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miércoles, 2 de diciembre de 2020

El fundamentalismo religioso como rasgo del estilo de vida gringa

 Por Homar Garcés: 

La mayoría, si no todos, los fundamentalistas religiosos de Estados Unidos coinciden en algo: unas mismas ideas xenófobas, racistas y anticomunistas, las cuales, por cierto, marcan -indiferentemente de quien esté ocupando la Casa Blanca- la conducta imperialista de sus gobernantes. Tales ideas impregnan cada aspecto de su sociedad y le da la razón de ser a todas las acciones llevadas a cabo en cada rincón del planeta, todo en nombre de la libertad y la democracia; es decir, de su libertad y de su democracia, las que sostienen la libertad de empresa sin límites, la propiedad privada y, en consecuencia, la hegemonía del capitalismo. 

Al considerarse un nuevo pueblo en alianza con el Dios bíblico (al modo del antiguo Israel), Estados Unidos asume para sí la titánica labor de «civilizar» al mundo entero, transmitiéndole e imponiéndole sus valores, valores que tienen su génesis en territorio europeo y son vistos como universales, independientemente de cuál sea la cosmogonía y la cultura que caractericen a los demás pueblos. Esto le permitió a sus pobladores iniciales desestimar cualquier derecho preexistente de los pueblos originarios sobre las tierras por ellos ocupadas desde tiempos inmemoriales, al igual que lo hecho respecto a los hombres y las mujeres que fueran secuestrados en África para esclavizarlos, sin reconocérseles bajo ninguna circunstancia su condición humana, lo que explica en buena parte la permanente actitud racista de la policía estadounidense y, por ende, de las demás instituciones del Estado. 

Esto, al margen de la historia transcurrida y de los derechos alcanzados por la población negra y amerindia (a quienes habría que agregar los inmigrantes provenientes de distintas latitudes) es lo más característico del ser estadounidense. Porque hay que entender que lo que en Estados Unidos se pregona como libertad y democracia no son otra cosa que el disfrute del poder y de un cúmulo de privilegios por parte de una clase dominante que, de acuerdo a la lógica calvinista heredada de los denominados padres fundadores, se juzga a si misma siempre bendecida y protegida por la providencia, lo que es evidenciado por el alto éxito económico que le acompaña. 

Con esta ideología dominando su existencia, es difícil que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses lleguen a aceptar como algo natural que existan otras culturas y otros dioses tan legítimos y verdaderos como los suyos; cuestión que los empuja a entablar guerras y confrontaciones con aquellos que consideran inferiores culturalmente y cuyas religiones no son más que productos de Satanás, el eterno oponente de su dios al cual deben ayudar a derrotar, en un escenario apocalíptico, impidiendo a sus seguidores cualquier posibilidad de divulgar y consolidar sus creencias. Con tal convicción, etiquetan de comunistas a sus «enemigos», siendo éstos parte de lo que el presidente Ronald Reagan catalogó de eje del mal, correspondiéndole al país del norte la defensa del bien, sin importar los métodos empleados para lograrlo ni el saldo de muertes que esto causare en vista que sólo a Dios le compete juzgarlo, otorgándoles a sus ciudadanos el Paraíso como morada definitiva. 

Este plan «sagrado» ha dado por resultado la conformación de un imperio amplio que se extiende a todos los continentes, subyugando diversidad de naciones mediante el poder militar y el poder económico (sin obviar su influencia ideológica a través de la industria cinematográfica y del entretenimiento) y que, en el presente siglo, les empuja a mantener una peligrosa confrontación con Rusia y China al verse desplazado en su condición de potencia unipolar. 

Estados Unidos es manifestación innegable de una estructura de clases en la que una minoría corporativa, basándose en su insaciable poder económico, impone sus intereses a una mayoría excluida, lo que deja ver una sociedad donde imperan la injusticia social y la discriminación racial y no precisamente una democracia real, al modo como se le presenta al mundo. Luego de tanto tiempo y del paréntesis retrógrado que significó la presidencia de Donald Trump, a Estados Unidos se le augura un mayor resquebrajamiento de sus estructuras internas, lo que, sin duda, tendrá sus repercusiones en el ámbito externo, debilitando el fundamentalismo religioso con que fuera arropado su nacimiento como república hace más de doscientos años. – 

mandingarebelde@gmail.com

viernes, 4 de septiembre de 2020

Por qué amplios sectores sociales se incorporan al conservadurismo violento



Por Rómulo Pardo Silva:

En Estados Unidos los partidarios de Trump hablan de una posible guerra civil donde militarían. Wayne Dupree, afroamericano republicado invitado a la Casa Blanca: Así es como la elección de noviembre podría conducir a una nueva Guerra Civil en Estados Unidos. Rezo para estar equivocado, pero temo que no. RT

En Brasil un segmento acomodado de la ciudadanía apoya al gobierno ecocida Bolsonaro producto de un golpe parlamentario y judicial. En Alemania, Polonia, Hungría… surgen con fuerza movimientos y partidos de ultraderecha.



En Chile ante masivas protestas y acciones sin proyecto definido crece una tendencia hacia la ultraderecha, En Argentina un expresidente dijo que no habrá elecciones parlamentarias por un golpe al sistema constitucional. El gobierno boliviano de Evo Morales fue derribado por la fuerza anti indígena movida desde el nivel social medio y alto. La población bien instalada de Venezuela organiza o aprueba una invasión de Estados Unidos, Colombia, Brasil...

La oposición bielorrusa se propone como gobierno ingresar a la fuerza militar de la OTAN contra Rusia. 

Hay prejuicios y odios centenarios, racistas, xenófobos, clasistas, hay una permanente injerencia extranjera. ¿Pero por qué estallan ahora rompiendo su normalidad si no existe una propuesta comunista, socialista, anticapitalista...?

La pandemia de covid-19 solo puede haberlas catalizado porque esas crisis sociales agudas ya estaban antes. Para esta emergencia rupturista pueden considerarse además de otros estos dos factores:

A los bien instalados en el sistema no les preocupa el descontento social hasta que se organiza y actúa.

En Estados Unidos existen ahora frente a prácticas abusivas normalizadas fuertes movimientos sociales inorgánicos que el modelo de orden no controla. En Brasil hay una real alternativa progresista de centro. En Bolivia el MAS logra unir a los indígenas que son mayoría. En Chile es mayoría una oposición social dispersa y heterogénea fuerte.

En el mundo de algún modo se percibe un colapso del sistema.

