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viernes, 11 de diciembre de 2020

Médicos nunca sobran ni los cubanos hacen sombra

 Por Rolando Prudencio Biriancon:  

Tal vez esa debiera ser la forma de entender lo que quiso decir con toda diplomacia el diplomático cubano Danilo Sánchez, encargado de negocios de Cuba en Bolivia, quien parafraseando al comandante histórico Fidel Castro, señaló que: "Los médicos nunca sobran". Es más, ha aclarado: "nunca vamos a ningún lugar a quitar el puesto de trabajo. Vamos a colaborar de manera humilde y amistosa en todos los sitios donde hemos estado y seguimos estando”. 

Esta aclaración hecha por el diplomático cubano, no hace más que sintetizar la concepción respetuosa que tiene cada uno de los galenos cubanos que es poner en práctica su formación no sólo profesional, sino internacionalista y solidaria que trasciende fronteras, allá donde se los requiera. Pero además respetando el derecho al trabajo que tienen los médicos en sus países. 

Y es que los valores del ejercicio de esta noble profesión se fundan; no sólo en el juramento hipocrático, sino en el ejemplo del Che Guevara, que como es de conocimiento público la ejerció más allá de las fronteras de su país de origen, como fue su presencia como médico en leprosario de San Pablo en Perú cerca de Iquitos en plena selva amazónica, entre la frontera entre el país del Rímac, Brasil y Colombia; qué quisiera saber si algún médico boliviano, que se desgarra las vestiduras por el anuncio de su retorno haría lo que hizo el Che. 

Este sólo antecedente en la formación de los médicos cubanos, dan la pauta que no sólo que los médicos nunca sobran, sino que es una prueba del desprendimiento y entrega que deben tener para ejercer esta profesión, que por cientos de miles la ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina), ha formado a lo largo de su historia.

Y ni qué decir del prestigio ganado por la medicina cubana en el mundo; no sólo por sus avances científicos sino por su vocación solidaria con países que requieran su concurso, como el caso de la lucha contra el ébola en el África tal como ha reconocido la OMS, más de una vez. 

Es entonces una pueblerina susceptibilidad de los médicos bolivianos -su dirigencia- que ante la sóla idea de un retorno ha echado el grito al cielo, acusando además que vienen hacer trabajo político de adoctrinamiento ideológico.

Pero han sido, y son los hechos, las obras las que desmienten estas declaraciones desesperadas, cuando han sido los galenos cubanos que ya han demostrado su desprendimiento con la misión solidaria de la Operación Milagro. 

Así que por más sombra que se le haya tratado, y se trate de hacer a la medicina cubana, siempre saldrá a la luz su vocación solidaria allá donde no sobran los médicos, y sin hacerle sombra al ejercicio de sus conocimientos. 

rolandoprudenciobriancon@gmail.com 

viernes, 6 de noviembre de 2020

Las hazañas de los pueblos y sus enseñanzas

Por Carlos Flanagan:  

En estos últimos días hemos vivido emocionados, dos episodios heroicos llevados a cabo en nuestro continente, por los pueblos hermanos de Bolivia y Chile. 

El domingo 18 en ocasión de las elecciones generales, el pueblo boliviano se pronunció en forma inequívoca. El triunfo del MAS-IPSP sobre sus oponentes fue aplastante: un 55,1% de los 6.483.688 votos emitidos, dejando a Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) en un lejano segundo lugar con 28,23% y al dirigente cívico de Santa Cruz Fernando Camacho (activo partícipe del golpe de Estado del 10/11/19) tercero con un 14,00%. 

Decíamos en nuestro artículo escrito al día siguiente  que esta elección fue en el fondo un plebiscito entre dos modelos de país: el neoliberal impuesto nuevamente mediante el golpe de Estado de noviembre pasado o el del proceso de cambios iniciado a partir del año 2000 con las protestas multitudinarias, denominadas la “guerra del agua” (de enero a abril en Cochabamba) y tres años después la “guerra del gas”, conocida también como la masacre de octubre, que ocurrió el día 13 en El Alto cuando el ejército disparó contra la población civil, con un saldo de 65 muertos. 

Afirmábamos: “En definitiva estas elecciones eran un plebiscito entre dos modelos de país. El histórico de la república frustrada, en beneficio de la oligarquía usufructuaria de las enormes riquezas minerales del país y del agronegocio. O el verdaderamente nacional, popular y democrático. El plurinacional de los pueblos originarios por centurias explotados y segregados; hoy con la frente alta y protagonistas por fin de su destino. El del crecimiento económico soberano con mejor distribución de la riqueza mediante políticas sociales acordes.” 

El pasado domingo 25, esta vez el pueblo chileno escribió una página heroica que será un hito en la historia de sus luchas por la democracia. 

Como consecuencia de las multitudinarias manifestaciones antineoliberales iniciadas hace un año, el gobierno de Sebastián Piñera no tuvo más remedio que convocar a un plebiscito que formulaba dos consultas simultáneas: 1) apruebo o no una nueva Constitución y 2) con qué tipo de Convención Constitucional: si mixta con igual número de parlamentarios y de constituyentes electos en forma directa o una Convención de 155 miembros con distribución paritaria de género y electos en forma directa. 

El triunfo tanto de la opción de aprobar una nueva Constitución como la de elegir a 155 miembros en forma directa, y por vez primera en el mundo con composición paritaria y con representación de los pueblos originarios, fue abrumador: 78,27% y 78.99% respectivamente. 

Este es el gran comienzo de un largo camino de discusiones y elaboraciones que tendrá su segunda etapa en las elecciones de los Convencionales Constituyentes previstas para el 11 de abril próximo. 

Algunas conclusiones y enseñanzas 

Sin dudas estos dos enormes triunfos populares que nos llenan de alegría dan pie y elementos para la inaplazable reflexión y serena autocrítica para rectificar carencias y errores, que debemos transitar en la izquierda de cada país en todo el continente sin excepciones. 

El proceso de cambios en Bolivia pasó por tres etapas (claramente analizadas por Hugo Moldiz en su libro “Golpe de Estado en Bolivia. La soledad de Evo Morales”) 

Una que denomina “momento heroico” que va desde las movilizaciones del año 2000 e incluye al primer período de gobierno de Evo Morales hasta el año 2009. 

Una segunda “de ralentización” entre el año 2010 y 2015. 

Y una tercera de ocaso y golpe de Estado desde 2016 al 2019. 

Si bien los procesos de cambios en nuestros países en estos años tienen características propias, deberíamos analizar si en mayor o menor medida no se dieron períodos de similares contenidos. 

Un segundo elemento que jugó en contra de la acumulación de fuerzas en el campo popular fue la insistencia de Evo Morales de hacer el plebiscito de reforma constitucional - que le permitiera presentarse para un tercer período consecutivo - en febrero de 2016 cuando no estaban dadas las condiciones políticas para ello. Y luego, a pesar del resultado negativo del mismo - mediante una interpretación legal muy discutible – volver a presentarse como candidato incidió negativamente en muchos sectores del pueblo afines al MAS. 

Otro aspecto importante a señalar es la virtud de la fórmula presidencial del MAS de conjugar a dos figuras claves que se mantuvieron a lo largo de casi todos los años de gobierno: Luis Arce como Ministro de Economía, responsable del mayor crecimiento económico del país en su historia y David Choquehuanca, Ministro de Relaciones Exteriores y dirigente destacado de las comunidades de pueblos originarios. 

Ellos jugaron un papel fundamental en la recomposición de la unidad de los sectores populares y de comunidades campesinas y de pueblos originarios en apoyo del MAS.

Por ende, no fue un “triunfo de Evo” como dijeron algunos analistas, sino del MAS como tal.

Esto nos reafirma en valorar la importancia de algunos factores: 

1)            que los dirigentes siempre “tengan el oído pegado al piso” para escuchar y estar atentos a las inquietudes y opiniones de las bases (autocrítica que ya formulara Arce luego del triunfo).

2)            Que, procediendo según lo antedicho, los dirigentes no caigan en el error de considerarse imprescindibles, por encima de las estructuras de los movimientos o partidos a los que pertenezcan y estén abiertos a los recambios que sean necesarios a fin de fortalecer esas estructuras. 

Con respecto al triunfo popular del plebiscito en Chile, podemos decir que fue el corolario político de las enormes movilizaciones del pasado año, que desafiaron la represión de los carabineros al servicio del gobierno neoliberal de Piñera; con un terrible saldo de más de 30 muertos, centenares de heridos (muchos de los cuales perdieron la vista a causa de los disparos) y millares de detenidos. 

Debemos resaltar la importancia de la participación juvenil en todo este proceso. 

