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martes, 16 de junio de 2020

El racismo principio creador del sistema político en EEUU



Por Jesús Sotillo Bolívar. Profesor de la UCV
El Racismo, la Segregación y la Injusticia, históricamente están presentes en el sistema político de los Estados Unidos, al punto que ha formado parte de su ordenamiento jurídico por intermedio de la Leyes Jim Crow, que legalizaban la segregación racial en todas las instalaciones públicas de ese país.

En retrospectiva, alguno de nosotros en cualquier momento, por interesarse en el tema, en la lectura de una novela con referencia a lo social , documentales históricos o películas sobre el tópico, ha visto o leído los famosos carteles  que se desplegaban en sitios públicos, autobuses, u otras instalaciones de supuesto acceso público: “Sólo para blancos” “No se aceptan negros” en incluso en las maquinas dispensadoras de agua, Ud. Podía leer  “Sólo para blancos”, y las más escasas y muy separadas para “Negros”.


A pesar de que, en 1865, luego de la guerra de secesión se aprueba la Décima Tercera Enmienda a la Constitución de los EEUU prohibiendo la esclavitud, esto fue sólo teórico, en el papel, porque la humillación, el racismo, la segregación y la injusticia contra los afroamericanos continúan en esa sociedad a pesar del paso del tiempo. Soterrada muchas veces, estimulada por grupos supremacistas, otros, consentida por líderes políticos, practicada por organizaciones como el Kukuxklán; manifiesta en algunas épocas, debido al grado extremo de vejaciones a las que se ha sometido ese importante sector social.

Casos históricos que han trascendido a la esfera internacional ponen de relieve este trato discriminatorio y la conducta de muchas personas afectadas y activistas, pasaron a la historia por rechazar aún a riesgo de su propia integridad física y la vida, este trato discriminatorio.

1965. Rosa Park, una modesta ciudadana de Alabama se negó a ceder su puesto en el bus, a un joven blanco norteamericano, que, a petición del autobusero, le exigía que le diera el puesto, pues en él los blancos tenían preferencia para sentarse.

Esta señora de 42 años se negó reiteradamente a esa petición injusta y debido a su actitud y rechazo a tal solicitud, fue arrestada porque según las autoridades de Alabama, perturbaba el orden público. Aunque fue arrestada y de alguna manera vejada, pasó a la historia como una conducta digna y así se proyectó a nivel internacional.

Bessie Smith. Cantante de Blues. Sufrió un grave accidente automovilístico en Misisipi, las heridas recibida y la pérdida de sangre ameritaba que fuera transfundida y por ello fue llevada a un hospital.  La ruletearon en todos los hospitales de ese Estado, hasta que se desangró totalmente y murió. No fue recibida por que de acuerdo a las autoridades administrativas de los centros hospitalarios en ellos solamente se atendía a personas blancas. Trascendió este caso a la esfera internacional a pesar de la desinformación que se ejerció para tergiversar el hecho.

Caso más conocido por las características personales y por la actividad deportiva que practicaba (El Boxeo), fue el de Muhammad Ali, conocido como Cassius Clay. Se negó por motivos de conciencia a pelear en la guerra de Vietnam y por negro y por rebelde fue despojado de su título de Campeón Mundial y remitido a presión por cinco años, no sin antes prohibirle por sentencia de las autoridades deportivas boxísticas de New York, boxear, que era por supuesto su profesión, en todo el territorio de los Estados Unidos.

Todos conocen la actitud crítica que siempre mantuvo Clay contra la discriminación racial, que voceaba públicamente a veces en forma irónica. Una vez llegó a decir cuando fue entrevistado, que él no se explicaba que un blanco como Tarzán, que andaba en pañales, recién llegado a la Jungla, ya hablaba con los animales, y sus habitantes que eran negros, tenían siglos conviviendo con ellos no podían comunicarse con leones monos y otros animales salvajes. Por supuesto, que este caso trascendió al mundo, como ejemplo de dignidad y oposición a al racismo, el segregacionismo y la injusticia.

Martín Luther King. “Yo tengo un Sueño”, líder en la lucha por la igualdad racial en los Estados Unidos, sometido a innumerables atropellos, arrestos y encarcelamientos por su conducta integradora y liberadora. En uno de sus más célebres discursos expresaba que él deseaba para el futuro un país donde la gente de tez negra y tez blanca coexistieran pacíficamente. Murió víctima de un atentando (1968), un hecho, que muchos califican como terrorismo de Estado, porque pretendían eliminar a un líder que había prendido en las masas y canalizaba el sentir de los afroamericanos en los Estados Unidos y fuera de sus fronteras. Su lucha, sus propósitos, todavía están vigentes e inspiran a millones de afroamericanos que luchan por la igualdad racial.
Ángela Davis. Natural de Alabama. Filósofa, de formación Marxista, luchado por los derechos civiles de los afroamericanos, que ha estudiando también sus aspectos sociales e históricos. Por su lucha fue perseguida, encarcelada, pero hasta ahora no han podido silenciar. Ángela se constituye hoy en un verdadero ícono de la lucha por los Derechos Civiles de los afroamericanos y así es reconocida en el mundo.

Y así, podríamos continuar enumerando un conjunto de afroamericanos y organizaciones que en los Estados Unidos han asumido la lucha por los Derechos Civiles, contra el racismo, contra la discriminación por la igualdad y la justicia para todos los afroamericanos y han sufrido hostigamiento, persecución, encarcelamiento y algunos han pagado con su propia vida.

Porque en esencia el Sistema Político norteamericano, es por naturaleza racista. Aunque aparentemente se han logrado avances, que han llevado a que un individuo de tez negra como Obama ha llegado a la Presidencia y otros a cargos importantes en la Casa Blanca y en el ejército; la esencia del sistema continúa siendo racista, no solamente contra los afroamericanos sino, contra los inmigrantes en general, aunque éstos hayan contribuido, con su esfuerzo a la defensa y desarrollo de los Estados Unidos.

Un ejemplo de la afirmación, que sirve de título a esta reflexión, lo constituye hoy, el asesinato a sangre fría, público y notorio, que recorre las Redes Sociales de todo el Mundo, de George Floyd. Pero no es él, solamente, es que hay cientos de Georges Floyd, asesinados en los últimos años y los culpables no son enjuiciados, mucho menos condenados, cambiados de domicilio para ocultarlos, dictándoles en poquísimos casos sentencias simbólicas que no llegan a cumplirse, porque cuentan con el manto de la complicidad que les brinda Estado, lo que genera una gran impunidad y consolida lo afirmado: La naturaleza opresiva, racista e injusta del Sistema Político en los Estados Unidos. 

jesussotillo45@gmail.com

sábado, 13 de junio de 2020

El Donald Trump ni loco y mucho menos pendejo



Por Alfonso Anaya:

Para el sistema económico, político y social de los Estados Unidos de Norteamérica es más que imprescindible centrar en una figura, en la repugnante figura del presidente lo que en realidad es la esencia del decadente sistema capitalista estadounidense que está basado en el robo, crimen, invasión, esclavitud, explotación, saqueo y la muerte, en suma la injusticia globalizada, sostenida también en los más arcaicos, rancios, decadentes prejuicios que le dieron origen y que aún son los cimientos de esa construcción social, que hoy por hoy se tambalea.



Como sabemos o deberíamos saber la nación del norte fue fundada por invasores europeos de diversas nacionalidades, la mayoría de ellos protestantes que con biblia en mano se dieron a la tarea de “colonizar” las vastas tierras del norte de América, despojando a sangre y fuego a las diversas Comunidades indígenas que allí florecían con su rica diversidad cultural, la cantidad de víctimas de ese pillaje es incalculable, pero según numerosos investigadores pueden haber sido masacrados más de 13 millones de personas, lo que es innegable es que hubo un genocidio y este es uno de los principales basamentos sobre los cuales se fundó la “prosperidad” de los rapaces colonizadores.

La construcción de ese país no puede disociarse de su insaciable voracidad, la cual muy pronto fue sufrida por su vecino del sur, México a quien despojo del 55% de su territorio, también mediante una invasión militar.

A lo largo de los casi 244 años de su nefanda existencia ha pasado más de 222 en guerra, agrediendo, invadiendo, saqueando, explotando a diversos países a lo largo y ancho del mundo, solo teniendo eso claro sabemos dónde viene la riqueza económica que le dio la posibilidad de erigirse como la gran potencia que llego a ser, no hay otro modo de explicar el poderío logrado, sino es a partir de su bestial piratería, obviar esto es faltar a la memoria de los pueblos masacrados.

