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sábado, 6 de julio de 2019

Es la hija del general Bachelet. Nada más.



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Prudente silencio hice ante el anuncio de la visita a Venezuela de Michelle Bachelet en su condición de Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos. A pesar que tuve el natural impulso de escribir sobre el tema dado los antecedentes políticos de la funcionaria internacional, me abstuve por respeto a muchos amigos en el país y el exterior que forjaron expectativas a partir de la supuesta honorabilidad y respetabilidad de la susodicha, lo cual auguraba neutralidad e imparcialidad en el informe que habría de elaborar
.


Es menester decir que como hijo de un hombre que fue preso y torturado en democracia en Venezuela y en dictadura en Chile, que además tengo decenas de amigos y amigas que pasaron por la prisión, la tortura y la desaparición forzada en varios países de la región, repudio y rechazo la práctica de violación de los derechos humanos venga de donde venga, y la Alta Comisionada que es la autoridad superior en esta materia en el mundo debería también observar esta compostura en el cumplimiento de sus responsabilidades.
De esta manera, no me voy a referir al informe que hizo, el cual ni siquiera voy a leer, pero, como le dije a todos los que quisieron escucharlo, ese informe estaba hecho antes que Bachelet llegara a Caracas, agregando el hecho que –dada la trayectoria de la mencionada funcionaria- muy probablemente el mismo había sido elaborado en Washington. Hoy, eso ha quedado demostrado cuando el gobierno de Venezuela ha dicho que el 82% de los datos del informe provienen de fuera del país. Tengo serias dudas que ese trabajo haya podido hacerse después del viaje de la Comisionada a Caracas. No, ya estaba elaborado.

Es decir, no se trata de si el informe dice o no dice la verdad, sino de cuánta veracidad pueda tener un reporte de una oficina que tiene una pésima reputación y de una funcionaria que carece de credibilidad en materia de derechos humanos dadas las continuas violaciones de los mismos mientras fue presidenta de Chile, sobre todo en la brutal represión al pueblo mapuche.

Otros, argumentaban que nada podría ser peor en materia de lealtades imperiales que las del antecesor de Bachelet en tal responsabilidad, el príncipe jordano Zeid Ra´ad al Hussein de conocida subordinación a Washington donde hizo una larga pasantía como embajador de Jordania primero y representante de su país en la ONU posteriormente.

Pero, como dice un sabio dicho popular en Venezuela “deseos no empreñan”, me impresionó la inocencia de tantas personas que todavía tienen a Bachelet como un adalid de los derechos humanos cuando su impronta muestra todo lo contrario. Parece increíble que alguien pueda pensar que Bachelet pueda ser imparcial respecto de Venezuela cuando ella fue activa y entusiasta fundadora del grupo de Lima, un anexo de la OEA creado para propiciar el derrocamiento del gobierno venezolano. En el colmo de la desfachatez, en algún momento, cuando se le inquirió sobre tal asunto, echó toda la culpa de sus actuaciones en esta materia a su canciller Heraldo Muñoz, a quien según dijo “no puedo controlar”.
Fiel a esa forma de actuar y pensar, una vez más Bachelet le ha hecho asumir la responsabilidad sobre el actuar de su oficina a los funcionarios colocados en sus puestos “por mi antecesor” a los que supuestamente tampoco puede controlar.

Bachelet, es de esos extraños personajes que en política podrían caracterizarse de “extremo centro”, es decir no opinar, no comprometerse, dejar hacer, echar la culpa a otros y no asumir responsabilidades, al parecer características afines a la política chilena si nos atenemos a que dos veces fue elegida presidenta de la nación austral, pero tal identidad en ella no es natural, es asumida concientemente por instrucciones superiores que estudiaron su perfil y entendieron que era esa la forma más adecuada  para colocarla en las más altas instancias de gobierno.

En junio de 2014 cuando Zeid Ra´ad al Hussein fue elegido para el cargo, los abogados especialistas en derechos humanos Javier El-Hage y Roberto González escribieron un artículo en el periódico madrileño El País en el que al describir esa responsabilidad dentro de la estructura de la ONU decían que: “…hasta ahora las acciones del alto comisionado han sido en el mejor de los casos tímidas, por lo general carentes de norte democrático y a veces incluso reñidas con los ideales que persigue. Esto se debe a que la OACDH sufre, aunque en menor medida, del mismo problema estructural que padecen otros órganos de la ONU como el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos, cuyos pronunciamientos y acciones concretas están altamente influenciados por dictaduras con poder de veto y membrecía mayoritaria”. Si nos atenemos al historial de los dos últimos altos comisionados, estas opiniones resultan ampliamente atinadas.

En el caso de Michelle Bachelet, después de ser una insignificante militante política en el partido socialista de Chile -según un artículo publicado en el desaparecido periódico santiaguino La Nación, el 16 de enero de 2006- se marchó a Estados Unidos a cursar “…un diplomado sobre estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) —al que asistieron doce alumnos: seis oficiales de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, y seis civiles donde -por su buen rendimiento—obtuvo el primer lugar de la promoción, y gracias al patrocinio de la Beca Presidente de la República continuó en 1997 un curso superior sobre defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa, ubicado en Washington D. C., Estados Unidos. A su regreso en 1998, Bachelet trabajó un año como asesora del Ministerio de Defensa Nacional” Curiosamente, a partir de ese momento inició su fulgurante despegue político que la llevó -en tan solo 8 años- a ser elegida presidenta de Chile. Todo indica que difícilmente ha podido desprenderse de la tutoría que el Pentágono ha ejercido en ella.

Según la organización Mapuche Meli Wixan Mapu, en octubre de 2018 había en Chile 20 presos políticos mapuche injustamente condenados por la Ley Anti Terrorista aprobada en ese país el 16 de mayo de 1984 cuando no había parlamento durante la dictadura de Pinochet. Bachelet no hizo nada por eliminarla en sus dos gobiernos, al contrario, profundizó la represión contra el pueblo mapuche durante sus dos gestiones.
Hay que decir que desde 2001 durante los gobiernos de la pos dictadura, en la mayoría de los cuales participaba el partido de Michelle Bachelet, fueron asesinados 19 mapuche, de ellos dos, Johnny Cariqueo Yáñez en 2008 y Jaime Facundo Mendoza Collío en 2009 fueron exterminados durante el primer gobierno de Bachelet y  dos más, José Mauricio Quintriqueo Huaiquimil en 2014 y Víctor Manuel Mendoza Collío en 2014 lo fueron en el segundo gobierno de la ahora funcionaria internacional, sin que  ella hiciera absolutamente nada por aclarar los homicidios.

Estos hechos hacen que Michelle Bachelet sea considerada como una feroz represora por parte del pueblo mapuche. Desde su llegada al gobierno en 2006 ordenó la represión a comuneros y comuneras mapuche de la localidad de Quepe de la Comuna de Freire en la región de la Araucanía, que protestaban por la instalación de un aeropuerto en ancestrales territorios mapuche usurpados por la fuerza a sus legítimos propietarios. En agosto de ese año fue asesinado Juan Lorenzo Collihuin Catril, de 71 años, su asesino un sargento de Carabineros fue absuelto del caso por la Fiscalía Militar.
El 30 de octubre de 2007, Patricio Queipul Millanao de solo 13 años de edad, fue herido en el tórax por 6 disparos hechos por Carabineros con sus escopetas antimotines

El 3 de enero de 2008 fue asesinado por la espalda Matías Catrileo Quezada, de 22 años, por el cabo 2° de Carabineros, Walter Ramírez, sin que las autoridades realizaran investigación alguna para hacer justicia. El día 30 de ese mes de enero, Patricia Troncoso quien se encontraba en huelga de hambre por 112 días tras ser condenada junto a otros comuneros mapuche a 10 años y 1 día bajo la ley anti terrorista de Pinochet que sigue imperando en Chile, concluyó su ayuno. La noticia habría pasado inadvertida sino hubiera sido porque acompañada por la madre de Matías Catrileo, le escribió una carta a Bachelet en la que le decía: “Yo quiero preguntarle(...) Usted que fue prisionera política, que fue torturada, siente hoy el placer de torturarnos a nosotros. ¿Qué siente usted señora presidenta? (...) ¡Qué lástima que usted se haya olvidado de todo lo que significa la prisión política y la muerte de tantos seres! Usted, con la actitud soberbia de su gobierno, de sus representantes, hoy en día nos torturan condenándonos a una muerte silenciosa”.

En otro ámbito, durante la realización en agosto de 2007 en protestas convocadas por organizaciones sindicales descontentas con la política neoliberal de Bachelet, la represión ordenada por ésta dejó unos 50 heridos y 372 detenidos, Los actos estuvieron acompañados de incidentes debido a la fuerte acción de la policía. El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez llamó al Gobierno a analizar la violencia, a su juicio "inusitada", con que actuó la policía. La jornada comenzó cuando miles de manifestantes que salieron pacíficamente a las calles fueron reprimidos con fuerza por carabineros, que detuvo en pocas horas a un centenar de personas.

