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miércoles, 18 de noviembre de 2020

“Con hambre y sed de justicia”

 Por Juan Pablo Cárdenas S.:

Entre las curiosidades de la política chilena destaca la aprobación por amplia mayoría en el Congreso Nacional de leyes que casi todos estiman inconvenientes. Es lo que ha ocurrido con las dos reformas constitucionales que les permiten a los trabajadores hacer uso de sus fondos de pensiones. Dos retiros que suman el equivalente al 20 por ciento de sus ahorros previsionales, cuando ya se habla de una tercera iniciativa al respecto siempre con la intención de aliviar la situación de los millones de hogares afectados por la crisis sanitaria.

Todo esto no sería tan absurdo si se considera que uno de los grandes problemas nacionales radica en el miserable monto de la jubilaciones que pagan las usureras administradoras de fondos previsionales (AFPs)  y que con estas sustracciones podrían deteriorarse aun más. “La necesidad tiene cara de hereje” dice el refrán y explica en este caso la negativa del Gobierno de Piñera de otorgar más subsidios a los dos millones de trabajadores que continúan sin empleo e imposibilitados de cubrir siquiera sus necesidades más elementales. Un reciente informe del Banco Mundial estima que después de la Pandemia al menos 800 mil personas van a dejar de pertenecer a la clase media, reincorporándose a la ya enorme cantidad de pobres e indigentes. Muchos de los cuales, como anotan algunos expertos, padecen actualmente hambre, pierden sus bienes y se sumen en la desesperanza. Con todo lo cual, la población naturalmente se muestra iracunda y más violenta que antes.

No es que la clase política esté verdaderamente conmovida por el dolor y la impotencia que sufren tantos habitantes. Lo que pasa es que tiene miedo a que retorne el Estallido Social y que, en los próximos comicios parlamentarios, municipales y para elegir gobernadores los resultados puedan resultarles transversalmente muy adversos. Ya el reciente plebiscito, que aprobó por casi un 80 por ciento la necesidad de una nueva Constitución, tuvo como resultado agregado que todavía más electores rechazara la idea de que la futura Convención Constituyente tenga representantes del Poder Legislativo. Una manifestación muy explícita del repudio que hoy existe hacia nuestros gobernantes cuanto del deseo que la nueva Carta Fundamental sea redactada únicamente por representantes del pueblo y elegidos ad hoc por la ciudadanía.

No deja de llamar la atención que los mismos parlamentarios que pospusieran por treinta años la promesa de una nueva Constitución, dilataran por tanto tiempo la demandada reforma del sistema de pensiones, siguieran privatizando empresas públicas y estratégicas, como otorgándole a los capitales foráneos la explotación de los yacimientos, reservas acuícolas y forestales, hoy consientan en reformas que hasta pudieran parecer revolucionarias bajo un gobierno de derecha y de corte empresarial. Cuando los antecesores de Sebastián Piñera presumían de socialistas o social cristianos y se mantuvieran complacidos por el país exitista que se aparentaba.

“La derecha y la izquierda unidas nunca serán vencidas” decía sarcásticamente el poeta Nicanor Parra,  y no es que se haya producido un sincretismo ideológico y moral, sino solo el terror que le produce a todos el levantamiento popular que, como se sabe, no reconoce líderes en partido político alguno y muestra en la Araucanía y, especialmente en las concentraciones capitalinas, una ira inédita en nuestra historia republicana, donde lo que siempre se impuso es la brutal represión policial y militar. Si hasta los altos mandos castrenses le han hecho ver a las autoridades que el Chile de hoy ya no es el de 1973 y dificultan mucho que todos sus efectivos puedan hacer frente a la rebelión que avanza.  Mientras se acongojan por las “turbas” que ostentan cada vez más armas de guerra y recursos del narcotráfico, el nuevo referente que hace gala hoy en las poblaciones marginales.

