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sábado, 2 de mayo de 2020

La empatía popular vs el domingo global



Por Homar Garcés:

A diferencia de lo que representa la empatía a nivel general, el sistema capitalista globalizado prioriza la satisfacción compulsiva del individuo a costa del interés y de las necesidades colectivas. De ahí que poco les importa a sus principales beneficiarios y auspiciadores que exista una asimetría social y económica que pone en entredicho las supuestas bondades que se generarán para todos de implementarse y acatarse sin ninguna oposición sus postulados fundamentales. Por ello, cualquier referencia a la justicia social, a la emancipación de los pueblos, a la democracia participativa y a la transformación estructural del Estado (esto último, orientado a asegurar de manera efectiva el ejercicio de la soberanía de las mayorías populares) es percibido como un atentado a la estabilidad, a la libertad y a la paz que defienden las clases dominantes de la sociedad, enlazadas éstas en un extenso conglomerado empresarial, cuyo objetivo primordial es la obtención de cuantiosas ganancias cada día.



Para el neoliberalismo económico globalizado es vital que la humanidad se envuelva en un proceso creciente de hiper consumismo, incluso a riesgo de agotar por completo los recursos naturales y poner al borde de la extinción total a cualquier forma de vida existente sobre la Tierra. También estimula la auto explotación entre las personas, independientemente de cuál sea su profesión u oficio, lo que le garantiza al capitalismo globalizado un nuevo ciclo de existencia, dando la impresión que evoluciona; permitiéndose al mismo tiempo deshacerse de los derechos laborales que fueran conquistados a sangre y fuego por las masas trabajadoras desde hace más de un siglo.

A ambas realidades se suma (ahora con mejor justificación, gracias a la pandemia del Covid 19) el miedo al otro, expresado en el rechazo (empapado de innegable racismo) de europeos y norteamericanos al ingreso de inmigrantes a sus respectivas naciones, al margen de cualquier noción y respeto del derecho internacional y de los derechos humanos; cosa que se ha extendido y manifestado con inusual virulencia en contra de la diáspora de venezolanos y venezolanas que buscaron mejores horizontes al sur de nuestra América, víctimas de un endorracismo inculcado por políticos y medios de información interesados en desviar la atención de sus conciudadanos hacia problemas locales acuciantes y explosivos.

En un sentido amplio, de acuerdo con lo determinado por el filósofo surcoreano Byung-Chul Han en sus estudios respecto al tipo de sociedad en que vivimos, en la actualidad se está instaurando una estrategia de dominio global que se basa en la separación de lo público de lo privado, lo que ha logrado que mucha gente esté más motivada a elevar su desempeño y potencialidades particulares a fin de disfrutar al máximo el éxito y el reconocimiento que le augura el capitalismo globalizado, pero sin llegar a involucrarse en las luchas reivindicativas de nuestros pueblos, excusándose de obedecer a cualquier moralidad opuesta que lo impida. Esto explicaría el por qué muchas personas le presten escasa atención a los problemas sociales, por muy simples que sean, adoptando posiciones que contradicen en un gran porcentaje la ideología que defienden (aunque éstas no sepan definirla como tal ni les importe hacerlo). Así, situaciones trágicas como las padecidas cotidianamente por las poblaciones de Yemen, Haití o Palestina no merecerán la misma atención que el atuendo o la extravagancia pública de algún cantante o estrella de cine de moda. Igual sucede con las afirmaciones y las negaciones extremas que se filtran por medio de las diferentes aplicaciones de internet, lo que conspira contra toda posibilidad de crear espacios y actitudes de sociabilidad, es decir, la posibilidad de emprender una mejor comprensión del mundo que nos rodea, de modo que éste sea transformado colectivamente.

Queda concluir entonces que, frente a esta estrategia de dominio global (para muchos, todavía imperceptible) se debe erigir y defender la empatía popular. Ésta es parte de la historia común de las luchas y las resistencias protagonizada por nuestros pueblos, cuya trascendencia es minimizada por quienes pretenden sojuzgarlos en provecho propio, haciéndoles creer -gracias a su influyente industria ideológica- que sus acciones benefician a todos y fortalecen la estabilidad democrática en cada uno de nuestros países.

mandingarebelde@gmail.com

sábado, 5 de octubre de 2019

Cambios profundos en la correlación de fuerzas en el Medio Oriente



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El contundente golpe asestado por el ejército yemení en alianza con el movimiento popular Ansarolá en la profundidad del territorio saudí, específicamente en la provincia de Najrán que junto a las de Asir y Jizán configuran el borde fronterizo entre Yemen y Arabia Saudí, viene a configurar un septiembre victorioso para las fuerzas hutíes que defienden su país de la invasión.

Más allá del esfuerzo de los medios transnacionales de desinformación y las altas autoridades estadounidenses y europeas que -sin mostrar pruebas- han acusado a Irán de ser el autor del ataque a la mayor refinería de petróleo del mundo, la monarquía saudí, sus aliados y el gobierno de Estados Unidos saben que la reciente operación denominada “Victoria de Dios” marca un punto de inflexión en el devenir de este conflicto, sobre todo en la perspectiva del fin de la agresión a partir de la derrota militar de Arabia Saudí y el ejército mercenario que ha contratado para llevarla a cabo.


Después de una brillante planificación militar en la que indudablemente el trabajo de inteligencia jugó un papel fundamental, dada la certeza de los golpes propinados, la operación concluyó con el aniquilamiento total de tres brigadas de infantería motorizada conformadas por 12 mil efectivos y la captura de parte importante de su armamento y equipos incluyendo vehículos de trasporte de tropas, logística y blindados. Así mismo, fueron detenidos miles de soldados, oficiales y altos mandos militares de origen saudí además de sudaneses y mercenarios de varios países.

Vale decir que la provincia de Najrán es habitada en su mayoría por la tribu Banu Yam que profesa la corriente chií del islam, la misma de los hutíes, de ahí la fuerte identificación religiosa entre ambos que supera una posible contradicción nacional que en este caso -como se sabe- tiene carácter artificial, pues fue creada por la fuerza por la familia Saúd al no haber podido derrotar y dominar a los Banu Yam a pesar de los grandes esfuerzos realizados al efecto, creando por el contrario una oposición contra la dinastía saudí que explica su acercamiento a los hutíes. En esta ocasión, eso se manifestó a través del aporte de información sobre lo que consideran el enemigo común y el apoyo a las fuerzas armadas yemeníes que incursionaron hasta 150 km. en la profundidad del territorio saudí.

No obstante, las implicaciones directas que estas últimas dos acciones de los hutíes en Arabia Saudí han tenido para la monarquía, ellas se deben insertar en un análisis más amplio que explique por qué ahora y no antes fueron realizadas tales operaciones, toda vez que los analistas que se especializan en el estudio de la región afirman que el ejército yemení y el movimiento popular Ansarolá tenían estas capacidades desde mucho antes.

En realidad, el plan estratégico de las fuerzas yemeníes se ha estructurado en dos fases, la primera ya cumplida se basó en el ataque a aeropuertos, bases militares y aéreas en el territorio saudí. Ahora, se ha pasado a una segunda fase caracterizada por operaciones de mayor envergadura encaminadas a golpear el corazón de la estructura económica, financiera y militar del reino.

En ese contexto (aunque verificado unos días antes), la monarquía destituyó al ministro de energía, nombrando en su lugar a Abdulaziz Bin Salmán Bin Abdulaziz al Saud miembro de la familia reinante (en este caso un hijo del rey) en esa responsabilidad por primera vez en la historia, con el evidente designio por parte de la casa real de tomar control directo de la industria energética del país. Sólo unos días antes, el ex ministro también había sido depuesto como presidente de la compañía estatal petrolera Aramco, en lo que se ha interpretado como un paso hacia la privatización de la empresa y su salida a la bolsa.

Así mismo, con este paso, la monarquía intenta tomar medidas para elevar nuevamente los precios del petróleo a fin de hacer más atractivo el proceso de privatización de Aramco que en un primer momento podría significar el ingreso inmediato de hasta 100 mil millones de dólares a las arcas reales, bastante agobiadas precisamente por el despilfarro que ha significado la invasión a Yemen. Queda por ver como se vinculará el nuevo ministro con el sucesor designado con quien tiene una relación distante y una diferencia de 25 años de edad. En este contexto, los ataques yemeníes a la infraestructura energética saudí pueden hacer caer los precios de las acciones de la empresa, causándole un golpe inesperado para las finanzas reales.

Toda esta debacle en Arabia Saudí contrasta con los avances del bloque de la resistencia en las últimas semanas: por una parte Líbano se pronunció a favor de  sostener esta alianza; Hezbollah ha dicho que ante cualquier agresión a Irán, el bloque va a responder; así mismo, esta organización derribó dos drones israelíes que violaron el espacio aéreo de El Líbano y destruyó un vehículo militar israelí en territorio de este país, causándole graves bajas; las fuerzas armadas iraquíes y la presidencia de ese país por su parte, anunciaron que cualquier avión que viole su espacio aéreo será derribado, incluyendo los de Estados Unidos apoyando de esa manera a las brigadas populares Hashd al-Shaabi que habían sido amenazadas por Israel; igualmente Siria anunció que está negociando el sistema de defensa antiaéreo iraní Bavar 373, equivalente al S-300 ruso. En el mismo contexto tanto desde Gaza como desde Siria se han producido ataques con misiles contra las fuerzas militares israelíes en Palestina y en el territorio ocupado del Golán, todo lo cual es expresión de un cambio en la correlación de fuerzas militares en la región a favor del eje de la resistencia.

