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sábado, 25 de julio de 2020

La información Inter nacional contra la soberanía de los pueblos

Por Jesús Sotillo Bolívar: 
  • La campaña mediática anunciada contra Venezuela por Eliot Abrams, no es nueva, empezó desde que el comandante Hugo Chávez ganó las elecciones en Venezuela. Piensan recrudecerla, eso es otra cosa, por los reiterados fracasos que han tenido al no poder doblegar al pueblo venezolano y su gobierno constitucional.

En realidad, el debate sobre este tópico no es nuevo, pero hoy cobra mayor relevancia porque aflora con mayor ímpetu y eso es percibido por el mundo. Las apetencias de países que pretenden superar sus crisis internas, avasallando, interviniendo a las naciones a las que no pueden, en palabras de Obama “torcerles el brazo”, para arrebatarle sus recursos naturales. Ese es el quid de la cuestión, arrebatar a otros, para el confort de sus sociedades. En pocas palabras, así se puede sintetizar la conducta de los países imperialistas.
Por supuesto, la información, les brinda un mecanismo, apropiado para lograrlo y utilizan toda la tecnología aplicada a ese campo para preparar el terreno, que los lleve a su meta definitiva, la dominación, la explotación, de todas las naciones, la imposición de gobiernos títeres que sirva de medio a sus fines.

El tema ha venido siendo abordado desde la década de los setenta, la mayoría de las investigaciones sobre el tema comunicación en el área de la información internacional, han concluido en que el flujo de información entre los países autodenominados desarrollados y el resto, es totalmente desequilibrado. Más del 80 por ciento de la información que consumimos nos viene por vía internacional (Estados Unidos y Europa) y no hay correspondencia a la inversa.

Eso, incluso, lo puede apreciar cualquier persona de nuestros países, que viaje a Estados Unidos o Europa, sin ni siquiera, proponérselo, basta ver los periódicos del país visitado y observará, que los nuestros ni se nombran, al menos que sea en noticias negativas, calificándolos como países violentos, narcotraficantes, irrespetuosos de los derechos humanos, corruptos, incivilizados y otros calificativos, muy propios del arsenal de términos que tienen ellos para estigmatizarnos.

El tema de la información, que hoy es vital, porque se ha descubierto su poderosa capacidad, para ablandar, manipular, lavar cerebros etc. Ha entrado en el mundo de la globalización y hoy utilizando las agencias tradicionales de información, más  los laboratorios de guerra sucia  y el manejo sesgado de las denominadas Redes Sociales, se conforman verdaderos maquinarias, léase laboratorios interdisciplinarios, que al unisonó, con una labor planificada, desarrollan una labor de penetración, de desinformación, que ejerce una extraordinaria  influencia en la opinión pública latinoamericana y sobre  los pueblos de otras latitudes, porque su ámbito es mundial. Las Redes Sociales, pretenden ser utilizadas por algunos países, y eso no lo oculta Estados Unidos, por ejemplo, como verdaderas armas de penetración ideológica, modificando los flujos informativos a su favor y a sus fines intervencionistas.

De allí, que, con el apoyo de las agencias internacionales de noticias y el uso de nuevas tecnologías aplicadas al campo comunicacional, los mensajes audiovisuales, las noticias, todo el mundo Online, son utilizados por estos verdaderos carteles informativos, con carácter transnacional para influenciar a miles de millones de personas en el orbe y domesticar, si, esta es la palabra correcta, domesticar, para dominar y expoliar.

Todos somos víctimas de este experimento comunicacional y en el caso de Venezuela, país que ha sido sometido en los últimos años a una especie de “linchamiento comunicacional”, podemos observar, como se ha utilizado, una modalidad de esa nueva tecnología, las Redes Sociales, para mantener a la población en un estado de angustia, zozobra, intranquilidad, fomento de odio, propagación de noticias falsas, creación de verdaderos, como lo llaman los periodistas en sus redacciones, verdaderas  hoyas de información contaminada para dividirnos, confundirnos, ponernos a dudar, avergonzarnos de nuestro propio país, de nuestra nacionalidad y colocarnos aunque sea transitoriamente al servicio de los intereses de esas grandes potencias manipuladoras. En la mayoría de los casos, ni siquiera nos damos cuenta de esos procesos, porque utilizan no sólo mecanismos explícitos, sino, también, subliminales.

Esta reflexión es confirmada recientemente por Elio Abrams, quien desnuda ante el mundo los propósitos mediáticos de los Estados  Unidos y amenaza a Venezuela con una devastadora campaña de desinformación, para de alguna manera idiotizar a la opinión pública internacional, fomentar en nuestro país confusión  y desasosiego entre la población civil, para luego justificar cualquier atropello, cualquier maniobra para dividir sus fuerzas armadas, debitándolo, para crear las condiciones propicias para un intervención.

Sin embargo, nuestra respuesta  continua siendo débil, casi que por reflejo, cada quien responde por separado, si es que se  responde, cuando en la práctica debería conformarse todo un equipo, con lineamientos claros, con ramificaciones nacionales e internacionales, utilizando al mismo tiempo todo los recursos que nos brinda la tecnología de la comunicación, para enfrentar y neutralizar la campaña estigmatizadora contra nuestro país, que no es nueva, sino que comenzó desde que el Comandante  Hugo Chávez, llegó al poder por las vías constitucionales. En Venezuela hay que jerarquizar la información y entender que su desarrollo y manejo es vital en esta nueva etapa del acontecer mundial, donde es utilizada como herramienta fundamental de ablandamiento, penetración y dominación.

Profesor de la UCV
jesussotillo45@gmail.com

domingo, 15 de marzo de 2020

Trump aplica las mentiras para invadir a Venezuela



Por Diego Olivera Evia: 
La farsa de EEUU al atacar a Venezuela, Cuba y Nicaragua

Desde Barómetro Internacional consideramos que EE.UU. y el Comando Sur buscan crear una división en América Latina. "Ellos hablan de proteger a sus socios (…) pero la realidad muestra que esto es una hipocresía. Todo el tiempo están atacando a Venezuela y Cuba, tratando de crear presiones sobre ellas", quien es considerado que los apoyos de Trump en Latinoamerica son, una farsa y solo se alimenta con el terrorismo y "todos grupos de la ultraderecha”.


Y la verdad de las acciones violentas en los países sudamericanos, la mentira de la  OEA, con crímenes de lesa humanidad como esta pasando en Chile, como decenas de heridos y asesinados, violaciones de mujeres y niñas, por los Carabineros una policía militar fascista, apoyadas por el golpe de estado contra el presidente Allende, la acciones terroristas ha determinado las luchas sociales y la marchas, exigiendo una nueva constitución y los derechos humanos, y la Señora Bachelet, revisa a Venezuela y desconoce el gobierno de Piñera asesino confeso.

La pregunta que nos asemos cual es la postura de la Organización Naciones Unidas (ONU), que permite los abusos y los crímenes, como en Bolivia con el golpe de estado, han creado masacres con los pueblos indígenas,  a través del ejército y la policía impusieron a la inmoral Yáñez inmoral y dueña de prostíbulos, y ahora con conexos con la droga Colombia, mintieron con la ONU, bajo la inmoralidad de el Secretario Luis Al mugre, ahora apoyado por el nuevo presidente Luis Lacalle, de frentista a agente de la CIA, esta es una verdad grave para Uruguay. 

Trump y los presidentes de derecha y neoliberales  corruptos
En ese sentido EE.UU. incrementará su presencia militar en América Latina "para finales de año" Según el jefe del Comando Sur de EE.UU., almirante Craig Faller, la medida incluirá más barcos, aviones y fuerzas de seguridad. Según el jefe del Comando Sur de EE.UU., almirante Craig Faller, la medida incluirá más barcos, aviones y fuerzas de seguridad. A la par, el jefe del Comando Sur denunció que mientras Rusia, China y Cuba "colaboran" con el gobierno de Venezuela, "las democracias del mundo buscan una forma de conseguirle al pueblo venezolano lo que se merece: una economía libre y próspera".

De acuerdo con el gobierno venezolano, las sanciones unilaterales que EE.UU. ha impuesto contra Caracas en los últimos años causado pérdidas al país suramericano por el orden de los 40.000 millones de dólares. Por esa razón, el presidente Nicolás Maduro ha interpuesto una demanda contra Washington ante la Corte Penal Internacional por "crímenes de lesa humanidad".

No obstante, las declaraciones de Faller surgen tras la reunión que sostuvo el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, con el gobierno de EE.UU. el pasado domingo, cuando firmaron un acuerdo de cooperación militar "estratégico". De hecho, el jefe del Comando Sur calificó de "histórico" el pacto suscrito, pues supuestamente fortalecerá "la defensa" de la región "contra las amenazas".

En ese sentido días atrás, Maduro alertó que EE. UU buscaba empujar a Brasil a un conflicto armado contra Venezuela. "Le pedimos a los sectores democráticos, humanistas, al pueblo de Brasil y a las fuerzas militares, que detengan cualquier aventura de Jair Bolsonaro, en coordinación con Donald Trump". Según el mandatario venezolano, Bolsonaro, "fue citado en la mansión de Donald Trump, en Miami" para debatir sobre Venezuela "como único tema" en la agenda.