Por cierto, que en el Parlamento también hay muchos que lo que más les preocupa es perder sus cargos, estipendios e influencias, en una especie de confianza ciega en que siempre los efectivos de la FFAA y de las policías serían capaces de salvarlos, poner orden y proteger sus intereses. Muchos, por supuesto, le están poniendo fichas al proceso constituyente que se abrió con el último plebiscito, sin considerar que, además del deseo de un nuevo orden institucional, lo que la inmensa mayoría exige es pan, trabajo, pensiones justas, salud, educación y libertad. Recuperación, también, de nuestras riquezas básicas y efectiva soberanía sobre los generosos recursos de nuestro territorio y mar. Más todavía cuando ya quedan en evidencia las trampas que el Ejecutivo y los parlamentarios les dejaron puestas a la libre elección de constituyentes, como los quórums establecidos para aprobar la nueva Carta Magna. De todas las zancadillas que se les están poniendo, por ejemplo, a la postulación de candidatos no militantes y del mundo social, a fin de mantener el monopolio de los partidos.

De allí que muchos quieren aprovechar este tiempo a adviento electoral para propiciar leyes que favorezcan la equidad social, terminen con los privilegios empresariales y la impunidad en los procesos de corrupción política y empresarial. Entre las múltiples demandas que exigen terminar, además, con las abusivas exenciones tributarias, el abultado gasto militar, el fin de las millonarias utilidades de la salud privada, las AFPs y hasta las elevadas tarifas de las carreteras concesionadas y del agua potable, gas, electricidad y otros servicios en manos foráneas. Ya se habla de aprovechar esta curiosa convergencia política cupular para imponer un impuesto patrimonial que grabe a los más ricos no solo para obtener recursos destinados a las víctimas de la pandemia, sino para empezar a acortar las siderales brechas existentes entre ricos y pobres.

También es curioso comprobar cómo los propios ex ministros de Hacienda y Economía de los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría descubren las groseras evasiones y elusiones tributarias que le han hecho perder al Fisco enormes recursos para enfrentar las catástrofes naturales y fomentar, entre otras inversiones la construcción de carreteras, hospitales y establecimientos educacionales. Ahora descubren ellos mismos los multimillonarios recursos en que se funda el peculio de un puñado de chilenos que forman parte de la extrema riqueza nacional. Una actitud desvergonzada si consideramos todo el tiempo de connivencia con empresarios tan abominables como un Julio Ponce Lerou y aquellos protagonistas de las colusiones para elevar los productos farmacéuticos, alimenticios y hasta del papel higiénico. Los mismos que les evitaron a los inversionistas extranjeros, además, pagar debidos royalties por la explotación de nuestros recursos no renovables.

 Lo razonable es entender que las convocatorias electorales no debieran suspender o aminorar la presión social, la presencia del pueblo en las calles de todo el país. En ningún caso dejarse ilusionar por la disposición pasajera de la política, ni por la prácticamente imposible convergencia de los sectores llamados vanguardistas, de cuyo canibalismo electoral para nada se han zafado.

La unidad debe ser, por, sobre todo, social y moral.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

sábado, 28 de marzo de 2020

Trump, Bolsonaro, Piñera, Añez, apuestan a la muerte de la sociedad humana


Por Diego Olivera Evia:
La crisis del modelo capitalista y el CORNAVIRUS

Esta nueva realidad de una pandemia en el planeta tierra, es una realidad de una crisis viral el genoma del SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad covid-19, mucho se ha especulado del origen de esta mutación genética, el ataque viral en China se ha considerado un ataque de EEUU, con el objetivo de un ataque al gobierno chino, pero esta realidad creo una pandemia mundial, para poder combatir a nivel globa, de esta manera hemos investigado, de donde sale la fuentes de este concepto.


Nota The Washington Post
El primer paso para derrotar a un enemigo es identificarlo, conocer cómo se comporta y tratar de predecir cuál será su próximo movimiento. Pero, ¿qué pasa si en medio de la batalla el enemigo se transforma y las armas que preparábamos contra él ya no funcionan? Esa es una de las preguntas que se hacen los científicos que trabajan a toda marcha para encontrar una vacuna o un tratamiento que pueda controlar la pandemia del nuevo coronavirus. 
  • 5 estrategias que están funcionando en los países que han logrado contener los contagios de coronavirus 

Los investigadores ya conocen el genoma del SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad covid-19. Ese es un gran avance, ¿pero y si de repente comienzan a notar que el virus está mutando? ¿Eso lo haría más peligroso para los humanos?
La palabra mutación suena dramática, pero en realidad es parte de la rutina de los virus formados por cadenas de ácido ribonucleico (ARN), que transportan la información genética del virus.

