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miércoles, 21 de octubre de 2020

¡Jallalla Bolivia!

 Por Carlos Flanagan: 

Ayer domingo finalmente y pese a todo, se celebraron las elecciones nacionales en el Estado Plurinacional de Bolivia. 

Podemos definir al período que va desde el golpe de Estado del 10 de noviembre pasado disfrazado de “renuncia” de Evo Morales y toda su plana mayor al gobierno  hasta hoy, como el de la resistencia del pueblo boliviano. 

El largo proceso de desestabilización previo y el propio “golpe suave” tuvieron como principal promotor al imperialismo estadounidense por medio de su Embajada en Bolivia y contó con el concurso de su fiel amanuense Almagro al frente del Ministerio de las Colonias, más conocido como la OEA. 

Como parte de la contraofensiva imperialista, el plan consistía en voltear a uno de los últimos gobiernos progresistas existentes – de los que emergieron en los primeros años del nuevo siglo en el continente - e imponer uno afín a sus mandatos y así terminar de poner orden en su patio trasero. 

El régimen de los sectores oligárquicos, racistas y revanchistas intentó reimplantar las recetas neoliberales de ajustes y privatizaciones en medio y a contrapelo de una recesión económica estructural cíclica generalizada, agravada por la pandemia mundial. 

Minado por su flagrante ineficiencia para enfrentar la crisis sanitaria y corroído por episodios de corrupción escandalosos por parte de ministros y otros funcionarios, se vio jaqueado desde el vamos por las movilizaciones populares. 

A pesar de la feroz represión y las masacres de decenas de ciudadanos perpetradas en Sacaba en Cochabamba y en Senkata en El Alto, las mismas se mantuvieron y frustraron los intentos de aplazar en forma indefinida la fecha de las elecciones. Originalmente previstas para el mes de mayo, luego aplazadas para setiembre, finalmente tuvieron que fijarlas para el 18 de octubre. 

En artículos anteriores publicados a pocos días de los comicios, planteábamos nuestras prevenciones respecto a las garantías que podía ofrecer una dictadura a un proceso de elecciones limpias, sin fraudes. 

La militarización de las principales ciudades del país, el anuncio por parte del Tribunal Supremo Electoral de la desarticulación de su nuevo sistema de conteo rápido 24 horas antes de los comicios y la noticia de que el traslado de las urnas desde los circuitos a los centros de cómputos finales (siempre efectuados por miembros de las mesas electorales) pasarían a ser hechos por miembros del ejército no podían augurar nada bueno al respecto y decíamos que la única garantía para un normal desarrollo de las elecciones recaería en las movilizaciones organizadas del pueblo. 

Y el pueblo se pronunció 

En definitiva, estas elecciones eran un plebiscito entre dos modelos de país.

El histórico de la república frustrada, en beneficio de la oligarquía usufructuaria de las enormes riquezas minerales del país y del agronegocio.

O el verdaderamente nacional, popular y democrático. 

El plurinacional de los pueblos originarios por centurias explotados y segregados; hoy con la frente alta y protagonistas por fin de su destino. El del crecimiento económico soberano con mejor distribución de la riqueza mediante políticas sociales acordes.

Era menester lograr un triunfo categórico – fundamentalmente en La Paz y Cochabamba - que hiciera imposible disimular un fraude ante el mundo.

Y el pueblo boliviano lo hizo. De acuerdo a las proyecciones, la fórmula Arce – Choquehuanca obtuvo el 65,3% de los votos en La Paz y el 63% en Cochabamba. 

En base a las proyecciones totales sobre el 95% de los votos – realizada por UNITEL y recogidas por todos los medios de comunicación internacionales - el MAS - IPSP arrasó con el 52,4% siendo Luis Arce el ganador en primera vuelta. Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana quedó segundo con un 31,5% y Luis Fernando Camacho de Creemos (dirigente cívico ultraderechista de Santa Cruz, promotor del golpe) un 14,1%. 

Con esta votación, se mejora la del 47,08% obtenida por la candidatura de Evo Morales en las elecciones del pasado año.

A esta hora en Bolivia la usurpadora de la Presidencia, Jeanine Añez ya reconoció el resultado y felicitó a la fórmula ganadora. Carlos Mesa también reconoció la derrota. Y en el mundo, todos los principales mandatarios saludan y felicitan a los triunfadores. 

Para finalizar, formulamos algunas puntualizaciones: en primer lugar, saludamos de corazón al hermano pueblo boliviano, protagonista heroico de esta jornada memorable de su historia y la de Nuestra América. Que concurrió a votar a pesar de la intimidación militar ordenada por el ministro Arturo Murillo, el hombre fuerte del régimen; quien tendrá que pagar por sus crímenes rindiendo cuentas a la justicia al igual que todos los civiles y militares que sostuvieron esta dictadura. 

En segundo lugar, cabe esperar que no se repita un error ya lamentablemente muy común en la izquierda: ser “generosos en el triunfo” y perdonar lo imperdonable: a los que atentaron de una forma u otra contra un gobierno democrático y lo derrocaron. 

En tercer término, subrayamos la importancia de este triunfo para la perspectiva de los cambios continentales, ya que no será menor el hecho del retorno del Estado Plurinacional de Bolivia a la CELAC, la UNASUR y el ALBA. 

En cuarto lugar, si sumamos este triunfo en Bolivia a lo sucedido en Argentina Y México, queda demostrado una vez más que no hay “ciclos históricos cerrados” de épocas de gobiernos de izquierda o de derecha que se suceden en forma alternada.

Este debería ser un insumo a incorporar al proceso de análisis autocrítico y rectificación que debemos encarar las fuerzas de izquierda de la región. 

Por último, nos reafirmamos en el hecho de que sí existe una ineludible alternativa de hierro para nuestros pueblos: o luchamos unidos para vencer al imperialismo en pos de reafirmar nuestra soberanía o estaremos condenados a malvivir como vasallos, lamentando amargamente no tenerla. 

flanagan@gmail.com 

Ex Embajador de Uruguay en el Estado Plurinacional de Bolivia.

Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Un análisis de fondo a partir del golpe de Estado en Bolívia



Por Bruno Lima Rocha:
Introducción
Las siguientes palabras se suman a la reflexión de fondo precedida por el hecho inmediato del golpe de estado en Bolivia. El modelo de análisis se basaría en el caso boliviano, la Constitución Plurinacional y la multiplicidad legal que garantiza la "autonomía decisiva y la soberanía popular de facto en los territorios". No imaginé que tendría que cerrar el texto viendo en vivo en Telesur y Bolivia TV el discurso de renuncia del presidente y su adjunto.


Golpe de Estado en Bolivia
El domingo 10 de noviembre se decreta un golpe de estado en Bolivia. Comienza con la cuarta reelección de los candidatos del Movimiento para el Socialismo (MAS) -IPSP (Instrumento político para la soberanía de los pueblos). Dejo aquí la crítica explícita de que el MAS / IPSP necesariamente tendría que nominar nuevos candidatos y así romper el ciclo de concentración de poder, lo que, por supuesto, fortalece la posición de los partidos de derecha vinculados al imperialismo más estrecho. Justo lo contrario sucede.

Evo y Linera compitieron. Para la noche del 20 de octubre estarían ganando, pero habría una segunda ronda. Pronto el recuento se interrumpe y, a cambio, por la legislación boliviana, la placa oficialista supera en un diez por ciento el segundo lugar, el ex presidente Carlos Mesa, y habría ganado. Obviamente, la oposición no acepta el resultado, de hecho, no aceptaría ningún resultado, y reanuda un levantamiento desde Santa Cruz de La Sierra. Dirigidos por Luis Fernando Camacho, al frente del Comité Cívico de esta localidad (que tiene expansión nacional), que operan como una fuerza de choque, comienzan los asedios en las grandes ciudades, en las carreteras y expanden la conspiración con las fuerzas más reaccionarias. Vínculos con iglesias evangélicas con sede en EE. UU., Papel clave de la Unión Europea, recuento de la Organización de Estados Americanos (OEA) y fuertes sospechas de la presencia de operadores brasileños (ver: https://elperiodicocr.com/bolivia-filtran-audios- opositores-líderes-llamando-un-golpe de estado-contra-evo-morales /).

Debe tenerse en cuenta el papel de los medios privados y de propiedad de los oligarcas, así como el papel de las redes de iglesias pentecostales muy conservadoras. Lemas como "la biblia de regreso al palacio" circulaban influenciados por robots y servidores que tendrían el mismo origen que los operados en las elecciones brasileñas. Es decir, una trama más o menos predecible.

Para el domingo por la mañana, 10 de noviembre, ya no capaces de defender al estado y aún menos de las instituciones básicas (de las organizaciones sociales), los altos mandatos militares se declararon en desobediencia al Jefe de Estado y sus cuarteles. Según lo que circula a través de las militantes feministas en Bolivia, el procedimiento de los "centros cívicos y sindicatos" es rodear una sede de un sindicato, asociación o movimiento indígena, quemar esa sede, bajar la bandera de Whipala (base indígena aymara), izar la bandera del país y cantar el himno nacional. Acto explícitamente racista y anti-indígena. Era previsible la capacidad de inestabilidad y, sorprendentemente, no ensambló una estructura de resistencia.

