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martes, 2 de junio de 2020

Solidaridad entre Irán Venezuela la praxis combativa por un mundo mejor



Por Dr. Ángel Rafael Tortolero Leal:

Sin desconocer el poderío militar bélico y asesino que concentra los Estados Unidos de norteamericanas; en contraposición a su maléficas ansia de dominio mundial, ha surgido un poderoso bloque histórico, que resiste y contra ataca desde la praxis por la paz y por la vida, sin huir al combate; pero sumando a todos los pueblos que defiendan su autodeterminación y entiendan que solo la hermandad y la solidaridad no hará verdaderamente libres.



En ese sentido, una breve mirada al mundo basta para dar cuenta de la afirmación anterior, por ejemplo: Siria, bloqueada, hostigada y sometida por fuerzas contratistas de factura gringa (DAESH), ha dado el combate a sus agresores, con la ayuda de Rusia, Irán y Hezbollah, de manera directa en el campo de batalla, y con la solidaridad militante en todo el sistema de Naciones Unidas, con la participación de la mayoría de los países que condenan las incursiones infames que desde la casa blanca se promueven en pro de la continuidad de la guerra; su principal fuente de enriquecimiento.

En ese orden de ideas, a pesar que el imperio y sus aliados, con otras tácticas, pero en el marco de las mismas estrategias e iguales objetivos, insisten en atacar y bloquear a Irán; cada vez que lo intentan; desde la dignidad; diversa y plural; gran parte de los gobiernos del mundo acuden al llamado por la protección de la asediada nación persa y a la condena de su agresor.

Es la misma historia de las agresiones y los desafuero Yanquis contra Cuba, Nicaragua y Venezuela; naciones cuyo único delito es no estar en la órbita macabra de dominación neo colonial norteamericana.

Capítulo aparte merece Palestina. Veamos; en favor de ese pueblo, grande por su resistencia, valentía y combatividad, se ha pronunciado la humanidad entera sin distingo raza, credo político o religión, y aunque hasta ahora no ha podido lograr avanzar ante el asesino sionista israelí que la oprime, no es menos cierto, que aún no se ha agotado el debate diplomático por la construcción de dos Estado independientes; ni se ha anulado la posibilidad de un sustancial apoyo militar que provenga desde muchos pueblos con capacidad de respuesta bélica ante el invasor; situación  que no es deseada, pero que a decir de los desmanes de los fascista de USA e Israel, no está descartada.

Ahora bien, en Venezuela celebramos la solidaridad internacional, porque nuestro modelo político Revolucionario, Bolivariano y Chavista, así lo tiene imprentado en la conciencia. No pretendemos imponer al mundo nada. Y tal vez por esa razón, los neo colonizados, apátridas y demás especímenes de la fauna oposicionista, no pueden entender que mejor que ganar millones de dólares, es tener millones amigos con los cuales poder intercambiar y complementar.

Es importante destacar, que este cargamento de combustible, más todas las demás ayudas recibida e intercambiada con la República Islámica de Irán, superan por lo oportuno de su llegada, a cualquier compra que en situaciones normales (sin bloqueo, ni saqueo del imperio y sus secuaces) hubiésemos podido obtener.

Los buques iraníes, vienen a contracorriente del mandato infame del gobierno de Donald Trump, no para retarlo, sino para demostrar que otro mundo es posible, que la salvación de la especie humana, es directamente proporcional, al empeñamos en desarrollar juntos las potencialidades para trascender al estadio superior del buen vivir y bien estar.

Dice el viejo adagio que la Solidaridad se Celebra, no se agradece, y en Venezuela estamos celebrando, la obtención de la gasolina y los insumos para nuestra industria petrolera, y la alegría de contar con la solidaridad activa y correspondiente de la República Islámica de Irán para la cual no alcanzan las palabras de elogio y compromiso.

Con Chávez a la cabeza como comandante eterno, nos decidimos a ser libre de cualquier hegemonía, por ello hemos afrontado los más crueles y criminales ataques por parte del imperio.

Chávez, como ningún otro gobernante en Venezuela, abrió las fronteras al mundo y desalambro territorios, al tiempo que soltó las amarras con el imperio y puso al país en el mapa del mundo como una nación libertaria y respetuosa. Así se ha fraguado nuestra política exterior y en ella se formó el presidente Nicolás Maduro, el conductor de victorias.