"Desde la Casa Blanca se ha decidido un plan para traer la guerra, el terrorismo, para desestabilizar y llenar de violencia a Venezuela, para escalar un conflicto armado y justificar una intervención militar a nuestro país", denunció el mandatario venezolano.

Nos parece importante establecer una premisa, sobre el uso del poderío militar de EEUU, es intentar subyugar a los países de América Latina, en el marco de los ataques a Venezuela y Cuba, muestra un ataque a Nicaragua en las próximas elecciones en Managua, de la misma manera el imperio ataca al presidente de México AMLO, por haber logrado avances sociales, los ataques a los carteles de la droga, el ataque a la corrupción de los presidentes del PRI y de otros grupos de derecha, la misma resistencia del presidente mexicano a EEUU y la defensa a Venezuela y Cuba, como a los grupos criminales de México.

Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com

sábado, 3 de agosto de 2019

Los avatares de un país (in)seguro


Por Carolina Vásquez Araya: 
Las decisiones inconsultas de gobernantes ineptos suelen causar daños irreparables.

Uno de los países más violentos y pobremente administrados del continente se ha convertido –con un golpe de puño en el despacho oval- en refugio de migrantes, para tranquilidad del presidente estadounidense. Este, empeñado en quitarse de encima a los miles de seres humanos que cruzan sus fronteras en busca de una mejor calidad de vida, no dudó en hacer pacto a punta de amenazas con el más débil de los gobiernos de la región. Ambos mandatarios, Donald Trump y Jimmy Morales, plenamente conscientes del despropósito de semejante acuerdo, utilizaron -como la mano del gato que saca las castañas del fuego- a sus ministros del interior para así poner obstáculos a la nulidad del documento que declara a Guatemala como Tercer País Seguro, TPS, mediante el cual sellaron el infausto destino de sus ciudadanos, pero también de las familias de migrantes que huyen de sus países.



Que Guatemala es un país seguro, depende de la perspectiva. Seguro para las mafias que lo gobiernan y cuyas maniobras han convertido al país centroamericano en el símbolo de la corrupción y la impunidad. Seguro para las redes de trata, ancladas en instituciones del Estado mediante las cuales se garantizan una operación sin consecuencias. Seguro también para las organizaciones criminales, que mediante el patrocinio de las campañas electorales y su generoso financiamiento para políticos tradicionales se han consolidado como una fuerza indestructible entre los círculos de poder.

Guatemala es el paraíso de seguridad para su cúpula empresarial, la cual no ha vacilado en amarrar vínculos con lo más podrido de la institución castrense, su histórica aliada en la eliminación de líderes comunitarios y ciudadanos con potencial político capaz de poner en peligro sus privilegios. Los grandes empresarios, coludidos con gobernantes corruptos, han retrasado el desarrollo de Guatemala como un mecanismo propicio para mantener a su población intimidada, carente de oportunidades de educación, sujeta a trucos legislativos que la convierten en una masa vulnerable a la explotación laboral y sin posibilidad de escapar de ese círculo perverso.

Pero quienes aprovechan de modo indiscutible la seguridad que les ofrece Guatemala son los cárteles de la droga, cuyo inmenso poder les ha dado paso libre por sus puertos, aeropuertos, pistas de aterrizaje en amplias regiones sin vigilancia y en sus fronteras permeables y sensibles al soborno. Como país-pasadizo para estas organizaciones criminales, es el menos adecuado para constituirse en centro de concentración de migrantes quienes, además de su estatus vulnerable, estarán obligados a buscar sustento por sí mismos, sin la menor ayuda del Estado que los acoge, y mucho menos su protección.

Guatemala tiene los indicadores más bajos en desarrollo social y los más altos en desnutrición crónica y violencia criminal. Su congreso –la máxima entidad de representación ciudadana- está conformado en su mayoría por diputados cuyas decisiones dependen de cuán abultado es el sobre mediante el cual los centros de poder compran su voto. Su ciudadanía, conformada en su gran mayoría por personas decentes y deseosas de un cambio profundo en el quehacer político, se encuentran acorraladas por estructuras legalizadas a capricho de quienes mueven las palancas legislativas y judiciales. Por lo tanto, el compromiso adquirido por el Estado de Guatemala, sin consenso popular y sin consideración alguna por sus previsibles consecuencias, ha sido la puñalada final de quien dejará en unos meses el más vergonzante y lamentable gobierno de la historia de ese sufrido país.

Un país seguro depende de un Estado bien administrado, transparente y ético.

elquintopatio@gmail.com 

miércoles, 31 de julio de 2019

La jugada maestra es quedarse en el poder y para siempre



 Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La guerra en Colombia degeneró en barbarie y convirtió a la política en heredera de la tragedia vivida, que incluso es usada para justificar la continuidad de la tragedia misma, algo así como azuzar a las víctimas a que defiendan su condición de víctimas o invitar al humillado a justificar su necesidad de seguir humillado. Parece perverso, pero es real. Los corruptos le ganan juicios al estado usando al mismo estado como juez y los encargados de matar anuncian públicamente el nombre de su siguiente víctima y hay gente que aplaude.



El modo de acción del partido en el poder, acostumbro a medio país a ser indiferente, indolente, a ver morir y sonreír un poco, porque mejor que nadie sabe convertir en chiste o espectáculo mediático la tragedia ajena. Mejor que los comics convierten en juego la idea de hacer lo que sea o lo que toque para conservar el poder. Su jugada maestra es de codicia, avaricia y crueldad, juega sin reglas o las acomoda sin rubor. Nada en el campo de juego del territorio colombiano corresponde a episodios particulares, ni a errores, ni faltas, ni equivocaciones, esa es sencillamente su manera de jugar, planeada, conectada. Su ejercicio de poder este articulado e impide que su tipo de juego sea comprendido a cabalidad para enfrentarlo, juega rápido, reacciona de inmediato. Esa es su mejor destreza.

Hace cerca de dos décadas el país encontraba en la constitución de 1991 la llave de salida al laberinto del conflicto armado y su jugada maestra fue cambiarle su medula, desarmar su estructura. Compraron a los congresistas Teodolindo y Yidis y por dos votos personales la historia del país es otra. Le metieron otra medula a una constitución que había valido la entrega de armas de cinco grupos insurgentes, una movilización estudiantil con el lema de “todavía podemos salvar a Colombia” y la aceptación de la sociedad para legitimar con varios millones de votos una constituyente que renovó la esperanza el 4 de julio de 1991.

La jugada maestra que hoy parece estar en proceso de cocción es la misma de antes, volver a cambiar la medula a la constitución como misión del partido de gobierno. Promover otra constituyente, para debilitar aún más al estado de derecho y a los derechos y libertades ganadas y poner todo al alcance totalitario del partido en el poder, unificado en torno a la causa profunda de habilitar a su presidente para un mandato eterno con un partido único nacional-uribista.

Las demás son “jugaditas”, unas para poner barreras a la justicia, maltratar a jueces, magistrados, periodistas y opositores políticos o para confundir sobre las “extrañas muertes” sistemáticas de líderes y lideresas sociales. Y otras para eliminar límites y romper reglas, como reinventar el limbo de guerra o paz o jugar a cambiar términos, palabras y conceptos, para que las nuevas relaciones con las Naciones Unidas, queden sujetas a hacer creer que en Colombia lo que hay es una “situación compleja”, sin conflicto, sin tragedia.

La estrategia de la gran jugada maestra, ha sido esconder su jugada principal entre jugaditas menores. Mantenerle a la gente metido el miedo entre sus huesos y ponerla a mirar hacia otro lado. Enseñar que, en cualquier parte, cualquiera puede encontrarse con un criminal muy peligroso que lo va a atacar y que por eso es mejor ir con cuidado, no dar papaya como lo repetía la mafia, no mirar, no ir en contravía, ir siempre por la derecha como lo anuncian las vallas en las carreteras. Ese temor se replica, impide alzar la voz o llamar a las cosas por su nombre y no permite gritar el basta ya, para que todo cambie y la verdad de lo que ocurre vuelva a ocupar su lugar. ¿Y cómo no tener miedo?, si siguen ocurriendo desapariciones forzosas, masacres, descuartizamientos (en Bogotá uno por mes) o en Medellín cosas tan graves como que según el gobernador “les están echando los cuerpos a los marranos para que se los coman”, (el heraldo, julio 16 de 2019) y todos lo días asesinan líderes sociales.

