Mostrando entradas con la etiqueta Omar Torrijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Omar Torrijos. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de febrero de 2020

La nueva quinta frontera la zona de la canal reeditada y los Sonianz criollos



Por Franklin Ledezma Candanedo:

Vivimos en esta Patria que duele a los verdaderos patriotas, un presente infame que no es invento de los máximos cultores del realismo mágico de la Patria Grande: hace tres décadas fue creada una nueva Quinta Frontera, en la que existe una Zona del Canal reeditada con sus respectivos “Zonians criollos”.

Pero retrocedamos en el tiempo para detectar cómo y cuándo se materializaron  estas aberraciones, que constituyen una ofensa permanente a la memoria y praxis nacionalistas de los mártires y sobrevivientes del alpinismo generacional.

 

La ratificación de los Tratados se hizo en Panamá mediante plebiscito el 23 de octubre de 1977; es decir, sólo cuarenta y seis días después de haber sido firmados, mientras que el senado norteamericano lo hizo en marzo y  abril de 1978, después de añadirles reservas y enmiendas que desvirtuaron los  documentos originales, entre otras, las Condiciones De Concini y Nunn.

Estas Condiciones no fueron sometidas al plebiscito, aunque fueron aceptadas irregularmente en el intercambio de ratificaciones.  Por otra parte, el 1 de enero del año 2000 siguió en vigencia el Tratado de Neutralidad perpetua, que permitiría intervenciones futuras por parte de Estados Unidos, si el Canal actual estuviese en peligro.



Es cierto que desaparecieron las bases y la Zona del Canal y que se traspasó la vía acuática a Panamá, pero las citadas Condiciones, que el reconocido internacionalista panameño, Dr. Julio Yao Villalaz, considera nulas conforme a la doctrina -- al igual que los Acuerdos posteriores a la invasión de 1989 no aprobados por la Asamblea Nacional -- mantienen latentes las intervenciones que caracterizaron los conflictos  en el siglo pasado y que nuestro pueblo no aceptará.

Recordemos que Julio Yao, consejero personal del canciller Juan Antonio Tack, principal responsable de las negociaciones, jugó un papel extraordinario al redactar y darle el toque final a la Declaración Conjunta Tack-Kissinger de 7 de febrero de 1974, hace  46 años.

Como un martillazo en el alma y la conciencia nacionalista, fue creado un Título Constitucional que hace del Canal una entidad aparte, con sus propias directrices, autoridades y presupuesto.

En otras palabras, se reeditó una Quinta Frontera, una entidad desligada de todos y como territorio autónomo, en detrimento de la mayoría, donde no se observan las medidas de austeridad y en el que habitan los privilegiados “zonians” nativos, o “amos chocolates’ como decía Omar Torrijos.

Al respecto, Yao  declaró el 23 de noviembre de 2017 que, contrario al uso más colectivo posible, este patrimonio del Canal, que debía ser nacional, se le entregó a los dueños del capital, a la especulación, al amiguismo y a la rebatiña.

El compañero Yao concluyó su Conferencia dictada a la Central Nacional de Trabajadores de Panamá el sábado 6 de octubre de 2018, con la siguiente frase profética:

“O Panamá panameñiza el Canal, o el Canal canaliza a Panamá” 

Ante todo lo planteado, ¿puede asombrarnos, acaso, el jugoso salario del jefe máximo de esa entidad, el Administrador de la ACP, Ricaurte Vásquez?

Y cuidado si pueden saltar muchas otras liebres en este folclórico y confiado país, donde son públicas y notorias la miseria y la miseria extrema, la muerte por hambre, desnutrición y enfermedades de inocentes fuera y dentro de las comarcas de los hermanos originarios y tantas otras falencias que diariamente golpean a las mayorías irredentas, sin esperanzas ni futuro.

