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martes, 13 de octubre de 2020

Un desastre causado por el hombre peor que el COVID 19

 Por Dr. Carlos Pérez Morales:

Un nuevo coronavirus apareció en la ciudad de Wuhan China, en noviembre de 2019. Necesariamente su aparición de este coronavirus en este lugar no quiere decir que se originó allí. Este coronavirus, posteriormente denominado SARS-CO-V-19, causa una grave enfermedad en los seres humanos, nombrada COVID-19 por la Organización Mundial de la Salud. Algunas de las características más peligrosas de este nuevo coronavirus es que se trasmite de persona a persona, se disemina con extraordinaria facilidad, no existe vacuna contra la enfermedad por tratarse de un coronavirus novel, su fácil diseminación ha causado una pandemia que alcanza el mundo entero. La Organización Mundial de la Salud ha estimado que el 10% de la población mundial ha sido infectada con el coronavirus, lo que equivale a 34. 8 millones de personas. El país donde han surgido más caso es Estados Unidos, seguido por Brasil.

200.000 personas han muerto a causa de Covid-19 en los EE. UU. Eso es más que las muertes de batalla de EE. UU. De 5 guerras combinadas. Ha habido al menos 4.969.100 casos del coronavirus en Brasil, según datos de los gobiernos estatales. Esta cifra puede aumentar si se cuentan todos los casos de contagio en los pueblos originarios del Amazona.

Aunque las autoridades sanitarias dicen que una vacuna contra esta enfermedad estará disponible al principio de 2001, no hay certeza alguna para que esto suceda.

El coronavirus SARS-CO_V2 y el cambio climático se relacionan. La desforestación que está ocurriendo en el planeta que induce el cambio climático es la causa de la liberación de estos virus que causan enfermedades catastróficas. Las epidemias de las últimas décadas- "Sida, Ébola y Zika," procedieron de un "salto de la salud animal a la salud humana". (Agencia Europea de Medio Ambiente, 1ro. de septiembre de 2017)

El destacado teólogo de la liberación Leonardo Boff afirmó que “La pandemia es un contraataque de la madre Tierra contra un tipo de humanidad que la sigue amenazando, destruyendo. Esta humanidad ha creado muchos valores, pero también la posibilidad de autodestrucción.”

Los seres humanos hemos afectado negativamente los ecosistemas del planeta. La pandemia de COVID-19 es un efecto secundario no deseado de la invasión humana a los hábitats de los distintos animales y plantas.

El cambio climático también está dando lugar a cambios importantes en los ecosistemas marinos, como resultado de la acidificación de los océanos, el calentamiento y la proliferación de "zonas muertas" carentes de oxígeno. 

El coronavirus, como el cambio climático, es en parte un problema de nuestra estructura. económica. Aunque ambos parecen ser problemas "ambientales" o "naturales", son impulsados socialmente.

Al igual que con el cambio climático, la respuesta que se está desarrollando a la pandemia de COVID-19 subraya la importancia de ampliar la base de conocimientos más allá de las consideraciones técnicas. Sólo mediante la inclusión del conocimiento científico social es posible comprender la naturaleza social de las crisis que enfrentamos. Solo así es posible desarrollar respuestas efectivas, justas y legítimas. ( Hulmes et. al. Wiley Interdiscip Rev. Clim, Change. 2020 May 28: e656).

El cambio climático es causado por los seres humanos y será un desastre para todos los seres vivíos. El coronavirus SARS-CO-V2 es natural, pero surgió por razones sociales. Causa la grave enfermedad del COVID-19, la cual puede durar hasta por dos semanas o causar la muerte.

Todos podemos hacer algo para contener ambos.

Geógrafo/Historiador

carlosperezmorales@hotmail.com

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Deuda externa latinoamericana y el Covid 19

Por Dr. Carlos Pérez Morales: 

Se conoce como deuda externa el conjunto de obligaciones que tiene un país con acreedores que residen en el extranjero. En el caso de los gobiernos. éstos recurren a pedir dinero prestado a otros gobiernos y a instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, (El Fondo ha proporcionado alrededor de $20 mil millones en financiamiento a América Latina, desde el inicio de la crisis de salud.), el Banco Mundial y en el caso latinoamericano al Banco Interamericano de Desarrollo. Tradicionalmente los países latinoamericanos han recurrido a tomar dinero prestado para poder construir proyectos de infraestructura enfrentar una catástrofe, y por otras razones.

Como consecuencia de la pandemia del COVID-19, las naciones latinoamericanas enfrentan un déficit fiscal que les resta capacidad de generación de ingresos a los gobiernos para hacer frente a la crisis económica y la reactiva.

Como resultado del COVID-19 en esta región, se avecina una fuerte contracción de las economías, el aumento de la deuda insostenible y la profundización de la externa y la desigualdad, podría desatar un incremento  notable en la pobreza y un aumento en la agitación social en la región.

Los bajos precios del petróleo provocarán un deterioro significativo de las cuentas fiscales de casi todas las grandes economías de la región, poniéndolas en modo de ajuste en el peor momento posible. Para complicar las cosas, la fuga de inversionistas hacia activos de bajo riesgo, como los bonos del Tesoro de Estados Unidos y el oro, implica que hay menos financiamiento disponible y que los prestatarios enfrentarán tasas de interés más altas en los mercados globales. Esto se aplica tanto a los emisores soberanos como al sector privado.

La contracción inducida por COVID-19 está teniendo consecuencias desastrosas. Los mercados financieros globales se están estancando a medida que los inversores se apresuran a retirar fondos de los mercados emergentes y otros sectores de alto riesgo. La pandemia está ejerciendo presión sobre los presupuestos nacionales a medida que los países luchan por satisfacer las necesidades de salud, responder al aumento del desempleo y apoyar sus economías. (Bernardino Soares, 2020).

 

 

 

 

El año pasado, la deuda externa bruta en América Latina (tanto privada como pública) ascendió a US$1,47 billones. Eso es casi un 80% más que en 2009, según los datos publicados la semana pasada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Un aumento significativo de la deuda a partir de 2020 sucederá e impactará negativamente en los presupuestos nacionales de esta región.

Un grave problema que se presenta en muchos de estos países es que se han endeudado con los llamados "Fondos buitres" que cobran intereses leoninos por el dinero prestado. A medida que la pandemia de coronavirus cobra un precio terrible en América Latina, con más de 3,5 millones de casos y casi 150.000 muertes, la región se enfrenta cada vez más a una emergencia financiera y humanitaria.

En América Latina y el Caribe, se prevé que el PIB se contraiga un 9,3 por ciento en 2020, según el Fondo Monetario Internacional, la mayor contracción económica registrada en la región. (Blair 20, de julio de 2020).

 

Geógrafo/Historiador

carlosperezmorales@hotmail.com

miércoles, 5 de agosto de 2020

Venezuela: Una mirada semanal V

Por Jesús A. Rondón:


El asunto de la gasolina, la conmemoración del nacimiento del comandante Chávez y el seguimiento del pulso de la pandemia y el proceso electoral.

Bienvenidas y bienvenidos a una nueva presentación de un panorama semanal sobre Venezuela, esta oportunidad se comienza con la primera entrega de una síntesis explicativa de la situación de la gasolina en nuestro país, de igual manera se comparte una nota en alusión a la conmemoración del nacimiento de comandante Hugo Chávez. Como ya es habitual continuamos con haciendo el seguimiento al desarrollo de la pandemia del Covid-19 y al proceso de elecciones parlamentarias, que culminará el 6 de diciembre; para finalizar con informaciones breves, pero resaltantes.


El asunto de la gasolina (I parte).
La primera planta de electricidad se instaló en la ciudad de Maracaibo a finales del siglo XIX, siendo Venezuela fundamentalmente un país agrícola. No había suficiente demanda para el novedoso servicio, de tal manera que se implementó una estrategia para asegurar que la oferta eléctrica fuera utilizada, para ello se incorporaron cambios en los hábitos de la población, en la arquitectura y en otros ámbitos de la vida cotidiana. Así, se garantizó que el negocio de la electricidad resultará rentable.  Esta introducción es oportuna, porque algo similar ocurrió con los combustibles en Venezuela.

A finales del siglo XIX con escasos recursos y una vida política convulsionada, que se expresaba en la inestabilidad de los gobiernos, el desarrollo de los ferrocarriles fue aumentado, de tal manera que había una red en crecimiento. El inicio del siglo XX, comenzó la explotación petrolera y la constitución del Estado desde una concepción moderna, lo que demando el reimpulso de la movilidad nacional, para lo cual se cambió de rumbo y se optó por construir las carreteras y el vehículo automotor se impuso como medio de locomoción.