En una mirada más amplia, esta situación tiene incidencia directa en Estados Unidos y en su panorama electoral. En Afganistán, el acercamiento de Rusia e Irán al conflicto en la búsqueda de una salida negociada, obligó en primera instancia a Estados Unidos a seguir el mismo camino, pero la exigencia del destituido consejero de Seguridad Nacional John Bolton en sentido contrario llevó al presidente Trump a abandonar la mesa de negociaciones con el Talibán.

En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu no logró la mayoría en las elecciones y tiene enormes dificultades para formar gobierno, creando una suerte de parálisis interna que afecta la cotidianidad del Estado sionista, lo cual indirectamente también perturba a Trump en sus ambiciones reeleccionistas.
El presidente de Estados Unidos se ha manifestado en disposición de negociar con Irán, sin embargo, tanto su colega persa Hasán Rohani, como el máximo líder del país el ayatollah Alí Jamenei han dicho con mucha vehemencia que su país no va a dialogar mientras esté sujeto a las sanciones de Estados Unidos. Hoy, la fortaleza de Irán le permite ir a una negociación sin condiciones con Estados Unidos, sobre todo tras la salida de Bolton y la debilidad política interna de Netanyahu.

Estas circunstancias hacen prever que en una virtual negociación entre Irán y Estados Unidos no se va a hablar solo del retorno del primero al grupo 5+1, lo cual además  tendrá que hacerse de forma paulatina dada la baja credibilidad de Estados Unidos en el cumplimiento de los compromisos adquiridos, la potencia norteamericana también se verá obligada a tratar con el país persa la situación de Afganistán, Yemen y Siria, dándole a Irán el espacio que se ha ganado como potencia protagónica en la región.

El cuadro general es de superior acercamiento en el bloque de la resistencia y mayores contradicciones en el bloque pro estadounidense, sobre todo después de los ataques hutíes en las refinerías y en Najrán que además han significado un quiebre de la alianza de Arabia Saudí con los Emiratos Árabes que temen que estas acciones se comiencen a realizar en su territorio.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 25 de septiembre de 2019

LOS VERDADEROS INTERESES GEOPOLÍTICOS EN YEMEN



Por Miguel A. Barrios: 
Estamos presenciando un momento crucial en el Medio Oriente con el último ataque a las refinerías petroleras de Aramco, en Arabia Saudita. La serie de crímenes impunes que cometían permanentemente los norteamericanos, los israelíes y últimamente los saudíes han llegado a un momento de dramática inflexión. Ya lo habíamos visto con el derribo del dron norteamericano de última generación en el Golfo Pérsico. Y antes, en el triunfo contundente en Siria del Frente Multipolar, donde quizás para muchos, todavía, no alcanzan a visualizar y comprender el rol de la resistencia islámica con eje en la República Islámica en ese polo formado entre Rusia, China e Irán, al derrotar a la organización terrorista ISIS – Estado Islámico -, que precisamente no constituía ni un Estado, ni tampoco era islámico, sino un engendro con vínculos con EEUU como se desprende de documentos de wikileaks (“Clinton armó al ISIS según wikileaks” en Geopolítica de Rusia. Viernes 07 de octubre 2016 www.geopolitica.ru).   


Los líderes del polo de poder unipolar no ocultan su frustración y su impotencia ante el crecimiento y fortaleza de este polo de poder que es la Resistencia islámica dentro del polo multipolar y que significa una nueva etapa de la política mundial que se traduce por primera vez en un sistema mundial multipolar, multicivilizacional y desoccidental.

El bombardeo con drones a la refinería saudí que dejó fuera de abastecimiento al 50 % de la producción petrolera saudí, lo que equivale a un 5 % de la producción mundial y que a la fecha llevó a un incremento del 20 % en el precio del crudo en los mercados internacionales, marca un antes y un después en la región.
Todavía no se conoce la fuente de este ataque, lo que se dice es que sigue la “investigación”. Ya se han alzado voces disonantes en torno a lo sucedido. Unos dicen que puede ser un ataque de falsa bandera para salvar a la decaída economía saudí de las enormes pérdidas por la baja del precio y una guerra que se le ha prolongado más de lo esperado con el pobre Yemen al que, equivocadamente, se solía denominar el “Patio trasero” de Arabia Saudita.

El pueblo yemení se cansó de que sus gobernantes fueran puestos a dedo por los saudíes en coordinación con los norteamericanos e ingleses para el control del estratégico paso de Adén y otros beneficios estratégicos. El golfo de Adén, también conocido como golfo de Somalia, es un golfo en el océano Índico, ubicado entre la región del cuerno africano y la península arábiga, localizándose con ello entre los continentes de África y Asia. El golfo de Adén es una vía muy importante para el tránsito de la producción de petróleo de golfo Pérsico, lo cual le da una notable relevancia mundial y hacia el noroeste, está conectado con el mar Rojo.

La política de Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita de aumentar la producción del crudo saudí para bajar el precio del crudo y afectar las economías de Irán, Rusia y Venezuela ha sido contraproducente en primer lugar para la propia Arabia Saudita.

Para nosotros es dudoso y algo lejano que se pueda tratar de un ataque de falsa bandera por la rápida aparición de los militares yemeníes mostrando el tipo de drones utilizados para el ataque y amenazando con nuevos bombardeos si no ponen fin a su prolongada agresión sobre su pueblo indefenso.
La resistencia yemení, después de cinco años de bombardeos a sus civiles y territorio, tiene derecho a defenderse ya que nadie es capaz de detener a Arabia Saudita y aquellos que podrían hacerlo, prefieren priorizar negocios con la venta de armas al Reino a costa de la sangre de los civiles yemeníes, sus escuelas, hospitales, centros urbanos y demás infraestructura del país más pobre del mundo árabe, algo criminal que debería avergonzar a la humanidad.

Estados Unidos prefiere culpar a Irán del ataque, en parte porque les cuesta reconocer que los yemeníes con armas fabricadas por ellos, hayan podido poner en jaque a Arabia Saudita que había gastado cifras millonarias en los famosos sistemas de defensa Patriot, que fueron un rotundo y muy caro fracaso.
Tal es así, que cinco años de bombardeo al Yemen no hicieron que se alce ninguna voz en los gobiernos occidentales, pero cuando se quemas petróleo de una refinería duele más que el grito desgarrador de los niños yemeníes.

Trump ya dijo que no quiere una guerra contra Irán y que, frente a la acusación a Irán sobre el ataque, solo aumentará las sanciones. En Irán se dice que la “máxima presión” norteamericana ya ha tocado su techo y de que ahora en más, solo han de ir disminuyendo por las medidas que se vienen tomando para escapar a estas presiones dentro del eje multipolar.

Una de estas medidas es la de incrementar la independencia del dólar en las transacciones económicas y las relaciones bancarias directas en el eje asiático fuera del área de influencia financiera occidental. Algo acordado con fuerza en la última reunión en Ankara esta semana entre Putin, Erdogan e Irán.
Todos estos acontecimientos ocurridos en los últimos meses en el Medio Oriente muestran que la política de sanciones contra Irán está lejos de ser efectiva. Este fracaso saudí y la fortaleza de la resistencia a las agresiones saudíes, israelíes y norteamericanas, aumentan la grieta en este frente y suma crítica de dentro y de afuera a la permanente política de agresiones que llevan adelante en el mundo y en particular en el Medio Oriente.

Las acusaciones de Estados Unidos o Arabia Saudita contra Irán no solo están totalmente desprovistas de pruebas, sino que carecen de toda fuerza viniendo de ellos. En primer lugar, porque iniciaron la agresión al Yemen y no pueden evitar que éste desarrolle una defensa ante esa agresión.
Con respecto a las supuestas armas entregadas por Irán, también no tiene sentido esa acusación cuando Arabia Saudita emplea armas que Alemania, Inglaterra, España, Norteamérica les venden. ¿Por qué si ellos lo hacen, no podría hacerlo Irán también? Aunque Irán niega tener algo que ver con la legítima defensa que ejerce el Yemen.

En resumen, este nuevo hecho, sin duda el más grave contra Arabia Saudita, muestra la impotencia y el fracaso de la agresión saudí al Yemen y el pantano en que se está hundiendo la corrupta monarquía que serrucha literalmente a sus opositores. Cada día son más los que en Occidente no quieren aliados de esta naturaleza, a los que además se los acusa, nada menos, que de la caída de las Torres Gemelas. No creemos que el 11/9 haya sido obra de Arabia Saudita. Las buenas y jugosas relaciones en términos económicos que guardan las potencias con Arabia Saudita, muestran que ellos tampoco creen que la monarquía haya estado involucrada en la misteriosa caída libre de las torres gemelas y alrededores.

