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viernes, 16 de octubre de 2020

La realidad de una crisis moral y el uso de la violencia

 Por Diego Olivera Evia:

Luego de décadas de propuestas de los estados nacionales, surgen los monopolios y las trasnacionales como centro de poder, relacionados con EEUU y la Unión Europea, estos mecanismo de dominación han creado no solo una crisis capitalista, sino que han ampliado el carácter guerrerista de la expansión, creando un concepto de un poder imperial, claramente esta realidad se refleja en América Latina, con la obsecuencia de los líderes de derecha y la sumisión a EEUU, manejados por el presidentes de EEUU, Donald Trump, para crear gobiernos títeres capaces de destruir las naciones Estado, tratando de borrar los avances en varias etapas del progresismo.

Pero en esta nueva década del fascismo, surgen los estados capitalistas, en una maquina de explotación y una crisis social, política en las ex naciones Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá, Ecuador, donde los trabajadores, obreros y jubilados, sufren los efectos del capitalismo.        

Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación. Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.

Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.

Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta. 

Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado.

Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socio ecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.

Caracterizando los impactos socio ecológicos de las multinacionales

Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA.

Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo.

Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.

Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.

Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.

Este análisis no lleva a englobar no solo la crisis capitalista, que ha mostrado su peor versión sobre el planeta Tierra, el desconocimiento del clima por EEUU, atreves de Donald Trump, muestra la mayor ignorancia de los efectos del Niño, que, con lluvias y cambios continuos del clima, actualmente afectan a los países del Cono Sur de América, generando una crisis económica en Uruguay, Brasil, Argentina, en el turismo, parte fundamental de las economías de estas naciones. Los mismos huracanes y ciclones son parte de manipulaciones, del clima por EEUU en sus experimentos, como intentar crear extraer el petróleo, con bombeos de agua en altas presión, destruyendo el manto de las capas del terreno, dañando una vez más el clima.

Ante esta realidad la sociedad humana sufre la agresión en las trasnacionales, de la misma las guerras coloniales, fenómenos creados por las naciones imperiales, siguen creando guerras en Afganistán, Iraq, Siria, la destrucción de Libia, las agresiones de EEUU a Rusia y China, por el control de los mercados, es también parte de una crisis moral y ética de Trump y su combo de funcionarios terroristas.

Esta realidad se ve afectada en la mayoría de los Continentes, la destrucción del eco sistema del Amazonas, atreves de la inmoralidad del presidente  del Brasil Bolsonaro, en una nueva campaña de asesinatos de indígenas del Amazonas, para destruir el pulmón de América Latina, para vender las tierras a los empresarios, de la misma manera sacar a los Sin tierra, la misma expresión del fascista Bolsonaro, que manifestó que los pueblos originarios son sucios y no hablan portugués, son objeto de abuso y muerte, para ampliar una mayor crisis ecológica, similar a la de Paraguay en la destrucción de los sojeros, de las tierras creando un tierra muerta, por los agro tóxicos de Monsanto, creando una soja transgénica con efecto perniciosos para los seres humanos, una realidad de multimillonarios explotando y destruyendo el planeta Tierra.  

Periodista, Historiador y Analista Internacional

diegojolivera@gmail.com

sábado, 28 de marzo de 2020

Trump, Bolsonaro, Piñera, Añez, apuestan a la muerte de la sociedad humana


Por Diego Olivera Evia:
La crisis del modelo capitalista y el CORNAVIRUS

Esta nueva realidad de una pandemia en el planeta tierra, es una realidad de una crisis viral el genoma del SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad covid-19, mucho se ha especulado del origen de esta mutación genética, el ataque viral en China se ha considerado un ataque de EEUU, con el objetivo de un ataque al gobierno chino, pero esta realidad creo una pandemia mundial, para poder combatir a nivel globa, de esta manera hemos investigado, de donde sale la fuentes de este concepto.


Nota The Washington Post
El primer paso para derrotar a un enemigo es identificarlo, conocer cómo se comporta y tratar de predecir cuál será su próximo movimiento. Pero, ¿qué pasa si en medio de la batalla el enemigo se transforma y las armas que preparábamos contra él ya no funcionan? Esa es una de las preguntas que se hacen los científicos que trabajan a toda marcha para encontrar una vacuna o un tratamiento que pueda controlar la pandemia del nuevo coronavirus. 
  • 5 estrategias que están funcionando en los países que han logrado contener los contagios de coronavirus 

Los investigadores ya conocen el genoma del SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad covid-19. Ese es un gran avance, ¿pero y si de repente comienzan a notar que el virus está mutando? ¿Eso lo haría más peligroso para los humanos?
La palabra mutación suena dramática, pero en realidad es parte de la rutina de los virus formados por cadenas de ácido ribonucleico (ARN), que transportan la información genética del virus.

"La mutación es un aspecto monótono de la vida para un virus de ARN (como el coronavirus)", escribió en un reciente artículo de la revista Nature el microbiólogo Nathan Grubaugh, profesor de epidemiología en la facultad de medicina de la Universidad de Yale en Estados Unidos. 
  • Las ventajas de América Latina para combatir el coronavirus 

A medida que un virus se reproduce haciendo copias de sí mismo, va generando unos “errores “en su genoma que se traspasan a las futuras copias del virus.
Los virus tienen un ARN "propenso al error", explica Grubaugh, así que acumulan mutaciones en cada ciclo de copiado. El experto, sin embargo, explica que la mayoría de estas mutaciones impactan negativamente algunas funciones del virus y son removidas por selección natura

¿El coronavirus está mutando?

"Sí, todos los virus de ARN mutan, pero muy pocas de estas mutaciones le traen alguna ventaja al virus", le dice a BBC Mundo George Rutherford, profesor de epidemiología en la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.). ¿Y está mutando más rápido que otros virus? “Muta a la misma velocidad, más o menos, que otros virus de ARN”, dice Rutherford.

El pueblo italiano que logró contener la expansión del virus con un experimento "único en el mundo" A principios de marzo un estudio realizado en Wuhan, China, con 103 pacientes contagiados de covid-19 sugirió que el coronavirus había mutado en al menos dos nuevas cepas, una más agresiva y otra menos agresiva que el coronavirus que se ha estado propagando.

“Ese es un número relativamente bajo de mutaciones (para un virus) que ha pasado a través de una gran cantidad de personas”, dijo Thielen al diario The Washington Post. "En este punto, la tasa de mutación del virus sugeriría que la vacuna que se desarrolle para el SARS-CoV-2 sería una vacuna única, en lugar de una vacuna nueva cada año, como la vacuna contra la gripe".

En un hilo de Twitter, el biólogo especialista en vacunas Trevor Bedford calculó que con base en las mutaciones ocasionales que podría tener el SARS-CoV-2, al virus le tomaría “algunos años en vez de meses” mutar lo suficiente como para "inhibir significativamente" el efecto de una vacuna.

Los expertos estiman que lograr una vacuna efectiva contra el covid-19 podría tardar entre un año y 18 meses.



