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sábado, 20 de junio de 2020

¿Está el mundo en manos de un psicópata?




Por Manuel Montañez:

Desde hace tiempo venimos diciendo que ya a nadie le debe sorprender que haya presidentes con antecedentes delictivos, asesinos, genocidas, violadores de derechos humanos, narcotraficantes, paramilitares, homofóbicos, racistas, o xenófobos. No creo que cualquiera de esas condiciones -algunas o todas- sea fundamento de asombro. Al revés, ello es consustancial con el sistema capitalista que arrastra todas esas lacras, por lo que poner a uno de los suyos en el más alto lugar de la administración es lo natural.



La democracia representativa como expresión política del sistema capitalista no es democrática ni es representativa.

En los hechos, es una dictadura de los poderosos. Aquella idea de que la democracia es el gobierno de las mayorías dejó de ser una realidad, si es que en algún momento lo fue. Hoy, la mayor parte de los gobiernos del mundo son de minoría, habida cuenta que el sistema ha alejado a los votantes de las urnas con las consiguientes altas abstenciones que en muchos casos llega a 50% y más. En esa medida, los “líderes” son favorecidos con el apoyo de entre 20 y 30% de los electores, con lo cual se legaliza una democracia ilegitima, que se expresa cotidianamente en cualquier encuesta de opinión.

Pero a esta desgracia se ha venido a sumar una mucho peor y más peligrosa. Desde hace casi un siglo el mundo no se veía inmerso en el peligro de un liderazgo irracional, fuera de control que responde a situaciones de orden subjetivo que la política no puede manejar. Nos enfrentamos a la actuación sicopática de algunos dirigentes, en especial de Donald Trump. Así, tengo la impresión que los instrumentos de la política, la economía y el derecho no son suficientes para dar respuestas a variables que entran en el terreno de lo absurdo, lo insensato y lo disparatado. Se hace necesario recurrir a la siquiatría y la sicología para ajustar los comportamientos políticos frente a liderazgos como los de Trump y en menor medida Bolsonaro, Piñera y Uribe que violentan las normas elementales de conducta política transformando el arte de la conducción del Estado en una suma de voluntades fanáticas que se sustentan en el desprecio y el odio a la humanidad. Duque no, Duque es teledirigido por el otro, por eso en Colombia le dicen su presidente.

El sicólogo catalán Oscar Castillero Mimenza se propuso en un artículo descubrir las características psicológicas de Adolfo Hitler. Para ello se basó en los perfiles diseñados por el destacado sicólogo estadounidense Henry Murray quien realizará en 1943 el primer perfil sicológico de Hitler por encargo de la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos (OSS por sus siglas en inglés). El informe titulado: “Análisis de la personalidad de Adolf Hitler: con predicciones para tratar con él antes y después de la rendición de Alemania” es un referente obligado para este tema, aunque sólo fue dado a conocer en 2004.
Castillero advierte -de la misma manera que lo hicieron todos los especialistas consultados para este artículo- que sin haber podido tener un tratamiento directo con el paciente, “la única manera de tratar de establecer algo semejante a un perfil psicológico es el análisis de sus discursos, sus actos y las ideas que transmitió a través de la escritura”.

A partir del estudio de Murray, Castillero hace nueve consideraciones que emergen del estudio de personalidad del líder nazi:
1.            Egolatría y complejo de Mesías.
2.            Dificultades para la intimidad.
3.            Sentimientos de inferioridad y auto desprecio.
4.            Desprecio hacia la debilidad.
5.            Perseverancia.
6.            Carisma y capacidad de manipulación.
7.            Teatralidad.
8.            Obsesión por el poder.
9.            Poca capacidad de empatía.
Consultada al respecto, Una profesora jubilada de la Escuela de Sicología de la Universidad Central de Venezuela que pidió no ser identificada, opinó que las consideraciones de Castillero, pueden ser perfectamente aplicadas para confirmar que la personalidad de Trump es análoga a la de Hitler.

Según la ex docente: “su discurso, comportamiento y sus acciones denotan características similares”. Afirmó que el individuo sicópata no es curable ni puede superar la enfermedad.  En un caso como este, que refiere a un individuo inteligente y de alto nivel, con carisma y capacidad para engañar y manipular, con abiertas manifestaciones egocéntricas y de baja empatía, generalmente se refiere a personas con serias dificultades para configurar una personalidad estable, necesitan ser reconocidos, porque en la mayoría de las veces no lo han sido en su infancia o juventud y que han padecido carencias afectivas.

El “Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales” quinta edición, publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría establece que: “La psicopatía es un trastorno de la personalidad complejo caracterizado por dificultades emocionales, conductuales y de relación. Su repercusión es clínica, social y judicial. […] se traduce en la aparición simultánea de problemas en tres vertientes: en su relación con los demás, en su afectividad y en su conducta.

Esta “biblia” para los diagnósticos de trastornos mentales en Estados Unidos establece que: “Los psicópatas se caracterizan por tener sentimientos de grandeza, ser arrogantes y egoístas. Presumen de una gran importancia hacia ellos mismos y tienden a culpabilizar a los demás de sus fracasos y deficiencias. Fácilmente se aprovechan de los demás utilizando el encanto, la manipulación y el engaño. Sus emociones son superficiales y poco sinceras, y tienen pocos remordimientos cuando causan daño a alguien. Presentan una falta de empatía y son fríos y superficiales”.

Alicia Pérsico, sicóloga clínica, profesora de la escuela se Sicología de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, Nicaragua, después de coincidir con Castillero en que para tener un diagnóstico definitivo se debe tratar al paciente para saber qué elementos influyen en un determinado comportamiento, cree sin embargo que sí se pueden detectar comportamientos inadaptados a la sociedad tras la manifestación de exacerbados patrones de desprecio y violación de los derechos  de los demás  en ciertos individuos, que se relacionan con criterios de trastorno  sociópata (antisocial o psicopático ) de la personalidad.

Estos individuos poseen una distorsión en su observación del contexto, creen que lo que ellos piensan es la realidad al margen de lo que puedan opinar otros. Pero, para justificar sus consideraciones necesitan un colectivo que le de coherencia a su punto de vista.

La profesora Pérsico aprecia que cuando una persona de estas características tiene poder, se produce una transformación a través de la cual se siente estar sobre los demás, lo cual es un trastorno grave que influye en las percepciones y en las conductas.

Continúa la académica expresando que en el caso de Trump podría decirse que en Estados Unidos hay un fuerte factor cultural que configura la personalidad de sus ciudadanos resaltando valores de supremacía, que se manifiesta poderosamente en todos los presidentes de Estados Unidos que han sido exponentes  de un pensamiento y una conducta distorsionadas, que los ha llevado a creer que tienen un destino en la historia y que son enviados de Dios, lo cual es condición sine qua non para ser presidente.

Al respecto, el historiador y crítico social estadounidense Morris Berman, que se ha especializado en investigar acerca de la historia cultural e intelectual de Occidente, en un folleto titulado “Localizar al enemigo: Mito versus realidad en la política exterior de Estados Unidos” opina que la religión en ese país impone la noción de que su misión es “democratizar al resto del mundo (mediante la fuerza si es necesario)”.

Berman juzga que ya en los primeros puritanos que llegaron a lo que después sería Estados Unidos existía esa idea de grupo de gente elegida por Dios. En el barco Arabella mientras cruzaban el Atlántico, John Winthrop en 1629 dijo: “Encontraremos que el dios de Israel está entre nosotros…él nos salvará y glorificara puesto que debemos considerar que seremos una ciudad sobre la colina, los ojos de todo el mundo están puestos sobre nosotros”.

Dos siglos después el escritor estadounidense Henry David Thoreau siguió fortaleciendo la idea al afirmar que “…si Estados Unidos no fuera el Gran pionero occidental al que siguieran otras naciones, entonces el mundo – déjenme repetir esto: el mundo- no tendría un verdadero propósito”.

Así, todos los presidentes de Estados Unidos han incorporado en su discurso esta idea de ser el “pueblo elegido”. Miles de religiosos desde sus púlpitos repetían junto a la también escritora estadounidense Harriet Beecher Stowe -famosa por su novela “La cabaña del tío Tom”- que “Dios creó a Estados Unidos para iluminar a toda la humanidad”.