"La mutación es un aspecto monótono de la vida para un virus de ARN (como el coronavirus)", escribió en un reciente artículo de la revista Nature el microbiólogo Nathan Grubaugh, profesor de epidemiología en la facultad de medicina de la Universidad de Yale en Estados Unidos. 
  • Las ventajas de América Latina para combatir el coronavirus 

A medida que un virus se reproduce haciendo copias de sí mismo, va generando unos “errores “en su genoma que se traspasan a las futuras copias del virus.
Los virus tienen un ARN "propenso al error", explica Grubaugh, así que acumulan mutaciones en cada ciclo de copiado. El experto, sin embargo, explica que la mayoría de estas mutaciones impactan negativamente algunas funciones del virus y son removidas por selección natura

¿El coronavirus está mutando?

"Sí, todos los virus de ARN mutan, pero muy pocas de estas mutaciones le traen alguna ventaja al virus", le dice a BBC Mundo George Rutherford, profesor de epidemiología en la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.). ¿Y está mutando más rápido que otros virus? “Muta a la misma velocidad, más o menos, que otros virus de ARN”, dice Rutherford.

El pueblo italiano que logró contener la expansión del virus con un experimento "único en el mundo" A principios de marzo un estudio realizado en Wuhan, China, con 103 pacientes contagiados de covid-19 sugirió que el coronavirus había mutado en al menos dos nuevas cepas, una más agresiva y otra menos agresiva que el coronavirus que se ha estado propagando.

“Ese es un número relativamente bajo de mutaciones (para un virus) que ha pasado a través de una gran cantidad de personas”, dijo Thielen al diario The Washington Post. "En este punto, la tasa de mutación del virus sugeriría que la vacuna que se desarrolle para el SARS-CoV-2 sería una vacuna única, en lugar de una vacuna nueva cada año, como la vacuna contra la gripe".

En un hilo de Twitter, el biólogo especialista en vacunas Trevor Bedford calculó que con base en las mutaciones ocasionales que podría tener el SARS-CoV-2, al virus le tomaría “algunos años en vez de meses” mutar lo suficiente como para "inhibir significativamente" el efecto de una vacuna.

Los expertos estiman que lograr una vacuna efectiva contra el covid-19 podría tardar entre un año y 18 meses.



Trump, Bolsonaro, Piñera, Añez, apuestan a la muerte de la sociedad humana
La realidad y la crisis del capitalismo ha creado una guerra económica y política, que se ha desarrollado en la política del gobierno de EEUU, a través de los planes del presidente gringo Donal Trump, en su Histérica teoría de crear un nuevo modelo de América Latina, aplicado un terrorismo en esta naciones el obsesivo ataque a Venezuela, Cuba y Nicaragua, creando ataques virulentos y sanciones a estas naciones y los efectos a las mayorías de los latinoamericanos, los efectos de esta realidades, han creado una crisis de identidad y el surgimiento del modelo fascista en Brasil, Chile, Perú, Bolivia, Colombia, entre otros países dominados por las políticas de la nueva Doctrina Monroe.

El plan de EE.UU. para "recuperar" América Latina, Un artículo publicado en The Wall Street Jornal revela la estrategia de Washington en la región para desplazar la influencia de otras potencias y volver al lema de "América para los americanos, e ese sentido se ha mostrado las barbaries de los crímenes en Chile, en Bolivia, Brasil, Colombia, en crímenes de lesa humanidad.

En ese sentido la actitud de Bolsonaro de decir que en el coronavirus es una gripecita, creando una acción de criminalidad, obligando a los niños al colegio y a los brasileños a trabajar, no quiere aplicar la cuarentena, enfrentado a los estados y la sociedad de esta nación, Pero lo más peligroso es el ataque a los pueblos originales del pulmón de Sudamérica, donde un militar fascista como el presidente brasileño, considera a estos pueblos, como ignorantes, sucios y que nos hablan portugués, al mejor estilo de la conquista, de los españoles, portugueses e ingleses, que asesinaron a millones de seres humanos.

En este marco de crisis de guerras monopólicas contra África, Medio Oriente, Asia, América Latina, son avasalladas por la políticas neo coloniales, la sumisión de países latinoamericanos a las presiones de Trump, y su equipo de guerra global, han podido usar a presidentes fascistas e inmorales, como Macri, Bolsonaro, Piñera, Duque, que aplican políticas neoliberales en sus naciones, el ataque al Amazonas, por Bolsonaro, para entregar sus recursos a las trasnacionales, crearía un ataque brutal el ecosistema.

