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viernes, 18 de septiembre de 2020

Mujeres por la Vida es detener la pandemia: Prueba, Seguimiento Y Aislamiento

 

Por Ana Maria Rodriguez: 

Sept. 15/20.- Somos mujeres líderes de todo el país que hemos luchado durante 32 años en defensa de los derechos de las mujeres, con especial atención a quienes viven en las periferias de las ciudades.

Las condiciones de vida en estas áreas son las peores posibles y los hogares donde viven desde niños hasta ancianos no garantizan las condiciones para el aislamiento social necesario para protegerse contra el virus que ha estado matando a decenas de miles de brasileños. Hay más de mil muertes por día y 203 mujeres embarazadas mueren con COVID-19. A nivel mundial, cada 10 mujeres embarazadas 8 son madres brasileñas. Muchos dejaron huérfanos a otros niños. ¡Esto no puede continuar!

 


Diariamente tenemos que salir a luchar en busca de pan, exponiéndonos a la contaminación. Muchas de nosotras somos madres chefes de familia que luchamos todos los días para mantener a nuestros hijos.

Tenemos esperanza en la vacuna, que protege a todos. Pero aunque no llegue, es necesario actuar para protegernos de la contaminación. Y eso protege a los profesionales de la salud, que están expuestos a virus todos los días para recuperar a los que enferman.

Es necesario hacer mucho más de lo que ya se está haciendo. Es necesario interrumpir la transmisión del virus para reducir el riesgo de contaminación y, en consecuencia, el número de muertes, para que la vida pueda volver a la normalidad.

En este sentido, quienes estudian la enfermedad -la ciencia es un logro de la humanidad y que ya ha traído muchos beneficios a la vida- han ido rescatando el camino histórico para enfrentar las epidemias, la inteligencia geográfica que localiza el virus y evita que se propague. .

En pocas palabras: es posible identificar al portador del virus mediante pruebas. Sepa con quién estaba en contacto: en casa, en el trabajo, las personas más cercanas a él. Realice pruebas a todas estas personas y si también son portadoras del virus, aíslelas durante el tiempo necesario, vigílelas durante 14 días hasta que puedan volver con seguridad a su vida normal. Es a partir de este nuevo contaminante que se repite el proceso con nuevos contactos.

Para eso será fundamental organizar lugares, alojamientos, donde de hecho el aislamiento sea posible, de lo contrario, en las condiciones de vida de los barrios populares, la contaminación seguirá su camino de dolor y sufrimiento.

En resumen: Para esta acción PRUEBA, SEGUIMIENTO Y AISLAMIENTO contamos con el SUS, Sistema Único de Salud Publico a través de la Atención Primaria de Salud, es la cercanía del equipo de salud con el usuario lo que nos permite conocer a la persona, la familia y el barrio. Esto asegura un seguimiento y un mayor cumplimiento por parte del usuario de los tratamientos necesarios. Brasil tiene 5.570 municipios y 298 mil agentes de salud, que sin duda se sumarían a esta gran misión en defensa de la vida, junto a otros profesionales de la salud.

Algunos estados y ciudades ya están en este camino. La experiencia mundial en el enfrentamiento al COVID-19, ya ha demostrado que los países que siguieron este camino lograron aislar el virus, reducir la contaminación, los infectados y las muertes.

Las acciones y la inacción del gobierno federal están poniendo cada vez más en riesgo la vida de la población: hay casi 4 millones de contagiados y vamos camino de las 140 mil muertes.

Instamos al gobierno federal a adoptar esta estrategia con urgencia. Hacemos un llamado a los estados y municipios, que se han esforzado por combatir la pandemia, a adoptar esta estrategia: PRUEBA, SEGUIMIENTO Y AISLAMIENTO, para que tengamos paz, esperanza y salud mientras no llegue la vacuna.

