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miércoles, 28 de octubre de 2020

Chile: hambre de pan y de justicia

Por Carlos Poblete Ávila: 

Como el mundo sabe, el pueblo de Chile el pasado octubre de 2019 se levantó en clara señal de rebelión contra el actual sistema y su extremo formato neoliberal en aplicación. 

Millones de personas colmaron calles, plazas y avenidas del país. Fueron largos meses de manifestaciones populares, de múltiples expresiones de lucha de jóvenes, de estudiantes, de trabajadores, de hombres y mujeres que de manera resuelta dijeron ¡Basta! de abusos, de atropellos, de explotación. 

Chile, su pueblo ha sido devastado - no sólo por la actual agresiva pandemia - durante años, por no decir siglos ... Sus extraordinarias riquezas materiales que abundan en el territorio han sido explotadas, enajenadas por los voraces imperios financieros y empresariales internacionales. 

Chile es un país desnacionalizado. El pueblo no es el propietario de sus abundantes aguas de sus ríos, de las inmensas riquezas del océano. La comunidad nacional no es dueña de los grandes bosques de milenarias especies nativas, muchas ya extintas por la irracional explotación. La naturaleza dotó al país de abundantes riquezas mineras, los mayores yacimientos de cobre están en Chile, también de otros recursos. La inmensa Cordillera de Los Andes contiene esos ingentes recursos hídricos y minerales. Nada pertenece a Chile, todo ha sido subastado. 

Los sectores oligárquicos que por siglos como clase han estado en el poder absoluto, usufructuando de sus obscenos e irritantes privilegios han actuado como yanaconas de los grandes imperios transnacionales. Es una clase inculta y entreguista, sin decoro alguno. 

Este octubre de 2020 el pueblo, las grandes masas ciudadanas en todo el territorio de nuevo han regresado a ocupar sus legítimos espacios públicos para hacer oír sus justas demandas en aras de la dignidad, ' Hasta que la Dignidad sea costumbre ' como está dicho. 

Como se sabe, este 25 de octubre los ciudadanos todos estamos convocados a decidir otros rumbos para Chile, por la vía de resolver en el futuro próximo una Nueva Constitución. Carta que debe contener los supremos mandatos inspirados en los más claros principios y normas que consagren la plena justicia, y los más nobles y esenciales derechos de todos. 

El Nuevo Texto Constitucional redactado luego del Plebiscito de este 25 de octubre, ha de ser el resultado de la más absoluta participación masiva, libre y democrática de los ciudadanos, quienes también determinarán su futura aprobación. 

Lo nuevo a construir ha de ser sobre la base de la conciencia, la organización, la voluntad de lucha y la más sólida unidad de la inmensa mayoría nacional. 

viernes, 23 de octubre de 2020

La crisis global del capitalismo de EEUU y la UE

 Por Diego Olivera Evia:

Luego de décadas de propuestas de los estados nacionales, surgen los monopolios y las trasnacionales como centro de poder, relacionados con EEUU y la Unión Europea, estos mecanismo de dominación han creado no solo una crisis capitalista, sino que han ampliado el carácter guerrerista de la expansión, creando un concepto de un poder imperial, claramente esta realidad se refleja en América Latina, con la obsecuencia de los líderes de derecha y la sumisión a EEUU, manejados por el presidentes de EEUU, Donald Trump, para crear gobiernos títeres capaces de destruir las naciones Estado, tratando de borrar los avances en varias etapas del progresismo.

Pero en esta nueva década del fascismo, surgen los estados capitalistas, en una maquina de explotación y una crisis social, política en las ex naciones Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá, Ecuador, donde los trabajadores, obreros y jubilados, sufren los efectos del capitalismo.         

Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación. Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.

Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.

Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta. 

Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado.

Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socio ecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.

Caracterizando los impactos socio ecológicos de las multinacionales

Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA.

Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo.

Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.

Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.

Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.

Ante esta realidad la sociedad humana sufre la agresión en las trasnacionales, de la misma las guerras coloniales, fenómenos creados por las naciones imperiales, siguen creando guerras en Afganistán, Iraq, Siria, la destrucción de Libia, las agresiones de EEUU a Rusia y China, por el control de los mercados, es también parte de una crisis moral y ética de Trump y su combo de funcionarios terroristas.

Esta realidad se ve afectada en la mayoría de los Continentes, la destrucción del eco sistema del Amazonas, atreves de la inmoralidad del presidente  del Brasil Bolsonaro, en una nueva campaña de asesinatos de indígenas del Amazonas, para destruir el pulmón de América Latina, para vender las tierras a los empresarios, de la misma manera sacar a los Sin tierra, la misma expresión del fascista Bolsonaro, que manifestó que los pueblos originarios son sucios y no hablan portugués, son objeto de abuso y muerte, para ampliar una mayor crisis ecológica, similar a la de Paraguay en la destrucción de los sojeros, de las tierras creando un tierra muerta, por los agro tóxicos de Monsanto, creando una soja transgénica con efecto perniciosos para los seres humanos, una realidad de multimillonarios explotando y destruyendo el planeta Tierra.  

Periodista, Historiador y Analista Internacional

diegojolivera@gmail.com

miércoles, 1 de abril de 2020

Pandemia y Amnesia



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Es probable que una de las consecuencias positivas de la pandemia del coronavirus sea que perpetuemos el buen hábito de lavarnos las manos. Pero ojalá con ello no corramos el riesgo de asumir esta costumbre en un sentido bíblico, al estilo de lo que hizo Poncio Pilatos para zafarse de sus responsabilidades políticas y sociales. En este sentido, el alcalde se Santiago ya ha declarado que después de esta crisis espera que a nadie se le ocurra reeditar el Estallido Social o retornar a la Plaza Baquedano a manifestar sus protestas. Asimismo, diversas figuras del oficialismo se soban las manos pensando que el virus epidémico le permitirá a Sebastián Piñera completar su gobierno y, de paso, darle una nueva oportunidad a la clase política de recuperar su imagen que al momento que se nos instaló el flagelo pasaba por su peor momento.


Esto es, políticos de derecha a izquierda sin credibilidad alguna, como con cero posibilidades de ser considerados por el pueblo para integrar la convención constituyente que nazca del plebiscito prometido.

La ejemplar conducta de los chilenos para encarar la emergencia sanitaria hace pensar a algunos que el Coronavirus puede haber adormecido de nuevo a ese Chile que había despertado y alzado contra las injusticias, los abusos y la vergonzosa inequidad que afectaba a nuestra población. Lo que sí es cierto es que la posibilidad de contraer el mal asusta mucho más a la población de las golpizas de los carabineros y las leyes represivas que el Gobierno y sus cómplices del Parlamento se apuraron a aprobar para hacer frente a la marea de descontento. De allí que abrigamos la esperanza de que lo ocurrido es simplemente una debida tregua en la lucha que se había iniciado para poner el jaque el sistema neoliberal y sacudirnos de quienes por treinta años prometieron más democracia, justicia social; más soberanía nacional y mejor distribución del ingreso.

Muy por el contrario, cuando los chilenos se pongan a reflexionar de nuevo en Chile y su futuro lo que va a dominar de nuevo son una serie de convicciones que vuelvan agitar social y políticamente al país. Desde luego todos tendrán que reconocer la importancia del Estado, como la completa incapacidad del mercado para hacer frente a una crisis como la vivida. Especialmente después de comprobar la calaña de la clase patronal mucho más preocupada de conservar sus fuentes de ingresos así sea poniendo en riesgo la vida o la salud de sus trabajadores. Apreciará, asimismo, la codicia irrefrenable de nuestro sistema financiero (incluido el Banco del “Estado”) al discurrir todo tipo de argucias para seguir lucrando del crédito o reclamar la asistencia del Fisco para hacer frente a la merma de sus utilidades.

Será También evidente después de esta crisis la inoperancia del sistema de salud del país para hacer frente a una epidemia, así como la completa inmoralidad e insensibilidad de las isapres que salieron a especular con los servicios de primera necesidad, cobrando el doble o el triple que la estatal Fonasa por realizar los mismos exámenes. Igualando la irresponsabilidad de las cadenas de farmacias y laboratorios que advirtieron en el Coronavirus la posibilidad der volver a coludirse y subir abusivamente los precios de productos tan esenciales como el Paracetamol.

Lo propio se confirmará con el lamentable desempeño de las AFP que administran nuestros fondos de pensiones, agigantándose la idea de que estas reservas de los trabajadores deben estar resguardadas también por el Estado, como administrados o supervisados por los propios imponentes. A los argumentos de NO+AFP se sumará la constatación palmaria de cuánto le ha arrebatado a los trabajadores del país este puñado de entidades para colmo ahora en manos extranjeras.

