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miércoles, 5 de agosto de 2020

Diario de una Cuarentena: Capítulo Cincuenta y Nueve:

Por Juan Martorano:


Sobre la medida de compra de alimentos por número de cédula en el estado bolivariano de Miranda y una recomendación al Gobierno Bolivariano.
Hoy pretendo referirme sobre una medida que ha levantado una polvareda, y que es la que ha decidido el gobernador del estado bolivariano de Miranda, Héctor Rodríguez, sobre la compra de alimentos por número de cédula, y también me quiero permitir hacer una recomendación al Gobierno Bolivariano en cuanto a la difusión de la información de la pandemia de la Covid-19 en Venezuela.


Pero bueno, como ya es costumbre en esta columna, no podemos dejar de recordar, como lo he venido sosteniendo en las entregas anteriores, que dentro de 129 días y si la Covid 19 lo permite, las venezolanas y los venezolanos no sólo hemos sido convocados nuevamente a ejercer una expresión de nuestra soberanía, sino que será la primera parada de todo un ciclo electoral como lo he señalado en anteriores entregas, definitorias del destino de la Revolución Bolivariana y del destino del país por lo menos por los próximos 50 años. De ahí, que reitero lo expresado por mi camarada, amigo y maestro, comandante William Izarra, debemos convertirlos en acto revolucionario y trascender el acto meramente democrático, pero de esto nos estaremos refiriendo párrafos más adelante.

Pero, retomando la dinámica que ha caracterizado esta columna, importante es recordar, que llevamos 137 días de cuarentena social y colectiva en Caracas, La Guaira, Táchira, Miranda, Cojedes, Zulia y Apure, y 136 en el resto del territorio nacional, para no perder la continuidad y dejando testimonio a la posteridad de cómo desde Venezuela sorteamos la pandemia del Covid-20, en un período histórico muy particular para la humanidad, y testimonio para las generaciones futuras.

También nos encontramos en la semana 20 de esta contingencia desde el pasado 13 de marzo, cuando el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó el estado constitucional por alarma desde el inicio de la contingencia en Venezuela producto de la pandemia global de la Covid-19, con la llegada de los dos primeros casos al país y dos días después, se decreta la cuarentena como la he planteado en las anteriores entregas y en ésta.

Pero, no perderé la costumbre de proceder a la actualización del avance del Covid-19 a nivel mundial y en Venezuela, colocando primero a los diez países con más casos de esta pandemia, luego Venezuela y las consideraciones y reflexiones que formularemos al día de hoy.
Para el momento en que escribo esta entrega, van 17.213.220 registrados casos a nivel mundial, 2.191 casos por cada millón de habitantes, 10.726.524 personas curadas (62,31%) y 670.907 personas fallecidas (3,90%) y 5.815.789 casos activos a nivel mundial.
Este es el top ten de los países con mayor número de casos de Covid-19 en el mundo:
País       
Casos    Casos x millón de hab.   Personas recuperadas  % recuperados Personas fallecidas   % fallecidos
EEUU    4.568.375             13.867   2.245.521            49,15     153.848                3,37
Brasil     2.555.518             12.092   1.787.419            69,94     90.188   3,53
India      1.588.129             1.164     1.022.606            64,39     35.036   2,21
Rusia     834.499                5.687     629.655                75,45     13.802   1,65
Suráfrica              471.123                8.016     297.697                63,19     7.497     1,59
México 408.449                3.227     267.147                65,41     45.361   11,11
Perú      400.683                12.470   280.044                69,89     18.816   4,70
Chile      351.575                18.400   324.557                92,32     9.278     2,64
España 329.721                6.001     150.376*             45,61*  28.441*                8,63*
Irán        301.530                3.587     261.200                86,62     16.569   5,49

**Las cifras pueden ser superiores, de acuerdo a las consideraciones realizadas por este servidor en la entrega 36.
*Desde hace algún tiempo el Reino de España no reporta cifras de la Covid-19.
En el caso de la República Bolivariana de Venezuela, hasta el miércoles 29 de julio de 2020 tenemos 17.158 casos registrados, 533 casos por cada millón de habitantes, 10.421 personas recuperadas (60,74%) y 154 personas fallecidas (0,90%). Lo que hace que haya 6.583 casos activos y que vienen siendo tratadas por el Gobierno Bolivariano. Ocupando el puesto 67 de más países en el mundo con más casos de Covid-19 de los 193 que están inscritos en la ONU.

Importante es de señalar que ahora el estado más afectado por la pandemia es el Distrito Capital que pasa ahora al primer lugar con 3.502 casos registrados, Zulia en el segundo lugar con 3.014 casos registrados, Miranda con 2.070 casos registrados, Apure con 1.684 casos registrados, Táchira con 1.296 casos registrados, Bolívar con 1.258 casos registrados, Sucre 902 casos registrados, La Guaira con 564 casos registrados, Aragua con 436 casos registrados, Mérida 341 casos registrados,  Lara 338 casos registrados, Nueva Esparta 328 casos registrados, Carabobo 230 casos registrados, Monagas 205 casos registrados,  Barinas  157 casos registrados, Trujillo 150 casos registrados, Yaracuy 143 casos registrados, Falcón 127 casos registrados,  Anzoátegui 125 casos registrados, Cojedes 66 casos registrados, Delta Amacuro 63 casos registrados, Portuguesa con 56 casos registrados, Amazonas 47 casos registrados, Guárico 39 casos registrados, Los Roques 4 casos registrados.

De los 6.583 casos activos en Venezuela, 5.008 vienen siendo tratados en hospitales centinela (76,07%), 1.412 en Centros Diagnósticos Integrales (CDI) con un 21,45% y 163 en clínicas privadas para un 2,48%.
De igual manera, de los 6.583 casos activos, 5.226 están sin síntomas (79,39%), 1.225 con insuficiencia respiratoria aguda leve (18,61%), 107 con insuficiencia respiratoria aguda moderada (1,63%) y 25 con insuficiencia respiratoria aguda grave (0,38%) ameritando su reclusión en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
Por los PASI hasta la fecha han retornado 73.705 connacionales, de los cuales 4.290 (5,82%) han resultado positivos a las pruebas de Covid-19, y distribuidos de la siguiente manera:
1.- Por el PASI Zulia, 8.004 connacionales (10,86% de los ingresos), con 206 casos positivos (4,80% de los casos)
2.- Por el PASI Táchira, 44.208 connacionales (59,98% de los ingresos) con 1.950 casos positivos (45,45% de los casos).
3.- Por el PASI Apure, 17.343 connacionales (23,53% de los ingresos) con 1.483 casos positivos (34,57% de los casos).
4.- Por el PASI Amazonas, 184 connacionales (0,25% de los ingresos) con 10 casos positivos (0,23% de los casos).
5.- Por el PASI Bolívar, 3.494 connacionales (4,74% de los ingresos) con 499 casos positivos (11,63% de los casos).
6.- Por el PASI Lara, 90 connacionales (0,12% de los ingresos) con 19 casos positivos (0,44% de los casos).
7.- Por el PASI Nueva Esparta, 82 connacionales (0,11% de los ingresos) con 2 casos positivos (0,05% de los casos).
8.- Por el PASI La Guaira, 300 connacionales (0,41% de los ingresos) con 121 casos positivos (2,82% de los casos).
Y hasta la fecha se han realizado 1.521.688 pruebas de despistaje masivo de Covid-19 en todo el país, para un total de 50.723 pruebas por millón de habitante, lo que ubica a nuestro país en los primeros lugares del mundo con respecto a este ítem.

Pero, sin más preámbulos, entremos en materia en lo concerniente a los temas fundamentales que quiero abordar en esta entrega del Diario de Cuarentena.
Se ha armado toda una polémica y una alharaca por el decreto que ha adoptado el compañero y gobernador del estado bolivariano de Miranda, Héctor Rodríguez, respecto a la medida que entró en vigencia en el día de ayer 29 de Julio de 2020, en la que, por un espacio de 30 días continuos, los habitantes de la entidad federal que dirige, tendrán acceso a la compra de alimentos a partir del terminal de su número de cédula.

