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viernes, 9 de octubre de 2020

Debate presidencial en Bolivia: El M.A.S. como única opción popular

 Por Verónica Zapata: 

El 3 de octubre se llevó a cabo el debate presidencial en el Hotel Radisson de Santa Cruz en Bolivia, de cara a las próximas elecciones presidenciales del 18 de octubre La organización estuvo a cargo de la Federación de Asociaciones Municipales (F.A.M.) y la Confederación Universitaria Boliviana (C.U.B.). Estuvieron presentes cada uno de los candidatos a presidente de las siete fuerzas políticas del país: Luis Arce del Movimiento al Socialismo (M.A.S.), Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana (C.C.), Fernando Camacho de Creemos, Tuto Quiroga de Libre 21, Chi Hyun Chung del Frente Para la Victoria (F.P.V.), Feliciano Mamani de PAN-BOL y María Baya de A.D.N. El debate se basó en cuatro ejes temáticos: la crisis económica, el desarrollo de empleo, la estabilidad social y el desarrollo local.

La única fuerza popular estuvo representada por Luis Arce del M.A.S., contra seis candidatos golpistas que coincidieron en los puntos básicos de un discurso neoliberal disfrazado de la “nueva política”. Las premisas compartidas fueron: la “Herencia recibida” del ex gobierno del M.A.S. responsable de todos los males del país, el lema “Todos contra el M.A.S.”, el pedido de que “No vuelva el tirano” en referencia a Evo Morales y la cínica “Defensa de la democracia”.

Las encuestas indican que Luis Arce ganaría en primera vuelta y pone en segundo lugar a su contrincante Carlos Mesa. El debate evidenció la unidad de la derecha dando lugar a la reedición del escenario electoral del 2019 que convocó el voto “anti M.A.S.”, lo que sumará a Carlos Mesa.

Los seis candidatos golpistas se distanciaron de Añez, pero sus discursos anuncian la continuación de su modelo económico neoliberal: reducción del gasto público, endeudamiento, libre mercado, desregulación y descentralización del estado, flexibilización laboral, etc.

 Los discursos recordaban a los de Mauricio Macri en Argentina el 2015, con promesas incumplidas que dejaron un país arrasado. Por otra parte, todos en general apostaron a continuar con la industrialización del litio que criticaron y que inició el M.A.S. También, dejaron claro que el botín de disputa es el litio para EU. Si bien Mesa tuvo cautela y no se refirió al tema directamente, el resto si lo hizo y Tuto Quiroga expreso la posición del conjunto de los golpistas. 

El debate en general fue un espectáculo lamentable que refleja la podredumbre de la clase política en el país. De los siete candidatos presentes dos fueron ex presidentes de Bolivia. Carlos Mesa fue vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, quien escapó a EU en medio de una fuerte crisis tras la masacre de Octubre Negro del 2003. Tras la vacante, asumió como presidente y luego renunció en medio de una crisis en el 2005. Tuto Quiroga fue vicepresidente de Hugo Banzer presidente de facto del Bolivia, asumió como presidente luego de una enfermedad de Banzer hasta completar la gestión presidencial. Ambos prometieron repetir sus recetas del pasado con “éxito”.

El coreano Chi Hyun Chung pastor evangélico cerró su discurso cantando a Dios en un país laico, y afirmó la construcción de un “Disneyland Park” y un “Las Vegas” en el salar de Uyuni. Una ofrenda simbólica grande a un pueblo que se encuentra en un proceso de autocrítica frente a su proceso de descolonización, punto central del devenir del país y determinante en los errores del ex gobierno del M.A.S. Por otro lado, la imagen de Fernando Camacho con el cínico pedido de un minuto de silencio por los caídos en la masacre del 2019 fue siniestro.

Feliciano Mamani se presentó con una imagen folclorizada del indígena con un casco minero símbolo de lucha en el país y cerró su discurso pobre y sin propuestas en Quechua. Fue la expresión ejemplar de un indígena colonizado culturalmente que juega en contra de los intereses de su propio pueblo. María Bayá la única candidata mujer, también expresó un modelo producto de la colonización, su discurso fue potente contra el M.A.S. y no contra los golpistas racistas y misóginos.

Luis Arce, el candidato del pueblo basó su discurso en su experiencia exitosa como economista. Durante su gestión, el país ocupó el primer puesto de crecimiento económico de Latinoamérica, según el F.M.I. y el Banco Mundial, y sus indicadores macroeconómicos fueron record en América del Sur.

Primer eje temático: crisis económica.

Luis Arce fue el único candidato que expuso un plan económico por fuera del neoliberalismo, basado en la soberanía y no basado en el endeudando del país bajo imposición de lineamientos extranjeros. “Vamos a financiar no endeudándonos, generaremos el no pago de la deuda por dos años de capital e intereses, que nos dará 1.600 millones de dólares de alivio para invertir, más lo que generaremos por el impuesto a las grandes fortunas”. 

Arce expuso su experiencia de gestión exitosa durante la crisis del 2008 y 2014 en el país: “La economía necesita la inyección de recursos para activar la demanda y un plan para sacar adelante el tema productivo por el lado de la oferta. Para reactivar la demanda interna garantizaremos los bonos. Por el lado de la producción y la oferta, nuestro plan se basa en la industrialización con sustitución de importaciones”.

Carlos Mesa propuso inyectar 6 mil millones de dólares al mercado para reactivar la economía y sostuvo que la crisis del país es responsabilidad del M.A.S. Afirmó que, para resolver la crisis económica, primero se debe resolver la sanitaria, por lo que prometió más médicos y equipamiento en salud, vacunas gratis y tratamiento gratuito contra el cáncer. Fue la promesa más cínica porque se mantuvo en silencio cómplice mientras colapsaban los hospitales con Áñez a quién ayudó a asumir como presidenta de facto.

Fernando Camacho propuso la reducción del gasto público: “Reordenaremos el gasto público y evitaremos gasto innecesario”. Durante el gobierno del M.A.S. la inversión pública fue la más alta de Sudamérica con 6.510 millones de dólares.

Chi Hyun Chung critico el modelo económico, social, comunitario y productivo del ex gobierno del M.A.S. y sostuvo que se gestionó 14 años de  “cooperativa corrupta y social comunitaria corrupta”. En medio de la crisis anunció incremento de la policía y la extensión del servicio militar a dos años.

Tuto Quiroga propuso inyectar 8mil millones de dólares para “salvara la economía” y adscribió la crisis del país al “despilfarro” de Evo Morales y lo acusó de “arremeter” contra las reservas del banco central.

Segundo eje temático: generación de empleo.

Luis arce sostuvo que durante el Áñez se triplico el desempleo en el país de 4% a 12% y la pobreza aumentó. Durante su gestión Bolivia tuvo la tasa de desempleo más baja  de Sudamérica, según el Instituto Nacional de Estadística (I.N.E.), la pobreza extrema se redujo de 38 % a 15 %, la mayor reducción de este indicador de la región y se incorporó 3,7 millones de personas a la clase media.

Carlos Mesa señaló que el empleo generado durante 14 años era para “masistas”.

Fernando Camacho confirmó una reforma laboral “de acuerdo a la realidad de la clase trabajadora y la empresarial” y prometió “no quitar derechos al trabajador”. 

Chi Hyun Chung anunció la construcción de un “Disneyland Park” y un “Las Vegas” en Uyuni, beneficios para las empresas, el empredurismo y la exploración de hidrocarburos.

Tuto Quiroga propuso industrializar el litio e impulsar la “Bolivia Digital” con mano de obra boliviana y afirmó: “Esto no se hace con cocaleros que solo hablaban y lo único que hicieron es industrializar la cocaína de El Chapare”.

Tercer eje temático: estabilidad social.

Luis arce: “La estabilidad no solamente está basada en la economía, sino también en la estabilidad social y política, para que las empresas y emprendimientos puedan desarrollarse normalmente”. En esa línea propuso el dialogo y la atención de las demandas como modalidad de resolución de conflictos sociales.

