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martes, 11 de febrero de 2020

Pablo Rodríguez y el Mercurio



Por Eduardo Contreras:
Sí el mismo, el de “Patria y Libertad”, grupo neofascista que èl fundó y presidió; el de los atentados y la violencia, aquel que formó parte del operativo golpista internacional en contra del gobierno legítimo de Salvador Allende y la Unidad Popular ; el que hizo alianza con los principales grupos empresariales chilenos, el mismo personaje que ha sido repudiado hasta por quien fuera su aliado y secretario general, Roberto Thieme, el mismo que conspiraba junto a Benjamín Matte, María Olivia Gazmuri Schleyer, con Federico Willoughby, Jaime Guzmán, Eduardo Boetsch ; el mismo que trabajó con los grupos de Fiducia, del Opus Dei, del franquismo, el líder de los golpistas involucrados en los asesinatos del general René Schneider y del político Edmundo Pérez Zujovic. El mismo que buscó aliados entre militares en retiro.
Claro, es también el mismo que cuando los acontecimientos se precipitaron, no encontró nada mejor que arrancarse y huyó del país asilándose en el exterior.


Este personaje ha sacado la voz y dónde si no en El Mercurio esta vez en su edición del pasado sábado 8 de febrero. Mal que mal el periódico de los Eswards fue también uno de sus aliados en la aventura antidemocrática. “Las causas de una rebelión cívica” es el pretencioso título de la nota de Rodríguez. ¡¡ Si no sabrá de rebeliones el personaje!!  Esta vez pretende analizar y mostrarnos las causas de la movilización social iniciada en octubre pasado.

Comienza por afirmar que se trata de alterar el orden público y de “arrastrar al país a una sórdida contienda por el poder” Miren quién lo dice. Pero a continuación afirma que quienes dirigen las movilizaciones son “un núcleo cada vez màs insatisfecho con las ventajas logradas “Y aquí viene lo gracioso. Porque sostiene que los protagonistas del despertar de los chilenos están molestos por la transformación ocurrida en Chile. Y esta consistiría, según el pintoresco personaje, en “la erradicación de la extrema pobreza, el mejoramiento de los índices salariales, la apertura a la educación superior a un elevado porcentaje de estudiantes de la mal llamada “clase media” y una serie de otros avances de la misma especie”. ¡¡¡!!!¿¿?? O habla de otro país o con los años le ha nacido un divertido sentido del humor que antes jamás tuvo. De Chile no puede ser.
Lamenta luego la violencia que “injustamente se ha descargado sobre el Cuerpo de Carabineros”. Faltaba más, el caballero vuelve a buscar aliados  como en aquellos años

Luego cambia el sentido de su nota y dice que en verdad el enfrentamiento era “ineludible” si se tiene en cuenta que “una pequeña vanguardia política tradicional persiste en su intención de aprovechar lo ocurrido con miras a nutrir sus cada día más escuálidas reservas electorales”.  ¿Estará evocando precisamente y con nostalgia a su “Patria y Libertad”?

Finalmente se suelta y afirma lo que de veras quería decir y se lanza en picada contra el proyecto de una Nueva Constitución para Chile y escribe textualmente que “Una Nueva Constitución entorpecería los esfuerzos que se realizan en el mundo para extender las conquistas científicas y tecnológicas de la era actual “¿¿¿¿????

¿Habrá quién le entienda tan extraña afirmación? O quizás lo que de veras le sucede y le lleva a escribir aquello es simplemente efecto del inexorable paso de los años.
En todo caso, en cambio por muchos años que pasen nadie en su sano juicio podrá olvidar jamás lo que fue aquella siniestra ola de crímenes, atentados, asesinatos que el delirante grupo de ultraderechistas de “Patria y Libertad” cometió en contra del pueblo chileno.
eduardocontreras2@gmail.com


sábado, 31 de agosto de 2019

Venezuela la resistencia de un pueblo heroico.



Por: Tony López R.:
Algunos analistas al servicio del imperio y a la oposición venezolana, vinculados al pensamiento de la derecha fascista, encaramada hoy en el poder en algunos países de nuestra América, señalan que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) es “un órgano desconocido por gran parte de la comunidad internacional y sobre todo latinoamericana, empezando por Estados Unidos”, “y pretende adelantar las elecciones de la Asamblea Nacional en desacato, que demuestra una lectura del “madurismo”, al creer que la oposición está en una mala posición y añade tal vez confundiendo el liderazgo opositor de Guaido, etc, con la oposición al gobierno, algo muy diferente”.


El primer y mal intencionado “error” de este analista, es afirmar que “la ANC es un órgano desconocido” la realidad es que gran parte de la comunidad internacional la reconocen. De los 193 países que forman parte de las Naciones Unidas, solo 53 gobiernos no reconocen específicamente a Maduro como legitimo presidente de Venezuela, pero no se pronuncian sobre la ANC y no todos reconocen a Juan Guaidó. Por tanto, la ANC tiene todo el reconocimiento internacional.

Es muy importante señalar, que, en estas acciones contra Venezuela, hay muchas contradicciones y divisiones dentro de los enemigos de la Revolución Bolivariana. La Unión Europea, no apoya los planes de intervención armada de Estados Unidos, y en el Grupo de Lima, solo Colombia, Chile y Brasil apoyan esa aventura, pero en el caso brasileño, las FF. AA han dicho rotundamente que no están de acuerdo con una acción militar contra sus vecinos, mientras que las Fuerzas Militares colombianas no solo tienen reserva, también están divididas internamente y complicadas con la situación interna y el cuestionamiento a integrantes de algunos de los miembros del Alto Mando.

Lo contradictorio de estos 53 gobiernos que no reconocen a Maduro como presidente, entra en conflicto, al mantener relaciones diplomáticas con Venezuela, a excepción de Estados Unidos, muchos de ellos tienen a sus embajadores y cónsules en Caracas e interactúan con el gobierno bolivariano presidido por Nicolás Maduro, entonces como explicar semejante desproposito.

Tal irracionalidad se explica porque una buena parte de los países latinoamericanos, aceptaron la orden de Trump, de desconocer a Maduro como presidente de Venezuela, forzados y chantajeados política y económicamente, como lo hicieron hace 58 años atrás con Cuba, para expulsarla de la OEA, por cierto, decisión que en última instancia los cubanos agradecemos, porque formar parte de ese engendro del mal al servicio de Estados Unidos, no va con los principios de nuestro pueblo y gobierno.

Todo no es más que una acción política y mediática, porque en el orden formal y practico no hay ruptura de relaciones y por tanto de hecho y de derecho esos países dependen de esas relaciones con el país andino-caribeño, en el orden diplomático y en diversos campos, consulares, jurídicos, fronterizos, marítimos, aéreos, militares, ambientales, entre otros. Por tanto, el no reconocimiento a Maduro, se trata de una gran bufonada.

La opinión pública debe saber que, de los 193 países miembros de las Naciones Unidas, 120 de ellos, miembros de los No Alineados, no solo reconocen a Nicolas Maduro como el legítimo presidente de Venezuela, sino que han condenado públicamente la acción del mandatario estadounidense Donald Trump y la gravedad que significa para la práctica democrática en nuestra América, su grosera e inaceptable injerencia en los asuntos internos del país andino-caribeño.

Por tanto, podemos afirmar que todo esto es un gran show, o un “sainete español” armado desde enero del presente año por el magnate y multimillonario presidente Donald Trump quien tal vez como heredero del emperador romano Julio César “Caligula”, nombro presidente a un diputado de la Asamblea Nacional en desacato (o sea en la ilegalidad) el elegido, lo fue Juan Guaidó, como “presidente interino” de Venezuela y este señor se ha creído el cuento.

Quienes deben preocuparse por este “Sainete criollo”, deben ser los gobiernos latinoamericanos que le hacen el juego a Trump, porque son los más susceptibles a ser víctima de igual conducta de Washington, si le resulta de interés al inquilino de la Casa Blanca,  no deben olvidar que detrás de todo esta “pataleta democrática” lo que realmente está bien claro y definido es el apetito voraz del imperio por apoderarse de las grandes riquezas minero energética de Venezuela.

Tratar de desconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, es violar lo establecido en la Constitución Bolivariana, pues cuando se produjo el fallo del Tribunal Supremo de Justicia, de declarar en desacato a la Asamblea Nacional, por graves violaciones a la Carta Magna, lo establecido legalmente, era convocar a elecciones para elegir a una Asamblea Nacional Constituyente, (ANC) que remplazara a la Asamblea Nacional en desacato y eso fue lo que se hizo en Julio del 2017.  Esas elecciones, con cerca de 10 millones de votos, aprobó y eligió la Asamblea y a sus delegados con plenos poderes constitucionales.

Desde un principio y cuando se produjo el fallo del Poder Judicial venezolano declarando en desacato a la Asamblea Nacional (AN) la oposición política venezolana encabezada por los partidos Voluntad Popular, Primero Justicia, Adecos y COPEI, y otros pequeños partidos, llamaron a la abstención y a desconocer a la ANC, ante la humillante derrota, acudieron a la violencia y los sabotajes, incluyendo las sangrientas guarimbas   del 2017.

