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martes, 23 de julio de 2019

Hoy he llegado a los 80 años.



Por Jorge Aniceto Molinari.
A modo de agradecimiento:

Hoy, 21 de julio, he llegado a los 80 años, y mi primer pensamiento es de agradecimiento, pues ello no hubiera sido posible sin el apoyo de la familia, de los compañeros, de los amigos, de los que están y de los que ya no están. Un ser humano es la conjunción de todo eso además de circunstancias en la que han intervenido cada uno de ellos.

Mi padre, carpintero, decía que pasar de los 60 ya era un regalo, venia de una época en que vivir del trabajo ya era un enorme sacrificio y más aún poder formar y desarrollar una familia. El capitalismo a la salida de la crisis de 1929 –en ese año además fallece don José Batlle y Ordoñez- no era sencillo.

En mis recuerdos, las maestras y maestros de la querida escuela pública N°1 de Paysandú ocupan un lugar primordial, fundamentalmente la maestra de quinto y sexto Maruja Sommer de Pérez que nos enseñó a formar y gestionar una cooperativa –fue nuestra primera experiencia empresarial y colectiva-. Que me enseñó a hablar en público, en aquellos actos patrióticos que tenían para nosotros con contenido muy especial. Cada uno merecería un recuerdo especial, como cada uno de mis amigos que tenían la característica de vivir en el barrio portuario de Paysandú, o mejor dicho el barrio de la Plaza Artigas.

Luego el Liceo Departamental N° 1, con sus profesores con sus nuevos compañeros, con diferencias sociales mucho más pronunciadas y luego ya en preparatorios las luchas gremiales, y la creación de periódicos estudiantiles. Me consideraba batllista de Batlle y Ordoñez por lo que decía mi padre, el que siempre tenía una palabra de respeto hacia lo que llamaba los partidos de ideas. Fue en el liceo que tomé contacto con el Manifiesto Comunista. Recuerdo que al compañero que me lo prestó para leerlo (Horacio Bazzano) le dije: lo voy a leer y te voy a señalar en que no estoy de acuerdo. Cuando se lo devolví mi opinión fue que era irrefutable.

Como ven es mucho lo que tengo que agradecer y desarrollar, esto es un inicio porque ya en Montevideo para estudiar economía se inicia una actividad que he tenido la suerte más allá de los vaivenes de no haber abandonado nunca.

La vida me dio el regalo de participar en la fundación de la CNT y luego en el Frente Amplio, el de haber podido formar una familia con una compañera que me acompañó 42 años, me dio 5 hijos, y hoy también 6 nietos que la vida a ella no se los permitió conocer. Alegrías y tristezas de nuestro batallar. Ingresé a trabajar en el Banco Hipotecario donde lo hice por 38 años, y fundamentalmente ingresar a un gremio: AEBU.
En AEBU, ocupé distintos cargos gremiales, para llegar luego con la jubilación a este sector en donde me tocó toda la lucha por la defensa de la Caja Bancaria, donde fui delegado de los jubilados en su Consejo Honorario por 11 años, en los cuales se plasmó la ley que rige actualmente al Instituto.
Hoy con 80 años aspiro a ver el quiebre de la predominancia del modo de producción capitalista para que la humanidad pueda utilizar todas las fuerzas y conocimientos que ha generado en un sociedad más armónica, muy superior a la que hoy vivimos.

Dicho todo esto muy resumidamente, y esperando tener fuerzas en un futuro cercano para desarrollar todo esto que apenas enumero.
Mi dolor y mi aspiración es contribuir a hacer que el mundo de un salto hacia adelante que ya está en condiciones de hacer y que aún está trabado por una educación individualista de un modo de producción que está llegando a sus límites.

Si, no somos todos iguales, hay culpables, pero hoy más importante que marcar los culpables, que hay que hacerlo, es trazar un programa que haga posible esa transición que toda la humanidad está necesitando.
Gracias a todos por ayudarme y contribuir en el camino que he podido trazarme.
sipagola@adinet.com.uy

jueves, 4 de julio de 2019

EL PESO-REAL.



Por Jorge Aniceto Molinari:

Se reunieron el presidente de Argentina, Ing. Mauricio Macri y de Brasil, Sr. Jair Bolsonaro –creo que tiene grado militar- y anunciaron que van a crear el “peso-real” como medida monetaria común entre ambos países, invitando además a Uruguay y Paraguay, con la aspiración de que cuando sea derrocado el Presidente Constitucional Nicolás Maduro, se incorpore Venezuela. Ni siquiera hablan de elecciones, que es precisamente lo que les preocupa en sus respectivos países.


Sin duda que ya hoy los gobiernos de Macri y Bolsonaro son para sus respectivos países, para la economía regional y para la preocupación de estabilidad financiera ecuménica del Fondo Monetario Internacional un “peso real” en que lo más sano de sus respectivas sociedades sueña con poder superar en corto plazo.
El anuncio no ha tenido mayores repercusiones, que las del comentario preocupado de los que ven transcurrir la crisis sin la menor idea de cómo salir de ella. Es más, en el panorama pre-electoral en que se encuentran nuestros países en medio de una campaña de subida mediocridad conceptual el anuncio como se dice ahora, no mueve la aguja. Ahora además con el agregado del “destape” judicial que viven ambos países.

El anuncio tampoco preocupará a estos propios actores en cuanto a en que divisa guarecer sus fortunas personales. Es una idea a promover en la vida de la gente para que el comercio entre naciones vecinas no se vea entorpecido por los vaivenes monetarios. Sus ministros de “economía”, “justicia” y ellos mismos seguramente seguirán confiando sus ahorros personales a monedas como el dólar, el euro o el yuan y a buen resguardo en eso que los “opositores” llaman los “paraísos fiscales”.
 Es interesante recordar el proceso de creación del Euro, que tenía el objetivo concreto de en el espacio económico de la comunidad europea crear un instrumento que favoreciera el desarrollo económico propio de la comunidad en su conjunto.

Lo hemos escrito: la izquierda europea no entendió el desafío. Esa misma izquierda que nos habló de la “primavera árabe”, mientras los intereses de la gran industria del armamento procedían a incrementar la guerra y la destrucción en esos países; tampoco entendió que la creación del Euro era una oportunidad para doblar la apuesta y volver al planteo de Lord Keynes al salir de la segunda guerra mundial de que debía eliminarse las diferencias monetarias e ir a una moneda única y universal.

Recordemos que esta iniciativa en esa circunstancia histórica fue “derrotada” por la acción de la pujante economía de EE.UU. que había pasado a ser el centro del capitalismo en el mundo y pretendía hacer de su moneda también centro a la vez que respetaba las “economías nacionales y sus monedas” sobre las cuales necesariamente tendía a imponer su hegemonía. Europa era un mapa de divisiones y el sueño de la comunidad aún no había nacido en los desarrollos de las burguesías nacionales con antecedentes particulares en cada una de imperialismo.
En este caso de Macri-Bolsonaro ni siquiera es eso, es apenas el deseo ante el retroceso constante de sus economías y ante la inestabilidad monetaria poner alguna medida que facilite el comercio regional. Con una guiñada a Trump: el deseo de derrocar a Maduro

Lo afirmamos nuevamente, prácticamente no existe en el mundo, posibilidades reales de que una diferencia monetaria en alguna zona del planeta signifique un beneficio para la gente a ser manejado por un gobierno determinado. Con lo cual estamos diciendo que todo manejo monetario favorece a un sector determinado de la economía en detrimento de la población en general.

Acá en el Uruguay, por ejemplo, que a diferencia de cuando la crisis del 2001 el respaldo financiero es importante, un día sí y otro también, los sectores vinculados a sus exportaciones, que son los de mayor peso en la economía reclaman devaluaciones de la moneda nacional con la valorización del dólar para producir el ajuste en los ingresos de la población en general y ellos puedan disponer de dólares para sus movimientos en las especulaciones del mercado mundial. Jamás los oirán hablar del costo financiero, costo que va en aumento en todo el mundo a medida que crecen los paraísos fiscales y los endeudamientos.
En franca contradicción con esto, costos financieros que los adelantos tecnológicos tienen a minimizar en el plano administrativo y nos hacen pensar en lo que será el mundo del futuro cuando la sociedad se libere de las condicionantes actuales.

El gobierno sabe por otra parte –el equipo de economía ha sido conteste en eso- que puede avanzar en las medidas de control y bancarización que van imponiendo las autoridades monetarias a nivel mundial y que generalizadas no son una traba para las inversiones a través de los medios financieros en el país.
Ahora que a nivel de todo el espectro político no se hable del tema, es por lo menos una prueba de la enorme orfandad ideológica, salvo claro está, la intervención de Mujica en la ONU de la que no se habla y él tampoco.

