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sábado, 3 de agosto de 2019

La traición de Lenin Moreno: “…es peor que asesinar”



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
He intentado comprender la actitud de Lenin Moreno después de haber sido elegido presidente de Ecuador, o incluso mejor, tratar de saber si la forma de actuar que comenzó a manifestar a partir de su asunción a la más alta investidura de su país es nueva o, ha sido una constante de su vida. La respuesta a esta pregunta es muy importante porque, aunque es evidente que Moreno traicionó al presidente Correa lo cual es el problema menor, toda vez que lo más relevante es el carácter pernicioso que lo llevó -con premeditación y alevoso cálculo- a engañar a millones de ecuatorianos que le dieron su voto pensando que iba a dar continuidad al proceso de la revolución ciudadana que se inició en 2007 y que cambió sustancialmente la vida del país.

Eso tampoco debe sorprender, en tiempos de Trump, Bachelet, Macri, Bolsonaro, Abdo Benítez, Uribe, Mujica, Kuczynski, Peña Nieto y otros, la simulación, los ardides y la utilización del pueblo con fines políticos personales y de grupos se ha transformado en la panacea de la democracia. Esta ha dejado de ser un instrumento para servir al pueblo para mutar en un instrumento para servirse del pueblo en pro de objetivos propios.

La democracia ha dejado de ser el gobierno de las mayorías, para ser el gobierno que sirve a las minorías. La democracia ha dejado de ser el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo para ser el gobierno de los ricos, por los ricos y para los ricos.

Es lo que ha hecho Moreno: en sentido estricto es solo un simple traidor, sin embargo, debe considerarse que en su condición de gobernante ha seguido la impronta de lo que siempre ha sido y lo que con astucia ha logrado encubrir. De hecho, su carrera política en la administración pública comenzó en el gobierno del destituido Abdala Bucaram y continuó unos años después durante los gobiernos nada santos de Gustavo Noboa y Lucio Gutiérrez.

Una de las cosas de las que adolecieron casi todos los gobiernos progresistas de los primeros años del siglo XXI es la ausencia de una política de cuadros y una extrema debilidad del papel de los partidos políticos que soportaban esos gobiernos a favor de líderes sacramentados considerados casi infalibles que fomentaban las promociones  a niveles superiores a partir de decisiones unipersonales basadas en elementos de carácter subjetivo que no consideraban la historia ni los antecedentes políticos de aquellos a quienes habrían de encumbrar a la categoría de líderes, sin serlo.

Sabedores de esta debilidad, la canalla mediática hacía silenciosamente su trabajo, ensalzando a sus candidatos con hábiles campañas que presentaban “cualidades” que les permitían a los designados ser susceptibles de “ascensos”, colocándolos para ello en la mira de los que unilateralmente decidían.

Aunque como se dijo antes, Moreno traicionó la confianza de Correa y engañó al pueblo, un análisis estricto lleva a concluir que en términos ideológicos no es un traidor, porque la traición es una actitud que se asume en contra de algo en lo que se cree y Moreno nunca ha creído en nada más que en su gloria personal, propia de personajes que se sienten disminuidos, a partir de lo cual generan complejos que los hacen actuar a la defensiva, atacando y agrediendo.

Esto es absolutamente normal que ocurra en la vida, lo que no es corriente, es que lo acometa el presidente de una nación. Moreno ha sabido acomodar su discurso a través de las épocas y de la moda, fue de izquierda cuando ésta estaba en el boom, después asumió una retórica empresarial y a continuación adoptó un sesgo social demócrata para hacerse más apetecible en ciertos sectores que lo aupaban, para posteriormente acoger la revolución ciudadana cuando el pueblo mayoritariamente la hizo suya. Ahora, en tiempos de Trump, es un neoliberal, pro imperialista y anti integracionista para seguir poniéndose en la dirección de los vientos que soplan.

He consultado con académicos en el ámbito de la sicología, si la traición es una sicopatía, algunos han rechazado esa idea y me han dicho que, en la casi absoluta totalidad de los casos, el traidor no se considera en esa calidad, al contrario, creen que están haciendo lo correcto y que son incomprendidos. Para otros especialistas, la traición no es una enfermedad mental, pero si una incapacidad de manejar las tensiones internas, es decir es una falla de la personalidad. Lo terrible en este caso es que se produzca en la personalidad de un jefe de Estado.

A este respecto, el reconocido sicólogo venezolano Alberto Barradas expone que la traición esta relacionada directamente con el narcisismo entendido como “…la complacencia excesiva en la consideración de las facultades propias”, lo cual genera una tensión sicológica entre esa “excesiva consideración propia con el deber de mantener lealtad”.

Continúa explicando que esto ocurre porque mientras la lealtad tiene que ver con los otros, el egocentrismo responde a uno mismo. Agrega que el traidor tiene que resolver de forma permanente la contradicción entre la “lealtad a una idea o persona y su propia necesidad personal egosintónica” por lo que “el traidor es obligatoriamente vencido por sus fuerzas narcisistas y su necesidad del yo. Al final el traidor es un autofracasado”.

Barradas explica que los traidores generan una “habilidad compensatoria” que tiene su origen en una deficiencia de la personalidad, por lo que la traición nace para subsanar esa falla, la cual, con frecuencia se convierte en inteligencia y astucia. De la misma manera, el traidor suele tener una personalidad obsesiva como forma de manejo de la pugna entre la lealtad y egocentrismo, todo lo cual se desarrolla con el objetivo de reprimir su baja auto estima, que lo conduce a una mala autovaloración que lo hace sentirse mal
A diferencia de otros colegas, Barradas concluye diciendo que: “En este sentido, el traidor se sabe traidor y conoce su poca valía, eso lo lleva a traicionar más, para con su éxito, sentir que compensa su pequeñez” por lo cual no va a dejar de traicionar sencillamente porque no puede dejar de hacerlo. En ese marco: “Todos los procesos que impliquen símbolos de éxito (poder, fama, dinero, etc.) serán los objetivos del traidor para compensar su falla”

Este podría ser el sustento que explique las acciones de Lenin Moreno, las que no pueden verse en el terreno estricto de lo objetivo y lo racional, hay que ir más allá y tener amplitud de miras para percibir que nos encontramos ante una persona que está obsesivamente actuando con la necesidad de “compensar su pequeñez”, sabiendo además que no “va a dejar de traicionar porque no puede hacerlo”

De esta manera se puede comprender que haya entregado a Julián Assange a la justicia imperial incluso a costa de la violación de la soberanía de su propio país, así también se puede entender que haya firmado un acuerdo con el FMI, lesivo a los intereses del Ecuador porque significará una reducción de su PIB per cápita, un mayor desempleo y una mayor inestabilidad macroeconómica que afectará principalmente a los sectores más humildes, por las mismas razones se propone entregar las Galápagos, patrimonio de la humanidad, a Estados Unidos para que esta potencia pueda utilizar el aeropuerto de la isla de San Cristóbal como base aeronaval del Comando Sur, bajo el inmoral argumento dado por el Ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, quien dijo que  “Galápagos es un portaviones natural”, violando de esa manera el artículo 5 de la Constitución Nacional que prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en el país.

Esa personalidad obsesiva “para compensar su pequeñez” es la que lo lleva a ensañarse con Jorge Glas, quien fuera su vicepresidente, ordenando se violen todos sus derechos y haciendo que su vida corra peligro como lo certificó una comisión de diputados honestos del Parlamento Europeo que constataron in situ las condiciones infra humanas en que se encuentra detenido al punto tal que propondrán a la Eurocámara que Ecuador sea expulsado del Acuerdo con la Unión Europea por violación a los derechos humanos. Glas fue acusado en un juicio pleno de irregularidades, aunque su sentencia aún no está firme, faltando aún la revisión de un recurso de casación, que se hará en septiembre próximo. Por instrucciones directas de Moreno las condiciones carcelarias de Glas están al margen de cualquier norma de ese tipo en un país que vive un Estado de derecho.

Sin embargo, hay que decir que el valiente pueblo ecuatoriano ha comenzado a despertar con fuerza del letargo de la perfidia morenista. Así, a mediados de julio se desarrolló un multitudinario paro nacional en casi todo el país fue paralizado, removiendo las bases de la sociedad y del gobierno de Moreno: organizaciones de barrio, indígenas, estudiantes, centrales sindicales y transportistas entre otros, manifestaron su repudio al acuerdo con el FMI, al neoliberalismo y al entreguismo de la soberanía nacional por parte de Moreno. Su respuesta: la única que le queda, la represión violenta en contra del pueblo.

Esto es lo que ha llevado a que en una encuesta realizada en Quito y Guayaquil y dada a conocer el pasado martes 30 de julio, el 84,06% de los ciudadanos consultados considerara que la gestión presidencial de Moreno era mala, así mismo ante la pregunta de si Lenin Moreno como persona le agradaba o desagradaba, el 74.69 por ciento manifestó que le desagrada el presidente de Ecuador. Es normal, nadie quiere y a nadie le gustan los traidores.