São Paulo, Sptiembre 2020

Glaucia Morelli

Presidenta de la Confederación Brasileña de Mujeres

CMB integra el Frente en Defensa de la Vida;

Miembro del Consejo Nacional de Derechos de la Mujer - CNDM

Miembro del Consejo Nacional de Salud / Comisión de Salud de la Mujer

Entidad Responsable por la Revista Brasil Mulher -

presidenciacmb@terra.com.br - Teléfono (11) 97985-1260 (zap)

 

viernes, 1 de noviembre de 2019

Democracia sin injusticias ni clases dominantes



Por Homar Garcés:
La democracia representativa burguesa (y su expresión más pura, el fascismo) siempre ha utilizado el aparato político y estatal a su disposición para mantener a raya las aspiraciones igualitarias, emancipatorias y de justicia social de los sectores populares. Al contrario de lo que sus mentores y propagandistas (asidos, de una u otra manera, a la icónica consigna heredada de la Revolución Francesa de libertad, igualdad y fraternidad), la democracia burguesa responde, de forma especial, a los intereses de las clases económicamente dominantes, por lo que uno de sus objetivos primordiales será lograr la vigencia inalterada de un orden de cosas “consensuado”, vigilado, controlado y garantizado por la violencia institucionalizada, diligentemente ejecutada por las fuerzas represivas. Para esto se sirve de herramientas ideológicas esenciales, algunas más sutiles que otras, tales como la educación, la religión y las cadenas de medios de comunicación. Todas orientadas a su legitimación incuestionable y permanente.


En medio de este orden de cosas pueden apreciarse cinco formas de dominación: 1) la explotación económica y la exclusión social de un porcentaje mayoritario de la población subordinada; 2) la opresión política, ejercida desde las instancias de poder en contra de una verdadera soberanía popular; 3) la discriminación socio-cultural (étnica, racial, etaria, sexual, de género y por diferencias regionales); 4) la enajenación mediático-cultural, la cual contribuye a ver en minusvalía los valores propios o nacionales; y 5) la depredación ecológica, evidenciada a grandes rasgos en la aniquilación de especies animales, la deforestación de grandes extensiones boscosas y la continua contaminación del aire, las aguas y los suelos, lo que ha tenido como consecuencia gravísima la crisis climática que padece, de modo general, nuestro planeta. Como derivación de esta realidad innegable, todos somos afectados por una conciencia opresora, definida por Paulo Freire como “una conciencia fuertemente posesiva” que “tiende a transformar en objeto de su dominio todo aquello que le es cercano: la tierra, los bienes, la producción, la creación de los hombres, los hombres mismos, el tiempo en que se encuentran los hombres”; reducidos al poder de compra.
Todos estos elementos dan forma, en conjunto, a una crisis estructural que tiende a profundizarse, obligando a los sectores dominantes a adoptar medidas que remocen e impidan el colapso total del sistema imperante, producto del empuje creciente de personas que lo cuestionan y demandan del mismo un mayor nivel de justicia social.

En razón de esto último, se requiere el surgimiento de movimientos populares que sean la expresión de la diversidad ideológica que conforma la contestación anticapitalista y ecologista del presente siglo. Como uno de sus rasgos distintivos, éstos deben abrir y sostener espacios autoorganizativos, de discusión y de convergencia político-ideológicas. Con ello se impedirá a todo trance la imposición de cualquier tipo de exclusión y de dogmatismo contrarios al principio universalista de la libre determinación de los pueblos y, como una derivación de éste, de la distribución democrática de la autoridad, extendida también al ámbito económico-productivo; transformando radicalmente las estructuras políticas, sociales, económicas y culturales que distinguen al modelo societario actual. Es una ardua tarea histórica aun por cumplirse, vista a largo plazo, pero ineluctable. Para superar el caos en aumento fomentado por quienes dirigen el Estado burgués liberal y el sistema capitalista global se necesitan, por tanto, nuevas bases teóricas, nuevas normas, nuevas prácticas sociales y un nuevo discurso ético-político; todos adecuados -obviamente- al nuevo tipo de civilización por erigirse (opuesto en todo sentido al modelo cincelado según la lógica capitalista).

