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miércoles, 19 de febrero de 2020

Se puede confiar en Trump, presidentes europeos y el FMI



Por Sergio Ortiz: 
Alberto Fernández regresó muy satisfecho de su gira europea. Dice que los presidentes europeos lo acompañan en su negociación con el Fondo. Trump le mandó un mensaje similar. ¿Se puede confiar en estos personajes?

Ha culminado la primera gira presidencial por Europa, buscando acompañamiento para las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Alberto Fernández estuvo primero con Francisco en el Vaticano y luego en Roma con el primer ministro Giuseppe Conte y el presidente Sergio Mattarella. Luego en Alemania, con la canciller Angela Merkel. Posteriormente se vio con Pedro Sánchez, jefe de gobierno español, y culminó su periplo en París, con Emmanuel Macron.

En casi todas las entrevistas fue acompañado por el canciller Felipe Solá y el ungido “Secretario de Asuntos Estratégicos” Gustavo Béliz (el cargo fue una creación del macrismo para Fulvio Pompeo). También fue sumado el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien participó el 5 de febrero en una conferencia económica organizada por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, donde compartió panel con Joseph Stiglitz y la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva. Allí también terció Francisco, con el principio hoy típicamente fernandista: las deudas como principio válido deben ser pagadas, pero no a costa del sufrimiento de los más débiles. Es una entelequia porque en la práctica normalmente terminan resolviendo en detrimento de los pueblos y a favor de los acreedores.

De otro modo no se explica la coincidencia en aquella conferencia vaticana: “el capitalismo está en crisis”. La afirmación de Stiglitz tuvo consenso general. Es así, está en crisis y la vienen pagando los pueblos que no la generaron.

El balance general que hace el viajero de su incursión europea es que resultó excelente. Destacó las declaraciones de sus interlocutores en los cuatro países, además de Francisco, y las graficó con dichos de Macron: “vamos a apoyar para que la Argentina salga de este tema” de la deuda.
En su rueda de prensa en París, Alberto Fernández hizo mención especial a su reciente viaje a Israel. “Para nosotros fue importante lo de Israel. Pudimos hablar con las autoridades de Israel y con la oposición al actual gobierno. Me parece que tuvo mucho sentido”. Esa reunión con Benjamín Netanyahu fue muy criticada por tratarse de un Estado que viola los derechos humanos y porque justo su gobernante había pactado con Donald Trump un plan que profundiza los despojos y desgracias palestinas.

¿Esa gente es creíble?
No hay razón para un nacionalismo estrecho, de cuestionar a los gobernantes ajenos y creer que los propios son muy buenos. Hay malos con todas las camisetas.
Sí hay un consenso a nivel de mayorías de que Netanyahu es de la peor calaña, un neonazi por la forma como trata a los palestinos y agrede a sus vecinos iraníes, iraquíes, sirios y libaneses.
En un nivel mejor que ese, tampoco es que los líderes europeos sean maravillosos. Si fueran excelentes no se explicaría cómo Macron tiene desde el año pasado la protesta de los “chalecos amarillos” y una larga serie de huelgas de gremios en contra de su reforma previsional, que lo obligaron a un retroceso parcial en ese ajuste.

El mandatario francés apoyó a Christine Lagarde en su misión nefasta en el board del Fondo. Culminada esa gestión la propuso para la titularidad del Banco Central Europeo. Y Lagarde, para los desmemoriados, es la co-responsable de nuestro endeudamiento junto con su enamorado Mauricio Macri.
Todos esos líderes con los que se entrevistó AF estuvieron en noviembre de 2018 en la Cumbre del G-20 en Buenos Aires y hablaron maravillas del gobierno de Macri y su ruinoso plan económico. ¿Por qué lo hicieron? ¿Estaban mal informados? ¿O políticamente acordaban con el modelo neoliberal y sus multinacionales estaban haciendo pingües negocios con el gobierno de Cambiemos y los CEOs? Obvio, la segunda opción es la correcta.

Esos mandatarios ahora prometieron ayudar a Argentina en su negociación. Pero debe quedar claro, además del interrogante si realmente lo van a hacer, de que lo suyo no es beneficencia. Reclamaron beneficios para sus empresas radicadas en Argentina. Fernández subrayó que en su encuentro con el Primer Ministro Conte le aseguró que “las inversiones italianas serán protegidas y preservadas” Pobres, como si Fiat, Techint y otras multinacionales hubieran sufrido acá algún desmedro.