Para emprender todas y cada una de sus aventureras y sanguinarias guerras ha tenido como fundamento esa supuesta superioridad que le viene de lo divino, de ser un país elegido por dios, un dios que le ha dado el derecho de entrometerse en los asuntos internos del mundo entero, con la pretendida idea de imponer la democracia y la libertad, lo cual ya es chocante de por si, pues pensar que se tiene el derecho divino de imponer la democracia o la libertad, a partir de una invasión, un golpe de estado, la imposición de una dictadura, todo ello por medio de acciones terroristas que han costado la vida de millones de personas resulta por lo menos nauseabundo y aborrecible.

Solo a manera de recordatorio es conveniente decir que a lo largo de la historia todos los gobiernos estadounidenses han intervenido en todos los países del continente americano, en lo que hasta el día de hoy consideran su “patio trasero”, para justificar esa mesiánica visión – misión imperialista, tenemos la muy útil e ilustrativa declaración de John L. O`Sullivan: “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia (entiéndase claramente por DIOS), para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno.

 Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”. Ese supuesto destino manifiesto fue acuñado primero para promover el robo de Texas y claro de allí se extendió como cáncer a Latinoamérica y al mundo, ahora sabemos que las consecuencias han sido más que funestas, por la aplicación de la citada doctrina del terrorismo de estado.

Es necesario decir que dicha visión supremacista se mantiene hasta el día de hoy, son muchos los datos, referencias, testimonios y acontecimientos que nos dicen que la absoluta mayoría de la sociedad estadounidense no disfruta de los mismos derechos que los dueños de ese país, en el que la exclusión, marginación, esclavitud, discriminación, explotación y todo tipo de abusos e injusticias son la constante en un país que así mismo se ha autoproclama como el ejemplo de la “libertad y la democracia”, nada más falso que eso, aunque debería ser el paraíso con toda la riqueza que ha saqueado de sus colonias ningún ciudadano debería pasar las vergonzantes penurias que tienen en la indigencia a más de 67% de los ciudadanos perviviendo en condiciones de verdadera tragedia humanitaria.

Como parte de ese destino manifiesto a lo largo de más de medio siglo el Reverendo Billy Graham el más grande predicador evangélico de todos los tiempos, al punto de ser comparado con el mismo Jesucristo, conocido también como el predicador de América, el pastor de Estados Unidos, el pastor de los Presidentes, consejero presidencial, etc. ese gran predicador del evangelio mercantilista, promotor del individualismo a ultranza acompañó a por lo menos doce presidentes invasores, criminales, corruptos, genocidas, al mismo tiempo hizo oración sin tapujos al lado del también evangélico, terrorista y genocida Ronald Reagan, que impuso la guerra eufemísticamente llamada de “baja intensidad” contra todos los países de Latinoamérica que luchando por su soberanía, independencia y autodeterminación buscaban caminos de libertad y justicia, esa era de guerra sucia quedo en la historia como uno de los más oscuros, siniestros y atroces momentos por la gran cantidad de violaciones a los derechos humanos, como desapariciones forzadas, tortura, tierra arrasada, asesinatos y un larguísimo y oprobioso etc., a lo que hay que añadir golpes de estado, imposición de dictadores y todo tipo de actos terroristas que se cobraron la vida de miles de latinoamericanos, cuyo único delito, si es que es un delito pedir libertad y justicia.

Posteriormente ese grandilocuente evangelista que enajeno por televisión a millones de incautos, acompaño fielmente a George Walter Bush igualmente evangélico fundamentalista en la llamada “tormenta del desierto”, siniestra invasión con la cual destruyeron totalmente a Irak, con la falsaria argumentación de que poseía armas de destrucción masiva y que después cínicamente ese presidente reconoció que no había indicios siquiera de tal arsenal, que pusiera en riesgo la seguridad de nadie, fue otra vez ese divino derecho de invadir, asesinar, saquear a Pueblos inocentes.

Basten esos dos botones de muestra, ya que la lista se podría extender hasta el infinito, pero no es el objetivo de este escrito, que pretende poner el acento en la persistente, amañada y mentirosa campaña que intenta por todos los medios poner al actual carnicero de la casa blanca en el plano de un enfermo mental, al punto que ya varios “especialistas” han dictaminado que “no goza de sus facultades mentales a cabalidad”, lo cual no pocos venales medios de comunicación se han encargado de propalar a los cuatro vientos, pero también hay otra vertiente de cuidadores de la “democracia” yankee diciendo que el Trump es imbécil, idiota o pendejo, esto para tratar de cubrir lo que en realidad es el debilitado imperio estadounidense.

Por esas razones es más que necesario aclarar que el actual presidente de los Estados Unidos de Norte América ni es demente, loco, disociado y menos aún  estúpido o pendejo, asumir ello atenuaría su responsabilidad por los crímenes cometidos, pero lo más importante es que ocultaría que cada cosa que dice y hace la lleva a cabo en el pleno uso de sus facultades mentales, pero sobre todo en  cumplimiento de su trabajo, su deber y convicción como máximo representante de un imperio en total declinación, en el desespero por la pérdida de su hegemonía global

Es muy necesario decir que aunque el Donald Trump es igual que todos sus antecesores, o que todos ellos son lo mismo que él de invasores, terroristas, criminales, corruptos, narcotraficantes, genocidas, enemigos de la humanidad, este es el único y no es poca su insolencia, a tal nivel que se ha parado de manera firme y ha reconocido la brutal y despiadada esencia del estado yankee, no solo al decir lo que los otros han callado, sino a gritarlo a expresar que es racista, supremacista, misógino, homofóbico, invasor, filibustero, saqueador, explotador y genocida, a diferencia de sus predecesores que eran muy diplomáticos, que quiere decir HIPOCRITAS y ocultan sus verdaderas intenciones-acciones, al contrario este canalla con un descaro inusitado permanentemente declara su vocación de cabecilla del imperio.

Por esa razón los verdaderos, genuinos, originales y auténticos estadounidenses, los racistas, misóginos, homofóbicos y genocidas imperialistas, que se reclaman y se asumen como los herederos de la doctrina Monroe y de todo lo peor de este estado criminal, lo tienen en altísima estima y estuvieron y están más que dispuestos a seguir dándole el timón del país, porque consideran que sus trabajos, su propiedad, su estilo de vida están en inminentemente riesgo, a causa de los migrantes, chinos, musulmanes, homosexuales, mujeres, países que rompen con las cadenas de la esclavitud y un largo etc. no olvidemos que en situaciones de peligro algunas especies perciben todo como enemigos, de modo que resulta muy razonable que ese tipo de estadounidenses queriendo regresar a aquel gran país que impuso al mundo su lógica de perversa dominación y esclavitud, lo sientan, piensen y tomen como el Mesías, ese que los hará volver a hacer que América, léase EEUU sea el número uno, sea primero América, el mejor del mundo, aunque sucumba el vecindario, su patio trasero, el mundo entero.

En esa lógica no es raro que pese a la muy grave situación en la que se encuentra ese país en todos los ámbitos le vuelvan a dar un segundo mandato, pues esa parte la sociedad estadounidense al sentirse en peligro por ese levantamiento, sin duda alguna saltará al vacío, confiándole  al gran dictador el timón de ese acorazado que está zozobrando, recordemos que hay especies que prefieren el suicidio al cambio, en todo caso Estados Unidos ha de sucumbir en la ignominia, antes que transformase en la Patria de todas y de todos los que claman JUSTICIA.

En ese contexto más que complejo el establecimiento, se sabe en peligro, pues han aflorado con gran claridad todas las muy putrefactas lacras y contradicciones de que está constituido, por todos lados se manifiestan la exclusión, marginación, discriminación, explotación y la injusticia, en una sociedad cuyo coeficiente de Gini indica que el nivel de desigualdad, en ese país que fue en algún momento el más rico, desarrollado, poderoso etc. del mundo hoy está en los peores lugares, o si lo contrastamos con el índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se puede apreciar con terror que prácticamente, para la mayoría de la población estadounidense no hay, no existen las condiciones más elementales para vivir con niveles mínimos de bienestar y claro muchísimo menos de dignidad, de manera que son vergonzosamente equiparables a los de México, Perú, Colombia, Chile, Honduras, Brasil, y otras colonias yankees.