Berman expresa que todo este pensamiento ha tenido una gran influencia en la política exterior de su país porque si se considera que “eres bueno y que el Otro es malo, por definición, después tienes que transpolar esa mitología simplista al mundo, y al demonio con la realidad”.

Este factor cultural al que se refería la profesora Pérsico, tiene -en el caso de Trump- una fuerte influencia dadas sus características faranduleras que le permiten proyectarse y sobrevivir en medio de la adversidad.
A los presidentes de Estados Unidos no le importan las personas en el logro de sus objetivos, no son considerados seres humanos que están muriendo, sino “bajas”. Su discurso solo puede cambiar cuando estas bajas llegan al país (o se producen en el mismo, como ocurrió el 11 de septiembre u hoy, en tiempos de coronavirus) en cajas de madera que son entregadas a sus familiares. Cuando el interés superior es la ganancia y el lucro, “no importa que muera gente inferior que no sirve”. Es el clásico discurso supremacista presente en Trump, de manera sumergida, pero corriente.

Entonces, opera otro factor: el de la culpa, alguien tiene que tener la culpa.

Hoy es China, la OMS, los gobernadores, los medios de comunicación o cualquiera que se le ocurra, pero el presidente nunca. Su narcisismo lo lleva a pensar que no importa cuántos mueran, lo que importa es “America first”. Tiene un objetivo y nadie lo mueve de la búsqueda del mismo.

Son típicos atributos del enfermo, en Trump se manifiesta claramente también un rasgo narcisista distorsionador de la realidad que se revela en su idea de grandeza, en su capacidad de manipulación que lleva a mantener a todos preocupados en las cosas pequeñas. Ese delirio lo lleva siempre a anteponer la palabra “gran” en todo lo que dice: “el gran estado de New York”, “la gran industria de Estados Unidos”, “los grandes trabajadores del petróleo” y otros sin necesidad de ser usado en términos del lenguaje.

Su ego gigantesco, la suposición de que es merecedor de todos los elogios, además de sus apreciables manifestaciones de autoritarismo, prepotencia y arrogancia, su menosprecio por la gente, su necesidad de ser admirado y lisonjeado, su falta de empatía con personas incluso cercanas, su agresividad en el discurso y en su gesticulación van configurando un perfil que calza perfectamente con el de un paciente con rasgos sicopáticos. Así mismo, su ideología y comportamiento racista vienen desde la juventud considerando que su padre fue miembro activo del Ku Klux Klan.

Su discurso no coherente y los continuos cambios en sus convicciones, dan cuenta de una personalidad inestable lo cual es sumamente peligroso cuando se manejan capacidades y posibilidades que influyen en la vida de millones de personas, en este caso cuando se está hablando del hombre que preside el país más poderoso del planeta.

En un mensaje del escritor inglés Nate White que ha sido ampliamente reproducido en las redes sociales, al caracterizar a Trump dice que éste:  “Golpea bajo, lo que un caballero no debe, nunca podría hacer, y cada golpe que apunta está por debajo del cinturón. Le gusta particularmente patear a los vulnerables o los sin voz”.  Agrega: “Se convierte en una forma de arte; es un Picasso de mezquindades; un Shakespeare de mierda”, y continúa: “Sus defectos tienen defectos… Dios sabe que siempre ha habido gente estúpida en el mundo, y mucha gente desagradable también. Pero raramente la estupidez ha sido tan desagradable, o la maldad tan estúpida. Él hace que Nixon parezca digno de confianza y George W. [Bush] parezca inteligente”.

Para finalizar su descripción escribe que “si Frankenstein decidiera hacer un monstruo montado enteramente de defectos humanos, haría un Trump. Y si ser un idiota fuera un programa de televisión, Trump sería una serie”.
Ahora veamos algunas acciones de Trump: Manifestó pública felicidad por el incremento de los pacientes contagiados por coronavirus en Irán.

Aprobó la realización de maniobras militares en Europa, Bahréin, Colombia y el Caribe en el momento más álgido del coronavirus en Europa y Estados Unidos. No le interesó saber que la gripe española reportada por primera vez en Fort Riley (Kansas, Estados Unidos) en 1918 fue potenciada por la primera guerra mundial y llevada de América a Europa por un soldado estadounidense.

Se transformó en el primer presidente que le declara la guerra bacteriológica a sus propias fuerzas armadas si se considera que esta decisión ha significado que además del “Theodore Roosevelt”, los portaaviones “Ronald Reagan”, “Carl Vinson” y “Nimitz” también tienen casos confirmados de coronavirus.
Celebró la destitución del jefe del portaviones “Theodore Roosevelt” que había solicitado que sus marineros pudieran cumplir correctamente la cuarentena.

Incitó a realizar manifestaciones en contra de los gobernadores demócratas que decretaron cuarentena y distanciamiento social, llamando a “liberar a Minnesota. Michigan y Virginia”.
Determinó arbitrariamente la apertura del comercio y las actividades deportivas cuando todavía el coronavirus se encuentra en su mayor apogeo.

Amenazó con cerrar el Congreso de su país, si los parlamentarios no aprobaban las propuestas que él había hecho para designar nuevos cargos en la administración.

Ordenó aprobar en el congreso una ley de apoyo a Taiwán que violenta los acuerdos sobre los que se sustentan las relaciones entre Estados Unidos y China, el mismo día que tuvo una conversación telefónica amistosa con el presidente Xi Jinping.
Insistió sin pruebas en culpar a China de ser causante de la pandemia y a la OMS de ser cómplice de su propagación.

Recomendó el uso de la hidroxicloroquina para el tratamiento del virus, contra la opinión informada de la OMS y de las propias autoridades de salud de su país, sólo porque es accionista del laboratorio francés que produce el fármaco. En Brasil le hicieron caso y se produjeron 11 muertes.

Ordenó retirar el aporte monetario de Estados Unidos a la OMS, en pleno desarrollo de la pandemia.
Estimuló las compras de armas de los ciudadanos como instrumento de defensa previendo que la pandemia y la crisis que pueda producir generará masas disconformes que asalten los comercios y las viviendas.
monlan2001@yahoo.com

martes, 16 de junio de 2020

Conspiraciones y divisiones en las FF:MM colombianas. (1ra Parte)



Por Tony López R (*):
Severas críticas han recibido el gobierno de Colombia y su presidente Iván Duque Márquez, de diversos sectores políticos y sociales y de la opinión pública nacional e internacional por la próxima llegada al país de una brigada élite de la 82 División Aerotransportada del ejército de los Estados Unidos, conformada por 800 marines, y con esta llegada la evidente pérdida de soberanía porque fue la embajada de los Estados Unidos en Bogotá la que anunció, a los colombianos, tal noticia.


El anuncio no lo hizo la cancillería que es a quien le corresponde, obviamente, luego de cumplimentar los trámites constitucionales con el Senado de la República, como establece la ley, pero no lo hicieron y desconocieron la Constitución, no es al Ministerio de Defensa, que para colmo aparece firmando   un comunicado conjunto con la embajada de Estados Unidos, en la práctica, recibiendo una orden de una potencia extranjera. 

Esta unidad militar estadounidense cuyo nombre es “Security Forces Assistance Brigade”, en opinión del analista colombiano Felipe A Priast : “es una fuerza nueva creada en el 2018 y está encargada de entrenar y asistir a naciones aliadas de Estados Unidos que tienen problemas al interior de sus ejércitos, ya bien sea que esos estados ven a esos ejércitos como una amenaza o bien porque los quieren usar como  fuerza de choque  contra otro estado que considera enemigo”.

No es descartable que los marines vengan a verificar si hay o no crisis interna en las FF.MM colombiana, el argumento del combate al narcotráfico   es poco creativo y nada diferente de los que fue el Plan Colombia, un plan contrainsurgente y es claro que vienen a preparar condiciones para una, no desechable, acción militar contra Venezuela.

Por la ubicación de esta fuerza en los departamentos de Santander del Norte y Arauca, su accionar apunta a explorar el terreno, realizar actos hostiles utilizando a los paramilitares y mercenarios con vistas a provocar una respuesta venezolana y le brinde el argumento a Estados Unidos, para iniciar un conflicto militar contra Venezuela invocando al TIAR y la desprestigiada OEA.