Una juventud sin perspectiva alguna de futuro, salvo la de ser explotada en las empresas propiedad de la élite derechista usufructuaria de la dictadura pinochetista e intocada en sus intereses por los gobiernos posteriores. De ahí la desconfianza hacia los partidos políticos; incluidos los de izquierda que integraron los gobiernos de Michelle Bachelet. 

No es casual entonces el rotundo rechazo en el plebiscito a la propuesta de una Constituyente conformada en un 50% por parlamentarios.

Todo un toque de atención para el que lo quiera oír. 

Otro fenómeno que nos deja enseñanzas es la característica de la convocatoria social en contra de la modelo neoliberal expresada en la amplitud y profundidad de los reclamos que aglutinaron a trabajadores, capas medias, mujeres y jóvenes en todo el país. Nucleados en las más variadas organizaciones sociales, por cientos de miles salieron a las calles a cuestionar las nefastas políticas en materia de vivienda, seguridad social, educación, salud, medio ambiente y un largo etcétera. 

Por último, en base al papel desempeñado por la OEA y su Secretario General Luis Almagro en el golpe de Estado en Bolivia, sería bueno que la izquierda de nuestra región incorporara a su análisis y debate autocrítico la caracterización de la esencia de esta organización y qué actitud asumir frente a ella. 

No está de más recordar que la misma (establecida en Bogotá en 1948 en plena “guerra fría”) es la continuadora de la Unión Internacional de las Repúblicas Americanas, creada en 1890 en el seno de la Primera Conferencia Internacional Panamericana realizada a instancias de los EUA en Washington, en el marco de la aplicación de la llamada “Doctrina Monroe” explicitada en 1823 de “América para los (norte) americanos”. 

Bien definida en su momento por Raúl Roa - Ministro de Relaciones Exteriores de la Revolución Cubana - como “el Ministerio de Colonias de Washington”, hasta ahora ha sido un dócil instrumento de la política de injerencia neocolonial estadounidense en nuestra región. 

Su largo silencio cómplice, cuando no apoyo indirecto, a todos los golpes de Estado propiciados por los EUA desde el de 1954 contra Jacobo Arbenz en Guatemala hasta el de Bolivia el pasado año; sin olvidarnos de la guerra de las Malvinas en 1982 o la invasión a Granada en 1983, es fehaciente prueba de ello. 

Se trata entonces de tomar en cuenta en nuestros análisis éstas y otras enseñanzas surgidas de las gestas de los pueblos hermanos. 

En Uruguay, el Frente Amplio mediante un documento base dirigido a su militancia para su discusión titulado “Balance, evaluación crítica, autocrítica y perspectivas”, inicia un proceso de balance autocrítico de sus 15 años de gobierno (01.03.2005 – 28.02.2020).

Su sola existencia y función de disparador y ordenador de la discusión en los organismos, ya es un mérito, más allá de sus contenidos específicos. 

Pero esto será tema para otros artículos. 

carlos.flanagan@gmail.com

viernes, 30 de octubre de 2020

Las hazañas de los pueblos y sus enseñanzas

Por Carlos Flanagan: 

En estos últimos días hemos vivido emocionados, dos episodios heroicos llevados a cabo en nuestro continente, por los pueblos hermanos de Bolivia y Chile. 

El domingo 18 en ocasión de las elecciones generales, el pueblo boliviano se pronunció en forma inequívoca. El triunfo del MAS-IPSP sobre sus oponentes fue aplastante: un 55,1% de los 6.483.688 votos emitidos, dejando a Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) en un lejano segundo lugar con 28,23% y al dirigente cívico de Santa Cruz Fernando Camacho (activo partícipe del golpe de Estado del 10/11/19) tercero con un 14,00%. 

Decíamos en nuestro artículo escrito al día siguiente  que esta elección fue en el fondo un plebiscito entre dos modelos de país: el neoliberal impuesto nuevamente mediante el golpe de Estado de noviembre pasado o el del proceso de cambios iniciado a partir del año 2000 con las protestas multitudinarias, denominadas la “guerra del agua” (de enero a abril en Cochabamba) y tres años después la “guerra del gas”, conocida también como la masacre de octubre, que ocurrió el día 13 en El Alto cuando el ejército disparó contra la población civil, con un saldo de 65 muertos. 

Afirmábamos: “En definitiva estas elecciones eran un plebiscito entre dos modelos de país. El histórico de la república frustrada, en beneficio de la oligarquía usufructuaria de las enormes riquezas minerales del país y del agronegocio. O el verdaderamente nacional, popular y democrático. El plurinacional de los pueblos originarios por centurias explotados y segregados; hoy con la frente alta y protagonistas por fin de su destino. El del crecimiento económico soberano con mejor distribución de la riqueza mediante políticas sociales acordes.” 

El pasado domingo 25, esta vez el pueblo chileno escribió una página heroica que será un hito en la historia de sus luchas por la democracia. 

Como consecuencia de las multitudinarias manifestaciones antineoliberales iniciadas hace un año, el gobierno de Sebastián Piñera no tuvo más remedio que convocar a un plebiscito que formulaba dos consultas simultáneas: 1) apruebo o no una nueva Constitución y 2) con qué tipo de Convención Constitucional: si mixta con igual número de parlamentarios y de constituyentes electos en forma directa o una Convención de 155 miembros con distribución paritaria de género y electos en forma directa. 

El triunfo tanto de la opción de aprobar una nueva Constitución como la de elegir a 155 miembros en forma directa, y por vez primera en el mundo con composición paritaria y con representación de los pueblos originarios, fue abrumador: 78,27% y 78.99% respectivamente. 

Este es el gran comienzo de un largo camino de discusiones y elaboraciones que tendrá su segunda etapa en las elecciones de los Convencionales Constituyentes previstas para el 11 de abril próximo. 

Algunas conclusiones y enseñanzas 

Sin dudas estos dos enormes triunfos populares que nos llenan de alegría dan pie y elementos para la inaplazable reflexión y serena autocrítica para rectificar carencias y errores, que debemos transitar en la izquierda de cada país en todo el continente sin excepciones. 

El proceso de cambios en Bolivia pasó por tres etapas (claramente analizadas por Hugo Moldiz en su libro “Golpe de Estado en Bolivia. La soledad de Evo Morales”) 

Una que denomina “momento heroico” que va desde las movilizaciones del año 2000 e incluye al primer período de gobierno de Evo Morales hasta el año 2009.

Una segunda “de ralentización” entre el año 2010 y 2015. 

Y una tercera de ocaso y golpe de Estado desde 2016 al 2019. Si bien los procesos de cambios en nuestros países en estos años tienen características propias, deberíamos analizar si en mayor o menor medida no se dieron períodos de similares contenidos. 

Un segundo elemento que jugó en contra de la acumulación de fuerzas en el campo popular fue la insistencia de Evo Morales de hacer el plebiscito de reforma constitucional - que le permitiera presentarse para un tercer período consecutivo - en febrero de 2016 cuando no estaban dadas las condiciones políticas para ello. Y luego, a pesar del resultado negativo del mismo - mediante una interpretación legal muy discutible – volver a presentarse como candidato incidió negativamente en muchos sectores del pueblo afines al MAS. 

Otro aspecto importante a señalar es la virtud de la fórmula presidencial del MAS de conjugar a dos figuras claves que se mantuvieron a lo largo de casi todos los años de gobierno: Luis Arce como Ministro de Economía, responsable del mayor crecimiento económico del país en su historia y David Choquehuanca, Ministro de Relaciones Exteriores y dirigente destacado de las comunidades de pueblos originarios. 

Ellos jugaron un papel fundamental en la recomposición de la unidad de los sectores populares y de comunidades campesinas y de pueblos originarios en apoyo del MAS. 

Por ende, no fue un “triunfo de Evo” como dijeron algunos analistas, sino del MAS como tal. 

Esto nos reafirma en valorar la importancia de algunos factores: 

1)            que los dirigentes siempre “tengan el oído pegado al piso” para escuchar y estar atentos a las inquietudes y opiniones de las bases (autocrítica que ya formulara Arce luego del triunfo).

2)            Que, procediendo según lo antedicho, los dirigentes no caigan en el error de considerarse imprescindibles, por encima de las estructuras de los movimientos o partidos a los que pertenezcan y estén abiertos a los recambios que sean necesarios a fin de fortalecer esas estructuras. 

Con respecto al triunfo popular del plebiscito en Chile, podemos decir que fue el corolario político de las enormes movilizaciones del pasado año, que desafiaron la represión de los carabineros al servicio del gobierno neoliberal de Piñera; con un terrible saldo de más de 30 muertos, centenares de heridos (muchos de los cuales perdieron la vista a causa de los disparos) y millares de detenidos.

Debemos resaltar la importancia de la participación juvenil en todo este proceso.

