Mostrando entradas con la etiqueta mapuche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mapuche. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de julio de 2019

Es la hija del general Bachelet. Nada más.



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Prudente silencio hice ante el anuncio de la visita a Venezuela de Michelle Bachelet en su condición de Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos. A pesar que tuve el natural impulso de escribir sobre el tema dado los antecedentes políticos de la funcionaria internacional, me abstuve por respeto a muchos amigos en el país y el exterior que forjaron expectativas a partir de la supuesta honorabilidad y respetabilidad de la susodicha, lo cual auguraba neutralidad e imparcialidad en el informe que habría de elaborar
.


Es menester decir que como hijo de un hombre que fue preso y torturado en democracia en Venezuela y en dictadura en Chile, que además tengo decenas de amigos y amigas que pasaron por la prisión, la tortura y la desaparición forzada en varios países de la región, repudio y rechazo la práctica de violación de los derechos humanos venga de donde venga, y la Alta Comisionada que es la autoridad superior en esta materia en el mundo debería también observar esta compostura en el cumplimiento de sus responsabilidades.
De esta manera, no me voy a referir al informe que hizo, el cual ni siquiera voy a leer, pero, como le dije a todos los que quisieron escucharlo, ese informe estaba hecho antes que Bachelet llegara a Caracas, agregando el hecho que –dada la trayectoria de la mencionada funcionaria- muy probablemente el mismo había sido elaborado en Washington. Hoy, eso ha quedado demostrado cuando el gobierno de Venezuela ha dicho que el 82% de los datos del informe provienen de fuera del país. Tengo serias dudas que ese trabajo haya podido hacerse después del viaje de la Comisionada a Caracas. No, ya estaba elaborado.

Es decir, no se trata de si el informe dice o no dice la verdad, sino de cuánta veracidad pueda tener un reporte de una oficina que tiene una pésima reputación y de una funcionaria que carece de credibilidad en materia de derechos humanos dadas las continuas violaciones de los mismos mientras fue presidenta de Chile, sobre todo en la brutal represión al pueblo mapuche.

Otros, argumentaban que nada podría ser peor en materia de lealtades imperiales que las del antecesor de Bachelet en tal responsabilidad, el príncipe jordano Zeid Ra´ad al Hussein de conocida subordinación a Washington donde hizo una larga pasantía como embajador de Jordania primero y representante de su país en la ONU posteriormente.

Pero, como dice un sabio dicho popular en Venezuela “deseos no empreñan”, me impresionó la inocencia de tantas personas que todavía tienen a Bachelet como un adalid de los derechos humanos cuando su impronta muestra todo lo contrario. Parece increíble que alguien pueda pensar que Bachelet pueda ser imparcial respecto de Venezuela cuando ella fue activa y entusiasta fundadora del grupo de Lima, un anexo de la OEA creado para propiciar el derrocamiento del gobierno venezolano. En el colmo de la desfachatez, en algún momento, cuando se le inquirió sobre tal asunto, echó toda la culpa de sus actuaciones en esta materia a su canciller Heraldo Muñoz, a quien según dijo “no puedo controlar”.
Fiel a esa forma de actuar y pensar, una vez más Bachelet le ha hecho asumir la responsabilidad sobre el actuar de su oficina a los funcionarios colocados en sus puestos “por mi antecesor” a los que supuestamente tampoco puede controlar.

Bachelet, es de esos extraños personajes que en política podrían caracterizarse de “extremo centro”, es decir no opinar, no comprometerse, dejar hacer, echar la culpa a otros y no asumir responsabilidades, al parecer características afines a la política chilena si nos atenemos a que dos veces fue elegida presidenta de la nación austral, pero tal identidad en ella no es natural, es asumida concientemente por instrucciones superiores que estudiaron su perfil y entendieron que era esa la forma más adecuada  para colocarla en las más altas instancias de gobierno.

En junio de 2014 cuando Zeid Ra´ad al Hussein fue elegido para el cargo, los abogados especialistas en derechos humanos Javier El-Hage y Roberto González escribieron un artículo en el periódico madrileño El País en el que al describir esa responsabilidad dentro de la estructura de la ONU decían que: “…hasta ahora las acciones del alto comisionado han sido en el mejor de los casos tímidas, por lo general carentes de norte democrático y a veces incluso reñidas con los ideales que persigue. Esto se debe a que la OACDH sufre, aunque en menor medida, del mismo problema estructural que padecen otros órganos de la ONU como el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos, cuyos pronunciamientos y acciones concretas están altamente influenciados por dictaduras con poder de veto y membrecía mayoritaria”. Si nos atenemos al historial de los dos últimos altos comisionados, estas opiniones resultan ampliamente atinadas.

