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viernes, 22 de mayo de 2020

Internacional Progresista



Por Jorge Aniceto Molinares:
No son pocos los dirigentes y militantes de la izquierda que ven con buenos ojos esta iniciativa que ha surgido de mano de connotados dirigentes de la izquierda internacional.
No es menos cierto que luego del “fracaso” de las anteriores Internacionales, esta es como una tarea pendiente no fácil de superar.

Además, historiar las internacionales no es tarea sencilla para nadie, cuando ella supone asumir posición sobre acontecimientos que pautaron y pautan la historia actual de la humanidad.
De todos modos, acordemos que fue la Primera, impulsada por Marx y Engels, con un Manifiesto de trascendencia histórica la que más ha marcado su accionar.


Es nuestra opinión, que no se ha hecho una valoración de ninguna de ellas y han quedado como un debe de la izquierda ligado a la propia suerte de la predominancia del capitalismo como modo de producción.
Intentos han sido varios y variados, tal vez el que mayor significación adquirió, aún cuando no reivindicó su función de Internacional, fue el Foro Social Mundial de Porto Alegre, nacido al influjo del alza del PT de Brasil y de Lula como líder político (2001).

No definió un programa y en su seno se dieron cita todas las corrientes del pensamiento humano existentes a esa fecha, así, en forma anárquica y en borbollón, producto de un hecho político no menor que tenía como centro el desarrollo de Brasil y toda su potencia.

La poderosa burguesía industrial de San Pablo, que había combatido ferozmente a Lula, en los orígenes, a su sindicato y a su partido, ahora buscaba impulsarlo para que la marca “Brasil” tuviera peso en el mundo. Las condiciones económicas de esa coyuntura parecían lanzarlo con fuerza aún cuando su duración podía calcularse en un breve espacio de tiempo histórico.

Lula insinuó un programa, habló de la moneda, habló de los impuestos, pero finalmente el aparato burocrático comenzó a tragárselo. Los sueños de manejar el Estado y sus bienes como finalidad a la acción política desplazaron la necesidad de un programa, su respaldo y desarrollo en el mundo. La pelea era por administrar a como tuviera lugar y en eso los burgueses son más duchos.

Aunque en estos tiempos los chinos y sus entornos parecerían estar enseñando otra realidad.
En otro nivel algo parecido pasó con el Pepe Mujica y su discurso en la ONU llegó al mundo, pero en la interna se seguía administrando mal. El propio Mujica había hablado de ello, de la administración y sus vicios en el libro “Pepe Coloquios”, lo que se analiza allí sucede después agravado en su propio movimiento y bajo su responsabilidad.

Tomamos estos hechos aunque podríamos hacer el esfuerzo de examinar todos, país por país, como ejemplo, de que en esta etapa del capitalismo en que la crisis de su predominancia es irreversible y en que explicar como el libre comercio y el propio capitalismo en el mundo hoy son comandados por China y su entorno gobernada esta por el Partido Comunista, tal vez se constituyan en las incógnitas que deben debelar cualquier intento serio de proyectar una política internacional al mundo.
¿Es que podría hoy existir una Internacional que agrupara a lo mejor de la humanidad sin contar con China, Vietnam, Cuba……?

¿Qué programa podría elaborar? Uno para mitigar los efectos que produce la crisis del capitalismo o uno que busque superar esa crisis planificando el futuro de un aparato productivo que no debe caer en manos de la burocracia, cuando el capitalismo como modo de producción predominante no puede hoy mantener su funcionamiento. Estamos ante una crisis superior a la de 1929, en medio de dos guerras mundiales que destruyeron el aparato productivo de la humanidad en esa etapa de la historia; la contradicción con lo que sucede hoy es que el aparato productivo está en su estructura intacto, aún cuando dirigido a la renta capitalista no al de la sociedad como un todo.

No sé en verdad que asidero tiene la versión de que en Alemania se habría planteado la estatización de gran parte de la industria a los efectos de sortear esta crisis. Es la contra cara europea de la política ultra nacionalista de Trump, de su cierre de fronteras y a la vez la complicidad de los organismos financieros internacionales para que se emitan dólares y euros que en definitiva se van a volcar sobre las espaldas del resto del mundo.

Todo muy grave y a la vez lo más grave es que no conozco que el tema se esté debatiendo con la importancia que tiene para el destino de la humanidad toda.
Si este intento de Internacional Progresista fuese en esa dirección, aunque meramente abra el debate ya habría cumplido una importante función.

Pero como dicen en mi pueblo, aún no le veo uñas para guitarrero.
Ahora si no se camina en esta dirección, la guerra y los fascismos esperan su turno.
Antonio Gramsci (1891-1937), filósofo y dirigente del Partido Comunista Italiano, decía que: “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”.
sipagola@adinet.com.uy


miércoles, 26 de febrero de 2020

Organización, método, Partido



Por Jorge Aniceto Molinari:
Las organizaciones que se proponen objetivos revolucionarios parecen a falta de un análisis profundo todas iguales.
Sin embargo, primero es necesario saber cuáles son efectivamente esos objetivos revolucionarios y luego determinar los medios y los caminos para llegar a ellos.
Los hay en la sociedad quienes niegan que sea necesario llegar a definir esos objetivos. Niegan la sociedad de clases, y aseguran que la democracia por si sola garantiza la superación de quienes se lo propongan.
Sin embargo, la sociedad indica otra realidad y el mundo está hoy gobernado no por los Estados sino por las direcciones de los complejos empresariales multinacionales, que gobernando la economía con el monitoreo del FMI y del Banco Mundial se establecen aún en pugna entre sí, como lo determina la esencia del propio capitalismo, en la dirección de la sociedad.


