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miércoles, 11 de diciembre de 2019

Luis Almagro y la organización de Estados Americanos (OEA)



Por Dr. Carlos Pérez Morales:
"Muchos líderes latinoamericanos están conscientes, que la radicalización y lo que está haciendo [Luis] Almagro desde la OEA es un peligro, no sólo para Venezuela, sino para todo el continente. (Mújica, 2017)." Con estas palabras proféticas el ex presidente de Uruguay Pepe Mújica, advirtió a los líderes de los países latinoamericanos del peligro que representaba la OEA, para su estabilidad y su soberanía."

Pero, ¿quién es Luis Almagro? Almagro es un diplomático de carrera en Uruguay. Fue Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno popular de José (Pepe) Mújica. El fue el responsable de un acercamiento de Uruguay con Estados Unidos. Influyó en la aceptación de seis prisioneros liberados de la cárcel yanqui en Guantánamo.


La izquierda uruguaya lo investigó y concluyó que Almagro era un agente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos infiltrado en el gobierno de Mújica. Como Ministro de Relaciones Exteriores, influenció desde su cargo, para que Uruguay lograra fuertes lazos de relaciones políticas con Washington durante el gobierno de Barack Obama y como muestra de su subordinación a los intereses yanquis,

Desde el 26 de mayo de 2015 es el secretario general de la OEA. La CIA tiene que haber negociado secretamente con el Departamento. De Estado y la Casa Blanca, el sorpresivo y suspicaz respaldo del Gobierno de EE.UU. a la candidatura del “izquierdista” Almagro como Secretario General de la OEA, en mayo 2015. No sabemos en qué sitio en su viaje a Washington desde Uruguay, cambió de ser un militante izquierdista a un ultra derechista

En calidad de secretario general de la Organización de Estados Americanos, emprendió una campaña contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.  Dijo oficialmente que no descartaba una invasión militar a Venezuela siguiendo las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Sobre la situación actual de Bolivia, Almagro se expresó oficialmente "celebrando con contundencia "la renuncia' de Evo Morales y el papel de las Fuerzas Armadas en la salida del líder boliviano. “En Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral” sostuvo Almagro en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos en Washington. “El Ejército debe actuar conforme a su mandato. Nadie ha excedido el poder hasta ahora”, agregó el diplomático uruguayo."

El gobierno de México ofreció al ex presidente Evo Morales asilo político. quien lo aceptó porque su vida corría peligro en Bolivia, después del Golpe de Estado.

El Golpe de Estado en Bolivia, fue auspiciado por Estados Unidos y realizado por las Fuerzas Armadas. Mientras tanto, Luis Almagro siguió atacando a Evo Morales aduciendo que “Sí, hubo un golpe de estado en Bolivia. Ocurrió el día 20 de octubre, cuando se realizo el fraude electoral que tenía como resultado electoral el triunfo del ex presidente Evo Morales en primera vuelta”.

La mayoría de estos Golpes de Estados ocurridos en América Latina son orquestados por Estados Unidos.
Analista Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com

lunes, 4 de noviembre de 2019

La OEA cumple su papel como Ministerio de las Colonias

Por Jesús Sotillo Bolívar:


 Consolidar una organización que realmente represente el interés nacionalistas e independentistas de nuestra región y fortalecer una política de contra-información frente a la mediática de derecha internacional, debe ser tarea prioritaria a emprenderse.

No se equivocó Fidel Castro y pasó a la historia no solamente como un gran conductor revolucionario, sino, como un hombre de una gran visión política. Ya observando el panorama que se presentaba para la época y la actitud asumida por la mayoría de los integrantes de la Organización de Estados Americano, afirmó algo que ha resultado profético, calificó a la OEA, como: el Ministerio de las Colonias.
Para ese momento la OEA, ya evidenciaba el papel que desempeñaría también a futuro, violación flagrante de leyes Internacionales, sumisión a las directrices norteamericanas y tutela de los gobiernos de la región alejados de toda orientación de izquierda y progresistas.


Varios episodios de la vida política internacional, revelan con claridad meridiana su papel como Ministerio de las Colonias Yanquis. Esgrime como Espada de Damocles la Carta Democrática al ritmo de su conveniencia, mejor dicho, al ritmo de los intereses norteamericanos. Su papel está clarísimo impedir los procesos revolucionarios en América.
Sería largo de enumerar esta conducta, pero podríamos analizarla con situaciones recientes de nuestra vida política regional.

Veamos, el caso reciente de las elecciones en la República de Bolivia. Este hermano país ha alcanzado un desarrollo como nunca en su historia, bajo la conducción del dirigente indígena Evo Morales, un hombre que no solo ha demostrado una gran capacidad de conducción, honesto y muy moderado en su vocabulario, al punto que muy pocas veces le escuchamos frases estigmatizados, incluso contra los que han apelado a la violencia, para derrocarlo, desde el primer día, de su designación como Presidente Constitucional de la República de Bolivia.

Ya la OEA, bajo la conducción de Almagro, se ha saltado todas las formalidades y en ningún momento oculta, aunque sea por vergüenza, su cualidad de rastrero y sumiso a los dictámenes del gobierno norteamericano, reafirmando lo expresado por Fidel, su papel de obstaculizar y preparar el terreno para asaltar los gobiernos revolucionarios y progresistas.

La OEA se mantuvo muda, ciega y sorda, por ejemplo, frente a los graves acontecimientos que se produjeron, en Perú, Ecuador y lo que está sucediendo actualmente en Chile. NO DIJO PIO, a pesar de que los manifestantes en los diferentes países que hemos mencionados, han solicitado a viva voz y en sus pancartas, la opinión de la comunidad regional e internacional.

Por supuesto, Almagro recibiendo instrucciones del norte calla, frente a estos graves hechos, pero ya frente a Bolivia, donde Evo Morales ha ganado clara y ampliamente en la primera vuelta electoral y ha calificado que, en ese proceso, no hay transparencia, a pesar de que el movimiento de Evo tiene mayoría en el Congreso y ganaron seis de los nueve Departamentos. Pero eso a ellos no les importa.  Es decir, ya se pone de lado, de los sectores ultraderechistas y racistas que adversan a Evo, cuestionan las elecciones, desvalorizan el voto indígena y estos prestos a iniciar un golpe de estado, que ya en varias oportunidades no les ha funcionado.

La OEA, ya tomó entonces, partido, y observamos   como los corifeos que manejan a su antojo los medios a nivel internacional también toman partido. BBC mundo, por ejemplo, en clara violación a las propias normas deontológicas que publican y que supuestamente orientan el comportamiento de esa cadena noticiosa, cuando hace referencia a los resultados electorales de Bolivia, habla de “Los cuestionados resultados electorales”. Es decir que ya preparan sus baterías, para enlodar, para estigmatizar el proceso revolucionario boliviano y crear las condiciones para un golpe de Estado.

Esto debe alertarnos nuevamente sobre el triste papel de la OEA y la marioneta que la conduce, así como el veredero rostro de la mediática internacional derechista, presta siempre a poner todo su esfuerzo para frenar los procesos revolucionarios de nuestra región y apuntalar las agrupaciones de derecha que como zopilotes quieren pescar en rio revuelto. DE ALLÍ QUE NUESTROS GOBERNANTES DEBEN PRESTARLE URGENTE ATENCIÓN A LA NECESIDAD DE CONSOLIDAR TODA UNA CONTRA INFORMACION, QUE NEUTRALICE O ANULE LA ACCIÓN PERNICIOSA DE ESTOS MEDIOS AL SERVICIO DEL IMPERIO Y LA DERECHA MUNDIAL.
Profesor de la UCV
jesussotillo45@gmail.com

miércoles, 23 de octubre de 2019

El Santiagazo



 Por Alberto Monteagudo:

El Caracazo chileno se dio, igual que en Venezuela, por el aumento del pasaje del transporte popular del gobierno del neoliberal Carlos Andrés Pérez. Ahora, su multimillonario presidente, aquél que ante la protesta estudiantil más grande de la que se tenga noticia en el hermano país, (y que reprimió con saña dictatorial) dijera que " La educación es un bien de consumo" ; a la vista del violento cuan inesperado rechazo ciudadano, anuncia que va a revisar la medida  y que para ello necesita su aprobación por ley .


Y uno se pregunta: ¿No bastaría un decreto ejecutivo? A lo mejor el escrupuloso Piñera no quiere que se le confunda con un Pinochet vestido de civil.