En esa, según relata el periódico de Miami, El Nuevo Herald informo que, el mismísimo Álvaro Uribe, planeo la matanza con los dirigentes de las Autodefensa Unidas de Colombia y posteriormente acudió personalmente a felicitar a los paramilitares que “brillantemente” habían asesinado, con motosierras, al menos a 15 campesinos indefensos, matanza por la que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Colombia.

Esta es la realidad de un modelo criminal, que, en el marco del Grupo de Lima, reorganizada por Trump, como un mecanismo de coerción sobre Venezuela, Cuba y Nicaragua, el interés de EEUU es controlar a América Latina.
Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com

sábado, 23 de noviembre de 2019

El FA en su desafío busca el cuarto gobierno



Por Diego Olivera Evia:
América Latina en manos del terrorismo y el fascismo

Realmente una ola de violencia y muerte ataca a la naciones de Sudamérica, los golpes y dictaduras en Chile, Bolivia, Ecuador, han estremecido la realidad de los pueblos indígenas, apoyados por los grupos fascistas de Brasil con Bolsonaro, como las políticas de Macri, han apoyado la crisis en Bolivia, y la hija de Donald Trump, ha sido parte de una farsa en la OEA, y de la CIA Luis Almagro, han creado los avances del fascismo criollo, en el denominado Grupo de Lima, son parte de una guerra fratricida contra los pueblos latinoamericanos, las amenazas de Almugre contra Venezuela, Cuba y Nicaragua, y la OEA quiere detener a Maduro, para entregar la economía de esta nación, a la voracidad del imperio y los sueños fascistas de Trump.


En este mismo desafío de las acciones de una crisis desarrollada por los grupos fascistas, que han creado divisiones sociales, en los pueblos, los grandes capitales y han creado divisiones entre los pobres, dándole a la burguesía el poder, bajo las exigencias de Donald Trump, que ha creado un nuevo Plan Condor, además de retomar la teoría Monroe, creando una América, para los americanos del norte, creando la visión de un patio trasero, esta es la realidad del Siglo XXI, que ahora ataca a las propuestas progresistas, ataca al Socialismo y quiere destruir propuestas marxistas, para crear una nueva era de fascismo, al estilo de Hitler, Mussolini, con Pinochet ahora elevado por Bolsonaro, como el fascista y criminal matando a miles de chilenos, como ahora esta haciendo Piñera matando a sus conciudadanos, quitándole los ojos a más de 220 jóvenes, de la misma manera el golpe en Bolivia, asesina a los indígenas y campesinos, mostrando una vez más el terrorismo de estado y mata a los opositores y viola a las mujeres.

La alianza de las derechas y los militares terroristas
Nos parece importante analizar la dificultad de esta nueva etapa, para lograr llegar a la presidencia de Uruguay, a través del voto del Frente Amplio (FA), los esfuerzos de la militancias del FA, que esta trabajando para lograr una nueva campaña popular, ante una alianza fascista, donde el grupo del partido militar, dirigido por el general Manini Rios, que busca la destrucción del FA, como crear un modelo fascista y criminal, el candidato del Partido Blanco (PB), ha creado una alianza con el Partido Colorado (Partido Ballista) con otros grupitos crearon un arcoíris de grupos, que con distintas ideas pueden volver al fascismo corriente y a los ataques violentos a los partidos de izquierda, como los hicieron en los años del 1968- 73 al año 85, cuando se retomó a una democracia tutelada, por los partidos Colorados  y blanco.

El FA en su desafío busca el cuarto gobierno 
Nos parece importante señalar el análisis del coordinador de campaña de la fórmula oficialista, del FA Yamandú Orsi, relativizó la certeza de las encuestas de intención de voto que se difundieron en las últimas horas. Pese a la ventaja que mantiene la oposición, las cifras relevadas desde el 27 de octubre demuestran una disminución de los votos favorables a la coalición “multicolor”, sostuvo.
La intención de voto de la oposición no pasa el umbral del 50%, “que es lo que muchos esperaban”, dijo y agregó que “la cosa está bastante más pareja de lo que se supone” y la aguja electoral se mueve hasta último momento.

