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miércoles, 2 de diciembre de 2020

El tapabocas vs el tapaconsciencia

Por Oscar Bravo:

La Unión Europea sigue en su afán injerencista, inmiscuyéndose e irrespetando la soberanía de un Estado independiente, cuando todos los días opina sobre los asuntos internos de Venezuela…pareciese que no existe otro país en el mundo, con quien meterse, en especial para el gobierno español, que insisten en no reconocer el proceso electoral venezolano y que de manera impecable, va rumbo al 6 de diciembre del 2020…hasta ahora, cumpliéndose a satisfacción todas las fases del proceso y conformes con las auditorías realizadas…por parte de todas las organizaciones con fines políticos que están participando de manera activa y entusiasta, en unos importantísimos comicios parlamentario, para el futuro institucional del país…

Por cierto, que ese descarado e ilegal injerencismo por parte de la Unión Europea, sospecho que si saben en donde entrometerse… ¿Por qué no han dicho nada sobre las elecciones presidenciales estadounidense? siendo el país en el mundo con el mayor número de contagiados por el Covid – 19 y de personas fallecidas, ¿Por qué no le “exigieron” al imperio que suspendiera por seis meses su proceso electoral?...

Pero a La Unión Europea...le preocupa muchísimo Venezuela, cuando consideran que el domingo 6 de diciembre del 2020…puede multiplicarse de manera  exponencial, una pandemia, que precisamente se ha propagado de manera contundente en territorios europeos…y no son precisamente modelos a seguir, en la manera en que han enfrentado el Covid – 19…sin embargo, detrás de esa presunta preocupación por la salud de las venezolanas y los venezolanos…lo que se esconde es la gran molestia que tienen, porque  el autoproclamado que ellos reconocen como el presidente interino y su grupo político de la ultraderecha, no son candidatos para éstas elecciones…y para evitarle una aplastante derrota a su militante abstencionismo, consideran que la mejor salida política…es no reconocer la validez de este proceso electoral… 

No aceptan que ahora la oposición tiene más garantías y condiciones favorables…con un nuevo arbitro electoral, un aumento significativo del número de diputadas y diputados, al pasar de 167 a 277 representante…hasta hay debates parlamentarios televisados, entre candidatos…y eliminaron los puntos rojos…

Politólogo.

bravisimo929@gmail.com

viernes, 16 de octubre de 2020

La realidad de una crisis moral y el uso de la violencia

 Por Diego Olivera Evia:

Luego de décadas de propuestas de los estados nacionales, surgen los monopolios y las trasnacionales como centro de poder, relacionados con EEUU y la Unión Europea, estos mecanismo de dominación han creado no solo una crisis capitalista, sino que han ampliado el carácter guerrerista de la expansión, creando un concepto de un poder imperial, claramente esta realidad se refleja en América Latina, con la obsecuencia de los líderes de derecha y la sumisión a EEUU, manejados por el presidentes de EEUU, Donald Trump, para crear gobiernos títeres capaces de destruir las naciones Estado, tratando de borrar los avances en varias etapas del progresismo.

Pero en esta nueva década del fascismo, surgen los estados capitalistas, en una maquina de explotación y una crisis social, política en las ex naciones Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá, Ecuador, donde los trabajadores, obreros y jubilados, sufren los efectos del capitalismo.        

Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación. Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.

Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.

Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta. 

Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado.

Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socio ecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.

Caracterizando los impactos socio ecológicos de las multinacionales

Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA.

Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo.

Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.

Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.

Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.

Este análisis no lleva a englobar no solo la crisis capitalista, que ha mostrado su peor versión sobre el planeta Tierra, el desconocimiento del clima por EEUU, atreves de Donald Trump, muestra la mayor ignorancia de los efectos del Niño, que, con lluvias y cambios continuos del clima, actualmente afectan a los países del Cono Sur de América, generando una crisis económica en Uruguay, Brasil, Argentina, en el turismo, parte fundamental de las economías de estas naciones. Los mismos huracanes y ciclones son parte de manipulaciones, del clima por EEUU en sus experimentos, como intentar crear extraer el petróleo, con bombeos de agua en altas presión, destruyendo el manto de las capas del terreno, dañando una vez más el clima.

Ante esta realidad la sociedad humana sufre la agresión en las trasnacionales, de la misma las guerras coloniales, fenómenos creados por las naciones imperiales, siguen creando guerras en Afganistán, Iraq, Siria, la destrucción de Libia, las agresiones de EEUU a Rusia y China, por el control de los mercados, es también parte de una crisis moral y ética de Trump y su combo de funcionarios terroristas.

Esta realidad se ve afectada en la mayoría de los Continentes, la destrucción del eco sistema del Amazonas, atreves de la inmoralidad del presidente  del Brasil Bolsonaro, en una nueva campaña de asesinatos de indígenas del Amazonas, para destruir el pulmón de América Latina, para vender las tierras a los empresarios, de la misma manera sacar a los Sin tierra, la misma expresión del fascista Bolsonaro, que manifestó que los pueblos originarios son sucios y no hablan portugués, son objeto de abuso y muerte, para ampliar una mayor crisis ecológica, similar a la de Paraguay en la destrucción de los sojeros, de las tierras creando un tierra muerta, por los agro tóxicos de Monsanto, creando una soja transgénica con efecto perniciosos para los seres humanos, una realidad de multimillonarios explotando y destruyendo el planeta Tierra.  

Periodista, Historiador y Analista Internacional

diegojolivera@gmail.com

viernes, 9 de octubre de 2020

“Marruecos sigue con su intransigencia en la ocupación del Sahara Occidental”

 Por Leandro Albani: 

“O ganamos toda la patria o perdemos toda la patria”, sentencia Mohamed Ali Ali Salem, embajador de la República Árabe Democrática Saharaui (RADS) en misión en América Latina. Con esa frase concreta y clara de entender, Salem resume la lucha histórica del pueblo saharaui por su territorio y por la conformación de un Estado propio en el norte de África.

“Nosotros queremos que el tema se resuelva en términos de paz, mediante Naciones Unidas y la Unión Africana, y lo que pueda aportar la Unión Europea y los países de América. Dentro de la legalidad internacional, nosotros vamos a recuperar nuestra tierra”, explica Salem en diálogo con La tinta. Pero también deja flotando una inquietud que late cada vez con más fuerza entre la población saharaui: “¿Por la vía armada? Por qué no”.

La historia del Sahara Occidental es la historia de la colonización europea en África, en este caso, encabezada por España. Y después de la retirada española, en octubre 1975, la historia se escribe con la ocupación ilegal de buena parte del territorio por la monarquía de Marruecos y de la resistencia del Frente Polisario.

El Sahara Occidental es un territorio ubicado sobre las costas africanas del océano Atlántico, tiene una extensión de 284 mil kilómetros cuadrados y considerado la última colonia de África. El pueblo saharaui, conformado por un millón de personas, se encuentra repartido en tres partes. Pese las divisiones impuestas, todos y todas exigen la autodeterminación y el respeto de sus derechos. La ocupación ilegal de Marruecos desencadenó que miles de saharauis tuvieran que exiliarse; otra parte, refugiarse en los campamentos en la provincia de Tinduf, en el sur de Argelia, y el resto vivir en su territorio originario bajo la represión de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Imagen: Mohamed Ali Ali Salem, embajador de la RADS en misión en América Latina Una de las razones para que Marruecos se niegue a reconocer el Sahara Occidental y, al mismo tiempo, ocupe su territorio y despliegue una represión sostenida contra la población se debe a su posición geográfica estratégica. Tiene una costa de 1.500 kilómetros de largo y está a 15 minutos en avión de las Islas Canarias. En la costa saharaui, existe un banco pesquero con las más variadas especies en el mundo, entre ellas, pulpos, atún, sardina y todo tipo de mariscos. A su vez, el Sahara Occidental tiene una de las mayores reservas de fosfato, con una gran importancia para la agricultura. 