Una juventud sin perspectiva alguna de futuro, salvo la de ser explotada en las empresas propiedad de la élite derechista usufructuaria de la dictadura pinochetista e intocada en sus intereses por los gobiernos posteriores. De ahí la desconfianza hacia los partidos políticos; incluidos los de izquierda que integraron los gobiernos de Michelle Bachelet. 

No es casual entonces el rotundo rechazo en el plebiscito a la propuesta de una Constituyente conformada en un 50% por parlamentarios. Todo un toque de atención para el que lo quiera oír. 

Otro fenómeno que nos deja enseñanzas es la característica de la convocatoria social en contra de la modelo neoliberal expresada en la amplitud y profundidad de los reclamos que aglutinaron a trabajadores, capas medias, mujeres y jóvenes en todo el país. Nucleados en las más variadas organizaciones sociales, por cientos de miles salieron a las calles a cuestionar las nefastas políticas en materia de vivienda, seguridad social, educación, salud, medio ambiente y un largo etcétera. 

Por último, en base al papel desempeñado por la OEA y su Secretario General Luis Almagro en el golpe de Estado en Bolivia, sería bueno que la izquierda de nuestra región incorporara a su análisis y debate autocrítico la caracterización de la esencia de esta organización y qué actitud asumir frente a ella. 

No está de más recordar que la misma (establecida en Bogotá en 1948 en plena “guerra fría”) es la continuadora de la Unión Internacional de las Repúblicas Americanas, creada en 1890 en el seno de la Primera Conferencia Internacional Panamericana realizada a instancias de los EUA en Washington, en el marco de la aplicación de la llamada “Doctrina Monroe” explicitada en 1823 de “América para los (norte) americanos”. 

Bien definida en su momento por Raúl Roa - Ministro de Relaciones Exteriores de la Revolución Cubana - como “el Ministerio de Colonias de Washington”, hasta ahora ha sido un dócil instrumento de la política de injerencia neocolonial estadounidense en nuestra región. 

Su largo silencio cómplice, cuando no apoyo indirecto, a todos los golpes de Estado propiciados por los EUA desde el de 1954 contra Jacobo Árbenz en Guatemala hasta el de Bolivia el pasado año; sin olvidarnos de  la guerra de las Malvinas en 1982 o la invasión a Granada en 1983, es fehaciente prueba de ello. 

Se trata entonces de tomar en cuenta en nuestros análisis éstas y otras enseñanzas surgidas de las gestas de los pueblos hermanos. 

En Uruguay, el Frente Amplio mediante un documento base dirigido a su militancia para su discusión titulado “Balance, evaluación crítica, autocrítica y perspectivas”, inicia un proceso de balance autocrítico de sus 15 años de gobierno (01.03.2005 – 28.02.2020).

Su sola existencia y función de disparador y ordenador de la discusión en los organismos, ya es un mérito, más allá de sus contenidos específicos.

Pero esto será tema para otros artículos. 

 carlos.flanagan@gmail.com

Victorioso, el pueblo boliviano va a enfrentar una situación nueva

 Por Rómulo Pardo Silva: 

El pueblo de Bolivia venció otra vez, la violencia golpista fue derrotada votando por el MAS como conductor de su causa.  El MAS conserva la presidencia y la mayoría en las dos cámaras del congreso. Su apoyo subió al 55% de los votos. Los resultados de la elección han desenmascarado el golpe de estado del 2019 y la participación de Estados Unidos y sus gobiernos aliados.

El MAS y el presidente Luis Arce triunfantes van a enfrentar una situación distinta a la existente antes del golpe. 

La violencia estableció durante el gobierno Evo-MAS hechos amenazantes.

La derecha conspira y actúa pese a ser derrotada en las urnas. Los gremios armados vuelven a la tradición del cuartelazo. El gobierno constitucional no tiene fuerza propia militar para defenderse. Un crecimiento económico más alto en la región durante 13 años no impide la sedición. La política de republicanos y demócratas es eliminar la política de Evo, uno de sus instrumentos es la OEA. 

"México sugiere al señor Luis Almagro someterse a un proceso de autocrítica a partir de sus acciones en contra de la Carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia (al denunciar el año pasado un fraude electoral), para determinar si aún cuenta con la autoridad moral necesaria para encabezar esta organización", expresó el subsecretario mexicano para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes. El Comercio

CELAG pide la destitución de Almagro ante los datos que evidencian la ilegitimidad de su informe. Luis Arce igualó o mejoró los resultados de Evo Morales en las zonas impugnadas por la OEA en 2019. Rebelión

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, defendió este jueves que no hay un "paralelismo" entre las anuladas elecciones de Bolivia de 2019 y los comicios del domingo en los que resultó ganador el candidato del partido de Evo Morales, Luis Arce. "No hay cifras trasladables", afirmó Almagro. "No hay un paralelismo, no es muy inteligente hacer ese paralelismo". RFI

Esos hechos no han cambiado. Hay opositores que persisten en la línea de no aceptar la vía legal y sectores regresan a la idea de una secesión. 

La Defensora del Pueblo de Bolivia alerta de un posible plan de grupos afines a la derecha para repetir los escenarios violentos vividos tras los comicios de 2019. “Preocupa los llamados, en las redes sociales, de grupos paraestatales a generar espacios de violencia y convulsión social en rechazo a los resultados del proceso electoral”. Tras las elecciones generales celebradas el domingo, se registraron protestas de los grupos afines a la derecha en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y Sucre, entre otros lugares, para denunciar lo que llamaron un “fraude” ocurrido en los comicios. Hispan tv

El MAS ahora toma un país con una caída de -6% de su economía.

Luis Arce deberá valerse de toda su experiencia como ministro de Economía durante el Gobierno de Evo Morales (2006-2019) para enfrentar la formidable crisis económica que dejan la pandemia de COVID-19 y el Gobierno de facto de Jeanine Añez. Sebastián Ochoa, Sputnik

En estas condiciones Arce y los dirigentes del MAS proponen un cambio de la política dirigida por Evo. 

En entrevista al diario Página 12 Luis Arce apostó por un MAS versión 2.0, como lo definió, con rostros jóvenes que puedan aportar desde los puntos de decisión y empezar a mirar el posible recambio. 'No sólo dentro del gabinete sino también de la vida política. Todos somos pasajeros, hay que dejar una huella; el backup para quien nos reemplace y tome las riendas del proceso. Aquí lo más importante es continuar el proceso de cambio que lideró el compañero Evo', enfatizó Arce. PL

Luis Arce: “Si Evo Morales quiere ayudarnos será muy bienvenido, pero eso no quiere decir que él estará en el gobierno” por BBC News Mundo. El Mostrador

"El apabullante triunfo del MAS indica que en 2019 Evo había ganado la elección", aseguró Luis Arce, presidente electo de Bolivia, quien se mostró "indignado" por el accionar de la OEA. Aseguró que "naturalmente habrá cambios en la cúpula militar y policial" golpista. "Quienes estuvieron involucrados en el golpe son las cúpulas del Ejército y de la policía. La base, el militar o policía de pie, no ha estado en definiciones ni involucrada en la toma de decisiones".  

Indicó que priorizará "la redistribución del ingreso y reactivar la producción". Uno de los proyectos estratégicos es "industrializar el litio y generar 42 nuevas industrias que crearán empleo y diversificarán también los ingresos del Estado boliviano", concluyó el presidente. "El proceso ecuatoriano puede enmarcar otro hito en la política sudamericana. Este es un mensaje para los compañeros de América Latina. Se vienen vientos de cambio en un momento económico diferente", auguró. Sputnik 

El presidente electo de Bolivia, Luis Arce, promete reconducir la política exterior boliviana, restableciendo lazos con Venezuela y Cuba. “Nosotros vamos a restablecer todas las relaciones”, prometió Arce, manifestándose dispuesto a “abrir la puerta a todos los países”. Hispantv

Luis Arce asumirá la presidencia en noviembre. Arce no es indígena. Es economista con estudios en el Reino Unido, y condujo la exitosa política económica durante el gobierno de Evo. 

El Movimiento al Socialismo tiene el poder político constitucional 2020 de la ciudadanía para hacer una versión 2.0. El 2019 también disponía de la presidencia, el parlamento y la mayoría popular pero no pudo defenderse de la derecha, Estados Unidos, el racismo y los gremios de los funcionarios armados.  