En el caso de Michelle Bachelet, después de ser una insignificante militante política en el partido socialista de Chile -según un artículo publicado en el desaparecido periódico santiaguino La Nación, el 16 de enero de 2006- se marchó a Estados Unidos a cursar “…un diplomado sobre estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) —al que asistieron doce alumnos: seis oficiales de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, y seis civiles donde -por su buen rendimiento—obtuvo el primer lugar de la promoción, y gracias al patrocinio de la Beca Presidente de la República continuó en 1997 un curso superior sobre defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa, ubicado en Washington D. C., Estados Unidos. A su regreso en 1998, Bachelet trabajó un año como asesora del Ministerio de Defensa Nacional” Curiosamente, a partir de ese momento inició su fulgurante despegue político que la llevó -en tan solo 8 años- a ser elegida presidenta de Chile. Todo indica que difícilmente ha podido desprenderse de la tutoría que el Pentágono ha ejercido en ella.

Según la organización Mapuche Meli Wixan Mapu, en octubre de 2018 había en Chile 20 presos políticos mapuche injustamente condenados por la Ley Anti Terrorista aprobada en ese país el 16 de mayo de 1984 cuando no había parlamento durante la dictadura de Pinochet. Bachelet no hizo nada por eliminarla en sus dos gobiernos, al contrario, profundizó la represión contra el pueblo mapuche durante sus dos gestiones.
Hay que decir que desde 2001 durante los gobiernos de la pos dictadura, en la mayoría de los cuales participaba el partido de Michelle Bachelet, fueron asesinados 19 mapuche, de ellos dos, Johnny Cariqueo Yáñez en 2008 y Jaime Facundo Mendoza Collío en 2009 fueron exterminados durante el primer gobierno de Bachelet y  dos más, José Mauricio Quintriqueo Huaiquimil en 2014 y Víctor Manuel Mendoza Collío en 2014 lo fueron en el segundo gobierno de la ahora funcionaria internacional, sin que  ella hiciera absolutamente nada por aclarar los homicidios.

Estos hechos hacen que Michelle Bachelet sea considerada como una feroz represora por parte del pueblo mapuche. Desde su llegada al gobierno en 2006 ordenó la represión a comuneros y comuneras mapuche de la localidad de Quepe de la Comuna de Freire en la región de la Araucanía, que protestaban por la instalación de un aeropuerto en ancestrales territorios mapuche usurpados por la fuerza a sus legítimos propietarios. En agosto de ese año fue asesinado Juan Lorenzo Collihuin Catril, de 71 años, su asesino un sargento de Carabineros fue absuelto del caso por la Fiscalía Militar.
El 30 de octubre de 2007, Patricio Queipul Millanao de solo 13 años de edad, fue herido en el tórax por 6 disparos hechos por Carabineros con sus escopetas antimotines

El 3 de enero de 2008 fue asesinado por la espalda Matías Catrileo Quezada, de 22 años, por el cabo 2° de Carabineros, Walter Ramírez, sin que las autoridades realizaran investigación alguna para hacer justicia. El día 30 de ese mes de enero, Patricia Troncoso quien se encontraba en huelga de hambre por 112 días tras ser condenada junto a otros comuneros mapuche a 10 años y 1 día bajo la ley anti terrorista de Pinochet que sigue imperando en Chile, concluyó su ayuno. La noticia habría pasado inadvertida sino hubiera sido porque acompañada por la madre de Matías Catrileo, le escribió una carta a Bachelet en la que le decía: “Yo quiero preguntarle(...) Usted que fue prisionera política, que fue torturada, siente hoy el placer de torturarnos a nosotros. ¿Qué siente usted señora presidenta? (...) ¡Qué lástima que usted se haya olvidado de todo lo que significa la prisión política y la muerte de tantos seres! Usted, con la actitud soberbia de su gobierno, de sus representantes, hoy en día nos torturan condenándonos a una muerte silenciosa”.

En otro ámbito, durante la realización en agosto de 2007 en protestas convocadas por organizaciones sindicales descontentas con la política neoliberal de Bachelet, la represión ordenada por ésta dejó unos 50 heridos y 372 detenidos, Los actos estuvieron acompañados de incidentes debido a la fuerte acción de la policía. El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez llamó al Gobierno a analizar la violencia, a su juicio "inusitada", con que actuó la policía. La jornada comenzó cuando miles de manifestantes que salieron pacíficamente a las calles fueron reprimidos con fuerza por carabineros, que detuvo en pocas horas a un centenar de personas.

Continuando con su política de represión al movimiento popular, durante los primeros meses del año 2008 en las ciudades más importantes del país, los estudiantes secundarios y universitarios desarrollaron movilizaciones exigiendo la derogación definitiva del marco legal de educación creado por la dictadura. La respuesta del gobierno de Bachelet fue  ponerse de acuerdo con los partidos pinochetistas para aprobar una nueva ley que en los sustancial dejaba todo igual, toda vez que no modificaba su carácter neoliberal y perpetuaba el beneficio de los que lucran con la educación en Chile  Para ello, Bachelet jugó el papel de articuladora entre las partidos de derecha que estaban dentro y fuera del gobierno: Democracia Cristiana y los pinochetistas Renovación Nacional (RN) y Unión Democrática Independiente (UDI) en la oposición, así como con la desprestigiada y mafiosa iglesia católica, el Opus Dei y otros actores que se han enriquecido con la educación en el país. Mientras tanto, la presidenta ordenó reprimir con dureza las movilizaciones estudiantiles a fin de ablandar a los líderes, para cooptarlos y desarticular el movimiento, lo cual fue de alguna manera logrado. En el camino, las fuerzas represivas bacheletistas agredieron brutalmente a un periodista que reportaba los hechos