Continuando con su política de represión al movimiento popular, durante los primeros meses del año 2008 en las ciudades más importantes del país, los estudiantes secundarios y universitarios desarrollaron movilizaciones exigiendo la derogación definitiva del marco legal de educación creado por la dictadura. La respuesta del gobierno de Bachelet fue  ponerse de acuerdo con los partidos pinochetistas para aprobar una nueva ley que en los sustancial dejaba todo igual, toda vez que no modificaba su carácter neoliberal y perpetuaba el beneficio de los que lucran con la educación en Chile  Para ello, Bachelet jugó el papel de articuladora entre las partidos de derecha que estaban dentro y fuera del gobierno: Democracia Cristiana y los pinochetistas Renovación Nacional (RN) y Unión Democrática Independiente (UDI) en la oposición, así como con la desprestigiada y mafiosa iglesia católica, el Opus Dei y otros actores que se han enriquecido con la educación en el país. Mientras tanto, la presidenta ordenó reprimir con dureza las movilizaciones estudiantiles a fin de ablandar a los líderes, para cooptarlos y desarticular el movimiento, lo cual fue de alguna manera logrado. En el camino, las fuerzas represivas bacheletistas agredieron brutalmente a un periodista que reportaba los hechos

Vale la pena recordar también que a finales de diciembre de 2010, un cable de Wikileaks hizo público que un documento obtenido de la embajada de Estados Unidos en Chile fechado el 7 de febrero de 2008, hizo patente que la entonces ex presidenta Bachelet había pedido apoyo de inteligencia a Estados Unidos para dar seguimiento a la “radicalización” del conflicto mapuche y sus posibles contactos con “otros grupos terroristas extranjeros”. Con ello, Bachelet mostraba ya no solo su talante represivo, también permitió constatar su verdadera identificación nacional al estar dispuesta a ceder la soberanía de Chile autorizando al gobierno de una potencia extranjera a inmiscuirse en los asuntos internos del país, a fin de reprimir al pueblo lucha por sus legítimas demandas.

En fechas más cercanas, ya durante su segundo gobierno la organización pro estadounidense Amnistía Internacional, ante la desfachatez por el desconocimiento del Estado chileno de los derechos humanos se vio obligada a recomendar al Estado de Chile una serie de políticas en favor del respeto de los derechos humanos. Precisamente, hicieron mención a la aplicación de la Ley Antiterrorista. En este sentido, la Secretaría General de esa organización Irene Khan, afirmó en 2008 que: “Los pueblos indígenas son muy discriminados y marginados en Chile, y se ven a sí mismos como víctimas de una estrategia económica que está destruyendo su vida y su sustento”. A este respecto, Hernando Silva, coordinador jurídico del Observatorio Ciudadano, al referirse a la aplicación de esta ley en los gobiernos de la pos dictadura dijo que : “La criminalización de la protesta social indígena, que ha sido un fenómeno que surgió principalmente durante el gobierno de Ricardo Lagos, fue una tónica que se repitió durante el gobierno de Michelle Bachelet, por cuanto se utilizaron figuras penales excepcionales para desvirtuar los procesos de reivindicación de derechos de las comunidades mapuche“.

El tiempo transcurrió y el olvido se hizo eco del pueblo chileno que re eligió a Bachelet en 2014 para un nuevo período presidencial de cuatro años. Uno de sus planes emblemáticos fue una vez más la represión del pueblo mapuche. Para esto diseñó la denominada “Operación Huracán” que configuró acciones nunca antes vistas, ni siquiera en tiempos de la dictadura. La disposición de montajes de operaciones de falsa bandera al más puro estilo del gobierno colombiano de Álvaro Uribe que condujo a acusaciones de líderes mapuche para justificar la más brutal represión contra ellos, fue el sello más importante de este segundo gobierno de Bachelet. El funcionario que dirigió las operaciones, alto dirigente del partido socialista de Chile realizó reuniones  con autoridades judiciales, policiales, con fiscales y abogados para construir una trama a objeto de criminalizar a los líderes mapuche. En lo más alto de la cúpula de este criminal entramado se encontraba el ministro del interior y la propia presidenta Bachelet, tal como lo denunció Rodrigo Román, abogado de la Defensoría Popular en declaraciones a la Radio de la Universidad de Chile. Román afirmó que sin embargo Bachelet no había sido afectada porque estaba protegida por “los ricos, los poderosos y los medios”, recordando además que “una de las ofertas de campaña de Bachelet para llegar al ejecutivo fue la no aplicación de la Ley Antiterrorista”, pero  “ lejos de no aplicarla, ha invertido cuantiosos recursos para condenar a los peñis [hermanos en mapudungun, la lengua mapuche]  sobre conductas terroristas”.

Continuando con su estela de represión, en septiembre de 2016, la lideresa mapuche Juana Calfunao fue condenada a 5 años de cárcel por negarse a aceptar la construcción de un camino que pasaba por su propiedad. Desde hace más de 20 años la comunidad Juan Paillalef a la que pertenece la lonko [jefe/a de una comunidad mapuche] mantiene un conflicto con el Estado debido a que se opone a la ruta trazada para tal vía que “dividiría a su comunidad y destruiría espacios sagrados donde se realizan ceremonias y rogativas, y además, su construcción no ha sido consultada de forma previa, libre e informada como lo determina el Convenio 169 de la OIT” según un reporte del portal digital chileno eldesconcierto.cl. En marzo de 2011, Calfunao encaró a la ex presidenta Michelle Bachelet en el Parlamento Europeo en Bruselas por la aplicación de la Ley Antiterrorista.

Bachelet siempre guardó silencio como presidenta y lo sigue haciendo en su nueva función de proteger a los amigos de Estados Unidos desde la ONU mientras utiliza su cargo para atacar a los que lo adversan, actuando de la manera servil y rastrera que la caracteriza. Incluso, inmersa en una patología conocida como Síndrome de Estocolmo, se ha encargado de proteger a los militares incursos en la violación de derechos humano durante la dictadura no moviendo un dedo para que fueran eliminados las cárceles cinco estrellas donde asesinos, violadores y torturadores pasan su maravillosa existencia en condiciones materiales óptimas. Es de suponer que esto también sea parte del acuerdo con el Pentágono, toda vez que hasta Sebastián Piñera, sin haber cambiado mucho, ha tomado medidas en este ámbito.

Así, en el desempeño de su  más reciente responsabilidad, Bachelet guarda absoluto silencio frente a las brutales violaciones de derechos humanos de las monarquías árabes aliadas de Estados Unidos, no opina sobre los ataques de Israel al pueblo palestino, no se inmuta ante el desastre humanitario que Arabia Saudita está produciendo en su guerra contra Yemen, tampoco se ha enterado que en Colombia todos los días asesinan activistas sociales, de derechos humanos y desmovilizados de las FARC, ha asumido mudez absoluta ante los crímenes del gobierno de Honduras, no se ha dado cuenta que todos los meses la policía de Estados Unidos asesina a ciudadanos negros solo por esa condición, ni ha hecho mención a la brutal represión y exterminio de migrantes en Estados Unidos y ha emitido una débil voz en la imprescindible condena a la ilegal detención de Lula.

Ella sabe que la sola evocación de cualquiera de esas flagrantes violaciones a los derechos humanos le haría perder su cargo, por eso prefiero asegurarlo aceptando entregar el informe que Washington hizo sobre Venezuela.

Resulta curioso darse cuenta que a diferencia de los otros tres presidentes de su alianza política que le precedieron, los que entregaron el poder a otro miembro de esa coalición, Bachelet en dos ocasiones traspasara el bastón de mando al pinochetismo en nombre de Sebastián Piñera y que en ambos casos, Estados Unidos le consiguiera un puesto en un organismo internacional para asegurarle una huida económicamente provechosa. Uno inocentemente podría preguntarse ¿Para quién trabaja?

Ella ha cumplido su parte y con Venezuela lo ha hecho con creces, con el mismo ímpetu, dedicación y esfuerzo con los que participó en la fundación del Grupo de Lima, creando condiciones nuevamente para justificar una intervención militar en Venezuela. Debe saber que, si ello ocurriera, deberá ser acusada como una criminal de guerra, cómplice del genocidio que sobrevendrá.

Quiero repetirlo, no me interesa el informe que haya hecho Bachelet, no tiene ninguna validez, toda vez que fue elaborado antes de su visita al país, además según dicen los que lo leyeron, no incorporó ninguna de los datos que aportó el Estado venezolano, es decir fue un juicio sin derecho a defensa.
No se trata del informe, incluso si todo lo que ahí se dijera fuera verdad, el problema es si esa oficina posee real autonomía e imparcialidad para hacerlo y si la persona que lo conduce tiene la autoridad ética y moral para dirigirla. Evidentemente no. En esa medida es que carece de valor el informe que ha hecho. La impronta de su vida política anula la validez del informe.

Ella actuó como lo que es, una persona sin opinión que funciona a favor de quien le paga, nunca ha tenido criterio propio para nada, alejada de cualquier ética o compromiso con la humanidad. Hasta cuando su hijo, funcionario en La Moneda bajo su mandato presidencial, realizó actividades fraudulentas que la justicia está investigando, dijo que no sabía nada. Nunca sabe nada, otros saben por ella, otros piensan por ella.
Estimados lectores y lectoras, cree usted que con semejantes antecedentes, una persona puede hacer un informe de manera imparcial y objetivo sobre algo, sobre cualquier cosa, no sólo sobre derechos humanos. Imposible, la deleznable naturaleza de las acciones que ha realizado a lo largo de su vida política la retrata y la desnuda.

Recuerdo, cuando en Viena en el año 2006, en el marco de la Cumbre Unión Europea-América Latina, el presidente Chávez se reunió con ella por primera vez, al preguntarle si tras la reunión emergía alguna instrucción para el gobierno, el comandante solo dijo: “Ella es la hija de mi General Bachelet”. Solo eso es. No le da para nada más.  
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 3 de abril de 2019

¿Hasta cuándo van a llover bombas sobre Gaza?

Por Leandro Albani:


Israel desató bombardeos masivos contra la Franja de Gaza, destruyendo 500 casas y generando una nueva crisis de pánico entre el pueblo palestino.

Las ecuaciones siempre parecen cerrar de forma perfecta para Benjamín Netanyahu. El primer ministro israelí, acusado de corrupción por la justicia de su país, no vacila en ordenar una catarata de bombardeos sobre la Franja de Gaza cuando huele que su credibilidad está en juego. Pero Netanyahu no sólo se mueve por el sencillo instinto de sobrevivir; su formación dentro del sionismo, una ideología ultraderechista y racista, lo define como un líder consciente de que uno de sus principales objetivos es reprimir (en lo posible hasta el exterminio) al pueblo palestino.