Carlos Mesa sostuvo que garantizara la estabilidad entre los cívicos en oriente y los movimientos sociales en occidente con “dialogo, respeto de la constitución y los D.D.H.H."

Fernando Camacho afirmó que: “La inestabilidad económica es consecuencia de un sicariato de la economía durante de 14 años”.

Chi Hyan Chung demostró su postura privatista: “Si desmotivamos a inversionistas internacionales con excesivo impuesto y la nacionalización no habrá la inversión”.

Tuto Quiroga sostuvo que garantizará la estabilidad económica con la inyección de 8 mil millones de dólares al mercado y la “estabilidad institucional” con el respeto de la constitución, el “Bolivia dijo No” y no con el “fraude” de Evo Morales.

Cuarto eje temático: desarrollo local.

Luis arce apunto al rol del estado en las comunidades en la salud, la educación y la producción: “Cuando hay falta de servicios básicos ocurre una migración del campo a la ciudad y hay que evitarlo porque implica perder fuerza de trabajo en el área rural para enfrentar la pandemia del hambre con soberanía alimentaria”.

Carlos Mesa, Fernando Camacho, Tuto Quiroga, Chi Hyun Chung, Feliciano Mamani y María Bayá se mostraron a favor del “federalismo” y las “autonomías”, en contra del “hipercentralismo” y las “autonomías de papel” del M.A.S”. Mesa tuvo cautela con un tema delicado que tiene su origen en el pedido de “autonomía” e “independencia” de la llamada “Media Luna” que concentra la zona más rica de Bolivia. “Este debate sobre el federalismo es legítimo”, sostuvo Mesa. El cruceño 

Camacho fue contundente: “Propongo la descentralización de la educación y la salud, mientras se avanza con el federalismo”.

En este debate, se despejan dudas de que los golpistas no están dispuestos a entregar el poder pacíficamente, y están dispuestos a incendiar el país para cumplir el objetivo separatista que tiene a su principal exponente en el gobierno: el croata Branco Marincovich.

periodista y psicóloga boliviana.

zapataveronica513@gmail.com

viernes, 2 de octubre de 2020

Bolivia en resistencia (X)

 

Por Oscar Rotundo:

CRISIS EN LA DICTADURA BOLIVIANA 

Faltando pocas semanas para la realización de elecciones en el Estado Plurinacional de Bolivia, el gobierno de facto, parece haber caído en un estado de crisis institucional y política. Renuncias y destituciones de ministros, acusaciones de corrupción y viajes clandestinos al exterior, que son acompañados por una catarata de encuestas extrañas que sitúan al electorado yendo de un lado al otro con su voto, a gusto del pagador de las mismas, tratando de negar con la especulación, lo que dice la calle y lo que demuestra la magra gestión gubernamental que ha colocado al pueblo boliviano en un tobogán que lo arroja indefectiblemente, a una situación de pobreza desesperante. 

Luego de la renuncia de la señora Añez a la candidatura a presidente, que fue interpretada y pregonada por los medios de la derecha como, “un acto de desprendimiento, en aras de lograr la unidad, para derrotar a las fuerzas de Evo Morales”, la realidad no dejaba margen de duda; la crisis de la dictadura entraba en fase terminal.

El colapso sanitario por la pandemia del coronavirus; la corrupción desatada en las empresas de hidrocarburos, electricidad y telecomunicaciones y el saqueo en los ministerios de Salud y Obras Públicas; con una economía devastada que había provocado un retroceso de más del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) y el incremento masivo de la pobreza; eran fenómenos irrebatibles que podían contrastar cualquier argumento que intentara desmentir el paisaje desolador, que en tan solo diez meses, se había instalado en el estado Plurinacional de Bolivia.

Como no podía ser de otra manera, a esta crisis económica, le corresponde una crisis institucional y, como bien lo señalara la Presidenta del Senado, Eva Copa, “el Gobierno transitorio de Añez se cae a pedazos”; los alejamientos de los titulares de Trabajo, Óscar Mercado, Desarrollo Productivo, José Martínez; y la destitución de Óscar Ortiz como ministro de Economía y Finanzas Públicas a pocas semanas de las elecciones, son señales inconfundibles de que los desencuentros entre los grupos de poder golpista, están a la orden del día.

El propio exministro Ortiz, admitió desavenencias con el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, como también ocurriera con el procurador José María Cabrera, que tuvo que cesar en sus funciones por la presión que Murillo ejerciera hacia la presidenta para que este dejara el cargo.

El ex titular de la cartera de Economía, Oscar Ortíz, había acusado al ministro de Gobierno, Arturo Murillo, de haber comprado equipos para interceptar llamadas telefónicas y otras compras directas que superaban los Bs 72 millones de Bs.

Pero en realidad, estas diferencias no son personales o de estilo, pues el pueblo boliviano sabe que, desde hace años, dos logias (Caballeros del Oriente y Toborochi), viene actuando, desde la famosa “media Luna”, como organizaciones delincuenciales insertándose en instituciones del Estado para poder construir un poder detrás de los legalmente constituidos.

Tanto el ministro de Gobierno Arturo Murillo y el ex ministro de Economía, Oscar Ortiz forman parte de esas logias.

Murillo, acusa a Ortiz de defender intereses de logias, porque se opuso a la devolución de las acciones de Elfec de Cochabamba a los accionistas y ex trabajadores, al no firmar el decreto por el cual el Gobierno devolvía las acciones de la empresa Elfec, nacionalizada en 2010 por el gobierno de Evo Morales.

"el señor Óscar Ortiz, a quien yo lo he apoyado políticamente en todo se ha opuesto a este tema y lo hizo de una manera que no es la más correcta”, manifestaba Murillo, al tiempo que, el exministro Ortiz, declaraba que no había renunciado al cargo, y que desde el Gobierno se había divulgado falsamente que lo había hecho, declarando, "Entiendo que ya han decidido designar a otra persona. Con lo cual he venido a dejar limpio mi escritorio”

Esa otra persona, no es, ni más, ni menos, que Branko Marinkovic, un empresario millonario de Santa Cruz, que luego del Golpe de Estado, retornó a Bolivia, tras pasar más de una década prófugo en Brasil, acusado de organizar grupos terroristas que pretendían la separación de la denominada “Media Luna” del Estado Plurinacional.

Connotado fascista descendiente de la migración croata después de la segunda guerra mundial, Branko Marinkovic, en el año 2007 fue presidente del Comité Cívico Por Santa Cruz, organización que lideró junto a la élite de Santa Cruz buscando la autonomía de la "Media Luna", bajo la consigna anti-estatal y anti-colla.

Además de sus actividades terrorista, Marinkovic, se destacó en crear sociedades offshores (millonarias cuentas en paraísos fiscales) en Panamá, con familiares y políticos bolivianos, según denuncia el periódico alemán Suddeutsche Zeitung, junto al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación*

Por lo menos 10 miembros de la familia Marinkovic figuraron en las 14 sociedades offshore que conformó el ex ministro de Planificación y actual jefe de la cartera de economía. Según la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, tenía todavía, una offshore activa en Panamá, la South Américan Trucks Holding Corp, junto a su hermana Yasminka Marinkovic de Jakuvek.

Toda esta actividad criminal de los Marinkovic y asociados, fue patrocinada por el bufete de abogados “Indacochea y Asociados”, con sede en Santa Cruz, dirigida por Ricardo Indacochea, asesor y representante de las empresas trasnacionales que demandaron al Estado boliviano, por las nacionalizaciones en el sector hidrocarburifero.

Arturo Murillo Prijic y Branko Marinkovic, son dos delincuentes del mismo clan croata, ligados al manejo mafioso de la política gubernamental de la dictadura y al tráfico de influencias; la designación de la hermana de Murillo Prijic, como cónsul de Bolivia en Miami (EEUU) es solo una muestra del nepotismo, denunciado en su momento por el MAS.