Como si todo lo anterior fuese nada, existen los Acuerdos Posinvasión, detallados por Julio Yao Villalaz durante la Conferencia arriba citada, documento que también puede leerse en los siguientes links: 
Radio Temblor (http://www.radiotemblor.org/?p=12995.  https://www.laestrella.com.pa/opinion/columnistas/180818/acuerdos-posinvasion-neutralidad).

Cabe advertir que esos nefastos acuerdos tampoco fueron sometidos a la aprobación o rechazo por parte de la Asamblea Legislativa, conforme lo dispuesto en el numeral 3 del artículo 159 de la Constitución Política de la República de Panamá, y que por ese motivo son nulos.  

Periodista y Escritor

indoame08@gmail.com

sábado, 13 de abril de 2019

Seminario del PT de México: Para la izquierda no hay ni rendición ni derrota



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

El mundo está tan convulsionado y la dinámica global se mueve tan vertiginosamente que resulta complicado decidir cuál debe ser el tema al que dedicar estas reflexiones semanales. Es imposible abstraerse de la agresión cotidiana de la derecha internacional y Estados Unidos contra Venezuela, pero de manera simultánea se están produciendo hechos que apuntan a hacer evidente que el mundo se mueve hacia transformaciones estructurales que -todo indica- no se harán sin antes pasar por tan profundas turbulencias y conflictos que incluso amenazan la existencia de la vida en el planeta.


Sin embargo, me resisto al derrotismo, no se trata de ser optimista a ultranza, sino de vivir la realidad en su esencia más profunda y de forma dialéctica entender que todo lo que ocurre es porque la vida avanza indefectiblemente y que las fuerzas que pretenden retrotraer el sentido de la historia serán derrotadas, aunque en el camino dejen un reguero de esa destrucción y muerte que ha sido propia de las sociedades de clases desde su origen. Sigo pensando que el espíritu de derrota que permea en la actualidad a algunos sectores de luchadores progresistas y democráticos en América Latina y el Caribe es generado por los medios transnacionales de noticias con el fin de crear el caldo de cultivo para la penetración de su idea de “fin de la historia” teniendo como objetivo más estratégico,  crear las condiciones de aceptación de que la lucha anti imperialista no tiene sentido y que el momento que se vive ha sentado las bases para la consolidación de Estados Unidos como amo continental. No obstante, lo que veo es que la región avanza en otra dirección, aunque los instrumentos de la democracia representativa mediática lo quieran ocultar.

Hace unos días, asistí como invitado al XXIII Seminario Internacional “Los partidos y una nueva sociedad” organizado por el Partido del Trabajo (PT) de México. Al finalizar el evento, se realizó la convocatoria para el próximo cónclave a realizarse en Ciudad de México el próximo año 2020. Así mismo, se acordó conmemorar el cincuenta aniversario del triunfo de la Unidad Popular que llevó a Salvador Allende a la presidencia de la república.

En el mismo momento en que se desarrollaba el gobierno de la Unidad Popular en Chile, la región veía, con mayor o menor extensión temporal, el despliegue de otras experiencias progresistas como las del peronismo en Argentina y los gobiernos cívico militares dirigidos por los generales Juan Velasco Alvarado en Perú, Omar Torrijos en Panamá y Juan José Torres en Bolivia. En esa época la social democracia era portadora de algunas ideas democráticas y progresistas que hacía posibles construir alianzas con los sectores revolucionarios y de izquierda. También en aquellos años, México – al igual que ahora, desde diciembre del año pasado- ejecutaba con mucha firmeza, políticas de defensa de la no intervención, no injerencia en los asuntos internos de otros Estados y defensa de la soberanía.

Como se sabe, la experiencia chilena de avanzar por vía pacífica al socialismo, fue abortada a sangre y fuego por la derecha fascista en connivencia con Estados Unidos, la noche negra de las dictaduras se entronizó en la región, Cuba volvía a quedar sola en defensa de la dignidad y el honor de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Los avances democráticos y progresistas de América Latina sufrían un nuevo revés.