En los últimos días, esa ecuación a la que se aferra Netanyahu se alineó de forma perfecta. Con la campaña electoral para los comisiós parlamentarios del próximo 9 de abril en Israel, el primer ministro –asediado por las críticas internas y externas- obtuvo un nuevo trofeo: el gobierno de Donald Trump reconoció que los Altos del Golán son territorio israelí. Esa región siria fue arrebatada por el ejército israelí luego de la Guerra de los Seis Días en 1967. En los últimos años, los Altos del Golán se convirtieron en una de las retaguardias de muchos grupos irregulares que operan en territorio sirio, incluido Al Qaeda. Desde esa zona, el Estado israelí asistió a los mercenarios que luego reingresaba a Siria, inclusive instalando hospitales de campaña para que fueran atendidos.

El mismo lunes pasado en que Trump tendía otra vez sus manos para respaldar a Netanyahu, la aviación israelí desataba una lluvia de bombas sobre la Franja de Gaza, una porción de territorio palestino de apenas 360 kilómetros cuadrados en donde habitan dos millones de personas. Gaza, que moja sus tierras en el Mar de Mediterráneo, es considera la prisión a cielo abierto más grande del mundo. Bloqueada económicamente y asediada por las fuerzas militares israelíes, la Franja sobrevive hace años entre los golpes mortales de los bombardeos y la indiferencia de la comunidad internacional.

Unas horas antes de los ataques israelíes se había reportado la caída de un cohete artesanal en el norte de Tel Aviv, que dejó como saldo a siete personas heridas. La ecuación, como siempre, se resolvió sin contradicciones para Netanyahu. Los bombardeos que demolieron partes enteras de Gaza eran la respuesta que buena parte de la sociedad israelí espera de sus gobernantes. El Movimiento de Resistencia Islámica Hamas (y por ende, Irán, en una asociación transitiva permanente que defiende el gobierno de Tel Aviv) era el responsable del cohete lanzado.

Según las cifras reveladas por Centro Palestino de Derechos Humanos (CPDH), entre el lunes y el martes, en apenas 12 horas, Israel descargó 66 misiles contra 34 objetivos a lo largo de la Franja, incluidos edificios residenciales e instalaciones civiles. El pretexto de Tel Aviv, apunta el CPDH, es que en el interior de esos lugares existían “servicios de seguridad” palestinos.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) informó el martes que los ataques aéreos contra Gaza causaron daños en 500 casas y otras 30 fueron totalmente destruidas. El ministro de Obras Públicas y Vivienda palestinas, Mofeed Al Hasayneh, confirmó que 13 familias palestinas se quedaron sin hogar y cientos de residentes en Gaza debieron abandonar sus casas. Al Hasanyneh exigió a la comunidad internacional que ejerza presión sobre Israel para que detenga sus ataques y que estos hechos, como muchos otros, no queden en la impunidad.

El CPDH alertó que “además de la destrucción causada por los ataques aéreos contra el blanco al que apuntaban y de los daños causados a las viviendas e instalaciones cercanas, las explosiones resultantes han causado pánico y temor entre la población civil, muy particularmente entre las y los niños, al reproducir las experiencias traumáticas que vivieron en las tres ofensivas israelíes de 2008-2009, 2012 y 2014”.
“Con esta escalada generalizada, los civiles palestinos de la Franja de Gaza han vuelto a sufrir ataques aéreos desproporcionados -que se inscriben en la política de castigo colectivo que les aplica Israel”, remarcó el CPDH.

Estos nuevos ataques sobre la Franja también son una respuesta a las Marchas del Retorno, que desde el año pasado se realizan todos los viernes. Frente a las protestas masivas de palestinos y palestina, Israel no varió en sus respuestas: francotiradores y soldados hacen puntería sobre hombre, mujeres y niños que reclaman la tierra que les pertenece y le es negada. Durante las Marchas del Retorno, Israel asesinó a 196 manifestantes, entre ellos ocho personas discapacitadas, tres paramédicos que asistían a gente herida y dos periodistas que cubrían las protestas. A esto se suma que más de 15.200 personas han resultado heridas, incluyendo 3.300 menores, 177 paramédicos y 154 periodistas.

Desde el Centro Al Mezan para los Derechos Humanos recordaron que las movilizaciones contra la ocupación israelí son “un derecho de libre expresión y un derecho fundamental que debe respetarse”. Por su parte, la comisión independiente creada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para investigar el accionar del Ejército y las autoridades israelíes ante las Marchas del Retorno llegó a la conclusión de que los ataques podrían constituir “crímenes de guerra o contra la humanidad”.

“La situación en la Franja de Gaza es parte de una longeva campaña de violencia y terror que está siendo emprendida contra nuestro pueblo por Israel”, denunció recientemente el embajador de Palestina en la ONU, Riad Mansur. “El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe hacer escuchar su voz y actuar para impedir la continuación de la violencia y el escalda de esta grave situación”, manifestó el diplomático.

Mientras la destrucción se aferra a Gaza de la mano de Netanyahu y la guardia de hierro que lo secunda, los palestinos y las palestinas se preparan para redoblar las protestas el próximo viernes. En la Franja, un territorio donde la muerte vuelva con el mismo sonido que los cazas israelíes, nadie está dispuesto a bajar los brazos.

leandroalbani@gmail.com

miércoles, 20 de febrero de 2019

Lo que le importa a la Gente


Por Juan Pablo Cárdenas S.:

Los integrantes de la clase política chilena muy habitualmente apelan a “los problemas que le preocupan a la gente”, pero lo cierto es que los partidos y sus principales voceros parecen mucho más concentrados de sus propias perspectivas electorales, querellas internas y hasta en temas foráneos que, aunque importantes, muy poco involucran a nuestro “pueblo”. Hermosa expresión, esta última, pero que hiere los tímpanos y las retinas de los que prefieren en el presente usar un término más blando y con menos connotación ideológica.

En efecto, en las últimas semanas, los políticos, la televisión, las radios e, incluso, los diarios le han dedicado abundante atención a los sucesos de Venezuela, lo que les ha servido para soslayar un sinnúmero de demandas sociales que, contra viento y marea, siguen concitando la preocupación de la inmensa mayoría de los chilenos. De allí que hasta un periodista de derecha haya protestado por las redes sociales contra la intensidad con que la prensa a abordado el tema de Maduro y Guaido, en comparación, por ejemplo, al relevante dictamen de un ministro de la Corte de Apelaciones en que se asegura que el ex presidente Eduardo Frei Montalva habría sido asesinado por agentes de la dictadura pinochetista y cómplices que pertenecían al círculo familiar y político del que fuera un Mandatario de nuestra Republica y líder de la Democracia Cristiana.

No es que le asignemos poca importancia a lo que sucede en Venezuela, pero a todas luces el enfoque que le dan nuestros más poderosos medios a la crisis política de ese país, carece de la más mínima ecuanimidad y solvencia, al tiempo que pasa por alto la conspiración del Gobierno de Estados Unidos y de sus adláteres para derrocar al régimen chavista bajo las mismas premisas y acusaciones ya conocidas para derrocar a Salvador Allende y a otra cantidad de gobernantes no alineados con los intereses imperiales.

Es más, ni siquiera estos medios reaccionan ante la denuncia de dos connotados periodistas del canal de la CNN, Fernando Paulsen y Raúl Sohr, cuando difundieron un apoyo escrito y firmado a favor del autoproclamado Guaidó por un gran número de ex jefes de estado del mundo (entre ellos Ricardo Lagos y Eduardo Frei Ruiz Tagle), pero nueve días antes de proclamarse de facto como presidente “encargado” sin que haya sido elegido por los ciudadanos y sin que se supiera de su existencia en el mundo. Lo cual, indudablemente, comprueba que la conspiración contra Maduro ha estado en plena ejecución desde hace años; además de contar con el concurso de esta nómina de expresidentes y políticos latinoamericanos enrolados del todo por la Casa Blanca. Y por cierto, además, con la anuencia del Parlamento Europeo donde Trump consigue más aliados que en su propio Poder Legislativo.

Venezuela, esta vez, le ha servido a la política criolla para evadir toda suerte de pronunciamientos ante hechos verdaderamente acuciantes para nuestra población, como que el precio del pasaje del Metro haya alcanzado los 800 pesos, superando con creces el valor de un litro de leche y convirtiéndose en la tarifa el más cara de América Latina, incluso la del tren subterráneo de Nueva York. O que la electricidad en Chile, con sus pésimos servicios, le esté costando a nuestros hogares más dinero que en toda la región. Al tiempo que los estipendios de nuestros presidentes superan los 30 mil dólares mensuales; esto es unas 40 o 50 veces más que el salario mínimo que reciben en nuestro país millones de trabajadores.

Así como, para colmo, los políticos y los medios de comunicación han dejado de lado la asfixiante realidad de los pensionados del país, cuando se trata de civiles y no de ex uniformados. En un país en que la salud le cuesta a los usuarios chilenos 3 o 4 veces más que a los mismos alemanes. Tal como la educación sigue discriminando entre niños ricos y pobres y los grados de delincuencia sigan completamente disparados a causa, por cierto, de la pavorosa inequidad social, la extendida corrupción de las policías y de muchos jueces. Curiosas lacras de nuestra pretendida democracia.

Sería largo de enumerar los problemas que golpean a las redes sociales pero no obtienen pronunciamiento de nuestra política, envilecida por las ambiciones de poder de nuestros supuestos representantes. Todo lo cual ha servido a que las farmacias y laboratorios continúen coludiéndose al fijar los precios de los medicamentos. Así como para dejar casi inadvertido para la población la forma en que se acaban de vender al extranjero nuestras reservas de litio, estratégico recurso que, como el cobre, ya ha sido desgajado de nuestra soberanía. Como tampoco son chilenos el común de nuestras materias primas, puertos, carreteras y hasta nuestros ricos manantiales de agua.