Caerá por su propio peso, además, lo inmoral que resulta que Chile y tantos otros países sigan gastando ingentes recursos destinados a la Defensa Nacional, para financiar a miles de efectivos ociosos o que pudieran ser útiles en otras funciones, tanto como adquirir multimillonarias armas para la mera entretención castrense. Las que caen en desuso rápidamente, salvo cuando se usan para bombardear nuestro Palacio der Gobierno, levantar campos de concentración y tortura, a fin de reprimir a nuestra propia población. El sentido común hará el cálculo de cuantos hospitales, camas, respiradores mecánicos podrían tener las ciudades y pueblos de Chile si se redestinaran a este objeto los absurdos y criminales presupuestos para comprar tanques, aviones de guerra y barcos.

A lo anterior, se sumará la evidencia de que los mejores especialistas y técnicos del país se encuentran en las más prestigiosas universidades y no en las planillas de los operadores políticos y los esbirros de las autoridades de turno, como esa cáfila de economistas que se turnaron durante los treinta años de la postdictadura por los ministerios de Hacienda, Economía, Educación y, en general, por todas las carteras y reparticiones públicas,  dándole constantes portazos a las demandas populares para concentrar la riqueza en manos de un 0.5 por ciento de la población y cederles nuestras riquezas básicas a los inversionistas extranjeros. Arrodillados como los vimos ante el FMI y otras catedrales del neoliberalismo, o el capitalismo salvaje que, por fin, ya hace agua en todo el mundo.

Pero, por, sobre todo, el país comprobará las mentiras del actual gobierno como de sus predecesores. Millones de chilenos concluirán que este país es mucho más rico de lo que se decía, que las reservas depositadas en el extranjero podrían ser más que suficientes para financiar la lucha contra las epidemias, los terremotos y otros desastres propios de nuestra geografía. Para dotarnos, además, de establecimientos educacionales gratuitos y modernos, financiar viviendas populares dignas y un sistema cultural que promueva a nuestros talentos artísticos, suprima los bochornosos impuestos a la lectura y desarrolle una promisoria actividad deportiva y recreacional.

Ya nada justificará los salarios y pensiones de hambre si se distribuyen mejor los recursos aportados por el trabajo y se suprimen los ingresos dispendiosos que se llevan los uniformados, los parlamentarios y los miembros de la casta empresarial y bancaria que en Chile pueden ostentar utilidades muy por encima de las de los países europeos y los Estados Unidos. Países que, por supuesto, les imponen tributos razonables y les impiden o limitan comprar leyes, ejercer el tráfico de influencias, sobornar a los legisladores y municipios. Además de sus consabidas prácticas de cohecho electoral, concentración informativa e impunidad judicial.

El coronavirus es sin duda una desdicha nacional y universal, pero también un magnífico acicate para que tengamos más democracia, paz y seguridad social. Retomando con más ímpetu, todavía, los valores del 18 de octubre y proscribiendo la amnesia, como también la impunidad.
juanpablo.cardenas.s@gmail.com

viernes, 21 de febrero de 2020

Presidente Nicolás Maduro ayudemos a salvar ALVEN de Venezuela



Por Juan Martorano:
Estimado presidente Nicolás Maduro, y junto a usted, me dirijo al ministro del Poder Popular para la Industria y Producción Nacional y Vicepresidente Sectorial del área económica, Tareck Zaidan El Aissami Maddah.
Hoy nos queremos permitir escribir, a nombre de miles y miles de trabajadores y trabajadoras, padres y madres de familia, que sirven y laboran para la empresa Aluminio de Venezuela (ALVEN).


Esta empresa del Estado, fundada en agosto de 1951, fue pionera de la industria del aluminio en lo concerniente a la conversión y comercialización del aluminio en sus diferentes formas para satisfacer la demanda del desarrollo de Venezuela. Con su planta de fabricación principal, situada en La Victoria (Aragua), en el extremo norte de América del Sur y ya a una distancia cercana del principal puerto y aeropuerto de Venezuela, con acceso a los horarios regulares de transporte marítimo en el Caribe, América del Norte y Europa, y también a poca distancia de carreteras de países limítrofes como Colombia y Brasil, realzan la importancia estratégica de la referida empresa.
La empresa produce (o producía más bien) láminas, tubos, piezas brutas de extrusión de aluminio, entre otros insumos importantes.

Esta empresa, perfectamente se puede insertar en el motor productivo de la exportación, militar industrial, construcción, industrial y minero. Pero desde hace algún tiempo viene presentando una serie de problemáticas que es importante atender y solventar.
Una de las primeras tiene que ver con la falta de materia prima. La referida empresa tiene desde hace rato en una situación de paro técnico, ya que no produce porque no tiene materia prima. Indudablemente que la situación de asedio económico y bloqueo financiero incide, pero como usted mismo lo ha señalado señor presidente, no toda la culpa se la podemos echar a Donald Trump.

Esta situación ha hecho que también muchos de los trabajadores y trabajadoras no estén haciendo prácticamente nada, debido a que, al no haber producción, la empresa no tiene trabajo que hacer, salvo el cumplimiento del horario de los trabajadores y trabajadoras que allí están.
Además de ello, la junta directiva de la empresa ha presentado su renuncia desde hace un mes (de acuerdo a las informaciones que manejamos, aún no se ha indicado si la misma fue aceptada o no por las autoridades correspondientes) por lo que la misma está acéfala.

Es totalmente inconcebible que, en tiempos de guerra económica, de asedio comercial y bloqueo financiero al país haya presupuesto para algunas cosas, para gastos superfluos y banales en algunos casos, para una vida ostentosa en otros, pero no para levantar al país, para activar líneas de producción, que es lo que permitirá contrarrestar el despiadado ataque del enemigo histórico de nuestro país.

Apelamos señor presidente a su conciencia de clase, a su condición de obrero y de mandar obedeciendo al pueblo, no sólo para que solicite una completa investigación sobre la situación de Aluminio de Venezuela (ALVEN C.A.) sino que, de la mano con los trabajadores y trabajadoras de estas plantas, reactivar su producción e impulsar los motores productivos de la Agenda Económica Bolivariana que hemos indicado más arriba.

En ese sentido, en medio de estas líneas, nos permitimos realizar algunas propuestas muy concretas para el inicio de la reactivación de esta empresa, las cuales serían las siguientes:
1.- Nombre una nueva junta directiva para Aluminio de Venezuela (ALVEN C.A.). Sería bien importante que la misma surja de la consulta y del consenso de los trabajadores y trabajadoras de la referida empresa.
2.- La provisión de materia prima (aluminio) para reactivar la producción y no regalada, sino otorgada mediante créditos con plazos de gracia y con facilidades de pago. En la empresa trabajo es lo que hay y lo que sobra.

Estas primeras medidas, señor presidente no son nada del otro mundo. Simplemente lo que se desea es que se haga lo correcto y poner a producir esta empresa y ponerla al servicio de los intereses del país. Además de que la misma podría constituirse en una importante fuente de provisión de divisas, que en estos momentos adquiere una importancia estratégica y capital para el país.

Confiamos en la divina providencia, que estas modestas solicitudes que formulamos a través de este escrito y de estos planteamientos sean atendidos por usted de manera oportuna y perentoria. Y esperamos con ello poder contribuir al desarrollo de nuestro país, a la reactivación de esta importante industria y a la dignificación de la clase trabajadora que allí opera.
Sin más a que referirnos, solamente nos resta señalarle
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com 

lunes, 4 de noviembre de 2019

¡Por una Asamblea de la Civilidad!



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
En la hora actual de Chile puede ser útil mirar al pasado. Recordar ese estallido de protestas sociales que provocaron el término de la dictadura de Pinochet, las que fueron horriblemente agredidas por el terrorismo de estado. Toda una agitación que llevó al Tirano a sacar a las calles en una de estas protestas a 18 mil efectivos militares, imponer el Estado de sitio, el toque de queda, la proscripción de los medios disidentes, las detenciones arbitrarias, la tortura y la muerte de centenares de jóvenes, trabajadores y otros múltiples combatientes. Al contrario de lo que muchos temieron, el mismo atentado frustrado contra su vida fue un efectivo acicate al cambio y al posterior Triunfo del NO.