Vale recordar un pasaje del “Rey Lear”, la obra de William Shakespeare, en el momento que el rey toma conocimiento de que su hija Regan lo ha traicionado dice que eso era “…peor que asesinar”. Esa es la verdadera dimensión de la macabra obra de Lenin Moreno como presidente de Ecuador, quien se ha transformado en un asesino de la confianza de su pueblo.
sergioro07@hotmail.com

domingo, 19 de mayo de 2019

Venezuela: Respetuosa respuesta al amigo Ismael Zuaznábar



Por Tony López R:
Por considerar de interés los comentarios del amigo Ismael Zuaznabar, y no reducirlo a una respuesta de carácter personal, más aún cuando mi estimado Ismael, socializó sus críticos comentarios, que me parecieron excelentes, pero como con algunos no coincido y son de interés para lo opinión publica y para el conocimiento de nuestros lectores, estime pertinente escribir este artículo.

Respondo con gran respeto y les daré respuesta párrafo por párrafo, subrayo en rojo tus comentarios y los míos en negrita.  Con algunos coincido, hay otros que no, o al menos yo veo esquinas que tal vez tu no vez o tal vez sea yo el que no las vea, pero es la manera de ayudarnos y unirnos en la defensa de nuestros pueblos y más aún cuando están amenazados por el imperio, como es el caso de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Y en esa posición sé que estarás de acuerdo conmigo y de eso estoy seguro.


Usted pidió opinión y muy respetuosamente le doy las mías donde en rojo les pongo mis diferencias con su enfoque de esta situación donde no se muestra que un país que llegó a recibir hasta más de 100 mil millones de dólares de ingreso petrolero si hubiera sido medianamente bien administrado no estaría en esta crisis endógena sobre todo y aumentada desde las acciones estadounidenses que la empeoran, pero no determinaron nunca su génesis.

Hoy la lucha sobre el tema Venezuela, hay que verlo en lo endógeno, pero la prioridad es lo que está sucediendo en lo exógeno y no es un slogan lo de todas las opciones están sobre la mesa, es una irrespetuosa soberbia e imperial amenaza, que está muy claramente definida de lo que tienen decidido:  Una intervención militar en Venezuela.  Lo que le falta es el quien, el cómo y el cuándo, es en esa dirección, donde están trabajando. Salvo que la repulsa regional de nuestros pueblos y la firmeza y unidad de los venezolanos la impidan como hasta ahora.

Lo bien administrado o no, no determinaron nunca su Genesis, la determinación de su Genesis fue la decisión del presidente Hugo Chávez, al declarar el carácter revolucionario, socialista y bolivariano de su gobierno y de allí la decisión del imperio de combatirlo. Y no viene solo de la actual administración. Bush y Obama hicieron todo lo posible por derrocar a Chávez y a Maduro, pero fracasaron, la última acción de Obama, fue declarar a Venezuela como una amenaza a la Seguridad de los Estados Unidos.

El apetito imperial de aplicar la Doctrina Monroe, lo dijo claramente el presidente Donald Trump, reiterado por el Secretario de Estado Mike Pompeo y Jhon Bolton, de que el actual gobierno en la Casa Blanca se propone aplicar la Doctrina de “América para los americanos” y de eliminar los gobiernos socialistas de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Por tanto, no paso por alto que haya existido malos o erróneos manejos administrativos, financieros, burocratismo y corrupción, pero no es la Genesis del problema, puede y es parte del problema, pero no lo estratégico. También es un elemento que compete al pueblo venezolano y a su gobierno enfrentarlo y buscar la mejor solución para beneficio de todos sus ciudadanos. Me ciño más en lo exógeno, que si nos compete a todos los que no aceptamos políticas imperiales.

Puede existir lo que apuntas en lo endógeno, pero será, que ese pueblo no reconozca el trabajo de las Misiones como por ejemplo  Barrio Adentro, Robinson, entre otras muchas y que se obvie que Venezuela es libre de analfabetos, que Venezuela ha elevado el sistema de salud y atención a su población, como no tiene ninguno de los países de América Latina, especialmente los que se han declarado enemigos del chavismo como Colombia, Argentina, Perú, Brasil, Chile, Panamá y que hablar de Honduras y Guatemala. Cual de esos gobiernos ha entregado 2 millones 200 mil viviendas totalmente amuebladas a sus pueblos y siguen trabajando en esas misiones de carácter social. Esos beneficios deben ser reconocidos o es que ya los tienen asumidos y no cuentan. Que hizo COPEI Y AD en los últimos 50 años de gobiernos, es público y repudiado el robo que hicieron en esos gobiernos, se robaron hasta los clavos.

Dices que en el orden administrativo o en la gestión gubernamental existen errores y algunos graves, lo ha expresado Maduro públicamente, pero lo importante es que está situación endógena como tu bien dices, la vienen combatiendo desde el 2013 y en los momentos actuales, la autocrítica, el análisis de los errores y la rectificación de ellos está en debate. Esos problemas no se resuelven de un día para otro, o crees que en la Cuarta República no había burocratismo. De corrupción y robo ni que hablar de los gobiernos adecos y copeyanos.

Que hay burocratismo, corrupción, problemas administrativos, lo han dicho los actuales líderes y dirigentes chavistas. También algunos importantes corruptos y traidores han desertados como la ex-Fiscal, que es un ejemplo de esa corrupción, por eso hoy conspira y es apoyada por Estados Unidos. O los exgenerales que participaron en el Golpe del 2002 y los actuales dos generales que traicionaron, él último quien estuvo vinculado al derrotado Golpe de Estado del pasado 30 de abril.

La crisis venezolana actual, no es de lo años de Maduro como Presidente, es una crisis, que viene desde la época de Chávez, ARTIFICIAL para provocar el derrocamiento de la Revolución, y con toda intención de robarse la riqueza del pueblo-nación venezolana, crisis creada por Estados Unidos, y por considerar que un sistema socialista como el declarado por Chávez, representaría un mal ejemplo para el resto de los pueblos y países de la región. La decisión de enfrentar al Socialismo del Siglo XXI, la había tomado el gobierno de George W Bush.

Esto no lo digo yo, lo han dichos altísimos mandos militares estadounidenses, entre ellos y desde el año 2015 se viene hablando de “la operación libertad Venezuela”. En efecto, el general John Kelly ex jefe del Comando Sur de EEUU lo expuso ante el Comité Senatorial del Congreso norteamericano,  luego su sucesor el almirante Kurt W Tidd,   quien en enero del 2016 asumió el mando de Comando Sur y tenía la misión de poner en práctica el llamado Plan Maestro o la Operación Libertad.

El 15 de febrero del  2017 el Almirante Kurt W Tipp ante la Comisión de Defensa y Seguridad del Congreso de los Estado Unidos expuso las ideas del Plan Maestro o de la Operación Libertad  y dijo:   “apelar a aliados domésticos como a otras personas insertadas en el escenario nacional con el objetivo de generar protestas, disturbios e inseguridad, pillaje, saqueos, robos, asaltos y secuestros de buques y de otros medios de transportes, con la intención de desabastecer el país, a través de todas las fronteras y otras posibles maneras, poniendo en peligro la seguridad nacional de sus vecinos, fortalecer las sanciones finacieras y económicas y comerciales e impedir que el gobierno venezolano tenga acceso al dinero que tienen depositados en bancos norteamericanos y extranjeros".

Añadió “Panamá, Colombia, Brasil, Guyana son puntos claves de la operación militar, con el apoyo de Argentina y de «otros amigos», bajo control del Pentágono. Ya tienen preparadas desde las bases que ocuparán, los países de apoyo directo (fronterizos) hasta hospitales y centros de acopio de víveres para sus soldados”

Cuando la periodista argentina Stella Caloni denunció el Plan, señalaba que el  Almirante Tipp menciona que se tambalea la “dictadura venezolana chavista como resultado de sus problemas internos” y  “Asumió que este escenario fue creado por ellos mismos. En este caso justifican sus acciones afirmando que el gobierno venezolano acudirá a nuevas medidas «populistas» para conservar el poder”.

Todo lo arriba expresado por el Almirante Tipp, se ha venido cumpliendo milimétricamente desde el 2014, con el apoyo interno de Leopoldo López, Henrique Capriles, María Corina Machado, Julio Borges, Ramos Alud, entre otros, todos vinculado a hechos terroristas, sabotajes y campañas psicológicas, con el respaldo de los medios de prensa y comunicación y redes sociales venezolanas opositores a la Revolución Bolivariana.

O sea, no han sido los problemas endógenos del gobierno chavista, ya sea en la época del presidente Chávez, también de Nicolás Maduro, los graves problemas presentados han sido ARTIFICIALMENTE creados, organizado y dirigido desde el Comando Sur de los Estados Unidos, con el irrestricto apoyo de la oposición de extrema derecha venezolana.