Atilio Boron: Tuve ocasión de comprobarlo cuando, por invitación de Evo, inauguré un curso sobre “Antiimperialismo” para oficiales superiores de las tres armas. En esa oportunidad quedé azorado por el grado de penetración de las más reaccionarias consignas norteamericanas heredadas de la época de la Guerra Fría y por la indisimulada irritación causada por el hecho que un indígena fuese presidente de su país. El Siglo 

El expresidente Evo Morales dijo el domingo (12-01-2020) que si vuelve a Bolivia formaría "milicias armadas del pueblo" como en Venezuela, al evocar su renuncia en noviembre tras perder el apoyo de militares y policías ante denuncias de fraude electoral. ... hay que organizar como Venezuela milicias armadas del pueblo". DW

Arce declara que cambiará las cúpulas profesionales.

Por una civilización sostenible solidaria Mientras no haya partidos y movimientos civilizatorios todos ellos como sus masas son conservadores 

romulo.pardo@gmail.com 

viernes, 23 de octubre de 2020

Bolivia promoverá los DD. HH en EE. UU

 Por Rolando Prudencio: 

De igual a igual vamos a retomar las relaciones con EE.UU. Si Evo las rompió y ahora que las retomaremos con Lucho, no van a ser como el subsecretario para

El hemisferio occidental Michael Kozac; y tal cual es el emperador estilo de éste o de cualquier otro funcionario, sea del gobierno de los republicanos o los demócratas que tienen el mismo perfil de perdonavidas, las próximas relaciones van a ser de sometimiento como siempre fueron. 

Ya la opinión pública conoce que como coartada de sus intervencionistas intenciones usan los Derechos Humanos; tal como el aludido funcionario acaba de manifestar en su cuenta Twitter: "Felicitamos al presidente electo de Bolivia Arce y al vicepresidente electo Choquehuanca, y aplaudimos al pueblo boliviano por su votación pacífica. Esperamos trabajar con el gobierno recién elegido para promover la prosperidad económica, los #DDHH y las libertades de prensa”. 

Así que vamos usar como una táctica para cuestionar la autoridad moral que tiene EE.UU. para observar el desempeño en esta área; tal como cuando el "azarcito" quiso tocar los DD.HH en Cuba, y el comandante eterno Fidel durante una de las Cumbres de las Américas, le dijo: ahora hablemos de lo mismo (DD.HH) pero en España.

Así que de eso que vamos hablar; pero de la situación de los mismos en los EE.UU., precisamente para que sean recíprocamente respetuosas nuestras futuras relaciones, y como debe ser. 

Y nos vamos a referir concretamente al caso nuestro, para que la caridad comience por casa; y como posteriormente lo hagamos por la Casa Blanca y la situación de los DD. HH en los EE.UU. 

Respecto a los derechos humanos y nuestra relación con EE.UU., es en ese país donde el gobierno los protege a los genocidas de Sánchez de Lozada y su sanguinario secuaz de la "zorra" Sánchez Berazain. O la protección que por décadas ha dispensado al terrorista Posada Carriles; al extremo que murió en paz, después de ser el autor de la voladura en 1976 de un avión de cubana de aviación, matando a 73 personas.

¿O no fue allá que incluso la justicia los exoneró del resarcimiento del daño civil a favor de las víctimas de la Masacre de octubre 2003 que falló un tribunal el 1ra instancia fallando a favor de ellos, volviendo hablar de Bolivia? ¿No ha sido allá desde donde se financió el GOLPE del pasado año, contra Evo Morales con la coartada del fraude, que financió la hija de Trump: Ivanka? 

Pero hablando de la situación de los DD.HH., la relación a la forma que se los practica en los mismos EE.UU., es de conocimiento público que Trump es el que más ha menospreciado los "bill of the right" contemplados en la constitución política estadounidense, sobre todos y cada uno de los estadounidenses. 

¿No es acaso que en el gobierno del jefe de kozac (Trump), donde la comunidad negra ha muerto pisada por la bota policial, como el caso del policía blanco que le pisó el cuello hasta matarlo al ciudadano negro George Floyd; y cuántas otras muertes más que se ha producido por policías o los supremacistas blanco, ¿soliviantados por Trump? 

Así mismo hablemos sobre el trato dado a los migrantes, como fue a los hijos de ellos, a quienes siendo niños los enjauló a mediados de años. Y ni qué decir de los crímenes de guerra -ya no se trata siquiera de DD.HH- cometidos en Irak, Afganistán (violaciones de derechos de los prisioneros), en la cárcel de Abu Grahib, y cuánto país se han metido.

No tenemos ningún inconveniente de hablar y tratar los DD.HH. en Bolivia; pero también de los DD.HH. en los EE.UU., porque para dar lecciones; es con el ejemplo que se debe enseñar, y no con poses de perdonavidas, ni tampoco rindiéndoles informes a quienes deben rendir en su propio país. 

Así que claro como el agua las relaciones deben ser de respeto recíproco; y si de DD.HH., quieren hablar tienen la palabra 

rolandoprudenciobriancon@gmail.com 

miércoles, 21 de octubre de 2020

¡Jallalla Bolivia!

 Por Carlos Flanagan: 

Ayer domingo finalmente y pese a todo, se celebraron las elecciones nacionales en el Estado Plurinacional de Bolivia. 

Podemos definir al período que va desde el golpe de Estado del 10 de noviembre pasado disfrazado de “renuncia” de Evo Morales y toda su plana mayor al gobierno  hasta hoy, como el de la resistencia del pueblo boliviano. 

El largo proceso de desestabilización previo y el propio “golpe suave” tuvieron como principal promotor al imperialismo estadounidense por medio de su Embajada en Bolivia y contó con el concurso de su fiel amanuense Almagro al frente del Ministerio de las Colonias, más conocido como la OEA. 

Como parte de la contraofensiva imperialista, el plan consistía en voltear a uno de los últimos gobiernos progresistas existentes – de los que emergieron en los primeros años del nuevo siglo en el continente - e imponer uno afín a sus mandatos y así terminar de poner orden en su patio trasero. 

El régimen de los sectores oligárquicos, racistas y revanchistas intentó reimplantar las recetas neoliberales de ajustes y privatizaciones en medio y a contrapelo de una recesión económica estructural cíclica generalizada, agravada por la pandemia mundial. 

Minado por su flagrante ineficiencia para enfrentar la crisis sanitaria y corroído por episodios de corrupción escandalosos por parte de ministros y otros funcionarios, se vio jaqueado desde el vamos por las movilizaciones populares. 

A pesar de la feroz represión y las masacres de decenas de ciudadanos perpetradas en Sacaba en Cochabamba y en Senkata en El Alto, las mismas se mantuvieron y frustraron los intentos de aplazar en forma indefinida la fecha de las elecciones. Originalmente previstas para el mes de mayo, luego aplazadas para setiembre, finalmente tuvieron que fijarlas para el 18 de octubre. 

En artículos anteriores publicados a pocos días de los comicios, planteábamos nuestras prevenciones respecto a las garantías que podía ofrecer una dictadura a un proceso de elecciones limpias, sin fraudes. 

La militarización de las principales ciudades del país, el anuncio por parte del Tribunal Supremo Electoral de la desarticulación de su nuevo sistema de conteo rápido 24 horas antes de los comicios y la noticia de que el traslado de las urnas desde los circuitos a los centros de cómputos finales (siempre efectuados por miembros de las mesas electorales) pasarían a ser hechos por miembros del ejército no podían augurar nada bueno al respecto y decíamos que la única garantía para un normal desarrollo de las elecciones recaería en las movilizaciones organizadas del pueblo. 

Y el pueblo se pronunció 

En definitiva, estas elecciones eran un plebiscito entre dos modelos de país.

El histórico de la república frustrada, en beneficio de la oligarquía usufructuaria de las enormes riquezas minerales del país y del agronegocio.

O el verdaderamente nacional, popular y democrático. 

El plurinacional de los pueblos originarios por centurias explotados y segregados; hoy con la frente alta y protagonistas por fin de su destino. El del crecimiento económico soberano con mejor distribución de la riqueza mediante políticas sociales acordes.

Era menester lograr un triunfo categórico – fundamentalmente en La Paz y Cochabamba - que hiciera imposible disimular un fraude ante el mundo.

Y el pueblo boliviano lo hizo. De acuerdo a las proyecciones, la fórmula Arce – Choquehuanca obtuvo el 65,3% de los votos en La Paz y el 63% en Cochabamba. 

En base a las proyecciones totales sobre el 95% de los votos – realizada por UNITEL y recogidas por todos los medios de comunicación internacionales - el MAS - IPSP arrasó con el 52,4% siendo Luis Arce el ganador en primera vuelta. Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana quedó segundo con un 31,5% y Luis Fernando Camacho de Creemos (dirigente cívico ultraderechista de Santa Cruz, promotor del golpe) un 14,1%. 

Con esta votación, se mejora la del 47,08% obtenida por la candidatura de Evo Morales en las elecciones del pasado año.