En esta charla con Mohamed Ali Ali Salem, el representante saharaui se refiere a la situación de los campamentos de refugiados en medio de la pandemia del coronavirus, de la intransigencia marroquí ante las resoluciones de Naciones Unidas (ONU) y de la posibilidad concreta de que el Frente Polisario junto al pueblos del Sahara Occidental vuelvan a tomar las armas para lograr su libertad total.

—¿Cuál es la situación en los campamentos de refugiados con respecto a la pandemia de coronavirus?

—El coronavirus llegó tarde a los campamentos. Si, en Europa, a partir del 21 de junio acababa la cuarentena, es a finales de ese mes que empieza a haber unos pocos casos en los campamentos. En el tema sanitario, en los campamentos, nosotros aplicamos una política de prevención, con un sistema prácticamente parecido al cubano. Tienes primero la limpieza, la higiene, y eso previene muchas enfermedades. Acostumbrados a eso en estos 45 años, las pautas que ha marcado la comisión sanitaria la gente las ha ido cumpliendo. Hasta principios de julio, prácticamente no había ni un caso. A finales de agosto, se llegó a poco más de 20 casos. Hasta ahora, hay dos fallecidos. Para finales de septiembre, los casos de afectados llegaron a 28, de los cuales, 26 ya se recuperaron.

Afortunadamente, el coronavirus no ha hecho estragos en los campamentos. Se sigue insistiendo en la higiene, en el uso de mascarillas, en la distancia y en respetar los núcleos familiares. Los colegios han empezado la semana pasada, pero con muchas medidas de prevención.

—¿La situación económica en los campamentos se vio muy afectada con la pandemia?

—En los campamentos, básicamente, se vive de las ayudas humanitarias. Existe una pequeña economía, basada en la autosuficiencia, con huertos agrícolas, fábricas artesanales de sedas, alfombras, de herramientas para los labriegos, la confección de ropas y uniformes para colegios. También hay una especie de comercio desde el plan de paz, ya que empezó a entrar un dinero a las personas, porque antes todo estaba paralizado. Con el plan de paz, se perciben unos beneficios de la administración española o de los jóvenes que han ido a trabajar a Europa y envían dinero a las familias. Todo esto ha generado que existan algunos comercios que venden productos ultramarinos, latas de sardinas, algunas verduras y frutas, y que se traen de la ciudad de Tinduf, muy cerca de los campamentos. Pero la gente sigue viviendo de la ayuda humanitaria. Sí ha influido en que todo se ha paralizado y hay alimentos que llegan con esa ayuda que se han agotado. Pero, desde que Argelia salió de la cuarentena, empezó a llegar ayuda directamente. 

—En estos tiempos de coronavirus, ¿cómo se comportó Marruecos con el pueblo saharaui?

—Marruecos sigue con su intransigencia de ocupación, sigue negando lo que, hace 29 años, se firmó en el plan de paz con el Frente Polisario: que el Sahara es un tema de descolonización inconcluso y que se tenía que hacer un referéndum. Todo eso Marruecos lo niega y dice que el Sahara es parte de Marruecos, no acepta conceder un Estado, sino una autonomía dentro de Marruecos. Hay declaraciones de los propios dirigentes marroquíes de hace siglos, estoy hablando del año 1700, como el propio rey marroquí que le dice a los reyes españoles que su frontera llega al Río Noun, que es lo que reivindicamos nosotros. Hasta hace 40 años, fuimos colonia española. Y el Frente Polisario nació antes de la reivindicación marroquí. España salió debido a que no podía seguir enfrentándose a la guerra de guerrilleras que le presentaba el Frente Polisario.

Marruecos sigue en la misma política y, en la parte ocupada, la pandemia ha tenido su incidencia. Marruecos es uno de los países del norte de África donde realmente no se ha controlado la pandemia. Hay grandes ciudades, como Casablanca y Marrakech, que están cerradas a cal y canto. Tienen miles y miles de contagiados al día. Lo que está sucediendo en Argentina no es nada en comparación a lo de Marruecos. En la parte ocupada del Sahara, hay coronavirus, sobre todo, dentro de la población marroquí. En la parte ocupada, hay una división muy clara: la población autóctona saharaui y la población marroquí, que se mezclan muy poco.

Hace algunos días, en Naciones Unidas, Marruecos siguió diciendo que su oferta es la autonomía y ya nadie habla de eso. Nos llamó la atención los casos de Sierra Leona, de Costa de Marfil, que son países afines a Marruecos, que hablan de que el Sahara es un tema de descolonización. La misma Francia, en su intervención en la ONU, no pudo apoyar a Marruecos. España, que es escudero de Francia en el apoyo a Marruecos, tampoco pudo defenderlo.

Nosotros queremos que el tema se resuelva en términos de paz, mediante Naciones Unidas y la Unión Africana, y lo que pueda aportar la Unión Europea y los países de América. Dentro de la legalidad internacional, nosotros vamos a recuperar nuestra tierra. ¿Por la vía armada? Por qué no.

—¿La vía diplomática todavía es posible para resolver el conflicto?

—Nadie en este conflicto ha dado tanto y ha cedido tanto por la paz como nosotros. Esto, sabiendo que somos las víctimas y que es un tema de descolonización reconocido por Naciones Unidas y por la Unión Africana de una manera evidente. 

A Naciones Unidas le hemos dado un plazo, después del Congreso del Frente Polisario en diciembre, para que, en pocos meses, encamine el plan de paz, que se puso en vigencia en septiembre de 1991 para que, en enero de 1992, se celebrase el referéndum para decidir sobre la creación del Estado. Queremos que la ONU reactive el plan de paz en su espíritu de 1991, que el plazo sea de cuatro meses y que garantice la celebración del referéndum. Y que, mientras tanto, salvaguarde y motorice la defensa de los derechos humanos.

 Si no son capaces de hacer eso, que la ONU se vaya y nos deje a nosotros frente a Marruecos. Esto ya se ha dicho muy claramente a Naciones Unidas. El mandato del Congreso a la dirección del Frente Polisario es que Naciones Unidas se encamine hacia el cumplimiento de su plan de paz para la realización del referéndum. La misión de la ONU en el Sahara no es para otra cosa que para la celebración del referéndum. Si no, que se vayan y nosotros sabremos qué hacer.

Lamentablemente, hay que reconocer que Marruecos ha aceptado y ha firmado el plan de paz gracias a 16 años de una cruenta guerra. En la década de 1980, Marruecos estaba perdiendo y, si no fuese por la intervención de Estados Unidos, de Francia y de Israel, seguro que perdía. Nosotros, o ganamos toda la patria o perdemos toda la patria. La vía diplomática se está agotando. Nos quedan muy pocas esperanzas en la vía diplomática. ¿Qué hay de bueno en esto? Que contamos con el apoyo de la Unión Africana, porque nos reconoce como Estado, aparte de otros 84 países en el mundo, la mayoría africanos. Somos miembros fundadores de la UA. En 2017, Marruecos, después de 30 años, ingresó a la Unión Africana, porque antes estuvo, hasta 1984, en la Organización para la Unión Africana (OUA). En la carta de la UA, se habla del respeto de las fronteras de los países vecinos y de las fronteras heredadas del colonialismo. Marruecos tiene que cumplir con la carta de la Unión Africana o se tiene que ir.