Las “jugaditas” como las del último minuto del presidente del senado son convertidas en chiste, en episodio, que elimina la palabra de los otros, mientras la jugada maestra avanza. El presidente del congreso para defender sus vacíos, hizo jugaditas. Cuando adujeron que no tenía título de bachiller, recibió en un fin de semana 17 reconocimientos del partido en el poder, inclusive uno del presidente (semana.com, 10/06/2018) para tapar en equipo su faltante de educación, formación y conocimiento; después usò el veto de los “30 segundos niña y termina” para callar a la vocera estudiantil que presentaba las razones de la más sólida movilización universitaria del siglo XXI (elpulzo.com, 10/10/2018) y en el momento final el destino, aliado de la democracia, le abrió el micrófono y todos oyeron su “ultima jugadita”, para callar a la oposición política, a la que estigmatizó, intimidó, burló y prácticamente mantuvo bajo amenaza, todo con su falsa tonalidad de “defender la democracia maestro”.

mrestrepo33@hotmail.com

jueves, 4 de julio de 2019

El arte de la falsificación sostiene al poder hegemónico


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:
El poder hegemónico perdió la noción de límites y hace pasar los derechos por su peor momento, con un retroceso solo comparable al momento cúspide de la seguridad democrática, en el que se negaba la existencia de la guerra, se borraba de los informes la palabra conflicto y nada podía ser llamado por su nombre. En el corto periodo del gobierno de todos, se estiraron tanto los límites de las reglas comunes, que se descoyunto el vínculo sociedad-estado y sus terribles consecuencias afectan la vida colectiva, ponen en riesgo las posibilidades de volver a ser un país vivible, e impiden salir del enredo entre la paz esquiva y el terror que regresa.



Para crédulos e incrédulos Colombia no es el país más feliz del mundo y nadie tiene la seguridad de predecir que podrá regresar a casa al final del día sin haber sufrido agresión o daño. Vivir bien es cosa del azar y la fortuna, no del bienestar humano.

Los hechos que contradicen el vivir bien ocurren por miles cada día, el cuerpo y la mente son acechados, atacados, abusados, atracados, robados, asaltados, dañados los bienes, violados, maltratados, sobornados, agredidos y victimas de eventos que niegan la tranquilidad e impiden la convivencia en paz y duradera. Nadie requiere ser pesimista, ni contradictor, para entender que este es el país con mayor desplazamiento del mundo, el campeón del destierro, el primero en la lista del horror por haber asesinado a 230 líderes, lideresas y defensores de derechos en solo 300 días de gobierno y haber matado a 120 excombatientes que confiados en la paz dejaron la lucha armada.

Esas cifras ponen al país en el puesto 145 entre 167 en el índice global de paz, lúgubre posición que lo califica como uno de los más peligrosos del mundo, compartiendo similares condiciones a las de otros pocos a los que los gobernantes de aquí llaman inviables, antidemocráticos y corruptos y muy lejos de Islandia o Finlandia donde a nadie se le ocurriría asesinar a otro por pensar, opinar o ser distintito.

Matemáticamente cada cifra duele, cala en los huesos, por la desgracia de una historia rota y por el asco que produce la muerte y la sevicia de los victimarios, que han llevado a que el país sea acusado de producir el 70% de la cocaína del mundo, que embrutece a más de 300 millones de personas para que pocos puedan hacer lo que les da la gana, incluso hacer depender de su poder la vida de otros.  En otras partes saben que la venganza y el odio cada día aquí matan a 33 personas, sexualmente son abusadas 70 mujeres, no menos de dos niños son también asesinados y otros 7 adolescentes se quitan la vida por cuenta propia, quizá para huirle al horror o negarse a seguir haciendo parte de la tragedia, que no es claro si pasa inadvertida o hace parte de un pacto de silencio social no declarado. 

Lo determinante para que todo siga igual y tienda a empeorar es que el poder no acoge la verdad como un valor esencial del gobernante y el poder lo enceguece. Afuera de la frontera ese poder escapar a los límites de la verdad y habla con vehemencia de paz, respeto por la vida y estrategias para terminar la corrupción, que se roba casi 10 billones de pesos al año usados para seguir corrompiendo. Adentro proscribe toda acción y pensamiento que trate de paz o derechos y se niega con igual vehemencia a reconocer la sistematicidad de la barbarie que ataca a la paz y los derechos.

Y no se fija que el odio está incrustado en su lenguaje, prácticas y acciones, que sirven de apoyo y patente de corso para el atraco callejero, los abusos de particulares contra particulares, los abusos y excesos policiales y militares y la más inhumana barbarie que se reproduce con ejecuciones extrajudiciales, amenazas, masacres, descuartizamiento de cuerpos y cinismo político para negarlo todo. A estos hechos repudiables se suman infraestructuras públicas roídas con sobrecostos, puentes y edificios que se derrumban solos, pasarelas de contratistas que saquean el erario y festejan sus fechorías con nuevas ofertas de contratos, bufetes de abogados que se hacen llamar respetables para tramitar fórmulas de saqueo al erario y la indecencia de los gobernantes que para sostenerse en el poder mienten.

Colombia no es el país más feliz del mundo, talvez sea el más crédulo de la falsedad que campea en el reino de la mentira que aniquila a la ley y la justicia, y en el que imperan los inmorales que con su comportamiento astuto y taimado acostumbraron al país a que sí alguien los descubre mintiendo nadie se lo tome a mal o a lo sumo los perdone. Esta presente el eco y los rezagos de la cultura traqueta incrustada en el poder por los Escobar, Rodríguez Gacha y Orejuelas, Mancuso y otras mafias de la parapolítica que todavía controlan partes sustanciales del congreso, de los gobiernos locales y de las instituciones, quienes a fuerza de mentir han hecho que se pierdan el honor y la verdad como valores colectivos. Las cifras de beneficio personal son logradas con engaño mediante falsos positivos, falsos judiciales, falsas estadísticas, falsos datos, falsos ranking, informes maquillados y desinformaciones pagadas que impiden entender la realidad para cambiarla y dejar atrás las falsas cuentas oficiales.

 El país ha sido sometido a la desconfianza total sobre la esencia de las cosas y los principios, desde políticos e ideológicos hasta físicos, que son completados con una fórmula de psico poder, basado en la moral de ellos (los inmorales) y en infundir temor por lo extraño para permitirse vigilar, controlar y mover a los individuos no desde afuera si no desde adentro, incluso para provocar el suicidio. De esta mezcla de emociones, temores y manipulaciones, resulta la flexibilidad y adaptabilidad que lleva al país al vacío y deja sin esencia a los conceptos, contenidos y significado de las cosas. Estratégicamente el partido de gobierno hace primar la astucia, la hipocresía y la inmoralidad sobre el vació en el que proyectan su proyecto de país sostenido con la falsificación que desencadena procesos de comunicación falsificada y altera el funcionamiento del sistema democrático.

El mismo presidente ya no parece actuar como un peón de su pueblo si no como peón del sistema que sirve a intereses propios y miente para alejarse de las demandas del país. El partido de gobierno interviene, define e influencia la agenda de estado y traza el ritmo, tiempos y conclusiones de los debates actuales centrando su capacidad en desacreditar a sus adversarios y contradictores para imponer su posición hegemónica favorecida por el uso intensivo de medios que replican siempre a su favor. En todo caso como en todo final feliz, de tanto repetirse una falsedad, aunque al inicio parezca verdad, siempre deja un resquicio por el que entra la luz y ojalá entre pronto para retomar el camino que lleva hacia el país en paz, tranquilo y seguro para vivir bien, con bienestar

mrestrepo33@hotmail.com

miércoles, 5 de junio de 2019

Trum busca legitimar la intervención Militar en Venezuela


Por Eduardo Andrade Bone:

El sector más reaccionario y golpista del Partido Republicano y algunos Demócratas, junto a los pistoleros de la Casa Blanca (Bolton-Pompeo) presionan al führer Trump para que desate un baño de sangre en Venezuela, para tales efectos el Secretario de Estado Mike Pompeo, despliegan grandes esfuerzos ante la comunidad internacional y diplomática para justificar y legitimar una intervención militar en el país caribeño.
Así se desprende, de diversas notas de prensa aparecida en la prensa estadounidense con el objeto de crear y estimular un estado de ánimo, que permita emprender una nueva aventura bélica, con el objeto de tomar el control directo de los recursos naturales más importantes con los que cuenta Venezuela.


Después del fracaso del intento golpista de la marioneta de ultraderecha Juan Guaidó y su pandilla y cuando este conspirador viene a la baja y ya casi sin respaldo ciudadano, en el centro de la conspiración de la Casa Blanca se están barajando diversas cartas para poner fin al proceso de cambios que vive Venezuela.

El conflicto en el seno del gobierno del führer Trump, pasa por desplegar una campaña propagandística y conspirativa exigiendo el fin de la presencia cubana en Venezuela, terminar con la cohesión de las fuerzas armadas y su apoyo al gobierno de Maduro o comprar militares corruptos y traidores, además de seguir asfixiando la economía venezolana que tanto daño causa al pueblo caribeño y que es promovida por Guaidó y sus secuaces de la derecha golpista venezolana.