Trump, Bolsonaro, Piñera, Añez, apuestan a la muerte de la sociedad humana
La realidad y la crisis del capitalismo ha creado una guerra económica y política, que se ha desarrollado en la política del gobierno de EEUU, a través de los planes del presidente gringo Donal Trump, en su Histérica teoría de crear un nuevo modelo de América Latina, aplicado un terrorismo en esta naciones el obsesivo ataque a Venezuela, Cuba y Nicaragua, creando ataques virulentos y sanciones a estas naciones y los efectos a las mayorías de los latinoamericanos, los efectos de esta realidades, han creado una crisis de identidad y el surgimiento del modelo fascista en Brasil, Chile, Perú, Bolivia, Colombia, entre otros países dominados por las políticas de la nueva Doctrina Monroe.

El plan de EE.UU. para "recuperar" América Latina, Un artículo publicado en The Wall Street Jornal revela la estrategia de Washington en la región para desplazar la influencia de otras potencias y volver al lema de "América para los americanos, e ese sentido se ha mostrado las barbaries de los crímenes en Chile, en Bolivia, Brasil, Colombia, en crímenes de lesa humanidad.

En ese sentido la actitud de Bolsonaro de decir que en el coronavirus es una gripecita, creando una acción de criminalidad, obligando a los niños al colegio y a los brasileños a trabajar, no quiere aplicar la cuarentena, enfrentado a los estados y la sociedad de esta nación, Pero lo más peligroso es el ataque a los pueblos originales del pulmón de Sudamérica, donde un militar fascista como el presidente brasileño, considera a estos pueblos, como ignorantes, sucios y que nos hablan portugués, al mejor estilo de la conquista, de los españoles, portugueses e ingleses, que asesinaron a millones de seres humanos.

En este marco de crisis de guerras monopólicas contra África, Medio Oriente, Asia, América Latina, son avasalladas por la políticas neo coloniales, la sumisión de países latinoamericanos a las presiones de Trump, y su equipo de guerra global, han podido usar a presidentes fascistas e inmorales, como Macri, Bolsonaro, Piñera, Duque, que aplican políticas neoliberales en sus naciones, el ataque al Amazonas, por Bolsonaro, para entregar sus recursos a las trasnacionales, crearía un ataque brutal el ecosistema.

En esa, según relata el periódico de Miami, El Nuevo Herald informo que, el mismísimo Álvaro Uribe, planeo la matanza con los dirigentes de las Autodefensa Unidas de Colombia y posteriormente acudió personalmente a felicitar a los paramilitares que “brillantemente” habían asesinado, con motosierras, al menos a 15 campesinos indefensos, matanza por la que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Colombia.

Esta es la realidad de un modelo criminal, que, en el marco del Grupo de Lima, reorganizada por Trump, como un mecanismo de coerción sobre Venezuela, Cuba y Nicaragua, el interés de EEUU es controlar a América Latina.
Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com

domingo, 2 de febrero de 2020

La crisis global del capitalismo de EEUU y la UE



Por Diego Olivera Evia:

Luego de décadas de propuestas de los estados nacionales, surgen los monopolios y las trasnacionales como centro de poder, relacionados con EEUU y la Unión Europea, estos mecanismo de dominación han creado no solo una crisis capitalista, sino que han ampliado el carácter guerrerista de la expansión, creando un concepto de un poder imperial, claramente esta realidad se refleja en América Latina, con la obsecuencia de los líderes de derecha y la sumisión a EEUU, manejados por el presidentes de EEUU, Donald Trump, para crear gobiernos títeres capaces de destruir las naciones Estado, tratando de borrar los avances en varias etapas del progresismo.

Pero en esta nueva década del fascismo, surgen los estados capitalistas, en una maquina de explotación y una crisis social, política en las ex naciones Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá, Ecuador, donde los trabajadores, obreros y jubilados, sufren los efectos del capitalismo.     
   
Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación. Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.

Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.

Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta.

Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado.

Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socio ecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.

Caracterizando los impactos socio ecológicos de las multinacionales
Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA.

Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo.

Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.

Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.

Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.

Este análisis no lleva a englobar no solo la crisis capitalista, que ha mostrado su peor versión sobre el planeta Tierra, el desconocimiento del clima por EEUU, atreves de Donald Trump, muestra la mayor ignorancia de los efectos del Niño, que, con lluvias y cambios continuos del clima, actualmente afectan a los países del Cono Sur de América, generando una crisis económica en Uruguay, Brasil, Argentina, en el turismo, parte fundamental de las economías de estas naciones. Los mismos huracanes y ciclones son parte de manipulaciones, del clima por EEUU en sus experimentos, como intentar crear extraer el petróleo, con bombeos de agua en altas presión, destruyendo el manto de las capas del terreno, dañando una vez más el clima.

Ante esta realidad la sociedad humana sufre la agresión en las trasnacionales, de la misma las guerras coloniales, fenómenos creados por las naciones imperiales, siguen creando guerras en Afganistán, Iraq, Siria, la destrucción de Libia, las agresiones de EEUU a Rusia y China, por el control de los mercados, es también parte de una crisis moral y ética de Trump y su combo de funcionarios terroristas.

Esta realidad se ve afectada en la mayoría de los Continentes, la destrucción del eco sistema del Amazonas, atreves de la inmoralidad del presidente  del Brasil Bolsonaro, en una nueva campaña de asesinatos de indígenas del Amazonas, para destruir el pulmón de América Latina, para vender las tierras a los empresarios, de la misma manera sacar a los Sin tierra, la misma expresión del fascista Bolsonaro, que manifestó que los pueblos originarios son sucios y no hablan portugués, son objeto de abuso y muerte, para ampliar una mayor crisis ecológica, similar a la de Paraguay en la destrucción de los sojeros, de las tierras creando un tierra muerta, por los agro tóxicos de Monsanto, creando una soja transgénica con efecto perniciosos para los seres humanos, una realidad de multimillonarios explotando y destruyendo el planeta Tierra.  
Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com

miércoles, 30 de octubre de 2019

La Ira Suramericana y el derecho a la rebelión



Por: Oglis Ramos:
América latina grita contra el poder opresor de las trasnacionales y las corporaciones financieras, mientras el grupúsculo de la elite burguesas más dominantes emana políticas opresoras, los pueblos de ecuador y chile descargan su ira contra esas políticas y rechazan de manera frontal el sistema que está establecido, dado que los ahoga y les cercena el derecho a una vida digna, donde reclaman la no privatización de los derechos que la mal llamada democracia instaurada por los gobiernos neoliberales buscan arrancar de raíz.


La ira desatada por los pueblos no puede contenerse con militares; la situación de los últimos días de ecuador y ahora chile muestra que el sistema dominante no es ajeno a las revueltas que la misma causa por sus políticas y acciones en contra de la mayoría, que siempre ha estado oprimida por políticas beneficiosas para las altas esferas, que ha determinado como tiene y debe vivir la mayoría que no es más que la opresión económica y social. Esa misma elite que privatiza y redobla la guillotina contra el pueblo es la que desde tiempos remotos se ha bañado en oro y riquezas mientras que el trabajador vive de sus migajas para mantenerlo en la cúspide; esa misma elite que de una forma u otra sigue apretando el gatillo de la desigualdad es la que hoy se encuentra amenazada por los gritos y la rabia de cientos de miles desde ecuador hasta chile y que los gobernantes que defienden el sistema de dominio global no tienen otra opción si no de la represión brutal y asesina contra los gritos de la ira y el descontento.

