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viernes, 16 de octubre de 2020

LA PAZ EN ORIENTE MEDIO

 Por Jorge Aniceto Molinari: 

Carta de Roberto Savio* a sus amigos sobre la paz en Oriente Medio a la que agrego mi opinión. 

Crear un Estado palestino sigue siendo una quimera 

Después de la caída del Imperio Otomano al finalizar la I Guerra Mundial, Gran Bretaña fue mandatada por la Liga de Naciones para administrar Palestina. La gestión de Londres fue poco eficaz, en parte, por las promesas contradictorias que hicieron a los árabes, a los sionistas y a Francia, la otra potencia colonial con la cual dividió la zona.

Pero el conflicto es mucho más antiguo. Ya se han cumplido 30 siglos desde los primeros enfrentamientos entre filisteos y hebreos y el acuerdo de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump entre Israel y dos pequeñas dictaduras monárquicas arcaicas del golfo no será ciertamente la solución para la rivalidad milenaria.

Los filisteos se establecieron en esa zona alrededor del año 1200 a.c.  A finales del siglo XI a.c, los israelitas lograron expulsarlos de gran parte de su territorio, pero siguieron siendo independientes en la franja costera. Y, a pesar de que nunca dominaron por completo toda el área, el nombre del gentilicio procede precisamente, de la palabra peleset (filisteo) y el territorio Filasṭin, Falasṭn o Filisṭin (Palestina).

Tres mil años más tarde, el conflicto parece no tener arreglo. Los israelíes nunca han aceptado la existencia de un Estado palestino.

Por su parte, los dirigentes palestinos viven utilizando una retórica imposible, que los ha llevado a perder muchas ocasiones. La corrupción de los cuales se les acusa, es cierta, pero Israel tiene una historia bastante negra.

Los sultanes y jeques árabes son personas con mentalidad de la edad media, que lo único que les importa es el fanatismo religioso y el dinero. Trump le gusta, porque de alguna manera se les parece. Los israelíes han sabido aprovechar todo esto, y eliminar la posibilidad de un Estado palestino.

Resultado: los palestinos van a tener que vivir bajo el control de israelita. Van a ser ciudadanos de segunda clase, y la composición de Israel va a cambiar ya que los ultra ortodoxos haredin, tienen una tasa de crecimiento más alta de los árabes y de los demás judíos.

Los árabes son el 20% de la población, mientras los haredin ya constituyen el 12% de la población. Al momento de la creación del Estado de Israel, eran solo el 0.2%. Son clanes medievales, que viven en un mundo especial. Por ejemplo, han logrado el derecho de no ir a la escuela, ya que solo estudian las escrituras sagradas. No hacen el servicio militar y por derecho no trabajan, básicamente los mantiene el Estado.  

Benjamín Netanyahu sobrevive gracias a los partidos ultra ortodoxos. El futuro de Israel no es un futuro de paz. Es un país que se va a derechizar siempre más, que va a tener que continuar usando la fuerza contra los palestinos, que van a convertirse exclusivamente un problema interno, ya que serán abandonado por los demás árabes. Van a vivir en condiciones económicas y sociales atroces, y vamos a presenciar como Israel va adoptando cada vez más el camino del apartheid.

Estas victorias cortas de Netanyahu, presagian un futuro negro. He visitado demasiadas veces la región como para tener un pronóstico positivo. En todo esto Trump impulsa alianzas con los fundamentalistas religiosos sunitas liderados por Arabia Saudita, unidos en contra de los chiitas, liderados por Irán.

Irán, la antigua civilización persa, es mucho más tolerante que los sunitas. El problema es que ha sido capturada por un grupo de fanáticos, que aprovecharon de la impopularidad del Sah, Mohammad Reza Pahlaví, para tomar el poder en 1979. No son populares, pero se mantienen.

Cabe recordar que el régimen teocrático se instaló con la decisiva ayuda de Occidente.

El Ayatolá Ruhollah Jomeini volvió de su exilio en Francia a Irán en un avión puesto a disposición por el gobierno conservador del presidente galo Valéry Giscard d’Estaing.  Irán hace parte de los errores de lectura de la realidad de Estados Unidos, cuya política exterior es siempre de corto plazo.

Desencadenar una escalada para sacar el Sah, utilizando el clero, creó un régimen que   finalmente se invirtió contra ellos, cosa que Reza Pahlavi nunca hubiera hecho. Es el mismo error cometido en Afganistán, cuando financiaron un movimiento en contra de la ocupación rusa, creando fenómenos como Bin Laden, que terminaron en un camino opuesto.

Dicho sea de paso, es el mismo error que hizo Israel cuando apoyó al comienzo a Al Fatah, para debilitar a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de Yasir Arafat.

Los mullah no son nada populares, pero se mantienen, por el apoyo de los campesinos y un fuerte aparato represivo. Sin duda en algún momento los sacarán en una crisis interna sangrienta, e Irán volverá a su normalidad.

A este respecto, deseo subrayar tres asuntos: a) Irán tiene universidades de altísimo nivel, un gran cine, una excelente arquitectura, una buena categoría científica: todas realidades desconocidas en el mundo sunita. b) En Teherán hay sinagogas e iglesias, cosa inexistente en el mundo sunita. c) En todos los atentados terroristas ocurridos en Europa y Estados Unidos, no hay un solo terrorista chiita.

 Y tengamos en cuenta que Irán sufre sanciones hace 40 años.

Moraleja: el desastre político del Medio Oriente es un desastre de gobernabilidad, en el cual el Occidente y Trump tienen muchas responsabilidades. Y también los europeos, que instalaron a los reyes, príncipes, emires y jeques cuando se repartieron el imperio otomano. 

 Y Trump, con su yerno, que, a pesar de ser judío, sabe razonar en términos árabes, al fortalecer el mundo de los petrodólares y del pensamiento medieval.

En todo este panorama, los palestinos continúan como un pueblo sin patria y sin nacionalidad, y los israelíes tienen la respuesta preparada: no aceptan el plan de paz, y no tienen dirigentes que quieran la paz.

Sin embargo, persistir en mantener a millones de personas resentidas y en la pobreza no es una receta inteligente. Y es evidente que el nivel intelectual y artístico del pueblo israelita poco tiene que ver con esta fórmula.

Por lo tanto, caer en esta trampa sólo se explica por el esfuerzo de Netanyahu de mantenerse en el poder, a cualquier precio, vendiendo su alma a la ultra derecha, con una izquierda que se ha convertido en una fuerza simbólica…

*presidente de Other News, el ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS) , que dirigió durante más de cuatro décadas. 

Mi opinión:

Los elementos que aporta Roberto Savio son razonables, pero corresponden a una etapa del desarrollo de la economía mundial en que se razonaba en función de la construcción de Estados. Se buscaba la correspondencia entre nacionalidad y Estado.

No renegamos de ello, pero si busquemos entender en medio de una crisis irreversible acentuada por la pandemia de la predominancia del modo de producción capitalista.

Como defender una nacionalidad o nacionalidades en medio de esta crisis sin poder afirmar la viabilidad de la empresa que es en definitiva el Estado.

Sería un crimen imperdonable tratar de borrar de la faz de la tierra una cualquiera de las nacionalidades –se trata de un crimen fascista- pero en la actual estructura del capitalismo a ello se llega por la inviabilidad empresarial del Estado. Y a ello apunta lo más regresivo del planeta con la contra partida de que tampoco pueden abrir una perspectiva propia de largo alcance.

¿Entonces? Es un desafío para la revolución que proponemos tome el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial cambiando radicalmente su orientación económica en el mundo con dos herramientas básicas: la moneda única y universal, y el sistema impositivo basado en la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales.

Palestina necesita inversiones y eso ya no lo va a hacer con rentabilidad el modo de producción capitalista. Lo tienen que hacer con eficiencia y con formas de administración participativa estos organismos revolucionados construyendo sociedad en todos los lugares que sea necesario.

No lo más grave es que no se está haciendo y si se puede hacer ya.

sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 23 de septiembre de 2020

El terrorismo global. Estados Unidos e Israel a la cabeza

Por Rubén Alexis Hernández:

Tras los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, la élite de esta nación, liderada políticamente por George Bush hijo, declaró el inicio oficial de la guerra mundial contra el terrorismo, que conceptualizado de acuerdo a los intereses estadounidenses y de sus aliados, representaba un gran peligro permanente para la seguridad, la democracia y la libertad en Estados Unidos y el resto del orbe “libre”; consideraron los halcones de la guerra que desatar una respuesta militar amplia contra los “responsables” de los “atentados” era más que necesario, y que  sería una acción plenamente respaldada por la opinión pública.

Pero en realidad el conflicto originado no fue más que una justificación y una estrategia para intentar mantener la hegemonía internacional de la nación norteamericana, en un mundo aparentemente unipolar, pero en el que países como Rusia y China ya amenazaban con una importante proyección de cara a disputarle a Estados Unidos el dominio en el planeta, como de hecho ya está pasando (2020).