Hoy estamos en plena batalla y la dinámica internacional se mueve a velocidades estruendosas que no dejan mucho margen al análisis situación a largo plazo y la proyección de posibles escenarios. Frente a ello el presidente ha advertido, que la única alternativa es extremar la cautela y desarrollar una visión panorámica de los acontecimientos minuto a minuto, todas veces, que si bien las amenazas de Mr. Trump y todo su gobierno contra Irán y su cargamento combustible para Venezuela, no fue cumplida, ello no quiere decir que han desistido de la idea de atacar e impedir el desarrollo de un canal de abastecimiento entre ambas naciones.

Trump está derrotado; dentro de su país por una gestión pública precaria a decir de los índices de mortalidad producidos por la pandemia COVID19 y en el plano internacional, porque no ha logrado llevar ni un solo éxitos que haya producido en las recurrentes confrontaciones que ha provocado en el mundo. Sin embargo, hay que recordar, que la política imperial de USA, está más allá del circunstancial mando de quien ejerza la presidencia, para poder imperial, los presidentes pasan y punto.

angeltortolero@gmail.com

sábado, 27 de abril de 2019

El amor vuela de noche y anida en otro abril cualquiera. Venezuela sale de la OEA



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
La muerte no es verdad.
Cuando se ha cumplido bien
La obra de la vida
José Martí
A mi hermano y amigo Rolando Corao

A finales de este mismo mes de abril, pero del año 2006, escribí una nota que envié al Comandante Chávez en el que argumentaba acerca de las razones por las cuales me atrevía a darle carácter de contradicción estructural de nuestra política exterior a la pertenencia de Venezuela a la Organización de Estados Americanos (OEA), considerando que tal hecho negaba nuestra condición de república bolivariana, generando una incompatibilidad identitaria que en los hechos significaba una afrenta al Libertador Simón Bolívar. Además de esto, alegaba las conocidas razones de orden político que establecían el contrasentido que emanaba de la historia de esta institución en relación con las normas fijadas en el propio preámbulo de nuestra Constitución que, entre otras asuntos, se propone impulsar y consolidar la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos. Todos estos puntos de vista concluían fundamentando la necesidad de la inmediata salida de Venezuela de tan desprestigiada organización.


Un año después, en mayo de 2007 escribí un artículo titulado “Salirnos de la OEA es lo único congruente con el ideal bolivariano” en que ya de manera pública exponía objeciones y expresaba mi repudio a la membrecía de Venezuela en la OEA. Para no repetir argumentos, voy a copiar algunos párrafos de dicho escrito. Después de presentar el contexto de su surgimiento y los objetivos iniciales de su propuesta originaria, explicaba que el fin de la segunda guerra mundial modificó las circunstancias que habían permitido desarrollar la política del Buen Vecino por parte de Estados Unidos en su relación con América Latina, a partir de lo cual se había desatado una feroz persecución anti comunista, que agrupaba a todo tipo de actividad democrática y de defensa de la soberanía, lo que tenía su epicentro en las acciones que el senador Joseph McCarty  desarrollaba dentro del propio Estados Unidos, rotulando y dando a partir de ello el trazado que habría de seguir la OEA: “Se reservaron para Washington la sede e iniciaron una “diplomacia regional” a través de la amenaza, el chantaje, la coerción y la extorsión de gobiernos que además no mostraban gran interés en oponerse a ello. Vale decir que el año anterior, en Río de Janeiro, se había creado el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) como instrumento militar hegemónico controlado por Estados Unidos para asegurarse la lealtad de las Fuerzas Armadas de los países latinoamericanos en su confrontación estratégica con la Unión Soviética”

A continuación, hacía una revisión histórica de la imposición de las ideas panamericanas sustentadas en la Doctrina Monroe en contraposición a las ideas bolivarianas de integración latinoamericana y caribeña que habían sido magistralmente completadas por José Martí en su ensayo “Nuestra América” de 1891 y la conferencia “Madre América” en 1899 que dieron continuidad y sustento al ideal bolivariano cuando ya fenecía el siglo XIX.

Recordaba que a partir de ese momento y “…durante los siguientes 55 años se realizaron 8 conferencias interamericanas, 2 conferencias interamericanas extraordinarias, 3 reuniones de consulta de cancilleres y una conferencia sobre conciliación y arbitraje. Sería largo referirse a cada una de ellas para patentizar con ejemplos la actitud soberbia y prepotente como Estados Unidos ejerció su dominio en la región, sin embargo un elemento común ha sido las intervenciones militares como instrumento de dominio siempre presente”.