Estas manifestaciones en estos dos países sin duda alguna tomaron por sorpresa al sistema dominante y a las mismas agencias de inteligencias que están bajo el dominio de las elites financieras que gobiernan al mundo y así mismo bajo la dirección de la maquina más asesina que puede existir; el Fondo Monetario Internacional ya que este con sus políticas ha oprimido a los pueblos teniendo en cuenta que es el arma de las grandes corporaciones mundiales para apoderarse de una forma inescrupulosa de la riqueza de los países donde se aplica su política.

El efecto Ecuador llego para quedarse en Chile, el descontento generalizado; el engaño de una economía sólida, la máscara de la mentira se le cayó al sistema y los grandes medios de información que se jactaban de que la economía chilena era la más estable y hoy sus propios ciudadanos desmontan esa mentira con protestas, cacerolas y consignas; mientras el estado mantiene esa mentira con represión, asesinato, violaciones; que se desmenuzan en retenciones en las casas, civiles disparando contra civiles, detenciones de periodistas y miembros de portales alternativos. En fin, se trata de un cerco informativo copiado de los grandes países que emanan la “miel de la democracia”

De aquí la digna rabia que explota desde los poros de los oprimidos, esa digna rabia que deja el temor atrás y le muestra al estado opresor que aún hay resistencia, que hay esperanza para exigir una vida con las garantías sociales para los oprimidos; los cuales al ver cercenados sus derechos optan por la rebelión en la expresión de masa y fuerza que es incontrolable por parte del estado opresor.

El cinismo de los gobernantes llega a un extremo de culpar de sus errores a otros países mientras ecuador y chile arden. El gobierno argentino prepara falsos positivos mediáticos contra Venezuela al decir que la culpa es del gobierno venezolano y sus agentes de espionajes enviados por el gobierno de Nicolás Maduro. El gobierno de argentina esta temeroso de que sus ciudadanos encaren la privatización a la que han sido sometidos y la forma de enfrentarla es tumbando gobiernos con protestas, las cuales son muy buenos a la hora de decirle no a las políticas económicas emanadas por las corporaciones financieras globales; entonces para el gobierno neoliberal de chile argentina y ecuador no les queda de otra de tapar el hueco culpando a otros del error de sus ambiciones. si se culpa a Nerón por la quema de Roma porque no culpar a otros por el incendio de ecuador y chile.
ramos.oglis19@gmail.com

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Nuevamente EEUU y la OTAN buscan el control mundial


Por Diego Olivera Evia:
La tercera guerra mundial se avecina afirma la ONU

Las políticas del departamento de Estado aplicadas por Donald Trump, marcan una era de violencia y prepotencia en la relaciones internacionales, las sanciones a naciones del mundo, no respetan los acuerdos económicos, su concepto del proteccionismo de la economía de EE.UU, es una falacia, ya que protege a las trasnacionales y los multimillonarios, la crisis y la pobreza son parte de la realidad del modelo capitalista. Pero no solo ataques económicos, la base de la economía gringa, se basa en la venta de armas, son la base de su economía a través de la Industria Militar, las bases militares de EE.UU, son parte del poder militar y los ataques permanentes a las naciones del mundo, muestran la visión fascista de Trump, un hombre sin escrúpulos, inmoral y falso, ahora enfrentado con el Congreso de EE.UU y la posibilidad de un juicio, para destituirlo como presidente.

La guerra y la destrucción de las naciones en el Medio Oriente, las acusaciones contra Rusia, de hechos falsos de ataques a las elecciones en EEUU, en el triunfo de Trump, como los falsos positivo sobre ataques biológicos, por la Ministro de Inglaterra, como las amenazas de la OTAN, en la fronteras de Rusia, muestran una fobia anti rusa, como los ataques económicos contra China, las amenazas y sanciones son parte de una guerra, a escala global, que son parte de una crisis del sistema capitalista, como la violencia de la OEA contra Venezuela, Cuba, proyectada por el mercenario y corrupto Secretario de la OEA, Luis Almagro un esbirro de EEUU, todos estos hechos muestran un conflicto global, sin salida.  
    
Distintas declaraciones de funcionarios de alto nivel de Organización de Naciones Unidas (ONU), manifestaron una aseveración del Papa Francisco, sobre que ha comenzado la Tercera Guerra Mundial, ha creado incertidumbre en la humanidad, que ve el peligro de una guerra nuclear, producto de acciones de presión bélica contra la República Rusa, al instalar bombas de “teóricamente” de baja radiación, en las fronteras de  los países bálticos, como Polonia, además realizar maniobras en la frontera rusa.
Estos hechos han generado la movilización de tropas rusas, en sus fronteras ante este nivel de cerco atómico, además el presidente Putin ha tenido que fortalecer, el apoyo a Crimea, como Siria e Irán, en un acuerdo tripartita para defender las fronteras y evitar una agresión, del estado islámico Isis o Dahes, que según EEUU pueda atacar a poblaciones de Rusia

El apoyo de EEUU a los terroristas ha sido constatado por Siria, Irán y Rusia, en un plan para apoyar a sectores curdos, no nacionalistas, porque otros curdos apoyan a Siria, para tomar una población en las fronteras de esta nación, para crear un nuevo Alepo, ante la derrota masiva de los terroristas, esta acción ha sido financiada por EEUU. Estos hechos amplían la posibilidad de un nuevo frente terrorista, mostrando una vez más que la prepotencia de EEUU y la OTAN, para controlar al Medio Oriente y de esa manera crear un cerco militar a Rusia, desconociendo el poderío de esta nación y su alianza con China y los Brics.

Pero para poder comprender estos hechos hemos tomado una declaración de la ONU, sobre el tema de la Tercera Guerra Mundial y un análisis del profesor e Historiador Ariel Hidalgo sobre las acciones de EEUU y la OTAN en el Medio Oriente, son dos enfoques importantes para comprender la geopolítica de la región.
Diferentes opiniones de ONU sobre una tercera guerra mundial

Se aclaró por la ONU que  todo comenzó por presuntas declaraciones de la presidenta del Consejo de Seguridad de ONU, Raimonda Murmokaité, que según varios medios en Internet, había declarado oficialmente la guerra de las Naciones Unidas al ISIS. Sin embargo, la declaración fue desmentida, por lo que algunos de los que distribuyeron la noticia, reconocieron que hubo una “confusión” al interpretar los reglamentos del Consejo de Seguridad.

Según el mismo, cuando cinco o más países se unen en contra de otro, se considera que existe una “guerra mundial”. También deben coparticipar fuerzas de todos los continentes. Sin embargo, ni siquiera la actual alianza contra la “yihad” bajo el paraguas de la OTAN, puede ser interpretada en tal sentido ya que el ISIS no es un país reconocido oficialmente.