Esta zona durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, Juan Manuel Santos e Iván Duque, fueron territorios ocupados por los narco-paramilitares, que operaban y operan actualmente con la plena complicidad de sectores de las Fuerzas Militares colombianas, precisamente, uno de los temas del conflicto al interior de las fuerzas castrenses, pero esas bandas paramilitares pueden ser utilizadas para promover la provocación.
Existe una importante corriente interna dentro de la oficialidad del ejército que están en contra de esos vínculos con los narco-paramilitares que tanto daño les ha causado al prestigio del ejército, entre otras razones, porque la narco-política aplicada por el ex presidente y actual senador Álvaro Uribe Vélez, desde su época de gobernador de Antioquia, los llevó a corromper a una parte de la alta oficialidad y a muchos de ellos los  enriqueció con dinero del narcotráfico y los indujo a una demencial política con criminales asesinatos a inocentes jóvenes que tratan de encubrir  bajo el nombre de “falsos-positivos”. Esos asesinatos deben ser llamado como lo que son, crímenes de guerra. 

Los escándalos públicos que se han venido conociendo en los últimos tiempos, vienen de lejos, no olvidar que fue durante la gobernación del departamento de Antioquia de Uribe Vélez y en pleno maridaje con el ministro de Defensa Fernando Botero Zea, promovieron una ley y se aprobó en el Congreso,  la creación de las Cooperativas de Seguridad Rural Privadas, conocidas como Convivir, estas cooperativas  están consideradas la madre del narco-paramilitarismo,  respaldadas por sectores importante del estamento militar.
Como lo señala el mayor Bermúdez Rossi “fue la legalización y apoyo a los capos al narcotráfico, las Cooperativas de Vigilancia Rural (Convivir) no fue más que insertar a la población civil en la guerra y contradictorio con el protocolo II de Ginebra, para seguridad de terratenientes, ganaderos, casas tenientes, y narcotraficantes, el conflicto interno se degrada hacia una guerra civil no declarada”. Los grupos de justicia privada, según el decreto 356 de 1994, articulo 39, buscan insertarse a todo trance, legalmente, en tales “Cooperativas” (1).

Fue en ese período que se dieron varios escándalos de algunos altos mandos militares vinculados al narco-paramilitarismos, como lo fue el del Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares Camilo Zúñiga, los generales Rito Alejo del Rio, Yanine Díaz, varios coroneles, algunos encarcelados y otros   fuera de servicio.
Como bien señala el colega venezolano Ernesto Salazar sobre la crisis militar colombiana en la revista On Line Pueblo en Armas, “los altos mandos de las Fuerzas Militares de Colombia no conocen hoy a Simón Bolívar, ni lo estudian ni mucho menos lo hacen conocer a las tropas: el Pentágono prohíbe su estudio en las escuelas militares latinoamericanas y en el documento Santa Fe IV; lo declara su enemigo”. Una gran ofensa para nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños.

No es casual que quien fuera Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares durante el gobierno de Uribe Vélez, el general Carlos Alberto Ospina, comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, en entrevista que concedió a El Espectador…, “declare que no es “un especialista en Bolívar”, pues “no tengo un conocimiento profundo de él” …; reconociendo, en cambio, que “me gustan las películas de guerra. Por ejemplo, Las boinas verdes con John Wayne”.

” El entrevistador, Libardo Cardona Martínez, le pregunta al general Ospina: “¿Cuál es su ídolo?”, y éste le responde: “El mariscal Rommel, un hombre noble, un buen soldado, valiente. Es un hombre muy parecido a nosotros”. Aquí tienen nuestros amigos lectores el fiel retrato de nada menos que el máximo jefe de las FF.MM colombianas cuyo ídolo no es Simón Bolívar, ni tan siquiera Santander, sino el mariscal nazi fascista Erwin Rommel (1891-1944) quien fue derrotado por el Mariscal británico Bernard L Montgomery (1887-1976) en la batalla de El Alamein en 1942.

No es un secreto que dentro de las Fuerzas Militares colombianas hay un sector importante que no está muy de acuerdo en ser utilizado para iniciar una guerra contra Venezuela, no es una posición de este momento sino de hace mucho tiempo.  Hace muchos años que dentro de las Fuerzas Militares hay una fuerte posición de importantes sectores y mandos militares, incluso, en el alto mando, que no comparten la idea de inmiscuirse en acciones que conduzcan a un enfrentamiento militar con Venezuela. Los ex Comandantes en Jefe de las Fuerzas Militares, generales Fernando Tapia y José M Bonnet, nunca fueron partidario de tal aventura.

No existe ningún argumento político, económico, ni fronterizo, que se pueda utilizar para declarar una guerra con Venezuela, por otra parte, las FF:MM colombianas son conscientes que militarmente en una guerra convencional, los venezolanos están, no solo, mejor preparados, sino mejor armados, y que los supera en poderoso armamento con tecnología muy avanzada y además conscientes que defienden su país, mientras Colombia es el agresor. 

Desde hace años, las Fuerzas Armadas Bolivarianas Venezolanas están preparadas en la lucha regular, que es el déficit del ejército colombiano, que sí  es numeroso y tienen buena preparación, pero han sido preparados en lucha irregular y la estrategia y táctica de lucha , así como los medios de combates son distintos y diferentes.

Venezuela cuenta con 3 millones de milicianos, fuertemente armados, y con algo que es muy importante, empuñan un fusil defendiendo su patria, es el agredido y las víctimas son los venezolanos y venezolanas, y los colombianos en qué se convierten, en puros mercenarios y carne de cañón al servicio de una potencia extranjera para buscar sus beneficios imperiales, de los cuales Colombia no recibirá nada a cambio, solo muerte y destrucción.

O se van a creer el cuento de que el teatro de operaciones será solo en territorio venezolano, no, creo que, el ideólogo contra el chavismo Álvaro Uribe y su pupilo Duque, se equivocan y lo han dicho altas figuras del chavismo, si nos atacan e ingresan a Venezuela estamos en el perfecto derecho de contraatacar y entrar en Colombia. Aunque también hay que decir, que las relaciones, entre el presidente Duque y el ex presidente Uribe, hoy no parecen andar muy bien, lo cual no se tiene un buen escenario interno.

Como explica Duque que llama al debate de control político y es de ese debate que sale una nueva investigación de la Corte Suprema contra Uribe Vélez, lo hizo consciente e interesadamente, la respuesta solo la tiene él.  El gran escándalo por el espionaje de sectores de las FF:MM, cuya información iba a Uribe y no al presidente es un hecho grave, no solo por el desconocimiento al Jefe de Estado, sino por el uso de esa información le pueda dar Uribe que no es Jefe de Estado y las razones que tuvo para compartimentarlo es sospechosa. 

Será que a Duque se le ha despertado la conciencia, porque fue, precisamente, su padre, don Iván Duque Escobar, cuando era gobernador de Antioquia, el que le pidió al presidente Turbay Ayala que sustituyera al joven Álvaro Uribe Vélez como director de Aeronáutica Civil, por sus vínculos con el Cartel de Medellín.

Por otra parte, sí creen que el gobierno de Trump va a implicarse directamente en esa aventura, de invadir a Venezuela, se equivocan, en Estados Unidos la cosa como dice el dicho “el horno no está para galleticas”.  La crisis que tiene con el Covid-19 y los disturbios anti raciales por el asesinato de George Floyd y la intención de usar al ejército contra los manifestantes enardeció más al pueblo estadounidense, el Secretario de Defensa y el generalato le dijo no a Trump. No parece que EE. UU se impliquen directamente en una agresión, aunque del psicópata Trump puede esperarse cualquier cosa.

Y en la hipótesis de un ataque y una guerra desde Colombia contra Venezuela, hay que preguntarse qué va a pasar con la guerrilla del ELN, los frentes del EPL y de las FARC-EP, porque las propias Fuerzas Militares colombianas, han reconocido públicamente, en cerca de 7000 combatiente hoy se encuentra en la fila de las disidencias de las FARC y en los frentes formados por FARC-EP Segunda Marquetalia que comanda Iván Márquez y que estos ya han recuperado sus viejos territorios.

De acuerdo a los comunicados y objetivos de estas fuerzas insurgentes es lograr la paz con justicia social, y acusan al gobierno de Duque y Uribe de haber traicionado e incumplido los Acuerdos de Paz de la Habana, de presionar a la JEP y tratar de modificar lo acordado sobre la Justicia Transicional, así como la masacre que se está cometiendo contra sus ex combatientes y con lideres sociales, afrocolombianos e indígenas que sobre pasan ya los 1300 asesinados.