Cuando veas las barbas de un Lenin Moreno, o de un Almagro, de un Vizcarra, de un Jimmy Morales y otros etcéteras de la región, correr la misma suerte flamígera, más vale, mi estimado Piñera, que tengas cerca un buen extinguidor.

Porque te digo una cosa Piñita; no se si te diste cuenta que el aire del bendito patio trasero del imperio huele a chamusquina. Y no por el criminal incendio de Bolsonaro y sus necrófagos en la Amazonia, sino por el inevitable definitivo y flamígero despertar de los pueblos.

Ojo Piña, tú que vives pendiente de la suerte de tus churucos ( que  según la revista Forbes,  te ubica en en el quinto puesto de los  millonarios de este país con 2.800 millones de dólares) ¿no sentiste que un  friito te recorría la espalda cuando viste que a tu coterráneo  Álvaro Saieh, con US$3.000 millones en inversiones financieras,  le prendían fuego a varios supermercados de su cadena Unimarc ?.

Y pensar que solo dos dias antes del "Santiagazo" le declaraste a la prensa que Chile era "un verdadero oasis en medio de una América Latina convulsionada".
Andrés Chadwick tu ministro del interior parece que te creyó, porque lo agarró tan fuera de base que hasta el propio oficialismo críticó su "tardío y mal manejo de una crisis de tal magnitud"(sic.)

 Y no digas que a tí nó te pasó lo mismo Sebas. Se hizo viral la foto en una pizzería con tu nieto cuando "Santiago ardía en protesta”, como consignaba en las redes" El Universal" . ( ahí te adjunto el vínculo).

Presidente de Chile como pizza con su nieto mientras Santiago arde en protestas (El Universal)

Mira Piña : Por estos lares te recordamos cuando hiciste el ridículo posando con cara patibularia, junto a Ivancito Duque, en el velatorio de la "Operación Ayuda Humanitaria" con la que pretendían, con el patrocinio de la Casa Blanca y el triunvirato  Mike Pompeo, John Bulton y Elliot Abrams, derrocar al presidente  Maduro y acabar " a lo Pinochet " con la Revolución Bolivariana.

Te invito a que te mires en Carlos Andrés Pérez cuando, cercado por sus propias contradicciones y traicionado por quienes se enriquecieron ilícitamente (igual que él )  en su Venezuela Saudita, exclamara " Hubiera preferido morir de otra muerte"
¡Que distinto a lo que aún retumba en el corazón del pueblo llano de Chile, ese pueblo mayoritario que nunca reseñará los índices de Forbes:

"Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
Salvador Allende."

monteagudo28@gmail.com

viernes, 11 de octubre de 2019

Almagro: entre la impotencia y la desesperación



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
He leído con sorpresa el comunicado de la OEA que manifiesta que: “…resulta `inaceptable´ el carácter violento de algunos actos llevados a cabo durante las protestas contra el Gobierno […]”. A lo cual agrega que es "… injustificable que algunos actores los conviertan (el derecho a la protesta) en un derecho a la violencia, el saqueo y el vandalismo. La Secretaría General de la OEA condena enérgicamente los actos de violencia registrados en los últimos días […]. Es inaceptable el secuestro de policías y militares, así como el destrozo y saqueo de bienes públicos, el incendio de patrulleros y ataques a ambulancias". Asimismo, “la OEA considera fundamental que todas las partes respeten el término constitucional por el que fue electo el presidente […] y reitera su rechazo a cualquier forma de interrupción de su gobierno".


Por un momento pensé que Almagro había reconsiderado su odiosa posición contra Venezuela y en vista de que desea fervientemente reelegirse para un nuevo período había aceptado que el gobierno de Caracas está firme, mantiene el control del país, que las fuerzas armadas han resultado inquebrantables y que un importante sector de la sociedad sigue apoyando al gobierno. Pensé que esta declaración de Almagro era una suerte de admisión de su derrota y el deseo de que los problemas del país se solucionaran mediante el diálogo y la negociación.

Nada de eso, el comunicado anterior se refiere a Ecuador donde a diferencia de lo ocurrido en Venezuela, la OEA si rechaza y condena “los actos de violencia”, y el destrozo y saqueo de bienes públicos, el incendio a patrulleras y ataques a ambulancias.

A diferencia de Venezuela donde lo avaló, en Ecuador, Almagro si considera “injustificable que algunos actores los conviertan (el derecho a la protesta) en un derecho a la violencia, el saqueo y el vandalismo”.
A diferencia de Venezuela donde Almagro llamó al derrocamiento del presidente constitucional por cualquier vía, incluyendo la intervención extranjera, en Ecuador la OEA, “…considera fundamental que todas las partes respeten el término constitucional por el que fue electo el presidente Lenin Moreno y reitera su rechazo a cualquier forma de interrupción de su gobierno".

El desconcierto me llevó a poner en duda mis conocimientos de derecho internacional público, ¿será que no asistí a esa clase? Entonces, me di a la tarea de indagar si es que la OEA tenía dos Cartas, una para aplicar a los amigos de Estados Unidos y otra para quien considera sus enemigos. No, como es sabido, existe una sola carta, solo que los secretarios generales actuando como empleados del Departamento de Estado la adaptan a los intereses de Estados Unidos.

En este caso, en su afán reeleccionista, Almagro ha estado intentando de todo, incluyendo “abuenarse” con Evo Morales y Daniel Ortega, por supuesto previa aprobación de Washington. Los números no le dan, con extrema consternación ha tomado nota que a diferencia del pasado cuando todos los candidatos a la secretaría general de la OEA equivocadamente y con total desprecio por las naciones del Caribe se dirigían a La Habana y a Caracas, para que ejercieran sus “buenos oficios” a fin de que estos países los apoyaran, hoy ni siquiera eso puede hacer porque ambas naciones que además, no se inmiscuyen en los asuntos internos de países hermanos, para que decidan su voto en los organismos internacionales, no son miembros de la OEA.

Almagro ya no tiene a Pepe Mujica como jefe de su comando de campaña y portaviones de su elección anterior, ni siquiera lo apoya su país, a tal punto que en el clímax de su desaliento cambió la fecha de la elección desde el mes de febrero como estaba pautado originalmente al 20 de marzo en la esperanza de que cuando en Montevideo se instale un nuevo presidente el primer día de ese mes, éste ya no sea del Frente Amplio para que le apoye en su ambición de seguir sirviendo a Washington. Lo normal es que para este tipo de responsabilidad, los candidatos sean nominados por su país, no es habitual que haya postulaciones individuales como en este caso, por eso, la negativa del gobierno de Uruguay de apoyar a Almagro dada su impronta injerencista y su talante anti democrático es muy relevante.

Por otro lado, considerando que ni siquiera en la OEA ha logrado mayoría para legitimar sus trapacerías, recurrió al apoyo de Washington para crear el grupo de Lima como instancia ad-hoc en el objetivo de lo que sería el súmmum de su gestión: el derrocamiento del gobierno de Venezuela.

En este ámbito, las cosas tampoco andan muy bien, el Grupo de Lima, que hoy cuenta entre sus aliados a la banda narco-paramilitar colombiana “los Rastrojos” comenzó su accionar con 19 países y ya solo quedan 10 más el jefe. Pero incluso, estos no pueden destilar muchos ejemplos de democracia ni gobernabilidad: Macri recibió una paliza contundente en las elecciones primarias, en Perú, el presidente hace esfuerzos desesperados para no ser incluido en la infame y ya “tradicional” lista de jefes de Estado corruptos, en Ecuador, el traidor de Carondelet ha recurrido a una brutal represión para intentar sostenerse en el poder.

Piñera ha sumido la economía de su país en niveles de ignominia, para lo cual profundiza el abismo entre los más pobres que son la aplastante mayoría y los ricos empresarios dueños del país. Duque, presidente teledirigido se tambalea ante la debilidad expresa de Álvaro Uribe que es realmente quien detenta el poder y que está siendo juzgado por soborno y fraude procesal. La recurrencia de Duque a hacer política con eje en Venezuela incluso apelando a la mentira en los organismos internacionales, no puede ocultar los graves problemas sociales y los asesinatos masivos de dirigentes sociales y de derechos humanos en Colombia.

