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sábado, 25 de julio de 2020

Triste aniversario, feas conclusiones y muchas contradicciones

Por Sergio Ortiz:

Ayer se cumplieron 26 años del atentado contra la AMIA. Directivos de la entidad sacaron pésimas conclusiones de ese hecho. Y el coronavirus no dio tregua, pese a lo cual, contradictoriamente, el AMBA fue flexibilizado.

Con puntualidad, ayer desde las 9 y 53 horas, - en rigor desde días antes – los directivos de la AMIA recordaron el hecho luctuoso de veintiséis años atrás.
En Pasteur 633 murieron 85 personas y fueron heridas otras 151. El amplio espectro de las víctimas denota que ese atentado, si bien fue enfilado políticamente contra la mutual judía, tuvo de blanco al pueblo argentino, al margen de sus creencias religiosas o no.


Los actos terroristas son repudiables, pero hay algunos más repudiables que otros. Cuando los dos aviones conducidos por extremistas que enlodaron la religión musulmana se estrellaron contra las Torres Gemelas, en el mundo hubo muchos que se alegraron de la caída de un símbolo del imperio. Otros, sin alegrarse, íntimamente lo vieron con simpatía.

En cambio, no se conoce ninguna postura favorable al atentado en el Once. Execrable por donde se lo mire: por atentar contra una mutual, por hacerlo en la calle, por la hora que aumentó las víctimas, etc.
A diferencia de los delitos de lesa humanidad cometidos por la dictadura militar-cívica, los muertos de la AMIA no tuvieron justicia. En el otro caso, bien que con demora y superando intentos políticos y jurídicos de brindar impunidad, se logró juicio y castigo para muchos de sus responsables y autores mediatos (más para los que vistieron uniformes y muchísimo menos entre quienes calzaban trajes o sotanas).

Esa diferencia entre una justicia que no llegó y otra que acudió, aunque demorada, radica en que en el bombazo en la AMIA se falló en identificar a los autores. Se falseó deliberadamente la cuestión para inculpar injustamente a Irán y Hezbollah.

Eso no fue casual ni inocente. Pareció copiado de las malas artes del almirante Emilio Massera cuando en la ESMA hizo fotografiar bajo una bandera de Montoneros a las dos monjas francesas secuestradas en 1977 en la Iglesia de la Santa Cruz. Entre los escombros de la AMIA sembraron piezas de una Traffic para ocultar otra similar, empleada para llevar los explosivos y acusar a un funcionario de la embajada de Irán. Fue como plantar la bandera de la República Islámica: vinieron los agentes del Mossad y la CIA a descubrirla junto al motor y otras pruebas puestas para acusar a inocentes.

No hubo justicia por el encubrimiento por parte del gobierno del hoy senador momia a punto de volver a casarse a los 90 años, de su SIDE, de jueces como Galeano y fiscales como Mullen, Barbaccia y Nisman. Este último andaba de putas con los fondos de la UFI AMIA en vez de investigar. El nulo resultado no es fruto de la falta de colaboración de Irán sino de la pésima justicia y aún peor agencia de inteligencia locales que obedecieron al falso libreto de Israel y Estados Unidos. No querían saber la verdad de lo ocurrido, simplemente demonizar a Irán. Así fueron los nulos resultados.

¿Cuál reforma?
No conformes con acusar sin pruebas a Teherán, esos círculos sionistas redoblaron sus falsas acusaciones cuando el gobierno K firmó en enero de 2013 un Memorando de Entendimiento con Irán. En el período macrista de lawfare y con jueces como Claudio Bonadío y fiscales como Germán Moldes, se reabrieron causas cerradas por la justicia para volver a acusar a CFK, a su excanciller Héctor Timerman y otros políticos. Aseguraron que al firmar aquel acuerdo con Irán su intención fue encubrir el atentado a la AMIA. Y peor aún, se incurrió en el delito de “traición a la patria”.

Muchos de esos acusados fueron a la cárcel, Timerman murió de cáncer y de angustia y Cristina se salvó raspando, por sus fueros. Estos sufrimientos deben sumarse a la sangre derramada en Pasteur 633, pero las cúpulas de AMIA y DAIA no lloraron ni una lágrima de cocodrilo por Timerman y esas víctimas.
En este 26 aniversario el titular de la primera entidad, Ariel Eichbaum, volvió a acusar a Irán e Hezbollah como autores del atentado, sin ninguna prueba. También se quejó de que no hay avances en la causa de la muerte de Nisman, que calificó de “asesinato”, sin elementos para desmentir un evidente suicidio.

Los mismos que embarraron la cancha, admitieron la injerencia de potencias extranjeras en el encubrimiento del atentado, hicieron falsas denuncias, aceptaron que se pagara con fondos reservados a detenidos para acusar falsamente a otros de ser la “conexión local”, reabrieron causas para perseguir a rivales políticos, etc., ¡ahora se quejan de la falta de justicia en la causa AMIA! Cosecharás lo que siembras…

Quizás lo más grave de este aniversario es lo que directivos y abogados de la AMIA han planteado como reclamos legales. Por caso, exigieron una nueva ley antiterrorista mucho más amplia que la votada bajo gobierno kirchnerista. Esto podría ampliar la esfera de las agencias de inteligencia que hoy distan mucho de estar democratizadas, con tantos agentes que actuaron bajo el mando de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani.
También pidieron se reforme el Código Penal para crear el “juicio en ausencia”, un despropósito para entendidos en Derecho y no sólo garantistas.

Apoyaron al erróneo criterio de Alberto Fernández de mantener a Hezbollah en el registro de organizaciones terroristas donde la introdujeron las administraciones Macri-Trump. Y reclamaron acciones enérgicas contra este partido legal libanés. Ya lo hicieron Macri y Patricia Bullrich, cuando – tras una denuncia de la DAIA - detuvieron en marzo de 2019 a los hermanos musulmanes Abraham Salomón acusados de terrorismo porque uno había viajado al Líbano…

AMIA y la DAIA son pésimas consejeras para el gobierno de los Fernández en materia política y judicial. Esas entidades se atribuyen el mérito de reformas como la figura del arrepentido, el agente encubierto por causas de terrorismo y el testigo de identidad reservada. Las causas que hoy investigan el espionaje de la AFI macrista demuestran que esas reformas fueron una porquería. Una inundación del sótano podrido de la democracia y las cloacas de Inodoro Py.