Todos los esfuerzos del führer Trump, están destinado a agudizar al máximo la situación socio económica venezolana con el objeto de estimular el caos y la violencia, para así, justificar plenamente su intervención militar en Venezuela todo esto precedido de una fuerte campaña mediática y del terror, que les permita crear las condiciones pertinentes para transformar a Venezuela en un nuevo Vietnam u otra Irak, que es el riesgo que quiere correr la pandilla de la Casa Blanca.  De allí que la intervención militar directa, es lo que esta en el centro de la discusión de los halcones de la administración Trump, para lo cual necesitan convencer al resto del mundo, que esta es necesaria y urgente.

Sin embargo, en el seno de la oficina oval del führer Trump, la discusión suele ser agria, destacan medios de prensa estadounidense, pues las posiciones están en los que dicen que las condiciones políticas y militares no están dadas y los que estiman que la intervención militar debe ser rápida, efectiva y exitosa, de lo contrario la situación podría afectar aún más, la ya alicaída imagen del führer Trump, ante la posibilidad de una reelección del presidente para un segundo mandato el 2020 y que se le está tornando un tanto difícil.

Por otro lado, en Venezuela tenemos una oposición completamente dividida, corrupta, que se pelea por los dólares de la conspiración que llegan desde diversas fuentes americanas, los cuales se enriquecen con esas dadivas y que son repudiados por el pueblo venezolano, con un Juan Guaidó que se le va deteriorando su imagen y futuro político y que además administra millones de dólares para la conspiración, pero que no cuenta con el apoyo de los sectores más moderados de la derecha venezolana.

También se estima que, para Estados Unidos, en su llamado “patio trasero” han surgido una serie de dificultades que impedirían una intervención militar exitosa en Venezuela. Por ejemplo, el títere colombiano, Iván Duque, esta enfrentando una serie de escándalos que están relacionados con asesinatos de rebeldes y grupos ligados al narcotráfico, en manos de grupos operativos militares, que involucran directamente al jefe nacional del ejército de Colombia, Nicacio Martínez Espinel, por encubrimiento en la muerte de civiles.
Además, el führer Trump está molesto con el presidente Duque, porque este no permite un control directo del negocio de la cocaína para su casinos y hoteles.

Entre otras cosas cabe destacar, que una parte del alto mando militar colombiano no comparte la idea de una intervención militar y menos la posibilidad de involucrarse en un presunto conflicto bélico con Venezuela y a todo esto se suma además la caída ostensible de la popularidad del narco presidente Iván Duque. 
Ahora en el caso de Brasil, el vicepresidente del país,  Hamilton Mourão, del cual se dice además que es el verdadero poder en Brasil, producto de la incompetencia y mediocridad del mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, ha expresado que en su país los militares no comparte la idea de una intervención militar en Venezuela.

Y siempre en la región, los mandatarios alineados con el golpismo y la intervención militar, como el presidente de Chile, Sebastián Piñera y el de Perú, Martín Vizcarra, que en más de alguna oportunidad han sido imputados por corrupción, hoy gozan de muy poca popularidad en sus respectivos países, los que para el führer Trump, no constituyen una garantía efectiva para su aventura militar y genocida en Venezuela.

Ahora el caso más patético de todos es la situación que vive el mandatario y empresario argentino, Mauricio Macri, otro golpista, que tiene los días contados producto de la catástrofe económica en que tiene sumido al país y con su imagen y popularidad por los suelos. En este sentido podríamos decir que la correlación de fuerzas no está por apoyar ninguna salida violenta, sangrienta, ante la crítica situación que vive Venezuela, creada por la oposición golpista y sus padrinos de la Casa Blanca.

Lo que es ratificado además por organismos como las Naciones Unidas, el Grupo de Lima, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europa, los países no alineados (MPNA o MNOAL), el Alba, Grupo de Contacto (UE, Uruguay, México), que tampoco comparten cualquier salida de fuerza, llámese intervención militar directa, golpe de estado o guerra civil, que son las cartas diabólicas que ha estado barajando el führer Trump en el país caribeño.

Y por último tenemos a China, Rusia Y Turquía, países los cuales han estrechado su cooperación en diverso ámbitos con Venezuela, los que se oponen tajantemente a cualquier salida violenta y menos que ponga en peligros las inversiones e intereses mutuos entre estos países y el país caribeño, lo que refleja la complejidad de los pasos de la muerte que quiere dar Estados Unidos, buscando legitimar su presunta intervención militar y genocidio en el sureste de América del Norte y que podría sepultar la candidatura del führer Trump, para un segundo periodo.

Ahora dentro del circulo más cercano al führer Trump, todos se preguntan si será capaz de intervenir militarmente en Venezuela, productos de las presiones del sector más conservador y reaccionario del Partido Republicano, sin que esto signifique tener que correr un riesgo que vaya a perjudicar su candidatura para un segundo mandato, más aún cuando el psicótico y narcisista mandatario, tiene bastantes problemas internos y con anuncios de una presunta destitución, patrocinada por los demócratas en el Congreso de los Estados Unidos.

aindoamericanap@gmail.com

sábado, 13 de abril de 2019

Trump vuelve a arremeter contra Iván Duque


Por Andrés Pierantoni:

Estas declaraciones de Trump “en contra” de Duque no pueden entenderse fuera del contexto del fuerte debate interno en Colombia que parece contraponer dos países: el de una oligarquía (Santos) que quiere recuperar el liderazgo de un país estable y con economía diversificada Vs. el de unos cipayos de los EEUU (Duque-Uribe) que apuestan al “renacimiento” de la guerra civil.

 El “casus belli” en este momento es la pretensión de Duque de volver al uso del glifosato contra los cultivos de coca, en lugar de “la erradicación forzosa y… las iniciativas voluntarias pactadas con las comunidades de campesinos, promovidas por Santos” quien aclara: “Llevamos 40 años tratando de erradicar la coca y nunca hemos podido, porque nunca habíamos podido llegarles a los campesinos para ofrecerles alternativas viables. Hoy con la paz sí podemos, por eso yo espero que ese enfoque no lo vayan a modificar” … La clave, enfatizó este jueves, es “darles a los campesinos cocaleros alternativas legales viables, no envenenarlos, ni meterlos a la cárcel” (https://elpais.com/internacional/2019/03/07/colombia/1551970462_309935.html).


 Esta contradicción entre ambos – Duque (Uribe) Vs. Santos – concuerda con la existente en materia de JEP (Justicia Transicional) que viene siendo la piedra angular de los acuerdos de paz (https://alnavio.com/noticia/17967/actualidad/juan-manuel-santos:-duque-esta-obligado-por-la-constitucion-a-cumplir-los-acuerdos-de-paz.html).

 En ambos casos, Duque-Uribe persiguen reavivar el conflicto social y la guerra en Colombia, toda vez que su superación conlleva la “despolarización” político-social del país y, con ella, el fin del uribismo y su “hinterland” (narcos, militares corruptos y paramilitares).

 Las declaraciones de Trump, detrás de la fachada aparentemente crítica hacia Duque, en realidad le dan herramientas para presionar a la opinión pública y a las instancias políticas e institucionales internas (en particular a la Corte Constitucional) para volver al glifosato (o sea a técnicas agresivas en contra del campesinado) y al desconocimiento de los acuerdos de paz (o sea a la reactivación de la guerra), sin los cuales (glifosato y guerra) no sólo el uribismo sino también el Plan Colombia pierden razón de ser.

 Lo que está en juego, es la soberanía de Colombia y el derecho de ese país hermano a vivir en paz y con esquemas de desarrollo más sustentables que los de la coca, el extractivismo y el monocultivo (palma africana).

 Pero a los EEUU no les conviene una Colombia que deje de ser el barato proveedor de cocaína (y crack) de su clase media (y “ghettos”),  para ser una Colombia con agricultura e industria pujantes, inevitablemente integrada a Venezuela y Ecuador: no olvidemos que el  gran enemigo de la Gran Colombia, hace casi dos siglos, no fueron Inglaterra sino los EEUU (http://terrestrium-navalium.blogspot.com/2016/08/estados-unidos-y-la-gran-colombia-1823.html).

 apierantoni.alba@gmail.com

sábado, 6 de abril de 2019

Pasa el tiempo y nada cambia


Por Carolina Vásquez Araya:

Las esperanzas vanas de los pueblos son como la zanahoria ante el burro.

En época de campañas electorales, todos los candidatos a cargos de elección popular sacan lo más selecto del baúl de las promesas. Para ellos prometer es gratis y casi siempre paga altos dividendos ante la ausencia de reglas claras que impidan la institucionalización del engaño. Quizá por eso las candidaturas se han transformado en un negocio y la ética, en política, en azúcar impalpable que al primer contacto con la realidad se va con el aire.

En nuestros países es fácil para los políticos corruptos salirse con la suya porque, a pesar de innegables avances en la eliminación de obstáculos para la participación ciudadana, persiste una de las barreras más efectivas para neutralizar el poder del pueblo: la educación. En este aspecto, las naciones menos desarrolladas del continente y aquellas en donde los engañosos polos de desarrollo de su pirámide social contrastan con grandes conglomerados hundidos en la miseria, coinciden en políticas de restricción de derechos básicos –educación, salud y empleo- con el propósito de conservar su tradicional estatus de privilegios para los círculos en el poder.