El referido decreto es el N° 2020-100 de la Gobernación del estado bolivariano de Miranda, publicado en la Gaceta Oficial Ordinaria N° 5.067 de dicha entidad federal de fecha 28 de julio de 2020.

En el referido decreto, se establece que los ciudadanos cuya cédula termine en 0 y 9 podrán comprar los días lunes; aquellos cuyo terminal sea 1 y 8, podrán hacerlo los martes; 2 y 7 los miércoles; para los jueves, los venezolanos radicados en Miranda que su número de cédula termine en 3 y 6 tendrán la posibilidad de abastecerse de alimentos y los viernes, aquellos cuyo último número es 4 y 5.

Para los sábados, los que terminen en 0, 1, 2, 8 y 9 son los que podrán adquirir productos de primera necesidad, mientras que los domingos quedan para quienes su último número de cédula culmine en 3, 4, 5, 6 y 7.

Se obliga además a la ciudadanía a cumplir con las medidas de bioseguridad como el uso de tapabocas y el respeto del distanciamiento físico, mientras que los locales comerciales deberán colocar en lugares visibles el cronograma emanado desde la gobernación de Miranda.

Importante es de destacar que medidas como estas han sido aplicadas en países como Panamá, Colombia, Chile y Perú, en esta última nación el presidente de ese país, Martín Vizcarra, ordenó días Inter diarios para que hombres y mujeres salieran a comprar alimentos.

Pero, como a veces en este pueblo tenemos memoria corta, aquí cabe recordar que en el año 2016 si no me equivoco, y sin que el gobierno así lo señalara, varios establecimientos de venta de alimentos vendían sus productos por el terminal del número de cédula. Eso parece que se ha olvidado en estos instantes.

Y en aquella oportunidad se incluyeron los capta huellas, porque tenía que ver con la escasez de productos de primera necesidad, y de las colas en los establecimientos. ¿O es que eso se olvidó? Me preguntó.

Y creo que fue una manera no sólo de hacer que las colas paulatinamente desaparecieran, sino que los productos también se mantuvieran y no escasearan. Claro también a un costo y precios mayores de las que pocos y pocas tenemos acceso, también es bueno acotar esto.

Pareciera que cuando estas medidas las toma el sector gubernamental son malas, pero cuando las adopta el sector privado son buenas. Es parte del doble rasero que tienen algunos.

E indudablemente, la medida adoptada por el gobernador Rodríguez tiene el objetivo de cortar las cadenas de transmisión de la infección por Covid-19 en una de las entidades federales con mayor número de casos.

Si el plan que se está implementando en Miranda resulta, y se traduce en la reducción del número de casos, no debería descartarse la posibilidad de que esta medida se extienda al resto del territorio nacional.

Por otra parte, creo importante que así como lo hace el Presidente Nicolás Maduro del parte de la Covid-19 en Venezuela y la Comisión Presidencial para el Seguimiento y Prevención de la Covid-19 en Venezuela, donde no sólo se señalan los casos registrados, sino que se indican los números de pacientes recuperados y los lamentables decesos ocurridos, lo que nos arroja la cantidad de número de casos activos a nivel nacional, esta información también debería ser replicada con ese nivel de detalle, en las instancias estatales y municipales de la misma forma.

La razón es porque como se está informando sobre la pandemia no está surtiendo efecto en la población de adquirir conciencia sobre a infección, y eso genera en ocasiones pánico, manipulación y desinformación, acrecentando la ignorancia y a la adopción de medidas erradas en muchas ocasiones. Creo que esto lo he señalado en varias entregas de esta columna.

Por ejemplo, en Venezuela no hay 17 mil personas con Covid 19 para el momento en que estas líneas aparezcan publicadas, sino un poco más de 6.583 casos activos, como ha sido mi costumbre colocarlo en cada inicio de esta columna antes del desarrollo de los temas y situaciones que pretendo plantear acá. Esto no resta la peligrosidad y la precaución que hay que tener con este mal, y más por la cantidad de personas que ingresaron ilegalmente al país (“trocheros”) desde Colombia y Brasil y que son potenciales vectores de esta pandemia. Pero hay algo que no se está considerando con respecto a este tema.

En algunas oportunidades, y un poco antes del mes de junio cuando los casos comenzaron a incrementarse de manera ostensible, el propio presidente Maduro señaló que hubo estados e incluso municipios que registraron un determinado número de casos, en otros se convirtieron en focos de transmisión, y que, durante días, e incluso semanas fue tal la cantidad de personas que se recuperaron, incluso de personas fallecidas, que hicieron que esas zonas estuvieran por un tiempo libre de coronavirus.

Incluso sería más visible para la población, saber en tiempo real en que estados y municipios representa la mayor peligrosidad porque tienen casos activos, y en cuales, a pesar de que en algunos momentos tuvieron brotes importantes, se han venido cortando las cadenas de transmisión y la situación está más controlada, por lo que podrían hacerse merecedoras de ser incluidas en las próximas jornadas de flexibilización que vienen siendo decretadas por el Ejecutivo Nacional.

Incluso si además de colocar el número de casos recuperados y de fallecidos por estados y municipios, y además se los representa en un mapa de Venezuela, se haría aún más visible, y podría contribuir aún más en la necesaria concienciación y concientización de nuestro pueblo.

Creo que es un modesto aporte para la Comisión Presidencial, que no sólo ayude al presidente sino también a dar mayor información a nuestro pueblo. Y creo que seríamos pioneros en el mundo y contribuiría a golpear de manera importante la desinformación y manipulación de algunos sectores interesados en crear conmoción en nuestro país.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

martes, 11 de febrero de 2020

Por qué la Comisión de CIDH no debe visitar nuevamente a Venezuela



Por Ítalo Urdaneta:
Cualquiera pudiera pensar, debido a la manera como hemos titulado esta nueva entrega personal, que estamos apoyando que en Venezuela se violen los derechos humanos, pero valga la aclaratoria que no es así, por cuanto reconocemos que este es un principio universal que debe contar con el apoyo de cualquier ciudadano, indistintamente de sus creencias, raza o credo, así se encuentre en el más recóndito lugar del planeta.

Las razones que nos motivan a escribir estas nuevas líneas parte de la experiencia reciente que ha tenido Venezuela, por demás decepcionante, con los representantes de la Comisión Interamericana de Derecho Humanos (CIDH), apéndice de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), encabezada por su presidenta, Michel Bachelet, quien de manera descarada alteró la realidad del informe que hablaba sobre este derecho individual e internacional, en relación con nuestro país.


Defensores del imperio, que opera y actúa con su primacía de poder desde el Norte, han pretendido hacer ver que el gobierno revolucionario de Venezuela está en contra de que nadie venga a supervisar al país en representación de la CIDH, porque recientemente se comprobó que no es así, una vez que la propia Bachelet dispensó una visita al país.

Recordemos que el propio presidente Nicolás Maduro tuvo un encuentro con la Bachelet a mediados del año pasado, pero para asombro del país, y por qué no decirlo, de las naciones más equilibradas del mundo, el informe final que presentó posteriormente la ex presidenta de Chile, quien gobernó incluso a su país con la misma constitución que dejó el dictador Augusto Pinochet, presentó un informe amañado, tergiversado y carente de la realidad, de lo que pasa en nuestro territorio.

Bachelet, recuérdese, mientras ignora, por ejemplo las barbaries que se cometen a diario en Colombia, (Van más de 200 dirigentes sociales asesinados entre ellos periodistas) y lo que recientemente acaba de pasar en Bolivia, Chile y Ecuador, con similares números de muertos, incluyendo también a Perú y al propio Brasil, busca por el contrario, con lupa en mano, cualquier vestigio o causa, por muy insignificante que sea,  que permita perjudicar a Venezuela y a su gobierno revolucionario en materia de derechos humanos, con el solo deseo de crear un ambiente o unas condiciones que permitan sancionar o promover una intervención armada en perjuicio de nuestra nación, auspiciada por el propio imperio.