Es incomprensible ¡El depuesto gobierno del MAS, en la última declaración pública de Evo, dice que confiaba completamente en la Policía Nacional! Esto es después de todo por lo que Bolivia ha pasado, con solo el siglo XXI. El domingo 20 de octubre fueron a las elecciones sabiendo que podría haber un giro a la derecha. Entonces, ¿por qué no prepararon los cimientos para resistir? ¿Tenían una base social para esto? Aparentemente no. Ah, se queja Evo, casi el 80% de la formación de la Policía Nacional es de origen indígena. E? ¿La pertenencia étnica supera la disciplina militarizada? Obvio que no. ¿Confiaban ciegamente en la "lealtad de los militares"? En 2008, el intento de golpe fue derrotado en la calle. ¿Y la resistencia? ¿Dónde están los ponchos de Rojos? ¿Y ahora?

¿Transformar una sociedad a través del estado?
Definitivamente, el estado es un aparato complejo, ya que el servicio público está bajo alguna forma de presión popular (como en el caso brasileño, el SUS pobre o la educación pública) y, al mismo tiempo, no solo es el gobierno y los servicios, tiene organismos permanentes y verdaderamente especializados. como el Poder Judicial, el Ministerio Público (MPF y Estado) y todo el aparato represivo.

El estado, si está dotado de cuerpos militarizados (como el golpe de estado cívico-policial-policial en curso en Bolivia), tiene una relación de mando y obediencia y división social del trabajo entre oficiales y cuadrados. Por lo tanto, este tipo de institución no produce nuevas formas de reproducción de la vida, por el contrario. Tales cuerpos tienden a reproducirse incluso bajo cambios extremos de régimen, ver el caso del Imperio ruso (Okhrana), los períodos soviéticos (Cheka, GPU, NKVD, KGB) y Rusia nuevamente (KGB).

Por lo tanto, así como es necesario atreverse en el arreglo legal (como en el caso de las Constituciones Plurinacionales de Ecuador y Bolivia), es necesario atreverse en instituciones tabú, como las de defensa personal en América Latina. Si militarizamos un proceso de cambio de divisas, matamos la semilla o nos volvemos dependientes de las cadenas de mando (como Velasco Alvarado fue sucedido por el ejército pro-estadounidense, como lo hizo Panamá, cuando Manuel Noriega termina tomando el poder después del asesinato de Omar Torrijos). ) Lo contrario también es cierto. Si no nos defendemos, como país y territorios soberanos, casi todos moriremos y enterraremos nuestros proyectos vivos.


¿Qué economía política señala procesos de intercambio?

Necesitamos repensar la economía política incluso dentro del capitalismo. Si no se rompe la falacia fiscalista (la mentira viene así: "no hay dinero porque no hay dinero, no hay dinero porque no hay crecimiento") no hay crédito. Si esta falacia mencionada fuera cierta, los Estados Unidos no habrían surgido de la Gran Depresión. Es haciendo circular el dinero en sus diversas funciones (unidad de cuenta, reserva de valor, elemento de cambio, garantía de depósito y transacciones) que rota la economía capitalista y otras (como con las monedas sociales). Por lo tanto, si no rompemos la falacia fiscalista (insisto), las comunidades territoriales sobrevivirán con sus recursos, pero habrá una falta de políticas públicas.

Pero solo la economía capitalista en forma de servicio público no se resuelve. Esto es cierto para las reservas territoriales y el gigantesco lugar metropolitano en América Latina. Los territorios y sus proyectos productivos no solo necesitan estar en el juego económico del capitalismo. Las ferias comerciales, la circulación de monedas sociales, el crédito comunitario sin usar la moneda oficial ya están teniendo lugar. Finalmente, como los tiempos por venir serán aún más escasos, cuanto mayor sea el volumen de experiencias de la economía comunal, mejor, porque todo no se desarrolla desde cero si hay una transformación de la sociedad, incluso en la forma intermedia de duplicidad o multiplicidad legal.

¿Quién gobierna y cómo gobierna? ¿Qué hacer con las relaciones de poder locales?

Necesitamos pensar en alguna forma de co-gobierno, de elementos de presión en el poder municipal y las regiones. Tiene tradiciones que lo llaman municipalismo libertario y ecología social, pero podemos llamarlo otros conceptos, como Kurdistán bajo el confederalismo democrático. Tiene experiencias victoriosas de este municipalismo en América Latina, tanto en un mayor autogobierno y autonomía, como en Chiapas y en todos los estados mexicanos, como en la acción urbana de Cochabamba, Bolivia, en la llamada "guerra del agua" que tuvo lugar entre abril y junio de 2000. Este fue el giro que condujo a la victoria en la Guerra del Gas de 2003 y la consiguiente victoria electoral del MAS / IPSP (diciembre de 2005) y la Constitución Plurinacional (febrero de 2009).

¿Hacer de los territorios formas de vida y escuelas de resistencia múltiple e igualitaria?
Para generar al menos un Impacto Político, o una dualidad de Poder Político en el país, tomando como ejemplo la acción de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), es necesario más allá de la lucha por la tierra y el territorio, atreviéndose en una nueva legalidad basada en usos. y costumbres y, en el caso brasileño, necesariamente pasando por un diálogo interreligioso (no sé si este término es correcto, pero estoy esperando contribuciones para el concepto apropiado). Unir a las personas en su diversidad, también en términos de jurisdicción y resolución de conflictos. Esto ya está sucediendo en muchos lugares de América Latina y el Caribe.

Se da un ejemplo a los municipios de mayoría indígena en Guatemala como compensación e incluso victoria puntual después de 33 años de guerra civil (1962-1995). En el caso brasileño, hay una consideración importante. Tenemos la condición demográfica de no tener una mayoría indígena y ser un país metropolitano, donde la población afrobrasileña es la mayoría y las culturas afrobrasileñas operan como la columna vertebral de la nacionalidad moderna. Por lo tanto, el debate entre las religiones afrobrasileñas, el cristianismo popular y, sí, una gran parte de las iglesias evangélicas, como un proyecto de poder social materializable, este debate, aun siendo delicado, debe continuar. Es importante destacar que remolcar nunca conduce a nada más que al desastre.

La CONAIE solo está viva porque no tenía adherencia, no estaba subordinada al gobierno de Rafael Correa. Pero solo puede convertirse en situaciones límite porque está aliado con la lucha urbana y metropolitana.
 ¿Proyecto político, proyectos políticos y consecuencias?

Sería irresponsable si no pongo la relevancia de la soberanía alimentaria y la defensa territorial frente a la presión del Sistema Interaccional, incluida China, propietaria de Syngenta, por ejemplo. Lo menos que necesita un país es alimentarse, tener suficiente energía para lo que necesita o proyectar, mantener sus recursos naturales bajo control popular y poder defenderse. Incluso en una situación de un gobierno más de izquierda, sin necesariamente un proceso de intercambio, quién impulsará a este "supuesto gobierno" es el conjunto de pueblos autoorganizados de Brasil.

Lo mismo es cierto en otros países latinoamericanos. No deberíamos preguntarnos si esto está sucediendo, si tendrá una vuelta de la mesa. Pero cuando los colonialistas y sus aliados internos intenten tomar uno o más turnos de mesa. Ya se está produciendo un estancamiento político con el control territorial de una parte del país en varios países de América Latina (como los territorios indígenas de México, Colombia, Bolivia, varios países del Caribe, entre otros) y puede convertirse en un modelo más unificador para La izquierda de nuestro continente.

Homenajes: Honduras y Bolivia
Quería dedicar este pequeño esfuerzo del texto anterior a la memoria del liderazgo garífuna (equivalente a quilombola en portugués o Palenquero en la tradición colombiana y venezolana) Francisco Guerrero Centeno (39 años) y más bien el martirio de la líder garífuna María Digna Montero. Centeno era un líder en la comunidad de masticación en la costa del Caribe (Caribe). Este país sufrió el primer nuevo golpe de estado en América Latina (junio de 2009) ya en la ejecución del Proyecto Puentes, en el ciclo de los llamados Golpes Constitucionales ayudados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos: Honduras 2009, Paraguay junio 2012 y Brasil abril 2016. El golpe de estado más reciente ocurrió al cierre de este texto en noviembre de 2019 en Bolivia.

Traducción: Sylvia Ubal
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blimarocha@gmail.com

miércoles, 25 de septiembre de 2019

LOS VERDADEROS INTERESES GEOPOLÍTICOS EN YEMEN



Por Miguel A. Barrios: 
Estamos presenciando un momento crucial en el Medio Oriente con el último ataque a las refinerías petroleras de Aramco, en Arabia Saudita. La serie de crímenes impunes que cometían permanentemente los norteamericanos, los israelíes y últimamente los saudíes han llegado a un momento de dramática inflexión. Ya lo habíamos visto con el derribo del dron norteamericano de última generación en el Golfo Pérsico. Y antes, en el triunfo contundente en Siria del Frente Multipolar, donde quizás para muchos, todavía, no alcanzan a visualizar y comprender el rol de la resistencia islámica con eje en la República Islámica en ese polo formado entre Rusia, China e Irán, al derrotar a la organización terrorista ISIS – Estado Islámico -, que precisamente no constituía ni un Estado, ni tampoco era islámico, sino un engendro con vínculos con EEUU como se desprende de documentos de wikileaks (“Clinton armó al ISIS según wikileaks” en Geopolítica de Rusia. Viernes 07 de octubre 2016 www.geopolitica.ru).   