Es si uno de los puntos centrales que en la izquierda deberíamos estudiar. Todos recordarán que don José Batlle y Ordoñez se oponía al impuesto a la renta, y en la izquierda hacíamos caudal con esa posición para diferenciarnos del pensamiento de Batlle sin analizar que significaba, era la época en que socialismo y estatizaciones eran sinónimos. Sin embargo, la caída del capitalismo de estado, en la llamada Unión Soviética, nos ha obligado a estudiar estos temas y a volver a los maestros. Hoy tampoco se puede plantear un sistema tributario que no tenga en cuenta el tema de las inversiones, al menos hasta que el país y su izquierda vuelvan a replantear en el plano mundial la necesidad de cambiar radicalmente los sistemas impositivos que existen en el mundo. Los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, dando muerte a sistemas basados en el consumo, el trabajo y las pensiones. Haciendo que ninguna transacción sea válida sino está debidamente registrada donde la sociedad lo determine.

Los países y estos en particular, están agotando las estructuras fiscales que les puede ofrecer el capitalismo como sistema. Uruguay ha tenido la virtud de defender las conquistas sociales, pero ya nuestros vecinos han arremetido contra ellas, que es lo que reivindica Javier De Haedo, economista que ha planteado el aumento del IVA. Es por eso que es necesario plantearse el tema impositivo con cabeza universal como lo insinuó Mujica en la ONU y que luego no tuvo continuidad su razonamiento. Lo que equivocadamente plantea Cristina Fernández de que Argentina debe tomar el ejemplo de Trump y replegarse a sus fronteras ya no se puede aplicar prácticamente en ningún país del mundo, teniendo en cuenta además que China y su entorno, que se están convirtiendo en el centro del capitalismo mundial lideran el libre comercio.

En nuestra zona continental, hay una moneda única a través de la cual se manejan todas las importaciones y todas las exportaciones y es el dólar; las otras monedas, las nacionales, son para el manejo al ajuste de los ingresos de los propios pueblos. Por eso que es criminal hablar de soberanía monetaria cuando ella no tiene ninguna oportunidad de existir y los derechos que una emisión de moneda puede generar al país hoy ya no existen ni siquiera en EE.UU. que está permanentemente controlado por el mercado mundial que a la vez que le exige, le permite ciertos movimientos en la emisión. Recordemos que China mantiene reservas en dólares capaces de incidir directamente en el mercado mundial.

Insistimos que el gobierno del mundo en pugna ya no radica en naciones sino en los conglomerados empresariales multinacionales, y son ellos los que en medio de esta crisis fijan las condiciones de emisiones de dólares, euros y de las restantes monedas que pesan en el mercado mundial.

Esta propuesta Bolsonaro-Macri tiene también otras lecturas. El perfil sociológico de nuestros países está cambiando rápidamente. Estos países son exportadores y para exportar cada vez se precisa menos gente. Es terrible, pero esta es la base del crecimiento de ideas que fomentan la grieta social, que no es otra cosa que fascismo. La derecha no lo puede decir abiertamente, pero necesita que haya menos gente, que se bajen los costos pues su nicho de producción no tiene que ver con el desarrollo social, eso lo ven como un fenómeno ajeno en esa China consumidora gobernada por un Partido Comunista.

Y conste que analizamos la tendencia y no generalizamos, la obra social y como se hace preocupa y nos consta que incluso abarca a sectores que se consideran conservadores.
El problema es que nuestros agentes políticos han caído en un círculo vicioso que sin una apertura programática es imposible romper. El tema de la moneda es crucial, no puede haber una moneda para la gente que vive de su trabajo y otra para los que manejan el mundo de los negocios.

sipagola@adinet.com.uy

jueves, 20 de junio de 2019

El cascabel al Gato



Por Jorge Aniceto Molinari:
Dicen que los ratones reunidos en asamblea para preservar sus vidas resolvieron por unanimidad ponerle un cascabel al gato. El problema pasó a ser entonces quién le ponía el cascabel al gato.  Algo de esto está pasando con el acuerdo generalizado de que hay que reformar la seguridad social. Todos coinciden y hemos escuchado los más variados argumentos.

Ahora el problema es crucial para abordarlo y para la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que estamos viviendo. Por lo tanto, somos incansables en repetir una y mil veces nuestros argumentos hasta que se nos demuestre que estamos equivocados o no.

En febrero del 2006 en plena crisis de la Caja Bancaria participamos sobre el tema en “Buscadores” un programa de la Televisión Nacional del Uruguay, que ahora pasa a VTV y esto era lo que decíamos: https://youtu.be/gciML6yCK1o     
En octubre del 2008, el gremio bancario defendiendo su Caja Bancaria, logró un importante acuerdo a nivel del gobierno que ha permitido en este sector un equilibrio actuarial sustentable y un ejemplo a analizar y tener en cuenta.


Por otra parte, el crecimiento sostenido de la economía y los acuerdos salariales han permitido que los distintos sectores abarcados por la seguridad social hayan vivido un periodo de relativa tranquilidad y digo relativa porque no ignoro las consecuencias de la salida a la seguridad social que originó la llamada ley de las afaps con sus consecuencias actuales. -

Ahora hoy todos avizoran un panorama sombrío en la medida que la crisis económica directa, que vive esta zona del continente va a tener también consecuencias en el Uruguay, aún cuando haya un nuevo período de gobierno para el Frente Amplio; nuevo período para el cual todos en la oposición parecerían estar de acuerdo en que así ocurra en la medida que electoralmente aumenten su influencia para poder decidir en las medidas futuras de gobierno, sin por lo tanto estar implicados en la responsabilidad del mismo, cuando no tienen la menor idea de que hacer, y más aún con lo que le viene sucediendo a cambios muy festejados por ellos –a la oposición- en su momento, como los de Macri y Bolsonaro.

Esta seguridad social que hoy tenemos se corresponde a una etapa de desarrollo capitalista en el mundo occidental y cristiano que está llegando a su fin. Todos coinciden en que el problema son los recursos y por lo tanto o se achican las prestaciones o se incrementan estos. En el mundo capitalista actual esto es una disyuntiva de hierro, ecuación que podríamos definir como indestructible dentro de la predominancia de este modo de producción.

Podríamos resumir: para bajar las prestaciones se precisan gobiernos neoliberales lindantes con el fascismo, para aumentar los recursos se necesitan gobiernos “populistas” que pongan impuestos a los empresarios o asuman desde el Estado gestiones empresariales que por lo general están destinadas al fracaso.
¿Y entonces quién le pone el cascabel al gato?
Para nosotros humildemente se trata de comprender que la humanidad está en otra etapa y que para abordarla en beneficio de la gente necesita reformas universales para las cuales hay que construir voluntad política.

Hoy están existiendo situaciones dramáticas donde las necesidades presupuestales hacen que gobiernos sensibles a los problemas de la gente tengan que decidir si determinados recursos van para atender una población cada vez más envejecida o a las nuevas generaciones, por ejemplo.

Es urgente el cambio de rumbo del Banco Mundial, y del Fondo Monetario Internacional, en lo regional entre otros del Banco Interamericano de Desarrollo y para ello es necesario que los cientos y miles de intelectuales que han estado involucrados en su gestión hagan el análisis retrospectivo de lo que ha sido su gestión y sus propuestas fallidas en el seno de la sociedad humana. -

Esto puede sorprender, porque existe una “cultura” de izquierda que cataloga a estos organismos de una manera y para siempre: “son el estandarte de la derecha”. No desarrollamos falsas expectativas, pero si sabemos que la crisis en su curso puede tener transformaciones en la manera de encarar los problemas que llegados a un determinado punto pueden eclosionar, más aún si somos capaces de hacer propuestas programáticas correctas y no un compendio de buenas intenciones que es en lo que se han convertidos los programas de las izquierdas. La crisis actual es irreversible para la predominancia del modo de producción capitalista, ¿o alguien puede demostrar lo contrario?

En el Uruguay por ejemplo tenemos a una personalidad excepcional como el Contador Enrique Iglesias quién ha manifestado su preocupación por la incertidumbre que hoy afecta al desempeño político y económico de los Estados en el mundo. ¿No sería el momento de un llamado a esa reserva intelectual del mundo para encarar la crisis actual? No se trata entonces de un cascabel sino de abordar a nivel humano una salida que nosotros no tenemos la menor duda de que existe, y que vale la pena transitarla.
sipagola@adinet.com.uy

domingo, 9 de junio de 2019

José Pepe Mujica



Por Jorge Aniceto Molinari:
Cuando en setiembre del 2013, el entonces presidente José Mujica, hacía su exposición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), no fueron pocos los amigos que me felicitaban porque el presidente de la República había abordado a nivel del mundo aquellos puntos por los cuales venía bregando en cada una de las oportunidades que me era posible.