Dicha violencia fue promovida y apoyadas desde las embajadas de Estados Unidos en Caracas y Bogotá y respaldado por algunos aliados europeos, especialmente de España y Alemania, y latinoamericanas, principalmente de Colombia y Chile, ejecutadas por mercenarios, delincuentes comunes y paramilitares colombianos, orientados y dirigidos por Leopoldo López, Henrique Capriles, María Corina Machado y Julio Borges, entre otros.

Pero toda esta trágica-comedia que lamentablemente ha costado numerosas vidas,  inventada por Estados Unidos contra el  legítimo gobierno de Venezuela, y sustentada por una gigantesca operación mediática mundial orientada por la CIA y la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos,  dirigida por John Bolton, y sus principales operadores  políticos,  Elliot Abrams, el ultraderechista senador Marcos Rubio y el Secretario de la OEA Luis Almagro, cuyos objetivos y planes era buscar  el aislamiento  internacional del gobierno venezolano y la división interna del chavismo, especialmente dentro de las Fuerzas Armadas bolivariana, para derrocar al gobierno de Maduro,  objetivos y planes  que no solo no han logrado, sino que han fracasado estrepitosamente.

Los intentos de magnicidio utilizando drones, comprados en EE. UU y llegados de Colombia a Venezuela y donde fueron entrenados los operadores de dichos artefactos, uno de ellos, apoyado con documentación falsa, por la embajada chilena en Caracas, para luego del fracaso escapara hacia Colombia.
La provocación del ingreso de “ayuda humanitaria” desde Cúcuta, Colombia, con el increíble montaje de un Show artístico de famosos conjuntos vergonzosamente latinos, radicados en Miami y la inexplicable presencia de los Presidentes de Colombia, Chile,  Paraguay y el Secretario de la OEA, Luis Almagro y que el diario New York Times, demostró que fue, una gravísima provocación, ejecutada desde territorio colombiano, con el apoyo de la policía y los paramilitares de ese país, que costo la vida a varios venezolanos, incluyendo un oficial de la Guardia Nacional.

Solo la ponderación y serenidad del gobierno bolivariano, evito un desenlace de mayor envergadura, al no responder militarmente a esa acción, ya que le asistía el derecho a la legitima defensa. Hay que reafirmar que esta provocación fue montada por orientaciones de Leopoldo López y convocada por el siervo Guaidó, y organizada y financiada por el gobierno de Donald Trump.
Esta es una acción de Guerra que puede ser llevada por Venezuela, a la Corte Penal Internacional contra el gobierno y el presidente de Colombia, los de Chile y Paraguay por complicidad, así como contra el propio Secretario General de la OEA.

La mayoría de los anteriores secretarios de la OEA, cumplieron las ordenes de Washington, pero ninguno ha jugado un papel tan provocador e injerencista, como el señor Luis Almagro. Quien por cierto hace todas estas componendas y piruetas humillantes porque aspira a reelegirse.   
Por último y con gran preocupación debe conocerse que, en el día de ayer 28 de agosto, el señor Michael R Pompeo, Secretario de Estado, anunció la decisión de abrir en la embajada estadounidense en Bogotá, Colombia, una oficina externa para atender los temas de Venezuela, oficina que estará a cargo de señor James Story con el rango de Encargado de Negocio, establecida con el apoyo bipartidista del Congreso liderado por el ultraderechista senador Marcos Rubio.

Según Pompeo esta oficina continuará trabajando por la restauración de la democracia y el orden constitucional y para la seguridad y bienestar del pueblo venezolano y agradece el apoyo del gobierno de Colombia, el cual es una muestra más de su firme compromiso con la democracia y la paz en la región.
Una decisión inusual, totalmente violentando el Derecho Internacional, pues se trata de una oficina, en territorio colombiano, que ni le interesa la democracia, ni el orden constitucional, ni el bienestar del pueblo venezolano, es todo lo contrario, esta dirigida para desde Bogotá, subvertir el orden constitucional y promover las acciones violentas y criminales contra el pueblo venezolano. Está creada como un gran centro de conspiración y reclutamiento de mercenarios y paramilitares, como hicieron de la ciudad de Miami contra la Revolución Cubana.  

Despreciable papel el del gobierno de Uribe-Duque que se subordinan a Estados Unidos para hacer la guerra contra un país vecino y hermano y lo hace cómplice de cualquier aventura de Estados Unidos contra Venezuela, y encontraran la resistencia de un pueblo heroico.

El pueblo colombiano debe tomar nota de este hecho y levantarse frente a tanta indignidad del gobierno del Centro Democrático, que actúa como una colonia de Estados Unidos. La decisión de no tener esta oficina en territorio estadounidense es sospechosa, ellos saben que actúan ilícitamente y no quieren en tiempo electoral asumirlo y ensucian al complaciente y ruin gobierno de Uribe-Duque.  Qué vergüenza Colombia.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

sábado, 29 de junio de 2019

La corrupción del gobierno de Ricardo Rosselló en el gobierno de Puerto Rico



Por Dr. Carlos Pérez Morales:
Durante la campaña política para alcanzar la gobernación de Puerto Rico, se le señalaba al hoy gobernador Ricardo Rosselló que no tenía ninguna experiencia administrativa ya que nunca había ocupado un cargo público ni en el sector privado.  Rosselló, posee un doctorado en bioquímica y es un científico especializado en el estudio de las "Células Madres." Como científico nadie cuestiona sus credenciales.
Una vez que ganó la gobernación, se rodeó de jóvenes asesores, educados en Estados Unidos, pero al igual que él, sin experiencia alguna.


A Ricardo Rosselló le ha tocado gobernar la colonia de Puerto Rico con una Junta Imperialista de Control Fisca nombrada por el Congreso de Estados Unidos, Esta Junta es quien determina todos los asuntos fiscales en Puerto Rico incluyendo la elaboración del presupuesto anual. La Junta tiene poderes omnímodos sobre el gobierno de la Isla, incluyendo el veto sobre cualquier decisión tomada por las distintas ramas del gobierno: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.  Este embeleco del Congreso fue nombrado para asegurarse que el gobierno de Puerto Rico pague su faraónica deuda contraída con los barones de Wall Street.

El gobierno de Ricardo Rosselló se ha caracterizado por múltiples fallas administrativas.  Luego del paso de los huracanes Irma y María por Puerto Rico, su gobierno perdió todo tipo de dirección. Un jefe de agencia contrató por su cuenta durante la emergencia, a una compañía de electricidad para resolver el problema de la caída del tendido eléctrico en Puerto Rico.  Este acto de por sí no era el problema, si no que esa empresa sólo contaba con 2 empleados al momento de su contratación.  A pesar de que el pueblo le pedía que cancelara ese contrato, el mismo tardó semanas en ser cancelado por el gobernador Rosselló
.
Los escándalos en su gobierno continuaron, esta vez la primera dama, Beatriz Rosselló organizó la recolección de fondos para ayudar a los perjudicados por los huracanes.  Se recogieron en ese momento $40 millones de dólares.  Mucho de ese dinero se repartió a organizaciones sin fines de lucro, de cuestionada reputación. Aún no se ha hecho una auditoría para verificar el mal uso de esos fondos.
Debido a la mala reputación que tiene este gobierno, más de 40 funcionarios de alto nivel han renunciado.
Cada día se informan nuevos escándalos en el gobierno.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien no es amigo de Puerto Rico, ha retenido la ayuda para desastre que corresponde debido a la información de corrupción en el gobierno de la Isla.
Una explosiva noticia sobre corrupción en el servicio público estremeció al gobierno durante la última semana. El Ex- secretario (ministro) de Hacienda Raúl Maldonado y principal oficial fiscal del gobierno aseguró que en ese importante departamento existe una mafia internacional. Se refería a la cantidad de empleados de ese departamento que cometen o han cometido actos de corrupción.  Inmediatamente el
Sr. Gobernador destituyó a su secretario. No sabemos si para encubrir los actos de corrupción o por alguna otra razón.

Docente Jubilado
Universidad de Puerto Rico
carlosperezmorales@hotmail.com


sábado, 25 de mayo de 2019

A un año de la elección de Maduro y en su cumpleaños nadie lo saca



Por Rolando Prudencio Briancon:
A las malas lo intentaron el 23 de febrero cuando con la consternado coarta de la “ayuda humanitaria”, Trump se quedó con el jopo hecho de no lograr su objetivo de invadir y derrocar a Maduro para tener despejado el terreno para el saqueo de los recursos.

Hoy es a la “buenas” que de algún modo se quiere meter otro Caballo de Troya desde Noruega, donde los países que han asistido -incluidos- Venezuela, pretenden que se llegue al acuerdo final de la Convocatoria a Elecciones Generales para zanjar las diferencias entre la oposición y el oficialismo en el resto de los asuntos donde hay desacuerdos. Vale decir que ya se está tratando de posiciona que la condición sine quo noun es la realización de las elecciones. 


Es obvio que la pregunta que salta al venezolano común; como al sentido común de la opinión pública internacional es, ¿y en qué quedan las elecciones que hace un año se realizaron, y en la que la oposición venezolana participó, como parte de los acuerdos logrados en Republicana Dominicana el año pasado? No en vano existieron otros 4 candidatos más que terciaron en aquellas elecciones.

Cabe entonces preguntarse, ¿en qué quedaría el voto de más de seis millones que participó en aquellas elecciones? Pero, además, ¿el chavismo admitiría cabizbaja que hubo fraude en aquellas elecciones si cede en que se convoque a nuevas elecciones, pues se admitiría que así fue si se realizan nuevas elecciones? Es más, la presencia de la veeduría internacional estría e entredicho, como fue la de José Luis Zapatero y otros.