Los líderes del polo de poder unipolar no ocultan su frustración y su impotencia ante el crecimiento y fortaleza de este polo de poder que es la Resistencia islámica dentro del polo multipolar y que significa una nueva etapa de la política mundial que se traduce por primera vez en un sistema mundial multipolar, multicivilizacional y desoccidental.

El bombardeo con drones a la refinería saudí que dejó fuera de abastecimiento al 50 % de la producción petrolera saudí, lo que equivale a un 5 % de la producción mundial y que a la fecha llevó a un incremento del 20 % en el precio del crudo en los mercados internacionales, marca un antes y un después en la región.
Todavía no se conoce la fuente de este ataque, lo que se dice es que sigue la “investigación”. Ya se han alzado voces disonantes en torno a lo sucedido. Unos dicen que puede ser un ataque de falsa bandera para salvar a la decaída economía saudí de las enormes pérdidas por la baja del precio y una guerra que se le ha prolongado más de lo esperado con el pobre Yemen al que, equivocadamente, se solía denominar el “Patio trasero” de Arabia Saudita.

El pueblo yemení se cansó de que sus gobernantes fueran puestos a dedo por los saudíes en coordinación con los norteamericanos e ingleses para el control del estratégico paso de Adén y otros beneficios estratégicos. El golfo de Adén, también conocido como golfo de Somalia, es un golfo en el océano Índico, ubicado entre la región del cuerno africano y la península arábiga, localizándose con ello entre los continentes de África y Asia. El golfo de Adén es una vía muy importante para el tránsito de la producción de petróleo de golfo Pérsico, lo cual le da una notable relevancia mundial y hacia el noroeste, está conectado con el mar Rojo.

La política de Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita de aumentar la producción del crudo saudí para bajar el precio del crudo y afectar las economías de Irán, Rusia y Venezuela ha sido contraproducente en primer lugar para la propia Arabia Saudita.

Para nosotros es dudoso y algo lejano que se pueda tratar de un ataque de falsa bandera por la rápida aparición de los militares yemeníes mostrando el tipo de drones utilizados para el ataque y amenazando con nuevos bombardeos si no ponen fin a su prolongada agresión sobre su pueblo indefenso.
La resistencia yemení, después de cinco años de bombardeos a sus civiles y territorio, tiene derecho a defenderse ya que nadie es capaz de detener a Arabia Saudita y aquellos que podrían hacerlo, prefieren priorizar negocios con la venta de armas al Reino a costa de la sangre de los civiles yemeníes, sus escuelas, hospitales, centros urbanos y demás infraestructura del país más pobre del mundo árabe, algo criminal que debería avergonzar a la humanidad.

Estados Unidos prefiere culpar a Irán del ataque, en parte porque les cuesta reconocer que los yemeníes con armas fabricadas por ellos, hayan podido poner en jaque a Arabia Saudita que había gastado cifras millonarias en los famosos sistemas de defensa Patriot, que fueron un rotundo y muy caro fracaso.
Tal es así, que cinco años de bombardeo al Yemen no hicieron que se alce ninguna voz en los gobiernos occidentales, pero cuando se quemas petróleo de una refinería duele más que el grito desgarrador de los niños yemeníes.

Trump ya dijo que no quiere una guerra contra Irán y que, frente a la acusación a Irán sobre el ataque, solo aumentará las sanciones. En Irán se dice que la “máxima presión” norteamericana ya ha tocado su techo y de que ahora en más, solo han de ir disminuyendo por las medidas que se vienen tomando para escapar a estas presiones dentro del eje multipolar.

Una de estas medidas es la de incrementar la independencia del dólar en las transacciones económicas y las relaciones bancarias directas en el eje asiático fuera del área de influencia financiera occidental. Algo acordado con fuerza en la última reunión en Ankara esta semana entre Putin, Erdogan e Irán.
Todos estos acontecimientos ocurridos en los últimos meses en el Medio Oriente muestran que la política de sanciones contra Irán está lejos de ser efectiva. Este fracaso saudí y la fortaleza de la resistencia a las agresiones saudíes, israelíes y norteamericanas, aumentan la grieta en este frente y suma crítica de dentro y de afuera a la permanente política de agresiones que llevan adelante en el mundo y en particular en el Medio Oriente.

Las acusaciones de Estados Unidos o Arabia Saudita contra Irán no solo están totalmente desprovistas de pruebas, sino que carecen de toda fuerza viniendo de ellos. En primer lugar, porque iniciaron la agresión al Yemen y no pueden evitar que éste desarrolle una defensa ante esa agresión.
Con respecto a las supuestas armas entregadas por Irán, también no tiene sentido esa acusación cuando Arabia Saudita emplea armas que Alemania, Inglaterra, España, Norteamérica les venden. ¿Por qué si ellos lo hacen, no podría hacerlo Irán también? Aunque Irán niega tener algo que ver con la legítima defensa que ejerce el Yemen.

En resumen, este nuevo hecho, sin duda el más grave contra Arabia Saudita, muestra la impotencia y el fracaso de la agresión saudí al Yemen y el pantano en que se está hundiendo la corrupta monarquía que serrucha literalmente a sus opositores. Cada día son más los que en Occidente no quieren aliados de esta naturaleza, a los que además se los acusa, nada menos, que de la caída de las Torres Gemelas. No creemos que el 11/9 haya sido obra de Arabia Saudita. Las buenas y jugosas relaciones en términos económicos que guardan las potencias con Arabia Saudita, muestran que ellos tampoco creen que la monarquía haya estado involucrada en la misteriosa caída libre de las torres gemelas y alrededores.

Argentina – Dossier Geopolítico
licpereyramele@gmail.com

jueves, 4 de julio de 2019

EE.UU. un gigante con pies de barro que nunca pudo poner de rodillas a Cuba



Por Rolando Prudencio Briancon:
Dos acontecimientos históricos parecen ir correlativamente configurando en esta coyuntura; aunque uno de ellos tiene una carga histórica de larga data, y el otro que en apariencia tiene una reciente, pero que se ha ido acumulando desde antes, tal vez desde el momento en el que el otro -el de larga data- se fue forjando por el fuego de la resistencia revolucionaria, y que ambas nos muestran que la una no había sido ni tan omnipotente, ni la otra tan inconsistente como se pensó que podía ser.


Es desde esa perspectiva que, así como los EE.UU., fue estableciendo una infranqueable hegemonía después de mediados del siglo pasado (Fin de la Segunda Guerra Mundial 1945); casi 14 años después de éste hecho que marcó el inicio del ciclo de la hegemonía global de los EE.UU., se produce otro hito histórico que marca el contra cíclico inicio de otro hecho que; en todo caso cuestiona, ha cuestionado y continua cuestionado la hegemonía estadounidense, como fue la Revolución cubana que desde 1959 fue mostrando que se convertiría hasta hoy, en el talón de Aquiles de inexpugnable imperio yanqui.

Son estos antagónicos hechos, los que sumados a un otro y nuevo contemporáneo ciclo, como es el que hoy viene sucediendo, en relación a los dos citados, lo que permite pensar es que los EE.UU., por más que se ha esforzado por acabar con la Revolución cubana; ésta ha salido cada vez más fortalecida, como han sido todas las medidas que los EE.UU., inútilmente ha impuesto, lo que más bien la han hecho más resistente a la Revolución cubana.

Pero no sólo que los EE.UU., ha perdido el tiempo desgastándose en su empeño, sino que hoy los EE.UU., y como si fuese parte de la fatalidad que le llega a los poderosos, vive la decadencia de su hegemonía, y prueba de que se han negado aceptar esa realidad ha sido que Trump se ha resistido a restablecer relaciones con Cuba. Es más, el proceso de normalización de relaciones que Obama inició a finales de 2015; no sólo que Trump trabó, sino que retrocedió al punto cero. Es más, Trump ha extremado sus medidas como es la extraterritorialidad de la ley Helms Burton pretendiendo agravar las sanciones contra la Revolución; al margen de reeditar las repetidas votaciones para mantener el embargo contra Cuba en la ONU.

Lo irónico es que mientras Trump se entretenía trabando y regresando a punto cero las relaciones con Cuba, inventando las más inverosímiles excusas (ataques acústicos), la emergencia hegemónica de otras potencias configuraron una nueva correlación de fuerzas (Rusia, China e India) a nivel global, que muestran al mundo que EE.UU., es hoy un gigante con pies de barro -parafraseando a Mao sobre Occidente- que nunca pudo ni podrá poner de rodillas a Cuba que no sólo resistió todo, sino que es un ejemplo de dignidad.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 1 de mayo de 2019

Venezuela: Como el 13 de abril del 2002 pueblos y FANB hicieron fracasar asonada golpista



Por Carlos Aznárez
Querían que fuera un golpe para derrocar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro y terminaron en una pequeña asonada. Otra vez han fracasado ya que no tienen pueblo ni tampoco logran el objetivo de máxima que se proponen: el quiebre de las Fuerzas Armadas Nacional Bolivarianas. De todos modos, ya es hora de que se asuma la guerra declarada por el imperio con toda la fuerza que da el estado de derecho y se ponga entre rejas al títere de Trump Juan Guaidó. Sin dudas, su facilidad de moverse libremente, de poder anunciar hace varios días este falso “operativo Libertad” provoca estos intentos frustrados pero peligrosos. Ver las fotos y vídeos de Guaidó con el fascista Leopoldo López (condenado a 14 años de prisión) posando como “mariscales” de un golpe que no fue, enerva a quien las mire, pero más aún a ese heroico pueblo que está pidiendo desde hace rato que a los enemigos de la Revolución no hay que cederles “ni un tantito así”, como diría e Che de los yanquis que asediaban a Cuba.