Hasta muy entrado el siglo pasado Venezuela no contaba con refinerías propias, y gracias a la renta petrolera, no fue problema importar los combustibles necesarios y colocarlos a disposición de la población y la industria a precios accesibles. Una vez instalados los complejos de refinación en nuestro territorio, la tecnología y los aditivos necesarios para su operación seguían siendo foráneos, fundamentalmente estadounidense, de tal manera que no hubo soberanía sobre tal asunto. Sin embargo, los combustibles siguieron siendo muy baratos, al punto que llego un momento donde con una moneda de un bolívar podías comprar cientos de litros de gasolina.

Llevó décadas aumentar significativamente los precios de los combustibles, aunque en el debate social y político era recurrente estar de acuerdo con un ajuste de los precios. El 1988, el presidente Carlos Andrés Pérez, en el marco de la implementación de un paquete de medidas económicas de corte neoliberal, subió los precios de la gasolina y eso fue detonante para una protesta popular sin precedentes, que se conoce como el “Caracazo” y que fue reprimida violentamente por las fuerzas militares y policiales. El comandante Chávez, fue siempre cauto con esta medida y decreto un aumento, que no fue sustancial, y esencia la gasolina siguió siendo altamente subsidiada.

Esta realidad nunca fue un problema, hasta que se agudizaron las agresiones contra Venezuela y varias de las medidas coercitivas unilaterales se orientaron a Petróleos de Venezuela C.A. En los hechos esto se tradujo en la supresión de asistencia técnica, equipos y aditivos para producir combustibles. La consecuencia fue una paulatina y drástica disminución de la oferta combustibles en el territorio nacional, que tuvo su momento más crítico hacia febrero de este año, justo antes de la declaración de cuarentena nacional.

Esta situación alentó el mercado ilegal de los combustibles, manejado por mafias, en acuerdo con algunos funcionarios públicos y militares. En la vida cotidiana de los venezolanos y venezolanas esto se expresa en limitaciones para la movilidad tanto de las personas, como de las mercancías, causando en esta ultimas el aumento de los precios de venta final.

Según el escritor Luis Brito García, el parque automotor venezolano está conformado 4.100.000 vehículos, de los cuales 76 % son de uso particular, 16 % para el transporte de carga y solo 3,2 % para el transporte público. Afirma Brito que a la fecha se estima que solo el 57 % de ese parque está operativo y demanda aproximadamente 90.000 barriles diarios de petróleo para su movilidad.
En la próxima entrega abordaremos, las medidas implementadas por el presidente Nicolás Maduro y nos aproximaremos a un balance de las mismas.

El avance del Covid-19.
Finaliza semana número 21 desde que se diagnosticó el primer caso y durante la cual el gobierno bolivariano autorizo la operación de algunas actividades en algunos Estados (provincias), mientras que en los que prevalece el aumento de contagios de mantuvo el esquema de cuarentena radical.

Al 1 de agosto en Venezuela se han diagnosticado 19.443 personas con Covid-19, de los cuales 11.129 ya está recuperados, la mayor parte de los casos activos no siguen presentando síntomas. La cifra de fallecidos esta semana ascendió a 169. La semana 20 es la que más casos se ha diagnosticado, es decir 3994, mientras que Julio es el mes con más diagnósticos, sobre los 11.000 casos y esta jornada (1/8) cierra con más casos diagnosticado 869.

La semana pasada expusimos los datos de Venezuela en relación a la región suramericana, en esta oportunidad lo haremos en relación al mundo. De acuerdo al “Informe Estadístico Covid 19” del Centro Venezolano de Estudios sobre China, de fecha 30 de julio, donde se abordan reportes de 211 territorios, nuestro país presenta los siguientes datos.

             Ocupa el puesto 67 y posee el 0,10 % de los casos diagnosticados.
             En cuanto a los casos activos, se encuentra en el puesto 54 y ha reportado el 0,11 % del total.
             Está en el puesto 82 y ha reportado el 0,02 % de las personas fallecidas por el virus.
Tal como se afirmó la semana pasada, el panorama venezolano en relación a nuestro orbe es alentador, pues da cuenta de la labor como pueblo y la de nuestro gobierno bolivariano, pero hay seguir afinando las medidas de control de la pandemia.

Conmemoración de cumpleaños de Chávez.
El 28 de julio se conmemoró el nacimiento de comandante Hugo Chávez y desde distintas organizaciones y colectivos hubo manifestaciones por la ocasión. En el colectivo donde participo, la Escuela de Formación Política Hugo Chávez, publicamos la siguiente nota:

No ha habido un ser más especial en la historia reciente de Venezuela, que Hugo Chávez Frías.
Él nos devolvió a Bolívar, haciendo que recuperáramos nuestra conciencia histórica y permitiéndonos reencontrarnos como pueblos de América, Nuestra América.
Nos dio voz a los pobres, nos llenó de la fuerza vital que brotaba de su ser, para defender a los pueblos del mundo de las injusticias.

Quien no lo sintió, quien no lo escuchó, quien no lo miró, no entiende de lo que hablamos, pero quienes abrazamos su discurso y vivimos el frenesí del huracán bolivariano, hoy lo mantenemos vivo y es la moral, que nos sigue movilizando para no cansarnos de luchar.

Hoy más que nunca:
Yo soy Chávez,
Tú eres Chávez,
¡Nosotras y nosotros somos Chávez!
Seguimos invitando a las compañeros y compañeros de los pueblos del mundo a seguir conociendo su pensamiento y legado.

El camino a las elecciones parlamentarias.
Esta semana término la prorroga otorgada por las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) para la inscripción o modificación de datos en el Registro Electoral Permanente. Se espera que en los próximos días el ente anuncie los resultados, sin embargo, es claro que este proceso fue afectado por las medidas para el control de la pandemia, que en particular afectan la movilidad de las personas.

El ente comicial publicó el Reglamento Especial Elección de representantes indígenas, un instrumento clave. Como se recordará uno de los aspectos que contribuyo a la conflictividad en la legislatura que pronto culminará, fue la impugnación a los diputados indígenas del Estado Amazonas, sobre la cual el Tribunal Supremo de Justicia de pronunció y ordeno la realización de nuevas elecciones. De igual manera el CNE informó que coordina con el Ministerio del Poder Popular para la Salud, el establecimiento de un Plan Integral de Bioseguridad del Poder Electoral, que entre otros aspectos contemplan las medidas de prevención durante el evento electoral del mes próximo.

La presidenta del CNE Indira Alfonzo, se pronunció en relación a las postulaciones, indicando que las mismas deben garantizar a igualdad entre hombres y mujeres. En consecuencia, las organizaciones con fines políticos mantener la proporción del 50 % para cada sexo en sus postulados y postuladas.

El presidente Maduro instruyo para que el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) se encuentre con los otros factores políticos revolucionarios, de cara a la definir las candidaturas conjuntas que se desarrollarán en el marco del Gran Polo Patriótico. Mientras tanto, varios colectivos y organizaciones políticas que apoyan la revolución están desarrollando diálogos, para lanzar candidaturas alternas a esta alianza en algunos circuitos electorales. En el lado opositor pocas son las declaraciones sobre esta materia, pero las discusiones y las negociaciones se siguen dando, en dos vías: se participa o no y en caso de participar a quienes se postula y como se asume la unidad.

Breves para finalizar:
             El 28 de este mes el canciller de la República denunció el desmantelamiento del Consulado de Venezuela en Bogotá y responsabilizo al gobierno colombiano de Iván Duque de no ofrecer las garantías de seguridad que establece la Convención de Viena, para resguardar los bienes y el personal diplomático en su territorio. Este evento se suma a una lista de agresiones a la dignidad diplomática de nuestra nación en otros países, como Brasil, Estados Unidos de América y Bolivia.
             El Banco Central de Venezuela gano el derecho apelar en el Tribunal Superior de Londres, por el caso de la confiscación del oro venezolano bajo custodia del Banco de Inglaterra. Este es un paso más, en el largo proceso para evitar la confiscación de bienes de la Republica en el extranjero, en particular para revertir la ilegal decisión que le otorga control de una cantidad importante de oro al diputado Juan Guaido, quien de manera fraudulenta se asume presidente.
             Esta semana hizo presencia en Venezuela una delegación de diplomáticos noruego para alentar en dialogo entre los líderes de la revolución bolivariana y la facción opositora liderada por Juan Guaidó. El Presidente Maduro se mostró receptivo y manifestó su total disposición, mientras que el diputado opositor sigue renuente a atender públicamente el llamado al dialogo.
Si desea comentar este texto, solicitar que se profundice en un tema o cualquier otro asunto relacionado, puede escribir al autor
jesusalbertorondon@gmail.com

miércoles, 29 de julio de 2020

¿Hay relación entre sanciones económicas y las actuales condiciones de vida de venezolanos?