Desde hace muchos años, las Fuerzas Militares colombianas, han tenido sus problemas internos y sobre todo porque una oligarquía liberal-conservadora los ha abusado y usado para sus fines políticos. Las Fuerzas Militares, en todos los países, se crearon para la defensa de sus fronteras y siempre para enfrentar cualquier acción que venga de otro país y en defender la soberanía e independencia. Nunca por política de Estado usar esa fuerza por razones política interna contra sus ciudadanos. Para esos hay otras dependencias policiales o las llamadas Guardias Nacionales.

En Colombia el manejo interno e independiente  Estado-FFMM  ha sido respaldado por la Constitución de  1886  y   la oligarquía liberal y conservadora  la usaron distintamente  en su beneficio, esas políticas se apreciaron con la guerra de los Mil Días, el asesinato  del general Rafael Uribe, y se acentuaron aún más desde,  él también asesinato del presidente Olaya Herrera, pasando por Alfonso López Pumarejo en la década del 30 a quien intentaron deponer en 1936 y luego en el 40 el desangre entre liberales y conservadores, el magnicidio contra el líder revolucionario y popular Jorge Eliecer Gaitán fue estremecedor, tal como él lo predijo, que su muerte podría provocar graves conflictos en los próximos 50 años,  esa guerra interna provocó 300,000 muertos de 1946 a 1958 (2), no se equivocó él carismático y preclaro líder.

Líder cuyo ejemplo y pensamiento tratan de ocultar, así como su historia, hace unos años visité la casa museo Jorge Eliecer Gaitán estaba muy bien atendida y hoy he tenido noticias de que la Casa Museo ha sido prácticamente destruida, pese a las reclamaciones de su familia y de su hija Gloria Gaitán.

Fue en el gobierno de Uribe Vélez, cuando la oligarquía liberal-conservadora inició una política de arrasar con la Casa Museo y el pensamiento e ideas de Jorge Eliecer Gaitán, abusando de su poder.  Es el pueblo colombiano el que debe exigir respeto al gobierno y la recuperación de la memoria histórica de sus líderes y pueblos.  Pueblo que no defiende su historia termina esclavizado por los grandes señores del poder autoritario y monárquico.

El tema de la crisis militar en Colombia y los diversos problemas que han confrontado en los últimos años, serán reflejado en la segunda parte de esta historia, que hoy es, además de la grave pandemia, un tema muy serio, no solo para Venezuela y Colombia, sino para la región.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

miércoles, 22 de abril de 2020

¿Está el mundo en manos de un sicópata?



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En el 150 aniversario del natalicio de V.I. Lenin.
A Luis Sepúlveda, hermano, amigo y compañero,
 quien nos dejó antes de tiempo
 para seguirnos acompañando
 con la grandeza de su corazón gigante,
con su generosidad sin límites
 y con su consecuencia irreductible.
 
Desde hace un tiempo vengo diciendo que ya a nadie le debe sorprender que haya presidentes con antecedentes delictivos, asesinos, genocidas, violadores de derechos humanos, narcotraficantes, paramilitares, homofóbicos, racistas, o xenófobos. No creo que cualquiera de esas condiciones -algunas o todas- sea fundamento de asombro. Al revés, ello es consustancial con el sistema capitalista que arrastra todas esas lacras, por lo que poner a uno de los suyos en el más alto lugar de la administración es lo natural.
La democracia representativa como expresión política del sistema capitalista no es democrática ni es representativa. En los hechos, es una dictadura de los poderosos. Aquella idea de que la democracia es el gobierno de las mayorías dejó de ser una realidad, si es que en algún momento lo fue. Hoy, la mayor parte de los gobiernos del mundo son de minoría, habida cuenta que el sistema ha alejado a los votantes de las urnas con las consiguientes altas abstenciones que en muchos casos llega a 50% y más. En esa medida, los “líderes” son favorecidos con el apoyo de entre 20 y 30% de los electores, con lo cual se legaliza una democracia ilegitima, que se expresa cotidianamente en cualquier encuesta de opinión.


Pero a esta desgracia se ha venido a sumar una mucho peor y más peligrosa. Desde hace casi un siglo el mundo no se veía inmerso en el peligro de un liderazgo irracional, fuera de control que responde a situaciones de orden subjetivo que la política no puede manejar. Nos enfrentamos a la actuación sicopática de algunos dirigentes, en especial de Donald Trump. Así, tengo la impresión que los instrumentos de la política, la economía y el derecho no son suficientes para dar respuestas a variables que entran en el terreno de lo absurdo, lo insensato y lo disparatado. Se hace necesario recurrir a la siquiatría y la sicología para ajustar los comportamientos políticos frente a liderazgos como los de Trump y en menor medida Bolsonaro, Piñera y Uribe que violentan las normas elementales de conducta política transformando el arte de la conducción del Estado en una suma de voluntades fanáticas que se sustentan en el desprecio y el odio a la humanidad. Duque no, Duque es teledirigido por el otro, por eso en Colombia le dicen subpresidente.

El sicólogo catalán Oscar Castillero Mimenza se propuso en un artículo descubrir las características psicológicas de Adolfo Hitler. Para ello se basó en los perfiles diseñados por el destacado sicólogo estadounidense Henry Murray quien realizara en 1943 el primer perfil sicológico de Hitler por encargo de la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos (OSS por sus siglas en inglés). El informe titulado: “Análisis de la personalidad de Adolf Hitler: con predicciones para tratar con él antes y después de la rendición de Alemania” es un referente obligado para este tema aunque sólo fue dado a conocer en 2004.
Castillero advierte -de la misma manera que lo hicieron todos los especialistas consultados para este artículo- que sin haber podido tener un tratamiento directo con el paciente, “la única manera de tratar de establecer algo semejante a un perfil psicológico es el análisis de sus discursos, sus actos y las ideas que transmitió a través de la escritura”.

A partir del estudio de Murray, Castillero hace nueve consideraciones que emergen del estudio de personalidad del líder nazi:
1.            Egolatría y complejo de Mesías.
2.            Dificultades para la intimidad.
3.            Sentimientos de inferioridad y auto desprecio.
4.            Desprecio hacia la debilidad.
5.            Perseverancia.
6.            Carisma y capacidad de manipulación.
7.            Teatralidad.
8.            Obsesión por el poder.
9.            Poca capacidad de empatía.
Consultada al respecto, Una profesora jubilada de la Escuela de Sicología de la Universidad Central de Venezuela que pidió no ser identificada, opinó que las consideraciones de Castillero, pueden ser perfectamente aplicadas para confirmar que la personalidad de Trump es análoga a la de Hitler. Según la ex docente: “su discurso, comportamiento y sus acciones denotan características similares”. Afirmó que el individuo sicópata no es curable ni puede superar la enfermedad.  En un caso como este, que refiere a un individuo inteligente y de alto nivel, con carisma y capacidad para engañar y manipular, con abiertas manifestaciones egocéntricas y de baja empatía, generalmente se refiere a personas con serias dificultades para configurar una personalidad estable, necesitan ser reconocidos, porque en la mayoría de las veces no lo han sido en su infancia o juventud y que han padecido carencias afectivas.

El “Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales” quinta edición, publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría establece que: “La psicopatía es un trastorno de la personalidad complejo caracterizado por dificultades emocionales, conductuales y de relación. Su repercusión es clínica, social y judicial. […] se traduce en la aparición simultánea de problemas en tres vertientes: en su relación con los demás, en su afectividad y en su conducta.

Esta “biblia” para los diagnósticos de trastornos mentales en Estados Unidos establece que: “Los psicópatas se caracterizan por tener sentimientos de grandeza, ser arrogantes y egoístas. Presumen de una gran importancia hacia ellos mismos y tienden a culpabilizar a los demás de sus fracasos y deficiencias. Fácilmente se aprovechan de los demás utilizando el encanto, la manipulación y el engaño. Sus emociones son superficiales y poco sinceras, y tienen pocos remordimientos cuando causan daño a alguien. Presentan una falta de empatía y son fríos y superficiales”.