Por otra parte, Orsi afirmó que “señalar los riesgos de que gane el otro, en todo balotaje existe y lo hace permanentemente el Partido Nacional”: “este país está en crisis, es un desastre, si sigue el desastre quién sabe a dónde vamos a ir a parar”. “Lo que nosotros planteamos es que lo que se nos ofrece del otro lado tiene riesgos (…) de un gobierno que nace con ciertas debilidades, crisis siempre hay y va a haber, el tema es cómo se está posicionado para afrontarlas”.

Orsi también fue consultado sobre la propuesta de Daniel Martínez de crear 90.000 nuevos empleos durante su gestión. La creación de empleo es central en la plataforma de ambas fórmulas, no obstante, reiteró la importancia de referirse al cómo y se manifestó contrario a la fórmula de “achique” que plantea la oposición.
A la vez nos parece importante las declaraciones de la candidata vicepresidenta a Graciela Villar dijo que el FA no le tiene “miedo a la segunda vuelta”, porque confía en el “pueblo “La cuadra de Aquiles Lanza entre la avenida 18 de Julio y la calle San José estaba cerrada desde la noche del sábado. Una carpa blanca y un escenario ocupaban el espacio frente al hotel Crystal Tower, donde la fórmula presidencial del Frente Amplio (FA), Daniel Martínez y Graciela Villar, decidió instalar su búnker para recibir los primeros resultados de las elecciones}.

Sobre las 18.00 Hs empezaron a llegar los primeros militantes a las inmediaciones del hotel con banderas y caras pintadas. Villar fue una de las primeras en llegar, e ingresó al hotel tras saludar y repartir abrazos. Una hora después llegó Martínez acompañado por su esposa, Laura Motta, e inmediatamente después hicieron lo propio los primeros jerarcas del Poder Ejecutivo, legisladores y dirigentes de la fuerza política.
Periodista, Historiador y analista internacional
diegojolivera@gmail.com

sábado, 22 de septiembre de 2018

En el bicentenario de la controversia entre el Libertador Simón Bolívar y el diplomático estadounidense Juan Bautista Irvine.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Durante estos días se debería estar conmemorando el bicentenario del intercambio epistolar entre el Libertador Simón Bolívar y el diplomático estadounidense Juan Bautista Irvine. Además del anecdotario vinculado al hecho histórico y a la coyuntura en la que se produjo el intercambio, me parece que lo más resaltante es el manejo que Bolívar le da al debate, haciendo gala de gran erudición, profundo conocimiento del derecho internacional, la historia, la economía, la política y las artes militares. Es notorio que a través del tiempo se ha resaltado el papel del Libertador como jefe militar, estratega, y conductor de batallas que sellaron la independencia de Sudamérica del colonialismo español, pero poco conocemos de su capacidad de liderazgo político, de estadista y mucho menos su extraordinaria capacidad para lidiar con los hechos internacionales, su manejo de la administración del gobierno en esta área y las decisiones que tuvo que tomar en materia de política exterior. Es de mi opinión que algunas de los asuntos que están ocurriendo en la actualidad son explicables a la luz de las decisiones que Bolívar tomó en esos meses, por lo que es de mi opinión que este intercambio de misivas con Irvine es fundacional de la política exterior de Venezuela.

El 11 de agosto de 1817 Bolívar se había instalado en el Palacio de Centurión en Angostura, sede del gobierno de Venezuela a partir de ese momento. Aunque entre agosto de 1813 y julio de 1814, desde Caracas había dirigido el Estado haciendo sus mayores esfuerzos en la organización del mismo y en la creación de la institucionalidad necesaria para su funcionamiento, la posibilidad de la contraofensiva española siempre fue latente y ya a comienzos de 1814 se vio obligado a enfrentar a las huestes de José Tomás Boves. En esa medida, ahora desde Angostura por primera vez, el máximo líder de la Venezuela independiente podía despachar como jefe de Estado en las condiciones de estabilidad que ofrecía un territorio liberado bajo protección del ejército venezolano. El 6 de agosto le escribe a Martín Tovar Ponte y le dice “Esta provincia es un punto capital: tomamos la espalda al enemigo desde aquí hasta Santafé, y poseemos un inmenso territorio en una y otra ribera del Orinoco, Apure, Meta y Arauca. Además poseemos ganados y caballos. Como el día de lucha se reduce a mantener territorio y a prolongar la campaña, el que más logre esta ventaja será el vencedor”.