Entonces el peligro que en teoría representaba el terrorismo, específicamente el islámico para Estados Unidos y el resto del mundo “libre”, no fue más que otra de tantas excusas que a lo largo de más de 200 años ha tenido la élite estadounidense para iniciar conflictos militares o participar en ellos durante su transcurrir. En el caso de la “guerra contra el terrorismo”, significó claramente la justificación “perfecta” para intervenir de forma contundente, en primer lugar, en varias partes del Cercano y Medio Oriente hasta nuestros días, y defender así sus intereses económicos y geoestratégicos, y mantener su influencia geopolítica y dominio militar en esa región tan importante en varios ámbitos, con obvio apoyo de Israel y de algunas naciones europeas, integrantes de la OTAN.

Y cómo no podía ser de otra manera, pronto esta guerra abarcó prácticamente a cada rincón del planeta donde tienen sus narices metidas el Imperio norteamericano y sus “amigos”, y en plena crisis sanitaria por la pandemia de COVID-19 y consecuente recesión, esta guerra parece intensificarse, quizá tratando de aprovechar la complicada situación socioeconómica que afecta especialmente a los pobres. Ahora bien, si abordamos la palabra terrorismo como debe ser, en un sentido amplio, no limitado conceptualmente de acuerdo a los intereses de Estados Unidos y sus aliados “democrático-libres”, está claro que terroristas son Estados Unidos, Israel y otras naciones que durante muchos años han estado al lado del imperio norteamericano derramando la sangre de numerosos seres humanos, en el marco del dominio global estadounidense.

En este contexto el terrorismo ejercido por Israel no conoce límites, considerando, por ejemplo, lo que su ejército ha hecho contra los palestinos, reprimiendo con brutalidad y asesinando en su mayor parte a mujeres, niños y discapacitados, con el objetivo de arrinconar cada día más a todo un pueblo en una porción territorial cada vez menor.

De manera que en la famosa “guerra contra el terrorismo” Estados Unidos, su principal aliado Israel y el resto de socios, sí que desataron un terrorismo a gran escala, y no sólo en el Cercano y Medio Oriente, donde se suponía estaban localizados sus enemigos, un puñado de fundamentalistas islámicos. Es una verdadera agresión global, el terrorismo mundial ejercido por una banda de delincuentes de élite liderada por el binomio Estados Unidos-Israel mediante el sionismo, supuestamente para derrotar a Al Qaeda y otros grupos terroristas islámicos, pero que en realidad sólo ha buscado la continuidad del dominio estadounidense en el orbe.

Es tal el nivel criminal de esos delincuentes, que formaron un grupo bien oscuro, conocido como ISIS o “Estado Islámico”, que han sembrado el terror en Siria y otras naciones del Cercano y Medio Oriente en nombre de Estados Unidos, Israel y sus aliados mundiales. Y dentro de dicha continuidad hegemónica, la “guerra contra el terrorismo” en países como Irak y  Afganistán también ha sido una suerte de lucha indirecta contra Irán, Turquía, Rusia y China, potencias con intereses en toda Asia, además de funcionar, o así lo cree la élite sionista-estadounidense, como especie de muro de contención regional del creciente poder y progresiva influencia de Rusia y China en toda la Tierra, lo que por supuesto es un problema para el Imperio norteamericano y sus socios.

ruhergeohist@yahoo.com

domingo, 2 de febrero de 2020

Thomas Friedman y la desinformación de la "estupidez"



Por Bruno Lima Rocha:
Diariamente nos sorprende la exageración en la arrogancia y la capacidad de desinformar, hacer circular las ideas equivocadas, en resumen, "mentir con algo de estilo". Estas técnicas de manipulación de audiencias masivas, aunque circulares y a menudo temporales, el Imperio y sus aliados han estado llamando "disputa narrativa o disputa sobre el control de la narrativa". Como en todas las guerras, la primera víctima es la verdad, en la guerra híbrida de cuarta generación el patrón es el mismo. Veamos un ejemplo de inversión de prioridades y nombres despectivos para afirmar una tesis falsa, donde los que reaccionan atacan y los que atacan se vuelven solo "preventivos".



El 03 de enero de 2020, incluso antes de la respuesta iraní al acto terrorista autorizado por el presidente del Imperio, Donald Trump, el famoso columnista y ex editor del New York Times, Thomas Friedman, produjo un artículo de opinión que dirigía el mundo occidentalizado. El título en inglés es "Trump mata al guerrero más sobrevalorado de Irán". Y la línea de ayuda dice. "Soleimani empujó a su país a construir un imperio, pero en su lugar lo arrojó al suelo". (en este enlace: https://www.nytimes.com/2020/01/03/opinion/iran-general-soleimani.html)

En nuestro país, el texto del autor de la infame oda a la globalización capitalista, el éxito de ventas neoliberal "El mundo es plano" (publicado en Brasil en 2005), fue traducido y publicado (publicado) en el periódico Folha de São Paulo y luego reproducido en varias publicaciones en internet. El principal vehículo de la familia Frias hizo circular la idea de Friedman, Thomas, que también publicitó a Milton, aunque de manera encubierta, cuando afirmó la "estupidez" iraní. El título portugués es "El general iraní muerto en un ataque estadounidense fue estúpido y sobrevalorado" (en este enlace:
https://www1.folha.uol.com.br/mundo/2020/01/general-iraniano-morto-em-ataque-americano-era-burro-e-superestimado.shtml?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=twfolha)

Cuando Friedman se refiere al mayor general Qasem Soleimani (1957-2020), se refiere al estado persa, considerando que los militares asesinados por orden de Trump informaron directamente al Líder Supremo, el Gran Ayatolá Ali, por lo que es el más alto nivel de toma de decisiones del país. Para él, Thomas, Irán sería "tonto" porque no siguió aprovechando el buen momento de crecimiento económico resultante de las negociaciones multilaterales coordinadas por la ONU. En estos, la administración de Barack Hussein Obama, con John Kerry al frente del Departamento de Estado, alivió una parte importante de las sanciones y el bloqueo económico. Las negociaciones para controlar la investigación atómica tuvieron lugar en 2015, con la intensa participación de la diplomacia brasileña en ese momento, lo que implica un crecimiento económico del 12% en 2016.

La "estupidez" sería no seguir el auge de su propia economía con una complejidad media y "aventurarse" a expandir su papel en la política regional en el Medio Oriente. Para Thomas Friedman, ser "inteligente" es "comportarse bien", de manera silenciosa, aceptar la hegemonía fáctica de Arabia Saudita e Israel, y no participar en conflictos donde operan sus principales aliados. De todos modos, la "inteligencia" sería entregar el shiísmo ampliado a sus propios dispositivos, incluida la relación con Hezbolá en la defensa de la soberanía nacional libanesa. La "inteligencia" podría estar ayudando a entregar Palestina a la traición de la Autoridad "Nacional", el asedio de Gaza y la ocupación de la mayor parte de Cisjordania, incluido el robo de tierras y valiosos recursos hídricos. "Sagaz", para Friedman, sería comportarse como Egipto después de la traición de Camp David o tal vez como los Hachemitas del Reino de Jordania, inventados por los ingleses..

Raramente he leído algo tan cínico, subestimando tanto las capacidades del estado persa como sobreestimando a los países "occidentales", entre los cuales se incluye a Israel sin serlo. De ninguna manera estoy "defendiendo" a Irán de los ayatolás incondicionalmente. Soy crítico, muy crítico por cierto, de su política interna, ya que me opongo a la relación con la mayoría sunita en Siria. La defensa de la democracia política, las libertades religiosas, la equidad de género, el federalismo étnico-cultural y una economía basada en la cooperación hacia un modelo socialista adecuado para Oriente Medio no tiene eco en el cinismo de Thomas Friedman.. 

Insisto en que si se tratara de una crítica humanista con honestidad intelectual, debería separar los niveles de análisis. La defensa de la socialdemocracia en Irán no nos impide comprender algunos éxitos en su política exterior. Quería ver un Irán con plenos derechos para hombres y mujeres, sunitas y chiítas, persas, árabes, azeríes, baluchis y kurdos. Simplemente no quiero ver a un Irán destruido por los gringos y ni siquiera con un gobierno títere de la Casa Blanca. 

El columnista del New York Times compara a Irán con la fuerza imperial en la región. De hecho, Teherán ejerce el poder, pero esta es la norma de las relaciones internacionales y no la excepción. En términos generales, el autor del libro "De Beirut a Jerusalén" (publicado en 1989, fácil de encontrar en portugués) critica a la única de las cuatro potencias regionales (Israel, Arabia Saudita, Turquía e Irán) que enfrenta directamente a los cruzados occidentales y no se adhiere. completamente a los ruso-bizantinos. 

Por lo tanto, la "estupidez" expresada por Thomas Friedman es la voluntad soberana de ejercer las relaciones exteriores de un país independiente con un asiento en la Asamblea General de la ONU. ¿O el ex editor del periódico más prestigioso de los Estados Unidos también considera que los países independientes con libre albedrío son "estúpidos", y que los pueblos del mundo deberían resignarse a las condiciones subordinadas del capitalismo periférico? ¿Inteligente es la adhesión al imperialismo de los Estados Unidos o quién sabe, la proyección del poder imperial de China es Rusia?