Finalmente, un dato duro, sin consideraciones políticas. Se dice que el atentado a la AMIA fue el más grave de la historia argentina. Error. El más grave fue el bombardeo gorila a Plaza de Mayo, en junio de 1955: 308 muertos.

Contradicciones
El miércoles 15 fue hasta ahora la peor jornada de la pandemia porque hubo un récord de 82 muertes. El viernes se batió la marca de nuevos contagios, 4.518 casos, con 26 nuevas muertes.
Así las cosas, hasta ayer el país registraba 119.301 contagios y 2.204 muertos, la mayoría de los cuales en el AMBA. Allí las camas de terapia intensiva ocupadas está en el 64 por ciento.
El daño que viene haciendo la pandemia está en aumento y se está entrando en el famoso “pico” de contagios.

Por eso luce como contradictorio que el viernes el presidente AF, con la compañía de Horacio Rodríguez Larreta, su amigo, y Axel Kicillof, hubiera comunicado una flexibilización de las condiciones vigentes en ese sector. Por caso, las industrias de 35 municipios bonaerenses que no estaban funcionando fueron habilitadas para abrir. ¡Hasta los runners podrán correr en CABA, incluso sin barbijos!

La consigna larretista de que hay que aprender a convivir con el virus, pero con responsabilidad, parece una mala copia del gobierno sueco, que fracasó alevosamente.

Especialistas recordaron que, además de otros factores preocupantes, el frío invernal será un condimento extra a favor del virus.

En ese marco, el cronista discrepa respetuosamente con las decisiones del trío de Olivos. Y tiene dudas sobre las razones que motivaron esa flexibilización. ¿Fue para atender la situación de sectores populares necesitados de salir a la calle para conseguir una changa porque con la cuota del IFE no alcanza?

¿O más bien fue una respuesta amigable a la presión de las cámaras monopolistas del G-6, invitados especiales y contradictorios en Olivos el 9 de Julio?

No sólo la lucha contra el coronavirus está entrando en una fase decisiva. También sucede eso con la negociación de la deuda externa, que por diferencias entre lo mucho ofrecido por el gobierno y lo muchísimo que pretenden BlackRock y Monarch, va a seguir después del 4 de agosto.

En esa negociación AF busca una ayuda de Trump, el Tesoro yanqui y el FMI, donde Washington talla como el socio mayor. Eso pesó en el cálculo oportunista que impregnó las posiciones de Argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, el miércoles 15 en Ginebra. Allí el delegado argentino compartió el injusto informe de la Alta Comisionada Michelle Bachelet contra el gobierno de Nicolás Maduro, acusándolo de violar los DD HH.

Ante las protestas que esa postura pro-estadounidense generó en sectores progresistas, el presidente forzó un reportaje con Víctor Hugo. Allí se puso otra vez al medio, cuestionando a Maduro, pero reconociéndolo como el mandatario legítimo.

“Fue una vergüenza la postura contra Venezuela”, dijo el relator de los goles con el “ta ta ta”. Prescindiendo del VAR, fue un planeado gol en contra del arco venezolano y latinoamericano. Massa y Solá, las dos líneas, corrieron felices hacia la mitad de la cancha, dándolo por bueno.

ortizserg@gmail.com

viernes, 25 de octubre de 2019

La huella criminal pinochetista

Por Jesús Sotillo Bolívar:

   La huella criminal de Pinochet quedó también plasmada en la Constitución que dejó instaurada, que niega los derechos del pueblo chileno y que los gobiernos de Bachelet y Piñera, poco o nada hicieron por enmendarla.

La sombra de la muerte persigue al Criminal Augusto Pinochet y sus encubridores, que hoy gracias a documentos desclasificados y confesiones de militares que participaron en sus tropelías contra el pueblo chileno, desnudan la perversidad de estos personajes y sus encubridores, tanto en Chile como en el Exterior.
Y digo de sus encubridores hacia el Interior de Chile, porque la desclasificación de documentos nos permite ver claramente la participación de Estados Unidos y la CIA en el encumbramiento y ocultamiento de los crímenes pinochetistas, como el, el papel jugado por la Iglesia Chilena, los medios de comunicación, en particular el Mercurio y algunos partidos políticos.


Revela la prensa internacional recientemente, las declaraciones de un militar chileno de alto rango, ligado a la Dictadura de Pinochet, que reconoce el asesinato de cuatro mil ciudadanos de ese país por las fuerzas de seguridad de  la dictadura militar.

Bueno, se podría decir, que era un secreto a voces la matanza realizada contra los ciudadanos chilenos por parte de la dictadura militar, sólo se desconocía y se desconoce todavía, el número de ellos, porque todas las cifras que se aportan son conservadoras, tal fue de intenso el oleaje represivo criminal. Ya el informe Rating (Comisión de la Verdad) 1991, contabilizaba 2.279 ejecuciones extrajudiciales, pero los informes elevados a los diferentes presidentes de Chile, post dictadura militar, hablan de 40.000 víctimas aproximadamente. Cifra que engloba desaparecidos, torturados, ejecutados sin fórmula de juicio etc.

Las cifras son tan escandalosas que nos permiten preguntarnos, quienes fueron más criminales, ¿los militares chilenos o los que apoyaron las dictaduras argentinas? Sólo el tiempo, podrá revelar, las verdaderas crueldades cometidas, porque todavía, tanto en Chile como Argentina, los militares represores tienen padrinos que los siguen encubriendo y eso impide que la mano de la justicia llegue plenamente a ellos.