Por Carlos Luna Arvelo:
“En la era de las fake news y de los extremos políticos e ideológicos la verdad se ha convertido en un concepto utópico en el que resulta difícil definir de manera objetiva qué es real y qué no…” TEKCRISPI noticias son falsas o sesgadas?

A pesar de los datos que sobre contagios y fallecimientos por COVID-19 oficialmente cada día ofrece el gobierno, aún estamos lejos de los 4.000 infectados diarios que la ACFIMAN pronosticó para el pico de la pandemia. Lo incuestionable al día de hoy es que las cifras de infectados se han disparado y amenazan con agudizar la “crisis” que, mucho antes de la pandemia, padecemos los venezolanos.


En Venezuela ya se vivía una “terrible crisis”. Crisis que, sin llegar a ser, la “crisis humanitaria” que hace tiempo vienen prefigurando e imponiendo desde fuera factores que dicen estar interesados por el destino de los venezolanos, no deja de ser una crisis terrible. Esos mismos factores que están dispuestos hasta a invadirnos, si fuera necesario, para derrocar al gobierno actual acusado de ser el único responsable de lo que se vive en el país, según el relato que han construido y repiten incesantemente a través de sus aparatos mediáticos trasnacionales.

Me permito una extensa cita del artículo EE UU interviene para evitar la crisis migratoria que causa Maduro, publicado en el año 2017 en Aporrea, en el cual se recoge parte de la estrategia intervencionista contra Venezuela por parte de los EE UU.

“…en 2016 el Comando Sur abiertamente expresaba entre las 12 detallas recomendaciones para intervenir en Venezuela, como parte de “planes estratégicos” de EE UU: “mantener la campaña ofensiva en el terreno propagandístico, fomentando un clima de desconfianza, incitando temores, haciendo ingobernable la situación…”; “la explotación de los temas como la escasez de agua, de alimentos y de electricidad, teniendo éste último aspecto un carácter grave para el gobierno, ya que la sequía ha generado una amenaza de colapso de los embalses y debemos prepararnos para explotarlo al máximo desde el punto de vista político, reforzando la matriz mediática que ubica la crisis como responsabilidad exclusiva de Maduro”; “posicionar la matriz mediática de que Venezuela entra en una etapa de crisis humanitaria por falta de alimentos, agua y medicamentos, hay que continuar con el manejo del escenario donde Venezuela está cerca del colapso y de implosionar demandando de la comunidad internacional una intervención humanitaria para mantener la paz y salvar vidas”; “No se puede dejar de lado el esfuerzo que hemos venido haciendo para vincular al gobierno de Maduro en la corrupción y en el lavado de dinero…hay que desarrollar campañas mediáticas con los testigos protegidos que colaboran con la aplicación del Decreto del 9 de marzo de 2015”1    
Este relato de “crisis humanitaria venezolana” cada día se perfecciona y si bien no necesariamente permanece ceñido a las recomendaciones que en 2016 hiciera el Comando Sur, siempre encontramos coincidencia en los objetivos finales.

Recientemente apareció otro nuevo elemento que viene a brindarle “sustento teórico- científico” a la crisis humanitaria venezolana, para que nadie diga que la academia no ha dejado de arrimar la brasa para su sardina. Ya la ACFIMAN, con su pronóstico de miles de contagiados diarios de COVID -19, a principios del mes de mayo.  

La primera semana de julio la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), presentó resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2019-2020 (ENCOVI), investigación que  entre algunas de sus conclusiones arroja que “Venezuela se ubica como el país más pobre de América Latina y el segundo más desigual de la región”.
En presentación telemática de los resultados se especificó que la investigación abordó el tema de la emigración de los venezolanos, pero incluso para estar más al día no dejaron por fuera el impacto del COVID-19 sobre el ingreso y el empleo de los venezolanos.

Lo que no aparece, por ningún lado, en esta minuciosa investigación, fueron datos acerca de cómo impactan las sanciones económicas y comerciales impuestas por los Estados Unidos en la crisis que padecemos.
Tampoco se planteó en la investigación conocer la opinión de la gente acerca de cómo impacta el hecho de que un valioso patrimonio de la República en el exterior esté siendo ilegalmente embargado, con la complicidad de políticos venezolanos de derecha, imposibilitando que con dichos recursos se obtengan alimentos y medicinas para la población en crisis. Caso puntual el de las 31 toneladas de oro que permanecían depositadas en el Banco de Inglaterra y que ahora se niegan a restituirse a la República, sin dejar por fuera las medidas contra CITGO en los EE UU.

Claro que en Venezuela estamos en una crisis, mucho antes de que el coronavirus apareciera como la guinda de la torta. Crisis estructural asociada a debilidades estructurales de un modelo capitalista rentístico dependiente. Claro que quienes gobiernan tienen cuotas de responsabilidades que honestamente muchas veces tampoco reconocen con toda la franqueza que la realidad obliga.
Pero negar que las sanciones impuestas a nuestro país han profundizado la crisis que padecemos, es como negar que después del día viene inexorablemente la noche, es negar el sentido común.
Como hemos dicho antes, la ciencia nunca ha sido neutra y a pesar de la mentada objetividad a la que invoca siempre, todo investigador tiene su “corazoncito” y sus valores y creencias siempre tienden a influir en lo que investiga, en cómo lo investiga.

Sino que lo diga quien dirige el Proyecto Pobreza de la UCAB y la directora del Instituto de investigaciones Económicas y Sociales de la misma universidad.
1 plan de Estados Unidos para intervenir en Venezuela (Documento del Comando Sur): Operación Venezuela Freedom-2, fuente
 https://kenzocaspi.wordpress.com/category/uncategorized/
carloslunarvelo72@gmail.com

miércoles, 22 de julio de 2020

¿COVID-19 “oportunidad” para una mejor educación en el mundo?



Por Carlos Luna Arvelo:
“Antes de la COVID-19, la educación ya estaba en crisis. Ahora nos encontramos ante una crisis educativa cada vez más profunda y que puede crear aún más divisiones” afirmó Robert Jenkins, Jefe de Educación de la UNICEF.

Según Jenkins, quien es Director Asociado de la División de Políticas y Estrategias de la UNICEF, “el acceso a la tecnología y a los materiales necesarios para seguir estudiando mientras las escuelas permanecen cerradas es notablemente desigual”.


No hay que ser expertos ni especialistas en materia educativa para saber que el cierre masivo de escuelas, a partir de marzo de 2020, ha afectado especialmente a los más pobres del mundo y viene a ensanchar la brecha entre quienes han podido seguir accediendo a la educación en plena pandemia y quienes definitivamente dejaron de hacerlo.

Nadie puede soslayar que no sólo cerraron las escuelas, sino que buena parte de las labores económicas se han paralizado y que millones de familias se enfrentan al drama de cómo garantizar la subsistencia a su prole.

A pesar de los esfuerzos que intentan hacer los gobiernos por garantizar el acceso a la educación en los sistemas de educación a distancia que se vienen improvisando las desigualdades sociales no se pueden ocultar. El acceso a las tecnologías de comunicación es limitado en vastos sectores de la población del mundo. Esta brecha no se podrá superar en cuestión de meses, en muchos casos no es temerario afirmar que podría suponer décadas.