A esto se llega en una historia donde los modos de producción se han ido sucediendo a través de procesos sociales que lo han marcado, y con la característica de que cada uno de esos modos de producción nace, se desarrolla, y luego declina perdiendo en primer lugar su predominancia, que es lo que va a suceder y ya sucede con el modo de producción capitalista.

Quienes pretendan construir una organización revolucionaria que no entiendan esto, está condenada irremediablemente al fracaso. Salvo que se pueda demostrar que no es así, posibilidad que toda ciencia siempre deja abierta.

Hay procesos que parecieron desafiar esta idea: la revolución cubana por ejemplo en su momento. Jóvenes cubanos deseosos de otro destino para su país convertido en un garito e inda mais, para las clases adineradas de EE.UU. y en el lugar de padecimientos de millones de cubanos, se lanzaron tras la idea de una revolución liberadora de la sociedad y la construcción de una más justa.
Sin duda que en esa sociedad aún dentro de la explotación capitalista existía la posibilidad de reivindicaciones que hicieran mejor la vida de la gente, como ocurre cada vez más limitadamente en todos los países por los efectos de una crisis en la predominancia del sistema que se agudiza.
Esto sin dejar de reconocer que la vitalidad actual del capitalismo reside en que el libre comercio está comandado por China y su entorno, lo cual no deja de ser una enorme y explosiva contradicción.

Las fuerzas militares del país más poderoso militarmente de la tierra, monitorearon la situación y llegaron a la conclusión de que no sería nada malo para sus intereses que el Sargento Batista que presidía Cuba y cuyas actitudes apenas toleraban dejara su lugar a un movimiento, que le iba a dar otra cara a Cuba ante el mundo, con la esperanza de que no tocaran la pirámide de privilegios, y desahogara el espíritu de justicia de una juventud con antecedentes reivindicativos.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida y en las narices mismas del Imperio los cubanos comandados por Fidel, jaqueados por las presiones yanquis para que la justicia no afectara los intereses de sus inversores explotadores, recurrieron a la Unión Soviética para mantener el proceso de cambios que para su progreso impusieron a esa nación.

Cuba tenía además una rica tradición de militancia comunista, e incluso cuando la derrota de Lenin en 1924, desarrolló junto con Chile una fuerte tradición de izquierda no stalinista.
Ahora hacer lo mismo que en Cuba –llegar al poder revolucionario a través de la guerrilla- parecía algo posible. Algo también percibido por los organismos de inteligencia de EE.UU. que lo tuvieron en cuenta para su plan Cóndor jugando así con la táctica del aborto y sus dos brazos, infiltrar las guerrillas e iniciar una depuración fascista en las fuerzas armada que preocupaba por la cantidad de altos oficiales que habían intentado cambiar la historia.

Cuba y Nicaragua habían construido un nuevo ejército, Venezuela de la mano de Hugo Chávez había logrado alinear a las fuerzas armadas con los principios bolivarianos, en todos los ejércitos les preocupaba los sentimientos de justicia social que pretendían ahogar en lo que ellos llamaban el combate al comunismo, aunque les quedaba más cómodo la represión de la guerrilla pues partían de la lucha ejercito contra ejercito y no reprimir principios de justicia social arraigados en los pueblos y sin duda que también en los soldados y en los propios oficiales de extracción popular.

La derrota de Lenin en 1924, recordemos que sus análisis de esa época precisa se conocieron 30 años después, significó un enorme retroceso particularmente en las propias estructuras de las organizaciones que se reivindicaron revolucionarias de ahí en adelante.

Pensar que las ideas, el programa deben pasar por estructuras orgánicas para luego determinar su valor, va a contra pelo de lo que pensaron e hicieron los más grandes pensadores del pensamiento revolucionario.
Sin embargo, hoy es muy común diría que normal, que un actor responsable a un determinado nivel, consultado sobre la vigencia o no de determinadas ideas y la forma en que su organización las lleva adelante, no se le ocurra decir otra cosa que él los problemas ideológicos los discute primero internamente.

Que es de alguna manera como se expresa la confusión –a nuestro modo de ver mal intencionada- entre centralismo democrático y centralismo burocrático. Como la idea de Partido Único, ajena al pensamiento de Marx, Engels y Lenin, que defendieron en todos los terrenos el libre intercambio de las ideas. Única base posible para superar al capitalismo y construir una sociedad socialista.

Las ideas son libres y se las debe respetar y emitir siempre que ello sea necesario, lo que no son libres son las medidas administrativas porque ellas implican nivel de decisiones que cada vez van a ser más eficientes en la medida que las ideas provengan de un marco en la sociedad de la libertad que defendemos.

A quién se le ocurriría hoy catalogar la importancia en el mundo de las ciencias de un avance en función de los organismos por los cuales ha pasado. Sin embargo, el stalinismo pretendió hacerlo en el llamado campo socialista, y todos recordamos experiencias dolorosas en varios terrenos del conocimiento humano, tanto artístico como científico.

Todos tenemos sabido que en la lucha de clases la derecha entre sus estrategias, en particular de inteligencia (tampoco negamos que en la izquierda no fuera también parte de una estrategia), uno de los objetivos es infiltrarse e impulsar acciones que a la larga desarticulen la eficiencia social del movimiento infiltrado.