—Frente a la situación que está contando, ¿existe la posibilidad de que ocurran choques armados o que el conflicto derive en una salida militar?

—Es muy probable. Y no será una carrera muy larga. Si en tiempos del rey Hassan II, donde realmente tenía un ejército y él era un dirigente militar con conocimientos, no han podido vencernos, ahora, nosotros estamos muchísimo mejor preparados. Nuestra ventaja es que conocemos el terreno, es nuestra tierra, el combatiente saharaui, y no digo soldado, lucha por convicción y no cobra un sueldo por eso. Lucha por su tierra, para liberarla, ese es nuestro concepto. Y el soldado marroquí está lejos de su tierra, de su patria, de su familia, con un salario malísimo y no tiene la misma concepción. No descarto esta opción. Me gustaría que no sea posible, pero no lo descarto. 

 —¿Cómo se desarrolló el Congreso del Frente Polisario?

—Han participado más de 2.000 congresistas saharauis y se ha hecho en territorio liberado. Marruecos decía que, si lo hacíamos en los territorios liberados, nos iban a atacar, pero no hicieron nada. Participaron delegaciones de muchos países, sobre todo, europeos y africanos. La gente lo que reivindicó es salir de esta situación. Lo que la mayoría quería, sobre todo, los jóvenes, es volver a la guerra, porque no hay manera de entenderse con Marruecos. No vamos a aceptar que Marruecos siga ocupando dos tercios de nuestra tierra y siga masacrando a la población civil saharaui por el simple hecho de manifestarse libremente.

—¿Cuál es la fuerza tan grande que tiene Marruecos para negar al pueblo saharaui su territorio y sus derechos?

—Antes de la caída de la Unión Soviética y del bloque socialista, Marruecos era un poco el gendarme de Occidente. Siempre ha hecho este trabajo. Marruecos llegó a su independencia porque se la cedió Francia. No es como Argelia que llegó a la independencia por una revolución y expulsó a Francia. No es lo mismo. Marruecos es un país pobre, prácticamente, no tiene muchas riquezas. Pero juega un papel, como con los países árabes, de siempre apoyar al Estado de Israel. Además, favorece a Estados Unidos y a Francia. Al mismo tiempo, tiene una política muy perversa. Por ejemplo, en América Latina, emplea mucho la política del cheque, de la compra de voluntades, tiene personas compradas en todos los países. Esas personas dicen que el Frente Polisario y Argelia vulneran los derechos humanos. Desafío a quien sea a que viaje a los campamentos de refugiados y a los territorios liberados, y que traiga un solo caso de violación de los derechos humanos o de falta de libertad de expresión. En los campamentos y en los territorios liberados, tenemos personas que se equivocan y hay presos comunes, pero en ningún momento a estos presos se les hacen las atrocidades que le pueden hacer en Marruecos. Hay que recordar las famosas cárceles secretas de Marruecos, como Tazmamart. Hay miles y miles de encarcelados marroquíes, no solo saharauis, de la izquierda o solamente porque opinan distinto. Marruecos es un régimen medieval donde todo el pueblo está encarcelado y, hoy en día, es el infierno de la pederastia. El mismo régimen marroquí juega con esto, es un Estado narco que vende cannabis y lo intenta hacer pasar por las fronteras argelina y saharaui. Los grupos yihadistas que están en Mali y en Niger están financiados por la droga marroquí. Esto no es ninguna mentira, esto es así. Marruecos es un régimen de chantaje. Por ejemplo, cuando España tiene problemas con Marruecos, el régimen la presiona con la inmigración ilegal y suelta los barcos con gente. Ellos tienen bases fuertes que los apoyan, sobre todo, en Francia, en Israel y en Estados Unidos.

—¿Cómo ve el futuro cercano del pueblo saharaui? 

—Lo que realmente veo es una solución después de un enfrentamiento bélico. Preveo que, dentro de poco, va a haber un desenlace, estoy hablando de cuatro o cinco años. El desenlace, finalmente, es la independencia total del Sahara Occidental. Ahora, estamos en un buen momento, Argelia ha salido del impasse en el que estaba, con un gobierno excelente, que reivindica el espíritu revolucionario. Además, contamos con el apoyo de la Unión Africana, estamos ganando la batalla judicial a nivel de la Unión Europea con respecto a los recursos naturales saharauis. Por el momento, los gobiernos de la UE no hacen caso, pero el Tribunal Supremo Europeo ha dictado tres sentencias en contra de la UE y de Marruecos, en referencia a que las aguas del Sahara no se pueden tocar sin el permiso de los saharauis representados por el Frente Polisario. En algún momento, esto se tiene que cumplir.

leandroalbani@gmail.com

sábado, 11 de julio de 2020

Europa satélite de los Estados Unidos



Por Jesús Sotillo Bolívar.
 No creo que a los entendidos en la materia les resulte extraño la reciente decisión de la Unión Europea al Sancionar a un grupo de venezolanos con funciones gubernamentales o ligados a la actividad parlamentaria en nuestro país, puesto que, si realizamos una ligera retrospectiva del panorama mundial, llegaríamos a la conclusión, que la denominada Unión Europea, juega un papel de Satélite de la política del gobierno de los Estados Unidos.


La Unión Europea, no es una entidad autónoma y muchas de sus decisiones que afectan el panorama internacional de alguna manera están condicionadas por lo que opina o por las instrucciones que emanan del Pentágono.

Hace cierto tiempo atrás la prensa internacional destapó una hoya, que se mantenía bien guardada: las informaciones reseñaban que, detenidos en Afganistán e Irak, eran trasladados a bases norteamericanas en Europa, donde no sólo los encarcelaban sino, que eran objeto de tortura.  Esta primicia, fue rápidamente ocultada de los portales internacionales de noticias y se mantuvo de bajo perfil, dada la gravedad del hecho y de los intereses que afectaba.

¿Pero qué hay de cierto en esta Dependencia de Europa a los Estados Unidos?
Veamos algunos datos de interés que poca cobertura tienen para la prensa internacional y que sólo portales especializados los publican para conocimiento de cualquier interesado en la materia.
En publicaciones del departamento de Defensa de los Estados Unidos, se puede apreciar algunos datos, por supuesto, los que permite el Pentágono publicar al respecto.

De las 5.579 bases militares que los Estados Unidos tienen en el mundo, incluyéndolos, aproximadamente 452 se encuentran en suelo europeo. Allí hay fuerzas de la Marina, de la Fuerza Aérea, y se encuentran también los ya conocidos y famosos “Contratistas”, mercenarios del gobierno úsense para ser utilizados en los conflictos internacionales que ellos fomentan y desean controlar.

Desde esas bases los Estados Unidos, prestan “colaboración” a las fuerzas militares de los países donde están asentadas, les dan preparación militar, maniobras conjuntas y todo tipo de operación que a ellos les convenga para fortalecer su dominio mundial.

En países como Alemania, Grecia, Italia, Portugal España, por nombrar algunos, están asentadas las bases militares susodichas. Si Ud. Es buen observador del panorama mundial se dará cuenta que cuando los Estados Unidos, toma decisiones bélicas u sancionatorias contra otros países, estos países, se presentan como primeros violines de la Orquesta Armamentista de Norte.