A esta hora en Bolivia la usurpadora de la Presidencia, Jeanine Añez ya reconoció el resultado y felicitó a la fórmula ganadora. Carlos Mesa también reconoció la derrota. Y en el mundo, todos los principales mandatarios saludan y felicitan a los triunfadores. 

Para finalizar, formulamos algunas puntualizaciones: en primer lugar, saludamos de corazón al hermano pueblo boliviano, protagonista heroico de esta jornada memorable de su historia y la de Nuestra América. Que concurrió a votar a pesar de la intimidación militar ordenada por el ministro Arturo Murillo, el hombre fuerte del régimen; quien tendrá que pagar por sus crímenes rindiendo cuentas a la justicia al igual que todos los civiles y militares que sostuvieron esta dictadura. 

En segundo lugar, cabe esperar que no se repita un error ya lamentablemente muy común en la izquierda: ser “generosos en el triunfo” y perdonar lo imperdonable: a los que atentaron de una forma u otra contra un gobierno democrático y lo derrocaron. 

En tercer término, subrayamos la importancia de este triunfo para la perspectiva de los cambios continentales, ya que no será menor el hecho del retorno del Estado Plurinacional de Bolivia a la CELAC, la UNASUR y el ALBA. 

En cuarto lugar, si sumamos este triunfo en Bolivia a lo sucedido en Argentina Y México, queda demostrado una vez más que no hay “ciclos históricos cerrados” de épocas de gobiernos de izquierda o de derecha que se suceden en forma alternada.

Este debería ser un insumo a incorporar al proceso de análisis autocrítico y rectificación que debemos encarar las fuerzas de izquierda de la región. 

Por último, nos reafirmamos en el hecho de que sí existe una ineludible alternativa de hierro para nuestros pueblos: o luchamos unidos para vencer al imperialismo en pos de reafirmar nuestra soberanía o estaremos condenados a malvivir como vasallos, lamentando amargamente no tenerla. 

flanagan@gmail.com 

Ex Embajador de Uruguay en el Estado Plurinacional de Bolivia.

Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

¿Se puede derrotar una dictadura con votos?

 Por Carlos Luna Arvelo:

Después de todo un duro, difícil y largo año y de haber superado mil escollos, el pueblo de Bolivia, vuelve a derrotar políticamente a una derecha que desde el 2005, con Evo Morales a la cabeza, venía derrotando sistemáticamente y con contundencia, sin dificultades aparentes. 

Aún persistirán, quizás por mucho tiempo, miles de interrogantes y dudas sobre cómo esta derecha golpista y fascistas logró abrir esas rendijas que, después del legítimo triunfo electoral de Evo Morales, en las elecciones por su reelección en 2019, fueron capaces de imponerse a través de un cruento golpe que, además de desplazarlo del gobierno, casi le termina quitando la propia vida a este comprometido revolucionario.

Esta terrible experiencia boliviana vino a mostrar al mundo, entre otras cosas, cuánto la derecha ha sido capaz de perfeccionar sus métodos de manipulación y cómo la coordinación internacional, enmarcada en estrategias imperiales, sin poner límites a sus despiadadas formas de hacer política, les permiten saltarse cualquier consideración de democracia, justicia, legalidad, etc., cuando estos dejan de favorecer sus fines y sus intereses.

También viene a mostrarnos cómo, después de 14 años continuos en el poder, la experiencia de un gobierno de izquierda no fue capaz de transformar el poder político real, el aparato jurídico, la policía y las fuerzas armadas para impedir que intereses distintos a los populares y a los de las mayorías se impusieran, en una determinara coyuntura, saltándose la legalidad en la que se fundamenta el sistema.              

El propio Evo Morales, presidente derrocado, llegó a declarar desde su exilio en Argentina, en enero donde se encontraba entonces, que había sido un error asumir la propuesta del pueblo y optar por una cuarta reelección. En esa misma entrevista afirmó que dimitió para evitar “la violencia que siguió, el fascismo y el racismo, no lo esperaba”.

Ya todos conocemos la mayor parte de los desmanes de la dictadura impuesta en Bolivia, encabezada por Jeanine Añez en alianza con poderosos sectores aliados de la oligarquía boliviana, valen interrogarse, ¿podrán gozar de impunidad quienes llevaron a un país al colapso en nombre de sus miserables ambiciones y mezquindades políticas y bastardos intereses minoritarios?, 

La experiencia de este año en Bolivia será una lección a la izquierda y a la revolución latinoamericana acerca de cómo por mucho que se cuente con votos mayoritarios, siempre el sistema de “democracia burguesa capitalista” le ofrece múltiples rendijas por donde podrán colarse, inesperadamente, minorías poderosas.

Apostamos que esta victoria del MAS en Bolivia sea una señal providencial inequívoca de que vienen tiempos para los pueblos latinoamericanos de retomar las sendas de la liberación definitiva.

carloslunarvelo72@gmail.com

viernes, 4 de septiembre de 2020

Bolivia en resistencia (IX)

Por Oscar Rotundo:

LA MENTIRA COMO HERRAMIENTA PARA LEGITIMAR LA DICTADURA EN BOLIVIA:



Los multimedios de des-información y las redes sociales, han sido, y son, actores de excepción para la dictadura boliviana; han servido para la concreción y consolidación del Golpe de Estado, y acompañan al “gobierno transitorio” en este trayecto hacia las elecciones, como instrumento de ataque y difamación al Movimiento Al Socialismo (MAS) y a sus referentes. Su accionar favorece la desestabilización de la democracia y manipula a la opinión pública para concretar las oscuras pretensiones del fascismo.

“Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones” Paul Joseph Goebbels *[1]


Comenzamos septiembre, y a 46 días de la realización de las elecciones en Bolivia, el Washington post*[2], publicó una noticia que aporta elementos para la comprensión del papel que juegan los medios de des-información y las redes sociales utilizadas como herramienta con propósitos conspirativos a favor de la dictadura de Añez. 
  
El tema de las “Noticias falsas”, o la publicidad engañosa, ha tomado fuerza en los últimos años, a tal punto, que dejaron de ser un “chisme”, *[3] para convertirse en una industria, que fabrica una “realidad virtual” que pretende manipular e influir en las opiniones y decisiones que puedan tomar las personas desprevenidas.
Por tal motivo, La Federación Internacional de Periodistas*[4], organización que representa a 600.000 comunicadores y comunicadoras en todo el mundo, ha elaborado un folleto con el fin de esclarecer el fenómeno de “las Fake News”, para que la comunidad pueda identificarlas y evitar su reproducción. 
Con el surgimiento de la “Redes Sociales”, la difusión de noticias falsas, se ha vuelto mucho más sencilla; el intercambio de mensajes en red, hace que los usuarios, además de consumidores, también sean propaladores de información que muchas veces es falsa.

En “La microfísica de la Posverdad”, ensayo publicado en Digitalisimo.com, el profesor Hugo Pardo Kulinski *[5], señala que, “la comunicación política sabe desde siempre que, entre racionalidad y emoción, predomina la emoción, y que la manipulación, las medias verdades o directamente las mentiras estratégicas hacen su juego para construir una base electoral o, peor aún, consolidar una idea política”

Las plataformas como Facebook, Twitter, Instagram, etc, “utilizan un algoritmo que distribuye el contenido más relevante para cada usuario, logrando que la información que se le muestra a cada uno esté condicionada y filtrada. Pero también hay algo a tener en cuenta y es que el flujo informativo en las redes sociales se actualiza constantemente no sólo por relevancia para el usuario sino también de acuerdo al alcance e interacciones que tiene el posteo, validando una noticia sólo por su nivel de difusión. Por otro lado, los distintos intereses políticos, partidarios, o simplemente una confusión se vuelven motivos para que de una manera más frecuente se viralice un contenido engañoso.

Donald Trump es el ejemplo más claro. Su porcentaje de mentiras o promesas falsas dichas en su campaña electoral es muy alto. Según la web Politifact, el 70% de las declaraciones electorales de Trump eran falsas o grandes mentiras.” *[6]

La información difundida por Washington post, denunciaba; “Facebook detecta una red de desinformación a favor del gobierno golpista de Bolivia y contra los gobiernos de Venezuela y México ligada a CLS Strategies, que gastó 3,6M$, vinculada con Atlantic Council (Aznar), OEA, USAID (organismo público de los EEUU) y Atlas Network”.