Las consecuencias inmediatas de esta patética asonada, en que a los “levantados en armas” se los corrió en las cercanías de la Base de La Carlota con gases lacrimógenos, es nuevamente festejar que el heroico y consciente pueblo de Venezuela salió a la calle y rodea el Palacio Miraflores. Como ocurriera aquel 13 de abril de 2002, son los hombres y mujeres agradecidos por todo lo que significa la Revolución para ellos y ellas, los que junto a los militares patriotas están dispuestos a poner el cuerpo pera defender la Revolución hasta las últimas consecuencias.

Párrafo aparte, es la conjura internacional pro yanqui, que todos a una, empezaron a emitir comunicados de adhesión, encabezados por el derechista presidente de Colombia Iván Duque y por el tenebroso secretario de la OEA, Luis Almagro. Ellos y no otros son los que pugnan por ponerse a la cabeza del apoyo de la asonada y detrás de sus llamamientos, se pusieron en fila el canciller argentino, y todos los secuaces del Cartel de Lima. Ni qué hablar del gobierno español (ese al que algunos siguen considerando de “izquierda”), que mantiene esa postura ambigua de declararse en contra del golpe, pero seguir apoyando a Guaidó y llamar a convocar a “elecciones libres”.

O sea, más de lo mismo entre los aliados de Trump. Pero como bien señalara la economista Pascualina Curcio en una entrevista que le hizo quien esto escribe: “Trump y sus secuaces no entienden lo que significa la resistencia del pueblo bolivariano”. Es así nomás, nunca podrán comprender por qué, a pesar de una brutal guerra económica y de una campaña mediática criminal en contra del presidente Maduro, el pueblo cada vez más se empodera en su lealtad a quienes son fieles al legado de Hugo Chávez.

Frente a lo que hoy está ocurriendo en Venezuela, es fundamental redoblar la solidaridad internacional con Nicolás Maduro y el bravo pueblo, dar la batalla mediática para contraponer a la desinformación que motorizan los enemigos de la paz y la libertad, rodear de apoyo en cada uno de nuestros países a los representantes legítimos de la Revolución, imitar el ejemplo de Bolivia y Cuba, que apenas producida la intentona no dudaron en ponerse a la cabeza de nuestros pueblos del continente para respaldar a la Revolución.

Son horas decisivas para demostrar que en la Patria Grande somos muchos y muchas que estamos hartos de los manejos y la ofensiva derechista imperialista, y en ese sentido declararnos bolivarianos es señal de resistencia, rebeldía y dignidad.
Todos y todas con Maduro.
Castigo a los culpables de la asonada que ya, felizmente, ha fracasado.
Fuera el imperialismo yanqui de nuestros países!
Cortesía de Resumen Latinoamericano


sábado, 13 de abril de 2019

Seminario del PT de México: Para la izquierda no hay ni rendición ni derrota



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

El mundo está tan convulsionado y la dinámica global se mueve tan vertiginosamente que resulta complicado decidir cuál debe ser el tema al que dedicar estas reflexiones semanales. Es imposible abstraerse de la agresión cotidiana de la derecha internacional y Estados Unidos contra Venezuela, pero de manera simultánea se están produciendo hechos que apuntan a hacer evidente que el mundo se mueve hacia transformaciones estructurales que -todo indica- no se harán sin antes pasar por tan profundas turbulencias y conflictos que incluso amenazan la existencia de la vida en el planeta.


Sin embargo, me resisto al derrotismo, no se trata de ser optimista a ultranza, sino de vivir la realidad en su esencia más profunda y de forma dialéctica entender que todo lo que ocurre es porque la vida avanza indefectiblemente y que las fuerzas que pretenden retrotraer el sentido de la historia serán derrotadas, aunque en el camino dejen un reguero de esa destrucción y muerte que ha sido propia de las sociedades de clases desde su origen. Sigo pensando que el espíritu de derrota que permea en la actualidad a algunos sectores de luchadores progresistas y democráticos en América Latina y el Caribe es generado por los medios transnacionales de noticias con el fin de crear el caldo de cultivo para la penetración de su idea de “fin de la historia” teniendo como objetivo más estratégico,  crear las condiciones de aceptación de que la lucha anti imperialista no tiene sentido y que el momento que se vive ha sentado las bases para la consolidación de Estados Unidos como amo continental. No obstante, lo que veo es que la región avanza en otra dirección, aunque los instrumentos de la democracia representativa mediática lo quieran ocultar.

Hace unos días, asistí como invitado al XXIII Seminario Internacional “Los partidos y una nueva sociedad” organizado por el Partido del Trabajo (PT) de México. Al finalizar el evento, se realizó la convocatoria para el próximo cónclave a realizarse en Ciudad de México el próximo año 2020. Así mismo, se acordó conmemorar el cincuenta aniversario del triunfo de la Unidad Popular que llevó a Salvador Allende a la presidencia de la república.

En el mismo momento en que se desarrollaba el gobierno de la Unidad Popular en Chile, la región veía, con mayor o menor extensión temporal, el despliegue de otras experiencias progresistas como las del peronismo en Argentina y los gobiernos cívico militares dirigidos por los generales Juan Velasco Alvarado en Perú, Omar Torrijos en Panamá y Juan José Torres en Bolivia. En esa época la social democracia era portadora de algunas ideas democráticas y progresistas que hacía posibles construir alianzas con los sectores revolucionarios y de izquierda. También en aquellos años, México – al igual que ahora, desde diciembre del año pasado- ejecutaba con mucha firmeza, políticas de defensa de la no intervención, no injerencia en los asuntos internos de otros Estados y defensa de la soberanía.

Como se sabe, la experiencia chilena de avanzar por vía pacífica al socialismo, fue abortada a sangre y fuego por la derecha fascista en connivencia con Estados Unidos, la noche negra de las dictaduras se entronizó en la región, Cuba volvía a quedar sola en defensa de la dignidad y el honor de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Los avances democráticos y progresistas de América Latina sufrían un nuevo revés.

Al revisar la historia se podrá descubrir que de forma similar a esta ola de derechización que vivimos, en otras ocasiones la regresión conservadora ha ensuciado el acontecer de los pueblos de la región. La memoria del pasado nos da las pautas que permiten afirmar que desde la independencia la lucha popular y en defensa de la democracia no se han detenido. Aunque nuestra historia de 200 años han estado marcadas por la penetración del capital extranjero, británico primero y estadounidense después, así como las intervenciones militares francesas, españolas y norteamericanas, además de las guerras intestinas generadas por la herencia colonial que no permitió establecer claros límites entre los países emanados de la independencia y que al entrar al siglo XX, ya en su fase imperialista Estados Unidos intervino en Cuba, Puerto Rico y Panamá y aplicaron la política del gran garrote y la diplomacia del dólar, también es cierto que siempre hubo resistencia de nuestros pueblos a la imposición imperial.

Muestra de ello son el gobierno nacionalista y de defensa de los intereses nacionales de Balmaceda en Chile (1886-1891),  de la misma manera que se produjeron tendencias similares en fechas cercanas en Argentina, Uruguay y Brasil, hasta que la revolución mexicana vino a cimbrar las estructuras del poder oligárquico, transmitiendo profundas influencias de cambio a la región.
Habría que agregar, ya a mediados del siglo pasado, el surgimiento de fuertes movimientos nacionalistas, democratizadores y populares en el marco de la política estadounidense del Buen Vecino, que obligó a la potencia del norte a “aflojar” su cepo sobre la región en el contexto de la segunda guerra mundial. La revolución boliviana de 1952, el triunfo de Jacobo Arbenz en las elecciones presidenciales de Guatemala en 1954, así como los gobiernos de Getulio Vargas en Brasil y Juan Domingo Perón en Argentina fueron expresión del nuevo empuje que vivían los pueblos de la región hasta que la revolución cubana vino a establecerse hasta hoy como faro irredento del sentimiento independentista y libertario de los pueblos de América Latina y el Caribe

Así, a través de la historia siempre vamos a encontrar que la lucha de nuestros pueblos nunca se ha estancado por lo que ante la imposición del terror de la derecha a través de las dictaduras cívico-militares de seguridad nacional de los años 70 del siglo pasado, se manifestó un primer esfuerzo de reversión de tal situación en 1979, cuando primero en Granada en marzo de ese año,  el Movimiento de la Nueva Joya con Maurice Bishop a la cabeza se propuso iniciar un proceso de transformaciones estructurales en su país como nunca antes había ocurrido en el Caribe de habla inglesa. Solo unos meses después, en Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se hacía del poder tras 18 años de lucha contra la sangrienta dictadura de Anastasio Somoza. Uno y otro proceso fueron frustrados por las brutales intervenciones militares de Estados Unidos en Granada en 1983 a través de una invasión militar directa y en 1989 en Nicaragua, después de una cruenta guerra que produjo casi 100 mil muertos entre civiles y militares y que dejó al país destruido y devastado.