A esto, habría que agregar el desprestigio de Bolsonaro, un presidente medieval y retrógrado repudiado en todo el planeta; así como los deshonrosos intentos de Abdo Benítez de entregar la soberanía del Paraguay que lo pusieron al borde del abismo, salvándose sólo por la intervención de Washington y, la acusación de un fiscal imperial que imputó al presidente de Honduras por tener firmes vínculos con el narcotráfico.

Estos “héroes” habían dicho que relanzarían la economía de la región, eliminarían la corrupción, sanarían la hacienda pública para generar un crecimiento sostenido que iba a permitir la estabilidad de las sociedades, así como la gobernabilidad, el desarrollo, la prosperidad y una democracia verdadera. Nada de eso ha sucedido.

Todo ello viene a configurar un escenario cuya principal característica es la incertidumbre en torno al camino que tomará la región ante el fracaso de las prácticas neoliberales y anti democráticas que la OEA y su secretario general han defendido bajo el impulso de Obama y ahora de Trump, quien también está pasando por circunstancias  difíciles en los intentos de dar continuidad a la gestión al frente de la administración de su país, en un momento en que el planeta vive una época de convulsiones y rebeliones.

Mientras tanto, -una vez más- recuerdo las palabras de un destacado miembro de la oposición venezolana cuando dijo que: “si alguien llama por teléfono a Miraflores, quien contesta es Nicolás Maduro”.
 

miércoles, 3 de abril de 2019

Almagro con la OEA apoya el terrorismo regional



Por Diego Olivera Evia
La utilización de la Organización de Estados Americanos (OEA), se ha transformado en una estructura intervencionista, a través del Secretario General de la misma, Luis Almagro, quien de manera ilegal asume funciones de un pro cónsul, del presidente bipolar, Donald Trump en su campaña contra Venezuela, como objetivo principal y otras naciones como Cuba, Nicaragua, Bolivia, y naciones del Caribe.

La OEA se concibió como un mecanismo de control, luego de la segunda guerra mundial, con el objetivo de que EEUU pueda controlar a los países latinoamericanos, bajo las teorías intervencionistas, bajo esta realidad se intervino a naciones del área, y se aplicó el Plan Cóndor en el Cono Sur, con golpes de estado, con miles de muertos y desaparecidos.


Antecedentes de las doctrinas imperialistas de EEUU.

La Doctrina Monroe, sintetizada en la frase «América para los americanos», fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida al presidente James Monroe en el año 1823. Establecía que cualquier intervención de los europeos en América sería vista como un acto de agresión que requeriría la intervención de Estados Unidos La doctrina fue presentada por el presidente James Monroe durante su sexto discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión. Fue tomado inicialmente con dudas y posteriormente con entusiasmo.

Fue un momento decisivo en la política exterior de los Estados Unidos. La doctrina fue concebida por sus autores, especialmente John Quincy Adams, como una proclamación de los Estados Unidos de su oposición al colonialismo en respuesta a la amenaza que suponía la restauración monárquica en Europa y la Santa Alianza tras las guerras napoleónicas.
El presidente norteamericano James Polk despertó por primera vez el discurso de Monroe en su alocución del 2 de diciembre de 1845 con la finalidad de apoyar las pretensiones norteamericanas sobre Texas y el territorio de Oregón, así como para oponerse a supuestas maquinaciones británicas con relación a California, que en aquel entonces era una provincia mexicana.
En 1850 también se tomó el pronunciamiento del entonces expresidente Monroe en ocasión de la rivalidad entre británicos y norteamericanos en Centroamérica. 

La aplicación de la doctrina del gran garrote
Los antecedentes de esta realidad se sitúan  La política del Gran Garrote, plan Garrote o Big Stick es el nombre con que se conoce a una tendencia en las relaciones diplomáticas estadounidenses de principios del siglo XX. La expresión se origina en una frase escrita por el presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt, en el año 1901, donde manifestaba su agrado porque el comité del Partido Republicano de Nueva York había expulsado a un corrupto consejero. La frase, tomada de un proverbio del África occidental era: "habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos" (speak softly and carry a big stick, you will go far).

Tal concepto ilustra la voluntad de Roosevelt para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión. Aplicada a la política de Estados Unidos en América Latina, la frase mostraba que el régimen de Roosevelt podía presionar a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe con una intervención armada.

Señala el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial. En América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense (a principios del siglo XX) justificada en la marcada extensión del "derecho" de Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses, encontrada en el "Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe" emitido por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903.

América Latina bajo la manipulación de EEUU
Estos son las bases del concepto imperialista de EEUU, de concebir a América Latina como su patio trasero, que adopta el carácter intervencionista y sus campañas  expansionistas, como racistas hacia los países latinoamericanos, como actualmente lo desarrolla el gobierno de Donald Trump, en su concepción de la supremacía blanca y sus nexos con el Ku Klux Klan un clan terrorista que surgió en Tenesse, Estados Unidos en el año de 1865, cuyos integrantes eran un grupo de antiguos oficiales, blancos esclavistas que tenían un fin en común, reprimir a los esclavos liberados, concibiendo a la raza de color como seres totalmente inferiores a ellos, siendo sus padres miembros de esta secta.

Bajo esta visión imperial e intervencionista Trump y su equipo político-militar, adopta estas teorías para controlar a los países latinoamericanos, su prepotencia enfermiza lleva a tratar a los mandatarios de mala manera imperial. De la misma manera trata al presidente de Brasil Bolsonaro, a  quien caracterizo el magnate a estos en su encuentro con Trump de “perritos”, como el presidente de Paraguay, con sus vínculos con narcotraficantes, estos son parte de la campañas anti populares y sus ataques a Venezuela y al presidente Nicolás Maduro.

Esta nueva realidad continental y las derrotas de algunos modelos progresistas, han mostrado la necesidad de nuevas propuestas económicas y políticas, ante el neoliberalismo, el uso de la prepotencia en las relaciones políticas, el llamado a atacar a Venezuela del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela por expreso mandante del presidente bipolar Trump, muestra el poder imperial, creando a través de la OEA, del inmoral Secretario Almagro, han creado una farsa de la realidad de esta nación latinoamericana.

Hoy naciones criminales como Colombia, con más de 200 dirigente sociales y campesinos, entre ellos ex FARC amnistiados y familia, las acciones impunes de los paramilitares, dirigidos por el exmandatario Álvaro Uribe, con nuevas amenazas de invadir a Venezuela, los asesinatos de periodistas y comunicadores sociales en México, las tumbas colectivas en ambas naciones, hablan de verdaderos gobiernos forajidos, la inmoralidad de la presidencia de facto de Temer y sus juicios por corrupción, frenados por la compra de legisladores y jueces, cubren la malversaciones, de la misma Manera Macri en Argentina, donde la justicia no cumple sus funciones y la corrupción esta impune.

Nada de estos hechos son investigados por la OEA y el esbirro Almagro, para él los miles de asesinados,  la tumbas colectivas, el narcotráfico en Colombia y México, la impunidad en Brasil y Argentina, son parte de  la realidad del modelo neoliberal capitalista, si atacar al gobierno de Venezuela y Cuba, con mentiras, pero en el fondo es el petróleo venezolano, la mayor reserva del planeta, el oro, el coltán, y otros minerales son el objetivo del imperio, los ciudadanos son para Trump un mero daño colateral, como lo realiza en Iraq, Siria, Yemen, Somalia, Afganistán.
diegojolivera@gmail.com

miércoles, 27 de febrero de 2019

Almagro un ex progresista devenido en peón de Trump


Por Sergio Ortiz:

Desde la OEA fogonera la intervención contra Venezuela

La foja de servicios de Luis Almagro como político tiene un punto de ruptura en 2015. Viniendo del progresismo uruguayo, desde entonces opera para EE UU contra Venezuela.
El sábado 23 de febrero el nacido en Paysandú, Uruguay, estará presente en Cúcuta, el punto de máxima provocación norteamericana contra Venezuela. El presidente de Colombia, Iván Duque, con el acompañamiento de su colega de Chile, Sebastián Piñera y algún otro que aún no ha confirmado su presencia, serán parte de la provocación contra el bolivariano Nicolás Maduro.


Los trumpistas intentarán colar en Venezuela una “ayuda humanitaria” que ese país no ha pedido. Lo que Caracas pide es que saquen sus manos de Venezuela (“Hands off”), que acaben las sanciones financieras y políticas tomadas por Washington por 30.000 millones de dólares según denunció ante la OEA el vicecanciller Samuel Moncada.