Como reflexionara el diputado Franklin Flores, del MAS “algunas personas a nombre de un partido político se encaramaron en el Gobierno para asaltar las arcas del Estado” … “El que sufre de este robo y saqueo es el pueblo boliviano que no tiene el pan del día, el desempleo, la crisis económica, gente que ha sido despedida, cada tres bolivianos no tienen nada que comer, seis de cada 10 bolivianos están en el comercio informal, 200.000 trabajadores han sido despedidos del sector construcción, porque este Gobierno políticamente ha decido paralizar obras, de caminos, obras de hospitales, de colegios y otros que ya estaban con presupuesto”.

En diez meses, Jeanine Áñez, juramentó a 36 ministros, algunos juraron dos veces como Marinkovic, porque se cambiaron de cartera, en este tiempo, se descubrieron al menos, 24 casos de corrupción, destacándose, la compra irregular de respiradores, gases lacrimógenos, venta de cargos, cobros ilegales, irregularidades en YPFB, Entel, Ende y la DGAC, entre otros; de los 24 casos, 18 son investigados en el Ministerio Público, ninguno llegó aún a la etapa de juicio oral.

Realmente, lo que hace, que le cueste la cabeza al ex ministro de Economía, Óscar Ortiz, es que, además negarse a firmar el decreto referido a la empresa nacionalizada, existía una desesperada intención, por parte de Murillo, de apresurar algunas adjudicaciones o la compra de camionetas por 35 millones de bolivianos, cuando solo restan dos meses de gestión de Gobierno.

Este desespero de los asaltantes del poder y de sus promotores “demócratas y militares”, los ha llevado a construir distintas estrategias para evitar lo inevitable, una de ellas ha sido, además de la suspensión del acto electoral, buscar que prospere el recurso de anular jurídicamente a la sigla del partido de Luis Arce, el MAS, con la demanda de proscripción ante el TSE.

De no ser así tratarán de acudir al recurso del “fraude”, cosa que ya ha sido denunciada por la dupla electoral Arce-Choquehuanca, alertando a los otros candidatos, porque, más allá, de las especulaciones, la diferencia que existe entre los candidatos del pacto golpista y los de la revolución, se palpan en la calle y en la alegría de la gente, que no oculta su deseo de salir de estos “falsos profetas” del bienestar.

La dictadura, sabrá para que manda a Murillo a reunirse con el lacayo imperial Almagro, o a la Canciller del gobierno de facto, karen Longaric, a Bélgica para mantener reuniones en el Parlamento Europeo; pero al calor de la realidad y de las enseñanzas que dejaron las masivas movilizaciones de julio y agosto de este año y por las cuales el gobierno tuvo que confirmar a regañadientes la realización del acto electoral, la derecha boliviana, debería reflexionar, si decide actuar en política inteligentemente, sobre este precepto, sencillo y contundente; “DERROTA AVISADA NO GENERA MUERTOS”

Notas

* https://corruptosbol.blogspot.com/2016/05/panama-papers-capitulo-bolivia.html

. https://www.facebook.com/rotundo.rotundo.12 

sábado, 30 de mayo de 2020

El lado más oscuro de las sanciones



Por Jesús A. Rondón:
Esta discusión para que sea saludable, debemos comenzarla cuestionando la idea socialmente instalada de sanciones, de manera que permita de identificar lo que en realidad son y su propósito real. 

I) En el marco del derecho contemporáneo de occidente, hablar de sanciones implica afirmar del posible resultado de un proceso en el sistema de justicia, el cual debe garantizar una serie de derechos para quienes son imputados. En el campo político nada más alejado de este axioma. Lo que socialmente se ha venido entendiendo como sanciones son en realidad medidas coercitivas unilaterales de un Estado contra otro Estado, que incluye sus instituciones, las personas que lo representan y empresas estratégicas bajo su control o que operan en su territorio, de las cuales se sospecha una relación con este o con una determinada política que desarrolle.


Estas medidas son por naturaleza arbitrarias y discrecionales, adecuándose a una orientación –política- diseñada por quien dirige el Estado, digamos emisor; y que solo son posibles gracias a que este asume que tiene una posición de ventaja en alguno o varios campos, como el geopolítico, económico, militar o político.
 
La motivación para imponer medidas coercitivas unilaterales son variadas, pero en los últimas décadas estas han sido implementadas cuando el Estado que las promueve, cuenta con pocos apoyos de otros Estados y su capacidad para influenciarlos es baja o supone altos costos, en función de sus objetivos. También se utiliza cuando las posibilidades de oposición -política, económica o social- en el terreno son limitadas, en relación al actor político que gobierna parte o la totalidad del Estado agredido; bien sea por sus propias capacidades o las del contexto donde opera.

La implementación de medidas coercitivas unilaterales busca –entre otros fines- criminalizar al oponente político y por ello es complementada con una narrativa política, que es masificada por las empresas de comunicación, que obviamente tienen que estar bajo la influencia del Estado emisor. En síntesis, son medidas políticas, que pueden tener un sustento legal en el territorio Estado que las promueve, pero en el derecho internacional carecen del mismo, pues violan un principio vital: la soberanía nacional de los pueblos.

El propósito fundamental de las medidas coercitivas unilaterales es afectar la gobernabilidad de un actor político en un sistema social determinado, por lo cual son variadas, encontramos las políticas y las económicas, que contemplan las financieras y las comerciales. En general se van implementando de manera escalada, hasta el bloqueo como forma superior.

En efecto las medidas coercitivas unilaterales afectan la gobernabilidad, pues limitan las capacidades de relación de los Estados de los países que son objeto de ellas, quienes en concreto ven disminuidos los ingresos y con ello la disminución de las condiciones de vida de la población en general, que se constituye en el gran afectado en todos los escenarios.

II) En el caso venezolano las medidas coercitivas unilaterales vienen siendo impulsadas fundamentalmente por el gobierno de los Estados Unidos de América, secundado por la Unión Europea y Canadá. De manera marginal encontramos a los ejecutivos gubernamentales de los países que conforman el “Grupo de Lima” (Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Chile). El gobierno estadounidense ha implementado estas medidas desde 2006, según Manuel Sutherland (2020:17), y de acuerdo a Oscar Shemel ya sumas más de 300 acciones, las cuales han evolucionado de políticas, a financieras y ahora a comerciales, sin excluir las acciones diplomáticas de intervención en asuntos nacionales.

Estas medidas son repudiadas por la población venezolana, de hecho, la empresa encuestadora Hinterlaces ha revelado que el 81 % de las venezolanas y los venezolanos rechaza los que socialmente, se entiende por sanciones, que como se insiste, debe denominarse como medidas coercitivas unilaterales. Mientras una parte de la oposición venezolana al chavismo reitera la necesidad de que continúen, lo que evidencia de manera expresa, su incapacidad de avanzar políticamente con sus propias capacidades, además de su desconexión con la percepción generalizada de la población.

A nivel global muchas empresas de comunicación, forman parte del aparato propagandístico al servicio de esta política de agresión contra Venezuela, logrando construir un relato que criminaliza al gobierno bolivariano, y dentro de él, una justificación para desarrollarlas. Para contrarrestar esta situación la Cancillería del gobierno bolivariano de Venezuela ha sostenido estrategia de denuncia en todos los foros mundiales, sobre las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales, exponiendo desde los costos en ingresos, hasta las consecuencias en la vida de las personas.

Unos de los aspectos en debate, es la magnitud del impacto de las medidas coercitivas unilaterales. Quienes las emiten reducen su letalidad, relativizan el impacto en quienes son afectados (el gobierno bolivariano, sus representantes y las empresas con las que tienen relaciones comerciales) e invisilizan los costes sociales. Quienes son objetos de ellas, tienden discursivamente a sobredimensionar los efectos y usarlos como justificación para muchos otros problemas. En síntesis, es otro aspecto en el debate político, veamos algunos datos.

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celad) emitió un informe que calcula el costo económico para Venezuela de las medidas coercitivas unilaterales entre 2013 y 2017, estimando que alcanza los 350.000.000.000 de dólares americanos o el equivalente a año y medio del producto interno bruto aproximadamente.