Pero por lo pronto, podemos mencionar en el caso de Chile, algunos de estos crímenes monstruosos, cometidos con la anuencia de Pinochet y sus encubridores norteamericanos: El Caso del Canta Autor VÍCTOR JARA, quien fue recluido en el Estadio de Chile, de donde fue sacador para ser torturado y asesinado. A VÍCTOR JARA, SE LE CORTARON LOS DEDOS, MACHACARON LAS MANOS Y SE LE CORTO LA LENGUA. Esta canta-autor había compuesto con anterioridad a estos hechos una canción dirigida al soldado. En una de sus estrofas decía “Soldado, no me dispares, soldado tu mano tiembla, soldado no me dispares”. A los militares que lo asesinaron por cantarle al pueblo, no les tembló la mano, y actuaron con saña sobre su cuerpo. También el caso del estudiante venezolano. Enrique Maza Carvajal, quien fue secuestrado en los centros de resistencia obrera en Chile, torturado y luego fusilado. Por cierto, que este caso está en el expediente que la ONU tiene sobre el Dictador. La Caravana de la Muerte donde comandos militares fusilaron a decenas de militantes de izquierda.

Pero igual lo hicieron con otros y mire que estamos comentando lo que han podido conocerse. Quemaron vivo, en 1986 al Fotógrafo Rodrigo Rojas y el atentando realizado por la DINA en Washington contra Orlando Letelier, Ministro de Defensa de Allende, ejecutado órdenes directas de Pinochet y Ronni Moffilt, quienes murieron calcinados por el bombazo criminal. La mano asesina del dictador Pinochet se extendía hasta donde estaban, los que lo encumbraron en el poder, Estados Unidos.

Pero resulta, que Augusto Pinochet, no sólo fue un asesino despiadado, sino, que también fue un ladrón. Según los tribunales chilenos amasó una fortuna cercana a los DIECIOCHO MILLONES DE DÓLARES, a mi juicio cifra conservadora, porque no incluye la fortuna encubierta que mantienen sus testaferros. La familia del dictador, ávida de fortuna, esperaba con ansiedad este dinero mal habido, manchado de sangre, pero al parecer ha sido retenido y esa herencia fatídica no se concretará.

Hoy cuando la crisis lleva a su máxima expresión en Chile y que Piñera, para justificar la violencia contra su pueblo dice que “Estamos en guerra”, nos recuerda el mismo discurso dictatorial que ensangrentó al pueblo chileno, hoy encubierto con una Constitución, que niega el Derecho a Huelga y los Derechos Humanos de los ciudadanos chilenos.

Queda de esta manera retratado para la Historia, Augusto Pinochet, no sólo como dictador asesino sino, también como un vulgar ladrón, vergüenza para los que lo encumbraron y lo encubrieron, si es que tienen un mínimo de conciencia humana. Queda retratado también para la historia, la conducta leonina y timorata de sus sucesores en la presidencia de la República quienes han dejado muchos de los crímenes cometidos en total impunidad, han gobernado con una Constitución que niega los derechos fundamentales al pueblo chileno, e intentaron consolidar un sistema neo liberal que mantiene constreñidos y en manos del Fondo Monetario Internacional, a todo el pueblo chileno.
Profesor de la UCV 
jesussotillo45@gmail.com

miércoles, 18 de septiembre de 2019

“El proyecto político de Patricia Bullrich no es otro que la acumulación de poder”


Por Leandro Albani:

El periodista Ricardo Ragendorfer habla con La tinta sobre “Patricia. De la lucha armada a la Seguridad”, la biografía de la ministra más temible del gobierno de Cambiemos.

Desde la fundación de la República Argentina, las familias Bullrich, Luro y Pueyrredón sostuvieron los cimientos liberales de un país nacido al calor de disputas intestinas, genocidios, persecuciones e intrigas políticas. Esos tres apellidos son los que lleva en su documento de identidad la actual ministra de Seguridad. Aunque Patricia Bullrich Luro Pueyrredón comenzó su militancia política al ritmo de la efervescencia de la década de 1970, enrolada en la Juventud Peronista (JP) y Montoneros, los años transcurridos demuestran que La Piba –uno de sus tantos apodos- siempre tuvo claro su horizonte: escalar peldaños, acaparar poder, figurar entre los vencederos y no dudar en dar saltos mortales que siempre la dejaron bien parada.
La historia y la trayectoria política de Bullrich fue investigada hasta el mínimo detalle por el periodista Ricardo Ragendorfer, autor de libros como La Bonaerense (junto a Carlos Dutil), La secta del gatillo, Crónicas de la vida turbia y Los doblados.

(Imagen: La tinta)
Patricia. De la lucha armada a la Seguridad, publicado hace apenas unas semanas por la editorial Planeta, es una radiografía de la ministra más temible y polémica de la administración de Mauricio Macri. Pero el libro también se convierte en un recorrido por las últimas décadas políticas del país, en las cuales Bullrich fue una operadora que osciló entre las directivas de personajes como Rodolfo Galimberti, Antonio Cafiero, Carlos Menem, Fernando de la Rua, hasta llegar a convertirse en la principal impulsora de las políticas represivas del gobierno de Cambiemos. A su vez, muestra las “funciones” cumplidas por Bullrich para alcanzar la “reconciliación” con los represores de la última dictadura militar, y sus vínculos con los bajos fondos de los servicios de inteligencia de Argentina.

¿Cómo surge la idea del libro?
Originalmente, fue un ofrecimiento editorial. Al principio, no me entusiasmó del todo, porque no me agradaba la idea de tener que dedicarle algunos meses de mi vida a esta mujer. Pero a las pocas horas empecé a sentir bajo mis talones el costillar de Rocinante. Y me empecé a entusiasmar, porque comprendí que, a través de la vida y la trayectoria de Bullrich, podía relatar más de cuarenta años de historia argentina. También comprendí que era un libro urgente que desemboca en el macrismo. Si el macrismo de por sí es un régimen nefasto, el rol que le cupo a Bullrich es el más espantoso de este régimen nefasto. En ese sentido, era una historia que merecía ser escrita.