Vale la pena recordar también que a finales de diciembre de 2010, un cable de Wikileaks hizo público que un documento obtenido de la embajada de Estados Unidos en Chile fechado el 7 de febrero de 2008, hizo patente que la entonces ex presidenta Bachelet había pedido apoyo de inteligencia a Estados Unidos para dar seguimiento a la “radicalización” del conflicto mapuche y sus posibles contactos con “otros grupos terroristas extranjeros”. Con ello, Bachelet mostraba ya no solo su talante represivo, también permitió constatar su verdadera identificación nacional al estar dispuesta a ceder la soberanía de Chile autorizando al gobierno de una potencia extranjera a inmiscuirse en los asuntos internos del país, a fin de reprimir al pueblo lucha por sus legítimas demandas.

En fechas más cercanas, ya durante su segundo gobierno la organización pro estadounidense Amnistía Internacional, ante la desfachatez por el desconocimiento del Estado chileno de los derechos humanos se vio obligada a recomendar al Estado de Chile una serie de políticas en favor del respeto de los derechos humanos. Precisamente, hicieron mención a la aplicación de la Ley Antiterrorista. En este sentido, la Secretaría General de esa organización Irene Khan, afirmó en 2008 que: “Los pueblos indígenas son muy discriminados y marginados en Chile, y se ven a sí mismos como víctimas de una estrategia económica que está destruyendo su vida y su sustento”. A este respecto, Hernando Silva, coordinador jurídico del Observatorio Ciudadano, al referirse a la aplicación de esta ley en los gobiernos de la pos dictadura dijo que : “La criminalización de la protesta social indígena, que ha sido un fenómeno que surgió principalmente durante el gobierno de Ricardo Lagos, fue una tónica que se repitió durante el gobierno de Michelle Bachelet, por cuanto se utilizaron figuras penales excepcionales para desvirtuar los procesos de reivindicación de derechos de las comunidades mapuche“.

El tiempo transcurrió y el olvido se hizo eco del pueblo chileno que re eligió a Bachelet en 2014 para un nuevo período presidencial de cuatro años. Uno de sus planes emblemáticos fue una vez más la represión del pueblo mapuche. Para esto diseñó la denominada “Operación Huracán” que configuró acciones nunca antes vistas, ni siquiera en tiempos de la dictadura. La disposición de montajes de operaciones de falsa bandera al más puro estilo del gobierno colombiano de Álvaro Uribe que condujo a acusaciones de líderes mapuche para justificar la más brutal represión contra ellos, fue el sello más importante de este segundo gobierno de Bachelet. El funcionario que dirigió las operaciones, alto dirigente del partido socialista de Chile realizó reuniones  con autoridades judiciales, policiales, con fiscales y abogados para construir una trama a objeto de criminalizar a los líderes mapuche. En lo más alto de la cúpula de este criminal entramado se encontraba el ministro del interior y la propia presidenta Bachelet, tal como lo denunció Rodrigo Román, abogado de la Defensoría Popular en declaraciones a la Radio de la Universidad de Chile. Román afirmó que sin embargo Bachelet no había sido afectada porque estaba protegida por “los ricos, los poderosos y los medios”, recordando además que “una de las ofertas de campaña de Bachelet para llegar al ejecutivo fue la no aplicación de la Ley Antiterrorista”, pero  “ lejos de no aplicarla, ha invertido cuantiosos recursos para condenar a los peñis [hermanos en mapudungun, la lengua mapuche]  sobre conductas terroristas”.

Continuando con su estela de represión, en septiembre de 2016, la lideresa mapuche Juana Calfunao fue condenada a 5 años de cárcel por negarse a aceptar la construcción de un camino que pasaba por su propiedad. Desde hace más de 20 años la comunidad Juan Paillalef a la que pertenece la lonko [jefe/a de una comunidad mapuche] mantiene un conflicto con el Estado debido a que se opone a la ruta trazada para tal vía que “dividiría a su comunidad y destruiría espacios sagrados donde se realizan ceremonias y rogativas, y además, su construcción no ha sido consultada de forma previa, libre e informada como lo determina el Convenio 169 de la OIT” según un reporte del portal digital chileno eldesconcierto.cl. En marzo de 2011, Calfunao encaró a la ex presidenta Michelle Bachelet en el Parlamento Europeo en Bruselas por la aplicación de la Ley Antiterrorista.

Bachelet siempre guardó silencio como presidenta y lo sigue haciendo en su nueva función de proteger a los amigos de Estados Unidos desde la ONU mientras utiliza su cargo para atacar a los que lo adversan, actuando de la manera servil y rastrera que la caracteriza. Incluso, inmersa en una patología conocida como Síndrome de Estocolmo, se ha encargado de proteger a los militares incursos en la violación de derechos humano durante la dictadura no moviendo un dedo para que fueran eliminados las cárceles cinco estrellas donde asesinos, violadores y torturadores pasan su maravillosa existencia en condiciones materiales óptimas. Es de suponer que esto también sea parte del acuerdo con el Pentágono, toda vez que hasta Sebastián Piñera, sin haber cambiado mucho, ha tomado medidas en este ámbito.