La población en particular la más beneficiada, sabe o siente que la pandemia, el calentamiento global, la guerra a China, la crisis ecológica, la pobreza, la migración, el problema de la energía, del agua, del trabajo… hacen imposible mantener en el futuro su forma de vida y de gobierno actual.
Donald Trump: "Esta elección decidirá si salvamos el sueño americano, o si permitimos que una agenda socialista demuela nuestro precioso destino". RFI

En las condiciones inéditas de incertidumbre determinados niveles ven como salida levantar o seguir a los Trump, Bolsonaro, Duda, Guaidó, Añez, Uribe…
Los necesitan o eso creen.   Por una civilización sostenible solidaria
Mientras no haya partidos y movimientos civilizatorios todos ellos como sus masas son conservadores

romulo.pardo@gmail.com

viernes, 14 de agosto de 2020

Los magnates del poder mundial transitan al otro modo de dominación

Por Rómulo Pardo Silva:

 En Chile se ve un ejemplo del giro

El objetivo central del gran empresariado global es el poder para conservar la riqueza y realizar sus proyectos. Su problema es que está perdiendo la primacía económica ante una China comunista en crecimiento imparable, y la militar la tiene Rusia. En su área interior la capacidad política llamada normalidad se ha debilitado por una superposición de crisis.
Aumenta la destrucción del medio ambiente, se agrava el calentamiento global, se sufre la pandemia del covid-19 que dejará huellas sociales y una profunda recesión.
La economía en declive por el carácter de su funcionamiento quiebra el neoliberalismo de aldea global y se crean zonas de comercio prohibido a través de sanciones mientras en la sociedad crítica se propone más estado y autosuficiencia.


Estados Unidos eje occidental va a un nacionalismo proteccionista agresivo y si puede a una guerra imperial.
Lo político social se fractura en las calles y las urnas. En la población cunde el malestar, la desobediencia, la división. Aparecen en acción grupos ultraderechistas racistas nacionalistas y enfrente movimientos antifascistas, antirracistas.

Milicias de afroamericanos y racistas blancos estadounidenses desfilan armados desafiándose, protestas contra los policías se toman calles, grandes marchas se organizan en ciudades de Estados Unidos, Alemania, Francia, sectores políticos se enfrentan en Israel. En Alemania hay núcleos nazis en el ejército, la policía ocultó la información de los delitos de un neonazi que así pudo comprar armas y luego asesinar a un alto dirigente del partido de gobierno. 

En las presidencias se instalan personajes rupturistas. Trump retira a Estados Unidos de los principales acuerdos y organismos internacionales de paz, cultura, salud, clima; Bolsonaro impulsa la explotación destructiva de la Amazonia; Macron recién ocurrida la tragedia de Beirut viaja al Líbano para dar instrucciones políticas y el gobierno advierte que no acepta colonialismo de nadie; el gobierno de Merkel lamenta la salida de soldados estadounidenses preparados para atacar a Rusia; agentes del príncipe Bin Salman  asesinan al periodista khashoggi en el consulado de Arabia en Turquía; Netanyahu se prepara apoderarse de más territorios palestinos; el diputado Guaidó y el presidente Duque arman una invasión sangrienta a Venezuela; el homófobo Duda llama al ejército de Estados Unidos a Polonia contra los rusos; Orbán en Hungría criminaliza a los refugiados. Un golpe judicial saca a Lula de la política en Brasil y Añez llega a la presidencia gracias a un golpe militar racista en Bolivia.

"Denuncio que el General Iván Ortiz Bravo, jefe del departamento tercero del Comando de las Fuerzas Armadas, por instrucción del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Sergio Carlos Orellana, tienen un plan de golpe de Estado", advirtió Evo Morales (08-08-2020). Cuba debate
El ministerio de defensa ruso advierte que responderá con sus armas nucleares incluso a un determinado ataque no nuclear a su país o sus aliados.  

¿Qué puede hacer el poder de los capitalistas ante una pérdida del control de los países y el planeta?
Retomar discursos y medios de violencia. El poder de los capitalistas es uno con sus dos opciones según las circunstancias: dominio electoral blando o asalto a las normas. En Chile se da una experiencia local de preparación del cambio de política.

Hasta septiembre de 2019 los grandes empresarios manejaban el país con un discurso y una actividad de política legal blanda. Según encuestas un hombre suyo tenía la primera opción presidencial.  
En octubre estalló una furia social acumulada durante mucho tiempo y millones de personas en diferentes sectores sociales expresaron con fuerza su rechazo a la realidad creada desde los directorios de negocios.
Los actos violentos y no violentos de los manifestantes fueron incontrolables y la policía reprimió dejando cientos de personas con sus ojos destruidos.
Luego de conversaciones tensas la respuesta de los partidos fue abrir un camino legal para un eventual cambio de constitución.

La pandemia del covid-19 agravó la inquietud social, toque de queda, cuarentena, cesantía, creciente número de contagios, inseguridad para pagar deudas, negocios en quiebra, endeudamiento del estado… haciendo un futuro previsible más peligroso para los grandes propietarios. Una constitución desconocida, renovación de las protestas, recesión, quiebras de empresas y negocios, persistencia de la pandemia dentro y fuera del país, alta cesantía, aumento de la delincuencia, afectaciones por la guerra económica a China, según sondeos un comunista duro tiene la primera intención de voto…  

En el poder aumentó la lucha interna anterior y ganó espacio la política de táctica de fuerza. Un sector parlamentario que aprobó permitir una posible reforma constitucional hace campaña para rechazarla. El presidente sacó del ministerio del interior a un político blando y lo remplazó por uno de la extrema derecha. Al más firme defensor de la continuidad en la línea de acuerdos se le anuló nombrándolo ministro. 

Menos visible se activó y fortaleció un sector golpista de reserva provisto de medios. Uno de ellos hace difusión en un sitio web. El discurso, siguiendo un plan mundial de los teóricos marxistas la izquierda dirigida por los comunistas prepara un golpe de estado, en el país no hay estado de derecho, matarán empresarios, está amenazado el cristianismo. Su táctica es socavar el orden basado en la propiedad protegidos por las normas vigentes impidiendo con la legalidad la intervención de los militares.  

Los políticos de derecha deben ser consecuentes, el presidente lleva al país a la revolución y pasará a la historia con esa condena. Es importante la reacción en la sociedad civil contra la izquierda. El grupo dio una charla en un lugar de la marina y tuvo contacto con la organización anti mapuche en el sur.
 No importa que en Chile no haya partidos antisistema y que las manifestaciones sean fundamentalmente de grupos sin fines comunes ni vínculos orgánicos de conducción. Se trata de retomar el mando.

El mundo social en rebeldía no tiene programa ni dirección, pero el gobierno real empresarial sí tiene su objetivo claro y recursos a emplea Un hecho ocurrido en la zona mapuche da señales de cambio.
Los mapuches se tomaron coordinadamente varios edificios municipales para presionar la libertad de sus dirigentes presos en huelga de hambre.

El ministro del interior visitó la región donde llamó a desalojar las municipalidades y denunció que operan grupos con capacidad militar, armas de alto calibre, financiamiento, capacidad operativa y logística, decididos a que no exista paz. Lo habían hecho antes pero ahora fueron atacados por grupos civiles que al lado de carabineros con gritos racistas los golpearon y quemaron sus vehículos y un rehue, árbol sagrado mapuche.

La persona que llamó a intervenir a esos civiles había tenido contacto con el grupo golpista. Los que intervinieron con palos, fierros y elementos incendiarios contra los mapuches sin duda son un grupo previamente formado al que sólo ahora se le hizo actuar.
Dos importantes empresarios aplaudieron la intervención de la banda civil anti mapuche.
La tarea: ahogar con la fuerza el movimiento ciudadano enmarcado en la política establecida después del regreso militar a los cuarteles. 