Este Plan sigue vigente, hoy con más fuerzas por el gobierno de Trump, a la hora de escribir esta nota el Almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, manifestó recientemente que “está dispuesto a asistir en materia militar al diputado Juan Guaidó para lograr el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro y de la Revolución Bolivariana”.

Hoy 13 de mayo, se conoció la noticia en el programa Dossier que el Almirante Craig, se encuentra en Honduras, y se ha reunido con el presidente hondureño Orlando Hernández para convocar a una reunión, con el fin de desarrollar ejercicios navales y militares en la zona del caribe a donde estarían llegando mil efectivos militares israelitas. También hubo una reunión del canciller colombiano Holmes Trujillo con el presidente hondureño, cuya agenda era el tema Venezuela, y a su vez se dio a conocer que el jefe del Comando Sur se apresta a viajar en esta semana a Bogotá, a fin de coordinar acciones contra la nación andina.

Por otra parte, hay que decir, que Venezuela fue y es un Estado solidario y no solo con los países del Caribe, a estos países caribeños les ha venido subvencionando mediante préstamos pagaderos a muchos años, el abastecimiento de petróleo y sus derivados.  Petrocaribe ha sido una fórmula de integración solidaria y bolivariana hacia esos países, incluyendo a Cuba, Nicaragua y Honduras, este último país hasta el golpe de Estado militar de junio del 2009 recibió el apoyo venezolano, los militares gorilas hondureños lo cortaron.

Muchas operaciones secretas se han realizado primero contra el Gobierno de Hugo Chávez y ahora contra Maduro, el Golpe de Estado de abril del 2002, fue uno de ellos y la Revolución Bolivariana y Chávez fueron benévolos y dejaron libres a los traidores y vende patrias, que se diluyeron en la Plaza Altamira.  Son los mismos que hoy lideran las conspiraciones, apoyados no solo por Estados Unidos, también por Colombia, me refiero al gobierno de Álvaro Uribe Vélez, hoy continuado con Iván Duque y en los gobiernos de Pastrana y Juan Manuel Santos y este último, quien dentro del plan de intervención gringo solicitó ingresar en la OTAN, una manera de tratar de salvar lo nacional y así formar parte de una fuerza internacional.

Como la autorización del presidente Uribe de establecer siete o más bases militares del ejército de los Estados Unidos en territorio colombiano, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, una fórmula para esconder sus reales propósitos intervencionistas en la región, la demostración de que todo era un engaño quedó en evidencia con el fuerte regaño del presidente Trump al presidente Duque, porque los cultivos de coca y amapola han crecido de manera alarmante y de hecho el tráfico de droga.

Todos esos Gobiernos neogranadinos apoyaron a la contrarrevolución y Bogotá es su centro. Fueron los paramilitares y sectores de las Fuerzas Militares colombianas los que respaldaron las acciones del 2002, pero luego fueron los narcos paramilitares con el apoyo gubernamental bogotano los que organizaron y entrenaron a las bandas paramilitares de venezolanos opositores en Táchira, Zulia y el Estado de Miranda, que organizaron y dirigieron las guarimbas del 2014 y 2017.  Muchas de esas acciones fueron denunciadas por el senador Gustavo Petro cuando cumplía su mandato en el Congreso.

Los jefes del narco paramilitarismo, como Salvatore Mancuso, Jorge 40, Don Berna, Carlos Castaño, entre otros, fueron los que proporcionaron fuerzas y medios para crear severos problemas de orden público y de sabotajes a la economía venezolana, desde el 2002 hasta el 2008, todo eso con el visto bueno del gobierno uribista y detrás de ellos las propias agencias estadounidenses.
No hay que olvidar que 120 paramilitares colombianos fueron detenidos en Caracas cuando se disponían a atacar el Palacio de Miraflores, presos y confesos y eso no puede negarlo nadie.   Por gestiones del presidente Uribe y las bondades de Chávez y del sistema judicial venezolano, fueron liberados todo bajo el principio de evitar confrontación con el gobierno de Colombia. 

Con toda esta información, estimo que la situación actual de Venezuela, no fue creada por la mala administración del ejecutivo venezolano, lo que no exime que responsabilidades ha tenido, pero queda demostrado que los grandes problemas que han afrontado y afrontan   fue creado por las acciones de Estados Unidos y sus aliados opositores venezolanos, a los que se han unido el Grupo de Lima por presiones y en algunos casos chantajes de la Casa Blanca.  Con lo ya explicado, respondo a su vez el siguiente señalamiento: peor evaluación no existe de esta crisis con mayor componente endógeno que exógeno y busque datos del dinero manejado y el que se han robado en estos años que sin complicidad gubernamental es imposible de hacer y si quiere le envió los datos. 

Información y datos claro que me los puedes enviar, es más me resultaría muy importante recibirlos, pues lo esencial es buscar y tener la certeza de la verdad, siempre con el criterio de ser absolutamente constructivo y sin hacerle el juego al imperialismo.

El siguiente señalamiento, está relacionado con la unidad y con el concepto pueblo y me dices: pero el pueblo, este pueblo si se consideran los alrededores de 30 millones de habitantes está más dividido que unido y partido en muchos pedazos y esta unidad es muy cubana y errónea.
Yo no sería tan categórico, señalar que el pueblo venezolano está más dividido que unido, quizás pudieras tener razón, la unidad es muy difícil de medir y por tanto de apreciar, hay muchas formas de insatisfacciones y no todos tienen que ser por estar en contra del sistema político imperante en Venezuela. Que hay diferencias y divisiones, sí pueden existir, pero como mejor se puede medir, es cuando tomas los resultados de todas las elecciones que se han desarrollado en Venezuela, y de unos 20 eventos electorales el chavismo ha perdido solamente dos. O sea que 18 de ellas los ciudadanos se han unido en torno al sistema de gobierno que impera.

O sea, votar para que los gobernantes chavistas sigan en el poder, es un elemento que te demuestra que hay unidad. Y eso es incontrovertible, pero la oposición apela a denunciar fraude sin prueba alguna. Pero cuando ellos (la oposición) ganaron la Asamblea Nacional y el referendo sobre la enmienda constitucional, no dijeron que hubo fraude, o acaso solo hay fraude cuando gana el chavismo, ese cuento hay que echárselo a otro.

No creo que los venezolanos asuman la unidad de ellos como la cubana.  Error, no creo que mi artículo este dando el concepto de unidad como la cubana y si fuera así sería un error de mi parte, estoy partiendo de la unidad de los venezolanos como lo explicado en los dos párrafos anteriores.
Por otra parte, no te olvides de las diferencias entre el proceso revolucionario cubano y el venezolano.

En Cuba se derrotó al ejército que apoyaba a una sangrienta dictadura y a una burguesía criminalmente explotadora y al triunfo del 1 de enero ellos huyeron a Estados Unidos, pensando que los americanos derrocarían al gobierno revolucionario de Fidel, y hace 60 años esperan por los gringos. 

En Venezuela fue el ejército bolivariano el que hizo la revolución y produjo cambios estructurales, pero no tan radicales como los de Cuba, ningún proceso revolucionario es igual a otro y cada uno tiene su impronta. La burguesía venezolana no huyó, se quedó y existe convivencia con un sistema de economía mixta de propiedad privada sobre los medios de producción industrial, agropecuario, comercio, bancario, la economía estatal es más débil, el Estado vivía y vive de la renta petrolera. No previeron desarrollar la agro-industrialización del país, vivían de las importaciones gringas y colombianas, con este último país, las exportaciones llegaron alcanzar en la primera parte de la década del 2000, cerca de 6,000 mil millones hasta que Uribe arruinó ese comercio, increíblemente en detrimento del empresariado colombiano.

El llamado a la unidad siempre hay hacerlo porque, sé que hay, como bien dices,  problemas de unidad, pero cuando los clavos hierven, entonces apreciamos que hay unidad, y lo expresan y repito eligiendo a los chavistas para que sigan el rumbo de la revolución. Se expresa muy claramente en el nivel de unidad que existe en las Fuerzas Militares venezolanas, te darás cuenta que UNIDAD hay. Si tomas en cuenta la actuación del sistema Judicial, también hay UNIDAD. O sea, poderes reales y defensores a ultranza de la Constitución Bolivariana allí se expresa la UNIDAD, que como bien sabes la oposición la ha violado y viola constantemente.

Que hay diferencias, que hay insatisfacciones, malestar en la población, claro que las hay, en todas las sociedades, incluida la cubana, ese es un fenómeno natural y en sus distintas manifestaciones, en lo político, social, económico cultural y más ese pueblo que recibe diariamente una andanada de mentiras y manipulaciones de los medios hegemónicos venezolanos contrarios al chavismo. Bastante unidos están, dentro de la diversidad y ojalá que todo siga en esa dirección pues la UNIDAD es lo que hace fuerte a los pueblos.

