas, los empresarios, la internacional socialista y la demócrata cristiana.

El 11 y 12 de noviembre se destaparon las alertas, las ratas comienzan a abandonar el barco, buscando un acuerdo entre elites para una vez más engañar al pueblo: los partidos de la Concertación y la Nueva Mayoría tratan hoy de capitalizar la movilización popular a su favor, tratando de demostrar que van a hacer lo que no quisieron durante los 5 gobiernos que usaron para engañar al pueblo. Suponer que a la democracia cristiana, al partido socialista o al partido por la democracia les interesa realmente una asamblea constituyente, no deja de ser un chiste de mal gusto, a no ser por los más de 20 asesinados, los miles de heridos, los dos centenares de personas que perdieron la vista, los torturados, violados y los miles de detenidos, que han sufrido por la violencia de la derecha y de estos partidos que también fueron brutalmente represivos cuando fueron gobierno. En el mejor de los casos son cómplices de la putrefacción que sembraron en Chile.

Para que no se me olvide, volví a leer ayer algunos testimonios del informe Valech, porque seguramente será muy necesario crear otra vez una comisión que se encargue de descubrir el alcance de los crímenes cometidos por la democracia que hoy tiene a Piñera en el poder.

Estas manifestaciones en Chile son la expresión de la transición truncada de 1988-1989, la transición que nunca fue, la transición pactada bajo batuta de Estados Unidos para hacer una democracia “en la medida de lo posible”, que permitió mantener la Constitución a fin de profundizar el modelo neoliberal, esta vez con administración demócrata cristina-socialista. ¿Y ahora pretenden ser ellos los redactores de la nueva Constitución? La propia Bachelet engañó al pueblo anunciando una constituyente a la que no dio ningún apoyo, más allá de la reunión de prestigiados juristas que trabajaron arduamente para nada.

El pueblo chileno debe estar alerta: la historia es muy sabia y no hay que olvidarla, cada vez que se dieron avances populares, la derecha se sacó un as de debajo de la manga,  hizo surgir organizaciones que con un discurso radical escondían el cometido de dividir al pueblo, quebrar la voluntad de lucha y hacer fracasar al movimiento popular: así nació el MAPU en los prolegómenos de la victoria de Allende, el PPD en la cercanía de la derrota de la dictadura y Revolución Democrática ahora. Si se fijan en sus nombres encumbran lo popular, lo democrático y lo revolucionario. Nada más alejado de su práctica.

En el caso de Bolivia, se está repitiendo el golpe de Honduras, intentando crear una situación de hecho que, al igual que Venezuela, cree un poder con un presidente auto designado, que en la nueva ley universal solo necesita del reconocimiento de Estados Unidos y Europa autodenominados “comunidad internacional”. Sólo la fuerza del pueblo podrá impedirlo. Me parece que, así como las Malvinas señalaron la muerte del TIAR, el golpe de Estado en Bolivia significará la muerte de la OEA, independientemente que haya gobiernos masoquistas que quieran seguir participando en ella.

La impecable actuación del gobierno de México, rescatando sus mejores tradiciones diplomáticas echaron por la borda el intento de legitimar el golpe de Estado. Almagro guardó silencio esperando que la Asamblea Plurinacional se reuniera para dar curso a la renuncia del Presidente Evo Morales, a fin de dar apariencia legal a la intervención de las fuerzas armadas.

Ello no fue posible, el propio canciller mexicano Marcelo Ebrard expuso que en la operación de rescate de Evo y García Linera, su gobierno tuvo que negociar con los militares bolivianos haciendo patente en la práctica quien intenta asumir el poder en Bolivia.

¿Alguien puede creer que Bolivia será igual a la de 2005? ¿Alguien puede suponer que Mesa o Camacho podrán general gobernabilidad solo porque Trump y Almagro con la complicidad de los militares así lo decidieron? Evo apeló a la paz, sus enemigos a la guerra (igual que Piñera), ahora que se atengan a las consecuencias.