La marina se negó a sacar una estatua del almirante organizador inicial del golpe cívico militar de 1973. El ejército conservó hasta hace poco un retrato de un general condenado por múltiples crímenes entre ellos el de su excomandante en jefe. Carabineros fabricó mensajes para incriminar a dirigentes mapuche, acompañó durante el toque de queda una manifestación contra el proceso de consulta constitucional.
Durante los hechos sociales incontrolables se dijo que la aprobación del camino a la consulta constitucional se hizo bajo un dramático mensaje militar. Si los magnates están inquietos algo hacen en cualquier lugar del mundo.

Se vive una transición en el modo de dominación de los capitalistas.
Por una civilización sostenible solidaria Mientras no haya partidos y movimientos civilizatorios todos ellos como sus masas son conservadores
romulo.pardo@gmail.com

sábado, 20 de junio de 2020

¿Está el mundo en manos de un psicópata?




Por Manuel Montañez:

Desde hace tiempo venimos diciendo que ya a nadie le debe sorprender que haya presidentes con antecedentes delictivos, asesinos, genocidas, violadores de derechos humanos, narcotraficantes, paramilitares, homofóbicos, racistas, o xenófobos. No creo que cualquiera de esas condiciones -algunas o todas- sea fundamento de asombro. Al revés, ello es consustancial con el sistema capitalista que arrastra todas esas lacras, por lo que poner a uno de los suyos en el más alto lugar de la administración es lo natural.



La democracia representativa como expresión política del sistema capitalista no es democrática ni es representativa.

En los hechos, es una dictadura de los poderosos. Aquella idea de que la democracia es el gobierno de las mayorías dejó de ser una realidad, si es que en algún momento lo fue. Hoy, la mayor parte de los gobiernos del mundo son de minoría, habida cuenta que el sistema ha alejado a los votantes de las urnas con las consiguientes altas abstenciones que en muchos casos llega a 50% y más. En esa medida, los “líderes” son favorecidos con el apoyo de entre 20 y 30% de los electores, con lo cual se legaliza una democracia ilegitima, que se expresa cotidianamente en cualquier encuesta de opinión.

Pero a esta desgracia se ha venido a sumar una mucho peor y más peligrosa. Desde hace casi un siglo el mundo no se veía inmerso en el peligro de un liderazgo irracional, fuera de control que responde a situaciones de orden subjetivo que la política no puede manejar. Nos enfrentamos a la actuación sicopática de algunos dirigentes, en especial de Donald Trump. Así, tengo la impresión que los instrumentos de la política, la economía y el derecho no son suficientes para dar respuestas a variables que entran en el terreno de lo absurdo, lo insensato y lo disparatado. Se hace necesario recurrir a la siquiatría y la sicología para ajustar los comportamientos políticos frente a liderazgos como los de Trump y en menor medida Bolsonaro, Piñera y Uribe que violentan las normas elementales de conducta política transformando el arte de la conducción del Estado en una suma de voluntades fanáticas que se sustentan en el desprecio y el odio a la humanidad. Duque no, Duque es teledirigido por el otro, por eso en Colombia le dicen su presidente.

El sicólogo catalán Oscar Castillero Mimenza se propuso en un artículo descubrir las características psicológicas de Adolfo Hitler. Para ello se basó en los perfiles diseñados por el destacado sicólogo estadounidense Henry Murray quien realizará en 1943 el primer perfil sicológico de Hitler por encargo de la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos (OSS por sus siglas en inglés). El informe titulado: “Análisis de la personalidad de Adolf Hitler: con predicciones para tratar con él antes y después de la rendición de Alemania” es un referente obligado para este tema, aunque sólo fue dado a conocer en 2004.
Castillero advierte -de la misma manera que lo hicieron todos los especialistas consultados para este artículo- que sin haber podido tener un tratamiento directo con el paciente, “la única manera de tratar de establecer algo semejante a un perfil psicológico es el análisis de sus discursos, sus actos y las ideas que transmitió a través de la escritura”.

A partir del estudio de Murray, Castillero hace nueve consideraciones que emergen del estudio de personalidad del líder nazi:
1.            Egolatría y complejo de Mesías.
2.            Dificultades para la intimidad.
3.            Sentimientos de inferioridad y auto desprecio.
4.            Desprecio hacia la debilidad.
5.            Perseverancia.
6.            Carisma y capacidad de manipulación.
7.            Teatralidad.
8.            Obsesión por el poder.
9.            Poca capacidad de empatía.
Consultada al respecto, Una profesora jubilada de la Escuela de Sicología de la Universidad Central de Venezuela que pidió no ser identificada, opinó que las consideraciones de Castillero, pueden ser perfectamente aplicadas para confirmar que la personalidad de Trump es análoga a la de Hitler.

Según la ex docente: “su discurso, comportamiento y sus acciones denotan características similares”. Afirmó que el individuo sicópata no es curable ni puede superar la enfermedad.  En un caso como este, que refiere a un individuo inteligente y de alto nivel, con carisma y capacidad para engañar y manipular, con abiertas manifestaciones egocéntricas y de baja empatía, generalmente se refiere a personas con serias dificultades para configurar una personalidad estable, necesitan ser reconocidos, porque en la mayoría de las veces no lo han sido en su infancia o juventud y que han padecido carencias afectivas.

El “Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales” quinta edición, publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría establece que: “La psicopatía es un trastorno de la personalidad complejo caracterizado por dificultades emocionales, conductuales y de relación. Su repercusión es clínica, social y judicial. […] se traduce en la aparición simultánea de problemas en tres vertientes: en su relación con los demás, en su afectividad y en su conducta.

Esta “biblia” para los diagnósticos de trastornos mentales en Estados Unidos establece que: “Los psicópatas se caracterizan por tener sentimientos de grandeza, ser arrogantes y egoístas. Presumen de una gran importancia hacia ellos mismos y tienden a culpabilizar a los demás de sus fracasos y deficiencias. Fácilmente se aprovechan de los demás utilizando el encanto, la manipulación y el engaño. Sus emociones son superficiales y poco sinceras, y tienen pocos remordimientos cuando causan daño a alguien. Presentan una falta de empatía y son fríos y superficiales”.

Alicia Pérsico, sicóloga clínica, profesora de la escuela se Sicología de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, Nicaragua, después de coincidir con Castillero en que para tener un diagnóstico definitivo se debe tratar al paciente para saber qué elementos influyen en un determinado comportamiento, cree sin embargo que sí se pueden detectar comportamientos inadaptados a la sociedad tras la manifestación de exacerbados patrones de desprecio y violación de los derechos  de los demás  en ciertos individuos, que se relacionan con criterios de trastorno  sociópata (antisocial o psicopático ) de la personalidad.

Estos individuos poseen una distorsión en su observación del contexto, creen que lo que ellos piensan es la realidad al margen de lo que puedan opinar otros. Pero, para justificar sus consideraciones necesitan un colectivo que le de coherencia a su punto de vista.