Por lo que en los pensamientos de Trump,  volver a hacer grande a América, léase los Estados Unidos solo hay un camino y si somos congruentes con la historia ese país solo fue grande por el terrible nivel de saqueo, robo, genocidios e injusticias perpetradas contra todos los países del orbe, hoy no lo son porque dilapidaron en drogas, lujos, alcohol, mansiones, autos, comilonas faraónicas y guerras todo lo asaltado, pero también y eso es muy importante porque otros países, otros Pueblos no han perdido la dignidad, no han dejado de luchar, se le ponen al tu por tu, pero la esencia del quehacer político, diplomático, económico, cultural, religioso y militar del presidente es totalmente acorde a la esencia, al espíritu imperialista de ese Estados Unidos que fue, que ya paso, que está feneciendo y que definitivamente no volverá.

En este punto los mandamases yankees se espantan por las gesticulaciones, gritos, impulsos, improperios y estupideces de su presidente y por ello les urge descalificarlo, despreciarlo, minarlo y finalmente volarle la tapa de los sesos, eso ya lo veremos, no la tienen fácil pues éste es una bestia superior de caza y seguro que hará hasta lo imposible por continuar en el poder, ese poder que le dieron fraudulentamente los poderosos en las elecciones pasadas pues como bien sabemos perdió las elecciones frente a la psicópata de la clinton.

Por todo lo anterior podemos afirmar que Trump es el mejor exponente de lo que ha sido y es el espíritu y la esencia del imperio yankee, nunca ninguno de sus expresidentes lo dijo tan clara, franca y frontalmente, eso les gusta a millones de estadounidenses serios que no se avergüenzan de ello y al contrario lo se enorgullecen , pero el sistema ya está tratando de borrar esta desagradable página de la historia para salvarse y para ello harán lo que sea, ya vimos que en algún momento pusieron hasta un imperialista negro que invadió siete países y deporto a más de 15 millones de latinos a los que les prometió una reforma migratoria que nunca llego, pero ahora tienen otra carta, otra vez un demócrata, que si vemos incluso de manera superficial la historia en realidad es solo otro tentáculo del mismo monstruo, ese sistema político, económico y social imperialista, pues su comportamiento es muy idéntico.

Por esta razón resulta tan importante el movimiento antirracista que en estos días va floreciendo por toda esa desunida unión que es la suma de robos, despojos, invasiones y otras tropelías, con el riesgo de explotar en más de 57 países, esto será una verdadera tragedia humana, pues son inenarrables los odios, intereses, venganzas, tristezas, ofensas y cuentas pendientes por saldar, eso solo lo puede resolver el Pueblo estadounidense aprovechando esa extraordinaria diversidad cultural, para  hacer una verdadera revolución en la que sean llevados al juicio final los enemigos de la humanidad, los imperialistas, los oligarcas y sus lacayos mercenarios de todo tipo.

Ningún presidente, ni siquiera el soberbio del trompas se mandan solos, en realidad cada uno a su modo, a su estilo, siguiendo sus propios instintos responden al sistema político estadounidense que esta encima de ellos, son lacayos del estado profundo, ese que es la esencia del imperio yankee, de modo que Culpar, al trompas de loco o de pendejo es la coartada perfecta para tratar de exculpar al sistema capitalista, imperialista, misógino, racista, homofóbico y genocida yankee, estamos en las manos del Pueblo estadounidense que se está levantando en contra de la injusticia más brutal que hayamos padecido a lo largo de la historia de la humanidad, a los Pueblos del mundo nos toca ser solidarios, ocupar las embajadas de ese país, denunciar todos sus crímenes, ocupar las empresas de sus empresarios explotadores, salir a las calles del mundo y romper el yugo de la esclavitud, lo otro solo será una vil trampa y los demócratas salvaran otra vez al imperio.

Evangelio Santos Cruz

Aquí abajo unas cuantas ligas por si alguien aun quiere indagar un poco más sobre la historia del imperio.
  
  • https://unmundodeluz.wordpress.com/2013/10/18/el-genocidio-de-los-nativos-americanos/.  
  • https://www.aa.com.tr/es/pol%C3%ADtica/el-papel-de-eeuu-en-los-cambios-de-r%C3%A9gimen-en-am%C3%A9rica-latina/1406081
  • https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/colonizacion-de-pueblos-indigenas-en-estados-unidos-41971
  • https://unmundodeluz.wordpress.com/2013/10/18/el-genocidio-de-los-nativos-americanos/
  • https://www.larazon.es/cultura/20200601/nce5wcivfbbtbncrbssd2tcmhy.html?outputType=amp&__twitter_impression=true
  • https://es.news-front.info/2020/05/30/esto-acaba-de-comenzar-el-new-york-times-anuncia-el-comienzo-del-colapso-estadounidense/#.XtKVsUElWsg.facebook.
  • https://www.aa.com.tr/es/pol%C3%ADtica/el-papel-de-eeuu-en-los-cambios-de-r%C3%A9gimen-en-am%C3%A9rica-latina/1406081
  • http://www.granma.cu/mundo/2019-04-30/la-historia-de-las-intervenciones-de-estados-unidos-en-america-latina-y-el-caribe-30-04-2019-16-04-08
  • https://www.voanoticias.com/estadosunidos/muere-billy-graham-evangelista-presidentes.
  • https://www.voanoticias.com/estadosunidos/muere-billy-graham-evangelista-presidentes

 olaesperanza03@gmail.com

miércoles, 3 de junio de 2020

¿Hay una rebelión social en Estados Unidos?



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Una vez más los acontecimientos recientes en Estados Unidos han sido expresión de una diversidad extrema de comentarios en los medios de comunicación y en las redes, una vez más las opiniones van desde las más apocalípticas hasta las que suponen que todo ha sido una táctica de Trump para salir de la catástrofe en la que ha sumido a su país tras el desastroso manejo de la pandemia del Covid 19.


Se menciona que Estados Unidos ha entrado en una etapa “de revolución indetenible” y que el “pueblo” se cansó del sistema y ha salido a las calles a manifestarlo. De la misma manera, se asume que la violencia es expresión del hartazgo de los ciudadanos por un “sistema que los oprime”. Me parece que esos puntos de vista exponen excesos en el análisis o incluso expresión del deseo de que el imperio sufra un remezón en sus entrañas.

Pero hay que ser objetivo, las rebeliones de los negros de Estados Unidos o afroamericanos como se denominan ellos a si mismos son recurrentes a través de la historia. La independencia obtenida en 1776 no cambió la institución de la esclavitud presente desde los inicios de la colonia a comienzos del siglo XVII, aunque ya los españoles habían traído negros de África para ser esclavizados en sus territorios coloniales que después pasaron a formar parte de Estados Unidos. Tampoco la constitución de 1787 trajo modificaciones en la “corporación esclavista”. Al contrario legalizó y legitimó la opresión contra los negros.
Las primeras y más importantes rebeliones de negros esclavos vinieron a tener lugar apenas a comienzos del siglo XIX. Fueron las dirigidas por Gabriel Prosser en Richmond, Virginia en agosto de 1800, Denmark Vessey en Charleston, Carolina del Sur en junio de 1822  y la de  Nat Turner, en Southampton, Virginia en agosto de 1831.

La esclavitud vinculada al feudalismo se transformó en un freno para el desarrollo capitalista de un país que ambicionaba ser una gran potencia imperialista mundial. Fue necesaria una guerra, llamada de “secesión” porque los once estados que defendían el esclavismo quisieron crear un nuevo país. El triunfo de los estados de la Unión y del capitalismo que propugnaban legitimaron el racismo, la exclusión, la represión y el menosprecio de los negros como atributo del modelo económico y político que había vencido, aunque se otorgaron algunos derechos civiles a los negros que por obra de la guerra habían sido liberados de la esclavitud.

Como recuerda el historiador estadounidense Morris Berman en su obra ”Las raíces del fracaso americano”, incluso Abraham Lincoln, considerado el apóstol de la lucha contra la esclavitud en Estados Unidos dijo en su discurso de la sesión especial del Congreso el 4 de julio de 1861, que no tenía “la intención directa e indirecta de interferir con la esclavitud en Estados Unidos donde quiera que exista”. De manera que es falso que la guerra se haya librado para liberar a los esclavos como lo señala la historia oficial, sino que respondía a la clara intención de evitar el plausible objetivo de evitar la secesión. Berman señala que Lincoln ya había dejado claro que no era favorable a la igualdad social y política de los negros “de ninguna forma”. Si esa fue la opinión del presidente que “abolió” la esclavitud, podríamos preguntarnos entonces ¿qué se puede esperar de otros?