Es muy grande el riesgo de violencia el sábado 23 en la frontera venezolana-colombiana. También, con menor voltaje, en otros lugares donde se acumularon materiales “humanitarios”, como Curazao.
La idea de los intervencionistas guiados por el Departamento de Estado es que, ante el anuncio de muchas toneladas de alimentos y medicinas del lado colombiano, del lado de Venezuela haya una marea humana que corra a recibir ese material y agradecer al gobernante colombiano y la OEA, entre ellos su secretario general Almagro.

Ese movimiento humano, estiman los agresores, chocará con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que ha blindado la línea demarcatoria de su soberanía y ha dicho claramente que “no pasarán” los intervencionistas, en un todo de acuerdo con su presidente legítimo.

Si hay choques y muertos venezolanos se gestaría la excusa perfecta de la “intervención militar humanitaria” para las tropas estadounidenses y sus aliados. Ese guion, de la “intervención humanitaria”, ya lo emplearon en Yugoslavia, Libia y Siria, entre otros países que a la postre resultaron destruidos casi en su totalidad, aunque en Damasco no pudieron derrocar a Bashar Al Assad.

El libreto pentagonista primero difama al gobierno del país que se quiere invadir. Milosevic en Serbia era criminal y xenófobo contra Kosovo; Muamar Khadafy en Libia era criminal y corrupto; Al Assad era un dictador hereditario y genocida, etc.

Casi los mismos descalificativos son empleados contra Maduro: dictador, corrupto y narcotraficante. No les importa que en 2013 y luego en mayo de 2018 ganara limpiamente las elecciones. Tuvo el 67 por ciento de los votos y derrotó por 47 puntos al segundo de los competidores; otras dos listas opositoras participaban del comicio.

Almagro, el renegado
De esos operativos contra Venezuela participa activamente Almagro, que llegó a la secretaría general de la OEA para el período 2015-2020 y ha anticipado que irá por la reelección y otros cinco años. Cree estar ganándose con creces ese lugar gracias al apoyo de Duque, Piñera, Mauricio Macri, Jair Bolsonaro y otros gobiernos integrantes del Cartel de Lima, pero sobre todo por el aval de Donald Trump y Canadá.

El uruguayo viene de un pasado progresista. Fue el primer secretario de la embajada de su país en Irán, entre 1991 y 1996; y embajador ante la República Popular China entre 2007 y 2010. Luego José Mujica lo designó canciller de la República, entre 2010 y 2015. Provenía del Partido Nacional, pero por su progresismo se había integrado al gobierno del extupamaro.

Almagro personifica al personaje de Groucho Marx: “estos son mis principios, pero si no te gustan, tengo estos otros principios”. Es que ya en la OEA, alias “ministerio de Colonias”, le tocó acompañar al declinante gobierno de Barack Obama que, como al posterior de Trump, en relación a Venezuela y sus apetecidas reservas petroleras más importantes del mundo no tenían mayores diferencias. Desde 2014 comenzaron las sanciones votadas por el Senado y ratificadas por la Casa Blanca en 2015 y 2016, buscando penalizar la comercialización del petróleo de PDVSA y sancionando a autoridades venezolanas.
En 2017 Trump planteó una posible intervención militar contra el país sudamericano. Su antecesor no había llegado a tanto. El secretario de la OEA repitió el libreto intervencionista ese año y hasta el Cartel de Lima lo desautorizó, pidiendo negociaciones como las que se realizaban en Punta Cana, abandonadas por la oposición venezolana.

Trump volvió a la carga el año pasado. Y Almagro lo siguió al pie: en septiembre de 2018 planteó la opción militar contra Caracas. Eso le granjeó el repudio de su propia organización, el Frente Amplio, que el 15 de diciembre lo expulsó por decisión unánime de 168 integrantes del Tribunal de Conducta Partidaria. Mujica lo había repudiado en noviembre de 2015, apenas desembarcado en la OEA: “lamento el rumbo por el que enfilaste y lo sé irreversible, por eso ahora formalmente te digo adiós y me despido"

En un reportaje (Natasha Niebieskikwiat, Clarín, 17/02), Almagro dice de Maduro: “son delincuentes atrincherados. Violadores de derechos humanos y ejecutantes de crímenes de lesa humanidad atrincherados. Narcotraficantes atrincherados. Y a eso se agregan 22.000 cubanos por delante realizando tareas de inteligencia y represión”. Ese ataque a Cuba, con idéntica mentira sobre militares cubanos del editorial de “La Nación” (12/02), confirma que Almagro cumple órdenes norteamericanas.

Más calumnias suyas contra la isla: “Díaz Canel es un eslabón más de un régimen dictatorial-hereditario. Es hoy la personificación de segunda línea de la dictadura jinetera seudo revolucionaria”. ¿Dictadura jinetera-prostituta? Uno duda unos segundos. No sabe si está hablando Ronald Reagan o el prostituido charrúa, el renegado.

ortizserg@gmail.com

martes, 29 de enero de 2019

Venezuela hoy GOLPISTAS “DE IZQUIERDA” EN CHILE


Por Eduardo Contreras:

Tal como sucedió en Chile y en otros países del continente que sufrieron dictaduras, la orden vino desde Washington. Y como siempre los gobiernos y políticos serviles corrieron. Esta vez llegaba la hora del golpe de Estado contra el gobierno del Presidente Maduro en Venezuela, sin descartar una intervención armada. Se acercaba el 23 de enero, fecha singular en la historia del país por el fin de la dictadura de Pérez Jiménez. A Trump ha de haberle parecido buen momento para intentar hacerse de las inmensas riquezas naturales de Venezuela, petróleo, gas, oro, etc. y poner fin a un gobierno de auténtica izquierda.


Y comenzó a ejecutarse el plan trazado con aquel intento subversivo de un pequeño grupo de traidores, prontamente conjurado, pero al que los medios de prensa adictos a EEUU dieron desmedida importancia. A la par se registraba un criminal atentado en Colombia cuya autoría se le adjudicó a un grupo que estaría vinculado al ELN, grupo guerrillero que no ha concluido las negociaciones de paz con el gobierno colombiano. La maniobra, avalada por el presidente Duque perseguía de paso involucrar a Venezuela y a Cuba.  Basta con leer los comentarios posteriores.

Creado el clima y previo al día 23, Washington habló a través de un personaje de triste historia, Mike Pence, y la orden fue desconocer al legítimo gobierno constitucional de Venezuela para abrir paso al golpe. Por supuesto las ratas golpistas corrieron. Era la voz del amo. Los varios Almagro del continente saltaron regocijados. Y los gobiernos incondicionales, como los del amañado “Grupo de Lima” aplaudieron a rabiar y comenzaron a desarrollar su parte en el libreto. En el continente la excepción fue la dignidad de los gobiernos de México, Uruguay y Bolivia. 

En el caso de Chile, Sebastián Piñera, personaje de conocida historia judicial, orador principal del acto de homenaje a Pinochet cuando estaba detenido en Londres, empezó su apoyo a la orden superior con un extraño gesto : invitó a un acto en La Moneda a representantes de 76 países y de 27 organismos internacionales, excluyendo de manera pública y notoria al Embajador de la República Bolivariana de Venezuela. Fue su primera señal de desconocimiento de la legitimidad de la presidencia de Maduro. Burda maniobra puesto que el gobierno chileno sabe que Maduro fue elegido democráticamente, con opositores en competencia, en comicios transparentes con el sistema electoral más moderno que existe y que además obtuvo una votación mucho más alta que la de Piñera.

El personaje protagonista del golpe ya estaba seleccionado: Juan Guaidó, militante de un grupo de ultraderecha, “un fantoche del siglo XXI” como le ha llamado el periodista Manuel Cabieses quien agrega con razón que se trata de “ un mamarracho al cual ni el policía de la esquina hace caso”. Se trataba de imponer de modo absolutamente ilegal a un monigote al que incluso pretendieron vincular a la llamada “internacional socialista”. Un pelele sin poder legítimo alguno. La Asamblea Legislativa a la que él pertenecía está declarada ilegal hace años por el Tribunal Supremo de Venezuela, cuando se resistió a repetir 3 elecciones de diputados que fueron declaradas fraudulentas.