Argentina – Dossier Geopolítico
licpereyramele@gmail.com

sábado, 17 de agosto de 2019

Máxima presión en el Estrecho de Ormuz



Por Félix Arteaga:

El presidente Trump sigue empeñado en una política de acoso total (maximun pressure) para que Irán abandone la senda nuclear, el apoyo a los grupos revolucionarios y su programa de misiles balísticos. Suspendió unilateralmente su participación en el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, el acuerdo internacional que paralizó el programa nuclear de Irán, volvió a imponer sanciones económicas contra Irán y amenazó a sus aliados y a terceros con tomar represalias si mantenían relaciones económicas con dicho país. El presidente ha aprovechado su estrategia de acoso para respaldar a los rivales regionales de Irán y cerrar con ellos ventas masivas de armamento, lo que alimenta una espiral armamentista en Oriente Medio. Sin embargo, la política presidencial respecto a Irán no ha conseguido ninguno de sus objetivos a pesar del tiempo transcurrido y, por el contrario, Irán ha empezado a mover sus fichas para aliviar esa máxima presión del presidente de EEUU.

Dos embarcaciones de EEUU en el Estrecho de Ormuz. Foto: U.S. Navy (CC BY 2.0)

“El Estrecho de Ormuz es la válvula de escape que utiliza Irán para aliviar la presión que se ejerce desde fuera del Golfo”.

El Estrecho de Ormuz es la válvula de escape que utiliza Irán para aliviar la presión que se ejerce desde fuera del Golfo. No pudiendo responder con las mismas armas económicas o militares que sus enemigos, Irán utiliza aquellas que tiene a su alcance. Son respuestas asimétricas dirigidas a elevar el coste militar o político a pagar por el agresor o sus aliados. En las últimas décadas, y cada vez que ha aumentado la presión contra Irán, ya sea para sancionar su apoyo a los grupos terroristas y revolucionarios en Oriente Medio o para abandonar su programa nuclear, Irán ha jugado la baza del cierre del Estrecho. El penúltimo episodio de este alivio de presión se registró en 2012, cuando Irán multiplicó su actividad militar en el Estrecho, con el consiguiente incremento de los riesgos militares y energéticos del Estrecho de Ormuz.

La jugada se ha vuelto a repetir en las últimas semanas. El 12 de mayo fueron atacados con explosivos, probablemente minas, cuatro tanqueros en las inmediaciones del emirato de Fujaira y el 13 de junio fueron atacados otros dos cerca de las costas iraníes. Los ataques, tanto los mencionados sobre los buques como otros sobre las infraestructuras petrolíferas que denuncia Arabia Saudí parecen diseñados para limitar sus daños, generando alarma, más que para perjudicar gravemente la salida del flujo de energía. Lo mismo ocurre con el bajo perfil de la autoría, debido tanto a la falta de una reivindicación expresa de sus autores como de una atribución apoyada en evidencias irrefutables. Los ataques, más allá de su impacto y autoría, han devuelto a los mercados de energía el fantasma de una subida de los precios.

De momento, sólo es una preocupación, porque el enfrentamiento se encuentra al principio de una escalada que las dos partes –dicen– desean evitar. También porque es muy difícil que Irán pueda cerrar el Estrecho indefinidamente sin entrar en un enfrentamiento militar directo con EEUU en la que Irán tendría muchas posibilidades de perder, como ya ocurrió en 1988. Pero es el riesgo de una escalada militar en la zona, más que el del cierre o la perturbación temporal del tráfico marítimo en el Estrecho, lo que comienza a preocupar a los analistas.

Irán cuenta con varios instrumentos para atacar al presidente Trump donde más le duele. Puede subir la apuesta militar para obligarle a meterse en una nueva aventura militar y aprovechar la creciente oposición interna al poder presidencial para llevar a cabo operaciones militares o vender armas en vísperas de las elecciones presidenciales de 2020. Que tenga perdida la escalada militar no quiere decir que Teherán vaya a renunciar a ella, porque en los últimos años ha reforzado sus capacidades militares para causar daño a las fuerzas militares de EEUU o a las de sus aliados en la zona; también cuenta con el inestimable apoyo militar de Rusia y sabe que cualquier intervención militar estadounidense en la zona aglutinaría a la población iraní en torno al régimen.

Irán también puede reanudar su carrera hacia el umbral nuclear. Ya en mayo de 2019 anunció la suspensión del cumplimiento de algunos de sus compromisos y amenazó con suspender otros si las partes del acuerdo nuclear no conseguían revertir su deterioro. La escalada nuclear iraní tiene todavía mucho recorrido y, bien administrada, puede volverse contra los aliados regionales del presidente Trump. Del mismo modo, Irán puede progresar por la escalada movilizando a sus proxies en la región para desestabilizar a los gobiernos de Bahrein o Arabia Saudí, reavivar el conflicto en Israel o poner en riesgo el tráfico marítimo hacia Occidente a su paso por el Estrecho de Bab el Mandeb, cerca de Yemen.

“Las evidencias presentadas hasta ahora no prueban suficientemente una implicación directa del Gobierno iraní como autor político y de houtis yemeníes o de los Guardianes de la Revolución como autores materiales”.

De momento, la escalada tiene lugar en el escenario previsible y recurrente del Estrecho de Ormuz. Las evidencias presentadas hasta ahora no prueban suficientemente una implicación directa del Gobierno iraní como autor político y de houtis yemeníes o de los Guardianes de la Revolución como autores materiales. El Gobierno iraní ha negado su participación e incluso ha insinuado que la atribución podría estar fabricada como pretexto para justificar una posterior intervención militar de sus enemigos. Pero no puede negar que los ataques encajan en su lógica de respuesta, que su Cuerpo de Marina de la Guardia Revolucionaria Islámica controla las aguas donde han tenido lugar los ataques ni que tanto ellos como houtis yemeníes disponen de la capacidad para hacerlo y que a veces actúan por cuenta propia llevados por el fervor revolucionario de sus mandos.

Las dos partes mantienen sus estrategias de escalada para provocar un cambio de conducta en la otra parte. El presidente Trump parece dispuesto a meter más presión económica y ya que una atribución inequívoca de los ataques a Irán le obligaría a ordenar una actuación militar en la que no está interesado, los dirigentes iraníes disponen también de un amplio margen de maniobra para proseguir en su escalada de respuesta. En consecuencia, el riesgo sustancial no es el de la perturbación ocasional del tráfico energético por el Estrecho, sino que la escalada derive en un enfrentamiento armado que ninguna de las dos partes desea, pero al que puede conducir su dinámica de acción y reacción. Para prevenir ese riesgo, alguna de las dos partes, o las dos, deberían interrumpir la escalada, pero esa opción es difícil porque no disponen de canales de comunicación ni de terceros que les faciliten un encuentro en la cumbre, al modo norcoreano, o una negociación de fondo, al modo nórdico. Precisamente, la coincidencia de los últimos ataques con los buenos oficios del primer ministro Shinzo Abe en Teherán, hace pensar que los partidarios de la escalada ganan, hoy por hoy, la partida a quienes desean comenzar la desescalada. Como resultado, continúa la escalada en la que todos pierden: el presidente Trump no consigue cambiar la política exterior iraní, Irán no puede aliviar su estrangulamiento económico, los aliados de los anteriores sufren daños colaterales y los mercados aplazan –pero no descartan– una nueva ola de subidas en los precios de la energía que nos llegue desde las aguas del Estrecho de Ormuz.

 monlan2001@yahoo.com

viernes, 4 de enero de 2019

Vivimos las peores Crisis Humanitarias


Por Germán Saltrón Negretti:

Según la ONU terminamos el año 2018, con Yemen como la peor crisis humanitaria en el planeta, a pesar de los buenos deseos, el mundo no será un mejor lugar para millones de personas. Distintos organismos humanitarios identificaron al menos 17 crisis que se agudizarán durante este año. El continente más grave es África, como siempre donde al menos 10 países sufren conflictos civiles y sequías que agravan su situación humanitaria, el panorama es especialmente grave en Somalia, Sudán del Sur y Etiopía donde la hambruna y los combates no cesan y generan miles de muertos y desplazados.

Se ha dicho con frecuencia que el mundo no volverá hacer lo mismo, después del 11/09/2001, y la invasión a Afganistán, Palestina y la invasión a Irak. En Medio Oriente después de siete años del conflicto en el medio oriente en Siria, parece acercarse a su final, pero hay cerca de 5 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria, especialmente en Guta Oriental bastión rebelde a las afueras de Damasco, donde 400 mil personas permanecen sitiadas. Yemen seguirá siendo la más grave crisis humanitaria actualmente, con el mayor brote de cólera que se extiende sin control mientras los combates y los bombardeos de Arabia Saudita, continúan afectan principalmente a la población civil.

Existe también hambruna en Yemen. No será como la hambruna que vimos en Sudán del Sur a comienzo de año, cuando decenas de miles de personas fueron afectadas. Tampoco será como la hambruna que costó 250 mil vidas en Somalia en 2011. Será la hambruna más grande que el mundo jamás haya visto por varias décadas con millones de víctimas”, advirtió Mark Lowcock, secretario adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU. En Asia la crisis de los rohinyá y la inestabilidad en Afganistán son las principales preocupaciones. El gobierno de Kabul, que controla solo el 57% del país, enfrenta un avance de los talibanes y el Estado Islámico, mientras que en Myanmar (Birmania) la violencia contra los rohinyá provocará una crisis alimentaria y de servicios básicos en los campos de refugiados de Bangladesh que actualmente albergan a 680 mil desplazados.