Sin embargo, era menester también recordar que: “A pesar de las presiones, la visión bolivariana se mantenía activa. Hubo intentos de prolongar las ideas del Congreso de Panamá, para lo cual algunos países de la región -sin Estados Unidos- se reunieron en Lima en 1847-48, otro Congreso americano se llevó a cabo en Santiago de Chile en 1864.  Muchos pensadores desde diferentes posiciones y doctrinas se propusieron dar continuidad a la posibilidad de crear la Patria Grande al sur del Río Bravo. Entre ellos, vale destacar al argentino-chileno Francisco Bilbao, al uruguayo José Enrique Rodó, los argentinos Juan Bautista Alberdi, Juan Manuel de Rosas y Felipe Varela, el puertorriqueño Eugenio María de Hostos, el hondureño Francisco Morazán, el colombiano José María Torres Caicedo y José Martí, el apóstol de la Independencia de Cuba, quienes reivindicaron la idea unionista  en nuestro continente”

En aquel momento, rememoraba la historia de agresiones de Estados Unidos contra nuestros pueblos, todas avaladas por la OEA, y me preguntaba: “¿Cómo es posible que formemos parte de ese ministerio de colonias?  La única política coherente es salirnos de ese engendro imperial, ampliar el ALBA, fortalecer UNASUR y participar activamente -como lo estamos haciendo- con propuestas e  iniciativas que recojan el espíritu de Bolívar, más allá de las diferencias coyunturales que hoy podamos tener con algunos de los gobiernos de la región”

Finalmente, basado en el pensamiento de Simón Bolívar me atrevía a proponer que, en el futuro debía crearse una nueva estructura de integración que “… debe dar continuidad al ideal bolivariano, […] recoger la idea del Libertador expresada en carta a Santander en 1825. ´Yo creo que los americanos no deben ser aceptados en el Congreso de Panamá`, eliminar las hegemonías y sustentarse en principios que rescaten, en primer lugar, los sentimientos de humanidad, de solidaridad y amistad entre nuestros pueblos. Debería considerar las grandes diferencias en extensión, población, tamaño de las economías y grados de desarrollo para que la contribución que cada quien haga sea acorde a esta situación. La nueva organización no puede tener un carácter superestructural porque la verdadera integración es la que hacen los pueblos y para ella debemos trabajar”.

Hoy, finalmente Venezuela se retira de la OEA, debió haber sido mucho antes, creo que el momento adecuado fue inmediatamente después del 15 de diciembre de 1999 cuando el pueblo aprobó abrumadoramente la nueva Constitución que le daba al país una nueva identidad vinculada a la figura del Libertador. Ahora, veinte años después, las condiciones son otras, Estados Unidos ha puesto al mundo y en particular a nuestra región al borde de una hecatombe, no sólo por la permanente posibilidad de la guerra y la agresión, sino porque ha legalizado el delito, la violación del derecho internacional, además de establecer relaciones internacionales basadas en la fuerza, la amenaza, el chantaje, la prepotencia, la mentira y la imposición.

Nos vamos de la OEA, pero, tal vez por primera vez en la historia, debemos manifestar nuestra gratitud a Estados Unidos y a Luis Almagro por crear las bases para destruir ese excremento propio de unas relaciones internacionales anacrónicas que se pretenden resucitar con otro formato más anacrónico aún, que tuvo su origen en Lima, Perú, país en el que sus últimos cinco presidentes han sido perseguidos por la justicia, han estado en prisión, uno de ellos se suicidó para evadir la justicia, mientras que el actual- que nadie eligió- ya está comenzando a ser investigado. En fin, esta nueva organización tiene su cuna en un país que Estados Unidos pretende mostrar como ejemplo de democracia, cuando la realidad muestra que desde 1990, no es más que un prostíbulo de la misma.

En su afán de desconocer la estructura del sistema internacional para crear otro, aún más subordinado a los intereses imperiales, Trump, Pence, Bolton y Pompeo no escatimaron en llevarse por delante a la OEA, incapaz de aplicar al pie de la letra los dictados de Washington. En palabras de Sir Ronald Sanders, embajador de Antigua y Barbuda ante la Organización de Estados Americanos y Estados Unidos, después de la aberrante votación que impuso al embajador de un gobierno fantasma como representante ante el organismo multilateral, de lo que se trata es de “vender o salvar el alma de la OEA”. El experimentado diplomático opinó en un artículo publicado en el periódico Daily Express de Trinidad y Tobago que: “La Organización de Estados Americanos (OEA), es una institución rota, destrozada el 9 de abril durante una reunión de su Consejo Permanente. Ahora es una organización cuya membrecía está profundamente dividida y entre quienes predomina la desconfianza y el resentimiento”, y continúa: “La reunión se llevó a cabo, después de semanas de esfuerzo por parte de Estados Unidos y la mayoría de los miembros del llamado Grupo de Lima [sic] para garantizar la adopción de una resolución que depusiera al representante del gobierno de Nicolás Maduro y lo reemplazara por el candidato nominado por Juan Guaidó. Guaidó es el autoproclamado `Presidente interino´ de Venezuela y es reconocido por aproximadamente 50 entre más de 200 gobiernos en el mundo”.