Tampoco se depara el fenómeno de las municipalidades del país, en los hechos convertidas en empresas con fines de lucro, si se considera la forma en que los vecinos son obligados a pagar por toda suerte de derechos que ahora llevan el nombre de servicios, al grado que se teme que hasta el respirar pueda exigir próximamente un tributo, así como el que se le carga por trasladarse por el territorio con peajes y aquellos altos impuestos al consumo de combustibles.

Aunque es lamentable que dos periodistas chilenos hayan sido repatriados desde Caracas, más debiera sorprendernos el despido masivo de profesionales de la prensa de los distintos canales de TV, periódicos y otros medios, sin que ello concite la solidaridad de sus colegas y la protesta ciudadana que ve a diario cómo se acotan sus fuentes de información. Porque es más fácil rezongar en contra de las restricciones a la libertad de prensa en otros países que hacerlo en Chile, donde la diversidad informativa vuelve a estar igual o peor que durante la Dictadura. Tal como resulta más imputable la conducta de los partidos y agrupaciones sociales de Bolivia y otros países que el bochornoso hecho de que una de las más nuevas e impetuosas colectividades políticas –Revolución Democrática- concitara menos de un 10 por ciento del voto de sus militantes en sus recientes elecciones para renovar su directiva. Donde sus militantes hasta pudieron sufragar por internet.

Nuestros servidores públicos entran en receso ahora en este período estival en la tranquilidad que le permiten sus groseras dietas parlamentarias y otras granjerías, mientras los gremios de la administración pública reclaman el constante despido de funcionarios, especialmente desvinculados en la víspera de sus vacaciones, como suele ocurrir con los profesores. Acaso el estival silencio de las dirigencias enriquezca el debate público y le dé a “los temas que le interesan a la gente” algún espacio mayor en nuestra prensa. Y vaya incubándose durante este tórrido verano la protesta y la rebelión popular tan necesarias para el cambio y en favor de la democracia que escasea mucho más que en otros países en la mira criminal de Estados Unidos, cómplices y abyectos.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

viernes, 11 de enero de 2019

La mentira, principal arma de guerra del Grupo de Lima


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

La incertidumbre es una variable siempre presente en el análisis de los temas referidos al funcionamiento del sistema internacional, sobre todo porque es imposible obviar el impacto que factor subjetivo tiene sobre la realidad que se va a estudiar. Sin embargo, los últimos años (en particular desde la llegada de Donald Trump a la más alta instancia de administración del poder de Estados Unidos) han estado impregnados de una alta dosis de indecisión, perplejidad y duda respecto de las decisiones que se toman, y que tienen transcendente influencia en la vida de los pueblos, de los países y del mundo.
En ese marco (cuando la subjetividad y la incertidumbre se manifiestan en tan elevados niveles) las decisiones no dan certezas respecto de su veracidad y posibilidades reales de ejecución.

Se ha tornado natural la presencia de la mentira en el quehacer y en la retórica cotidiana de estadistas y políticos, ya no sólo cuando ésta se utiliza para encubrir delitos o actuaciones al margen de la ley, sino incluso como fundamento para determinadas actuaciones. Recientemente el presidente colombiano, con abierta impudicia y en interés de mostrar total lealtad a Estados Unidos, después de una reunión con el secretario de Estado Mike Pompeo, no tuvo inconvenientes en falsear la historia de manera repugnante al inventar un supuesto apoyo de ese país a las luchas independentistas de Colombia cuando cualquiera sabe que eso jamás ocurrió. Más allá de la anécdota, tal opinión encarna un pensamiento y una voluntad para lograr un objetivo a cualquier precio. Tal hecho hace patente que la ética como principio del quehacer político ha sido definitivamente abandonada por las élites oligárquicas que ostentan el poder gracias al apoyo de los funestos medios de comunicación y las no menos funestas redes sociales inventadas para sostener el poder del sistema que los procreó como instrumentos masivos de engaño. Según  el conteo de The Fact Checker publicado por The Washington Post, el presidente Trump mintió 836 veces en sus primeros 6 meses de gobierno, 3001 vez al cumplir 466 días en la presidencia y 4229 veces hasta el 4 de agosto del año pasado al completar 558 días de mandato, o lo que es lo mismo, 7,6 mentiras por día, rompiendo el récord el 5 de julio del año pasado cuando mintió 79 veces, siendo los sensibles temas de migración, problemas económicos, cifras de desempleo y acuerdos comerciales los que han sido de mayor utilización adulterada por parte del presidente de Estados Unidos,

Ante estas cifras tan avasalladoras, uno podría preguntarse cuánta certeza puede haber en el análisis si los mismos están basados en los informes del presidente de la nación más poderosa de la tierra si, por ejemplo dice que va a retirar las tropas de Siria de inmediato, y solo unos días después, tras miles de opiniones a favor y en contra en todo el mundo, reuniones de la oposición demócrata, renuncia de algunos de los funcionarios de gobierno muy cercanos al presidente y declaraciones de decenas de líderes en todo el planeta, afirma que jamás le había puesto plazos a dicha retirada. ¿En qué condición quedan los miles de incautos analistas, especialistas y expertos que emitieron profundas y estudiadas opiniones sobre el tema? ¿Se ve dañada su reputación y credibilidad al respecto? Pero, lo más importante es la inquietud que genera para los pueblos no saber a qué atenerse cuando están en manos de mentirosos compulsivos que, así como juegan con la verdad, juegan con la vida y el futuro de millones de personas.

En este sentido, vale la pena referirse a la declaración de guerra contra Venezuela que ha hecho el Grupo de Lima este jueves 4 de enero. Con el fin de justificar tal manifestación de clara agresión a otro país recurren a la mentira más burda al decir que “condenan cualquier provocación o despliegue militar que amenace la paz y la seguridad en la región”. Con esta mentira, han hecho precisamente todo lo contrario: dar el aval para que se realicen provocaciones que justifiquen una intervención militar en Venezuela. ¿Cuál despliegue ha hecho Venezuela?, que no sea el necesario para salvaguardar su soberanía.

No ha sido Venezuela el inventor de los “falsos positivos” para simular información militar y mostrar éxitos encaminados a obtener mayores recursos de Estados Unidos para la guerra, no ha sido Venezuela el país que atacó militarmente a un vecino violando su soberanía, no ha sido Venezuela el que ha permitido que se establezcan bases militares para agredir a otros países, no ha sido Venezuela el país que ha tenido una guerra por más de 50 años en su territorio amenazando permanentemente a sus vecinos por la extensión del conflicto fuera de sus fronteras, no es  incertidumbre el país cuyo gobierno apoya, financia y entrena paramilitares para realizar operaciones ocultas, masacres y violaciones de derechos humanos, no es Venezuela el mayor productor de cocaína del mundo, con el visto bueno y apoyo de la DEA.

Deben saber los países del Grupo de Lima que los soldados venezolanos portan orgullosos en su uniforme una escarapela que dice “forjador de libertades” porque son herederos de la gesta del ejercito patriota que salió del territorio nacional para ayudar al logro de la independencia y la libertad de pueblos hermanos, entre ellos dos que forman parte del Grupo de Lima y que bajo el mando de Simón Bolívar, nacido en Caracas y de Antonio José de Sucre, nacido en Cumaná (no de George Washington ni de Thomas Jefferson) derrotaron definitivamente al ejército colonial español en Ayacucho y deben saber que esta  ha sido la única vez en la historia que las fuerzas armadas venezolanas han salido de su historia. Jamás han apoyado las aventuras militares de Estados Unidos como si han hecho otros, ni tampoco han servido de represores de pueblos hermanos, formando falsas misiones de paz de la ONU que en realidad sirven para defender intereses imperiales. Haití para nosotros sí es la madre patria y como dijo el historiador Yldefonso Finol, el General Petion, si debería considerarse un padre fundador. De paso, vale decir que para nosotros, los pueblos del Cribe si son nuestros hermanos y sus gobiernos dignos representantes a los que no acudimos solo para buscar votos cuando hay elección en la OEA.

Claro, no puede esperarse mucho de las élites peruanas, continuadoras de aquellas que traicionaron primero a San Martín y después a Bolívar o las colombianas que intentaron asesinar a Bolívar, como después lo harían con Sucre.

Estas mentiras que configuran su declaración de guerra obligan a la movilización general del pueblo venezolano para evitar que el enfrentamiento bélico se concrete. Lo único cierto que dice la declaración de guerra del Grupo de Lima es que los problemas de los venezolanos lo deben resolver los venezolanos y que yo sepa no hay nadie del Grupo de Lima que lo sea. Deben saber que si esa guerra se desata, también morirán algunos de los casi 7.5 millones de ciudadanos de los países del Grupo de Lima que viven en Venezuela, sin ningún tipo de restricción ni discriminación, sin que jamás el gobierno de Venezuela esté llorando tragedias como miserablemente lo hacen estos países ante la llegada de los venezolanos.

Debe saber también el Grupo de Lima que si se concretara la agresión a la que le han dado visto bueno, los venezolanos y las venezolanas pelearán como lo hicieron en Boyacá, como lo hicieron en Pichincha, como lo hicieron en Junín, como lo hicieron en Carabobo y como lo hicieron siempre victoriosos en Ayacucho…y después aténganse a las consecuencias.