Desde ahí hasta la muerte de George Floyd el pasado el 25 de mayo de 2020, en Powderhorn, Minneapolis han pasado más de un siglo y medio de continuos levantamientos de los negros americanos en su lucha contra la exclusión y la discriminación.
Pero salvo en casos muy específicos, la lucha racial no ha pasado de ser eso: movimientos espontáneos de rechazo desesperado cuando el abuso pierde incluso la cordura que la formalidad de la sociedad blanca les impone.

Ayer, en una entrevista para “la iguana.tv” el periodista venezolano Clodovaldo Hernández expresaba que: “Hay quienes dicen que esta ola de disturbios y protestas hunde definitivamente a Donald Trump, quien se encamina a perder las elecciones. Otros aseguran que lo fortalece porque radicaliza las posiciones y él vive del radicalismo” y me preguntó cual era mi criterio respecto de si Trump ganaba o perdía con este giro inesperado de la campaña.

He aquí mi respuesta:
“Lo primero que hay que considerar es que los negros en Estados Unidos representan 13% de la población. Y ese segmento es abrumadoramente votante del Partido Demócrata. Entonces, en términos electorales, Trump está agrediendo a un sector opositor, que ya no le favorecía antes de estos eventos.
Por otro lado, en términos más estructurales hay que decir que el racismo es un fenómeno permanente en EEUU, es intrínseco a ese país. Yo era un niño entonces, pero recuerdo que en los años 60 estaba aquel movimiento de Panteras Negras, que incluso asumió la lucha armada y llegó a adquirir gran fuerza, sobre todo en las Olimpíadas de México de 1968, cuando los atletas estadounidenses negros ganadores de medallas alzaban el puño y miraban al piso mientras sonaba el himno. Eso demostraba la raigambre del movimiento. Pero siempre estuvo circunscrito a los negros.

Cada cierto tiempo, cuando ocurre este tipo de hechos, como el que acaba de pasar ahora, sucede lo mismo con mayor o menor fuerza. Esta vez ha sido muy fuerte, mucha gente lo compara con lo que ocurrió después del asesinato de Martin Luther King. Pero sigue siendo un movimiento racial, no tiene ninguna otra connotación. Se circunscribe a un sector minoritario de la población de EEUU.

No hay que confundirse. Hay gente hablando de revolución en EEUU y de crisis del sistema político. No hay que equivocarse pensando que esto lleva a las puertas de una rebelión social que vaya a producir cambios sustanciales. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los negros en EEUU votan por el Partido Demócrata, pero en las internas se inclinan por la derecha demócrata. En esta ocasión, le dieron el apoyo a Joe Biden en contra de Bernie Sanders.

Así que tampoco podemos engañarnos pensando que se trata de negros libertarios, antisistema. No. Son negros que están luchando, y es bueno que lo hagan, en función de los intereses de su raza, que es discriminada, explotada, expoliada, lo cual se manifiesta en la pandemia, cuando, siendo apenas 13% de la población global [de EE.UU], son entre 24% y 25%  de los contagiados, es decir, el doble de la proporción.

En EEUU han creado una serie de mitos sobre el supuesto fin del racismo. El tercer lunes de enero celebran el Día de Martin Luther King, que es feriado a escala nacional; en el béisbol, el 15 de abril todos los peloteros usan el número 42, por Jackie Robinson, que fue el primer afroamericano al que le permitieron jugar en las Grandes Ligas. Pero, finalmente, a esos mismos negros los montan en un barco y vienen a invadir a Venezuela sin problema. Ninguno de sus líderes tiene la entereza, la estatura moral, la fuerza de ideas que tuvo Muhammad Alí, que siendo el boxeador más grande de la historia, renunció al título mundial, fue a la cárcel y fue sometido a persecuciones porque se negó a participar en una guerra en la que no creía, la de Vietnam.

Tampoco olvidemos que Obama es negro y fue el que inició la persecución contra Venezuela en las dimensiones que tenemos ahora. ¿Dónde están Obama y otros negros, como Condoleezza Rice y el general Colin Powel? Están en el bando de los poderosos, del sistema, de los opresores. Entonces, creo que la respuesta de Trump es calculada, en el sentido de que está golpeando a una población que no le favorece y está incentivando acciones que son bien recibidas por ese sector de la población, los WASP (blancos, anglosajones y protestantes, el segmento más conservador [de la sociedad]).

Los negros en EEUU, además, no tienen ningún tipo de conciencia de clase, están en contra de los latinos, persiguen a los inmigrantes. No estamos hablando de una revolución social o política, sino, si acaso, de una rebelión racial. Al único que he escuchado planteando esto en términos políticos sustanciales, en términos de clase, es al director de cine Spike Lee. Hizo un planteamiento sólido. Todos los demás lo han hecho en términos de la marginación de los negros, pero no en términos del sistema y de la estructura del capital. Entonces, insisto, no va a significar grandes cambios sociales y políticos porque para ello tendrían que incorporarse los marginados, las mujeres, los inmigrantes y los desempleados, que son millones, pero obviamente no han estado en estas protestas”.

Ante otra pregunta del periodista agregué que: “…Ayer [Joe] Biden se reunió con unos líderes negros y su propuesta fue que si llega a la presidencia, dará instrucciones para que la policía no les dispare [a los manifestantes] al pecho, sino a las piernas. Y dijo que buscará el control del armamento de los ciudadanos. Esa es una jugada electorera de un candidato mudo, que no ha aparecido en todo el Covid-19.

Yo creo que todo eso es calculado [por Trump] porque sabe que en EEUU hay un gran fervor por el uso de las armas y es una mayoría tan aplastante la de los blancos que nadie se atreve a desafiarla. Además, a ese grupo se sumarán seguramente los latinos y otros, en el caso de que haya un conflicto violento racial. Por eso, en esa hipótesis, los negros serán aplastados, a un costo de miles o de cientos de muertos. Si Trump dijo que era aceptable que por el Covid-19 murieran 200 mil personas, que mueran 100 mil negros no es una cosa que le pueda preocupar mucho”.

 sergioro07@hotmail.com

El imperio se desmorona, porque todo imperio tiene su final





Y en este caso cuando el pueblo se despierta y actúa, hace temblar hasta lo que parecía inamovible o estoico.

Con el asesinato de George Floyd, un afrodescendiente de 46 años, a manos de un policía blanco cuyas prácticas para detener son bastante similares a las utilizadas por soldados israelíes en la Palestina ocupada.

Las enormes manifestaciones populares que se desataron en varios estados del país demuestran el hartazgo y el dolor de la segunda minoría de los Estados Unidos, la misma que durante más de 300 años luchó contra la esclavitud y el racismo.


La misma minoría que sufre las desigualdades e incluso la misma que hoy en día está muriendo por la pandemia.

Cuando el pueblo se levanta no hay forma de detenerlo, a pesar de que se utilice la violencia o se intente “dominarlos” como dice el inquilino de la Casa Blanca.

Sorprende que el organismo “paladín de la justicia” la Oea, con Luis Almagro a la cabeza no se declare ante los hechos de violación a los Derechos Humanos que se han podido evidenciar en videos y fotos que han sido difundidos durantes estos últimos días.

Ahora bien, si se trata de Venezuela, es el primero en salir a repudiar, entonces ¿tenemos que pensar que hay un direccionamiento político en este organismo?

Desde Conaicop expresamos nuestro más profundo pesar sobre lo que les sucede al hermano pueblo norteamericano y principalmente a las minorías que son quienes más sufren los diferentes tipos de violencias.

Apoyamos a todos aquellos que se pronuncian por los derechos de las minorías a pesar de las actitudes violentas e inhumanas de la policía y aquellas personas que apoyan el supremacismo blanco.

Como comunicadores apoyamos la libertad de prensa y exigimos que se informe lo que verdaderamente está pasando en los Estados Unidos y que no se centre la información en los hechos vandálicos que son perpetrados por algunos oportunistas que no tienen ninguna intención de apoyar a las causas justas sino que simplemente utilizan estas manifestaciones y expresiones del pueblo para beneficiarse individualmente.

Estas acciones son tomadas por los medios hegemónicos y funcionales para deslegitimar la voz de un pueblo que está cansado de la pérdida de derechos, la desigualdad y las actitudes violentas de las fuerzas policiales.