¿Cómo describís la relación tan cercana que durante tantos años tuvo con Rodolfo Galimberti?
Ella es una especie de animal político amaestrado por Galimberti. Sabemos que Bullrich accede a él por un lazo familiar: Galimberti era pareja de su hermana Julieta. Galimberti le abre las puertas a un mundo en el cual ella podía encontrar algo así como su identidad.

Bullrich es una especie de fiel escudera de esa personalidad sinuosa y ambigua que era Galimberti. Junto a él, vive determinadas situaciones que la van a marcar para siempre. Por ejemplo, uno de los grandes hallazgos del libro fue haber descubierto un detalle del secuestro de los hermanos Jorge y Juan Born, que durante 43 años estuvo oculto: uno de los muertos durante el secuestro de los Born, en el cual Patricia tuvo un rol incidental porque le hicieron hacer un par de tareas de inteligencia precisas -como monitorear el tránsito de la zona del hecho-, aunque tal vez sin que ella supiera quiénes eran los blancos. En esa operación, cuyo mando táctico estuvo a cargo de Galimberti, y el mando estratégico a cargo de Roberto “El Negro” Quieto, mueren dos personas: el chofer, que en el momento de la emboscada manotea la guantera para sacar un arma, y un señor que estaba sentado al lado, y que ese día no tenía que estar en ese auto. Por esas cosas de la vida, sí estaba y muere ametrallado.

Esa misma noche se supo que ese hombre era un gerente de Molinos Río de La Plata, que esa mañana había tenido la mala ocurrencia de ir a desayunar con Jorge Born. Ese hombre se llamaba Alberto Bosch. De casualidad, y 43 años después, pude determinar que Alberto Bosch era el tío segundo de Patricia. Desde luego, ese tipo de situaciones repercuten en el espíritu de una persona joven y hace que establezcan pactos duraderos con quienes motorizaron esa circunstancia.

Es muy interesante leer el capítulo donde armas el árbol genealógico de Bullrich, que se remite a los padres fundadores liberales de Argentina.
Me impresionó mucho que el primer Bullrich que llega a este país es August Bullrich, un mercenario alemán que es capturado por las tropas de las Provincias Unidas del Río de La Plata, en la batalla de Ituzaingó, durante la guerra con Brasil. Este hombre se casa con una chica criolla, hija de un hidalgo español, que fue fusilado por Juan Martín de Pueyrredón luego de la famosa conspiración de Álzaga contra el Primer Triunvirato. Por otra parte, Juan Martín de Pueyrredón años después se casa con una jovencita de 13 años, cuyo padre también había sido fusilado por Pueyrredón en esas mismas circunstancias. Los lazos del azar hacen que esas dos familias, que desembocarían años después en Patricia Bullrich, estuvieran anudadas por cosas tan extremas como un paredón.

Tanto los Bullrich, a través de Adolfo Bullrich, hijo de Augusto, el rematador que hizo su fortuna en base a las tierras ganadas a los indios durante la Campaña del Desierto, y los Luro, que es la otra rama materna de los Bullrich, se ven anudados por la señera figura de Julio Argentino Roca, tanto en la Campaña del Desierto como en la función pública cuando era presidente. En ese sentido, hay una especie de simbolismo con lo que, casi un siglo y medio después, haría Patricia Bullrich en el sur del país con su ofensiva contra el pueblo mapuche.

¿En la década de 1980 se ve más clara la sinuosidad política de Bullrich?
Es una característica de ella, pero no es que cambia. Toda esa travesía y esa parábola de esa metamorfosis desembocan en una certeza: Patricia sigue siendo la misma. Eso significa que, de algún modo, su proyecto político no es otro que la acumulación de poder, sea donde sea. La acumulación de poder y de otras cosas, porque desde fines de la década de 1970 descubro que Galimberti tiene una obsesión en la cual, para saciarla, Patricia lo sigue a pie juntilla, que es la guita del rescate por el secuestro de los Born. Eso, más allá de las diferencias políticas con la conducción de Montoneros, motoriza la animosidad que tenía Galimberti hacia la conducción. Galimberti, que había participado en el secuestro de los Born, no mordió ni un solo billete de los 60 palos verdes que se cobró por el rescate.

En consecuencia, la fractura galimbertista de 1979, con la cual se crea el efímero Peronismo Montonero Auténtico (PMA), tiene por objetivo esa guita. También tiene ese objetivo la posterior reinserción y reconciliación de Galiberti con la conducción nacional en el Peronismo Revolucionario, que era el sello bajo el cual se cobija la estructura residual de Montoneros para seguir existiendo en 1980, y así volver a morder esa guita. Su idea era meterse, crear otra escisión y esta vez sí quedarse con la guita, lo cual no lo logra. Finalmente, araña algunos manguitos de esa fortuna cuando es convocado por Born para ser testigo en la demanda a la familia Graiver por la recuperación de los 17 millones de dólares que Montoneros les había dado para reinsertarlos en el circuito legal.

Es para destacar la participación de Patricia en el proyecto que encabeza Galimberti por establecer un pacto de reconciliación con los represores de la dictadura. Alfonsín, al enjuiciar a las Juntas Militares firma un decreto para enjuiciar a las cúpulas guerrilleras, y Galimberti queda en off side. Entonces toma una posición muy crítica ante la teoría de los dos demonios, pero no planteando que había un solo demonio que declaró una persecución sangrienta y con fines de exterminio contra toda la sociedad argentino, sino que plantea lo que llamo la “teoría de los ángeles caídos”, que consistió en poner en un mismo plano de inocencia penal a los represores y a los guerrilleros.

Y Patricia aboga por eso. Incluso, ellos se relacionan con Guardia de Hierro por dos razones. La primera, porque Alejandro “El Gallego” Álvarez, que era el líder de Guardia de Hierro, a fines de 1982, después de la guerra de las Malvinas, había elaborado un documento que se llamaba “Unidad de los combatientes”, donde planteaba la “teoría de los ángeles caído” para garantizar la gobernabilidad de un futuro gobierno peronista, sin saber que iban a ganar los radicales. Por otra parte, porque ellos tenían contactos con los represores y entonces Galimberti se relaciona con El Gallego Álvarez, y Patricia con el ex diputado Mario Gurioli, otro Guardia de Hierro, entre cuyos asesores estaba Jorge Radice, el represor de la ESMA, que es el tipo con el cual Galimberti y Patricia toman contacto y se hacen grandes amigos. Ahí se da una empatía hacia la represión que a Bullrich le duraría hasta el presente.