La profesora Pérsico aprecia que cuando una persona de estas características tiene poder, se produce una transformación a través de la cual se siente estar sobre los demás, lo cual es un trastorno grave que influye en las percepciones y en las conductas.

Continúa la académica expresando que en el caso de Trump podría decirse que en Estados Unidos hay un fuerte factor cultural que configura la personalidad de sus ciudadanos resaltando valores de supremacía, que se manifiesta poderosamente en todos los presidentes de Estados Unidos que han sido exponentes  de un pensamiento y una conducta distorsionadas, que los ha llevado a creer que tienen un destino en la historia y que son enviados de Dios, lo cual es condición sine qua non para ser presidente.

Al respecto, el historiador y crítico social estadounidense Morris Berman, que se ha especializado en investigar acerca de la historia cultural e intelectual de Occidente, en un folleto titulado “Localizar al enemigo: Mito versus realidad en la política exterior de Estados Unidos” opina que la religión en ese país impone la noción de que su misión es “democratizar al resto del mundo (mediante la fuerza si es necesario)”.

Berman juzga que ya en los primeros puritanos que llegaron a lo que después sería Estados Unidos existía esa idea de grupo de gente elegida por Dios. En el barco Arabella mientras cruzaban el Atlántico, John Winthrop en 1629 dijo: “Encontraremos que el dios de Israel está entre nosotros…él nos salvará y glorificara puesto que debemos considerar que seremos una ciudad sobre la colina, los ojos de todo el mundo están puestos sobre nosotros”.

Dos siglos después el escritor estadounidense Henry David Thoreau siguió fortaleciendo la idea al afirmar que “…si Estados Unidos no fuera el Gran pionero occidental al que siguieran otras naciones, entonces el mundo – déjenme repetir esto: el mundo- no tendría un verdadero propósito”.

Así, todos los presidentes de Estados Unidos han incorporado en su discurso esta idea de ser el “pueblo elegido”. Miles de religiosos desde sus púlpitos repetían junto a la también escritora estadounidense Harriet Beecher Stowe -famosa por su novela “La cabaña del tío Tom”- que “Dios creó a Estados Unidos para iluminar a toda la humanidad”.

Berman expresa que todo este pensamiento ha tenido una gran influencia en la política exterior de su país porque si se considera que “eres bueno y que el Otro es malo, por definición, después tienes que transpolar esa mitología simplista al mundo, y al demonio con la realidad”.

Este factor cultural al que se refería la profesora Pérsico, tiene -en el caso de Trump- una fuerte influencia dadas sus características faranduleras que le permiten proyectarse y sobrevivir en medio de la adversidad.
A los presidentes de Estados Unidos no le importan las personas en el logro de sus objetivos, no son considerados seres humanos que están muriendo, sino “bajas”. Su discurso solo puede cambiar cuando estas bajas llegan al país (o se producen en el mismo, como ocurrió el 11 de septiembre u hoy, en tiempos de coronavirus) en cajas de madera que son entregadas a sus familiares. Cuando el interés superior es la ganancia y el lucro, “no importa que muera gente inferior que no sirve”. Es el clásico discurso supremacista presente en Trump, de manera sumergida, pero corriente.

Entonces, opera otro factor: el de la culpa, alguien tiene que tener la culpa.

Hoy es China, la OMS, los gobernadores, los medios de comunicación o cualquiera que se le ocurra, pero el presidente nunca. Su narcisismo lo lleva a pensar que no importa cuántos mueran, lo que importa es “America first”. Tiene un objetivo y nadie lo mueve de la búsqueda del mismo.

Son típicos atributos del enfermo, en Trump se manifiesta claramente también un rasgo narcisista distorsionador de la realidad que se revela en su idea de grandeza, en su capacidad de manipulación que lleva a mantener a todos preocupados en las cosas pequeñas. Ese delirio lo lleva siempre a anteponer la palabra “gran” en todo lo que dice: “el gran estado de New York”, “la gran industria de Estados Unidos”, “los grandes trabajadores del petróleo” y otros sin necesidad de ser usado en términos del lenguaje.

Su ego gigantesco, la suposición de que es merecedor de todos los elogios, además de sus apreciables manifestaciones de autoritarismo, prepotencia y arrogancia, su menosprecio por la gente, su necesidad de ser admirado y lisonjeado, su falta de empatía con personas incluso cercanas, su agresividad en el discurso y en su gesticulación van configurando un perfil que calza perfectamente con el de un paciente con rasgos sicopáticos. Así mismo, su ideología y comportamiento racista vienen desde la juventud considerando que su padre fue miembro activo del Ku Klux Klan.

Su discurso no coherente y los continuos cambios en sus convicciones, dan cuenta de una personalidad inestable lo cual es sumamente peligroso cuando se manejan capacidades y posibilidades que influyen en la vida de millones de personas, en este caso cuando se está hablando del hombre que preside el país más poderoso del planeta.

En un mensaje del escritor inglés Nate White que ha sido ampliamente reproducido en las redes sociales, al caracterizar a Trump dice que éste:  “Golpea bajo, lo que un caballero no debe, nunca podría hacer, y cada golpe que apunta está por debajo del cinturón. Le gusta particularmente patear a los vulnerables o los sin voz”.  Agrega: “Se convierte en una forma de arte; es un Picasso de mezquindades; un Shakespeare de mierda”, y continúa: “Sus defectos tienen defectos… Dios sabe que siempre ha habido gente estúpida en el mundo, y mucha gente desagradable también. Pero raramente la estupidez ha sido tan desagradable, o la maldad tan estúpida. Él hace que Nixon parezca digno de confianza y George W. [Bush] parezca inteligente”.

Para finalizar su descripción escribe que “si Frankenstein decidiera hacer un monstruo montado enteramente de defectos humanos, haría un Trump. Y si ser un idiota fuera un programa de televisión, Trump sería una serie”.
Ahora veamos algunas acciones de Trump: Manifestó pública felicidad por el incremento de los pacientes contagiados por coronavirus en Irán.

Aprobó la realización de maniobras militares en Europa, Bahréin, Colombia y el Caribe en el momento más álgido del coronavirus en Europa y Estados Unidos. No le interesó saber que la gripe española reportada por primera vez en Fort Riley (Kansas, Estados Unidos) en 1918 fue potenciada por la primera guerra mundial y llevada de América a Europa por un soldado estadounidense.

Se transformó en el primer presidente que le declara la guerra bacteriológica a sus propias fuerzas armadas si se considera que esta decisión ha significado que además del “Theodore Roosevelt”, los portaaviones “Ronald Reagan”, “Carl Vinson” y “Nimitz” también tienen casos confirmados de coronavirus.
Celebró la destitución del jefe del portaviones “Theodore Roosevelt” que había solicitado que sus marineros pudieran cumplir correctamente la cuarentena.

Incitó a realizar manifestaciones en contra de los gobernadores demócratas que decretaron cuarentena y distanciamiento social, llamando a “liberar a Minnesota. Michigan y Virginia”.
Determinó arbitrariamente la apertura del comercio y las actividades deportivas cuando todavía el coronavirus se encuentra en su mayor apogeo.