Los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe siempre tendrán en Venezuela un país hermano cuando vengan con la verdad, pero si sus élites quieren utilizar la mentira como instrumento de agresión, deben saber que los fusiles del pueblo venezolano escupirán el fuego sagrado que incinerará a la mentira y a sus adláteres. 

sergioro07@hotmail.com

sábado, 2 de septiembre de 2017

La carencia ética y la cínica imprudencia Gringa

Por Jesús Arenas Hernández:

Sin duda alguna, la ética ha sido la lección que jamás ha aprendido el imperialismo yanqui. Según Aristóteles, ésta conlleva la prudencia como virtud esencial y la responsabilidad en los actos de ejecución. Esto, porque en el campo moral para que funcionen las ideas es necesario revestirlas de racionalidad, lógica y justicia. El desfile de gobernantes gringos ha desengañado a este filósofo griego. La ética es un terreno minado para el imperialismo. Desacostumbrado a arrodillarse, es hora buena para tratar de llevarlo al reclinatorio y enseñarlo a predicar la bondad social. Gran problema. Es demasiado para Trump. Exigirle una agenda racional donde predomine la templanza y la generosidad, es tratar de enseñarle a parir ángeles.


A través de su historia, el pueblo norteamericano ha demostrado acciones de nobleza. Nobleza pisoteada por sobrevenidos gobiernos, con ligeras excepciones, déspotas racistas y sectaristas, que solo han servido para empañar el legado de sus héroes. Ninguna gloria han conquistado sus soldados enseñados a la droga y la matanza de naciones inocentes y débiles. Grandes en su dignidad, han sido los pueblos bravos de Vietnam y  la Corea de antaño, que han tenido que desgarrar en dos toletes para dominarlas. El irrespeto y la violación a todas las normas internacionales, morales, sociales, económicas y culturales ha sido el prisma cotidiano imperial. En cónclaves secretos se fraguan las invasiones, los asesinatos y las conspiraciones permanentes.

Todos sus gobiernos hacen la cola hacia el infierno. Hábitos de conquistas inclementes son las agendas prepagadas en sus elecciones fundamentadas en un sistema electoral tramposo y sistemático. Quizás más democracia demuestra el Vaticano porque por lo menos deja asomar el humo blanco. Los elegidos gringos son como ciertos personajillos criollos quienes prenden candela a sus libros y actas para evitar ser descubiertos. La torta se quemó completa con Trump. No solo es prepotente y soberbio sino incoherente en sus decisiones. Suerte que no merecía el pueblo norteamericano. Sabemos que el ejercicio  de buenos modales y un trato justo para las naciones menos favorecidas, requiere un esfuerzo que permita desarrollar confianza y aprecio en cada uno de sus actos. Mucho pedir.

Pero no es así. La economía agiotista y la política generada basada en el desplante es su fuerte. El caos es la orden dictada, la agresión y el acoso, son formas de penetración reiteradas. Acosar y chantajear a Venezuela con amenazas constantes no solo es una grosera intervención sino un desconocimiento de aquella lealtad arrodillada con que anteriores gobiernos nuestros rindieron en el pasado, para mal de nuestro pueblo. Ni eso lo reconoce el Tío Sam. Las cosas cambiaron para sus apetencias y esto los ensombrece e irrita. Buscan por todos los medios recuperar el dominio absoluto del poder en Venezuela. Pero lo hacen con el estandarte de la antiética y la inmoralidad.

Escudados en una supuesta “democracia universal” y bajo el amparo de “personajes ocultos” insisten en dominar a capa y espada el planeta. EL propósito y el objetivo planeado por sus amistades foráneas, no es difícil alcanzarlo pero con una acción más justa y bondadosa y no con esas muecas fingidas. Si en realidad proyectan viajar, háganlo dejando buenas impresiones en los pueblos de la tierra. Esa imprudencia obstaculiza la evolución de las demás naciones y causa sufrimiento colectivo. Pero no deseo salirme del tema específico. Será otro tema futuro. “Por ahora” Venezuela resistirá y vencerá. Ignoran que este es un país privilegiado y destinado.

El problema vital del gobierno yanqui es que ha seleccionado mal los medios, cuando cuenta con un sinfín de ellos, menos díscolos y más convenientes, para coordinar libertad y progreso de todas las naciones. Ese lenguaje lo podemos entender, dentro del respeto mutuo, la reciprocidad y la independencia. Venezuela es y ha sido un país de dialogo y abundante libertad. Pero si insisten en la violencia y la irracionalidad para sus conquistas se encontrará con un pueblo decidido, alimentado por aquel espíritu revolucionario de Bolívar, Miranda, Guaicaipuro y toda esa pléyade de hombres libertarios. Por otra parte, estimo que Suramérica no està dispuesta a ceder su independencia por más dólares que regale a sus títeres.

Es la sangre indígena que aun corre por las venas de sus pueblos. A propósito sería bueno que Trump se diera un tiempo para leer aquel libro que una vez  donó  Chávez a uno de sus gobernantes. Para concluir, el mundo actual es complejo. Si es cuestión de terminología: la injerencia sería aceptable para mejorar, avanzar y ayudarnos a construir un mundo justo y ético, pero jamás la aceptaremos para continuar el saqueo, la destrucción y la injusticia. Afinar el paso para la convivencia debe ser la misión del imperio si desea sobrevivir, aunque creo que tanto daño causado, hace tardía esta propuesta. Chávez vive, la lucha sigue.

 fundapoder@hotmail.com

miércoles, 9 de agosto de 2017

En Venezuela el pueblo gobierna la patria!

Por Amable Fernández

Antes del advenimiento de la Revolución Bolivariana, PUEBLO y GOBIERNO eran dos conceptos separados, políticamente desligados entre sí, pues en la cuarta res pública el gobierno era el vivo y el pueblo el bobo.
..
Tal separación semántica, durante aquella época de democracia farsante, obedecía a un generalizado prejuicio clasista (burgués-oligarca) propio del puntofijismo... En esa época, por cierto, los politiqueros demagogos -perdonen la redundancia- para despreciar al pueblo, hablaban de "distancia y categoría, de gente (ellos) y gentío (la chusma), de vivianes y pendejos... De hecho, en ese pasado adecopéyico, los poderosos utilizaban la palabra "perraje" para referirse al proletariado, y cualquier funcionario hablaba del pueblo como algo alejado o ajeno al gobierno. Lo peor es que en esa época nefasta PUEBLO era el que votaba, no el que elegía.


.
Fue la Revolución Bolivariana liderada por Hugo Chávez la que -en ejemplar praxis democrática- fusionó los dos términos y les dio una novedosa consustanciación semántica socialista (Chávez sabía que sin pueblo no hay gobierno y sin socialismo no hay democracia).

Desde entonces hemos sido un pueblo-nación-república-país que se autogobierna (con Chávez el pueblo tomó el poder). Por lo tanto, si analizamos bien y asumimos su legado revolucionario, no deberíamos seguir hablando de pueblo y gobierno como conceptos separados o inconexos, pues esa es la artimaña más utilizada por la narcoderecha para mantener e imponer su trampa neoliberal.

Y es que en Venezuela, Hugo Chávez cambió la relación estructural entre gobernantes y gobernados. Con Chávez, pueblo y gobierno dejaron de de ser un binomio separado, ambiguo, ambivalente, para convertirse en una sólida unidad política (y como ahora el PUEBLO y GOBIERNO es lo mismo, en Venezuela somos un ente unitario, no sólo un gobierno apoyado por un pueblo). La verdad más obvia es que SOMOS UN PUEBLO GOBERNANTE -quizá el único en el mundo- cuya determinación integradora, soberana, autónoma, socialista, es la de trabajar unido para salvar la patria (y en este aspecto debemos consolidarnos monolíticamente). POR ESO SOMOS UN PUEBLO EN COMBATE, pues la salvación de la Patria exige defenderla siempre de todos los peligros y amenazas, sobre todo del yanquisionismo imperial, el más asesino, sanguinario y genocida enemigo de la humanidad. No olvidemos entonces el legado chavista bolivariano, pues, para defender la patria -nuestra América- luchó y dio la vida Hugo Chávez, alfarero de la Revolución...

Y es que Hugo Chávez y Nicolás Maduro -actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela- han sido esencialmente pueblo. Por esta característica, como somos un pueblo gobernante, los venezolanos de Nuestra América luchamos sin tregua para convertir los cambios y las transformaciones radicales revolucionarias en una victoria definitiva (esta será por cierto la obra primordial de la Constituyente Originaria recién electa).

Entonces, por favor, no sigamos hablando de gobierno y de pueblo como si fuésemos agua y aceite... No. Revisemos la realidad de Venezuela, ya que, a veces, también, por ejemplo, decimos "gobierno bolivariano y revolucionario",  sabiendo que esas dos palabras -bolivariano y revolucionario- en Nuestra América son análogas.

Así que, si analizamos en detalle la unidad indisoluble que es nuestra Revolución Bolivariana, entenderemos por qué SOMOS UNA PATRIA AUTÓNOMA, UN PAÍS-NACIÓN-PUEBLO-GOBIERNO (sumados e integrados íntimamente como nacionalidad, gentilicio, identidad, ideología, sentimiento, cultura) cuyo objetivo sigue siendo la liberación de América y la salvación del mundo entero. Por lo tanto -siguiendo el legado de Hugo Chávez, quienes creemos en este histórico proceso de transformación revolucionaria, debemos asumir con responsabilidad el rol que nos corresponda... Comprendamos que el POR AHORA ES YA y que NUESTRA ÚNICA OBLIGACIÓN ES CONTRIBUIR AL TRIUNFO ABSOLUTO DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA.