Lo cierto es que Guaidó no representa a nada ni nadie, salvo a sus mandantes. No tiene poder ni sobre un milímetro de territorio, no controla parte alguna del país. No puede jurídicamente declararse autoridad de nada. Aquí no existe el más mínimo pudor ni respeto a las normas del Derecho Nacional e Internacional. Es una asonada golpista. Y sin embargo el tipejo se permite hacer llamados sediciosos a las Fuerzas Armadas y se autoproclama “presidente encargado”. Por supuesto le apoya cuanto pobre de espíritu, ultraderechista, fascista o renegado, converso, traidorzuelo o agentón existe, que los hay en cantidad.

Notable el caso de Chile. Como si de pronto se borrara la memoria de los oportunistas de siempre. Se les olvidó el golpe del 73. Se olvidaron del asesinato de miles y miles de mujeres, hombres, niñas, niños, ancianas y ancianos; de paso se les borraron los Batista, los Somoza, los Videla, los Pinochet. Olvidaron que todos ellos fueron instalados en el poder y mantenidos por los gobiernos norteamericanos de turno. Se olvidaron de los años de horror y de destrucción de todos los avances y conquistas de los pueblos.

A pesar que se repite el libreto. Desde luego la oposición venezolana está financiada por los mismos sectores que financiaron otros golpes del continente y combinan tácitas y maniobras conocidas. Hay cacerolazos en Caracas. ¿Acaso se ha olvidado los cacerolazos de las señoronas de la aristocracia chilena en contra del gobierno del presidente Allende? Pero hay también sabotajes y ataques con armas y explosivos. ¿Acaso se ha olvidado a los grupos armados de la ultraderecha en Chile de los años 70? ¿No les suena Patria y Libertad? 

¿Se olvidó además que el desabastecimiento de alimentos y medicamentos era provocado y que aparecieron por miles al día siguiente del golpe? ¿No recuerdan el bloqueo económico?

Si les falla la memoria a algunos chilenos sugerimos que lean el libro de memorias del empresario Orlando Saenz, “Testigo Privilegiado” o se acerquen a tribunales y pidan leer el expediente rol N° 12 de 2013, para revisar lo dicho allí, por ejemplo, por Agustín Edwards de El Mercurio y su careo con investigadores norteamericanos. O busquen los Informes “Church” e “Hirschey” del Senado norteamericano. Les refrescará la memoria.

Porque una cosa es que la derecha chilena, como es obvio, apoye el golpe en Venezuela y otra muy distinta es que la apoyen quienes fueron en su tiempo partidarios de la Unidad Popular y hasta algunos que ejercieron cargos en el gobierno del presidente Allende. Es comprensible el apoyo del gobierno chileno actual a las maniobras antidemocráticas. Son al fin de cuentas los sectores que apoyaron la sangrienta tiranía pinochetista con su saldo de miles de detenidos desaparecidos, ejecutados, torturados, secuestrados, exiliados forzosos.

Lo grave es la posición de aquellos que hasta habiendo sido reprimidos por la dictadura de la derecha, hoy están apoyando el golpe contra el Presidente Maduro. Su inconsecuencia, su venalidad, su oportunismo, su traición a los ideales democráticos y populares no tiene límite. Hay quienes han llegado a sostener a través de los medios de comunicación que en el caso de Venezuela “ no se trata de izquierda o derecha, se trata del bien y el mal ”. ¿Qué tal? Ahora sucede que se borró la Historia, que no hay confrontación de clases, que es un tema espiritual. El mismo sujeto se desenmascara cuando expresa su apoyo al secretario general de la OEA, Luis Almagro. Y dice: “Es un hombre que ha defendido los valores, los Derechos Humanos y la democracia”. Más claro echarle agua. Harina del mismo costal. Tal para cual. Bien conocemos a Almagro y su voltereta cuando asumió la OEA.

En Chile se ha conformado un cuadro en relación a Venezuela en que los partidarios de Pinochet y del genocidio reciben el apoyo de más de un “izquierdista” para condenar al gobierno bolivariano. A los conversos no les importa que sus derechistas compañeros de ruta contra el presidente Maduro, estén al mismo tiempo, en el plano nacional, luchando por lograr la libertad de los criminales de lesa humanidad a los que ha sido posible condenar tras muchos años de lucha de las agrupaciones de familiares de las víctimas. Y juntos agreden a una Venezuela donde hay elecciones, donde hay prensa opositora, donde no hay detenidos desaparecidos, ni ejecutados políticos.

Estos conversos en cambio callaron cuando se recibió con honores a una ex Fiscal prófuga por sus delitos. Callaron también cuando el intento de asesinar cobardemente al presidente Maduro. Y hoy se asocian a la derecha para exigir que se reconozca como mandatario a un impostor. Vaya flor de demócratas que olvidan tan fácilmente la historia y se les olvida el nefasto papel de los EEUU no sólo en nuestro continente sino en todo el mundo y bastaría con evocar lo que provocaron en Libia, la muerte de Gadafi y la destrucción del país. 

Grave que se sumen al golpismo algunos sectores supuestamente democráticos y hasta supuestamente progresistas, que no apoyaron el golpe en Chile, sino que lo sufrieron. A primera vista no habría más razón que su oposición a los cambios anticapitalistas en Venezuela. Puede ser. Los cambios de los últimos años hacen posible la hipótesis de que a esos sectores les acerque a la derecha el propósito común de que no se altere en absoluto el modelo económico actual para mantener el dominio de los grandes sectores económicos nacionales o extranjeros.
Puede ser en efecto que los enemigos del cambio social en Chile y defensores del modelo impuesto en dictadura, se encuentren no sólo en la derecha.  Lo que hace entonces más pertinente y justo recordarles a los golpistas de toda laya que su burda campaña se diferencia incluso de la conducta de otros personajes y gobiernos de derecha, más liberales y más democráticos. Por ejemplo, el del conservador Jorge Alessandri Rodríguez que en los años sesenta se opuso a la expulsión de Cuba de la OEA.

Lo concreto es que los seguidores chilenos de la política norteamericana, que los hay en varios lados, siguen hablando en los medios nacionales, dan entrevistas, llaman a reconocer al presidente Guaidó .

Pese a todo lo objetivo es que no prosperó ni siquiera la movida en la OEA para legitimar el golpe de Estado. Sólo lograron 16 votos de 34. Fracasó Luis Almagro. Es más, un tal Gustavo Tarré nombrado por Guaidó como su embajador en la OEA no pudo asumir. Y en la Organización de Naciones Unidas no les ha ido mejor. Recomendamos escuchar el discurso del Canciller venezolano, Jorge Arreaza, en la ONU. Por su parte, las Fuerzas Armadas Venezolanas reiteraron su compromiso con el gobierno del Presidente Maduro.

Se recupera la normalidad, prima la cordura, lo que no significa descartar totalmente una intervención armada norteamericana. Pero no les será fácil agredir al pueblo venezolano. La experiencia vivida demuestra que la inmensa mayoría de los países y Estados del mundo está de parte del gobierno bolivariano y rechaza la ingerencia extranjera. Es más, el episodio ha resultado educativo en el sentido, por ejemplo, de mostrar a todos las causas reales de las dificultades económicas por las que, realmente, atraviesa la nación venezolana. Entre ellas el bloqueo brutal impulsado por Washington, la política monetaria, el acaparamiento de productos de consumo, etc.

Así fue también en Chile. Por eso mismo duele que haya renegados. En una entrevista de TV comparé a este propósito ambas experiencias – el golpe del 73 en Chile contra un gobierno constitucional y de avanzada social y la intentona actual contra el gobierno bolivariano - porque en efecto las similitudes son demasiadas. En reciente nota de prensa el destacado historiador español Mario Amorós, biógrafo de Salvador Allende, afirma que “Nicolás Maduro no es Salvador Allende, ni la Venezuela de 2019 es el Chile de 1973, ni el mundo de hoy es el mundo de 1973. Pero el gobierno de Venezuela, primero con Chávez y hoy con Maduro, ha intentado gobernar para la mayor parte de su pueblo, principalmente para los sectores más modestos. Ha derrotado democráticamente en las urnas, una y otra vez durante veinte años, la hegemonía histórica de la burguesía y ha enfrentado desde el principio a una oposición liderada por sectores golpistas y la hostilidad de Estados Unidos”.