En términos sociales según el experto independiente en derechos humanos, Alfred de Zaya “Se puede decir que a la fecha más de 100 mil venezolanos han fallecidos producto de las medidas coercitivas unilaterales, decenas de miles de venezolanos han fallecido por no tener acceso a las medicinas".
Manuel Sutherland, en un informe realiza para Provea, que titula “Impacto y naturaleza real de las sanciones económicas impuestas a Venezuela”, minimiza las consecuencias de las acciones de los Estados Unidos de América y concluye que ya la crisis económica estaba gestada y que el impacto de las mismas solo la agrava. 

El ejecutivo venezolano, representado por el Canciller Jorge Arreaza; recientemente ha acudido a la Corte Penal Internacional y ha presentado una querella contra el ejecutivo de los Estados Unidos de América. Igualmente se promueve en Venezuela desde hace poco se desarrolla la campaña “Las sanciones son un crimen”, con el fin de proponer un relato alterno al dominante, sobre este asunto.

Las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales implementadas fundamentalmente por los Estados Unidos de América contra Venezuela, son terribles, pues se expresan cotidianamente en las vidas de las personas; pero no son las únicas. Afirmar lo anterior no desconoce los errores de gobierno bolivariano en el manejo de la crisis, desde una perspectiva histórica, lo cual no exime de responsabilidad al Estado agresor.

III) Hay un lado más oscuro de las medidas coercitivas unilaterales y este es, la existencia de todo un entramado en el sistema financiero internacional, que con cierta permisibilidad de quienes las promueven; está dispuesto a sortear las dificultades para realizar operaciones comerciales, a cambio de comisiones, que en condiciones normales sería imposible de pagar.

Las medidas coercitivas unilaterales son el escenario propicio para que la proliferación de empresas buitre se conviertan en los operadores por excelencia. La consecuencia práctica es, que el bien que el país puede vender por un dólar, por ejemplo; debe rematarlo y acceder a una fracción del valor de mercado y con esta debe ir a comprar lo que necesita y por el contrario debe pagar un alto precio. En decir, la pérdida neta es increíble. No se cuestiona esta práctica, ni las entidades que se lucran con ellas. Esto nos revela otra dimensión de esta agresión contra nuestro pueblo, en forma de robo de nuestras riquezas.
En este escenario la labor de contraloría se hace más difícil, pues muchas operaciones se asumen con discrecionalidad y muchas veces al margen de sistema institucional, ya revelar sus detalles permite al Estado emisor afinar las medidas coercitivas que implementa.

Sobre este último elemento podemos referir los acuerdos con el gobierno iraní para adquirir combustibles, así como refacciones para las refinerías y aditivos para la fabricación en Venezuela. Se mantuvieron en secreto y una vez hechos públicos, el gobierno de los Estados Unidos de América comenzó a proferir amenazas a la operación. ¿Cuánto costó la operación? , ¿Cómo se pagó? Y otras preguntas, no tienen, ni tendrán respuesta.

Asimismo, apunto que en los últimos meses se ha hecho público que hay empresas que están implementando acuerdos que buscan cambiar petróleo por alimentos, frente a las limitaciones que tiene el ejecutivo venezolano para comercializar su recurso fundamental. Por ahora no hay confirmación oficial de voceros del gobierno bolivariano.

De estarse dando esta práctica, es conveniente apuntar que incluso programas como “Petróleo por alimentos”, que se ofertan como medidas “humanitarias”, terminan sucumbiendo a esta macabra lógica, como ocurrió en Irak, en el año 2003, que solo fue posible conocer gracias a las denuncias del ahora reportero y escritor Michael Soussan.
@JesusRondonVen
jesusalbertorondon@gmail.com

sábado, 25 de abril de 2020

La organización mundial de la salud (OMS) informa que en 70 países laboratorios trabajan en procura de una vacuna para el coronavirus


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Por Jorge Aniceto Molinari:
La crisis económica es muy, muy pronunciada, como no alcanza nuestra memoria para rememorar una igual que abarque a toda la humanidad, como esta. Los esfuerzos son enormes y los trabajadores e intelectuales de todo el mundo están en una faena formidable.

Y aunque hay guerras mantenidas por el desahogo económico que con ella logran capitales destinados a esa industria, el potencial económico de la humanidad está intacto. No es como en una guerra que se destruye ese potencial y hay que reconstruirlo.


Entonces el Fondo Monetario Internacional, y el Banco Mundial hablan del deterioro de los índices de la economía desde el punto de vista de la rentabilidad capitalista, no de disminución del aparato productivo.
Ahora es el momento, lamentablemente no se hizo antes, de reivindicar el funcionamiento de todo el aparato económico en beneficio de toda la humanidad.

Se trata nada más y nada mes que voltear la dictadura que el capitalismo como sistema empresarial ejerce sobre la economía y democratizarla, no para hacer desaparecer este modo de producción sino para eliminando su predominancia hasta ahora ejercida con el monitoreo del FMI, del BM, y en parte la propia ONU, organizar lo que la humanidad toda hoy necesita en salud, educación, trabajo, vivienda, seguridad social……defendiendo de la burocracia la eficiencia del aparato productivo.

Esta es mi tarea, sin duda que todas las compañías en este sentido son bien venidas, como la del propio Pepe en la ONU, aunque luego no volvió sobre sus pasos. Como dicen en nuestros barrios ciudadanos acompañando un pedido de ayuda: “cualquier monedita sirve”, en este caso más que de ayuda es un llamado a comprender que cerca está el objetivo para que la humanidad toda como tal pueda construir consciente su propia historia.

Es esta la ofensiva a la que debe pasar hoy lo mejor de las direcciones de los partidos de izquierda, de los sindicatos de trabajadores y las distintas organizaciones sociales que responden al sentir popular.
sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 6 de febrero de 2019

El ejercicio del poder




Por Jorge Pedro Zabalza:

¿Por qué los paramilitares de Uribe no han tomado una de las ciudades del lago de Maracaibo o del golfo de Venezuela? La posesión de un enclave en esa zona revestiría de carácter bélico la intervención de los EEUU, daría la seriedad que no tiene a la proclamación de Guaidó y dejaría enredados en un laberinto de indecisiones a China y Rusia. Aunque lo deseaban de corazón, Trump y sus mayordomos criollos no se atrevieron a concretar una maniobra de ese tipo: carecen de fuerza dentro de Venezuela. Ni pueblo organizado ni militares obedientes. Nadie se prestó a ser carne de cañón de sus intereses. Su operación política terminó en trasladar la guerra al escenario de la retórica, el de la OEA y el Consejo de Seguridad y ahí también perdieron, en la batalla de los discursos y las amenazas.


En la Venezuela donde irrumpió Guaidó no existe vacío de poder que sirva para justificar jurídicamente su payasada. Hay una guerra por el poder: las corporaciones multinacionales o, lo que es lo mismo, su portavoz Trump, quieren arrebatar el poder cívico militar a Madura. Es más que la lucha por adueñarse del mar de petróleo, del litio y el oro, en Venezuela se dirime la cuestión del poder para toda América La Pobre. La ofensiva del imperio reviste también un carácter simbólico, como lo fue el derrocamiento y muerte de Allende.

Esa perspectiva de guerra civil vuelve más relevante el papel del entramado social y político donde radica la fuerza del chavismo. Trump y Guaidó no advierten que están invitando un convidado de piedra a la fiesta que preparan: la trama social que, en condiciones de guerra civil, pueden ganar en independencia y autonomía respecto a la burocracia del madurismo.

Están pintadas de rojo tanto los barrios populares como las zonas del campesinado. Cuando manifiesta el chavismo, no lo hace una masa informe, como aquella donde se apoyan los partidos de la derecha, se movilizan comunas, cooperativas de producción, sindicatos, consejos campesinos, comités locales de abastecimiento, mercados comunales y milicias bolivarianas, que han aprendido el uso organizado de las armas y participado en ejercicio de defensa del territorio nacional. La derecha no ha logrado quebrar la moral de esa trama social y tampoco, salvo casos excepcionales, cooptar sus dirigentes de base.