Así que el Norte, no es una quimera, como dice cierta canción, sino, que constituye un verdadero poder, que, a base del chantaje, las amenazas, las sanciones, las supuestas ayudas “humanitarias”, hasta la intervención militar, impone sus políticas y pretende mantener una hegemonía mundial a sangre y fuego.
Cada vez que un líder europeo declara o habla en público con relación a los Estados Unidos, mesura su lenguaje, casi que metafóricamente describe los hechos, como temiendo una respuesta agresiva o de advertencia de los Estados Unidos.

Fíjense, por ejemplo, la Canciller Ángela Merkel, en medio de un acto electoral, recientemente, hizo un llamamiento a los socios europeos para que tomen su destino en sus manos. Primera lectura, el destino de los países europeos no está en sus propias manos, está en el Norte.
Tras comprobar los últimos sucesos y las relaciones con los Estados Unidos con Europa dice: “Los tiempos en los que se podía confiar completamente en los otros han quedado atrás”. Para un buen lector ese “los otros”, no es otro, valga la redundancia que los Estados Unidos, pero ella lo asoma, pero no lo admite, allí está patente la sumisión.

Rápidamente, se oyeron las reacciones en el campo norteamericano. The New York Time, cita declaraciones de Ivo Daalde ex embajador de EEUU en la OTAN, que afirma: “Este parece ser el fin de una era en la que los Estados Unidos hacía de líder y Europa lo seguía”.

En estas declaraciones se resalta lo que sostengo, la sumisión de Europa a las Políticas de los Estados Unidos. Por ello no resulta extraño la conducta asumida por la Unión Europea, y de algunos de sus miembros en particular contra Venezuela, y otras naciones, porque sencillamente, ellos son satélites de esta política y bailan al son que los toque el gobierno de los Estados Unidos. “El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable”. Víctor Hugo
jesussotillo45@gmail.com

domingo, 17 de febrero de 2019

Venezuela La Unión Europea y su subalterna posición al servicio de Washington


Por Tony López R.:
Con la participación de 14 países latinoamericanos y europeos concluyó el pasado jueves 7 de febrero la reunión del Grupo de Contacto Internacional (GCI), convocado por México y Uruguay. Dicho cónclave terminó con un llamado que provocó dos posiciones diferentes: La declaración llamando a elecciones presidenciales libres, transparentes y creíble en el menor tiempo posible y abogando por una solución pacífica excluyendo el uso de la fuerza, firmado por la Unión Europea, Uruguay, España, Costa Rica, Alemania, Italia, Portugal, Suecia, Francia, Países Bajos, Ecuador y el Reino Unido.

Mientras que México, Bolivia y los Países miembros del CARICOM, no la suscribieron. El día anterior, miércoles 6, se había conformado y aprobado el Mecanismo de Montevideo un instrumento cuyo eje central es el diálogo sin condicionamiento entre las partes y a disposición de los actores venezolanos como una alternativa pacífica y democrática. De la cual luego de firmado se apartó Uruguay.

La representante de la Unión Europea Federica Mogherini, fue enfática en sus posiciones, pero señaló que ambas iniciativas “no son incompatibles una a la otra” y añadió que ambas pueden converger hacia el objetivo de alcanzar un resultado democrático y pacífico de esta crisis”. Sin embargo, la realidad, composición y objetivo de estas dos iniciativas, son diferentes. La europea injerencista e inviable y la mexicana y caribeña respetuosa de los problemas internos y de la soberanía e independencia de los venezolanos.

Con la supuesta propuesta europea, Estados Unidos logró introducir la división en los objetivos que se planteaban México y Uruguay y que irónicamente y seguramente con la desaprobación popular uruguaya, el gobierno de Tabaré Vázquez se alineó   al lado de la Unión Europea, también de Estados Unidos.

Esta postura uruguaya  abrió una brecha con México, nada saludable para el diálogo y la paz, objetivo que se perseguía alcanzar para evitar una confrontación militar en Venezuela, la que de no evitarse y oponerse unidamente a ella, el conflicto militar puede extenderse a una buena parte de la zona suramericana y a la desestabilización de toda la región que es en el fondo a lo que apuesta el gobierno de los Estados Unidos, para lograr recuperar la influencia política y económica de la cual gozaba en décadas anteriores.

La región suramericana, seriamente comprometidas, como es el caso de Brasil, Argentina, la propia Venezuela, por la multipolaridad y los acuerdos económicos y comerciales con grandes potencias, como lo son la República Popular China y la Federación Rusa, es signo de preocupación en Estados Unidos y así fue expuesta el 15 de febrero del pasado año por el jefe del Comando Sur, Almirante Kurt W Tipp ante la Comisión de Defensa del Senado en Washington. El alto Jefe Militar    afirmaba que la acción de su país contra Venezuela, era entre otras, motivadas por las estrechas relaciones políticas, económicas y comerciales de este país andino con Rusia, China, Turquía e Irán, lo que ponía en riesgo la Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

Un ejemplo claro fue la negativa a la propuesta del capitán- presidente Jair Bolsonaro, cuando se planteó en su política exterior limitar las relaciones comerciales con la República Popular China, el poderoso empresariado brasileño se negó, porque la venta de productos de Brasil al gigante asiático sobre pasan los 30 mil millones de dólares y Bolsonaro tuvo que retirar su propuesta.

La señora Mogherini conoce perfectamente, que la propuesta recogida en dicha declaración es inaceptable para el gobierno de Venezuela, la cual ya fue diplomáticamente refutada por el presidente Nicolás Maduro, quien se pronunció por el diálogo y la paz, y solo reconoció la propuesta mexicana y del Caricom, el llamado Mecanismo de Montevideo. Debe tomarse en cuenta que la posición venezolana no es ningún capricho, sino porque aceptar la declaración del CGI viola la Carta Magna del país andino y el adelanto de elecciones presidenciales, es admitir que las elecciones del 20 de mayo del 2018 fueron fraudulentas.

Por otra parte, desde Washington el señor Elliot Abrams criticó la cumbre convocada por iniciativa de México y Uruguay, y con total desprecio señaló “no estamos interesados en unirnos al Grupo de Contacto y llamó a la comunidad internacional a reconocer a Juan Guaidó como presidente de Venezuela”. 
¿Una posición soberbia y desafiante o una hábil fórmula para lograr la propuesta intermedia? Abrams es especialista en esos engaños. Las posiciones guerreristas de Estados Unidos  solo han tenido eco en un pequeño grupo de países subalternos a Estado Unidos, como está sucediendo hoy con la Unión Europea, a pesar de las posiciones anti europeas que ha desarrollado el presidente Donald Trump desde que asumió la presidencia, denunciada por  el ex canciller sueco Carl Bildt quien ante la escandalizada élite europea, tuiteó “ Nunca habría creído que un candidato a la presidencia de Estados Unidos pudiera constituir una grave amenaza a la seguridad de Occidente”.

En tiempo real y a través de sus tuits, Trump ha estado reconfigurando la política exterior de Estados Unidos y socavando a la OTAN y a las bases de las relaciones de Washington con la Unión Europea, también de una buena parte de los tratados internacionales, como la ruptura de los Acuerdos de Paris sobre el cambio climático y su última irracionalidad  el rompimiento del tratado de no proliferación de armas nucleares de medio y corto alcance,  que recibió la inmediata respuesta del gobierno de Vladimir Putin, al dar a conocer que comenzaran a reactivar su industria en este tipo de armas.