El discurso político de campaña apenas cambia de acento de una a otra punta de nuestra América Latina. En ese concierto de cacofonías, el hilo conductor es una demagogia cruda cada vez más evidente, que ya no se molesta en disimular el propósito fundamental de la ambición política como es, simplemente, la conquista del poder y con él, la llave de las arcas nacionales. Cuando de pronto surge una voz responsable y honesta con propuestas de cambio y visión de nación -una rara avis casi extinta- de inmediato se elevan los mecanismos para silenciarla por no caber en un contexto ya predeterminado por los grandes estrategas, cuyas manos manejan los hilos del hemisferio desde el corazón neoliberal del imperio.

No hay que engañarse. Si nuestros países no despegan es porque no conviene a los intereses de los dueños del planeta y de nuestros recursos naturales. Basta echar una mirada a los anales de la Historia para ver con cruda claridad cómo las decisiones de mayor trascendencia cruzan la puerta de “la embajada” y, en esa ruta, pierden todo sentido social para transformarse como por arte de magia en una más de las políticas públicas diseñadas para someter a los pueblos, empoderar a sus castas económicas y políticas y, de ese modo, imponer un modelo contrario a un desarrollo basado en la libertad y la independencia. Quien no se adapte, muere –simbólicamente o no- en el intento.

¿Existe entonces una salida digna para nuestras naciones? ¿O es que será preciso esperar a que nos la concedan graciosamente quienes se han apoderado de ellas? La respuesta está en las instituciones locales, horadadas por la polilla de la corrupción y sumisas ante el poder del dinero fácil y los grandes capitales, pero sin la contraparte de una ciudadanía empoderada. De ese modo es posible observar cómo las posiciones en listados de candidatos se comienzan a llenar con ejemplares notables de lo peor de la fauna local sin el menor proceso de selección por capacidad, honestidad ni cualidades personales; eso, porque un ejercicio cívico de tal trascendencia por lo general carece –gracias a una legislación venal y con dedicatoria- de los mecanismos de depuración necesarios en todo proceso democrático.
Pasa el tiempo y nada cambia. Para que eso suceda, será imprescindible el tránsito de la pasividad a la participación; de la sumisión a la rebeldía; del silencio a la protesta legítima. Sin ese componente fundamental del ejercicio cívico el cambio nunca se hará realidad.

elquintopatio@gmail.com

sábado, 15 de diciembre de 2018

Los desafíos que asechan el sexenio de Andrés Manuel López Obrador


Por Jorge Hernández:
La función de gobernar que es lo mismo que Administrar o dirigir un país mediante la promulgación y aplicación de normas y haciendo que se cumplan, no es tarea fácil, exige esfuerzo, cuesta mucho trabajo, en el plano físico e intelectual. Cuando un pueblo le transfiere el poder de gobernar a un ciudadano, en realidad lo que espera es que este ciudadano cumpla las expectativas, no solo de lo que él propuso para que lo apoyaran, sino las que tiene el pueblo en su conjunto, que no son más que hacer un gobierno que dignifique a toda aquella franja de la sociedad que por centurias ha estado invisibilizada por otros gobernantes que recibieron ese favor del pueblo y luego, una vez obtenido, lo han usado para favorecer a la clase más rica de esa nación.


A Andrés Manuel López Obrador, el pueblo mexicano, en una mayoría aplastante, le ha dado la autorización de gobernar y el mismo Andrés Manuel le transmitió un mensaje a ese pueblo de que administrará el Estado con transparencia, con atención prístina hacia los pobres y no bien se anunció oficialmente el triunfo de AMLO, comenzó a tomar medidas que van impactando y diferenciando su estilo frente a los gobiernos corruptos que han dominado a México por casi 100 años.

Estas medidas que en forma metódica y segura que está tomando el presidente electo, a la vez que generan respaldo a nivel del pueblo llano, encuentran obstáculos de sectores conservadores, principalmente de los expresidentes, representantes de toda una clase adinerada criolla y extranjera, que han volcado toda su furia en contra de Andrés Manuel y el equipo que lo acompaña.

¿Pero, por qué han desatado un alud de ataques de estos señores y otros sectores de poder? No hay acción sin reacción, una ley física de vieja data, y a la acción de favorecer al pueblo mexicano en su conjunto, los neoliberales más atrasados de ese hermoso país, pero los más poderosos, reaccionan con virulencia ya que, para favorecer a una población cuya pobreza alcanza casi el 54%, lo mismo que una pobreza extrema bochornosa, es necesario tocar intereses que estos señores, sin importar la forma que lo obtuvieron, van a defender usando todo el poder económico, político y social que han acumulado por años de ‘sacrificios’ en la detentación del poder, ya de forma directa o por otros medios no muy claros.

Ahora bien, los estudiosos saben que a través de la historia se conocen, gracias al aporte en las Ciencias Sociales, de Carl Marx, que la conformación de clases sociales, generan los antagonismos de una clase sobre la otra. Al principio del comienzo de lo que se llama MODO DE PRODUCCION de una época específica, la clase dominante, que siempre resulta ser la minoría, impone sus leyes, cultura, aparato de dominación, como son los ejércitos, la justicia, la religión y otros medios, que les permitan mantenerse en el poder con medidas coercitivas, que ‘legalmente’ aducen para mantener a raya a todo un pueblo. Todo ese conjunto de instrumentos para gobernar es lo que se llama la SUPER ESTRUCTURA, misma que se va cohesionando cada día en favor de esa minoría y empieza su decadencia cuando los explotados van adquiriendo conciencia de quienes son y cuál es su papel en la sociedad.

Eso que estoy explicando ha sido así, con distintos matices de acuerdo con la época, sea esta en las dinastías egipcias, la democracia griega, el esclavismo romano, los señores feudales y los siervos de la gleba del feudalismo y, actualmente, en el capitalismo, los obreros y las burguesías. Pero resulta que, en la medida que transcurre el tiempo y la explotación de una clase sobre la otra; repito, la minoritaria sobre la mayoritaria; éstas últimas, por procesos sociológicos de masas que no vamos a explicar aquí, van adquiriendo conciencia de la importancia de su papel en esa determinada sociedad y en la medida que esa conciencia va madurando, los pueblos arrecian sus luchas en contra del estatus quo establecido y llega el momento de rompimiento de esa SUPER ESTRUCTURA. ¿Cómo sucede todo eso? Ello es tema de otro artículo.

Lo que me interesa decirles a los mexicanos, a escasos tres días de ponerle la banda presidencial a López Obrador, es que, por las razones más arriba explicadas, se suscitará una lucha de clase, que en los primeros tiempos será de bajo nivel, pero que irá en aumento en la medida en que AMLO vaya tomando decisiones favorables a los sin voz, excluidos por el sistema capitalista, marginados y abandonados a su suerte. Cada vez serán mayores las trabas de componentes internos y externos, de suerte que AMLO no lleve a cabo su programa progresista a favor de las grandes mayorías.

De ese proceso, siempre que las fuerzas más conscientes con Andrés Manuel a la cabeza, avanzará su mentalidad, de verse como personas para servirles a un patrón, a personas con ideas claras de su rol en la sociedad; definirán su futuro apoyando cada vez más la obra de gobierno que el Pez ejecute y ese solo hecho, con una dirección firme, consciente, del Movimiento de Regeneración Nacional, los llevará por el sendero de lo que Andrés Manuel está planteando, la democracia participativa, a lo que le agrego, lo de protagónica e inclusiva.

Es, en fin, la organización del pueblo trabajador, del campo y de la ciudad, lo que va a garantizar que el país, como un todo, progrese y ese progreso se vea reflejado en la educación, la salud, el trabajo productivo, la alimentación de los obreros, los campesinos, los originarios, las mujeres, los jóvenes, los envejecientes, los explotados y ante tanta opresión y explotación, por años sufrida por los más vulnerables de la sociedad mexicana serán sujetos decisorios en el futuro de los Estados Unidos de México.

No soy un oráculo, quiero que el sexenio que inicia Obrador el 1 de diciembre, sea ejemplo y modelo en la historia de México. Deseo que, por lo menos, las condiciones de los más necesitados mejoren y aspiro a que el pueblo llano y de a pie adquiera la suficiente conciencia para que malandros de la talla de los que gobernaron, no vuelvan a destruir la esperanza de todo un pueblo trabajador y sano; pero es mi deber decir lo que puede sobrevenir y es el choque con los intereses de los que se creen dueños de México contra un presidente electo por más de 30 millones de paisanos. Esa esperanza en un porvenir de buenas nuevas, tiene que mantener su llama activa hasta lograr que todos los hijos de esa Patria alcancen la inclusión total y entonces hablaremos del México lindo, lleno de ilusiones y con un porvenir por delante cierto, el México, en fin, del originario Cuahtémoc, de Hidalgo, de Zapata, Morelo y por qué no, de Andrés Manuel López Obrador. 

jorgehernandez4508@gmail.com

martes, 30 de octubre de 2018

El estado Bolívar: ¿Otro Esequibo?