Así, en el desempeño de su  más reciente responsabilidad, Bachelet guarda absoluto silencio frente a las brutales violaciones de derechos humanos de las monarquías árabes aliadas de Estados Unidos, no opina sobre los ataques de Israel al pueblo palestino, no se inmuta ante el desastre humanitario que Arabia Saudita está produciendo en su guerra contra Yemen, tampoco se ha enterado que en Colombia todos los días asesinan activistas sociales, de derechos humanos y desmovilizados de las FARC, ha asumido mudez absoluta ante los crímenes del gobierno de Honduras, no se ha dado cuenta que todos los meses la policía de Estados Unidos asesina a ciudadanos negros solo por esa condición, ni ha hecho mención a la brutal represión y exterminio de migrantes en Estados Unidos y ha emitido una débil voz en la imprescindible condena a la ilegal detención de Lula.

Ella sabe que la sola evocación de cualquiera de esas flagrantes violaciones a los derechos humanos le haría perder su cargo, por eso prefiero asegurarlo aceptando entregar el informe que Washington hizo sobre Venezuela.

Resulta curioso darse cuenta que a diferencia de los otros tres presidentes de su alianza política que le precedieron, los que entregaron el poder a otro miembro de esa coalición, Bachelet en dos ocasiones traspasara el bastón de mando al pinochetismo en nombre de Sebastián Piñera y que en ambos casos, Estados Unidos le consiguiera un puesto en un organismo internacional para asegurarle una huida económicamente provechosa. Uno inocentemente podría preguntarse ¿Para quién trabaja?

Ella ha cumplido su parte y con Venezuela lo ha hecho con creces, con el mismo ímpetu, dedicación y esfuerzo con los que participó en la fundación del Grupo de Lima, creando condiciones nuevamente para justificar una intervención militar en Venezuela. Debe saber que, si ello ocurriera, deberá ser acusada como una criminal de guerra, cómplice del genocidio que sobrevendrá.

Quiero repetirlo, no me interesa el informe que haya hecho Bachelet, no tiene ninguna validez, toda vez que fue elaborado antes de su visita al país, además según dicen los que lo leyeron, no incorporó ninguna de los datos que aportó el Estado venezolano, es decir fue un juicio sin derecho a defensa.
No se trata del informe, incluso si todo lo que ahí se dijera fuera verdad, el problema es si esa oficina posee real autonomía e imparcialidad para hacerlo y si la persona que lo conduce tiene la autoridad ética y moral para dirigirla. Evidentemente no. En esa medida es que carece de valor el informe que ha hecho. La impronta de su vida política anula la validez del informe.

Ella actuó como lo que es, una persona sin opinión que funciona a favor de quien le paga, nunca ha tenido criterio propio para nada, alejada de cualquier ética o compromiso con la humanidad. Hasta cuando su hijo, funcionario en La Moneda bajo su mandato presidencial, realizó actividades fraudulentas que la justicia está investigando, dijo que no sabía nada. Nunca sabe nada, otros saben por ella, otros piensan por ella.
Estimados lectores y lectoras, cree usted que con semejantes antecedentes, una persona puede hacer un informe de manera imparcial y objetivo sobre algo, sobre cualquier cosa, no sólo sobre derechos humanos. Imposible, la deleznable naturaleza de las acciones que ha realizado a lo largo de su vida política la retrata y la desnuda.

Recuerdo, cuando en Viena en el año 2006, en el marco de la Cumbre Unión Europea-América Latina, el presidente Chávez se reunió con ella por primera vez, al preguntarle si tras la reunión emergía alguna instrucción para el gobierno, el comandante solo dijo: “Ella es la hija de mi General Bachelet”. Solo eso es. No le da para nada más.  
sergioro07@hotmail.com

viernes, 17 de agosto de 2018

De la resistencia histórica Mapuche a la rebelión


Por: Iván Oliver Rugeles
"Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos" Fidel Castro
Criminal y discriminatorio trato histórico al pueblo Mapuche en Chile…

Ha sido esa una política de Estado que ha contado con el silencio cómplice de la Iglesia Católica Apostólica y Romana… Se calcula que más de 80 millones de indios fueron exterminados en nuestras tierras que, entonces, se le llamó el “Nuevo Mundo”, durante los 300 años que duró la conquista y el coloniaje por parte del Imperio Español, holocausto inigualable por el número de víctimas con relación al resto de los muchos que han ocurrido en el mundo y que vale la pena resaltar que en su gran mayoría contaron siempre con la "bendición de Dios" y hasta con el acompañamiento de muchos de quienes se desempeñaban como  obispos-pastores de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana…