¿Fue la "estupidez" de independencia de Argelia a través de su guerra de liberación? ¿Es "estúpido" luchar por los derechos inalienables de unos siete millones de palestinos que viven bajo el asedio, la ocupación militar y el apartheid impuestos por el Estado de Israel, este último también financiado por Washington? ¿Fue la presencia "amenazante" de Irán en Líbano y Siria lo que "obligó" a Israel a influir en el gobierno del Imperio y cambiar su política en la región? El argumento absurdo contenido en el texto es este.

¿Considera Thomas Friedman que el Reino de Qatar es "estúpido" para afirmar su política exterior independiente, coordinando esfuerzos comerciales y productivos con Irán y Turquía? ¿Fue por el "razonamiento" del columnista que la existencia de un conglomerado de comunicación de muy alta calidad como Al Jazeera era "una tontería"?Pela

La "lógica" de Friedman, la lucha federalista y socialista del Kurdistán es otra "estupidez" ya que la izquierda kurda debe enfrentar al menos dos potencias regionales simultáneamente. Podría seguir diferentes ejemplos de esta caricatura de análisis, pero creo que ya he logrado el objetivo.

Thomas Friedman no quiere analizar nada, es pura guerra de propaganda, disputas por el control de la narrativa y la presentación de "historias" llenas de prejuicios supuestamente sofisticados de quienes la leen. La gran "estupidez" de Thomas Friedman es sobreestimar sus propias versiones, que, de ser ciertas, son simplemente "filtraciones" combinadas de los informes de inteligencia. Mejora tu rendimiento, columnista del Imperio, porque esta desinformación forzada no tuvo éxito.

La primera versión de este artículo se publicó originalmente en Monitor do Oriente (https://www.monitordooriente.com/)
Traducción al Español Por: Sylvia Ubal
blimarocha@gmail.com



miércoles, 9 de octubre de 2019

La revolución china cumplió 70 años, pum para arriba

Por Sergio Ortiz:


En Beijing se festejó el 70 aniversario de la revolución china, con desfile de militares y civiles, y mostrando armamento moderno. El «gigante enfermo de Asia», despertó.

El presidente Xi Jinping había estado en actividades políticas, militares y culturales en la capital y otras ciudades para festejos de los 70 años de la revolución china. El martes 1 fue el acto central en Beijing con centenares de miles de civiles y algunos miles de militares. Las autoridades rindieron homenaje a los mártires revolucionarios y visitaron, en señal de reconocimiento, el mausoleo que guarda los restos de Mao Tsé tung en la plaza Tiananmen.


En Xinyang, ciudad de la provincia de Henan, en septiembre pasado, el presidente honró a sus 130.000 mártires y expresó: «esta tierra roja se ganó con una lucha encarnizada y se pagó con la sangre de decenas de millones de nuestros antepasados revolucionarios; siempre debemos tener presentes los orígenes del poder rojo y atesorar la memoria de nuestros mártires revolucionarios».

Este punto de vista comunista, de reivindicar el pasado revolucionario, es una de las vacunas que ayudan al socialismo de nuestros días, tan próspero y con tasas de aumento económico del PBI promedio de 14,5 por ciento anual, para que no se aburguese ni implosione como le ocurrió a la URSS en 1991.

El presidente dijo a la multitud y al mundo, que «ninguna fuerza puede impedir que el pueblo y la nación chinos avancen». Era un mensaje a Donald Trump, como diciéndole que sus sanciones de aumentar 15 por ciento los aranceles sobre productos chinos por 112.000 millones de dólares y otro aumento en diciembre sobre 300.000 millones, no van a doblegar a la nación asiática.

Como el imperialismo norteamericano no suele entender las exhortaciones, los chinos mostraron parte de su nuevo armamento, como para ayudar al entendimiento de Washington de que no debería profundizar la agresión.

La agencia Xinhua del 1/10, detallaba: «el desfile constituyó la primera aparición integral en público de las fuerzas armadas del país después de una masiva campaña de reforma en los últimos años. Todo el armamento exhibido el martes es de fabricación nacional. El 40 por ciento de los equipos, incluidos el misil nuclear estratégico intercontinental Dongfeng-41, el misil convencional Dongfeng-17, los bombarderos estratégicos de largo alcance H-6N, los cazas furtivos J-20 y los drones de combate de nuevo tipo, fueron exhibidos por primera vez. En el desfile, alrededor de 15.000 oficiales y soldados, más de 160 aviones y 580 juegos de equipos, pasaron frente a la tribuna de Tiananmen en 15 formaciones a pie, 32 formaciones de armamento y 12 escuadrones aéreos».

Los círculos más agresivos de la administración Trump, que agreden a Cuba, Venezuela, Irán, Siria y Corea del Norte entre muchos otros países, y tienen planes similares contra China, dirán que esa demostración de armas en la avenida Changan confirmaría la peligrosidad mundial de Beijing.

Una falsedad más y van… La explicación china es que esas nuevas y sofisticadas armas sólo serán utilizadas para salvaguardar la soberanía nacional, la unidad y la integridad territorial y promover la paz, ya que su política de defensa siempre ha sido de naturaleza defensiva. No tienen bases militares en el extranjero. Abrieron en 2017 un centro de apoyo logístico en Yibuti, en el cuerno de África, para apoyar las misiones antipiratería y los rescates en el golfo de Adén y la costa de Somalia.

En cambio EE.UU. tiene 872 bases militares en 132 países, donde están acantonados 200.000 efectivos propios y no precisamente en labores pacíficas, como se comprueba en las agresiones en Siria, Afganistán, Irak, etc.
Economía pujante.
Desde 1978, cuando China comenzó la política de reforma y apertura, hasta 2018, el crecimiento comercial por año fue del 14,5 por ciento. Ninguna otra economía siquiera se acercó a esos registros.

Lo más importante es que ese crecimiento benefició a masas populares. Liberó de la pobreza a 700 millones de personas, que la estadística del Banco Mundial extendió a 850 millones. Un ejemplo para muchos gobiernos en el mundo, como el de Mauricio Macri en Argentina, donde el 35,4 por ciento de la población está bajo ese yugo.

Los avances chinos son espectaculares. En 1952, al comienzo de la revolución, su Producto Bruto Interno era de 30.000 millones de dólares y en 2018 alcanzó los 13,61 billones de dólares: un incremento de 452 veces. Por eso en 2010 la economía china alcanzó el segundo lugar mundial y en breve llegará al tope del podio. Eso explica la agresividad de sucesivos gobiernos norteamericanos y la tirria de Trump contra Huawei.

El analista internacional de Clarín, Marcelo Cantelmi, estuvo en Beijing y escribió: «la robótica es la puerta al otro mundo que pretende cruzar este país que mira a la Luna con un apetito minero difícil de imaginar. Ya han llegado con una sonda a la cara oculta del satélite. Y negocian con Rusia su exploración conjunta, una alianza binacional que ya hoy casi no tiene límites».

El socialismo chino sopló felices 70 velitas. Se prepara para festejar a fines de 2020 la meta de una «sociedad modestamente acomodada». Y allí trazará el objetivo de «un gran país socialista moderno próspero, fuerte, democrático, culturalmente avanzado, armonioso y hermoso».

China es una civilización de 5.000 años, pero sólo en los últimos 70, socialistas, dejó de ser el «gigante dormido de Asia» al que Napoleón aconsejaba no despertar. Despertó con la Larga Marcha de Mao y llegó a Tiananmen en 1949. Esa revolución hizo que el país de campesinos analfabetos llegara en 2008 con Zhai Zhigang a dar una caminata espacial agitando la bandera china y en 2010 al segundo lugar de la economía mundial.

ortizserg@gmail.com

martes, 1 de octubre de 2019

ONU: Cuba va por su victoria número 28 contra el bloqueo

Por Sergio Ortiz:

Al comenzar la 74ª Asamblea General de ONU Donald Trump volvió a atacar a Cuba. Es seguro que la isla le impondrá otra contundente derrota cuando se trate el bloqueo de EE.UU.

Los primeros oradores de esa Asamblea fueron Jair Bolsonaro, de con mucho odio, discriminación y altas dosis de mentiras contra Cuba, Venezuela, Irán, el Medio Ambiente, etc.
En lo tocante a Cuba, que es lo que nos ocupa hoy, el neonazi del Planalto dijo que, en tiempos de Dilma Rousseff, «el partido del gobierno y la dictadura cubana trajeron a Brasil 10.000 médicos sin el registro profesional adecuado. Hemos dejado de contribuir a la dictadura cubana». Falso. Fueron miles de médicos que colaboraron en salud en municipios donde ni los facultativos brasileños querían atender.


El neonazi mayor, el del Salón Oval, aseguró que «Maduro es un títere de la dictadura cubana» y que ésta «roba los recursos petroleros de Venezuela». Otra falsedad más alta que las torres que construye la empresa del corrupto magnate. Cuba y Venezuela tienen una relación de iguales y eso se plasmó en un nivel superior con la fundación del ALBA por Fidel Castro y Hugo Chávez en diciembre de 2004.