De otro modo, su institucionalización y, eventualmente, su estancamiento se convertirá en una nueva camisa de fuerza para los sectores populares que será legítimo cuestionar, romper y subvertir para que la práctica de la democracia siga manteniendo su atractivo entre los mismos y marque cada día el camino a seguir hacia la emancipación de todos (individual y colectivamente), sin injusticias sociales, sin clases dominantes y sin explotadores que combatir. -
mandingarebelde@gmail.com

sábado, 24 de agosto de 2019

Bolsonaro con políticas que anteponen el desarrollo económico a la conservación del planeta



Por Sylvia Ubal:
Alemania y Noruega han negado sus subsidios de protección para la Amazonía

Desde hace 17 días, la Amazonía de Brasil viene sufriendo múltiples incendios sin precedentes que afectan los bosques. La actual situación, producto de los siniestros forestales, está preocupando a millones de personas, ya que las consecuencias de la emergencia viene perjudicando al pulmón del planeta.
El fuego ha arrasado ya con más de 500 mil hectáreas de bosques, cultivos y pastizales, generando además contaminación por monóxido de carbono en zonas colindantes. Como también ha llegado a las ciudades fronterizas con Brasil como lo es Perú y Bolivia ya han sido declarados en emergencia y alerta ambiental debido a la vasta presencia de humo


Los incendios son tan intensos que se pueden ver desde el espacio, ya que han generado una gruesa capa de humo sobre un área de alrededor de 1.2 millones de millas cuadradas. Por ahora se desconoce si el fuego fue causado por la actividad agrícola o la deforestación. Ambientalistas y expertos señalan que las afectaciones a la Amazonia se han incrementado desde que Jair Bolsonaro asumió en enero la presidencia en Brasil.

Bolsonaro, y se ha caracterizado por su posición radical frente a esta zona, a través de la cual ha incitado a las diferentes industrias a quemar la vegetación para despejar la tierra y hacer uso de ella, prometió desarrollar la región amazónica para la agricultura y la minería, por lo que ha sido duramente criticado, incluso fuera del país, así como por despreocupación ante los incendios y la defensa del medio ambiente.
 El mandatario ultraderechista dio a conocer su sospecha de que muchos de los incendios pudieron ser provocador por ONGs en “guerra” contra su gobierno. “Puede estar habiendo, sí, puede, no lo estoy afirmando, una acción criminal de esos ‘oenegeros’ para llamar la atención contra mi persona, contra el gobierno de Brasil. Esa es la guerra que estamos enfrentando”, dijo Bolsonaro.

La víspera el #PrayForAmazonia se viralizó en las redes sociales como una muestra de la preocupación por la Amazonía, en llamas desde hace tres semanas, y la falta de acción de Bolsonaro. La Amazonia se extiende a lo largo de 7.4 millones de kilómetros cuadrados por Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam. Brasil, con selvas tropicales que se extienden sobre 6.7 millones de kilómetros cuadrados, alberga la mayor parte, con más de 60 por ciento dentro de sus fronteras. Además, la Amazonía es el hogar de 34 millones de personas, incluidas 385 comunidades indígenas.


¿Qué hay detrás de este aumento de incendios forestales en la Amazonia?
¿Tiene que ver con las altas temperaturas, los vientos más fuertes de este año u otra cosa? Los vientos en esa parte de la Amazonia y en la época del año que estamos no son tan fuerte, entonces no son incendios forestales naturales sino inducidos por el hombre, generalmente por agricultores, ganaderos y las trasnacionales.

Para Bolsonaro, dice la razón de los incendios que es la "temporada de la 'queimada", es decir, cuando los agricultores usan fuego para limpiar la tierra. Sin embargo, en la agricultura moderna no necesitan usar fuego para limpiar la tierra de pastoreo o la tierra de cultivo después de una cosecha.

Sin embargo, sus detractores lo acusan de favorecer la deforestación con políticas que anteponen el desarrollo económico a la conservación del planeta. Y no tiene ninguna intención de cambiarlas. Para reforzar su tesis, Bolsonaro citó que su Gobierno ha "cortado el dinero público que iba para las ONG" que operan en la región amazónica, con proyectos "supuestamente" volcados al cuidado del ecosistema. "De esa forma, ese personal está sintiendo la falta de dinero", agregó el gobernante de ultraderecha, quien apuntó que ahora la tarea de las autoridades es determinar si los incendios en el mayor pulmón del planeta han sido provocados.