Conscientes de las razones de la crisis económica y del desabastecimiento que soportan, su firmeza se nutre del convencimiento de que, pese a todo, siguen proponiéndose marchar hacia un horizonte socialista y revolucionario.

Desde nuestra propia intención de caminar en esa dirección, aunque hayamos sufrido deserciones y derrotas varias, creemos que la solución de los problemas de Venezuela vendrá de la mano de esa base social del chavismo, organizada y politizada. Es nuestra esperanza que, en futuro no muy lejano, todos los pueblos latinoamericanos puedan crear su propio poder para enfrentar a las corporaciones, los EEUU y sus capataces locales.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Las políticas de Trump ahogan a los estadounidenses


Por Diego Olivera Evia:
Hay una crisis económica entre EEUU y Europa

En esta nuevo análisis sobre la crisis del capitalismo neoliberal y la nueva política proteccionista, del presidente Donald Trump, marca un retroceso en sus políticas económicas, creando una crisis con la Unión Europea (UE), generando aranceles y usando las sanciones, ha creado inestabilidad con Alemania, Francia, Italia, como factores de presión para que la OTAN, asuma una mayor inversión en armamentismo, contra Rusia, China, creando una nueva versión económica global, dejando de lado la propuestas neoliberales, de los gobierno de los Bush y Obama, para crear un retroceso, basado en la políticas de la Supremacía Blanca.
La visión de Trump como estadista y “economista”, se basa en la prepotencia hacia lo que él denomina socios, a los cuales busca imponer sus sanciones, si no cumplen con sus erogaciones, pero a la vez su estilo sarcástico y chocante, crea un distanciamiento con los líderes capitalistas europeos, la concepción de Trump es que los socios capitalistas, como él dice quieren aprovecharse de EEUU, porque según sus análisis de empresario y no de político, viendo que las inversiones en compra de armas y nuevas militarizaciones, son escasas y que los países de la UE no quieren gastar capitales, para los cercos en las fronteras con Rusia y su guerra económica con China.  


En el marco de nuestra visión sobre un caos político y económico, con las propuestas de un control de EEUU, sobre Europa y el control sobre América Latina, Medio Oriente y Asia, con la idea de controlar los mercados, y volver a la época de “prosperidad”, pero sin valora las continuas crisis del modelo neoliberal, para ahora volver al proteccionismo, desconociendo las crisis continuas en el Siglo XX y ahora se amplía en el Siglo XXI, creando un desfasaje y nuevos controles sobre las naciones del tercer mundo.
En ese sentido nos pareció importante publicar un artículo de la derecha estadounidense, donde muestra una visión crítica del modelo económico:     

Por Eugenio Rodríguez Balar EEUU: Proteccionismo y nueva época económica y política
Durante varias décadas, al visualizar opciones para obtener mayores utilidades, una parte de los capitales estadounidenses emigró del país, acudiendo a invertir en otras naciones hace aproximadamente una década comenzó a manifestarse en Estados Unidos de Norteamérica y luego en el resto del mundo, una profunda crisis económica/financiera, la que de forma cruda se hizo sentir en la mayoría de los países desarrollados, en vías de desarrollo y los más atrasados del planeta.

La salida a tal situación (pasados unos diez años), no ha logrado reacomodar niveles significativos de crecimiento económico en la mayoría de las naciones industrializadas, incluyendo a EEUU; manteniéndose en general una cierta contracción económica, reflejada en los bajos índices de crecimientos mundiales, elevadas tasas de desempleo, reducción de los sectores medios de la sociedad y aumento de la pobreza en las diversas regiones.

Se pueden adicionar los elevados incrementos migratorios y la proliferación de complejos y agudos conflictos militares, donde en la mayoría de los casos se vio involucrado los Estados Unidos de Norteamérica.

Se ha creado un panorama poco optimista y por demás elevadamente preocupante, cuando el mundo alberga unos 7500 millones de personas y los problemas ecológico/ambientales hacen crisis o tienden a agravarse. En ese contexto de complejas situaciones (económicas, políticas o ambientales), en las que existen también responsabilidades de las administraciones norteamericanas, es que se origina en la sociedad estadounidense el descontento, la incertidumbre y la necesidad de realizar cambios para recuperar económicamente al país y hacer resurgir el otrora sueño americano.  

Esas migratorias misiones de los capitales, contribuyeron a fundamentar al nuevo liberalismo económico, identificado como neoliberalismo, que junto al actual proceso de globalización se desarrolló y ha predominado en una buena parte de la economía mundial; haciendo evidente que el capital no tiene Patria y sólo busca obtener ganancias. La nueva administración norteamericana, ahora encabezada por el presidente Donald Trump y su equipo de ricos magnates (representantes de la oligarquía estadounidense); de acuerdo con lo dicho por este, pondrá en marcha una nueva política económica, ahora de carácter proteccionista o aislacionista, que intentará entre otras cosas retornen los capitales que emigraron del país.

El presidente Trump según lo dicho (volteándose hacia dentro), hará todos los esfuerzos para colocar a los EEUU, en la posición cimera que indiscutiblemente ocupó durante décadas en el mundo. Al parecer las preocupaciones del señor Trump se dirigen más hacia China, dado los significativos avances económicos de esa nación; sus elevados y sostenidos niveles de crecimiento económico, que la han situado en plano cimero de competirle la primacía económica mundial a los EEUU.

No es de extrañar que valorando los sólidos acuerdos de cooperación económica, política y militar entre Rusia y China u otros países en vías de desarrollo; la administración estadounidense (ahora pretendiendo mirar con mayor atención hacia adentro que hacia fuera); intente debilitar esas relaciones, lo que pueda ser otra de sus políticas estratégicas en el plano global.
El tiempo próximo y las actuaciones de la controvertida y rupturista administración del presidente Trump; serán en definitiva las que señalarán en el corto o mediano plazo, el camino que tomen los acontecimientos y se definan mejor sus políticas.

La realidad de este articulo muestra la debilidad de EEUU
Ahora no se puede desestimar la capacidad de EEUU, de crear a través de Trump, nuevo modelos de extorsión, de sanciones sin sentido a Rusia, China, como sus “enemigos” o competidores como dice el magnate, devenido a un político derechista, que ofende a los dirigentes europeos, que busca controlarlos, como si fuera sus empresas, que realmente las ha quebrado, como los prestamos adquiridos en Rusia, en su vista para poder terminar el Hotel de la cadena Trump en Canadá, y varios vínculos con mafiosos rusos, también su certamen de reinas de la belleza, mostraron sus abusos con la candidatas, otro ejemplo de un abuso de mujeres.

También ha mostrado el mandatario Trump, su falta de humanidad y el abuso de los niños inmigrantes, la expulsión de los padres y el abuso de detener niños con esposas y darle medicamentos para dormirlos, ante el llanto y la separación de sus familias, al mejor estilo nazi, cuando detenían a niños y judíos, ahora lamentablemente el Sionismo, actúa con el mismo terrorismo y asesinatos a palestinos, sin que EEUU frene estos crímenes, usando el veto en la ONU, para seguir apoyando estos crímenes de lesa humanidad.

Hoy la sociedad humana vive una crisis sin fin, las crisis económicas, la inmoralidad de los presidentes y dirigentes de derecha, la hipocresía de la ONU, ante crímenes de lesa humanidad, el hambre, la crisis de los inmigrantes, producto de las guerras capitalistas de saqueo y exterminio, son parte de una humanidad al borde de una tercera guerra mundial.

diegojolivera@gmail.com

martes, 24 de julio de 2018

Conozca porque EEUU quiere invadir Venezuela


Por Germán Saltrón Negretti:
 Venezuela no solo cuenta con las mayores reservas de petróleo del planeta en la llamada Faja Petrolífera del Orinoco, sino que posee otras riquezas minerales, incluidas las llamadas tierras raras, que nos garantiza por mucho tiempo, salir de cualquier crisis económica. “Tenemos 50 minerales, pero sólo 15 de ellos son potencialmente explotables y  comercializados por ahora, tales como: diamantes, oro, coltán, hierro, níquel, bauxita, mármol, carbón, gratino, fosfatos, feldespatos y las tierras raras. Sin contar el hierro que se explota y comercializa desde 1950”.