 Rubén Suárez Uy
Secretaría Internacional

Alcides Martínez Vza
Secretaria General

Valeria Rodríguez Ar
Secretaría Asuntos Islámicos y Musulmanes

Geraldina Colotti It
Secretaria Europa

1 de junio 2020

sábado, 14 de marzo de 2020

El catálogo de las injusticias




Por Carolina Vásquez Araya: 
Así como las niñas del hogar seguro, hay miles más esperando una justicia que no llega.

Escribo esto el 8 de marzo, una fecha simbólica para conmemorar la crueldad del patriarcado. Entre mensajitos floridos y frases cliché, se cuela la verdadera dimensión de la discriminación y la impotencia en la cual viven millones de mujeres en todo el mundo, víctimas de un sistema capaz de transformar su vida en una esclavitud legalizada. Claro que hemos avanzado… Hoy podemos celebrar nuestro derecho al voto, aunque aún –en pleno siglo veintiuno- nos toca luchar por una paridad a la cual tenemos pleno derecho. Hemos avanzado porque existen leyes contra el feminicidio, pero no hemos logrado una acción consistente de los sistemas de administración de justicia para prevenirlo y sobre todo para castigarlo.



Hemos avanzado en tecnología y conocimiento, claro que sí, pero nuestras niñas son privadas de su derecho a la educación y a la atención sanitaria, condenándolas a un futuro de servidumbre sancionado por una sociedad ciega a la dimensión de esa injusticia. Hemos avanzado en conciencia sobre las inequidades y al mismo tiempo avalamos un sistema patriarcal capaz de anular las capacidades y el potencial de una mayoría silenciada por prejuicios y costumbre. Hoy, mientras escribo con la sorda indignación de saber cuánto falta para alcanzar un estatus digno para niñas y mujeres cuyos derechos son violados con total impunidad, me regresan las imágenes de las 56 niñas heridas y calcinadas por orden presidencial en Guatemala, un día como este.

Hemos avanzado, pero no importa cuánto camino hayamos recorrido mientras persista la impunidad sobre las violaciones sexuales, el incesto, la esclavitud, la tortura, el asesinato, el tráfico de personas o la discriminación en el acceso a la educación. Es imposible presumir de desarrollo cuando hemos transformado en auténticas rehenes a la mayoría de habitantes en nuestros países, privadas de derechos elementales por decisión de quienes han convertido el poder político en un gueto impenetrable, cuya apertura depende de la voluntad de quienes temen compartirlo.

Hemos avanzado porque hoy, por lo menos, se puede debatir, denunciar, protestar. Pero los muros continúan sólidos gracias a la fuerza de las tradiciones, prejuicios y costumbres instaurados desde hace siglos para monopolizar los mecanismos de control sobre nuestras sociedades. Derribarlos, por lo tanto, no es más un atentado contra lo establecido, sino un deber ciudadano y un acto de justicia. Hoy podemos decir cuánto hemos avanzado porque ya somos capaces de proclamar ante el mundo la importancia de la soberanía sobre nuestro cuerpo. Sin embargo, falta ese tramo indispensable de la batalla para alcanzar un estatus legal desprovisto de estereotipos moralistas, impuestos por doctrinas religiosas cuyo propósito es someternos y anular nuestro derecho a la libertad.

El catálogo de las injusticias es un gordo tratado de restricciones y abusos que han ido desde lo más elemental, como un estatus jurídico que ha privado a las mujeres de sus derechos cívicos, hasta las aberraciones extremas como la tolerancia al incesto, los matrimonios forzados de niñas y adolescentes, los obstáculos para su normal desarrollo y la constante desvalorización de su naturaleza, como si nacer con sexo femenino fuera un defecto biológico.

Este día 8 de marzo de 2020 dedico mi pensamiento a las 56 niñas del hogar seguro Virgen de la Asunción y a los miles de niñas y adolescentes recluidas en esos antros de miseria administrados por un Estado incapaz de velar por su integridad. Es mi homenaje y mi protesta.

Hemos avanzado, pero aún falta mucho por conquistar.

elquintopatio@gmail.com

martes, 4 de febrero de 2020

República Bananera

Por Jesús Sotillo Bolívar.


•  Los que hoy se escandalizan porque una ministra venezolana entre transitoriamente, en escala, a territorio español, mantienen la boca cerrada, por los atropellos que España cometió contra nuestros países.
•  Todavía Europa, no sólo debe disculpas a nuestros países sino indemnización por el robo, el saqueo de nuestros recursos y la matanza de los habitantes originarios de estas regiones.
•  La ultra derecha europea descalifica a nuestros países y se olvida de la explotación, la esclavitud y el genocidio, cometido contra nuestros pueblos, a los que le deben disculpas e indemnización.
• La denominada conquista que en realidad fue un genocidio, ha sido el mayor en la historia de la humanidad.


La Ultra Derecha europea y concretamente la de la Monarquía Española, se le notan las costuras en cada ocasión cuando por alguna circunstancia tienen que referirse a los países Latinoamericanos, africanos, asiáticos y de otras regiones distintas a las que representan su “cultura”, para lo cual no ahorran epítetos y descalificativos a la hora de mencionarlas.

Uno de los representantes conspicuos de esa Ultra derecha montana, es el Partido Popular de España, heredero de la corrupción y asesinatos de la dictadura franquista, lo que no oculta en sus posturas permanentes, que a través de sus voceros no pierde la oportunidad de lanzar frases y conceptos peyorativos contra nuestros países.

Uno de esos voceros de la ultra derecha rancia española, representada en el PP, es el señor Pablo Casado, que hizo todos los esfuerzos posibles, para que el Partido Socialista no pudiera formar gobierno y así darle oxígeno a su partido que fue sacado del poder por la votación popular del pueblo español, cansado de tantos malos gobiernos y de la corrupción imperante.

En unas declaraciones recientes dadas a reporteros de su país, y respondiendo a la pregunta del uso de los niños en la política, se refirió despectivamente a nuestros países, al afirmar frente a la interrogante que se le hacía, que España, no podía parecerse a lo que hacen las Repúblicas Bananeras, involucrando a los niños en la polémica política.

Este representante del Franquismo, ya fuera del gobierno español y desesperado por volver a la miel del poder, olvida deliberadamente, que, durante el Bombardeo de Guernica, escenario proyectado mundialmente por Picazo, en su célebre cuadro Guernica, su amado Franco, en acuerdo con Hitler, realizó una masacre en ese pueblo español y decenas de esos niños, que quedaron huérfanos. Luego de este deplorable hecho, tuvieron que ser sacados a diferentes países del mundo, entre ellos, los del llamado mundo socialista, para que pudieran sobrevivir.

De este hecho, por supuesto, el señor Casado, repito, casado con el Franquismo y el fascismo, no quiere ni siquiera recordarlo, pues es una arruga en la historia de España que ellos pretenden ocultar e ignorar.
El Día Mundial del Maltrato Infantil, la ONG SAVE DE CHILDREN, PÚBLICAMENTE DENUNCIO, que en España UNO DE CADA CUATRO NIÑOS SUFREN O HAN SUFRIDO DE MALTRATO INFANTIL. AGREGANDO QUE APROXIMADAMENTE DOS MILLONES DE NIÑOS Y JOVENES EN ESE PAIS HAN SIDO VICTIMAS DE LA VIOLENCIA Y EL MALTRATO.
Se le olvida al señor Casado, que de estas Repúblicas que él califica de bananeras, Europa, particularmente España y los países colonialistas en general se robaron riquezas incuantificables hasta ahora, que han servido para el desarrollo y confort de esos países explotadores y que pretenden continuar expoliando.
El llamado “descubrimiento de América”, frase que encubre más bien el genocidio más grande la historia, con sello europeo, provocó la exterminación de 90 millones de indígenas.
 El Antropólogo Brasileño, Darcy Ribeiro, a quien conocí personalmente en su visita a la UCV, durante los años 60, años de la Renovación Universitaria, investigador del tema, ha firmado que el conquistador europeo en la época de la conquista, encontró aproximadamente 70 millones de indígenas y siglo y medio después quedaban sólo tres millones.

A parte de eso, toda la Plata, el Oro, las especies más diversas, fueron extraídas y robadas de nuestros países, y todavía estamos esperando, por lo menos, la disculpa de esos países, porque la indemnización, que debería ser lo justo, sería como pedirle peras al Olmo.
Así que señor Casado, casado con el Franquismo y el Fascismo, le exigimos más respeto cuando se refiera a nuestros países.