Por Juan Martorano:
Inicialmente, había pensado realizar un análisis sobre los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y regionales en Brasil, pero ya varios compañeros y compañeras me antecedieron en los análisis y apreciaciones sobre el tema (incluso mucho mejores que las opiniones que podía haber dado). Y es por ello, que pudiera tocar tangencialmente el tema, pero con un tema que, a mi juicio, insisto, debe ser tratado como de seguridad de Estado.

Me refiero una vez más al estado Bolívar, y más específicamente a los municipios del sur de dicha entidad federal, que son 7 en total (Angostura, Cedeño, Piar, Roscio, El Callao, Sifontes y Gran Sabana) de los cuales, dos comparten fronteras con países como Guyana y Brasil, cuyos gobiernos hoy en día son hostiles al venezolano, y prestos a los planes que la administración Trump tiene para con Venezuela.

Hemos podido observar, como en menos de dos semanas, se han registrado hechos de particular violencia en el municipio Sifontes, y particularmente en la localidad que sirve de capital a tan estratégico e importante municipio: Tumeremo. Se ha comprobado como los denominados “sindicatos” han tenido fuertes disputas con fuerzas irregulares, bandas criminales, efectivos del Ejército, Guardia Nacional Bolivariana, policía estatal y municipal corruptos con fuerzas de seguridad y orden, por el control territorial de minas y de importantes yacimientos en la zona, que se ha traducido en acciones que en la mayoría de las ocasiones los habitantes de esos sitios prefieren mantener en silencio, son pena de pagar con su vida si cometen declación de lo que allí viene ocurriendo.

Vaya que los dossiers escritos en su momento por este servidor, entregados en las propias manos del Comandante Inolvidable sobre varias alertas que hicimos, sobre uno de los epicentros de la conspiración contra la Revolución Bolivariana se encontraba (y se encuentra) en el estado Bolívar es una triste realidad, la cual estamos obligados a cambiarla.

Como una pequeña digresión, ya pudimos enterarnos que en el municipio Caroní de la referida entidad federal (Puerto Ordaz y San Félix) el que electoralmente tiene la mayor cantidad de votantes, y por ende tiene una importancia político- electoral considerable, la tarifa del pasaje de transporte urbano amaneció en 5 bolívares soberanos. Imagino que situaciones como estas se replican en el resto de la geografía nacional, pero esto será objeto de un artículo aparte para referirnos a tan espinoso tema.

Los sucesos que se vienen registrando en el sur del estado Bolívar son sumamente peligrosos, y evidencian la ausencia tan siquiera del más mínimo estado de Derecho. Debemos entender que ESTA EN RIESGO LA SOBERANÍA del sur de Bolívar, y, por ende, del país. La indiferencia, o la posible COMPLICIDAD en el tráfico del oro por los responsables de hacer justicia, amenazan esa zona y de que pueda convertirse en otro Esequibo (que de hecho lo tienen bien cerca).

Desde que en su momento ciertos actores políticos supuestamente revolucionarios, y que en vida del Comandante Chávez lo traicionaron, entregaron a sus mafias y a sus criminales intereses, en Bolívar se encuentran sumidos en la malsana y hasta mortal falta de derechos, de ahí para adelante, todo ha ido cuesta abajo. Nada ayuda.

La amenaza en el sur del estado Bolívar crece ante la CERO autoridad y la AUSENCIA DE ESTADO. Ahora, con la llegada de la extrema derecha en Brasil, quien se expresa contra Venezuela, prometiendo tomar acciones con insinuaciones CLARAMENTE BÉLICAS.

De ahí que la evaluación que debe hacer el Presidente Nicolás Maduro, como Jefe de Estado y conocedor de la realidad guayanesa (ya que, como Canciller y Vicepresidente Sectorial de Política, varias veces visitó la zona por instrucciones del Comandante Chávez y por su ascendencia sobre varios de los dirigentes obreros y sindicales de la zona)  y del magistrado- presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, y entender que nada de lo que hagan se resolverá contra las bandas y el crimen organizado que allí operan, si como una de las primeras medidas que se adopten sea el allanamiento e intervención de tribunales, sacudón en las estructuras jurídicas de la zona, y PONGAN PRESOS A MÁS DE UN JUEZ CORRUPTO, CÓMPLICE Y ALCAHUETE.

Insisto en lo que en otras oportunidades he señalado. En buena hora llegó el M/G Justo Noguera Pietri y está realizando un trabajo encomiable en la región. Pero Justo Noguera sólo no puede, y digo más de lo que ya he señalado aún. No solo debe contar con un buen equipo técnico político que lo respalde en su gestión como gobernador y ahora como vicepresidente del PSUV en la región sur; sino contar con un apoyo más fuerte y decidido de la Vicepresidencia Sectorial de Política, Soberanía y Paz, dirigida y de la mano del G/J y actual ministro del Poder Popular para la Defensa, Vladimir Padrino López, del Comandante del Comando Estratégico Operacional (CEO), A/J Remigio Ceballos Ichazo, y del M/G y Ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Luis Reverol Torres, para hacer un trabajo similar al que realiza el protector del Tàchira, Freddy Bernal, de golpear duramente a las mafias de dicha zona, que al igual que Bolívar, es estado fronterizo, y cuyo gobierno es hostil al nuestro.
¡Bolívar y Chávez viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranooster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com,  juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar  

martes, 9 de octubre de 2018

"SÍNDROME DE POPEYE"


Por  Fredy Zarichta:

 “Jhon Jairo Velásquez Vásquez (Yarumal, Antioquia, 15 de abril de 1962), también conocido con el alias Popeye, es un ex-sicario que formó parte de la estructura criminal del Cartel de Medellín hasta su entrega en 1992 a la justicia Colombiana. Al interior de dicha estructura era un lugarteniente o mando medio de sicarios, quien era uno de los miembros del círculo de confianza de Pablo Escobar, jefe de la organización criminal autodenominada


Los Extraditables. Su historia ha recibido atención por parte de la opinión pública, ya que, a través de declaraciones ante la justicia ordinaria, medios de comunicación masivos y publicación de memorias en medio impreso, se han dado a conocer detalles de la dinámica de las operaciones del Cartel de Medellín, la interacción de éste con otras estructuras criminales y gubernamentales en el ámbito nacional e internacional, lo cual ha servido en la conducción de procesos judiciales al mismo tiempo que ha suscitado controversias.

El 26 de agosto de 2014, tras 23 años de prisión, «Popeye» fue puesto en libertad condicional, otorgándosele su salida de la cárcel de alta seguridad de Cómbita en Boyacá. En Mayo de 2018 fue apresado con medida de aseguramiento por varias denuncias en contra suya, las cuales incluían cargos por extorsión, concierto para delinquir, amenazas e incitación al odio, quedando detenido de manera provisional en la Cárcel de Máxima Seguridad de Valledupar”.
Fuente Wikipedia

Comienzo este articulo reseñando los antecedentes de un personaje nefasto en la historia de Colombia como lo fue Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias el ‘Popeye’, un delincuente de primera categoría con el perdón de la ubicación, pero de lo peor es lo peor; quizá entre muchos se contará pero es necesario siempre conocer de este tipo de elementos como punto de referencia.

Es decir, recientemente vi un documental en el canal televisivo RT de Rusia, donde entrevistaban a este terrible criminal y en una parte de la entrevista fue confrontado frente al hijo de una de las víctimas por este malhechor y lo emplaza a desmentir la acusación que recae sobre él y además pretende que se revierta para inducir la culpabilidad sobre la victima; cosa increíble pero cierta. En el mismo orden de ideas, acomete para lavar su responsabilidad de los hechos.

Caso similar, se puede comparar con quienes hoy por hoy andan por las grandes ciudades del mundo ventilando o alardeando de su impoluta conducta o antecedente, cuando sabemos que son lo contrario de ello. Ejemplo de ello podemos mencionar a Luisa Ortega, Rafael Isea, Caldera Infante, Teniente (r) Alejandro Andrade, Nelson Mezerhane, Víctor Vargas, Germán Ferrer, entre unas decenas o hasta centenas de personajes del quehacer político en los gobiernos Chavez-Maduro, que saquearon las finanzas públicas, robaron, asaltaron el tesoro nacional y así se atreven a mostrarse como seres honestos y encima pendencieramente señalan de corruptos y ladrones a los que aún están en cargos dentro del gobierno actual. En pocas palabras, estos pillos no se diferencian en nada del criminal ‘Popeye’.

En verbigracia, estos hampones, delincuentes, pillos quieren lavarse la cara, la conciencia, la imagen de tanta corruptela inescrupulosa durante sus desempeños... Que no me joroben la vida los Popeyes.

  freddyzarichta@yahoo.com

martes, 11 de septiembre de 2018

La indiferencia y su efecto bumerán

Por Ilka Oliva Corado:

Más que miedo  y desconocimiento es pereza. Más que miedo  es individualismo. Más que miedo es complicidad por conveniencia. Más que miedo es indiferencia en las sociedades devastadas por la mediocridad. Sociedades infestadas de racismo, clasismo, homofobia, estereotipos, haraganería, fascismo, cachurequería y doble moral.