Las declaraciones papales
Por su parte el Papa Francisco en el sentido que ya estamos viviendo “una tercera guerra mundial”, perdió pie en tanto la literalidad fue sacada de contexto, ya que el pontífice bregó particularmente para evitar que eso no se desate,  incluso apeló a no bombardear a los islámicos. Francisco había dicho en realidad que “se vive una tercera Guerra Mundial combatida en etapas mediante crímenes, masacres y destrucciones de toda índole (…) a la sombra de planificadores de terror, sus intereses, estrategias geopolíticas, codicia de dinero y de poder” todo sumado a una “industria armamentística con el corazón corrompido por especular con la guerra”, según publica catholic.net.

Por su parte la declaración del rey Abdalá II de Jordania, al repudiar los ataques terroristas, señalaba: Estamos viviendo una tercera guerra mundial contra la humanidad y esto es lo que nos une”.
Durante una visita a Kosovo, el monarca dijo que la confrontación “es una guerra, dentro del Islam y desgraciadamente, 100.000 musulmanes han sido asesinados por el Daesh (ISIS) solo en los dos últimos años y esta cifra no cuenta las atrocidades que han cometido también grupos parecidos en África y Asia”,.
Nuevamente EEUU y OTAN buscan un control del Mundo

Al menos catorce países de cuatro continentes han bombardeado a ISIS: Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido, Canadá, Bélgica, Holanda, Australia, Dinamarca, además de países árabes como Arabia Saudita, Turquía, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y el pequeño reino de Baréin.

¿Cómo, entonces, es posible negar que nos hallemos en plena guerra mundial? La razón es, quizás, que no se nos presenta como una guerra regular tal y como la hemos conocido –y éste es probablemente el principal error estratégico de la coalición–, porque lo importante ahora no es el número de portaviones, submarinos o soldados uniformados con que se cuenta, sino de personas o de pequeños grupos aislados no identificados, repartidos por gran parte del mundo, mezclados entre la muchedumbre, difíciles de detectar hasta el momento en que llevan a cabo sus ataques mortíferos.

¿Cómo pudo ISIS lograr este respaldo fanático de tantas personas dispuestas incluso a dar la vida? La respuesta no está sólo en una política proselitista muy bien estructurada, difundida a través de las redes sociales. El factor religioso juega un papel importante, pero esa campaña va dirigida también, muy especialmente, a personas insatisfechas y frustradas de Occidente. Su éxito no ha consistido tanto en conquistar territorios sino las mentes de muchas personas predispuestas en ambos mundos. ¿Por qué son personas predispuestas?

ISIS nació durante la Irak ocupada por tropas norteamericanas tras una invasión cuyas víctimas civiles se calculan en medio millón. “ISIS es un bebé de George W. Bush”, afirmó el periodista Jurgen Toderhofer en la prensa británica tras entrevistarse con sus líderes.

Nos parece importante ampliar la investigación Hidalgo, con la presencia de Hilari Clinton en su apoyo a los terroristas de Dahes o Eli, a través de su acuerdos con Arabia Saudita e Israel, quienes financian a este ejército, con miembros de la MOSAD, como jefes camuflados como árabes, La realidad que este grupo son mercenarios, son asesinos profesionales que han dejado más de 100 mil muertos, en Irak, Siria, y otras naciones del área, masacrando niños cristianos e islámicos, usando escudos humanos, usando armas de EEUU, OTAN e Israel, una alianza mortífera para la humanidad.

miércoles, 9 de mayo de 2018

La sociedad humana sufre los efectos de las guerras


Por Diego Olivera Evia:
La violencia del capitalismo y las inmigraciones
Muchas veces la sociedad humana sobrevive a crisis y guerras asimétricas, las principales potencias del mundo, EEUU, Inglaterra, Francia, como el Sionismo Israelí, Arabia Saudita y Turquía, han sido factores de guerras de conquista de Medio Oriente, África, Asia, creando desestabilización, miles de víctimas y millones de desplazados, que han generado crisis e inmigraciones, en más de tres siglos, 19, 20 y ahora 21, también América Latina sufre las agresiones de EEUU, padres de la violencia y muerte, apoyando dictaduras y apropiándose de la riquezas en el Cono Sur y creando una crisis humanitaria en Centroamérica y el Caribe.


En este nuevo trabajo, nos parece importante presentar, parte de una investigación realizada por el Instituto de Humanidades Médicas, de Cuba, para comprender como esta guerra imperial y de saqueo, no solo crean graves efectos en las naciones agredidas, sino que también enferman a jóvenes militares, a crear reacciones de violencia, de drogadicción y de pérdida de valores humanos, para los mismos franco tiradores militares judíos, impregnado por los  sionistas, asesinan a palestinos desde niños, mujeres y hombres, bajo una concepción criminal y una barbarie de una sociedad que se cree divina, por un dios que no respeta a la humanidad, al igual que EEUU que también se considera elegido por un dios omnipotente, ante la naciones del Mundo.

Humanidades Médicas: Estudio en Cuba, sobre los efectos de la guerra
Liuba Yamila Peña Galbán. Especialista de 2do Grado en Psiquiatría. Investigadora Auxiliar. Profesora Instructora. Hospital Clínico Quirúrgico Docente Dr. Octavio de la Concepción y de la Pedraja  Camaguey. Cuba.

Arnaldo Espíndola Artola. Profesor Instructor de Informática Médica. ISCM-C. Jorge Cardoso Hernández. Especialista de 1er Grado en Oncología. Tomás González Hidalgo. Especialista de 1er Grado en Psiquiatría.
La guerra es un término que está íntimamente relacionado con la historia de la humanidad y con los desastres, catástrofes o emergencias. La guerra es la continuación de la política por otros medios. La guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas con otros medios”.

Sin embargo, los autores de este trabajo consideran que la guerra es un concepto más amplio que no solo abarca el conflicto bélico entre sus contendientes, en su sentido tradicional y convencional, sino va más allá, es un amplio espectro de agresiones de toda índole que abarca todos los aspectos de la vida de un grupo, etnia, comunidad, clase social, pueblo, nación o país, incluyendo el uso de tecnologías de avanzadas para lograr sus propósitos.
Sin lugar a dudas, fue durante la guerra de 1914 cuando las repercusiones psicopatológicas se hicieron notar, hasta el punto de que la quinta parte de los soldados británicos se vieron afectados por trastornos de la guerra.

Los psiquiatras norteamericanos hicieron significativos aportes al desarrollo de la Psiquiatría Militar durante la II Guerra Mundial. Esto se tradujo en la implementación de sistemas de detección de probable psicopatología en los soldados antes de enviarlos al frente de batalla (con cuestionarios especiales) hasta la presencia de especialistas en salud mental en el área de combate, para facilitar una rápida recuperación de los soldados con síntomas psíquicos, sin tener que enviarlos a hospitales alejados.