Al revisar la historia se podrá descubrir que de forma similar a esta ola de derechización que vivimos, en otras ocasiones la regresión conservadora ha ensuciado el acontecer de los pueblos de la región. La memoria del pasado nos da las pautas que permiten afirmar que desde la independencia la lucha popular y en defensa de la democracia no se han detenido. Aunque nuestra historia de 200 años han estado marcadas por la penetración del capital extranjero, británico primero y estadounidense después, así como las intervenciones militares francesas, españolas y norteamericanas, además de las guerras intestinas generadas por la herencia colonial que no permitió establecer claros límites entre los países emanados de la independencia y que al entrar al siglo XX, ya en su fase imperialista Estados Unidos intervino en Cuba, Puerto Rico y Panamá y aplicaron la política del gran garrote y la diplomacia del dólar, también es cierto que siempre hubo resistencia de nuestros pueblos a la imposición imperial.

Muestra de ello son el gobierno nacionalista y de defensa de los intereses nacionales de Balmaceda en Chile (1886-1891),  de la misma manera que se produjeron tendencias similares en fechas cercanas en Argentina, Uruguay y Brasil, hasta que la revolución mexicana vino a cimbrar las estructuras del poder oligárquico, transmitiendo profundas influencias de cambio a la región.
Habría que agregar, ya a mediados del siglo pasado, el surgimiento de fuertes movimientos nacionalistas, democratizadores y populares en el marco de la política estadounidense del Buen Vecino, que obligó a la potencia del norte a “aflojar” su cepo sobre la región en el contexto de la segunda guerra mundial. La revolución boliviana de 1952, el triunfo de Jacobo Arbenz en las elecciones presidenciales de Guatemala en 1954, así como los gobiernos de Getulio Vargas en Brasil y Juan Domingo Perón en Argentina fueron expresión del nuevo empuje que vivían los pueblos de la región hasta que la revolución cubana vino a establecerse hasta hoy como faro irredento del sentimiento independentista y libertario de los pueblos de América Latina y el Caribe

Así, a través de la historia siempre vamos a encontrar que la lucha de nuestros pueblos nunca se ha estancado por lo que ante la imposición del terror de la derecha a través de las dictaduras cívico-militares de seguridad nacional de los años 70 del siglo pasado, se manifestó un primer esfuerzo de reversión de tal situación en 1979, cuando primero en Granada en marzo de ese año,  el Movimiento de la Nueva Joya con Maurice Bishop a la cabeza se propuso iniciar un proceso de transformaciones estructurales en su país como nunca antes había ocurrido en el Caribe de habla inglesa. Solo unos meses después, en Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se hacía del poder tras 18 años de lucha contra la sangrienta dictadura de Anastasio Somoza. Uno y otro proceso fueron frustrados por las brutales intervenciones militares de Estados Unidos en Granada en 1983 a través de una invasión militar directa y en 1989 en Nicaragua, después de una cruenta guerra que produjo casi 100 mil muertos entre civiles y militares y que dejó al país destruido y devastado.

Otra vez, Cuba quedó sola, esta vez en el marco del fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética, que hizo que Estados Unidos recrudeciera el bloqueo e incrementara la presión, pensando que se habían creado condiciones para exterminar por hambre a la revolución, el período especial significó una situación de extrema tensión en la que el pueblo cubano expuso los más altos valores de la humanidad: honor, dignidad, amor a la patria y un irredento sentimiento independentista para resistir y vencer el intento genocida imperial, hasta que el Comandante Hugo Chávez llegó al gobierno en Venezuela, iniciando una nueva etapa de transformaciones que fueron seguidas en otras latitudes y longitudes de la región.