Otra vez, Cuba quedó sola, esta vez en el marco del fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética, que hizo que Estados Unidos recrudeciera el bloqueo e incrementara la presión, pensando que se habían creado condiciones para exterminar por hambre a la revolución, el período especial significó una situación de extrema tensión en la que el pueblo cubano expuso los más altos valores de la humanidad: honor, dignidad, amor a la patria y un irredento sentimiento independentista para resistir y vencer el intento genocida imperial, hasta que el Comandante Hugo Chávez llegó al gobierno en Venezuela, iniciando una nueva etapa de transformaciones que fueron seguidas en otras latitudes y longitudes de la región.

Hoy nuevamente, sobre América Latina y el Caribe pende la amenaza que pretende retrotraer la historia. Estados Unidos se ha volcado como un huracán para impedir todo atisbo de democracia, de independencia y de avance de las luchas populares, pero una vez más los pueblos resisten a pesar de las múltiples dificultades. El Seminario organizado por el PT de México en el que además de ese partido presidido por el profesor Alberto Anaya, estuvo participando casi a tiempo completo Yeidckol Polevnsky, Secretaria General del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) del presidente Andrés Manuel López Obrador fue expresión de ese espíritu de lucha inclaudicable de la izquierda latinoamericana para revertir esta situación.

Este evento, que por derecho propio se ha transformado en el más importante de la región y uno de los más trascendentes de todo el mundo hizo un claro diagnóstico del momento actual, aunque en muchos casos prevaleciera un análisis sombrío como expresión de la situación actual del continente, pero no hubo una sola intervención que llamara a la rendición, al retroceso o a la negación del camino a seguir.

Aunque también –de manera tibia en la mayoría de los casos- se manifestó la autocrítica respecto de los errores cometidos en la gestión de gobierno y hubo un exceso de diagnóstico mientras se adolecía de propuestas concretas de lucha conjunta contra el imperialismo y el neoliberalismo, no hubo dudas para ubicar al enemigo principal hacia el que hay que enfilar todos los dardos. A diferencia del Foro de Sao Paulo, que es expresión de una amplitud mayor en la que algunas organizaciones dudan, se acomodan y hasta se rinden ante el capital, aquí primó un invariable sentimiento de combatir hasta vencer. En esa medida, creo que los diagnósticos excesivos sobran, mientras se observan insuficiencias en los planes de acción para la realización de tareas concretas.

Si compramos la actualidad con 1989, año en que la humanidad dio un giro superlativo en su devenir, se puede observar que ya Cuba no está sola, otros países han iniciado la senda de la defensa de los intereses populares desde el gobierno, y hoy, además de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Uruguay, San Vicente y las Granadinas, Dominica y ahora México tienen gobiernos democráticos y progresistas. Es evidente que hoy Cuba no está sola. Así mismo, el entorno global es diferente, en aquel entonces Rusia se introducía en un marasmo del que solo pudo salir ya entrado el siglo XXI y China aún no había construido el potencial económico y tecnológico que la ha llevado a ser la segunda potencia mundial. Ambos países han decidido jugar un papel transcendente en la dinámica mundial, que en lo básico difiere y se diferencia de los intentos hegemónicos estadounidenses, secundados por una Europa muy disminuida, sin criterios propios, y absolutamente plegada al mandato de Estados Unidos. Esta situación favorece la resistencia de los pueblos y anima la defensa de sus intereses y de su soberanía 

El seminario del PT, realizado en Ciudad de México estuvo iluminado por la victoria presidencial de Andrés Manuel López Obrador y la llegada de éste a la más alta magistratura de su país en diciembre del año pasado. Es la primera vez en 23 años que este seminario se realiza siendo el PT partido de gobierno. Alberto Anaya hizo una pormenorizada exposición del programa de gobierno, los métodos y los caminos para producir la cuarta transformación de México, que como siempre ha sido a través de la historia, ejercerá un influjo indudable en el transcurso de la marcha de los países de América Latina y el Caribe, que jamás han detenido el paso y nunca se han rendido.

sergioro07@hotmail.com  

martes, 26 de marzo de 2019

Venezuela y el reflejo revolucionario en los EEUU



Por Rolando Prudencio Briancon
No creo que la fracasada invasión imperial del pasado 23 de febrero a Venezuela, vaya a quedarse así nomás; y no porque Washington vuelva a intentar a invadir -que puede ser unas de las “opciones”- sino porque las contraproducentes consecuencias de ésta derrota de Washington puede ser el batacazo para que en los EE.UU., se desate un proceso de cuestionamiento desde la sociedad civil hacia su gobierno, que tenga además insospechadas consecuencias para el inicio de una incisiva e incesante interpelación, y que germine un proceso de resistencia y rebelión contra su propio gobierno.


Y si añadimos a este análisis el cuestionado papel que Trump desempeña como gobernante, las condiciones para un descontento creciente pueden ser el caldo de cultivo para que la impugnación a las políticas norteamericanas vaya incrementándose.

Para nadie es un secreto que las políticas que Trump ha aprobado en su gestión, no gozan del respaldo de las mismas autoridades estadounidenses, como es el caso de la deportación de indocumentados, como el caso del alcalde Nueva York Bill de Blasio que ha rechazado ponerlas en prácticas. O las críticas recibidas de varias otras autoridades estatales por su rechazo a suscribir los acuerdos climáticos de París, y otras que no gozan de popularidad.

Es cierto que por ahora Trump ha manejado con solvencia la situación económica estadounidense, pero eso no garantiza que la opinión pública estadounidense sea condicionada para cohonestar con acciones que han comenzado a desatar una espiral de descontento por sus políticas agresivas contra Venezuela, y que ya han comenzado a aflorar, en más de una manifestación ciudadana de rechazo a Trump, y de apoyo más bien a Venezuela y Maduro.

Es por esa razón que el influyente diario New York Times ha dado a conocer, en una investigación realizada que el incendio de la “ayuda humanitaria” provocado en el puente Simón Bolívar el 23 de febrero, se trató de un auto atentado -algo que le suena traumáticamente familiar a la opinión pública estadounidense, por el también auto atentado del 11 de septiembre del 2001- que tiene la marca Made in USA.

Después del incidente en el puente Libertador Bolívar, puede ser éste el hito para que se inicie un descarnado cuestionamiento dentro los mismos EE.UU., contra aquel, ya impertinente e ineficaz mito del “Destino Manifiesto” de los EE.UU., que por obra gracia del poder divino están llamados a someter al resto de las naciones.

No en vano el libertador Simón Bolívar decía que: “EE.UU., parecen predestinados por la providencia a plagar de muerte y miseria nuestra América en nombre de la libertad”. Pero hoy, y después de esa derrota en el puente Bolívar, aquella profecía del libertador; y en honor a él, se ha roto; y en todo caso Venezuela parece que será Venezuela el artífice de proceso revolucionario en los mismísimos EE.UU.; y más aún si las desvergonzadas brechas entre ricos y pobres que existe, donde existen más de ¡30 millones! de personas que viven en la calle.

Venezuela es la cuna de quien ha sido el forjador de la liberación no sólo de su propia patria como fue la generosa gesta del libertador Bolívar para otras cinco naciones más; sino porque no podríamos pensar que hoy sea la causa para generar una verdadera lucha para su liberación; porque como dice ese dicho típico de Venezuela: “El que se mete con Venezuela se seca”.
prudenprusiano@gmail.com

martes, 19 de marzo de 2019

“Los internacionalistas estamos preparados para defender Rojava del fascismo”

Por Leandro Albani:


La revolución en el Kurdistán sirio avanza desde 2012 liberando territorios y empoderando a las mujeres. Así lo asegura Gaetano Napoli, internacionalista de las YPG.

De enlazar rimas y palabras cuando canta rap a integrar las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) en el Kurdistán sirio (Rojava). Ese fue el camino recorrido por Gaetano Napoli desde los últimos meses de 2018 hasta estos días. Nacido en Sicilia, este italiano que pasaba sus horas entre el trabajo en un pub, estudiar la carrera de Historia y componer canciones, dio un vuelco radical que lo llevó a abrazar la lucha del pueblo kurdo y conocer una realidad en crisis que tiene a Siria como epicentro de las disputas más variadas.


LoStraniero, como Napoli es conocido en el mundo de la música, recuerda que con la aparición del Estado Islámico (ISIS) en Irak y Siria se interesó por lo que sucedía en Medio Oriente. “Luego investigué por internet y descubrí la interminable lucha del pueblo kurdo contra el Estado turco, culpable del genocidio contra los kurdos. Me interesé mucho en lo que sucedía en Afrin”, señala en esta entrevista con La tinta.