Sigamos el ejemplo de Nicolás Maduro, a quien le ha correspondido la tarea extraordinaria de continuar la ruta revolucionaria y para quien no ha sido fácil enfrentar al homicida de la humanidad, el imperio yanqui-sionista... Con su voluntad indoblegable de chavista auténtico, Nicolás Maduro ha derrotado a la MUD (mafia servil del yanqui- sionismo) que por ahora revuelca su arrechera en el estiércol puputov.
Y digo que POR AHORA ES YA porque se avecinan muchos combates. Tenemos en el horizonte otras elecciones. Entendamos que la ultraderecha mundial mantendrá su narco terrorismo porque odia la paz... (al parecer, el puputov y la cocaína de Uribe les ha lesionado las neuronas). La MUD sabe que en el terreno electoral democrático no tiene chance, por eso le ha mentido a sus militantes que ahora la repudian (la rechazan por haber quemado y degollado seres humanos), y es que -aparte de asesinar, destruir y amenazar- las pandillas narcoparacas de la MUD han sitiado comunidades para aterrorizarlas y someterlas a humillaciones y vejámenes; ¿o no llegaron al colmo intolerable de convertir barriadas y urbanizaciones en verdaderas cárceles para quitarles a los ciudadanos la libertad de vivir en paz?

Así que, nuestro PUEBLO GOBIERNO deben mantener su solidez unitaria para que la Ley sancione los crímenes de quienes traicionan la Patria (los traidores adoran al imperio que destruye la Pachamama). Y no lo digo sólo para demostrarle al mundo que la Venezuela Bolivariana Libertaria fortalece su Revolución. Por ahora es indispensable que nos integremos más como PUEBLO GOBIERNO para luchar juntos como una sola Patria -sólo así construiremos las transformaciones revolucionarias que toda la humanidad aguarda...
Antes del advenimiento de la Revolución Bolivariana, PUEBLO y GOBIERNO eran dos conceptos separados, políticamente desligados entre sí, pues en la cuarta res pública el gobierno era el vivo y el pueblo el bobo...

Tal separación semántica, durante aquella época de democracia farsante, obedecía a un generalizado prejuicio clasista (burgués-oligarca) propio del puntofijismo... En esa época, por cierto, los politiqueros demagogos -perdonen la redundancia- para despreciar al pueblo, hablaban de "distancia y categoría, de gente (ellos) y gentío (la chusma), de vivianes y pendejos... De hecho, en ese pasado adecopéyico, los poderosos utilizaban la palabra "perraje" para referirse al proletariado, y cualquier funcionario hablaba del pueblo como algo alejado o ajeno al gobierno. Lo peor es que en esa época nefasta PUEBLO era el que votaba, no el que elegía...

Fue la Revolución Bolivariana liderada por Hugo Chávez la que -en ejemplar praxis democrática- fusionó los dos términos y les dio una novedosa consustanciación semántica socialista (Chávez sabía que sin pueblo no hay gobierno y sin socialismo no hay democracia).
Desde entonces hemos sido un pueblo-nación-república-país que se autogobierna (con Chávez el pueblo tomó el poder). Por lo tanto, si analizamos bien y asumimos su legado revolucionario, no deberíamos seguir hablando de pueblo y gobierno como conceptos separados o inconexos, pues esa es la artimaña más utilizada por la narcoderecha para mantener e imponer su trampa neoliberal.

Y es que en Venezuela, Hugo Chávez cambió la relación estructural entre gobernantes y gobernados. Con Chávez, pueblo y gobierno dejaron de de ser un binomio separado, ambiguo, ambivalente, para convertirse en una sólida unidad política (y como ahora el PUEBLO y GOBIERNO es lo mismo, en Venezuela somos un ente unitario, no sólo un gobierno apoyado por un pueblo). La verdad más obvia es que SOMOS UN PUEBLO GOBERNANTE -quizá el único en el mundo- cuya determinación integradora, soberana, autónoma, socialista, es la de trabajar unido para salvar la patria (y en este aspecto debemos consolidarnos monolíticamente). POR ESO SOMOS UN PUEBLO EN COMBATE, pues la salvación de la Patria exige defenderla siempre de todos los peligros y amenazas, sobre todo del yanquisionismo imperial, el más asesino, sanguinario y genocida enemigo de la humanidad. No olvidemos entonces el legado chavista bolivariano, pues, para defender la patria -nuestra América- luchó y dio la vida Hugo Chávez, alfarero de la Revolución...

Y es que Hugo Chávez y Nicolás Maduro -actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela- han sido esencialmente pueblo. Por esta característica, como somos un pueblo gobernante, los venezolanos de Nuestra América luchamos sin tregua para convertir los cambios y las transformaciones radicales revolucionarias en una victoria definitiva (esta será por cierto la obra primordial de la Constituyente Originaria recién electa).

Entonces, por favor, no sigamos hablando de gobierno y de pueblo como si fuésemos agua y aceite... No. Revisemos la realidad de Venezuela, ya que, a veces, también, por ejemplo, decimos "gobierno bolivariano y revolucionario",  sabiendo que esas dos palabras -bolivariano y revolucionario- en Nuestra América son análogas.

Así que, si analizamos en detalle la unidad indisoluble que es nuestra Revolución Bolivariana, entenderemos por qué SOMOS UNA PATRIA AUTÓNOMA, UN PAÍS-NACIÓN-PUEBLO-GOBIERNO (sumados e integrados íntimamente como nacionalidad, gentilicio, identidad, ideología, sentimiento, cultura) cuyo objetivo sigue siendo la liberación de América y la salvación del mundo entero. Por lo tanto -siguiendo el legado de Hugo Chávez, quienes creemos en este histórico proceso de transformación revolucionaria, debemos asumir con responsabilidad el rol que nos corresponda... Comprendamos que el POR AHORA ES YA y que NUESTRA ÚNICA OBLIGACIÓN ES CONTRIBUIR AL TRIUNFO ABSOLUTO DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA.

Sigamos el ejemplo de Nicolás Maduro, a quien le ha correspondido la tarea extraordinaria de continuar la ruta revolucionaria y para quien no ha sido fácil enfrentar al homicida de la humanidad, el imperio yanqui-sionista... Con su voluntad indoblegable de chavista auténtico, Nicolás Maduro ha derrotado a la MUD (mafia servil del yanqui- sionismo) que por ahora revuelca su arrechera en el estiércol puputov.

Y digo que POR AHORA ES YA porque se avecinan muchos combates. Tenemos en el horizonte otras elecciones. Entendamos que la ultraderecha mundial mantendrá su narco terrorismo porque odia la paz... (al parecer, el puputov y la cocaína de Uribe les ha lesionado las neuronas). La MUD sabe que en el terreno electoral democrático no tiene chance, por eso le ha mentido a sus militantes que ahora la repudian (la rechazan por haber quemado y degollado seres humanos), y es que -aparte de asesinar, destruir y amenazar- las pandillas narcoparacas de la MUD han sitiado comunidades para aterrorizarlas y someterlas a humillaciones y vejámenes; ¿o no llegaron al colmo intolerable de convertir barriadas y urbanizaciones en verdaderas cárceles para quitarles a los ciudadanos la libertad de vivir en paz?

Así que, nuestro PUEBLO GOBIERNO deben mantener su solidez unitaria para que la Ley sancione los crímenes de quienes traicionan la Patria (los traidores adoran al imperio que destruye la Pachamama). Y no lo digo sólo para demostrarle al mundo que la Venezuela Bolivariana Libertaria fortalece su Revolución. Por ahora es indispensable que nos integremos más como PUEBLO GOBIERNO para luchar juntos como una sola Patria -sólo así construiremos las transformaciones revolucionarias que toda la humanidad aguarda...
*Escritor surmerideño.

Antes del advenimiento de la Revolución Bolivariana, PUEBLO y GOBIERNO eran dos conceptos separados, políticamente desligados entre sí, pues en la cuarta res pública el gobierno era el vivo y el pueblo el bobo...

Tal separación semántica, durante aquella época de democracia farsante, obedecía a un generalizado prejuicio clasista (burgués-oligarca) propio del puntofijismo... En esa época, por cierto, los politiqueros demagogos -perdonen la redundancia- para despreciar al pueblo, hablaban de "distancia y categoría, de gente (ellos) y gentío (la chusma), de vivianes y pendejos... De hecho, en ese pasado adecopéyico, los poderosos utilizaban la palabra "perraje" para referirse al proletariado, y cualquier funcionario hablaba del pueblo como algo alejado o ajeno al gobierno. Lo peor es que en esa época nefasta PUEBLO era el que votaba, no el que elegía...
Fue la Revolución Bolivariana liderada por Hugo Chávez la que -en ejemplar praxis democrática- fusionó los dos términos y les dio una novedosa consustanciación semántica socialista (Chávez sabía que sin pueblo no hay gobierno y sin socialismo no hay democracia).

Desde entonces hemos sido un pueblo-nación-república-país que se autogobierna (con Chávez el pueblo tomó el poder). Por lo tanto, si analizamos bien y asumimos su legado revolucionario, no deberíamos seguir hablando de pueblo y gobierno como conceptos separados o inconexos, pues esa es la artimaña más utilizada por la narcoderecha para mantener e imponer su trampa neoliberal.

Y es que en Venezuela, Hugo Chávez cambió la relación estructural entre gobernantes y gobernados. Con Chávez, pueblo y gobierno dejaron de de ser un binomio separado, ambiguo, ambivalente, para convertirse en una sólida unidad política (y como ahora el PUEBLO y GOBIERNO es lo mismo, en Venezuela somos un ente unitario, no sólo un gobierno apoyado por un pueblo). La verdad más obvia es que SOMOS UN PUEBLO GOBERNANTE -quizá el único en el mundo- cuya determinación integradora, soberana, autónoma, socialista, es la de trabajar unido para salvar la patria (y en este aspecto debemos consolidarnos monolíticamente). POR ESO SOMOS UN PUEBLO EN COMBATE, pues la salvación de la Patria exige defenderla siempre de todos los peligros y amenazas, sobre todo del yanquisionismo imperial, el más asesino, sanguinario y genocida enemigo de la humanidad. No olvidemos entonces el legado chavista bolivariano, pues, para defender la patria -nuestra América- luchó y dio la vida Hugo Chávez, alfarero de la Revolución...