Pero además que para la oposición la única “Salida” es la vía de la violencia, y un escenario electoral le serviría para volver atacar con el arcaico argumento del fraude, y volver a esa vía en las calles, pues desde que son oposición es lo único que le ha propuesto al país; al margen de la intervención imperial de EE.UU.

La oposición venezolana se aplazó históricamente por su vocación violenta, y en todo caso Maduro ha salido fortalecido después de la ignominiosa intentona que imploró la invasión imperial, por lo que sería un error ir a nuevas elecciones; a no ser que éstas sean para la Asamblea Nacional, que en manos de la oposición no ha producido ni ¡una sola ley!
Así que a un año de la elección de Maduro y en su cumpleaños: vamos por más con Maduro. Vamos por renovar la Asamblea Nacional.

prudenprusiano@gmail.com


jueves, 16 de mayo de 2019

Empresarios o emprendedores (1ra parte)

Por Reinaldo Tamaris:

Hacia la Patria Socialista del siglo XXI  

La Venezuela del siglo XXI, presenta en la actual coyuntura política-social-económica-cultural, condiciones objetivas y subjetivas que posiblemente propicien cambios en sus estructuras que vayan de la mano con los cambios que en la estructura financiera-comercial internacional están gestando otros países potencia caso concreto el gigante asiático China, quien probablemente emerja como el nuevo hegemon en el comercio internacional.


Dentro de este contexto, es necesario aclarar que el desarrollo histórico económico, social, político y cultural que ha acaecido en Venezuela y posiblemente en sus vecinos de Suramérica, Centroamérica y el Caribe, no se corresponda  exactamente a la manera en como ocurrió y continua ocurriendo, en los países europeos, asiáticos, euroasiáticos y en Norteamérica. De ahí la necesidad de pensar desde “América Latina”, tal como lo plasmo el filósofo Juan José Bautista; premio Libertador al pensamiento crítico 2014, en donde advierte la necesidad de analizar la historia del continente americano bajo una nueva óptica, bajo unos nuevos parámetros y con una perspectiva totalmente propia, sin rasgos eurocentristas.

En consecuencia, existe una extensa literatura de autores (as) venezolanos (as) que han aportado mucho material y análisis al respecto, dando claras evidencias sobre la evolución del capitalismo en Venezuela y de cómo se conformaron las estructuras de poder, en los ámbitos políticos y económicos y las clases o sujetos que se mueven en esas estructuras. Intelectuales como Araujo. O, Ludovico Silva, Pérez Luzardo, Mieres. F, Quintero. R, Salvador de la Plaza, entre otros, a través de sus ensayos y trabajos de investigación, han aportado material suficiente para comprender que la evolución del Modo de Producción Capitalista en Venezuela tiene características propias y en consecuencia estructuras y actores complacientes a esas características, razón por la cual su desenvolvimiento o trasformación hacia otro modo de producción; de acuerdo a la teoría de Carlos Marx, tendrá un desarrollo propio y reciproco a su génesis.

Todo lo anterior, se puede subscribir en algunos trabajos elaborados por los autores antes descritos, pero muy particularmente en el ensayo “Venezuela violenta” del economista y filósofo Orlando Araujo, publicado en el año de 1968 pero que viene muy acorde a la coyuntura que actualmente atraviesa Venezuela. Este trabajo presenta una muy bien elaborada síntesis acerca del trayecto histórico venezolano, que va desde la colonia hasta nuestros días; siglo XX para el momento de su elaboración, en donde el autor presenta los problemas del sector agrario, industrial y petrolero presentes en el país e igualmente exhibe un análisis muy riguroso acerca de la “burguesía venezolana”. Expone Araujo:

“…Ya no se trata solamente del conflicto entre latifundistas y campesinos, ni del contraste entre la explotación extensiva feudal del campo y las formas avanzadas de la producción agrícola capitalista; sino de la oposición y conflicto de intereses entre la nación venezolana, dueña de recursos fabulosos en petróleo y minería, y la nación norteamericana, dueña mayoritaria de los grandes capitales que explotan aquellos recursos.” (1968, Pág. 119).

“…Y, finalmente, el gobierno no es otra cosa que el reflejo de los intereses dominantes, en otras palabras, es la expresión política del poder económico (sistema capitalista extranjero y oligarquía interna) y está dirigido por representantes de los sectores dominantes o, como en el caso presente, por una combinación contradictoria de tales representantes y elementos de la pequeña burguesía que ha dado la espalda a su compromiso con las clases populares.” (1968, Pág. 129)

Como puede apreciar el lector, este pequeño fragmento de dos citas del mencionado libro, se observa la vigencia del mismo. Por supuesto haciendo la salvedad que desde hace veinte años, el Gobierno, a diferencia de aquella época, es un Gobierno progresista, revolucionario, antiimperialista y con una ideología que propicia la construcción del socialismo y que busca gobernar para el pueblo.

Hecha la observación anterior, se puede establecer que posiblemente parte de la problemática en el ámbito económico, obedece en gran medida al cambio en las estructuras de poder político y económico que vienen generando las políticas implementadas por el Gobierno Revolucionario, en donde la redistribución de la riqueza se ha hecho más equitativa, privilegiando a los más necesitados (misiones sociales). Por otro lado, las políticas fiscales, cambiarias, monetarias y comerciales, apuntan hacia el fortalecimiento de los pequeños y medianos empresarios y hacia la mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos y ciudadanas de Venezuela, situación que afecta los intereses de las grandes transnacionales asentadas en Venezuela desde hace décadas y al gremio de empresarios que han vivido del intercambio y la importación (renta petrolera).

Como resultado de todos estos esfuerzos del Gobierno Revolucionario, en los ámbitos político, social y cultural los cambios; objetivos y subjetivos, se observan claramente. A continuación se detallan algunos avances en esta materia; bajo aspectos objetivos y subjetivos, descritos en el Plan de la Patria 2019-2025:
  • “Haber ocupado el Pueblo, por primera vez en la historia, el poder político en Venezuela. 
  • Haber generado la primera Constitución aprobada popularmente en la historia del país, de profunda condición bolivariana, que asume la visión integral de la democracia plena en lo político, social, económico y cultural.
  • Haber liberado al país de analfabetismo.
  • Tener más de un tercio del país en el sistema educativo nacional, tres veces más que en el pasado, con un récord en este momento más de 10,5 millones de personas estudiando a nivel nacional.
  •  Restituir la gratuidad de los servicios públicos, así como el alcance y cobertura de los mismos. Solo en educación y salud la cobertura del sistema público es superior a 80%, rompiendo con la tendencia a la privatización neoliberal de los servicios.
  • Haber logrado que más de 4 millones de trabajadores del país tengan título de técnico superior o universitario.
  • Haber construido, en 18 años, más de 2 millones de viviendas, 43% más que el total de viviendas construidas en toda la IV República.
  • Haber pasado la inversión en relación con el ingreso de 39,1% en los últimos 18 años de la IV República a 74,1% en Revolución. Solo como ejemplos por sectores: se incrementó en 1.086% la inversión social en salud y en 3.125% la inversión social en seguridad social.
  • Elevar la cobertura de las personas en edad de pensión. Antes de la Revolución existían cerca de 350 mil pensionados, con una cobertura de 19,6% de las personas con edad para ello. En la actualidad, este valor supera los 3,5 millones de personas, alcanzando la cifra de 93,1% de cobertura.
  • Haber democratizado el acceso a la tecnología, con más de 5,3 millones de Canaima distribuidas a los niños y niñas del país.
  • Haber generado la primera plataforma de satélites del país, en telecomunicaciones y percepción remota.
  • El Coeficiente de Gini muestra las mejoras en la distribución de la riqueza. Este indicador mejoró significativamente, al pasar de 0,469 en 1999 a 0,381 en 2017.
  • En Venezuela existen hoy más de 10,5 millones de personas estudiando. Solo en el sector universitario se ha multiplicado por más de tres veces el número de estudiantes en relación con1998. Más de 75% de la educación nacional es pública y gratuita.
  • Mediante el Programa de Alimentación Escolar (PAE) se atendió en 2017 un total de 4.176.193 niños y niñas.
  • Se han entregado 120 millones de textos escolares de la Colección Bicentenario, desarrollados por docentes investigadores venezolanos, que presentan al estudiante una visión integral de la historia, la realidad y los valores nacionales.
  • La esperanza de vida al nacer se incrementó a 75 años en 2017, mientras que en 1998 era de 72 años.
  • El porcentaje de hogares en pobreza extrema estructural, medida por necesidades Básicas insatisfechas (NBI), disminuyó a 4,4% en el año 2017, mientras que en el año 1998 era de 10,8%.
  • El incremento del acceso a servicios de recolección de aguas servidas subió a 84% en 2015, habiendo estado en 62% en 1998.
  • La atención de la salud ha implicado un nuevo paradigma con Barrio Adentro. No solo se ha tratado de la territorialización, sino, adicionalmente, del incremento de médicos y personal de la salud. El programa de Médicos Integrales Comunitarios (MIC) está duplicando, en 10 años, el total de médicos existentes en el país antes de la Revolución, contando además con el posgrado en Medicina más grande de América Latina.
  • Se ha logrado la certificación del territorio nacional como estados 100% de cobertura de Barrio Adentro, conformando adicionalmente equipos básicos de salud.
  • En el país, 82% de las escuelas son públicas, gratuitas y de calidad. En 2016 la tasa de escolaridad se incrementó, alcanzando 90% de matriculación para la educación inicial, 100% de matriculación para la educación primaria y 99% de matriculación en educación media.
  • En educación universitaria se están formando más de 2,6 millones de estudiantes en los niveles de pregrado y posgrado.
  • En total, más de 10,5 millones de personas –un tercio del país– están estudiando.
  • En medio de la guerra, con el esfuerzo del Gobierno revolucionario y los CLAP, se han creado los programas especiales de morrales gratuitos a todos los niños y niñas, así como un kit de útiles escolares requeridos para sus clases, compuesto por cuadernos, lápiz y borrador, entre otros.
  • Según datos de la Unesco, Venezuela es el quinto país del mundo y el segundo en América Latina en matrícula universitaria”.