Napoli, que en Rojava eligió el nombre Shahin Serehed, decidió marchar hacia Kurdistán y sumarse a la resistencia encabezada por las Unidades de Protección del Pueblo (YPJ/YPJ). “No sabía muy bien qué esperar –cuenta-, solo sabía que los kurdos son personas libres y que se enfrentan a la injusticia”.
Al llegar a Rojava, este joven siciliano descubrió que los kurdos son “personas bellas”, siempre “dispuestas a ayudar” pese a la “gran diferencia cultural”. Napoli tardó muy poco tiempo en acomodarse a la nueva vida. “Ya me sentía en casa”, asegura.

“Los kurdos son bastante hospitalarios, por lo que es muy fácil relacionarse con ellos. Su idea de un mundo libre tiene que ver con la vida comunitaria, por lo que cuidan a todos, nadie se queda atrás, y esa es una de las cosas más hermosas de esta revolución, algo que en nuestros países occidentales no parece importante. Pero ese es el pilar de esta revolución social: las personas”, remarca.

A los cinco meses de pisar suelo kurdo, Napoli escribió sus impresiones para el portal Milano in Movimiento. En el artículo, habló sobre los cursos de formación en los que participó y del sistema de crítica y autocrítica que se aplica en el Movimiento de Liberación de Kurdistán. Cuando viajaba hacia Rojava, recordó, su concepto de revolución era un poco abstracto, pero en los meses junto a las fuerzas kurdas conoció a fondo la “lucha contra el fascismo, el terrorismo” y cómo “el sistema capitalista explota el territorio, lo destruye y deja solo la muerte para las personas que viven en él”.
En su historia escrita, Napoli aseguró que “Rojava cambió mi vida”, porque convivir con el pueblo kurdo y con otros internacionalistas le permitieron “ver el mundo con un filtro diferente, con una visión que aún contrasta con mi antiguo yo”. El miliciano italiano también reconoció que por momentos lo abraza la “melancolía” cuando piensa en sus amigos y su familia. Pero su vida cotidiana en Rojava tiene la intensidad inevitable que atraviesa una revolución. “En la cultura materialista todo es inútil e innecesario, tenemos tantas cosas y queremos tantas que al final no sabemos qué hacer con ellas”, escribió. En el Kurdistán sirio, “un solo tomate toma valor, te hace entender cuánto trabajo hay detrás de su producción y cuánto hay que respetarlo”, sobre todo en un territorio que se encuentra bloqueado económicamente por Turquía.

Por estos días, Napoli afirma que sus actividades “son el entrenamiento con armas, el estudio de idiomas, leer libros de Abdullah Öcalan, hacer guardia y vivir con los compañeros las 24 horas, compartir todo y discutir sobre nuestros puntos de vista”.
Aunque no se conoce una cifra concreta de la cantidad de internacionalistas que se encuentran en Rojava, en el caso de los italianos y las italianas el número puede alcanzar los diez. Giovanni Francesco Asperti, originario de Bérgamo y miliciano italiano de las YPG, fue el primer mártir de esa nacionalidad. Conocido en Rojava como Hiwa Bosco, Asperti falleció en un accidente el 7 de diciembre de 2018.

La realidad del Kurdistán sirio hoy está cruzada por la lucha contra los remanentes de ISIS, que se agrupan en la aldea de Baghouz, en la provincia de Deir Ezzor. Las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS), integradas por las YPG/YPJ y por milicias árabes y de otras nacionalidades, controlan casi el 40 por ciento del territorio sirio. Donde las FDS liberaron territorios, se crearon administraciones autónomas de gobierno y se implementó un modelo de autoorganización, empoderamiento de las mujeres y cooperativismo, basado en las ideas del Confederalismo Democrático teorizadas por Öcalan y que rige al Movimiento de Liberación de Kurdistán.
“Ahora derrotamos a ISIS, quedan pocos militantes y se esconden –señala Napoli-. Sin embargo, en el norte de Siria y en Rojava hay muchos grupos yihadistas y muchos militantes de ISIS que huyeron a Turquía”.

En Afrin, cantón kurdo invadido por el ejército turco en marzo de 2018, “después de un año de ocupación todos los días hay choques y operaciones, pero los compañeros continúan luchando”, manifiesta. “Erdogan quiere una nueva invasión y aquí lo estamos esperando –destaca el miliciano italiano-. Los kurdos están listos para defender sus tierras y también nosotros, los internacionalistas, estamos preparados para defender este lugar del fascismo y el terrorismo, y construir una nueva sociedad democrática, igualitaria, ecológica y, lo más importante, donde la mujer sea libre”.
“Turquía puede invadir el territorio, pero no puede invadir la revolución. La gente apoya la lucha, todos creen en esta hermosa lucha porque es por la libertad no solo de Rojava y Medio Oriente, sino para toda la humanidad”, remarca Napoli.

Las enseñanzas de respirar una revolución en Medio Oriente son muchas. Napoli, que todavía vibra con las rimas de sus canciones, no duda al decir que “en Rojava aprendí a apreciar cada segundo de mi vida, las pequeñas cosas que hacen que esta vida sea para vivirla. Aprendí cómo deshacerme de todas las cosas inútiles que tenemos en Europa y en nuestra sociedad capitalista, donde las cosas son vacías y se explota a las personas que vivimos de acuerdo con la naturaleza”.

“También aprendí sobre mis límites, mis defectos, pero conocí nuevas cosas y mejorar mi autoestima, amar la vida y ser feliz sin un objetivo inútil creado por nuestra sociedad –resume Napoli sus transformaciones profundas-. Aprendo a pelear, a defenderme y a defender a la gente, a hacer muchos trabajos manuales y arreglármelas con las cosas que tenemos. Aprendí a confiar en mis compañeros y encontrar el significado de cada día que estoy aquí y del Confederalismo Democrático”.
leandroalbani@gmail.com

lunes, 3 de diciembre de 2018

Venezuela, el nuevo orden económico nacional debe nacer “Fabricar medios de producción” y el contexto internacional


Por Carlos Ellis:
Si prestamos atención a la dinámica global con sus perturbaciones, sus tendencias y riesgos en las relaciones sociales, políticas y económicas, logramos una aproximación de como repercute esto en la dinámica interna venezolana: Lo social, el pueblo, su resistencia, su capacidad para el emprendimiento, para la invención artesanal y para la invención industrial, entiéndase su capacidad para el dominio de los medios de producción y para la fabricación de los medios de producción, es decir, su capacidad técnica que le permita fabricar un tornillo que coadyuve a la sustitución de importaciones que incidan en el funcionamiento de la fabricación de esos medios de producción y en el manejo de ellos. Esto significa que estamos obligados en el proceso revolucionario que nos compromete a dar un cambio en la reconfiguración de los esquemas repetidos en el pasado, responsable de la situación en la que estamos imbuidos; y las apremiantes estrategias para la avanzada, para ese salto exponencial a la siguiente fase de la revolución. Una revolución energética; petrolera, gasífera, orimulsión, siderúrgica, minera; nuestra revolución industrial pendiente.
Venezuela en el contexto internacional.

Es el Sistema Internacional y su marco legal quien regula el comportamiento de cada actor; a este concepto se apega Venezuela como garante de la paz sin dejar de ser protagonista del evidente quebrantamiento de esta necesaria referencia de carácter interdisciplinario para el campo de la investigacion y de las ciencias sociales, políticas y económicas. En este campo, el realismo, el poder y su ejercicio, son la conflictividad; este es el escenario actual; y bajo este enfoque debemos participar en un proceso de reconfiguración de un nuevo orden económico internacional; en lo nacional es muy bueno citar que desde la constituyente de 1999 hasta nuestros días hemos tenido que resistir con la firmeza de una revolución,  los embates de los agentes internos y externos de un orden económico unipolar a derrumbar, así se expreso;  consecuencia de estos embates enfrentamos un golpe de Estado y una sucesión de golpes de Estado, el paro petrolero tuvo como objetivo la paralización total de la industria apuntando al decrecimiento de la producción, que si la contabilizamos en perdida de términos dinerarios pasa de los 50.000 millones de dólares, esto no podemos olvidarlo y si a ello le agregamos que el principal objetivo en cubierto, como hoy,  provocar e inducir la fuga de una gran cantidad de profesionales a los fines de crear una desprotección de la industria, el asunto es que no se han podido consumar en todas sus partes por la firmeza de sus trabajadores y por ser un país comprometido en la unidad fundamental de países exportadores de petróleo: 

La OPEP, el principal sindicato de naciones que se enfrenta a los factores que se acostumbraron a vivir con un petróleo a precios muy bajos con el que 100 años han potenciado sus industrias. Pues bien, debe avanzar la configuración  de un  nuevo orden económico nacional para participar en la órbita internacional, donde lo geopolítico y lo geoeconómico son piélago para que naveguemos con  importantes factores de participación y medición: El recurso humano en la corporación petrolera, es uno de ellos, otro, es  la población como tejido de la sociedad, la suprema permanencia en el mercado es un determinante, la cuota: a mayor cuota, mayor participación, su renta y la dependencia tecnológica es otro determinante; esta breve configuración nos muestra el nivel de nuestras potencialidades que nos indica cómo debemos salir de la calamidad en que hemos estados sumidos por las políticas del pasado. De tal forma, esta disposición debe ser el faro que alumbre a la Carta Magna que nos hemos dado.