El nuevo gobierno no tenía la figura de secretario de relaciones exteriores en el poder ejecutivo, lo cual obligó al Libertador a asumir esas funciones en la práctica, por lo que de hecho, además de todas sus responsabilidades debió sumar la de canciller Ad Hoc de la república. En ese ámbito, el Libertador dio puntual seguimiento a las dinámicas que ocurrían en Europa y las nuevas alianzas que se construían en ese continente tras la derrota de Napoleón que habían modificado sustancialmente la correlación de fuerzas, pudiendo tener incidencia en el desarrollo de los acontecimientos bélicos en América. Por razones análogas seguía con mucho interés el conflicto entre Estados Unidos y España en las Floridas.

Con extraordinaria visión estratégica, a pesar de avizorar con preocupación el ánimo expansionista de Estados Unidos, Bolívar se cuidó en extremo de emitir opiniones sobre este conflicto, pues en la coyuntura, Venezuela y el país del norte eran aliados de hecho en contra del enemigo común español. Al no hacer alusiones públicas explícitas, Bolívar no se inmiscuía en los asuntos internos ni en las decisiones del gobierno de Monroe, esperando reciprocidad de éste en sus actuaciones referidas a Venezuela. En ese sentido, el Jefe Supremo giró puntuales instrucciones a los representantes diplomáticos de Venezuela, en especial a Luis López Méndez quien se encontraba en Londres y a Lino de Clemente y Pedro Gual que a la sazón estaban en Filadelfia, a fin de cumplir dos misiones específicas: la primera, buscar el reconocimiento de Venezuela como nación libre e independiente y segunda, obtener recursos humanos, armamento y municiones, así como los pertrechos necesarios para el desarrollo de la guerra. Al igual que con Estados Unidos, Bolívar intentaba evitar conflictos con Gran Bretaña, apuntaba a conseguir que se transformara en un aliado poderoso no solamente como abastecedor de armamento y vituallas para la guerra, también pensaba en la importancia de contar con un reconocimiento diplomático que fortaleciera la posición internacional de las nuevas repúblicas. Por ello, la pericia y exquisito manejo que debían tener los diplomáticos de la república ante dos misiones que en el papel aparecían como contradictorias.

El 12 de julio de 1818, Juan Bautista Irvine, representante del gobierno de James Monroe, arribó a Angostura en calidad de agente diplomático de Estados Unidos.  En el papel, tres eran las tareas que le había encomendado el secretario de Estado John Adams: 1. Manifestar la simpatía de su país hacia las nuevas repúblicas que nacían en América del Sur. Explícitamente no mencionaban a México, el Caribe, ni Centroamérica, a donde se orientaban los ánimos expansionistas de Estados Unidos. 2.  Protestar por dos barcos (Tigre y Libertad) capturados por las fuerzas patriotas en el Orinoco, cuando trataron de burlar el bloqueo del río ordenado por Bolívar durante el sitio de Angostura y 3. Esclarecer el curso que tomarían las relaciones entre su país y Venezuela después de las acciones de Isla Amelia, ubicada frente a la península de la Florida bajo control de España, y ocupada por un grupo de venezolanos, que izaron la bandera tricolor, en una acción que generaba contratiempos a la ambición expansionista de Estados Unidos en esa área. Lamentablemente, esta agenda no era real y el dialogo habría de tomar un camino distinto.

A pesar de los buenos augurios con que comenzaron las conversaciones y el entusiasmo que despertó en el Libertador la presencia del enviado del presidente Monroe en Angostura, todo se tornó tenso y ríspido en pocos días.  Irvine escribió dos notas a Bolívar el 25 y 27 de julio. El Libertador acusó recibo y le respondió el día 29.  Es la primera de diez cartas que va a escribir al diplomático estadounidense entre esta fecha y el 12 de octubre cuando data la última de ellas.  El tenor de la misiva de respuesta, da cuenta con cierta sorpresa que el tema único de interés de Irvine es el de las goletas Tigre y Libertad, es decir uno solo de los objetivos de su misión a Venezuela. Respecto de estas le explica que “…olvidando lo que se debe a la fraternidad, a la amistad y a los principios liberales que seguimos, han intentado y ejecutado burlar el bloqueo […] para dar armas a unos verdugos y para alimentar unos tigres que por tres siglos han derramado la mayor parte de la sangre americana…”. Así mismo, rechaza y refuta la idea de Irvine en el sentido de que Estados Unidos era neutral en el conflicto que se vivía en Venezuela al recordarle que “No son neutrales los que prestan armas y municiones (…) a unas plazas sitiadas y legalmente bloqueadas”.