Para hacer frente a esta crisis humanitaria, la ONU ha solicitado a los donantes internacionales recaudar unos 22 mil 500 millones de dólares, cifra por supuesto insuficiente que se repartiría como ayuda humanitaria a 38 países. La ONU calcula que existen 135 millones de personas que necesitan ayuda urgente, pero con ese dinero solo 91 millones podrían recibirla, 44 millones de personas quedarían desamparadas.

Como está comprobado África es la cuna de la civilización humana, de aquí emigraron los primeros primates que lograron aprender a caminar de forma erguida y conformaron los seres humanos sometidos al sistema esclavista en todo el planeta, llevado por españoles, ingleses y portugueses en barcos negreros a la América del Norte, del Sur y Europa. La situación mundial actual es caótica, lo que el fascismo fue y es, como ideología me viene a la mente su dicho histórico “cada vez que escucho la palabra cultura saco la pistola” decían los dirigentes nazis. Todavía existen muchos que tienen pistolas y actúan de esa manera como Donald Trump y que son un peligro para el planeta.
aplenavoz2012@gmail.com

lunes, 10 de diciembre de 2018

No es demasiado tarde para salvar a Yemen del apocalipsis


Por Mark Lowcock:
Líder humanitario de las Naciones Unidas:

Nota del editor: Mark Lowcock es el subsecretario general de asuntos humanitarios y coordinador de ayuda de emergencia de las Naciones Unidas. Viajó a Yemen del 28 de noviembre al 1 de diciembre. Síguelo en Twitter. Las opiniones expresadas en este comentario son exclusivas de él. Ver más artículos de opinión en la CNN.


(CNN) - La semana pasada, en Yemen, incluso un veterano de 30 años de crisis humanitarias como yo no podía evitar sorprenderse. Millones de vidas están en riesgo. Pero no es demasiado tarde para salvar a Yemen. Perder la oportunidad de hacerlo sería una gran falla moral.
Hace cuatro años, Yemen era un país frágil en el que millones de personas luchaban por sobrevivir. Muchos dependían de ayuda externa. Pero había una economía en funcionamiento, la infraestructura se extendía por todo el país y la gente recibía servicios básicos de su gobierno. Todo esto ha sido destruido y ha llevado a Yemen al borde del abismo.

La guerra ha diezmado la economía. Los ingresos nacionales son la mitad de lo que eran al comienzo de la guerra. Los ataques a embarcaciones pesqueras, la destrucción de tierras de cultivo y el bombardeo de fábricas han destruido la producción. Naciones Unidas y sus socios en Yemen estiman que se han perdido más de 600.000 puestos de trabajo. La principal fuente de ingresos del gobierno, los ingresos del petróleo, han bajado un 85%. A más de un millón de docentes, trabajadores de la salud y pensionados apenas se les ha pagado durante años. Millones de familias no tienen el dinero que necesitan para comprar alimentos suficientes para sobrevivir.

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Los ataques aéreos y las peleas en tierra, incluidos los disparos de artillería, han matado o han causado heridas a decenas de miles de civiles y han desplazado a más de 3 millones más. Antes de la guerra, Yemen importaba casi todos sus alimentos, combustible y medicinas. Hay más de 30 líneas frontales activas en todo el país. Las restricciones impuestas por los beligerantes son la asfixia de los puertos, las carreteras y la infraestructura esencial mediante la cual la ayuda llega a las personas.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU, cuyo jefe, David Beasley, visitó Yemen unos días antes, estima que casi 12 millones de personas están al borde del hambre.

Las hambrunas son raras en el mundo moderno. Los casos recientes, como Somalia en 2011, se vieron agravados por la sequía, y el regreso de las lluvias brindó un respiro. La crisis de Yemen es completamente artificial. La madre naturaleza no lo resolverá. Pero podemos evitar el Apocalipsis que se avecina si tomamos medidas ahora. Este es el plan de cinco puntos de la ONU.
Primero, necesitamos un alto el fuego inmediato para proteger tanto a las personas como la infraestructura esencial sin la cual se garantiza una gran hambruna. Aterrizar los aviones de guerra y silenciar las armas. La ONU y otros han estado pidiendo esto durante años. Esos llamados, ahora, se deben tener en cuenta.

En algunas de las zonas más controvertidas, como el puerto de Hodeida, la ONU ha ofrecido un papel más importante para ayudar a garantizar que las instalaciones clave se utilicen únicamente para actividades civiles legítimas.En segundo lugar, el plan de respuesta humanitaria de las Naciones Unidas para 2019 debe ser financiado en su totalidad. En estos momentos, las agencias de las Naciones Unidas y las ONG con las que trabajamos, atendidas por miles de profesionales y personas dedicadas, que ayudan a otros yemeníes, ayudan a 8 millones de personas cada mes con ayuda alimentaria, acceso a agua potable y atención médica.

El año próximo, nuestro objetivo es llegar a 15 millones de personas, la mitad de la población total, incluidos todos aquellos que no tienen otros medios de apoyo y que no pueden sobrevivir sin nuestra ayuda. Necesitamos 4.000 millones de dólares en 2019. Puede parecer mucho. Pero equivale a mantener la vida de una persona hambrienta por unos 50 centavos por día. El 26 de febrero, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, convocará una conferencia de alto nivel en Ginebra para buscar la confirmación de las promesas financieras de los donantes.

En tercer lugar, se necesitan medidas urgentes y permanentes para estabilizar la economía. La manera más inmediata de hacerlo es proporcionar fondos extranjeros a través del Banco Central de Yemen para permitir el pago de sueldos a maestros, trabajadores de la salud y otros servidores públicos y para pagar las pensiones. El Reino de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han dado importantes pasos en los últimos dos meses para facilitar esto.
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Pero lo que se necesita es una inyección mensual de recursos previsible, constante y continua, y la cooperación de todas las partes en Yemen para permitir que el dinero llegue a quienes lo necesitan.
En cuarto lugar, es necesario comenzar a trabajar en la recuperación y la reconstrucción, incluidas las instituciones estatales clave. Reconstruir caminos, puentes y sistemas de agua. Sustituir las grúas dañadas de Hodeida. Reparar las aulas. Hacer que los pescadores vuelvan al mar. Ayudar a los agricultores a plantar. Inviertir para proporcionar electricidad a más personas.
Y en quinto lugar, las partes que asisten a las conversaciones que se celebrarán en Suecia —convocada por Martin Griffiths, enviado especial de la ONU para Yemen— deben permanecer hasta que acuerden las primeras acciones significativas hacia la paz.

Reconstruir la maltrecha economía y crear empleos y medios de subsistencia hasta el punto de que Yemen pueda sostenerse por sí mismo será el trabajo de décadas. Pero reconstruir la sociedad fracturada de Yemen y superar la ira y los agravios que la guerra ha amplificado llevará generaciones. Nada de esto mejorará hasta que deje de empeorar. Mejor continuar con esto antes de que sea demasiado tarde.

La crisis de Yemen es completamente artificial. La madre naturaleza no lo resolverá. Pero podemos evitar el Apocalipsis que se avecina si tomamos medidas ahora.
PREGUNTAS :
•             Sabido es que la “acción humanitaria de EEUU” ha sido dotar de armamento de destrucción masiva a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes, para borrar de en medio a Yemen y  quedarse con su territorio y su petróleo.
•             ¿Se atreverá la ONU en exigirle a EEUU a que abandone su “obra humanitaria” exigiendo a sus aliados salir de Yemen?.
•             Esta es una “acción humanitaria” que pueden ver en vivo y en directo los pueblos y naciones de América Latina y el Caribe, similar tarea que le fue encargada de ejecutar en la región al Grupo de Lima.
•             Conviene que los latinoamericanos conozcan otras “acciones humanitarias” del imperio en el medio oriente:
presidenciacolacot@yahoo.com

lunes, 3 de diciembre de 2018

Un príncipe con las manos ensangrentadas se pasea por Buenos Aires

Por Leandro Albani: 

Mohammed Bin Salman, el príncipe con mayor poder en Arabia Saudí, arribó a Argentina para participar en la Cumbre del G20. La ONG Human Right Watch (HRW) presentó una dura denuncia en su contra por los crímenes cometidos por las fuerzas armadas saudíes en Yemen.
El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed Bin Salman (MBS), ya se encuentra transitando plácidamente las calles de Buenos Aires, en espera de que comience la Cumbre del G20 que se realizará el viernes y el sábado próximos.

Recibido en el aeropuerto de Ezeiza por el canciller Jorge Faurie, el joven MBS arribó a Argentina –que tiene a Arabia Saudí como principal socio comercial entre los países del mundo árabe- con una dura denuncia en su contra, presentada por Human Right Watch (HRW). La ONG lo acusó ante la justicia del país por los crímenes cometidos por las fuerzas armadas saudíes en Yemen, país invadido en marzo de 2015 y que ya cuenta con un saldo de más de diez mil civiles asesinados por los bombardeos ordenados por la Casa de Saud. HRW, además, lo acusó por su complicidad en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ocurrido en el consulado saudí de la ciudad turca de Estambul.