Otros que apretaron al visitante fueron los empresarios alemanes y franceses. En las reuniones en Berlín estuvieron Volkswagen, Bayer, Hamburg Sud, Siemens AG, Smart Infraestructure, Grupo Hydro, DB. Ingeniería y Consultoría y Lindal Group. En el desayuno en París, acudieron los de Air France-KLM, L`Oreal, Groupe Suez, Havas, Almston Transport, el Comité de Fabricantes Franceses de Automóviles, Dasault, Michelin, Rothschild y Total.
En ambos casos las multinacionales reclamaron baja de impuestos y facilidades para remesar a sus casas matrices las ganancias en dólares desde Argentina.

Ya se manifestó la duda respecto a los gobernantes europeos, basada en hechos. Ahora es el turno de preguntarse si son creíbles Bayer-Monsanto tan contaminador, el grupo Suez que tuvo que ser apartado de la concesión de Aguas Argentinas, la Fiat del macrista cristiano Rattazzi que durante el gobierno de Cristina se llevó el mayor crédito subsidiado del Bicentenario por 565 millones de pesos, la Volkswagen que le anunció a Fernández una inversión de 800 millones de dólares, pero esa misma la había hecho a Macri en noviembre de 2017 y abril de 2018, etc.
Merkel y Bayer-Monsanto no son creíbles. Macron y el grupo Suez, tampoco. Conte y la Fiat de Rattazzi, ídem.

Y en eso llegó Donald
En esa recolección de residuos justificada para juntar fuerza frente al FMI se anotó Donald Trump, quien el jueves recibió al embajador argentino Jorge Arguello, hombre de la derecha peronista. Y tuvieron una conversación muy cordial, según relató el diplomático. El recién salvado del impeachment le dijo: “dígale al presidente Fernández que cuenta conmigo”, para favorecer la negociación con el Fondo.
Esas palabras deben generar dudas en casi todo el mundo, casi tantas como generaron las promesas de Netanyahu. También fue muy preocupante la declaración de Arguello, cuando le explicó a Trump que el presidente Fernández “busca lograr resultados económicos similares a los de la gestión Trump, especialmente en términos de crecimiento y generación de empleo”.

¡Mamma mía! ¿Fernández quiere aplicar un plan similar al de Trump? O sea, reducir la atención médica a cargo del Estado, incrementar el presupuesto militar, financiar a la contra venezolana y la gusanería cubana, penalizar con aranceles al acero y aluminio de países como Argentina, aunque al final a Solá le dijeron que nos sacan de la lista; gravar con sanciones por centenares de miles de millones dólares a China, ¿invertir miles de millones en un muro del apartheid con México?

Este desvarío de Arguello, hombre del entorno pronorteamericano de Gustavo Béliz, quien suena como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, hace pensar que Guillermo Moreno no estaba tan loco cuando en 2017 decía que Trump es peronista y que le iba a enviar los libros del general…
El caso del mandatario norteamericano ilustra incluso más que el de sus colegas europeos la poca confianza que se puede tener en estos apoyos. Es que el magnate fue el sostén político de Macri y su garante ante el FMI para el exuberante y fugado crédito de 2018. ¿Ahora va a pedir ante el organismo que acepte la suspensión de pagos de capital por cuatro años y la reducción y reprogramación de los intereses de esa deuda argentina?

Uno no quiere sembrar escepticismo, pero la realidad muestra qué clase de intereses defienden los antedichos. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, intentó en vano que los bonistas del BP21 (emitido por Daniel Scioli en 2011) aceptaran postergar hasta mayo el capital de “sólo” 250 millones de dólares. No logró sumar el 75 por ciento de bonistas y optó por pagar esa suma más 27 millones de intereses, ante la presión del fondo Fidelity. Ahora Kicillof tiene un frente de tormenta con los docentes provinciales: varios gremios le reclaman por la postergación de un pago proporcional del aguinaldo.

Ahí, en pequeño, se avizora el panorama nacional, donde los vencimientos no son como ese pequeño en Buenos Aires. Entre 2020 y 2023 vencen 178.000 millones de dólares de la deuda externa. En el mejor de los casos, si en la negociación con el Fondo los Fernández tuvieran alguna postergación o respiro, continuarán con el ajuste ya comenzado el 10 de diciembre (que venía de antes y más brutal, con el gobierno fenecido). La obra pública sigue parada, se achatan las jubilaciones, no se recupera la pérdida salarial ni hay paritarias, se contiene el gasto público para cumplir de antemano con Kristalina, etc.