El 6 de agosto, Bolívar vuelve a escribir a Irvine una carta larga y detallada impugnando punto por punto los argumentos entregados por el estadounidense, los propietarios de los barcos y los capitanes. En el caso de la Tigre, explica que si bien los dueños no son responsables del delito, si lo es el comerciante que la fletó y concientemente intentó violar las leyes de una república soberana. Bolívar le recuerda a Irvine que  “…la prestación de auxilios militares a una potencia beligerante es una declaratoria implícita contra su enemiga, es un principio incontrovertible y que está confirmado por la misma conducta de Estados Unidos, donde no se permite que se hagan armamentos de ninguna especie por independientes contra los países españoles…” agregando que: “La diferencia única que hay es, que cuando es el gobierno quien lo presta, la Nación se declara enemiga  y cuando son los particulares sin conocimiento de él, ellos solos se comprometen, y no se hace responsable la Nación”

Catorce días después, el 20 de agosto, acusa recibo de la nota de Irvine del 17 en la que éste anuncia que está preparando respuesta a la de Bolívar del 6 del mismo mes. Bolívar no dejó transcurrir el tiempo, e intenta transformar las aceptaciones de Irvine en jurisprudencia que sirva a eventuales litigios jurídicos o incluso de orden político y moral.  A pesar de sus múltiples responsabilidades, no descansa ni da tregua a Irvine, tampoco deja pasar oportunidad -a través de sus escritos- de sentar las bases jurídicas de la razón del gobierno de Venezuela para actuar como autoridad política del territorio que controla. En este mensaje, retoma los fundamentos para impugnar los criterios de Irvine respecto a neutralidad e imparcialidad. Elevando, por primera vez, el tono del debate le dice que el derecho de Venezuela de condenar las acciones de las goletas da lugar a recordar hechos que, ”desearía ignorar para no verme forzado a lamentarlos”.

En la cuarta carta, fechada 24 de agosto, la más extensa de todas las que escribió a Irvine, Bolívar alegaba que suponía haber satisfecho en sus comunicaciones anteriores las demandas del diplomático estadounidense creyendo que existían condiciones para entrar a debatir los otros temas que incumbían a las relaciones bilaterales. A continuación refrenda sus argumentos anteriores respecto de los conceptos de libertad, beligerancia, neutralidad e imparcialidad. Le recuerda que en su misiva del 20 de agosto, hizo algunas observaciones en las que manifiesta su “repugnancia” por las actuaciones del gobierno de Estados Unidos, respecto de Venezuela, y le expone que no lo hizo con el objetivo de probar su parcialidad, sino que para dejar prístinamente demostrada la falsedad del argumento esgrimido por ese país en cuanto se refiere a la “absoluta libertad de comercio entre neutros y beligerantes”.

Con erudito conocimiento de la historia y la jurisprudencia va desgranando una a una las tesis de Irvine, haciendo uso de tratados y prácticas europeas en la materia. Finaliza reiterándole a Irvine su opinión en torno a que cree haber colmado su reclamo, opinando que desde su punto de vista, tal tema se ha extendido demasiado “hasta llegar a hacerse molesto para una y otra parte, distrayéndonos del objeto principal con discusiones prolijas sobre el derecho y con episodios, que sin tener una estrecha conexión con los hechos no pueden servir de base a la resolución”. Es la primera manifestación escrita de desagrado que el Libertador manifiesta en su correspondencia con el agente estadounidense, lo cual da cuenta de un escalamiento en la tirantez del intercambio, ante la urgencia, -en las condiciones del conflicto bélico- de pasar a otros temas que Bolívar juzgaba más relevantes para el futuro de la república y de toda América.