Acabamos de ver por “Globo terror” a otro mediático tratando de tergiversar los hechos en materia de derechos humanos en Venezuela. Puso como ejemplo como la CIDH, apoyada también por la OEA, intervino en la dictadura de Rafael Trujillo, en Santo Domingo, y rememoró como el ex presidente y novelista Rómulo Gallegos, desde Venezuela, promovió la supervisión de este organismo en nuestro país, por cuanto había sido objeto de un claro golpe de Estado.

Nadie en su sano juicio, si es un verdadero demócrata, humanista y un amante de la paz, puede estar en contra de que exista la CIDH, pero cuando vemos que el propio organismo se presta para apoya al imperio para que precisamente viole los derechos humanos en perjuicio de pueblos vulnerables y prácticamente indefensos, como viene ocurriendo con el caso de Venezuela, la cosa cambia, y eso le da el derecho a nuestra nación a rechazar la representación que dirige Bachelet para que visite nuevamente nuestro territorio.
La Organización de Estados Americanos (OEA), entre tanto, sigue pretendiendo aplicar sus políticas en contra de Venezuela, solo por resguardar los intereses del gobierno norteamericano, a pesar que nuestro país renunció a ese organismo multilateral precisamente por su grotesca manera de actuar, mientras ignora los desmanes que el propio imperio promueve, dirige y planifica en perjuicio del pueblo venezolano, así como lo hace también en contra de otras naciones, con el apoyo de la CIDH.

Aquí cabe preguntarse: ¿Por qué la CIDH nada dice del bloqueo que le mantiene el gobierno norteamericano a Cuba desde hace más de 60 años, y ahora a nuestro país, que incluso evita que se abastezca de medicamentos?

¿Importa poco acaso que, en Venezuela, y en remotas excepciones, mueran niños, jóvenes y ancianos por desnutrición, solo porque el imperio evita que lleguen con regularidad nuestros alimentos?
¿No es violar los DDHH evitar que Venezuela no reciba los pagos ordinarios por concepto de ventas de petróleo, oro y otros insumos, que le reportan los recursos necesarios para comprar precisamente alimentos y medicamentos, todo por culpa del imperio?

Venezuela, vale aclarar, es autónoma, libre y soberana, para tomar decisiones propias y decidir -al mismo tiempo- lo que le convienen o no. Al igual que EE. UU u otra nación del mundo, nuestro país tiene todo el derecho de determinar quién entra e incluso quién debe salir de su territorio nacional.
La experiencia nos dice que la CIDH que dirige Bachelet viene actuando de manera desproporcionada, pero además actúa amañada, interesada, sin equilibrio, sin razón y alejada de la realidad, como lo hizo la vez pasada en contra de Venezuela.

Por ello hay razones más que suficientes para evitar que esa CIDH de nuevo pretenda visitar al país, incluso sin solicitar el debido permiso como corresponde, solo porque desea tenderle la sábana al imperio para que promueva una intervención armada, repetimos, en perjuicio de todos los venezolanos.
Es evidente que la CIDH se hace la desentendida y evita al mismo tiempo reconocer que precisamente los DDHH los viola desde hace rato EE. UU, con sus políticas coercitivas que lleva a cabo en perjuicio de Venezuela.

Vale destacar que ahora la CIDH que pretendía entrar al país, como “perro por su casa”, ha dicho que despachará para atender las denuncias de Venezuela desde Colombia. Opinamos, en este sentido, que sería bueno que esa misma Comisión, aprovechando su estadía en Colombia, mire hacia los lados para tratar los incontables casos de asesinatos que a diario se cometen en el país granadino en perjuicio de dirigentes sociales, incluyendo ex guerrilleros que se acogieron al tratado de paz, pero que el narco estado colombiano, representado por Iván Duque, ha violado flagrantemente.
Decimos, finalmente, que en mi casa entra quien disponga mi esposa, y sino que lo diga ella. 

italourdaneta@gmail.com


miércoles, 14 de agosto de 2019

PRONUNCIAMIENTO CONAICOP



El Consejo Nacional e Internacional de Comunicación Popular “Comandante Supremo” (Conaicop), se pronuncia ante los inminentes, públicos, notorios y comunicacionales ataques contra dos de nuestros compañeros fundamentales de esta organización internacional de Comunicación Popular que solo se dedica a defender la revolución Bolivariana de los ataques del enemigo histórico como lo es el imperio norteamericano, los gobiernos arrastrados de Latinoámerica y Europa, pero, ahora, también con los infiltrados que se dedican armar grupos de Whassap para disparar hacia adentro como ya lo han hecho varios traidores de este proceso revolucionario. 



Geraldina Colotti

Secretaria de Europa , Periodista y Escritora Italiana que solo se ha dedicado con ética y profesionalismo revolucionario a defender la Patria de Bolívar y Chávez, y no desde un grupo de whassap, donde la gente opina lo que le da la gana, sino desde el campo de batalla, recorriendo nuestro país, nuestros barrios, nuestros urbanismos y compartiendo sus experiencias con Las Comunas, Movimientos Sociales y Partidos de Izquierda en Venezuela, pero como dice el viejo y sabio refrán: Sólo se le tiran piedras al árbol que da frutos y ahí está, recibiendo insultos y señalamientos injuriosos y cobardes porque se los hacen desde grupos de whassap creados por estos pseudos revolucionarios  disfrazados de rojo rojitos.

Rubén César Suárez, director internacional, Fundador del Conaicop en Montevideo, Uruguay, hombre incansable y acérrimo defensor de la revolución Bolivariana que ha logrado unificar más de 500 Medios Comunitarios, Alternativos, Libre, Independientes y Movimientos Comunicacionales internacionales en 28 países del mundo, él también ha sido objeto de vejaciones por el mismo grupo que navega por whassap para dañar lo que defiende al proceso revolucionario. 

Ante esta situación que busca confundir y confrontar a nuestros cuadros a nivel internacional, haciéndole el juego a la derecha detractora de nuestra revolución, pedimos:
•             Que cese la persecución contra estos dos compañeros reconocidos, queridos y respetados por la revolución Bolivariana y los Chavistas en Venezuela. 
•             Alertamos que el modus operandi de este grupo que ataca en silencio y subterráneamente a los revolucionarios, primero solicitan ser agregados a un determinado grupo de whassap, seleccionando el de mayor participación. Una vez incluidos allí, secuestran, virtualmente los datos de los participantes y abren otro grupo con distinto nombre, pero con el mismo cachimbo. Por eso vemos que nuestros nombres aparecen en este grupo, y en este, y en este. Así van hasta lograr varios grupos y desde allí comienzan a disparar, a atacar y a expresar mensaje contrarrevolucionarios bajo la supuesta “Autocrítica”.
 •             Desde el Conaicop, pedimos respeto por estos dos compañeros que hoy están siendo sometidos al escarnio público virtual por estas redes sociales tóxicas, porque no solo expresan su arremetida .contra estos hermanos de lucha solo porque  hacen lo que ellos no pueden hacer, trabajar por la revolución. Su incapacidad los lleva a utilizar la práctica política sucia, negra, cuarto republicana a través al descrédito.
•             Pedimos a los camaradas que caen ingenuamente en esa telaraña a estar alerta y no permitir que en grupos de whassap revolucionarios se comentan estos tipos de actos y desviaciones porque seríamos cómplices de la derecha endógena que destruye a lo interno y en silencio. En eso son especialistas y 
•             nos convierten en sus tontos útiles para validar sus objetivos.
•             Por último, queremos dejar bien claro, que si los ataques continúan en contra de Geraldina y Rubén, nuestra voz será más fuerte y contundente para derrotar y desenmascarar al fascismos disfrazado de chavismo en las redes sociales porque los conocemos, sabemos quiénes son, dónde están y cómo actúan.