Llama la atención el “optimismo” que se desprende de Informe del Banco Mundial del mes de mayo COVID-19: Impacto en la Educación donde se hacen afirmaciones que parecen sacadas de manuales baratos de autoayuda y superación, tan de moda en los tiempos que corren. En dicho material se hacen afirmaciones como la que citamos a continuación

“…si los países reaccionan con rapidez para apoyar el aprendizaje continuo, pueden mitigar el daño e incluso convertir la recuperación en una nueva oportunidad…”
1
El mundo sin duda está condenado a la transformación radical después de la COVID-19, pero llama la atención cómo se espera que los países más atrasados y con menos posibilidades de enfrentar la crisis sanitaria que supone la pandemia, en África y Latinoamérica, podrían comenzar a “hacer mejor las cosas”. El informe del Banco Mundial no aborda el espinoso tema del financiamiento que requerirá la incorporación de las tecnologías al campo educativo. Parece un asunto de mera voluntad de quienes gobiernan. Como si los niveles deficientes que presentan estas sociedades en educación dependieran exclusivamente de la mala voluntad de sus gobernantes.
Cerramos estas reflexiones con una extensa cita del informe donde parece estar la solución al problema de la educación

“… la planificación de un futuro mejor debe comenzar ya. Incluso a medida que los sistemas enfrentan el periodo de tiempo en el cual las escuelas permanecen cerradas, deben comenzar a planificar de qué manera se gestionará la continuidad cuando las escuelas reabran y cómo se mejorará y acelerará el aprendizaje. El principio rector debe ser utilizar todas las oportunidades que se presenten en cada etapa para hacer mejor las cosas. Al aprender de las innovaciones y de los procesos de emergencia, los sistemas pueden adaptar e implementar las soluciones más efectivas. Al hacerlo, pueden convertirse en sistemas más eficientes, ágiles y resilientes. Una visión y una acción proactiva ayudarán no solo a reducir el daño que cause la crisis actual, sino que podrían convertir la recuperación en crecimiento real. Las sociedades tienen una verdadera oportunidad de “reconstruir mejor”. Deben aprovecharla”

1.            http://pubdocs.worldbank.org/en/143771590756983343/Covid-19-Education-Summary-esp.pdf
carloslunarvelo72@gmail.com

martes, 21 de julio de 2020

¿Es factible la obligatoriedad de una vacuna contra el COVID-19?



Por: Níkolas Stolpkin:
Lo que al principio parecía ser una broma, al final terminó siendo lo más parecido a una obra de ciencia ficción. De la burla inicial terminamos protegiendo nuestras vías respiratorias, entregados a la obediencia y a la resignación. No se tenía más opción. Lo interesante fue ver cómo en ciertas partes la masa crítica de convulsiones sociales fue poco a poco cayendo en las redes del miedo. De no creer en nada pasaron a creer en todo. Y no era para menos: las noticias que se escuchaban constantemente de China, Italia y España no eran muy positivas. Los Medios hablaban de miles y miles de muertos en un solo día.
Pero… ¿cómo se hizo para que una multitud crítica hacia sus autoridades pasaran a poner mucha atención a los mismos?


La respuesta únicamente podría estar en el papel que comenzarían a desempeñar los Grandes Medios de Comunicación en todo el mundo y que nuestros medios dependientes debían fielmente replicar. Toda una orquesta se organizaba a nivel global para que todos sintonizaran en la misma frecuencia. Los gobiernos que no sintonizaran eran puestos en el ojo de la crítica.

Explotación del miedo
La explotación del miedo constante comenzaría poco a poco a surtir efecto. Tal sería el éxito, que comenzarían después a "resucitar" hasta los "muertos". Todo lo que oliera a muerte debía ser puesto en la parrilla. De la frase "miente, miente que algo queda" se pasaría a transmitir "miedo, miedo que algo queda".
La "pandemia" comenzaría a ser algo parecido a un pedal de distorsión. Y ahora todo lo que antes podría haber pasado desapercibido, ahora cobraba significativa notoriedad. Todo el mundo ahora se moría por COVID-19 o bien se "sospechaba". Las demás muertes comenzarían a no importar. La idea era mantener un ambiente de miedo constante y que las personas no tuvieran tiempo ni de respirar.

Hoy el miedo se mantiene como si se tratara de una sección de tortura por ahogo. Se les ahoga en el miedo y al poco andar se les hace respirar cierta "esperanza". Los Grandes Medios en conjunto con sus redes sociales bombardean muerte hasta la saciedad para llevarnos periódicamente a la esperanza.
Debería llamarnos la atención la cantidad de "substitutos" que rodean a la "estrella madre" del COVID-19. Tal como si se tratara de un producto que se necesite vender, el miedo termina siendo comprado por distintos tipos de público.

Meteoritos, terremotos, "fin del mundo", nuevas amenazas, o nuevos virus, han pasado a ser como si se trataran de cuerpos alrededor del COVID-19, sumado a las "fake news" y "teorías conspirativas", que han pasado a formar parte de su órbita para aumentar el grado de confusión o tensión.
El constante bombardeo mediático pareciera que nos hiciera olvidar la naturaleza de los Grandes Medios de Comunicación, las funciones que cumplen y a qué manos pertenecen.

Las cifras diarias de infectados y muertes por COVID-19 parecieran ser parte de una orgía para ir renovando día a día el miedo, o para ir señalando a países con mal desempeño como si se tratara de una carrera de "Fórmula 1" frente a los demás.

Los "nuevos brotes" o "peligrosidad del virus" serán parte del escenario del terror para adoptar medidas más draconianas en contra de nuestras libertades. Cifras menores serán aún más distorsionadas.
¿La prolongación del miedo es la forma para ir cambiando las opiniones desfavorables a una vacuna obligatoria?
Apagar o ignorar los Medios pareciera ser lo más sano y sensato hacer para estar "vacunados" contra el miedo. Y las Redes Sociales no se quedan atrás.

Censura
La crítica a la "verdad" es sentenciada como un enemigo al relato oficial. Silenciadas o censuradas si son creíbles; ridiculizadas, si constan de poco o nulo fundamento.

Es interesante ver cómo hoy la censura está funcionando en tiempos de COVID-19. Las Redes Sociales que en un principio se jactaban de la "libre expresión", poco a poco comenzarían a adaptarse al relato de lo "políticamente correcto" hasta convertirse hoy en dueños prácticamente de lo que es la "verdad" o lo que es "correcto", e imponerlo a los demás.
Si pudiéramos poner atención a la censura de las Redes Sociales nos podríamos encontrar que voces "creíbles" y "expertas", contra el relato oficial, suelen ser censuradas y voces "inexpertas" suelen ser ridiculizadas.

 ¿Es inverosímil la obligatoriedad de una vacuna contra el COVID-19?
Las declaraciones pasadas, por ejemplo, del "filántropo" norteamericano Bill Gates con respecto a que se volvería a la "normalidad" después de que la población mundial "toda" sea vacunada, no hay que menospreciarla. Bill Gates junto a la fundación "Bill y Melinda Gates" son el principal financista privado de la OMS. Lo que hace que cada opinión del "filántropo" tenga cierto peso.
Entonces no hay que subestimar tales afirmaciones, ni descartar ciertos rumores que los Grandes Medios gustan ridiculizar o bajarle el perfil.
Los rumores de que podríamos ser vacunados obligatoriamente, cada día parecieran cobrar mayor fuerza. Y todo parece indicar que nos podríamos estar dirigiendo a ese posible escenario.

Veamos el por qué.
La obligatoriedad declarada en algunos lugares en "desescalada" sobre el uso de la mascarilla y sus quizá correspondientes multas al no usarlas, sumado ahora a las declaraciones de ciertos expertos o autoridades de la OMS de que en la situación actual será "difícil la erradicación del virus", que el virus "estará con nosotros por mucho tiempo", o que "el mundo no volverá ni puede volver a ser como eran las cosas"…Todo aquello nos podría estar dando señales de una preparación para lo que podría venir después.

¿Cómo hacer obligatorias las vacunas contra el COVID-19?
Primeramente, puede ya estar la posibilidad de que existan leyes que permitan su obligatoriedad en casos excepcionales o puede que se produzcan leyes exprés que salgan con "urgencia" debido a la situación particular.

Si damos por hecho de que el virus, según la OMS, estaría supuestamente con nosotros por mucho tiempo, cuando llegue tal vacuna no habría mucha resistencia a su obligatoriedad, ya que el estar vacunado me eximiría de usar una incómoda mascarilla o me eximiría de ciertas restricciones incómodas.

Pero… ¿qué otras formas podrían empujar a la obligatoriedad de una vacuna contra el COVID-19?
Por ejemplo, se podría exigir en los trabajos una "certificación de vacunación", exigirla al momento de viajar, incluso al hacer un simple control de identidad, siendo multadas o amonestadas aquellas personas que no estuvieran vacunadas por representar un "peligro para la salud pública". ¿Qué trabajo no querría funcionar al exigir a sus trabajadores una certificación de vacunación? ¿Qué empresa aérea se podría rehusar a que sus pasajeros presentasen, como requisito para viajar, un certificado de vacunación? ¿Qué ciudadano querrá ser multado o amonestado por no traer consigo su certificado de vacunación?