Por último y para dejar claro que todo lo que ha venido implementando Estados Unidos contra Venezuela, utilizando a su empleado en la OEA, Luis Almagro, es una grave violación a la carta de la ONU y de la propia y desprestigiada Organización de Estados Americanos (OEA), en su artículo 19, reza: “Ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho a intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. El principio anterior excluye no solamente a las fuerzas armada, sino cualquier otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad del Estado, de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen”.

Venezuela puede solicitar una opinión Consultiva a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, para que respondan si las intervenciones de Estados Unidos, el Grupo de Lima y la Unión Europea violan o no el Derecho Internacional.  Algunos de estos gobiernos, pueden ser sometidos a una acción judicial en sus propios países por violaciones al derecho internacional, como el caso panameño que en su artículo 4 de su Carta Magna obliga a Panamá a acatar las normas del Derecho Internacional, la más importante de las cuales es la no intervención en los asuntos internos de otros Estados.  Panamá no puede olvidar la criminal intervención gringa en su territorio que costo decenas de miles de muertos.

Esperemos que el camino del diálogo y la paz reine en nuestra región y que termine la farsa montada artificialmente por Estados Unidos contra Venezuela y que los gobiernos latinoamericanos y caribeños se unan para defender el derecho de no intervención en sus asuntos internos porque a futuro no se puede predecir si alguno de ellos puede ser víctima de lo que hoy sucede con el gobierno venezolano.
Periodista, politólogo y analista internacional.

jorgarcia726@gmail.com

miércoles, 6 de junio de 2018

¡Alerta con lo que puedan acordar en la 48° Asamblea General de la OEA!


Por Carlos E. Lippo: 
“En nuestra opinión, la OEA desde su fundación fue, es y será un instrumento de dominación imperialista y  Ninguna reforma podría cambiar su naturaleza o historia”.
Raúl Castro Ruz

Como es sabido por muchos, la exclusión de Cuba del sistema interamericano fue acordada el 31 de enero de 1962 en el seno de la Octava Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, celebrada en Punta del Este, Uruguay, bajo la excusa de que el gobierno de la isla quebrantaba la unidad y la solidaridad del hemisferio, por haberse declarado de ideología marxista leninista en pleno y legítimo ejercicio de su soberanía. Sin embargo, habrán de ser menos los que saben que la citada conferencia fue convocada a solicitud del gobierno del Perú por instrucciones del entonces presidente Manuel Prado Ugarte, impartidas a su representante permanente en la organización, durante una visita a Washington en octubre de 1961 que, “curiosamente” le sirviese para gestionar la concesión de un crédito por 99 millones de dólares (1).


 De igual forma, trascendió en aquellos días que el 03 de enero de 1962, a unos 20 días de iniciarse el funesto evento, la Casa Blanca anunció un proyecto  destinado a entregar 15 millones de dólares a los gobiernos de Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras y El Salvador, con destino a la producción de café; siendo oportuno señalar que en aquellos días el periódico “Adelante” de Costa Rica, comentó en relación a este proyecto gringo, que se trataba de un chantaje y un soborno en vísperas de la Conferencia de Punta del Este, dirigido a estabilizar el mercado de un producto cuyos precios habían sido apreciablemente dañados precisamente por los grandes importadores  radicados en los Estados Unidos.

Pero no pararon aquí los sobornos del imperio destinados a obtener el apoyo necesario para satisfacer su capricho de expulsar a Cuba de la OEA, y es que poco antes de iniciada la reunión, habiéndose conformado un grupo integrado por Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia, Chile, México, Haití y Honduras, que buscaba contener la iniciativa sancionatoria liderada por Estados Unidos, Colombia y Venezuela, “un cañonazo de billetes verdes” disparado por el gobierno del presidente Kennedy logró que el Haití del vesánico dictador François Duvalier cambiara su posición y que en consecuencia este grupo se quebrara (2), llevando al fracaso tan loable iniciativa.

En aquellos días la OEA estaba integrada por 21 estados, de manera que la mayoría calificada (2/3 ó 66,66 %) necesaria para acordar la expulsión era de 14 votos, que finalmente se obtuvo, con 6 abstenciones (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y México) y 1 voto en contra, el de la representación de Cuba. Para finalizar, resulta conveniente apuntar que la Conferencia fue presidida por el embajador de Uruguay, José Antonio Mora Otero, y tuvo que ser celebrada en el casino de un hotel de playa y no en la capital Montevideo, ante los fundados temores del gobierno de entonces a una natural repulsa del noble y aguerrido pueblo uruguayo.
La 39° Asamblea General celebrada en San Pedro Sula (Honduras) en junio de 2009 (3), aprobó por aclamación el reingreso de Cuba a la organización y por este motivo, aunque este estado insular no sólo que no se ha incorporado aún, sino que su gobierno no ha dado señal alguna de querer hacerlo, el número actual de estados miembros de la OEA es de 35 y por ende la mayoría calificada ha sido establecida en 23 miembros.

Comenzando a entrar en materia debo decir que la 48° Asamblea General de la OEA habrá de celebrarse durante los días 04 y 05 de junio en la mismísima ciudad capital del imperio; una sede propuesta lacayunamente por el canciller de Méjico, Luis Videgaray, para conmemorar el 70° aniversario de este ministerio de colonias gringo, en ocasión de la sesión de clausura de la 69° Asamblea, que hubo de ser celebrada en la ciudad balneario de Cancún ante las esperadas protestas populares que habrían de producirse en caso de que se hubiese celebrado en Ciudad de Méjico; siendo oportuno señalar que tanto en esta Asamblea, como en la anterior celebrada en República Dominicana, aunque se trató el “tema Venezuela”, aun sin estar incluido en las respectivas agendas, no le fue posible al imperio aprobar  ninguna decisión en nuestra contra, por no haber podido alcanzar la mayoría calificada de 23 votos.

Para esta Asamblea si ha sido incluida en agenda la “situación de Venezuela”, a proposición de los Estados Unidos y de los gobiernos cipayos del llamado Grupo de Lima (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Paraguay, Perú y Santa Lucía); según la agencia EFE (4), el documento de solicitud suscrito por los países antes mencionados, que sólo pide que "la situación en Venezuela sea incluida para su consideración" en el temario de la Asamblea, fue aprobado el 02 de mayo en una reunión de la comisión preparatoria del evento, con 19 apoyos, 5 abstenciones y 6 votos en contra, siendo de suponerse que los 4 miembros activos restantes no asistieron a la votación. Aunque el temario debe aún ser aprobado por mayoría simple por la propia Asamblea General en su primera plenaria, es obvio que dada la correlación actual de fuerzas será aprobado sin mayores trámites.

Resulta oportuno y conveniente apuntar que Carlos Trujillo, un estadounidense de origen cubano quien es el nuevo representante permanente del imperio en la OEA ha expresado opiniones decididamente hostiles hacia Venezuela desde el propio acto de juramentación de su cargo, a la salida del cual declaró a los periodistas que Venezuela no debería estar en la organización ni debería tampoco irse de ella voluntariamente, en clara alusión a la solicitud de retiro introducida por Venezuela el 28 de abril del año pasado, que habrá de materializarse en el 2019 en esa misma fecha, porque a su juicio no respeta ni la democracia ni los derechos humanos.