Alicia Pérsico, sicóloga clínica, profesora de la escuela se Sicología de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, Nicaragua, después de coincidir con Castillero en que para tener un diagnóstico definitivo se debe tratar al paciente para saber qué elementos influyen en un determinado comportamiento, cree sin embargo que sí se pueden detectar comportamientos inadaptados a la sociedad tras la manifestación de exacerbados patrones de desprecio y violación de los derechos  de los demás  en ciertos individuos, que se relacionan con criterios de trastorno  sociópata (antisocial o psicopático ) de la personalidad.

Estos individuos poseen una distorsión en su observación del contexto, creen que lo que ellos piensan es la realidad al margen de lo que puedan opinar otros. Pero, para justificar sus consideraciones necesitan un colectivo que le de coherencia a su punto de vista.

La profesora Pérsico aprecia que cuando una persona de estas características tiene poder, se produce una transformación a través de la cual se siente estar sobre los demás, lo cual es un trastorno grave que influye en las percepciones y en las conductas.

Continúa la académica expresando que en el caso de Trump podría decirse que en Estados Unidos hay un fuerte factor cultural que configura la personalidad de sus ciudadanos resaltando valores de supremacía, que se manifiesta poderosamente en todos los presidentes de Estados Unidos que han sido exponentes  de un pensamiento y una conducta distorsionadas, que los ha llevado a creer que tienen un destino en la historia y que son enviados de Dios, lo cual es condición sine qua non para ser presidente.

Al respecto, el historiador y crítico social estadounidense Morris Berman, que se ha especializado en investigar acerca de la historia cultural e intelectual de Occidente, en un folleto titulado “Localizar al enemigo: Mito versus realidad en la política exterior de Estados Unidos” opina que la religión en ese país impone la noción de que su misión es “democratizar al resto del mundo (mediante la fuerza si es necesario)”.

Berman juzga que ya en los primeros puritanos que llegaron a lo que después sería Estados Unidos existía esa idea de grupo de gente elegida por Dios. En el barco Arabella mientras cruzaban el Atlántico, John Winthrop en 1629 dijo: “Encontraremos que el dios de Israel está entre nosotros…él nos salvará y glorificara puesto que debemos considerar que seremos una ciudad sobre la colina, los ojos de todo el mundo están puestos sobre nosotros”.

Dos siglos después el escritor estadounidense Henry David Thoreau siguió fortaleciendo la idea al afirmar que “…si Estados Unidos no fuera el Gran pionero occidental al que siguieran otras naciones, entonces el mundo – déjenme repetir esto: el mundo- no tendría un verdadero propósito”.

Así, todos los presidentes de Estados Unidos han incorporado en su discurso esta idea de ser el “pueblo elegido”. Miles de religiosos desde sus púlpitos repetían junto a la también escritora estadounidense Harriet Beecher Stowe -famosa por su novela “La cabaña del tío Tom”- que “Dios creó a Estados Unidos para iluminar a toda la humanidad”.

Berman expresa que todo este pensamiento ha tenido una gran influencia en la política exterior de su país porque si se considera que “eres bueno y que el Otro es malo, por definición, después tienes que transpolar esa mitología simplista al mundo, y al demonio con la realidad”.

Este factor cultural al que se refería la profesora Pérsico, tiene -en el caso de Trump- una fuerte influencia dadas sus características faranduleras que le permiten proyectarse y sobrevivir en medio de la adversidad.
A los presidentes de Estados Unidos no le importan las personas en el logro de sus objetivos, no son considerados seres humanos que están muriendo, sino “bajas”. Su discurso solo puede cambiar cuando estas bajas llegan al país (o se producen en el mismo, como ocurrió el 11 de septiembre u hoy, en tiempos de coronavirus) en cajas de madera que son entregadas a sus familiares. Cuando el interés superior es la ganancia y el lucro, “no importa que muera gente inferior que no sirve”. Es el clásico discurso supremacista presente en Trump, de manera sumergida, pero corriente.

Entonces, opera otro factor: el de la culpa, alguien tiene que tener la culpa. Hoy es China, la OMS, los gobernadores, los medios de comunicación o cualquiera que se le ocurra pero el presidente nunca. Su narcisismo lo lleva a pensar que no importa cuántos mueran, lo que importa es “America first”. Tiene un objetivo y nadie lo mueve de la búsqueda del mismo.

Son típicos atributos del enfermo, en Trump se manifiesta claramente también un rasgo narcisista distorsionador de la realidad que se revela en su idea de grandeza, en su capacidad de manipulación que lleva a mantener a todos preocupados en las cosas pequeñas. Ese delirio lo lleva siempre a anteponer la palabra “gran” en todo lo que dice: “el gran estado de New York”, “la gran industria de Estados Unidos”, “los grandes trabajadores del petróleo” y otros sin necesidad de ser usado en términos del lenguaje.

Su ego gigantesco, la suposición de que es merecedor de todos los elogios, además de sus apreciables manifestaciones de autoritarismo, prepotencia y arrogancia, su menosprecio por la gente, su necesidad de ser admirado y lisonjeado, su falta de empatía con personas incluso cercanas, su agresividad en el discurso y en su gesticulación van configurando un perfil que calza perfectamente con el de un paciente con rasgos sicopáticos. Así mismo, su ideología y comportamiento racista vienen desde la juventud considerando que su padre fue miembro activo del Ku Klux Klan.

Su discurso no coherente y los continuos cambios en sus convicciones, dan cuenta de una personalidad inestable lo cual es sumamente peligroso cuando se manejan capacidades y posibilidades que influyen en la vida de millones de personas, en este caso cuando se está hablando del hombre que preside el país más poderoso del planeta.

En un mensaje del escritor inglés Nate White que ha sido ampliamente reproducido en las redes sociales, al caracterizar a Trump dice que éste:  “Golpea bajo, lo que un caballero no debe, nunca podría hacer, y cada golpe que apunta está por debajo del cinturón. Le gusta particularmente patear a los vulnerables o los sin voz”.  Agrega: “Se convierte en una forma de arte; es un Picasso de mezquindades; un Shakespeare de mierda”, y continúa: “Sus defectos tienen defectos… Dios sabe que siempre ha habido gente estúpida en el mundo, y mucha gente desagradable también. Pero raramente la estupidez ha sido tan desagradable, o la maldad tan estúpida. Él hace que Nixon parezca digno de confianza y George W. [Bush] parezca inteligente”.

Para finalizar su descripción escribe que “si Frankenstein decidiera hacer un monstruo montado enteramente de defectos humanos, haría un Trump. Y si ser un idiota fuera un programa de televisión, Trump sería una serie”.
Ahora veamos algunas acciones de Trump:
  1. Manifestó pública felicidad por el incremento de los pacientes contagiados por coronavirus en Irán.
  2. Aprobó la realización de maniobras militares en Europa, Bahréin, Colombia y el Caribe en el momento más álgido del coronavirus en Europa y Estados Unidos. No le interesó saber que la gripe española reportada por primera vez en Fort Riley (Kansas, Estados Unidos) en 1918 fue potenciada por la primera guerra mundial y llevada de América a Europa por un soldado estadounidense.
  3. Se transformó en el primer presidente que le declara la guerra bacteriológica a sus propias fuerzas armadas si se considera que esta decisión ha significado que además del “Theodore Roosevelt”, los portaaviones “Ronald Reagan”, “Carl Vinson” y “Nimitz” también tienen casos confirmados de coronavirus.
  4. Celebró la destitución del jefe del portaviones “Theodore Roosevelt” que había solicitado que sus marineros pudieran cumplir correctamente la cuarentena.
  5. Incitó a realizar manifestaciones en contra de los gobernadores demócratas que decretaron cuarentena y distanciamiento social, llamando a “liberar a Minnesota. Michigan y Virginia”.
  6. Determinó arbitrariamente la apertura del comercio y las actividades deportivas cuando todavía el coronavirus se encuentra en su mayor apogeo.
  7. Amenazó con cerrar el Congreso de su país, si los parlamentarios no aprobaban las propuestas que él había hecho para designar nuevos cargos en la administración.
  8.   Ordenó aprobar en el congreso una ley de apoyo a Taiwán que violenta los acuerdos sobre los que se sustentan las relaciones entre Estados Unidos y China, el mismo día que tuvo una conversación telefónica amistosa con el presidente Xi Jinping.
  9. Insistió sin pruebas en culpar a China de ser causante de la pandemia y a la OMS de ser cómplice de su propagación.
  10. Recomendó el uso de la hidroxicloroquina para el tratamiento del virus, contra la opinión informada de la OMS y de las propias autoridades de salud de su país, sólo porque es accionista del laboratorio francés que produce el fármaco. En Brasil le hicieron caso y se produjeron 11 muertes.
  11. Ordenó retirar el aporte monetario de Estados Unidos a la OMS, en pleno desarrollo de la pandemia
  12. Estimuló las compras de armas de los ciudadanos como instrumento de defensa previendo que la pandemia y la crisis que pueda producir generará masas disconformes que asalten los comercios y las viviendas.