En cuanto estemos frente a una vacuna "efectiva" o con cierto "éxito" probado, no será muy difícil imponer su obligatoriedad. La gente está agotada de la situación y necesita volver a su normalidad, a sus trabajos o recuperar lo que ha perdido. ¿La vacunación obligatoria será el precio a pagar por lo que perdimos?

Los Medios y la "Pandemia"
El rol jugado por lo Medios en las últimas décadas ha sido fundamental en conjunto con ONGs y los "think tank" para la globalización de normas aparentando cierto "desarrollo" o "adelanto" dentro de las sociedades en las que vivimos. La diferencia ahora es que los Medios han pasado de lleno a vendernos el producto y, su constante propaganda en conjunto con las nuevas políticas gubernamentales, han ido poco a poco doblegando a una sociedad cansada y agotada.

Para la anterior "pandemia" (2009) de la "Gripe Porcina" (H1N1), si bien los Medios de Comunicación ayudaron mucho en conjunto con los gobiernos para instalar cierto miedo a nivel global, en su momento no se tuvo el coraje para detener las economías, cerrar las fronteras e instalar cuarentenas obligatorias; o bien, simplemente no se les había ocurrido tan "brillantes" ideas o el virus no revestía amenaza significativa.

Globalización de la vacunación
La presente globalización permitiría ejercer cierta presión en nuestros países para implantar la obligatoriedad de una vacuna contra el COVID-19. Todos hemos sido testigos de cómo esa "globalización" ha ejercido presión respecto a cierta independencia política que se pudiera ejercer en determinados países o cómo ciertos países han implementado las "recomendaciones" de un órgano global como la OMS, gobernado por intereses de grandes potencias occidentales y por grandes intereses particulares.

"Globalización" que permitiría que las vacunas sean desarrolladas en Occidente por las potencias más desarrolladas y avaladas por la OMS. De ninguna forma las potencias desarrolladas de Occidente, en conjunto con la OMS, podrán avalar y dar crédito a las vacunas que puedan desarrollarse en potencias ajenas a sus intereses, tales como Rusia o China. Todas aquellas vacunas que no nazcan en Occidente las pondrán en duda y para eso tienen a su disposición una gran maquinaria propagandística. Europa y América únicamente habrán de dar licencia para circular a aquellas vacunas que sean producidas dentro de sus grandes potencias regionales.

Interrogantes
¿Cuál es el afán por globalizar también el miedo en la población? ¿Cuál es el objetivo de mantener a los pueblos en un ambiente de constante miedo? ¿El comportamiento actual de los Medios es producto del azar o su "independencia"? ¿Se busca tener una respuesta única a un problema global, tal como lo plantea Angela Merkel, canciller federal de Alemania? Cuál será esa "respuesta única", ¿una vacuna obligatoria? ¿Tendremos disponibles una "vacuna única" o habrá diversas vacunas? Disponibles las vacunas, ¿se podrá elegir entre las que estén permitidas?

stolpkin@gmail.com

sábado, 4 de julio de 2020

El Covid -19 - Desarrollo, Prospectivas Económicas Recomendaciones



Por Carlos Ellis:

Existen una serie de factores vinculados a la pandemia que afectan una población determinada; los más visibles, sus capacidades y estrategias aplicadas para retener la propagación y el periodo económico “post pandemia” que define sus posibilidades de avanzar. En este sentido resumo, analizo y presento prospectivas tomando solo datos necesarios y de interés para determinar la totalidad.
 .


En fecha 23 de junio del corriente año se realiza la “Conferencia de la Organización Mundial de la Salud” en la voz de su Secretario General Dr. Tedros Adhamon expresando la gravedad del caso respecto al COVID-19: “Se reportan 183.000 nuevos casos por día, 8.9 millones de contaminados en todo el mundo y 475.000 muertes”. Un comportamiento que evidencia la gran velocidad con que se propaga el contagio, un 35% superior a los dos meses anteriores y con mayor acentuación en los países más poblados que hace de su actividad exponencial.

  El Dr. Michel Ray, Director Ejecutivo de la organización señaló entre todo el orden global que: “Brasil reporta 212.000 casos para el inicio de esta semana y supera los 50.000 muertos”. Dato que le otorga la categoría de segundo país en el mundo con mayor afectación y con pronósticos de superar las 120.000 muertes para el próximo mes. Un país vecino con más de 210 millones de habitantes, un “Mercado Emergentes y una Economías en desarrollo” (MEED) que nos permite la medición para definir las capacidades de avances y sustentabilidad ante el flagelo.

Cabe destacar datos importantes de la región que reflejan el incremento porcentual de contaminados hasta el día de hoy en algunos países:

 Chile 41%, Panamá 26%, Argentina 38%, Colombia 35%, Bolivia 33%, Honduras 38% Guatemala 39%, Guyana Francesa 86%, Costa Rica 86% y Venezuela 25% según la OMS. En Estados Unidos de Norteamérica se superan los 2.5 millones de contaminados, 125.000 muertes y se pronostica supere los 250.000 para el mes de octubre, lo cual debemos tomar en cuenta para la política pre electoral que seguramente tendrá alguna incidencia.

Teniendo los datos precisos de la afectación a la sociedad mundial, es de saber que el COVID-19 genera un efecto devastador en las economías. El Banco Mundial pronostica la peor recesión luego de la Segunda Guerra Mundial y es la primera vez desde 1870 que todas las economías experimentan una disminución del “Producto per capital”. Una contracción en los países desarrollados de 7% en su Producto Interno y 2.5% en las Economías Emergentes (Brasil, China, Rusia, India, Sur África), generando un efecto en la disminución prevista en los ingresos per capital (por individuo) de 3.6% en el mundo, empujando a millones de personas a la pobreza extrema y con mayor acentuación a las poblaciones de los países que dependen del comercio internacional, el turismo, la exportación de productos básicos y el financiamiento externo. Al respecto, la representante de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) Alicia Bárcena 

y por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Julio Berdegué, señalaron en su informe del 16 de junio que las condiciones de la población en pobreza extrema pudrían llegar a 83.4 millones de personal en el 2020 producto de la crisis provocada por la pandemia, causando un efecto a largo plazo en la caída del desarrollo humano en todos los países.

Poco alentador es que el crecimiento mundial podría repuntar para el 2021 4.2% del 7% contraído en el 2020; 3.9% en las economías avanzadas y 4.6% las economías emergentes.

Según Ceyla Pazarbasio, Vicepresidenta de Crecimiento Equitativo del Banco Mundial: “Si se prolonga la pandemia, la economía mundial podría contraerse un 8%  y recuperarse un 1% en el 2021”. Sumado a este dato señalo para reflejar la magnitud del fenómeno,  que Estados Unidos de no detener el flagelo en su territorio y el conflicto interno, se contraerá 7.5%, los Mercados Emergentes y Economías en Desarrollo (MEED) 5%,  en la zona del Euro el producto caerá 9.1% en el 2020 y en la economía de Japón siendo del G-3, pronostica una retracción del 6.1% para el cierre de este año, avizorando estos datos las grandes dificultades a que se enfrentará el mundo “post pandemia” por ser la economía globalizada.

Lo más grave para el sistema económico mundial es que organizaciones supranacionales pretende nutrir un sistema agonizante por que la capacidad de endeudamiento y generación de dinero inorgánico rebosó los límites y el COVID-19 se presenta como instrumento de reseteo de todo el sistema. En disputa una corriente financista, bancaria, liberal que perdió espacio y pretende posicionarse una corporatocracia empresarial que controla las principales “Bolsas de Valores”. Ante este maléfico escenario:

El  Banco Mundial (BM) destinará 160.000 millones de dólares en apoyo financiero para 100 países y el Fondo Monetario Internacional (FMI) atenderá la emergencia en 66 países lo cual destina fondos de crédito e instrumentos de préstamos que superan los 250.000 millones de dólares; más deuda y más dinero sin respaldo, de igual forma como efecto de la disputa las Bolsas de Valores  del mundo se desploman y los países que juegan un rol importantes en el sistema como los países productores de petróleo (OPEP), arman estrategias para detener la caída de su mercado.