Amenazó con cerrar el Congreso de su país, si los parlamentarios no aprobaban las propuestas que él había hecho para designar nuevos cargos en la administración.

Ordenó aprobar en el congreso una ley de apoyo a Taiwán que violenta los acuerdos sobre los que se sustentan las relaciones entre Estados Unidos y China, el mismo día que tuvo una conversación telefónica amistosa con el presidente Xi Jinping.
Insistió sin pruebas en culpar a China de ser causante de la pandemia y a la OMS de ser cómplice de su propagación.

Recomendó el uso de la hidroxicloroquina para el tratamiento del virus, contra la opinión informada de la OMS y de las propias autoridades de salud de su país, sólo porque es accionista del laboratorio francés que produce el fármaco. En Brasil le hicieron caso y se produjeron 11 muertes.

Ordenó retirar el aporte monetario de Estados Unidos a la OMS, en pleno desarrollo de la pandemia.
Estimuló las compras de armas de los ciudadanos como instrumento de defensa previendo que la pandemia y la crisis que pueda producir generará masas disconformes que asalten los comercios y las viviendas.
monlan2001@yahoo.com

sábado, 8 de febrero de 2020

El juego de la verdad


Por Carolina Vásquez Araya: 
Hemos sido educados en la mentira, por eso no soportamos la verdad

Quizá, como ejercicio intelectual, un día deberíamos mirar hacia atrás y analizar cómo nos hemos adaptado a los usos y costumbres de sociedades regidas por prejuicios, estereotipos y relaciones sociales basadas en la deformación de la comunicación a partir de conceptos sexistas, racistas y de cuestionable nivel moral.  Así crecimos y de ese modo adoptamos una visión de “lo correcto” para adaptarla a una serie de estrechas normas que nos vienen cómodas, a pesar de sus limitaciones. De ese modo, fuimos formados con un filtro cuyo efecto tendría una influencia decisiva en todas nuestras relaciones futuras.


En ese sustrato contaminado nuestras sociedades cultivan, como lo más natural, la desconfianza y la violencia en las relaciones humanas desde la más tierna infancia. Aun cuando intentamos convencernos de que nuestros primeros años fueron unas vacaciones en la isla de la felicidad, sabemos muy bien cuánto sufrimiento enfrenta la niñez en espacios como el hogar y la escuela, en donde se consolidan de manera indeleble su visión del mundo y de las conexiones con sus semejantes. Quizá por ese comprensible afán de teñir el pasado con un velo de nostalgia solemos pasar por alto hasta dónde esas primeras experiencias marcaron nuestro presente.

En este aspecto, los países de nuestra América Latina –con su carga de una religiosidad restrictiva y hermética- han sido un ejemplo ilustrativo de cuánto daño han causado en las relaciones sociales y en el desarrollo de nuestras naciones esas normas incuestionables que separan a los humanos por categorías, color de piel o le aplican una gradación diseñada para y por una administración más eficaz de la separación por clases: en general, son estructuras de carácter colonialista adscritas al poder político y económico. A partir de ahí se va definiendo todo un modelo de sociedad en donde predominan valores establecidos por las clases dominantes, con todo su engranaje de falsedades y prejuicios.

Las contradicciones en la formación de la infancia comienzan desde muy temprano. Durante los primeros años de vida se suele imprimir en la mente de niñas y niños el respeto por la verdad, un valor cuyo ejercicio conlleva un alto grado de honestidad y fortaleza moral. Sin embargo, esta supuesta fortaleza se cae a pedazos en cuanto se instalan en el discurso familiar -cual importantes cualidades humanas- los prejuicios sociales, la intolerancia, el racismo y los roles de género, todas ellas deformaciones cuyas consecuencias tendrán enorme impacto en la vida de las nuevas generaciones. La mentira, entonces, se instala así como un código de conducta aceptado y propiciado desde la esfera de autoridad, con el propósito de facilitar la inserción de los nuevos miembros en una sociedad convenientemente segregada. 

Esta clase de formación suele presentar sus primeras manifestaciones en conductas de extrema violencia entre niñas, niños y adolescentes. Entrenada en un ambiente de competencia, rivalidades y, muy frecuentemente, violencia física durante el período más importante de su desarrollo, la niñez se ve enfrentada a un desafío de supervivencia emocional para lo cual no está preparada y, por lo tanto, su escaso entrenamiento para lidiar con sus propias contradicciones la convierte en un objetivo fácil para toda clase de abusos. Por ello, no debería sorprendernos cuando esa frustración se descarga en formas extremas como el crimen, el suicidio y diversas formas de autodestrucción que desde nuestra estrecha perspectiva de adultos consideramos no solo inaceptables, sino también incomprensibles.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Apoyo solidario el legítimo presidente de la patria hermana de Evo Morales Ayma



Por Franklin Ledezma Candanedo (*):

Rechazamos los intentos golpistas contra el compañero presidente reelecto legítimamente de la Patria hermana de Bolivia, EVO MORALES AYMA, por parte de quienes se quitaron su disfraz de seudo líderes democráticos y se muestran como realmente son: Racistas, violentos, intolerantes, anti democráticos, enemigos declarados de las entidades gubernamentales y de los que tienen rasgo indígena o mestizo.



Rechazamos frontalmente  las actividades racistas y discriminatorias ejecutadas por mandaderos de la bestia (666) genocida imperialista, quienes  desconocen el resultado de las pasadas elecciones generales efectuadas en forma transparente. Esos enemigos declarados de la democracia aseguran que hubo fraude en las votaciones, sin embargo, se niegan a participar en la auditoria que lleva a cabo la Organización de Estados Americanos (OEA) y expertos de México, Paraguay y España.

Rechazamos los llamados de los golpistas a desconocer los comicios, los que han causado  focos de violencia en algunos departamentos de Bolivia y agresiones contra mujeres indígenas y personas de escasos recursos.

Rechazamos los paros, bloqueos y tomas de instituciones del Estado de esa república  Bolivariana, ejecutados por opositores  que pretenden que Bolivia retorne a un oscuro pasado de feroces dictaduras y enajenación de sus recursos naturales a capitalistas burgueses del país o a empresas usureras foráneas, mientras el pueblo sufría miseria, hambre y ausencia de servicios públicos vitales.

Rechazamos el teatro golpista montado por seudo dirigentes de derecha, que en un no lejano pretérito  mostraron su falta de transparencia y capacidad, y que hoy desconocen el voto popular que favoreció la reelección del primer mandatario indígena de la región.

Rechazamos los intentos golpistas de hoy, como los que promovieron hace años a nombre de la autonomía, cuando incentivaron el racismo y el separatismo. En este oscuro escenario del presente, a nombre de la democracia promueven la violencia, el vandalismo, la destrucción de propiedades oficiales y la discriminación violenta contra la mujer y, en general, contra los pueblos originarios y afro descendientes.