Pero mientras más acciones realice la contrarrevolución, como la de quemar a seres humanos vivos como han hecho en Venezuela, mientras más amenace Estados Unidos a Venezuela, más repudio tendrá y más odio engendraran. El tablero está claro, el gobierno bolivariano ha llamado al diálogo y la oposición no ha querido dialogar. ¿Por qué? porque tú sabes que en cualquier terreno van a perder y que la opción es la de una intervención militar donde también serán derrotados.

Pero Estados Unidos no podrá mantener está política de  apoyo a Guaidó, cuyos fracaso y ridículas posiciones, han ido al caño de aguas negras, porque la oposición en Venezuela ha perdido total prestigio con este último intento de Golpe de Estado, hasta los Adeco se han quemado y no les quedará otra salida que sentarse en la mesa a dialogar y todo indica que el propio presidente Donald Trump ha despertado del sueño y se da cuenta que sus asesores los Pompeo, Bolton, Pence y  Rubio, lo han embarcado en una política errada, que lejos de beneficiarlo para las próximas elecciones lo pueden enlodar.

 Y aquí aprovecho para responderte otra de tus interrogantes.
No es hoy Estados Unidos el poder hegemónico en nuestro planeta, el multilateralismo se está imponiendo (equivocada concepción de la globalización).

No, creo que el error no es mío, pues me refiero al   multilateralismo que hoy enfrenta Estados Unidos y tratan en vano de imponer una posición unilateral, esto no debe confundirse con la globalización, ese es otro fenómeno complejo y peligroso, pero que no tiene que ver con lo que llamo la atención. Estados Unidos no es ya el dueño del mundo, aunque se esté comportando como tal, no olvidar que Trump tuvo que hablar con Putin sobre el tema de Venezuela y el mandatario ruso le respondió que no será permitido por Rusia una acción de fuerza, tampoco China y la Unión Europea, aunque esta última reconoce a Guaidó, pero hay fisuras en la Unión Europea, sobre ese reconocimiento.

Tampoco hay consenso en el Grupo de Lima sobre el uso de la fuerza y algo se cocina en este Grupo, cuando está pidiendo el apoyo de Rusia y Cuba para que sirvan de intermediario o facilitadores con el gobierno de Venezuela, ese llamado es significativo y evidencia que hay un giro político que no se puede pasar por alto, pues ese Grupo y su mentor Luis Almagro, jamás pediría tal cosa, si no fuera orientado por Estados Unidos. Obviamente, que no es, precisamente para que estos dos aliados de Venezuela, les apoyen a una aventura militar, sino para buscar el dialogo.

Tomar en cuenta que las Naciones Unidas acaba de realizar un evento, convocado por la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinoza, haciendo un llamado a fortalecer el multilateralismo entre los Estados. La globalización y la aldea global es otro fenómeno que surge luego de la caída del muro de Berlín y que obviamente en la medida que el mundo se va desarrollando, la ciencia, la técnica, las finanzas, lo social y cultural, se va haciendo mucho más global y es allí el peligro para los países menos desarrollados.

Para un ataque militar y una invasión de Estado Unidos a Venezuela tiene y debe estar respaldado por un acuerdo multilateral y el Consejo de Seguridad de la ONU, por eso, tanto Estados Unidos, como sus dos principales aliados, Colombia y Brasil, están apostando a provocar una pueblada o dividir a las Fuerzas Militares bolivariana y es allí donde han encontrado el valladar inexpugnable que le impide materializar esa aventura.

No han podido desconocer lo que significa Rusia y China, como firmes aliados de Venezuela.  Tampoco han tomado en cuenta que esa Revolución surgió del seno de las Fuerzas Militares venezolanas y  están fracasando en cada intentona golpista, lo cual no quiere decir que no haya uno que otro oficial traidor, traidores puede haber, pero no pueblos, como un día, dijo Fidel y el Comandante en Jefe y ministro de Defensa le respondió claro y fuerte al Jefe del Comando Sur, “los que vestimos de verde olivo venimos y representamos al pueblo, defendemos nuestra Constitución, la democracia y la soberanía de nuestra Patria”.

Con los grandes fracasos del auto proclamado y la oposición interna, es muy difícil que puedan lograr éxitos en sus planes. De todos modos, el asedio seguirá pues lo que busca Estados Unidos es robarse toda la riqueza minero-energética de Venezuela.

Sobre la pregunta de porque no apresar a Juan Guaidó, me parece inteligente no hacerlo, pues Guaidó se ha ido desprestigiando y apagando, el último llamado que hizo a sus seguidores la asistencia fue exigua, no hay que apurarse, para no convertirlo en victima y alentar a los sedientos de sangre y den la justificación para cualquier acción violenta y provoquen lo que no han logrado en todos estos años. Él tendrá que responder ante la justicia, en el momento precisó.

Los otros han huido como ratas y se han escondido o metidos en embajadas al amparo de los fueros diplomático, que Estados Unidos no respeta, como lo que sucede hoy con la embajada de Venezuela en Washington, para desprestigio de la política exterior estadounidense, que se comporta como una nación, no del tercer mundo para no ofender a tantos países dignos que lo integran, sino del bajo mundo mafioso. Violando y pisoteando los Acuerdos de Viena y la Carta de la ONU. El gobierno de Estados Unidos está sentando un precedente que se le puede virar en contra, como le está ocurriendo en Irak, que han tenido que salir en estampida, incluso de su propia embajada en Bagdad.

jorgarcia726@gmail.com

jueves, 16 de mayo de 2019

Que se esconde para objetar la Justicia Especial de Paz



Por Tony López R.:
En Colombia se ha creado un serio y grave enfrentamiento político y jurídico entre el gobierno,  la institucionalidad jurídica y  parlamentaria, cuando el presidente Iván Duque Márquez, objetó seis artículos de la Justicia Especial de Paz, (JEP) por razones “de inconveniencia”. E insto al Congreso a debatir estos puntos a pesar de que la Ley ya había sido aprobada por la legislatura en el 2017 y luego, revisada y aprobada por la Corte Constitucional el año pasado.


Está posición del Presidente coloca a los congresistas en un serio dilema, porque  una vez aprobado por el legislativo y la Corte Constitucional, si los legisladores vuelven a debatir dichos  puntos, pueden caer en prevaricato, o como señala el actual Procurador General de la República, “Duque ha creado un choque de trenes entre los poderes legislativos y judicial con el ejecutivo y quiebra la institucionalidad”.

¿Se equivocó  Iván Duque o la oligarquía enemiga de la paz con gran poder en el gobierno,  están poniendo en práctica el plan para liquidar los  Acuerdos  de Paz?  El Presidente no se equivocó, está actuando de acuerdo al plan que desde que se iniciaron en noviembre de 2012 los diálogos de paz en La Habana, se está poniendo en práctica una operación política hasta liquidar el último vestigio de lo que fuera las FARC-EP.

La propuesta de buscar una negociación con el movimiento guerrillero está concebida en el plan  para eliminarlos, resultaba muy difícil acabar  con la insurgencia por la vía de la guerra, especialmente a las FARC-EP y el ELN. Se pusieron en práctica varios planes entre ellos el conocido Plan  Colombia durante el gobierno de Andrés Pastrana. Se autorizó por el Presidente Uribe el establecimiento de siete  y más bases militares y se usaron todos medios, armamentos más modernos  y asesoramiento militares,  pero no lograban sus objetivos, aún siguen ahí los insurrectos.

Hay que decir que tanto el Plan Colombia,  como la presencia de las bases militares estado unidenses en territorio colombiano, no solo estaban y están dirigidas a la guerrilla, sino forma parte de este Plan contra Venezuela y en su momento a quien más amenazaban eran a Brasil y Argentina, durante los gobiernos de Luis Ignacio Lula da  Silva y  de Néstor y Cristina  Kirchner.

Era preciso buscar el diálogo y sacar el mejor partido en esas conversaciones, las que al fin logran con las FARC-EP que era la prioridad,  la oligarquía  siempre ha creído que eliminadas las FARC el  ELN sucumbiría porque  lo han considerado derrotados, craso error, ahí los tienen y firmes en sus principios.

Siempre fue un objetivo de los gobiernos colombianos eliminar a la insurgencia, también  de los Estados Unidos, sobre todo después del triunfo de la Revolución Bolivariana en Venezuela, la fuerte presencia de la insurgencia en la frontera colombo venezolana era una  impedimenta para una intervención militar en Venezuela y había que eliminar ese obstáculo.