Mientras tanto, en Haití las protestas pidiendo la salida del represivo, corrupto y neoliberal gobierno de Jovenal Moise entró en su tercer mes continuo. Sin embargo, por primera vez en todo este tiempo y en muchos años, la oposición se puso de acuerdo para elaborar de conjunto un programa que le proporcione sustento a un eventual gobierno de unidad nacional tras la aparentemente inevitable salida de Moise del poder.

Este paso permitirá dar un salto de calidad a la lucha del pueblo haitiano que ahora podrá darle un sentido de futuro a su lucha más allá de la estricta bandera de salida de Moise. Al igual que en Chile, la alianza opositora se propone elaborar una nueva constitución que transformé la estructura política del país y dé paso a nuevas elecciones presidenciales y legislativas y que concreten una reforma judicial a fin de otorgar certezas al pueblo de que la corrupción y la violación de derechos humanos tengan juicio y castigo.

Así, desde un rincón al otro, América Latina en movimiento resiste los golpes imperiales que se manifiestan de manera diferente y que, por primera vez, generan respuesta de los pueblos que parecieran decididos a no seguir aceptando la sumisión y la derrota.     

sergioro07@hotmail.com

domingo, 10 de noviembre de 2019

América Latina busca cambios económicos y políticos



Por Dr. Carlos Pérez Morales:
Durante los últimos meses se han desatado múltiples protestas en países contra los gobiernos latinoamericanos, tales como en como en Argentina, Chile, Bolivia, Panamá, Ecuador, Perú, Honduras, Haití y Puerto Rico. La mayoría de estas protestas surgieron por la grave desigualdad social que ha aumentado la pobreza en América Latina.


En Puerto Rico, durante el verano del 2019, surgieron una serie de protestas espontáneas contra el gobernador de la Isla, doctor Pedro Rosselló. El detonante de estas protestas pacíficas fue la revelación de un "Chat", en el que participaban él sus ayudantes más cercanos, y un multimillonario empresario que tenía múltiples contratos con el propio gobierno. En este "Chat" se discutían asuntos de política pública y también escribían palabras indecorosas contra sus contrincantes políticos. Un ejemplo es como se refería el propio gobernador Rosselló a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, llamándola.

Las marchas y protestas contra el gobierno aumentaron hasta alcanzar más de un millón de personas. El resultado fue que el gobernador y sus propios ayudantes tuvieron que renunciar a sus puestos. Todo esto se consiguió sin cometer una sóla agresión y sin disparar un sólo tiro. Pero, no hay que llamarse a engaño. En ningún momento estas protestas perseguían un cambio del injusto gobierno colonial con su concomitante neoliberalismo.

En Argentina, las protestas tuvieron como causa las políticas económicas draconianas que implantó el gobierno de Mauricio Macri. Debido a estas medidas, la pobreza extrema la están sufriendo 14 millones de habitantes, lo que significa que el 35% de los argentinos viven en la pobreza. Con el gobierno de Macri, el país se desestabilizó, la pobreza alcanzó niveles insospechados, pero en las elecciones, los argentinos sacaron a Macri del poder. El electo presidente de Argentina, Alberto Fernández es miembro del peronismo. Ha rechazado esas políticas económicas y anunció que renegociará la enorme deuda externa, comenzando con aquella contraída con el Fondo Monetario Internacional.

En Ecuador ha habido protestas por el alza del precio de combustibles y el encarecimiento del costo de vida.  El gobierno de derecha de Lenin Moreno, está sujeto a los mandatos de Estados Unidos, ha implantado un toque de queda en la capital y trasladó la sede de gobierno a la Ciudad de Guayaquil. Los protestantes en Ecuador son mayoritariamente indígenas, que son los que viven en la peor situación. Las protestas obligaron a que el gobierno de Moreno no aprobara una serie de medidas económicas que causarían más daños a la población. 

En Chile las protestas se dispararon luego de un aumento en las tarifas del metro impuesto por el gobierno. Las extremas desigualdades sociales y económicas se revelaron en un país que se consideraba uno de los más desarrollado en América de Latina. Este imaginario comenzó con el neoliberalismo implantado por los Chicago's Boys, durante la dictadura de Augusto Pinochet.
¿Lograrán estas protestas conseguir el fin del neoliberalismo en América Latina?

Analista Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com