Rechazo a intentos golpistas en Bolivia…

 (*) Periodista y escritor, miembro de la Asociación Americana de Periodista Bolivarianos, Capítulo de Panamá, de la Red Bolivariana “

 indoame08@gmail.com

viernes, 1 de noviembre de 2019

“Queremos democracia, muera la aristocracia y la monarquía”, fue el grito de la burguesía francesa


Por Pedro Echeverría V.:
 1. La gran Revolución Francesa de 1789 nació con el grito de democracia o “gobierno del pueblo”; pero no fue el pueblo francés, sino la burguesía –bloqueada en su desarrollo por la aristocracia, la monarquía, el sistema feudal- la que lanzó el grito para organizar al pueblo a su alrededor. La burguesía, al derrotar el sistema feudal, al liberar a los esclavos y siervos, creó trabajos libres. Al derrotar el sistema de reyes, príncipes, duques, creó un sistema electoral “democrático” en el que la burguesía, el tercer Estado, se imponía a la aristocracia y a la iglesia. A los pocos meses, la parte del pueblo que comenzó a rebelarse contra el nuevo gobierno burgués, fue brutalmente reprimido y aniquilado. Fueron de cinco a siete años para que la burguesía se imponga al pueblo.


 2. No debe olvidarse que la palabra “democracia”, que traducida del griego al español es el gobierno del pueblo, la han usado como sinónimo de libertad e igualdad, todos los gobiernos del mundo. ¡Imagínese! Los gobernantes más guerreristas, racistas, invasores y asesinos del mundo, como los de EEUU, durante siglos, se han autocalificado como los representantes de la democracia mundial. A pesar de que es un país con profundas desigualdades económicas, en el que los Rockefeller, los Morgan, los fabricantes de armas, la reserva federal, dominan, presentan el juego electoral entre Demócratas y Republicanos como la democracia real, cuando tras esos partidos están los más grandes millonarios del mundo. ¿Sucede igual en Inglaterra, Israel, Francia, México?

 3. En México todo mundo se autocalifica de “demócrata”. Ningún presidente de la República –todos ellos jefes de los saqueadores de la economía del país, los que sexenio tras sexenios han hecho más miserables al pueblo- ha dejado de decir que gobierna en nombre de la democracia. ¿Y qué decir de los “muy demócratas multimillonarios” como Slim, Bailleres, Salinas, Azcárraga, Larrea, etcétera, que han expropiado la riqueza de los trabajadores? ¿De qué “gobierno del pueblo” se habla o se presume cuando toda la vida de la humanidad ha sido regida por una dictadura de los más poderosos? Por ello he insistido que la palabra “democracia” debe ser enterrada para extirpar de nuestra mente el engaño. ¡La dictadura de los poderosos se llama plutocracia!

 4. ¿Podrá existir acaso una “democracia real” o una “democracia directa” para acabar con la “democracia formal” que hemos vivido en el mundo? No, porque mientras haya clases sociales (poderosos y miserables), desigualdad, lucha de clases, cualquier democracia será controlada por los de arriba, sólo será una palabra engañabobos. Lo que hay que lograr es la participación directa de todos los trabajadores en sus asuntos, crear una conciencia de lucha por la igualdad política, económica, con derechos para todos. En vez de luchar por la “democracia” (que confirma el sistema de dominación) hay que luchar por la igualdad, por el fin de la explotación y la opresión. Todo ello lo saben los luchadores sociales de izquierda, lo sabe el presidente López Obrador, pero siguen la tradición. (24/X/19)
alterar26@gmail.com

sábado, 3 de noviembre de 2018

Brasil y el fascismo en el poder


Por Carlos Pérez Morales:
Por un período de 13 años, Brasil fue gobernado por políticos del progresista e izquierdista Partido de los Trabajadores. Su principal líder Luis Ignacio Lula Da Silva ascendió a la presidencia de Brasil en el año 2003. Su presidencia se extendió por 2 términos hasta el 2010. Luego (2010), el Partido de los Trabajadores eligió a Dilma  Rousseff  como presidenta de la nación más grande de América Latina.


La presidenta Rousseff duró en el cargo hasta que fue depuesta por el Congreso en el año de 2016. Su gobierno se caracterizó por continuar las reformas económicas y sociales que había comenzado el gobierno de Lula. Durante su período de gobierno, interrumpido por su destitución, la tasa de desempleo, descendió a su mínimo histórico. Al finalizar 2012, con un 5,5%. Rousseff fue destituida por el Congreso acusada de mal manejo de las cuentas nacionales.  Nunca se le probaron fehacientemente las acusaciones,

Muchos de los funcionarios gubernamentales de su gobierno fueron acusados de corrupción. Aún así fue despojada de la presidencia. Le sucedió en el puesto su vice presidente Michelle Temer, señalado como uno de los conspiradores para la destitución de Rousseff. En 2016, asumió interinamente la Presidencia del Brasil.  Temer actuó como un político de derecha.

Después de 13 años en el poder, el Partido de los Trabajadores, perdió el apoyo electoral del pueblo, acusado de ser responsable  de una serie de crisis económicas y un escándalo descomunal de corrupción de  algunos de sus líderes principales., La caída en desgracia del partido, presentó todos los elementos  del descontento popular en esta nación. 

Este descontento popular fue capitalizado por el fascista Jair Mesías Bolsonaro en  su reciente elección. Este fatídico personaje representa los más crueles "valores del fascismo."  Su llegada al poder se debió al descontento de algunas clases (media, por ejemplo y de los poderosos evangélicos que han ido ganando adeptos en Brasil) Bolsonaro ganó en las 10 ciudades más ricas de Brasil. En muchas de ellas aplastó a Haddad, logrando hasta seis veces más votos. Haddad se impuso, en cambio, en las 10 ciudades más pobres de Brasil.  Arrasó en las ciudades, en los lugares más ricos y de mayoría blanca.

Ha ejercido una larga carrera política en el legislativo de Brasil, sobre el cual ha dicho que no sirve para nada, Sus expresiones xenofóbicas, racistas, homofóbicas y sexistas (en contra de las mujeres) han causado mucha preocupación interna y a nivel internacional  Ha dicho también que los que organicen protestas o participen en ellas, serán exiliados o sentenciados a muerte.  El es un connotado admirador de los militares y apoyó abiertamente la dictadura militar que comenzó en 1964. Se comenta que su Ministro de Economía será Paulo Guedes, Economista de la Escuela de Chicago y defensor del libre mercado, la reducción del gobierno y el Neoliberalismo depredador.

Ante la posible amenaza que representa Bolsonaro, se necesitará el ejercicio de una fuerte oposición, que logre frenar sus posiciones. 
Analista Geopolítico

carlosperezmorales@hotmail.com


viernes, 22 de junio de 2018

¿Es este el mundo que queremos?


Por Carlos Iaquinandi Redacción de SERPAL

Hay días en que ciertas noticias parecen converger y entremezclarse, y son una  señal que nos advierte que las cosas no van bien. En las últimas horas nos llegaron los exabruptos de Matteo Salvini, ministro italiano de interior, anunciando un censo de la población gitana “para expulsar a los irregulares”. Para que no quedaran dudas del contenido racista de su advertencia, añadió: “a los gitanos italianos, lamentablemente, habrá que quedárselos“. Y si alguien piensa que esto es una ocurrencia aislada, recordemos que el pasado  8 de abril, Día internacional del pueblo gitano, la eurodiputada Mara Bizzotto también de la gubernamental Liga Norte italiana dijo en ese parlamento “que tendría que haber un día dedicado a las víctimas de los problemas causados por los gitanos”. El nuevo gobierno italiano ha encontrado ya una explicación para los males que sufre el país: son “los otros”, los refugiados, los gitanos, y no nos sorprenderá cuando agregue a “los pobres”, culpándolos de su miseria.