Los diversos acontecimientos y hechos  que se produjeron en la Mesa de Diálogo  de La Habana sienta  la pauta de cómo se iba  ejecutando este proyecto. Voy a citar los elementos fundamentales para llegar a la conclusión que el gobierno de Juan Manuel Santos  Calderón, utilizó todos lo subterfugios posibles y fue haciendo caer en la trampa a las FARC-EP al ceder o aceptar temas  estratégicos y no oponersele de manera rotunda.  Veamos cuales son estos temas.
-              Desarrollar fuera de Colombia los diálogos, fue uno de los primeros y graves errores, la experiencia de Caracas y Tlascala fue muy negativa y reeditaron ese error. La visión de los negociadores no es la misma dentro del país que fuera de ese medio y la comunicación con su Secretariado y el Estado Mayor Central fuera del país era en la práctica inexistente.
-              No cumplieron con el principio de que Nada está acordado hasta que todo esté acordado. Quedaron 56  temas en el “Congelador” algunos de ellos estratégicos.
-              No podían ceder en que al terminar y llegar a los Acuerdos de Paz, que estos no fueran sometido a la aprobación de una Asamblea Nacional Constituyente Corporativa, lo cual convertían los acuerdos en una política de Estado y por tanto la aprobación de los tres poderes del Estado. El Gobierno no aceptó la propuesta y las FARC cometió el estratégico error de aceptar la posición del ejecutivo.  Como si lo hizo el gobierno de César Gaviria en el año 1991 cuando acepto la Constituyente propuesta por  AD-M19  al firmar  los Acuerdos de Paz. Esa es la  Constitución que rige hoy, aunque durante el gobierno de Álvaro Uribe sufrió modificaciones perjudiciales a la sociedad.
-              Al no convocarse a una Asamblea Constituyente, los acuerdos quedaban entre las FARC-EP  y el Poder Ejecutivo y por tanto el Congreso y el Poder Judicial tenían las manos limpias para actuar y así lo hicieron, obviamente a favor de los intereses del sistema y del gobierno de Santos Calderón.
-              El gobierno para dar la  imagen de democrático convocó unilateralmente  a un plebiscito por el SI o por el NO a los Diálogos de Paz.  Con la oposición de la delegación de las FARC-EP.  Dicho evento  se convocó para el 2 de octubre del 2016. El gobierno para dar confianza a la insurgencia dijo que este no sería  vinculante, pero no cumplió, los enemigos del proceso de paz que ganaron con el NO, exigieron revisar y objetar lo acordado y dio paso a esa revisión por parte de integrantes de los sectores  uribistas. Al presidente Santos, le era más favorable que ganara el NO, aunque recibiera una derrota, pero táctica  no estratégica por lo que vendría después, por eso no movió un dedo por el SI. De ganar el SI las FARC-EP se fortalecía y tendría el aval popular para presionar al gobierno y al congreso a su favor.
-              En  realidad  los  partidos y organizaciones partidarias del gobierno no hicieron campaña a favor del SI,  a diferencia del Centro Democrático y la derecha encabeza de Uribe y los medios enemigos de la paz, desarrollaron una fuerte  campaña falsa,  según ellos,  si ganaba el SI en Colombia se impondría un gobierno castro-chavista, o castro-comunista, nada más fuera de la razón, pero la campaña surtió el efecto esperado y por primera vez en la historia universal un pueblo víctima de las mentiras vota en contra de la paz y a favor de la guerra. Aquí está clara la trampa.
-              La entrega de armas de la insurgencia antes de que se hubieran cumplido los Acuerdos de Paz fue un error, considerar que las Naciones Unidas, podían ser los garantes del cumplimiento de ellos, es solo un sueño, la ONU no tiene  ni puede imponerle a un Estado miembro que cumpla con un acuerdo ya firmado entre las partes. Puede exhortar, sugerir, pero no imponer. De igual modo el abandono de los territorios que ocupaban, donde estaban sus bases de apoyo y aceptar una concentración de sus fuerzas desarmadas.
-              Ese error  conllevó a que las fuerzas paramilitares y  las bandas de narcotraficantes hayan ocupado esos territorios y en algunos casos asesinados a líderes y dirigentes comunales a los que consideran auxiliadores de la guerrilla.
-              Concluido estos acuerdos a favor del gobierno y de los enemigos de la paz, el Congreso mayoritariamente compuestos por sectores enemigos de lo acordado, comenzaron a revisarlos y han ido desmontando uno a uno los que consideran  que lesionan el sistema y favorecen a la sociedad.
-           Uno de los últimos acuerdos, por cierto aprobados por el Congreso y la Corte Constitucional,  está en litigio, es aquí donde entra el gobierno de Iván Duque a jugar fuerte sobre la competencia o no de la JEP, en los puntos que a la derecha no le conviene. Solo que ahora sí el pueblo se ha unido y la marcha ayer 13 de marzo en distintas capitales departamentales se ha manifestado en  contra del Presidente y sus propuestas, quien por cierto tiene un 30 por ciento de aprobación a sus gestiones.
-              La clara decisión del gobierno colombiano de apoyar una intervención militar en Venezuela, no hubiera sido posible si las FARC-EP  no hubieran abandonado su territorio y desarmada. El show de Cúcuta contra Venezuela no se hubiera podido dar.

Solo hay que apreciar lo que es hoy la ex guerrilla, desarmada, concentrada en zonas veredales, desprotegidos, víctimas del paramilitarismo, tiene 87 ex-guerrilleros y 450 líderes sociales asesinados,  la mayoría miembros de Marcha Patriótica organización cercana a las FARC.

Incumplimientos de la amnistía, hay 600 o más presos beneficiados de dicha ley y siguen en la cárcel con falsos cargos   y un ejemplo, sin una sola prueba lo es el  comandante Jesús Santrich, al que mantienen encarcelado desde hace 11 meses a petición de Estados Unidos y  acaba de denunciar que tiene información que se planea  su asesinato dentro o fuera de la cárcel. Santrich ha sido blanco de está patraña, porque denunció toda las trampas del gobierno para incumplir con los Acuerdos de Paz.
A dos años de firmado los acuerdos de paz, solo se ha cumplido y a medias  un 18 por ciento de ellos.  El acuerdo sobre la tierra incumplido,  tampoco la eliminación de los cultivos ilícitos, mientras  que Duque propone volver a la fumigación con glifosato, reprimir a los campesinos cocaleros,  política que por años llevó  a sembrar de muerte y luto el país. La fumigación llevara  como  sucedió en el gobierno de Pastrana y Uribe Vélez acabar con la fauna y la flora, provocar que miles de mujeres, niños y hombres campesinos  contraigan enfermedades  de la piel  y el  cáncer. Una política fracasada que  lejos de erradicarla, aumentó  la siembra de coca, hoy   los niveles están  más altos que años anteriores,   datos oficiales la ubican en 180 mil hectárea.

Al parecer no se quiere cumplir con las víctimas de los agentes del estado y los civiles vinculados a las bandas paramilitares cuyo auge se hizo visible durante el gobierno de Uribe Vélez en ese gobierno la impunidad impero pues la mayoría de los jefes-narco paramilitares ya están libres y solo los más cuestionados fueron extraditados como Salvatore Mancuso, Diego Fernando Murillo, (a) Don Berna, Rodrigo Pupo Tovar (a) Jorge Cuarenta  y otros asesinados como Carlos y Vicente Castaño Gil. Los extraditados, según la prensa estadounidense, entre ellas el Miami Herald, acusan  al ex presidente Uribe Vélez de traidor.

Este es  el escenario en el cual se encuentra actuando el presidente  Duque, él no hace más que cumplir con un plan trazado y con suma habilidad e inteligencia se ha venido desarrollando  en plena alianza de  la oligarquía y los gobiernos de Uribe y Santos desde hace años  en Colombia. Le tocará al pueblo colombiano revertir esta situación y saber que su enemigo no es  ni Venezuela ni Cuba como lo ha pregonado el gobierno de Duque Márquez.  Los enemigos son los que mantiene y apoyan el paramilitarismo, a las bandas de narcotraficantes y la corrupción de los mayores magnates del país y a los que como abogados y hoy Fiscales han sido cómplices de recibir sobornos de Oderbrech y de la llamada “ruta del sol”.

Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

sábado, 13 de abril de 2019

Trump vuelve a arremeter contra Iván Duque


Por Andrés Pierantoni:

Estas declaraciones de Trump “en contra” de Duque no pueden entenderse fuera del contexto del fuerte debate interno en Colombia que parece contraponer dos países: el de una oligarquía (Santos) que quiere recuperar el liderazgo de un país estable y con economía diversificada Vs. el de unos cipayos de los EEUU (Duque-Uribe) que apuestan al “renacimiento” de la guerra civil.

 El “casus belli” en este momento es la pretensión de Duque de volver al uso del glifosato contra los cultivos de coca, en lugar de “la erradicación forzosa y… las iniciativas voluntarias pactadas con las comunidades de campesinos, promovidas por Santos” quien aclara: “Llevamos 40 años tratando de erradicar la coca y nunca hemos podido, porque nunca habíamos podido llegarles a los campesinos para ofrecerles alternativas viables. Hoy con la paz sí podemos, por eso yo espero que ese enfoque no lo vayan a modificar” … La clave, enfatizó este jueves, es “darles a los campesinos cocaleros alternativas legales viables, no envenenarlos, ni meterlos a la cárcel” (https://elpais.com/internacional/2019/03/07/colombia/1551970462_309935.html).