El proceso de evangelización no podemos verlo a esta altura del camino como una actividad que estuvo desligada de los planes de conquista por parte del imperio español, como se intenta vendernos esa visión maniquea de algunos cuantos escribidores que ven los desmanes y los crímenes y atropellos bárbaros de las expediciones de la conquista contra nuestros indígenas como consecuencia de conductas individuales, pues se niegan llegar a la conclusión de que por allí sería imposible explicar racionalmente el extermino de millones de aborígenes y más aún, como si olvidaran que quienes traían la misión de colonizar estas tierras eran enviados por Monarcas que se hacían reconocer como los representantes de Dios en la tierra, lo que para entonces era aceptado como inobjetable, al punto de que aquellos que osaran ponerlo en duda, ya sabían lo que les esperaba: la muerte…

 Sobre este tema vale transcribir lo que nos relata Eduardo Galeano en su libro “Las venas abiertas de América Latina” en relación a lo que hacían ya entrado el siglo XVI los capitanes de la conquista a donde quiera que llegaban e imponían el control bajo los armas, les leían a los indios en presencia de escribano público este requerimiento que los conminaba a convertirse a la santa fe católica: «Si no lo hiciereis, o en ello dilación maliciosamente pusiereis, certifícalos que con la ayuda de Dios yo entraré poderosamente contra vosotros y vos haré guerra por todas las partes y manera que yo pudiere, y os sujetaré al yugo y obediencia de la Iglesia y de Su Majestad y tomaré vuestras mujeres y hijos y los haré esclavos, y como tales los venderé, y dispondré de ellos como Su Majestad mandare, y os tomaré vuestros bienes y os haré todos los males y daños que pudiere...»

Que fue parte ese accionar del proceso de colonización de una expresa política del reino de la España imperial (?), pues pudo haber sido posible que ello no se hubiese planteado en tales términos y mucho menos que se haya divulgado, pero eso y quizás más exigencias dentro de la mayor reserva debió imponer el Imperio, bajo el mayor sigilo, para el cumplimiento de la tamaña empresa que era dominar y controlar a las indias occidentales en beneficio del engrandecimiento del reino de España, ungido como lo estaba ese reino, lo reiteramos, por la Gracia de Dios. Esa tarea de conquista y de dominio tenían que garantizarla a como diera lugar cada expedición y más aún cuando la Monarquía tomó nota de la cuantiosa fortuna en oro y plata que había en vetas a la vista en estas tierras, por doquiera que se hurgara y que por ello su extracción y acumulación era tarea demasiado sencilla. Eso explica la dantesca tragedia que basta para dimensionarla que releamos a Fray Bartolomé de Las Casas en su “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, testigo vivo de esas atrocidades

(http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/brevsima-relacin-de-la-destruccin-de-las-indias-/html/847e3bed-827e-4ca7-bb80-fdcde7ac955e_18.html) y, también, por supuesto, el libro de Galeano…

Hace pocos meses, a comienzos de este año, entre el 16 y el 18 de enero, el Papa Francisco visitó Chile y en su apretada agenda tuvo un encuentro con grupos de las Comunidades Originarias de ese país, las que, de acuerdo con información oficial que hemos rastreado, hasta la fecha se tienen identificadas y “reconocidas” nueve: La rama principal, integrada por los Mapuches, seguido de los pueblos Aimara, Diaguita, Atacameña, Quechua, Rapanui, Kolla, kaésgar y Vagán, debiendo señalar que otros grupos no solamente fueron exterminados durante la conquista y la colonización, sino que lo fueron varias décadas después de que nuestras luchas por la independencia dieron término al dominio de España y la causa única de tanta barbarie ha sido la negativa de las oligarquías a permitir que esos pueblos originarios recuperen las extensas tierras que les han robado década tras década desde que el imperio de España.

Puso sus garras en el Continente y que para ello esa oligarquía ha contado y sigue contando con el mayor respaldo de los gobiernos cipayos y neoliberales que ha tenido ese país, es decir, todos, con excepción del Gobierno de Salvador Allende, el cual duró apenas tres años  (https://www.taringa.net/posts/noticias/6971157/Allende-y-los-mapuches.html) y que, como sabemos, fue derrocado de forma sangrienta por el fascismo criollo y la complicidad del gobierno yanqui en septiembre de 1973, lo que condujo a que se instalara en ese país una de las dictaduras criminales más atroces que ha padecido el Continente en sus casi doscientos años de la liberación del yugo de España… No conocemos qué pudo ofrecerles Francisco a esas Comunidades en sus luchas por la recuperación de sus tierras ancestrales. Quizás sólo sus oraciones, porque luego de su partida al Vaticano, el acoso criminal ante sus protestas ha continuado, sin parar...!!!( https://www.rebelion.org/noticia.php?id=236764)

Todavía a comienzos del pasado siglo XX y hasta lo que parece increíble, aún en la década de los años treinta, es cuando terminan de exterminarse algunas de esas etnias no obstante que ya Chile tenía décadas transitando experiencias de regímenes con vestimentas de falsas democracias, como sucedió, sólo a título de ejemplo, con los Pueblos de Tehuelches, Aónikenk, Picunche, Cunco, Chono y Selk'nam.