Saque Usted sus propias conclusiones.  
sergioro07@gmail.com

sábado, 28 de marzo de 2020

Algunos apuntes al Vuelo


Por Julio Sergio Alcorta Fernández:
Como me he visto obligado por las circunstancias, que todos conocemos, a no menearme de la casa, mis vetustas neuronas se han visto perturbadas últimamente de mala manera, tratando de digerir los recientes acontecimientos relacionados con la pandemia del Coronavirus, mezclados, como acostumbran, a las falsedades y patrañas del gobierno de los Estados Unidos, en la voz, principalmente, del fantasioso y bravucón personaje que funge como su mandatario.
Pareciera, para los que están acostumbrados a su distintivo de panfletista, que de verdad estuviéramos exaltados ante tanta erudición.


Pero, desgraciadamente, para su pueblo y sobre todo para la humanidad, estamos en presencia de su excelencia Donald Trump, presidente de la nación-imperio más poderosa del mundo.
Sin embargo, Trump tropieza ahora con una encrucijada:

O le da la prioridad a no permitir un desplome de la economía, aprobando medidas neoliberales que lo impidan, lo que ocasionaría, según los que conocen su interioridad social, la muerte de cientos de miles de norteamericanos (que parece esto es lo que harán),

O le dan la prioridad a medidas sanitarias y sociales que eviten una masacre de sus ciudadanos, sobre todo los más viejos, que no hay dudas afectaría en parte la economía.

De cualquiera de las dos fórmulas que escojan, la crisis se presentará inevitablemente, ocasionando sufrimientos en una sociedad acostumbrada al consumismo extremo, y a la situación adversa que tienen de empobrecimiento de un por ciento de su población, según datos de sus mismas entidades estatales.

Pienso que estamos en medio de una crisis turbulenta en los Estados Unidos, que pudiera dar lugar a decisiones fascistas, radicales y xenófobas del gobierno de los Estados Unidos, como las que están haciendo ahora mismo con todas las patrañas de narcotraficantes, etc., al gobierno Bolivariano de Venezuela, y a su presidente Nicolás Maduro, ofertando, muy peligrosamente, millones de dólares a los que puedan dar fe y tengan evidencia de estas acusaciones. Esto huele más a practicar asesinatos a distintas figuras del gobierno Bolivariano de Venezuela.

En definitiva, no creo que Trump salga victorioso de estas maniobras, lo que le afectaría su reelección en noviembre de este año.

jalcorta@nauta.cu

Trump y Duque son los jefes del narcotráfico


Por Alcides Castillo:

La Plataforma de Periodistas y Comunicadores de Venezuela rechaza las falsas acusaciones proferidas por el fascista presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó de narcotraficantes y ofreció precios a las vidas del presidente legítimo y constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y al presidente de la ANC, Diosdado Cabello Rondón.


Las falsas acusaciones alcanzaron al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, al presidente del Área Económica, Tareck El Aissami, y al presidente del TSJ, Maikel Moreno.

El imperialismo yanqui, en franco declive, busca la manera de confundir al mundo  del decadente sistema económico capitalista, que da prioridad a la explotación y no al ser humano, para impedir que se propague el coronavirus, pandemia  que hoy tiene su centro expandible en los Estados Unidos, pueblo que hoy sufre la pandemia sin que el gobierno racista y supremacista otorgue los recursos para evitar más contagios, por el contrario, ha ordenado que las empresas sigan funcionado para evitar la recesión económica. Miserable mandatario, que hoy quiere exterminar al pueblo estadounidense.

En cuanto a la acusación de narcotraficantes contra la dirigencia política, militar y judicial de nuestro país, es preciso aclarar que el único narcoestado es Colombia, donde se produce el 80% de la cocaína y es Estados Unidos, el principal consumidor de esta droga. Le preguntamos a Trump, ¿quién o quiénes permiten la salida de la droga y quién o quiénes permiten la entrada a USA?

Trump es el principal socio de Iván Duque y Álvaro Uribe Vélez en  este negocio mil millonarios de la droga y hacen acusaciones tremendistas, en un intento de esconder el declive del sistema capitalista y a los verdaderos culpables del tráfico de narcóticos.

Trump y su banda, pretenden el linchamiento físico y moral de los dirigentes de la Revolución Bolivariana, pero no podrán con nuestro pueblo.

Coordinador General
Plataforma de Periodistas y Comunicadores de Venezuela
Afiliada a la Felap
plataformaperiodistas0912@gmail.com



miércoles, 18 de septiembre de 2019

Historia no contada del proceso de paz en Colombia.



Por Tony López R. (*):
Gran repercusión le ha dedicado los medios nacionales e internacionales, a la decisión de un importante sector de las FARC-EP, de retomar las armas, encabezado por Iván Márquez y Jesús Santrich, acusando al gobierno colombiano del oficialista partido Centro Democrático, presidido por Iván Duque y el senador Álvaro Uribe Vélez, de traicionar los Acuerdos de Paz.

Analistas y comunicadores sociales, nacionales y extranjeros, han ofrecido sus valoraciones y comentarios una buena parte cuestionando la decisión de Márquez-Santrich, sin una análisis serio, profundo y sesgados, algunos con irrespeto y otros repitiendo el slogan uribista de que son “narcotraficantes”, son los mismos comunicadores sociales que no piden justicia para las víctima de los “falsos positivos” y mucho menos,  que la Corte Suprema juzgue a los vinculados  a los 12 Apóstoles y a los que desde cargos gubernamentales trabajaban para el  Cartel de Medellín, por tanto apoyan la guerra y  no contribuyen a lograr una solución política negociada con todos, por el bien de todos y sin exclusiones.


El objetivo, de acuerdo a lo que señala el Comunicado, leído por Iván Márquez, es retomar unitariamente con el ELN, y otras fuerzas políticas, progresistas y democráticas la oposición al gobierno de Duque-Uribe y se plantean una modificación de la estrategia y táctica guerrillera, en la cual solo se combatirá en caso de ataques de las Fuerzas Militares, o sea una estrategia defensiva y no ofensiva y  solo unidos y con un gobierno digno y honorable iniciar un proceso de negociación del conflicto social y armado.

El concepto de que no son los militares los enemigos de la guerrilla no es una tesis de Iván Márquez, es del legendario jefe guerrillero Manuel Marulanda Vélez, quien en conversación con el autor de este artículo, el 9 de enero  del año 1999 en Villa Nora, San Vicente del Caguan, cuando se iniciaron los diálogos de paz  con el gobierno de Pastrana, me dijo: “nuestros enemigos no son los militares ni la policía, nuestros enemigos son los paramilitares, que es el ejército fascista que financian los narcos y la oligarquía financiera y agroindustrial colombiana”.    
                                                                 
“Los soldados y policías son hijos de campesinos y obreros, que los altos mandos envían a combatir y esos ponen los muertos y heridos, los generales no vienen a combatir, su teatro de operaciones es desde helicópteros, bien lejos de los combates, al igual que los hijos de los ricos y oligarcas, esos no están en las filas del ejército”.

Esos infelices soldados son víctimas, sin saber que están al servicio de una oligarquía, que tiene empobrecida a sus familias y pueblo, causantes de esta guerra”. Esa opinión sobre las Fuerzas Militares, sus oficiales, clases y soldados, se refleja en las dos o tres cartas que el jefe guerrillero dirigió a ellos e hizo pública, cuando el proceso del Caguán e incluso en procesos anteriores.

La unidad de todas las fuerzas colombianas, armadas y desarmadas, revolucionarias, democráticas y progresistas, es el llamamiento que hace el Comunicado de las FARC-EP y demostrar que el actual gobierno y la oligarquía agrupadas en los partidos políticos, liberales, conservadores y el ultraderechista Centro Democrático, que han gobernado Colombia por más de 200 años los han traicionado.
Mientras que los integrantes del partido de la Rosa, Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, llama a la unidad con el gobierno de Uribe-Duque, para lograr la paz y se comprometen a no volver a la guerra y tienen fe en que podrán imponer la paz.