Con relación a los temores, son difuminados al saber que Venezuela en su actividad geopolítica, se suma a corrientes importantes que pugnan la transferencia del poder hegemónico económico, político y militar de los países que se encuentran en el Atlántico Norte a los del Asia Pacifico, generando esto una gran perturbación en la dinámica internacional.

Una dinámica en la que ha estado comprometida la revolución chavista y bolivariana solidificándose con la políticas de alianzas de un nuevo sistema planetario en el orden económico , político y social al cual pertenecemos:  Rusia, China, India, Irán, Turquía, Azerbaiyán y Kazajistán entre otros, así como el conglomerado de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) la cual garantizan el firme respaldo con políticas unísonas en beneficio de  cada uno de sus miembros y para la permanencia del importante cartel energético y de fluidez de capitales en el sistema geoeconómico mundial. A pesar de las dificultades en la producción actual de sus integrantes esto no ha sido óbice para actuar solidariamente con toda la fuerza que representa dicha organización en el respaldo irrestricto de todos sus miembros: Arabia Saudí, Irán, Qatar, Irak, Kuwait, Libia, Angola, Argelia, Nigeria, El Congo, Indonesia y Ecuador (con su nueva tendencia política), así como los países productores no OPEP.

Sumado a este gran potencial internacional, Venezuela se encuentra en el contexto de la Organización Naciones Unidas, la cual coarta operaciones meramente políticas por parte de naciones que consideran a Venezuela un obstáculo ideológico enfrentado al sistema capitalista y que al final de sus procesos históricos se unirán sus pueblos a las corrientes de cambio. Llevamos actualmente la presidencia del “Movimiento de Países no Lineados” (NOAL) 120 naciones que buscan recobrar vigor ante los países desarrollados, países en la misma línea de combate que han sido sentenciados a no transformar sus recursos primarios en avances y desarrollos para sus pueblos, pero si a la gestación de los que hoy dominan.

Se han articulado relaciones directas con países del África en el proyecto de “Cooperación Sur – Sur” y la “Unión Africana” ambos interesados en unir economías bajo el mismo esquema de supervivencia ante el sistema depredador económico mundial. En este sentido la política exterior venezolana fundamentada en el ámbito político y dinamizada en el campo energético a dado frutos que permiten mitigar posibles afectaciones a la Paz y Seguridad de la Nación, aunque sumergida en la dependencia tecnológica abre una ventana a nuevos y obligatorios esquemas, que solo deben ir direccionados a la fabricación de medios de producción.

Hoy, la República Bolivariana de Venezuela debe dar uso al petróleo como instrumento geoestratégico y diplomático, ha articulado unas alianzas para formar parte de un nuevo sistema político planetario en el que participamos   con naciones afines a nuestros intereses políticos y económicos con lo cual va despojándose de su pasado contrario a los intereses de la nación.  En consecuencia, los venezolanos vamos a entrar con firmeza y con seguridad sostenida en la constante lucha del pueblo, junto a las Fuerzas Armadas, Asamblea Nacional Constituyente, Tribunal Supremo de Justicia y las nuevas fuerzas económicas en crecimiento que van regenerando el tejido socioeconómico de la nación

 Debemos desarrollar desde la industria petrolera e impulsar a todos los demás factores que generan riqueza y producción, articularlos aguas abajo e integrarlo al nuevo orden político nacional para el mundo. Participación de una nación que empieza y genera sus propios factores de producción, es lo que se debe perseguir, en consecuencia, el 10 de enero el Presidente Maduro dirá al mundo, cual es el nuevo esquema de gobierno que moverá la rueda del desarrollo para una nueva sociedad que genere el tejido económico para el país. Esto debe iniciar en la industria petrolera, parar la caída de la producción, aplicar una política de austeridad, de reconocimiento, de cambio de paradigma, para salir adelante.
Finalmente: Toda Venezuela abocada a la fabricación de medios de producción, esta es la finalidad desde 1999 hasta el ejercicio de nuestros tiempos, nos hemos destacado a resistir el daño que se le ha generado al país.  Ahora sí.

 “Debimos administrar la abundancia con criterio de escasez, ahora desde la escasez debemos generar la abundancia”   
Analista Internacional
carlosellis1@gmail.com

miércoles, 16 de mayo de 2018

Jorge Botero el cronista de la insurgencia colombiana

Por Leandro Albani:

El periodista colombiano habla con La tinta sobre Simón Trinidad, el jefe de las FARC encarcelado hace más de diez años en Estados Unidos.

Entre la cadencia colombianísima de su voz y la pasión que trasmite cuando habla, tomar un café con Jorge Enrique Botero es una mezcla de clase de periodismo, recorrido por la historia de su país y fascinación cuando recuerda sus viajes a la selva y a las montañas, a veces caminando durante horas o navegando por los estrechos caños de lo que define como el “mundo de la insurgencia”. Con más de cuarenta años en el periodismo, Botero estuvo la semana pasada en Buenos Aires y en Montevideo para presentar su libro Simón Trinidad. El hombre de hierro, que a finales del año pasado se editó por primer a vez en Argentina de la mano del Comité Internacional por la Libertad del ex comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Trinidad hace catorce años que se encuentra encarcelado, primero en la prisión de Combita, en el departamento de Boyacá, y posteriormente juzgado y confinado en Estados Unidos en la temida cárcel de máxima seguridad ADX Florence, en el estado de Colorado.



Un tipo sencillo, que gusta de las conversaciones tranquilas y de escuchar las opiniones de los demás, Botero habló con La Tinta sobre Trinidad, el joven educado en los mejores colegios, el economista y presidente de un banco, pero también el militante de la Unión Patriótica (UP) que vio, en plena década de 1980, cómo el Estado colombiano y sus sicarios masacraban a la dirigencia y a los seguidores de esa organización que se había convertido en la referencia de la izquierda del país. En el relato del periodista colombiano, Trinidad o Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, como se lo conocía antes de ingresar a la insurgencia-, se convierte en un ejemplo concreto de casi un siglo de guerra interna, donde el Estado colombiano no permitió la más mínima expresión de disidencia que critique a la poderosa oligarquía que controla el territorio. Ante la represión, las masacres, el desempleo y la desidia estatal, Trinidad optó por sumarse a las FARC, pese a que con sus 37 años de edad tuvo que convencer al propio Manuel Marulanda Vélez, el histórico comandante de la guerrilla.

En esta conversación, Botero parece contar una historia lejana y por momentos inhóspita, pero esa realidad -“macondiana” como él mismo dice- golpea en toda Sudamérica. Por eso, la conversación deriva en la actualidad de Colombia, en la firma de los acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos, en el análisis de una sociedad cruzada por la violencia y en las políticas que todavía hoy el Estado se niega a aplicar para paliar una desigualdad social pocas veces observada en el continente.

Un personaje de dimensiones gigantescas
El germen del libro es que conocí a Trinidad muy de cerca durante los diálogos del Caguán a finales de 1990 y comienzos de 2000. Resultaba fascinante desde todos los puntos de vista, no sólo por su origen social, sino por el vigor de su presencia y el ímpetu que transmitía. Es un hombre muy preocupado por la formación teórica, no sólo de los muchachos a los que contribuía a educar, sino de él mismo. A eso se agregaba el encanto de su compañera Lucero. Realmente logramos hacer una entrañable amistad. Cuando es capturado en Quito en 2004 y después de un año extraditado a Estados Unidos, el personaje ya se empieza a volver una especie de obsesión. Tengo la suerte, entre comillas, de terminar cubriendo el juicio en Washington a partir de ser testigo frente al juez de la causa. Cuando se ve a un hombre enfrentado a los Estados Unidos de Norteamérica en unas condiciones tan adversas, adquiere unas dimensiones gigantescas. Además, siempre tuve una fascinación personal por las películas que transcurren en los estrados judiciales, entonces empecé a ver todo como una película. Después me dije esto se tiene que convertir en un libro, que terminó siendo una mezcla de biografía, historia de Colombia y crónica.

Empecé a acercarme a su familia, a sus amigos de la infancia, de la adolescencia y de la universidad, a encontrar los testimonios de los muchachos que lo vieron llegar a la guerrilla. Todo fue cambiando, tomando un nuevo rumbo. El personaje empezó a tener todas las facetas que tenemos los seres humanos, descubrí nuevas aristas y eso fue fascinante. En el trabajo de investigación y en la propia cobertura del juicio siempre tuve la sensación de que estaba frente a un hombre de hierro, un hombre con una voluntad muy férrea, que no se derrumbaba a pesar de las adversidades a las que fue sometido.