El abril pasado el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, aseguraba que había 22.000 militares cubanos operando en Venezuela en auxilio de Maduro. Otra mentira. Había 22.000 médicos y enfermeras cubanas, un «Ejército de batas blancas» brindando servicios de salud a los venezolanos y salvando allí 1.7 millón de vidas.
Bolton ya fue despedido de su cargo, pero la administración Trump sigue pensando exactamente igual de Venezuela y Cuba.

Bloqueo recargado.
Desde que entró a la Casa Blanca en enero de 2017 Trump no ha cesado de tomar medidas, en acuerdo con la mafia cubano-americana, para recrudecer el bloqueo contra la Mayor de las Antillas.
Atentó contra el turismo pues a partir del 5 de junio de 2019 denegó las licencias generales para los viajes educativos grupales «pueblo a pueblo» y negó licencias a las aeronaves no comerciales y embarcaciones de pasajeros y recreativas en estancia temporal, incluyendo cruceros. Limitó a mil dólares por trimestre las remesas que una persona puede enviar hacia Cuba, por reglamentación del Departamento del Tesoro.

Una dependencia del Tesoro, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), sancionó a más bancos y empresas de diversos países, por el «delito» de violar el bloqueo y operar comercialmente o tramitar pagos con entidades isleñas. En tres tandas sucesivas y ampliatorias, más empresas cubanas fueron puestas en listas negras para impedir cualquier negocio con ellas, so pena de incurrir en nuevas sanciones. En algunos casos quisieron justificarlo por pertenecer o tener vínculo con el ejército cubano, que obviamente interviene en la economía, pero muchas son hoteles, puertos, etc. Casos de Gaviota Hoteles Cuba, Hoteles Habaguanex, Hoteles Playa Gaviota y Marinas Gaviota. Eso revela que el gran objetivo yanqui es afectar el turismo y la inversión extranjera, que provee divisas, para que cunda el hambre y la desesperación.

Esas medidas agresivas también vienen fracasando. En 2017 hubo 619.523 turistas estadounidenses en Cuba; si no fuera por las barreras interpuestas por Trump ese número podría crecer hasta superar 3.5 millones.

Desde el punto de vista político lo más grave fue la decisión presidencial de poner en vigencia el Título III de la ley de bloqueo Helms-Burton, que data de 1996 y ningún otro gobierno se había atrevido a hacer. Eso facultó juicios en EE.UU. contra 200 empresas cubanas que al momento de la revolución fueron expropiadas.

Injusto y extraterritorial.
El bloqueo total norteamericano fue rubricado el 3 de febrero de 1962 por John F. Kennedy. Como se dijo de Bolton, ese Kennedy dejó el cargo (y la vida) un año y nueve meses después de ese infame decreto, pero el bloqueo sigue gozando de bipartidista salud. Doce presidencias lo han sostenido pese a que califica como acto de guerra y genocidio, llegando con Trump a la cumbre de la criminalidad.

La cancillería cubana de Bruno Rodríguez Parrilla elaboró, como todos los años, un documentado informe sobre los daños del bloqueo. En esta Asamblea General ya está en poder de las 193 delegaciones. El año pasado se votó el 1 de noviembre y aunque no hay fecha precisa para este año, habrá una amplísima victoria cubana sobre el agresor.

El informe de marras comienza con un par de cifras globales sobre el impacto económico entre abril de 2018 y marzo de 2019: «los daños acumulados durante casi seis décadas de aplicación de esta política alcanzan la cifra de 138 mil 843, 4 millones de dólares. Tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 922 mil 630 millones de dólares».

Tan impactante como esas cifras globales son los casos concretos. Cuba solicitó a Pfizer el medicamento Crizotinib, para el tratamiento del cáncer de pulmón, el Palbociclib, para el tratamiento del cáncer de mama metastásico hormonosensible y el Sunitinib, único medicamento eficaz para el cáncer renal avanzado o con metástasis. Aludió a que en el Hospital «Hermanos Ameijeiras» se diagnostican «20 casos anuales con cáncer renal avanzado, los cuales están privados de recibir la opción terapéutica más efectiva». Pfizer no respondió el pedido…

Esas sanciones afectan a empresas de terceros países, que oscilan entre dejar de hacer negocios con la isla o arriesgarse a sanciones.
El bloqueo también se lleva a cabo desde Argentina. Cuba denunció que el 15 de agosto de 2018 el Banco Santander Río en Argentina no realizó una transferencia indicada por Havanatur al BFI por 250 mil dólares. Es gravísimo y viola la ley argentina.

Una última prueba de las mentiras de Trump. Si Cuba se robara el petróleo venezolano, no tendría que aplicar un programa de emergencia como en septiembre para paliar la falta de combustibles, que puso en duro aprieto al país. Ni la isla roba a Venezuela ni ésta se deja robar. A una y otra las agrede el bloqueo del imperio, que marcha hacia su aplastante derrota número 28 en la ONU. La única duda es si el resultado será 190 a 2, o 189 a 3, según que Bolsonazi se anime a votar con Trump y Netanyahu. Hay otro Mauricio dudoso, pero el 27 de octubre a la noche andará lamiéndose sangrantes heridas.
ortizserg@gmail.com

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Debatendo concepto de imperialismo en el siglo XXI



Por Bruno Lima Rocha:

Introduccion
Algunos debates son urgentes, no pueden quedarse para otro día. Cuanto más urgente es su temporalidad, más rigor y cuidado se necesita para avanzar teóricamente. Si el objetivo es hacer campaña, panfletos, divulgación doctrinal, algo muy relevante, entonces la prisa es otra y todo es a muy corto plazo. Este no es el caso con los textos de este analista al hacer el análisis. En las redes sociales la presencia es diferente, pero en la palabra escrita, toda precisión es fundamental. Como ya describí en la primera parte del debate, el imperialismo se opone, el imperialismo se opone y el nacionalismo tiene significado en países que son o fueron un poder, y tiene vocación, reclamos de expansionismo, y otro en países del Sur Global, desde la periferia. del planeta y a veces también en la semiperiferia, tal es el caso de Brasil. Es de destacar que el tema del desarrollo capitalista también puede ser antiimperialista, pero nunca rompe con la dominación interna, ni supera la lucha de clases en su versión latinoamericana, la lucha popular.



Las "celebraciones" del 7 de septiembre han terminado; Después del sentimiento grotesco del gobierno más entregado de la historia "celebrando la independencia" que no está realmente completo, veo que es necesario profundizar en el tema del imperialismo y algunos modelos para describir este concepto.
El problema de modelar en teoria

A diferencia de muchos colegas, no puedo tragar, tragar o digerir modelos. Es imposible pensar fuera de ellos, al menos suponiendo que los modelos son construcciones conceptuales con cierta coherencia interna. Pero la abstracción con un patrón total sirve más como una difusión de la doctrina, que es válida en la lucha política e ideológica, pero nunca como una teoría. Hay una colección de modeladores de varios colores y tonos. De estos, pasamos de la incomodidad más pura y simple, como el hummus económicos de los neoliberales, al sincericidio de Milton Friedman, cuando dice que su modelo es "racional" porque él, Friedman, lo dice. Vale la pena observarlo; quien tiene curiosidad por ver.

Ensayos en economía positiva con extractos propios en las páginas 13 y 19. La defensa de este sinsentido se reproduce en las tesis de "ciencia" de la escuela de Chicago, incluido el propio Anthony Downs, una bibliografía gringa y reduccionista que se hizo obligatoria en los cursos del área. ) Es decir, el modelado abstracto, que incluye los supuestos falsos total o parcialmente que Friedman supone, abarca desde la estupidez de la doctrina neoclásica hasta la complejidad de la interdependencia en los estudios de ciencias sociales en general, en las relaciones internacionales (IR) en particular.

Hablando de IR y entrando en el mérito del imperialismo como un concepto operacional y verificable, ¿la interdependencia triunfa sobre el realismo? Cruel duda en Relaciones Internacionales que puedo tratar de responder por un sesgo no convencional. En general, los modelos funcionan para respaldar el modelado en sí mismo, y existe una creencia reforzada, incluso la creencia, de que la interdependencia puede ser, o sería, multidireccional. Yo digo lo contrario. Hay interdependencia y hay un realismo contundente y contundente, basado en la creación de excedentes de poder, la proyección del poder duro a través del análisis geopolítico y geoestratégico. Todo es al mismo tiempo, y el juego puede ser global, regional o sectorial.

¿Por qué este fenómeno se caracteriza como imperial o imperialista? Simplemente porque el acuerdo de poder en el nivel superior de los estados con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU logra imponer sus voluntades incluso si están encerrados en una red a través de controles estratégicos y diseños de cadenas de valor globales, vigilancia de los tres sistemas de telecomunicaciones. y la cibernética que no habla (EE. UU., China y Rusia) más controles de cadena de alto valor agregado, regalías y secretos tecnológicos, como el choque 5G de Huawei, y todas las capacidades para generar la internalización de los intereses estatales, centro de poder o instituciones provenientes de una soberanía sobre otra.