Otras “señales”

Desde Hungría, Polonia, Austria, Bulgaria, Ucrania o Eslovenia nos llegan otras notas inquietantes. Sus gobiernos despliegan similares alegatos racistas. Ideólogos ultranacionalistas recorren estos países con sus prédicas de odio y exclusión social. Varios de esos gobiernos han modificado sus leyes para poder encerrar temporalmente a los “indeseados”, privándolos de todos sus derechos humanos.

El húngaro Víktor Orban precursor junto con España en militarizar y alambrar sus fronteras utilizando “concertinas”,  afirmó públicamente: “no queremos que nuestro color se mezcle con otros”, lo que le valió que el alto comisionado de la ONU para los DDHH lo tildara como “racista”. Pero muchos de ellos no reniegan de ese calificativo, alegando que “así pretenden desacreditar a quienes defendemos nuestra propia identidad”. Entre unos y otros, van sepultando los principios que fueron la base de la reconstrucción europea a partir del 45: la solidaridad, la defensa de los Derechos Humanos y el “estado del bienestar”. Han encontrado “chivos expiatorios” a quienes responsabilizar de la injusticia y el empobrecimiento de las mayorías.

No podía faltar Donald Trump

También ayer, desde la primera potencia mundial, nos llegaba la noticia sobre la situación de centenares de niños separados de sus padres por la “Migra” norteamericana. Siguiendo las indicaciones de D.Trump, y de su Secretaria de Seguridad aplican esas medidas inhumanas porque sus padres -mayoritariamente oriundos de países latinoamericanos- son considerados delincuentes por ingresar al país de forma ilegal. Un espeluznante video difundido por los canales de los EE.UU. muestra a los pequeños en una especie de jaula-depósito, aislados de sus padres. El impacto ha sido tan grande que demócratas y los propios republicanos han denunciado esa barbarie gubernamental. El general Michael Hayden, director de la CIA durante el gobierno de Bush escribió en Twitter: “otros gobiernos han separado madres y niños”, sobre una foto en blanco y negro del campo de concentración nazi de Auschwitz.

ACNUR aporta cifras

En las últimas horas, se sumaba la noticia de que la violencia y el hambre generaron en el 2017 otros tres millones de refugiados. Ahora suman 68,5 millones, la cifra más alta desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Palestinos, sirios, afganos, birmanos, somalíes, pakistaníes, magrebíes o sudaneses son algunos de los principales colectivos. Todos huyen de la miseria y de la muerte. Sus países han sufren o han padecido invasiones  o conflictos en los que directa o indirectamente participan países “desarrollados”. Los que mueren, los que pierden sus viviendas, los que huyen, son en su gran mayoría de países donde no se producen armas. Ellos ponen las víctimas. Otros ponen las bombas, los misiles, los fusiles o las municiones. Figuran varios países europeos, entre los cuales, España.  Pero también EE.UU, Rusia, o China, que con Alemania y Francia controlan más del 70% de la exportación del armamento mundial. Contra lo que pueda suponerse, los países que más refugiados reciben, no son precisamente quienes tienen más recursos: entre ellos destacan Líbano, Jordania, Turquía, Pakistán, Irán o Uganda. Según las cifras de ACNUR, más del 80% de los refugiados en el mundo, viven en países de ingresos bajos o medianos.

 Hay días en que se hace difícil conciliar el sueño después de haber visto las noticias.  Si por fin lo conseguimos, soñamos que al despertar, veremos otra realidad.

 Pero no es así. Tendremos que construirla entre todos.

Redacción de SERPAL
serpal@nod50.org

miércoles, 6 de septiembre de 2017

La carencia ética y la cínica imprudencia Gringa

Por Jesús Arenas Hernández:

Sin duda alguna, la ética ha sido la lección que jamás ha aprendido el imperialismo yanqui. Según Aristóteles, ésta conlleva la prudencia como virtud esencial y la responsabilidad en los actos de ejecución. Esto, porque en el campo moral para que funcionen las ideas es necesario revestirlas de racionalidad, lógica y justicia. El desfile de gobernantes gringos ha desengañado a este filósofo griego. La ética es un terreno minado para el imperialismo. Desacostumbrado a arrodillarse, es hora buena para tratar de llevarlo al reclinatorio y enseñarlo a predicar la bondad social. Gran problema. Es demasiado para Trump. Exigirle una agenda racional donde predomine la templanza y la generosidad, es tratar de enseñarle a parir ángeles.


A través de su historia, el pueblo norteamericano ha demostrado acciones de nobleza. Nobleza pisoteada por sobrevenidos gobiernos, con ligeras excepciones, déspotas racistas y sectaristas, que solo han servido para empañar el legado de sus héroes. Ninguna gloria han conquistado sus soldados enseñados a la droga y la matanza de naciones inocentes y débiles. Grandes en su dignidad, han sido los pueblos bravos de Vietnam y  la Corea de antaño, que han tenido que desgarrar en dos toletes para dominarlas. El irrespeto y la violación a todas las normas internacionales, morales, sociales, económicas y culturales ha sido el prisma cotidiano imperial. En cónclaves secretos se fraguan las invasiones, los asesinatos y las conspiraciones permanentes.

Todos sus gobiernos hacen la cola hacia el infierno. Hábitos de conquistas inclementes son las agendas prepagadas en sus elecciones fundamentadas en un sistema electoral tramposo y sistemático. Quizás más democracia demuestra el Vaticano porque por lo menos deja asomar el humo blanco. Los elegidos gringos son como ciertos personajillos criollos quienes prenden candela a sus libros y actas para evitar ser descubiertos. La torta se quemó completa con Trump. No solo es prepotente y soberbio sino incoherente en sus decisiones. Suerte que no merecía el pueblo norteamericano. Sabemos que el ejercicio  de buenos modales y un trato justo para las naciones menos favorecidas, requiere un esfuerzo que permita desarrollar confianza y aprecio en cada uno de sus actos. Mucho pedir.

Pero no es así. La economía agiotista y la política generada basada en el desplante es su fuerte. El caos es la orden dictada, la agresión y el acoso, son formas de penetración reiteradas. Acosar y chantajear a Venezuela con amenazas constantes no solo es una grosera intervención sino un desconocimiento de aquella lealtad arrodillada con que anteriores gobiernos nuestros rindieron en el pasado, para mal de nuestro pueblo. Ni eso lo reconoce el Tío Sam. Las cosas cambiaron para sus apetencias y esto los ensombrece e irrita. Buscan por todos los medios recuperar el dominio absoluto del poder en Venezuela. Pero lo hacen con el estandarte de la antiética y la inmoralidad.