 Estos minerales raros son empleados en la fabricación de artefactos de alta tecnología como en la industria aeronáutica y espacial y en los reactores nucleares, láseres, máseres (amplificadores de microondas), baterías de alto rendimiento, combustibles y hasta filtradores de radiación. La explotación de estos recursos "dependerá de la certificación que hagamos, ya que nuestras reservas de tierras raras no están cuantificadas", declaró el Ministro Víctor Cano.

Los minerales de venta inmediata son: oro, diamante, coltán y carbón. "Así que las tierras raras, aunque van a certificarse, no están dentro de nuestras prioridades para explotarlas, por ahora". Otra mineral es el coltán, conocido como oro azul, considerado indispensable para la elaboración de condensadores electrolíticos que funcionan en computadoras portátiles, teléfonos celulares, dispositivos de video, aparatos de sonido, consolas de juegos, GPS, televisores y naves espaciales.

El coltán tiene precios superiores al oro y al diamante y reveló el ministro "que las reservas en Venezuela pudieran, aproximarse a los 100.000 millones de dólares". Ahora, ocho años después del anuncio, se concretó la primera exportación oficial de coltán. Venezuela exportó 5 toneladas de coltán, por 300.000 mil euros. "Venezuela combate el contrabando de coltán hacia Colombia", hasta ahora no se ha podido calcular la cantidad de material robado al país.

El coltán venezolano se encuentra a nivel del suelo y no hace falta más que recolectarlo a mano sin el empleo de maquinarias. También existen importantes vetas de Torio (Th), un elemento químico radiactivo definido como un combustible nuclear limpio, usado también en la industria espacial.  El país debe decidir entre  "extraer el torio o preservar esa zona", un debate similar al que se registró en Ecuador alrededor de la explotación petrolera en el Amazonas.

Las estimaciones de reservas de oro (son 8.000 toneladas) somos el segundo país con mayor cantidad del mineral aurífero muy cerca de EE.UU con 10.000 TN) Esta información es importante promoverla a todos los venezolanos y mundialmente, para que entiendan porque EE.UU quiere invadir a Venezuela, algo que no lo permitiremos los venezolanos patriotas que somos la inmensa mayoría. 
germansaltronpersonal@gmail.com

miércoles, 11 de julio de 2018

Un nuevo mundo comandando por Donald Trump y en donde la derecha avanza en todos los continentes.


Por Leandro Albani:
El periodista Grégoire Lalieu habla con La tinta

El triunfo de Donald Trump en Estados Unidos dejó a muchas personas asombradas. El magnate inmobiliario, que forjó su carrera entre estafas, negociados turbios y una sobre exposición mediática, llegó a la Casa Blanca con un discurso en el que prometía un fuerte proteccionismo, la desescalada militar estadounidense en varias regiones del mundo y un combate frontal contra la inmigración.

El periodista Grégoire Lalieu escribió, junto a al investigador Michel Collon, el libro El mundo según Trump (co-editado el año pasado por Investig’Action y El Viejo Topo Investig’Action), con el objetivo de desentrañar las políticas de un outsiderde la clase política, pero que acumuló sus millones siendo un alumno ejemplar dentro del sistema capitalista.

La tinta dialogó con Lalieu sobre qué le espera al mundo con Trump en la Casa Blanca, sus “promesas” de resolver las guerras en Medio Oriente, su polémica relación con los medios de comunicación y quiénes son sus seguidores en Estados Unidos.

¿Qué importancia tiene la llegada de Trump en Casa Blanca?
La elección de Trump refleja una profunda crisis. Una crisis económica primero, que en Estados Unidos dura desde hace años. Desde el shock del petróleo de 1973, de hecho. Aquel choque no fue la causa de la crisis, solo fue un desencadenante. De hecho, la economía de Estados Unidos enfrenta una crisis de sobreproducción. En su carrera por el máximo beneficio, las empresas estadounidenses buscan producir más. Al mismo tiempo, gran parte de la producción se ha deslocalizado y, para la gran mayoría de quienes han podido conservar sus trabajos, las condiciones laborales se han deteriorado. Esto condujo a un empobrecimiento general. Entonces, ¿a quién podrán vender sus mercancías cada vez más numerosas, si las personas se vuelven más pobres? Este es el origen de la crisis. Es una crisis de sobreproducción propia al sistema capitalista.

La globalización ha brindado algunas oportunidades para la exportación mientras la situación estaba decayendo a nivel nacional. Pero hay límites. De modo que en los últimos años, la economía de Estados Unidos salta de una crisis a otra. Cada solución encontrada en el corto plazo conduce a un nuevo problema en el mediano plazo. Durante la crisis asiática de 1997, los inversores estadounidenses invirtieron en el Nasdaq, lo que provocó una burbuja que explotó en 2001 y 2002. Luego se embarcaron en préstamos arriesgados y volvieron a obtener ganancias, pero causando la crisis de las hipotecas subprime en 2008. Estados Unidos fue salvado por China, que inyectó miles de millones de dólares para no ver cómo el valor de sus reservas se derritiera como la nieve al sol. Pero incluso hoy algunos predicen un nuevo colapso, como el economista Eric Toussaint. Aprovechando las bajas tasas de interés desde 2010, las grandes empresas privadas se han endeudado de manera masiva. Primero para comprar sus propias acciones en el mercado de valores, lo que hace aumentar el precio y permite pagar a los accionistas. Luego para especular comprando deudas de otras compañías. Las empresas no financieras como Apple, Ford o Ebay son, de ese modo, particularmente activas en el mercado de la deuda. Pero una nueva burbuja se está formando y acabará por explotar.

La elección de Trump también refleja una crisis del imperialismo estadounidense. Estados Unidos ha multiplicado las guerras para mantener su hegemonía. Pero el balance de estos conflictos es negativo para Washington, que no pudo evitar el surgimiento de otras grandes potencias como China y Rusia. Así, hemos pasado de un mundo unipolar a un mundo multipolar en el que Estados Unidos no puede hacer lo que quiere. Lo vimos en Siria.

Finalmente, la elección de Trump también refleja una crisis política y mediática. El establishment está perdiendo legitimidad, lo que explica el éxito, tanto en Estados Unidos como en Europa, de los candidatos que se presentan como antisistema. Por lo tanto, la élite de los Estados Unidos enfrenta una profunda crisis. Y la elección de Trump, así como las reacciones virulentas que desencadenó, muestra cuánto está dividida esta élite sobre cómo resolver la crisis.

¿En qué se diferencia Trump de la política clásica de demócratas y republicanos?
Para decirlo de manera sencilla, la política de los demócratas y los republicanos estaba dirigida hasta ahora a controlar el mundo. Era necesario debilitar a los competidores, desde las antiguas potencias coloniales europeas hasta la Rusia y la China de hoy, pasando por la Unión Soviética. Para lograr esto, Estados Unidos ha proyectado su poder en todo el mundo, construyendo bases militares en las cuatro esquinas del globo, librando guerras y organizando golpes de Estado. El objetivo era poder controlar las regiones más estratégicas. Lo que permite a las multinacionales estadounidenses encontrar salidas para sus productos y capitales, acceder a materias primas baratas y explotar mano de obra poco costosa. Por lo tanto, a través de instituciones como el Banco Mundial y el FMI, Estados Unidos impuso su globalización neoliberal que tenía que beneficiar a las grandes corporaciones.

Pero hay otra cara de la moneda. En primer lugar, mantener este imperio estadounidense es caro, incluso muy caro. Además, la globalización neoliberal no beneficia solo a las empresas estadounidenses, ya que sufren la competencia china, en particular. Finalmente, si bien la globalización neoliberal ha beneficiado a las grandes multinacionales, también ha perjudicado a muchas empresas en el país y ha socavado sectores importantes de la economía nacional.