No, la interdependencia no se manifiesta simétricamente, sino que refleja toda la asimetría que realmente existe en el Sistema Internacional. Si interceptamos la interdependencia con la capacidad de generar influencia cultural de un estado sobre otros territorios, entonces la asimetría entra en niveles astronómicos. En el mundo de la producción de riqueza también. Podemos observar la interdependencia que se manifiesta en el bloqueo o embargo económico en algunos países, como Irán y Venezuela. En el primero, la acción imperialista de los gringos afecta a medicamentos altamente complejos que no se producen en el buen parque farmacéutico del estado persa. Por lo tanto, existe una mayor necesidad de recurrir a las redes de contrabando, o la acción diplomática está sobrecargada con los países que no establecen el embargo. Lo mismo es cierto en el mercado tecnológico, donde los consumidores iraníes dependen del acceso a través del mercado chino.

En Venezuela, la agresividad ocurre a todos los niveles. Hay congelamiento de cuentas externas; secuestro de depósitos en reservas o metales; borran el país de casi todas las operaciones del Sistema Swift, y en este momento, los que tienen capacidad instalada viven y los que no tienen ninguno sobreviven. En el período de la Guerra Fría, la Unión Soviética aseguró a través de convenios tecnocientíficos cierta modernización controlada, como con Cuba, que hubo avances importantes en áreas clave. Pero, recuerde, el Kremlin nunca permitió la instalación de un parque industrial en la isla. Ahora en la posguerra fría y con la posibilidad de compensar el poder anglosajón confrontado con una alianza euroasiática, con toda la economía mundial basada en un capitalismo privado, ya no tenemos el capitalismo de estado como en el "socialismo" real: ayuda y Los pactos de Rusia con Venezuela son mucho más tímidos, aunque importantes. La presencia de China ya juega en varios niveles simultáneos, puede ser un aliado estratégico en el Gran Juego BRICS y puede cambiar el mismo equilibrio y ver a este antiguo aliado convertirse en un objetivo de la economía depredadora, como es el caso de Brasil.

Escapar de la interdependencia mono-dirigida, como ha sido el caso de Pakistán en Asia Central y su creciente necesidad de rendirse a los términos de Beijing para tratar de deshacerse de Washington, sería el diseño de cada país o nación soberana que Desea poseer tu propio destino.
Para no decir que olvidé lo obvio, vale la pena observarlo. El conjunto de presiones provenientes de los Estados Unidos es nuestra pesadilla diaria. Y la ausencia de reciprocidad incluso en la infame "Cooperación Jurídica Internacional" es una de las facetas más desagradables de este dominio. Sin mencionar el establecimiento legal fascinado por dar una conferencia en Washington.

El control de los sistemas como ejemplos de acción imperialista.
Además de los debates de modelado y la eterna controversia sobre si existe un concepto y un imperialismo o imperialismo, existen realidades complejas en el Sistema Internacional y estas no encajan en los juegos interpretativos, ni académicos ni corrientes de izquierda. El concepto es importante, pero si el concepto no se enfoca y analiza, el concepto es propaganda doctrinal en el formato conceptual. Es decir, sirve para hacer propaganda partidista (lo cual es muy importante), pero nunca para analizar y menos aún para intervenir.

Dicho esto, reitero: entiendo que hay imperialismos y áreas de influencia. ¿Puede la superpotencia imponerse en todo el mundo? No, pero casi. La expansión de la Nueva Ruta de la Seda y los cinturones chinos pasa de una seguridad extrema, como en los territorios confucianos vinculados al estado, a áreas de influencia en África e inversiones en el sector primario en América del Sur. , están mucho más "calientes" ya que la ruptura de la Unión Soviética es considerada, por el propio Vladimir Putin, como la "mayor tragedia geopolítica del siglo XX". Por lo tanto, directa o indirectamente, la Superpotencia puede ejercer su ejercicio permanente de proyección de poder a través de algunos mecanismos.

Si pensamos en el comercio a larga distancia y en la capacidad de operar como banco como uno de los triunfos del capitalismo en su etapa mercantil (aquí directamente afiliado con la tradición de Braudel y Arrighi, este último con el que estoy más familiarizado), tanto la penetración de productos producidos o transformados en un centro específico como su base transaccional, y las formas de compensación, por lo tanto, nos enfrentamos a una gigantesca telaraña. Esto se debe a que la presencia de cibernets controlados, que pasan por las redes sociales que ya superan la mediación forzada de los conglomerados de comunicación burgueses, hace que la mayoría de la humanidad esté bajo la vigilancia del Pentágono y su Complejo de Inteligencia (sugiero que acompañe los textos de Ricardo Camera en el tema). Sin mencionar la FCPA y sus derivados, la base "legal" de una "auto-autorización" de los Estados Unidos reclamando por sí misma el "derecho" a ser la policía del mundo, al menos el mundo que realiza transacciones en o con cualquier parte de ese país.

Es decir, todo el mundo está a merced de la tutela o la capacidad punitiva del Departamento de Justicia. Cualquier parecido con el acuerdo de cumplimiento de Petrobras y la fijación de los precios del combustible en el mercado interno brasileño según la especulación de Brent Barrel no es una cuestión de "coincidencia" sino de intencionalidad imperialista. Así de simple y difícil.

Podemos ver un ejemplo más obvio, como el papel de la agricultura de alta intensidad orientada a la exportación en un país como Brasil. En 2017 en Mato Grosso, el costo de las semillas transgénicas por hectárea fue de alrededor de R $ 139 a R $ 162. De 2013 a 2017, este costo aumentó en un 653,48% solo en regalías de biotecnología en Mato Grosso (ver http://www.agrolink.com.br/noticias/produtos-mato-grossenses-pagam-r- -916 millones de regalías por la siembra de soja (fbclid = IwAR2Tn-r6ZJQp6_dDjq_FNCsiXVUSBaN1MfNIjs07ey1CIPFV89D-r9yz0_I). Es decir, la doble dependencia, en la matriz exportadora primaria y la ciencia aplicada en esta economía poscolonial, significa la subordinación en el Sistema Internacional, en este caso para Bayer (de la matriz alemana aún en el período de unificación bajo el mando prusiano) desde compró el igualmente infame Monsanto (EE. UU.): comenzó la fusión en 2016 y la completó en 2018.

China, a través de la empresa estatal Chem China, compró la Syngenta de Suiza en 2016 y compite por el mismo mercado de subordinación en las economías primarias. ¿Cómo puedes considerar que solo hay "un imperialismo" después de eso?

blimarocha@gmail.com

sábado, 17 de agosto de 2019

Los nuevos escenarios del conflicto de Estados Unidos contra China.



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Desde hace varios meses se percibe que el sistema internacional se mueve en un proceso de transformación que ha venido a acelerarse desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Junto a él, han accedido al poder algunos de los personajes más conservadores y retrógrados de la historia de ese país. En el ámbito planetario, al evaluar su perversidad, el actual gobierno estadounidense pareciera no tener parangón en el pasado, llegando incluso a ser comparado por algunos analistas con la Alemania hitleriana de la primera mitad del siglo XX.  


La dinámica introducida por Trump a su política exterior viene produciendo mutaciones trascendentales en las relaciones internacionales que son imposibles de obviar si se considera que se está hablando de la primera potencia mundial. Trump, en su afán de regresar a los orígenes de una nación que se sustentó en el proteccionismo en lo económico y el aislacionismo en lo político, intenta repetir el largo período de crecimiento económico que llevó a Estados Unidos a convertirse en primera potencia mundial en la penúltima década del siglo XIX, para lo cual no ha escatimado esfuerzos de ningún tipo.

Pero, él o sus asesores se equivocan. El siglo XIX estuvo marcado por una ”exitosa” expansión territorial a costa del exterminio de millones de seres humanos de los pueblos originarios que habitaban los espacios que estaban siendo fruto de tal propagación. Eso es imposible hacerlo ahora sin que haya resistencias en buena parte de las áreas ambicionadas por Estados Unidos en el planeta.

Por otra parte, tal proceso se hizo en el marco de una confrontación entre el feudalismo obsoleto y un capitalismo naciente que era expresión de una revolucionaria mutación de la economía y la sociedad. Estados Unidos llegó incluso a una guerra en la que el capitalismo imperante en el norte derrotó a las fuerzas feudales del sur, iniciando una era de desarrollo sin igual en una forma de capitalismo productivo igualmente basado en la explotación del hombre por el hombre, pero distanciado de las formas atrasadas en que este se manifestaba en los tiempos feudales caracterizados por expresiones mucho más oprobiosas de apropiación del trabajo y de la vida de los seres humanos.