 Esta contradicción entre ambos – Duque (Uribe) Vs. Santos – concuerda con la existente en materia de JEP (Justicia Transicional) que viene siendo la piedra angular de los acuerdos de paz (https://alnavio.com/noticia/17967/actualidad/juan-manuel-santos:-duque-esta-obligado-por-la-constitucion-a-cumplir-los-acuerdos-de-paz.html).

 En ambos casos, Duque-Uribe persiguen reavivar el conflicto social y la guerra en Colombia, toda vez que su superación conlleva la “despolarización” político-social del país y, con ella, el fin del uribismo y su “hinterland” (narcos, militares corruptos y paramilitares).

 Las declaraciones de Trump, detrás de la fachada aparentemente crítica hacia Duque, en realidad le dan herramientas para presionar a la opinión pública y a las instancias políticas e institucionales internas (en particular a la Corte Constitucional) para volver al glifosato (o sea a técnicas agresivas en contra del campesinado) y al desconocimiento de los acuerdos de paz (o sea a la reactivación de la guerra), sin los cuales (glifosato y guerra) no sólo el uribismo sino también el Plan Colombia pierden razón de ser.

 Lo que está en juego, es la soberanía de Colombia y el derecho de ese país hermano a vivir en paz y con esquemas de desarrollo más sustentables que los de la coca, el extractivismo y el monocultivo (palma africana).

 Pero a los EEUU no les conviene una Colombia que deje de ser el barato proveedor de cocaína (y crack) de su clase media (y “ghettos”),  para ser una Colombia con agricultura e industria pujantes, inevitablemente integrada a Venezuela y Ecuador: no olvidemos que el  gran enemigo de la Gran Colombia, hace casi dos siglos, no fueron Inglaterra sino los EEUU (http://terrestrium-navalium.blogspot.com/2016/08/estados-unidos-y-la-gran-colombia-1823.html).

 apierantoni.alba@gmail.com

sábado, 30 de marzo de 2019

El gobierno Duque es tan débil que se siente fuerte posando de mano dura


Por El Satélite: 

La temporal suspensión de la mesa de diálogo y las reiteradas negativas del presidente para ir al Cauca, muestran que el discurso conciliatorio y de unidad durante la campaña no se puso en práctica.
Iván Duque no ha querido ir a hacer presencia en el Cauca (arguyendo que no lo hará hasta que no se levante el bloqueo de la vía Panamericana). El senador Uribe pidió desde Cali, hace unos días, que prevaleciera “la autoridad y el orden” (haciendo un llamado a la mano dura, lo mismo que el ministro Botero o la senadora María Fernanda Cabal).


La situación guarda ciertas similitudes con las marchas estudiantiles del año pasado. Duque sólo estuvo dispuesto a dialogar cuando las movilizaciones eran masivas y se les habían sumado otros sectores sociales
¿Por qué? ¿Por qué no parece que en el gobierno haya una disposición al diálogo, en cabeza de Presidente, cuando se presentan estos reclamos? ¿Y qué significa la postura de mano dura en situaciones como estas? ¿Qué implica o qué simboliza un gobierno que luce enredado a la hora de dialogar?

Hablamos con el politólogo Gilberto Tobón Sanín, la socióloga Sara Tufano y el filósofo Carlos Manrique para tratar de entender esto.
¿Qué razones tendrá el gobierno de Duque, y Duque en particular, para no querer sentarse a dialogar con los indígenas en el Cauca?

Gilberto Tobón Sanín: Las razones que maneja Duque son todas las que le dice Álvaro Uribe, el país lo sabe. Él no manda, el que manda es Uribe. Si Uribe le dice que mantenga el principio de autoridad, él lo hace. Lo que quieren es mantener un principio de autoridad.
Pero Duque tampoco está en capacidad de resolverlo, porque él maneja cierta pedantería que no tiene fundamento ninguno y entonces manda a la ministra del Interior, que no tiene ninguna capacidad dialéctica para manejar nada y a ese otro señor Ceballos, que es como un espectro callado. Porque no quieren arreglar eso, ellos creen que la Minga se va desgastar y en realidad está creciendo, lo que ellos intentan resolver es por la fuerza y eso no lleva a nada.

Sara Tufano: Las mismas que tuvo para no sentarse a dialogar con el ELN al inicio de su gobierno. Si bien son actores diferentes, ambos episodios muestran un desprecio por la construcción de consensos y acuerdos. Después de casi ocho meses de gobierno, ya se puede afirmar que este es un gobierno extremadamente débil, por la inexperiencia y falta de autonomía del presidente Duque. Los indígenas piden su presencia porque el gobierno no ha sido claro con respecto a lo que quiere para el país; no hay un norte claro. ¿Hacia dónde nos quiere llevar este gobierno? No se sabe con certeza. Es comprensible que los indígenas exijan que sea el propio presidente quien les diga qué piensa hacer con los compromisos adquiridos.

Carlos Andres Manrrique Ospina:  Hay que mirar más allá de las razones explícitamente dadas por los funcionarios del gobierno, el presidente a su cabeza. Los conflictos políticos (y la Minga indígena pone en escena un conflicto político real y profundo), no es solamente un espacio de actores individuales, sus razones y voluntades, sino de contextos, estructuras, dinámicas sociales e históricas más amplias que rebasan y trascienden a los “individuos” y condicionan sus márgenes de acción.
Duque y sus funcionarios esgrimen las razones que ha esgrimido siempre el Estado Colombiano (recordemos la torpeza de Santos en el manejo del primer “Paro agrario nacional”). Que el Estado no dialoga en respuesta a las vías de hecho; que debe respetarse ante todo la “legalidad”, los intereses de la nación, y los derechos de todos los ciudadanos (por eso, que no hay diálogo hasta que desbloqueen la vía panamericana para garantizar el “derecho a la movilidad”). Es el mismo libreto o disco rayado, que escuchamos siempre que hay levantamientos populares (no solamente en este gobierno sino también en los anteriores.

Ese discurso en defensa de la “legalidad” y las “instituciones” pasa por alto algo fundamental, y además es una cortina de humo que esconde otras motivaciones.
Y este gobierno, eso sí a diferencia del anterior, ha dado muestras no sólo de indolencia frente a la desigualdad y la condición de injusta marginalidad de los desfavorecidos, entre ellos indígenas, campesinos y afros (esa indolencia es, por lo general, el modus operandi de los gobiernos a nivel regional y nacional).

Sino que también, ha dado muestras de querer profundizar y agravar esa desigualdad, desmantelando escasos recursos institucionales existentes para contrarrestarla: por ejemplo: la consulta previa (contra la que quiere arremeter).
¿Una disposición que no es abierta al diálogo o a la negociación muestra debilidad o fortaleza por parte del gobierno?

GTS: ¿La fortaleza? ¿La fortaleza es sacar el Esmad? Él se sentó con los estudiantes después de que el problema se creció. Amanecerá y veremos…  Falta ver si les cumple, yo no creo mucho en los gobiernos, ni en este ni en el anterior. ¡Mienten! Y no hacen nada, el presupuesto lo destinan a otras cosas, mucha parte del presupuesto es para robárselo, no creo que haya ningún ánimo de resolver eso.
Los indígenas también están pidiendo demasiadas cosas, tienen un apetito voraz: que les tienen que entregar 45.000 hectáreas y que les tienen que entregar 4 millones más. Es decir, ¿quién va a vigilar cómo se maneja ese presupuesto? Ahí también puede haber cosas mal manejadas. ¡Entonces el país es un desorden total!

ST: Duque está gobernando para un sector del país, el que votó por él y para este sector, esta idea de “negociar sin ceder” puede ser vista como una señal de fortaleza: “nuestro presidente no se deja”. Pero para quienes venimos diciendo desde la campaña presidencial que este gobierno es el tercer período de Álvaro Uribe, lo que está haciendo solo demuestra su debilidad. Lo fácil es recurrir a la violencia y a las armas para resolver los conflictos, lo difícil es sentarse a dialogar.

La no disposición al diálogo no es una característica exclusiva del presidente, es una característica del uribismo. La política de Seguridad Democrática fue la máxima expresión de esta no disposición al diálogo. Tan es así que la fuerza se considera como una condición sine qua non para el diálogo, es decir, se piensa que la mano dura de Uribe fue una condición necesaria para debilitar a la guerrilla y posibilitar el diálogo ya en unas condiciones favorables para el Estado, pero esta visión es falsa. Desde los primeros diálogos de paz con Betancur en el 84, cada gobierno podía haber privilegiado el diálogo para resolver no solo el conflicto armado, sino también otros tipos de conflictos, pero muchos no lo hicieron.

CMO: Muestra debilidad, por lo anterior. Muestra que el gobierno sabe que ha incumplido acuerdos ya pactados. Sabe que su modelo de “desarrollo” perjudica a sectores sociales históricamente marginados, explotados, violentados y estigmatizados (como indígenas y campesinos). Sabe que por eso mismo, una movilización social de esos sectores es legítima (y hay protestas legítimas ilegales como lo han mostrado todos los movimientos sociales reivindicatorios, incluyendo los “pacíficos”, como se ha declarado siempre la Minga ser, porque implican actos de desobediencia civil pacífica). Y sabe entonces que, de sentarse a dialogar, va a tener que ceder.