No faltó quién a nivel de chanza me dijera: “se lo redactaste vos” y en verdad que me entusiasmaba que al fin los centros de la crisis irreversible en la predominancia del modo de producción capitalista eran abordados en el estrado de la máxima Institución ecuménica; antes lo había intentando con una carta dirigida al entonces presidente electo Barack Obama, de la que no había obtenido respuesta (*).


No conozco las causas por las cuales el entonces presidente Mujica llegó al foro de la ONU con un planteo que iba al corazón de la crisis y luego no volviera sobre él. Tampoco he tenido oportunidad de conversarlo directamente con él o con sus allegados más próximos. Me consta que están ahora en otra cosa, incluso su agrupación política ha venido reivindicada la renta básica universal, que si bien puede ser en determinadas circunstancias un paliativo como lo son las estatizaciones o las propias cooperativas cuando se cierran las posibilidades de trabajo a resolver en una coyuntura, no son las que en su momento planteó en la ONU. Y esto porque no son una solución en si misma cuando la crisis llega al funcionamiento de todo el aparato productivo.

¿Qué es lo que más duele de todo esto?: que la crisis avanza y la necesidad de un programa para resolverla e iniciar una transición es imperiosa.
En el Uruguay, la segunda planta de celulosa de UPM, y el restablecimiento a pleno de las líneas centrales del ferrocarril, auguran el poder tirar la crisis para adelante. No es sencillo porque los cuestionamientos tienen base en muchas cosas que hoy están pasando con el medio ambiente aún cuando no tengan una respuesta alternativa para poder hacer funcionar al país en las condiciones actuales de un cierto crecimiento dentro del capitalismo, lo que no es poco comparado con la crisis que nos rodea particularmente en Brasil y Argentina.

A lo que hay que agregarle el deterioro general de la economía, que no se detiene en las fronteras de ningún país. Es cierto el éxito de Trump parando el no crecimiento de su PBI (Producto Bruto Interno) y obteniendo una reactivación superior al 3% no es poca cosa, pero si analizamos a costa de que se ha obtenido, llegaremos sin dificultades a la conclusión de que los próximos meses pueden llegar a ser dramáticos, aún con la reelección. Con los episodios además de la industria de guerra que como todos los demás conglomerados industriales importantes no solo están radicados en EE.UU. y su manejo político forma parte de la constante agravación de la crisis.

Sé también que los economistas de más renombre y los dirigentes políticos más destacados no gustan hablar de esto temas. Hacen descripciones y diagnósticos, pero omiten hacer proyecciones para la aplicación de sus posibles propuestas o a lo sumo describen un mundo ideal.
El gigante asiático y su partido Comunista, empujan la economía capitalista mundial, pero somos contestes que eso tiene límites y que ya no están tan lejano.

No se puede mover el aparato productivo con el objetivo de la rentabilidad si la organización económica del mundo está regida por la predominancia capitalista que se aferra al juego de las monedas y de los impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones, mientras las economías se endeudan cada vez más y los paraísos fiscales no paran de crecer en su aumento demencial.
Mujica en la ONU atacó esos centros, muchos en el mundo lo aplaudieron, pero aún no existe la voluntad política de abrir el debate sobre esos temas.
Mientras tanto sin llevarse un centésimo a sus bolsillos ha demostrado ser un pésimo administrador en las normas que el capitalismo exige para su funcionamiento, aún cuando hoy este esté lleno de vicios y costumbres que lo envilecen permanentemente.

Cuando la Presidencia del Dr. Jorge Batlle –tampoco él se llevó un centésimo a sus bolsillos- ocurrió algo similar con otro signo, la economía bancaria era un caos y los millones pasaban por los asientos contables –públicos y no públicos- rumbo a los paraísos fiscales, sin que el gobierno atinara a ninguna medida, y lo más grave aún es que los economistas y políticos que estaban en el centro del problema tampoco atinaban a nada.

Recordemos que una de las grandes virtudes del gobierno de Batlle es que, perdido por perdido, haber confiado la conducción del país para encarar la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a un líder sindical del gremio bancario: Juan José Ramos, que asociado a un líder político moralmente sano: el Dr. Alejandro Atchugarry, y un excelente equipo, encararon con fuerza y energía la defensa de la economía del país en esas negociaciones.

Pero entonces como ahora hablamos de lo inmediato, como por ejemplo el déficit fiscal, pero no hay una sola idea de cómo encarar una realidad que inexorablemente comienza a mostrar sus rasgos negativos.
Mujica en la ONU insinuó un camino, pero en la vida ha transitado otro. Lo grave es que aquí en el Uruguay el Frente Amplio en el gobierno no está en condiciones de ser sustituido con ventajas para el país, es más, la campaña electoral actual tiene un objetivo, todos quieren aumentar sus cargos en el aparato político del Estado, pero nadie honestamente en la oposición pretende la ejecución de las políticas con un candidato presidencial creíble.

Ahora no es sólo un fenómeno nuestro en el Uruguay está pasando prácticamente en una enorme cantidad de países. En EE.UU. ocurre con Trump y se va a agravar cuando las condicionantes de su política actual acentúen la crisis de los conglomerados empresariales multinacionales que tienen su matriz de origen en ese país. En Argentina con Cristina Fernández que pone el centro en que la economía argentina se debe amurallar como la de EE.UU. o la crisis de Bolsonaro en que frente a los cuestionamientos ha recordado que es militar y no político y que en ese marco no tiene respuestas razonables a las inquietudes de los empresarios que primero respaldaron a Lula y luego lo derribaron y hoy no ocultan su malestar.

Con esta realidad, seguimos afirmando que están todas las condiciones humanas y tecnológicas para cerrar en paz la etapa de predominancia del capitalismo e iniciar una transición, para la cual se exige la construcción de una voluntad política plasmada en un programa. Programa sobre cuyos puntos fundamentales venimos insistiendo.
 (*) Carta a Obama:
Montevideo, 11 de diciembre de 2008.
Señor Presidente Electo
de los Estados Unidos de
Norte América.
Don Barack Obama
Presente.
Con mi mayor estima:
En mi condición de ciudadano de Uruguay, nacido en Paysandú hace 69 años, con 38 años de trabajo bancario ahora jubilado, y desempeñándome actualmente como Consejero Secretario Adjunto del Consejo Honorario de la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias, con una extensa actividad militante, política y sindical en el ámbito de mi país, hijo mayor de un humilde carpintero, me tomo el atrevimiento que espero sepa disculpar, de dirigirme a Ud.

En primer lugar, para desearle el mejor gobierno posible, por su pueblo y por todos los pueblos del mundo.
No es mi deseo reclamar ni reivindicar nada. Todo lo que ha vivido la humanidad es importante; seguramente estudiosos de todas las ramas del saber científico encontrarán en ellas material para ayudarnos a transitar el futuro y harán justicia con cada uno de los hechos ocurridos y transcurridos.
Pero mi intención es llegar a Ud. para señalarle algunos aspectos que considero fundamentales para que la humanidad supere esta crisis que sin duda es la mayor de la historia.
Hay gentes que lo tienen todo claro; de un lado están los buenos y del otro los malos. -  No es mi caso. Pero sí creo que las circunstancias nos ponen a cada uno en situaciones de decidir, como en su caso, la suerte de millones de seres humanos.

Así como un médico debe decidir la suerte de su paciente, el presidente de los EE.UU., decide con sus acciones la suerte de millones de seres humanos en el planeta.
Mi preocupación es qué debe y qué puede hacer Ud. para cambiar en beneficio de la gente una situación tremendamente crítica de un avance prodigioso en materia científica en medio de la mayor crisis de la historia. 

Permítame pues en medio de la incredulidad de la inmensa mayoría de la inteligencia moderna, proponerle dos medidas que para mí son sustanciales para un giro en la historia humana.
Una, la necesidad de un signo monetario único universal, aspiración de Lord Keynes a la salida de la segunda guerra mundial. - Así como existe universalmente el metro, el kilo, el litro, debe existir una unidad monetaria única.
Sé que lograr esto es una dura batalla, pero vale la pena encararla, sobre todo para los pobres del mundo, que son en última instancia los que no tienen medios para defenderse de su manejo y resultan ser las víctimas de sus ajustes. -
La segunda, directamente vinculada con la primera, es la necesidad de cambiar radicalmente los sistemas impositivos del mundo. - La revolución técnico-científica permite hoy registrar totalmente los movimientos de dinero, y es sobre ellos que hay que aplicar la carga tributaria y eliminar los impuestos al consumo y al trabajo. 