Más adelante el también destacado periodista resaltó que “Tomó mucho tiempo para que los 14 países centrales [sic], atrajeran el apoyo de otros 4, en gran parte porque la manera en que el Consejo Permanente impulsó la resolución impugnó el derecho internacional, la Ley y las normas de la OEA. Los gobiernos tuvieron que buscar profundamente para equilibrar la indiferencia hacia la integridad de la OEA como institución y el deseo de ayudar a los países que estaban decididos a reconocer al representante de Guaidó”

El eminente académico, profesor en su país e investigador principal en el Instituto de Estudios de la Commonwealth  de la Universidad de Londres explica que “…en lugar de tratarse de Maduro/Guaidó y Venezuela, la reunión se centró en vender o salvar el alma de la OEA; se trataba de ignorar las normas internacionales y la estructura de la Organización para apoyar los propósitos políticos de corto plazo de unos pocos; y fue sobre todo, el debate sobre el mantenimiento de la integridad de la OEA”. Concluyó señalando que: “Al final la votación, aprobada por mayoría simple, fue resumida muy bien por el embajador de México, Jorge Lomónaco Tonda, diciendo que ‘No hubo ni ganadores ni perdedores; solo perdedores` y el mayor perdedor fue la OEA. Sanders remata contundente: “Lo que logró el apresurado proceso es deteriorar a la OEA como institución, contaminando su estructura y gobierno, dañando las relaciones entre los estados miembros y convirtiéndola en inepta para su propósito…”

La OEA nació en Bogotá el 30 de abril de 1948 y falleció tras el homicidio perpetrado por Trump, Pompeo y Almagro el 9 de abril de 2019. No es la muerte que hubiéramos deseado, pero América Latina y el Caribe se ha liberado de un ente asesino de miles, tal vez millones de ciudadanos de toda la región. En abril, el 27 también Venezuela se retira de este antro donde nunca debió estar.
Todo esto trae a mi memoria la canción “Acuérdate de abril” del trovador cubano Amaury Pérez. Así, pareciera que la OEA le dice a Venezuela “Acuérdate de mí, no me abandones tan solo, que este abril me desespera” y Venezuela le ha contestado “no olvides que el amor vuela de noche y anida en otro abril cualquiera”.

Otro abril cualquiera como aquel de 1810 cuando el pueblo de Caracas expresó su voluntad de iniciar la lucha por la independencia total del dominio español, o el de 2002 cuando ese mismo pueblo en alianza con su fuerza armada restituyó en el poder a su presidente que había sido destituido del mismo gracias a la felonía de la oligarquía local subordinada a Estados Unidos. Habrá ahora que sumar este abril de 2019, cuando nos desligamos del ministerio de colonias de Estados Unidos para seguir trazando el camino de la independencia y la soberanía, de la dignidad y el honor. 

sergioro07@hotmail.com

sábado, 20 de abril de 2019

2019 ¿Y del desorden internacional…?



Por Prof.PSAlvatb:
¿Quién se hace cargo? ¿Quién nos salvará? Quién responde por las consecuencias en los pueblos y sociedades de este nuevo des-orden en las relaciones internacionales? ¿Las Naciones Unidas? ¿La Alta Comisionada para los DDHH? ¿La OEA, la Unión Europea, el Papa? Es vergonzoso observar el panorama actual a nivel mundial, con un solo país, léase un imperio (aunque esté en decadencia como algunos dicen), se salta acuerdos y reglas convenidos para imponer su voluntad de poder económica y política, sobre Occidente y Oriente.  Claro, a eso le llaman globalización neoliberal.



A tiempo no se había visto tanta soberbia, extorsión y abuso de poder de parte de un solo gobierno ¡Y, claro, lo peor de todos es que a diferencia de otros tiempos- tenemos muchos liderazgos derechistas, nostálgicos muchos de ellos de Golpes militares, que sin el menor rubor venden sus países y territorios, sus recursos, a las transnacionales; o roban los activos de un país para repartírselo entre ellos cuál botín de guerra!  Todo ello, como no, detrás de fachadas retoricas y mentiras que, de tanto repetirse, parecen ya cualquier cosa: que la democracia (sic), los derechos humanos, la transición, la libertad, en fin.  El cinismo y la hipocresía reinan por doquier, especialmente en los medios de in-comunicación y sus periodistas. 