En América hay una vasta experiencia en ello. Muchas de esas experiencias tal vez las conozcan con más detalles las futuras generaciones pues aún permanecen en la reserva de los Estados, particularmente de los que ejercieron el imperialismo y hoy desarrollan “servicios” con los complejos empresariales multinacionales.
Es aquí donde surge una diferencia fundamental. La infiltración en movimientos guerrilleros siempre tiene como objetivo promover acciones que con su aborto desalienten la lucha por las reivindicaciones sociales, además del fichaje. En los sindicatos y en las organizaciones de masa ya les es más difícil porque cada una de las acciones está sometida a un proceso de análisis y de resolución para el cual es fundamental la democracia interna, que no existe cuando de determinar una acción guerrillera se trata, pero aquí si ocupa el primer lugar el fichaje.

La izquierda esto no lo tiene asimilado, como no tiene asimilado en que etapa estamos del desarrollo económico de la sociedad. Su preocupación son los cargos y los nombres para esos cargos, lo vemos, es una realidad en todo el planeta.
Cuando comience a ser más importante el programa entonces si podremos decir que estamos en la antesala de cambios fundamentales para la vida humana.

Mujica llegado al gobierno, como representante de una izquierda abierta al debate y al análisis, -eso era en su fundación el Frente Amplio - insinuó en la ONU (setiembre 2013) un programa. Nunca en ese estrado se había llegado a ese nivel, era un planteo comunista, antes recordamos la intervención formidable de Salvador Allende defendiendo para su pueblo la nacionalización del cobre, Mujica estaba diciendo lo que pensaba en ese momento, e insinuaba medidas que son si se quiere de sentido común, sobre la moneda y el sistema impositivo.

Sin embargo, la tarea de hacer debatir ese programa estuvo y está ausente, por eso lo que ahora se debate sobre los cargos parece de un retroceso inadmisible como si de un golpe – como el que se dio en 1924- se perdiera toda la esencia de la política revolucionaria.

Ese es el objetivo, desde la humildad de nuestros conocimientos, lo que nos proponemos en cada una de estas notas, volver a la política revolucionaria, que siempre tiene expresión en un programa, que a su vez lo consideramos esencial para que la humanidad pueda superar en las mejores condiciones esta etapa de su historia.
sipagola@adinet.com.uy

viernes, 21 de febrero de 2020

Se trata de explicar



Por Jorge Aniceto Molinari.:
La tecnología se ha incorporado a nuestras vidas. En uno de esos intercambios por facebook en que tratamos de explicar nuestros puntos de vistas, un amigo nos solicita que explicitemos más nuestros conceptos. Tal vez es lo que más necesitamos junto con la crítica “implacable” que nos ayude a un mayor desarrollo o a entender o no la validez de nuestros argumentos.


Entre las dificultades está sin duda de que partimos de preconceptos muy incorporados en la sociedad como por ejemplo el tema de las nacionalidades, muchas veces confundidos con el tema de los nacionalismos que, a esta altura del desarrollo económico de la humanidad, no es otra cosa para cada nacionalismo, que intentar refundar el capitalismo en un marco más restrictivo con el agravante de que este modo de producción está llegando en el mundo a la etapa más crítica de su predominancia.

Nacionalidades y nacionalismos no son lo mismo. Nacionalidad es un signo identificatorio que se manifiesta con legítimo orgullo y que debe hacerse respetar. Nacionalismo por el contrario es el intento de edificar una construcción económica al margen de lo que la humanidad ha venido desarrollando. La primera integra, lo segundo lleva a la discriminación.

Una vez más el rol del trabajo es insustituible, lo promuevan las empresas, lo promueva el Estado, lo promuevan las diferentes nacionalidades; la solución que en su predominancia ha ido encontrando el capitalismo es cada vez más conflictiva por los intereses contrapuestos en juego, y los ejemplos muchos de ellos diferentes, abundan, lo que ya no abunda es la creación de trabajo rentable para quien asuma la responsabilidad de invertir.

Agravado por querer resolver por zonas, países o regiones lo que ya son consecuencias de un problema que involucra a la humanidad toda como es la economía y sus envolventes entornos. Ahora más que nunca es verdad lo que dice la canción española: “no hay salvación sino es con todos”.

Con la moneda y los impuestos hay una historia llena de vueltas, de idas y venidas, que debemos analizar.
Estamos organizados en sociedad, es nuestra herencia. Esa sociedad está organizada en un modo de producción predominante – no único-, que es el resultado de múltiples factores, y que, como los seres vivientes, nace, se desarrolla y comienza a fenecer. El modo de producción hoy predominante ha entrado en la etapa donde debe morir, la sociedad necesita que esa muerte sea en paz. Para ello la sociedad misma ha creado dos instrumentos: la moneda y los impuestos. A ellos se debe recurrir para hacer posible la necesaria transición. La defensa de la libertad humana es el gran tema. Por ejemplo, la moneda se nos impone, como se nos imponen las normas fiscales. El que haya un metro, un kilo, un litro…son algunas imposiciones que aseguran nuestra mayor libertad, ¿por qué no entonces una medida monetaria única y universal? Con el sistema impositivo pasa algo parecido. ¿Por qué tengo que pagar IVA? El 60% de la recaudación del Estado proviene de este impuesto. Sería mucha mayor libertad que los impuestos se aplicaran sobre la circulación del dinero porque ello implicaría además la muerte de los paraísos fiscales y el centro de financiación de las mayores lacras de la sociedad.