De esas etnias tan sólo han quedado para el recuerdo más terrible, la forma tan sanguinaria como fueron aniquiladas bajo el silencio cómplice del alto clero católico chileno y romano: por descuartizamientos aupados y programados por las grandes empresas europeas que explotaban, para ese entonces y durante décadas en ese país austral, la lana de las ovejas y, al punto de que “llegaron a pagar una libra esterlina por cada Selk'nam muerto, lo que era confirmado presentando manos u orejas…” (http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-93774.html)

De manera que para los pueblos originarios chilenos el crimen y la tortura jamás han sido sucesos del viejo pasado colonial europeo histórico; lo han vivido de modo salvaje y sin pausa alguna hasta poco antes de concluir la primera mitad del siglo XX como ya lo hemos anotado, y aún lo siguen padeciendo, ahora bajo otros códigos con los cuales intentan ocultarse los explotadores y criminales de siempre como organizaciones humanitarias puestas al servicio del falso cliché del “bien común”, cuando lo que se ha venido planteando y ejecutando en perjuicio de esas comunidades, son modelos de desarrollo extractivitas, sobre la base de la destrucción irracional e imparable de sus ecosistemas, con la tala y la quema de los bosques e imponiendo, a título de ejemplo, “plantaciones de monocultivos forestales exóticos como pino y eucaliptus (..) la instalación de represas hidroeléctricas (..) la explotación de los minerales de nuestras tierras, la extracción del petróleo y el gas (..) imponen pisciculturas salmoneras y despojan a los nativos de la posibilidad del acceso al mar y a sus peces (..) la muy alta toxicidad por uso incontrolado de plaguicidas, que terminan produciendo la muerte y malformaciones, cuyos directos responsables jamás pagan por esos crímenes (..) les prohíben el uso de semillas nativas y el libre tránsito e intercambio de éstas…(..) y para colmo, los menosprecian y llegan hasta mofarse de sus tradiciones espirituales y culturas…”
  
Y vale precisar que en paralelo a ese intento calculado para el engaño y la confusión con esquemas de desarrollo que configuran muy claros planes de explotación y el despojo para beneficio del gran capital únicamente, por siempre se ha mantenido invariable, como política de estado, la represión de la gendarmería, la cual ha venido contando desde la dictadura de Pinochet de una Ley Antiterrorista, la cual se aplica para sancionar con falsos montajes a quienes pacíficamente se oponen a ese desarrollo depredador y que, por ello, siguen exigiendo a cada gobierno que llega a la Moneda, no solamente la reivindicación de sus tierras, sino una política que enaltezca, en primer lugar la cultura ancestral indígena y coadyuve de una vez y para siempre a prohijar el esfuerzo del país por preservar y cuidar la Patagonia con su flora u fauna nativas, de quienes quieren destruirla para saciar la voracidad de mezquinos intereses antinacionales…

Como hemos visto en las últimas décadas, sus persistentes llamados en protestas pacíficas que no cesarán hasta que se les escuche y que son de inmediato calificadas como actos terroristas para luego judicializarlas y otras reprimidas de manera salvaje y criminal, como pueden advertirse haciendo clic en estos tres link de la Internet: https://videos.telesurtv.net/video/655384/chile-mapuches-resisten-represion-y-arrestos-violentos-de-carabineros/;https://www.youtube.com/watch?v=7-5uPUqz3g y, https://www.youtube.com/watch?v=xe_u4g_wcbo y en este otro enlace, que lo hemos visto sumamente importante, referido a información sobre la conmemoración de la Resistencia Indígena del pasado año, que el Estado chileno acordó fijar como fecha para ello el 9 de octubre, para lo cual lo declaró feriado a cambio del día 12 que será, en lo adelante, como uno más del año en que nada habrá de celebrarse http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/10/09/nacion-mapuche-chile-violenta-represion-sufre-marcha-por-la-resistencia-indigena-en-santiago/ , única reivindicación que ha sido posible hacerla realidad...


Desde nuestra experiencia venezolana no hay duda alguna de que esa firme postura de los Mapuches chilenos frente a la cruda realidad en que siguen viviendo, el Papa nada podrá hacer por ellos, pues no es de su interés ni siquiera intentarlo, en tanto el pueblo chileno no se sacuda a la derecha fascista que ha manejado el país por décadas y que, por los vientos que soplan, lo seguirá teniendo en sus manos por muchos años más, ahora que recientemente su candidato, Sebastián Piñera fue electo presidente por segunda vez, más allá de que destaquemos que lo fue con una baja asistencia del electorado, pues de 14.350.000 de inscritos en el respectivo padrón electoral, apenas la mitad concurrió a las urnas y él obtuvo 3.796.000  votos, es decir apenas, el 26% del total de votantes, estableciéndose así un nuevo récord en un país donde la democracia no ha logrado superar la inmensa desigualdad del país, la cual lo ubica entre las más altas del Continente…
(http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2016/10/24/chile-eligio-no-votar-65-marca-abstencion-historica-en-procesos-electorales/)