Así mismo, este pichón de halcón ha señalado que en el seno de la OEA se está trabajando en una resolución de condena al gobierno de Nicolás Maduro por no permitir la entrada de ayuda humanitaria, llegando al extremo de afirmar que varios países coinciden con Estados Unidos en la necesidad de incluir una condena a Maduro y su gobierno en una resolución en la 48° Asamblea General, aunque sin decir cuáles ni cuántos. En efecto, con el tono prepotente empleado por los diplomáticos del imperio cuando se dirigen a alguno de sus socios menores, dijo en la misma ocasión: "Las cosas tienen que cambiar y no vamos a seguir aceptando que pase el tiempo", para rematar señalando en tono altisonante: "Los Estados Unidos y varios países dicen que no es opcional en este momento: tienen que aceptar la ayuda humanitaria".

En verdad considero que el imperio sigue sin contar con los 23 votos necesarios para expulsarnos o imponernos algún tipo de sanciones en el seno de la OEA, ya que desde el año pasado no han logrado obtener más de 19 votos y eso para decisiones mucho menos trascendentes; no obstante, nunca se puede descartar que al igual que en el pasado, una serie de “cañonazos de billetes verdes”, logren quebrar la voluntad de algunos de nuestros socios en el proyecto Petrocaribe o hasta de alguno de los miembros del ALBA-TCP que lleva ya más de un año haciéndole carantoñas al imperio.

A mi juicio lo más probable es que en el seno de la Asamblea se trate de soliviantar a la mayor cantidad posible de países del área, suscritores del “Estatuto de Roma”, para que acusen al presidente Maduro ante la Corte Penal Internacional, haciendo suyo el más reciente de los esperpentos del secretario Almagro en contra de Venezuela, cual es el informe que encargase a un grupo de “expertos” en DD. HH., para intentar demostrar que existe un "fundamento razonable" para considerar que el gobierno revolucionario ha cometido crímenes de lesa humanidad (5), ya que la OEA como cuerpo colegiado no estaría facultado para hacerlo, aunque si podría hacerlo Almagro a título personal.

La iniciativa anterior pudiera estar apoyada por lo que en definitiva se logre acordar en ese verdadero teatro del absurdo convocado por el congreso nacional colombiano (6), con la anuencia de la Asamblea Nacional en desacato y el parlamento de la Unión Europea, para ser escenificado en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta el día 01 de junio, llevando el pomposo nombre de “Encuentro de Congresos de América Latina por Venezuela”; en apoyo de la tesis anterior puedo señalar que mientras me dedico a terminar de escribir estas líneas, ya el representante Colombiano Rodrigo Lara Restrepo ha señalado que: “Debemos pedir que se suspenda a la dictadura de la OEA, aquí no hay lugar para ambigüedades, la libertad volverá a la tierra del libertador, sabemos que unidos, en una sola voluntad podemos hacer lo posible para lograr un cambio en Venezuela” (7).


Debo decir sin embargo que considero que todas estas iniciativas que pudiésemos llamar de carácter diplomático, enmarcadas en la agenda oficial de la reunión, no son más que juegos pirotécnicos si se les compara con el verdadero objetivo de la 48° Asamblea, inmerso en su agenda oculta, que no sería otro que afinar los compromisos que se han venido estableciendo desde poco más de un año para conformar la fuerza multiestatal invasora de nuestro territorio, tal como se hizo con la invasión a la Guatemala de Jacobo Arbenz, coordinada soterradamente por el propio secretario de estado John Foster Dulles, en la X Conferencia Interamericana celebrada en Caracas entre el 01 y el 28 de marzo de 1954, aunque lo que realmente se sometió a votación y fue aprobado en esa instancia, con el voto en contra de Guatemala y las abstenciones de Méjico y la Argentina, fue una condena muy general al comunismo internacional y una convocatoria a una Reunión de Consulta de Cancilleres para la adopción de medidas concretas (8), que nunca se celebró con ese propósito.

En demostración inequívoca de lo anterior puedo citar una reunión de efectivos militares del Comando Sur y países aliados de los Estados Unidos, celebrada en Panamá el pasado 17 de mayo, bajo los auspicios del "MARFORSOUTH" (US Marine Corps Forces, South), con el propósito de elaborar un plan de acción para unas presuntas maniobras aeronavales destinadas a intervenir en una nación latinoamericana que estaría representando una supuesta amenaza para la seguridad de la región y de los Estados Unidos (9). 

Dichas maniobras que estarían comandadas por el General Robert Neller (veterano de la invasión a Panamá en 1989 y de la guerra de Irak)  y el Mayor General David Bellón (actual comandante de MarForSouth), un par de halcones militares que vienen de haber sostenido conversaciones con líderes militares de más de veinte países de Latinoamérica durante la “VII Conferencia de Líderes de Infantería de Marina de las Américas 2018” (10), celebrada en Paraguay entre el 12 y el 16 de marzo del presente año, suponen entre otras cosas la unificación de fuerzas de infantería de Colombia con Marines norteamericanos para conformar una fuerza conjunta de tarea especial para operaciones aéreas y navales subordinada al Comando Sur, lo que vendría a confirmar el papel protagónico del ejército colombiano, que tantas veces hemos señalado en artículos anteriores, en una eventual intervención militar a nuestro país.

Para tener idea del grado de peligrosidad que representa una amenaza como ésta basta con considerar que el Cuerpo de Marines "MARFORSOUTH", conformado por 47.000 efectivos, posee la capacidad de introducirse en un campo de batalla y combatir sin la ayuda externa de sus fuerzas armadas, por un período de 60 días.

Somos un pueblo de paz pero ante una amenaza como ésta debemos decir con plena convicción, parafraseando al Comandante Fidel Castro: Si los yanquis intentan destruir la Revolución Bolivariana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, sino que encontrarán aquí su Waterloo!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!
(1) http://cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/4391-%C2%BFpor-que-cuba-rechaza-volver-a-la-oea
(2) http://www.montevideo.com.uy/Noticias/La-expulsion-de-Cuba-en-Punta-del-Este-uc267404#
(3) http://eldia.com.do/la-oea-aprueba-el-reingreso-de-cuba/
(4) http://www.eluniversal.com/internacional/8076/aprueba-discutir-situacion-venezuela-asamblea-general#
(5) https://www.aporrea.org/ddhh/n325876.html
(6) http://www.noticierodigital.com/2018/05/an-sesionara-cucuta-parlamentarios-latinoamericanos-pedira-elecciones-limpias-venezuela/
(7) http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=101468
(8) http://celippor.blogspot.com/2018/04/alerta-con-loque-pueda-salir-de-la-viii.html
(9) http://www.lechuguinos.com/pais-ataques-comando-sur/
(10)http://www.armadaparaguaya.mil.py/index.php/noticias/septima-conferencia-de-lideres-de-infanteria-de-marina-de-las-americas-2018?ccm_paging_p=11

celippor@gmail.com

viernes, 27 de octubre de 2017

Cataluña, la risa te hace libre, te pone alas....

Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

No puede llamarse izquierda, al menos bajo sus originarios principios, ninguna formación política que pretenda impedir a un pueblo su libre determinación, con el argumento de defender la unidad de un territorio. Paradójicamente, en la sesión extraordinaria del 21 de octubre, el PSOE señaló que, como sea, no permitirá la declaración de independencia de Cataluña, entre otras porque las empresas se irán y se perderán puestos de trabajo, olvidando que la autodeterminación es parte del patrimonio de comunistas y socialistas, como también lo es, edificar sobre la memoria de luchas y conquistas, resistencias y ansias de libertad, privilegiando el uso de herramientas de la política para defender sus posturas, antes que acudir a la estrategia de utilizar el derecho como instrumento de venganza.