Los inmensos recursos genuinos que este cambio impositivo genere podrán ser utilizados en beneficio de la humanidad y con la intervención democrática de la sociedad. Se estará entonces en condiciones de transformar en jardines, lo que hoy son las residencias donde padecen la mayor parte de nuestros hermanos. Se estará en condiciones de transformar la vida humana.
Claro está que para la aplicación de estas medidas necesitamos más que nunca afirmar una política plena de paz y democracia, de desarrollo de todas las instituciones que la sociedad se ha ido dando a través de su avance.

Estas medidas son las centrales, todo lo demás gira en torno a ellas; los paraísos fiscales, el lavado de dinero, la droga, la corrupción, la guerra, todas las formas de esclavitud, podrán ser controladas y superadas si el pueblo tiene estos instrumentos fundamentales para avanzar. 

La tremenda amenaza que para el mundo significa la actual crisis económica, con la fractura social más grande de la historia, que impide el acceso de gran parte de la humanidad a los formidables avances que se han dado en todos los campos del conocimiento, sólo puede revertirse volviendo a la economía real.
El ejercicio pleno de la libertad humana parte del equilibrio y la justicia del sistema económico, hoy como nunca antes en la historia humana un presidente de EE.UU., está en condiciones de dar pasos para un giro gigantesco en la historia de la humanidad.

He escuchado y leído sus discursos, creo en su palabra, y sobretodo en la emoción de su pueblo que también es el mío en tanto ciudadanos del mundo.
Lo mejor está por venir. Con todos mis respetos:

sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 29 de mayo de 2019

El Después que

Por Jorge Aniceto Molinari:
En el mundo actual se puede decir, que son muy pocos los gobiernos que hoy saben que van a hacer a la mañana siguiente. Los propios complejos empresariales multinacionales que en pugna gobiernan el mundo preguntados por una perspectiva a mediano y largo plazo su respuesta sin dudas que estaría también llena de interrogantes e incertidumbres.

Eso tiene una lógica: las grandes decisiones hoy se toman a un nivel empresarial que está muy por encima del nivel decisorio de los Estados. El margen para ello está dentro del agostamiento de la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista.


Tal vez el único lugar del mundo donde está incertidumbre podría postergarse es en el que tiende a ser el centro actual del capitalismo en el mundo: China y su entorno. Pero aún así nada podría cambiar el panorama complicado que presenta el pensar en la mañana siguiente como decía el líder del Frente Amplio de Uruguay el inolvidable General Liber Seregni.

En el Uruguay se ha emprendido el camino de una inversión que es la mayor en su historia para la construcción de una nueva planta de celulosa y una línea de ferrocarril (restableciendo en las mejores condiciones actuales la que existía muy precariamente). Ante ello el abogado Hoenir Sarthou ha iniciado una demanda de inconstitucionalidad.

El planteo de Sarthou es jurídico, y tiene escaso respaldo político. El propio Dr. Sarthou no tiene una propuesta alternativa para realizar por otros medios lo que pretende el gobierno, que es mover la economía y dar un respiro a la crítica situación económica que comienza a vivir con sus efectos esta parte del planeta.

No es nuestro propósito entrar en lo estrictamente jurídico, aunque llegado el caso también tendremos que hacerlo, al menos en el terreno filosófico del problema, aunque no en lo estrictamente técnico, terreno en el que no estamos preparados. Si en el político donde el propio gobierno y su fuerza política están renuentes a agarrar el toro por las guampas. Donde prácticamente la mayoría de las fuerzas políticas renuncian a pronunciarse, o lo hacen a través de agentes secundarios, como lamentablemente está ocurriendo con el llamado movimiento “un solo Uruguay”, que de no denunciar el costo financiero de las inversiones rurales ha pasado a cuestionar las inversiones en otros sectores de la economía.

Las izquierdas nacionalistas tienen en el mundo cada vez menos margen, y de ello no hay la debida consciencia. Es más, se hace un culto a los esfuerzos nacionales, a los que sin duda hay que prestar atención a la vez que advertir los exiguos de los márgenes que tienen los desarrollos nacionales en una competencia desigual y despareja con los espacios económicos que hoy tienen en la realidad del mundo los complejos empresariales multinacionales incluso a pesar de la intensa pugna que se da entre ellos.

Un ejemplo es Argentina, el gobierno Macri ha llegado a donde inexorablemente iba a llegar a una situación cada vez más dramática de la economía de ese país y sin ninguna perspectiva de cambio dentro de la actual conducción, lo que ha concitado la preocupación de la dirección del Fondo Monetario Internacional que teme fundadamente en un contagio internacional del recrudecimiento de la crisis.

La Dra. Cristina Fernández, quién había sido momentáneamente la gran derrotada, en condiciones de ser procesada por una justicia que actúa con los mismos criterios políticos (podría decirse que con prácticas muy alejadas de la moral de la gente) que la que condenó a Lula y forma parte –también la justicia- de las mismas prácticas de corrupción de la que no supieron o no pudieron diferenciarse estos gobernantes y que parece ser una de las fallas más comunes en este ejercicio de gobernar: ha sorprendido, o no?, proponiendo para Argentina una protección del desarrollo industrial al estilo Trump. Planteo realizado en la presentación de su libro: “Sinceramente”.

Sabemos que a Bolsonaro le preocupa un triunfo del peronismo –lo ha dicho-, a nosotros también nos preocupa pero por una razón diametralmente opuesta. Nos preocupa porque sería un nuevo intento de desarrollar una política acorde a las necesidades de la gente destinada al fracaso, si es que el peronismo no procesa con el conjunto de la sociedad argentina el debate político que hoy no se está dando, de cara a una crisis que abarca a todo el sistema en el mundo.

No es solo llegar al gobierno, es elevar la vida de la gente a un nivel de dignidad, que el peronismo ha intentado dar aún siendo partícipe de la corrupción capitalista y en combates contra los llamados fondos buitres como el que dio en su momento el economista Axel Kicillof. Ahora no hay un proyecto político que lo pueda hacer, porque además se auto imponen los límites nacionales de hacer política, que solo pareció quebrar Mujica en su intervención en la ONU en setiembre del 2013, que luego abandonó.

Para el Uruguay la nueva planta de celulosa de UPM es un respiro económico, en un panorama político donde los llamados partidos tradicionales no solo que prácticamente no les interesa ganar el ejecutivo del gobierno, sino que además de no tener otra política, su objetivo es el de tener la mayor cantidad de cargos a nivel parlamentario y de contralor.

Si no fuera así y hubiera un cambio en la conducción política del poder ejecutivo, aparte de arremeter contra el nivel de vida de la gente como han hecho Macri y Bolsonaro no tendrían la menor idea de que hacer como ocurre hoy también con estos mismos actores de los países vecinos.

No es lo mismo que nos preguntemos nosotros: ¿después qué? a que se lo pregunten en China al amparo de la economía de esa zona del mundo. Sin embargo y a pesar de nuestra cultura estatista, cualquier respuesta que pretenda dar una respuesta coherente necesita ser analiza hoy en el espacio económico que abarca todo el planeta.

A su vez nada de esto anula la necesidad de que, en cada región, en cada empresa, en cada Estado, se administre correctamente dando combate a las prácticas de corrupción y desarrollando los protocolos que amparen a la sociedad frente a estas debilidades de los seres humanos que el propio sistema predominante en su decadencia ha ido estimulando. 

sipagola@adinet.com.uy



domingo, 19 de mayo de 2019

Imperialismo


Por Jorge Aniceto Molinari:

El mundo cambió, el avance tecnológico parece transformarlo todo, sin embargo, hay compañeros y organizaciones políticas a las que pertenecen esos compañeros que cuando tienen que definir una situación cualquiera, comienzan definiendo a un enemigo: el imperialismo y quién no lo haga corre el riesgo de considerársele, que pasa a revistar filas en ese enemigo.

No se puede negar las relaciones asimétricas que existe entre las naciones y tampoco que mucho del desarrollo industrial de alguna de ellas tiene mucho que ver con su accionar fuera de fronteras, y con recursos naturales de ese origen, eso no tiene otra definición que la de imperialismo, pero lo que cambió es el gobierno del mundo. Lo cual entorpece la búsqueda del enemigo sino comprendemos el cambio y seguimos aplicando anteriores esquemas.


Ejemplos como el del imperialismo inglés y toda su red de influencia, económica, cultural, etc. etc., es innegable.

