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miércoles, 23 de octubre de 2019

A pesar de Pinochet y Piñera, Chile está vivo



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
“Eso no esta muerto, no me lo mataron
Ni con la distancia ni con el vil soldado”
Silvio Rodríguez

A mediados del año 2011, a instancias de Ernesto Villegas quien en ese entonces era el director del periódico Ciudad Caracas comencé esta aventura de escribir un artículo semanal. El primero, publicado en medio de grandes protestas estudiantiles el 11 de agosto de ese año se tituló “`Por la razón o la fuerza´, Chile está vivo”. Vengo ahora, ocho años después a corroborar esa afirmación.


Ese escrito concluía señalando que: “… la derecha regresó y todo siguió igual, salvo que se desvaneció el efecto somnífero bajo el influjo de una nueva generación que no conoció la dictadura, pero si sus perniciosos efectos antidemocráticos y neoliberales. Restricciones al estudio y al trabajo, pobreza encubierta, una de las distribuciones más inequitativas del mundo, privatizaciones por doquier, falta de oportunidades, un futuro incierto y otras perlas han hecho estallar el paraíso de Pinochet y la Concertación. Hoy los jóvenes están en las calles y luchan por sus derechos. Han comenzado a hacer válido el lema del escudo de Chile, “Por la razón o la fuerza”. Toda la fuerza de la juventud chilena está en favor del pueblo en su lucha. Chile está vivo”.

Tenía plena seguridad que esto iba a ocurrir, recuerdo aquellas palabras de Raúl Pellegrin en octubre de 1988, pocos días después del plebiscito que permitió perpetuar la dictadura en forma de democracia protegida por una Constitución que fue “aprobada” cuando no había parlamento, ni registros electorales, cuando los partidos políticos y sindicatos eran ilegales, cuando como dijo el propio dictador, no se movía ni una hoja sin que él lo supiera.

Pellegrin, jefe del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) lo alertó con una extraordinaria visión de largo plazo pocos días antes de entregar su vida en la lucha contra la dictadura: “… ahora con esta democracia naciente que viene a disfrazar la dictadura y sus crímenes, se avecinan tiempos difíciles para los revolucionarios, intentarán destruirnos, el enemigo nos cercará, nos aniquilará, destruirá nuestra logística y las comunicaciones, mellarán nuestra confianza, nuestra moral, intentarán aislarnos del pueblo. Intentarán perpetuar su modelo de dominación económica y política, intentarán maquillar y legitimar la esencia de un sistema injusto y criminal. En ese difícil escenario que se avecina, quedaremos muchas veces aislados, sin provisiones, sin medios, cercados, agobiados, muchos de nosotros posiblemente caeremos. Sin embargo, en este difícil momento se define el carácter histórico de nuestra lucha, no debemos dejar de luchar, mantener la lucha irrenunciable del pueblo por la dignidad y la justicia”.

Que no se diga ahora que no se sabía lo que se estaba entronizando: el modelo “perfecto” de democracia neoliberal tutelada por “socialistas” que tenían y tienen precio y una alianza de partidos que eran y son capaces de vender su alma al diablo con tal de maximizar ganancias. Habían descubierto que la política era un buen negocio a través del cual era fácil engañar y esquilmar al pueblo. No digo nada de la derecha, el golpe de Estado contra Allende y los 17 años de dictadura con su secuela de asesinados torturados, desaparecidos y exiliados hablan por si solos.

Lo cierto es que unos y otros se confabularon para mantener el modelo pinochetista durante los últimos 29 años que para muchos fue parte del ocaso de la vida que protagonizaron durante las luchas políticas de la década de los 70 y 80 del siglo pasado. Pero que para los jóvenes que nacieron tras el fin de una dictadura que no conocieron y que tuvieron la “oportunidad” de desarrollarse en una democracia plagada de vicios, de componendas, de colusiones, corrupción, malos manejos y entrega del Estado y el país a las empresas privadas, la mirada es de presente y de futuro.