Al igual que ahora, las jornadas de protesta fueron convocadas por la sociedad civil, por los referentes unitarios de estudiantes, sindicatos y pobladores, así como por las organizaciones de DDHH. Movilizaciones que, incluso, fueron entorpecidas por los partidos políticos y su incapacidad de superar sus desavenencias históricas y propósitos hegemónicos. De esta forma es que surgió, entonces, la Asamblea de la Civilidad, una instancia integrada por los más diversos referentes, como los colegios profesionales, las federaciones estudiantiles, los dirigentes del cobre, de los pequeños y medios comerciantes, entre otros múltiples actores. Además de ese amplio mundo de organizaciones culturales, religiosas e intelectuales.

Esa generosa mancomunidad consolidada bajo el común anhelo de derrotar al régimen castrense, promover una nueva Constitución y abrir los cauces democráticos tuvo como efecto la confianza y el respaldo de la población; con multitudinarias protestas y ese arcoíris de expresiones de disidencia y descontento a lo largo de todo el país. Así como la convicción de que sin movilizaciones unitarias y constantes no sería posible derrotar al régimen opresivo.

Ante el éxito de esa Asamblea de la Civilidad es que la Moneda decidió querellarse contra toda la plana mayor de sus dirigentes y voceros, al mismo tiempo que desde los Estados Unidos se le exigió al propio Pinochet y a los partidos políticos opositores converger en un diálogo y una salida negociada, de manera de “evitar un desenlace como el de la Revolución Cubana”, a confesión del Embajador de la Casa Blanca en Chile.

Encarcelados los principales líderes sociales, y sin que los referentes partidistas tuvieran tan alto descrédito popular como el de ahora, les resultó relativamente fácil a estas colectividades opositoras montarse por sobre las organizaciones sociales y ofrecerse como interlocutores ante el Gobierno Militar. En la propia cárcel de Capuchinos pudimos comprobar cómo las directivas políticas concurrieron a este penal a presionar a los más validados líderes sociales a fin de que se subordinaran a los partidos y abandonaran también la idea de una coordinadora política y social unitaria como aquella fugaz iniciativa de la Intransigencia Democrática, o un referente tan sólido como el Grupo de Estudios Constitucionales (o de los 10) que exigía una Asamblea Constituyente para que el país se diera una Carta Fundamental plenamente democrática, como el mismo expresidente Frei Moltalva lo voceara en ese histórico acto realizado en el Teatro Caupolicán, previo al plebiscito y el Triunfo del NO.

Después de tres décadas es curioso observar cómo, otra vez,  las movilizaciones sociales han surgido espontaneas, masivas y radicalizadas nada más que por el enorme descontento de la población, sin mediar liderazgo partidista alguno y en la arraigada idea de la amplia mayoría del pueblo, en cuanto a lo que ahora lo que hay de derribar es la dictadura neoliberal,  su profunda inequidad social, la corrupción del conjunto de la clase política, las groseras colusiones y abusos de los grandes empresarios como, desde luego, la corrupción que envenena el actual régimen institucional, a las Fuerzas Armadas y de Orden,  incluyendo el sistema electoral.

Mucho más que ayer, hoy las grandes movilizaciones no exhiben banderas ni símbolos partidistas, y solo muy pocos de sus dirigentes se atreven a sumarse a las marchas y concentraciones. Es más, lo que se hace evidente, ahora, es que Piñera y su gobierno lo que quieren es dialogar y contemporizar rápidamente con los parlamentarios y partidos opositores. En la desesperada búsqueda de una solución a un conflicto nacional que se les ha escapado de las manos y en que, tal como ayer, ya no le sirven los militares y policías reprimiendo si no es para conseguir una ira y caos mayor, todavía, de lo ya observado. Se recurre muy tardíamente a una batería de iniciativas legales que dormían en el Congreso o en los anaqueles de los ministerios a fin de salvar el desprestigio de la política y distraer nuevamente a la población con cambios cosméticos y promesas que le den aliento a un sistema incapaz de resolver las justas demandas de justicia social, igualdad y genuina democracia.

Lo que vemos, como hace treinta años, es una clase política que perdió la convocatoria y el control de la sociedad civil. Proceso que se empezó a evidenciar con la llamada apatía social, los altos índices de abstención electoral y la deserción masiva de los militantes de los partidos. Con senadores y diputados que en su ensimismamiento, nunca percibieron los niveles de descontento y frustración ciudadana, encantados de derecha a izquierda con el modelo económico y las cifras, por ejemplo, de nuestro alto ingreso per cápita que, a final de cuentas, lo único que ha representado es la profunda y grosera brecha en la calidad de vida de los chilenos. Es decir, entre el puñado que más gana y la angustiosa realidad de la inmensa mayoría de trabajadores condenados al ingreso mínimo, a una jubilación bochornosa, así como sometidos a financiar el alto costo de los servicios más básicos en manos de empresas privadas y extranjeras.

Para colmo, cómo no constatar que los estipendios de gobernantes y legisladores compiten con los de los países más ricos de la Tierra, tanto así que de ellos mismos ha surgido rápidamente, ahora, la iniciativa de rebajárselos. Al constatar, además, que tenemos el sistema de locomoción colectiva más caro de América, cuya alza en los pasajes el Metro gatillara la protesta más multitudinaria de nuestra Historia, con más de tres millones de chilenos movilizados en Santiago y regiones. Y en la voluntad de concurrir cotidianamente a las calles hasta que no se perciba un cambio fundamental en los sistemas de previsión, salud, en las políticas salariales y los accesos a todos los derechos fundamentales conculcados por el capitalismo más salvaje implementado en el mundo.

Por eso es que la rápida e indignada reacción a un alza de 30 pesos en el pasaje del Metro fuera alentado, además, por la soberbia de un mandatario que se creyó con derecho a ningunear y darle recetas a nuestros países vecinos y buscar afanosamente un liderazgo mundial cuando desde hace tanto tiempo era evidente que nuestro exitismo económico estaba sentado sobre un verdadero polvorín social.

Qué duda cabe que las manifestaciones sociales han apuntado al régimen que nos rige y al conjunto de sus administradores en La Moneda, el Parlamento, los tribunales y el conjunto de los organismos fiscales. Pero también a aquellas instancias patronales, sindicales y otras que se han hecho cómplices de la desigualdad y los privilegios más irritantes. Entre ellos, el dispendio y la malversación de los presupuestos castrenses. Millonarios recursos administrados con toda impunidad por los cancerberos del sistema.

Pensamos que, como ayer, debieran confluir en una organización unitaria entidades tales como NO+AFP, los gremios fiscales, lo colegios profesionales e integrantes del ancho mundo de la salud, la cultura, la educación y de las vindicaciones medioambientales, como de los que luchan por la dignidad de nuestros pueblos originarios, la igualdad de género y los derechos de los consumidores. Consolidar rápidamente una nueva Asamblea de la Civilidad que ya no pueda ser manipulada por los partidos y los falsos representantes de la sociedad chilena, juramentados a respetar la Constitución de 1980, a la que rinden pleitesía al momento de apoltronarse en sus curules legislativos, edilicios y gubernamentales.

Necesitamos un referente supra social que sume como objetivo, además, recuperar el papel rector del Estado, recobrar nuestras riquezas básicas y soberanía nacional, en un país que de cordillera al mar se enseñorean las empresas transnacionales. Una asociación ciudadana que exija, como condición de paz, una Asamblea Constituyente, promesa burlada por todos los gobiernos y parlamentos de la postdictadura.

Una Asamblea de la Civilidad que obligue a los actuales moradores de La Moneda a definir una salida política con ésta y con la definición de una batería de soluciones económico sociales para terminar efectivamente con los sueldos de hambre, las pensiones indignas y los costos oprobiosos de la movilización pública, del agua potable, el gas y la electricidad. Y que, por supuesto, condone las deudas asumidas obligadamente por los jóvenes y sus familias por el derecho a educarse. Junto con ponerle freno a la usura bancaria y, especialmente, de los abusivos créditos habitacionales.

En uno de los países más ricos de nuestra región, como lo reconoce ahora el conjunto de la clase política y empresarial acorralada por fin por el pueblo y su esperanzador retorno a las “anchas alamedas”.
juanpablo.cardenas.s@gmail.com

domingo, 3 de noviembre de 2019

Chile. Jornada 13 del alzamiento popular: Piñera cruje



Por Andrés Figueroa Cornejo:

Cuando corre la jornada treceava del alzamiento popular en Chile, no existe agrupación ni partido político capaz de liderar la movilización. Sólo existen convocatorias anónimamente viralizadas o firmadas con publicidad. Pero se trata sólo de convocatorias, de anuncios de puntos de encuentro. Esto es, resulta imposible en términos reales, que alguna fuerza en particular o grupo de interés, por bienintencionado que sea, pueda arrogarse el acaudillamiento de una pueblada cuya fortaleza se sostiene principalmente en la juventud, en estudiantes, trabajadores menores de 30 años, en escolares feministas que enarbolan la bandera mapuche, en quinceañeros animalistas y veinteañeros eco-luchadores. Por supuesto que participan diversas generaciones de pueblo empobrecido y profesionales precariados. En esta nota sólo se releva al sujeto social predominante. Que de jubilados en la miseria también se aplanan las calles del país.