Coincido con él. En esa característica esencial ambos procesos se hermanan

eduardocontreras2@gmail.com


lunes, 10 de diciembre de 2018

Almagro y la mentira como su mercenario mecanismo para acusar a Cuba


Por Rolando Prudencio Briancon:

Otra vez la alevosía de Almagro se ha puesto de manifiesto, ésta vez acusando a Cuba de exportar mecanismos de terror a Cuba y Nicaragua, que aunque ya lo hizo antes; ésta vez ha sido durante la 1ra conferencia sobre los Derechos Humanos en Cuba -antes ya lanzó sus intrigantes insinuaciones ante los medios- sosteniendo que: “éste es el inicio de un proceso firme y continuo para denunciar al régimen cubano”.



Claro que como era de esperarse ésta confabuladora conferencia se la realiza en ausencia de algún representante del gobierno cubano para que rebata las acusaciones alevosas de Almagro, en la que éste pelele se ha lucido lanzando la acusación que: “Cuba exporta silenciosamente mecanismos de terror a Venezuela y Cuba, donde ciudadanos cubanos dirigen torturas, contra ciudadanos de esos países”. Desde luego que también es cierto que Cuba al haberse retirado de la OEA, no tendría que dar explicaciones de nada a éste organismo, pero lo ético era que por lo menos, si Almagro acusa de algo así a Cuba; lo menos que debía hacer es pasar una invitación algún personero del gobierno de la Revolución para que se debata la misma.

Y es que según la malnacida marioneta de Almagro afirma que: “personas que fueron torturadas aseguran haber sido sometida a vejámenes en presencia de cubanos”. Tan sólo el cretino de Almagro puede creer que es suficiente que el acento sea la prueba de que son cubanos; algo tan relativo que es como decir que a esta marioneta lo manipula: Trump, o “Narco” Rubio, o Ted Cruz, o Liana Ross Adato de Lethinnen, para que hable con acento anticubano.

Por ésta razón no deja de ser llamativo que éste puede que sea el inicio de un ciclo de acciones para agredir a Cuba, y que se da en vísperas  de la elección de un nuevo secretario de la OEA, en la que estas acusaciones no dejen de ser parte de su campaña para ser reelecto -como ya afirmó- por lo que está lanzando las mismas para ganarse el apoyo de los legisladores republicanos ya mencionados, como de otros prominentes miembros de la gusanera cubana, como: Rosa María Payá, Martha Roque, Laritza Diversent, René Bolio, Orlando Gutiérrez, Jorge Villena, Jianli Yang, Hipólito Ramírez, María de los Milagros Méndez, Bertha Antúnez, Jorge García, Pedro Corzo, Sylvia Iriondo, Pablo Díaz Espí, Waldo Fernando Cuenca, Carlos Oliva, Berta Soler,Iván Hernández Carrillo, Carlos Quezada, Blanca Reyes, Alejandro González Raga y Julio Ferrer Tamayo.

Vale decir que ésta Conferencia no es más que un encuentro: entre una basura humana como es Almagro y la gusanera de Miami, que en base al mercenario mecanismo de la mentira contra una Revolución quieren desacreditarla, y que por el contrario; lo único que exporta sostenidamente es solidaridad, como la de las Misiones Internacionalistas de las brigadas médicas a los demás países; algo que no entenderán la malnacida marioneta de Almagro, ni sus acólitos.
Con la mentira mercenaria no podrán contra la Revolución cubana, porque ésta se sostiene en los más nobles valores humanos, que ni ésta marioneta ni la gusanera podrán entender.

prudenprusiano@gmail.com

lunes, 3 de diciembre de 2018

Almagro y su acérrimo acento de cipayo yanqui contra Cuba


Por Rolando Prudencio Briancon: 

Todo idioma hablado por cualquier ciudadano del mundo tiene un acento especial. Por ejemplo, el acento caribeño es muy parecido al que se habla, ya sea en Cuba, Puerto Rico, Honduras, o cualquier país centroamericano. Claro que cada uno tiene un dejo especial.

Ese es el caso por ejemplo de la pronunciación del español por parte de los argentinos y los uruguayos, que es muy similar. Desde luego que aunque son muy parecidos, no dejan de haber las diferencias -como las que hay éntrelos centroamericanos- y no tanto en el tono, sino en cuanto a lo que difamadoramente se dice, con la clara intención de injuriar a un país que como Cuba ha demostrado desprendidamente solidaridad con sus pares, que es el canallesco caso de Luis Almagro.

Y es que realmente es reprochable que Luis Almagro alevosamente acuse a: “Gente con acento cubano”-como si además el mismo no pudiese ser fingido- de estar detrás de las torturas de 11 venezolanos dentro la misma Venezuela, cuando perfectamente sabe cómo ex simpatizante tupamaro, la vocación internacionalista de la Revolución cubana, que la gente con acento cubano es la del “acento de la solidaridad” que practican en las misiones Barrio Adentro en las barriadas pobres de Caracas, atendiendo afecciones de salud, o de alfabetización. O el de la lucha contra el ébola en Sierra Leona que ha sido desbordantemente destacado por la presidente de la OMS Margaret Chan.

 Claro que por contrapartida el acento de alevoso agente proyanqui es el que expresa a cabalidad Almagro; y no sólo por esta acusación contra Cuba, sino por el pelele papel que juega como Secretario General de la OEA, quien se quedó caninamente callado cuando hace poco EE.UU., e Israel votaron porque siga el embargo estadounidense contra Cuba. ¿No era acaso el momento de que Almagro como latinoamericano y secretario de la OEA le pida cuentas a Trump por esa su trasnochada insistencia de mantener el embargo; a pesar de que son los únicos dos que quedan? ¿O su infame insistencia de mantener el decreto -ratificado por Trump- que declara a Venezuela una amenaza para los EE.UU.? ¿Por qué Almagro no tuvo, y no tiene el valor de pedirle cuentas a Trump en su calidad de Secretario General de la Organización de los Estados AMERICANOS, sobre enfermiza obsesión contra Cuba y Venezuela?

La respuesta es más que obvia. La oscurantista orden de tirar a matar contra Cuba vino desde Washington, y este su cipayo sirviente tiene que ganarse unos porotos.
No pudieron con Cuba más de una docena de presidentes, y tampoco podrá éste trasnochado orate de Trump, ni su malnacida mascota de Almagro que se queda callada ante el amo, pero ladra contra la revolución cubana y venezolana, porque pese a quien le pese siguen avanzando.

prudenprusiano@gmail.com

viernes, 5 de octubre de 2018

El nuevo tuerto Almagro se desespera


Por: Bladimiro Begazo Begazo:
Como felipillo y cipayo del imperio del norte, al ver fracasar todos sus intentos por derrocar al gobierno bolivariano del compañero Nicolás Maduro, acaba de calificar de imbécil al expresidente de España Rodríguez Zapatero, por negarse a condenar al gobierno de Venezuela y oponerse a la intervención militar extrajera. La desesperación de Almagro aumenta cuando el Presidente del Uruguay Tabaré Vásquez, hace poco manifestó que sí quieren reelegir a Almagro a la Secretaría General de la OEA, su gobierno no apoyará a este elemento, lo que ha terminado por desquiciarlo. Es bueno recordar que este nuevo corregidor fue propuesto por el Uruguay para que ocupara el cargo.


Para desgracia del tuerto, el Presidente del Perú, Martín Vizcarra acaba de anunciar, que no apoyará ninguna invasión extranjera en Venezuela, pese a que el Perú integra el denominado grupo de Lima. Así mismo, al subir el precio del barril de petróleo a 81 dólares, implica mejores ingresos a las arcas del gobierno chavista y un alivio a la crisis económica que viene aquejando a la patria de Bolívar, lo que aminora el descontento de los venezolanos por lo que habrá menos caldo de cultivo para los golpistas.

Pero, además, el gobierno del c. Maduro, acaba de recibir el respaldo de los gobiernos de Turquía e Irán y de los países del Movimiento No Alineado, ni que decir de los gobiernos de China y Rusia, quienes han advertido a EEUU que se abstenga de cualquier intervención y como muestra de este respaldo a arribado a Venezuela un buque insignia de la patria de Mao para brindar apoyo en materia de salud a los sectores más necesitados del país llanero. A todo esto, se suma, la guerra comercial entre China y EEUU lo que obligará al pistolero del norte a dedicarle mayor atención a este grave asunto.

 Debe tenerse en cuenta también el creciente descontento del movimiento social en su contra que viene madurando en el interior del país del Tío Sam, el regreso de cientos de venezolanos a su tierra, provenientes tanto del Ecuador, Perú, Brasil y otros y la nacionalización, en plena crisis, de 8,000 ciudadanos, la mayoría de ellos colombianos, que echa por tierra la llamada “crisis humanitaria” de la que tanto hablan los sirvientes del imperialismo norteamericano.