Escudados en una supuesta “democracia universal” y bajo el amparo de “personajes ocultos” insisten en dominar a capa y espada el planeta. EL propósito y el objetivo planeado por sus amistades foráneas, no es difícil alcanzarlo pero con una acción más justa y bondadosa y no con esas muecas fingidas. Si en realidad proyectan viajar, háganlo dejando buenas impresiones en los pueblos de la tierra. Esa imprudencia obstaculiza la evolución de las demás naciones y causa sufrimiento colectivo. Pero no deseo salirme del tema específico. Será otro tema futuro. “Por ahora” Venezuela resistirá y vencerá. Ignoran que este es un país privilegiado y destinado.

El problema vital del gobierno yanqui es que ha seleccionado mal los medios, cuando cuenta con un sinfín de ellos, menos díscolos y más convenientes, para coordinar libertad y progreso de todas las naciones. Ese lenguaje lo podemos entender, dentro del respeto mutuo, la reciprocidad y la independencia. Venezuela es y ha sido un país de dialogo y abundante libertad. Pero si insisten en la violencia y la irracionalidad para sus conquistas se encontrará con un pueblo decidido, alimentado por aquel espíritu revolucionario de Bolívar, Miranda, Guaicaipuro y toda esa pléyade de hombres libertarios. Por otra parte, estimo que Suramérica no està dispuesta a ceder su independencia por más dólares que regale a sus títeres.

Es la sangre indígena que aun corre por las venas de sus pueblos. A propósito sería bueno que Trump se diera un tiempo para leer aquel libro que una vez  donó  Chávez a uno de sus gobernantes. Para concluir, el mundo actual es complejo. Si es cuestión de terminología: la injerencia sería aceptable para mejorar, avanzar y ayudarnos a construir un mundo justo y ético, pero jamás la aceptaremos para continuar el saqueo, la destrucción y la injusticia. Afinar el paso para la convivencia debe ser la misión del imperio si desea sobrevivir, aunque creo que tanto daño causado, hace tardía esta propuesta. Chávez vive, la lucha sigue.

 fundapoder@hotmail.com

sábado, 2 de septiembre de 2017

La carencia ética y la cínica imprudencia Gringa

Por Jesús Arenas Hernández:

Sin duda alguna, la ética ha sido la lección que jamás ha aprendido el imperialismo yanqui. Según Aristóteles, ésta conlleva la prudencia como virtud esencial y la responsabilidad en los actos de ejecución. Esto, porque en el campo moral para que funcionen las ideas es necesario revestirlas de racionalidad, lógica y justicia. El desfile de gobernantes gringos ha desengañado a este filósofo griego. La ética es un terreno minado para el imperialismo. Desacostumbrado a arrodillarse, es hora buena para tratar de llevarlo al reclinatorio y enseñarlo a predicar la bondad social. Gran problema. Es demasiado para Trump. Exigirle una agenda racional donde predomine la templanza y la generosidad, es tratar de enseñarle a parir ángeles.


A través de su historia, el pueblo norteamericano ha demostrado acciones de nobleza. Nobleza pisoteada por sobrevenidos gobiernos, con ligeras excepciones, déspotas racistas y sectaristas, que solo han servido para empañar el legado de sus héroes. Ninguna gloria han conquistado sus soldados enseñados a la droga y la matanza de naciones inocentes y débiles. Grandes en su dignidad, han sido los pueblos bravos de Vietnam y  la Corea de antaño, que han tenido que desgarrar en dos toletes para dominarlas. El irrespeto y la violación a todas las normas internacionales, morales, sociales, económicas y culturales ha sido el prisma cotidiano imperial. En cónclaves secretos se fraguan las invasiones, los asesinatos y las conspiraciones permanentes.

Todos sus gobiernos hacen la cola hacia el infierno. Hábitos de conquistas inclementes son las agendas prepagadas en sus elecciones fundamentadas en un sistema electoral tramposo y sistemático. Quizás más democracia demuestra el Vaticano porque por lo menos deja asomar el humo blanco. Los elegidos gringos son como ciertos personajillos criollos quienes prenden candela a sus libros y actas para evitar ser descubiertos. La torta se quemó completa con Trump. No solo es prepotente y soberbio sino incoherente en sus decisiones. Suerte que no merecía el pueblo norteamericano. Sabemos que el ejercicio  de buenos modales y un trato justo para las naciones menos favorecidas, requiere un esfuerzo que permita desarrollar confianza y aprecio en cada uno de sus actos. Mucho pedir.

Pero no es así. La economía agiotista y la política generada basada en el desplante es su fuerte. El caos es la orden dictada, la agresión y el acoso, son formas de penetración reiteradas. Acosar y chantajear a Venezuela con amenazas constantes no solo es una grosera intervención sino un desconocimiento de aquella lealtad arrodillada con que anteriores gobiernos nuestros rindieron en el pasado, para mal de nuestro pueblo. Ni eso lo reconoce el Tío Sam. Las cosas cambiaron para sus apetencias y esto los ensombrece e irrita. Buscan por todos los medios recuperar el dominio absoluto del poder en Venezuela. Pero lo hacen con el estandarte de la antiética y la inmoralidad.

Escudados en una supuesta “democracia universal” y bajo el amparo de “personajes ocultos” insisten en dominar a capa y espada el planeta. EL propósito y el objetivo planeado por sus amistades foráneas, no es difícil alcanzarlo pero con una acción más justa y bondadosa y no con esas muecas fingidas. Si en realidad proyectan viajar, háganlo dejando buenas impresiones en los pueblos de la tierra. Esa imprudencia obstaculiza la evolución de las demás naciones y causa sufrimiento colectivo. Pero no deseo salirme del tema específico. Será otro tema futuro. “Por ahora” Venezuela resistirá y vencerá. Ignoran que este es un país privilegiado y destinado.

El problema vital del gobierno yanqui es que ha seleccionado mal los medios, cuando cuenta con un sinfín de ellos, menos díscolos y más convenientes, para coordinar libertad y progreso de todas las naciones. Ese lenguaje lo podemos entender, dentro del respeto mutuo, la reciprocidad y la independencia. Venezuela es y ha sido un país de dialogo y abundante libertad. Pero si insisten en la violencia y la irracionalidad para sus conquistas se encontrará con un pueblo decidido, alimentado por aquel espíritu revolucionario de Bolívar, Miranda, Guaicaipuro y toda esa pléyade de hombres libertarios. Por otra parte, estimo que Suramérica no està dispuesta a ceder su independencia por más dólares que regale a sus títeres.

Es la sangre indígena que aun corre por las venas de sus pueblos. A propósito sería bueno que Trump se diera un tiempo para leer aquel libro que una vez  donó  Chávez a uno de sus gobernantes. Para concluir, el mundo actual es complejo. Si es cuestión de terminología: la injerencia sería aceptable para mejorar, avanzar y ayudarnos a construir un mundo justo y ético, pero jamás la aceptaremos para continuar el saqueo, la destrucción y la injusticia. Afinar el paso para la convivencia debe ser la misión del imperio si desea sobrevivir, aunque creo que tanto daño causado, hace tardía esta propuesta. Chávez vive, la lucha sigue.

 fundapoder@hotmail.com