Pareciera que todos le debiéramos algo al imperio del norte, porque nadie se atreve a contrariarlo de verdad, y no solo tras bambalinas. Fíjese, lector/lectora,  que todos los gobiernos derechistas, es decir, sus Estados, han firmado la carta de las NNUU de 1945. En ella se enuncia, en uno de sus artículos: “Los miembros de la Organización (NNUU), en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o a al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas (art.2)”. 


En otro de sus artículos esa Carta afirma que los países firmante deben “Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal”.      Como usted puede ver, lector/lectora la práctica del gobierno de la Casa Blanca y también de varios países de la Unión Europea, pasan a llevar   esos preceptos que ellos mismos firmaron después de la Segunda Guerra Mundial. Y mire, que casualidad, muchos de ellos han sido  países colonialistas.

¿Qué remedo de justificación dan?  Bueno, los estadounidenses  citan tanto  la  “doctrina Monroe”, creada por ellos y para ellos (donde aparecemos  -América Latina- como el “natural” “patio trasero” de los USA), hasta su auto interesada visión de que tienen una “misión excepcional” (Obama dixit) otorgada por un  poder divino (sic), en orden a  ser “guardianes” a nivel mundial -de sus intereses e ideología, puestos como los intereses e ideología a las cuales debe adherir todo el mundo ( por las buenas o las malas..). 

   Lo cual tiene bastante similitud con el dicho del himno alemán que utilizó profusamente el nazismo: Deutschland, Deutschland über alles. Los EEUU por sobre todos, como dijeron los alemanes en su momento. Ellos –los estadounidenses-, son los únicos que pueden saltarse todos los derechos y acuerdos firmados en función de su conveniencia e interés particular, o también, torcerlos de tal modo que hagan posible sus acciones de invasiones y guerras ¡Y no solo son palabras! Allí tiene usted las guerras emprendidas contra Irak, Libia, Siria, Yemen del Sur, entre otras.

¿Qué han dejado esas guerras?  ¿Mejor vida para esos pueblos? ¿Autodeterminación para esos pueblos?  Es cosa de informarse. Claro hoy en día para eso hay que hacer un esfuerzo. Usted sabe, siete grandes compañías controlan los principales medios de comunicación a nivel planetario: las noticias, lo que se ve y no se debe ver; lo que se escucha y no se escucha, lo que se lee y no se debe leer. Siete grandes compañías.

Pero usted sabe que la invasión de Irak dejó al menos 600.000 muertos, la mayor parte civiles y niños: ¿para qué? ¿Cuántos muertos y destrucción dejó la intervención en la que era una próspera Libia (tenía el mejor índice de Desarrollo Humano de África según el PNUD)? ¿Para qué? ¿Para controlar el petróleo y el gas natural? ¿Sabe usted quién gobierna hoy ese país? ¿Cómo están las relaciones entre las tribus que lo pueblan?  Muy poco, casi nada.  Ya no importa ese país y su gente. No importa Afganistán. Tampoco importa Siria (donde al menos más de 300.000 personas han perdido la vida). 

 Y ahora es el turno de Venezuela. Situación que nos debería importar mucho más por obvias razones. Allí, se ensaya el mismo modelo intervencionista aplicado en otras naciones: robo de recursos financieros; asfixia económica; aislamiento internacional; desconocimiento del gobierno y las instituciones; y ahora, promoción del miedo y del terror, vía cortes de luz, de agua y paramilitares.   ¿Y qué dicen los organismos internacionales de estas maniobras unilaterales de la Casa Blanca? Volvemos al mismo tema. ¿Dónde está la OEA? ¿Dónde la Unión Europea? ¿Dónde la Alta Comisionado de NNUU?

En cuanto a la elite política nacional, bueno, es sabido: tanto los derechistas como buena parte de los progresistas, han sido contrarios desde el inicio al proyecto bolivariano. Lo más vergonzoso: el apoyo del gobierno de Lagos al Golpe cívico-militar liderado por un empresario contra el presidente H. Chávez.  Si mal no recuerdo, la Ministra de Defensa era Michelle Bachelet y la Canciller, Soledad Alvear. En todo caso lectores/lectoras, todo esto son solo puras casualidades azarosas…

pablosalvatb@gmail.com

sábado, 19 de enero de 2019

El nuevo ministro de relaciones exteriores de Brasil y el país sumiso



Por Bruno Lima Rocha

El discurso de posesión del nuevo ministro de relaciones exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, parece confirmar lo que los análisis más sensatos de relaciones internacionales venían previendo. Siguiendo la política exterior del post-golpe, Brasil debe romper aún más con el histórico de su política exterior - reconocida mundialmente por pautar sus acciones por algunos principios de los cuales casi nunca se abre mano, como los de no intervención, de autodeterminación de los pueblos y de solución pacífica de controversias.