No son tiempos en los que la izquierda pueda corresponder al interés de un único grupo o sector, la realidad tiene matices, no izquierdas únicas. El mundo es plural, heterogéneo, diverso, dejó de ser absoluto gracias justamente a las luchas de los pueblos, unas veces armadas, otras civiles, unas por independencia, otras por soberanía, pero todas con un común denominador de dignidad.

El 21 de octubre, según se escucha en las calles catalanas, ha ocurrido el peor ataque a la democracia Española, de la mano del PP (de Aznar y Rajoy) el mismo que un día envió tropas a invadir a oriente medio secundando la mentira de las armas destrucción masiva y que abrió el camino a las exposiciones públicas del Opus Dei, la falange y las visitas oficiales de reconocidos dictadores africanos. Del PP nada está bajo sospecha, pero desconcierta que a su lado vaya el PSOE, cuyos actos indican que adentro tiene mucho peso la base sostenida con la agenda de derecha. PP y PSOE dan muestras de que lo esencial no es la defensa de la unidad del territorio español, ni la construcción de un destino común forjado entre iguales que debaten y se respetan mutuamente, si no los negocios, las empresas, la estabilidad del capital y la defensa de su espacio mercantil en la Unión Europea y están dispuestos a repetir el libreto de la democracia de mercado y lo harán una y más veces, contra Cataluña, el país Vasco o Andalucía, poco importa cómo, cuándo o contra quien.

Ya señalaba Marx, -de cuyas señas abomina la llamada izquierda anticesesionista y que quisieran eliminar el PP y Ciudadanos-, que “La gran industria ha ligado los unos a los otros... unido en un solo mercado mundial todos los pequeños mercados, ha preparado por doquier el terreno para la civilización y el progreso y ha hecho las cosas de tal manera que todo lo que se realiza en los países civilizados debe necesariamente repercutir en todos los demás, por tanto, si los obreros de Inglaterra o de Francia se liberan ahora, ello debe suscitar revoluciones en todos los demás países, revoluciones que tarde o temprano culminaran también allí en la liberación de los obreros”. Para la derecha sin principios, la izquierda sin obreros y la monarquía sin sentido en democracia, el temor es justamente ese: que Cataluña que se siente mal sumada, metida a la fuerza en una red de la que quiere escapar tratando de alcanzar su libertad e independencia, extienda su conquista a otras naciones Europeas, como ocurre ahora en medio de una confluencia de pequeñas burguesías, desempleados, trabajadores o jóvenes, que movilizados por miles y miles, inundan las calles en resistencia de manera consciente, informada y critica coincidiendo en querer vivir de otra manera, libres de ataduras y amenazas. Se puede ver que las calles no están tomadas por burócratas, independistas de oficio o resentidos contra el rey o las tradiciones, es un pueblo en rebeldía que ni esta polarizado, ni levantado por capricho, y no alcanzarán las cárceles prometidas, ni las interpretaciones vacías de principios democráticos para desmoralizar, que anuncian sin pudor los anti demócratas que hablan en nombre de la democracia.
  
El estado democrático, configurado en 1978, ha muerto, según sentencia la realidad. Las voces del rey, del presidente del gobierno y de la izquierda del PSOE, hablan con la misma voz, acorazados entre interpretaciones jurídicas y amenazas de cárcel, destitución y persecución a todo proyecto federalista o de independencia. Las imágenes, que llegan de Cataluña, muestran a cientos de miles de personas en las calles, gritando libertad y reclamando independencia, es evidente que no son unos pocos despistados, rebeldes sin causa o espontáneos en busca de titulares de prensa. Es un pueblo, una nación reclamando independencia. Cataluña toda y Barcelona en particular, han sido presentados como tierra de libertad, modernidad, imaginación, multiculturalidad, artes, letras, arquitectura, es la ciudad gótica que el mundo aprendió a conocer, visitar y querer.

No coinciden los ecos de la izquierda anunciando que no había nada más respetable que la decisión soberana de un pueblo, a propósito de la separación de cada una de las repúblicas socialistas soviéticas, y en la misma dirección la del imaginario de decenas de obeliscos para recordar las gestas de libertad, con la de hoy negando para los suyos esa misma libertad proclamada para otros. ¿Acaso les asusta perder un electorado, poner en retirada a los financistas globales o chocar con la casa real? ¿Ya no soportan el espíritu libre o más grave aún la dignidad de un pueblo? Ninguna izquierda puede olvidar que la mayor violación de derechos humanos que se pueda provocar hoy, es impedirle a un pueblo que realice su dignidad.

El triunfo de la igualdad burguesa ante la ley y el reconocimiento legislativo de la libre competencia parece unir intereses para impedir el reclamo de independencia y renovar el saludo de ¡larga vida al rey¡ El 21 de octubre, por lo que se ve en los medios, parece romper no la unidad, sino más bien revelar la homogeneidad impuesta para salir del franquismo, pero que a falta de continuidad y preocupación para hacer realidad la plurinacionalidad y la diferencia sucumbió a la comodidad de la derecha para sobreponer una lengua, un destino y gobiernos de mayorías aplastando minorías. Por fortuna la España de hoy, no es la misma de la que salieron los invasores que inundaron a américa de crueldad y avaricia, esa es una razón suficiente para creer que el espíritu de la independencia no será manchado con la sangre del pueblo Catalán en rebeldía.
mrestrepo33@hotmail.com


miércoles, 4 de octubre de 2017

Victoria pírrica de Ángela Merkel, con neonazis en el Parlamento

Por Emilio Marín:
Preocupante avance de la extrema derecha alemán

El domingo 24 hubo elecciones en Alemania. Si bien ganó la coalición oficialista de Ángela Merkel, tuvo muchos menos votos que en 2013. Fue lamentable que los ultraderechistas de AfD, con el 13 por ciento, entraran al Parlamento.



Ángela Dorothea Merkel es la canciller de Alemania desde 2005 y con la apretada victoria del domingo pasado ha ganado cuatro elecciones. Cuatro al hilo, pero la de la semana pasada tuvo cierto gusto a derrota y abrió muchos interrogantes sobre si podrá formar una coalición de gobierno en reemplazo de la actual. Y, sobre todo, aún en ese caso, si logrará mantenerla junto con tres posibles aliados y bloques parlamentarios que tienen muchas diferencias entre sí.

El oficialismo tiene hasta ahora su pilar en el partido de Merkel, la CDU (Unión Demócrata Cristiana) y su aliado en Bavaria, CSU (Unión Social Cristiana). Esta fuerza sumada tuvo el 33 por ciento de los votos, bastante menos que los esperados por la canciller y su círculo íntimo, que vieron caer 8,5 por ciento del caudal que habían contabilizado en la elección anterior.

En particular quedaron impactados porque un millón de sus votos, de centro-derecha, emigraron hacia la ultraderecha de la Alternativa para Alemania (AfD). De ese modo y con otros votos que recogió de un electorado disconforme con la marcha del país, y en especial del espectro derechista y xenófobo, incluso neonazi, la AfD subió al tercer lugar del podio legislativo.

Ya se verá que con ese 13 por ciento de los sufragios, la ultraderecha le provocó un dolor de cabeza extra a Merkel: la llevaría a tener que romper su actual coalición de gobierno con la socialdemocracia del SPD, de Martin Schulz. ¿Por qué? Porque si mantuviera esta composición, estaría dejando a la ultraderecha germana el rol de primera oposición. Y tiene un grandísimo temor que -desde ese lugar- AfD pudiera crecer y llegar a disputar el gobierno, en un proceso parecido al de Francia con el Frente Nacional de Marine Le Pen. Afortunadamente ésta fue derrotada en ballottage por Emmanuel Macron.