Profesor de la UCV
jesussotillo45@gmail.com


miércoles, 11 de diciembre de 2019

El “tercer Mundo” y las quejas europeo-estadounidenses



Por Homar Garcés:
La tragedia social, económica y política de los todavía denominados países del «tercer mundo» tiene su génesis en el proceso de conquista, colonización, filibusterismo, esclavitud y explotación llevado a cabo por las potencias de Europa, escudándose en la ideología de la raza superior, lo que creó divisiones raciales o étnicas de todo calibre, azuzó persecuciones y asesinatos en nombre de un dios aparentemente amoroso. Posteriormente a la independencia política alcanzada en nuestra América, África y Asia, excitó el espíritu nacionalista entre ellos, de manera que existiera un mercado seguro para la adquisición de armas y la explotación de sus recursos estratégicos, reservándose para sí su producción y tecnologías. Así que gran parte de las quejas de Europa y Estados Unidos en relación con lo que ocurre a lo interno de nuestras naciones “tercermundistas” se debe a esta situación histórica.


Sus altos niveles de vida material han sido señuelo para atraer a millares de migrantes a sus fronteras, viéndose impedidos de continuar camino ante el temor inculcado entre europeos y estadounidenses de verse desplazados de sus puestos de trabajo, de sufrir el colapso de sus servicios médicos y de perder hasta su propia identidad cultural. En ningún momento se han puesto a pensar en cuáles serían las reales causas de esta migración incesante en vez de atribuirla, simplemente, a la corrupción y a la indolencia de los gobiernos de este lado (en lo que no están muy alejados de la verdad). Nadie saca cuentas de cómo Europa y Estados Unidos pudieron lograr las enormes cotas de desarrollo que exhiben en la actualidad, lo que constituye un triunfo de su industria ideológica al suprimir de las mentes de sus ciudadanos (como en gran parte del mundo) esta importante circunstancia histórica

Según lo explica Eric Williams en su obra Capitalismo y esclavitud, «sin las riquezas de América y sin los esclavos y el comercio africanos, el crecimiento económico, político y militar de los Estados europeos hubiese quedado limitado, sin duda, a una escala menor; quizá definitivamente menor. Con ellos, el primer capitalismo se hizo mundial y con toda razón, en Liverpool y en Bristol se decía que ‘no hay un solo ladrillo en la ciudad que no esté mezclado con la sangre de un esclavo’». Con ello queda establecido, de modo inequívoco, el origen del capitalismo o, por lo menos, su expansión indisolublemente vinculado al tráfico de esclavizados y los primeros procesos de acumulación a costa del despojo de las riquezas existentes en éste como en los demás continentes. No es como lo han divulgado los apologistas e ideólogos del sistema capitalista que es algo que surgió del simple deseo de superación de algunas cuantas personas, de su capacidad de trabajo o de su intelecto; o como se legitimó a través de la religión protestante, el calvinismo, producto de la predestinación. Desafortunadamente, la historia construida desde los grandes centros hegemónicos nos trasmite una versión edulcorada del capitalismo, unida a los grandes avances tecno-científicos que fueran largamente frenados y condenados por la tradición fanática del medioevo europeo.

Ciertamente, como lo registrara Adam Smith, el descubrimiento de América y la ruta por el Cabo de Buena Esperanza hacia la India «son los dos acontecimientos más grandes y más importantes registrados en la historia de la humanidad», puesto que ellos facilitaron, no sólo nuevas rutas para la expansión capitalista, sino también la oportunidad de obtener los recursos y los mercados que asegurarían su auge durante los próximos siglos. El comercio triangular establecido así entre Europa, África y América, teniendo a la esclavitud como su principal pivote, dio paso al establecimiento de la división internacional del trabajo, con naciones periféricas, dependientes de los centros hegemónicos, encargadas del suministro de materias primas, mientras que, desde éstos, se importaban productos terminados y se fijaban las normas que regirían durante los últimos cuatros siglos, de forma general, al sistema capitalista mundial.

En la actualidad, con una exigencia mayor de soluciones puntuales ante los problemas y las necesidades creados bajo la hegemonía capitalista, Estados Unidos y Europa lucen impotentes ante la oleada de inmigrantes y las protestas sociales generadas en muchas naciones; materia que los ha llevado a revelar los rasgos oscuros de una ideología supuestamente democrática y respetuosa de los derechos humanos. A fin de impedir el colapso del sistema/mundo que, en conjunto, erigieran en su beneficio, sus gobiernos no han dudado en asumir discursos y posiciones que se creían exclusivos de la rancia ideología nazi-fascista; sumiendo a nuestros países en un estado de ingobernabilidad, represión y zozobra.
mandingarebelde@gmail.com     
              

miércoles, 21 de agosto de 2019

El fracaso de la Izquierda



Por Juan Pablo Cárdenas S
La historia de la evolución de la humanidad se vincula inexorablemente a la existencia de líderes extraordinarios que impulsan las transformaciones. Estos conductores han sido reconocidos de diversas maneras, pero se trata de los libertadores, revolucionarios, progresistas y, desde luego, de los izquierdistas. En los últimos cien o doscientos años es la Izquierda, precisamente, la que ha impulsado la independencia de las naciones, la justicia social, el reconocimiento de la igualdad y los DDHH, de la misma forma en que se asume que las derechas son retardatarias, amigas de que la historia no se mueva y persistan lacras tan horribles como las de la esclavitud, la discriminación racial y la concentración económica en muy pocas manos.


Gobernantes y activistas de izquierda han pagado muchos costos por promover la dignidad humana y de los pueblos. De ello habla el heroísmo de nuestros padres fundadores, de un Nelson Mandela, Fidel Castro, Martin Luther King, Salvador Allende, Ghandi y tantos otros. También los que se alzaron contra las monarquías, el apartheid y tantos otros héroes y mártires. Desde el mismo fundador del cristianismo, hasta un Martín Lutero y Carlos Marx, como tantos otros reformadores religiosos, filósofos y sindicalistas. Y hasta santos como nuestro Clotario Blest y Alberto Hurtado.

En la lucha contra la opresión de las dictaduras militares, nuestro país reconoce a centenares y mites de combatientes de izquierda que desgraciadamente compartirán su buen nombre y sacrificio con la mala fama de sus verdugos; es decir de Pinochet y los más espeluznantes criminales que lo secundaron. Hasta un Donald Trump y otros gobernantes desquiciados todavía vivos.

Que la izquierda ha fracasado muchas veces es indudable, pero en la mayoría de los casos h sido  acribillada por las armas de la conspiración y represión conservadora de lo cual tan certeramente habla el bombardeo de nuestro Palacio Presidencial en 1973. Proyectos que seguramente quedaron truncos, pero que en todo caso fueron capaces de sembrar semillas y esperanzas como aquel Sueño de Bolívar vigente hasta nuestros días, así como los innegables avances plasmados en la Carta de los DDHH de las Naciones Unidas, la legislación Internacional y hasta los mismos avances en materia laboral forjados en Chile por los gobiernos derechistas. Como ayer la propia nacionalización del cobre y la Reforma Agraria que forzaron hasta a las propias bancadas reaccionarias a votarla a favor para no quedarse en la vereda de nuestra historia.

La Izquierda no necesita necesariamente estar en el gobierno o el poder para forjar los cambios. Muchas veces su contribución ha sido más determinante en la calle y en las movilizaciones sociales e, incluso, en las guerras y guerrillas de liberación. No hay duda que el pensamiento que prospera es el que encanta a los jóvenes y los pueblos, el de los grandes transformadores y no el de los burócratas y administradores que pululan en la política competitiva, los parlamentos y las entidades financieras internacionales.

Al capitalismo tuvieron que bautizarlo de neoliberalismo para embaucar a nuestras naciones. Pero hoy, asumirse como tal constituye un completo desprestigio después de que éste vino a profundizar las desigualdades, burlar los derechos del pueblo y rematar a precio vil nuestros recursos naturales y medio ambiente a las empresas transnacionales. Porque este es sin duda su legado, además de sus conocidos los crímenes contra los disidentes y ahora contra los cientos de miles de chilenos que mueren, por ejemplo, en las listas de espera de los hospitales o a la espera de un salario o jubilación digna.