 Ahora bien, es necesario para continuar y pasar a la idea principal de este primer vértice, que se tome en consideración que en la actualidad todos estos programas sociales se han visto disminuidos; tanto en su ejecución como en sus resultados, producto de la guerra económica impuesta por la potencia hegemónica de los EE.UU y sus aliados europeos y por supuesto la oligarquía venezolana, quienes se resisten a perder sus privilegios y beneficios económicos que tanto han disfrutado; muy particularmente, a lo largo del último medio siglo a expensas de los gobiernos de la IV república.
Sin embargo, hoy día el Gobierno Revolucionario a pesar de la baja en los ingresos petroleros; fuente de riqueza usada para llevar a cabo estas políticas, mantiene la inversión social y dentro de sus políticas propicia en su gestión el “hacer más con menos”.

No obstante, esta resistencia por parte de la clase económica dominante internacional y nacional, es probablemente la razón por la cual aún el cambio en la estructura económica no se haya presentado, a pesar de los esfuerzos de la dirigencia política que actualmente tiene el poder político en el país. Es claramente evidente que la estrategia llevada a cabo a través del Plan de la Patria 2013-2019 y ahora 2019-2015; solo por nombras estas dos últimas, y además de las políticas fiscales, cambiarias, monetarias y comerciales, no han sido suficientes para transformar las bases económicas de Venezuela, y transcender de un sistema económico rentista o economía de puerto a un sistema económico productivo de bienes y servicios, sustentados en la gran fortaleza del país como lo es, el ser  un gran productor de recursos mineros y energéticos, un gran productor de materia prima.

Finalmente, es necesario que los actores económicos, tal como lo establece la literatura clásica económica, asuma su responsabilidad en la situación que se presenta en el sector económico venezolano, como el gran actor que es. Ya como anteriormente se indicó, el problema económico, la falta de crecimiento económico y por ende del desarrollo del país, no tributa solo al Estado, como un actor del sistema económico, sino, también es un asunto que implica la intervención del empresariado venezolano y extranjero. Desde la visión de Carlos Marx, o como lo decía Ludovico Silva, desde la visión de los marxianos, se estaría ante la polémica de un cambio en la estructura de las relaciones sociales de producción, situación que posiblemente generaría; según esta teoría, un cambio en el modo de producción, o más claramente, se pasaría del sistema capitalista al sistema socialista de producción.

De ahí, la importancia en tener claridad en cuanto a que tipo de empresario realmente se necesita en el país, que tipo de empresario estará dispuesto a tomar las riendas económicas de Venezuela y junto al Gobierno y el pueblo procurar el crecimiento y desarrollo económico que tanta falta hace, para realmente mejorar la calidad de vida de la población. Venezuela amerita de un empresario que anteponga sus intereses antes lo de la Nación. ¿Sera posible? 

reytamaris@gmail.com

sábado, 13 de abril de 2019

Seminario del PT de México: Para la izquierda no hay ni rendición ni derrota



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

El mundo está tan convulsionado y la dinámica global se mueve tan vertiginosamente que resulta complicado decidir cuál debe ser el tema al que dedicar estas reflexiones semanales. Es imposible abstraerse de la agresión cotidiana de la derecha internacional y Estados Unidos contra Venezuela, pero de manera simultánea se están produciendo hechos que apuntan a hacer evidente que el mundo se mueve hacia transformaciones estructurales que -todo indica- no se harán sin antes pasar por tan profundas turbulencias y conflictos que incluso amenazan la existencia de la vida en el planeta.


Sin embargo, me resisto al derrotismo, no se trata de ser optimista a ultranza, sino de vivir la realidad en su esencia más profunda y de forma dialéctica entender que todo lo que ocurre es porque la vida avanza indefectiblemente y que las fuerzas que pretenden retrotraer el sentido de la historia serán derrotadas, aunque en el camino dejen un reguero de esa destrucción y muerte que ha sido propia de las sociedades de clases desde su origen. Sigo pensando que el espíritu de derrota que permea en la actualidad a algunos sectores de luchadores progresistas y democráticos en América Latina y el Caribe es generado por los medios transnacionales de noticias con el fin de crear el caldo de cultivo para la penetración de su idea de “fin de la historia” teniendo como objetivo más estratégico,  crear las condiciones de aceptación de que la lucha anti imperialista no tiene sentido y que el momento que se vive ha sentado las bases para la consolidación de Estados Unidos como amo continental. No obstante, lo que veo es que la región avanza en otra dirección, aunque los instrumentos de la democracia representativa mediática lo quieran ocultar.

Hace unos días, asistí como invitado al XXIII Seminario Internacional “Los partidos y una nueva sociedad” organizado por el Partido del Trabajo (PT) de México. Al finalizar el evento, se realizó la convocatoria para el próximo cónclave a realizarse en Ciudad de México el próximo año 2020. Así mismo, se acordó conmemorar el cincuenta aniversario del triunfo de la Unidad Popular que llevó a Salvador Allende a la presidencia de la república.

En el mismo momento en que se desarrollaba el gobierno de la Unidad Popular en Chile, la región veía, con mayor o menor extensión temporal, el despliegue de otras experiencias progresistas como las del peronismo en Argentina y los gobiernos cívico militares dirigidos por los generales Juan Velasco Alvarado en Perú, Omar Torrijos en Panamá y Juan José Torres en Bolivia. En esa época la social democracia era portadora de algunas ideas democráticas y progresistas que hacía posibles construir alianzas con los sectores revolucionarios y de izquierda. También en aquellos años, México – al igual que ahora, desde diciembre del año pasado- ejecutaba con mucha firmeza, políticas de defensa de la no intervención, no injerencia en los asuntos internos de otros Estados y defensa de la soberanía.

Como se sabe, la experiencia chilena de avanzar por vía pacífica al socialismo, fue abortada a sangre y fuego por la derecha fascista en connivencia con Estados Unidos, la noche negra de las dictaduras se entronizó en la región, Cuba volvía a quedar sola en defensa de la dignidad y el honor de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Los avances democráticos y progresistas de América Latina sufrían un nuevo revés.

Al revisar la historia se podrá descubrir que de forma similar a esta ola de derechización que vivimos, en otras ocasiones la regresión conservadora ha ensuciado el acontecer de los pueblos de la región. La memoria del pasado nos da las pautas que permiten afirmar que desde la independencia la lucha popular y en defensa de la democracia no se han detenido. Aunque nuestra historia de 200 años han estado marcadas por la penetración del capital extranjero, británico primero y estadounidense después, así como las intervenciones militares francesas, españolas y norteamericanas, además de las guerras intestinas generadas por la herencia colonial que no permitió establecer claros límites entre los países emanados de la independencia y que al entrar al siglo XX, ya en su fase imperialista Estados Unidos intervino en Cuba, Puerto Rico y Panamá y aplicaron la política del gran garrote y la diplomacia del dólar, también es cierto que siempre hubo resistencia de nuestros pueblos a la imposición imperial.

Muestra de ello son el gobierno nacionalista y de defensa de los intereses nacionales de Balmaceda en Chile (1886-1891),  de la misma manera que se produjeron tendencias similares en fechas cercanas en Argentina, Uruguay y Brasil, hasta que la revolución mexicana vino a cimbrar las estructuras del poder oligárquico, transmitiendo profundas influencias de cambio a la región.
Habría que agregar, ya a mediados del siglo pasado, el surgimiento de fuertes movimientos nacionalistas, democratizadores y populares en el marco de la política estadounidense del Buen Vecino, que obligó a la potencia del norte a “aflojar” su cepo sobre la región en el contexto de la segunda guerra mundial. La revolución boliviana de 1952, el triunfo de Jacobo Arbenz en las elecciones presidenciales de Guatemala en 1954, así como los gobiernos de Getulio Vargas en Brasil y Juan Domingo Perón en Argentina fueron expresión del nuevo empuje que vivían los pueblos de la región hasta que la revolución cubana vino a establecerse hasta hoy como faro irredento del sentimiento independentista y libertario de los pueblos de América Latina y el Caribe

Así, a través de la historia siempre vamos a encontrar que la lucha de nuestros pueblos nunca se ha estancado por lo que ante la imposición del terror de la derecha a través de las dictaduras cívico-militares de seguridad nacional de los años 70 del siglo pasado, se manifestó un primer esfuerzo de reversión de tal situación en 1979, cuando primero en Granada en marzo de ese año,  el Movimiento de la Nueva Joya con Maurice Bishop a la cabeza se propuso iniciar un proceso de transformaciones estructurales en su país como nunca antes había ocurrido en el Caribe de habla inglesa. Solo unos meses después, en Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se hacía del poder tras 18 años de lucha contra la sangrienta dictadura de Anastasio Somoza. Uno y otro proceso fueron frustrados por las brutales intervenciones militares de Estados Unidos en Granada en 1983 a través de una invasión militar directa y en 1989 en Nicaragua, después de una cruenta guerra que produjo casi 100 mil muertos entre civiles y militares y que dejó al país destruido y devastado.