¿La génesis de la actual Patricia Bullrich siempre estuvo presente en su historia política?
Totalmente. La política y la ideología fue un medio, la cuestión era siempre estar donde caliente el sol. En un momento dado, en la década de 1970, no había por qué no pensar que el socialismo nacional iba a ser el futuro del país. Entonces ella estaba ahí. El discurso, los argumentos políticos y los principios, eran simplemente medios para practicar una metodología, que sería una constante en su vida política, que es el alpinismo político.

En la época del Mundial de Fútbol hay toda una polémica en el exilio, en la cual se planteaba boicotear el mundial o utilizarlo para mostrarle al mundo lo que era el régimen militar. En España, donde Patricia estaba organizando por cuenta de Galimberti a la JP del Movimiento Peronista Montonero, ella aboga por el boicot. Pero Galimberti la llama desde México y le dice: “Pelotuda, no leíste la postura de Montoneros sobre eso”. Al día siguiente, empieza a abogar, por lo contrario. Lo mismo pasa con la contraofensiva de Montoneros. Al principio, ella reclutaba gente para ir a la contraofensiva, hasta que se produce la ruptura (de Galimberti) y, de golpe y porrazo, a los tipos que había reclutado les dice que no vayan.

Viene a mi memoria otro episodio que la describe por entero: cuando ya era diputada menemista, que había ganado en la lista de Erman González, en un momento dado renuncia, sobreactuando su indignación ante un caso de corrupción. Ella se estaba yendo con Domingo Cavallo, a quien veía con grandes oportunidades de ser la estrella del post menemismo. Su sobreactuación era tan burda que Eduardo Varela Cid, que era su compañero de bancada, se la recrimina y ella le dice: “Yo no estoy acá para hacer negocios”. Y Varela Cid le responde: “Mirá, piba, tu único negocio es la acumulación de poder”. Eso es Patricia.

Por otra parte, ella siempre ofreció ser el ariete operativo de todos los espacios políticos que ocupó. En definitiva, en ese largo peregrinaje, Patricia logró ocupar únicamente dos puestos ejecutivos en los peores gobiernos que hubo en este país: en el de la Alianza y en el de Macri. En esos gobiernos hizo las tareas más horribles.

¿Cómo analizas la gestión de Bullrich como ministra de Seguridad?
—Su tarea, y lo que la convierte dentro de los parámetros del macrismo en una ministra exitosa, es tener en sus manos lo más fácil de esta gestión: cagar a palos a la gente. Algo mucho más fácil que sanear la economía o saciar las necesidades de la población desde el ministerio de Desarrollo Social. Para eso, ella hace un pacto con las fuerzas de seguridad que es muy simple: demagogia punitiva a cambio de la vista gorda con los negocios. Su gestión y su relación con las fuerzas de seguridad se asientan en el autogobierno policial que, como todos sabemos, está cifrado en la autofinanciación policial a través de la caja delictiva. Es, en definitiva, un pacto mafioso.

Hay determinadas circunstancias, detalles y penumbras que le van a ir en contra cuando todo esto se termine. En el libro, pormenorizo y detallo su relación con Marcelo D’ Alessio, los servicios que le prestaba en su calidad de agente inorgánico del ministerio de Seguridad, además de prestar servicio para otros organismos no menos oscuros como la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Detrás de cada logro operativo de Patricia está D’Alessio. Pero aún hoy, ella dice por televisión que a D’Alessio se lo habían presentado una vez y le pareció un lunático y no le dio más bola.

La captura de Pérez Corradi, que desemboca en un papelón porque tenía que declarar contra Aníbal Fernández y termina ensuciando a Ernesto Sanz, que era el aliado radical de Cambiemos, por una coima, es otro caso. Todos los operativos anti drogas grandes, como el Bobinas de Acero, se los entregó D’Alessio. O el caso Gómez Centurión, al que lo engarronan mal, tan mal que hasta es restituido en su puesto, convirtiéndose en una especia de capitán Dreyfus del macrismo. Cuando le allanan la casa a principio de este año a D’Alessio, encuentran todos los materiales del seguimiento de inteligencia que se hizo sobre Centurión. De por sí, Patricia está engrampada en esa causa, y tarde o temprano tendrá que dar explicaciones. En estas cosas se cifra la trastienda de su gestión. Además, la reapertura del caso Maldonado va a ascender hacia sus tres funcionarios más estrechos: Pablo Noceti, Gonzalo Cané y Daniel Barberis.
¿Cómo ves el futuro de Patricia Bullrich?

No quisiera estar en sus zapatos. Por la edad que tiene y por cómo sale del gobierno, no creo que pueda encontrar nuevos horizontes o nuevos lugares donde el sol caliente. Desde el punto de vista penal, preferiría ser el Gordo Valor.

leandroalbani@gmail.com

miércoles, 11 de septiembre de 2019

El cinismo y su común denominador en la política



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Si el Presidente Piñera no fue más drástico en repudiar las expresiones de su colega Jair Bolsonaro, respecto del rol de Pinochet en el golpe de estado de 1973, probablemente se deba a que no está en desacuerdo con el pensamiento de su colega brasileño, sino únicamente por la forma y oportunidad en que se manifestó. No hay que olvidar que nuestro Mandatario fue uno de los más entusiastas partidarios de la dictadura militar chilena y se supone uno de los más agradecidos por aquellos 17 años en que, de la nada, cimentó una enorme fortuna económica.


El país no puede olvidar que fue, también, uno de los muchos políticos y empresarios que fueron a solidarizar con el ex Dictador y visitarlo mientras éste estuvo detenido en Londres. A punto de ser procesado por la justicia internacional por sus graves acciones en contra de los Derechos Humanos y que fuera repatriado a Chile mediante una escandalosa componenda de diversos y variopintos actores nacionales y extranjeros.