Es un gobierno temeroso porque sabe que no tiene la legitimidad “política” (ha tomado decisiones que incumplen acuerdos) ni “moral” (está faltando a su deber de defender a los más débiles y desfavorecidos por el orden social imperante), para defender sus actuaciones en un diálogo.
Duque decía en campaña que iba a gobernar para todos los colombianos, que acompañaría y respaldaría a los pueblos indígenas. La falta de diálogo que ha tenido con ellos en pasadas semanas –y meses– muestra que no fue así. ¿Qué se puede concluir de este incumplimiento de promesas? ¿De esta desconexión entre el discurso y la practica?

GTS: Duque, como todos los presidentes, es un mentiroso. Pero él es más mentiroso que los demás. Por ejemplo lo del tracking, la deforestación en el Amazonas. Se mete en problemas ajenos y no sabe cómo manejarlos. Como en el caso de Venezuela. El hombre es errático, no es un jefe de Estado, él no tiene idea de nada. Objetó la JEP y ya tiene un lio internacional. El Plan Nacional de Desarrollo lo hizo Carrasquilla, un sujeto de dudosa procedencia. Duque no va para ninguna parte, yo no veo transformaciones, no veo nada. La desconexión de la teoría y la práctica es absoluta, es un mentiroso, miente todo el tiempo.

CMO: En la campaña de Duque era clara la ignorancia de su mirada a los pueblos indígenas como “folklor”, muy en la línea del fenómeno muy ampliamente estudiado de la mercantilización de las identidades étnicas, o la concepción de lo étnico como “objeto de consumo” en el capitalismo contemporáneo (en la industria turística, por ejemplo). Los indígenas y campesinos reclaman ser reconocidos como sujetos pensantes, capaces de decidir sobre su historia y sus territorios, y herederos de unas tradiciones culturales importantes que tienen mucho que enseñar sobre nuestro modo de ser, de pensar, de relacionarnos con los otros y con nuestro entorno.

Esta demanda de ser reconocidos como pensantes y capaces también de gobernarse y de gobernar, desencaja por completo con la mirada paternalista y condescendiente (en el fondo realmente agresiva y violenta), de un “folklor” y “diversidad” que defendemos cuando cabe en las vitrinas del mercado, pero que incomoda mucho cuando critica el orden social.

Que las cosas sigan como van (la “legalidad”, la “institucionalidad”), sólo favorece a los que ya se benefician cómodamente en esas brechas; pero acentúan las dificultades de los marginados y los desfavorecidos por esta inequidad

ST: Le dimos un generoso margen de espera al presidente para ver cuáles eran los pactos y los consensos que construiría para el país, pero en estos 8 meses no ha habido ninguno. Hay que resaltar que los incumplimientos con los pueblos indígenas no son exclusivos de este gobierno. El reconocimiento en 1991 de la autonomía de los pueblos indígenas sufrió un gran retroceso en el gobierno de Uribe.

Señalar a los indígenas como aliados de la guerrilla fue una práctica común en su gobierno, algo que estamos viendo ahora cuando se vincula a los indígenas con las disidencias de las Farc. Eso lleva de inmediato a la deslegitimación de las demandas históricas de los indígenas: defender sus derechos frente a iniciativas de reforma constitucional que pretenden revertirlos, como el proyecto que busca reformar la Ley 160 y la reforma de las consultas previas. Sus luchas históricas son vistas de inmediato como acciones para desestabilizar al gobierno.

¿En qué medida el discurso de mano dura –pronunciado por Uribe, el ministro Botero o el senador Macías– frente a la movilización indígena evidencia una visión de país en las antípodas de las luchas sociales y políticas de los indígenas y campesinos?
CMO: Esos gobiernos sin legitimidad política ni moral, son los más peligrosos, porque sólo pueden recurrir al uso autoritario de la fuerza. Las declaraciones de Uribe, Botero y Macías son un síntoma de eso.

Decía en la primera pregunta que ese discurso de disco rayado en defensa de la “legalidad” y las “instituciones”, pasa por alto algo fundamental. Y eso es lo que se revela, justamente, cuando en últimas el Estado sólo puede recurrir a la fuerza de la represión policial para defender la presunta “institucionalidad”. Lo que se revela allí es que la ley, el Estado y sus instituciones. Y la “normalidad” en que las cosas sigan como van, no son un estado de cosas “neutral” cuando hay una desigualdad tan profunda como la que hay en nuestro país: socio-económica, política, cultural, racial.
Que las cosas sigan como van (la “legalidad”, la “institucionalidad”), sólo favorece a los que ya se benefician cómodamente en esas brechas, desequilibrios e inequidad existente; pero acentúan las dificultades de los marginados y los desfavorecidos por esta inequidad, hasta el punto en el que ya no aguantan más y tienen que poner de manifiesto el daño que les causa el que todo siga igual, en su “normalidad”.

ST: Yo insisto en que hay que volver a revisar los lineamientos de la política de seguridad democrática. El uribismo ha demostrado no tener nada para ofrecerle al país, solo sabe atizar odios. Si uno revisa los documentos sobre el primer gobierno de Uribe, se ve que hubo un cambio en la forma de informar los hechos y las demandas de los pueblos indígenas. Hay un informe del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas que muestra que en gobiernos anteriores al de Uribe los señalamientos sobre vínculos con la guerrilla provenían de funcionarios medios y mandos militares. Durante el gobierno Uribe los señalamientos eran emitidos por el propio presidente y sus ministros.

Ahora, no se puede decir que todo permaneció igual. El contexto político y social ha cambiado, pero las exigencias del uribismo son las mismas. El problema es que Duque no tiene autoridad ni peso político, no tiene liderazgo, así algunos analistas lo inflen y lo muestren como el estadista que no es, creo que hay que empezar a llamar las cosas por su nombre: Duque está compartiendo el poder con el expresidente Uribe, el riesgo es que desplace a Duque del todo, pero eso no depende de nosotros. El presidente Duque ha sido el conejillo de indias de Trump con respecto a la crisis en Venezuela y de Uribe con respecto a su tercer gobierno.
¿Hay alguna otra cosa que considere importante respecto de la relación del gobierno con los indígenas y los campesinos?

ST: Hay que acompañarlos en sus demandas. Ellos tienen unas demandas particulares, pero hay otras que son comunes. El fin del conflicto nos beneficia a todos y el intento de este gobierno de “hacer trizas” el acuerdo de paz y desconocer los derechos de las víctimas facilita en últimas la creación de una convergencia política mucho más amplia en defensa de la paz. Ahi deberíamos estar todos los que nos oponemos a las políticas regresivas de este gobierno y que queremos un cambio político real en Colombia.

CMO: Las movilizaciones sociales no son “perfectas” ni “impolutas”. No hay que idealizarlas. La Minga indígena es un escenario complejo atravesado por múltiples tensiones, fricciones, y quizás también puedan cometer errores, como sucede en toda movilización social. Pero sí tenemos que reconocer que la posibilidad de una democratización real de nuestra sociedad, una en la que se comiencen a materializar de verdad los principios de igualdad y pluralidad que defiende el ideario de nuestra Constitución, depende hoy en gran medida de estos levantamientos populares. En ese sentido, es inmenso el valor que tienen para nuestra sociedad, y es necesario respaldarlos con admiración y gratitud por su coraje.

oquinterofer@gmail.com

miércoles, 17 de octubre de 2018

Otra vez Maduro en la mira de un magnicidio Made in USA


Por Rolando Prudencio Briancon:

Los intentos son varios y el objetivo es el mismo. Ya no debería sólo extrañarnos que la vida del presidente Maduro esté asediada por la sombra del magnicidio, pues los intentos son harto conocidos, como también el objetivo sigue siendo el mismo; sino lo que lo sí debe preocuparnos es la pasividad de quienes estando comprometidos en esta alevosía no aclaren nada, como es el caso del gobierno de EE.UU. O el gobierno chileno que se ha visto envuelto en el magnicidio en grado de frustración del pasado 4 de agosto, cuando desde la embajada chilena en Caracas se planificó la fuga de Heryberth Rivas Vivas, alias “El Morfeo”, responsable de intento fallido.


Cabe hacer notar que los intentos magnicidas, también estuvieron precedidos por las intentonas de promover un Golpe de Estado contra Nicolás Maduro, que fue soliviantado a los militares por Mike Pence. No en vano Trump ha afirmado que: “Todas las opciones están en la mesa”. No hace falta entonces ser muy avispado para entender lo que denunció el presidente Maduro, que desde la Casa Blanca se ha dado la orden a las oligarquías bogotanas para su asesinato. Si esa es la razón por la que el ultraderechista de Uribe ha pedido a la comunidad internacional promover una “intervención doméstica”, que no es sino un eufemismo, para la estocada final que elaboran los estadounidenses.