Que la dictadura ejercida por como hoy está organizada la economía pase a manos de organizaciones que democráticamente la sociedad controle y determine, va a significar un salto que permitirá invertir en las necesidades reales de toda la sociedad, y que hoy ya no se hacen porque al modo de producción predominante no le son rentables. Hablo de la educación (educar para que el trabajo sea obligatorio y lo haya en número y remuneración suficientes) salud, vivienda…
.
Esto no lo puede hacer ningún país por separado, pero nada impide que sea el centro de las intensas movilizaciones que hoy provoca la crisis en todo el mundo.
En 1789 fue la toma de la Bastilla, en 1917 el Palacio de Invierno, por qué no en el 2020, la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para imponer la democracia en la economía del mundo.
El amigo con humildad nos pide que lo desasnemos.
No se trata de desasnar sino de explicar aspectos que por la propia imposición normal del sistema no se estudian. También es un problema a nivel universitario.

Si bien debemos ser conscientes de nuestras limitaciones, lo que conocemos a nivel universitario es de un basto desarrollo técnico en esta materia sin ir al fondo de porque es así. Recordemos que a la salida de la segunda guerra mundial el tema estuvo planteado y el economista John Maynard Keynes quedó en minoría en su propuesta de una moneda única y universal ante la imposición del dólar como moneda predominante, el capitalismo que había vivido una intensa crisis –dos guerras mundiales- se sentía con fuerzas para la postguerra, y el nuevo centro –EE.UU.- imponía sus condiciones. EE.UU. lideraba el libre comercio en el mundo, hoy ya no es así.

Cuando –siglos atrás- se inicia la producción de mercancías ya no para el consumo del grupo sino para comercializarlo, primero nace el trueque, pero luego se requiere un instrumento que permita hacer los canjes no ya entre mercancías que se necesiten por otras, que sean excedente del grupo de la familia o de la tribu. Así nacen los metales preciosos como instrumentos para facilitar el comercio, y luego la moneda, y más tarde el papel moneda. Todo esto Marx lo analiza notable en particular en los “Grundrisse”.

La diferencia entre el IVA y un impuesto sobre la circulación del dinero, es que el IVA grava la mercancía, la tecnología y todo el andamiaje jurídico ha hecho que este hoy sea el principal impuesto en el mundo, pero también el más evadido y eludido y a la vez injusto. El empresario descarga los impuestos que se le puedan aplicar y que no pueda evadir o eludir en la propia mercancía, midiendo siempre la rentabilidad.

En la época de Artigas –inicios del siglo 19- el principal lugar de recaudación para esos nacientes Estados eran las aduanas y como les birlaban a ellos esos impuestos, Artigas organiza a los corsarios –las patentes de corso- para que además de hacer la guerra cobraran impuestos en los mares a las mercancías que circulaban. Recordemos que nuestro Artigas fallece en 1850 en Paraguay, y que en 1830 se constituye la República Oriental del Uruguay, a ella llegan tributos de los corsarios hasta 1856.
Para ello Artigas recibió apoyo del Libertador Simón Bolívar y de los revolucionarios norteamericanos desde el puerto de Baltimore.

Hoy lo principal es el movimiento de capitales y las llamadas transacciones financieras, que buscan eludir los controles de los Estados a través de mil formas respaldadas por los principales gobiernos del mundo. Pero vayamos a un ejemplo concreto: en el Uruguay no es obligatorio registrar los documentos que se necesitan realizar en este tipo de transacciones, pero esos documentos –vales, pagaré, conformes, etc. – tienen en caso de incumplimientos valor ante la justicia.
La llamada ley de inclusión financiera fue en el Uruguay un avance que ahora en el marco del nuevo gobierno se proyecta derogar.

Si el mundo estableciera que ninguna transacción con dinero sea válida sino está debidamente registrada en el medio que la sociedad democráticamente determine, se daría muerte a los paraísos fiscales y podría dar nacimiento a un sistema impositivo basado no en las mercancías y la producción sino en la propia circulación del dinero por lo cual tendría mucho más carga lo meramente especulativo y se podría financiar un gran desarrollo de la sociedad.

En la nota que nos hicieron en Buscadores en febrero del 2006, por el tema pasividades referido a Caja Bancaria explico esto con detalles. Se puede ver y escuchar está en Youtube: “Caja Bancaria en Buscadores” o se puede acceder en Internet a través de la página del Centro de Estudios Joan Bardina –escritos de opinión- en la sección: «Abordando eso gris, que parece la teoría», escritos de Jorge Aniceto Molinari.

El amigo me envía un trabajo de economistas que analizan las dificultades de este tipo de impuestos pues trabarían lo que ellos llaman la inversión, a lo cual respondemos:
El análisis de los economistas sobre el impuesto a las transacciones financieras, parte de la incomprensión de que etapa estamos viviendo en el desarrollo capitalista y sometidos a que las iniciativas de la inversión son de capitalistas o son del Estado.

Y nosotros pensamos en que nos aproximamos a la etapa en que ya no pueden a ser de ninguno de los dos, y eso es lo que tratamos de explicar. El nacimiento de lo que ya está en germen, un nuevo modo de producción que supere al modo de producción capitalista, utilizando el aparato productivo al que este ha llegado, determinando el fin de su predominancia, en beneficio de una organización superior de la sociedad.
Sin duda que ello será motivo de próximas notas.
sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 4 de diciembre de 2019

La grieta de la falacia



Por Jorge Aniceto Molinari:.
Es muy común en estos días de fines del 2019 oír hablar o leer sobre que existe una grieta en la sociedad por “el accionar de los partidos políticos”. Entonces surgen los comedidos en solucionar este tipo de problema “coyuntural” por la vía de hablar, de pactar, de ponerse todos de acuerdo en que con buena voluntad esto se soluciona. Chile parecería ser el ejemplo más paradigmático y a la vez más preocupante.
Ergo quien no está a tono con esta máxima, se está poniendo fuera del sistema haciendo de su accionar la grieta. Parte de una falacia muy trabajada desde los medios empresariales de difusión, de que el sistema es un hecho de la realidad y no se puede cambiar. Entonces proponer el cambio en beneficio de la gente es anti sistema, y eso nos advierten, el pragmatismo de la vida nos indica que “no se puede”.