Por supuesto que Venezuela y su gobierno cuentan con el sólido respaldo de Cuba, Nicaragua, Bolivia, los países caribeños y desde luego los pueblos de Latinoamérica, donde la izquierda y los sectores progresistas y nacionalistas debemos estar en primera fila en este apoyo principista y tener muy en cuenta lo señalado por el filósofo Fernando Buen Abad que afirma que “no nos alcanzará la eternidad para arrepentirnos sino sabemos generar un gran movimiento planetario en defensa de la revolución venezolana.”
Estamos contigo Venezuela y le aconsejo a Luis Almagro que se interne en un manicomio o que se suicide por traidor.
bladimiro.begazo@gmail.com

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Venezuela: Las amenazas de intervención humanitaria de Marco Rubio y del Secretario General de la OEA Luis Almagro


 Por  Tony López:
En entrevista concedida a la cadena Univisión de Miami el pasado 29 de agosto, el senador republicano Marco Rubio afirmó que “la situación en Venezuela ya es insoportable y que una intervención militar de Estados Unidos es viable”.  Explicó que “la masiva estampida de miles de venezolanos a países vecinos como Colombia, Brasil y Perú, están poniendo en peligro la seguridad de estos países y es  necesario actuar para solucionar la crisis humanitaria, provocada por el gobierno de Nicolás Maduro”.

 Con temeraria e insolente  desfachatez, propia de la prepotencia gringa, alegremente  manifestó que “en definitiva Maduro está rodeado de narcotraficantes y corruptos y que debe actuarse lo más rápido posible,  porque Maduro debe estar gestionando ante el presidente ruso Vladimir Putin aviones de guerra y otros armamentos y Estados Unidos no puede aceptarlo porque ello supone un riesgo para la seguridad de los Estados Unidos”.

Agravan estas declaraciones al dar a conocer que el pasado 28 de agosto sostuvo conversaciones con el Asesor de Seguridad Nacional del   gobierno de Trump, el señor Jhon Bolton, en la Casa Blanca y en dicho encuentro se abordó el tema de Venezuela, dijo que “el contenido de lo conversado no podía comentarlo por razones de Seguridad Nacional, pero añadió que había que tomar en cuenta que el presidente Donald Trump no anuncia lo que va hacer sino que lo ejecuta”.

Estas declaraciones del señor Rubio no deben ser tomadas a la ligera, una amenaza de ese tamaño, dicha por un senador estadounidense, que ha dedicado su trabajo en el Congreso y fuera de él, a conspirar contra el Gobierno y el pueblo venezolano  desde hace varios años, al igual que lo ha hecho contra Cuba, y dando a conocer una noticia como esta  puede que tenga una base sólida, porque todo lo que  han venido desarrollando desde el año 2016 contra Venezuela, con la declaración del presidente Obama de que Venezuela constituía una amenaza para la Seguridad de los Estados Unidos; la aprobación y puesta en práctica del Plan Maestro, cuya ejecución se ha venido cumplimentando a pie juntilla, como han sido las sanciones, las guarimbas, el desabastecimiento de alimentos y medicinas, la falsa campaña mediática para desprestigiar a líderes y dirigentes gubernamentales y políticos acusándolos de corruptos y narcos y crear la matriz de opinión que en este país reina el caos.  Las presiones  del Secretario General de la OEA,  Luis Almagro, para aprobar la injerencista Carta Democrática, fue un fracaso total  en las reuniones del Consejo Permanente  en Washington y luego en Cancún.

Luego de una desaparición de la escena pública, según mis fuentes, Almagro se dedicó a conspirar con sus aliados en Suramérica y con la oposición interna venezolana, para organizar y promover el éxodo masivo de venezolanos hacia  Perú, Brasil y Colombia y que estos países se prestaran a recibirlos, este era uno de los pasos importantes y uno de los últimos puntos en la agenda del  Plan Maestro para presentar por medio de una fortísima campaña mediática, como la que realizan Univisión, Telemundo,  América de Miami y la CNN, mas todos los medios derechistas de Suramérica, informando que en  Venezuela hay una grave  crisis humanitaria y  representa un peligro para sus vecinos.  Con este escenario y show montado artificialmente,  se realiza la visita del Jefe del Pentágono  y el  punto principal en la agenda con los militares de esos países es el tema Venezuela.  Culminado esta parte del Plan por parte del Gobierno de Trump, aparece Marco Rubio en escena y anuncia descaradamente que no hay otra solución que la intervención militar. Unos días después de estas declaraciones del senador gringo, el empleado del Departamento de Estado a cargo de la OEA sale a convocar para el 5 de septiembre una reunión extraordinaria del Consejo Permanente para considerar la crisis migratoria originada por la situación en Venezuela.

Es tan evidente, pero también tan burda la operación preparatoria para la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que hasta un niño se daría cuenta  de este  macabro y criminal plan que se prepara no para beneficiar al pueblo venezolano, sino  para apoderarse de las riquezas minero energético de Venezuela, aunque haya que asesinar a miles de venezolanos, como sucedió en Irak.

Solo que Venezuela no es Irak, ni tampoco la coyuntura política actual en América del Sur, cuyos países pueden verse afectados muy seriamente por una guerra en la tierra del Libertador, especialmente Colombia, Ecuador, Brasil, Argentina, Perú y Chile, el escenario de guerra puede traspasar la fronteras, pues un ataque militar desde cualquiera de estos países, deja las manos libre al gobierno de Maduro,  que en uso del derecho a su defensa, responda también con sus armas.  El Gobierno de Iván Duque no debe olvidar que en las fronteras colombo-venezolana, hay  miles de guerrilleros que se convertirán en las fuerzas de apoyo a Venezuela desde la retaguardia y con la aplicación de la guerra irregular. Precisamente,  la solicitud de Estados Unidos a los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez y de  Juan Manuel Santos era buscar el desarme de la guerrilla de las FARC-EP,  lo cual consiguió  y  su lema y orientación a la delegación Presidida por Humberto de la Calle cuando emprendieron las conversaciones en La Habana, fue vayan y “sáquenla barata”  y así fue, desarmaron a las FARC y hasta ahora han incumplido  un 80 por ciento de los Acuerdos de Paz,  colocando a esta fuerza  en plena indefensión y víctima de un engaño descarado del anterior gobierno que no solo lo  desacredita,  también sienta un mal precedente  para el nuevo Gobierno y el Estado colombiano ante la Comunidad Internacional, qué crédito y garantías tienen  la ONU, la Unión Europea y los países que sirvieron de garantes, testigos y observadores de dicho proceso para que que honren  los acuerdos.  
Qué credibilidad tendrán a futuro los  premios Nobel de Paz cuando se ha otorgado adelantadamente a un Presidente  que no cumplió y se burló  olímpicamente de los organizadores de estos premios y dejado en gran ridículo al país que lo otorgó. En Colombia la guerra continúa y es falso que exista un clima de paz y eso es tangible y lo  evidencian los impunes crímenes contra la población y a líderes sociales y van cerca de 500 los asesinados, pero  tampoco se ha logrado un acuerdo con el ELN, el EPL y mucho menos con los paramilitares que lejos de desaparecer se han fortalecido.

 Pero lo que no previeron es que varios Frentes Guerrilleros no tragaron entero  y no se desmovilizaron, tampoco han tenido en cuenta las fuerzas guerrilleras del ELN y el EPL que operan en la zona,  así como el gran descontento y malestar dentro de Colombia, un país dividido políticamente y en graves confrontaciones sociales, que incluyen las desigualdades, impunidad, corrupción y cientos de asesinatos contra líderes sociales, todo lo cual es un ingrediente para volver a la guerra.   Un conflicto militar contra Venezuela desde Colombia, puede peligrosamente extenderse a campos y ciudades y entonces los citadinos sentirán  el rigor de una guerra que en definitiva no les compete. Si el gobierno de Trump, está tan interesado en apropiarse de las riquezas venezolanas,  como han hecho en Irak, Libia y Afganistán, que usen sus fuerzas y que paguen el costo de lo que puede ser una cruenta guerra en América Latina.  Venezuela no es Panamá.