Este 30 de octubre, el aún presidente Sebastián Piñera informó que los encuentros internacionales APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) y COP25 (Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU) ya no tendrán por sede a Chile. Algunos gobiernos habían anunciado días antes que no asistirían a las cumbres multinacionales debido a las protestas populares.

Del mismo modo, el peso se deprecia verticalmente respecto del dólar y las acciones de las empresas que cotizan en los casinos bursátiles se desploman a diario. El disruptivo retorno de Chile a Latinoamérica, en todos los sentidos, pero sobre todo financiera y económicamente, adelantan el despliegue de la crisis mundial en curso, y cuyo pico se pronosticaba para el año venidero. La imagen país y su atractivo para la inversión capitalista, desapareció en menos de dos semanas. La paz social que requiere el gran empresariado para su reproducción y ganancia, comienza a extinguirse. Piñera y su administración se vuelve un escollo para los grandes grupos económicos. Pero los ricos no tienen amigos, sino que intereses. Por tanto, si Piñera, aun siendo de los mismos, pone en riesgo sus utilidades, pues se cambia.

Las causas de la crisis social y la exposición nítida de la lucha de clases, se han situado genéricamente en la desigualdad social y la ausencia de derechos sociales y humanos garantizados. Al respecto, el académico marxista argentino Rolando Astarita, en un artículo reciente señala que, “el crecimiento capitalista en Chile genera riqueza, y en relación a esa riqueza, la pobreza aumentó. Es que la pobreza se define en relación con la riqueza general de la sociedad. Y en particular, en relación a la riqueza concentrada en la clase dominante”.

En el mismo texto, Astarita cita a Marx cuando el filósofo habla de períodos en los cuales aumenta el capital productivo: “Una casa puede ser grande o pequeña, y en tanto las casas circundantes sean igualmente pequeñas, la misma satisface todos los requisitos sociales que se plantea una vivienda. Pero si se levanta un palacio junto a la casita, esta se reduce hasta convertirse en una choza”.

La explicación aplica en algunos segmentos medios de la sociedad chilena que, ciertamente, no remuneran el salario mínimo, ni el promedio nacional de los sueldos que es apenas un poco superior al mínimo. Al respecto, debido al liberalismo ortodoxo impuesto desde la segunda parte de los 70’ del siglo XX, en Chile las mercancías en forma de bienes y servicios saturan todas las relaciones sociales existentes. Todo tiene valor de cambio o debe comprarse o venderse. En consecuencia, es el propio pueblo en su auto movimiento quien debe conquistar esos derechos sociales, sin que tengan que ser costeados por los salarios o ingresos (la relación entre trabajo en relación de dependencia y el trabajo informal es prácticamente mitad y mitad), los cuales ya están deprimidos sustantivamente por la deuda doméstica.

Siempre en el campo de las causas del alzamiento popular y la hegemonía de la juventud en ella, al menos cabe dejar planteado que el régimen capitalista específico del país, al sostenerse, tanto por efecto como premeditadamente, sobre una alienación y disciplina miento social altamente sofisticado y represivo, produce su propia negación. La juventud se observa así misma carente de porvenir, distópica, muy lejos de la épica que alimentó a la generación de jóvenes que lucharon contra la dictadura. Esta vez se trata de menores de 30 años que nacieron a la consciencia en medio de una crisis civilizatoria y de horizonte de sentido. Amanecieron existencialmente secuestrados por el calentamiento global, la guerra armamentista atómica y la más feroz incertidumbre; su tratamiento como segmento de mercado; su condición de súper explotado.

Por otra parte, y más allá de considerar que las asambleas constituyentes son procesos que se implementan luego de resolver el problema del poder (como lo ilustra la historia, tanto en América Latina, como en el mundo), cualquier transformación estructural para conquistar parcialmente el bienestar de las grandes mayorías, tiene como condición la caída del régimen de Piñera.
En tanto, la humanidad desarmada de los pueblos de Chile está llamada a procurarse su más pronta auto organización y autodefensa racional básica.

Es insoportable el olor de la sangre de tanto pobre asesinado, torturado, violado, desaparecido, baleado, tuerto y malherido por las municiones del monopolio de las armas del Estado.
La resistencia continúa y el final es abierto.
periodistafigueroa@gmail.com

miércoles, 2 de octubre de 2019

Ejército Productivo Obrero: Un ejército no convencional para el combate a una guerra no convencional (III).



Por Juan Martorano:

Continúo en el desarrollo de la propuesta y de la divulgación del movimiento social “Ejército Productivo Obrero”, como una manera propositiva de plantear soluciones a la colectividad, en medio de los actuales escenarios por los que toca afrontar al Estado- Nación llamado República Bolivariana de Venezuela.

Y ha sido la receptividad de estos artículos, que hubo un camarada en el estado Zulia que me preguntó sobre esta experiencia. Aunque no tengo directamente que ver con la misma, el compatriota que si lo está me hizo llegar la información, que paso de seguidas a transcribir en las siguientes líneas.



El Ejército Productivo Obrero hizo 4 recuperaciones operativas en lo que a materia de gas se refiere, en PDVSA Gas Comunal en la parte de manufactura de bombonas, una en la empresa Cacique Tamanaco ubicada en Caucagüita; otra que se llama Ambrosio Plaza también ubicada en Guarenas; Antonio José de Sucre ubicado en Cagua (Aragua) y otra en Chivacoa (Yaracuy).

De esas empresas, se recuperó la capacidad operativa de todas ellas. Basta la evaluación de los resultados que está en el blog de esta organización el cual es el siguiente: https://ejercitoproductivoobrero.wordpress.com/ .

Estos compañeros y compañeras han manifestado que pueden hacer muchísimas más cosas. Me destacaron la experiencia de la empresa “Ambrosio Plaza”, la cual es una de las empresas que produce cilindros más grandes de Suramérica, y tiene la capacidad de hacer cilindros, tanques estacionarios y cisternas. Pero, eso fue totalmente inutilizado y algún “interesado” o “interesada” (espero no sea de la burguesía revolucionaria de la que hablan algunos) decidió importar todas las cisternas y todos los tanques estacionarios. Una beta completa lo que hay ahí, sin duda alguna.

Incluso como toda experiencia revolucionaria y socialista exitosa, algunos intereses poderosos han tratado de sabotear estas experiencias de control obrero y de organización de los trabajadores y trabajadoras. Es indudable que, en la actual coyuntura, hay una corriente restauradora que está muy interesada en realizar una entrega controlada de la Revolución, y esto, indudablemente no se puede permitir.

He podido enterarme en las últimas horas de cómo varios colectivos de trabajadores y trabajadoras están trabajando para ser parte de la solución de los actuales problemas del país. Incluso se habla de que podrían presentar una propuesta de Constitución a la Asamblea Nacional Constituyente, y de recuperación de la industria y producción petrolera, pero sin que ello implique la recuperación de PDVSA (la cual es irrecuperable por el esquema con la que esta fue conformada). De todas maneras, esto será objeto de próximos comentarios en los artículos que pueda escribir más adelante.

A los compas de la EPO en lo que me comentan de “Ambrosio Plaza” les llevaron las cámaras de seguridad, los acusaron de ladrones, y se armó todo un zaperoco, porque sencillamente se están tocando poderosos intereses que no les conviene que estas experiencias puedan ser replicadas.

Asimismo, ellos tienen una propuesta de Gran Misión denominada “Mantenimiento Soberano”, ya que a través del funcionamiento de este Ejército Productivo Obrero, recomiendan colocar sus diferentes unidades dentro de los planes estratégicos de defensa integral de la nación (y si a eso le agregamos que el cuadrante será una de las unidades fundamentales y primigenias de lo que es el sistema defensivo territorial, y tomando en cuenta que los servicios públicos son el blanco principal en los actuales ataques) esta propuesta adquiere una importancia capital.

Pero al parecer, este tipo de propuestas e iniciativas no le llega a nadie del Alto Gobierno, siendo casi un templo de dioses totalmente inaccesible para el común de los mortales que habitamos en esta República Bolivariana de Venezuela. Y a los pocos que les pueda llegar, o lo botan o lo engavetan.