Tampoco hay que extrañarse la tibia reacción de la derecha chilena respecto de los improperios de Bolsonaro contra la ex presidenta Bachelet y su asesinado padre. Más bien la solidaridad con la ex presidenta puede ser vista como un acto de hipocresía de quienes hace 48 años alentaron y justificaron la asonada militar repitiendo una y otra vez que el alzamiento castrense había venido a evitar una eventual dictadura marxista o comunista, como la temida posibilidad de que nuestro país siguiera el rumbo de Cuba. Patricio Aylwin, Eduardo Frei Moltalva y muchos otros dirigentes demócrata cristianos que en medio de la masacre practicada por los militares agradecieron ante el mundo que los traidores y asesinos de Allende hubieran consumado tan “patriótica” acción, coincidiendo ciertamente con las mismas palabras de Bolsonaro.

El sentido común nos indica que más allá de los “excesos”, como dicen, cometidos por la Dina o la CNI, la inmensa mayoría de la derecha chilena, del empresariado y de los grandes medios de comunicación de soslayo siguen justificando el Golpe de 1973.  Los que solo empezaron a decepcionarse de Pinochet cuando se enteraron de su falta de probidad y enriquecimiento ilícito. Y no a causa de sus delitos de lesa humanidad, la existencia hasta hoy de detenidos desaparecidos, la tortura masiva y sus campos de concentración y exterminio.

Sin embargo, tras los improperios de Bolsonaro han reaparecido los Caifás en nuestra política y no son pocos los que rasgan sus vestiduras escandalizados de lo que dijo, aunque en realidad sabemos que piensan exactamente igual a él hasta hoy mismo. Mientras los más prudentes y oportunistas solo se “lavan las manos” a propósito del revuelo causado.

Como estamos en septiembre, no faltan tampoco los ex allendistas, incluso entre  los que fueron sus ministros y subsecretarios que, luego de haber abandonado totalmente las ideas del extinto mandatario, aprovechan el momento para lucrar políticamente de su consecuencia y heroísmo, cuando desde hace tiempo abrazaron el legado neoliberal de la Dictadura y se encuentran muy cómodamente apoltronados dentro del sistema institucional que nos heredó y que los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría han venido a legitimar. Aunque a ratos se lamentan de las abusivas atribuciones el Tribunal Constitucional y de los altos niveles de inequidad social que todavía imperan después de  tres décadas de postdictadura.

Cinismo, doblez, simulación y artimaña son otros sinónimos de la hipocresía que marca el proceder de la política chilena cuanto, desde siempre, las relaciones internacionales. Son los términos que explican que los que respaldaron por 17 años a una dictadura catalogada como la más criminal de la historia americana hoy se alboroten por lo que sucede en Venezuela, pero se mantengan impertérritos por lo que acontece realmente en su vecina Colombia, donde los dirigentes sindicales son asesinados cotidianamente. Que sigan descalificando a la Revolución Cubana que exhibe los mayores índices de equidad, educación, salud y otros logros dentro del Continente. Que callen, por razones comerciales, lo que acontece en China y otros países convertidos en los principales destinos de nuestro cobre y otros pocos productos de exportación.

Asimismo, cobardía, inconsistencia ideológica y oportunismo son los calificativos para representar la hipocresía de no pocos izquierdistas y otrora evolucionarios que en privado también confiesan que, de haber acertado en su puntería los que atentaron contra la vida Pinochet no se habrían forzado en hacerse pasar por pacifistas, después de haber fundado y propiciado las acciones del MIR, el Mapu Lautaro, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y otros referentes de disidencia con la vía democrática hacia el socialismo de la Unidad Popular y la posterior lucha contra la opresión cívico militar.  Dejando esa larga estela de combatientes acribillados, exiliados y purgados hasta hoy para acabar integrando la clase política que hoy se enseñorea en el Estado y los partidos políticos. Todos los cuales mantienen sus denominaciones de antaño cuando en realidad son fieles expresiones, con leves matices, del régimen todavía vigente. Y cómplices pasivos de todos los despropósitos del presente.

Quizás si lo único sensato sea lamentarse de que un supra organismo como las Naciones Unidas destaque en sus organizaciones a personas de largo itinerario en la política interna de sus países de origen. Todos los cuales permanecerán amarrados a la contingencia de sus naciones y, por lo mismo, se demostrarán sometidos a los intereses mundiales y al lobby de quienes los llevaron a ocupar estos altos cargos. Que no se prefiera a quienes pueden actuar con más libertad y solvencia, sin cálculos electorales o tratando de equilibrarse o equiparar realidades muy disímiles a objeto de resultar ecuánimes y ponderados ante el mundo. Otras dos lamentables características de una política que hoy extraña la ausencia de los auténticos valores y reformadores de la historia universal.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

sábado, 7 de septiembre de 2019

El odio de los Oligarcas de la Ciudad Autónoma de Bs As, lleva siglos en Argentina.


Por Norma Estela Ferreyra: 
Aunque se esperaba más gente, Clarín debió publicar un acto del kirchnerismo  para engañar al FMI que estaba en el país, el día de la convocatoria para apoyar al presidente derrotado en las PASO.  Asistió un público compuesto en su mayoría, de personas con edades que superaban los 50 años, muy obsesivas contra el peronismo, con una violencia verbal que daba vergüenza.
  Su manera de expresarse, era idéntica a los que pintaron varios muros en la ciudad porteña, donde se leía VIVA EL CÁNCER, cuando se moría a los 33 años de edad, en 1952.


Son iguales  a  los genocidas de la Patagonia, a la que luego de limpiarla de indios, vinieron a Bs Aires y se instalaron en la que hoy es la Ciudad autónoma, porque los  gauchos les criaban sus vacas y cosechaban sus campos para que ellos fueran cada vez, más ricos. Fueron los mismos, que quisieron deshacerse de San Martín y del uruguayo Artigas y luego se encargaron de asesinar a nuestros caudillos federales, que buscaban equidad y justicia. Son los sucesores de Rivadavia, Mitre, Sarmiento, entre otros, quienes admiraban a los extranjeros y preferían ser colonia de Inglaterra, desconociendo a las tribus originarias. ¿Te suena? Sí todavía suena, esa gentuza porteña. ¿También te suena, que por causa de Larreta y Vidal, se suicidó nuestro René Favaloro?