Todos contra Trinidad
El ensañamiento de Estados Unidos contra Trinidad ha llegado a la violación de los más elementales derechos humanos, de las convenciones internacionales. Aparte fue sometido a unos juicios infames y llenos de mentiras, con testigos pagados. Fue un montaje muy costoso, en donde se gastaron más de tres millones de dólares para condenarlo. Después fue enviado a una prisión de máxima seguridad donde ha permanecido más de diez años bajo tierra, en condición de confinamiento, sin tener la posibilidad de conversar con nadie, ni de tocar o abrazar a nadie, y con la luz de celda encendida todo el tiempo. Es una cosa que raya la tortura, en realidad es una tortura. Uno se pregunta ¿qué ha hecho Trinidad para que Estados Unidos lo convierta en el objeto de toda su furia y su fuerza represiva? La verdad es que Simón es una víctima de la circunstancia, en la medida en que es una especie de trofeo para los norteamericanos que nunca pudieron capturar a un jefe guerrillero. Además lo acusan del secuestro de tres ciudadanos estadounidenses, que para ellos es una cosa sagrada. El ciudadano norteamericano no puede ser objeto de ningún tipo de agresiones en ninguna parte del mundo. Vuelcan contra Simón la impotencia que han tenido históricamente para golpear y castigar a sus adversarios en Colombia. Viene a ser un chivo expiatorio de todo el odio que han acumulado en Estados Unidos contra los movimientos de resistencia e insurgencia en América Latina.

El Macondo de las FARC
Empecé a cubrir el conflicto armado un poco tarde. Llevo más de 40 años ejerciendo el periodismo y solo hace unos 15 o 17 años me acerqué al mundo de la insurgencia. Al principio tuve un deslumbramiento, un asombro gigante, puesto que a pesar de actuar en la periferia de la geografía colombiana y en las condiciones extremas de la selva y de las montañas, las FARC eran una fuerza organizada, muy bien armada, con una disciplina férrea. Era un ejército y un espacio donde habitaban unos seres humanos especialísimos, casi todos de origen campesinos y jóvenes. Era un poco surrealista, un poco macondeano para decirlo bien colombiano y garcíamarqueano. La incursión en ese mundo me dejó unas imágenes imborrables. Recuerdo una vez que fui para un campamento que comandaba Alfonso Cano, posteriormente asesinado en una operación militar. En un receso de la entrevista que le estaba haciendo me fui a conversar con los muchachos y había dejado mi reloj en el lugar que tenía para dormir y entonces le pregunté a un chico que tenía el reloj qué hora era. Y me contestó: “Es la hora de la lucha de los pueblos de América Latina”. Era un mundo muy ideologizado, muy marcado por la certeza del triunfo.

Después ya fui ampliando mi horizonte, fui a otros campamentos, conocí el mundo del Mono Jojoy, que era un mundo con hospitales de guerra, escuelas, era casi un Estado dentro del Estado. Eran pequeñas repúblicas independientes que además trasegaban por la geografía colombiana como aldeas ambulantes. En los diálogos de paz a finales de 1990, las FARC dejaron ver toda la fuerza que habían acumulado a lo largo de los años. Como en el Caguán desfilaron cientos de medios de comunicación, por fin el mundo vio que había un ejército insurgente que, incluso, había nivelado la balanza militar y que en momentos la había inclinado un poco a su favor. Las FARC tuvieron en jaque al Estado colombiano. Pero luego devino la gran ofensiva con apoyo tecnológico de Estados Unidos. La confrontación pasó de los campos de batalla a una guerra básicamente aérea y llegó la tempestad de bombardeos. Las FARC se encerraron en la más profunda manigua y se adaptaron muy bien a las nuevas circunstancias.

Se convirtieron en la forma clásica de la guerrilla y operaron con la guerra de guerrilla, de golpear y volverse a esconder. Construyeron un mundo subterráneo, muy parecido al de los vietnamitas, con trincheras y túneles. Se adaptaron a las circunstancias, pero Estados Unidos estaba metiendo diez mil millones de dólares en la lucha contrainsurgente, que maquillaron como una lucha contra el narcotráfico. Acceder a ese mundo se volvió una odisea muy difícil para los periodistas, pero sin embargo pude ir en algunos momentos muy álgidos de la confrontación, especialmente a la Serranía de La Macarena. Ahí ya había otra guerrilla, más encerrada en sí misma, más dogmática, desconfiada. Cuando sucedió eso no pasó por mi cabeza que estuviéramos a las puertas de que las FARC iniciaran una negociación y, al cabo de cinco años de diálogos, firmaran un acuerdo de paz.

Del monte a La Habana
La guerrilla que me volví a encontrar en La Habana fue la del equipo negociador, de civil, sin armas, tomando aire, respirando por fin, en un territorio amigo. Fue muy inteligente que no hubieran salido del monte hacia una ciudad hostil y desconocida. Se encontraron en una Habana muy tranquila, apacible, donde se sentían en el universo que admiraban. Ahí empecé a encontrar a los guerrilleros que tenían guardada toda su obra literaria, que componían música, que eran ávidos lectores, que devoraban películas tratando de ponerse al día. Incluso conectándose a la tecnología de internet y aprendiendo todo eso. Lo que advertí fue una guerrilla con enormes ganas de lanzarse al mundo de la política y ocupar un espacio en la escena legal.

He ido a recorrer los lugares donde se concentraron los guerrilleros que estaban en el monte y que ahora están en el proceso de reincorporación a la vida civil. Hay que decirlo con todas sus letras: es un mundo que no esperaba nadie. El proceso de reincorporación ha sido muy accidentado. El ímpetu que traían estos muchachos primero dio paso al desconcierto, después a la desilusión y a la rabia. Ese grupo humano tan cohesionado que habían sido las FARC y que habían sobrevivido a todo tipo de adversidades de pronto se fue dispersando y atomizando de una forma sostenida, en virtud del incumplimiento de los acuerdos por parte del gobierno. La dirigencia guerrillera ha hecho un esfuerzo por mantener la fuerza, la unidad interna y la cohesión, pero ha sido difícil porque el poder que tiene la dirigencia guerrillera es de convicción, pero no tienen los recursos necesarios para mantener a estos muchachos que miran al horizonte y se preguntan cuál es el futuro que les espera. Y muchos de ellos han ido a buscarse su futuro.

Cuando dios no está el diablo se mete
Una de las tareas y responsabilidades que tenía el Estado, una vez firmado los acuerdos y trasladado de los guerrilleros a los lugares donde fueron concentrados, era llegar no sólo con la fuerza pública a copar esos territorios, sino a ejercer las funciones de bienestar social y económico, construir carreteras y puestos de salud, porque son zonas muy apartadas del país a las cuales el Estado les dio la espalda históricamente. Son sitios muy deprimidos desde el punto de vista de la calidad de vida que tiene la población civil. Como me decía alguna vez un sacerdote italiano que estaba en alguna de esas regiones, cuando dios no está el diablo se mete.

Los grupos paramilitares que nunca han sido desmontados aprovecharon las circunstancias para ocupar esos territorios donde, hay que decirlo, se ha producido mucha coca, son tierras que generan muchas riquezas. Los grupos paramilitares se encargan un poco de garantizar que el trabajo del narcotráfico se pueda ejecutar allí. Eso ha derivado en el asesinato de una cantidad de líderes sociales y de un grupo importante de más de sesenta de guerrilleros.

Una piedra en el zapato
Jesús Santrich ha sido objeto de un montaje desde el punto de vista probatorio. Ya lo han dicho juristas muy prestigiosos no solo colombianos sino internacionales. Es un escándalo, no hay nada sólido que pudiera constituir la prueba de un delito en su contra. De hecho, nunca se consumó el famoso delito. Lo que hay es una especie de conspiración. Santrich fue uno de los tres arquitectos de los acuerdos de paz. Es un tipo que trabajaba veinte horas diarias en La Habana en la elaboración de documentos. Es un hombre muy riguroso desde lo teórico. Su propia condición de invidente lo ha convertido en alguien supremamente visionario e inteligente. Para quienes lo conocemos en profundidad, es impensable que se haya dedicado a hacer una operación tan chapucera como la que se conoció. Partimos de la base de que es un montaje. Hay un ánimo de venganza por parte de Estados Unidos. Creo que lo escogieron por ser el más lúcido, el que más criticó el incumplimiento de los acuerdos. Es una especie de piedra en el zapato que causaba mucha molestia. Sabemos que es muy probable que Santrich se inmole. La huelga de hambre que está haciendo no es un show mediático, es una decisión política muy pensada. Santrich es perfectamente consciente de que puede morir, porque tiene muchas dificultades de salud: no es una persona vigorosa, tiene problemas de epilepsia, es diabético. Está haciendo un acto muy valiente y es capaz de ir hasta las últimas consecuencias.

Los medios no dieron la noticia sino que la celebraron. Y lo condenaron mediáticamente el mismo día que fue capturado. Los medios no tuvieron ni la más mínima sombra de duda sobre su culpabilidad o inocencia. Otra vez se construyó la matriz, en el imaginario colectivo quedó la idea de los narcotraficantes. Este hombre, que no tiene nada que ver con eso, ya está en la picota. Pero el paso del tiempo ha ido desmoronando la cosa y no está tan a la vista la posibilidad de la extradición, lo cual genera la esperanza de que alguien lo haga recapacitar, renuncie a su decisión y emprenda la batalla legal para demostrar su inocencia.

Deja un muy mal sabor que Estados Unidos, sabiendo que Colombia está saliendo de un conflicto tan largo y degradado, esté metiendo semejantes cargas de profundidad contra la paz. Esta vaina lo que amenaza es la paz, no es que se llevan un trofeo para Estados Unidos. Las consecuencias son muy graves porque ponen en riesgo la implementación del proceso de paz y generan la posibilidad, a corto plazo, de que volvamos a los desafortunados años de la guerra.
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