Por ello, he asumido la difusión de esta propuesta, que a mi parecer formaría parte de la necesaria contraofensiva que hay que hacer para poder presentar respuestas y soluciones a nuestro pueblo en medio de las agresiones a las que estamos siendo objeto en estos momentos en nuestro país.

Por último, en la entrega anterior señalé que el EPO tuvo una experiencia exitosa en lo concerniente a la Comuna El Maizal; y un buen camarada me hizo una fraternal observación, la cual asumí y me permití investigar. El discrepó de mí, lo cual me parece válido y saludable, ya que no me considero infalible, ya que opino sobre el actual estado de dicho espacio comunal, y eso me obligó a realizar algunas investigaciones al respecto. Y esta fue la respuesta que le transmití, y que transcribo para todas y todos ustedes.

Le señalé que, para los compañeros del EPO, ellos cumplieron la tarea que se les encomendó y que fueron a asumir. Indudablemente asumieron que no todo lo que brilla es oro. Pero, así como lo expresó Jesús de Nazareth: “El que esté libre de pecado…”

Me manifestaron que ellos fueron a hacer su trabajo y lo hicieron, que no fue más que la reparación de todo un conjunto de maquinarias agrícolas. Esa fue su tarea fundamental. Ahora, lo que haya pasado de allí en adelante, ellos manifestaron que no tienen nada que ver, ya que fueron a una tarea bien determinada y específica.

De todas maneras, el debate es bueno y la dialéctica también, y eso no debe asustarnos ni estresarnos.

En la próxima entrega, espero poder contribuir a la difusión de la propuesta de la Gran Misión “Mantenimiento Soberano” creada por el EPO, esperando que esta difusión pueda contribuir a que la misma sea por lo menos considerada y revisada por los entes gubernamentales a los que les concierne. Y así poder ser parte de las soluciones a tantas problemáticas que aquejan a nuestro país.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

sábado, 29 de septiembre de 2018

La crisis migratoria y el colombo-venezolano

Por Gabriele Kuehnle

Cifras oficiales de organizaciones internacionales

Las cifras acerca de los migrantes venezolanos varían ampliamente. Además de las manipulaciones mediáticas obvias, los registros suelen abarcar diferentes períodos y enfocarse a diferentes criterios. Las estadísticas no siempre diferencian entre trabajadores fronterizos (1.6 millones), temporeros, transitorios, retornados e inmigrantes reales en la frontera con Colombia.

 Revisando cifras y estadísticas oficiales desde 2015 hasta hoy, surge un panorama de migraciones regionales donde, hasta finales de 2017, Venezuela tiene un impacto menor comparado con sus vecinos. Produjo un número de emigrantes muy inferior a la mayoría de los países latinoamericanos. Desde entonces se dio un cambio brusco y hoy llegó con 2,3 millones de emigrantes (según la OIM) casi a la altura de Colombia en el año 2015, cuando produjo unos 2,6 millones emigrantes y refugiados.
 Vale la pena conocer este desarrollo y las informaciones concretas. Lo que sí llama poderosamente la atención, es que en estos años de migraciones millonarias en todo el continente no hubo campañas políticas, hablando del "mayor drama de refugiados que Latinoamérica jamás conoció..." Los hechos fueron más bien silenciados.
 Las cifras concretas de organismos internacionales
 Para comparar cifras de migrantes de todo Latinoamérica con Venezuela recomendamos las siguientes estadísticas procedentes de ACNUR = Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, de la OIM = Organización Internacional para las Migraciones y de la Oficina de Migraciones de Colombia.
La OIM registra emigrantes en Sudamérica (2015):

Colombia:2,6 millones Brasil: 1,5 millones        Ecuador: 1,1 millones
Peru: 1,4 millones          Bolivia: 799.000               Chile: 612.000
Paraguay: 850.000           Argentina: 940.000         Venezuela: 606.340
Uruguay: 350.000                            
La OIM registra (2016) el mayor número de emigrantes del continente procedentes de Méjico: 12,5 millones, siendo el segundo país en el mundo tras la India. Según sus datos, Colombia produjo hasta esta fecha2,638,852 millones emigrantes y refugiados reconocidos, Venezuela recibió unos 1,7 millones inmigrantes, fue el país de mayor admisión en LA; Ecuador recibió 1 millón inmigrantes, país receptor segundo tras Venezuela

Citamos del informe:
"Colombia produjo en 2016 el mayor número de refugiados en la región debido a la guerra interna; la mayoría de ellos viven en Venezuela y Ecuador." Fuente: Informe de la OIM de 2018 (a base de cifras del 2016): (pagina 78)  https://publications.iom.int/system/files/pdf/wmr_2018_en.pdf
Venezuela integró a los inmigrantes en su sistema social sin pedir ayuda, lo mismo Ecuador. ¿Alguna vez se oyó hablar de una reunión de urgencia de la OEA al respecto?http://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Documentos%20PDFs/Informe_Tendencias_Migratorias_Am%C3%A9rica_del_Sur_N1_SP.pdf
ACNUR-ONU registra en diciembre de 2017:
502.834 migrantes venezolanos (repartidos en varios países)
191.622 migrantes colombianos nuevos (en varios países) de los cuales 100.000 llegaron a Venezuela
http://www.acnur.org/5b2956a04.pdf#zoom=95
 La OIM registra el 27de febrero de 2018
600.000 emigrantes venezolanos que llegaron a Colombia y
1, 642,442 millones emigrantes venezolanos repartidos en todo el mundo (incluso EEUU y EU). https://www.eltiempo.com/datos/cuantos-venezolanos-estan-saliendo-de-su-pais-y-a-donde-se-dirigen-189354

 La OIM registra el 15 de agosto 2018
2, 328,442 millones emigrantes venezolanos repartidos en todo el mundo - un aumento de aprox. 700.000 emigrantes en medio año. Una parte de ellos son colombianos que retornan a su país.
http://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/RAP-External-SitRep-No.5.pdf
 La oficina de Migraciones de Colombia registra el 01.09.2018  935.614 inmigrantes sin diferenciar su nacionalidad, más 250.000 inmigrantes colombianos que vuelven de Venezuela https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/hay-935-000-venezolanos-en-colombia-segun-migracion-colombia-263096
A su vez Venezuela recibió en 2017 unos 100.000 nuevos inmigrantes colombianos, que siguen huyendo de conflictos armados aun presentes en las regiones fronterizas de su país.
https://publications.iom.int/system/files/pdf/wmr_2018_en.pdf

El colombo-venezolano que retornan a su patria
 En particular, el mayor retorno de los colombianos exiliados se está convirtiendo en un problema para Colombia. Según cifras oficiales, 1,7 millones huyeron durante las últimas décadas antes de la guerra interna a Venezuela. La cifra real debe ser mayor, ya que Colombia contaba en el 2017 con 7,4 millones refugiados y desplazados internos. Por cierto, tampoco se considera una crisis humanitaria...y va en aumento: hoy son 7,7 millones (ACNUR).
 "Si se parte de una de las aproximaciones moderadas y se toma la cifra de 1’500.000 colombianos que migraron a Venezuela, y proyectamos que tuvieron en promedio dos hijos, se estaría hablando de por lo menos cuatro millones y medio de colombianos que podrían retornar al país.
Cifra a la cual se suman sus parejas venezolanas, que tendrían igualmente derecho a ser acogidos. Si solo la mitad de ellos retornara, estaríamos hablando de aproximadamente dos millones de compatriotas, lo que complejiza el fenómeno migratorio que hoy vive Colombia."
Escribe Ronal F. Rodríguez profesor e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario. @ronalfrodriguez

Y continúa:
"No obstante, a los colombianos que hoy reciben a sus compatriotas les cuesta entender que hay colombianos que no habían vivido un solo día en el país, y que tienen hábitos y costumbres de venezolanos porque también son venezolanos.
Los colombo-venezolanos no son identificados como colombianos por muchos de sus compatriotas, porqué hablan venezolano, tienen hábitos, costumbres de venezolano y les gusta el béisbol”
https://www.elespectador.com/noticias/nacional/cuando-son-los-colombianos-los-que-llegan-de-venezuela-articulo-738959