POR EL CONAICOP 

Consejo Nacional e Internacional de Comunicación Popular (Conaicop)

Secretariado Ejecutivo

Alcides Martinez Secretaria General (Venezuela)Mf
Gustavo Pessetta Secretaria Mercosur (Argentina)Mf
Raquel Bonzi Secretaria Parlasur (Paraguay)Mf
Patricia Barba Secretaria Caribe (Mexico)Mf
Alberto Ramírez Secretaria Centro America (Mexico)Mf
Valeria Rodriguez Secretariado Asuntos islamicos y musulmanes (Argentina)
Nino Pagliaccia Secretaria Norteamerica (Canada)
Jose Ariza SecretariadO Unasur Ec
Soledad Errandonea Secretrariado de la mujer Suiza
Micaela Sagaseta Secretaria DDHH España
Raquel Pina Secretaria Cultura (Argentina   eeuu)

(Miembro Fundador Mf)

Secretarias

Pedro Gallardo Chile
Percy Katary Peru
Teresa Teran Gran Bretania
Hernan Durango Colombia
Jose Antonio Hernandez Republica Dominicana
Walter Cuc Guatemala
Jorge González Panamá
Gilda Alegre Nicaragua
Laura Gatti Uruguay
Ana Surra Catalunia
Marcos caballeros Bolivia
Luis Fidel Escalante Silvestre Puerto Rico
Gerardo Romero Suiza
Eduardo Medina Costa Rica
Lucas Rafael Brasil 

Adieresiones a

conaicop.uy@gmail.com

lunes, 12 de agosto de 2019

El socialismo y el reto apremiante de la sobrevivencia humana



Por Homar Garcés:
Con la finalidad de explicar y comprender a cabalidad la necesidad histórica del socialismo revolucionario bastará observar las graves y abismales desigualdades económicas, las injusticias sociales, las guerras y los ecocidios derivados del individualismo posesivo promovido, en todo momento y de forma extensiva, por el sistema capitalista. La debacle económica que se cierne desde hace tiempo inminente y catastrófica sobre una gran parte de las naciones del mundo (incluidas las grandes potencias) y los devastadores fenómenos climáticos que amenazan con borrar por completo la vida tal como la conocemos, plantean la búsqueda y puesta en práctica de alternativas urgentes que minimicen el impacto causado por dicho sistema; las cuales podrían sintetizarse en la construcción de un modelo de sociedad socialista. Hasta ahí, todo parecería bastante simple.


Sin embargo, es necesario afirmar que -con todo lo ocurrido a lo largo de más de un siglo en la historia común de la humanidad- esto no obedece a un capricho.

Una cuestión común entre muchos de los propagadores del socialismo revolucionario es que olvidan que «el socialismo -citando al Che Guevara- se hace solamente con el trabajo humano, no es una creación milagrosa ni es un producto exclusivo de la conciencia, es producto del trabajo humano»; por lo tanto, es imprescindible comprender que el proceso de construcción socialista requiere de una praxis que, en un sentido general permanente, debe y tiene que sustentarse en la participación y el protagonismo de los sectores populares.

Posiblemente esto resulte demasiado ilusorio para algunos, sobre todo cuando se piensa que pueda concretarse exitosamente en un corto plazo, implementando la reforma de algunas leyes o manteniendo una hegemonía partidista que, a los ojos de sus principales representantes, se impone preservar a todo trance, por encima de cualquiera otra consideración.

En este marco de referencia, la reconquista y la preservación de la propiedad colectiva de la tierra marca un hito bastante importante en la larga e incesante lucha de los pueblos campesinos y originarios, dada la crisis ecológica que se extiende de modo dramático y fatídico por todo nuestro planeta. Además, pone al descubierto la contradicción básica existente entre lo que representa el sistema capitalista neoliberal y lo que es la defensa de la vida en un sentido general. Esto porque el capitalismo (aunque se trate de maquillarse con un aparente rostro humanitario) ha propiciado en su propio beneficio la destrucción, la conquista y la sobreexplotación de los pueblos del mundo.

Sólo así puede asegurar su propia sobrevivencia; desatando adicionalmente una guerra social mediante la cual se imponen realidades políticas y económicas que anteponen una intolerancia y un egoísmo completamente deshumanizados, en la que prevalecen sus intereses materialistas frente a los más primordiales derechos humanos. Esto es más que suficiente para considerar la alternativa del socialismo revolucionario como la tabla de salvación de la cual podría asirse la humanidad, alcanzando su emancipación integral y, algo igualmente importante, su misma sobrevivencia y la de las demás especies que pueblan la Tierra.

La misantropía intrínseca del capitalismo únicamente podrá ser frenada si esta misma humanidad llega a calibrar, en su exacta dimensión depredadora, los perniciosos efectos que ésta tiene respecto al agravamiento del ya popular cambio climático. Se ha de entender que las diversas conferencias y acuerdos en materia ecológica celebrados por los gobiernos de los diversos continentes no resultan suficientes para contener tales efectos. En su lugar, como último foco de esperanza, habría que plantearse la construcción de un nuevo modelo de civilización, inspirado en el socialismo revolucionario, sin entender que éste sea calco y copia de las experiencias históricas fallidas de otras latitudes sino uno que esté enraizado en la idiosincrasia, los intereses comunes y las luchas legítimas de nuestros pueblos; algo que obliga a ver al socialismo bajo nuevas perspectivas y al capitalismo como el máximo enemigo de la existencia y de la liberación humanas.-
mandingarebelde@gmail.com

sábado, 29 de junio de 2019

La deserción de un iracundo izquierdista



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Pocas veces he repudiado a los que se cambian de bando político o se desencantan de la política. Siempre puede haber razones para evolucionar o rebobinar, pero creo que para todo en la vida hay que tener estilo y oportunidad.

Oscar Guillermo Garretón ciertamente debió haber abandonado el Partido Socialista apenas regresó a Chile después de su exilio, pero era hora de sacarle dividendo a su diáspora y prefirió seguir militando en la colectividad de Allende hasta hace pocos días. Ya camino a sus 80 años debe asumir que le será difícil obtener algún cargo público, además de que se sospecha ha acaudalado una más que suficiente fortuna, por lo que no debe necesitar de nuevos cargos políticos. Salvo la posibilidad de que se le asigne alguna embajada, medalla que en Chile constituye una de las últimas charreteras civiles del llamado “servicio público”.


Aunque lo divisé en mis tiempos de universitario como uno de los más vociferantes izquierdistas, recién lo llegué a conocer en La Habana, donde se había instalado con camas y petacas como exiliado. Mal que mal, fue reconocido por la Dictadura Militar como uno de los más peligrosos enemigos y justo entonces el privilegio de ser acogido solidariamente por Fidel Castro. El había fundado el MAPU, partido vanguardista que se escindiera de la Democracia Cristiana para pasar a formar parte rápidamente del gobierno de la Unidad Popular. Dicho sea de paso, esta entidad a poco andar se escindió y don Oscar Guillermo Garretón se puso a la cabeza de la fracción más rebelde o termocéfala, a la que le desagradaba, por supuesto, la revolución burguesa “con vino y empanadas” propiciada por el extinto presidente. Por lo mismo, fue uno de los hombres más buscados por la Dictadura y su rostro apareció junto al de Carlos Altamirano y otros dirigentes izquierdistas en las portadas de El Mercurio, matutino que entonces propiciaba rabiosamente estas cacerías políticas.