Acompañado por una comitiva de 400 personas, MBS se trasladó desde Ezeiza hacia la sede diplomática saudí en Buenos Aires. Unas horas atrás, el príncipe había visitado Túnez, donde fue recibido con una masiva movilización en su contra. En la fachada del edificio del sindicato de periodistas tunecinos, se pudo ver un cartel de varios metros con la figura del príncipe sosteniendo una motosierra. Una imagen que retrata la faceta que más preocupa e intenta esconder el príncipe heredero. MBS también estuvo en Emiratos Árabes Unidos, Barhein y Egipto, en una renovada cruzada por limpiar su imagen y la de su reino.

MBS llegó al poder saudí tejiendo oscuras alianzas, arropado por su padre, el rey Salman Bin Abdulaziz, y desplazando al, por entonces, príncipe heredero, su primo, Muhammad Bin Naif Bin Abdulaziz Al Saud. Detrás de este juego de tronos que estremeció a Medio Oriente, MSB se consagró ganador, acaparando la toma de decisiones económicas y militares de la principal monarquía del Golfo Pérsico.

La llegada de MBS a la cúspide del poder saudí se convirtió en un hecho mediático que resonó en todos los rincones del mundo. El príncipe heredero, nacido en 1985, estructuró un discurso modernizador, al mismo tiempo que, en pocos meses, inició una persecución encarnizada contra miembros de la familia real, muchos de los cuales fueron apresados y encerrados en el lujoso hotel Ritz-Carlton de Riad. La purga de MSB se presentó como una “nueva” lucha anticorrupción, pero el objetivo fue ralear a opositores potenciales y acaparar los hilos que mueven las finanzas saudíes, sostenida por la producción de crudo, que ubica a la nación como la primera potencia petrolera mundial.

Los últimos meses de MBS se convirtieron en un cúmulo de críticas en su contra. A las múltiples denuncias por la invasión a Yemen –ordenada por el príncipe, que todavía se desempeña como ministro de Defensa del reino-, se suman las del asesinato de Khashoggi, un hombre del riñón de la monarquía, pero con posturas “díscolas” frente a MBS. El periodista saudí fue descuartizado y desaparecido por órdenes directas del príncipe heredero, según lo difundido por los medios internacionales. A esto, se suma el creciente rechazo por el bloqueo que impuso Arabia Saudí a Qatar -otra monarquía del Golfo enfrentada con la Casa de Saud- y las cada vez más aceitadas relaciones del régimen saudí con Estados Unidos e Israel.

Ante la denuncia presentada por HRW, el juez Ariel Lijo dio curso ayer al pedido del fiscal federal Ramiro González de librar exhortos a Arabia Saudí y Yemen para saber si existen procesos en trámite por los hechos denunciados contra MBS por violaciones a los derechos humanos. Según medios locales, en el dictamen presentado ante el magistrado, se evalúa que podría ser competencia originaria de la Corte Suprema la denuncia presentada por HRW. Por su parte, Lijo emitió pedidos de información para Turquía y la Corte Penal Internacional sobre las denuncias presentadas.

“Las autoridades judiciales deberían evaluar el papel de Mohammed Bin Salman en posibles crímenes de guerra cometidos por la coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen desde 2015”, afirmó Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW. “La participación del príncipe heredero en la Cumbre G-20 en Buenos Aires podría permitir que las víctimas de abusos que no lograron que se haga justicia en Yemen o Arabia Saudita puedan obtenerla en los tribunales argentinos”, apuntó.

HRW recordó que la Constitución de Argentina reconoce la jurisdicción universal por crímenes de guerra y torturas, lo que implica que las autoridades judiciales están facultadas a investigar y juzgar estos delitos, con independencia de dónde se cometan y de la nacionalidad de sus autores o las víctimas. Reed Brody, abogado de HRW, declaró a medios nacionales que no pueden denunciar a MBS en su país porque “tiene todo bajo control” y que Argentina, al ser una nación que incorporó los tratados de derechos humanos, está obligada “a abrir una investigación”.

Por su parte, la Federación de Entidades Islámicas de la República Argentina (FEIRA) expresó “su más enérgico repudio” ante la presencia de MBS. En un comunicado, firmado por el titular de la institución, Daniel Hosain, se remarcó que MBS “es el principal responsable de la invasión a la República del Yemen, ocasionando una crisis humanitaria de inmensa proporción, dejando en riesgo de muerte por hambruna a más de 80.000 niños y jóvenes yemeníes, de los que han fallecido ya un importante porcentaje, que se suman a la destrucción y muerte perpetradas con armamento estadounidense”.

La FEIRA también apuntó contra el príncipe por ser el responsable de invadir Bahrein (pequeño emirato del Golfo) para reprimir las protestas de 2011, asesinar a ciudadanos de ese emirato y financiar a las organizaciones terroristas que intervienen en Siria, “proveyendo de armas químicas y otras letales, que ayudaron a devastar el país del Creciente Fértil desde hace siete años”.
Para la Federación de Entidades Islámicas, MBS es un “criminal” y una “ofensa” para Argentina, “como lo fue, en su momento, la presencia de (Benjamín) Netanyahu. Ambos son, sin duda alguna, criminales de lesa humanidad”. Al final del comunicado, la FEIRA expresó que es “penoso saber que hoy la humanidad se cuenta en billetes o barriles de petróleo, y no por la vida misma”.

Sobre la participación de MBS en la Cumbre del G-20, se conoce poco. Se especula que pueda mantener una reunión bilateral con el presidente Recep Tayyip Erdogan, su nuevo contrincante por el poder en Medio Oriente. En las últimas semanas, el mandatario turco, también acusado por diferentes organismos internacionales por violaciones a los derechos humanos, se transformó en un fuerte crítico del príncipe y es el encargado de difundir, de forma casi diaria, nuevas informaciones sobre el asesinato de Khashoggi.

Durante la Cumbre, es probable que MBS se abrace con Donald Trump, su socio predilecto y el encargado de sellar contratos millonarios para la venta de armamentos al reino. Si este abrazo se concreta, seguramente será acompañado por la sonrisa insulsa y complaciente a la que nos tiene acostumbrados el presidente argentino Mauricio Macri. No es para menos, después de que el vicecanciller Daniel Raimondi afirmara que MBS goza de “inmunidad por el rol que está ejerciendo”.
leandroalbani@gmail.com

miércoles, 21 de junio de 2017

Nuevamente el intervencionismo global de EEUU

Por Diego Olivera Evia
América Latina sufre los coletazos del intervencionismo

La realidad mundial muestra una nueva fase de intervencionismo global, los nuevos efectos del gobierno de Donald Trump, han llevado a una crisis en Europa, creando una guerra asimétrica en las fronteras de la Europa Oriental, contra Rusia considerado el enemigo principal, las fronteras de las antiguas naciones de la ex URSS y los países aliados socialistas. La capacidad de la actual Rusia, en su autodefensa y el apoyo a Siria, ha mostrado una nueva forma de confrontación, los posibles efectos de una guerra en Medio Oriente, puede determinar una confrontación, que se puede definir en el derribo del avión caza de la aviación Siria, por la aviación del ejército de EEUU, en una franco violación de la soberanía de esta nación, marco la amenaza de que Rusia, bajara cualquier avión extranjero, que no sea autorizado por Siria, ya que solo la cooperación de Rusia, es la autorizada para derrotar al terrorismo del Estado Islámico y otros grupos 


Las consecuencias de una guerra a gran escala en el Medio Oriente, con los conflictos de Arabia Saudita contra Yemen, muestra una escala de violencia, de la misma manera la maniobra y aislamiento de Catar, muestran una nueva fase de una guerra asimétrica de cuarta generación, la caracterización falsa por Trump de Irán como país terrorista, desnuda el plan macabro de EEUU y sus socios en la región.

Hoy podemos clasificar como terrorismo el de los Estados Unidos, como una nación guerrerista e invasora, con millones de muertos en dos siglos de intervencionismo, la guerra es un negocio para el Complejo Militar Industrial (CMI), la venta de armas a terroristas, como vehículos militares, muestran que los muertos para estos grupos terroristas, son solo efectos colaterales del expansionismo de EEUU y la OTAN, con el apoyo de Arabia Saudita, con Israel como potencia atómica y otras naciones árabes aliadas a esta guerra militar, en el control del petróleo y los recursos mineros estratégicos.

América Latina sufre los coletazos del intervencionismo
De la misma manera esta campaña desestabilizadora, se amplía en Latinoamérica con una nueva guerra asimétrica no convencional, sustentada en una división regional entre los países de este continente, con presidentes o dictadores de facto, estos última gracias a golpe de estado por los congresos, como Brasil, Paraguay, Honduras, el plan Trump de retornar al patio trasero de este Continente, se amplía con un modelo imperialista, el reciente ataque a la Cuba revolucionaria y soberana, ha sido aplicada por al magnate de la mentira, al quitar los avances con la presidencia de Barak Obama, si bien estos eran parte del intento de penetración de los intereses trasnacionales.