 Todos ellos llegan a la frontera colombiana con documentos venezolanos, siendo registrados como venezolanos. Para permanecer en el país, tramitan nuevos documentos colombianos.
¿Millones de refugiados colombianos en Venezuela, y no constituyen una crisis humanitaria?
 En mayo 2018, el ex presidente de Colombia Andrés Pastrana confirmó en una entrevista, que millones de colombianos se han refugiado en Venezuela en los últimos 30 años. "Hay entre cuatro y cinco millones de colombianos en Venezuela, y cuando estos colombianos regresan a nuestro país, tenemos una tragedia como la que estamos viviendo ahora..."
http://reporteconfidencial.info/noticia/3312650/ex-presidente-andres-pastrana-la-paz-de-colombia-pasa-por-la-democracia-en-venezuela/

El presidente Nicolás Maduro anunció el pasado 10 de septiembre que Venezuela solicitará una compensación internacional por los enormes costos que millones de inmigrantes colombianos han originado a Venezuela. Recibieron alojamiento, educación gratuita y atención médica y se integraron en el sistema social. Venezuela hasta hoy no habló de una emergencia humanitaria.
https://www.telesurtv.net/news/venezuela-nicolas-maduro-indemnizacion-migrantes-colombianos-20180910-0043.html

 La sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA convocada por Almagro el cinco de septiembre trató la crisis migratoria de Venezuela. Los países decidieron, sobre todo, recaudar fondos para los estados con un alto número de inmigrantes venezolanos. Pero nadie pensó en ofrecer ayuda financiera a Venezuela por los 123.000 inmigrantes que recibió en 2017. (Datos ACNUR)
UNO-ACNUR recomienda, que los Estados receptores otorguen a los migrantes un estatus de refugiado a fin de tener derecho a asistencia. Porque a los refugiados les corresponde de forma prioritaria viviendas, trabajos, subsidios de transición y permisos de residencia perennes. Esto explica el alto número de solicitudes de asilo de los venezolanos, pero también de los colombianos.
 La doble moral de la campaña política-mediática internacional contra Venezuela.

El fuerte aumento de la emigración venezolana desde el comienzo de 2018 coincide con las sanciones más duras jamás impuestas a un país latinoamericano. Ellas empeoran directamente la situación de la población. No obstante la creciente amenaza de guerra es otro motivo para la emigración.
Aunque las causas de la crisis no pueden desglosarse en este artículo, el impacto de las sanciones es plausible. Mientras los países que ahora están preocupados por los migrantes a su vez estén a favor del bloqueo económico, la población venezolana continuará sufriendo y emigrando.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó renovar las sanciones económicas contra Venezuela el 24 de agosto. Prohíben negociar con bonos venezolanos, cuya venta apunta a pagar la deuda externa y los intereses en los mercados financieros internacionales. Antes de fin de año, esto podría crear un default de la deuda. Sobre todo, las medidas afectan las necesidades básicas de la población, ya que también dificultan la importación de alimentos y medicamentos. Todos los intentos del gobierno de Nicolás Maduro por reactivar la economía son bloqueados de inmediato por Estados Unidos con nuevas medidas.
https://www.nytimes.com/2017/08/25/world/americas/venezuela-sanctions-maduro-trump.html
 Traducción y resumen: Gabriele Kuehnle

Fuente: https://deutsch.rt.com/amerika/75948-fluchten-tatsachlich-millionen-menschen-aus-venezuela/
 Gabriele.Kuehnle@outlook.com

miércoles, 30 de mayo de 2018

Petrobras bajo el control de los especuladores y la huelga de los camioneros


Por Bruno Lima Rocha:
La paralización y huelga de los camioneros dejó la nación estática. Iniciada el segundo día 21 de mayo, atravesó cuatro días hasta que en la noche del 5 de mayo, el gobierno Temer habría "negociado" con "representantes" de los camioneros. Vivimos el revés del revés. Quien firmó el "acuerdo" de las 5 de la noche fue considerado por el gobierno ilegítimo como los "trabajadores del transporte por carretera". Luego del viernes 25 de mayo, la paralización continuaba, incluso porque en medio de la reunión del 24 de mayo, el presidente de la Asociación Brasileña de Camineros (ABCAM) se retiró.



Evidentemente, las reivindicaciones más obvias no estaban siendo atendidas. Sin la previsibilidad mínima, no hay como seguir rodando "ganando" bruto de R $ 1,20 el kilómetro. En cuanto a la reducción definitiva del valor de los derivados de petróleo, diésel, gasolina y queroseno, nada hecho porque además del 10% menos en el precio de la refinería, la dirección de Petrobras no se compromete con nada más. Se trata de otro capítulo de la crisis, la dependencia del modal carretera y la subordinación de Petrobras a las determinaciones de los especuladores paralizaron Brasil.

Vale observar, de nuevo, el fenómeno. Los datos recolectados fueron varios, y en los días durante la huelga y paralización, la trama del transporte fue verificada. La tercera semana de mayo de 2018 se vio ante un hecho. El país rueda a diesel y los precios practicados por Petrobrás llevaron algunas categorías de transportadores a la desesperación. Según el Departamento Nacional de Tráfico (DENATRAN), ronda en el país 2,7 millones de camioneros. De este total, los llamados camioneros autónomos son propietarios de cerca del 70% de la flota y los demás, el 30%, pertenecen a empresas de logística y otros sectores. De acuerdo con el Catastro General de Empleo (CAGED) trabajan en las transportadoras 360 mil conductores de carga, mientras que los autónomos son 1,8. Tal condición aproxima a la mayoría de los camioneros de algunas reivindicaciones de las empresas del sector, pero esa es una aproximación. Los intereses no son los mismos y menos aún las representaciones.

Vale la pena repetir. El gobierno ilegítimo trató de "negociación" quién estaba haciendo locaute y luego compuso con las emisoras de televisión y conglomerados de medios la "gran narrativa". ¡Ha habido locaute y sigue habiendo! La alegación es de la base dura de MT. ¿Y quiénes serían los operadores máximos del locaute? Justo a los autónomos, que trabajan por cuenta o como arrendatarios de dueños de camiones. El discurso de "minoría radical" no ha colado nada bien y la revuelta se ha sumado a la necesidad de la lucha. El apoyo popular para la causa, no bajó, de ninguna manera. Los días siguientes fueron intensos: viernes 25, sábado 26, domingo 27 de mayo; y la presión continuó. Es necesario reafirmar. En Brasilia, las dos entidades presentes en la reunión del día 24 de mayo, en el Palacio del Planalto, donde habrían llegado a algún tipo de acuerdo, no representaban a la mayoría de los camioneros autónomos. Es como si el "representante no representase". Lo mismo puede decirse de Petrobras. Su dirección indicada después del golpe parlamentario que llevó a Michel Temer al Poder Ejecutivo no representa ni los intereses del país y, menos aún, tiene el respaldo de los trabajadores del sector

No hay sombra de duda. La primera reacción de Pedro Parente ya merecía la dimisión sumaria e inmediata de él y de toda su dirección. Después, en red nacional, otra perla del entreguismo a favor de los especuladores.

"Nuestro objetivo es generar para valor para los accionistas en el medio ya largo plazo", afirmó el presidente de Petrobras, Pedro Parente, en vivo, en el Jornal Nacional, del 24 de mayo.

Parente opera contra los intereses del país. En el caso de los combustibles, se procede a la aplicación de los precios más altos para los combustibles, a partir de octubre de 2016, a través de la importación de derivados. Con eso, Petrobras perdió mercado y la capacidad ociosa de las refinerías saltó al 25%. Con menos refino, explotaron las exportaciones de crudo y las importaciones de derivados. El mayor beneficiado fueron los Estados Unidos: mientras que las importaciones de diesel se multiplicaron por 1,8 desde 2015, la importación de diesel de EEUU de Estados Unidos aumentó 3,6 veces. Pasó del 41% en 2015 al 80% del total de importados por Brasil, al tiempo que Petrobras abría mano de la refinería de Pasadena.

Los grandes ganadores fueron los "traders" internacionales, entre los cuales el mayor es Trafigura, el gigante que montó el mayor esquema de corrupción de la historia de Angola, estaba envuelto hasta el cuello con los escándalos de la Petrobras y fue sorprendentemente liberada por los fiscales Lava Jato y el juez Sergio Moro.

En el caso de Petrobras, la composición nacional de precios y no subordinada a los especuladores transnacionales (los llamados traders), no han coordinado esfuerzos para lanzar una campaña en defensa de Petrobras, de la composición nacional de precios y no subordinada a los especuladores transnacionales). Sería el momento perfecto para intentar una huelga de trabajadores del sector de petróleo y gas, con vistas a la reanudación del control nacional sobre el sector más importante del país.