Y es que Hugo Chávez y Nicolás Maduro -actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela- han sido esencialmente pueblo. Por esta característica, como somos un pueblo gobernante, los venezolanos de Nuestra América luchamos sin tregua para convertir los cambios y las transformaciones radicales revolucionarias en una victoria definitiva (esta será por cierto la obra primordial de la Constituyente Originaria recién electa).
Entonces, por favor, no sigamos hablando de gobierno y de pueblo como si fuésemos agua y aceite... No. Revisemos la realidad de Venezuela, ya que, a veces, también, por ejemplo, decimos "gobierno bolivariano y revolucionario",  sabiendo que esas dos palabras -bolivariano y revolucionario- en Nuestra América son análogas.

Así que, si analizamos en detalle la unidad indisoluble que es nuestra Revolución Bolivariana, entenderemos por qué SOMOS UNA PATRIA AUTÓNOMA, UN PAÍS-NACIÓN-PUEBLO-GOBIERNO (sumados e integrados íntimamente como nacionalidad, gentilicio, identidad, ideología, sentimiento, cultura) cuyo objetivo sigue siendo la liberación de América y la salvación del mundo entero. Por lo tanto -siguiendo el legado de Hugo Chávez, quienes creemos en este histórico proceso de transformación revolucionaria, debemos asumir con responsabilidad el rol que nos corresponda... Comprendamos que el POR AHORA ES YA y que NUESTRA ÚNICA OBLIGACIÓN ES CONTRIBUIR AL TRIUNFO ABSOLUTO DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA.

Sigamos el ejemplo de Nicolás Maduro, a quien le ha correspondido la tarea extraordinaria de continuar la ruta revolucionaria y para quien no ha sido fácil enfrentar al homicida de la humanidad, el imperio yanqui-sionista... Con su voluntad indoblegable de chavista auténtico, Nicolás Maduro ha derrotado a la MUD (mafia servil del yanqui- sionismo) que por ahora revuelca su arrechera en el estiércol puputov.

Y digo que POR AHORA ES YA porque se avecinan muchos combates. Tenemos en el horizonte otras elecciones. Entendamos que la ultraderecha mundial mantendrá su narco terrorismo porque odia la paz... (al parecer, el puputov y la cocaína de Uribe les ha lesionado las neuronas). La MUD sabe que en el terreno electoral democrático no tiene chance, por eso le ha mentido a sus militantes que ahora la repudian (la rechazan por haber quemado y degollado seres humanos), y es que -aparte de asesinar, destruir y amenazar- las pandillas narcoparacas de la MUD han sitiado comunidades para aterrorizarlas y someterlas a humillaciones y vejámenes; ¿o no llegaron al colmo intolerable de convertir barriadas y urbanizaciones en verdaderas cárceles para quitarles a los ciudadanos la libertad de vivir en paz?

Así que, nuestro PUEBLO GOBIERNO deben mantener su solidez unitaria para que la Ley sancione los crímenes de quienes traicionan la Patria (los traidores adoran al imperio que destruye la Pachamama). Y no lo digo sólo para demostrarle al mundo que la Venezuela Bolivariana Libertaria fortalece su Revolución. Por ahora es indispensable que nos integremos más como PUEBLO GOBIERNO para luchar juntos como una sola Patria -sólo así construiremos las transformaciones revolucionarias que toda la humanidad aguarda...
*Escritor surmerideño.

amablefernandezs@gmail.com

miércoles, 19 de julio de 2017

¿El fascismo es una amenaza real?

Por Germán Saltrón Negretti

El plan de EE.UU de estimular a los sectores fascistas de la oposición venezolana, para llevarnos a una guerra civil, como lo hicieron en la invasión terrorista en Irak, Libia y Siria, continúa en pleno desarrollo. Todos los días se promueve la guerra sobre la Venezuela Bolivariana (la económica, el terrorismo y la mediática para incendiar el país) se utiliza al hampa común y los paracos junto con los partidos políticos de Voluntad Popular y Primero Justicia para mantener el estado de angustia y  tratar de intimidar a los chavistas para que no salgan a votar en la elección de los Constituyentistas a la Asamblea Nacional este 30 de Julio.  Los presidentes Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe Vélez están unidos en la cruzada antichavista, no es casual que se preparen unos ejercicios conjuntos con unidades del ejército de los EE.UU y los militares colombianos este mes de julio a solo 300 kilómetros de nuestras fronteras.


Es necesario solucionar urgentemente el conflicto promovido por la Fiscal Luisa Ortega Díaz, que impide enjuiciar a todos los terroristas que asesinan impunemente a nuestro pueblo y evitar que continúen impidiendo el libre tránsito en algunos municipios y  ciudades del país. Es urgente tener un plan de movilización masiva del pueblo chavista a las mesas de votaciones para el 30 de Julio, con el apoyo del Plan Republica y asegurar la seguridad de los votantes. No se debe permitir por ningún motivo que se produzcan trancas de vías para garantizar el libre tránsito de todas las personas a los centros electorales en todo el territorio nacional. 

Aseguremos la  asistencia de los testigos y funcionarios electorales en los centros de votaciones en todo el país y tempranito. Buscar voluntarios que ayuden a los votantes a localizar su mesa y expliquen el funcionamiento de las máquinas de votación, para garantizar la rapidez en el proceso.  Voluntarios con motos y carros que  trasladen a todas las  personas con incapacidad motora para votar. La mayoría queremos la paz y todos saldremos a votar el 30 de Julio y seguir garantizando la paz y justicia social. Debemos impedir que el fascismo destruya a Venezuela y EE.UU se apodere de nuestro petróleo. Rectora D’amelio: Impedir elección de la Constituyente “es una violación del derecho al sufragio y un delito".

Toda esta gobernabilidad social y de características revolucionarias, atendiendo a como están las cosas en otros países ganados por el neoliberalismo, son la razón fundamental del continuo apoyo que el chavismo de abajo le sigue otorgando a Maduro. El otro elemento que la oposición no ha podido quebrar es la lealtad de las Fuerzas Armadas, y la conjunción de ambos bloques solidifican el búnker donde hasta ahora se han estrellado todos los intentos golpistas. Es importante que quienes gobiernan no pierdan esto de vista, ya que es precisamente desde los barrios y enclaves militantes del chavismo que se exige que la actual situación se enfrente con más radicalidad, no cediendo un ápice a las provocaciones derechistas pero tampoco a los cantos de sirena social demócratas que apuestan a un chavismo contrario a los que siempre impulsó su gestor, el Comandante Hugo Chávez.

Tampoco hay que descartar que en algún momento de esta ofensiva reaccionaria, quienes dirigen el plan operacional contrainsurgente no se conformen con las algaradas de la violencia fascista y decidan pasar a una etapa superior, invadiendo el país desde Colombia u otras plataformas similares. Y que lo hagan, tercerizando la intervención directa, como hizo la OTAN en Medio Oriente a partir de equipar y llenar de dólares las mochilas de los terroristas. Para ello, en la versión caribeña de este plan injerencista, intentarían apelar al concurso de los paramilitares buscando la luz verde del gobierno de Santos y el Uribismo. Es para esa etapa, que más allá de la respuesta que le ofrezcan pueblo y ejército chavista, se hará imprescindible la solidaridad internacionalista en todas sus variantes.

Ante esta posibilidad, quienes se reivindiquen bolivarianos, chavistas y antiimperialistas en todo el continente deberían estar preparados para estar a la altura de las circunstancias de lo que Venezuela precise. Sobre todo, sabiendo lo que ha sido y son a nivel cooperación desinteresada el pueblo y el gobierno venezolano, partiendo de las veces que la Revolución Bolivariana ha acudido en apoyo a otros pueblos que sufrían necesidades o eran chantajeados por no someterse al Imperio.

Es por ello, que analizando autocríticamente lo hecho hasta el presente, se debe fijar -como ya lo han hecho los Movimientos hacia el ALBA- la prioridad del accionar en sostener el proceso encabezado por Maduro, a la vez multiplicar la presencia en las calles cada vez que se convoque a apoyar a Venezuela y repudiar a los fascistas que la atacan. Es indispensable también denunciar lo que allí ocurre, desmentir con información veraz lo que los medios hegemónicos de cada uno de los países se encargan de tergiversar, y por último estar en permanente alerta para evitar que esa guerra imperialista confunda y aliene a quienes se dicen de “izquierda" y terminan derrapando por derecha a la hora de hablar de Venezuela. Nadie, absolutamente nadie que se reclame del campo popular puede ignorar que si cayera el gobierno chavista la oleada de terror y revanchismo no solo golpearía al pueblo venezolano sino que se podría extender a todos los países donde el Imperio tiene discípulos y teje complicidades con EE.UU.

La suerte de la Patria Grande se juega en esta pulseada entre quienes apuestan a la defensa de la democracia participativa revolucionaria y aquellos que mediante el terror tratan de implantar el fascismo y entregarle el país a las corporaciones trasnacionales.

La izquierda mundial en todos sus matices no le puede fallar al pueblo bolivariano y a sus ansias de paz.

www.todosobrederechoshumanos.blogspot.com 
germansaltronpersonal@gmail.com

jueves, 6 de julio de 2017

De espaldas a la razón con el rostro oculto

Por Yury Weky y Silva

El 23 de enero de 1958 fue derrocado Marcos Evangelista Pérez Jiménez  y desde entonces se desbordó la desesperación por el poder de la burguesía. Adecos  y copeyanos detectaron el poder desde entonces  hasta la llegada de Chávez. Usurpado en fraudulentas  elecciones, se adjudicaron el ejercicio de gobernar por la ignorancia política de la mayoría. Se apropiaron de la voluntad del  pueblo a través del engaño con "las tarjetas de colores" que negociaban con campesinos y los no avisados.