Alemania y Noruega han negado sus subsidios de protección para la Amazonía. ¿Cuánto afectará eso a la tarea de conservación en la región? Las subvenciones eran muy importantes. Esos fondos de Noruega y Alemania eran fundamentales para demostrar cómo podía seguir desarrollándose la Amazonía sin talar bosques, sin incendios y empoderando a las comunidades locales. Así que creo que sería muy negativo para el futuro de la Amazonía si nosotros, los países amazónicos, en particular Brasil, perdiéramos ese apoyo de otros países que demuestran que hay alternativas. Dado que los políticos en el poder en muchos países amazónicos no comparten esa visión, es importante que estos países reciban ayuda internacional

"Sacamos dinero de las ONG. De las transferencias de fuera [para la protección de la Amazonía], el 40% iba para ONG. No tienen más. Acabamos también con las transferencias de órganos públicos [a las ONG]", dijo.  Ante esto, WWF-Brasil lamentó "la nueva tentativa del presidente Jair Bolsonaro de desviar el debate legítimo de la sociedad civil sobre la necesidad de proteger la Amazonía y, de combatir, en consecuencia, la deforestación que origina los incendios desproporcionados ".

Bolsonaro ha despedido al director del instituto de investigación porque denunció los más de 72.000 incendios que se han producido en el país en lo que va de año. El pasado 02 de agosto de este año fue publicado un informe del director del INPE, Ricardo Galvao, reportó un total de 72 mil 843 incendios en el país desde enero pasado, lo que indica la cifra más alta desde que la agencia de investigación espacial inició los registros en 2013. " La selva del Amazonas no solo se está viendo amenazada por la desaforada tala de árboles de los últimos años, a un ritmo que no se había visto en la última década, sino que ahora es el fuego el que está destruyendo 'el pulmón del planeta' a una velocidad récord: solo en lo que va de año se han producido más de 40.000 incendios en la zona de la Amazonía brasileña,

Estos datos  no le han gustado al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y en respuesta  lo despidió por dicha publicación del informe, acusándole de fabricar los datos a base de mentiras.

Sin embargo, el gobierno brasileño ha aprobado la tala y remoción del suelo de una enorme área amazónica para la minería. El área de 46.000 kilómetros cuadrados se extiende a los estados del norte de Amapa y Pará. Se sospecha que allí hay ricos depósitos de oro, cobre, mineral de hierro, manganeso y otras materias primas.

Son muchos los que apuntan al presidente brasileño como culpable de la situación. Los activistas medioambientales le acusan de haber abandonado los controles en la Amazonía desde su llegada al poder, lo que estarían utilizando tanto las industrias madereras como otras empresas para atacar la selva más importante del mundo.
De igual manera, resalta que los cultivos de aceite de palma y la soja han tenido un papel importante en los daños ocasionados a la Amazonía. Incluso, el organismo pronosticó que su crecimiento sería uno de los más rápidos en la región.

Otro de los grandes problemas es la riqueza de minerales e hidrocarburos de esta zona. Según el documento, el 15% del bioma amazónico tenía concesiones mineras y contratos para la extracción de petróleo y gas. Adicional a esto, más de 800 concesiones mineras se otorgaron en áreas protegidas y, en ese entonces, había. 6.800 solicitudes pendientes de aprobación.
“Si no se adelantan políticas y estrategias para reducir la deforestación en el bioma amazónico, para el 2030 la Amazonía puede perder el 27% (alrededor de 85,4 millones de hectáreas de bosques). Desde el año 2000 hasta 2013 la Amazonía perdió el 4,7% de sus bosques”, señaló WWF. 

Otra de las industrias que amenaza la existencia de la Amazonía son los proyectos de energía hidroeléctrica. En el 2016, la ONG alertó que en ese momento había unas 154 represas para la producción de energía y estaban planificadas para su construcción 227. "El aumento de las represas en la Amazonia amenaza el flujo natural de sus ríos, altera los ciclos naturales y pone en grave riesgo especies como los delfines y peces migratorios. El suministro de agua para las comunidades locales y el transporte de alimentos, también se ven afectados por cuenta de la producción de energía en la selva amazónica", asegura la ONG.
Sus árboles producen un 20% de la cantidad de oxígeno que hay en la atmósfera de la Tierra, lo que los convierte en vitales para frenar el cambio climático y las consecuencias del calentamiento global.

sylviaubal@gmail.com

martes, 30 de octubre de 2018

El hambre a nivel mundial y la racionalidad perversa de las minorías


Por Homar Garcés:
En cualquier contexto que se produzca -principalmente a causa de las guerras, los desplazamientos forzados de poblaciones, las crisis económicas y/o los grandes porcentajes de pobreza extrema existentes en diversidad de naciones- el hambre siempre ha constituido un grave problema por resolver para la humanidad. A éste se agregan ahora los efectos del grave y, al parecer, inexorable deterioro climático que comienza a hacer estragos en una vasta porción de regiones de la Tierra, lo que acentúa gravemente aún más las complicaciones en la producción de rubros agrícolas y pecuarios necesarios.