A esta fecha, necesario es divulgarlo, el pueblo Mapuche, el pueblo originario de Chile, es criminalizado de modo persistente ante sus manifestaciones y protestas en reclamo de sus tierras ancestrales que les han sido robadas, bajo grotescos e ilegales arreglos con los gobiernos de turno a cambio, sin duda alguna, de jugosas prebendas que siempre la clase oligárquica ha sabido obsequiar por los “favores recibidos” a través de empresas criollas que previamente se asocian con el capital extranjero de la más asquerosa reputación, dizque para contribuir al desarrollo de nuestros países. Sus dirigentes valerosos y siempre dispuestos a luchar por la dignidad de sus pueblo, terminan por ello encarcelados y vejados en el marco de un sin fin de falsas acusaciones formuladas, como acaba de ocurrir recientemente (en junio último) a dos mapuches condenados a cadena perpetua por falso testimonio firmado bajo tortura (http://www.mujeresdelsur-afm.org.uy/content/tres-mapuches-condenados-cadena-perpetua-por-falso-testimonio-firmado-bajo-tortura).

De manera que la tragedia de los pueblos ancestrales del país sureño aún la siguen padeciendo, como si en esas tierras los libertadores bajo el mando de O´Higgins hubieran perdido el tiempo cuando cortaron de cuajo y en duras batallas el grueso cordón que los ataban al imperio del reino de España… Tomarán de nuevo esos pueblos nativos sus espadas y se retomará de nuevo una lucha definitiva que ya no espera más… Ya basta del engaño y de las falsas promesas…!!! 



sábado, 24 de febrero de 2018

PPK, historia profunda e historia reciente de un perrito simpático.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Un país cuya sede de gobierno lleve el nombre del peor asesino y depredador de su historia, es un país gobernado por una clase política que evidentemente tiene graves problemas de identidad. Es el caso del Perú cuyo palacio presidencial se llama “Casa de Pizarro”, recordando el apellido del más brutal entre todos los enviados del rey español para someter a sangre y fuego la Abya Yala. Pero no es la única situación de tales características en América Latina: en la plaza principal de Santiago de Chile, majestuosa y enhiesta se erige la estatua ecuestre de Pedro de Valdivia, el conquistador e iniciador del genocidio mapuche.



Pero volviendo a Perú y a su historia, es menester recordar que posiblemente no haya en nuestra región otra oligarquía tan ancestralmente traidora como la peruana. Imitando el comportamiento de Pizarro, quien atrajo a Atahualpa a través de una artimaña para robarle y asesinarlo, la oligarquía limeña desde los mismos prolegómenos de la independencia actuó con similar catadura, traicionando a San Martín con quien había hecho arreglos, a los que el Libertador del Sur se había visto obligado para intentar construir una correlación de fuerzas que le permitiera gobernar y generar estabilidad en el país.  Sin embargo, junto a ello, San Martín tomó medidas de corte popular que no agradaron a la casta oligárquica que ambicionaba para sí todo el poder que no pudieron arrebatarle a los españoles en combate, y que solo lograron obtener gracias a las acciones emprendidas por el general rioplatense. Después de haberlo recibido con gran alborozo y hasta con una actitud bastante lambona, comenzaron a conspirar en su contra para expulsarlo del país. Antes, ordenaron el asesinato de Bernardo de Monteagudo, intelectual, abogado, político y militar y uno de los más preclaros promotores de la lucha integracionista latinoamericana, quien había fungido como ministro de guerra y marina primero, y de gobierno y relaciones exteriores después, entre agosto de 1821 y julio de 1822 y que había jugado un papel decisivo en la creación de condiciones operativas y políticas para lograr la independencia del Perú. Sus imperfecciones: ser muy inteligente y ser mulato, dos “abominables” características imposibles de aceptar por la aristocracia limeña.

Después de la retirada y regreso de San Martín a Argentina en 1822, Bolívar se propuso dar continuidad, y culminar su obra en el país. No obstante, debió también chocar con la clase dirigente peruana que escondida tras un falso nacionalismo, indulgente con los españoles y de férrea oposición al Libertador. De la misma manera que lo habían hecho con el Protector, escondidos tras un manto de chovinismo, recelaban de los padres de la patria latinoamericana que solo fueron a Perú a prestar sus servicios y los de sus ejércitos formados por hombres y mujeres de todas las latitudes de América del Sur, sin pedir nada a cambio.

Esta oligarquía, intrínsecamente traidora se hizo del poder casi inmediatamente después de concretada la gesta libertadora de Ayacucho en 1824 comenzando de esa manera 200 años de desgracias para el valeroso pueblo peruano. Por supuesto, el Perú también ha visto nacer a muchos hijos dignos y honorables. Durante los años 1847-1848 y 1864-1865, se organizaron el I y II Congreso Americano de Lima con el objetivo de dar continuidad a las ideas bolivarianas que habían quedado truncas después del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826.

En enero de 1864, el Canciller Juan Antonio Ribeyro, envió invitación a los gobiernos de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela. El último asunto de la agenda, el número 6, era la penalización (por la vía de "castigos morales") de aquellos gobiernos que establecieran "compromisos contra la independencia de alguno de los Estados, contra sus instituciones y contra la estabilidad de la paz general", antagónico comportamiento con el de la actual pantomima de Canciller que tiene el Perú. Cayetana ni debe saber quien fue el canciller Ribeyro.