Encima, el único de los políticos visitados en Europa que siente cariño por Argentina y el peronismo es el Papa. Eso es lo bueno. Lo malo es que su iglesia convocó a una misa de protesta en Luján el 8 de marzo para rechazar el proyecto anunciado de ley de aborto. En la negociación de la deuda el Papa se pone la bandera argentina, pero agita el pañuelo celeste contra las mujeres.

ortizserg@gmail.com

miércoles, 6 de noviembre de 2019

A fin de sumar votos, viene bien un poco de circo en Washington y otro poco en los medios



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En un momento en que la opinión pública de Estados Unidos observa y evalúa en estado de gran incertidumbre los primeros pasos para la realización de un juicio político (impeachment) a Trump, este trata de salvarse como lo hacen todos los presidentes estadounidenses: golpeando en el exterior a fin de atraer a los ciudadanos, escudado en un discurso de defensa de la seguridad nacional que persigue desatar ánimos nacionalistas y fortalecer identidades buscando transformar en votos una coyuntura que los medios de comunicación se esfuerzan en mostrar como adversa.


Los analistas que saben “de buena tinta” como se maneja el sistema político estadounidense en sus profundidades, que es donde realmente se toman las decisiones, descartan que Trump pueda ser destituido. Por dos razones fundamentales, la primera es que nunca antes ha ocurrido y la otra, mucho más tangible es que los republicanos tienen mayoría en el senado y no están dispuestos a hundirse con Trump de cara a las próximas elecciones para las que no tienen ninguna pieza de recambio.

A estas alturas, poco importa si Trump delinquió, tampoco si es culpable o inocente en las causas que se le imputan. Eso no pasa de ser un show más dentro del espectáculo de la política de este país en el que tanto demócratas como republicanos saben que deben poner sus cartas sobre la mesa del juego que realmente les interesa: las próximas elecciones.

El impeachment para los demócratas significa la posibilidad de golpear a Trump en ciertos sectores de una derecha fundamentalista, conformada por blancos mayores de cincuenta años para quienes ciertos valores de la sociedad estadounidense tradicional siguen teniendo alguna importancia, numéricamente (en términos electorales) todavía son la mayoría y, en la medida que los jóvenes aún no se incorporan a votar masivamente, tienen una influencia electoral no desdeñable.

Trump, por su parte, sabiendo –como se dijo antes- que es muy improbable que pueda ser destituido, apuesta al desprestigio de los demócratas que según él, malgastan tiempo y dinero de los contribuyentes en la búsqueda de una quimera que aleja a los legisladores de la que debería ser su principal responsabilidad.
Finalmente, en Estados Unidos el impeachment no es más que eso: un instrumento del sistema para mantener entretenida a la opinión pública mientras se siguen cometiendo toda clase de desmanes y perversiones en la ejecución de la política real, la que afecta e influye en los ciudadanos.

El último de ellos, realizado contra Bill Clinton, fue expresión de la hipocresía de la sociedad estadounidense cuando se quiso acusar al presidente por acciones éticamente repudiables según los falsos cánones de conducta que rigen a la sociedad de ese país. A Clinton no se le imputaba por lo que hizo –que además, se sabe, ha sido propio de su proceder durante todo su vida, antes durante y después de ser presidente- sino porque su desenfreno sexual había tenido efecto en los inmaculados salones de la Casa Blanca.

Al final no pasó nada, el Congreso, los ciudadanos y hasta la señora Clinton “perdonaron” al presidente por su actitud libertina que no le impidió seguir desarrollando sus funciones como si nada hubiera ocurrido, después de mantener al país en vilo durante varios meses.

Pero ahora, ante esta nueva puesta en escena, a diferencia de Clinton que ya estaba en su segundo mandato cuando se produjo el impeachment, Trump está aspirando a dar continuidad a su administración en las elecciones del próximo año. Ello cambia sustancialmente su forma de actuar en la coyuntura.

Pero, en este caso, dada la tradición estadounidense, en la que las diferentes administraciones se escabullen de los bretes internos realizando acciones de gran impacto fuera de sus fronteras, lo que se haga es de extrema peligrosidad. Para esto, no se escatima en mover ríos de tinta, muchas horas de televisión y millones de mensajes en las redes sociales. Todo es posible en la estupidizada sociedad norteamericana que vive obnubilada entre las drogas y la mentira hollywoodense creyendo que son una nación elegida por Dios.