 Para los países con menos capacidad para enfrentar los venideros tiempos, es recomendable la formula aplicada en los países que se hicieron desarrollados en periodo “post crisis”,  estudios científicos señalan la ruta:

  1. Inversión de recursos públicos e invitación de capitales privados para desarrollar las capacidades de invención, creación e innovación inmersa en la población.
  2. Transformar los metales y combinarlos con otros recursos para la fabricación de medios de producción, fabricando fábricas, fabricando maquinas. 
  3. Generación de productos, servicios y patentes para generar renta interna, afianzar el intercambio por divisas y fortalecer la unidad monetaria. 
  4. Búsqueda de clientes y participación en los mercados.


 Estas líneas motivan a las sociedades a ser competitivas para enfrentar las adversidades y surge el umbral de poder para ser menos vulnerable y enfrentar lo agresivo que se torna el sistema internacional.

Analista Internacional 
carlosellis1@gmail.com

viernes, 22 de mayo de 2020

Es un momento para despejar las incertidumbres

Por Sergio Ortiz:

La pandemia no deja ver cuándo será su pico de contagio. La negociación con los fondos acreedores está trabada y el 22 de mayo será fecha clave. Es momento que el gobierno despeje incertidumbres con políticas bien claras.

La pandemia de COVID-19 muestra algunas de sus cartas mortíferas y aumentan los contagios y muertes en Argentina, bien que menores a los de otros países. Esa performance no puede dar lugar al “mal de muchos, consuelo de tontos”. No se debe ser tontos sino seguir adoptando recaudos.


Sí dejó ver que sus víctimas favoritas son, por un lado, la gente rica que viajó al extranjero, y por el otro la gente pobre que vive hacinada en conglomerados urbanos como la Villa 31 Padre Múgica de Retiro y la 1-11-14 Padre Ricciardelli, de Flores.

Los que vienen tomando buenas decisiones políticas y sanitarias en la pandemia tienen su reconocimiento, como el presidente Alberto Fernández, el ministro de Salud GGG y el experto Pedro Cahn, cada uno en su rol específico, entre muchos más.

En el rincón opuesto, el de los políticos aplazados por la crisis, está el jefe de Gobierno de la CABA, Horacio Rodríguez Larreta. Es el responsable político principal del drama de los barrios vulnerables de la Capital, algunos de los cuales no tienen ni agua potable. Su entorno alegó que la empresa AySA era la responsable de proveer agua a esos lugares, y desde esa empresa, la titular Malena Galmarini de Massa, dijo que las conexiones llegan hasta la zona y que el gobierno de la Ciudad debía hacer las conexiones hacia adentro del barrio.

Suponiendo que ambos tuvieran razón, querría decir que hay un 50 por ciento de culpa de ambos sectores, el PRO y el Frente Renovador, integrante de la coalición gobernante Frente de Todos.
Por supuesto, más allá de la repartija de culpas, lo importante para esas familias y demás ciudadanos del Área Metropolitana de Buenos Aires, es que hagan urgente las obras para que haya agua potable y demás servicios.

Si de condiciones de habitabilidad se trata, el virus ganó por goleada gracias a la inacción de sucesivos gobiernos. Justamente esta semana el presidente anunció un plan nacional para la construcción de 5.500 viviendas, con una inversión de 29.000 millones de pesos y que generaría 750.000 empleos.

Es una muy buena noticia, pero con tres aclaraciones. La primera, llega tarde. La segunda, es insuficiente. Y la tercera, habrá que ver a cuántos vecinos de la Villa 31 y Villa 1.11.14 va a favorecer, si es que le tocará a alguno.

Cerca del 80 por ciento de los contagios están localizados en el AMBA, que comprende a la Capital y el conurbano de la provincia. El presidente AF hace un gran esfuerzo por mostrar a Horacio Rodríguez Larreta a su lado, como si fuera un gran socio. Varios intendentes del conurbano, en cambio, quieren poner controles en los puentes para que desde la CABA no se pueda ir libre y masivamente a sus partidos.
Si bien esa no es la solución “manu militari”, esos intendentes están más cerca de la verdad que el presidente, un oportunista extremo en este punto.
Impuesto a los ricos

El gobierno nacional viene imprimiendo billetes para financiar el apoyo a diversos sectores que sufren la crisis. Ese sostén social está muy justificado.
También se advirtió acá que no se puede darle indefinida ni ilimitadamente a la impresión de papel moneda, sin respaldo en producción de bienes, porque eso a la larga generará alta inflación.

Por ahora es tan grande el párate productivo, la caída de recaudación y el freno de las importaciones y exportaciones, que ese fenómeno inflacionario se mantiene relativamente bajo. Según la medición del Indec, los precios de abril subieron sólo 1,5 por ciento, aunque el de alimentos y bebidas fue más importante. Cualquier vecino que va al mercadito del barrio a hacer su compra diaria habrá visto que antes gastaba 450 pesos y ahora, por los mismos productos, gasta 700, pesos más o menos.

Apoyar desde el Estado, aún a costa de la emisión monetaria, también para que empresas privadas puedan pagar los sueldos, está bien. Eso sí, sólo una política claudicante del gobierno puede incluir en ese listado a firmas que tienen hasta 800 empleados, porque ese volumen de personal y negocios retrata a grandes capitalistas. Si se confirmara la información publicada en El Destape, por Ari Lijalad, que Techint y Clarín han pedido ayuda del gobierno para abonar a sus empleados, y que las solicitudes fueron aprobadas, se estaría ante una claudicación ante los miserables monopolistas de siempre, Paolo Rocca y Héctor Magnetto.
Esos dos nombres de la infamia – socios de la pasada dictadura militar y cívica – más otros grupos económicos concentrados, como las terminales automotrices extranjeras, las petroleras ídem y tantos otros empresarios, vienen suspendiendo personal y rebajando sueldos, violando el decreto presidencial.

En particular el monopolio de la desinformación viene fisgoneando campañas que pegan bajo la línea de flotación del gobierno. ¿Y ofreciendo la otra mejilla AF los va a incluir en los programas ATP para que paguen sueldos?

Para completar la contradicción, el gobierno sigue histeriqueando, sin concretar, con el proyecto de impuesto a los muy ricos. La iniciativa tuvo ese nombre cuando estaba bajo la órbita de Máximo Kirchner. Luego de las observaciones críticas del presidente fue rebajado a Contribución Extraordinaria por única vez. Ese proyecto light fue a recalar al despacho del presidente de la comisión de Presupuesto de Diputados, Carlos Heller y allí durmió una siesta de más de un mes.

Este miércoles 13 el Congreso debutó con sesiones virtuales y asistencia física de un mínimo de legisladores, en una y otra cámara, por separado. Supuestamente, por su índole, el impuesto a los ricos como se lo conoce popularmente, debía ingresar a Diputados, pero no fue incluido en el temario. Tampoco hay precisiones de cuál es su letra chica ni cuándo podrá ser debatido. Según Heller lo deberían oblar por única vez unas 12.000 personas muy ricas, con un patrimonio mayor a los 200 millones de pesos. El banquero del Credicoop declaró que así redundaría al Estado un ingreso de casi 300.000 millones de pesos. No es casual que ese diputado no lo tradujera a dólares. ¿Cuántos dólares son 300.000 millones de pesos? Si es a su cotización oficial, de 60, serían 5.000 millones de dólares. Como el dólar blue está a 130 pesos, serían 2.500 millones de dólares, o sea menos de lo que el Estado ha gastado en la emergencia. También acá el gobierno debería dejar de decir “gre gre” para decir Gregorio. ¿Rebajas de salarios a trabajadores del 30 por ciento y los ricos no aceptan poner 1 por ciento sus fortunas?

Duro con los fondos buitres
Los economistas de diversas tendencias políticas han coincidido que la suba del dólar blue hasta los 138 pesos tuvo dos vertientes: inversores que ven venir una devaluación y maniobras de los fondos de acreedores que con esos movimientos alcistas de la divisa quieren subrayarle al ministro Martín Guzmán su desacuerdo con su propuesta de renegociar la deuda.

El 22 abril pasado el gobierno les propuso rebajar los intereses en 62 por ciento, el capital en 5,4 y un plazo de gracia de 3 años antes de reanudar los pagos. En la reanudación, los intereses serían de 2.5 con alzas hasta un promedio del 3,5 por ciento.