La falta de alianzas políticas en el nivel social es proporcional al abandono del trabajo en la base de la sociedad compleja que se formó en el período del boom económico, fomentado tanto por el auge de las commodities y por la dominación del capitalismo postfordista en el régimen de extracción de plusvalía colectiva y acumulación flexible. La identificación inmediata de los camioneros autónomos es con conductores de camiones - como los transportistas escolares - motoboys, taxistas e incluso conductores de aplicaciones. La sociedad brasileña tiene una complejidad en las relaciones económico-productivas y el sindicalismo vertical izado solo ya no da cuenta de la organización del mundo del trabajo.

Incluso con todas estas dificultades sumadas a la confusión y el oportunismo ideológico del intento de captura por la extrema derecha de la justa lucha de los camioneros autónomos, el momento es de más crisis para el gobierno ilegítimo, acercando el debate de necesidad de proyecto de país y defensa incondicional intereses de la mayoría del pueblo brasileño. La legitimidad de los grupos de medios también se debilita esta semana de paralización de camioneros, pues a partir del 6 de marzo del 25 de mayo, comenzaron a hacer el infame esfuerzo de criminalizar la lucha y acusar de locaute justamente a quien trabaja por cuenta.

ES el momento ideal para popularizar el tema de la defensa de la Petrobrás pública y a servicio de la soberanía popular. Razones para esta lucha no faltan, aunque seamos bombardeados, 24 horas por día, con mentiras en relación al Petróleo y la Pre-Sal.
blimarocha@gmail.com

miércoles, 11 de abril de 2018

La Pesadilla del Depredador que quieren imponer las elites


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La pesadilla de Darwin del francés de Hubert Sauper, es un documental que muestra como en los años 60 a manera de experimento se introdujo en el lago tropical victoria en África (el más grande del mundo) un nuevo pez, que resultó ser el más voraz depredador y que en poco tiempo condujo al exterminio de las otras especies y aumento la miseria de los pobladores empobrecidos, que en adelante tuvieron que disputarse con los chulos los huesos y cabezas del gran pez para tener comida. 


Los finos filetes del pescado se iban fletados al primer mundo y en la ruta de regreso los gigantes aviones descargaban fusiles y municiones para ejércitos ilegales, creados para mantener una guerra que permitía el despojo de las demás riquezas. Del mismo lugar al que llegaban los filetes, salían las armas, unas legalmente vendidas a los gobernantes y las otras ilegales. Alrededor del pez gigante el comercio global, ministros, congresistas militares y gobernantes ampliaban su poder y fortunas y alrededor del lago crecía hambre, miseria, prostitución forzada y desgracia colectiva.

Como en esa realidad, para las próximas elecciones presidenciales de Colombia, las elites hacen maniobras para imponer al pez depredador. Los aviones se preparan para traer armas y llevar de vuelta la riqueza minera, aguas y alimentos de las casi infinitas biodiversidades de la amazonia y del choco, que están en máxima vulnerabilidad y expuestas ante las voraces compañías transnacionales y franquicias locales de grupos políticos y empresariales que esperan impacientes el anuncio para que se active el espíritu de la guerra y se de comienzo a la fase final de despojo rápido y total. El depredador tiene un origen indiscutible en las casas de gobierno liberal-conservadora, sea CD o CR.

Más que la metáfora del depredador, la teoría de Darwin, de que el pez grande se come al chico, lo evidente es la avidez de las elites, que para lograr su cometido mantienen falsamente dividido al país entre votantes de derecha y votantes de izquierda, para garantizar que el depredador llegue al poder sin contratiempos. La tarea de polarizar se acompaña de las tradicionales falsedades y verdades a medias, descalificaciones y negación de los oponentes, pero esta vez incorpora una distorsión social que tiende a modificar la percepción, según puede inferirse de datos con intencionalidad electoral a la sombra de llamarse estudios técnicos, pero claramente en favor del depredador.

El Departamento Nacional de Planeación (que entre otros “impulsa la implantación de una visión estratégica del país en los campos social, económico y ambiental, a través del diseño, la orientación y evaluación de las políticas públicas y el manejo y asignación de la inversión pública”) anuncio que “es la primera vez que la clase media superó a los pobres” (el espectador.com, 18 de marzo, 2017) a consecuencia de la generación de empleo y el aumento ingresos de los hogares. Es obvio que el país crece todo el tiempo, en todas sus dimensiones, por ser una sociedad viva, pero más no necesariamente significa mejor, ni tener más ingresos relativos y temporales produce un cambio de status social y condiciones de vida.

El concepto de clase media se mide con parámetros y condiciones económicas y sociales y ni siquiera con los índices del Banco Mundial que pone un mínimo de ingreso de entre 10 y 50 dólares diarios es sostenible el dato, menos aún comparado con parámetros de otros organismos que incluyen como clase media a quienes reciben ingresos mensuales de hasta 5500 dólares y reciben otras tantas mejoras culturales, políticas, conocimientos, garantías a derechos. ¿Cómo entender que no sea una argucia electoral decir que hay más clase media que pobres, si el salario mínimo inferior a 250 dólares mensuales, el desempleo estructural es cercano al 10% y superior al 50% (incluido el trabajo informal, por horas o temporal), un impagable costo de servicios públicos ya privatizados, una industria nacional destruida por tratados de libre comercio, una altísima dependencia de las exportaciones de petróleo y minería, una cultura del saber y de respeto a los derechos sumamente precaria y unas políticas sociales desfavorables a las mayorías? Y más difícil de creerlo cuando siguen aumentando los 8.6 millones de víctimas del conflicto armado, aumentan los cientos de miles de millones de recursos públicos saqueados por la corrupción y crece la delincuencia cotidiana?.

Los fines electorales del artificio del DNP para achicar el número de la población expuesta a la depredación, pierden su certeza al compararlos con datos de 2013 del Banco Mundial que indicó con tendencia del comportamiento de la clase media durante los últimos diez años, medida por ingresos, que sí había crecido pero con alta fragilidad y riesgo de volver a caer, pasando del 15% al 28%, llegando a una población de 13.8 millones, mientras los pobres la duplicaban con 16.5 millones y 13.3 millones más en extrema pobreza o indigencia, mientras que los ricos eran 1.3 millones. (finanzaspersonales.co, clase media en Colombia: frágil pero en crecimiento). El objetivo entonces tiene que ser influir en el imaginario colectivo, hacer creer que si hay menos pobres hay menos problemas y que el país va bien y los gobernantes deben ser premiados manteniéndolos en el poder, y además hacer sutilmente hacer creer que les resulta más fácil poner de su lado a la clase media para implantar al pez depredador. Según sus cálculos de poder, con menos pobres menor articulación del inconformismo, la indignación y la fuerza popular que les empieza a mortificar su tranquilidad con las imparables manifestaciones públicas (inexistentes para la gran prensa) decididas a exigir cambios reales y concretos para gentes concretas con necesidades reales, que no son izquierda o derecha, si no de justicia e injusticia, de peces grandes que tragan y peces pequeños que se niegan a ser tragados.

Las elites en su capacidad electoral suman para el pez depredador todas las expresiones que van del centro hacia la extrema derecha, incluidos los grandes medios de comunicación, cuyos propietarios hace tiempo tomaron partido y periodistas que no informan si no que participan como actores directos del proceso electoral y las firmas encuestadoras, que viven de sus patrocinadores y están cada vez más cuestionadas. El resto de la población, la de los peces pequeños son la inmensa mayoría, suma políticamente del centro hacia la izquierda, sin ser de izquierda ni de derecha y cuyo principal valor agregado es la capacidad de sus movimientos sociales, étnicos, populares, campesinos, trabajadores, mujeres, estudiantes, ecologistas, en lucha sostenida por la defensa de derechos y bienes materiales para satisfacer las necesidades más elementales como agua, alimento, educación, salud, vivienda y riqueza colectiva para superar sus carencias, es decir defender lo común, lo más humano, la dignidad y el respeto a la vida como la mayor riqueza y que, coloca la grandeza de la nación no en el odio y la guerra así sea victoriosa, si no en un humanismo de justicia y de perdón. El gran pez llegaría para acelerar la velocidad de la depredación en curso porque el tiempo del capitalismo salvaje se acaba y para poner a salvo los sistemas de corrupción, clientelismo, impunidad y cinismo de los poderosos para perpetuar el inagotable mercado de la miseria. Los pobres siguen siendo la mayoría.

mrestrepo33@hotmail.com

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Las Universidades Publicas son sobrevivientes de guerra

Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

 Las universidades publicas colombianas quedaron en pie a pesar de las más duras adversidades que haya padecido universidad alguna en el mundo, durante los cincuenta años de guerra que termina, porque las FARC ya no existen como insurgencia armada y el ELN tiene silenciados sus fusiles. Lograron quedar vivas aunque débiles y en lucha consigo mismas y contra los coletazos de guerra, pero cumplieron de la mejor manera la tarea encomendada por la sociedad para formar los hombres y mujeres profesionales de un país retrasado en libertades y urgido de soluciones de fondo a sus más urgentes necesidades de conocimiento, tecnología, convivencia pacífica y bienestar.