Ahora se da una primera contradicción, la que indica la consigna del sí se puede que tiene como objetivo, que si se puede encauzar a todos dentro del sistema.  Tiene a su favor que los que pretendemos defender los intereses generales de la población y en particular los de la población trabajadora, al administrar –el capitalismo, que es lo que hay para administrar- somos cómplices de errores y horrores que rápidamente son capitalizados por quienes tienen como objetivo preservar los bienes y las acciones de los sectores privilegiados del capitalismo. Y cuando los errores no existen tienen los medios para crearlos artificialmente y hacerlo pasar como tales. El ejemplo Lula parecería ser el más gráfico.

En síntesis la derecha nos dice “si se puede” conservar lo que tenemos y no se puede abrir una grieta para hacer de los que no tienen una forma de cuestionar todo el sistema, este sistema es bueno, nos dicen y los errores que el comete son humanos, por eso todo intento de hacer otro sistema ha fracasado, o está fracasando, y esto haciendo caso omiso al proceso que vive el capitalismo en el mundo,  que está haciendo que su centro sea China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial en contraposición a EE.UU. con su economía amurallada.

En este mar de absurdos se nos dice por ejemplo: “pero China es capitalista no es comunista”, como si hoy todavía no se entendiera que los modos de producción no son modelos que se adquieren en el comercio del ramo, sino procesos que vive la humanidad en la que los modos de producción, que se suceden a lo largo de la historia, nacen, se desarrollan, llegan al límite de su capacidad y comienzan un proceso de desaparición que puede llevar siglos pero que comienza con la necesaria muerte de su predominancia, que es lo que hoy está ocurriendo con el modo de producción capitalista. Y que en China en medio de su crecimiento –reconocido por todos- ni siquiera ha comenzado, aún con los índices formidables que marcan el progreso de su pueblo, y el éxito de una revolución socialista que nació en medio de marcas sociales donde normalmente existían las hambrunas y el analfabetismo, y enormes carencias sanitarias y habitacionales.

Ahí está el origen de la grieta, la necesidad que tiene hoy la humanidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo y abordar un programa que permita a la humanidad toda abrir el desarrollo hoy contenido por la incapacidad cada vez más generalizada en la rentabilidad de las inversiones en la predominancia actual del modo de producción del capitalismo. 

O como analizara Carlos Marx, la baja tendencial en la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista cuando este predomina y en su expansión abarca todo el planeta. Y como contra partida la acumulación monstruosa de capitales en los paraísos fiscales sin posibilidades reales de invertirse con rentabilidad. Entonces la válvula de escape: el incremento de la guerra y su industria y de todas las lacras sociales que asolan a la humanidad, lo cual provoca una tragedia aún mayor.

Podríamos abrir todo un capítulo de análisis para estudiar cómo ha llegado China a la posición actual y como se han dado en su seno las distintas corrientes de pensamiento que han tenido un vasto escenario como en todo el desarrollo de las distintas revoluciones sociales de esta época. Si, llegamos a la conclusión de que ni el propio Lenin hubiera soñado con un desarrollo revolucionario como el que lideran los chino encabezando el capitalismo y el libre comercio en el mundo, ya estaría trabajando en el programa de esta etapa del mundo que se viene y que no tiene como objetivo proponer el desarrollo de una economía estatizada, sino liberar la economía mundial para que en su desarrollo comience a generalizar los derechos fundamentales de las masas.
Objetivo de masas, tarea primordial en esta época, plenamente realizable, y pudiendo poner a full el aparato productivo de la humanidad.

¿Y entonces por dónde empezar?: por la moneda y los impuestos y para ello generar la voluntad política que tenga como objetivo tomar el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para que desde su seno se generen las políticas que la humanidad reclama imperiosamente en medio de una grieta que se agranda en forma constante.

¿Existe otra posibilidad?: NO y las políticas de acrecentamiento de la guerra están jugando al borde de una tragedia mayor, que la humanidad tiene herramientas para cambiar de inmediato.
¿Qué nos duele?: la inercia de la sociedad, de sus partidos, de sus intelectuales, que cuando se habla de estos temas parecen entrar en un limbo donde lo que interesa es lo inmediato, el cargo, el negocito, lo individual.

¿Es posible cambiar esta realidad en el mundo de las ideas? Si, sin duda y los ejemplos se viene dando a diario, pero aún como expresiones aisladas, y la necesidad no es administrativa es ideológica, y va de una punta a otra de toda la sociedad.

Un mundo mejor es posible dice la consigna central del Foro Social Mundial. Ese mundo posible no puede ser en contra posición al hoy existe, sino ayudando a la predominancia del modo de producción actual a morir en paz, desarrollando el aparato productivo, que hoy está trabado por el agostamiento de la tasa general de ganancia y la imposibilidad de invertir todos los capitales que se acumulan, con rentabilidad. No se puede repartir y dar de nuevo como se pensaba en los primeros tiempos del cristianismo: el Jubileo.
sipagola@adinet.com.uy

martes, 23 de julio de 2019

Hoy he llegado a los 80 años.