En días recientes hemos sido testigos de una nueva película del “Capitán América”. Esta vez fue escenificada en algún lugar del Medio Oriente, en la que Trump informó de la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi máximo líder de la organización terrorista Estado Islámico. Todo el mundo sabe que eso es falso.

En esta ocasión, Trump no hizo el anuncio del hecho por twitter, su principal instrumento que usa para exponer la perversión mediática con la que logra atraer incautos a través de la improvisación, la mentira y sin aportar pruebas. El showman-presidente supone que cualquier cosa que diga, se transforma en verdad indesmentible por la fuerza del poder militar, económico y mediático de Estados Unidos.

En la citada operación nocturna que supuestamente duró dos horas y en la que participaron fuerzas especiales del ejército de Estados Unidos que se trasladaron en ocho helicópteros volando “muy, muy bajo y muy, muy rápido” durante una hora y media por un “territorio muy, muy peligroso” según Trump, fue aniquilado al-Baghdadi junto a algunos de sus secuaces y tres hijos que murieron cuando el líder terrorista activó un cinturón explosivo adherido a su cuerpo. En el momento de informar, el presidente de Estados Unidos agradeció a Rusia por su asistencia, así como a Turquía, Siria, Irak y a los kurdos sirios.

Todo podría parecer muy real y muy plausible, los problemas comenzaron a surgir cuando el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Mayor General Igor Konashenkov, aseguró que el ejército de su país no tenía “ información confiable" sobre operaciones especiales en la provincia de Idlib, en Siria, donde según Trump tuvo lugar la operación, toda vez que ni el día en que aparentemente se realizó tal acción ni en días sucesivos se produjeron ataques aéreos en esa zona por aviones estadounidenses. Pero además, ante la referida asistencia rusa a la operación Konashenkov informó que su institución armada no tenía “conocimiento de ninguna presunta asistencia para el paso de la aviación estadounidense al espacio aéreo de la zona de Idlib durante esta operación".

Esta información llevó al canciller ruso Serguei Lavrov a afirmar que la muerte de al-Baghdadi es “una creación de Estados Unidos”, pero además recordó que el líder terrorista “es, o era si ya está muerto, una creación de Estados Unidos”.

Mucho más lejos fue el presidente sirio Bashar el Assad quien en una entrevista concedida a la televisión de su país afirmó que: "No sabemos de verdad si esta operación tuvo lugar efectivamente o no”. Al caracterizar esta maniobra como un truco, el Assad afirmó que todo había surgido de la imaginación norteamericana, recordando además que el Baghdadi estuvo detenido en prisiones de Estados Unidos en Irak, de donde lo dejaron salir para que desarrollara acciones terroristas contra el gobierno de su país.

El presidente sirio explicó que las doctrinas fundamentalistas dentro del islam que son las que han desarrollado el terrorismo a lo largo de la región tienen más de dos siglos de antigüedad y no desaparecerán con la muerte de una persona, sugiriendo que toda esta escena es un arreglo entre Estados Unidos y el Estado Islámico para que emerja de una forma diferente en el nuevo escenario del conflicto, tras la casi absoluta derrota de este engendro criminal.

En los hechos, contrasta el festín y la celebración alborozada que hizo Estados Unidos tras el asesinato de Hussein en Siria y Gadafi en Libia (en la que incluso la secretaria de Estado Hillary Clinton exhibió su alegría al ver el cuerpo de Gadafi abatido y sodomizado), con lo ocurrido con Osama bin Laden en Pakistán y ahora esta nueva fantasía imaginariamente acaecida en Siria, en ninguna de las cuales hay pruebas ni experticias, salvo la palabra de los presidentes de Estados Unidos.

El Assad agregó que el afán de Estados Unidos de agregar a otros países como participantes de la acción sólo intenta dar credibilidad por una parte y no sentirse avergonzados por otra.