Hoy nuevamente, sobre América Latina y el Caribe pende la amenaza que pretende retrotraer la historia. Estados Unidos se ha volcado como un huracán para impedir todo atisbo de democracia, de independencia y de avance de las luchas populares, pero una vez más los pueblos resisten a pesar de las múltiples dificultades. El Seminario organizado por el PT de México en el que además de ese partido presidido por el profesor Alberto Anaya, estuvo participando casi a tiempo completo Yeidckol Polevnsky, Secretaria General del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) del presidente Andrés Manuel López Obrador fue expresión de ese espíritu de lucha inclaudicable de la izquierda latinoamericana para revertir esta situación.

Este evento, que por derecho propio se ha transformado en el más importante de la región y uno de los más trascendentes de todo el mundo hizo un claro diagnóstico del momento actual, aunque en muchos casos prevaleciera un análisis sombrío como expresión de la situación actual del continente, pero no hubo una sola intervención que llamara a la rendición, al retroceso o a la negación del camino a seguir.

Aunque también –de manera tibia en la mayoría de los casos- se manifestó la autocrítica respecto de los errores cometidos en la gestión de gobierno y hubo un exceso de diagnóstico mientras se adolecía de propuestas concretas de lucha conjunta contra el imperialismo y el neoliberalismo, no hubo dudas para ubicar al enemigo principal hacia el que hay que enfilar todos los dardos. A diferencia del Foro de Sao Paulo, que es expresión de una amplitud mayor en la que algunas organizaciones dudan, se acomodan y hasta se rinden ante el capital, aquí primó un invariable sentimiento de combatir hasta vencer. En esa medida, creo que los diagnósticos excesivos sobran, mientras se observan insuficiencias en los planes de acción para la realización de tareas concretas.

Si compramos la actualidad con 1989, año en que la humanidad dio un giro superlativo en su devenir, se puede observar que ya Cuba no está sola, otros países han iniciado la senda de la defensa de los intereses populares desde el gobierno, y hoy, además de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Uruguay, San Vicente y las Granadinas, Dominica y ahora México tienen gobiernos democráticos y progresistas. Es evidente que hoy Cuba no está sola. Así mismo, el entorno global es diferente, en aquel entonces Rusia se introducía en un marasmo del que solo pudo salir ya entrado el siglo XXI y China aún no había construido el potencial económico y tecnológico que la ha llevado a ser la segunda potencia mundial. Ambos países han decidido jugar un papel transcendente en la dinámica mundial, que en lo básico difiere y se diferencia de los intentos hegemónicos estadounidenses, secundados por una Europa muy disminuida, sin criterios propios, y absolutamente plegada al mandato de Estados Unidos. Esta situación favorece la resistencia de los pueblos y anima la defensa de sus intereses y de su soberanía 

El seminario del PT, realizado en Ciudad de México estuvo iluminado por la victoria presidencial de Andrés Manuel López Obrador y la llegada de éste a la más alta magistratura de su país en diciembre del año pasado. Es la primera vez en 23 años que este seminario se realiza siendo el PT partido de gobierno. Alberto Anaya hizo una pormenorizada exposición del programa de gobierno, los métodos y los caminos para producir la cuarta transformación de México, que como siempre ha sido a través de la historia, ejercerá un influjo indudable en el transcurso de la marcha de los países de América Latina y el Caribe, que jamás han detenido el paso y nunca se han rendido.

sergioro07@hotmail.com  

sábado, 30 de septiembre de 2017

El nuevo escenario para perpetrar la invasión imperial de Venezuela

 Por Carlos E. Lippo:

“Noriega - Panamá 1989”. 

Una de las primeras veces que escribimos sobre este tema fue en mayo del año 2013, pocas semanas después de la desaparición física del Comandante Chávez y de la victoria electoral del Presidente Maduro. En aquella ya lejana oportunidad presentábamos un análisis que con base en consideraciones económicas, políticas y geopolíticas intentaba demostrar que la invasión yanqui era un hecho casi fatal y que la decisión de invadirnos ya había sido tomada en El Pentágono, quedando sólo por determinarse, cuándo invadirían y de qué forma lo harían, temas asaz importantes para poder diseñar y desarrollar en forma conjunta, gobierno y pueblo revolucionario, los planes requeridos para contrarrestar la agresión. 