La presencia de la ciencia psiquiátrica se hizo ostensible en el ámbito y la sanidad militar, sobre todo, en la marina norteamericana, que pasó a disponer de 980 psiquiatras durante la contienda. El día que terminó la guerra pasaron a ser 2400 psiquiatras, 400 psicólogos clínicos, 700 asistentes psiquiátricos y 800 enfermeros psiquiátricos, trabajaban para el ejército en 931 hospitales, porque además de todos los problemas psicopatológicos derivados de la violencia se unió el exagerado aumento de la toxicología en los combatientes.

A pesar de las medidas preventivas en salud mental desarrolladas por el ejército norteamericano, se estima que la Guerra de Vietnam (1964-1973) dejó unos 700 mil veteranos que han requerido de algún tipo de ayuda psicológica. El denominado síndrome post Vietnam se diagnosticó con una alta frecuencia en la década de 1970 y este hecho constituyó uno de los factores importantes para que la Asociación Psiquiátrica Americana incluyera al Trastorno por estrés postraumático (TEPT) (PSTD) como una de las patologías en el DSM-III de 1980.

Así se inició una nueva época con el reconocimiento por la comunidad científica de esta entidad nosológica. Otros factores que influyeron en la inclusión del TEPT fueron los resultados de estudios realizados en poblaciones civiles, tanto en mujeres como en niños víctimas de abusos, violaciones y maltrato físico y/o psicológico, lo que amplió el ámbito del tipo de trauma más allá de las situaciones bélicas e incluso se incluyó a víctimas de desastres naturales o desastres provocados por el hombre.

En víctimas de situaciones de combate en países de bajos ingresos se han encontrado prevalencias de TEPT de 15,8% en Etiopía, de 17,8% en Gaza, de 28,4% en Camboya y de 37,4% en Argelia.
La OMS calcula que, en este tipo de conflictos, el 10% de las personas que viven experiencias traumáticas suelen sufrir graves problemas de salud mental y otro 10%, comportamientos que dificultarán su capacidad para vivir con normalidad.

Se estima que Irak dejará trastornos a unos 100.000 soldados. Además de los más de 1.299 soldados de EEUU muertos ya en este país y de los 5.229 que han resultado heridos desde la invasión, el Gobierno de George Bush debe prepararse para recibir una enorme oleada de soldados con enfermedades mentales causadas por el caos iraquí y los sangrientos combates con los insurgentes.
Según varias asociaciones de veteranos de guerra y médicos militares, pueden ser más de 100.000. "Vemos un número creciente de afectados por síntomas de estrés postraumático", explicó el doctor Evan Kanter, psiquiatra del hospital para veteranos Puget Sound de Seattle, al diario The New York Times.
 Según un estudio sobre la salud mental de las tropas elaborado por el Ejército de Tierra de EEUU, uno de cada seis soldados que han servido en Irak muestra síntomas de esta dolencia, de depresión clínica o de angustia grave. El documento indica que esta cifra puede aumentar a uno de cada tres.

Un desastre es "una situación de ruptura del funcionamiento normal de un sistema o comunidad", cuyos efectos en las personas, así como las pérdidas y daños materiales o ambientales, sobrepasan la capacidad de esa sociedad o comunidad para responder y recuperarse de la situación.
Raquel Cohen y Federick Ahearn (1989) definen a los desastres como "Eventos extraordinarios que originan destrucción considerable de bienes materiales y pueden dar por resultado muertes, lesiones físicas y sufrimiento humano”.
Este trabajo se propone el objetivo de reflexionar sobre el carácter de desastre de la guerra y en particular sus consecuencias psicológicas.

La violencia del capitalismo y las inmigraciones
En ese sentido la guerra y la violencia, han creado efectos de desplazamientos de millones de inmigrantes, las mismas guerras del siglo XX , la primera y segunda, fueron realizadas para la conquista de Europa, África, Asia y Medio Oriente, creando la huida de millones de Europeos, rusos, las masacres por el Imperio Otomano entre ella a la nación armenia de 1894-1896, hacen referencia a las diferentes matanzas y asesinatos colectivos que, en esos años, sufrieron los armenios del Imperio otomano y cuyas bajas se estiman entre unas 200.000 y 300.000 personas. Reciben este nombre del sultán reinante en esos años, Abdul Hamid II, quien en su esfuerzo de mantener la integridad territorial del imperio adoptó el panislamismo como ideología de estado. Aunque las masacres estaban destinadas mayoritariamente a los armenios, algunas poblaciones cristianas como los asirios también fueron víctimas.

Estos hechos que a veces los vemos como históricos, siguen siendo factores de nuevas conquistas, de querer apoderar las riquezas de las naciones, como la guerra criminal en Siria, la muerte de palestinos, la guerra sin fin en Afganistán, la agresión del presidente de la supremacía blanca Trump, en sus ataques a Corea del Norte, los ataques de EEUU a Rusia y China, aplicando bloqueos y sanciones económicas a estas naciones, como a Cuba, Venezuela, Nicaragua y a Bolivia, creando nuevas migraciones, ahora latinoamericanas, ante la medidas tomadas por Trump, de cerrar la entrada a la sociedad norteamericana, hoy enferma de muerte y violencia, la venta legal de armas, ha creado miles de muertos, en colegios por niños enfermos de violencia y droga.

Esta es la realidad de una sociedad agredida por los monopolios y las grandes trasnacionales, la misma crisis con los transgénicos de MONSANTO, han envenenado a las economías de América Latina, con niños y adultos con canceres por las fumigaciones del Glifosato, con deformaciones, de la misma manera ríos se han visto contaminados en Uruguay y el Cono Sur, no solo se mata en guerras, se crea una sociedad de consumo de productos nocivos, ante esta realidad solo la unidad de los pueblos y las naciones que luchan por una sociedad humana, contra el abuso de un capitalismo criminal.
diegojolivera@gmail.com

viernes, 10 de noviembre de 2017

La Región en ruta al desarrollo sustentable III

Por Víctor Manuel Barceló R.:

Los acontecimientos climatológicos que se suceden por todo el Planeta, se van recrudeciendo conforme los esfuerzos por países y regiones no logran llegar siquiera al mínimo de acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, considerados en la Agenda 2030. Dicha Agenda será revisada en el 2018 durante la 2ª Reunión de su Mesa Directiva en Panamá, junto con el X Foro Ministerial para el Desarrollo de América Latina y el Caribe, convocado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


 En la región latinoamericana y caribeña, las acciones a favor de la naturaleza tienen ligeros avances, como hemos visto. Es lenta tal mejora porque su economía sigue atada a los petrodólares –aprobados en negociación E.U.- SaudiArabia- sin prontas posibilidades de cambiar o usar yugüanes, muy a pesar de la capacidad de China para comprar todo lo que producimos, pagado con yugüanes -que están respaldados por oro-. E.U. ya no puede respaldar su dólar en oro, pero mantiene el control de la Región a base de sus transnacionales y el sobreviviente “consenso de Washington” que llevó a comprar y vender petróleo en dólares o de lo contrario habría represalias. Ahora se basa su presión en el respaldo de los principales productores de petróleo en el mundo, salvo Venezuela que mantiene cierta autonomía en tal sentido.