Ya antes de volver al país, su conducta era muy cuestionada por las organizaciones disidentes de la Dictadura. Precisamente en Buenos Aires, a donde se trasladó, se le observó sacudiéndose de todo vestigio izquierdista, como de su innegable responsabilidad de haber animado, al igual que otros dirigentes, a no pocos jóvenes a retornar clandestinamente al país, muchos de los cuales fatalmente perdieron sus vidas, fueron encarcelados y torturados. Para posteriormente ser sepultados por la indiferencia de sus mentores apoltronados en el poder.

Ya a esta altura, el propósito de Garretón era mutarse en empresario. Lo que consiguió a lo largo de muchos años de obsecuencia ante el poder patronal,  y pese a ser arrestado por largos meses en la Cárcel de Valparaíso, procesado por su presunta conspiración con otros dirigentes políticos y personal de la Armada en plena Unidad Popular Una típica manifestación del “infantilismo revolucionario” que le cobró un alto precio a la solvencia democrática de Allende y le diera “argumentos” a la asonada militar de septiembre de 1973. En este presidio es que lo volví a verlo y ser acogido por la hospitalidad de los presos más antiguos como él, pero allí no alcancé a darme cuenta de cuánto habrían cambiado sus convicciones. La rutina allí era la de comer, respirar y pelear con los abogados para que nos excarcelaran lo antes posible.

Seguramente este transformismo ideológico de Garretón estuvo acicateado por su relación sentimental con una destacada periodista de derecha y vinculada al diario de Agustín Edwards. A través de las columnas que este periódico y La Tercera le publican constantemente hemos podido comprobar su realineamiento político, coincidente con que nunca en todo este tiempo fuera visto en las tupidas manifestaciones callejeras, en la Villa Grimaldi y otros centros que honran la memoria de los combatientes que cayeron o fueron sometidos a tantos tormentos.

Finalmente, después de librarse del prescrito juicio por sedición siguió el camino de otros mapus y ex socialistas que se encumbraron en los cargos públicos y, más temprano que tarde, terminaron asesorando e intentando sus primeros negocios de la mano de aquellos poderosos empresarios que los recibieron como verdaderos hijos pródigos.

Por tercera vez, tuve la oportunidad de estar con él en el directorio de una editorial de derecha, de la cual alcancé a formar parte en la promesa de que se trataría de un esfuerzo ecuménico y tolerante. Pero este esfuerzo editorial se hizo humo en muy poco tiempo, pero lo importante es que allí, ante mi estupor y el de otras personas, oí a Garretón asegurar que las Fuerzas Armadas eran la columna vertebral de la historia republicana de Chile. Eso me convenció de no continuar en la Editorial y nunca más volví a ver al ex cabecilla del Mapu y ahora ex socialista. Salvo observarlo años atrás en una Ceremonia en el Salón de Honor de la Universidad Católica de Chile del brazo, ciertamente, de su nueva pareja.

En un excelente libro de Mónica Echeverría se detalla la trayectoria de este tipo de jacobinos del pasado devenidos en prósperos empresarios y asesores. Nombres abundan, en realidad, entre los desertores, pero el caso de don Oscar Guillermo debe ser uno de los más repugnantes por su soberbia en extender su militancia en el socialismo y recién renunciar ahora con publicidad, bombos y platillos mercuriales y televisivos. Muchos se fueron calladitos de los diferentes partidos, seguramente en mérito de un mínimo pudor y respeto por el pasado que abrazaron. Como es el caso del mismo senador Carlos Altamirano Orrego, que, sin renunciar al PS, tuvo el buen gusto de rechazar cargos y distinciones de parte de los gobiernos de la Concertación. En mérito, como se dice de una abierta y descarnada autocrítica.

Crisis en el Partido Socialista y otros referentes existen desde siempre y no descubrimos razón alguna para que recién ahora don Oscar Guillermo Garretón pueda fundar su desafección con el socialismo criollo. Producto de la misma confusión del PS, es que todavía existen en esta colectividad otros guarecidos oportunistas que podrían ser expulsados ejemplarmente de sus filas, si es que este partido quisiera limpiarse realmente y servir a la transparencia. Porque si de impunidades se habla, lo primero es reconocer la que favorece a tantos personajes que todavía pululan por los cargos públicos y reciben nuevos nombramientos en el extranjero, después de su enorme responsabilidad en el quiebre institucional, político y moral de nuestro país. Cuyas funestas consecuencias se extienden hasta hoy, con tan larga y desnaturalizada postdictadura.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com


miércoles, 6 de febrero de 2019

Unidad Patriota En Defensa de la Soberanía de Venezuela y su Gobierno Bolivariano




Por Fernando Bossi:

La cabecera de playa del gobierno estadounidense en Venezuela se instaló el 23 de enero pasado, con la autoproclamación de Juan Guaidó como “presidente encargado”. El imperialismo yanqui así, afirmó su bota criminal en suelo venezolano a través de un grupo de nativos vendepatrias representantes de la ultraderecha más reaccionaria.

Desde que asumió la Presidencia de la Nación el comandante Hugo Chávez –precisamente el 2 de febrero se cumplirán 20 años–, el imperialismo y sus lacayos no han descansado en agredir, provocar, boicotear y conspirar contra el proceso revolucionario desencadenado con el bolivarianismo en el poder.


Varias veces la contrarrevolución intentó derrocar al gobierno popular, siempre usando métodos anticonstitucionales y violentos, desde el golpe de estado, pasando por las guarimbas y llegando hasta el intento de magnicidio el año pasado.

La derecha venezolana demostró durante 20 años su incapacidad para vencer al chavismo. Pero hoy, tras tantos fracasos, se presenta más envalentonada porque el gobierno de Estados Unidos –siempre involucrado en los intentos desestabilizadores– ha decidido intervenir directa y descaradamente. 

La acometida es brutal en todos los planos:

En el militar, Estados Unidos amenaza con una intervención –léase invasión–, ya sea directa o por medio de sus títeres: Colombia, principalmente, o por una “fuerza de paz” compuesta por los países del Grupo Lima–.

En la esfera económica ataca mediante el embargo, el bloqueo, la confiscación de bienes venezolanos en el exterior y demás medidas de estrangulamiento, contando con el apoyo de sus aliados de la Unión Europea.

Despliega un cerco mediático, ejerciendo todo su poder para bombardear a la opinión pública nacional e internacional con su acostumbrado paquete de mentiras, calumnias y difamaciones, siempre en nombre de la defensa de la democracia y los derechos humanos.

En lo social, apela una vez más –como durante las guarimbas– a la alianza táctica entre los sectores más encumbrados de la sociedad y los grupos desclasados y delincuenciales, contando con el paramilitarismo colombiano infiltrado y poderosas redes de la delincuencia organizada, todas ellas financiadas por la oligarquía venezolana, el uribismo y las agencias norteamericanas.

En lo político, ahora inventaron el “gobierno paralelo” de Juan Guaidó, sosteniéndose en la Asamblea Nacional en desacato y en las diferentes fuerzas contrarrevolucionarias e inclusive subversivas.

Y obviamente, en el plano internacional, Estados Unidos cuenta con sus aliados incondicionales y los gobiernos de la derecha latinoamericana que compiten entre sí para ver quién se arrastra más ante el amo del norte.

El panorama es complicado e impredecible… Pero el bolivarianismo también cuenta con un poder no subestimable.

En primer lugar, cuenta con un elemento, tal vez el más devaluado en el mundo capitalista de hoy, pero que sigue teniendo un poder inusitado en el mediano y largo plazo: la verdad.

La verdad, la justicia y la razón están del lado del chavismo. Esto le da una fortaleza inmensa al movimiento popular revolucionario, que nunca debe menospreciarse.

Pero sabemos que apelar solamente a la verdad, a la justicia y a la razón no resulta suficiente a la hora de enfrentar la bestia imperialista.

La Revolución cuenta con una línea dura de chavistas que ronda entre el 30 y el 40 por ciento de la población, militantes populares decididos a no ceder un tranco ante la embestida golpista. Pero a este sector se le suma también otro 30 o 40 por ciento de patriotas opuestos categóricamente a una intervención militar que agreda a la Patria.