La democracia para esos jóvenes que hoy están en las calles luchando por sus derechos es la que expone educación, salud, seguridad social y servicios (incluyendo el agua) totalmente privatizados. Les quisieron hacer creer que la democracia era así, que es normal que haya cinco familias dueñas del 30 % de la riqueza nacional y que es un hecho natural que el 70% de la población esté endeudada para mantener una burbuja de estabilidad a fin de decirle al mundo que éste era un país que se caracterizaba por poseer una clase media en constante expansión.

Todo explotó y se desmoronó a partir del 18 de octubre, los que supusieron que la dictadura había muerto, se tendrán que convencer ahora que no es así, el gobierno le declaró una vez más la guerra al pueblo, al que catalogó de delincuentes, vándalos y desalmados. La esposa de Piñera caracterizó las manifestaciones como una ”invasión alienígena” que obligaba a los ricos a “tener que disminuir nuestros privilegios y compartir con los demás”.

Las imágenes más que las palabras han mostrado durante estos días la dimensión de la brutalidad fascista que al igual que el 11 de septiembre de 1973 emergió a la luz pública después de permanecer oculta durante décadas bajo el manto de una oligarquía voraz refugiada en una alianza con el gobierno de Estados Unidos que la protege.

Los que suponían que el “Nunca más” era cierto, han visto con asombre el resurgimiento de la CNI en forma de civiles armadas con fusiles de guerra asolando, reprimiendo, torturando y asesinando a la población civil. La doctrina de seguridad nacional que cataloga al pueblo como enemigo renació de la mano de Piñera, de su gobierno y de las instituciones que son amparadas por la Constitución de Pinochet.
Y en medio de todo este panorama que contradictoriamente expresan desolación por un lado y determinación y lucha por el otro, una noticia muy grave ha quedado sumergida bajo el torrente de información de estos días.

En lo que supone el formal renacimiento del “Plan Cóndor”, el 17 de octubre pasado se realizó en Santiago -tras su creación en Brasil- la segunda reunión de jefes de servicios de Inteligencia para dar continuidad al funcionamiento de la Red de Inteligencia Sudamericana Frente al Crimen Organizado y el Terrorismo (Riscot), Tal tenebrosa red está conformada por siete países de Sudamérica: Chile, Colombia Argentina, Brasil, Perú, Paraguay y Uruguay. El objetivo es intercambiar información sobre amenazas y riesgos a nivel regional, lo cual es un eufemismo largamente utilizado para justificar la implementación de la ya mencionada doctrina de seguridad nacional contra nuestros pueblos.

Tal reunión fue conducida por Luis Masferrer en su condición de director de la Agencia Nacional se Información (ANI) de Chile, continuadora de la Dirección de Seguridad Pública e Informaciones y del Consejo Coordinador de Seguridad Pública, nombre oficial de la lúgubre “Oficina” creada por Patricio Aylwin para lavar la cara de la CNI pinochetista y a través de la cual se le entregó al partido socialista la conducción de la represión de las organizaciones revolucionarias.

Todo este entramado se ha puesto otra vez en funcionamiento en días recientes, con las consecuencias que hemos podido ver de forma amplia en imágenes y audios que presagian el regreso a una situación que se creía definitivamente enterrada en el pasado.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 18 de septiembre de 2019

CHILE OPTA POR LA INTERVENCIÓN MILITAR EN VENEZUELA…



Por Eduardo Andrade Bone: 

En el marco del Consejo Permanente de la OEA, que se reunió en Washington, tomo la resolución que se votó el miércoles para constituir y reactivar el Órgano de Consulta del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), brazo armado de los EE.UU. para proceder a delinear la intervención militar en Venezuela y poner fin al proceso de cambios que vive el país bolivariano.



El golpista opositor venezolano Juan Guaidó logró que doce países con gobiernos de derecha dieran el miércoles un primer paso en la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), una especie de OTAN latinoamericana que llama abrir la puerta a una intervención militar en Venezuela. Se trata de un nuevo movimiento de Guaidó y la oposición venezolana para presionar a los países de la OEA, para poner fin al gobierno bolivariano encabezado por la figura del jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro.