Trump marca una ruptura con la política clásica de los demócratas y los republicanos, porque no quiere continuar en este camino, mientras que Hillary Clinton quería continuar como antes. Para Trump, el balance de esta globalización neoliberal es negativo. Y las guerras en todo el mundo no aportan lo suficiente. Prefiere volver al mercado nacional, de modo que privilegia las relaciones bilaterales a las multilaterales. Y para aquellos que quieran beneficiarse de la protección militar de Estados Unidos, deberán pasar por el cajero. Lo explicó en su libro, que fue, de alguna manera, su programa para las elecciones. Lo confirmó cuestionando el funcionamiento de la OTAN.

¿Trump representa a una nueva derecha estadounidense?

Ciertamente. Pero lo que podría llamarse una nueva derecha es, de hecho, una evolución lógica en el contexto actual. Las crisis económicas, política y mediática llevan a la derecha a reposicionarse. Estamos saliendo de 30 años de neoliberalismo durante los cuales los líderes han dicho que se necesitan reformas duras, pero necesarias para desarrollar la economía. Pero la gran mayoría de la gente hoy ve que estas reformas no los han beneficiado y que la situación ha empeorado. Aquellos que quieren continuar en este camino son cada vez menos escuchados y cada vez más criticados. Están asociados con los principales medios cuya línea editorial propugna la ideología neoliberal. A los ojos del público en general, todo esto forma un establishment corrupto que miente para seguir imponiendo medidas injustas a las personas.

La nueva derecha, por lo tanto, debe posicionarse fuera de este sistema, incluso si sobre el fondo económico -tan esencial- no tiene la intención de hacer ningún cambio profundo. Su diferencia, la expone criticando a “la elite corrupta” y machacando a los refugiados. Es más fácil nombrar a un chivo expiatorio que construir un modelo económico más justo. Tenga en cuenta también que la derecha clásica no es impermeable a esta derecha nueva y extrema. En algunos países, se han formado coaliciones entre las dos tendencias. Y la derecha clásica adopta un discurso más enérgico para no perder parte de su electorado a favor de la nueva derecha.

Trump llega al poder con un discurso proteccionista en lo económico. ¿En la realidad esto es así?
Este es el verdadero cambio que Trump quiere lograr económicamente. Empezó a ponerlo en práctica gravando las importaciones de acero y aluminio. Debemos ver si el presidente de Estados Unidos puede continuar en esta línea. Porque las grandes multinacionales estadounidenses que se benefician de la globalización no quieren seguirlo. Los países donde ellas exportan podrían replicar gravando los productos estadounidenses, lo que los dañaría. Por ejemplo, General Motors y Harley Davidson han criticado fuertemente las medidas proteccionistas del presidente.

La idea de Trump es reconstruir una base industrial en Estados Unidos para reactivar la economía y el empleo. Con la globalización, gran parte de la producción se ha trasladado a países donde la mano de obra era más barata. Trump quiere traer de vuelta estas fábricas a Estados Unidos. Y para que las fábricas funcionen, los estadounidenses necesitan comprar productos estadounidenses en lugar de automóviles alemanes. Incluso si otros países responden gravando las importaciones de Estados Unidos, el mercado estadounidense es lo suficientemente grande como para que esta política permita relanzar la máquina en una primera etapa.

Pero no es tarea sencilla y es una solución falsa, como dice Henri Houben en nuestro libro. Efectivamente, tarde o temprano, ese mercado estadounidense llegará a la saturación. Cuando las ventas de las empresas estadounidenses hayan alcanzado los límites del mercado nacional, tendrán que buscar en otra parte, es decir, conquistar nuevos mercados. El capitalismo está hecho así. Las empresas no producen según las necesidades, producen un máximo para generar ganancias máximas. Por eso siempre deben encontrar nuevas salidas. Esto explica el colonialismo de ayer y el neocolonialismo de hoy. Cuando las empresas estadounidenses ya no tienen suficiente con su mercado nacional, los problemas más graves pueden comenzar. Esto podría conducir a guerras no solo económicas.
En resumen, el proteccionismo es una falsa solución. No es posible salvar al capitalismo de sus propias contradicciones. Lo que se necesita es un modelo económico radicalmente diferente, más justo y más racional. Pero eso la nueva derecha que representa Trump no va a hacerlo. Entonces, cuando el súper hombre de negocios se presenta como el glorioso presidente que hará grande a Estados Unidos, podemos decir nuevamente que es una estafa.

¿Qué sector de la sociedad representa Trump?
—Trump puede contar con los decepcionados de la globalización, tanto entre los trabajadores como entre los jefes. Hay quienes han perdido sus trabajos porque gran parte de la producción se ha deslocalizado. Y aquellos que perdieron contratos porque las multinacionales recurrieron a subcontratistas más baratos en el extranjero.

Luego están aquellos que piensan que el papel de Estados Unidos no es jugar a ser el policía en todo el mundo. Y esta idea está más extendida de lo que pensamos, incluso si en nuestros medios de comunicación usualmente son los heraldos del imperialismo estadounidense y los que monopolizan la palabra. Pero otros piensan que el imperialismo es contraproducente, que cuesta mucho dinero y, en última instancia, aporta poco. Para estos, Estados Unidos debe enfocarse en sus propios problemas antes de intervenir en África o Medio Oriente. El historiador Paul Kennedy, que estudió la caída de los grandes imperios, no les quita la razón. Pero hemos visto por qué Estados Unidos ha proyectado su poder en el mundo y construido este imperio. Si no cambiamos el modelo económico, no podemos poner fin a la dinámica del imperialismo.

Finalmente, al hacerse pasar por un candidato antisistema, racista y misógino, Trump se ha sentido atraído por los elementos más conservadores y reaccionarios de la sociedad estadounidense. Esto es particularmente preocupante, especialmente porque observamos fenómenos similares en Europa. A menudo se dice que el fascismo es solo la cara más horrible del capitalismo. Esto se confirma nuevamente. Después de 30 años de neoliberalismo, los países capitalistas de Occidente están en crisis. Y son los movimientos neofascistas los que toman el control, sin cambiar los cimientos de este modelo económico particularmente injusto y plagado de crisis.

¿A qué se debe la tensión entre Trump y los grandes medios de comunicación?
—En primer lugar, debemos decir que la línea editorial de los medios dominantes sigue la ideología de la clase dominante. Esto se debe a varias razones, entre ellas el hecho de que los grandes medios de comunicación pertenecen a multimillonarios que dependen de los ingresos publicitarios de las grandes empresas, que imponen condiciones laborales difíciles a los periodistas, que luego deben trabajar principalmente a partir de fuentes oficiales porque no tienen tiempo para ver en otro lado.

En cierto modo, por lo tanto, los medios dominantes son una parte integral de este establishment que Trump critica. Un investigador belga, Geoffrey Guens, también lo ha demostrado muy empíricamente en su libro Todos los poderes combinados. Analizó la composición de las juntas directivas de los principales grupos de medios, los gobiernos y los cargos directivos del servicio público, las direcciones de las grandes multinacionales, los grupos de expertos más influyentes… Y encontramos a las mismas personas. Una clase social aparece muy claramente, la más acomodada. Lo que revela las relaciones endogámicas entre los poderes económico, político y mediático.

No es de extrañar entonces que Trump critique a los principales medios de comunicación. Además, en la era de las redes sociales entendió que un simple Tweet podría ofrecerle una mayor visibilidad que una larga entrevista en el Wall Street Journal. Durante la campaña los medios no dejaron de hablar sobre Trump en todo momento. Incluso si era para criticarlo, el hombre de negocios candidato a la Casa Blanca estaba en todas partes. En la jerga periodística, se dirá que Trump es un buen cliente. Esas salidas se vuelven virales. Además, creo que aplica esta idea de Oscar Wilde: “Que hablen de ti es horrible, pero hay una cosa peor: que no hablen”.