Lo que aún está por ver, cual es la paz a la que quieren acceder los dirigentes del partido de la Rosa, porque en Colombia el escenario sigue siendo de guerra, por un lado, la insurgente guerrilla del ELN, no ha logrado que el Gobierno inicie los diálogos con ellos y se mantienen en el campo de batalla, algunos frentes del EPL continúan activos y ahora las FARC-EP retoman las armas con la decisión de lograr la verdadera paz con justicia social.

Lo objetivo y concreto, es que el Gobierno ha   incumplido los Acuerdos de Paz, y hecho trizas lo que por cerca de cuatro años se trabajó en La Habana, veamos una síntesis de lo ocurrido.
Fue Uribe Vélez y su partido Centro Democrático, el que presionó al gobierno de Santos y este aceptó realizar un plebiscito, que fue  manipulado y contaminado con mentiras y falsedades propagadas por Uribe Vélez, acompañados por la derecha conservadora y liberal y  a través de los medios hegemónicos colombianos y extranjeros, que incluía el eslogan de que si apoyaban el SI convertirían a Colombia en una dictadura CASTRO-CHAVISTA, eso  llevó  a  los electores  a votar a favor de la guerra,  por primera vez en la historia universal de las naciones,  los ciudadanos de un país votan en contra de la paz, una irracional decisión, a la que hoy una gran mayoría se arrepiente. 

Con el triunfo del NO y a pesar de que el plebiscito no era vinculante, el senador Uribe Vélez, desde el Congreso y con el apoyo de las bancadas mayoritariamente enemiga de los diálogos de paz, obligaron a revisar los acuerdos que, en La Habana habían concretado las partes, e hicieron modificaciones que cercenó el espíritu y la letra de lo que ya estaba acordado, incluido lo de la Justicia Transicional de Paz, (JEP), en definitiva, Uribe y comparsa buscaron y lograron beneficiar a terceros (civiles) a sea actores intelectuales y financieros del narco-paramilitarismo y a los altos mandos militares.

Ahora veamos que razonable ha sido o no la denuncia del incumplimiento en la implementación de los Acuerdos de La Habana, por parte del Gobierno de Duque y porque la ruptura de Márquez, Santrich y un importante número comandantes de las FARC-EP miembros del Estados Mayor Central.

Primer incumplimiento, que viene del Gobierno de Santos, en el punto número 1, Tierra, no haber titularizado la tierra a nombre de los campesinos que desde hace años la ocupan, pero que no están legalizadas; Incumplimiento en la implementación de la Reforma Rural. Las 16 curules que debían ocupar las víctimas no han sido ocupadas ni otorgadas otro gran incumplimiento; El punto 4 de la agenda relacionado al combate a los cultivos ilícitos, totalmente incumplidos y lo más grave el gobierno quiere volver a la fumigación con glifosato, lo cual no solo ataca al medio ambiente y acaba con fauna y flora, también promueve graves enfermedades a los pobladores.

El combate y liquidación del paramilitarismo no se ha concretado y lejos de ello, se han fortalecido ocupando territorios abandonados por los antiguos frente de la FARC y responsables de la ola de asesinatos de líderes sociales y de reinsertados, como ocurrió este pasado 6 de septiembre en Cúcuta, dos muertos desmovilizados de las FARC.  La amnistía o indultos de todos los guerrilleros o colaboradores de las FARC en prisión no se ha cumplido con los dispuesto y aprobado por el Congreso y la Corte Constitucional, aún se mantienen en prisión un poco más de 400 presos, otro significativo incumplimiento.

Las garantías de seguridad política y ciudadana no se han cumplido y el gobierno ha sido cuando menos ineficiente y la fuerza pública cómplice, del sistemático asesinato de líderes sociales y ex guerrilleros desmovilizados, que suman un poco más de 700 y que diariamente conocemos la noticia de uno o dos o tres asesinatos político diarios, como la de la pasada semana de aspirante a la Alcaldía de Suarez en el Cauca.
Montajes de operaciones, en coordinación con agencias extranjeras para acusar de un delito, no cometido por el comandante guerrillero Jesús Santrich y que provocó la renuncia del fiscal Néstor Humberto Martínez, que se involucró en un operativo de la DEA, y cometió prevaricato, al decir que desconocía de esa operación, cuando realmente si era de su conocimiento y por la cual Santrich cumplió trece meses en prisión, siendo inocente.

Es la razón por la cual la Jurisdicción Especial de Paz, tuvo que admitir que no había pruebas y ordenó su libertad, pese a todo, se montó un operativo para extraditarlo, solo el alzamiento del pueblo detuvo la ejecución, mientras el Consejo de Estado aprobó que Santrich, asumiera la curul que le pertenecía como Representante a la Cámara. Sería un manejo poco claro de la justicia colombiana, la que llevó  a Santrich a tomar la decisión de desaparecer, cuando conoció  que la  Corte Suprema de Justicia (CSJ),   en su calidad de aforado debía juzgarlo, un dale para atrás y para delante, que nadie entiende, porque si la JEP no encuentra pruebas, porque el Supremo tiene que juzgarlo, eso no tiene mucho asidero, él estaba convencido que  la CSJ lo condenaría y tal vez estaría hoy caminando hacia una cárcel en EE.UU. o ya en prisión, ya tenían experiencia. 

Nada diferente a lo sucedido con el secuestrado Ricardo Palmera (Comandante Simón Trinidad) el cual cumple 60 años de cárcel, sin haber cometido el delito de narcotráfico del que se le imputa, la DEA nunca lo pudo probar. Fue secuestrado en Ecuador y entregado ilegalmente a Colombia, violando todas las leyes internacionales y extraditado de inmediato por el presidente Uribe Vélez a Estados Unidos.

Pero 60 años de cárcel no solo es injusta y exagerada, fue un acto de venganza por los tres agentes de la CIA que las FARC-EP capturó y fueron liberados en una dudosa operación conocida como la operación Jaque, dirigida por el la CIA y el MOSSAD.

Al comandante Iván Márquez le estaban preparando una trampa parecida, incluso quisieron asesinarlo cuando estaba en la ETRC en Miravalle, a la zona llegaron tropas especiales para capturarlo a él y a Oscar “el Paisa”, esa es la razón por la que Márquez, advertido por sus informantes, abandona la ETRC y se interna nuevamente en la selva colombiana. Esa es otra de las contravenciones graves que comete el Gobierno porque las ETRC no pueden ser allanadas.

Como podrá apreciar el amigo lector, los incumplimientos señalados son alguno de los más relevantes, quedan otros muchos, se calcula que solo un 15 a 20 por ciento de los Acuerdos han sido cumplidos, la mayoría de ellos son los acuerdos cumplidos por los insurgentes, del ahora Partido de la Rosa. La entrega de las armas y la concentración de sus fuerzas en zonas veredales, hoy llamadas ETRC, muchas de ellas sin condiciones higiénicas, con carencias de alimentos y agua potable para para vivir, pero la guerrilla cumplió con la parte que le correspondía.

La representación de la ONU en Colombia hizo pública su satisfacción por la seriedad en el cumplimiento de la palabra empeñada por la insurgencia en la entrega de armas y concentración, sin embargo, este organismo internacional no ha sido exigente con el Gobierno de pedir el cumplimiento de los Acuerdos de Paz y en la firme denuncia y condena a la violación a los derechos humanos, por la ola de crímenes sistemáticos contra líderes sociales y ex combatientes desmovilizados. 

La entrega de armas  fue un tema polémico a lo interno de  las FARC y provocó determinada suspicacia dentro de alguno de los negociadores, entre ellos Santrich, Márquez y otros, pues tenían clara las posiciones de su histórico Jefe Manuel Marulanda, quien sustentaba la tesis que “ninguna guerrilla al concluir un proceso de paz, puede desarmarse, que la entrega de las armas, debía ser un proceso gradual y que llevaba tiempo, al igual que la desmovilización de la guerrillerada, la cual decía, hay que reincorporarlas  a una sociedad,  para la que no están preparada”.