En esa medida, podría decirse que el capitalismo de esa época fue un avance respecto del pasado, pero ahora, cuando impera un modelo de capitalismo financiero que se sustenta en la especulación y en la riqueza basada en una producción inexistente, a Trump se le hace imposible rescatar la economía de su país para conducirla a una senda positiva, salvo si esto se calculara por las extremas ganancias que obtiene un número cada vez más reducido de millonarios.
Eso es lo que da la medida de que el plan Trump “…Hacer a Estados Unidos grande de nuevo” –como lo dijera en el discurso inaugural de su mandato el 20 de enero de 2017- al aceptar con ello que había dejado de serlo, no tiene ninguna posibilidad de realización, salvo a través de la amenaza, el chantaje, la presión y la guerra.

En ese marco se propuso torpedear el sistema internacional, destruyendo su estructura, en primer lugar a la Organización de Naciones Unidas a partir de la política de “o aceptas lo que te ordeno, o te destruyo”, camino en el cual se encuentra empeñado y en el que ha dado un nuevo paso al amenazar con retira a Estados Unidos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), ante el estupor de la comunidad mundial, en particular de aquellos que antes eran sus aliados y hoy se asumen como subordinados temerosos de que su furia se vuelva contra ellos. Por supuesto, me refiero a Europa y otros de sus adláteres como Australia y Canadá, países ayer orgullosos de su independencia y autonomía, hoy abandonadas.

En la otra parte de esta ecuación se encuentra China, que parece comenzar a despertar de un prolongado letargo en el que suponían que podían llevar adelante su proyecto de crecimiento y desarrollo económico, lucha contra la pobreza y materialización de una sociedad avanzada sin tropezar con la resistencia de Estados Unidos. La alianza estratégica iniciada por los dos países a finales de los años 70 del siglo pasado creada con el objetivo de destruir al común enemigo soviético está llegando a su fin. A pesar que la Unión Soviética desapareció hace casi 30 años los dos países mantuvieron un importante flujo de comercio que beneficiaba a ambas partes y que se mantuvo incólume a pesar de las fuertes tensiones generadas por el apoyo de Estados Unidos al separatismo en el Tíbet así como al gobierno de Taiwán que China considera parte inalienable de su soberanía.

Todo eso parece estar terminando y China ha empezado a comprender que los instrumentos tradicionales de su diplomacia no bastan para confrontar la brutal embestida estadounidense que ha logrado éxitos en Europa, Canadá y México, a quienes han logrado imponer sus políticas, pero ha fracasado al no lograr vía coacción, resolver sus diferendos con Irán, Rusia, la República Popular Democrática de Corea, Venezuela y sobre todo China.
El año pasado, el gobierno chino todavía conjeturaba que el camino de la negociación iba a ser relativamente corto en la búsqueda de una solución a las diferencias que se han expresado en mayor medida en el plano económico, comercial, financiero y tecnológico y en que ambas partes se han esforzado por ocultar sus componentes políticos, militares e ideológicos.

Las negociaciones se han prolongado en demasía y ya no sólo afectan a los países contendientes, sino que sus efectos comienzan a sentirse en la totalidad de la economía global. Unido a eso, Estados Unidos ha ensayado la posibilidad de crearle un conflicto interno a China, que este país visualizaba como poco probable hace solo escasos meses. La dinámica de la confrontación ha cambiado y ello ha terminado por alterar la tradicional retórica diplomática china basada en la armonía y la búsqueda de un equilibrio mutuamente ventajoso para todas las partes.
Hoy, cuando se ha hecho público el involucramiento y apoyo de Estados Unidos a la revolución de colores en Hong Kong, el gobierno chino ha comprendido que la potencia norteamericana pretende usar estas acciones como mecanismo de presión de las negociaciones comerciales y financieras.

Las reuniones sostenidas por los más conspicuos líderes opositores de Hong Kong con el jefe del departamento político del Consulado de Estados Unidos primero y posteriormente en Washington con el vicepresidente Mike Pence y la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi dan cuenta del involucramiento directo del gobierno de Estados Unidos en las revueltas de Hong Kong. Esa visita a la capital imperial significó acuerdos de apoyo financiero, formación política y asesoramiento organizativo que se concretó a través de la National Endowment for Democracy (NED) órgano de fachada de la CIA, la cual desde 2014 ha incrementado los recursos destinados a la desestabilización de China. En este contexto, valdría preguntarse, ¿que haría y cómo reaccionaría el gobierno de Estados Unidos si China se propusiera apoyar las revueltas contra el gobernador de Puerto Rico y el abandono que Estados Unidos ha hecho de su colonia más importante en el Caribe?

No sólo eso ha estado en el tapete de la problemática más reciente entre las dos mayores potencias económicas del planeta, habría que agregar que sumando otro ámbito a su cotidiano discurso soberbio y prepotente, John Bolton ha amenazado a China diciendo que: "Los chinos tienen que mirar con mucho cuidado los pasos que toman porque las personas en Estados Unidos recuerdan la plaza de Tiananmen [...] recuerdan la imagen del hombre parado frente a la línea de tanques", haciendo referencia a la intentona golpista de 1989 en China justo cuando se conmemoran 20 años de esos acontecimientos, que el brillante intelectual italiano Doménico Losurdo catalogó como “la primera revolución de color “ de la historia.

En su intento de intimidar a China, Bolton afirmó que: "Sería un gran error crear un nuevo recuerdo como ese en Hong Kong”. La Cancillería China ha respondido contundente al expresar que en más de una ocasión se le ha hecho saber a Estados Unidos que el tema de Hong Kong “es una cuestión que corresponde exclusivamente a la política interna de China” y han hecho un llamado para que Estados Unidos. deje “de meter la nariz en los asuntos de Hong Kong".

En declaraciones mucho más fuertes, el pasado 13 de agosto, la portavoz de la cancillería china Hua Chunying, dio respuesta a la pregunta de un periodista respecto de las opiniones de Nancy Pelosi, del líder de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell, el Senador Marcos Rubio y el Congresista Ted Yoho quienes el día anterior afirmaron a través de la red social twitter  que “la policía de Hong Kong reprimió a los manifestantes con violencia y que el gobierno central chino erosionó la democracia y la libertad en Hong Kong”.

Hua contestó de manera categórica diciendo que Estados Unidos “negó en repetidas ocasiones su participación en los incidentes violentos ocurridos en Hong Kong. Sin embargo, los comentarios de esos miembros del Congreso de los Estados Unidos han proporcionado al mundo pruebas nuevas y contundentes. Al descuidar y distorsionar la verdad, blanquearon crímenes violentos como una lucha por los derechos humanos y la libertad, y malinterpretaron deliberadamente el trabajo de la policía de Hong Kong como represión violenta cuando la policía solo hacía cumplir la ley, luchaba contra los crímenes y defendía el orden social. Ellos incluso incitaron a los residentes de Hong Kong a enfrentarse con el gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong y el gobierno central de China. ¡Qué ansiosos están de querer ver el mundo sumergido en el caos!” y finalizó diciendo que: “En los Estados Unidos, los miembros del Congreso también se llaman legisladores. No puedo sino preguntar a los congresistas de los Estados Unidos: ¿Son ustedes legisladores o infractores de la ley? Les recordamos solemnemente esta simple verdad: los asuntos de Hong Kong son totalmente asuntos internos de China, y ustedes no tienen derecho ni están calificados para comentar sin sentido sobre ellos. Que cuiden sus propios asuntos y se mantengan alejados de los asuntos de Hong Kong”.

Al llegar a este plano de la confrontación, es evidente que las negociaciones comerciales entrarán en un espacio mucho más complejo de resolución. Estados Unidos supuso que con China podía actuar de la misma manera que con Canadá o México. Los hechos han demostrado lo contrario. Debería recordar que para China los tiempos son infinitos, mientras que para Estados Unidos están acotados a la cotidianidad: en lo inmediato la navidad que obligó a Trump a posponer los nuevos aranceles a los productos chinos tras las presiones de los importadores estadounidenses que no podrán conseguir mercancías similares para las celebraciones de fin de año de la misma calidad y a los mismos precios en un plazo tan corto, En el plazo mediato, a Trump se le va acercando la fecha de las elecciones en la que aspira a dar continuidad a su mandato sin poder resolver el diferendo con China que amenaza  que Estados Unidos se sumerja en una espiral de inflación e incluso con una probable recesión, no aconsejables para un año electoral.
sergioro07@hotmail.com

Máxima presión en el Estrecho de Ormuz



Por Félix Arteaga:

El presidente Trump sigue empeñado en una política de acoso total (maximun pressure) para que Irán abandone la senda nuclear, el apoyo a los grupos revolucionarios y su programa de misiles balísticos. Suspendió unilateralmente su participación en el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, el acuerdo internacional que paralizó el programa nuclear de Irán, volvió a imponer sanciones económicas contra Irán y amenazó a sus aliados y a terceros con tomar represalias si mantenían relaciones económicas con dicho país. El presidente ha aprovechado su estrategia de acoso para respaldar a los rivales regionales de Irán y cerrar con ellos ventas masivas de armamento, lo que alimenta una espiral armamentista en Oriente Medio. Sin embargo, la política presidencial respecto a Irán no ha conseguido ninguno de sus objetivos a pesar del tiempo transcurrido y, por el contrario, Irán ha empezado a mover sus fichas para aliviar esa máxima presión del presidente de EEUU.