¿Por qué Trump pone a Corea del Norte como su principal enemigo?
—Trump es un gran fanfarrón. Incluso escribió libros sobre el arte de ganar negociaciones, argumentando que así es como se convirtió en un magnate inmobiliario. Después de su elección, fue atacado por todos los lados por aquellos que querían continuar como antes e instalar a Hillary Clinton en la Casa Blanca. Ha habido sospechas de injerencia rusa en la votación, una estrella porno que lo acusa de chantaje, el asunto de la lluvia dorada en un hotel de Moscú… Los enemigos de Trump están sacando escándalos de debajo de las piedras. Por lo tanto, creo que es para liberarse de la presión sobre la escena nacional, por lo que el presidente está dando la vuelta alrededor del mundo. Kim Jong-Un fue el compañero perfecto para su pequeño número. Al principio, Trump hinchó su pecho. Incluso parecíamos cerca de una guerra. Entonces finalmente consiguió un acuerdo. Veremos qué vale en la práctica. Pero mientras tanto, el presidente puede pavonearse y demostrar que es efectivo: ha logrado en unos meses lo que ninguno de sus predecesores había podido hacer durante años. Y su actitud no es sorprendente. Al amenazar a Kim Jong-Un antes de darle la mano, Trump aplica uno de sus consejos favoritos: demuéstrale que eres el más fuerte antes de comenzar a negociar.

Corea del Norte, los ataques en Siria o incluso la madre de todas las bombas arrojadas en Afganistán, son principalmente efectos de la comunicación. Es difícil decir lo que traerá el mañana, pero no me sorprendería ver a Trump terminar su mandato sin lanzar una nueva guerra. Puede parecer paradójico porque ha aumentado el presupuesto militar como nunca antes. Pero en su libro, él dice muy claramente que ese ejército no debería ir a la guerra si no es necesario. Por otro lado, debe ser tan fuerte e impresionante que nadie se atreva a desafiar a Estados Unidos. Y luego, aumentar el presupuesto del ejército y los nuevos contratos de armas es una manera de evitar ponerse encima el complejo militar industrial y que la economía funcione. Como progresistas, argumentaremos que es contraproducente. Pero Trump está lejos de ser progresista.

¿Cómo ve la política actual de Estados Unidos hacia Medio Oriente y América Latina?
—No creo que en el Medio Oriente, Trump repita los errores de Bush atacando países como Irak o Afganistán. Ni siquiera buscar la confrontación con Rusia, como lo hizo Obama en Siria. Todas estas guerras han sido emprendidas por Estados Unidos para controlar esa región estratégica y frenar el desarrollo de los principales competidores, que son China y Rusia. En la estrategia de Trump, esas guerras resultaron contraproducentes para la economía de Estados Unidos. Su principal enemigo es China, que inunda el mercado estadounidense y compite con las empresas locales. Y para luchar contra Beijing, Trump probablemente piense que es mejor normalizar las relaciones con Moscú. Especialmente porque estas relaciones podrían ser rentables para la economía de Estados Unidos. Incluso desde un punto de vista geopolítico no sería estúpido. El gran estratega Zbigniew Brzezinski había dicho que quien quiera controlar Eurasia controlaría el mundo, porque era la región más estratégica del globo. Washington debe evitar que sus enemigos controlen esta región. Pero con su política belicosa, Estados Unidos empujó a Rusia a los brazos de China. Vladimir Putin y Xi Jinping son aliados, y dominan esta Eurasia. Fue la pesadilla de Brzezinski lo que se hizo realidad.

En Medio Oriente, Trump no debería lanzar nuevas guerras. Pero también tiene aliados que satisfacer. Estos son principalmente Arabia Saudita e Israel. Obama los había decepcionado con el acuerdo nuclear de Irán. Trump rompió ese acuerdo y presionó a Irán para el deleite de sus aliados tradicionales. A cambio, los Saud (monarquía que controla Arabia Saudita) se han comprometido a un contrato de armamento récord de 110 mil millones de dólares. En cuanto a los favores de Tel Aviv, le brindan el apoyo del influyente lobby pro-Israel. Durante la campaña, Clinton dijo sobre Trump que Estados Unidos no necesitaba un presidente neutral con Israel. El candidato republicano se había negado a comentar sobre el conflicto que desgarraba Medio Oriente. Incluso había prometido cobrar a Israel por la ayuda militar de Estados Unidos. Pero desde entonces ha mostrado signos de buena voluntad, incluido el reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel. Así que Trump fue aplaudido en la última concentración del AIPAC (Comité de Asuntos Públicos de Israel) en marzo. Un año antes, sin embargo, una encuesta reveló que el 77% de los judíos estadounidenses desaprobaba al presidente. La situación ha cambiado. Si Trump quiere terminar su mandato a pesar de los numerosos ataques, es mejor contar con el apoyo del pro-israelí que es numeroso en Estados Unidos.

Con respecto a América Latina, Trump no ha mostrado ninguna intención de romper con la tradición según la cual Estados Unidos considera este continente como su patio trasero. Las relaciones parecen continuar en el mismo camino. Washington apoya a las burguesías compradoras derechistas contra los gobiernos de izquierda que desean romper con el neocolonialismo. Hay una ofensiva muy fuerte en este momento en Venezuela, Nicaragua, Brasil y Ecuador. Incluso si es proteccionista, Trump no debería poner fin a los mercados que le ofrecen los mercados de “ese patio trasero”.

leandroalbani@gmail.com

jueves, 22 de febrero de 2018

Una cosa es invocar al diablo y otro verlo en persona


Por Homar Garcés:

La crisis económica, o como algunos prefieren llamarla, guerra económica, requiere de acciones inaplazables, puntuales y contundentes que frenen la espiral especulativa que ha hecho mella profunda en la capacidad de compra de los venezolanos. Ésta es una situación urgente que exige mucha voluntad política de parte de aquellos que dirigen las diferentes instituciones públicas para emprender un combate de mayores efectos contra quienes se han dedicado a incrementar los precios de diversos productos sin considerar siquiera que están fomentando una salida extrema por parte de los sectores populares, tal como ha acontecido ya en varias partes de Venezuela.



Sin embargo, hay que acotar que es necesario igualmente que se apliquen correctivos enérgicos, quizás excepcionales, que ataquen y reduzcan considerablemente la corrupción presente en muchas instituciones, evitando que sea percibida y aceptada como un hecho normal. Sin la corrupción existente, extensiva por igual al sector estrictamente civil, no se acabará la especulación descontrolada de cualquiera de los productos que requieren todos los venezolanos, en especial los alimenticios, que es donde se manifiesta con mayor crudeza y desesperación la desvalorización del poder adquisitivo.

Ambas operaciones exigen la actuación del poder popular organizado en general. Bajo esta directriz, debieran activarse todas sus organizaciones en función de extirpar este flagelo social, puesto que sus consecuencias funestas podrían darle paso a un clima de total inestabilidad en el cual prevalecería el interés personal antes que el colectivo. Algo de lo cual no podrían sacar provecho los grupos opositores que son los más motivados en que ello ocurra para que caiga el gobierno o se concrete una intervención militar extranjera, tal como la han invocado en numerosas ocasiones.

Respecto a este posible escenario, habrá que sublevarse, independientemente de la opinión que se tenga de la dirigencia política gobernante o de la oposición de derecha, ya que de permitirse, por indolencia e irresponsabilidad nuestra, se creará un estado general de ingobernabilidad, mucho peor al que, en mayor o menor medida, criticamos en el presente. En el caso de quienes animan una intervención militar extranjera, encabezada sin duda por tropas estadounidenses, o, como lo admitió en fecha reciente el Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, alientan a las fuerzas armadas para que den un golpe de Estado para salir del gobierno, hay que recordarles, apelando a la filosofía popular, que una cosa es invocar al Diablo y otra verlo en persona. Esta eventualidad hipotética sólo acarrearía males incalculables, incluso sin que llegara a presentarse la fatalidad de una guerra civil, como pasó en otros países del continente.-

mandingarebelde@gmail.com