Ahora la vida es un poco más compleja, y así como es por lo menos irracional no comprobar la intervención criminal de los servicios de EE.UU. en Venezuela, también lo es resumir la realidad en solo la denuncia del hecho y no ver lo que objetivamente está pasando y las dificultades de esa sociedad no solo para repeler la injerencia yanqui sino para organizarse socialmente.
Es cierto Cuba pudo hacerlo y con mil sacrificios, que aún perduran, hoy es vanguardia en el mundo en muchos aspectos de la vida humana, pero existía la Unión Soviética y el capitalismo de Estado aún no conocía el derrumbe que luego sobrevendría.

Existía todo un desarrollo que explicaba a contrapelo de lo que su momento habían analizado Marx, Engels, Lenin, los más destacados, y que hablaban de esa experiencia como la del socialismo realmente existente. Si existían análisis profundamente críticos que advertían que eso no era socialismo sino una construcción que pretendía ser alternativa y competir con el capitalismo “realmente” existente.

Ahora pretender ignorar lo que ello significaba y que muchos avances sociales se dieron en el marco de esa confrontación, no es correcto. Es ignorar las alternativas de la propia lucha de clases que no se desplazan en línea recta sino sinuosa.

Otra cosa hubiera sido teorizar que ese sistema estatista podía superar al propio sistema capitalista expandido a todo el planeta, con esta realidad actual de EE.UU. y China.
Lo nuevo que hay que comprender y es una lección para los venezolanos, es que los cambios en el mundo son de tal magnitud que hoy el centro del capitalismo mundial está pasando a ser China gobernada por un Partido Comunista, liderando además el libre comercio en el mundo, mientras EE.UU. amuralla su economía.

Sin embargo, el cambio no es fácilmente asimilable. ¿Cuántos partidos Comunistas en el mundo, y cuantos partidos que se reclaman de izquierda, siguen elaborando propuestas donde el centro es el aparato productivo estatizado o la idea de líneas de producción propios o de agregados de valor libremente determinados? Y que cuando tienen dificultades sin resolver acuden a la imagen de que el obstáculo viene por el lado de la existencia del Imperialismo. Pero una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. La diferencia en el potencial económico de los países existe, no se puede ignorar. EE.UU. hoy puede amurallar su economía y crecer un 3,5% en su PBI, incluso Trump puede pensar en su reelección. Y a la vez dar alce a la industria de guerra, para el respiro de esa economía, comandando agresiones de todo tipo en el mundo. Pero no lo puede hacer Uruguay, no lo puede hacer Venezuela, pero tampoco España, y ni siquiera ya Inglaterra.

Tampoco lo puede hacer Argentina, aunque la Dra. Cristina Fernández hable en la presentación de su libro de que el gobierno argentino debería tomar como ejemplo la política proteccionista de EE.UU.
Trump puede pensar hoy lo importante que es que a los demás países no se les ocurra utilizar al dólar como su moneda porque ello haría imposible a EE.UU. cerrar sus fronteras. Y hoy especula con una producción propia sin la competencia del mercado mundial, pero cuánto puede durar esto.

Este es además un debate a dar fundamental, el de la moneda, -es una materia pendiente en los cursos de economía- pues incluso se habla de la vuelta al patrón oro, como si fuera posible retrotraerse en el tiempo y volver a convertir el oro en una mercancía privilegiada para el intercambio de las otras mercancías. Es claro que lo que en última instancia marca el valor monetario es el valor real de la producción que es el que pueden determinar los que están en el centro de su realización y que hoy especulan con los paraísos fiscales y la acumulación trágica de millones y millones de valores en distintas monedas, aún las digitales, que no pueden ser aplicadas con rendimiento y rentabilidad en la organización de la producción actual. ¿Es que alguien ha podido descubrir otro árbitro para determinar los valores de la moneda?

Hemos oído hablar en distintas ocasiones en que se reivindica la producción en un determinado país del valor de una matriz productiva nacional, de agregar valor a las distintas líneas de la producción. Todo ello es loable pero debe tener en cuenta el desarrollo productivo a nivel mundial que barre con todas las barreras nacionales que lo puedan obstaculizar.

Una realidad económica a observar para comprobar esto que estamos exponiendo es la actual de EE.UU. y las presiones que comienzan a señalarse en el plano interno.
El problema es que no barra con las necesidades de la gente y precisamente para eso que debemos darnos un programa que transforme esta realidad donde las inversiones productivas son tales solo sin son rentables y redituables dentro de la predominancia del marco capitalista.

A eso es que debe apuntar el programa que reivindique medir los hechos económicos de igual manera en todo el planeta: una sola medida monetaria universal. Que los recursos que la sociedad en su conjunto necesita para la salud, la enseñanza, la vivienda, también para organizar el trabajo –nadie debería no aportar su esfuerzo a las necesidades propias y de la sociedad- deben provenir de un sistema impositivo basado en la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales, y a los impuestos al consumo, al trabajo y a las jubilaciones y pensiones. Ninguna operación con dinero puede ser legal sin estar debidamente registrada donde la sociedad lo determine.

Establecer entonces los organismos universales que puedan planificar en el marco de la mayor expresión democrática los planes para que todo el mundo tenga trabajo y aporte su esfuerzo a la sociedad en el marco de planes de construcción de ciudades autosustentables y extendidas en jardines terrenales. ¿Es solo un sueño? No, hoy ya es posible, hay que construir la voluntad política para hacerlo.

O es que hoy por ejemplo se deja contaminar a la naturaleza porque es un problema de dejadez de los seres humanos: ¡¡¡no!!!, se deja contaminar porque las inversiones en ese plano no le son rentables al capitalismo. No es un problema del ser humano en sí, es un problema por la existencia de la predominancia de un modo de producción que necesita morir en paz e iniciar el tránsito a uno superior.

sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 17 de abril de 2019

Socialdemocracia



Por Jorge Aniceto Molinari:
 
La Revolución francesa (1789) marcó un hito en la historia de la humanidad. El capitalismo naciente requería la libertad necesaria para poder desarrollarse y superar las trabas del feudalismo. Para ello debía recurrir a la esencia misma de la naturaleza humana y proclamó: fraternidad, libertad e igualdad aún cuando sabía que un avance con esos contenidos iba a tener los propios límites del sistema que se estaba imponiendo.

La socialdemocracia nació con la Revolución francesa, que equivale a admitir que es el producto político popular del propio surgimiento del capitalismo.


Su nacimiento de alguna manera está emparentado con la necesidad del propio capitalismo como sistema, de la mayor amplitud social para su desarrollo y aquí una disquisición. Cada empresario, cada capitalista consideraba que sus costos eran lo importante y por lo  tanto su esfera de influencia debía ser avara en el reconocimiento de los derechos a la vez que sentía que sus competidores no lo fueran para tener para sí un mejor mercado.

La socialdemocracia nació entonces como una política de Estado capaz de dar la amplitud social que el capitalismo necesitaba arbitrando lo mejor posible las relaciones intercapitalistas.  El primer partido con ese nombre data de 1863 en Alemania, un año antes de la fundación de la 1era Internacional (1864), aunque otros estiman que fue en 1869. Recordemos que el manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels es de 1848.

Es una época de una inmensa riqueza ideológica. Nosotros fieles a las enseñanzas de los maestros sentimos que el crisol material de esa época hacía que surgieran mentes capaces de resumir en textos formidables –conductores- toda la coyuntura que se estaba dando. Una concepción idealista nos daría vuelta el razonamiento y nos diría que fueron esas mentes las que alumbraron ese devenir histórico.
La socialdemocracia fue una necesidad del capitalismo pero a la vez la precursora de señalar los limites en los cuales este sistema debía inexorablemente de transitar.
Ese también fue su drama. Marx y Engels pretendieron de la primera Internacional un programa –elaboraron con ese fin- para transitar organizadamente lo que podría ser una transición a un sistema superior.

Su inmensa obra muestra claramente como le dieron al capitalismo el valor de poder llegar a través de su modo de producción hasta los confines del planeta pero a la vez desde el punto de vista de la dimensión humana los límites que el aparato productivo tenía en tanto nacía de la necesidad de invertir la plusvalía, que no es otro el origen del capital.

Fueron derrotados temporalmente por las necesidades inmediatas de capas superiores del propio proletariado expresadas de alguna manera en el bakuninismo. No se podía medir a todo el proletariado con el mismo rasero y más aún con la existencia de un proletariado avanzado en los países centros de avances imperialistas en ese mundo de desarrollo capitalista.