 Libia e Irak se atrevieron a desafiar al petrodólar y vendieron en euros; el resultado fue una terrible conspiración que terminó con los gobiernos que estaban mejorando notablemente las condiciones de vida de sus ciudadanos, llevando incluso, a sus líderes, –Omar Kadaffi y Shadam Hussein, en cada caso-  al sacrificio de sus vidas. Sus pueblos siguen envueltos en conflictos locales, como medida para mantener la hegemonía de los estadounidenses sobre el Medio Oriente, donde entran en juego otros asuntos en que sobresalen: el rompimiento del acuerdo E.U.-Irán sobre temas nucleares -impulsado por el Sr. Trump- y la búsqueda de la conservación del control de la Comunidad Europea. Ver:https://mundo.sputniknews.com/radio_telescopio/201710121073093583-iran-acuerdo-nuclear/ 

 Hemos visto en otras oportunidades que la economía China crece vigorosamente y como superpotencia puede afrontar un ataque estadounidense de cualesquiera naturalezas. Incluso, en reunión del 4-Nov-2017, Moscú y Pekín conversan sobre ampliar el acuerdo trienal de swap de divisas nacionales (rublos vs yuanes), con  valor de 25.000 millones de Dls. Paralelamente China compra todo lo que Rusia requiere vender, ante las sanciones que se le aplican y aplicarán; por su lado,  ofrece China a Irán –sancionada también y acosada en su integridad territorial- comprarle, en yugüanes –petróleo, gas natural y otros-. Las dos naciones podrán convertirlos en oro, cuando así lo deseen, ante el respaldo comprobable de China a su moneda, ahora divisa internacional en crecimiento. 
Ver
http://www.hispantv.com/noticias/economia/358543/rusia-china-comercio-rublo-yuan-swap
La caída del petrodólar está en ruta. Tal proceso se inició en el 2000, cuando China se integró a la Organización Mundial de Comercio (OMC), ámbito en que tendrán que dilucidarse algunas de las desavenencias en la renegociación del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) que, tras 22 años de vigencia e importantes beneficios para las trasnacionales involucradas, se realiza con sobresaltos mediáticos provocados por el Sr. Trump, en su manera abrupta de plantear temas de alto impacto.

Ver: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/08/31/1185406   
 Por tanto, los avances en la aplicación de las medidas acordadas para afrontar el avance hacia una economía sustentable o sostenible en la Región es atendida a diversos pasos, según las condiciones internas y externas de cada país. Las internas se relacionan con la ruta escogida por sus gobiernos y hacia donde tienden sus políticas de desarrollo.

Tales políticas pueden estar estratégicamente atadas cien por ciento a los dictados de la economía globalizada, atendiendo las normas de los organismos financieros internacionales que les encausan a servir de mercado a las transnacionales interesadas en el avasallamiento de la producción y el mercado locales. En esta circunstancia –con matices a percibir en cada caso- se encuentran la mayoría de las naciones de la Región.      

La crisis de la deuda externa, pretexto para el control pleno de nuestras economías se intensificó en 1982 llevando al fin del modelo de sustitución de importaciones en América Latina y el Caribe, así como su cruce hacia el modelo neoliberal. Fueron las dictaduras militares que se implantaron en los setentas del S. XX, en diversos países de Centroamérica y en prácticamente todos los del Cono Sur, quienes impulsaron su propagación en la Región.  México y después otras naciones, se reconocieron sin capacidad de cubrir el servicio de sus deudas, dándose por vencidas ante las normas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y con los bancos trasnacionales acreedores cerrando válvulas del crédito.

Hasta esa fecha, una mayoría de gobiernos regionales -salvo dictaduras del Cono Sur- oponían resistencia para renunciar a sus modelos de desarrollo, que crecían poco o mucho, pero orientados al mercado interno. Sin duda los sistemas productivos estaban trasnacionalizados desde finales de los sesenta, afectando la conformación de los centros de poder nacionales, pero sus gobiernos por lo general  continuaban ligados al modelo de acumulación, basado en la sustitución de importaciones.

 La “gran crisis” que afectó a todo el sistema capitalista desde finales de los sesenta –como dijimos- se buscó neutralizarla en los países mayores de la Región, acentuando la intervención del estado en la economía y, por supuesto, en el manejo de la deuda externa. Gobiernos y grandes empresas privadas entraron a la pista del endeudamiento internacional, que ya mostraba estragos, pero que era alimentada con la instauración y propagación del eurodólar como divisa del mercado mundial.

La estrategia de desarrollo volteó hacia el neoliberalismo. La aplicación en la región de políticas monetarias y fiscales restrictivas (1983-1989) se hizo razón de ser de la vida económica de cada país, en lo particular y de todos en conjunto. El crédito externo fue cancelado por los bancos transnacionales, lo que no detuvo pagar el servicio de las deudas, bajo el guión imperativo aplicado por el FMI y admitido “de mil amores” por las elites de cada nación, omisas en considerar que llevaría al estancamiento económico, configurándose así la denominada década perdida de los ochenta, caracterizada por una inflación “inercial”, misma que llevó a encausar los rumbos productivos hacia el mercado exterior para, a través de exportaciones, conseguir divisas que los bancos transnacionales ya no prestaban.

 Como por arte de magia surge una fórmula para enfrentar la restricción monetaria y el déficit financiero cero, en las finanzas públicas: el “Consenso de Washington” que se basó: en el empleo de programas de estabilización “cismáticos”, fundamentados en políticas de ingresos y el uso del tipo de cambio como “ancla” de la inflación; en renegociar la deuda externa bajo los parámetros del Plan Brady, que consistía en una reducción poco significativa del principal y los intereses, una reconversión de la deuda pendiente, en bonos a venderse en el mercado secundario; y la “joya de la corona”: la apertura de la cuenta de capitales, que integró la Región a la globalización financiera, alimentada e impulsada por el capital monopolista-financiero de los centros económicos, fundamentalmente el anglosajón.

Argentina, Brasil y México junto a otros países Latinoamericanos y Caribeños, encausaron sus empeños en imponer las políticas del “Consenso”, como una obra proyectada para todos. Cada país, sin salirse del libreto, creo sus mecanismos propios. México (1988-1994) aplicó el Pacto de Solidaridad Económica, basado en el control de precios y salarios y en la utilización del tipo de cambio, como ancla antiinflacionaria, logrando disminuir la inflación de tres dígitos a uno solo. El país fue el 1º en la Región firmando el Plan Brady y decretando la apertura de la cuenta de capitales; acelerando y profundizando un amplio programa de privatizaciones de empresas estatales, cuyas consecuencias merecen análisis en otro contexto.