Muy probablemente, nunca se sabrá la verdad, solo que esta acción se agrega a la deleznable lista de mentiras que adorna el curriculum de la presidencia de Estados Unidos. A fin de sumar votos, viene bien un poco de circo en Washington y otro poco en los medios.
sergioro07@hotmail.com

jueves, 16 de mayo de 2019

Netanyahu infanticida y Trump encarcelador de niños, se echan flores



Por Rolando Prudencio Briancon:
Israel y EE.UU., están poniéndole nombre y apellido a la larga historia de iniquidades que han cometido a naciones como Palestina; no sólo que ahora han pasado por alto las agresiones que cometen contra los palestinos, sino que quienes como es obvio la peor parte se la han llevado son los niños. Pero además porque el genocida cobarde de Netanyahu ha decidido bautizar con el nombre de Trump un asentamiento de los colonos israelitas en los Altos del Golán sirios.


Así es como el fin de semana se ha pronunciado el cobarde genocida e INFANTICIDA de Netanyahu sobre el nombramiento de este asentamiento: “valoramos mucho esta histórica decisión -Jerusalén como capital de Israel- del presidente Trump y también valoramos mucho esta histórica decisión de reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán”.

La razón exacta por la que Netanyahu ha distinguido con ese recíproco reconocimiento a Trump, es porque el presidente yanqui reconoció a Jerusalén como capital de Israel, y como retribución Israel ha bautizado a un ilegal asentamiento en los Altos del Golán Sirio: Trump, quien en próximos días viajará a reunirse con su par israelí para recibir el reconocimiento. Un reconocimiento que quedó zanjado hace más de medio siglo atrás cuando la ONU validó como legitima la capital de Jerusalén a Palestina.

Con este reconocimiento prácticamente Israel ha embargado por completo; no la voz de la ONU, sino de los mismos norteamericanos que se hacen cómplices indirectos; por ejemplo de las detenciones de niños como el caso Zein Idris y su hermano Taym de siete y nueve años que los arrestaron dentro su escuela en Cisjordania, quienes viven la misma realidad que 209 menores palestinos y encerrados arrestados en Israel, tal como lo ha denunciado la abogada israelí, especialista en derechos humanos Gaby Lasky

Pero esta denuncia de una abogada israelita es una voz en el desierto contra lo que es una política oficial de exterminio del estado israelí contra el Estado palestino. No en vano; nada menos que la ministra de Justicia israelí Ayalet Saked, que es la voz de una primera autoridad, que señaló que a los niños palestinos hay que eliminarlos cuando nacen junto a sus madres; y sobre lo que la ONU tampoco no ha dicho ni media palabra.

Estamos entonces ante una prueba de fuego, ya no para estas instituciones internacionales como la ONU que muy poco o casi nada han aportado para reivindicar el derecho a existir de un pueblo sometido al más infame y cruel ataque de un estado genocida, que como el israelí es un indisimulado infanticida, o como el estadounidense que encarcela a los niños centroamericanos como lo hizo hace poco con los niños hondureños.
El tiempo de rendir cuentas por sus cobardes actos está por llegar para estos siniestros siameses.

prudenprusiano@gmail.com

martes, 17 de julio de 2018

Croacia, el equipo que hizo historia: ¿La expresión del nuevo fascismo en Europa?


Por Mónica Maristain

La selección croata pone las cosas difíciles. No sólo canta canciones fascistas cuando le gana a un equipo, sino que en un ataque contra el país anfitrión está a favor de los “anti rusos”, con el tema de Ucrania. Las cosas en Europa van de mal en peor, la linda presidente Kolinda tiene un desempeño que habla del nuevo fascismo en el continente.

Bajo el mandato de la ahora famosa presidenta Kolinda Grabar-Kitarovic, *Croacia expulsó a refugiados sirios, obligó a las mujeres a llenar formularios sobre su conducta sexual para poder acceder a anticonceptivos y restringió el acceso a hospitales públicos a la minoría gitana.*

Claro que durante el Mundial de Futbol, Kolinda abrazó uno por uno a los jugadores croatas y se pagó de su bolsillo los pasajes a Rusia y eso la hizo famosa.

Croacia, finalista junto con Francia del campeonato, no la pone fácil ante los simpatizantes de todo el mundo. Tras derrotar por 3 a 0 a la selección argentina, los jugadores europeos entonaron un tema que hace apología del fascismo y poco a poco, los croatas fueron haciéndose fama de no medirse en la difícil situación política que atraviesa su país, sobre todo frente a Serbia.

Un video publicado por el jugador croata Dejan Lovren muestra las celebraciones del equipo después del 3 a 0 contra el equipo albiceleste. En la grabación se ve a varios jugadores cantando *“Bojna Cavoglave”*_, un tema de la banda Thompson, célebre por hacer apología del régimen fascista croata de la *Ustacha* durante la Segunda Guerra Mundial.