Otra vez, Cuba quedó sola, esta vez en el marco del fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética, que hizo que Estados Unidos recrudeciera el bloqueo e incrementara la presión, pensando que se habían creado condiciones para exterminar por hambre a la revolución, el período especial significó una situación de extrema tensión en la que el pueblo cubano expuso los más altos valores de la humanidad: honor, dignidad, amor a la patria y un irredento sentimiento independentista para resistir y vencer el intento genocida imperial, hasta que el Comandante Hugo Chávez llegó al gobierno en Venezuela, iniciando una nueva etapa de transformaciones que fueron seguidas en otras latitudes y longitudes de la región.

Hoy nuevamente, sobre América Latina y el Caribe pende la amenaza que pretende retrotraer la historia. Estados Unidos se ha volcado como un huracán para impedir todo atisbo de democracia, de independencia y de avance de las luchas populares, pero una vez más los pueblos resisten a pesar de las múltiples dificultades. El Seminario organizado por el PT de México en el que además de ese partido presidido por el profesor Alberto Anaya, estuvo participando casi a tiempo completo Yeidckol Polevnsky, Secretaria General del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) del presidente Andrés Manuel López Obrador fue expresión de ese espíritu de lucha inclaudicable de la izquierda latinoamericana para revertir esta situación.

Este evento, que por derecho propio se ha transformado en el más importante de la región y uno de los más trascendentes de todo el mundo hizo un claro diagnóstico del momento actual, aunque en muchos casos prevaleciera un análisis sombrío como expresión de la situación actual del continente, pero no hubo una sola intervención que llamara a la rendición, al retroceso o a la negación del camino a seguir.

Aunque también –de manera tibia en la mayoría de los casos- se manifestó la autocrítica respecto de los errores cometidos en la gestión de gobierno y hubo un exceso de diagnóstico mientras se adolecía de propuestas concretas de lucha conjunta contra el imperialismo y el neoliberalismo, no hubo dudas para ubicar al enemigo principal hacia el que hay que enfilar todos los dardos. A diferencia del Foro de Sao Paulo, que es expresión de una amplitud mayor en la que algunas organizaciones dudan, se acomodan y hasta se rinden ante el capital, aquí primó un invariable sentimiento de combatir hasta vencer. En esa medida, creo que los diagnósticos excesivos sobran, mientras se observan insuficiencias en los planes de acción para la realización de tareas concretas.

Si compramos la actualidad con 1989, año en que la humanidad dio un giro superlativo en su devenir, se puede observar que ya Cuba no está sola, otros países han iniciado la senda de la defensa de los intereses populares desde el gobierno, y hoy, además de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Uruguay, San Vicente y las Granadinas, Dominica y ahora México tienen gobiernos democráticos y progresistas. Es evidente que hoy Cuba no está sola. Así mismo, el entorno global es diferente, en aquel entonces Rusia se introducía en un marasmo del que solo pudo salir ya entrado el siglo XXI y China aún no había construido el potencial económico y tecnológico que la ha llevado a ser la segunda potencia mundial. Ambos países han decidido jugar un papel transcendente en la dinámica mundial, que en lo básico difiere y se diferencia de los intentos hegemónicos estadounidenses, secundados por una Europa muy disminuida, sin criterios propios, y absolutamente plegada al mandato de Estados Unidos. Esta situación favorece la resistencia de los pueblos y anima la defensa de sus intereses y de su soberanía 

El seminario del PT, realizado en Ciudad de México estuvo iluminado por la victoria presidencial de Andrés Manuel López Obrador y la llegada de éste a la más alta magistratura de su país en diciembre del año pasado. Es la primera vez en 23 años que este seminario se realiza siendo el PT partido de gobierno. Alberto Anaya hizo una pormenorizada exposición del programa de gobierno, los métodos y los caminos para producir la cuarta transformación de México, que como siempre ha sido a través de la historia, ejercerá un influjo indudable en el transcurso de la marcha de los países de América Latina y el Caribe, que jamás han detenido el paso y nunca se han rendido.

sergioro07@hotmail.com  

sábado, 2 de marzo de 2019

La constitución del imperio desaloja el estado Nación

Por Enrique Contreras Ramírez


En el mundo globalizado, el estado profundo aplasta toda autoridad, autonomía, independencia y constituciones de los estados Nación- Esto implica perder la soberanía y por lo tanto la autonomía política

Descifrar la realidad que actualmente se tiene en estos contextos socio-económicos y políticos de un mundo globalizado, no es nada fácil. Tenemos dramáticas situaciones, muy difíciles de interpretar en el marco de la geopolítica internacional, por la complejidad y multiplicidad de variables que presenta y que las hacen muy confusas, pues las mismas requieren de un conocimiento en el más amplio sentido, para poderlas descodificar ya que se esconden en el quehacer diario de nuestras gentes.


Una de esas variables de esa complejidad de la que escribo se le debe a los llamados medios de comunicación, cuyas empresas y sus respectivos laboratorios, imponen sus matrices neurolingüísticas, traducidas en ideologías para la dominación y evitar que los pueblos capturen una realidad que nos está conduciendo hacia un abismo donde sólo encontraremos miseria y pobreza.

Quien iba a pensar, hace algunos años, cuando Lenin escribió en 1916 “El Imperialismo fase superior del capitalismo”, que su tesis –por cierto muy bien argumentada para ese entonces- iba a ser superada por el propio desarrollo de la economía del capital, por el paradigma globalizador, donde se une el capital financiero y el capital industrial para darle cabida a formas más perversas de acumular dinero, representado en los grandes conglomerados que son los que en la actualidad dominan el mundo y que dan paso a una de las atrocidades inventadas por quienes manejan el capital, abriéndole camino al IMPERIO DEL CAPITAL y donde desaparecen los llamados imperialismos.

No hay nación en el mundo, independientemente de sus formas de gobierno, sus ideologías, sus estructuras económico-sociales donde el mundo globalizado no intervenga y lo proclamen como una alternativa para el “desarrollo”, tesis avalada por los gobiernos existentes, convertidos hoy día en celestinos de los dueños de ese capital.

EL ESTADO MUNDO
Entre el año 1910 y 1920 el filósofo austriaco en materia jurídica y política  Hans Kelsen uno de esos intelectuales que asesoraban a las Naciones Unidas (en proceso de formación) propuso que todas las Leyes de todas las naciones, es decir las Constituciones de las diversas repúblicas estuviesen regentadas jurídica y políticamente, bajo un sistema jurídico internacional, ya que el llamado Estado Nación –según Kelsen- constituían un obstáculo perturbador e inaccesible al derecho, de allí su propuesta de crear un “estado mundial y universal”. (Al respecto véase el texto de Kelsen “Los problemas de la soberanía”.).

Tal idea, toma cuerpo en la doctrina jurídica del paradigma globalizador, ya que ve en esa propuesta el camino que lo coloca en la cúspide del llamado “derecho internacional” al crear en la dinámica económica y geopolítica el ESTADO-MUNDO. Un Estado Mundo impuesto, los dueños del gran capital lo organizan como una expresión jurídico-política que se encuentra en la práctica por encima de los Estados-nación. El Estado nación queda subordinado en esa nueva estructura jurídica del imperio del capital, donde se aplasta toda autoridad, autonomía, independencia. Esto implica perder la soberanía, su territorialidad y por lo tanto también se disipa la autonomía política, agregando la perdida del concepto de patria, nación y pueblo.

Es aquí, en mi humilde opinión donde se acelera, lo que llama Michel Foucault el biopoder y donde ese Estado Mundo se convierte en un panóptico que viene de una sociedad-mundo disciplinada a la sociedad-mundo de control, donde las comunicaciones se van a encargar de tal situación.

El desarrollo de la ciencia y la tecnología comunicacional, le permite al paradigma globalizador, tener bajo control la economía y la conducta de los gobiernos, la de los pueblos donde siembran en el cerebro humano sus matrices neurolingüísticas para dejarlos como simple repetidores de los discursos de quienes dominan. Sus tecnologías son utilizadas y dirigidas a la observación y vigilancia de la conducta humana, los medios de comunicación –en sus manos- producen ideología como expresión de la falsa conciencia, donde se aliena y se convierte a los seres humanos en objetos perturbados al extremo y su condición de sujetos históricos se disuelve y desaparece en un paradigma que ve el mundo –incluyendo su gente- como una simple mercancía.