 En los noventa (1994) entró en vigor el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN). Con él México “institucionalizó” la reforma neoliberal y encadenó la economía mexicana al ritmo  y curso de la estadounidense. Brasil hizo lo mismo, ya con gobiernos civiles en el poder. Las medidas adoptadas se ajustaron plenamente a los parámetros del Consenso de Washington. La reforma neoliberal tuvo su impulso en la década de los noventa (1990-1992), acelerándose la desgravación arancelaria, eliminando prácticamente los permisos a la importación e iniciando la privatización de empresas públicas. En 1994 se consolidó la reforma: se renegoció la deuda externa (Plan Brady) se creó el Plan Real, basado en el control del tipo de cambio y en una política de ingresos. La inflación se redujo de 42 por ciento en 1994 a 1.8 por ciento en 1998. La tarea estabilizadora fue factible por el abundante ingreso de capitales del exterior. Posteriormente (1995-2003) se aceleró el programa de privatizaciones (petróleo, bancos y telecomunicaciones). En la década de los noventa, la mayoría de los países latinoamericanos consolidaron las bases del modelo neoliberal.

La pieza clave de la reforma fue la apertura de la cuenta de capitales. Mediante ella cobra vigencia el “régimen de acumulación con dominación financiera” (RADF), impulsado por el capital monopolista-financiero de los principales centros capitalistas. Se acepta por diversos analistas que la reacción del capital -su fracción dominante el monopolista-financiero- ante la crisis, fue la de contrarrestar la baja en la tasa de ganancia, mediante el neoliberalismo, en el que se ligan diversos procesos entretejidos: ofensiva generalizada del capital contra el trabajo y el estado del bienestar; globalización económica y comercial, que implica la liberalización de intercambios e impulso de acuerdos de libre comercio; desregulación de mercados de bienes y los financieros; globalización financiera; y la “financiarización” de la economía.
Ver:https://es.wikipedia.org/wiki/Neoliberalismo

 Existe relación estrecha entre el semi estancamiento que disparó la crisis de los sesentas y la financiarización. Ésta encarnó un cambio cualitativo del régimen de acumulación, vinculado al proceso de formación de la ganancia, sobre todo de la ganancia financiera -en condiciones de crisis y bajo la dominación del capital monopolista-financiero-. Kripnner (2005:2) lo define como un “patrón de acumulación en el cual la obtención de ganancias ocurre cada vez más a través de los canales financieros, y no a través del comercio y la producción de mercancías”. Ver:
https://es.slideshare.net/conormccabe/greta-krippner-2005-the-financialization-of-the-american-economy(Continuará)

V_barcelo@hotmail.com 

miércoles, 5 de julio de 2017

La pérdida de valores en el capitalismo

Por Diego Olivera Evia
La violencia a escala mundial

La sociedad humana está regida por un modelo capitalista, que se sustenta en los anti valores, la realidad de la humanidad soporta la explotación, las grandes mayorías de África, Medio Oriente, Asia y América Latina, estas subyugadas por un modelo anti humano, las trasnacionales han creado una crisis alimentaria, a escala global, el uso de transgénicos en la agricultura, ha determinado la destrucción del eco sistema en el Mundo, hoy los seres humanos viven comiendo alimentos tóxicos.


Pero las grandes cadenas de la muerte, como Monsanto y Bayer, han trastocado el medio ambiente, como ríos y suelos envenenados, destruyendo los verdaderos productos naturales, como el maíz, la agricultura en general, los bosques con sus árboles transgénicos, para producir papel y no alimentos, a los millones de seres humanos.

La voracidad del capital se manifiesta en los multimillonarios, como los cinco hombres más ricos del mundo, que poseían más de 400 mil millones de dólares en riqueza. Así, de media, cada uno de ellos posee casi tanto como 750 millones de personas.

Mientras los estadounidenses se fijan en Trump, los súper-ricos se están fugando con nuestra riqueza, y la plaga de desigualdad continúa creciendo. Un análisis de datos de 2016 concluyó que las cinco décimas partes más pobres de la población mundial poseen unos 410 mil millones de dólares como riqueza total.

La pérdida de valores en el capitalismo
La sociedad humana vive los efectos de la acumulación capitalista, en su nueva fase el neoliberalismo, que implica el desarrollo de un modelo unipolar, regenteado por los Estados Unidos, que han creado a escala mundial, una mayor división de clases, entre los Monopolios, la Oligarquía sustentada, en la burguesía monopólica. En esta estratificación de clases, está un  sustrato considerado clase media o pequeña burguesía, considerado por pequeños comerciantes, burocracia estadal que vuele a los burócratas, gerentes, empleados de corbata, como parte de un sueño de crecimiento y pasar a superar a los ciudadanos naturales.
Esta realidad ha generado en el mundo, una crisis criminal donde las teorías del fascismo se arraigan, en los sectores de esta clase media, el capitalismo exacerba los anti valores, para enfrenarlos a los modelos populares, el odio inculcado por la burguesías criollas y dependientes del imperialismo estadounidense, con sus socios de la OTAN. Han creado un nuevo sectarismo o racismo, sobre los sectores populares, considerando a los pueblos originarios, como cholos, a los descendientes de afro americano como negro, mestizo, pata en el suelo, un desprecio hacia las clases populares, las cuales son explotadas por los empresarios y dueños de empresas, fincas, con mal trato, con salarios de miseria y abusos laborales.

Este mecanismo oprobioso de división de clases, han sido parte de la historia de la humanidad, desde la formación de seres humanos en aldeas, ciudades, donde la división social en siglos, se ha mantenido en el imperio romano, en el imperio persa, en la china imperialista, en todas las sociedades de la historia, con la colonización de África, Asia, América Latina y Norte América, aplicando la política de tierra arrasada, aniquilaron a millones de seres humanos a escala global, para crear el nuevo modelo en sus inicios mercantilista, en proceso al modelo de la burguesía, para crear el modelo capitalista, hacia la creación del neoliberalismo.
En este proceso de apropiación de naciones, con sistemas de vasallaje, para apropiarse de los recursos naturales de los continentes, aplicando el esclavismo, las muertes masivas en la minas, donde morían indígenas, afros y asiáticos, era la cultura de los Sajones y sus socios europeos, ejemplo claro de esta barbarie, fueron los españoles y su destrucción de las culturas aborígenes, al igual que los ingleses y luego los norteamericanos, destruyeron a los originarios.

En este sentido podemos hablar, de un pérdida de valores, de la desaparición del modelo humanista, cimentado en la revolución francesa con los principios, de igualdad, libertad, solidaridad, que creo y cimento la luchas independentista en América Latina y el Caribe, con hombres y mujeres que crearon una nueva realidad humana, pero que lamentablemente ha sido manipulada, por las burguesías y el imperio estadunidense.

La violencia a escala mundial
Si bien hemos analizado algunos hechos históricos y actuales del capitalismo neoliberal, nos parece importante señalar la violencia y las guerras como factor de conquista y dominación, las guerras del siglo XX y XXI han sido guerras imperialistas, de dominación y conquista de países, para obtener los recursos del petróleo, minerales, agua, territorios, pero en estos mecanismos, se ha balcanizado a Europa, dividiendo a lo ex países de la URSS, como los del modelo socialista, para crear un dominios territorial e ideológico  de EEUU.