Estos hechos muestras un avance de la denominada política del Gran Garrote, que fue aplicada a México y los países centroamericanos, estos hechos mostraron los objetivos trazados por una nación imperialista, que se mostró claramente en los genocidios de los pueblos autóctonos de esta región, luego de una guerra secesionista con el Sur, y el triunfo de los norteños creo, un estado forajido, para invadir a México, con una de sus guerras inventadas y con un enemigo inferior, marcaron la hegemonía de un modelo imperialista, basado en la misma doctrina de Israel, de pueblos elegidos por dios, muestran la verdad del nuevo colonialismo a nivel mundial.

La farsa y la mentira en la OEA desarrolladas por el traidor y comprado Secretario General Luis Almagro, muestran un nueva fase del intervencionismo, usando a países forajidos, violadores de derechos humanos, con tumbas ilegales con miles de muertos, desaparecidos, como son México, Colombia, Perú, Paraguay, con una política de derechos humanos basados en el asesinato selectivo, se habla de paz en Colombia y mueren a diario dirigentes sociales y de derechos humanos, en México se matan a periodistas, seleccionados por el propio gobierno de Pérez Nieto, el presidente de Colombia Santos, miente al decir que no hay paramilitares, y las imágenes de estos asesinado y desplazando a sus ciudadanos, marcan el tercer país de Mundo en inmigrantes con más de 7 millones.

El ataque en la nueva cumbre de la OEA, marca una nueva estrategia de EEUU, de comprar a países de Latinoamérica y el Caribe, como la violencia en Cancún a diplomáticos venezolanos, por terroristas venezolanos, recuerda a los apoyos a terroristas cubanos con ciudadanía estadounidense, haciendo atentado y viviendo como burgueses en Miami o Nueva York. La derrota este 19 de junio, de lograr una mayoría para intervenir en Venezuela, no se logró pero aún quedan tiempo para buscar otros mecanismos, para avalar acciones contra el gobierno bolivariano del presidente Nicolás Maduro.

El apoyo a los terroristas de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha generado muerte y violencia para crear una insurrección popular, la que ha fracasado, contra la policía y los militares, la que se amplió a ciudadanos inocentes, por solo considerarlos como enemigos, los armamentos y equipamientos, que son traídos de EEUU, bajo la complicidad del gobierno de Trump. El uso de un miserable pesetero y mercenario Luis Almagro, que se burla de la Canciller Rodríguez, muestra la bajeza de un oportunista de poca monta, que ha creado desde su designación el papel de destruir la revolución bolivariana, además de ampliar sus acciones divisionista en la OEA, para servir en bandeja a su nuevo empleador de la CIA, el comerciante Trump.

Hoy la sociedad humana está bajo una nueva ola terrorista, en todos los espacios del planeta, solo la unidad de los pueblos y los acuerdos entre naciones emergente, con capacidad de veto en la ONU como Rusia y China han mostrado un apoyo a los países tercermundista, ante una agresión global de un imperio, que no repara en una guerra atómica, como fueron capaces de volar las torres gemelas en Nueva York, con una auto implosión, matando a decenas de estadunidenses, como daños colaterales, como mentir sobre armas químicas en Irak, de la misma manera agredir a Venezuela y Cuba, para controlar al continente latinoamericano.

diegojolivera@gmail.com

miércoles, 14 de junio de 2017

Arabia Saudí Intenta frenar el ascenso de Qatar como potencia a escala global

Por Leandro Albani

Si en Medio Oriente faltaba una nueva crisis, el lunes pasado se esparció un nuevo cimbronazo por la región. El epicentro es Qatar, monarquía del Golfo Pérsico a la cual sus vecinos apuntaron con toda la fuerza, hasta el punto de romper las relaciones diplomáticas con Doha.



Encabezados por Arabia Saudí, siete países árabes (Emiratos Árabes Unidos, Barhein, Libia, Yemen, Jordania y Egipto) acusaron a la monarquía qatarí de apoyar a grupos terroristas. Aunque las tensiones entre Qatar y sus vecinos se remontan a varios años atrás -sobre todo luego de 2011 y el comienzo de la Primavera Árabe-, en los últimos días el fuego cruzado no dejó de escalar peligrosamente.

La semana pasada, la agencia de noticias qatarí (QNA) publicó unas declaraciones del emir Hamad bin Jalifa al-Thani en las que criticaba a las naciones del Golfo Pérsico por sus posturas contra Irán y alertaba sobre las “tensiones” con Estados Unidos. El mismo día que aparecieron las declaraciones, desde QNA denunciaron que la agencia había sufrido un ataque cibernético y negaron la veracidad de las palabras del emir de Qatar. Igualmente, Arabia Saudí y sus aliados en la región criticaron a la monarquía de Doha y la acusaron de respaldar al terrorismo.

Para desentrañar un conflicto que parece lejano para América Latina, pero que ya tiene fuertes repercusiones internacionales, dialogamos como Rafael Robles Gil Cozzi, Maestro en Estudios Islámicos por la Universidad Hamad Bin Khalifa de Qatar y Politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Gil Cozzi, que en la actualidad se encuentra en Qatar realizando una investigación sobre sectarismo y política en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), se encarga en esta entrevista de deshilvanar las razones concretas detrás de la crisis en la Península Arábiga y analiza  la influencia de Estados Unidos, teniendo en cuenta la reciente visita de Donald Trump a Riad, en la cual apuntó contra Irán y sentenció una nueva alianza política, económica y militar con la Casa Saud.

-¿Cuáles son las principales razones para que cuatro países árabes hayan cortado las relaciones con Qatar?
-Los motivos que discursivamente han esgrimido es que Qatar apoya y financia grupos terroristas y que es una amenaza para la región. Las razones reales distan mucho de esa conjetura. Una de las más poderosas razones es la urgencia de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudí por frenar el imparable ascenso de Qatar como potencia mediana a escala global y obstaculizar su creciente influencia geopolítica regional. Desde hace una década, Qatar se ha convertido en el centro de mediación por excelencia en la región más volátil del mundo: en Doha se han resuelto diferendos entre Hezbolá y el gobierno libanés, disputas entre el Talibán y el gobierno afgano –de hecho el Talibán tiene una oficina diplomática ahí-; también se han exiliado muchos de los líderes del Hamás palestino y decenas de miles de egipcios que son militantes y líderes de la Hermandad Musulmana. Qatar es además líder MICE (Meetings, Investments, Conferencing and Exhibitions) en todo el Medio Oriente y sus soft powers educativo (Education City) y deportivo (ser sede de cada vez más eventos deportivos de talla mundial) no tienen parangón entre los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Esto va ligado a una segunda razón: la política exterior qatarí, que es muy independiente de los lineamientos del CCG, astutamente pragmática  y, sobre todo, altamente efectiva. Esto le ha permitido a Qatar tener un picaporte con docenas de grupos políticos y sociales en buena parte del mundo islámico. Evidentemente esto implica que no siempre se sujeta a los lineamientos que dicta Riad. Qatar ve en el CCG más bien un mal necesario, pero muchas veces actúa y opera a pesar de él. Pertenecer a dicho organismo en ocasiones termina por limitar más que posibilitar el desarrollo qatarí.

Una tercera razón obedece a las relaciones que Doha mantiene con Teherán, a pesar de los deseos de Arabia Saudí de que estos lazos se rompan. No podemos olvidar que Qatar comparte más de 200 kilómetros de frontera marítima con Irán y justo ahí yacen enormes reservas de gas que ambas naciones comparten.

Una cuarta razón, pero no menos importante, es el apoyo mediático que Qatar brindó a la llamada Primavera Árabe y la amplia cobertura a los esfuerzos insurgentes y revolucionarios, los mismos que tuvieron réplicas en Bahrein y Arabia Saudí y amenazaron con desestabilizar esos regímenes.

En otras palabras, podemos leer la ofensiva diplomática como una movida contrarrevolucionaria, un castigo a la no sujeción, una decapitación a un ascendente liderazgo regional y un deseo de complacer –y someterse- a la brevedad a la retórica de Donald Trump luego de su visita el mes pasado a la capital saudí.
-¿Qué consecuencias tiene para el Golfo Pérsico la actual crisis diplomática?

-En la presente coyuntura se evidencia el carácter neurálgico del Golfo Pérsico, que si bien no es la zona de guerra y confrontación bélica que acapara las noticias sobre el Medio Oriente, sí es el lugar desde donde se diseñan, financian, resuelven, apoyan o contienen gran parte de los conflictos actuales de la región. La actual crisis diplomática pone en riesgo la unidad del CCG y erosiona su imagen al exterior como espacio de estabilidad para las inversiones. Una de las consecuencias más delicadas es que la seguridad que presumen muchos de estos países en medio de una zona volátil está en riesgo y ahora el Golfo se vuelve, una vez más, un blanco atractivo para atentados que lo desestabilicen. La crisis actual afecta a millones de ciudadanos y residentes que tienen una movilidad habitual entre los países miembros del CCG y que ahora se ven atrapados en el cierre de fronteras. Por otro lado, hay un reajuste de gran calado en el volumen y origen de las importaciones que abastecen a Qatar, que depende casi al 100 por ciento de alimentos producidos en el exterior, entre otros bienes. Lo anterior sugiere que, aún si la crisis se resuelve, las relaciones entre los países árabes del Golfo no regresarán a su salud previa y Qatar explorará nuevas y más intensas relaciones con países musulmanes no árabes como Turquía, Pakistán e incluso Irán.
-¿El gobierno de Teherán será afectado con esta crisis?