La política exterior brasileña propuesta por Araújo va en dirección a la alineación aún mayor a los intereses norteamericanos para la política internacional, como forma de obtener "desarrollo" dejando de lado las iniciativas de inserción autónomas para un mundo multipolar, en el que Brasil tiene una " margen de negociación mucho mayor. Si durante la campaña, Jair Bolsonaro prometía desideologizar a Itamaraty, la posesión del ministro Ernesto Araújo va en contra del pragmatismo del capitán

El discurso contuvo de todo. Y en el caso de que no se conozcan. Sin embargo, a pesar del folclorismo demostrado por el diplomático, existen puntos relevantes que deben guiar la radical transformación de la política exterior brasileña. A pesar del discurso servir más como una exaltación de la "nueva fase" de Brasil, así como de la llegada de Dios al Palacio del Planalto, y poco sobre estrategia de política exterior, se puede percibir la alineación automática de Brasil a los intereses norteamericanos. A pesar de que traficados de una retórica anti-globalista, el discurso del nuevo ministro deja claro que los mismos objetivos de la política exterior del gobierno Trump serán anhelados por Brasil, a partir de ahora. Es por eso que Araújo intensifica el discurso contra Venezuela, exalta a Israel, y aplaude gobiernos conservadores como de Italia, Hungría y Polonia - los aliados de Estados Unidos serán nuestros aliados, y sus enemigos serán nuestros enemigos.

El nuevo ministro atacó de todas formas el fenómeno que él llama globista. En el astrólogo Olavo de Carvalho, Ernesto Araújo es adepto a la teoría conspiratoria que interpreta la relativa pérdida de la soberanía de los estados, como consecuencia de la globalización, como un gran plan global guiado por fuerzas internacionales que apuntan a dominar el mundo. Para que esas fuerzas sean superadas, Araújo propone el fortalecimiento de lazos bilaterales y la valorización de la amistad con países que "admiramos" como Estados Unidos e Israel. Araújo parece, también, incentivar la lógica del discurso del enemigo externo, de la soberanía bajo ataque, de la necesidad de proteger a la patria a toda costa. Se puede pensar en esta estrategia como una forma de legitimar los futuros ataques a los derechos sociales y civiles que ya se han presentado en los primeros días de gobierno, exactamente como el gran hermano del norte lo hace.

Otra promesa del nuevo ministro fue la de "Liberar a Itamaraty de ideologías perversas". Con eso, Araujo promete que Itamaraty va a buscar el interés del pueblo brasileño por medio de decisiones técnicas. Sin embargo, no hay como proteger el interés nacional omitiendo asuntos extremadamente importantes para la soberanía nacional. ¿Cómo justificar la protección del interés nacional vendiendo una de las mayores empresas nacionales y con alto grado de tecnología que es la Embraer?

Además, lo que justifica la alineación a Israel y el cambio de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, poniendo en riesgo nuestra exportación de carne Halal - considerado Brasil mayor productor y exportador mundial de carne bovina segundo mayor de pollos y líder en las ventas de carne de Halal - para los países árabes?

¿O, cómo promete proteger el interés del pueblo brasileño al no denunciar la venta del pre-sal para potencias extranjeras y el desguace de Petrobras?

Araújo afirmó que la xenofobia no es un problema en el mundo y que el problema real es "odiar el propio hogar". La posición, que reduce el tamaño de la crisis migratoria mundial, ya fue endosada por el nuevo presidente que confirmó al Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, que Brasil saldrá del pacto migratorio de la ONU. El acuerdo que fue firmado por más de 152 países es otro ejemplo del papel de retracción que Brasil debe tener en el escenario internacional. Sin embargo, ¿cuál es la justificación para perder capital político en los foros multilaterales? ¿Cuál es la legitimidad que el Gobierno Bolsonaro poseerá internacionalmente cuando sea necesario aprobar algún tipo de medida internacional que sea de interés nacional o que necesite apoyo de otros países?