La canción contiene la frase *_“Za dom spremni” (“Por la patria, ¡listos!”)*, eslogan de campaña y saludo habitual de la Ustacha, nacida en 1929 como una sociedad secreta y convertida después en un movimiento fascista.

Además de estos cantos fascistas, hay un caso de corrupción que salpica nada menos que a su gran estrella, el centrocampista *Luka Modric.*

El jugador del Real Madrid lleva tiempo involucrado en una trama en la que empieza a mutar de figura secundaria en protagonista. Modric está acusado de falso testimonio en un juicio en su país y podría ser condenado hasta a seis años de prisión en caso de ser declarado culpable. La acusación sostiene que Modric mintió en el juicio contra el ex directivo del Dínamo Zagreb Zdravko Mamic, condenado por malversación de fondos. Citado como testigo, el futbolista declaró en su momento haber pactado una partición de la suma de su traspaso del Dínamo al Tottenham Hotspur, pero después negó esa versión.

No es la primera vez, ya *Josip Simunic había sido suspendido por 10 partidos por haber cantado "Bojna Cavoglave" en el Mundial de 2014_* y en 2015, la UEFA castigó a la federación croata con una multa de 50 mil euros y un partido sin público durante las eliminatorias para la Europa por insultos racistas de sus aficionados. En ese encuentro a puerta cerrada tuvo lugar el siguiente escándalo, por *_una esvástica dibujada en el césped._*

“Croacia, bien que lo sabemos, ha recogido una tonelada de simpatía por ser el más débil, por las destrezas de Modric y Rakitic y por su condición de país presidido por una mujer, la atractiva blonda Kolinda Grabar-Kitarovic, capaz de ver el partido junto al presidente de la FIFA vestida con jogging y la camiseta de cuadros blancos y rojos, y después ir al vestuario, abrazarse con el director técnico, con cada jugador y ser alguien más en la ronda de la celebración.

A veces es mejor simpatizar o no simpatizar, empatizar o empatizar, pero sin investigar demasiado. Más de una vez los propios jugadores micrófono en mano se han dirigido a la hinchada con arengas de neto corte nacionalista y más de una vez la hinchada croata ha sido sancionada por cánticos racistas.

Hace tres años, en un partido contra Italia por las eliminatorias de la Eurocopa, en Split, *en la mitad de la cancha destacaba una esvástica* diseñada por las hábiles manos de un podador.

Por ahí circula una foto de Luka Modric en la que festeja su gol a Willy Caballero con la mano extendida de tal forma que bien podría ser relacionada con una ofrenda al nazismo. La pregunta es: ¿qué hacemos con esa información? ¿Cómo la nominamos, cómo la clasificamos, cómo la incorporamos a la cuenta de nuestras predilecciones?

¿El futbol es el futbol y nada más o el futbol es el futbol y algo más?”, escribe en su diario del Mundial el periodista Walter Vargas. Mientras tanto, la FIFA y su Comité de Disciplina han enviado una advertencia de sanción al central croata Domagoj Vida, por el vídeo en el que grita *_“Gloria a Ucrania”, tras la victoria sobre Rusia, en los cuartos de final del Mundial._*

Vida, autor del segundo gol croata, se grabó junto al exjugador Ognjen Vukojevic *ensalzando a Ucrania* tras la victoria sobre la selección rusa en la tanda de penaltis (3-4).

Las imágenes, que fueron subidas a Facebook por un periodista ucraniano, han causado un gran revuelo en el país organizador del Mundial, ya que *_el lema “Gloria a Ucrania” es utilizado por los nacionalistas antirrusos que se oponen a la anexión de la península de Crimea._*

La FIFA sancionó a Ognjen Vukojevic con 15 mil francos suizos. Así las cosas, por Mick Jagger, por Rod Stewart y por Elton John, hubieran sido lindas que ganara Inglaterra.

http://www.sinembargo.mx/12-07-2018/3441040


viernes, 22 de junio de 2018

¿Es este el mundo que queremos?