-En el caso de Irán, que domina el lado este del Golfo, podemos decir que es el gran ganador de esta crisis, pues se evidencia que el odio del CCG hacia él no es unánime y que las relaciones con Teherán definen en buena medida el ajedrez de adversarios del Oriente Medio, además de que la fragmentación y debilitamiento del organismo árabe será siempre un juego de suma positiva para Irán.
-¿Cuánto influenció la visita de Donald Trump a Arabia Saudí para que este país rompa sus relaciones con Qatar?

-La visita de Trump a Riad, y sobre todo su discurso en el que enlistó a los “enemigos” a vencer, cayó como anillo al dedo a los monarcas saudíes, emiratíes y bahreiníes, quienes esperaban con ansia la luz verde para emprender la ofensiva contrarrevolucionaria tan esperada, con nombres y apellidos. Concretamente, el castigo a Qatar por el papel que desempeñó en la Primavera Árabe y su política de puertas abiertas a los exiliados de la Hermandad Musulmana y de Hamás. Los monarcas que aislaron a Qatar buscaron demostrarle a Trump una inmediata forma de alineación, y creyeron que con eso estaban comprando una especie de seguro político con Washington y que al mismo tiempo soslayara las pugnas internas que existen en los palacios reales de Riad y Abu Dhabi.
-Las tensiones entre Qatar y Arabia Saudí y EAU se conocen desde hace bastante tiempo. ¿Esta nueva situación cómo influirá en Medio Oriente?

-La nueva situación seguramente afectará las líneas financieras de apoyo a varios de los grupos políticos activos en países como Irak, Siria, Yemen, Libia y Egipto. Al mismo tiempo, afectará los modelos de contención militar implementados a manera de coalición en frentes estratégicos en los mencionados países. Por otro lado, el liderazgo regional de Qatar se verá afectado y su condición como refugio de diferentes exiliados se verá mermado. El caso de Yemen, tan frecuentemente silenciado e ignorado por la prensa occidental, se trastocará porque los reajustes de los grupos combatientes apoyados por algunas monarquías no estarán libres de sangre. Finalmente, y de lo que poco se habla, esto también afectará la situación en Gaza, pues el golpe a Qatar es también producto de las negociaciones de los emiratíes en Washington con uno de los más importantes think tanks israelíes que buscan asfixiar a Hamás y con ello seguir ahorcando a la Franja de Gaza.

-¿Las tensiones entre Qatar y Arabia Saudí pueden desembocar en conflicto bélico?
-No entre ellos ni con ningún otro miembro del CCG. Difícilmente habrá derramamiento de sangre en Qatar o Arabia Saudí. Posiblemente habrá despliegues militares en las fronteras como medida de presión, pero nunca una operación militar ofensiva. El conflicto bélico producto de estas tensiones se puede dar, en todo caso, de manera indirecta y lejos del Golfo. A coordinar guerras “proxy” parecen ya estar acostumbrados los reyes y príncipes de la península arábiga. Lo que sí puede ocurrir es que luego del ostracismo contra Qatar, Arabia Saudí y los Emiratos coordinen nuevos y más agresivos esfuerzos de apoyo a Egipto en la aniquilación de la Hermandad Musulmana y quizá de Hezbolá, además de que incrementarán la retórica contra Irán con la esperanza de que eventualmente Trump les haga el favor de intervenir en ese terreno.
-Ante esta crisis, ¿cómo piensa que van a reaccionar Rusia, Estados Unidos y Europa?

-Me parece que Rusia seguirá buscando el eje del gas, un sistema geoestratégico Moscú-Teherán-Doha, y que denunciará la ofensiva diplomática contra Qatar, que es más bien su aliado energético y un potencial socio en esa materia. Estados Unidos está mandando mensajes equívocos, mientras el Pentágono asegura que sus operaciones militares en el Golfo Pérsico permanecerán intactas ante la crisis. El presidente Trump ha expresado que Qatar debe modificar severamente su política exterior si quiere continuar como un actor en la escena internacional. Por su parte, los Emiratos Árabes están en un cabildeo intenso en Washington para promover que la base militar estadounidense de Qatar sea trasladada a territorio emiratí. Finalmente, Europa está jugando al papel de mediador distante, aunque los intereses del Reino Unido como ex patrón colonial no son los mismos que los de Alemania o Francia. Tanto británicos como estadounidenses tienen muchos negocios en territorio qatarí, así que posiblemente la crisis del Golfo sólo sea una ocasión perfecta para un río revuelto y ganancia de pescadores. Lo cierto es que Qatar en su agresiva campaña de marca-país puede utilizar este ruido y este foco a su entero favor. Es cuestión de esperar, porque el balón mundial ya está casi en su cancha.
leandroalbani@gmail.com

martes, 18 de octubre de 2016

Los galardonados

Por Jaled Ali Ayoub Bazzi

El ex primer ministro israelí, Shimon Pérez, quien falleció hace unas semanas, fue galardonado al premio noble de la paz. Terrorista por excelencia no solo en los asesinatos de decenas de miles de palestinos, sino inclusive de judíos, utilizando la la no muy famosas banderas falsas, en donde el New York Morning Journal, publico el 27 -11-1950, por el periodista judío, David Flinker, quien afirmo la participación del grupo terrorista Hagana que el dirigía, en el hundimiento con explosivo del barco fletado (Patria), atribuyendo a los ingleses como culpables. La bajeza y humillación más grande que podía hacer cualquier palestino sucedió durante su sepelio, el primer ministro que fue escogido por occidente y no por el pueblo palestino, Mahmud Abbas, lloro por el verdugo de los palestinos, Shimon Pérez. Otro ganador del premio nobel de la paz, fue Obama, quien desprestigio aún más a este devaluado galardón, con sus cobardes e inconscientes acciones en contra la humanidad.  Durante los ocho años de su mandato, desestabilizo a varios países, incluyendo la república bolivariana, y soltó a sus novedosos cuerpos de inteligencias (mercenarios de diversos símbolos y letras) para la re invasión del mundo árabe y no como lo dictaminaron la primavera árabe, en Irak, Libia, Sudan, Bahréin, Siria y Yemen, causando millones de muertos, heridos, refugiados y desterrados.


El secretario de estado, EEUU, Steve Kerry, igualmente desacredita y mancilla a la prestigiosa, universidad, Boston College Law School, ya que siendo su pupilo y graduado en doctorado de leyes, se expresa sin el más mínimo sentido común. Aun no se ha enterado de que para ser agente, o vocero de la nueva orden mundial, refuta su razonamiento y al mismo tiempo su  personalidad. Este obtuso abogado Green-go,  tuvo la osadía en declarar, de que Rusia irrespeta las leyes internacionales y ellos EEUU sí, la cumplen. 
En realidad Rusia, fue convidada por el gobierno de Siria, para combatir en contra los terroristas. En cambio EEUU, viola las normas internacionales como siempre, ya que invaden y bombardean comarcas y en esta ocasión el territorio  sirio, sin autorización del legítimo gobierno electo de la Republica Árabe de Siria.  Este doctor de leyes es el propio ignorante dentro de sus ejercicios, por ello será el iletrado en sus adecuadas ignorancias.

La política occidental e imperial, no deja de sorprender los razonamientos mínimamente humano, los galardonados a los premios a la paz, son asesinos por excelencias, en cambio sus víctimas son suprimidas en la historia por sus honorables pero necesarias participaciones. Lo que le falta al premio nobel de la paz, es otorgarle a rey saudí, quien ordeno el bombardeo, causando las muertes de cientos de indomables, libres, valerosos y civiles yemeníes, durante una misa fúnebre

La Nueva Orden Mundial, persiste en seguir presionando a Irán y Rusia, para doblegarlos a aceptar sus dictámenes, si se oponen y reaccionan, es inminente el encendido de la última guerra mundial.

 El cobarde degollamiento del líder religioso Nimer el Nimer, por parte del régimen wahabí saudí, el asesinato adrede de cientos de peregrinos iraníes el año pasado, entre los muertos se encontraban grandes personalidades políticas, religiosas y científicas, por más de cinco años soportando las continuas masacres y violaciones en contra el pueblo de Bahréin, veinte meses masacrando al pueblo del Yemen y destruyendo sus hospitales, escuelas e infraestructuras, y ahora la descarada masacre, es simplemente para sofocar la paciencia del gobierno iraní. Aun así, no ha caído en las provocaciones por las continuas, insoportables e inaceptables violaciones a la moral y dignidad humana y en especial al gobierno de Irán. Rusia igualmente pasa por las mismas presiones y continuas artimañas, por parte de la inestable y doble discursos de la política occidental, encabezada por los Green-go. Estas dos grandes naciones no quieren caer en las provocaciones, pero la pregunta seria, ¿cuánto más podrían aceptar estas cobardes provocaciones y traicioneras políticas, que solo busca una meta? La exterminación del 90 % de la población del planeta. 
Soy pobre dentro de mi propia riqueza. Como no seré pobre, dentro de mi propia ignorancia o pensamientos. Mientras la humanidad se esconde de esta malvada y cruel realidad, que en la actualidad ya no es tan invisible. Mientras siguen en el poder los agentes de la Mafia Khazaria Rothschild, quienes gobiernan grandes naciones occidentales, que solo obedecen a los dictamines de la nueva orden mundial, peor aún  en contra los intereses de sus pueblos y la humanidad entera, la conflagración es perentorio.    
Quien pierde su camino, origen y tendencia,  derramará su reminiscencia y su memoria.

jaledaliayoub@hotmail.com prensajaled@gmail.com 


sábado, 10 de septiembre de 2016

EL FINANCIAL TIMES: megáfono para el asesinato en masa

Por James Petras
Introducción

La página editorial del Financial Times (FT) lleva un logotipo que proclama: "Sin miedo y sin favoritismo". De hecho, los editores no han mostrado ningún miedo cuando se trata de. fabricar mentiras, promover guerras imperiales, diezmar países y empobrecer a millones, ya sea en Libia, Siria, Irak, Afganistán, Yemen y ahora en Venezuela. Las "Mentiras de Nuestro Tiempo" sin miedo han estado a la vanguardia forjando pretextos para incitar a los ejércitos imperiales a aplastar a los gobiernos independientes.