Ante la crisis de Venezuela, la seudo democracia chilena encabezada por el estafador de bancos e imputado por corrupción el empresario y mandatario chileno, Sebastián Piñera, ha resuelto apoyar vía TIAR, la intervención militar directa o encubierta de los Estados Unidos en el país.

Es lo que se desprende de la reunión de cancilleres de la OEA, organismo clon para la defensa de los intereses geopolíticos de Estados Unidos en Latinoamérica.

La decisión del TIAR en la región, fue respaldada por Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador, EE. UU. Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay, Chile y República Dominicana, prototipo de países títeres de los Estados Unidos y compuestos esencialmente por gobiernos de derecha y extrema derecha (Brasil), afines con las políticas intervencionistas de los Estados Unidos en la región.

Se abstuvieron de no participara en los intentos desestabilizadores y antidemocráticos, países como Trinidad y Tobago, Uruguay, Costa Rica, Panamá y Perú, al margen de la ausencia de Bahamas.

El TIAR que es un organismo creado por iniciativa estadounidense, también es conocido como el Tratado de Rio, para la defensa común de los interese económicos de las oligarquías locales y para mantener gobiernos afines a las políticas de Estados Unidos y garantizar así la seguridad de los intereses geopolíticos norteamericano de los EE.UU. en América latina, busca exacerbar al máximo los intentos a cualquier costo por poner fin a la revolución bolivariana.

La resolución de intervención militar del TIAR en los asuntos internos de Venezuela, implica en una primera instancia sanciones económicas, sabotajes a las comunicaciones de todo tipo, rompimiento de relaciones diplomáticas, todo tipo de bloqueos y embargos y la intervención militar final, donde participarían miembros de las Fuerzas Armadas de los países que apoyan la decisión de intervención militar, entre ellos Chile y encabezada y dirigida por los Estados Unidos.

Ahora, independientemente de las declaraciones vertidas por el canciller chileno Teodoro Ribera a la prensa, lo cierto es que Chile apoyo y firmo la opción militar por fuerzas extranjeras en territorio venezolano, así quedó establecido en la declaración final del Consejo Permanente de la OEA, en donde no se ponen los reparos que presuntamente tendría Chile, ante el uso de la fuerza en Venezuela, decisión además que ya está tomada por los pistoleros de la Casa Blanca. 

De acuerdo con las informaciones de prensa del país del cono sur latinoamericano, Chile estuvo representado por el embajador ante la OEA, Hernán Salinas. El que votó a favor de la intervención militar, junto a otros 11 países miembros del TIAR.

Cabe destacar además que la votación de Chile en la OEA se realizó bajo el completo desconocimiento del Parlamento chileno, manifestando así el gobierno del empresario derechista Sebastián Piñera, un desprecio absoluto por la democracia, que dice suele defender.

Una vez más la imagen de Chile, ante la comunidad internacional ha quedado seriamente afectada por la decisión del pinochetismo (Chile Vamos) de apoyar en la OEA, una solución antidemocrática    a la crisis que vive Venezuela y que en términos generales ha sido creada por la corrupta derecha venezolana, con el apoyo del gobierno de Trump y que se pelean a rabiar por los dólares de la conspiración contra el gobierno de Maduro.

Además de acuerdo con informaciones anónimas procedentes de las fuerzas armadas colombianas, el TIAR con asesores del Comando Sur y la CIA, está conformando un Ejercito con desertores de las fuerzas armadas venezolanas, mercenarios, paramilitares colombianos y elementos criminales ligados al narcotráfico, para comenzar las primeras escaramuzas militares contra Venezuela.