Millones de burbujas flotantes donde habitan seres plagados de insensibilidad y desprecio, que  piensan que están a salvo del horror de la miseria, la exclusión y la violencia porque ellos no son los otros; esos otros que ellos con su mediocridad  y dogmas sentencian, excluyen y vulneran en nombre de las clases sociales, la mezquindad y el avasallamiento. Sociedades pasivas sin memoria que con su inacción solapan turbas de corruptos, ruines y genocidas; que violentan a los otros, siempre a los otros. Una inacción a conveniencia, siempre.  

Los violentados son los otros: los que denuncian, los que luchan por la justicia, los que sueñan, los que abren caminos, los que tienen memoria,  los que buscan la unidad de los pueblos, los que siembran esperanza: ellos son el enemigo por instinto. Por puro instinto saben que estar del lado de los vasallos les permitirá permanecer en la comodidad de sus burbujas flotantes. Hediondos todos al germen rancio de la infamia. Se lamen entre ellos, para impregnarse unos a otros de la peste de la insensibilidad y la desmemoria, para que la miseria de los otros nunca los alcance, pero saben perfectamente que  los miserables son ellos, solamente ellos.

Estas sociedades cómplices, escogen a quienes los representarán en el gobierno, para que el sistema no se mueva ni un ápice de su lugar, para que los cimientos del patriarcado, la misoginia, el machismo, el racismo, el clasismo y la homofobia sigan intactos. Creen que sus burbujas son intocables  y que sus dogmas los mantendrán a salvo, creen que nunca los alcanzarán: la miseria, el abuso y la exclusión. Creen que nunca necesitarán de los otros más que para que carguen en sus hombros las burbujas flotantes donde estos  destilan la pestilencia del sopor  del solapador.  Creen que nunca pisarán el suelo de los mancillados, ellos los mancilladores.

Creen que jamás serán violentados, excluidos y empobrecidos. Creen que sus dogmas jamás se les voltearán. Que jamás enfrentarán la justicia de la vida. Que la mancilla no tocará a sus puertas.  Que jamás se verán en la necesidad de un aborto clandestino. Que el amor que es el amor no respetará sus géneros ni sus clases sociales. Que el dolor no alcanzará sus burbujas. Que la violencia jamás las atravesará.

Creen que esas clicas criminales son leales y que jamás las traicionarán, se equivocan rotundamente. Esas sociedades mediocres también son utilizadas por la enorme maquinaria del status quo precisamente por sus dogmas. Son más utilizables que las masas que desconocen.  Las burbujas flotantes  aunque no lo soporten también son parte de ese todo que conforma el hilar de la humanidad. 

Pero ya las está alcanzando el efecto bumerán que estas mismas han creado, pensando ilusoriamente que la destrucción masiva la vivirán las otras, simples burbujas flotantes. Y cuando la violencia, la injustica, el dolor, la exclusión y el escarnio  partan en dos las débiles burbujas flotantes donde se resguardan, conocerán en carne propia lo que han obligado a vivir a los demás. Y no habrá grito que sea escuchado, y el dolor de la pérdida de un ser querido por la violencia que estas mismas han creado y solapado las hará corcovear de dolor. Y buscarán a sus desaparecidos desesperadamente. Tocarán mil puertas sin que se abra ninguna.

Y clamarán por justicia y gritarán hasta el cansancio y más. Y llorarán hasta quedarse sin lágrimas y se arrastrarán, vencidas, pudriéndose en sus dogmas; dogmas por las que fueron utilizadas por los enormes tentáculos del capital. Y  verán por primera vez en sus vidas su vulnerabilidad de simples partículas de nada. Y aun así no aprenderán, por instinto, por ego, por dogmas seguirán arrastrándose imaginándose dentro de aquella burbuja flotante llena de mierda.

El efecto bumerán ya está en marcha.

ilka@cronicasdeunainquilina.com

martes, 28 de agosto de 2018

Destruir al progresismo y a sus líderes


Por Ilka Oliva Corado: 
Destruirlos para destruir al pueblo latinoamericano

Que no quede huella alguna de la Latinoamérica progresista, ninguna huella del Niño Arañero, de Néstor, de Lula, de Dilma, ninguna huella de Evo, de Correa, de Maduro, ninguna huella de Mujica, de Lugo, de Manuel Zelaya. Y por supuesto, ninguna huella de Cristina.  Y que no quepa duda alguna que también intentarán destruir a López Obrador. Destruir a los líderes para destruir al pueblo. Destruir la Memoria Histórica porque destruyendo la raíz no hay retoño alguno y los pueblos yermos se vuelven marionetas y masa amorfa manejable para los criminales de la oligarquía latinoamericana y  mundial.


Para destruir a los líderes hay que exponerlos como corruptos, ladrones, como traidores,  hay que inventarles cuentas bancarias millonarias en el extranjero, falsificar sus firmas,  manipular fotografías y videos y hacerlos parecer culpables de estafas millonarias.  Hay que pagar fuertes sumas de dinero a los medios de prensa corporativos  y sobornar  periodistas  para que creen un ambiente de desinformación y confundan a la población, para que minen el terreno  y bombardearla día y noche, segundo a segundo hasta hacerla creer y repetir lo que las bandas criminales desean: odiar y atacar a los líderes que hicieron posible el cambio de 15 años  de progresismo y derechos en la región.

No, ninguno se iba ir en blanco, quienes viven de la explotación y vieron en peligro sus mafias durante estos 15 años, ya se sabía que se irían con todo el poder de la impunidad contra ellos: acosándolos, atacándolos y violentándolos en sus derechos  para que esa semilla en la que se convirtieron no floreciera.

Sin líderes, sin Memoria Histórica, sin información y conocimiento, sin herramientas de desarrollo  los pueblos son masas amorfas. Ríos de aguas mansas, un pueblo que no sabe en dónde está parado es un pueblo en el limbo, que no sabe  hacia dónde va, incapaz de defender sus derechos y exigir justicia. En eso están tratando de convertir a los pueblos que se vieron beneficiados con las políticas de inclusión de estos gobiernos. El poder de la impunidad es monumental pero el poder del pueblo es mayúsculo, es por esa razón que éste debe tener la conciencia y el análisis, debe crear el caos que provoque acción que haga temblar los bastiones del  neoliberalismo que intenta aplacar toda dignidad y toda lucha; y debe por consiguiente defender la honra de los líderes que los dignificaron.

No pueden, nunca han podido con la fuerza, la indignación, la identidad y la rebelión de un pueblo que lucha por su soberanía. Es la soberanía la que intentan arrebatar, porque un pueblo dependiente, esclavizado en la ignorancia es tierra fértil para las oligarquías criminales.

Mucho han dado los líderes del progresismo por el pueblo latinoamericano que tal afrenta al poder del capital no se los perdonará.  Sean los pueblos, agradecidos y rebeles los que luchen contra toda imposición que intente arrebatarles lo logrado. Para eso nos debemos a la responsabilidad individual y colectiva de informar, cuestionar, investigar, analizar y movilizar: todos desde nuestros espacios y posibilidades. Todos los aportes son necesarios. El poder está en resistir.

Seamos los pueblos los que hagamos florecer la semilla de los líderes del progresismo. Seamos los pueblos los que defendamos sus derechos que también son los nuestros. Seamos los pueblos los que demostremos que en la Latinoamérica progresista jamás volverá la burla, el abuso, la exclusión y la desmemoria. Seamos los pueblos los que en un mismo grito de rebeldía defendamos la dignidad que nos devolvieron los líderes del progresismo. Y seamos los pueblos los que con todo el peso de la ley les hagamos pagar la traición y el abuso a quienes han intentado deshonrarnos.

ilka@cronicasdeunainquilina.com

sábado, 28 de abril de 2018

Un sistema multilateral anquilosado, retrógrado y corrupto.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El sistema multilateral actual es producto de la correlación de fuerzas internacional que surgió tras la segunda guerra mundial. El problema es, que después de eso, hubo otro conflicto (la guerra fría) y el planeta no hizo modificaciones acorde la nueva situación creada, por tanto, aunque se vive en un mundo distinto, se conserva la estructura de la guerra fría. Esto genera indudables contradicciones toda vez que en el hemisferio occidental la supremacía de Estados Unidos es absoluta y los organismos multilaterales solo sirven para administrar esa hegemonía


Hace unos días, esto se puso a prueba simultáneamente en ambos niveles: el regional y el planetario cuando la noche del viernes 13 de abril se realizaron casi simultáneamente dos eventos de suma trascendencia para el sistema internacional: la inauguración de la Cumbre de las Américas en Lima y el bombardeo de tres miembros del Consejo de Seguridad de la ONU a Siria. Aunque en la práctica son dos acontecimientos de relevancia distinta por las implicaciones inmediatas que cada uno tuvo, considerando que en Siria se puso en riesgo la vida de decenas de miles de ciudadanos, en los hechos, ambas acciones respondían a la misma lógica: agredir a dos países que no se han mostrado de acuerdo con subordinarse y humillarse ante el amo imperial, o dicho en otras palabras, Siria y Venezuela, no han mostrado el comportamiento de Arabia Saudita y Colombia o México, países en los que Estados Unidos se ha acostumbrado a dar órdenes. Vale decir, que aunque se utilizaron instrumentos distintos, el objetivo fue el mismo: afectar la independencia y la soberanía de dos países ubicados en lugares estratégicos, con gigantescos potenciales energéticos y que han establecido alianzas que no son del agrado de Washington. Las acciones realizadas son violatorias del derecho internacional y de las cartas constitutivas de la ONU y la OEA, que teóricamente fueron creadas para garantizar la paz y que por el contrario, se han transformado en instrumentos para la guerra. Incluso, cuando en algunos de ellos, –por alguna razón- no se aceptan sus designios son pasados por alto, violentados en su institucionalización y vulnerados sus principios. 