Dos embarcaciones de EEUU en el Estrecho de Ormuz. Foto: U.S. Navy (CC BY 2.0)

“El Estrecho de Ormuz es la válvula de escape que utiliza Irán para aliviar la presión que se ejerce desde fuera del Golfo”.

El Estrecho de Ormuz es la válvula de escape que utiliza Irán para aliviar la presión que se ejerce desde fuera del Golfo. No pudiendo responder con las mismas armas económicas o militares que sus enemigos, Irán utiliza aquellas que tiene a su alcance. Son respuestas asimétricas dirigidas a elevar el coste militar o político a pagar por el agresor o sus aliados. En las últimas décadas, y cada vez que ha aumentado la presión contra Irán, ya sea para sancionar su apoyo a los grupos terroristas y revolucionarios en Oriente Medio o para abandonar su programa nuclear, Irán ha jugado la baza del cierre del Estrecho. El penúltimo episodio de este alivio de presión se registró en 2012, cuando Irán multiplicó su actividad militar en el Estrecho, con el consiguiente incremento de los riesgos militares y energéticos del Estrecho de Ormuz.

La jugada se ha vuelto a repetir en las últimas semanas. El 12 de mayo fueron atacados con explosivos, probablemente minas, cuatro tanqueros en las inmediaciones del emirato de Fujaira y el 13 de junio fueron atacados otros dos cerca de las costas iraníes. Los ataques, tanto los mencionados sobre los buques como otros sobre las infraestructuras petrolíferas que denuncia Arabia Saudí parecen diseñados para limitar sus daños, generando alarma, más que para perjudicar gravemente la salida del flujo de energía. Lo mismo ocurre con el bajo perfil de la autoría, debido tanto a la falta de una reivindicación expresa de sus autores como de una atribución apoyada en evidencias irrefutables. Los ataques, más allá de su impacto y autoría, han devuelto a los mercados de energía el fantasma de una subida de los precios.

De momento, sólo es una preocupación, porque el enfrentamiento se encuentra al principio de una escalada que las dos partes –dicen– desean evitar. También porque es muy difícil que Irán pueda cerrar el Estrecho indefinidamente sin entrar en un enfrentamiento militar directo con EEUU en la que Irán tendría muchas posibilidades de perder, como ya ocurrió en 1988. Pero es el riesgo de una escalada militar en la zona, más que el del cierre o la perturbación temporal del tráfico marítimo en el Estrecho, lo que comienza a preocupar a los analistas.

Irán cuenta con varios instrumentos para atacar al presidente Trump donde más le duele. Puede subir la apuesta militar para obligarle a meterse en una nueva aventura militar y aprovechar la creciente oposición interna al poder presidencial para llevar a cabo operaciones militares o vender armas en vísperas de las elecciones presidenciales de 2020. Que tenga perdida la escalada militar no quiere decir que Teherán vaya a renunciar a ella, porque en los últimos años ha reforzado sus capacidades militares para causar daño a las fuerzas militares de EEUU o a las de sus aliados en la zona; también cuenta con el inestimable apoyo militar de Rusia y sabe que cualquier intervención militar estadounidense en la zona aglutinaría a la población iraní en torno al régimen.

Irán también puede reanudar su carrera hacia el umbral nuclear. Ya en mayo de 2019 anunció la suspensión del cumplimiento de algunos de sus compromisos y amenazó con suspender otros si las partes del acuerdo nuclear no conseguían revertir su deterioro. La escalada nuclear iraní tiene todavía mucho recorrido y, bien administrada, puede volverse contra los aliados regionales del presidente Trump. Del mismo modo, Irán puede progresar por la escalada movilizando a sus proxies en la región para desestabilizar a los gobiernos de Bahrein o Arabia Saudí, reavivar el conflicto en Israel o poner en riesgo el tráfico marítimo hacia Occidente a su paso por el Estrecho de Bab el Mandeb, cerca de Yemen.

“Las evidencias presentadas hasta ahora no prueban suficientemente una implicación directa del Gobierno iraní como autor político y de houtis yemeníes o de los Guardianes de la Revolución como autores materiales”.

De momento, la escalada tiene lugar en el escenario previsible y recurrente del Estrecho de Ormuz. Las evidencias presentadas hasta ahora no prueban suficientemente una implicación directa del Gobierno iraní como autor político y de houtis yemeníes o de los Guardianes de la Revolución como autores materiales. El Gobierno iraní ha negado su participación e incluso ha insinuado que la atribución podría estar fabricada como pretexto para justificar una posterior intervención militar de sus enemigos. Pero no puede negar que los ataques encajan en su lógica de respuesta, que su Cuerpo de Marina de la Guardia Revolucionaria Islámica controla las aguas donde han tenido lugar los ataques ni que tanto ellos como houtis yemeníes disponen de la capacidad para hacerlo y que a veces actúan por cuenta propia llevados por el fervor revolucionario de sus mandos.

Las dos partes mantienen sus estrategias de escalada para provocar un cambio de conducta en la otra parte. El presidente Trump parece dispuesto a meter más presión económica y ya que una atribución inequívoca de los ataques a Irán le obligaría a ordenar una actuación militar en la que no está interesado, los dirigentes iraníes disponen también de un amplio margen de maniobra para proseguir en su escalada de respuesta. En consecuencia, el riesgo sustancial no es el de la perturbación ocasional del tráfico energético por el Estrecho, sino que la escalada derive en un enfrentamiento armado que ninguna de las dos partes desea, pero al que puede conducir su dinámica de acción y reacción. Para prevenir ese riesgo, alguna de las dos partes, o las dos, deberían interrumpir la escalada, pero esa opción es difícil porque no disponen de canales de comunicación ni de terceros que les faciliten un encuentro en la cumbre, al modo norcoreano, o una negociación de fondo, al modo nórdico. Precisamente, la coincidencia de los últimos ataques con los buenos oficios del primer ministro Shinzo Abe en Teherán, hace pensar que los partidarios de la escalada ganan, hoy por hoy, la partida a quienes desean comenzar la desescalada. Como resultado, continúa la escalada en la que todos pierden: el presidente Trump no consigue cambiar la política exterior iraní, Irán no puede aliviar su estrangulamiento económico, los aliados de los anteriores sufren daños colaterales y los mercados aplazan –pero no descartan– una nueva ola de subidas en los precios de la energía que nos llegue desde las aguas del Estrecho de Ormuz.

 monlan2001@yahoo.com

miércoles, 24 de abril de 2019

Fabricación de medios de producción como instrumento de poder en la geopolítica.

Por: Carlos Ellis:


Una clave para Venezuela.
Partiendo  de que la geopolítica en el ámbito internacional es una ciencia que  pretende señalar a los Estados las directrices en las relaciones política y la estrategia;  fundamenta su estudio en lo geográfico, histórico, económico y social; determinando que,  fabricar  medios de producción es el factor que condiciona la relación entre los actores del Sistema Internacional; lo contrario, ha permitido siglos de ejercicio de poder,  dependencia, subordinación y despojo de los recursos y la soberanía: En este sentido la razón de Estado impone que estamos obligados a comprender con racionalidad que los enfrentamientos políticos que se escudan en ideologías de izquierda o de derecha, son reaccionarios en la medida que se fundan en una irracionalidad que los lleva a esconder que  la causa que los une debe ser la misma: Alcanzar  un desarrollo poderoso que genere un estado de bienestar para todos y cada uno de los venezolanos, y nos permita navegar con fortaleza en la actividad geopolítica, desde lo endógeno, que por naturaleza va a trascender al ámbito internacional.


Nos enfrentamos a un imperio, en consecuencia, la ideología capitalista de los Estados Unidos va acompañada de una poderosa industria de fabricación de medios de producción o de bienes de capital que se impone en el mundo a costa de lo que sea; la ideología Rusa y de China va acompañada de toda una poderosa industria de fabricación de medios de producción que también busca imponerse,  también es el caso de Suecia,  Holanda, Italia, Nueva Zelanda, Turquía, Irán,  entre otras.

Nos debemos preguntar. ¿Por qué?  Unas naciones que estando en condiciones de inferioridad,  por debajo de Venezuela en la década de los 50 como  China, Japón, Noruega,  Suecia y Alemania entre muchas más, hoy son naciones desarrolladas, con tecnología de punta.

Simplemente es aceptar y dar el paso a esa dimensión. Nación que no fábrica medios de producción,  no tiene revolución de conocimiento, ni Independencia; desaparecen sus pueblos en manos de la esclavitud y surge una consistente perturbación, consistente importación, consistente improductividad, consistente inmovilidad interestatal, consistente dependencia de otros actores, consistente bajo nivel de ingresos y consistente híper inflación: Colores políticos del imperialismo, venga de donde venga. La nación que fabrique el mínimo de sustitución de sus necesidades, que se libere de las necesidades, de la esclavitud de las importaciones de productos terminados, donde intervenga un intercambio justo, será una nación independiente, que va a contribuir a liberar a otras naciones. Una verdadera revolución, una revolución de conocimientos, una revolución para el bienestar de su humanidad.