Como es de público conocimiento, Chile ha jugado un papel activo a través del Grupo Lima, en lo que ha sido la conspiración y los intentos desestabilizadores de la democracia venezolana, patrocinada por el gobierno de Trump. Lo concreto y real es que Chile ha decidido poyar el derramamiento de sangre en el país caribeño, así Chile ratifica una vez más su permanente compromiso con los intentos desestabilizadores de Venezuela, con el apoyo de la mayor parte de los gobiernos títeres de derecha que campean hoy en la región.

Lo cierto es que cualquiera se la situación de como se desarrollen los acontecimientos en el país caribeño, los Estados Unidos, el gobierno de Trump y sus títeres latinoamericanos representados por el grupo de Lima y todos aquellos que firmaron la resolución de intervención militar, serán los grandes responsables del baño de sangre que desate EE.UU. de forma directa o encubierta, vía golpe de estado, guerra civil o intervención militar directa.

Finalmente cabe destacar la posición adoptada por México, que sostuvo que invocar el TIAR es un “precedente peligroso para la democracia”. A juicio de la Cancillería mexicana, invocar un tratado que "intrínsecamente supone la posibilidad del uso de la fuerza, cuando no existe un ataque armado, es contrario a las reglas de derecho internacional que se refieren al uso de la fuerza".
Corresponsal de prensa
aindoamericanap@gmail.com


jueves, 4 de julio de 2019

El arte de la falsificación sostiene al poder hegemónico


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:
El poder hegemónico perdió la noción de límites y hace pasar los derechos por su peor momento, con un retroceso solo comparable al momento cúspide de la seguridad democrática, en el que se negaba la existencia de la guerra, se borraba de los informes la palabra conflicto y nada podía ser llamado por su nombre. En el corto periodo del gobierno de todos, se estiraron tanto los límites de las reglas comunes, que se descoyunto el vínculo sociedad-estado y sus terribles consecuencias afectan la vida colectiva, ponen en riesgo las posibilidades de volver a ser un país vivible, e impiden salir del enredo entre la paz esquiva y el terror que regresa.



Para crédulos e incrédulos Colombia no es el país más feliz del mundo y nadie tiene la seguridad de predecir que podrá regresar a casa al final del día sin haber sufrido agresión o daño. Vivir bien es cosa del azar y la fortuna, no del bienestar humano.

Los hechos que contradicen el vivir bien ocurren por miles cada día, el cuerpo y la mente son acechados, atacados, abusados, atracados, robados, asaltados, dañados los bienes, violados, maltratados, sobornados, agredidos y victimas de eventos que niegan la tranquilidad e impiden la convivencia en paz y duradera. Nadie requiere ser pesimista, ni contradictor, para entender que este es el país con mayor desplazamiento del mundo, el campeón del destierro, el primero en la lista del horror por haber asesinado a 230 líderes, lideresas y defensores de derechos en solo 300 días de gobierno y haber matado a 120 excombatientes que confiados en la paz dejaron la lucha armada.

Esas cifras ponen al país en el puesto 145 entre 167 en el índice global de paz, lúgubre posición que lo califica como uno de los más peligrosos del mundo, compartiendo similares condiciones a las de otros pocos a los que los gobernantes de aquí llaman inviables, antidemocráticos y corruptos y muy lejos de Islandia o Finlandia donde a nadie se le ocurriría asesinar a otro por pensar, opinar o ser distintito.

Matemáticamente cada cifra duele, cala en los huesos, por la desgracia de una historia rota y por el asco que produce la muerte y la sevicia de los victimarios, que han llevado a que el país sea acusado de producir el 70% de la cocaína del mundo, que embrutece a más de 300 millones de personas para que pocos puedan hacer lo que les da la gana, incluso hacer depender de su poder la vida de otros.  En otras partes saben que la venganza y el odio cada día aquí matan a 33 personas, sexualmente son abusadas 70 mujeres, no menos de dos niños son también asesinados y otros 7 adolescentes se quitan la vida por cuenta propia, quizá para huirle al horror o negarse a seguir haciendo parte de la tragedia, que no es claro si pasa inadvertida o hace parte de un pacto de silencio social no declarado. 