BlackRock, nave insignia de los fondos que años atrás eran denominados sin pudor “fondos buitres”, hizo llegar una respuesta negativa a esa oferta, muy frontal, y se enojó cuando Guzmán la hizo trascender a los medios.

El ministro estimaba que el grado de aceptación de los bonistas sería del 40 por ciento. Quedaba un poco lejos del básico requerido para la aceptación (66 por ciento en unos bonos y 75 en otros), pero dejaría un margen para seguir negociando.

Los bonistas que aceptaron fueron sólo el 18 por ciento; Guzmán-Fernández no movieron el amperímetro de esos acreedores. El 22 de mayo, cuando vence un bono de 503 millones de dólares que no se atendió en abril, habrá default si no se paga. Ese es el gran cuco que agitan los economistas de los monopolios que cotizan en Wall Street y la Bolsa de Comercio.

Aquellos bonistas están agrupados en tres equipos. El de colmillos más afilados es el de BlackRock, Templeton y Fidelity, que ya desgarró a Axel Kicillof. Los tres grupos han entregado su contrapropuesta. Esta vez Guzmán no tuvo el gesto de comentarlo a los medios, pero se puede conjeturar que aquellos reclaman que el gobierno les baje los tres años de gracia, recorte la quita de intereses y capital, pague algo “cash” y reconozca los intereses devengados en años de gracia.
El cronista no es adivino, pero supone que el presidente va a mejorar la oferta a los buitres, violando su promesa de que lo propuesto era su última palabra.

Ojalá que AF mantenga su propuesta de abril. No es buena sino la menos mala. La mejor es la que sugieren Nora Cortiñas, Adolfo Pérez Esquivel y numerosas organizaciones sociales y políticas: una Auditoría de la Deuda Externa y suspensión de los pagos; y si surgen irregularidades y delitos, enjuiciar a los responsables de esos delitos.

Fernández es tibio. No es Norita ni Pérez Esquivel. Igual, si su pago no es satisfactorio, aquellos buitres lo van a picotear y ensangrentar como si lo fuera.

ortizserg@gmail.com

miércoles, 29 de abril de 2020

Beijing no se quedará de brazos cruzados.



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Casi al finalizar el año pasado escribí un artículo que titulé: “2019: primer año de la confrontación estratégica entre Estados Unidos y China”. Algunos lo catalogaron de alarmista y me escribieron (incluso un colega chino), para decirme que era exagerado. Eso fue el 19 de diciembre, solo unos días después, el último del año, China notificó a la OMS y al mundo el surgimiento del brote de un virus desconocido hasta ese momento.


El alba del año 2020 no presagiaba el alcance que habría de tener este hecho para la humanidad, su posterior irradiación a todo el planeta llevó a que el 11 de marzo, la OMS decretara al ya conocido como coronavirus COVID-19 como pandemia. Las implicaciones subsecuentes aún están en curso. Variadas conjeturas –desde las más apocalípticas hasta las más optimistas- están emergiendo como visiones de futuro del mundo que habrá de sobrevenir.

Por mi parte, por muchos esfuerzos que hago, todavía no alcanzo a visualizar el curso de los acontecimientos en toda su dimensión. Cuando arribo a ciertas conclusiones, nuevas variables se cruzan en el razonamiento, haciendo interminable el análisis de la perspectiva y las consecuencias que se podrían avizorar.
Por supuesto, el contexto de las relaciones internacionales no está ajeno a este raciocinio. En el ámbito estratégico de la disciplina quedará por ver cómo evolucionan las relaciones entre China y Estados Unidos, que a mi juicio es el factor determinante para concluir alguna hipótesis respecto del mundo del futuro.

En el artículo antes mencionado –repito- sin que apareciera aún el COVID-19 en el horizonte, aseveraba que el conflicto entre las dos mayores potencias mundiales era mucho más que una “guerra comercial” como profusamente se aseguraba en espacios académicos, mediáticos, políticos y diplomáticos. Afirmaba también, que este trance “…se enfoca en discrepancias de tipo político e ideológico de carácter antagónico y estructural que no tienen solución…”. Así mismo, alertaba en el sentido de que había que tener cuidado porque “…en política la no comprensión y la confusión entre las dimensiones estratégica y táctica suelen conducir a errores de extrema gravedad, y consecuencias que dejan improbables secuelas” y que los acuerdos alcanzados en la disputa comercial entre los dos países eran “…solo una pausa que [debía] ser entendida en esa dimensión…”

Ya en octubre del año pasado, el presidente Trump creó la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos con un presupuesto de 60.000 millones de dólares (tres veces mayor que en de la agencia antecesora) a fin de conceder préstamos, garantías de préstamos y seguros a empresas dispuestas a hacer negocios en naciones en vías de desarrollo Con el claro objetivo de contrarrestar la influencia geopolítica de China, el presidente estadounidense se propuso confrontar la iniciativa de “Un cinturón y una ruta”, incluso contraviniendo su propuesta de campaña que apuntaba a reducir y eliminar en algunos casos, la ayuda internacional.

Este vuelco de política exterior -contrario a lo que se pudiera suponer- no obedece a un repentino cambio de opinión del atribulado Trump, sino a su desesperada necesidad de intentar bloquear los efectos de la expansión de la cooperación internacional de China que se expresa en el financiamiento de grandes proyectos en Asia, Europa del Este, América Latina y el Caribe y África.

Lamentablemente, la pausa acordada en enero fue rota antes de tiempo, el COVID-19 fue su causante. Cuando el ambiente negociador y de distensión que llevó a tal tregua a mediados del primer mes del año, podría haber sido un buen preludio para desarrollar la cooperación en medio de la pandemia, pudo más la confrontación estratégica de carácter ideológico que el interés de atreverse a actuar de forma articulada para dar respuesta al peor peligro que ha desafiado a la humanidad durante este siglo y desde el fin de la segunda guerra mundial.

En el orden táctico, ningún análisis puede obviar que los dos partidos del sistema político de Estados Unidos están incapacitados para desprenderse de la campaña electoral de cara a los comicios de noviembre, lo cual los motivó a usar la pandemia como instrumento de propaganda. En este sentido, la hasta febrero, segura victoria de Trump ha comenzado a ponerse en entredicho tras su deplorable manejo de la pandemia durante los últimos dos meses.

En el lado demócrata, como era de esperarse Bernie Sanders se rindió temprano ante la avalancha de recursos financieros de sus oponentes con los que no pudo competir por lo que tristemente llamó a apoyar a Joe Biden firmando de esa manera su acta de defunción política. Aunque Biden no se diferencia mucho de Trump, el mayor problema es que está entrando en una natural etapa de demencia senil como informa ABC Internacional, lo que hace que no se acuerde de sus dichos, llegando incluso a olvidar lo que tiene que exponer en sus discursos, muchas veces desvariando sobre hechos, cifras y nombres. Así, en noviembre, Estados Unidos se debatirá entre un sicópata y un demente, complicando aún más el porvenir de la humanidad.

En este sentido, la cancillería china expresó el pasado 27 de abril “su enérgica oposición a ser involucrada en la política electoral de Estados Unidos”, en respuesta a un memorándum de 57 páginas exhibido por el medio periodístico Político  en el que se exhorta a los candidatos republicanos a resolver la crisis de la COVID-19 atacando agresivamente a China a través de tres enfoques principales que deben ser acometidos: 1. “China causó el virus al ´ocultarlo, 2. Los demócratas son ´suaves con China, y 3. Los republicanos ´impulsarán sanciones contra China por su papel en la propagación de esta pandemia`.

En este contexto, Trump ha optado por el ataque contra China para desatar un nacionalismo populista que en el corto plazo lo lleve a ganar las elecciones y más tarde, continuar el esfuerzo iniciado hace dos años para apartar a China de su línea de desarrollo que –si bien limitada por la pandemia- ha cobrado nuevos ímpetus tras enfrentarla exitosamente para, con posterioridad, colaborar con la OMS y más de 80 países del mundo con el mismo objetivo.

La opción de Estados Unidos por la confrontación ha tenido un repunte sobre todo en este último mes cuando pareciera que el COVID-19 se ha salido de las manos de Trump y su gobierno. Ya el primer día de abril, funcionarios estadounidenses y de otros países occidentales trataron de de culpar a China por la pandemia, acusándola de encubrir la cifra real de infectados y desinformar sobre el COVID-19. También afirmaron que le reclamarán a China después que la pandemia pase.