Es bueno que el mundo sepa, que quienes nos gobiernan son:  Los hijos de la dictadura, los nietos de quienes bombardearon la Plaza de Mayo, los bisnietos de la década infame, los tátaranietos de los asesinos de la Patagonia, los choznos de la campaña del desierto, los mismos procedimientos, los mismos apellidos: Burllich Patricia, Ministra de Seguridad y falsa Montonera, Esteban Burllich, su pariente, ambos de familias, en tierras patagónicas, Federico Pinedo, nieto de asesinos de la Patagonia, Elisa Carrió de la UCR funcionaria y defensora de la dictadura militar, Ängelo Calcaterra Primo de Macri, descendiente de la Mafia italiana de Calabria y dueño de las Empresas Argentinas más rentables, por empoderamientos indebidos, con demasiados procesos y denuncias, paralizadas,  Marcos Peña, Jefe de Gabinete y su primo Miguel Braun, Secretario de Comercio, provienen de familias genocidas de la Patagonia.

Muchos daños nos acaban de hacer esta oligarquía mafiosa, que odia a mi país y a sus habitantes de menores recursos e indigentes porque sólo les importa el dinero mal habido y estar protegidos por los Imperialistas de EEUU, de quienes son cómplices al entregarles nuestras riquezas naturales y no naturales. Y por la arcaica Constitución con partes pétreas de 1853, que no se modifican porque son importantes, es decir que “importan” para los terratenientes y oligárquicos. Tanta es la velocidad con que actúa el gobiernos en el vaciamiento de nuestros recursos y en provocar un default programado por “Cambiemos” junto con el FMI, que no se pueden relatar al tiempo en que se producen. Por ello. he decidido sólo mencionar mínimamente, algunos títulos periodísticos confiables, para que tengan una idea de cómo fue que nos llevaron a la ruina, sin contar la gran cantidad denuncias que tiene Macri, los pedidos de Juicio Político, que no prosperan gracias a una Justicia cómplice o extorsionada por el Poder Ejecutivo.

 VEAMOS sólo algunos Titulares Periodísticos confiables, para que puedan advertir los manejos de Cambiemos durante estos años, para favorecer a sus amigos empresarios o funcionarios y comprobar que esto, no se produjo de repente en 2019:
Título 1) Macri perdonó  Mil millones de deuda a EDENOR de su amigo Joe Lewis ( 5-12- 2016)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155538264603392&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 2) El gobierno de Macri le perdonó a las eléctricas una deuda de $ 19.000 Millones
 ( Fuente:28-8-2107)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155538147936737&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 3) Macri le perdona una deuda Pública de 429 Millones a su amigo Nicky Caputo (Que beneficia también a Joe Lewis) ( Fuente; 2-9-2018)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155538107936741&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 4) Por decreto, Macri le perdonó a Molinos, una deuda de 70 Millones de dólares
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155538404603378&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 5) Escándalo, la AFIP le perdonó a Aranguren más de 200 mil pesos, por orden de Macri  https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155538654603353&set=a.107298172760745&type=3&theater  ( Fuente: Infonews -15 de septiembre de 2017)
Título 6: Macri a favor de la Corrupción: Perdonó a OSDE 36 años de Evasión y un fraude de 8000 Millones. ( Fuente: 2018)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155538691270016&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 7) Desde el próximo sábado advierten que los centros de diálisis dejarán de atender a pacientes sin recursos (Clarín: 20 -4-2018)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155592194597999&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 8) El Banco Central envía a Europa  462 Millones de dólares, en lingotes de oro. Para invertirlos y obtener una rentabilidad mayor a guardarlos en el Banco (Clarín 29-8-2018)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155592194597999&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 9 ) La Auditoría aprobó las cuentas de la Gestión Cristina (de las cuentas públicas de su gestión) Fuente: Clarín- 22-3-2017
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1155733034583915&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 10) Angelici no pagará más impuesto a las ganancias y logró un ahorro millonario ( es el principal operador de Cambiemos en la Justicia, Presidente de Boca y amigo de Macri. ( Fuente Politica/ AFIP 3-9-2018 )
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1156240944533124&set=a.107298172760745&type=3&theater
Título 11) Denunciaron a Macri por la quita de 70 Millones de la deuda del Correo. (Fuente: Día 1/ Noticias- 4 de Setiembre 2018)
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1157076334449585&set=a.107298172760745&type=3&theater
Esto, apenas una muestra del amiguismo y la corrupción, pero hay muchos títulos peores, con datos escalofriantes y que son increíbles. Y el presidente pretende culpar a la herencia recibida sobre realizaciones que pusieron de pie al país. Un cinismo que debemos soportar, en este caos económico actual. Y ni hablemos del oro que el presidente envió a Inglaterra, según dijo, para invertir mejor para Argentina. Aquí nadie sabe, ni habla sobre ese tema. ¡Qué misterio! ¡462 millones de dólares en oro!
 Mi país, al que llaman el granero del mundo, no puede calmar el hambre de los niños, ancianos, de los pobres e indigentes y esto fue lo que saturó a mi Pueblo, a quien doy las gracias, por su valentía de expresarlo en las urnas, de la histórica PASO. Ojalá no hagan fraude o podamos desarmarlo.
normaef10@hotmail.com

sábado, 29 de junio de 2019

La deserción de un iracundo izquierdista



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Pocas veces he repudiado a los que se cambian de bando político o se desencantan de la política. Siempre puede haber razones para evolucionar o rebobinar, pero creo que para todo en la vida hay que tener estilo y oportunidad.