A pesar de sus escritorzuelos pretenciosos y de reclamos de prestigio, el FT es visto por la clase financiera angloamericana como proveedor beligerante de políticas militaristas diseñadas para los sectores más retrógrados de la clase gobernante.
 Lo que es más sorprendente de las fabricaciones sin miedo del FT a favor del militarismo imperial es la frecuencia con la que sus pronósticos políticos y económicos han sido incompetentes y definitivamente erróneos.
Durante los últimos diez años, las páginas editoriales del FT han descrito a China en grave crisis económica y dirigiéndose hacia una brutal caída, mientras que en la realidad la economía china ha crecido entre ocho y seis por ciento al año.

Durante más de una década y media, los editores del FT afirmaron que Rusia, bajo la presidencia de Vladimir Putin, representaba una amenaza internacional para la existencia de "Occidente". Pero de hecho, fueron los ejércitos "occidentales" de la OTAN, los que expandieron sus operaciones militares hasta las fronteras de Rusia, mientras los EE.UU financiaba un golpe de Estado neofascista en Kiev y la alianza EE.UU-UE, promovía un levantamiento islamista en Siria diseñado para minar totalmente la influencia y las relaciones de Rusia en el Medio Oriente.

Los gurús económicos del FT y sus principales columnistas prescribieron las muy catastróficas fórmulas de desregulación que precipitaron la crisis financiera de 2008-09, después de lo cual jugaron el rol bufonesco de hacerse el tonto - culpando a otros por las políticas fallidas.

Los escribas del FT sin miedo lideran actualmente una virulenta campaña de propaganda para promover el derrocamiento violento del democráticamente electo  presidente del gobierno de Venezuela, Nicolás Maduro.
En este ensayo se identificará el último paquete de mentiras y de fabricaciones sin miedo del FT, concluyendo luego con el análisis de las consecuencias políticas para Venezuela y otros regímenes independientes.

El Financial Times y Venezuela: De la guerra en las Suites al Terror en las Calles.
En la cobertura de la crisis en Venezuela, el FT ha ignorado sistemáticamente la actual campaña de agresiones y asesinatos contra funcionarios electos, oficiales de seguridad, militares y policías que han sido cometidos por su favorecida "oposición".

Estas campañas de terror en curso ejecutadas por la oposición contra el gobierno electo y contra el pueblo en general son ignoradas sistemáticamente en los reportajes del FT y en sus páginas editoriales, que se centran más en la escasez de artículos de consumo.

El encubrimiento del FT del terror ejercido por la derecha se extendió a la invención de un "posible" plan del Ejército o de la Guardia Nacional para abrir fuego contra manifestantes de la oposición. En este caso, el FT anticipa la violencia de la derecha colocando por adelantado la culpa en el gobierno.

El FT encubre hasta la campaña de la élite empresarial de la oposición de acaparar bienes esenciales para crear una escasez artificial e incitar compras nerviosas. Niegan la especulación de precios en curso y echan la culpa de la escasez y de las largas colas de consumidores exclusivamente a “la mala gestión del régimen”'.

El FT convenientemente omite mencionar que la disminución de los precios del petróleo ha afectado no sólo a la economía de Venezuela, sino a la de todos los países dependientes de la exportación de materias primas, incluidos los regímenes neo-liberales favoritos del Financial Times en Brasil y Argentina.

El Financial Times cita falsas encuestas de “opinión'', que exageran enormemente la disminución de la popularidad del gobierno: En las últimas elecciones los seguidores de Maduro aseguraron el 40% de los votos, mientras que el FT afirmaba que su apoyo era apenas de un 7%!

Los regímenes clientes de EE.UU. (México, Perú y Colombia) son los mayores productores de drogas ilegales y los bancos de Estados Unidos son los mayores lavadores de narco-dinero. Sin embargo, el FT informa sobre "El papel de Venezuela como responsable del contrabando de drogas ilegales hacia el norte de los EE.UU. y hacia el este en Brasil, África y de allí a Europa". Los expertos en control de drogas coinciden todos en que Colombia, hogar de siete bases militares de Estados Unidos y con un régimen estrechamente vinculado a bandas narco-paramilitares, es la fuente del contrabando de drogas a través de Venezuela.

El que Venezuela se haya convertido en una víctima de la violencia del narco-comercio de Colombia no es nunca reconocido por las elegantes prostitutas de la pluma de la ciudad de Londres.

El FT culpa de la reaparición de “la malaria y otras enfermedades posibles” al izquierdista gobierno de Maduro. De hecho, el reciente brote de la enfermedad de la malaria (también citado por los propagandistas del New York Times) se basa en casos aparecidos entre mineros ilegales de oro.

El FT ignora cómo los regímenes neoliberales de Argentina y Brasil, respaldados por los EEUU, que gobiernan por decreto presidencial, han reducido drásticamente los programas de salud pública preparando el escenario para mucho mayores crisis de salud pública.

El Financial Times: Grandes Mentiras para asesinatos en masa
El Financial Times está llevando a cabo una guerra de propaganda sin cuartel con un objetivo: Incitar a la toma violenta del poder en Venezuela por los clientes políticos de Estados Unidos.

En línea con las políticas Obama-Clinton de un  “cambio de régimen por cualquier medio", el FT pinta una imagen engañosa de una Venezuela que enfrenta “múltiples crisis” y al borde de una “crisis humanitaria” global, lo que representa una amenaza “desestabilizadora” para el hemisferio.

Armadas con estos mortales clichés, las páginas editoriales del FT exigen "un nuevo gobierno pronto y ciertamente antes de las elecciones de 2018".

Recientemente, el FT propuso una falsa maniobra legal - un referendo revocatorio. Sin embargo, dado que la oposición no puede hacer que la votación para expulsar al presidente electo Maduro se dé antes del tiempo reglamentario, el FT llama a "eventos que precipiten los cambios rápido" - un golpe violento!

Los escenarios del FT tienen por objeto precipitar una “marcha" violenta de la derecha a principios de septiembre de este año, que eventualmente provoquen un derramamiento de sangre civil. 

El FT espera que "la sangre en Caracas requerirá una activa respuesta de América Latina" (sic). En otras palabras, el FT espera que una invasión militar desde la vecina Colombia, respaldada por Estados Unidos, ayudaría a eliminar a los chavistas y a instalar un régimen de derecha.

El Financial Times, que promovió activamente la destrucción dirigida por la OTAN del gobierno en Libia, llama ahora a una invasión liderada por Estados Unidos de Venezuela. Yendo más allá de su promoción del "cambio de régimen", el FT llama ahora por un golpe violento en Venezuela, que superará al de Libia en términos de la pérdida de miles de vidas venezolanas y la reversión brutal de una década de considerables progresos socioeconómicos.
"Sin miedo y sin favoritismo", el FT clama por guerras imperiales en todas partes.

Conclusión

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos se llevan a cabo al mismo tiempo que el régimen de Obama-Clinton se prepara para intervenir en Venezuela. Aunque usa falsos reportajes "humanitarios" de hambre generalizada, de enfermedades, de violencia e inestabilidad, el gobierno de Obama todavía tendrá necesidad de matones en Venezuela que desencadenen suficiente violencia callejera que funcione como una "invitación" a los socios militares latinoamericanos de Washington para "intervenir" bajo los auspicios de la ONU o de la OEA.

Si ésta tiene  “éxito”, una rápida caída del gobierno electo en Caracas podría ser presentada como una victoria en la campaña de Hillary Clinton, y un ejemplo de su política de "intervenciones humanitarias y militares en todo el mundo”'.

Sin embargo, si la invasión aliada de Obama no produce una victoria rápida y fácil, si el pueblo venezolano y las fuerzas armadas montan una defensa prolongada y valiente de su gobierno y si se pierden vidas de estadounidenses en lo que podría convertirse en una guerra popular de resistencia, entonces la intervención de Washington podría, en última instancia, desacreditar la campaña de Clinton y su 'musculosa' política extranjera. El electorado estadounidense podría finalmente decidir en contra de cuatro años más de pérdida de guerras y pérdida de vidas. No gracias a un Financial Times “sin miedo”.

(Traducción de Carmen Bohórquez)