La empresa de Mark Zuckerberg, “detectó y removió de su plataforma y de Instagram una red de cuentas que recurrían a conductas de desinformación cuyo fin era favorecer, entre otros, al Gobierno interino de Bolivia, con una inversión millonaria” … “Se trata de 55 cuentas de Facebook, 42 páginas y 36 cuentas de Instagram, operadas desde Estados Unidos, que violaron la política de Facebook contra la injerencia extranjera y de comportamiento inauténtico coordinado” … “esta red de desinformación tiene lazos con CLS Strategies, una firma de comunicación estratégica basada en Estados Unidos” … “en Facebook cerca de 509.000 cuentas seguían una o más de estas Páginas investigadas, mientras que cerca de 43.000 personas seguían una o más de las cuentas de Instagram”



Por esta denuncia que involucra al gobierno, y de la cual el mismo gobierno se hace cargo, pero sin admitir los hechos, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Choque, informó a la prensa, que la Asamblea Plurinacional, iniciará acciones de fiscalización al Ejecutivo para conocer los pormenores del caso de la red de desinformación, detectada por Facebook, y que operaba desde Estados Unidos para apoyar al Gobierno de facto. *[7]
Como podremos apreciar a continuación, la investigación de la firma Facebook, respalda una denuncia, que el periodista Carlos del Castillo, el 21 de noviembre, publicara en el medio de comunicación digital “elDiario.es” *[8], en la que se hacía referencia a una campaña en la cual se coordinaban cuentas de Twitter que tenían como objetivo desprestigiar al presidente depuesto Evo Morales y “lavar la imagen” de la dictadura de Añez.

En la denuncia se detalla, entre otras cosas, “La salida de Evo Morales de Bolivia tras el golpe de Estado coincide con la creación de decenas de miles de cuentas de Twitter para influir en la opinión pública internacional” … “Las nuevas cuentas se dedican a engrosar las cifras de seguidores de los líderes opositores e impulsar críticas contra Morales, bulos y desinformación” … “Uno de los comentarios más difundidos acusa a Morales de narcotraficante y usa como fuente un documental del español David Beriain: "Es falso, el documental no dice eso", explica el propio periodista”

O sea, estamos en presencia de una campaña deliberada que responde a un plan previamente organizado y que contó con la participación de organismos extranjeros y actores nacionales, para derrocar al gobierno constitucional de Evo Morales.

Una vez cumplido el objetivo, la estrategia de los multimedios de des-información, se centró en la tarea de difamar al gobierno depuesto; se podría decir, “cambiando la carga de la prueba” o sea, culpando, a la ahora oposición, de las cosas que ellos mismos hacían. Baste como ejemplo la maniobra realizada por la dictadura, para culpar al gobierno saliente, de corrupción en la adquisición de insumos para tratar la crisis sanitaria del Covid-19, que ellos habían comprado con sobreprecios.

Otro de los participantes decisivos del Golpe de Estado, fue la Organización de Estados Americanos (OEA), que el 10 de noviembre de 2019, en un informe preliminar, planteaba “ver indicios de fraude electoral y recomienda una nueva convocatoria de elecciones”. Estas manifestaciones, precipitaron las acciones que cobrarían la vida de decenas de personas y la ruptura del hilo constitucional.

Según detalla, el trabajo difundido por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR)*[9]de Estados Unidos, fundado por los economistas Dean Baker y Mark Weisbrot y en cuya Junta Consultiva participan los premios Nobel de Economía, Robert Solow y Joseph Stiglitz, fue Luis Almagro, quien manifestó en la sesión extraordinaria de la OEA que “en Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral”.

Ante este pronunciamiento, el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) dio a conocer un trabajo titulado ¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? En el cual se demuestra que, la mayor parte de los señalamientos de la OEA se hicieron sobre el escrutinio provisorio y no sobre el oficial, que se inició poco después y no se interrumpió en ningún momento.

Toda la argumentación de la OEA “se basó en la interrupción por casi 24 horas del escrutinio provisorio (llamado Transmisión de los Resultados Electorales Preliminares, TREP) cuando ya estaban cargadas el 83,85% de las actas. El sistema electoral boliviano prevé que será declarado ganador el candidato que supere el 50% de los votos o el que, con más del 40%, aventaje por 10 puntos a su inmediato competidor. Cuando el conteo rápido fue interrumpido, Evo Morales había pasado el 45,7% del total y le llevaba 7,87% a Carlos Mesa, Cuando se retomó el conteo rápido y se llegó al 95,63% de las actas, el resultado fue del 46,86% para el presidente y el 36,32% para el opositor, con más de 10 puntos de diferencia. Finalmente, en el escrutinio oficial, el oficialismo llegó al 47,08%, un 10,5% por encima de Mesa.”

Según manifestó Guillaume Long, uno de los investigadores del (CEPR) “Al final, el conteo oficial, que es legalmente vinculante y completamente transparente, coincidió estrechamente con los resultados del conteo rápido”, así y todo, los técnicos del (CEPR) “realizaron más de 500 simulaciones en base a los resultados informados con el 83,85% de las actas, cuando se interrumpió el conteo rápido, y concluyeron que el triunfo de Evo Morales por más de 10 puntos no sólo era posible sino altamente probable”.

La dictadura y sus socios, saben, que, con sus aciertos y sus errores, la gestión del presidente Evo Morales durante estos años, ha calado hondo en el sentir popular, más allá, de lo que puedan argumentar algunos sectores de la clase media, que fácilmente olvidan como llegaron a un nivel superior de vida con ese gobierno.

La derecha, no comprende que, recurrir a la manipulación mediática de la opinión pública, les va a jugar en contra en el mediano plazo, porque también son víctimas de esas mentiras y como lo concibiera Goebbels “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.”, ellos mismos se transformarán en mitómanos, y la realidad los pasará por encima.

En las próximas elecciones del 18 de octubre, el pueblo boliviano va a irrumpir en el escenario político con su voto, derrotando toda la infamia que se pretendió construir con mentiras, pero para que ello ocurra deberá ser consiente y disciplinado y no dejar nada al azar, deberá pelear cada voto, cuidar el traslado de las urnas y estar presente hasta que el acto electoral concluya en cada rincón del país.

Deberá visibilizar cada momento y cada situación con su testimonio, aportando con sus imágenes la labor de los medios alternativos, para impedir que en las sombras la reacción se fortalezca y sacar a la luz la realidad contundente que ninguna mentira podrá ocultar. 

NOTAS:
*[1] Frases de Paul Joseph Goebbels fue un político alemán y ministro para la Ilustración Pública y Propaganda de la Alemania nazi entre 1933 y 1945
1-Más vale una mentira que no pueda ser desmentida que una verdad inverosímil.

2-Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".

3-Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

4-Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

5-«una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»

6-“Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.”

7-No nos habría sido posible conquistar el poder o utilizarlo como lo hemos hecho sin la radio (hoy en día equivaldría a la TV y Redes Sociales). La radio es el intermediario más influyente e importante entre un movimiento espiritual y la nación, entre la idea y el pueblo.

8-Individualizar al adversario en un único enemigo.
*[2] https://www.washingtonpost.com/technology/2020/09/01/facebook-disinformation-takedown/?fbclid=IwAR1jX00GIBxrRNUmwJWKN98iXEDrw0JEJMj1aUYM9Z5WdmJzOOfrwxeyN-w
*[3] Chisme: Comentario o noticia no verificada que circula entre la gente, generalmente de carácter negativo. "ir con el chisme"
 *[4] Federación Internacional de Periodistas, organización que representa a 600.000 comunicadores y comunicadoras en todo el mundo. https://www.ifj.org/media-centre/reports/detail/que-son-las-fake-news-guia-para-combatir-la-desinformacion-en-la-era-de-la-posverdad/category/publications.html
*[5] Digitalismo.com, es un blog producido por Hugo Kuklinski, Doctor en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona. Fundador y Director General de Outliers School. Fundador de CampusMovil.net (2008-2010). Visiting Professor del Human-Computer Interaction (HCI) Group de Stanford University (2007/09). Visiting Researcher de la School of Arts and Media, Tampere Polytechnic, Finlandia (2006). Desde 2005 es productor de Digitalismo.com.
*[6]  https://www.ifj.org/fileadmin/user_upload/Fake_News_-_FIP_AmLat.pdf
*[7]  https://erbol.com.bo/nacional/asamblea-indagar%C3%A1-al-gobierno-sobre-la-red-de-desinformaci%C3%B3n-detectada-por-facebook
 *[8]https://www.eldiario.es/tecnologia/operacion-expulsar-morales-bolivia-twitter_1_1248347.html
  *[9]https://www.unoentrerios.com.ar/el-mundo/centro-investigacion-eeuu-desmiente-denuncia-fraude-oea-n2542993.html

rotundointernacional2020@gmail.com

Más allá de la elección en Bolivia: De nación clandestina a nación insurgente



Por Verónica Zapata:
La rebelión de los bloqueos en Bolivia dejó mucha tela para cortar más allá de las próximas elecciones. Primero, por el momento histórico dimensionado en la masividad de los bloqueos, 150 bloqueos en 12 días, algo inédito en los últimos 35 años desde la implementación del neoliberalismo en el país. Superando a las insurrecciones del 2000 (guerra del agua) y del 2003 (guerra del gas) que provocó la renuncia del ex presidente Sánchez de Lozada y precedió la llegada de Morales. No puede adjudicarse esta lucha al M.A.S. por su origen de auto convocatoria y su demanda de renuncia de Añez, que lo rebasó. Segundo, el desencuentro entre las organizaciones sociales y la clase política, es una disputa que marca un punto de inflexión en la historia de la organización política del país y reflota una demanda histórica, la descolonización de la política.