Luego en las urnas manipulaban los números de votos y se turnaron el Estado que construyeron a su acomodo. En ese  tiempo  se reprimía al pueblo no sólo con el desempleo y los sueldos bajos  sino que se criminalizó la protesta, y se asesinaron a miles de personas y  otras tantas "desaparecieron". El pueblo, la mayoría, la clase trabajadora (como queramos categorizar) se  excluyó de verdaderas políticas de Estado (educación, salud, justicia) y pasó a una vergonzosa pobreza.

Los gobiernos punto fijistas  (Acción Democrática y Copei) se adueñaron del poder y se privilegió a una burguesía que se posesionó  -con negocios fraudulentos  -de grandes fortunas, mientras  que mucho pueblo se arrinconó en los cerros. Los extranjeros que llegaban de España y Portugal también se enriquecieron porque fueron testaferros de los adecos y copeyanos y tuvieron licencia para saquear a Venezuela y expatriar capitales. Con la auto denominada Revolución Bolivariana perdió privilegio la burguesía Eso no tiene perdón. Se inició una campaña de satanización del pueblo y sus gobernantes. Se vilipendió al nuevo proyecto de país, que reivindicaba a los desposeídos y que intentaba avanzar hacia el Socialismo.

En la actualidad Venezuela vive  una situación especial: la burguesía opositora liderada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha vestido de sangre a la Patria, de violencia desmedida, de saqueos, muertes, ataques a Instituciones militares, a Entes gubernamentales, aunado a la guerra del dólar today y la desaparición de los alimentos y el aumento de precios que hace inalcanzable la adquisición de los productos de  la cesta básica, higiene, repuestos, medicinas  y otros. El pueblo bolivariano y patriota resiste. La violencia se acrecienta y empiezan a aparecer los traidores del Proyecto Bolivariano. A la extrema derecha neofascista  aún No le  parecen suficientes  los destrozos, la violencia, los asesinatos. 

La oposición MUD era  quiere volver a adueñarse de las riquezas  de la Patria venezolana y por eso han movilizado la OEA -brazo ejecutor de las políticas hegemónicas  del imperialismo- han incentivado el odio, el racismo y lo han trasladado fuera de las fronteras para que la Derecha Internacional se ocupe de hacer el trabajo en el extranjero. Tienen un mismo discurso  tanto en lo personal, como el utilizado por las corporaciones informativas. Han fabricado de  Venezuela  un "monstruo " mediático y añoran la del pasado, la  Venezuela que pudieron expoliar.

De espaldas a la razón y con el rostro oculto han violentado la paz del pueblo venezolano. Hay que repetirlo: han asesinado a   efectivos militares, destruido bienes de la Nación, han secuestrado la tranquilidad y la paz de las calles venezolana; han mentido y falseado la realidad para justificar sus acciones irracionales, antipatrióticas.  Lo más grave de este maléfico plan para derrocar a Maduro es el juego diabólico con la juventud. Niños y adolescentes a los cuales se les ha inoculado no solamente odio sino drogas  para incentivar la violencia.  Le han envenenado el alma y el cuerpo. Los arman, drogan, pagan, dotan de material bélico y los usan  para llevarlos a la muerte. Los financistas de la droga han aportado su cuota. Siento  lástima y vergüenza  por ellos. Están intoxicados de rabia, de odio  y de desesperación por el poder. ¿Cómo pudieron podrirse la consciencia? ¿Cómo podrán sanearse del virus de la maldad?.

Españoles, italianos y portugueses maldicen a Venezuela y a los venezolanos, que otrora los recibieron, le dieron cobijo, trabajo y amistad. El venezolano les tendió la mano cuando huyeron de Franco, de la Segunda Guerra mundial, de la persecución fascista de sus países y ahora se convirtieron en en victimarios de los venezolanos y financian a la derecha neo nazi que se encuentra desesperada por volver a ejercer el poder. No era  Chávez, no es Maduro es haber perdido los privilegios, la licencia para expoliar la Patria de  Bolívar, por eso atentan contra los derechos humanos y pretender aislar a  Venezuela  de Latinoamérica y claman por una intervención de  EEUU.

De espaldas a la razón y con el rostro oculto han ensangrentado las calles, han enlutado  a la   familia  venezolana  y todo por la  despreciable desesperación  por el poder.

wekyyury@hotmail.com

sábado, 10 de septiembre de 2016

La respuesta al golpismo ha sido diferente en Brasil y Venezuela

Por: Rómulo Pardo Silva

Los conservadores internos unidos a los jefes fácticos occidentales han atacado a Maduro y Dilma de un modo parecido, derribar el gobierno y sus reformas a partir de la constitución.  Sin embargo la resistencia venezolana y brasilera al golpismo ha sido muy distinta. El Partido de los Trabajadores (PT) no dirigió desde el ejecutivo una defensa de calle potente con el pueblo. Posiblemente no hay fuerza popular necesaria para hacerla, aunque también puede que sea una opción por manejarse en la cúpula donde los dirigentes se instalaron abandonando lo popular una vez llegados al gobierno con Lula.


La batalla desatada por el proceso de impeachment contra la depuesta presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se libra ahora en el Supremo Tribunal Federal… [PL]

 El chavismo en cambio con Maduro a la cabeza llenó la calle de pueblo militante como freno a los conspiradores. El anunciado 1 de septiembre  con que la oposición y USA amenazaron al gobierno fue vencido con miles de trabajadores, pobladores, estudiantes, en Caracas.

Maduro destacó que las concentraciones masivas en las calles se dieron en todos los estados, no solo en la capital. El pueblo saldrá siempre a las calles y esa es la clave de la paz: un pueblo consciente y movilizado y un gobierno actuando en todas las fases de la vida social, sostuvo Maduro. [PL]


El territorio simbólico del 1S: Caracas es del chavismo y Miranda de la oposición. En Caracas, la avalancha roja del chavismo colmó la avenida Bolívar, la más icónica de la ciudad. Al otro extremo, en el municipio más rico del estado Miranda, se concentraron miles de adeptos opositores. Este y oeste, en pugna. "Ellos en su este, en Miranda, y nosotros aquí, en nuestro centro, en la Caracas revolucionaria, con el pueblo", dijo el presidente Nicolás Maduro a una multitud vestida de rojo que colmó de punta a punta la Avenida Bolívar de la capital, la más ancha y amplia de la ciudad. La declaración no fue gratuita porque Caracas, estrictamente Caracas, fue ocupada únicamente por el chavismo. En los municipios pudientes del estado Miranda que colindan con Caracas se concentró la oposición. [RT]

 El resultado político en ambos países también fue distinto.
Brasil: Dilma destituida.

El Gobierno de Estados Unidos sostuvo este miércoles que el proceso de destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se produjo dentro del "marco constitucional" del país y prometió trabajar con el mandatario interino Michel Temer. [Telesur]
Venezuela: La Mesa de la Unidad Democrática MUD reducida a una marcha más, sin apoyo suficiente para dar el golpe.
La marcha Toma de Caracas en Venezuela no pudo cumplir el objetivo de la derecha del país por falta de gente, reconoció uno de los principales convocantes de tal manifestación. “Necesitamos sumar más gente y aquí ustedes saben que no hay suficiente gente para cumplir ningún objetivo. Vamos a seguir el planteamiento”, dijo Freddy Guevara, el también diputado de Voluntad Popular  en la Asamblea Nacional  según se ve en un video.  [HispanTv]  

La oposición en Venezuela quizás se fue a dormir satisfecha tras la masiva marcha del jueves, pero despertará como antes: sin fecha para el referendo revocatorio con el que quiere poner fin al mandato presidente Nicolás Maduro. Los líderes opositores han dicho que están dispuestos a seguir con la presión en la calle y a organizar más movilizaciones en los próximos días, aunque saben que quizás resulte un esfuerzo baldío. [BBC Mundo]
 El chavismo creó un apoyo militar.  Es dudoso que lo tenga el PT.

 En la derecha chilena Lula era considerado un modelo a seguir. Dilma se alía con un Temer como vicepresidente para ganar la presidencia. Chávez y Maduro se enfrentan sin rodeos a Estados Unidos y sus seguidores locales.  

Delcy Rodríguez, la ministra de Relaciones Exteriores, acusó una vez más a Estados Unidos de querer imponer un golpe de Estado en Venezuela. “Washington dio una orden: antes de la salida del presidente (Barack) Obama, debemos derrocar a la revolución bolivariana. La orden está dada”, ha asegurado Rodríguez. [HispanTv]

 En Brasil la gente no quiere a Temer ni a Dilma. Pero en los hechos el país se une a Washington, ataca a Venezuela, se lanza a la política de ajuste neoliberal. Dilma Rousseff prometió mantenerse como una fuerte opositora y levantar la voz contra el nuevo mandatario de Brasil… [HispanTv] Mientras la esperanza son los jueces…

 En Venezuela el gobierno sigue en manos del chavismo bolivariano haciendo antiimperialismo unido a Ecuador, Bolivia, Cuba, los estados del Caribe.
Ganó la paz dijo Maduro. Un valor inconmensurable a cuidar por todos cuando hay cada vez más destrucción y muerte –Siria, Palestina, Yemen, Iraq…- asociada a los gobernantes fácticos occidentales.  

 La oposición va a persistir en que haya muertes, violencia, intervención internacional.  “Washington dio una orden… derrocar a la revolución bolivariana. La orden está dada”…  Al frente Maduro afirma El pueblo saldrá siempre a las calles  y esa es la clave…: un pueblo consciente y movilizado y un gobierno actuando…

 ¿Qué hizo el PT en Brasil?
 Por un Movimiento para una nueva civilización, sustentable-solidaria