Vale aclarar, para mayor fortaleza, que dentro de ese pueblo bolivariano, chavista y patriota se incluye, nada más ni nada menos, que a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), dispuesta a defender la Constitución y la Patria, en las condiciones en que las circunstancias lo exijan.

Es cierto que las dificultades económicas han generado malestar y cierta desmoralización entre diferentes sectores del pueblo. Pero de tal realidad no puede desprenderse que los venezolanos y venezolanas estén esperando con una invasión, con banderitas yanquis de bienvenida. Tal idea es una falsedad que solo pueden creer aquellos cipayos que están obnubilados por los dólares prometidos.

Por tales razones, con el objetivo de fortalecer más aún la unidad del pueblo, creemos necesario que el gobierno acelere el Plan Económico de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad, apelando a la participación y protagonismo popular.

La guerra económica declarada por el imperialismo y sus aliados al pueblo venezolano, tiene que ser contrarrestada de forma urgente y categórica.

Aliviar al pueblo trabajador de esos pesares, sin descuidar otros aspectos vinculados a la lucha contra la corrupción y la ineficiencia, renovará inmediatamente los bríos antiimperialistas y patrióticos de las grandes mayorías populares. Esta batalla, por lo tanto, no es menor ni menos importante que aquellas que se libran en los frentes político, mediático o militar, sino que tiene carácter estratégico en el momento actual.

En el plano internacional el bolivarianismo y el presidente constitucional Nicolás Maduro cuenta con el apoyo de los gobiernos que representan el 80 por ciento de la población mundial, entre ellos Rusia, China, Turquía y la India, siendo los países emergentes y la mayoría de los países del llamado Tercer Mundo solidarios con el gobierno venezolano o, al menos, contrarios al injerencismo norteamericano. La reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas así lo testimonia.

Lo que se está jugando entonces en Venezuela es mucho, y no solo para los venezolanos y venezolanas, sino también para el destino de los pueblos de la región y del mundo. El escenario político venezolano es hoy el escenario de la política internacional en disputa.

¿Podrá esta vez triunfar la verdad, la razón y la justicia? Creemos fervientemente que sí, en tanto y en cuanto los revolucionarios y patriotas de Venezuela y nuestra América, junto a los gobiernos y pueblos del mundo que se oponen a la barbarie imperialista nos movilicemos en pos de la verdadera democracia, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la paz.

fernando.bossi.rojas@gmail.com

El ejercicio del poder




Por Jorge Pedro Zabalza:

¿Por qué los paramilitares de Uribe no han tomado una de las ciudades del lago de Maracaibo o del golfo de Venezuela? La posesión de un enclave en esa zona revestiría de carácter bélico la intervención de los EEUU, daría la seriedad que no tiene a la proclamación de Guaidó y dejaría enredados en un laberinto de indecisiones a China y Rusia. Aunque lo deseaban de corazón, Trump y sus mayordomos criollos no se atrevieron a concretar una maniobra de ese tipo: carecen de fuerza dentro de Venezuela. Ni pueblo organizado ni militares obedientes. Nadie se prestó a ser carne de cañón de sus intereses. Su operación política terminó en trasladar la guerra al escenario de la retórica, el de la OEA y el Consejo de Seguridad y ahí también perdieron, en la batalla de los discursos y las amenazas.


En la Venezuela donde irrumpió Guaidó no existe vacío de poder que sirva para justificar jurídicamente su payasada. Hay una guerra por el poder: las corporaciones multinacionales o, lo que es lo mismo, su portavoz Trump, quieren arrebatar el poder cívico militar a Madura. Es más que la lucha por adueñarse del mar de petróleo, del litio y el oro, en Venezuela se dirime la cuestión del poder para toda América La Pobre. La ofensiva del imperio reviste también un carácter simbólico, como lo fue el derrocamiento y muerte de Allende.

Esa perspectiva de guerra civil vuelve más relevante el papel del entramado social y político donde radica la fuerza del chavismo. Trump y Guaidó no advierten que están invitando un convidado de piedra a la fiesta que preparan: la trama social que, en condiciones de guerra civil, pueden ganar en independencia y autonomía respecto a la burocracia del madurismo.

Están pintadas de rojo tanto los barrios populares como las zonas del campesinado. Cuando manifiesta el chavismo, no lo hace una masa informe, como aquella donde se apoyan los partidos de la derecha, se movilizan comunas, cooperativas de producción, sindicatos, consejos campesinos, comités locales de abastecimiento, mercados comunales y milicias bolivarianas, que han aprendido el uso organizado de las armas y participado en ejercicio de defensa del territorio nacional. La derecha no ha logrado quebrar la moral de esa trama social y tampoco, salvo casos excepcionales, cooptar sus dirigentes de base.

Conscientes de las razones de la crisis económica y del desabastecimiento que soportan, su firmeza se nutre del convencimiento de que, pese a todo, siguen proponiéndose marchar hacia un horizonte socialista y revolucionario.

Desde nuestra propia intención de caminar en esa dirección, aunque hayamos sufrido deserciones y derrotas varias, creemos que la solución de los problemas de Venezuela vendrá de la mano de esa base social del chavismo, organizada y politizada. Es nuestra esperanza que, en futuro no muy lejano, todos los pueblos latinoamericanos puedan crear su propio poder para enfrentar a las corporaciones, los EEUU y sus capataces locales.

sábado, 25 de agosto de 2018

Si la izquierda se forja en la adversidad que la derecha recupere terreno no debe asustarnos


Por Rolando Prudencio Briancon:

Nunca a la izquierda se le ha regalado nada, pues va contra su misma épica esencia, que no es sino -en el sentido puro de ser de un izquierdista auténtico- darse, entregarse a los demás, como lo hizo un verdadero izquierdista y revolucionario como el Che Guevara. Es en ese severo, y hasta religioso sentido que la mística misión de un izquierdista, no sólo es darse a los demás sin esperar recompensa alguna, pues la lucha por el ideal de mayor igualdad dentro la sociedad, no espera recompensa alguna por ello. Pero algo más que caracteriza radicalmente a un auténtico izquierdista, es rehacerse de sus fracasos en la adversidad. Así que si un izquierdista no comprende esta verdad, no se entiende así mismo, no entiende cuál es su esencia, por lo que no se podría asumir como izquierdista.

Eso fue lo que ocurrió en la década de los 90, cuando a partir del triunfalista y altanero anuncio de Fukuyama -y toda la corriente de entusiastas defensores del libre mercado- del “Fin de la Historia”, la derecha pensó que se había arrasado con todo vestigio -excepto Cuba: la indómita- que pudiesen representar los ideales de izquierda, y que al paso triunfal de los gobiernos de derecha, había que tenderle alfombra roja. Sí tan roja como el color de los ideales de izquierdas, que había que pasar y repasar por encima de ellos para que los “izquierdosos” no levanten cabeza nunca.

Pero la izquierda está hecha no sólo para resistir en la adversidad; sino para hacerse del poder, como ocurrió en este nuevo siglo con gobiernos de izquierda -progresistas con prejuicios le dicen- como son los casos de: Chávez,  Evo Morales, Correa, Cristina, Dilma, Lula, Mujica. Es en ese sentido que hoy que en el Continente las corrientes reaccionarias se han hecho del poder, en alguno casos por la vía democrática -Macri en la Argentina- o a través de acciones desleales, como el caso de Lenin Moreno en el Ecuador o Michael Temer en el Brasil, quienes valiéndose de figuras jurídicas forzadas se ha hecho del poder; pero además para implementar políticas reaccionarias al ideario de izquierda, obedeciendo las ordenes de Washington.