Caída histórica
El retroceso electoral de Merkel debe tener muchas causas y razones. Una, de manual, es que en las condiciones de crisis que viven desde hace años los países europeos, incluyendo Alemania, la vida de sus habitantes se ha visto afectada en relación a sus ingresos y empleos.

Berlín es al mismo tiempo la matrona de la Unión Europea y de la zona del euro, que han tenido sacudidas y deserciones, como el Brexit con el que los británicos decidieron dar un portazo. Para mantener la UE, desde Bruselas se le demanda más apoyo a Alemania, por ejemplo 75.000 millones para un presupuesto de euros. El canciller -tras regatear mucho- sólo estaría dispuesto a poner, junto con su ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, una décima parte, según medios españoles.

Si bien las razones económicas generalmente están en la base del voto para tal o cual candidato, no son excluyentes de otras que también tienen mucho peso. Y el domingo 24 pesó muchísimo el voto derechista de sentido xenófobo, en forma de castigo a Merkel.

Es que la canciller, sin tener alma cari cativa, en septiembre de 2015 había provocado un sacudón en su país cuando anunció un plan para la recepción de 800.000 refugiados e inmigrantes.

Eso no borraba la huella de responsabilidad de su país y de la Unión Europea en la promoción de las guerras injerencistas en Siria y antes en Libia, que habían provocado centenares de miles de muertes y millones de refugiados. Pero aquella recepción de refugiados mitigaba una pequeñísima parte del daño imperial.

En una Alemania con dificultades económicas y con más de un 10 por ciento del electorado abiertamente pro-neonazi, más un espectro derechista importante expresado por la oficialista CDU-CSU y los liberales del FDP, la idea de recibir a muchos inmigrantes fue un revulsivo. O un bumerán, que se volvió en contra de la canciller.

Ella vio que la mano venía mal. Y por eso negoció con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que aceptara de regreso a inmigrantes a cambio de recibir miles de millones de euros y de flexibilizar las condiciones para la incorporación de Ankara a la Unión Europea. Tal sumatoria de Turquía chocó con más obstáculos tras el intento de golpe allí y el negocio Merkel-Erdogan sufrió demoras.

Así fue que la alianza CDU-CSU tuvo un resultado decepcionante. En 2013 había atesorado el 41 por ciento de los votos. En este sentido, Merkel puede compararse con Pirro, rey de Epiro, quien después de lograr una segunda victoria sobre los romanos pero perdiendo miles de sus soldados, habría dicho algo así como “otra victoria más como esta y me tengo que volver solo a Epiro”.

¿Podrá armar gobierno?
El Parlamento o Bundestag tiene 709 escaños y con los resultados del domingo, la composición sería: CDU-CSU 246, SPD (Socialdemocracia) 153, AfD (ultraderecha) 94; FDP (Liberales) 80, Die Linke (Izquierda) 69 y Verdes 67.
Merkel, reponiéndose de la amargura dominical, teje una posible coalición de gobierno que reemplace a la fenecida. Su “plan A” sería sumar a los liberales de FDP y los Verdes, para que compartan con su CDU y la aliada CSU.

En un mes ella debe asegurarse más de 355 legisladores, que implican la mitad más una de las bancas. Sin embargo, lo más vidrioso es la posibilidad que una alianza tan heterogénea pudiera funcionar. Es que allí estarían conviviendo la CDU de Merkel, más volcada a mantener la Unión Europea, junto a los liberales de FDP, que quieren tomar distancia del bloque del euro. Tampoco será fácil armonizar a los bávaros de CSU, que ante el éxito de la ultraderechista AfD creen que deben correrse más a la derecha y evitar la fuga de votos en tal dirección, con los Verdes, que si bien no son ninguna fuerza revolucionaria, tampoco están de acuerdo con esa derechización.

Como si esos graves problemas políticos en su país fueran poca cosa, la canciller está lidiando desde enero pasado con la nueva administración norteamericana. Donald Trump le reprocha su supuesto escaso aporte al presupuesto militar de la OTAN, le hace reclamos comerciales y la deja plantada en los acuerdos del Cambio Climático.

Pobre Ángela, la única buena noticia que tuvo en el último tiempo fue la victoria de Macron en Francia, aunque éste ya está envuelto en problemas por su insistencia en promover una reforma laboral contra los trabajadores.

Derecha
Como se dijo al inicio, la noticia lamentable de los comicios teutones fue el crecimiento de AfD, que llegó al 13 por ciento de los votos y se convirtió en la tercera fuerza. Su ingreso a la Bundestag fue inédito: desde el hitlerismo no ocurría algo así. Si bien la agrupación fue fundada en 2013, sus raíces políticas e ideológicas tienen viejo terreno abonado. Esto es así no sólo en cuanto a la historia del nazismo, del que es tributario aunque cuide un tanto el lenguaje y los símbolos, sino también en su parentesco con otras fuerzas neonazis y xenófobas de años recientes, como Die Republikaner (Los Republicanos) y Unión del Pueblo Alemán en los ‘90. Otro ejemplo, el Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD) tuvo diputados en Sajonia y Mecklemburgo-Pomerania Occidental.

En Dresde surgió en 2014 el movimiento Pegida (Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente), xenófobo y organizador de marchas contra los inmigrantes. Al calor de sus protestas se incendiaron centros de refugiados y se cometieron numerosos ataques contra los extranjeros, demonizados como delincuentes y responsables de los pesares económicos de la población “nacional” que incluye a muchos extranjeros de origen. Su líder es Lutz Bachmann, quien no tuvo pruritos en divulgar una foto suya posando como Adolfo Hitler.

La mejor performance de AfD fue en los estados que antes eran parte de la Alemania oriental, RDA. Esta puede ser una pista de que esa porción venida del socialismo quedó rezagada ex profeso desde la reunificación de 1991, como una Alemania pobre, de segunda. Y allí, en medio de la postergación y el resentimiento, hubo campo orégano para la prédica xenófoba de la ultraderecha. Su máximo líder Alexander Gauland dijo exultante que “lucharán contra la invasión de extranjeros”. Su alegría tenía que ver con que, en su segunda intervención electoral, su formación creció 168 por ciento en número de votos.

El avance del AfD es un aliciente para que hagan lo propio el Partido de la Libertad (FPO) de Austria, Partido Popular Danés (DF) de Dinamarca, Unión Democrática del Centro (SVP) de Suiza, la Liga del Norte de Italia, el Frente Nacional de Francia, el UKIP del Reino Unido, etc. Todos ellos son hijos y parientes de Trump.

La izquierda
No todo es noche y niebla. También en la zona oriental de Alemania, y sobre todo en la capital, Berlín, tuvo su mejor desempeño la izquierda de Die Linke (9,2 por ciento de los votos). Esta franja roja obtuvo el 17 por ciento de los votos en la ex RDA y sólo el 7 en la ex RFA.

La derecha de CDU-CSU tuvo una clara declinación. También capotó el centro (SPD), con apenas el 20 por ciento de los votos, cuando en 1972 había logrado el 45,8% para Willy Brandt. Cuando eso ocurre, tienden a crecer la ultraderecha y la izquierda. En esos casos y si se llega a crisis mayúsculas, la estación final del tren puede ser el fascismo o el socialismo, con peculiaridades alemanas.


ortizserg@gmail.com