La consecuencia más importante tras los dos incidentes del 13 de abril es que la estructura del sistema internacional quedó severamente dañada y su credibilidad por el suelo: el sistema multilateral ha recibido una estocada de la que le costará mucho reponerse en términos prácticos, más allá de que su burocracia seguirá funcionando como siempre, es decir sin importarle mucho si lo que hacen es efectivo o no. Esto también es posible porque el secretario general de la ONU es un funcionario de un país de la OTAN, lo cual no le permite objetividad ni imparcialidad en sus análisis y decisiones. Más encima, en días recientes el periódico londinense The Guardian destapó un gigantesco escándalo al dar a conocer que el fondo de pensiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estaría siendo invertido en compañías con un historial de prácticas dudosas, como Shell, los bancos HSBC y Barclays y la transnacional farmacéutica GlaxoSmithKline, entre otras, lo cual violenta sus propios principios.

En el caso de la Cumbre de Lima, las noticias más importantes que inundaron los medios de difusión masivo y las trasnacionales de la información fueron la inasistencia del presidente de Estados Unidos y posteriormente, las menguadas horas que permaneció el vicepresidente en Perú, más entretenidos (ambos) en sus juegos de guerra en Siria, que en otra cosa. A Pence, solo le alcanzó el tiempo para reunirse con la contrarrevolución cubana, la ultra derecha venezolana, además de aprovechar de dar un nuevo sacudón al desvergonzado presidente mexicano.

Vale decir que en la reunión con los venezolanos, la diplomacia estadounidense ni siquiera se tomó la molestia de poner la bandera de la contraparte, pareció la reunión de un jefe con sus subordinados, todos del mismo país, el resultado es que a cada uno de ellos el vicepresidente de la mayor potencia del mundo les dio 4 dólares como ayuda humanitaria para los emigrados venezolanos, si nos atenemos a los 16 millones de dólares que entregó Pence para los 4 millones de personas que según Estados Unidos han abandonado Venezuela. Visto desde otra perspectiva, los dirigentes de la ultra derecha venezolana, recibieron el equivalente al costo de 11 misiles crucero de los 103 que esa misma noche Trump lanzó contra Siria.

Volviendo a Lima, habría que decir que casi todas estas reuniones —que agrupan a los mandatarios de todo el continente y que tienen precedentes históricos desde 1889— han sido de un plegamiento absoluto de América Latina a Estados Unidos y se inscriben en la visión que tiene Washington sobre su derecho al control sobre la región en sintonía con la doctrina Monroe, de manera que no estamos ante nada novedoso. Esta es la primera ausencia de un presidente estadounidense a esta nueva modalidad de reuniones, con asistencia de los jefes de Estado o gobierno, lo cual demuestra, que para Trump la Cumbre de las Américas no tiene ningún tipo de significación.

Pero además de eso, es menester decir que la diplomacia de cumbres es cada vez más anacrónica. Sobre todo en los tiempos modernos, tal como la gente se puede comunicar con extrema facilidad, los presidentes pueden estar en contacto permanentemente, a través de los medios tecnológicos.

En este sentido, la reunión presencial tiene apenas un carácter simbólico. La no invitación al presidente de Venezuela, deja entrever que con la Cumbre de las Américas se buscaba dar continuidad al plan de agresión contra Venezuela. Al tomar tal decisión, el Grupo de Lima —conformado por Perú, Argentina, Paraguay, Brasil, Chile, Colombia, Canadá, México, Honduras, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Guyana y Santa Lucía— se demuestra como una instancia multilateral, solo comparada con la OTAN, en el sentido de que se crea para destruir a un país, cuando este tipo de organizaciones suelen fundarse para la cooperación, la ayuda mutua y la solidaridad.

Por eso, se debe afirmar que sin duda alguna, esta cumbre no tuvo ninguna importancia, y no pasó más allá de la retórica tradicional sin contenido que se repite en todas las reuniones de este tipo. En momentos en que hubo una correlación de fuerzas distinta en la región, en el año 2005 en Mar del Plata, Estados Unidos sufrió una derrota contundente al impedírsele construir un área de libre comercio de las Américas, pero fue un hecho único e irrepetible en el contexto actual. De ahí la importancia que tiene para América Latina y el Caribe la construcción de sus propios espacios de diálogo y concertación, alejado de los tutelajes y las asimetrías. África y Asia pueden mostrar resultados relevantes en este ámbito. La eficacia de mecanismos multilaterales propios, alejados de toda hegemonía ha dado pruebas fehacientes de efectividad en todo el planeta, incluso cuando ellos estás conformados por países con diferentes sistemas políticos y diversas ideologías.

En este sentido, el único lugar del mundo donde la acción divisionista y centrífuga de Estados Unidos ha tenido éxito ha sido en América Latina y el Caribe, donde las élites políticas oligárquicas no tienen sentido nacional y muestran una leal y perruna subordinación imperial. En los últimos años, se ha llevado a cabo un proceso de entronización de gobiernos de derecha y ultraderecha, corruptos, que se subordinan y se humillan ante Estados Unidos y que han hecho irrelevantes las organizaciones multilaterales organizados bajo hegemonía de alguna potencia.

Todo esto se enmarca en un contexto político de crisis del capitalismo y del sistema de democracia representativa. Este último, basado en los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que propugnó la revolución francesa, para oponerse al feudalismo retrógrado y dar a los ciudadanos mejores condiciones de vida, ha llegado a un tope y no puede seguir expandiéndose. Lo que en la Europa de finales del siglo XVIII era revolucionario como la “división de poderes”, la democracia como “gobierno de la mayoría”, la “alternancia de los partidos en el gobierno”, la afirmación de que la “soberanía reside en el pueblo”, hoy no son más que entelequias que no tienen ningún valor, porque por ejemplo, los sistemas judiciales están al servicio de los poderosos y las leyes son burladas y pisoteadas cuando las decisiones afectan a los verdaderos dueños del poder. No ha sido la izquierda, sino la derecha, la que ha violentado la democracia haciéndola inoperante y profundamente inequitativa e injusta.

Ejemplo de todo esto son los flagrantes fraudes electorales en Honduras y Paraguay, avalados por estos organismos multilaterales siguiendo la pauta trazada por Estados Unidos, la detención del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, que claramente ha sido un juicio político, en el que no se han presentado pruebas que lo inculpen. También, la detención en Colombia de Jesús Santrich, negociador de las FARC, por presuntos cargos de narcotráfico, una medida tomada violando los propios acuerdos de paz, solo por cumplir una orden de la DEA, que es el mayor cartel de la droga del mundo, al mismo tiempo en Colombia cientos de líderes sociales son asesinados por narcotraficantes, y paramilitares, mientras que el gobierno no hace absolutamente nada por impedirlo. En el caso de la situación de Brasil, el Secretario General de la OEA, llegó a decir que ahí había “un crecimiento del sistema democrático” avalando con ello todas las tropelías de un gobierno ilegal que solo cuenta con 5% de aprobación popular, lo cual tampoco importa a la elite gobernante.

En todo este contexto, no es casual que seis gobiernos de derecha de América del Sur, hayan tomado la decisión de retirarse de Unasur, siguiendo los dictados de la Doctrina Monroe de construir solo instancias de carácter panamericano bajo égida estadounidense. En su espíritu conservador y retrógrado, las oligarquías corruptas en el poder, le tienen temor a lo nuevo, prefiriendo mantenerse bajo el alero norteamericano, rechazando la posibilidad de nuevas instancias multilaterales de carácter equitativo y transversal. Así, América Latina y el Caribe, estando desunidas, son presa fácil de la presión del norte

Pero en Lima, no sólo se reunieron las élites, también lo hicieron los pueblos, que continuaron construyendo -a pesar de las dificultades y la invisibilización mediática- una diplomacia distinta, un espacio superior de coordinación y cooperación, que vislumbra el verdadero camino del encuentro, el hermanamiento y la solidaridad para enfrentar la voracidad imperial, articulados y acoplados.
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