Desde lo domestico se ejerce poder en los espacios internacionales y eso es  política, acciones políticas que deben generar gestión, para acciones económicas que  generen renta, riquezas y verdadera soberanía. Desde lo más primitivo: Fabricar machetes, picos, palas, escardillas, rastrillos, martillos, hachas, tornillos y tuercas, hasta fabricar un tractor, materia prima, mano de obra e ingeniería nacional, una sinergia entre las instituciones del Estado y nuestros centros de formación y universidades para cubrir nuestra demanda.

Cuando entreguemos un tractor a nuestra hermana República de Colombia, ejercemos un mecanismo para la integración, esto es geopolítica; cuando le entreguemos mil tractores, seremos para Colombia,  una fuerte alianzas estratégicas, donde la agricultura  dependerá de Venezuela. Esto es inversamente proporcional a lo que padecemos. Estamos obligados a dar el paso en la sustitución de nuestra economía de puerto y de ensamblaje, destruye el pensamiento creativo para transformar nuestros recursos e insumos que poseemos; en consecuencia se oscurecen las ideas, y como dijo el gigante “se estaría apagando la luz del amanecer”.

MSc. Carlos Ellis.   Analista Internacional
Carlosellis1@gmail.com  

lunes, 3 de diciembre de 2018

Venezuela, el nuevo orden económico nacional debe nacer “Fabricar medios de producción” y el contexto internacional


Por Carlos Ellis:
Si prestamos atención a la dinámica global con sus perturbaciones, sus tendencias y riesgos en las relaciones sociales, políticas y económicas, logramos una aproximación de como repercute esto en la dinámica interna venezolana: Lo social, el pueblo, su resistencia, su capacidad para el emprendimiento, para la invención artesanal y para la invención industrial, entiéndase su capacidad para el dominio de los medios de producción y para la fabricación de los medios de producción, es decir, su capacidad técnica que le permita fabricar un tornillo que coadyuve a la sustitución de importaciones que incidan en el funcionamiento de la fabricación de esos medios de producción y en el manejo de ellos. Esto significa que estamos obligados en el proceso revolucionario que nos compromete a dar un cambio en la reconfiguración de los esquemas repetidos en el pasado, responsable de la situación en la que estamos imbuidos; y las apremiantes estrategias para la avanzada, para ese salto exponencial a la siguiente fase de la revolución. Una revolución energética; petrolera, gasífera, orimulsión, siderúrgica, minera; nuestra revolución industrial pendiente.
Venezuela en el contexto internacional.

Es el Sistema Internacional y su marco legal quien regula el comportamiento de cada actor; a este concepto se apega Venezuela como garante de la paz sin dejar de ser protagonista del evidente quebrantamiento de esta necesaria referencia de carácter interdisciplinario para el campo de la investigacion y de las ciencias sociales, políticas y económicas. En este campo, el realismo, el poder y su ejercicio, son la conflictividad; este es el escenario actual; y bajo este enfoque debemos participar en un proceso de reconfiguración de un nuevo orden económico internacional; en lo nacional es muy bueno citar que desde la constituyente de 1999 hasta nuestros días hemos tenido que resistir con la firmeza de una revolución,  los embates de los agentes internos y externos de un orden económico unipolar a derrumbar, así se expreso;  consecuencia de estos embates enfrentamos un golpe de Estado y una sucesión de golpes de Estado, el paro petrolero tuvo como objetivo la paralización total de la industria apuntando al decrecimiento de la producción, que si la contabilizamos en perdida de términos dinerarios pasa de los 50.000 millones de dólares, esto no podemos olvidarlo y si a ello le agregamos que el principal objetivo en cubierto, como hoy,  provocar e inducir la fuga de una gran cantidad de profesionales a los fines de crear una desprotección de la industria, el asunto es que no se han podido consumar en todas sus partes por la firmeza de sus trabajadores y por ser un país comprometido en la unidad fundamental de países exportadores de petróleo: 

La OPEP, el principal sindicato de naciones que se enfrenta a los factores que se acostumbraron a vivir con un petróleo a precios muy bajos con el que 100 años han potenciado sus industrias. Pues bien, debe avanzar la configuración  de un  nuevo orden económico nacional para participar en la órbita internacional, donde lo geopolítico y lo geoeconómico son piélago para que naveguemos con  importantes factores de participación y medición: El recurso humano en la corporación petrolera, es uno de ellos, otro, es  la población como tejido de la sociedad, la suprema permanencia en el mercado es un determinante, la cuota: a mayor cuota, mayor participación, su renta y la dependencia tecnológica es otro determinante; esta breve configuración nos muestra el nivel de nuestras potencialidades que nos indica cómo debemos salir de la calamidad en que hemos estados sumidos por las políticas del pasado. De tal forma, esta disposición debe ser el faro que alumbre a la Carta Magna que nos hemos dado.

Con relación a los temores, son difuminados al saber que Venezuela en su actividad geopolítica, se suma a corrientes importantes que pugnan la transferencia del poder hegemónico económico, político y militar de los países que se encuentran en el Atlántico Norte a los del Asia Pacifico, generando esto una gran perturbación en la dinámica internacional.

Una dinámica en la que ha estado comprometida la revolución chavista y bolivariana solidificándose con la políticas de alianzas de un nuevo sistema planetario en el orden económico , político y social al cual pertenecemos:  Rusia, China, India, Irán, Turquía, Azerbaiyán y Kazajistán entre otros, así como el conglomerado de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) la cual garantizan el firme respaldo con políticas unísonas en beneficio de  cada uno de sus miembros y para la permanencia del importante cartel energético y de fluidez de capitales en el sistema geoeconómico mundial. A pesar de las dificultades en la producción actual de sus integrantes esto no ha sido óbice para actuar solidariamente con toda la fuerza que representa dicha organización en el respaldo irrestricto de todos sus miembros: Arabia Saudí, Irán, Qatar, Irak, Kuwait, Libia, Angola, Argelia, Nigeria, El Congo, Indonesia y Ecuador (con su nueva tendencia política), así como los países productores no OPEP.

Sumado a este gran potencial internacional, Venezuela se encuentra en el contexto de la Organización Naciones Unidas, la cual coarta operaciones meramente políticas por parte de naciones que consideran a Venezuela un obstáculo ideológico enfrentado al sistema capitalista y que al final de sus procesos históricos se unirán sus pueblos a las corrientes de cambio. Llevamos actualmente la presidencia del “Movimiento de Países no Lineados” (NOAL) 120 naciones que buscan recobrar vigor ante los países desarrollados, países en la misma línea de combate que han sido sentenciados a no transformar sus recursos primarios en avances y desarrollos para sus pueblos, pero si a la gestación de los que hoy dominan.

Se han articulado relaciones directas con países del África en el proyecto de “Cooperación Sur – Sur” y la “Unión Africana” ambos interesados en unir economías bajo el mismo esquema de supervivencia ante el sistema depredador económico mundial. En este sentido la política exterior venezolana fundamentada en el ámbito político y dinamizada en el campo energético a dado frutos que permiten mitigar posibles afectaciones a la Paz y Seguridad de la Nación, aunque sumergida en la dependencia tecnológica abre una ventana a nuevos y obligatorios esquemas, que solo deben ir direccionados a la fabricación de medios de producción.

Hoy, la República Bolivariana de Venezuela debe dar uso al petróleo como instrumento geoestratégico y diplomático, ha articulado unas alianzas para formar parte de un nuevo sistema político planetario en el que participamos   con naciones afines a nuestros intereses políticos y económicos con lo cual va despojándose de su pasado contrario a los intereses de la nación.  En consecuencia, los venezolanos vamos a entrar con firmeza y con seguridad sostenida en la constante lucha del pueblo, junto a las Fuerzas Armadas, Asamblea Nacional Constituyente, Tribunal Supremo de Justicia y las nuevas fuerzas económicas en crecimiento que van regenerando el tejido socioeconómico de la nación

 Debemos desarrollar desde la industria petrolera e impulsar a todos los demás factores que generan riqueza y producción, articularlos aguas abajo e integrarlo al nuevo orden político nacional para el mundo. Participación de una nación que empieza y genera sus propios factores de producción, es lo que se debe perseguir, en consecuencia, el 10 de enero el Presidente Maduro dirá al mundo, cual es el nuevo esquema de gobierno que moverá la rueda del desarrollo para una nueva sociedad que genere el tejido económico para el país. Esto debe iniciar en la industria petrolera, parar la caída de la producción, aplicar una política de austeridad, de reconocimiento, de cambio de paradigma, para salir adelante.
Finalmente: Toda Venezuela abocada a la fabricación de medios de producción, esta es la finalidad desde 1999 hasta el ejercicio de nuestros tiempos, nos hemos destacado a resistir el daño que se le ha generado al país.  Ahora sí.

 “Debimos administrar la abundancia con criterio de escasez, ahora desde la escasez debemos generar la abundancia”   
Analista Internacional
carlosellis1@gmail.com