Hoy Bolivia, es un laboratorio de extermino con un golpe de estado violento, la pandemia instrumentalizada por el estado para eliminar al “enemigo interno” provocando un genocidio indígena, legitimado en un discurso racista con el fin de instaurar un apartheid indígena como en la época de la república colonial. Un dato clave es la llegada, por primera vez en 194 años de creación de Bolivia como estado-nación, de separatistas al gobierno con el croata Branco Marincovich. Su proyecto político excede el de un partido neoliberal y tiene en el horizonte la división del Estado, la balcanización del país.

A nivel regional, se sienta las bases de un modelo aplicable en otros países, que se inició y empezó a moldear con el golpe “blando” en Honduras (2009) y que con un golpe violento en Bolivia (2019), adquiere las características más radicales y fascistas. EU con el fin de recuperar su hegemonía intenta recuperar su “patio trasero” (Doctrina Monroe, 1823), recolonizar la región y controlar el 60% del litio del mundo que contiene el país. Por lo que perpetra un golpe en el corazón de América Latina contra su reservorio moral y revolucionario, los pueblos originarios. En el marco de un plan de una invasión yankee a Venezuela, denunciado el 19 de agosto por el embajador de Venezuela ante la O.N.U., que anticipa ese horizonte para Bolivia, sobre todo luego de medir fuerzas pos bloqueos.

528 años de resistencia indígena: reserva moral y revolucionaria del mundo.
Durante el golpe del 2019 se observó una desorganización e indefensión de las organizaciones sociales que perdieron la calle ante la violencia de las F.F.A.A., la policía y los grupos paramilitares. En 9 meses, esa correlación de fuerzas cambió, los movimientos sociales demostraron su sabiduría y su capacidad de reorganización, acorralando a los golpistas. Se formaron miles de motoqueros indígenas con sus Whipalas, en contraposición a los paramilitares motoqueros, que inferiores en cantidad sumaron policías a sus filas. La “Juventud Wari” otro ejemplo,  integrado por jóvenes indígenas de Warizata en honor a la primer escuela ayllu indígena de Bolivia. En este proceso la recuperación de la memoria histórica de lucha ancestral de Tupak Katari, Bartolina Sisa, etc., fue determinante.

Recobra valor el discurso indianista, anticolonial y antirracista, cuyo pensamiento ideológico debe rescatar el pueblo boliviano en contraposición al resurgimiento del discurso racista de supremacía blanca. Este punto es clave para fortalecer la identidad, visualizar el camino y el objeto en disputa, el Estado Plurinacional, volver a la república por su origen colonial,  implica que las y los indígenas vuelvan a la situación de cuasi esclavitud anterior al 2005 y que las y los bolivianos seamos extranjeros en nuestra propia tierra. Un discurso netamente electoralita del M.A.S. en afán de convocar el voto de la clase media que se identifica con la oligarquía, no potencia al principal sujeto político de los cambios sociales, los indígenas. El riesgo es descuidar a su base fundacional que resiste el golpe desde el territorio, protegió con 10 mil hombres el avión en el que partió Morales y quienes recuperaran la democracia llegado el momento.

Las F.F.A.A. y la policía en progresiva fractura al interior, ya no son incondicionales a Áñez, aunque sus cúpulas si, a cambio de sobornos y ascensos. No reprimió en 12 días pese a las amenazas. Es impredecible saber qué hubiera pasado si no se levantaban los bloqueos, pero lo concreto es que Áñez estaba planificando su huida a Colombia donde reside su pareja y la convocatoria de Fernando Camacho y demás, para desbloquear fue un fracaso.

Las negociaciones entre el Tribunal Supremo Electoral (T.S.E.), Añez y las organizaciones sociales fueron otro fracaso. Nadie asistió a reunión con Añez, pues en simultáneo reprimían en Samaipata. Maricruz Bayá de A.D.N. asistió y le pidió la renuncia por T.V. evidenciando un vacío de poder, un estado sin gobierno.

El 10 de agosto, Morales convoca a una conciliación con la O.N.U. y la iglesia con el objetivo de definir la fecha electoral para el 18 de Octubre, pero las organizaciones sociales exigían otra fecha consensuada. El 12 de agosto, se determina rodear la casa de gobierno hasta la renuncia de Áñez. Al día siguiente, la asamblea legislativa aprueba una ley de “elecciones definitivas, impostergable e inamovible” para el 18 de Octubre. Áñez se adjudica la “pacificación del país”. La C.O.B. y el pacto de unidad acusan de “traición” a la asamblea legislativa y desconocen dicha ley por “deliberar a espaldas del pueblo”. A los dos días, se declara cuarto intermedio y levantan los bloqueos, provocando malestar y pugnas.

Inmediatamente, se desatan amenazas de aprensión a los dirigentes y el de Interculturales es detenido, se crea un clima de “fraude” idéntico al del 2019 de que si gana elecciones el M.A.S. sería por fraude (línea que sostiene Trump si pierde su reelección), la iglesia pide evitar elecciones por pandemia, lo mismo los líderes cívicos en reúnen con T.S.E., diplomático golpista en Brasil pone en duda el voto migrante por pandemia (podría extenderse a otros países), un “cabildo cívico virtual” demanda fiscalizar las elecciones y amenazan con desconocer a los vocales del T.S.E., mientras circula que podrían renunciar masivamente.

Según CELAG, el candidato Luis Arce con 42% supera el 40% de los votos y los 10 puntos de diferencia con el segundo contrincante, Carlos Mesa que tiene 27%, requisitos para ganar en primera vuelta. El partido electoral se juega en una cancha embarrada (golpismo/medios/aparato estatal/etc.) y con un árbitro del  golpismo (T.S.E.). Si Áñez u otro se baja, las distancias se acortan, se iría a segunda vuelta, donde el voto anti M.A.S. sería fatal.

Más allá de la realización y/o resultados de la elección, el M.A.S. se debe profunda autocritica por los errores previos al golpe y pos golpe. Se precisa la renovación de burócratas de clase media por cuadros políticos con protagonismo indígena (mayoría en el país) y con legitimidad de las bases, condiciones vitales para anticipar y desarticular cualquier ofensiva imperial. Si el M.A.S. vira al centro y pasara a ser un partido tradicional, dejando de lado los principios ideológicos originarios, el costo político será alto, el que pagó el M.N.R partido boliviano conocido por dictar las leyes de reforma agraria y de voto universal en 1952.
Puntos centrales de reflexión pos bloqueos:

1-Sociedad civil Vs sociedad política: La lucha del pueblo por la recuperación de la democracia, rebasó al M.A.S. en demandas y en número, armándose un bloque popular diverso en la que este es solo una fracción.

2-Democracia Representativa Liberal Vs Democracia Participativa: Teniendo en cuenta los desencuentros entre las organizaciones sociales y la clase política, y que “la madurez de las organizaciones sociales se demuestra en la capacidad y autonomía de sus decisiones” (C. Katari, 2019): ¿Son las organizaciones sociales (base) las que deliberan y deciden el plan de lucha y la clase política obedece según Morales “Gobernar obedeciendo al pueblo” o estas se toman de forma vertical, paternalista y unilateral?.

 3-Colonización de la política Vs descolonización de la política: El 13 de agosto, Segundina Flores máxima dirigente de Bartolinas Sisa, parte del pacto de unidad junto a la C.O.B. sostuvo: “Sectores intelectuales de clase media que han conducido el proceso de cambio, el M.A.S., siguen conduciéndolo y nosotros (los indígenas) como fundadores del instrumento político (…) no nos han dejado conducir, siempre están hablando a nombre de nosotros y de nuestra lucha”. Es innegable que el acceso de los indígenas a la política fue masivo durante el gobierno de Morales, que lideró el mejor periodo de la historia de Bolivia. Sin embargo, estas palabras obligan a la reflexión de hasta qué punto los indígenas participaban de las decisiones claves del rumbo del país, sobretodo en el llamado “gobierno de las organizaciones sociales” y en una sociedad pigmentocratica donde el “saber y la capacidad” están puestos históricamente en los llamados “perfiles profesionales”, siempre blancos.