Además a ello hay que agregar la necesidad de las capas dirigentes de las burguesías de esas potencias imperialistas, de hacer cómplices a los dirigentes de ese proletariado de sus necesidades de guerra, de sus necesidades de conquista, de nuevos mercados. La socialdemocracia quebró históricamente su perspectiva de un capitalismo democrático cuando votó con los opresores imperialistas los créditos de guerra (1914).

Frente a ello un ala de la misma reivindicó en Alemania sus orígenes y combatió esa política: Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht, en el combate por esas ideas fueron asesinados.
Lenin, mientras tanto elaborando política permanentemente, construía un Partido socialdemócrata profundamente aferrado a las enseñanzas de Marx y Engels, y conducía al pueblo ruso a la más grande revolución de la historia, que incorporaba derechos jamás conocidos en los pueblos del mundo (ver el brillante resumen de esto en el editorial de Batlle y Ordoñez en “El Día” a la muerte de Lenin). Asumía de sus maestros la denominación universal de comunistas, ya reivindicada en el manifiesto de 1848. Es cierto que su triunfo fue cimentado por la tremenda crisis provocada por la primera guerra mundial y la falta de perspectivas propias del capitalismo ruso para poder afrontar la necesidad del funcionamiento del aparato productivo, pero sin ese partido hubiera sido imposible lograrlo.

El capitalismo estaba lejos aún de llegar a sus límites, Lenin en 1916 analizaba en “El Imperialismo fase superior del capitalismo” que se avecinaba una etapa en la que el gobierno de la economía iba a pasar de los Estados a los complejos empresariales multinacionales que es lo que hoy está ocurriendo.
Luego de la primera guerra mundial el capitalismo se repuso, Lenin fue derrotado por una corriente que instauró el capitalismo de Estado con la falsa etiqueta de “comunista”, que no renegó de las conquistas obtenidas por los bolcheviques pero que pasó a desarrollar un capitalismo de Estado en pretendida competencia con lo que existía en las naciones desarrolladas, con el beneplácito ideológico de estas que habían temido la proyección socialdemocráta universal del pensamiento de Lenin.

En un siniestro símil con lo ocurrido con la revolución francesa los bolcheviques fueron aniquilados.
La socialdemocracia así entró en la crisis en la que aún hoy está sumida, sin ninguna perspectiva histórica como tal y sin poder definirse ante las disyuntivas que la crisis del régimen globalmente les plantea.

Se nos habla de que luchan por un “socialismo democrático” que nadie sabe definir bien que es y a lo sumo balbucean de que es para diferenciarlo del socialismo totalitario instaurado por el stalinismo.
El terreno donde mejor se puede analizar esta realidad es en el programático. Los auténticos stalinistas (que aún los hay) siguen reivindicando la estatización de la economía, aun cuando no en pocas veces sea necesario reivindicarla para defender coyunturalmente el aparato productivo, pero ellos la piensan como programa como objetivo finalista para eliminar la propiedad privada.

Los socialdemócratas reformistas, herederos de los votantes de los créditos de guerra al inicio de la primera guerra mundial, se quedaron en el capitalismo, no lo sueñan como estación final pero ambicionan mejorarlo y eso va a contra pelo de los paraísos fiscales, de las deudas en crecimiento y de las emisiones monetarias en crecimiento, se aferran a solo definir la democracia que cada vez se hace más incómoda dentro de los marcos del capitalismo actual.

Mientras tanto la vida sigue, la crisis de la predominancia del modo de producción capitalista ya es irreversible y el mundo necesita que lo mejor de la humanidad se una en el tránsito hacia un sistema superior con un programa que permita hacerlo en paz.
La socialdemocracia debe aportar su experiencia abriéndose al debate.

sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 3 de abril de 2019

Decíamos ayer......



Por Jorge Aniceto Molinari.:

León Trotsky, el notable revolucionario comunista ruso, analizaba que la palabra escrita tenía el valor ante la expresión verbal de la fuerza de un documento. Hoy tal vez la tecnología ha acercado los valores. En este caso vamos a recordar algo que escribimos en el 2004, podríamos hacerle ajustes o precisiones, además hemos hechos desarrollos posteriores, pero en este caso hemos preferido mantener el texto original.


Publicado en la revista del CDA (Consejo Directivo Autónomo) de jubilados y pensionistas en AEBU (Asociación de bancarios del Uruguay) en mayo del 2004.-
¿Qué mierda es un inversor? -
Bueno, no se asusten por el título, pero el debate político me obliga a seguir sus reglas y hoy se habla así. - Lamentablemente o no, pero se habla así: viste.-

Por lo tanto, develemos el misterio sobre que es un inversor. -
Unos dicen que es un ser malvado que viene a llevarse las ganancias, otros que es el que nos va a salvar dándonos empleo, dándonos trabajo, haciendo ingresar al país todo el bienestar que se nos está yendo y con él, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros amigos, etc. etc.-

Ya de por sí, la palabra inversor es un producto de esta época, en otras se hablaría de empresario.- Y acordemos que no es lo mismo inversor que empresario.- Empresario está referido directamente a una actividad específica.- Inversor es un término más poderoso porque se refiere a aquel que tiene una actividad donde su accionar se vuelca a aquello que es redituable, y además tiene los medios para saberlo y hacerlo, y puede accionar los contactos para que lo sea.- Es más, son estos contactos (estudios jurídicos, estudios contables, asesores de distinta laya, vendedores de influencia) los que por lo general salen a prevenir sobre que tal o cual política ahuyenta a los inversores.- La contracara es la de aquellos que nos previenen que luego del pasaje de estos señores no queda nada, ni empleo, ni naturaleza, solo campo pelado.-

El tema es que el mundo sigue su marcha, y que la actividad económica quiéramoslo o no, tiene forma empresarial, empresarial privada, multinacional o empresarial estatal.  Pero tiene forma empresarial. - Y es un tema al que hay que meterle el bisturí a fondo.-
Pero además es un fenómeno que sigue su desarrollo, y hoy no podemos hablar de un mundo empresarial sin analizar su concentración económica a través de la actividad de un sistema financiero multinacional como jamás se ha conocido antes.- Es decir hoy la iniciativa de la inversión en el mundo está en manos de los grandes centros financieros internacionales que superan con creces las dimensiones de los estados nacionales más desarrollados, a los cuales a su vez ponen al servicio de sus resoluciones.-

Por eso hablar del inversor o hablar de las inversiones como un fenómeno puro aislado del mundo en que vivimos es una reverenda idiotez, o una canallada para servir intereses propios, a costa del interés colectivo. -
Ahora bien, esto en lo macro, pero en la micro cada uno de nosotros es un inversor, que decide en cada momento que hacer con sus ingresos, (recordar el tema de los ahorristas estafados -2002). - El problema es que el pragmatismo del sistema dominante lleva el razonamiento a ver el pequeño problema, importante en lo individual, sin ver la globalidad de la tendencia, que es la que en definitiva se impone. -

Por eso hay ciudadanos que con muy buenas intenciones hablan del desenganche del país, (nuestro Uruguay, otros países pueden tener más margen), de la vuelta a una política de nacionalizaciones o estatizaciones, que no tiene margen para operar, y que a lo sumo puede defender lo ya adquirido con grandes dificultades en el terreno empresarial, pero con muchos adeptos en el plano ideológico, reminiscencia de lo que fue el mal llamado campo socialista. -

En este esquema están encerrados los llamados gobiernos y partidos progresistas, los llamados despectivamente por el ilustre Dr. Julio María Sanguinetti, los "populistas", como si el querer comer todos los días, tener derecho a la salud, a la vivienda, a la enseñanza fuera "populismo".-
Pero el esquema se rompe. - Luego se recompone, y más tarde vuelve a romperse y en una dimensión mayor. - El tema es si nos da la vida para ver cuando se sustituya. - Pero además que hacemos para que se sustituya por uno superior o por un no-esquema. -
Y en la de todos los días nos hablan de dejar entrar al inversor, de no espantarlo con impuestos, o en el otro bando del impuesto a la renta, de la no venta de la tierra a sociedades anónimas, etc., etc., etc

No está en discusión que desde el gobierno mucho se puede hacer en beneficio de la gente. Y ojo, digo de la gente en general; porque también se puede hacer mucho por los amigos, y esto por lo general en detrimento del beneficio de la gente. - Pero tampoco está en discusión que los limites son cada vez más agobiantes, porque las condiciones que se exigen por la inversión son cada vez más indignas, y más aún cuando se compite con zonas del planeta donde nunca existió la seguridad social.-
¿Qué corre a nuestro favor?, el avance tecnológico, las comunicaciones, las opiniones que cruzan todo el planeta, en síntesis: la democracia; pero la crisis es de una enorme profundidad. -