Por Jorge Aniceto Molinari.
A modo de agradecimiento:

Hoy, 21 de julio, he llegado a los 80 años, y mi primer pensamiento es de agradecimiento, pues ello no hubiera sido posible sin el apoyo de la familia, de los compañeros, de los amigos, de los que están y de los que ya no están. Un ser humano es la conjunción de todo eso además de circunstancias en la que han intervenido cada uno de ellos.

Mi padre, carpintero, decía que pasar de los 60 ya era un regalo, venia de una época en que vivir del trabajo ya era un enorme sacrificio y más aún poder formar y desarrollar una familia. El capitalismo a la salida de la crisis de 1929 –en ese año además fallece don José Batlle y Ordoñez- no era sencillo.

En mis recuerdos, las maestras y maestros de la querida escuela pública N°1 de Paysandú ocupan un lugar primordial, fundamentalmente la maestra de quinto y sexto Maruja Sommer de Pérez que nos enseñó a formar y gestionar una cooperativa –fue nuestra primera experiencia empresarial y colectiva-. Que me enseñó a hablar en público, en aquellos actos patrióticos que tenían para nosotros con contenido muy especial. Cada uno merecería un recuerdo especial, como cada uno de mis amigos que tenían la característica de vivir en el barrio portuario de Paysandú, o mejor dicho el barrio de la Plaza Artigas.

Luego el Liceo Departamental N° 1, con sus profesores con sus nuevos compañeros, con diferencias sociales mucho más pronunciadas y luego ya en preparatorios las luchas gremiales, y la creación de periódicos estudiantiles. Me consideraba batllista de Batlle y Ordoñez por lo que decía mi padre, el que siempre tenía una palabra de respeto hacia lo que llamaba los partidos de ideas. Fue en el liceo que tomé contacto con el Manifiesto Comunista. Recuerdo que al compañero que me lo prestó para leerlo (Horacio Bazzano) le dije: lo voy a leer y te voy a señalar en que no estoy de acuerdo. Cuando se lo devolví mi opinión fue que era irrefutable.

Como ven es mucho lo que tengo que agradecer y desarrollar, esto es un inicio porque ya en Montevideo para estudiar economía se inicia una actividad que he tenido la suerte más allá de los vaivenes de no haber abandonado nunca.

La vida me dio el regalo de participar en la fundación de la CNT y luego en el Frente Amplio, el de haber podido formar una familia con una compañera que me acompañó 42 años, me dio 5 hijos, y hoy también 6 nietos que la vida a ella no se los permitió conocer. Alegrías y tristezas de nuestro batallar. Ingresé a trabajar en el Banco Hipotecario donde lo hice por 38 años, y fundamentalmente ingresar a un gremio: AEBU.
En AEBU, ocupé distintos cargos gremiales, para llegar luego con la jubilación a este sector en donde me tocó toda la lucha por la defensa de la Caja Bancaria, donde fui delegado de los jubilados en su Consejo Honorario por 11 años, en los cuales se plasmó la ley que rige actualmente al Instituto.
Hoy con 80 años aspiro a ver el quiebre de la predominancia del modo de producción capitalista para que la humanidad pueda utilizar todas las fuerzas y conocimientos que ha generado en un sociedad más armónica, muy superior a la que hoy vivimos.

Dicho todo esto muy resumidamente, y esperando tener fuerzas en un futuro cercano para desarrollar todo esto que apenas enumero.
Mi dolor y mi aspiración es contribuir a hacer que el mundo de un salto hacia adelante que ya está en condiciones de hacer y que aún está trabado por una educación individualista de un modo de producción que está llegando a sus límites.

Si, no somos todos iguales, hay culpables, pero hoy más importante que marcar los culpables, que hay que hacerlo, es trazar un programa que haga posible esa transición que toda la humanidad está necesitando.
Gracias a todos por ayudarme y contribuir en el camino que he podido trazarme.
sipagola@adinet.com.uy

jueves, 20 de junio de 2019

El cascabel al Gato



Por Jorge Aniceto Molinari:
Dicen que los ratones reunidos en asamblea para preservar sus vidas resolvieron por unanimidad ponerle un cascabel al gato. El problema pasó a ser entonces quién le ponía el cascabel al gato.  Algo de esto está pasando con el acuerdo generalizado de que hay que reformar la seguridad social. Todos coinciden y hemos escuchado los más variados argumentos.

Ahora el problema es crucial para abordarlo y para la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que estamos viviendo. Por lo tanto, somos incansables en repetir una y mil veces nuestros argumentos hasta que se nos demuestre que estamos equivocados o no.

En febrero del 2006 en plena crisis de la Caja Bancaria participamos sobre el tema en “Buscadores” un programa de la Televisión Nacional del Uruguay, que ahora pasa a VTV y esto era lo que decíamos: https://youtu.be/gciML6yCK1o     
En octubre del 2008, el gremio bancario defendiendo su Caja Bancaria, logró un importante acuerdo a nivel del gobierno que ha permitido en este sector un equilibrio actuarial sustentable y un ejemplo a analizar y tener en cuenta.


Por otra parte, el crecimiento sostenido de la economía y los acuerdos salariales han permitido que los distintos sectores abarcados por la seguridad social hayan vivido un periodo de relativa tranquilidad y digo relativa porque no ignoro las consecuencias de la salida a la seguridad social que originó la llamada ley de las afaps con sus consecuencias actuales. -

Ahora hoy todos avizoran un panorama sombrío en la medida que la crisis económica directa, que vive esta zona del continente va a tener también consecuencias en el Uruguay, aún cuando haya un nuevo período de gobierno para el Frente Amplio; nuevo período para el cual todos en la oposición parecerían estar de acuerdo en que así ocurra en la medida que electoralmente aumenten su influencia para poder decidir en las medidas futuras de gobierno, sin por lo tanto estar implicados en la responsabilidad del mismo, cuando no tienen la menor idea de que hacer, y más aún con lo que le viene sucediendo a cambios muy festejados por ellos –a la oposición- en su momento, como los de Macri y Bolsonaro.