Estos hechos han creado un nuevo mundo de violencia y muerte, como los hechos de los Balcanes, Ucrania, las revoluciones de colores, sustentadas en la violencia y en el surgimiento nuevamente del fascismo, que ahora se ha ampliado al Medio Oriente, contra Siria, Irán, El Líbano, como Yemen y en cierta manera Qatar. Pero esta nueva experiencia, de guerras mediáticas, ha creado la violencia contra Venezuela, reinventando al fascismo clásico, racista, criminal y de odio, para poder obtener el petróleo venezolano.

La ficción supera a la realidad, al ver como la prensa ha creado una falsa realidad de Venezuela, siendo los asesinos pagados de la MUD, siendo la muerte como parte de sus políticas, para derrocar al presidente Nicolás Maduro, sin esperar las elecciones en un año y medio, la misma compra de funcionarios es parte de la estrategia imperial. En esta caso de la Fiscal General Luisa Ortega, que ahora ataca al gobierno y se venda los ojos ante los crímenes, de los terroristas y sus marchas, que de pacificas no tienen nada, ataques al TSJ y al el Ministerio del Interior, como quema de hospitales, asesinatos de ciudadanos y destrucción de vías y vehículos, son parte del terror y la muerte, de esta nueva versión fascista criolla, apoyado por el presidente Donald Trump y su gobierno guerrerista.


 diegojolivera@gmail.com

miércoles, 21 de junio de 2017

Nuevamente el intervencionismo global de EEUU

Por Diego Olivera Evia
América Latina sufre los coletazos del intervencionismo

La realidad mundial muestra una nueva fase de intervencionismo global, los nuevos efectos del gobierno de Donald Trump, han llevado a una crisis en Europa, creando una guerra asimétrica en las fronteras de la Europa Oriental, contra Rusia considerado el enemigo principal, las fronteras de las antiguas naciones de la ex URSS y los países aliados socialistas. La capacidad de la actual Rusia, en su autodefensa y el apoyo a Siria, ha mostrado una nueva forma de confrontación, los posibles efectos de una guerra en Medio Oriente, puede determinar una confrontación, que se puede definir en el derribo del avión caza de la aviación Siria, por la aviación del ejército de EEUU, en una franco violación de la soberanía de esta nación, marco la amenaza de que Rusia, bajara cualquier avión extranjero, que no sea autorizado por Siria, ya que solo la cooperación de Rusia, es la autorizada para derrotar al terrorismo del Estado Islámico y otros grupos 


Las consecuencias de una guerra a gran escala en el Medio Oriente, con los conflictos de Arabia Saudita contra Yemen, muestra una escala de violencia, de la misma manera la maniobra y aislamiento de Catar, muestran una nueva fase de una guerra asimétrica de cuarta generación, la caracterización falsa por Trump de Irán como país terrorista, desnuda el plan macabro de EEUU y sus socios en la región.

Hoy podemos clasificar como terrorismo el de los Estados Unidos, como una nación guerrerista e invasora, con millones de muertos en dos siglos de intervencionismo, la guerra es un negocio para el Complejo Militar Industrial (CMI), la venta de armas a terroristas, como vehículos militares, muestran que los muertos para estos grupos terroristas, son solo efectos colaterales del expansionismo de EEUU y la OTAN, con el apoyo de Arabia Saudita, con Israel como potencia atómica y otras naciones árabes aliadas a esta guerra militar, en el control del petróleo y los recursos mineros estratégicos.

América Latina sufre los coletazos del intervencionismo
De la misma manera esta campaña desestabilizadora, se amplía en Latinoamérica con una nueva guerra asimétrica no convencional, sustentada en una división regional entre los países de este continente, con presidentes o dictadores de facto, estos última gracias a golpe de estado por los congresos, como Brasil, Paraguay, Honduras, el plan Trump de retornar al patio trasero de este Continente, se amplía con un modelo imperialista, el reciente ataque a la Cuba revolucionaria y soberana, ha sido aplicada por al magnate de la mentira, al quitar los avances con la presidencia de Barak Obama, si bien estos eran parte del intento de penetración de los intereses trasnacionales.

Estos hechos muestras un avance de la denominada política del Gran Garrote, que fue aplicada a México y los países centroamericanos, estos hechos mostraron los objetivos trazados por una nación imperialista, que se mostró claramente en los genocidios de los pueblos autóctonos de esta región, luego de una guerra secesionista con el Sur, y el triunfo de los norteños creo, un estado forajido, para invadir a México, con una de sus guerras inventadas y con un enemigo inferior, marcaron la hegemonía de un modelo imperialista, basado en la misma doctrina de Israel, de pueblos elegidos por dios, muestran la verdad del nuevo colonialismo a nivel mundial.

La farsa y la mentira en la OEA desarrolladas por el traidor y comprado Secretario General Luis Almagro, muestran un nueva fase del intervencionismo, usando a países forajidos, violadores de derechos humanos, con tumbas ilegales con miles de muertos, desaparecidos, como son México, Colombia, Perú, Paraguay, con una política de derechos humanos basados en el asesinato selectivo, se habla de paz en Colombia y mueren a diario dirigentes sociales y de derechos humanos, en México se matan a periodistas, seleccionados por el propio gobierno de Pérez Nieto, el presidente de Colombia Santos, miente al decir que no hay paramilitares, y las imágenes de estos asesinado y desplazando a sus ciudadanos, marcan el tercer país de Mundo en inmigrantes con más de 7 millones.

El ataque en la nueva cumbre de la OEA, marca una nueva estrategia de EEUU, de comprar a países de Latinoamérica y el Caribe, como la violencia en Cancún a diplomáticos venezolanos, por terroristas venezolanos, recuerda a los apoyos a terroristas cubanos con ciudadanía estadounidense, haciendo atentado y viviendo como burgueses en Miami o Nueva York. La derrota este 19 de junio, de lograr una mayoría para intervenir en Venezuela, no se logró pero aún quedan tiempo para buscar otros mecanismos, para avalar acciones contra el gobierno bolivariano del presidente Nicolás Maduro.

El apoyo a los terroristas de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha generado muerte y violencia para crear una insurrección popular, la que ha fracasado, contra la policía y los militares, la que se amplió a ciudadanos inocentes, por solo considerarlos como enemigos, los armamentos y equipamientos, que son traídos de EEUU, bajo la complicidad del gobierno de Trump. El uso de un miserable pesetero y mercenario Luis Almagro, que se burla de la Canciller Rodríguez, muestra la bajeza de un oportunista de poca monta, que ha creado desde su designación el papel de destruir la revolución bolivariana, además de ampliar sus acciones divisionista en la OEA, para servir en bandeja a su nuevo empleador de la CIA, el comerciante Trump.

Hoy la sociedad humana está bajo una nueva ola terrorista, en todos los espacios del planeta, solo la unidad de los pueblos y los acuerdos entre naciones emergente, con capacidad de veto en la ONU como Rusia y China han mostrado un apoyo a los países tercermundista, ante una agresión global de un imperio, que no repara en una guerra atómica, como fueron capaces de volar las torres gemelas en Nueva York, con una auto implosión, matando a decenas de estadunidenses, como daños colaterales, como mentir sobre armas químicas en Irak, de la misma manera agredir a Venezuela y Cuba, para controlar al continente latinoamericano.

diegojolivera@gmail.com