El Gobierno Bolsonaro al exaltar al Gobierno Trump olvida la diferencia de poder que existe entre los dos países en el Sistema Internacional. Si por un lado Trump está bajo el mando del país con la mayor economía del mundo, con el mayor arsenal nuclear del planeta y con más de 800 bases distribuidas mundialmente, el Gobierno Bolsonaro comanda un país con proyección internacional extremadamente limitada y que incluso llegando a ser la quinta mayor economía del mundo, difícilmente logró garantizar su soberanía. Mientras otros países están obligados a lidiar con el Gobierno Trump, Brasil puede estar entrando en una fase de aislamiento internacional, convirtiéndose en un país marginado de la política mundial. Además, cabe resaltar que los recientes acontecimientos en la política interna de Estados Unidos pueden significar una amenaza real de impeachment al Gobierno Trump, lo que podría tener consecuencias graves para Brasil por la alineación total del nuevo gobierno

Por último, el discurso del nuevo ministro interrumpe el proyecto de una política externa brasileña autónoma, que se inicia con el gobierno Jango / Jânio, traspasa la dictadura militar en el gobierno Geisel, aparece en el gobierno de Itamar Franco y es retomado por los Gobiernos Petistas de Lula y Dilma. Como ya venía encaminándose en el post-golpe, se puede esperar una alineación total de Brasil al "hermano del norte", como lo hicieron Dutra, Café Filho, Castello Branco y Collor. Además, coloca a Brasil en un lugar completamente aislado en las cuestiones multilaterales internacionales y debilita cualquier tipo de política externa autónoma como el frustrado BRICS

blimarocha@gmail.com

miércoles, 20 de junio de 2018

Venezuela y la Organización de Estados Americano (OEA)


 Por Carlos Ellis:
 Recursos, espacios y territorialidad,  continuidad de la guerra por otros medios

El Sistema Internacional experimenta acontecimientos de gran atención, por ende coloca  en funcionamiento toda su estructura de control supranacional a través de  sus  instituciones y organizaciones. En casi dos décadas, desde 1999, nuevos actores, acontecimientos,  mecanismos y  nuevas corrientes que  permiten asumir retos dificultosos como sumarse al reordenamiento; es cuando en el campo de las Relaciones Internacionales, la diplomacia y la estrategia son elementos fundamentales para dar continuidad a la contienda, pero también a la existencia y permanencia del Estado-Nación por la magnitud del riesgo asumido “oponerse”.

En este terreno aunque parezca aislado, guarda relación lo siguiente “la arquitectura política del mundo está estructurada en buena medida sobre la base de los hidrocarburos” (Sohr R. 2009), esta contienda no escapa de este marco, añadiendo que estos recursos al ser el factor de desarrollo civilizatorio del mundo, obliga a Venezuela a dar las respectivas batallas allí,  en la arena internacional,  donde se coloca en juego el petróleo, la territorialidad, la soberanía y  la autodeterminación. De esto no caben dudas y así debe interpretarse el episodio que transcurre.

Un episodio donde el accionar de estas organizaciones supranacionales obliga  y requiere de una política exterior sabias y estratégica como instrumentos  de guerra, en el caso particular de Venezuela, defenderse de la Organización de Estados Americanos. La totalidad y finalidad de la disputa a que obedece?  Reseñemos lo siguiente:

 La Organización de Naciones Unidas es creada el 24 de octubre 1945 (California, EE.UU.) por 51 países; pilar fundamental del Sistema Internacional,  que para la fecha debía dar continuidad al proceso de crear un orden mundial pos Segunda Guerra, una configuración que por su dimensión  obligaba crear otras organizaciones supeditadas a esta; cada una para su dominio especifico, para controlar la fluidez de capitales a nivel global, Banco Mundial (1944), para generar pasivos y deudas,  el Fondo Monetario Internacional (1945), así para  la densidad poblacional, la Organización Mundial de la Salud (1948), en esa misma dinámica,  para controlar políticamente al “Continente Americano”,  la Organización de Estados Americanos, 30 de abril de 1948,  en el  llamado  “Pacto de Bogotá”, lugar cuna de la oligarquía suramericana.

Posterior a la creación de estas estructuras de control, la naturaleza del Sistema Internacional se enfoca en la “Guerra Fría” (1947-1991) y luego de la caída de la Unión Soviética, se aparenta una pausa a la guerra al cierre del siglo XX, surgiendo fenómenos geopolíticos y mecanismos de resistencia en mano de nuevos actores, donde el petróleo pasa a ser un factor fundamental. Es cuando los eventos del 11 de septiembre del 2001 (World Trade Center, New York, EE.UU.), justifica dar un giro al mundo en rebelión con una serie de medidas de peso en los cuales debemos citar los siguientes puntos de atención.

Un día antes de este evento, la resolución 1367 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, dictaba un cese a 78 días de bombardeos por parte de la OTAN sobre  Yugoslavia, la cual desapareció como Estado-Nación,  ahora Croacia y Eslovenia. Tres días luego del 11-S,  la resolución 1369 autoriza la invasión a Eritrea y Etiopia por parte de la OTAN, esto por el control del estrecho de “Bab el-Mandeb” en el Golfo de Adén por donde ingresa el petróleo al Mar Rojo y sale por el Canal de Suez rumbo al Mar Mediterráneo para cumplir el abastecimiento de petróleo a  Europa.