Por cierto, vale recordar que Colombia manifestó su firme oposición a invitar a Estados Unidos a este evento (Santander ya había fallecido). A ese respecto, la cancillería colombiana argumentó que la potencia del norte "profesa y practica el principio de absoluta prescindencia en los negocios políticos de las repúblicas hispanoamericanas, rehusándose [...] a toda especie de alianzas", agregando que invitar a ese país, "embarazaría no poco a la misma acción independiente" de las nuevas repúblicas en razón de "la preponderancia natural de una potencia vecina que tiene ya condiciones de existencia y tendencias propias de un poder de primer orden, las cuales pueden venir a ser alguna vez antagonistas". Como se puede ver, también ha habido gobiernos dignos y cancilleres honorables en Colombia. No todos han sido como Santos y María Ángela.

En años recientes, el desventurado pueblo peruano ha tenido que soportar presidentes que hacen campaña con un discurso y gobiernan con otro, de esa manera, la traición sigue presente: Fujimori (1990-2000) fue elegido por los votos para terminar gobernando como dictador, estuvo preso diez años por corrupto y liberado gracias al acuerdo del actual presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) con un sector del partido fujimorista para mantenerse en el poder. Alejandro Toledo, (2001-2006) inició su gobierno con grandes perspectivas después de la década fujimorista, prometió medidas de carácter social y un repunte macroeconómico pero culminó su mandato con solo el 8% de aceptación popular. Actualmente es prófugo de la justicia, que lo demanda junto a su esposa, acusado de lavado de dinero y tráfico de influencias, además de estar sindicado de haber recibido un soborno por 20 millones de dólares de parte de Odebrecht.

Alan García (2006-2011), el más incombustible de todos los presidentes peruanos recientes. A pesar de haber tenido un primer gobierno (1985-1990) plagado de hechos de corrupción que lo llevó a finalizar su mandato con 9% de apoyo popular, fue electo para un nuevo período no consecutivo en 2006. En 2001, prescribieron los delitos por los que fue acusado en su primer gobierno. Sin embargo, dando continuidad a sus prácticas del pasado, este líder social demócrata que mantuvo ideas equidistantes entre la izquierda y la derecha, reincidió en sus prácticas corruptas y terminó desarrollando un gobierno neoliberal que contrariaba las originarias ideas que adquirió en el partido APRA. Varios de sus ministros han sido acusados por recibir sobornos de Odebrecht.

Ollanta Humala (2011-2016) contendió dos veces a la presidencia por el partido Nacionalista, una definición que no decía nada. Su actitud timorata llevó a que las riendas del poder y del gobierno las manejara su esposa. Su mandato se caracterizó por una transición acelerada desde posiciones de centro izquierda a acciones represivas anti populares y apoyo a los sectores empresariales que es el que verdaderamente ha gobernado durante todos estos años, hasta que uno de los suyos: Kuczynski llegó en 2016 a ostentar el poder de manera directa, mientras tanto Humala se encuentra detenido al igual que su esposa, acusado de corrupción y de estar involucrado en el escándalo Lava Jato que estalló en Brasil con ramificaciones en varios países.

Por su parte Kuczynski, un ex funcionario del Banco Mundial y primer ministro durante el corrupto gobierno de Alejandro Toledo, representa lo más putrefacto, entreguista y kla actitud más sumisa de esa oligarquía peruana, nutrida a través de la historia con nuevas adquisiciones como este empresario y empleado de grandes firmas del área financiera y de la minería. Al igual que Alan García, fue sobreseído por la justicia de su país, tras haber sido acusado de prácticas ilegales en la gestión pública por lo cual se refugió, -como es habitual en estos casos- en Estados Unidos. Llegó al gobierno en julio de 2016, sin embargo, ya en diciembre de ese año, la justicia lo comenzó a investigar por su actuación como primer ministro de Toledo, a fin de conocer, si favoreció a Odebrecht mientras ostentó ese cargo. En esas condiciones, el Congreso del Perú llevo a votación a fin del año pasado la comparecencia de PPK para decidir su destitución, si se constataba su incapacidad moral para ejercer el cargo. Ese fue el contexto en el cual, el 21 de diciembre pasado se produjo el acuerdo de PPK con el hijo de Fujimori para que los diputados de su partido rechazaran la destitución, a cambio del indulto al ex dictador que fue el regalo de navidad que el presidente peruano le dio a su país el 24 de diciembre. PPK pasará a la historia por caracterizar a América Latina como “perrito simpático acostado en la alfombra de la Casa Blanca.

Vista la historia profunda y conocida la historia reciente, ¿alguien podría sorprenderse por las actuaciones impías de la clase política peruana y del actual gobierno de ese país, que actuando al margen del derecho internacional, y asumiendo con alta responsabilidad su papel de “perrito simpático” le lame las botas…y algo más a su amo?

sergioro07@hotmail.com