Irvine respondió la carta de Bolívar de 24 de agosto con dos notas de 25 y 29 de agosto, en la primera se queja de que Bolívar ha introducido una nueva materia en la discusión. El Libertador esperó la segunda nota para esbozar una respuesta que escribe el 6 de septiembre En ella le insiste en la necesidad de empezar a conversar lo que estima es el asunto principal, es decir el del reconocimiento político de Venezuela como república independiente.

El 25 de septiembre emitió una corta nota que contestaba mensajes de Irvine de 6 y 10 del mismo mes. En ella, vistas las circunstancias en que Estados Unidos y Venezuela no habían podido ponerse de acuerdo propone un arbitraje para que decidiera respecto del litigio de las goletas. Ese mismo día escribe una misiva un poco más amplia, en la que reitera los argumentos de Venezuela respecto del disputa y manifiesta su desesperanza por un debate en el que ambas partes, habiendo puesto de manifiesto sus puntos de vista, no han podido llegar a arreglo alguno, por lo que se está corriendo el riesgo de hacer “interminable la discusión”.

El 29 de septiembre redacta una nueva nota en la que replica las evidencias expuestas el 25, lamentando que Irvine en carta del 26 del mismo mes las haya rechazado. Por enésima vez, expone las razones de Venezuela, pero ahora dice tajante que dadas las circunstancias se ve obligado “a resolver de una vez la cuestión”.

Esta situación conlleva una carta de Irvine de 1° de octubre en la que éste da por finalizado el debate por el tema de las goletas, juzgando que Venezuela actuó ilegalmente. Bolívar contesta el día 7 sin dejar pasar la oportunidad de decirle que se va a desentender del penúltimo párrafo de su carta por considerarla “en extremo chocante e injurioso al gobierno de Venezuela” y que para contestarlo sería preciso usar el mismo lenguaje de Irvine “contrario a la modestia y el decoro con que por mi parte he conducido la cuestión”. Con firmeza, le dice a Irvine que no va a forzarlo a reciprocar los insultos, pero que aunque no lo hará, no va a permitir que él, “ultraje ni desprecie al Gobierno y a los derechos de Venezuela”. Finaliza contundente: “Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra todo el mundo entero, si todo el mundo la ofende”.

No obstante todo esto, se despide con los usos protocolares de su elevada investidura, el respeto, la decencia y la alta responsabilidad que tiene al regir los destinos de Venezuela y su representación en el escenario internacional. A pesar que  Venezuela no había consolidado su independencia y el gobierno aún no tenía autoridad sobre todo el territorio de la república, Bolívar actuó como un avezado jefe de Estado en términos del manejo de la diplomacia, con honor, dignidad y firmeza, entendiendo la valía de establecer –en este contexto-  sólidas relaciones de amistad con Estados Unidos, sin dejar de salvaguardar los intereses soberanos de la naciente República, sembrando con ello parámetros insoslayables de comportamiento republicano, independiente y soberano en los manejos de la política exterior de la Nación.

Todavía, vuelve a escribir a Irvine el 12 de octubre como respuesta a una nota de éste del 8 del mismo mes. En ella, el agente diplomático manifiesta su extrañeza por la respuesta del Libertador, de 7 de octubre en la que da por finalizado los debates entre ambos. Bolívar le dice que así hubiera sido si Irvine se hubiera limitado a dar por cerrado el asunto, pero que el tenor de esta nueva comunicación le obligaba a responder para no dar por ciertos ninguno de los argumentos expuestos en la carta y que no son sino la reiteración de los anteriores, refutados uno a uno y en su momento. De esa manera, el Jefe Supremo cerraba toda posibilidad a dejar asuntos abiertos con la posibilidad de ser usados contra la República.

Con esto, Bolívar dio por finalizada su comunicación con Irvine, no recibió ni envió ninguna nueva correspondencia al representante del gobierno de Estados Unidos. Lo que había comenzado con grandes augurios y esperanzas 4 meses antes, había resultado un fiasco, ante la desatención de Irvine a la propuesta amistosa y apegada a derecho de Bolívar y el posterior escalamiento del discurso agresivo, incluso amenazante del estadounidense.
Nota: el artículo anterior forma parte de un libro sobre el tema, donde se expone el mismo con mucha mayor cantidad de información y que será presentado durante el próximo mes de noviembre en Caracas. 
sergioro07@hotmail.com