En medio de este sombrío panorama, las grandes corporaciones del capital neoliberal global continúan actuando en resguardo de sus exclusivos intereses, con respaldo de gobiernos en manos de la derecha conservadora. De este modo, aceleran y aseguran el control directo de recursos y de territorios en desmedro de los derechos de los pueblos aborígenes y campesinos que los habitan, cuyos líderes son generalmente masacrados a fin de silenciar sus voces de protesta y acabar con las luchas en defensa de sus hábitats. Para estas grandes corporaciones transnacionales no es nada alarmante ni debatible el alto grado de contaminación ambiental que ocasionan, ni la vida o la cultura de los pueblos, menos el cuidado que pudieran prestarle a la naturaleza que explotan, sino los cuantiosos dividendos que obtendrían de ésta.
En el libro «Teología profana y pensamiento crítico. Conversaciones con Franz Hinkelammert», de Estela Fernández, este afamado economista, filósofo y teólogo alemán expresa que «la exclusión de la población, la subversión de las relaciones sociales y la destrucción de la naturaleza, todo esto no es producto de una maldad, sino de una racionalidad perversa. Un malvado es capaz de matar a mil personas, pero termina fastidiado, y muchas veces, se suicida. Pero alguien que opera con una razón instrumental, mata a millones y no tiene problemas. Tiene capacidad infinita de matar.

Es la racionalidad de nuestra sociedad la que produce las irracionalidades». Vistas la actuación de dichas corporaciones y la manera como se desencadenan diversos sucesos actualmente en el mundo (en apariencia, aleatorios y desconectados entre sí) no es desproporcionado suponer que éstos obedecen a una lógica de poder ajena a la percepción de la mayoría de la gente. Pocos concordarán con tal punto de vista, habituados como están a ver la realidad como algo normal, inevitable e inalterable, apenas afectado por el azar; pero, la realidad de las cosas les revela cuán equivocados están.

Según lo revelan algunas estadísticas, durante estos últimos años se incrementó el número de personas subalimentadas o que padecen una falta crónica de alimentos, lo que hace más difíciles las condiciones en que subsisten. Más concretamente, en países de África y América del sur. Algo que pudiera erradicarse por completo gracias a la ciencia y a la tecnología aplicadas a la producción de alimentos, incrementándola de forma masiva e intensiva, como nunca se vio antes en la historia humana. Sin embargo, esta producción masiva de alimentos está cruzada por el afán insaciable de ganancias de quienes controlan el mercado capitalista en todo nuestro planeta, lo que obstaculiza enormemente una distribución más equitativa entre los pueblos que adolecen de ellos.

Así, Boa ventura de Sousa Santos, en su libro «Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social (encuentros en Buenos Aires)», nos revela que «la utopía del neoliberalismo es conservadora, porque lo que hay que hacer para resolver todos los problemas es radicalizar el presente. Esa es la teoría que está por detrás del neoliberalismo. O sea: hay hambre en el mundo, hay desnutrición, hay desastre ecológico; la razón de todo esto es que el mercado no ha logrado expandirse totalmente. Cuando lo haga, el problema estará resuelto. Tenemos que cambiar esta utopía conservadora por una utopía crítica, porque aún las utopías críticas de la Modernidad -como el socialismo centralizado- se convirtieron, con el tiempo,  en una utopía conservadora».

 Desentrañar, explicar y combatir las causas que originan el hambre entre muchos pueblos (principalmente de tipo económico) es parte de la solución que podría lograrse, especialmente si ésta es respaldada y proseguida por los mismos pueblos que ahora son víctimas de sus estragos; lo que habría de plasmarse en un amplio proyecto de emancipación colectiva que trascienda el marco de la realidad actual en todos sus aspectos y renglones. –
mandingarebelde@gmail.com