¿Se acuerdan Uds. de los ilustres compatriotas que defendían la invasión a Irak, y hablaban de una micro cirugía? - Cuando vemos estas fotos sobre la tortura, cuántos de nosotros hemos recordado la tarea en el Uruguay de Dan Mitrione ¿fue en democracia? Y ya estaban preparando la dictadura cívico-militar, y promovían el enfrentamiento guerrillero como vía para desarticular el movimiento popular y justificar el avasallamiento de las instituciones. - ¡Cuantas enseñanzas! -

Hoy en el mundo predominan los inversores de la guerra, los que generaron el 11 de setiembre (en Chile y en Nueva York), el 11 de marzo en Madrid, y la masacre de Irak y de Medio Oriente. -
Para que predominen los otros inversores, los de la paz, es necesario reglas democráticas, algunas sencillas de tomar pero que aparecen muy lejanas aún.-

1)            Tenemos que ir a la moneda única universal; así como existe el metro, el kilo, el litro, tiene que existir una medida única de moneda, y para ello hay que ir a un nuevo acuerdo de Bretton Wood.-
2)            Radical transformación de los regímenes impositivos, sobre la base del impuesto a las transacciones financieras. Para ello debemos ir a acuerdos banco centralistas. -
3)            Certeza jurídica a través de la bancarización. -
4)            Creación de un fondo universal de desarrollo, para la asistencia inmediata de los sectores más empobrecidos, atendiendo la salud, la enseñanza, la vivienda, promoviendo el trabajo, la investigación científica. -
5)            Reexamen de la deuda: externa e interna. - Desarrollo de instrumentos de arbitraje. -
6)            Despenalización de las drogas y   del aborto, como       instrumento de   combate al negocio de la droga y del aborto y a su vez promover la vida. -  
7)            Defensa de la identidad cultural de los pueblos, de las regiones de las nacionalidades, de sus costumbres. –

Y sin duda que quedan muchos puntos programáticos más, basta recordar lo que han sido los Foros Social Mundial para tener una idea de la riqueza de las propuestas que circulan en el mundo, si he puesto estas a consideración es porque desde mi modesto punto de vista, estas son las que están en el centro de la decisión política. -
Y por último una nuestra: Funza. - Es un triunfo, como pudo ser y no fue lo de Cristalería. - Tal vez si aquello hubiera sido en tiempos preelectorales hubiera cristalizado. - Una razón más para entender el tema de los inversores. -
Porque un mundo mejor es posible. -
15 de mayo de 2004.-                                       Jorge Aniceto Molinari.-
Está escrito y publicado en mayo del 2004, aún no había llegado al gobierno el Frente Amplio. Ahora parece como que el tiempo no hubiera transcurrido para los problemas que afronta la humanidad y ya en el desarrollo de una nueva campaña electoral siguen y cada vez son más grave los mismos problemas, con el agravante de que esta campaña cada vez está más enfocada para la gente en el dilema de conservar lo que se ha avanzado o experimentar un retroceso conservador. Y no nos gusta el retroceso, ni el no emprender las soluciones que nuestra humanidad necesita.

sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 27 de marzo de 2019

El Rumbo



Por Jorge Aniceto Molinari:
En todas las ciencias los avances suponen desafíos. Marx y Engels asumieron el desafío de construir una base de desarrollo para la ciencia política establecido en textos que aún hoy, o mejor dicho, fundamentalmente hoy se cuestionan pero que tienen una solidez conceptual que ninguna forma ideológica e intelectual del capitalismo incluido el de Estado han podido sortear.
Lenin retomó esos trabajos y los desarrolló en la praxis de construir un instrumento que fue el que posibilitó el triunfo de la revolución rusa (Batlle lo destaca en un editorial de El Día a la muerte de Lenin).

En octubre (elecciones presidenciales en Uruguay) seguramente va a volver a ganar el Frente Amplio, fundamentalmente porque la campaña que la derecha hace choca contra la realidad de Argentina y Brasil, que la gente ve y siente en vivo y en directo. Nuestro problema no es lo que la gente pueda votar en octubre, que es un problema particularmente para la burocracia y sus cargos en el Estado, sino construir un programa que hoy la izquierda se niega a reconocer como imprescindible frente a los avatares de esta crisis irreversible de la predominancia del capitalismo (1). Un ejemplo: el empuje a la cotización del dólar en Argentina producto del ajuste criminal que se está haciendo contra el nivel de vida de la gente va a tener tremendas repercusiones aquí, y por ahora nadie habla del tema, ni derecha, ni centro, ni izquierda.

Si disfrutan de ello son conscientes de que hoy en economía los paréntesis favorables pueden ser cortos- las organizaciones empresariales muy vinculadas a la estructura financiera ligadas directamente a los rubros exportadores, las que pasan y las que no pasan por los circuitos bancarios formales. Recordemos que en el mundo actual el peso de los paraísos fiscales tiene de alguna manera conexión con el aparato productivo global y en cada uno de los países, aún cuando se eluda reconocerlo oficialmente.

Sepamos que los gestores del modo de producción capitalista han puesto especial énfasis en no legislar controles estrictos sobre el movimiento de capitales en el mundo. Por lo tanto, lo que hoy hacen importantes estudios jurídicos y contables también en el Uruguay no son “ilegales” de eso es de lo que hablamos en el párrafo anterior.

Ahora el peso de los paraísos fiscales es tal en el mundo actual que el propio sistema corre peligro de aplastamiento. Los números son de terror, a la vez que incontrastables.
El ministro Astori, que más allá de los cuestionamientos goza de un bien ganado prestigio a nivel nacional e internacional, a quién el Dr. Sanguinetti trata de usar en sus ejemplos contra el Frente Amplio, -tratando de mostrar como que hay dos Frentes Amplios, y el ex presidente Mujica que intentó administrar de otra forma así nos fue- termina admitiendo que es impolítico pero que es poco menos que imprescindible administrando. 

El Ministro Astori, ante la crisis argentina, que preocupa a todos y que exige una explicación a nivel de nuestros técnicos y políticos recuerden lo que dijeron, entre otros el economista Gabriel Odonne antes de las elecciones del vecino país Astori solo vuelve a decir: “vamos bien”, omitiendo una explicación al menos de lo que está pasando con la economía nacional, regional y global. Tal vez estoy exigiendo mucho, pero es lo que me auto exijo para tratar de ser coherente ante el mundo actual.

Y la verdad es que nadie en la paleta de opciones políticas- tiene autoridad para marcar o proponer otro rumbo a no ser el lamentable del ajuste al nivel de vida de la gente, que no es otra cosa que la receta constantemente fracasada de la política actual del FMI y a la que ya le queda muy poco tiempo, pues la contradicción China-mercado libre y EE.UU.- economía amurallada, va a terminar por hacer estallar todos los esquemas de los economistas oficialistas u ortodoxos actuales.

Y conste que hago la precisión: “estallar todos los esquemas de los economistas oficialistas u ortodoxos actuales” y no digo estallar la economía, porque que esta ya tiene instrumentos tecnológicos para ser usados en un salto gigantesco del aparato productivo mundial, y que precisamente no se aplican por la ceguera de esta gente, que hoy tiene el control del aparato político y los lleva la vorágine de “su” aparato productivo.

Admitamos que se nos pueda decir: “a un ministro y más al de economía le está prácticamente vedado hacer apreciaciones sobre una perspectiva política y que siempre es delicado” y aceptémoslo, pero es ahí donde el rol del partido político está totalmente ausente, y no solo en las responsabilidades de gobierno, es un mal a nivel de todo el espectro político, sin excepciones.

Veamos sino cuales son las proyecciones políticas que en este marco de la economía mundial se hacen. Son paupérrimas y no van a más de un cuarto de nariz de quienes las hacen y no porque estén conformes con lo que hoy está pasando. No solo que no hay rumbo, sino que en la actual todos son contestes a que asumen el agravamiento permanente de la grieta social que no solo ocupa a los países con más rezago en la economía sino a aquellas potencias que pudieron ser símbolo en determinada etapa de la historia de crecimiento social.

De esto en esta etapa de la historia está todavía fuera, el nuevo centro China y su entorno que viene generando el modo de producción capitalista y que es lo que permite que aún la crisis no sea general de todo el sistema, y calcular como lo hace el FMI un aumento global de la producción de un 3,5 %, que es con lo que respira todo el sistema. ¿El rumbo futuro?: ¿la utopía?: no la negamos pero nuestro rumbo es el programa, en él es que nos sentimos seguros.

En “Crece desde el pie” Zitarrosa nos dice:
“Crece desde el pueblo el futuro
crece desde el pie,
ánima del rumbo seguro
crece desde el pie”.