Tratando de aproximarnos al conocimiento de cómo habría de producirse la inexorable invasión escribimos otro artículo (1), publicado en marzo de 2.014, en el cual definíamos un conjunto de escenarios de invasión factibles, al tiempo que evaluábamos su factibilidad de ocurrencia en las circunstancias de aquellos días. Dichos escenarios, formulados con arreglo al análisis de algunas de las innumerables invasiones realizadas por el imperio desde la segunda mitad del siglo XX, los hemos identificado con los siguientes nombres:  “Guatemala 1954 – Cuba 1961”; “República Dominicana 1965”; “De aplicación del TIAR”; “De aplicación de Principios de Derecho Internacional y/o Doctrinas Militares de los Estados Unidos”; “Libia 2011 y Siria, desde el 2012”; y “De instauración de un gobierno contrarrevolucionario que solicitaría la intervención”.

En otro artículo posterior a éste realizamos una actualización de la factibilidad de ocurrencia de estos escenarios (2); así mismo en otro más reciente llegamos a formular un nuevo escenario que denominamos “El Falso Positivo Colombiano” (3), que por cierto ha alcanzado altos niveles de factibilidad a partir de unas declaraciones del embajador gringo en Colombia (4), Kevin Whitaker, según las cuales su gobierno contempla la posibilidad de una “aventura militar por parte de los venezolanos en contra de sus vecinos”, cuando lo que realmente viene ocurriendo desde hace algún tiempo, es que las provocaciones colombianas en la frontera han hecho sonar las alarmas de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en no pocas oportunidades.

Dos recientes declaraciones de un alto funcionario del gobierno de Trump de nombre William Brownfield,  a las cuales nos habremos de referir en detalle más adelante, nos han obligado a formular un octavo escenario que hemos dado en llamar “Noriega-Panamá, 1989”, desarrollado a partir del conocimiento de la extremadamente cruenta invasión gringa a ese hermano país, iniciada el 20 de diciembre de 1989.

Como muchos podrán recordar en esa misma fecha más de 26 mil soldados estadounidenses dotados con recursos de artillería pesada de última generación, las criminales municiones de uranio empobrecido entre ellos, invadieron por tierra y mar a Panamá con el propósito declarado de hacer preso al general Manuel Antonio Noriega quien era requerido por la justicia norteamericana por presuntos delitos de narcotráfico; y ello a pesar de las excelentes relaciones que éste tenía con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), desde sus tiempos de jefe de la inteligencia militar del régimen revolucionario del comandante Omar Torrijos Herrera, a quien sucedió a raíz del sospechoso “accidente” aéreo que le costase la vida.

Juzgar si Noriega era o no reo del delito de narcotráfico es algo que escapa del alcance de estas notas. Lo que sí está suficientemente probado es que sus relaciones con los Estados Unidos comenzaron a deteriorarse en 1984, cuando les ordenó el retiro del territorio panameño de la inefable“Escuela de las Américas”, en la que se formaban militares latinoamericanos, él mismo entre ellos, en el combate a la insurgencia de izquierda, tachada apriorísticamente de terrorista (5). Siendo necesario apuntar que dichas relaciones se hicieron insostenibles a partir del 15 de diciembre de 1989, cuando la Asamblea Legislativa otorgó poderes especiales a Noriega designándolo jefe del gabinete de guerra, mientras que declaraba a la República de Panamá en estado de guerra contra los Estados Unidos de América, que desde hacía largo tiempo le venía aplicando una salvaje guerra económica.