En particular, en la campaña anti china ha destacado Peter Navarro, asesor comercial del presidente, quien se ha transformado en uno de los más insaciables enemigos de China en la Casa Blanca, acusando al país asiático de “un encubrimiento que retrasó seis semanas la respuesta mundial”. En una entrevista, Navarro llegó a decir que “China sabía desde mediados de diciembre, que tenía casos de transmisión de coronavirus de persona a persona”.

La respuesta de Beijing fue contundente, Hua Chunying vocera de la cancillería expresó que: “Las mentiras contadas por este político estadounidense no valen la pena refutarlas. Me di cuenta de que durante esa entrevista, incluso el periodista lo interrumpió varias veces y señaló que estaba [haciendo perder] el tiempo de todos”, calificando además sus comentarios como “desvergonzados” al culpar sin pruebas a China por el coronavirus, asegurando de la misma manera que Estados Unidos “debería dejar de politizar un problema de salud y centrarse en la seguridad de su pueblo”.

Por su parte, en otra entrevista, el día 16 el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, continuó la línea de ataque al afirmar que China fue “engañosa” y “no transparente” al informar sobre la epidemia. China respondió diciendo que esta falacia es exactamente la misma que la de algunos otros políticos de Estados Unidos y que esta excusa de culpar a otro no era nada nuevo.

En este marco, un grupo de abogados estadounidenses lanzó una acción legal histórica para demandar a China por billones de dólares, acusando a sus líderes de negligencia por permitir que estallara el brote de coronavirus, y luego encubrirlo. La demanda colectiva que involucra a miles de demandantes de 40 países, se presentó en Florida el mes pasado. El estratega jefe de la acusación, Jeremy Alters, aseguró que "los líderes de China deben rendir cuentas por sus acciones".

Todo esto fue echado por la borda por el propio doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos quien en rueda de prensa el 17 de abril desde la propia Casa Blanca rechazó la teoría conspirativa de que el nuevo coronavirus fue creado y escapó de un laboratorio chino, según informó Business Insider.

En la continuación de la ofensiva anti china el 22 de abril, un grupo de 16 senadores republicanos pidió al presidente Donald Trump que obligue a los países solicitantes de reestructuración de deuda o ayuda económica a dar cuenta a Washington de sus compromisos con Beijing. Asimismo, Mac Thornberry, jefe del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes presentó un proyecto de ley en el Congreso con el apoyo de republicanos y demócratas con miras a crear un fondo de 6.000 millones de dólares para reforzar el potencial disuasorio contra China.

Ante similares acusaciones por parte del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, China se vio obligada a dar una respuesta al margen de su tradicional práctica diplomática. En un artículo publicado en el Diario del Pueblo, órgano del partido comunista de China, escrito por Zhu Feng, decano del prestigioso Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nanjing se esboza una muy dura réplica a Estados Unidos en la figura de Pompeo que es expresión de un nuevo lenguaje para las relaciones internacionales de China.

Después de catalogar al ex jefe de la CIA y actual secretario de Estado como “el oficial más arrogante de la administración de Donald Trump a la hora de atacar a China”, Zhu expone que: “La identidad política de la derecha republicana, la arrogancia de la élite estadounidense y las ambiciones políticas personales constituyen el ´gen político` anti-chino del secretario de Estado” .

Agregó que “…el ataque de Pompeo contra China es típico de la postura hegemónica de los políticos de derecha estadounidenses que se caracteriza porque primero, “Estados Unidos siempre tiene la razón y es el ´dueño de la verdad`, lo que permite la distorsión y la manipulación de los hechos. Segundo, Estados Unidos es el poder más grande del mundo y puede obligar a las organizaciones y al derecho internacional a someterse a las cogniciones e interpretaciones estadounidenses. […] tiene derecho a abandonar las convenciones, pero otros países ´tienen` que respetar el derecho internacional y permitir que Estados Unidos anule las organizaciones internacionales y otros países soberanos”.

 La caracterización que se hace de Pompeo y de otros políticos por su condición política de “derecha”, hace referencia a un aspecto ideológico no habitual en las relaciones internacionales de China, ni siquiera en el ámbito académico, que toma nota de contradicciones que van mucho más allá de lo estrictamente comercial o incluso -en este caso- de la contradictoria visión en el manejo de la pandemia. Así, se incursiona en un plano que ha sido conscientemente obviado desde Beijing incluso ante el ostensible involucramiento de Estados Unidos en el apoyo a la desestabilización de Hong Kong y en su intervención como soporte de la administración de Taiwán en clara violación de los propios acuerdos bilaterales en materia de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China.

No se sabe aún cuál será el devenir del mundo tras el fin de la pandemia, tampoco se puede prever con certeza el rumbo que tomará una inminente restructuración de las relaciones internacionales, pero lo que sí parece seguro es que, en su desesperación por la pérdida de la hegemonía global, Estados Unidos escalará sus ataques contra China. A diferencia del pasado, pareciera que esta vez, Beijing no se quedará de brazos cruzados.

sergioro07@hotmail.com

sábado, 25 de abril de 2020

¿Somos iguales ante el Covid-19?



Por Jesús A. Rondón:
El 1 % más rico del mundo no está preocupado por ser contagiado por el Covid-19, para ello cuentan con mecanismos efectivos de protección, proporcionados nada menos que por la propiedad del 80 % de la riqueza que se ha generado en el orbe. A este 1 % no les preocupa el confinamiento, pues desde hace tiempo están plácidamente confinados en una vida de lujo y comodidades, que el 99 % de la población no tenemos. Este 1 % que vive de manera extraordinaria. ¿Qué le preocupa?, nada menos que la tasa de reproducción de su capital para los próximos años este comprometida, pues la recuperación no es de corto plazo. ¿En que se ocupan? En identificar y asegurar que, desde los Estados, es decir del dinero público, se aseguren los mayores recursos para mitigar el descenso de la tasa ganancia.


El resto, es decir el 99 %, el que posee el 20 % de la riqueza del mundo, no es muy homogéneo que digamos. En este segmento la riqueza también está concentrada en manos de un pequeño grupo, de tal manera que la mayoría somos que trabajamos en este mundo. Así que las trabajadoras y los trabajadores sí que estamos expuestos al virus de múltiples maneras. Enfrentamos unos cuantos problemas, empezando por la protección de los Estados, que en la mayoría de los casos privilegia la “estabilidad económica”, una frase retorica para indicar la prevalencia de los intereses del 1 %; retrasando la implementación de medidas o relajándolas antes o después; además de lidiar con sistemas públicos precarios o sistemas privados voraces.
La mayor parte de los que estamos en el 99 % vivimos la cuarentena con salarios reducidos o saliendo cada día a buscar la base para el sustento. Llevamos semanas hacinadas en pequeños hábitats, sin agua potable constante o instalaciones de saneamiento adecuadas, entre otras situaciones. Las realidades van a variar de país en país y serán más profundas, como lo sean los indicadores de desigualdad en una sociedad y que usualmente son inversamente proporcionales a la generación de riqueza, es decir mayor riqueza nacional, se refleja en mayor desigualdad.

Desde el enfoque reducido al aspecto biológico, el Covid-19 no hace diferencias entre los seres humanos, ya que puede convertir a huésped a cualquiera en este planeta, en consecuencia, las medidas que proponen se limitan a este ámbito, por ejemplo conseguir una vacuna en el menor tiempo posible, a la que por supuesto tendrán acceso expreso los que tengan más recursos.

El en marco del pensamiento crítico latinoamericano, se ha consolidado un movimiento político, social y científico denominado salud colectiva, que asume un enfoque dialéctico, alternativo, contrahegemónico y emancipador, del proceso salud-enfermedad-atención, y en este marco ha evidenciado la existencia de un “determinante social” en esta relación. En palabras de María Rita Bertolozzi y Mónica Cecilia De-la -Torre -Ugarte -Guanilo “se entiende que el vivir, el enfermar, el recuperarse y el morir se constituyen como producto de la organización de la sociedad, de la estructura de los grupos sociales y, por consiguiente, de la inserción de los sujetos en la sociedad, de la accesibilidad a la salud y a la vida de calidad”.

Desde la perspectiva de la salud colectiva, se puede sostener que esta pandemia tiene una dimensión de clase, por lo tanto, no somos iguales ante el Covid-19. Quienes mueren son los trabajadores y las trabajadoras y a quienes se les imponen sacrificios, es decir las consecuencias económicas y sociales es a quienes trabajamos.

jesusalbertorondon@gmail.com