A manera de ejemplo, la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (en la que soy profesor desde hace 30 años) graduó entre 1966 y 2016 a más de 91.000 estudiantes, procedentes de sectores populares, extraídos del ámbito rural o que hacían tránsito a las nacientes ciudades. Resulta gratificante, que a pesar de la guerra y sus marañas, no hay evidencia de casos de egresados que se se hayan destacado por alguna trayectoria criminal o que hayan utilizado su saber para perseguir, intimidar o aprovechado su profesión como refugio de fechorías. Se conoce en cambio de la enorme capacidad de rebeldía y espíritu de lucha, que deja una cuota de estudiantes, profesores y trabajadores convertidos en silenciosas víctimas. La Universidad Nacional por su hondo significado para la nación multiplica todas las cifras, pero además fue la que abrió los espacios para reconocer la diversidad y la diferencia en las aulas y el pensamiento libre. Las otras 30 universidades hicieron cada una lo suyo, pusieron a debate su experiencia y trazaron caminos para que otros alentaran sus recorridos.

La educación pública universitaria no fue ajena a los contenidos del manifiesto de Córdoba Argentina de 1918 (manifiesto liminar) y acogió como suyos los principios esenciales de lo público como la autonomía política, docente y administrativa; la selección de docentes por concursos públicos; la asunción de responsabilidades políticas frente a la nación y la defensa de la democracia; la creación de cátedras libres y electivas a decisión de los estudiantes y; la democratización de la enseñanza, que sirvió para contrarrestar la educación que estaba convertida en privilegio de las elites y forjada con las reglas y conductas de la escolástica y desde ahí marcar la ruta del siglo XX.  Seguramente en 2018 vendrá una gran movilización global de la educación pública, (autónoma, gratuita, democrática y popular) en conmemoración de los 100 años de Córdoba y los 50 de mayo del 68, que representan las luchas sociales universitarias más significativas, que cimentaron las bases de la universidad pública actual, dejando atrás lo que era “el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y -lo que es peor aún- el lugar en donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así el fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil. Por eso es que la Ciencia, frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático” (manifiesto de córdoba).

Después de la entrada al universo de las libertades vino la guerra y las universidades públicas colombianas tuvieron que enfrentar las arremetidas del estado y de sectores de poder obsesionados con derrotar el espíritu de lo público como concepto, principio y práctica social común. Usaron prácticas de guerra sucia, queriendo derrotar la inteligencia a la que no dejan de considerar aliada de las insurgencias armadas. Extendieron la estigmatización llamando a la sociedad a mirarlas y tratarlas con recelo y también con desprecio y entre análisis sesgados escondió las maravillas de lo que ocurría respecto a la ciencia y la cultura. Políticamente las elites metieron allí clientelas, promovieron su ineficiencia y fragmentación y bajo chantaje les entregaron presupuestos deficitarios, a cambio de controlarlas, las acostumbraron a sobrevivir y mientras los soldados de la guerra estaban cubiertos con altos presupuestos del estado, los estudiantes sobrevivían entre incertidumbres y carencias para cubrir los mínimos necesarios para educarse, teniendo que recurrir a la protesta para existir.

A manera de síntesis se podría señalar que con el fin de la guerra las universidades quedan con la suficiente dignidad para sobreponerse y asumir los compromisos con la construcción de paz en los territorios. Su realidad revela que están desfinanciadas; tienen un altísimo déficit democrático; su sentido esta tomado por reglas de mercado y; se debilitan a medida que se extienden. Son los resultados de haberlas gestionado con lógica de guerra y de conducirlas según el trazado del capital que las empujó a desviarse de su misión, a descentrarse y fluir sin un horizonte común. Muchas aun no entienden que su vida institucional se ahoga entre réplicas de lo que hacen otras, copian, plagian, siguen modelos y recetas genéricas aplicadas por funcionarios exentos de responsabilidad por los daños provocados. La guerra les cambio la baja por la alta velocidad de sus procesos y esta velocidad las paraliza, les impide tener en cuenta la fragilidad del ser humano que la compone y que esta convertido en instrumento de metas, que solo cuenta si está cerca al poder y se somete a negarse a ser en sí mismo, y de suma se acostumbra a permanecer al margen de su existencia política.

Pero el panorama que queda puede ser fácilmente revertido, si se piensa que la paz es lo nuevo y se inventan otras maneras de decir y hacer las cosas que correspondan a este tiempo y se nutran con un espíritu democrático y de cambio. Sin guerra viene otro momento, que no podrá vivirse con las mismas reglas, sencillamente porque la paz es contraria a la guerra y nadie tiene recetas y quien pretenda enseñarlas, ofrecerlas o venderlas (que es aún peor, es un farsante), si se tiene en cuenta que durante la guerra las universidades no tuvieron paz, los jóvenes recibieron trato de combatientes, asistieron a cientos de funerales de sus mejores hijos arrebatados por la barbarie, hubo profesores y estudiantes asesinados frente a las aulas, mutilados, desaparecidos, presos acusados con falsedades, miles injustamente derrotados por la precariedad económica que les impidió sostenerse en las aulas y millones más que no pudieron ingresar y obtener un carnet de estudiante, que es quizá el mejor de todos los carnet que existan en la historia de la humanización. Las imágenes de tanques, caballos y motorizados entrando victoriosos a los campus universitarios se encargarán de contar que fueron tratadas como campos de batalla y que se trató de acallar con balas y mentiras al pensamiento crítico por creer que era parte del alzamiento armado y porque gracias a él la verdad sería posible, esas serán las señales de la memoria recordando lo que no puede volver a ocurrir.

Se acaba la guerra y las universidades públicas tendrán el encargo de protegerse del olvido y convertir a la memoria en la fortaleza que conduzca su futuro. No se trata de quedarse en el pasado si no de saber conectar y desconectar los tiempos, de reajustar el sentido y el significado de su saber y hacer y usar a la ética como la savia que conecta. La paz propone otros momentos, tiempos mejores para poner a prueba lo que aprendieron para no dejar escapar la dignidad entre las dificultades que las llevaron incluso a entrar en alianzas de todo tipo con empresarios, políticos y partes descompuestas de la dinámica social que a cambio de fortalecerlas las debilitan, las tienen atadas a una competencia desigual hecha a la medida del interés privado que las corrompe y del que deben desprenderse.

El momento es otro y aunque desigualdad, inequidad, exclusión e injusticia sirvan para explicar que hoy más que nunca están dadas las condiciones y vigencia de la lucha armada para cambiar las cosas y derrotar a las elites, la sociedad y en particular la que compone la población potencial de las universidades públicas, igual que las víctimas, ha renunciado a la guerra y su decisión es sin retorno. Las generaciones de profesores, estudiantes y trabajadores de hoy tendrán que actuar con convicción ética y compromiso político en la construcción de paz, usando su imaginación, creatividad, ciencia y solidaridad. Las armas no serán más el recurso legitimo para resolver diferencias y será la inteligencia la llamada a reencontrar el camino de grandeza de las universidades públicas.

Esa es la más importante conclusión para llamar a la universidad pública a reconstruirse, en colectivo y desde abajo, a aprender de los jóvenes que saben cambiar de dirección, adaptarse a las circunstancias variables, detectar de inmediato los movimientos que comienzan a producirse y a actualizar su propia trayectoria, porque de ella depende su supervivencia (Bauman, retos de la educación). La universidad por ser parte de las invenciones de la cultura tiene que reinventarse y rápido, repensarse de otra manera no solo en la escena meramente económica, como lo hace ahora, y crear poder para apuntar y aportar sus saberes y quehaceres con miras a construir una nueva ciudadanía de paz y una sociedad de derechos, situada por fuera de la trampa economicista. 

P.D Con datos de la encuesta de cifras y conceptos 2017 (que no controlamos), estas columnas ocupan el segundo lugar de más leídas en Boyacá, y con datos de periodicoeldiario.com, algunas superan 20.000 lectores. Así que Gracias por sus lecturas que representan afectos. Me corresponde seguir con disciplina esta tarea que alienta el alma y que por fortuna no cumple metas ni sube indicadores de nada.
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