Un documento secreto de los Estados Unidos, filtrado años después gringos, confirma que el verdadero objetivo de esta ocupación militar que se mantuvo durante dos años, era intentar abolir los tratados Torrijos-Carter. "Nuestro objetivo es desestabilizar el país sin arriesgar nuestra presencia e influencia allí, y al mismo tiempo tener una base legítima para abrogar los Tratados Torrijos-Carter", dice el texto del Memorándum Secreto-Sensitivo del Consejo de Seguridad Nacional, del 8 de abril de 1986 (6).

El mismo ex asesor probó que además de mantener el control sobre el Canal, Estados Unidos perseguía el objetivo de alejar a Japón de la posibilidad de trabajar en la ampliación del mismo, algo que negociaba el gobierno del comandante Omar Torrijos y continuaba negociando Noriega, tal como lo confirmase él mismo en una entrevista concedida en 1993.

Entrando ahora en materia sobre los motivos que nos han inducido a formular este octavo escenario de invasión, es necesario decir que a William Brownfield, un conocido funcionario diplomático gringo altamente injerencista, a la sazón secretario adjunto de estado de EE UU para seguridad y lucha antinarcóticos, le ha dado por acusar a Venezuela de ser un narcoestado; siendo necesario apuntar que este funesto personajillo ha sido también asesor político del comandante en jefe del Comando Sur de Estados Unidos en Panamá en1989 y1990, justamente durante los años de la invasión; ha sido embajador en Venezuela y Colombia; y está actualmente nominado por Rex Tillerson para el cargo de subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, algo así como el vicecanciller gringo para Latinoamérica.

En efecto, el pasado 12 de septiembre Brownfield, durante una audiencia sobre Colombia en una comisión del senado gringo dedicada a supervisar los programas contra el narcotráfico que el gobierno estadounidense desarrolla en otros países, hizo la consideración de que su gobierno cree que no habrá una solución democrática para la crisis política y económica de Venezuela, mientras el narcotráfico siga penetrando por “completo” cada uno de los estamentos de poder del país, incluido el propio gobierno de Nicolás Maduro (7); para luego subir el tono en una conferencia de prensa telefónica celebrada el pasado día 22 (8), en la que declaró impúdicamente que Venezuela era un narcoestado, para luego desdecirse de manera vergonzante señalando que “sólo se acercaba a serlo”. Siendo el caso que Brownfield más que nadie debería saber que en 2016 la ONU declaró a Venezuela “territorio libre de cultivos ilícitos” (9), por séptimo año consecutivo, y que también nos ha hecho innumerables reconocimientos por nuestros éxitos en el combate al narcotráfico durante los últimos años.Toda una campaña de infundios que viniendo de quienes viene tiene que tener como propósito el intentar justificar una violenta agresión.

Y es que el imperio no nos perdona el hecho de que el Comandante Chávez ordenase el retiro de Venezuela de la Administración de Control de Drogas de EEUU (DEA) en el año 2005,  ya que la inefable agencia gringa estaba usando como máscara la lucha contra las drogas, tanto para apoyar al mismo narcotráfico como para hacer inteligencia en contra el gobierno; y mucho menos nos perdona el haberla puesto en evidencia como el mayor de los carteles de la droga a escala mundial.

En verdad asigno al escenario “Noriega-Panamá 1989” una baja probabilidad de ocurrencia en la Venezuela actual, ya que nuestro país dista mucho de satisfacer los 3 requisitos, que a decir de Noam Chomsky, busca Washington satisfacer para iniciar una aventura bélica de tal envergadura, esto es; que el país elegido como posible víctima tiene que estar prácticamente indefenso en términos militares, como ocurría con Panamá en 1989, con Afganistán en 2001, con Irak en 2003 y con Libia en 2011; que se pueda producir un consenso de la opinión mundial favorable a la guerra; y que se pueda presentar al país elegido para la invasión como un mal supremo que habría que parar o exterminar (10).