Oscar Guillermo Garretón ciertamente debió haber abandonado el Partido Socialista apenas regresó a Chile después de su exilio, pero era hora de sacarle dividendo a su diáspora y prefirió seguir militando en la colectividad de Allende hasta hace pocos días. Ya camino a sus 80 años debe asumir que le será difícil obtener algún cargo público, además de que se sospecha ha acaudalado una más que suficiente fortuna, por lo que no debe necesitar de nuevos cargos políticos. Salvo la posibilidad de que se le asigne alguna embajada, medalla que en Chile constituye una de las últimas charreteras civiles del llamado “servicio público”.


Aunque lo divisé en mis tiempos de universitario como uno de los más vociferantes izquierdistas, recién lo llegué a conocer en La Habana, donde se había instalado con camas y petacas como exiliado. Mal que mal, fue reconocido por la Dictadura Militar como uno de los más peligrosos enemigos y justo entonces el privilegio de ser acogido solidariamente por Fidel Castro. El había fundado el MAPU, partido vanguardista que se escindiera de la Democracia Cristiana para pasar a formar parte rápidamente del gobierno de la Unidad Popular. Dicho sea de paso, esta entidad a poco andar se escindió y don Oscar Guillermo Garretón se puso a la cabeza de la fracción más rebelde o termocéfala, a la que le desagradaba, por supuesto, la revolución burguesa “con vino y empanadas” propiciada por el extinto presidente. Por lo mismo, fue uno de los hombres más buscados por la Dictadura y su rostro apareció junto al de Carlos Altamirano y otros dirigentes izquierdistas en las portadas de El Mercurio, matutino que entonces propiciaba rabiosamente estas cacerías políticas.

Ya antes de volver al país, su conducta era muy cuestionada por las organizaciones disidentes de la Dictadura. Precisamente en Buenos Aires, a donde se trasladó, se le observó sacudiéndose de todo vestigio izquierdista, como de su innegable responsabilidad de haber animado, al igual que otros dirigentes, a no pocos jóvenes a retornar clandestinamente al país, muchos de los cuales fatalmente perdieron sus vidas, fueron encarcelados y torturados. Para posteriormente ser sepultados por la indiferencia de sus mentores apoltronados en el poder.

Ya a esta altura, el propósito de Garretón era mutarse en empresario. Lo que consiguió a lo largo de muchos años de obsecuencia ante el poder patronal,  y pese a ser arrestado por largos meses en la Cárcel de Valparaíso, procesado por su presunta conspiración con otros dirigentes políticos y personal de la Armada en plena Unidad Popular Una típica manifestación del “infantilismo revolucionario” que le cobró un alto precio a la solvencia democrática de Allende y le diera “argumentos” a la asonada militar de septiembre de 1973. En este presidio es que lo volví a verlo y ser acogido por la hospitalidad de los presos más antiguos como él, pero allí no alcancé a darme cuenta de cuánto habrían cambiado sus convicciones. La rutina allí era la de comer, respirar y pelear con los abogados para que nos excarcelaran lo antes posible.

Seguramente este transformismo ideológico de Garretón estuvo acicateado por su relación sentimental con una destacada periodista de derecha y vinculada al diario de Agustín Edwards. A través de las columnas que este periódico y La Tercera le publican constantemente hemos podido comprobar su realineamiento político, coincidente con que nunca en todo este tiempo fuera visto en las tupidas manifestaciones callejeras, en la Villa Grimaldi y otros centros que honran la memoria de los combatientes que cayeron o fueron sometidos a tantos tormentos.

Finalmente, después de librarse del prescrito juicio por sedición siguió el camino de otros mapus y ex socialistas que se encumbraron en los cargos públicos y, más temprano que tarde, terminaron asesorando e intentando sus primeros negocios de la mano de aquellos poderosos empresarios que los recibieron como verdaderos hijos pródigos.

Por tercera vez, tuve la oportunidad de estar con él en el directorio de una editorial de derecha, de la cual alcancé a formar parte en la promesa de que se trataría de un esfuerzo ecuménico y tolerante. Pero este esfuerzo editorial se hizo humo en muy poco tiempo, pero lo importante es que allí, ante mi estupor y el de otras personas, oí a Garretón asegurar que las Fuerzas Armadas eran la columna vertebral de la historia republicana de Chile. Eso me convenció de no continuar en la Editorial y nunca más volví a ver al ex cabecilla del Mapu y ahora ex socialista. Salvo observarlo años atrás en una Ceremonia en el Salón de Honor de la Universidad Católica de Chile del brazo, ciertamente, de su nueva pareja.

En un excelente libro de Mónica Echeverría se detalla la trayectoria de este tipo de jacobinos del pasado devenidos en prósperos empresarios y asesores. Nombres abundan, en realidad, entre los desertores, pero el caso de don Oscar Guillermo debe ser uno de los más repugnantes por su soberbia en extender su militancia en el socialismo y recién renunciar ahora con publicidad, bombos y platillos mercuriales y televisivos. Muchos se fueron calladitos de los diferentes partidos, seguramente en mérito de un mínimo pudor y respeto por el pasado que abrazaron. Como es el caso del mismo senador Carlos Altamirano Orrego, que, sin renunciar al PS, tuvo el buen gusto de rechazar cargos y distinciones de parte de los gobiernos de la Concertación. En mérito, como se dice de una abierta y descarnada autocrítica.

Crisis en el Partido Socialista y otros referentes existen desde siempre y no descubrimos razón alguna para que recién ahora don Oscar Guillermo Garretón pueda fundar su desafección con el socialismo criollo. Producto de la misma confusión del PS, es que todavía existen en esta colectividad otros guarecidos oportunistas que podrían ser expulsados ejemplarmente de sus filas, si es que este partido quisiera limpiarse realmente y servir a la transparencia. Porque si de impunidades se habla, lo primero es reconocer la que favorece a tantos personajes que todavía pululan por los cargos públicos y reciben nuevos nombramientos en el extranjero, después de su enorme responsabilidad en el quiebre institucional, político y moral de nuestro país. Cuyas funestas consecuencias se extienden hasta hoy, con tan larga y desnaturalizada postdictadura.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com