Por Carlos Iaquinandi Redacción de SERPAL

Hay días en que ciertas noticias parecen converger y entremezclarse, y son una  señal que nos advierte que las cosas no van bien. En las últimas horas nos llegaron los exabruptos de Matteo Salvini, ministro italiano de interior, anunciando un censo de la población gitana “para expulsar a los irregulares”. Para que no quedaran dudas del contenido racista de su advertencia, añadió: “a los gitanos italianos, lamentablemente, habrá que quedárselos“. Y si alguien piensa que esto es una ocurrencia aislada, recordemos que el pasado  8 de abril, Día internacional del pueblo gitano, la eurodiputada Mara Bizzotto también de la gubernamental Liga Norte italiana dijo en ese parlamento “que tendría que haber un día dedicado a las víctimas de los problemas causados por los gitanos”. El nuevo gobierno italiano ha encontrado ya una explicación para los males que sufre el país: son “los otros”, los refugiados, los gitanos, y no nos sorprenderá cuando agregue a “los pobres”, culpándolos de su miseria.

Otras “señales”

Desde Hungría, Polonia, Austria, Bulgaria, Ucrania o Eslovenia nos llegan otras notas inquietantes. Sus gobiernos despliegan similares alegatos racistas. Ideólogos ultranacionalistas recorren estos países con sus prédicas de odio y exclusión social. Varios de esos gobiernos han modificado sus leyes para poder encerrar temporalmente a los “indeseados”, privándolos de todos sus derechos humanos.

El húngaro Víktor Orban precursor junto con España en militarizar y alambrar sus fronteras utilizando “concertinas”,  afirmó públicamente: “no queremos que nuestro color se mezcle con otros”, lo que le valió que el alto comisionado de la ONU para los DDHH lo tildara como “racista”. Pero muchos de ellos no reniegan de ese calificativo, alegando que “así pretenden desacreditar a quienes defendemos nuestra propia identidad”. Entre unos y otros, van sepultando los principios que fueron la base de la reconstrucción europea a partir del 45: la solidaridad, la defensa de los Derechos Humanos y el “estado del bienestar”. Han encontrado “chivos expiatorios” a quienes responsabilizar de la injusticia y el empobrecimiento de las mayorías.

No podía faltar Donald Trump

También ayer, desde la primera potencia mundial, nos llegaba la noticia sobre la situación de centenares de niños separados de sus padres por la “Migra” norteamericana. Siguiendo las indicaciones de D.Trump, y de su Secretaria de Seguridad aplican esas medidas inhumanas porque sus padres -mayoritariamente oriundos de países latinoamericanos- son considerados delincuentes por ingresar al país de forma ilegal. Un espeluznante video difundido por los canales de los EE.UU. muestra a los pequeños en una especie de jaula-depósito, aislados de sus padres. El impacto ha sido tan grande que demócratas y los propios republicanos han denunciado esa barbarie gubernamental. El general Michael Hayden, director de la CIA durante el gobierno de Bush escribió en Twitter: “otros gobiernos han separado madres y niños”, sobre una foto en blanco y negro del campo de concentración nazi de Auschwitz.

ACNUR aporta cifras

En las últimas horas, se sumaba la noticia de que la violencia y el hambre generaron en el 2017 otros tres millones de refugiados. Ahora suman 68,5 millones, la cifra más alta desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Palestinos, sirios, afganos, birmanos, somalíes, pakistaníes, magrebíes o sudaneses son algunos de los principales colectivos. Todos huyen de la miseria y de la muerte. Sus países han sufren o han padecido invasiones  o conflictos en los que directa o indirectamente participan países “desarrollados”. Los que mueren, los que pierden sus viviendas, los que huyen, son en su gran mayoría de países donde no se producen armas. Ellos ponen las víctimas. Otros ponen las bombas, los misiles, los fusiles o las municiones. Figuran varios países europeos, entre los cuales, España.  Pero también EE.UU, Rusia, o China, que con Alemania y Francia controlan más del 70% de la exportación del armamento mundial. Contra lo que pueda suponerse, los países que más refugiados reciben, no son precisamente quienes tienen más recursos: entre ellos destacan Líbano, Jordania, Turquía, Pakistán, Irán o Uganda. Según las cifras de ACNUR, más del 80% de los refugiados en el mundo, viven en países de ingresos bajos o medianos.

 Hay días en que se hace difícil conciliar el sueño después de haber visto las noticias.  Si por fin lo conseguimos, soñamos que al despertar, veremos otra realidad.

 Pero no es así. Tendremos que construirla entre todos.

Redacción de SERPAL
serpal@nod50.org