No obstante debo decir que no he formulado este escenario sólo con fines didácticos. Lo he hecho con el fundamental propósito de llamar la atención sobre un tipo de agresión que sí podría intentar el imperio una vez que lograse instaurar a nivel mundial la matriz mediática de que Venezuela es un narcoestado, que no es otra que un ataque puntual ejecutado con el propósito de secuestrar al Presidente Maduro, en ocasión de alguna de sus muy frecuentes actividades de calle, para someterlo ilegalmente a la justicia norteamericana y/o a la justicia penal internacional controlada por ellos. Tal ataque podría ser realizado directamente por un grupo de las fuerzas especiales del imperio o, preferentemente, por un grupo paramilitar local que hiciese el trabajo bajo su coordinación, tal como hicieron en noviembre de 1950 el secuestro del comandante Carlos Delgado Chalbaud, a la sazón presidente de la junta militar de gobierno, acción que devino después en un magnicidio.

En apoyo a esta hipótesis podemos señalar la terrible suerte corrida a manos de las fuerzas del imperio, por otros líderes revolucionaros de talla mundial, como Sadam Hussein (2006) y Mohamad Gadafi (2011), a causa de haber intentado sustituir al dólar como moneda de pago de las exportaciones petroleras de sus respectivos países, tal como lo ordenase hacer el camarada Maduro hace poco tiempo; así como la implícita amenaza de muerte proferida por Trump en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, al acusarlo irresponsablemente de ser un dictador en tan magno escenario (11).

Ya para finalizar estimo oportuno señalar que aquellos lectores que después de haber llegado hasta este párrafo consideren haber leído un artículo de política ficción, no deben perder de vista que poco tiempo después de su llegada a la Casa Blanca, la CIA propuso a Trump que ordenase una invasión de Venezuela “tipo Bahía de Cochinos”, tal como lo declarase en una entrevista a la televisión local de Washington, Steve Bannon, ex asesor del actual Consejo de Seguridad (12); siendo precisamente “Bahía de Cochinos”  (Cuba 1961) el primero de los escenarios de invasión que hemos formulado.
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

(1)    http://www.luchadeclases.org.ve/inicio/colaboraciones/7727-que-hacer-para-contrarrestar-exitosamente-la-inexorable-invasion-imperial
(2)    http://www.redaccionpopular.com/articulo/la-invasion-imperial%3Fcomo-y-cuando-ocurriria-y-%3Fque-podemos-hacer-para-neutralizarla
(3)    http://celippor.blogspot.com/2016/07/800x600-normal-0-21-false-false-false.html
(4)    http://misionverdad.com/LA-GUERRA-EN-VENEZUELA/eeuu-no-se-va-a-quedar-de-brazos-cruzados-con-venezuela
(5)    https://es.wikipedia.org/wiki/Invasi%C3%B3n_estadounidense_de_Panam%C3%A1_de_1989
(6)    https://www.telesurtv.net/news/El-verdadero-objetivo-de-EE.UU.-para-invadir-a-Panama-20170411-0021.html
(7)    http://www.el-nacional.co m/noticias/mundo/cree-que-habra-solucion-para-venezuela-mientras-haya-narcotrafico_203270
(8)    http://www.talcualdigital.com/Nota/147996/william-brownfield-venezuela-se-acerca-a-ser-un-narcoestado
(9)    https://laradiodelsur.com.ve/2016/08/22/venezuela-es-el-unico-pais-que-mantiene-una-politica-de-incineracion-de-drogas/
(10)  https://mundo.sputniknews.com/firmas/201709201072511465-venezuela-eeuu-moneda-dolar/
(11)  http://www.panorama.com.ve/politicayeconomia/Maduro-tras-declaraciones-de-Trump-en-la-ONU-A-Venezuela-no-la-amenaza-nadie-20170919-0032.html
(12)  http://www.hispantv.com/noticias/venezuela/354248/eeuu-cia-trump-invasion-bahia-tension-moncada

celippor@gmail.com