Por otro lado, se interprela a los “intelectuales de clase media y de izquierda, blancos” (aplicable a nivel regional) sin consciencia de su procedencia de clase, formateados en una visión eurocéntrica, aplican conceptos y categorías occidentales de análisis, que no tienen que ver con la realidad y el pensamiento andino, e insuficientes para explicar la compleja realidad boliviana e indígena.

No advirtiéndolo reproducen el sistema colonial y capitalista que sostienen criticar. Equivale a que analicemos las problemáticas de género de las mujeres con parámetros masculinos. El marxista A. Gramsci critica a este tipo de “intelectual tradicional”, pero los destinatarios de la líder bartolina parecen no haberlo leído, igual no alcanzaría. Porque, quien prende la luz es el pionero pensamiento indianista, propone la descolonización del conocimiento y la ciencia, el pensarse “desde nosotros mismos”, solo nuestros intelectuales serán quienes podrán plantear las problemáticas del indígena y denuncia que otros se presenten como voceros de los indígenas (y de las y los bolivianos) usándolos como plataforma política y robando su voz para acceder a cargos políticos y otros beneficios.
periodista y psicóloga boliviana.

zapataveronica513@gmail.com

domingo, 30 de agosto de 2020

Bolivia en resistencia (VIII) LA BATALLA ELECTORAL EN BOLIVIA

Por  Oscar Rotundo:
Las elecciones generales en el Estado Plurinacional de Bolivia, no serán un mero acto electoral, la posibilidad de triunfo, del candidato del MAS IPSP Luis Arce Catacora, despierta entusiasmo en los sectores populares, pero a otros, los pone en crisis. Es por ello que la realización de estos comicios convocados por la dictadura, luego del ultimátum dado por la Central Obrera Boliviana, El Pacto de Unidad y los Movimientos sociales, genera expectativas, tanto a nivel nacional como internacional.


Faltan siete semanas para la realización de las elecciones generales en el Estado Plurinacional de Bolivia y las posibilidades de un triunfo en primera vuelta del binomio del MAS IPSP Luis Arce Catacora - David Choquehuanca, maduran día a día, pese, a las acciones proscriptivas que intentara el ejecutivo de facto, a la persecución política a los dirigentes populares y a la campaña desarrollada por medios de prensa internacionales y nacionales, que tratan de influir sobre el electorado, difamando al ex presidente Evo Morales con argumentos falaces, o,  instalando la matriz de opinión de que existiría la posibilidad de un “empate entre el candidato Arce y Carlos Mesa”, o que el acortamiento en la distancia porcentual, posibilitaría una segunda vuelta que perjudicaría al candidato del MAS.

Las encuestas de los últimos meses reflejan diferencias que van, desde 41,9% Luis Arce - 26,8% Carlos Mesa, (Encuestadora Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica CELAC) al, 52% Luis Arce - 15% Carlos Mesa (portal El Deber), hasta la que reflejamos en la siguiente lámina, 33% Luis Arce - 22% Carlos Mesa



La campaña electoral, formalmente, comienza el 4 de septiembre y se extenderá hasta el 15 de octubre, siendo los comicios el domingo 18 de octubre, según lo acordado, vale señalar que el candidato que resulte primero deberá superar al segundo en 10 puntos, pasado el 40 % de los votos positivos, para ganar en la primera vuelta.
Los operadores políticos y los medios de comunicación, actúan ante la opinión pública, como si en Bolivia nada hubiera pasado, por eso, es importante contrastar estas campañas, con los datos de la realidad, y con los proyectos que cada uno de los candidatos representa, teniendo en cuenta la crisis que históricamente ha acompañado a Bolivia en el terreno político, económico y social, ya que, tanto Mesa como Arce, han sido del tren ejecutivo en distintos gobiernos en los últimos 20 años.

Carlos Mesa, recuerda su paso como presidente, como una "presidencia sitiada", y así lo hace saber en el libro de memorias, que titula de esa manera para explicar su experiencia como primer mandatario entre octubre de 2003 y mayo de 2005.

Fue un presidente vacilante, incapaz de lograr apoyos significativos en un Congreso, dividido entre los partidos que fueron parte de la coalición de Sánchez de Lozada y la bancada dirigida por Evo Morales.
El recordado como “último presidente neoliberal de Bolivia”, también recibió cuestionamientos por presunta legitimación de ganancias ilícitas cuando fue candidato a la vicepresidencia con Sánchez de Lozada.
Su historia nunca podrá desvincularse de aquel 17 de octubre de 2003, fecha en la que, el entonces presidente Sánchez de Lozada, presentara ante el Congreso (Asamblea Legislativa Plurinacional) su renuncia por escrito, por la fuerte presión social que exigía su dimisión, en repudio a la represión y a las políticas económicas que pretendían establecer.

Su participación, como vicepresidente de Sánchez de Lozada, lo compromete con el proyecto político y económico y con la represión que dejó más de 60 muertos y 400 heridos, ni el tiempo, ni las pretensiones de las multinacionales, borraran de la memoria de los bolivianos, lo que este personaje representa realmente.
Por el contrario, Luis Arce, es representante de una experiencia de ruptura con el pasado ominoso; fue artífice e impulsor del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP), que generó durante varios años el crecimiento y despegue de Bolivia en América del Sur, reduciendo la pobreza y las desigualdades económicas y sociales. 

Como destacara el Presidente Evo Morales en su “Informe ante la Asamblea Legislativa Plurinacional”, el 6 de agosto de 2019, “Según el INE, entre el año 2006 y el 2018 el 33% de los bolivianos anteriormente pobres alcanzaron ingresos medios (entre 5 y 50 USD/día), pasando de 3,3 a 7 millones. El salario mínimo del país, recibido por la mayoría de los asalariados, subió de 440 Bs. a 2.122 Bs (de 55 a 303 dólares, es decir 550%)”

Lucho Arce, al frente de la cartera de Economía, consiguió que la economía de Bolivia registrara un crecimiento promedio anual superior al 5%, logrando al mismo tiempo la redistribución del ingreso, un estricto control del presupuesto, una mayor participación del Estado y el aumento del consumo interno.
Logros, como la nacionalización de los hidrocarburos, llevaron a que el país obtuviera una reducción de la mitad del porcentaje de personas subalimentadas, situación que motivó que en la XXXIX Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) le entregaran al país un reconocimiento.

El proceso de transformación económica de Bolivia conto con, la reducción de la pobreza y el hambre, el desarrollo económico con incentivo al mercado interno, la estabilidad del tipo de cambio y las políticas de industrialización de recursos naturales, articulados en el modelo de desarrollo social comunitario productivo.
La inflación en 2018 fue solo del 1,5%, al tiempo que Bolivia, se convertía en uno de los países menos endeudados de la región, (24% del PBI).

Hoy, el candidato a presidente Luis Arce tiene una evaluación real del panorama que deberá afrontar al hacerse cargo del gobierno y su experiencia y conocimiento abalan su proyecto para poner a Bolivia de pie, solucionar los problemas estructurales que generaron la corrupción y la ineficiencia de los “Gerentes Provisionales” de las arcas del Estado y recomponer la brecha entre ricos y pobres que generan, nuevamente un escandaloso incremento en la desigualdad social (recuérdese que en 2006, la diferencia entre el más rico y el más pobre era de 128 veces, y en 2019 no llegaba ni a 40 veces).

Entre sus propuestas inmediatas para palear la situación, se encuentra, solicitar a los organismos internacionales como el Banco Mundial un alivio de la deuda externa de Bolivia por al menos dos años, y poner en vigencia un impuesto a la riqueza que permita el ingreso de unos 400 millones de dólares; esta medida, permitirá atacar la recesión generada por los efectos de la pandemia del coronavirus, y recomponer el aparato productivo y comercial.

El COVID-19 afectó los ingresos laborales de los trabajadores y provocó que algunos hogares de familias de clase media volvieran a la pobreza, desnudó la impericia del gobierno de facto para manejar la crisis sanitaria y social, y agudizo las contradicciones entre los intereses de la colectividad y los intereses particulares.

Por todo esto, los comicios del 18 de octubre serán de vital importancia para el porvenir del Estado Plurinacional de Bolivia, la continuidad de la crisis multidimensional que afecta a todo el sistema capitalista a nivel mundial, necesitara de una propuesta audaz que sea capaz de movilizar a los sectores productivos para generar un compromiso solidario que fortalezca al Estado y rescate a los más vulnerables del hambre, del desempleo y de la ignorancia, pero, por sobre todo, que genere en cada habitante del territorio el ORGULLO DE SER BOLIVIANO.

JALLALLA BOLIVIA
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