Esta seguridad social que hoy tenemos se corresponde a una etapa de desarrollo capitalista en el mundo occidental y cristiano que está llegando a su fin. Todos coinciden en que el problema son los recursos y por lo tanto o se achican las prestaciones o se incrementan estos. En el mundo capitalista actual esto es una disyuntiva de hierro, ecuación que podríamos definir como indestructible dentro de la predominancia de este modo de producción.

Podríamos resumir: para bajar las prestaciones se precisan gobiernos neoliberales lindantes con el fascismo, para aumentar los recursos se necesitan gobiernos “populistas” que pongan impuestos a los empresarios o asuman desde el Estado gestiones empresariales que por lo general están destinadas al fracaso.
¿Y entonces quién le pone el cascabel al gato?
Para nosotros humildemente se trata de comprender que la humanidad está en otra etapa y que para abordarla en beneficio de la gente necesita reformas universales para las cuales hay que construir voluntad política.

Hoy están existiendo situaciones dramáticas donde las necesidades presupuestales hacen que gobiernos sensibles a los problemas de la gente tengan que decidir si determinados recursos van para atender una población cada vez más envejecida o a las nuevas generaciones, por ejemplo.

Es urgente el cambio de rumbo del Banco Mundial, y del Fondo Monetario Internacional, en lo regional entre otros del Banco Interamericano de Desarrollo y para ello es necesario que los cientos y miles de intelectuales que han estado involucrados en su gestión hagan el análisis retrospectivo de lo que ha sido su gestión y sus propuestas fallidas en el seno de la sociedad humana. -

Esto puede sorprender, porque existe una “cultura” de izquierda que cataloga a estos organismos de una manera y para siempre: “son el estandarte de la derecha”. No desarrollamos falsas expectativas, pero si sabemos que la crisis en su curso puede tener transformaciones en la manera de encarar los problemas que llegados a un determinado punto pueden eclosionar, más aún si somos capaces de hacer propuestas programáticas correctas y no un compendio de buenas intenciones que es en lo que se han convertidos los programas de las izquierdas. La crisis actual es irreversible para la predominancia del modo de producción capitalista, ¿o alguien puede demostrar lo contrario?

En el Uruguay por ejemplo tenemos a una personalidad excepcional como el Contador Enrique Iglesias quién ha manifestado su preocupación por la incertidumbre que hoy afecta al desempeño político y económico de los Estados en el mundo. ¿No sería el momento de un llamado a esa reserva intelectual del mundo para encarar la crisis actual? No se trata entonces de un cascabel sino de abordar a nivel humano una salida que nosotros no tenemos la menor duda de que existe, y que vale la pena transitarla.
sipagola@adinet.com.uy

sábado, 16 de marzo de 2019

El fin de la predominancia


Por Jorge Aniceto Molinari:

Es necesario estudiar, analizar, los elementos tal cual hoy se vienen dando. Los modos de producción nacen, se desarrollan y declinan, la predominancia del modo de producción capitalista está en una crisis irreversible, ¿qué quiere decir? que necesita morir en paz. No se trata del fin del capitalismo sino del fin de su predominancia.

Hoy en el mundo el centro del capitalismo tiende a ser China y su entorno, que es la que lidera el libre comercio, premisa esencial para el desarrollo capitalista. Pero China está gobernada por el Partido Comunista y tiene la mayor reserva de dólares del mundo. A su vez EE.UU. el centro que declina, terriblemente endeudado, una corriente minoritaria que hoy ejerce el poder actúa amurallando la economía y tratando de favorecer al núcleo duro militar que hoy gobierna.


Hoy en el mundo ningún país puede planificar ante sí y por si una matriz productiva, tampoco Noruega o cualquier otro ejemplo, el gobierno económico del mundo está en manos de los complejos empresariales multinacionales tal cual lo planteara Lenin en 1916 (El Imperialismo fase superior del capitalismo). No se trata de buscar el lado humanitario de un sistema cuya predominancia está llegando al fin. Se trata de desarrollar un programa de transición que ponga en manos de la sociedad el control de la economía.

El rol del Estado ha sido importante como escudo de los débiles y en muchos casos para impedir que el aparato productivo se destruyera, pero nunca como salida en manos de un capitalismo de Estado. Por eso el planteo de moneda única y universal e impuesto a las transacciones financiera dando muerte a los paraísos fiscales haciendo que ninguna transacción sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad determine. Que esto pueda ser la base de una organización social superior, no tengo dudas.

Antes estamos condenados a pasar vicisitudes dramáticas y muy complicadas. De eso se trata hoy el hacer político. -
El grupo gobernante especialmente guerrerista (vinculado a la industria de la guerra) en EE.UU., ha entrado en una fase crítica, lo que no quiere decir que sus demandas de extender la guerra logren imponerse. Sus intereses puntuales ahora se contraponen con los que integran los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna si gobiernan el mundo y también tienen injerencia en la interna de ese país.

El problema esencial que tenemos que resolver si o si, es el programa de aquí en adelante.
La predominancia del capitalismo en el mundo hoy no tiene otro plan de desarrollo diferente al que impone China y su importante entorno, con el libre comercio o la realidad amurallada de la economía de EE.UU., que por las realidades similares que ha vivido el mundo en los últimos 100 años podríamos considerar que ahora sus perspectivas, la actual de EE.UU., incluso son muy menores.
¿En que están hoy las personalidades de los destacados economistas que en estos tiempos han acaparado los premios Nobel? ¿En que están todas esas legiones de técnicos y especialistas que acompañan el desarrollo y para ello son imprescindibles en las distintas organizaciones empresariales?