Ciertamente que hay una sensación -nada más que eso- de frustración en algunos izquierdistas intimidados por sus propios temores por lo que está pasando en la región por la regresión política que se ha producido a partir de que las fuerzas de derecha han ganado terreno en el campo político -que es un escenario en permanente disputa- que ha cundido un temor de que la derecha vuelva campear; pero no por esos izquierdistas que no forjaron su espíritu en la lucha, debemos ser derrotistas, porque de ser así estaríamos traicionando lo que nos distingue, que no es sino rehacernos en la adversidad.
prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Fidel, de los grandes que no se fueron y ya están volviendo

Por Emilio Marín:
Se cumple el primer aniversario de su fallecimiento

El 25 de noviembre de 2016 fue conmovedor para Cuba pero también para buena parte del mundo. Fallecía Fidel Castro Ruz, su amado comandante en jefe de la revolución o simplemente Fidel. Es de los que no se fueron y ya están volviendo. 


La expresión de aquellos que no se fueron y ya están volviendo es bien tanguera, de “Nocturno a mi barrio”, de Aníbal “Pichuco” Troilo: “Alguien dijo una vez que yo me fui de mi barrio. ¿Cuándo, pero cuándo? Si siempre estoy llegando”.

Ese sentido de pertenencia ilustrar lo que podría decir el nacido en Birán, oriente de Cuba, un 13 de agosto de 1926, y fallecido en La Habana el 25 de noviembre de 2016, cuando su humanidad cansada pero no vencida había cumplido los 90 años.

Como al capo del bandoneón porteño, el abogado, revolucionario, presidente, estadista y sobre todo gran dirigente político de formación completa y full time para atender los asuntos de su pueblo y de pueblos hermanos, es discutible si se fueron del barrio. Indiscutible que apenas partió, si es que partió, ya estaba volviendo…

Para los enemigos de Cuba y de los valores de la humanidad fue una pesadilla que ese hombre hubiera vivido tanto tiempo, sorteando 638 intentos de asesinato impulsados por la CIA norteamericana. Uno de esos gusanos, con domicilio en Miami pero de nacionalidad argentina, lamentablemente, pronosticó esa muerte política 23 años antes que se produjera la muerte física. Andrés Oppenheimer, dizque periodista, que publica en El Nuevo Herald y demás diarios afiliados a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), cloaca también de Miami, publicó el libro “La hora final de Castro”, como expresión de anhelos, el 24 de marzo de 1993. Pasará a la historia como uno de los fallidos más groseros, por más que reciba premios de la SIP y otros oropeles para el periodismo a sueldo del imperio.
Uno de los mejores homenajes que recibirá Fidel en este primer aniversario de su muerte es que mañana, domingo 26, todos los cubanos y cubanas mayores de 16 años irán a las urnas para elegir a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular.

Refutando todas las mentiras contra Cuba y su líder histórico desde el triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959, allí hay un poder revolucionario ganado contra la tiranía de Fulgencio Batista, y defendido con éxito de invasiones organizadas por los mal vecinos norteamericanos, como en Playa Girón en abril de 1961, pero también hay una amplia democracia y de bases.

¿Que en la isla hay “un partido único”? Sí. Y no fue ninguna invención del líder sino una tradición legada a su pueblo el Héroe Nacional de Cuba, José Martí, quien fundó el Partido Revolucionario Cubano en 1892 y enfatizó en la necesidad de la unidad de su gente como condición fundamental para aspirar a la independencia, truncada nuevamente en 1898 y habiendo dado la vida en Dos Ríos.

La isla tuvo muchas cosas para resistir a pie firme hasta hoy los embates del imperio: agresiones militares, bloqueo económico con daños por 130.178 millones de dólares, campañas de demonización, expulsiones de la OEA en 1962 en reunión de Costa Rica, promoción de enfermedades, atentado terrorista contra el avión de Cubana sobre Barbados en 1976 con 73 muertos, etc.

Logros cubanos

Una de las mayores armas de la defensa cubana frente a tantas agresiones del imperio con más capacidad destructiva de la historia, fue la participación política de los cubanos.

Eso no fue magia. Fue ciencia política, pasión militante y obstinación revolucionaria que Silvio Rodríguez calificó con ironía en “El necio”. Yo me muero como viví, cantó el de la Nueva Trova. Y debe haber tomado a la vida de Fidel como espejo donde inspirarse.

Una masiva elección del domingo será un tributo fidelista. Y lo vienen haciendo siempre, porque la participación electoral supera el 95 por ciento pese a que el voto no es obligatorio. A partir de la elección de delegados a las asambleas municipales luego se eligen cargos similares a nivel provincial y nacional. Y una vez constituida la Asamblea Nacional, ésta es la encargada de elegir al Consejo de Estado y presidente, primer vicepresidente, vicepresidentes y secretarios así como al Consejo de Gobierno.

Esa democracia tiene otra gran ventaja que los latinoamericanos miran con sana envidia: es muy económica. Genera un gobierno barato y obrero como proclamaron los obreros franceses que en la Comuna de 1871 lograron el primer gobierno obrero.

Allí no se gasta millonadas en publicidad, marketing y adhesiones de empresas y bancos que luego se cobran con creces la inversión, para que los electos hagan tantas cosas que no figuraban en el programa original. En Cuba no hay propaganda paga. Sólo la foto y la biografía del candidato pegada en los lugares públicos. Los conoce la gente porque fue quien los mocionó en las asambleas de base.
Esa democracia socialista fue perfeccionada con la Constitución de 1975 y la ley electoral 72, del año 1992. Y se viene cumpliendo con votaciones cuyas urnas no son custodiadas por soldados de las Fuerzas Armadas sino por niños, los Pioneros. El fraude es una cosa que esos escolares deberán estudiar como materia rara de otros países, o de Cuba de tiempos batistianos y desde que nació la república burguesa apadrinada por Washington. Sólo sufragaban hombres que fueran propietarios con un capital mayor a 250 pesos. El resto, convidado de piedra.

La educación
Fidel era martiano hasta la médula, sin perjuicio que mientras cursaba abogacía leyó clásicos marxistas, comenzando por El Manifiesto Comunista (Marx y Engels, 1848).
De esa adhesión a Martí debe haber surgido su preocupación por la educación. “Ser cultos para ser libres” había opinado el Héroe Nacional en sus “Cuadernos Ambulantes” y su discípulo tomó la posta y la llevó a la victoria.

Luego de haber intentado tomar el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, durante la tiranía el 26 de julio de 1953, en el juicio al que fue sometido planteó varios puntos de vista que explicaban la incursión guerrillera. En un adelanto genial en la materia, en ese alegato “La historia me absolverá”, planteó: “el alma de la enseñanza es el maestro y a los maestros de Cuba se les paga miserablemente (…) debe concedérseles a todos, cada cinco años por lo menos, un receso en sus tareas de seis meses con sueldo, para que puedan asistir a cursos especiales en el país o en el extranjero, poniéndose al día en los últimos conocimientos pedagógicos”.
El tribunal que lo juzgaba debe haber pensado que era un marciano. No. Era Fidel. Y sus metas educaciones fueron cumplidas a cabalidad con la Campaña de Alfabetización de 1961 que erradicó el analfabetismo.

Otro rasgo de su generosidad fue que no limitó los beneficios de la educación a la isla y los maestros cubanos ayudaron afuera. Con el programa “Yo sí puedo” lograron liberar  del analfabetismo a Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.
La cosa no se limitó a la escuela. Cuba es una potencia cultural, biomédica, en biotecnología, etc. En el libro “Un grano de maíz”, pág. 210, conversando con Tomás Borge,  consignó que hasta 1992 se habían creado 170 centros científicos.
Hay un abismo entre la Cuba revolucionaria que nació en 1959, y que en enero próximo cumplirá 59 años sin fecha de expiración, y la semicolonia, el burdel, los casinos de la mafia y la base militar norteamericana que era antes.