Hablaba Marulanda, “de entregar las armas de a poco, unas 200 a 500 armas y esa misma cifra de guerrillero desmovilizarla y reinsertarla en la vida civil.  Solo el cumplimiento de los Acuerdos por parte del gobierno iría regulando, la entrega de armas y los desmovilizado. Entregar las armas y concentrar las tropas desarmadas, no es negociable, porque eso es rendición”, sentenciaba el jefe guerrillero. 

Es aquí donde está las diferencias de lo sucedido y lo que se esperaba de muchos de los que un día y bajo la dirección de Manuel Marulanda, empuñaron por muchos años las armas, lograron dominar y ejercer el poder en cerca de 300 a 350 municipios de los 1100 que tiene Colombia, de la importante influencia política en el en algunos sectores del país y los que llevaron justicia, salud y educación en esos territorios abandonados por el Estado, Guaviare, Vaupés, el Meta, Huila, Caquetá, Putumayo, Cauca y Nariño, conocen de esa realidad.

Los que crearon y militaron en el Partido Comunista Clandestino de Colombia, PCCC, luego de la celebración de la 8va Conferencia del Estado Mayor Central en abril de 1993 y vivieron epopéyicas jornadas de sacrificio, sangre y fuego por lograr justicia social y equidad, respeto y una verdadera sociedad democrática, donde la honestidad y trasparencia de sus gobernantes sea la más alta bandera en el país. 
En razón de lo arriba señalado y  bajo la dirección del comandante Alfonso Cano, se creó y organizó el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, movimiento que tuvo o tiene unos miles de militantes en ciudades y montañas de Colombia, Cano fue el impulsor de este último proceso de paz, cuando en el 2011 recibió emisarios del  presidente  Juan Manuel Santos y se comenzó a tener los primeros contactos, que tuvo el importante apoyo del presidente venezolano Hugo Rafael Chávez Frías, es por esos días que tropas de la Tercera Brigada, cercan la jefatura de Cano, se producen enfrentamientos y Cano cae prisionero del Ejército, lo paradójico de este hecho, es que el Presidente Santos, que le pidió comenzar el proceso de paz, fue el mismo que ordenó su asesinato, confesado por él, en  un acto público, en presencia del  hermano del Comandante Cano.

Hasta aquí una parte parcial de las razones que asisten a Iván Márquez, Jesús Santrich y  una parte no tan mínima de comandantes y guerrilleros de las FARC-EP,  como difunden y quieren hacer ver, los voceros del uribismo y del Partido de la Rosa,  lo que acontece con la retoma y como bien afirmaron todos estos combatientes, e Iván Márquez,  las FARC-EP no era una fuerza derrotada, era una fuerza que estaba decidida a trabajar por la paz, la reconciliación y la no repetición, pero el Gobierno oligárquico de Uribe y de los Estados Unidos  no les interesa la paz en Colombia, pierden demasiado dinero en sus negocios de drogas y armas.

Hacer triza los Acuerdos de La Habana, ni por asomo es ni era un objetivo de la Revolución Bolivariana, muy por el contrario, Venezuela junto a Chile eran acompañante de esos acuerdos en La Habana y fueron impulsores en el 2011 de los inicios de ese proceso de paz.  Un plebiscito por el NO a los Acuerdos de La Habana, anunciaba el ex presidente Uribe Vélez, cuando hacían campaña para elegir presidente a Iván Duque, quien también declaró que su gobierno no tenía ningún compromiso con unos Acuerdos que ellos no firmaron y por tanto los harían trizas. 

Ahora resulta que la vuelta a las armas de este sector de las FARC-EP es el argumento  más idóneo para desarrollar  y justificar un conflicto militar contra Venezuela, inventando las mentiras de que quien está detrás de esta vuelta a las armas de Márquez y Santrich, es el presidente Nicolás Maduro, quien en coordinación con el ELN y las FARC-EP le quieren hacer la guerra a Colombia, nada más fantasioso que tal afirmación, incluso acuñado por grandes medios estadounidenses y españoles y otros medios europeos, la opinión pública nacional e internacional, deben denunciar y levantarse contra la política injerencista de Estados Unidos y Colombia contra Venezuela, pues el plan intervencionista está en marcha y no por gusto, las Fuerzas Armadas Bolivarianas, siguiendo las ordenes de su Presidente, están en alerta naranja y como centinelas de la frontera sur. 

Una intervención militar en Venezuela, provocaría un gran incendio en toda la región y sería el país agresor el mayor perjudicado, es un conflicto donde internamente Uribe-Duque no tienen apoyo y unas Fuerzas Militares, que tienen reservas de ser utilizadas por EE. UU en una eventual confrontación. Las Fuerzas Militares estadounidenses sufrirían tantas bajas, que las sufridas en Viet Nam se quedarían empequeñecidas, pues sería luchar contra un pueblo que asumiría la lucha irregular y tiene la valentía y la enseñanza y el ejemplo de Bolívar y Chávez.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

sábado, 1 de septiembre de 2018

Pueblo venezolano prepararse para vencer


Por Bladimiro Begazo Begazo:

Que, EEUU y las derechas Latino Americanas y el Caribe están acelerando el paso para intentar invadir Venezuela ya no cabe duda. Los revolucionarios y los socialistas debemos estar claros al respecto, para asumir las responsabilidades históricas que nos tiene encomendadas.

Los últimos movimientos así lo certifican, porque no es casual que Colombia haya trasladado un numeroso contingente armado a la frontera con la patria de Bolívar; que Brasil haga lo mismo movilizando batallones de sus fuerzas armadas a los límites con el país llanero; que Argentina, esté construyendo bases militares en la frontera con Bolivia en alianza con los EEUU; y que  el imperialismo yanki anuncie el desplazamiento  de su barco hospital llamado USNS COMFORT a Colombia, según dice para “ brindar ayuda humanitaria” a los venezolanos que migran al exterior de su país. No está demás, recordar que EEUU tiene 8 bases militares en Colombia y que su embajada más grande y numerosa está en ese país, sin olvidarnos que la OTAN hace ya buen tiempo que se instaló en el país gobernado por los narcotraficantes y de los paramilitares asesinos.

l pretexto es el mismo que utilizaron en el caso de la heroica Cuba cuando también migraron una serie de gusanos con destino a Miami y desde allí sabotear o patrocinar el boicot al gobierno del Comandante Fidel Castro; incluso invadieron la embajada del Perú; provocaron el bloqueo económico que ya dura más de 50 años; ahora lo hace con el hermano país de Venezuela, gobernado por el compañero Maduro y antes por el Comandante Hugo Chávez, violando de esta manera el derecho internacional y el principio de la no injerencia  en los asuntos internos  de cada país. Pero se equivoca nuevamente el gendarme del norte, porque el heroico pueblo llanero sabrá defender su independencia y soberanía y hará morder el polvo de la derrota al pistolero yanki, tal como lo hicieron los hermanos vietnamitas, cubanos y ahora le toca a Venezuela.

Ahora, también el pretexto es la migración de un pequeño sector de venezolanos disconformes con el régimen del compañero Maduro. Es entendible tal actitud, por la severa crisis económica que atraviesa la patria de Miranda, pero también debo ser claro, como lo hice en artículo anterior, sean bienvenidos todos los venezolanos honestos y trabajadores a nuestro país, pero fuera los delincuentes, sicarios, criminales, narcos, las prostitutas y los guarimberos saboteadores y golpistas.

Es verdad que ya llegaron cerca de medio millón de venezolanos a nuestra patria, pero es falso que Venezuela se esté despoblando como argumenta la prensa derechista, que día tras día trasmiten la llegada de venezolanos como si fuese un partido del mundial de futbol, para hacer aparecer que hay una crisis humanitaria enorme y que hay que defender los derechos humanos violados por el temible y diabólico Maduro. Señores comunicadores, los habitantes de los llanos venezolanos son 30 millones y no demuestren desconocimientos que descalifica la noble profesión de comunicadores sociales. También si son justos y objetivos con la información recuerden que en la época de los gobiernos del APRA y de Fujimori migraron al exterior cerca de 4 millones de peruanos y en caso de Colombia cerca de 7 millones de colombianos en los últimos 20 años.

Por lo demás, causa risa que los norteamericanos sean “humanistas y solidarios”, cuando en verdad es la potencia más inhumana y sanguinaria del siglo XX y de lo que va del presente. Basta revisar su negra historia para desmentir y poner al descubierto su actual hipocresía.
bladimiro.begazo@gmail.com