Puede ser desesperanzador señalar su inanición, su falta de perspectivas siendo que las salidas están ahí prácticamente elaboradas. Admitamos que tampoco tenemos datos serios de que está pasando por sus cabezas.
El discurso de Mujica en la ONU en setiembre del 2013, parecería que no hubiera existido, y ni siquiera para su autor. Pero ahí está como la puerta de Alcalá.
Sin embargo, se siguen desarrollando teorías para cómo se debe hacer en cada país para encarar el futuro.

Y acá no se trata de que cuando peor, mejor; acá se trata de razonar, de volver a la base material del razonamiento. No hay otro camino posible, la humanidad está frente a la necesidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo e instaurar instrumentos de democracia económica que hoy no le pertenece como la moneda y los impuestos.

Por supuesto –y no los obligo a creerme- que me gustaría que me dijeran: “estás equivocado” y me lo demostraran así no seguiría perdiendo el tiempo en este camino. Que me demostraran que cada país debe tener una moneda propia, o que cada comarca debiera tener su moneda, pero hasta ahora nada, la necesidad de  moneda única y universal para mi sigue siendo irrefutable, como el metro, el kilo o el litro para hablar de las medidas más comunes.

¿Y los impuestos?: el consumo o el giro del dinero.
Hay en la gente común, como nosotros, un aumento constante en la preocupación por la violencia y la ineficiencia e ineficacia de los gobiernos de derecha, de centro, de izquierda para combatirla,  esto hay que sumarlo a la crisis en la cantidad y calidad del trabajo que hemos abordado en notas anteriores, ¿tiene esto que ver con los sistemas impositivos?: SI.
La baja en la calidad del trabajo para el conjunto de la gente, acompaña directamente el agravamiento del problema.

No es que solo el cambio del sistema impositivo, que por las condiciones de la gobernanza económica del mundo no se puede hacer estableciendo fronteras dentro de las cuales se aplique –como de alguna manera fue el Euro- sino que necesariamente debe hacerse a lo largo y ancho del planeta, porque ello implica un control directo sobre el origen del problema que no es otro que lo que era antes una virtud: buscar la rentabilidad que ahora está convertida en un instrumento de putrefacción de las relaciones sociales.

Hoy hacer que ninguna transacción sea legal sino está debidamente registrada por los organismos que la sociedad democráticamente establezca, significa en los hechos no solo la condena a muerte de los paraísos fiscales, sino también de todos los negocios que ellos estimulan como el de la droga. Acá en el Uruguay estamos discutiendo si el cierre de más de 2.000 puestos de venta de pasta base, es efectivo o no. Claro que nos parece correcto que se cierren puestos de venta como se está haciendo, pero eso no alcanza hay que ir al movimiento de dinero que provoca la apertura de los puestos de venta. Si se puede, pero debe ser una acción coordinada en el mundo contra los paraísos fiscales que son los que alimentan esa lacra social.  Es esto además donde la izquierda debe exigir definiciones a todos los contendientes electorales y exigírselas a sí misma.

E insistimos: no es el fin del capitalismo, es el fin de su predominancia para que la humanidad transite hacia un modo de producción superior. Con los recursos de este sistema impositivo basado en la circulación del dinero, los organismos que la sociedad determine podrán realizar obras que hoy no se hacen porque no son “rentables”.

¿Significa ello que la sociedad debe estatizar la economía para poder realizar estas obras?: no, porque ello significaría retroceder al capitalismo de Estado, al que muchas veces fue necesario recurrir para resolver problemas puntuales y no tan puntuales pero que no es una salida viable aún cuando pueda tener su peso en una planificación global de la economía donde todos los aspectos del desarrollo humano deben ser contemplados.
¿Estamos soñando?: no. Uds. lo pueden comprobar analizando los problemas que hoy tenemos y como con la crisis en la predominancia del modo de producción capitalista van en aumento.

Podemos entender por ejemplo, que un cambio de gobierno en el Uruguay puede significar como lo fue en Argentina un retroceso tremendo en el nivel de vida de la  gente, y los ejemplos abundan en el mundo. Hasta EE.UU. tendría problemas si no siguiera esta economía amurallada que ha impuesto Trump, y vaya si la disyuntiva es tremenda para ellos y para el mundo, gobernada esta nación como lo está siendo hoy a contrapelo de toda su rica historia.

Pero lo grave es que si no se encara de esta forma que estamos proponiendo las consecuencias serán aún más dramáticas.
En Uruguay por ejemplo es seguro que los exportadores mas inescrupulosos se están frotando las manos por la caída provocada de la moneda argentina con respeto al dólar, pero es un drama para cualquier gobierno porque su repercusión en la sociedad puede llegar a ser dramática como en la crisis del 2002.

Sin embargo como nunca antes (Mujica lo planteó en la ONU, pero luego lamentablemente retrocedió), estamos en condiciones de hacer un llamado a lo mejor de la humanidad para que esta tarea se asuma de inmediato.
No es importante, aunque en algunas circunstancias si lo es, quien tome la iniciativa, una sola chispa puede encender toda la pradera, porque es una necesidad social que el mundo busca buceando en innumerables textos pero sin reencontrarse todavía con el enorme trabajo de investigación realizado en su momento por los maestros.

sipagola@adinet.com.uy