Las ideas de izquierda no fracasan, sino siembran nuevas esperanzas. Son las de la derecha las que son arreciadas por los torbellinos sociales. Es cosa de mirar a Chile, a nuestro continente y al mundo en general; incluso a los Estados Unidos y a las ricas naciones europeas que ya no haya qué hacer para mantener su hegemonía mundial y continuar desbaratándose en la política. Allí es donde se puede comprobar ahora el fracaso del libre comercio que tanto proclamaron las potencias mundiales y que hoy traicionan para impedir el avance de las naciones emergentes. Así como el auge del narcotráfico y otras lacras estimuladas por el consumismo desbocado que también propiciaron a expensa de la salud de un planeta ciertamente en peligro severo de extinción.

Lo que pasa es que la derecha también tiene sus “cómplices pasivos”, como las Fuerzas Armadas, las clases patronales y, desde hace un tiempo, la defección de muchos izquierdistas que llegaron a La Moneda, por ejemplo, gracias al régimen institucional vigente, el sistema binominal electoral y los vicios propios de una política que se alimenta en la falta de diversidad informativa, el cohecho y el fraude. Un fenómeno que llevara a los gobiernos de la Concertación y de la Nueva Mayoría a oficiar como los grandes cancerberos de la herencia pinochetista. Seducidos por las lisonjas empresariales, los medios de comunicación más retardatarios y toda esa suerte de tentaciones para corromperse en el poder, enriquecerse personalmente y, consecuentemente, renegar de su propio pasado. Revolucionarios de antaño devenidos en sociales demócratas que ni siquiera han tenido compasión con los centenares de combatientes que por ellos murieron en la ilusión democrática. Incluso, jóvenes promesas de la lucha estudiantil que ahora se muestran más interesados en develar y deslindarse de las derrotas de la izquierda, que evidenciar las de la derecha. Afán que les permite ganar tribuna en los medios de comunicación más abominables, como espacio en la farándula televisiva para hacerse eco de las injurias contra Venezuela, Cuba y otros países sin mención a los horrores sostenidos en Colombia, Brasil y otras naciones en manos de los ultraderechistas.

En varios casos fue más fácil regalarles cargos y dietas a los rebeldes dentro del sistema que fustigarlos ideológicamente o reprimirlos en las anchas avenidas. Pero, felizmente, las verdades empiezan a develarse: no hay para qué convencer a los chilenos del fracaso de la derecha y de la traición de quienes se convirtieron en aliados del mismo sistema que tratan de perpetuar, aunque por razones electorales simulen diferencia con el gobierno de Piñera y los partidos oficialistas. Es cosa de apreciar las asimetrías de nuestro ingreso nacional o percibir el portazo cotidiano de las instituciones previsionales, de la salud y la educación a los más pobres e indigentes. Observar el fracaso, también, de los esfuerzos oficiales y policiales en la lucha contra la delincuencia, la que ciertamente crece como verdaderos hongos en el desencanto de las poblaciones afligidas. Mirar, recién, el resultado de las elecciones primarias argentinas para comprobar el desmoronamiento ideológico de la derecha.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

sábado, 20 de abril de 2019

Evaporada en el aire…



Por Carolina Vásquez Araya:

¿Quién sabe en dónde se encuentra, cómo se siente, cuál será su destino?

Camila terminó de peinarse. Se colgó la mochila a la espalda y se preparó para salir a la escuela. Su madre le alcanzó la lonchera con el almuerzo y la despidió con la recomendación de todos los días: “Con cuidado, nena”. Camila nunca regresó. Su imagen en una de las múltiples alertas Alba Keneth sigue circulando por las redes sociales con la esperanza de que alguien la identifique en algún lugar del país; aunque han transcurrido más de seis meses desde que salió de su hogar, sus padres mantienen viva la esperanza de encontrarla.


Camila es una de los miles de niños, niñas, adolescentes y mujeres que desaparecen en Guatemala y cuyo destino se desconoce. Los sistemas de alerta Alba Keneth e Isabel Claudina (creado el primero para localizar a menores de ambos sexos y el segundo para mujeres mayores de 18 años) ambos dependientes de la Procuraduría General de la Nación, lanzan a diario decenas de notificaciones de desaparición en uno de los países más vulnerables del continente frente a las redes de tráfico de personas; un negocio transformado en una más de las siniestras amenazas que persiguen a niños, niñas y mujeres en el mundo entero. Consideradas por las organizaciones criminales como un elemento susceptible de generar grandes beneficios económicos, las niñas y mujeres atrapadas en estas redes terminan en situación de esclavitud con escasas posibilidades de escapar.

En países como Guatemala, Honduras y El Salvador, en donde los grandes consorcios de la droga afincaron sus raíces muy firmemente, la diversificación del “negocio” no fue más que una derivación natural de las actividades delictivas de estas redes, amparadas por políticos corruptos y confiadas en el ambiente de impunidad debido a la baja capacidad de los sistemas de investigación de denuncias y de administración de justicia. Los elevados niveles de corrupción y los ríos de dinero sucio -imposible de detectar desde las instancias estatales de control- pavimentan fácilmente las rutas del tráfico sin que las fuerzas de seguridad ni los familiares de las víctimas puedan hacer nada por evitarlo, consolidándose así una de las más espeluznantes tragedias que puede experimentar una sociedad.

En países cuyo sistema patriarcal ha marginado históricamente al segmento femenino de la población y expone a niñas y mujeres a los mayores riesgos en todos los aspectos de su vida, el negocio de la trata ha encontrado un sustrato idóneo para desarrollarse. Quienes sufren el flagelo con mayor crudeza se encuentran por lo general en las áreas rurales y en los sectores de menores ingresos, en donde la violencia contra las niñas y mujeres es parte de la cotidianidad. Es fácil imaginar las enormes dificultades enfrentadas por los familiares que habitan en caseríos o aldeas alejadas de los centros urbanos y, por ende, sin capacidad alguna para presentar denuncias y obtener apoyo de las autoridades.

Esta situación hace presumir que de los datos compartidos por algunas instituciones y organizaciones dedicadas a investigar las actividades de estos grupos criminales existe un fuerte sub registro. Si se calcula en aproximadamente medio millar al año las víctimas de trata –de acuerdo con el informe del PDH en 2017- destinadas a la prostitución, al trabajo forzado y a otras formas de esclavitud, es imposible no sospechar de la complicidad de algunas autoridades, dado que muchas de las víctimas son trasladadas a través de las fronteras sin dejar registro alguno; como si se hubieran desvanecido en el aire, como si nunca hubieran existido.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 16 de enero de 2019

La crisis global del capitalismo bajo la egida de EEUU y la UE


Por Diego Olivera Evia:
Luego de décadas de propuestas de los estados nacionales, surgen los monopolios y las trasnacionales como centro de poder, relacionados con EEUU y la Unión Europea, estos mecanismo de dominación han creado no solo una crisis capitalista, sino que han ampliado el carácter guerrerista de la expansión, creando un concepto de un poder imperial, claramente esta realidad se refleja en América Latina, con la obsecuencia de los líderes de derecha y la sumisión a EEUU, manejados por el presidentes de EEUU, Donald Trump, para crear gobiernos títeres capaces de destruir las naciones Estado, tratando de borrar los avances en varias etapas del progresismo.

pero en esta nueva década del fascismo, surgen los estados capitalistas, en una máquina de explotación y una crisis social, política en las ex naciones Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá, Ecuador, creando una crisis en los trabajadores, obreros y jubilados. 

En un ensayo los analistas Pedro Ramiro y Erika González Por su parte han analizado al capitalismo global y los ex Estados-nación han venido cediendo parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas, las empresas transnacionales han logrado ir consolidando y ampliando su creciente dominio sobre la vida en el planeta. Especialmente, en las tres últimas décadas, ya que el avance de los procesos de globalización económica y la expansión de las políticas neoliberales han servido para construir un entramado político, económico, jurídico y cultural, a escala global, del que las grandes corporaciones han resultado ser las principales beneficiarias.

Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación. Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.

Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.

Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta.

Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado.

Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socio ecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.

Caracterizando los impactos socio ecológicos de las multinacionales
Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA.

Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo.

Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.

Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.

Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.

Fin de la nota
Este análisis no lleva a englobar no solo la crisis capitalista, que ha mostrado su peor versión sobre el planeta Tierra, el desconocimiento del clima por EEUU, atreves de Donald Trump, muestra la mayor ignorancia de los efectos del Niño, que, con lluvias y cambios continuos del clima, actualmente afectan a los países del Cono Sur de América, generando una crisis económica en Uruguay, Brasil, Argentina, en el turismo, parte fundamental de las economías de estas naciones. Los mismos huracanes y ciclones son parte de manipulaciones, del clima por EEUU en sus experimentos, como intentar crear extraer el petróleo, con bombeos de agua en altas presión, destruyendo el manto de las capas del terreno, dañando una vez más el clima.