(1)          Tal vez no sea esta la expresión correcta. La izquierda arrastra un trauma producto de los créditos de guerra que votó la socialdemocracia para la primera guerra mundial, y luego la derrota de Lenin en 1924 en que el sector predominante de la misma tomó como objetivo de su política el capitalismo de Estado, más allá de definirlo como más o menos democrático, abandonando así los proyectos de la 1era. Internacional, sobre los cuales aún no ha vuelto.

sipagola@adinet.com.uy

sábado, 16 de marzo de 2019

El fin de la predominancia


Por Jorge Aniceto Molinari:

Es necesario estudiar, analizar, los elementos tal cual hoy se vienen dando. Los modos de producción nacen, se desarrollan y declinan, la predominancia del modo de producción capitalista está en una crisis irreversible, ¿qué quiere decir? que necesita morir en paz. No se trata del fin del capitalismo sino del fin de su predominancia.

Hoy en el mundo el centro del capitalismo tiende a ser China y su entorno, que es la que lidera el libre comercio, premisa esencial para el desarrollo capitalista. Pero China está gobernada por el Partido Comunista y tiene la mayor reserva de dólares del mundo. A su vez EE.UU. el centro que declina, terriblemente endeudado, una corriente minoritaria que hoy ejerce el poder actúa amurallando la economía y tratando de favorecer al núcleo duro militar que hoy gobierna.


Hoy en el mundo ningún país puede planificar ante sí y por si una matriz productiva, tampoco Noruega o cualquier otro ejemplo, el gobierno económico del mundo está en manos de los complejos empresariales multinacionales tal cual lo planteara Lenin en 1916 (El Imperialismo fase superior del capitalismo). No se trata de buscar el lado humanitario de un sistema cuya predominancia está llegando al fin. Se trata de desarrollar un programa de transición que ponga en manos de la sociedad el control de la economía.

El rol del Estado ha sido importante como escudo de los débiles y en muchos casos para impedir que el aparato productivo se destruyera, pero nunca como salida en manos de un capitalismo de Estado. Por eso el planteo de moneda única y universal e impuesto a las transacciones financiera dando muerte a los paraísos fiscales haciendo que ninguna transacción sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad determine. Que esto pueda ser la base de una organización social superior, no tengo dudas.

Antes estamos condenados a pasar vicisitudes dramáticas y muy complicadas. De eso se trata hoy el hacer político. -
El grupo gobernante especialmente guerrerista (vinculado a la industria de la guerra) en EE.UU., ha entrado en una fase crítica, lo que no quiere decir que sus demandas de extender la guerra logren imponerse. Sus intereses puntuales ahora se contraponen con los que integran los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna si gobiernan el mundo y también tienen injerencia en la interna de ese país.

El problema esencial que tenemos que resolver si o si, es el programa de aquí en adelante.
La predominancia del capitalismo en el mundo hoy no tiene otro plan de desarrollo diferente al que impone China y su importante entorno, con el libre comercio o la realidad amurallada de la economía de EE.UU., que por las realidades similares que ha vivido el mundo en los últimos 100 años podríamos considerar que ahora sus perspectivas, la actual de EE.UU., incluso son muy menores.
¿En que están hoy las personalidades de los destacados economistas que en estos tiempos han acaparado los premios Nobel? ¿En que están todas esas legiones de técnicos y especialistas que acompañan el desarrollo y para ello son imprescindibles en las distintas organizaciones empresariales?

Puede ser desesperanzador señalar su inanición, su falta de perspectivas siendo que las salidas están ahí prácticamente elaboradas. Admitamos que tampoco tenemos datos serios de que está pasando por sus cabezas.
El discurso de Mujica en la ONU en setiembre del 2013, parecería que no hubiera existido, y ni siquiera para su autor. Pero ahí está como la puerta de Alcalá.
Sin embargo, se siguen desarrollando teorías para cómo se debe hacer en cada país para encarar el futuro.

Y acá no se trata de que cuando peor, mejor; acá se trata de razonar, de volver a la base material del razonamiento. No hay otro camino posible, la humanidad está frente a la necesidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo e instaurar instrumentos de democracia económica que hoy no le pertenece como la moneda y los impuestos.

Por supuesto –y no los obligo a creerme- que me gustaría que me dijeran: “estás equivocado” y me lo demostraran así no seguiría perdiendo el tiempo en este camino. Que me demostraran que cada país debe tener una moneda propia, o que cada comarca debiera tener su moneda, pero hasta ahora nada, la necesidad de  moneda única y universal para mi sigue siendo irrefutable, como el metro, el kilo o el litro para hablar de las medidas más comunes.

¿Y los impuestos?: el consumo o el giro del dinero.
Hay en la gente común, como nosotros, un aumento constante en la preocupación por la violencia y la ineficiencia e ineficacia de los gobiernos de derecha, de centro, de izquierda para combatirla,  esto hay que sumarlo a la crisis en la cantidad y calidad del trabajo que hemos abordado en notas anteriores, ¿tiene esto que ver con los sistemas impositivos?: SI.
La baja en la calidad del trabajo para el conjunto de la gente, acompaña directamente el agravamiento del problema.

No es que solo el cambio del sistema impositivo, que por las condiciones de la gobernanza económica del mundo no se puede hacer estableciendo fronteras dentro de las cuales se aplique –como de alguna manera fue el Euro- sino que necesariamente debe hacerse a lo largo y ancho del planeta, porque ello implica un control directo sobre el origen del problema que no es otro que lo que era antes una virtud: buscar la rentabilidad que ahora está convertida en un instrumento de putrefacción de las relaciones sociales.

Hoy hacer que ninguna transacción sea legal sino está debidamente registrada por los organismos que la sociedad democráticamente establezca, significa en los hechos no solo la condena a muerte de los paraísos fiscales, sino también de todos los negocios que ellos estimulan como el de la droga. Acá en el Uruguay estamos discutiendo si el cierre de más de 2.000 puestos de venta de pasta base, es efectivo o no. Claro que nos parece correcto que se cierren puestos de venta como se está haciendo, pero eso no alcanza hay que ir al movimiento de dinero que provoca la apertura de los puestos de venta. Si se puede, pero debe ser una acción coordinada en el mundo contra los paraísos fiscales que son los que alimentan esa lacra social.  Es esto además donde la izquierda debe exigir definiciones a todos los contendientes electorales y exigírselas a sí misma.

E insistimos: no es el fin del capitalismo, es el fin de su predominancia para que la humanidad transite hacia un modo de producción superior. Con los recursos de este sistema impositivo basado en la circulación del dinero, los organismos que la sociedad determine podrán realizar obras que hoy no se hacen porque no son “rentables”.

¿Significa ello que la sociedad debe estatizar la economía para poder realizar estas obras?: no, porque ello significaría retroceder al capitalismo de Estado, al que muchas veces fue necesario recurrir para resolver problemas puntuales y no tan puntuales pero que no es una salida viable aún cuando pueda tener su peso en una planificación global de la economía donde todos los aspectos del desarrollo humano deben ser contemplados.
¿Estamos soñando?: no. Uds. lo pueden comprobar analizando los problemas que hoy tenemos y como con la crisis en la predominancia del modo de producción capitalista van en aumento.

Podemos entender por ejemplo, que un cambio de gobierno en el Uruguay puede significar como lo fue en Argentina un retroceso tremendo en el nivel de vida de la  gente, y los ejemplos abundan en el mundo. Hasta EE.UU. tendría problemas si no siguiera esta economía amurallada que ha impuesto Trump, y vaya si la disyuntiva es tremenda para ellos y para el mundo, gobernada esta nación como lo está siendo hoy a contrapelo de toda su rica historia.

Pero lo grave es que si no se encara de esta forma que estamos proponiendo las consecuencias serán aún más dramáticas.
En Uruguay por ejemplo es seguro que los exportadores mas inescrupulosos se están frotando las manos por la caída provocada de la moneda argentina con respeto al dólar, pero es un drama para cualquier gobierno porque su repercusión en la sociedad puede llegar a ser dramática como en la crisis del 2002.

Sin embargo como nunca antes (Mujica lo planteó en la ONU, pero luego lamentablemente retrocedió), estamos en condiciones de hacer un llamado a lo mejor de la humanidad para que esta tarea se asuma de inmediato.
No es importante, aunque en algunas circunstancias si lo es, quien tome la iniciativa, una sola chispa puede encender toda la pradera, porque es una necesidad social que el mundo busca buceando en innumerables textos pero sin reencontrarse todavía con el enorme trabajo de investigación realizado en su momento por los maestros.

sipagola@adinet.com.uy