Lo determinante para que todo siga igual y tienda a empeorar es que el poder no acoge la verdad como un valor esencial del gobernante y el poder lo enceguece. Afuera de la frontera ese poder escapar a los límites de la verdad y habla con vehemencia de paz, respeto por la vida y estrategias para terminar la corrupción, que se roba casi 10 billones de pesos al año usados para seguir corrompiendo. Adentro proscribe toda acción y pensamiento que trate de paz o derechos y se niega con igual vehemencia a reconocer la sistematicidad de la barbarie que ataca a la paz y los derechos.

Y no se fija que el odio está incrustado en su lenguaje, prácticas y acciones, que sirven de apoyo y patente de corso para el atraco callejero, los abusos de particulares contra particulares, los abusos y excesos policiales y militares y la más inhumana barbarie que se reproduce con ejecuciones extrajudiciales, amenazas, masacres, descuartizamiento de cuerpos y cinismo político para negarlo todo. A estos hechos repudiables se suman infraestructuras públicas roídas con sobrecostos, puentes y edificios que se derrumban solos, pasarelas de contratistas que saquean el erario y festejan sus fechorías con nuevas ofertas de contratos, bufetes de abogados que se hacen llamar respetables para tramitar fórmulas de saqueo al erario y la indecencia de los gobernantes que para sostenerse en el poder mienten.

Colombia no es el país más feliz del mundo, talvez sea el más crédulo de la falsedad que campea en el reino de la mentira que aniquila a la ley y la justicia, y en el que imperan los inmorales que con su comportamiento astuto y taimado acostumbraron al país a que sí alguien los descubre mintiendo nadie se lo tome a mal o a lo sumo los perdone. Esta presente el eco y los rezagos de la cultura traqueta incrustada en el poder por los Escobar, Rodríguez Gacha y Orejuelas, Mancuso y otras mafias de la parapolítica que todavía controlan partes sustanciales del congreso, de los gobiernos locales y de las instituciones, quienes a fuerza de mentir han hecho que se pierdan el honor y la verdad como valores colectivos. Las cifras de beneficio personal son logradas con engaño mediante falsos positivos, falsos judiciales, falsas estadísticas, falsos datos, falsos ranking, informes maquillados y desinformaciones pagadas que impiden entender la realidad para cambiarla y dejar atrás las falsas cuentas oficiales.

 El país ha sido sometido a la desconfianza total sobre la esencia de las cosas y los principios, desde políticos e ideológicos hasta físicos, que son completados con una fórmula de psico poder, basado en la moral de ellos (los inmorales) y en infundir temor por lo extraño para permitirse vigilar, controlar y mover a los individuos no desde afuera si no desde adentro, incluso para provocar el suicidio. De esta mezcla de emociones, temores y manipulaciones, resulta la flexibilidad y adaptabilidad que lleva al país al vacío y deja sin esencia a los conceptos, contenidos y significado de las cosas. Estratégicamente el partido de gobierno hace primar la astucia, la hipocresía y la inmoralidad sobre el vació en el que proyectan su proyecto de país sostenido con la falsificación que desencadena procesos de comunicación falsificada y altera el funcionamiento del sistema democrático.

El mismo presidente ya no parece actuar como un peón de su pueblo si no como peón del sistema que sirve a intereses propios y miente para alejarse de las demandas del país. El partido de gobierno interviene, define e influencia la agenda de estado y traza el ritmo, tiempos y conclusiones de los debates actuales centrando su capacidad en desacreditar a sus adversarios y contradictores para imponer su posición hegemónica favorecida por el uso intensivo de medios que replican siempre a su favor. En todo caso como en todo final feliz, de tanto repetirse una falsedad, aunque al inicio parezca verdad, siempre deja un resquicio por el que entra la luz y ojalá entre pronto para retomar el camino que lleva hacia el país en paz, tranquilo y seguro para vivir bien, con bienestar

mrestrepo33@hotmail.com