Ese Estado Mundo como expresión del imperio del gran capital, creo la figura jurídica de las empresas mixtas - sobre todo para América Latina- con las llamadas Constituyentes derivadas del poder constituido, para poder explotar con mayor eficiencia y eficacia las economías de los países con recursos energéticos y donde el extractivismo es uno de sus principales propósitos. De esta manera se consolidan y se posesionan los conglomerados donde imponen sus condiciones con el aval retorcido de los gobiernos de turno, llámense capitalistas o socialistas. Es ese estado profundo representado por los grandes conglomerados los que han convertido los estados nación, en estados corporativos, especies de empresas cuya única función es venderles nuestras riquezas y recursos naturales a precios irrisorios, además de dañar nuestro medio ambiente, donde sólo quedan desiertos, desolación y muerte.

De esta manera las Constituciones nacionales quedan relegadas y son letra muerta ante el nuevo orden mundial y sus propias leyes. “… las funciones constitucionales han sido desaparecidas a otro nivel. Una vez que hemos reconocido las declinaciones de los sistemas constitucionales nacionales tradicionales debemos explotar como es constitucionalizado el poder en un nivel supranacional, en otras palabras, cómo comienza a tomar forma la constitución del Imperio”. NEGRI, Toni y Michael Hardt. “Imperio”. Editorial Desde Abajo, Bogota, 2001. pp. 303).

EL IMPERIO DEL GRAN CAPITAL Y SU CONSTITUCIÓN
En el campo de los análisis internacionales, en la moldura de la geopolítica planetaria, se ha reconocido y se reconoce que el paradigma de la globalización es un hecho real, nuestras naciones se encuentran  sumergidas en ese proceso y los capitales norteamericanos, chinos, rusos, ingleses, alemanes, por sólo nombrar algunos, son los que tienen el monopolio de la conducción económica y política del planeta, son los que poseen el poder real, mientras que le dejan el poder formal a los gobiernos títeres de las diferentes naciones.

Muchos de esos capitales se han fusionado para constituir la cúspide que actúa bajo el techo de las Naciones Unidas. Esos capitales organizados en grandes conglomerados no tienen frontera alguna, controlan los organismos internacionales del comercio, industria y finanzas, hacen la guerra donde les conviene hacer la guerra y convocan a la paz donde les conviene hacer la paz, siembran el chauvinismo entre naciones para mantenerlas divididas,  colocan condiciones convertidas en leyes supranacionales para dirigir y dominar el mercado mundial, imponen reglas de juego en los escenarios políticos de cada nación y ordenan leyes cuya única intención es garantizar jurídicamente sus inversiones y obtener la mayor ganancia posible. Es un modelo espeluznante que se ha convertido en la espada de Damocles para nuestros pueblos en su afán de reproducir sus riquezas, no importándoles el futuro de la vida humana, vulnerando las libertades y los derechos de nuestras naciones.

Para tales fines, se han valido de gobiernos y partidos políticos celestinos –y esto hay que tenerlo bien claro- sean de derecha o de la llamada izquierda, los mismos han impulsado las citadas Constituyentes derivadas del poder constituido, han participado en ellas para cambiar las leyes, leyes que se han hecho para complacer la sed de poder de los dueños del gran capital y donde en la actualidad América Latina es el gran ejemplo de lo que estamos señalando. Todo parece indicar que  no existe en estos tiempos fuerza humana que se pueda enfrentar al avasallante designio del poder global y su Constitución Imperial.

Desde luego, que para mantener y consolidar el Estado Mundo y su Constitución Imperial  han creado ese cuerpo de leyes omnímodas, verticales y absolutas, que dan "sobrado alegato" y por si fuera poco, "legalidad jurídica" para hacer sentir el poder  del Estado Mundo y de sus fuerzas represivas a todo aquella nación que se atreva a criticar y discutir e incluso poder violentarle su soberanía. Soberanía que al ser violentada y pisoteada, intentan exaltar, para hacerla florecer como conquistas de la lucha por la libertad, la democracia y la civilización. Semejante "perfeccionamiento", se revela más recientemente en la política militarista de guerra de alta intensidad, llevada a cabo por los Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña en el Medio Oriente, cuya intención es posesionarse y no hay otra, de las riquezas petroleras y gasíferas que allí se encuentran. Cualquier intento que se haga para objetar semejante aberración y miserables humana, por parte de los pueblos o movimientos emancipatorios, para tomar un camino propio con autonomía, diversidad y pluralidad, es visto como una transgresión a esas "leyes", calificándose de inmediato de actos terroristas y de esta manera justificar la represión y el crimen, que a nombre del progreso se ejecuta sin consideración humana alguna.

Michel Chossudovsky (2002), al respecto escribe lo siguiente: "En Estados Unidos la "Ley Patriótica" condena la protesta pacífica en contra de la globalización. Manifestarse contra el FMI o la OMC, por ejemplo, podría considerarse "un delito de terrorismo interno". La ley comprende cualquier actividad, lo que podría llevar a "influir en la política de un gobierno por la intimidación o la coerción"; esto es "una manifestación que bloquea una calle impidiendo el tránsito se considera terrorismo interno. En términos generales, la nueva legislación representa una de las más avasallantes afrentas en contra de la libertad que se haya visto en los últimos cincuenta años. Es poco probable que nos proporcione una mayor seguridad, pero sin duda nos hará menos libres". (CHOSSUDOVSKY, Michel. “Guerra y Globalización”. Editorial Siglo XXI. México. pp. 13.

Estas leyes, que  tienen carácter "supraconstitucional" impuesto y dicho sea de paso, muchas de ellas fueron vaciadas en las reformas que le han hecho al Código Procesal Penal venezolano, también tienen el propósito de eliminar toda discusión política que pueda develar el marcado interés de recolonizar a los pueblos, donde ellos tengan como objetivo militar tomar y poseer espacio territorial estratégico, petróleo, gas, carbón, coltan, thorium, agua o biodiversidad, es el propósito fundamental de la llamada Ley Patriota, creada por la administración de Bush, como una de la leyes más reaccionarias y fascistas inventadas por el gobierno norteamericano impulsada por el capital privado en toda su historia.

 El imperio del capital, como expresión del paradigma globalizador ha creado doctrina a todos los niveles para consolidar sus objetivos, propósitos y fines, donde los dueños de ese capital enfermos en su moral y valores desfiguran el concepto de justicia de la manera más malévola y destruyen las economías domésticas de los países para imponer sus malignos intereses.

Hoy día podemos afirmar que los 7.550 millones de habitantes que aproximadamente  poblamos el planeta, vivimos éste martirio del  holocausto globalizador  para  materializar  la  sed de poder del gran capital, pareciera que se estuviera reeditando las experiencias vividas y narradas en los escenarios nazis –claro está, en otros tiempos pero en el mismo espacio-  donde el escritor Ingo Müller en su libro “Los Juristas del Horror”, traducido al castellano por el abogado venezolano y profesor universitario Carlos Armando Figueredo, nos describe y narra.

De esa doctrina, de la que hemos hecho referencia, la que más han utilizado para controlar el descontento de los pueblos es la doctrina del miedo, miedo que trae y afirma el orden social, es un mecanismo primario para evitar el desbordamiento conflictivo de la formación de una estructura socio-económica que pisotea constantemente la historia de nuestros pueblos junto a la dignidad humana, donde se  utiliza la manipulación mediática para evitar cualquier tipo de resistencia para mostrarse como una especie de maquina implacable de poder demoledor de cualquier proceso insurreccional que intente desalojarlos de sus respectivas naciones.

LA RESISTENCIA Y LA LUCHA CONTRA LA GLOBALIZACIÓN
Los que no aceptamos tal dominación que se da tanto en los países capitalistas como los llamados socialistas, podemos desalojar el presente modelo tan inhumano en el teatro de la unidad latinoamericana retomando el planteamiento de Bolívar, que para muchos hoy día rendidos y resignados y acobardados pareciera una utopía y se resignan a vivir en esclavitud.

Utopía vs globalización, pasa obligatoriamente por un proceso de lucha revolucionaria, de construcción, de debates y discusiones permanentes, que han de llevar a la emancipación de nuestros pueblos, para dar origen a un nuevo modelo civilizatorio propio. Modelo civilizatorio que no puede estar sentado en las viejas civilizaciones conocidas hasta ahora que hasta el momento la humanidad ha vivido, en el espacio histórico concretó de la dominación, en ese continuo histórico, incluyendo aquí, los mal llamados socialismos. Socialismos que naufragaron producto de que tales revoluciones fueron y son anexos de los intereses del capital, atrapadas y amarradas de quienes pretenden seguirse repartiendo el mundo, donde destacan con mayor voracidad rusos, chinos, ingleses y norteamericanos, en nombre de un socialismo y un capitalismo que humilla la dignidad de los pueblos y que hoy ya no tiene argumentos y razones para seguir existiendo.

Las experiencias del mal llamado socialismo, mostraron en la práctica  los mismos mecanismos del capitalismo, la acumulación originaria de capital, se obtenía de la misma forma, extrayendo incluso plusvalía del trabajo asalariado y reservando la propiedad privada de los medios de producción, a una burocracia estatal colectivista que se reparte el botín con el capital privado.

Esos socialismos, convirtieron el capitalismo en una especie de hibrido, que en Venezuela se sintetiza y concreta en las llamadas empresas mixtas, donde el capital privado y el capital del Estado se dan la mano y donde la población no palpa, ni siente, ni recibe el beneficio, pero si lo ve una clase gobernante, que se burocratizó y corrompió hasta los tuétanos en el ejercicio del poder.
Nos llegó la hora, de sacudirnos el eurocentrismo que durante muchos años ha prevalecido entre nosotros y de crear nuestros propios modelos de unidad, capaces de buscar los caminos que nos conduzcan a encontrarnos con nosotros mismos.