Ante esta realidad la sociedad humana sufre la agresión en las trasnacionales, de la misma las guerras coloniales, fenómenos creados por las naciones imperiales, siguen creando guerras en Afganistán, Iraq, Siria, la destrucción de Libia, las agresiones de EEUU a Rusia y China, por el control de los mercados, es también parte de una crisis moral y ética de Trump y su combo de funcionarios terroristas.

Esta realidad se ve afectada en la mayoría de los Continentes, la destrucción del eco sistema del Amazonas, atreves de la inmoralidad del presidente  del Brasil Bolsonaro, en una nueva campaña de asesinatos de indígenas del Amazonas, para destruir el pulmón de América Latina, para vender las tierras a los empresarios, de la misma manera sacar a los Sin tierra, la misma expresión del fascista Bolsonaro, que manifestó que los pueblos originarios son sucios y no hablan portugués, son objeto de abuso y muerte, para ampliar una mayor crisis ecológica, similar a la de Paraguay en la destrucción de los sojeros, de las tierras creando un tierra muerta, por los agro tóxicos de Monsanto, creando una soja transgénica con efecto perniciosos para los seres humanos, una realidad de multimillonarios explotando y destruyendo el planeta Tierra.

diegojolivera@gmail.com

miércoles, 26 de septiembre de 2018

El capitalismo neoliberal apuesta a la guerra


Por Diego Olivera Evia:
La sociedad humana en una crisis de valores

En este nuevo trabajo no parece importante, analizar la realidad del modelo capitalista en su fase superior, que va desde la guerra económica, al uso de la guerra como concepción global, aplicando a las naciones del mundo invasiones armadas y terrorismo, a través de grupos creados en Europa, financiados y armados por EEUU, el Sionismo militar de Israel, además de países satélites.

Que ahora aplican los mandatos, del presidente bipolar e incoherente Donald Trump, que aplica sanciones y amenazas a todas las naciones del mundo, no solo a los que considera enemigos, sino a sus propios “aliados”, a las mismas sanciones a las economías, aplicando aranceles a la producción las exportaciones de la Unión Europea, lo que ha creado un dictadura de los Estados Unidos, para controlar los mercados al capricho, de un magnate si un ápice de la política.

La realidad de la propuesta de Trump, de realizar un modelo proteccionista al estilo de la primeras décadas del siglo XX, fue el embuste más artero a las mismas empresas de EEUU, al prometerle a los trabajadores de cuello blanco, de la principales fábricas de automotrices y de la industria liviana una salida a la crisis, creo una falsa expectativa al crecimiento de la economía, dando trabajo a los obreros de Supremacía Blanca, agrupados por el fascismo.

Esta promesa a los arios gringos, quedo en nada y sin un modelo de desarrollo, estos fue comprobado en el reciente discurso en la Organizaciones de Naciones Unidas (ONU), donde fue el hazme Reír de los miembros de esta organización, al predecir un crecimiento económico, que solo es real en las trasnacionales y en crecimiento de la Industria Militar de EEUU, dejando de lado el desarrollo y la crisis de su propuesta, típico del modelo criminal en el mundo.

En este sentido nos pareció importante señalar que, el neoliberalismo fue considerado como una filosofía económica creada en 1930 por varios académicos liberales europeos, que buscaban una vía intermedia entre el liberalismo clásico, doctrina a la que se atribuía la Gran Depresión y los recientes fracasos económicos de esa década, y la doctrina de planificación económica, que suprimía total o parcialmente las libertades económicas para el mercado.

El término dejó de utilizarse en la década del 60 y reapareció con sorprendente fuerza en los años 80, en el contexto de las reformas económicas impuestas por la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, y panificadas por el think-tank norteamericano llamado los “Chicago Boys”. Desde entonces se le atribuyen las posturas de defensa capitalista más radicales, como las implementadas por Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en el Reino Unido.

Las usuales políticas neoliberales pueden resumirse en:
•             Flexibilización laboral. Eliminación de restricciones, impuestos y regulaciones a la actividad económica y desprotección de la masa trabajadora en favor de la multiplicación del capital producido por el sector privado.
•             Apertura de las fronteras a los mercados extranjeros y reducción de los proteccionismos al mercado de producción local.
•             Reducir la oferta de dinero circulante, a veces a través de un aumento en las tasas de interés, para prevenir posibles devaluaciones y mantener la inflación cercana a cero.
•             Trasladar los impuestos de la producción, renta personal y beneficios empresariales al consumo.
•             Reducir al mínimo el gasto público y fomentar la movilidad de capitales.
•             Apostar por un efecto de derrame económico a través del crecimiento total de la producción.
•             Fomento de la iniciativa privada y privatización de empresas estatales y servicios públicos.

Los reproches históricos al neoliberalismo son numerosos y dolorosos, sobre todo los nacidos a partir de las dictaduras militares latinoamericanas de mediados del siglo XX, cuyo carácter sangriento y cruel tuvo un costo elevadísimo en vidas humanas y tiñó la doctrina neoliberal de un aura perverso.
Por otro lado, la década del 90 representó en muchos países el fin del ensueño neoliberal, cuando la sensación de inmediata abundancia que arrojó la privatización de amplios sectores Estatales dio paso a las medidas de ajuste tarifario en un contexto de depresión, devaluación y pobreza. Esto fue particularmente notorio en el caso argentino y venezolano, por citar dos ejemplos.

También se ha acusado al neoliberalismo de expandir el control de organismos internacionales parciales, como una forma de favorecer la inversión corporativa y trasnacional de empresas estadounidenses y europeas en amplios sectores del Tercer Mundo, convirtiéndolo en una maquila empobrecida de la cual lucrarse y repatriar las ganancias a sus respectivas naciones, lo cual genera a la larga mayor exclusión y profundiza la brecha entre el mundo desarrollado y la periferia.
Fuente: https://www.caracteristicas.co/neoliberalismo/#ixzz5SCsx3Ki3

Estos parámetros establecidos por la lógica capitalista, de crear una guerra permanente en el  siglo XX y XXI, son la práctica de un modelo imperialista, que ha generado bases militares, en casi todos los países del mundo, logrando controlar los mercados a punta de lanza, de sus ejércitos de marines, para controlar los mercados, creando una farsa de un modelo democrático, que solo apuesta al control global de las naciones, imponiendo los portaviones, barcos, y controlando los mercados del planeta, a la guerra criminal y al control de los pueblos.

La sociedad humana en una crisis de valores
La realidad del modelo neoliberal capitalista ha resquebrajado a la sociedad humana, los valores de una economía de  mercado, ha vuelto al ser humano en un maquinaria al servicio de los empresarios y las grandes trasnacionales, que han creado en Asia por ejemplo, en maquilas de producir zapatos, ropas, encerrados en oscuras fabricas donde duermen cientos en literas, hacen sus funciones de una manera de esclavitud, las imágenes de esta realidad muestran el uso del ser humano.

En este mismo sentido la ONU cierra los ojos ante el esclavismo en África, miles de fotos muestran la crueldad de hombres y mujeres colgados, como si fueran animales, pero nadie se extraña, de la inmoralidad del uso de los inmigrantes como mano de obra, creando una crisis humanitaria por ejemplo en el Mar Mediterráneo,  hoy denominado tumbas de los pueblos de Medio Oriente, y el norte de África.

La pérdida de valores muestra el abuso a las mujeres en el Mundo, la muerte de féminas de manera cruel, es parte de la inmoralidad del machismo y el abuso de las guerras, donde los terroristas y los ejércitos de EEUU y Europa, violan los derechos de la mujer, que van desde el abuso de cultura en África, en los países árabes como Arabia Saudita, que recientemente decapito a una mujer por querer sus derechos, enterrando su cuerpo en la arena para ser cercenada su cabeza, pero nadie hoy ve estos hechos.

La crisis en la Iglesia cristiana se ha puesto al descubierto, cuando los prelados y sacerdotes, como la curia en general, en la violación de niños, que ha mostrado la inmoralidad de la Iglesia, mostrando miles casos criminales de estupro, como afirmar que los niño le piden ser abusados, todos hechos no tienen fronteras, son parte de una humanidad en crisis, de una sociedad que perdió la brújula del humanismo, de los derechos humanos, ante un modelo económico de miseria y pobreza en el 80 por ciento del mundo.
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