De acuerdo a las declaraciones del senador Marco Rubio y la  inmediata respuesta del Secretario de la OEA Luis Almagro, al convocar al Consejo Permanente de la OEA para el miércoles 5 de septiembre, cuyo objetivo es considerar la crisis migratoria en Venezuela y obviamente presionar para aprobar la aplicación de la infame Carta Democrática, si ella se aprobara, para lo cual  usarán todos los métodos entre ellos comprar votos con los 84.8 millones que aprobaron para el 2018,  el soborno y extorsión, como ocurrió con Cuba en la década del 60, así le quedaría el camino abierto a la intervención humanitaria con  el respaldo de los países que voten favorablemente. Esperemos que haya valentía y claridad en lo que pueda significar una decisión de esa naturaleza.  No debe dejar de tomarse en cuenta que el presidente Donald Trump  necesita un escape a la grave crisis interna que tiene su gobierno y que está urgido y necesitado de ganar las elecciones de medio término.  El inicio de una guerra  contra Venezuela puede ser la fórmula para impedir una derrota electoral y por lo tanto el juicio político que amenazan los demócratas en el Congreso, esta  es una de las razones  para que el conflicto armado  anunciado por el senador Rubio pueda iniciarse antes de noviembre.

jorgarcia726@gmail.com

sábado, 11 de agosto de 2018

Los actores de la conspiración contra Venezuela


Por Eduardo Andrade Bone:
El reciente intento de magnicidio contra Nicolás Maduro y cuya operación con drones fuera neutralizada por integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, forma parte de un plan de larga data y que tiene por objeto poner fin al proceso de cambios que vive Venezuela, conocido como Revolución Bolivariana. Pero también fue un atentado de advertencia a las fuerzas armadas, con el objeto de dividirlas y sumar un sector para promover un golpe de Estado.

La ofensiva de Estados Unidos para poner fin al gobierno de Maduro se remonta al gobierno de Barack Obama, el que dictó la orden ejecutiva (decreto/ 2015) que declara a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Posteriormente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la prórroga por un año de la “Emergencia Nacional” contra Venezuela. Lo que además se ha constituido en sanciones económicas, sanciones a funcionarios de gobierno y las fuerzas armadas. También el gobierno norteamericano ha promovido el bloqueo a productos alimenticios y medicamentos diversos, todo dentro de los planes desestabilizadores de la Casa Blanca.

Los intentos por desestabilizar al gobierno venezolano tienen muchas aristas y también muchos actores que, de forma directa o desde las sombras, conspiran constantemente contra la democracia venezolana. Venezolanos lacayos de los Estados Unidos, complotadores extranjeros, ONG financiadas por EE.UU., organizaciones de profesionales diversos, la plutocracia nacional y el sector más reaccionario y conservador de la Iglesia Católica, suelen ser los principales complotadores en el país caribeño.

Dentro de estos diversos actores y que juegan un papel de primera línea en poner término a la Revolución Bolivariana se encuentra la Organización de Estados Americanos, cuyo Secretario General Luis Almagro es un buen vasallo de los intereses de Estados Unidos para la región y uno de los líderes que encabeza la conspiración, además de coordinar las acciones con la Unión Europea y algunos países miembros de la OTAN (Colombia).

El nuevo mandatario colombiano, Iván Duque, también insistió en que la región debe apoyar al secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en sus gestiones para seguir complotando contra el gobierno de Maduro ante la Corte Penal Internacional (CPI). Duque se reunió con Almagro el pasado 1 de julio, durante la visita que realizó a EE. UU. tras su elección.

También tenemos al llamado Grupo de Lima, compuesto por gobiernos de derecha y cuya mayor parte de sus presidentes engrosan las filas de los mandatarios ligados a la corrupción (Odebrecht), entre ellos la familia Macri (Argentina), el estafador de Bancos Sebastián Piñera (Chile), Juan Manuel Santos (Colombia) y Peña Nieto (México) los cuales ya casi terminan sus mandatos. El corrupto y presidente de facto de Brasil, Michel Temer. Además de los países tradicionalmente serviles a las políticas de EE.UU. como Costa Rica, Guatemala Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, también con mandatarios cuestionados por corrupción.
Recientemente y antes de culminar su mandato, Juan Manuel Santos expresó a la prensa que… “veo cerca la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, afirmó el presidente saliente de Colombia, para luego añadir que Maduro caiga, ojalá de forma pacífica”. Sin embargo, insistió Santos, “ojalá mañana” mismo terminara el gobierno de Maduro, quedando al descubierto como uno de los principales complotadores contra Venezuela.

Ahora el sucesor de Juan Manuel Santos (Colombia), el ya presidente de Colombia, el uribista Iván Duque, acordó como presidente electo en su visita a la Casa Blanca con el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence (5 de julio 2018), seguir presionando al Gobierno de Venezuela. “Hablamos sobre la situación de Colombia, sobre nuestra agenda de seguridad, hablamos también de la situación que se está viviendo en el continente por la dictadura de Venezuela”, indicó Duque a la prensa.

Por su parte, Pence expresó en un tuit que había hablado con Duque sobre “la alianza estratégica” bilateral “en el combate al narcotráfico”, y que habían “reiterado la necesidad de mantener presión al régimen de  (el presidente venezolano, Nicolás) Maduro para afrontar el trágico colapso que se viene de la democracia en Venezuela”.

Duque dejo entrever con Pence una posible vía militar en Venezuela, después de que la Casa Blanca confirmara a la agencia Efe que el presidente estadounidense, Donald Trump, preguntó el año pasado a su equipo sobre una invasión al país caribeño y, aunque nunca llegó a planearla en serio, no se ha descartado esa opción.

Pero eso no fue todo, pues Duque concluyó su viaje a Washington en donde se reunió con otras autoridades estadounidenses como el secretario de Estado Mike Pompeo, la directora de la CIA Gina Haspel, y el asesor de Seguridad Nacional John Bolton. Además con el secretario general de la OEA Luis Almagro, y directivos del Banco Mundial. Todo eso ocurrió el 5 julio del presente año.

Para posteriormente señalar que había invitado a Pence a su investidura el 7 de agosto y confió en que “EE.UU. tenga la más alta representación posible”. Ahora en el acto de envestidura de Duque, ha estado considerado una reunión de coordinación con Mike Pence y Luis Almagro, además de algún representante de la oposición al gobierno de Maduro, con el objeto de afinar y coordinar la forma en que se intenta poner fin a Nicolás Maduro y su gobierno, cuyo objetivo final no es otro que apropiarse de los recursos naturales de Venezuela, en especial de una de las mayores reservas petrolíferas existentes en el mundo, con las que cuenta el país caribeño.

De allí que ya están tiradas todas las cartas sobre la mesa y que no son otras que la asfixia económica, el intento de magnicidio como ha ocurrido durante estos días, la posibilidad de crear condiciones para un golpe de Estado dividiendo a las fuerzas armadas, impulsando acciones terroristas que desconcierten a la población, desatar una guerra civil o producir una intervención militar directa, cuya carne de cañón primero sean los paramilitares y los carteles del narcotráfico de Colombia, para luego continuar con los efectivos militares estadounidenses que se encuentran afincados en las ocho bases militares que tiene Estados Unidos en Colombia.

También cabe destacar que el imperio cuenta con un aliado importante para sus intentos desestabilizadores, los diversos grupos radicales de izquierda, que no apoyan y no aportan nada al proceso de cambios y que desde ciertos medios a través de la red Internet, se dedican a despotricar contra la Revolución Bolivariana haciéndole el juego a los golpistas, factor que también hay que tener en cuenta a la hora de analizar la política interna de Venezuela.

De allí que el cuento de la crisis humanitaria, la problemática de derechos humanos y el carácter de dictadura, son elementos que explotan los medios de prensa occidentales con el objeto de crear todas las condiciones propicias para facilitar y justificar la desestabilización del gobierno de Nicolás Maduro y el proceso de cambios que vive Venezuela.

Para la oligarquía venezolana, los grandes empresarios y los intereses geopolíticos de los EE.UU. para la región todo vale, incluso sumir a Venezuela en un baño de sangre, en donde los grandes perdedores serán la clase trabajadora, los sectores sociales que apoyan el proceso de cambios, los miembros de las fuerzas armadas que apoyan la Revolución Bolivariana y la pérdida del control sobre sus recursos naturales. Tan simple como eso.

* Eduardo Andrade Bone es corresponsal de Prensa AIP/MP