Dar el ejemplo

Como no hay dioses ni políticos perfectos, Fidel tuvo sus errores puntuales. El cronista advierte tres: 1) haber asegurado que Cuba era el mayor exportador de alimentos del mundo per cápita (pág. 64 libro citado de Borge); 2) haber valorado que la perestroika y glasnot de Mijail Gorbachov eran más socialismo; y 3) haber pronosticado en julio de 2010 que antes de jugarse las semifinales del Mundial de Sudáfrica comenzaría la III Guerra Mundial.

Vista la perspectiva histórica de lo pensado y llevado a la práctica, esas pifias no tienen demasiada entidad, sobre todo porque luego del fallo trabajó arduo. Por caso, preservó el socialismo cubano luego que la perestroika degenerara en implosión de la URSS y restauración del capitalismo.
Uno de sus quilates fue la coherencia entre palabra y acción. Su familia era rica y tenía 800 hectáreas en Birán y 11.700 arrendadas (“Guerrillero del Tiempo”, Katiuska Blanco, Tomo I, pág. 44). Y la reforma agraria empezó por casa, cuando visitó a su madre el 24 de diciembre de 1958 y la multitud empezó a arrancar naranjas ante los reclamos de su madre para que no maltrataran a las plantas (misma autora, Tomo II, pág. 480).

Cuando un líder cumple con la reforma agraria, comenzando por sus propias tierras,  quiere decir que esa revolución es verdadera.

Su amor a Cuba era infinito, pero también los padres de una patria, como en una familia, pueden tener cierta debilidad con determinados hijos. Fidel tenía devoción por Santiago de Cuba y el oriente revolucionario, desde donde Carlos M. de Céspedes e Ignacio Agramonte comenzaron la lucha independentista en 1868; donde José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo la continuaron en 1895, y el Movimiento 26 de julio lo intentó en el Moncada y Sierra Maestra.

Ese reconocimiento lo llevó a prometer a Santiago de Cuba, en su discurso del 1 de enero de 1959, que sería la nueva capital. No pudo cumplir esa promesa. Quizás por eso su última voluntad fue descansar de tanta guerrilla, Girón, crisis de Octubre, lucha contra el bloqueo y batalla de Ideas en el cementerio de Santa Ifigenia.  Fue como decir,  ¿cuándo salí del barrio si ya estoy volviendo?


ortizserg@gmail.com

viernes, 3 de noviembre de 2017

Ningún chavista sede por aludido

Por Homar Garcés:

 En la onda de citar a Hugo Chávez, como muchos, dentro y fuera de Venezuela, incluyendo a sus detractores más recalcitrantes, con la deliberada intención de hallar una explicación algo aceptable respecto a las causas de los sucesos escenificados últimamente en Venezuela (güarimbas, elecciones, asedio económico y financiero, guerra mediática, sin incluir las sanciones y amenazas del imperialismo gringo) podría echarse mano a la ilustración que éste hiciera sobre la necesidad y el ejercicio de la crítica y la autocrítica, cuando afirmara: «hagamos internamente la crítica dura para poder enfrentar al enemigo. Nuestros cuadros políticos deben ser críticos y autocríticos.



Un revolucionario, una revolucionaria debe hacer contraloría permanente, cuestionar y -si así lo requiere- denunciar a la dirigencia o a la instancia que sea, llámese como se llame. Observar una injusticia, una mala gestión, actos de corrupción, pésima atención al pueblo, ineficiencia, ineficacia, o cualquier actitud que sea distinta a nuestra concepción de lo que debe ser el socialismo y callar ante esto…. Nos haría cómplices de estas situaciones. Un revolucionario, una revolucionaria, se debe a las bases, al pueblo. Un revolucionario no es borrego de ningún dirigente. Un dirigente está para gobernar obedeciendo".

 Pero, ¿qué acontece, entonces, con la vigencia de este llamado de atención que Chávez hiciera a sus seguidores? Se silencia. Así de sencillo. Apenas se mencionará, en algunos momentos oportunos. Cuando conviene. Ahora de una manera reiterada, tratando de impedir que voces «disidentes» perturben y lleguen a erosionar peligrosamente los «liderazgos» existentes. Se pasa por alto que muchas de estas voces se inspiran en el ideal bolivariano que dio soporte a lo iniciado con Chávez en la elección presidencial de 1998, insuflando esperanzas de redención social a los sectores populares, subordinados, explotados y excluidos durante la época del puntofijismo.

De esta manera, se quiere obviar el hecho cierto que una importante mayoría de los dirigentes del chavismo son personajes que escalaron posiciones gracias a la falta de claridad política de quienes, en el pasado, fueran militantes de diversas organizaciones de izquierda, los mismos -o gran parte de ellos- que ahora se regodean con éstos cuando antes proclamaban la necesidad de generar una revolución distinta, la cual acabara con el capitalismo y sus derivaciones.  

Se pretende también soslayar que una de las causas que define la crisis por la que actualmente atraviesa Venezuela es que el chavismo repite -con un mínimo grado de diferencia y de originalidad- los mismos patrones de conducta de los regímenes seudo democráticos, comunistas y socialistas (basados en el modelo de Estado liberal burgués), básicamente en lo concerniente al tratamiento que se les da a los sectores populares, relegándolos a un papel secundario y aclamativo, con escasa o nula influencia en la toma de decisiones por parte de quienes conforman la élite gobernante. Esto tiene, indudablemente, sus fuertes repercusiones en el modo de entender la política por parte del pueblo, generalmente acostumbrado y sometido a la práctica clientelar y a la demagogia de aquellos que demandan su voto, por lo que solo espera que los conductores del Estado satisfagan (como niño mimado) sus necesidades, sin mayores exigencias y responsabilidades.

El dirigente chavista devino en agente cómplice de la reproducción del viejo sistema democrático representativo y rentista-económico, en vez de demolerlo y de reemplazarlo por uno de signo socialista. De haberse concretado este último pasó, habría en práctica un amplísimo programa político hegemónico, de esencia popular, por supuesto, el cual reflejaría (de manera explícita e implícita) las reivindicaciones y las necesidades del pueblo. Tal programa tendría por saldo la generación de comunidades autogestivas, lo que delinearía finalmente la constitución y consolidación de un verdadero poder popular soberano.

 Mediante las comunidades autogestivas se procuraría la socialización de la producción económica, lo que significa abrir también rutas a la socialización del poder; ampliándose, en consecuencia, los horizontes de los valores y de la práctica diaria de la democracia, esto es, la autodeterminación popular (como hecho revolucionario y no simplemente como un acto legal o permitido). Se debe comprender la verdadera naturaleza de las contradicciones aparentemente inofensivas que ocurren a lo interno del Estado entre las fracciones de los sectores dominantes que, normalmente, no requieren -mientras éstos puedan mediar entre sí- la presencia ni el consenso del pueblo. Si estas contradicciones persisten y se hacen insolubles, sucederá entonces una crisis de gobernabilidad. Justamente lo que podría determinarse a simple vista en relación con el escenario político nacional.

La organización, la conciencia y la movilización de los sectores populares como propulsores y protagonistas del cambio estructural representan un requerimiento indispensable para reemprender la realización del Proyecto Bolivariano; esta vez, de un modo diferente y sustentado efectivamente en un poder popular plenamente soberano. Las múltiples condiciones de desestabilización creadas por la derecha tradicional, dentro y fuera del país, han contribuido, de una u otra manera, a fortalecer el liderazgo político del chavismo, expresado sobre todo a nivel electoral. Sin embargo, la actual coyuntura económica, sin ser del todo caótica, pese a los pronósticos catastróficos de alguna gente, le da cabida a las propuestas y advertencias hechas por diferentes movimientos revolucionarios, siendo una excelente oportunidad para aportar alternativas que le sirvan de instrumento al pueblo para la lucha de cada día.-

  Maestro Ambulante
¡¡¡Rebelde y Revolucionario Resiliente e Irreductible!!!
  ¡¡¡Hasta la victoria siempre!!!
  ¡¡¡Luchar hasta vencer!!!


mandingarebelde@gmail.com