Concientizar, estudiar, investigar, crear un corpus teórico propio donde nuestra identidad este siempre presente, crear nuestra propia ciencia y tecnología, impulsar una revolución agraria integral ecológica y en armonía con la naturaleza, para la producción de alimentos. Reencontrarnos con nuestra identidad cultural, generar nuestras propias políticas comunicacionales, inculcar en nuestra gente valores como la solidaridad entre los pueblos y los seres humanos, el bien colectivo, el respeto a la dignidad de hombres y mujeres, a recuperar nuestra espiritualidad y religiosidad hoy aplastada y clandestina, por la influencia anglo- americana, el bien común, a la justicia social, cambiar el modo de producir, el concepto de trabajo, en otras palabras, abrir un espacio para la confidencialidad, con mucha poesía, mucho humanismo, mucha comunión  para poder encontrar los caminos, los nuevos espacios convivenciales entre los hombres y mujeres. Todo esto es parte de la estrategia emancipadora y de esta guerra a muerte que debemos librar los latinoamericanos, para poder tener el derecho moral, social, político a pensarnos como una gran patria, nación y pueblo.

No se trata de hablar de unidad para producir en aras de satisfacer nuestras necesidades solamente, es unificar en los planos jurídicos-políticos, culturales, ecológicos, económico-social, nuestros pueblos, no olvidando nunca que la emancipación de nuestro continente, pasa por emancipar nuestra propia conciencia y quien se une prevalece. He ahí, la utopía que intentaron materializar nuestros próceres con la guerra de la independencia y que ahora es la gran tarea de nuestras naciones dejada por Bolívar, de lo contrario a mediano y largo plazo se perecerá, ante las políticas salvajes y genocidas de la globalización.

Hay distractores, muchos distractores para desviar la atención sobre nuestro enemigo principal representado en el paradigma globalizador, el caso venezolano es un ejemplo claro de esta situación, mientras tienen un pueblo dividido, unos a favor de los rusos y otros a favor de los norteamericanos, los mismos siguen saqueando la república y el Arco Minero es realmente el objetivo de esos conglomerados y al pueblo lo tienen entretenido en un teatro siniestro, donde lo único que se pide es que se vaya Maduro y que se quede Guaidó, ambos títeres del gran capital y de sus respectivos conglomerados, en esta tragicomedia que vive el pueblo venezolano.

unasimpleopinion7@gmail.com

sábado, 19 de enero de 2019

Grupo de Lima: cuando la ignorancia se pretende convertir en derecho


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En julio de 1867, en su primer manifiesto dirigido al pueblo mexicano después de haber entrado triunfante a la capital tras la derrota del imperio austríaco, el presidente Benito Juárez enunció una frase que marcaría para siempre la historia de México y dejaría una impronta en América Latina: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Tal vez, podría considerarse esta frase como uno de los pilares fundantes del derecho internacional latinoamericano y un aporte a la búsqueda de mantener relaciones armoniosas entre los pueblos y gobiernos del mundo.

Unos años antes, Andrés Bello, en su obra “Principios de Derecho internacional” publicada en Caracas en 1837, transformada en texto obligado de consulta de las cancillerías de la región y adoptada como texto de estudio en varias universidades de América Latina, el educador, diplomático y jurisconsulto venezolano hizo mención a las particularidades y a la diversidad de la región, buscando sin embargo -en términos del derecho- conciliar el pensamiento universalista vigente con el americano emergente.

Lo cierto es que en fecha cercana a la derrota definitiva del imperio español en América y con el surgimiento de nuevas repúblicas comenzó a construirse una doctrina jurídica propia de la región que habría de hacer importantes contribuciones, muchas veces inéditas al derecho internacional, los que se constituirían en destacados cimientos para la estructuración sólida del sistema internacional actual, toda vez que se manifiestan en la propia Carta de la ONU, así como en otras esferas del orden jurídico internacional. Al recrear estas letras, hecho mano a la memoria y a mis notas de las ya lejanas clases de Derecho Internacional en la universidad para recordar el extraordinario aporte de nuestra región a la edificación de un corpus jurídico para el mundo.

Ya en 1820, plenipotenciarios de Colombia encabezados por quien después sería el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, bajo orientación del Libertador Simón Bolívar firmaron con representantes de la monarquía española, el Tratado de Regularización de la Guerra que es considerado el principal antecedente del Derecho Internacional Humanitario actual.

El diplomático y jurista argentino Carlos Calvo, autor de “El derecho internacional teórico y práctico de Europa y América” estableció antes que nadie el principio de que las controversias en contratos internacionales no podrían ser reclamados por vía diplomática o mediante la agresión armada, evitando de esa manera que los países más poderosos pudieran utilizar tales controversias como mecanismos de intervención. Calvo apelaba a la solución pacífica de controversias como el único instrumento válido de la diplomacia para regir las relaciones internacionales a partir de la consagración de la igualdad jurídica entre los Estados, como consecuencia fue el fundamento doctrinario para impedir el uso de la fuerza. Pronto, este precepto que fue largamente vetado por Estados Unidos en las primeras conferencias panamericanas, se trasladó al ámbito extra regional convirtiéndose en los hechos en principio rector de política internacional de alcance planetario. Los preceptos jurídicos esbozados por Calvo dieron forma -de manera más acabada- a la Doctrina Drago, llamada así en honor a su autor el ministro de relaciones de Argentina, Luis María Drago quien estableció que ningún Estado extranjero podía utilizar la fuerza contra una nación americana con el objetivo de cobrar una deuda.

En otro ámbito, ya en pleno siglo XX, afrontando la realidad de Europa que fue testigo de dos guerras imperialistas en poco más de 30 años, los países latinoamericanos impulsaron -tras el fin de la segunda guerra mundial- la aceptación universal de estos principios consagrados en el derecho americano (ninguno de los cuales fuera elaborado ni promovido por Estados Unidos o Canadá) y lograron su incorporación a la Carta de las Naciones Unidas, ocupando un lugar prominente en el artículo 2 de dicho documento

El desarrollo posterior del derecho y los aportes latinoamericanos permitieron que nuestra región fuera la primera en el mundo en declararse libre de armas nucleares tras la firma en 1967 del “Tratado de Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina”, estableciendo nuevamente un principio que pronto fue imitado por otras regiones del planeta. Un paso adelante fue la adopción por la 2da. Cumbre de países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada en La Habana en 2014 del acuerdo por el cual se declaraba a América Latina y el Caribe, como Zona de Paz.

Otros aportes de América Latina al Derecho Internacional dicen relación con la institución del asilo diplomático, adoptado en América Latina antes que en cualquier otro lugar del mundo e incluido en el derecho americano en la Convención de La Habana de 1928 y reiterada en Montevideo (1933) y Caracas (1954) y  lo relacionado al refugio como ámbito del derecho internacional, que casi a finales del siglo pasado se extendió a los desplazados internos y ciudadanos en situación de vulnerabilidad También, ya en los prolegómenos del siglo XX el jurista brasileño Clovis Bevilaqua esbozó planteamientos en defensa de la soberanía como eje de la existencia de los Estados.

Este recuento no estaría completo si no se hiciera mención de la doctrina latinoamericana en materia de reconocimiento de gobiernos que se debe al Canciller ecuatoriano Carlos Tobar en 1907, la que años más tarde, en 1930,  dio paso a la propuesta elaborada por el canciller de México Genaro Estrada quien adoptando los principios de no intervención e igualdad entre Estados formuló un cuerpo doctrinario para impedir el otorgamiento de reconocimiento a gobiernos de facto que surgieran del violentamiento del orden constitucional.

Así, se hace evidente que los países latinoamericanos han encontrado a través de la historia, los instrumentos jurídicos necesarios para dar respuesta a los conflictos y a las crisis surgidas en el entorno, buscando en el seno del derecho la manera de solucionar las controversias a través del diálogo y la negociación. Cada vez que estos han fallado, se ha recurrido a la guerra fratricida, de las que sólo ha salido ganando Estados Unidos que nos divide, y las oligarquías locales que se hacen de los dividendos de la guerra, la reconstrucción y las reparticiones de los botines.

En este marco, los pueblos de Latinoamérica y el Caribe fieles a una tradición y a una cultura que tiene muchos elementos en común, han sido capaces de contribuir a la construcción de un marco jurídico para la región, que además ha servido -en muchos casos- para todo el mundo, vale decir, no obstante, que aún las oligarquías locales hacen uso del entramado jurídico en beneficio propio, aunque en el plano internacional se mantienen algunas normas que a pesar de las diferencias, siguen siendo respetadas.
Estas doctrinas, principios y preceptos son estudiados y conocidos en las cancillerías de casi todos los países de América Latina y el Caribe. Lo sé porque intercambio con colegas de varios países, a pesar de las diferencias políticas o ideológicas que orientan los gobiernos, una buena parte de estos Estados tienen cuerpos diplomáticos de alto nivel profesional.