El 19 de octubre del mismo año, en menos de un mes,  la resolución número 1374 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas,  autorizo la invasión a Angola, país miembro de la Organización de países Exportadores de Petróleo (OPEP)  y en noviembre de ese mismo año se modifica con la finalidad de controlar el tránsito marítimo mundial de mercancías  el convenio “SOLAS”  de la Organización Marítima Internacional y surge el código para la “Protección de Buques e Instalaciones Portuarias” generando el control pleno sobre el fletamento de Embarcaciones petroleras.

Lo de más atención, el mismo 11 de septiembre del 2001 es aprobado en sesión especial de la Asamblea de la Organización de las Estados Americanos, en Lima, Perú “La carta Democrática Interamericana”  como instrumento que proclama como objetivo principal el “fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática” como tipifica su estatuto, resultando ser  que la llegada de “Chávez” a Venezuela  prometía perturbaciones al “estatu quo” patentado por los Estados Unidos de Norteamérica en la región, la finalidad real de esta carta fue y sigue siendo, refrenar actores y países que pretendan excluirse del proceso de configuración al control político, en este caso para  América. Una vez controlado políticamente estos y otros espacios en el mundo, se emprendió el plan en las regiones que albergan a países con la mayor capacidad de producción de petróleo “los países OPEP”, siendo importante citar eventos que permiten discernir la intención de estos mecanismos.

El proceso de dominación a través de la fuerza debía continuar, de septiembre a diciembre del 2001, en solo  dos meses,  tres resoluciones más del Consejo de Seguridad de la ONU  1378, 1383 y 1386, en fechas 14/11, 6/12 y 20/12 respectivamente, obligaron la invasión a  Afganistán y luego en  el 2003 Irak y Kuwait, dos países OPEP. Bajo este planteamiento debe ser inadmisible dudar de que dichas pretensiones guarden relación con los recursos energéticos. En el 2018, la “Carta Democrática” se pretende aplicar contra Venezuela y  al ritmo de la misma tonalidad se encuentran Argelia, Angola y Nigeria en conflictos internos al borde de la guerra para la posterior  ayuda humanitaria; cuatro países OPEP. Debemos preguntarnos.

Sera el petróleo el factor de guerra en las arenas donde debe prevalecer la diplomacia?  La Exxon Mobil (Rex Tillerson), está explorando en aguas del Esequibo buscando un nuevo frente de batalla diplomática, el petróleo pasa la barrera de los 70 dólares el barril,  las refinerías del Golfo de México están amenazadas por el inicio de la  temporada de ciclones y se impone con gran  importancia para el mercado de hidrocarburos el conflicto Irán-Israel.

El 5 de junio del año en curso, luego de varios intentos por perpetrar acciones en contra de la República Bolivariana de Venezuela, el Secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA)  Luis Almagro,  da inicio a una nueva fase de disputa y controversias políticas donde se pretende dar aprobación del mencionado instrumento para suspender a Venezuela del organismo, el no reconocimiento de las elecciones del 20 de mayo y la aceptación de la ayuda humanitaria,  motivos por el cual el Estado venezolano acciona en el campo de la diplomacia, generando los debates necesarios que argumenten la existencia de una   práctica que viola el Derecho Internacional que confiere  la potestad a la autodeterminación.

Tomando en cuenta los mecanismos de acciones ejecutados por esta organización, concatenado con los eventos ocurridos y fundamentando en la Seguridad y Defensa de la Nación venezolana, dicho evento debe ser considerado como la avanzada más contundente en  contra del Gobierno de Venezuela. Podríamos  considerar de suma importancia que, el consecutivo triunfo de Venezuela en esta contienda obedece al apoyo de los países de la Comunidad del Caribe (CARICOM) donde “Petro Caribe” ha jugado un rol fundamental,  la “petro diplomacia”. Se debe prestar atención a que los resultados de la votación  reflejan la voluntad  del  54,2% de los países del continente. No obstante, esta medida requiere de una Asamblea General Extraordinaria donde se debe obtener 24 votos para dar cumplimiento a sus objetivos; la territorialidad, los espacios y nuestros recursos energéticos. Sin lugar a dudas, es el petróleo el factor del conflicto en el marco de la dinámica internacional, donde Venezuela está obligada a debatir con altura en el campo de la diplomacia.

Analista internacional
carlosellis1@gmail.com