No tengo ninguna duda, que a esos profesionales no les mostraron la declaración del Grupo de Lima del 4 de enero y mucho menos el artículo 9 de ese adefesio jurídico que pretende tener cabida en el derecho internacional. Estoy seguro que de haberlo revisado, lo habrían rechazado: el espíritu de Calvo, de Drago, de Bevilaqua, de Tobar y de muchos otros está presente en muchos honestos servidores públicos del servicio exterior latinoamericano (excluyo a Canadá, cuya cancillería es una agencia más del Departamento de Estado de Estados Unidos). Tampoco a Paraguay, donde gobierna el partido que gobernó dictatorialmente a sangre y fuego ese país durante 35 años, que fue guarida de nazis y que hoy mismo ha sido calificado como un narcoestado  y refugio de contrabandistas de armas en connivencia con el gobierno por sus propios jefes del departamento de Estado de Estados Unidos

Él artículo 9 de la Declaración de Lima del 4 de enero nos lleva a la terrible realidad y a la brutal constatación de que el derecho internacional americano ha caído en manos de una tropa de ignorantes que no temen hacer alarde de su mediocridad para emitir opiniones políticas, arropadas en su carácter de presidentes tratando de darle un manto jurídico a prácticas intervencionistas y belicistas.

Que pueden entender de derecho internacional personajes como Piñera, Macri, Duque, Varela, Abdo Benítez, Jimmy Morales, Juan Orlando Hernández o Vizcarra cuando se han pasado parte importante de sus vidas, eludiendo la justicia de sus países, como se evidencia de sus propios historiales. Así, como creen que sus países (orden jurídico incluido) son propiedad privada de ellos y de las clases sociales que representan, pretenden que el derecho internacional se subordine a sus caprichos y a sus aberraciones.

La calaña de estos personajes, que sin impudicia se proponen violentar el orden internacional nos expone a una grave situación, sobre todo porque en la medida que se han autodenominado “opinión pública internacional” hacen que los medios de comunicación que los apadrinan apabullen y avasallen de información falsa al mundo (ver los medios transnacionales de información del 4 y 5 de enero) generando condiciones para las intervenciones militares como en el caso de Irak,  de Libia y de Siria, guerras desatadas por gobiernos imperiales coludidos con los grandes medios transnacionales de comunicación. 

En este caso recapacitaron, (con excepción del insignificante gobierno de Paraguay y la provincia anglo francesa del norte de Estados Unidos) pero el peligro se mantiene latente, la creencia de que el derecho internacional está sus pies y que debe subordinarse a sus designios políticos por encima de la ley, pone a nuestra región en una situación de extrema fragilidad jurídica. Serán responsables de cualquier agresión contra Venezuela u otro país de la región y más temprano que tarde pagarán por ello.
 sergioro07@hotmail.com

viernes, 9 de noviembre de 2018

Elecciones intermedias en los Estados Unidos de Norteamérica


Por: Carlos Ellis:
Un referendo para salvar al mundo

Un evento trascendental, el centro de la política interna e  internacional; la antesala a las nuevas interacciones entre las distintas fuerzas representadas por el  complejo económico, financiero militar y comunicacional que perturba al planeta y que dinamiza desde los Estados Unidos de Norteamérica, conocido como el “establishment”; la composición del Congreso tanto en el Senado como en la Cámara;  que de resultarle adversa a Donald Trump podría configurar el impulso para la aplicaciones del  “impeachment”, o proceso por el que un alto cargo público puede ser destituido.


La totalidad en la política norteamericana coloca en manifiesto el proceso de evolución y ajuste a condiciones cambiantes en la cual se encuentra sumergida; un periodo particularmente complejo por su afinidad al Sistema Internacional y por la cantidad de espectadores de orden mundial que participan. En estas elecciones se manifiesta el debate entre los sectores públicos, militar y académico de este país en torno a posiciones claves de rango internacional, allí su importancia: La posición presente, su aislamiento dentro de las correlaciones de fuerzas y el papel que debería desempeñar en el mundo. Un rol que sigue siendo de la única superpotencia mundial resultante de la combinación de sus recursos militares, políticos, ideológicos, económicos y científicos-tecnológicos aun sin un contrapeso solido y firme, pero que posiblemente esté en gestación.

La importancia de este evento es su incidencia en la futura aplicación de políticas que garanticen los intereses para alcanzar los objetivos definidos por su clase dominante en el ámbito externo que tiene la misión fundamental de preservar, consolidar y ampliar las estructura hegemónica y de dominación propias de dicho sistema y establecida a escala planetaria ahora con un representante distorsionante de este objetivo.

Desde la llegada al poder del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Donald Trump, quien triunfo en las elecciones del 2016, se perciben perturbaciones por el cambio aplicado en la naturaleza global de la actividad política. Los estudios indican que el mundo disputa políticamente para acceder al control económico; este neoconservadurismo invirtió su poder económico para obtener el poder político, fracturando esta naturaleza y ahora permitiendo incursionar desmedidamente en el equilibrio de los poderes que sostiene el Sistema Mundo y pudiera distorsionar al Sistema Internacional. Lo más osado: Haber decretado a Jerusalén la capital de Israel como obsequio a su yerno el judío ultra-ortodoxo Jared Kushner, generando en el frente domestico una reforma impositiva que favorece al dólar y apuntala a la Bolsa de New York a niveles no visto, una coalición de Judíos-Republicanos que proclamo a Trump como uno de los mayores exponentes de amistad con Israel y que en otro orden genero perturbaciones al equilibrio del poder religioso mundial; el Cristianismo, el Judaísmo y el Islán; desatando las intenciones más feroces que ponen en riesgo el ecosistema humano.

Se evidencia; el Secretario de Estado del Vaticano en el mes julio se reúne en Turín Italia con la corporatocrácia global “Club Bilderber” uniéndose a los lineamientos del “Torá”, los judíos,  dueños del capital global “La banca” para colocar al poder religioso musulmán bajo amenaza de su existencia. A esto obedece parte del conflicto con Irán, país con mayor fundamento islámico
En el ámbito interno el Presidente Donal Trump rompe la naturaleza republicana conservadora con la estratégica relación o afinidad con el presidente Vladímir Putin y su vinculación con la destitución del Director del FBI Jame Comey quien se encontraba al frente de una investigación que estudiaba si el Kremlin se había infiltrado en los comicios presidenciales en Estados Unidos logrando el triunfo de Trump para alcanzar el poder.

Este evento es el de mayor fuerza para las controversias en la naturaleza de la política interna de los Estados Unidos, obligando el resurgimiento de una corriente paralela al Partido Republicano que pugnan una serie de eventos sin precedentes en la historia de este país. La expresión de una organización Social estructurada desde 1947 ( Harry S.Truman) quienes engendraron el poder de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) , devenido de  la Agencia de Seguridad Nacional Militar e Industrial; un grupo elite ultraconservador que depuso al presidente John F. Kennedy en 1963 por oponerse a la guerra en Vietnam; y que ahora pide que el Presidente sea sometido a un proceso de “impeachment” o juicio por obstrucción de la justicia en el caso de las relaciones con el Kremlin y la posible patología medica para la toma de decisiones que quebrantan los intereses nacionales.

 La otra es una corriente paralela al Partido Demócrata “Social Democracia” la cual se ha convertido en una fuerza significativa; un movimiento social no revolucionario que pretende hace del capitalismo un sistema más humano; tomando en cuenta los temas de la inmigración y la tasa de desocupación, la atención médica gratuita para todos los norteamericanos y la pugna por evitar eventos bélicos mundiales como elemento de afectación a la población.

Una variedad de factores entran en juego en estas elecciones, los señalados para la dinámica interna y sus relaciones de fuerza y poder, pero de gran importancia es la referencia que marcaran estos resultados para la dinámica internacional en el ámbito de tomas de decisiones. El aislamiento internacional en la cual está sumergido el país es producto del escenario que ofrece las nuevas corrientes de orden mundial, junto a la resistencia y los nuevos esquemas de defensa y ataque para la subsistencia de actores en el Sistema internacional y que ponen en riesgo la hegemonía norteamericana.

La ruptura del pacto nuclear y las sanciones a Irán que generan desequilibrio en los precios de los hidrocarburos y su efecto en el acercamiento de Francia y Alemania con Rusia,  la Guerra comercial con China que ha afectado a productores domésticos por imposición de aranceles y la pérdida del mercado asiático, la imposibilidad de controlar el mercado petrolero por el acercamiento de la monarquía árabe a la diplomacia rusa, los nuevos mecanismos de intercambio para el mercado de energía fósil que genero la caída del valor de las empresas petroleras norteamericanas, la derrota en el Medio Oriente, Ucrania,  y la inmigración centroamericana que marcha a paso firme para territorio norteamericano excluida del rango de evento humanitario, cuando es  producto de las políticas para Centroamérica;  son factores que dinamizan en esta contienda. 

Es de carácter obligatorio señalar de gran análisis e importancia; una posible avanzada en el ámbito económico-financiero global por el efecto de diferentes elementos que están dinamizando: el proceso de desdolarización del mercado petrolero y la ruta comercial china llamada “La Ruta de la Seda” para cambiara todo el sistema geoeconómico global. El triunfo del Partido Republicano tanto en el Senado como en la Cámara desataría seguramente una cadena de nuevos eventos intervencionistas y bélicos para el mundo. El Partido demócrata tiene sus objetivo más firme a la problemática domestica que agobia al país del norte. Allí nuestro interés en este evento refrendario.

MSc. Carlos Ellis. Analista Internacional
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