Esa es la explicación también del: porqué el gobierno de Duque estuvo comprometido en el intento de fuga, también frustrado de “El Morfeo”, quien confesó su participación en el ataque con el dron el pasado 4 de agosto, involucrando como señalaba anteriormente a diplomáticos chilenos, en la segunda parte del operativo que ya era el plan de fuga de los autores hacia Colombia.

Claro que Maduro es un hueso duro de roer, y tiene además a un pueblo movilizado que está dispuesto a defender el legado de Chávez y de Bolívar, como lo ha estado victoriosamente haciendo hasta ahora, estando él a la cabeza de la defensa de la revolución bolivariana; pero también en la construcción del Socialismo que es la tarea trascendental, y que está más allá de las personas.

Estamos en tiempos de la apología para el retronó del neofascismo -una vez que el neoliberalismo está en entredicho- en el continente y el mundo, y que no es sino el preámbulo de que se vienen  tiempos mucho más violentos aún, pero como dice ese refrán: “A más fuego se funde el mejor acero”.

prudenprusiano@gmail.com

sábado, 11 de agosto de 2018

¡Adiós Santos, cuídate mucho!


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

En agosto de 2010, cuando Álvaro Uribe dejaba la presidencia de Colombia, escribí un largo artículo titulado “Adiós Uribe o un nuevo fracaso de la política imperial contra Nuestra América”. Finalizaba así: “Colombia y su gobierno han asumido el papel preponderante en esta armazón imperial que se propone retrotraer los procesos soberanos que llevan adelante nuestros pueblos. A ello debemos oponer la unidad y la integración del sur para construir un sólido bastión que impida la embestida estadounidense y aísle los ánimos intervencionistas. Uribe se fue, pero el imperio perseverará en su política. Contará siempre para ello con la oligarquía colombiana, y sus representantes de turno porque sus intereses –a través de la historia- siempre han coincidido con los de Estados Unidos. Este nuevo y más reciente conflicto creado por el ex presidente Uribe ya cuando fenecía su gobierno se inscribe en la permanente posición mantenida por Estados Unidos contra nuestros pueblos…”

Hoy, ocho años después, podríamos repetir casi textualmente lo apuntado en esa ocasión, pero ahora referido a Juan Manuel Santos quien se marchó de la más alta magistratura del país vecino de la misma manera que su antecesor: derrochando odio y atacando a Venezuela. Es como si los presidentes colombianos necesitan dar examen de “buena conducta” para que al perder la inmunidad de la presidencia, que les permite hacer cualquier destrozo sin sufrir las secuelas, el imperio les conceda “un rinconcito en sus altares” como dice Silvio Rodríguez.

Lo cierto es que más allá del aborrecimiento y la animadversión que la oligarquía colombiana (de la cual Santos y su familia son miembros conspicuos) ha sentido por Venezuela desde hace 200 años, Juan Manuel ha dejado la presidencia despreciado y rechazado por sus propios compatriotas, incluso en niveles más bajos que sus cuatro antecesores. Según encuestas publicadas por BBC Mundo, el rechazo a Santos en el momento de entregar su cargo ascendió a 61% de acuerdo a Invamer/Semana, mientras que para Gallup es de 59%, aunque habría que decir que esa cifra hace cuatro meses llegó a 73%. Su aprobación el martes 7 cuando abandonó el poder fue de solo 35% después de haber llegado al gobierno con 83%, lo cual es expresión clara del repudio que le profesan los colombianos. Vale decir que hasta Andrés Pastrana, uno de los presidentes más grises de las últimas décadas tuvo menor desaprobación con 54%.

Santos se va, pero deja tras sí una impronta de muerte que es muy difícil de borrar. Según la Defensoría del Pueblo de Colombia, entre el 1° de enero de 2016 y el 3 de agosto de 2018 han sido asesinados 333 líderes sociales y defensores de derechos humanos en el país. Por su parte, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) y el programa no gubernamental Somos Defensores registran más de 400 asesinatos en el mismo período. En lo que sí armonizan los datos de estas entidades es que desde la firma del Acuerdo de Paz entre las FARC y el Gobierno de Colombia en 2016, la cifra de asesinatos se ha elevado de manera alarmante.

Solo en el mes de julio del presente año, el último del mandato de Santos, se contabilizan 30 líderes sociales asesinados, entre los que se destacan miembros de Juntas de Acción Comunal, militantes de la oposición política, excombatientes de las  FARC, reclamantes de tierras, activistas que lideran programas de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, defensores de derechos humanos, docentes del sector público, campesinos, indígenas y afrodescendientes.

Santos se va, seguramente a disfrutar de su premio Nobel de la paz, el mismo que Estados Unidos le compró en Noruega como pago por haber invadido militarmente a Ecuador cuando era ministro de defensa en 2008, por el asesinato de centenares de colombianos y por haber incorporado su país a la OTAN, tres claras acciones a favor de la paz según el desprestigiado comité que regala ese premio.

Santos, se va, pero dejó ya en el año 2015, 4.770 niños wayuu muertos por hambre y desnutrición en la Alta Guajira según cifras entregadas en su momento por Javier Rojas Uriana, representante legal de la Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas Wayuu Shipia Wayuu. Solo en lo que va de este año 2018, han muerto 321 niños por desnutrición según el defensor del pueblo Carlos Negret: “…no existe ningún departamento de Colombia donde no existan niños que hayan muerto por desnutrición.

Se va Santos, pero queda el déficit que dejó en el sector educativo que asciende a 600 mil millones de pesos (alrededor de 204 millones de dólares), cifra que según la Federación Colombiana de Educadores (FECODE) podría duplicarse antes de finalizar este año, todo lo cual ha significado que en este momento 1.446.295 niños se encuentren fuera del sistema educativo.

Se va, Santos, pero ahora va a tener que enfrentar algo, esta vez nefasto para él: la guerra contra Uribe, tarde se dio cuenta, por lo que inició el contra ataque moviendo sus fichas dentro del Estado a fin de incriminar a su antecesor en alguna de las decenas de acusaciones ante la justicia que tiene pendientes. Pensaba que de esa manera, podría negociar una salida decorosa que significara la impunidad para los dos.
Pero el expresidente Uribe no cree en reconciliaciones, el mismo día del cambio de gobierno desplegó un anuncio pagado en todos los medios de comunicación impresos, titulado “La herencia de Santos”, en el que a continuación se enumeran decenas de hechos y situaciones que desenmascaran el supuesto paraíso santista. OJO amigo lector, esto no fue publicado por el gobierno de Venezuela, sino por el Centro Democrático de Uribe, que algo debe saber de estos temas. En el mencionado afiche se puede leer que Santos dejó un país:
1.            Nadando en coca y con problemas de drogadicción.
2.            Sin desarrollo social.
3.            Con su economía deteriorada y saturada de impuestos.
4.            Sin la revolución de la infraestructura prometida.
5.            Con la salud en cuidados intensivos.
6.            Con mayor burocracia.
7.            Con corrupción y derroche.
8.            En manos del crimen organizado.
9.            Con otra imagen.

Cada uno de estos puntos está ampliamente desarrollados puntualizando con detalles lo que se quiere demostrar, lo cual evidencia que los ataques de Santos a Venezuela son solo una cortina de humo, en el intento de escabullirse de la justicia que ahora lo perseguirá por los escándalos de Odebrecht y otras “cositas” se estarán investigando.

No es de Venezuela, de la que tiene que preocuparse Santos, finalmente el gobierno venezolano es respetuoso de las decisiones que cada país tome, incluyendo si esto tiene que ver con juzgar a un presidente por corrupto, serán las autoridades colombianas y la justicia de ese país, la que resuelva qué hacer.

Por eso, ante los hechos acecidos en Caracas el pasado 4 de agosto, Venezuela ha actuado en el marco del derecho internacional y ha acudido al nuevo gobierno de Colombia para que no cargue con las responsabilidades de Santos, solicitando la entrega de los participantes en el hecho terrorista, que se encuentran viviendo en ese país.

El comunicado oficial del gobierno de Santos sobre este atentado terrorista es que ese día, él se encontraba en el bautizo de su nieta Celeste. Alguien se encargó de recordar como casualidad que Michael Corleone en la película “El Padrino II”, ordenó asesinar a sus enemigos, mientras él estaba bautizando a su sobrino…claro, estaba hablando de una película, en todo caso, le deseo a Celeste, salud y una vida luminosa, la misma que su abuelo intentó negarle a los niños venezolanos por 8 años.

Adiós Santos, como es habitual con los de tu calaña, es probable que corras a refugiarte en Estados Unidos, como todos los tránsfugas de este continente que buscan el abrigo imperial tras realizar sus tropelías en el uso del poder. Lamentablemente para ti, no podrás encontrarte con tu amigo Martinelli, ya Estados Unidos se lo entregó a Panamá, como hacen a veces los amos, cuando los lacayos ya no le sirven. Cuídate mucho allá en el norte, no vaya a ser que tengas una sorpresa similar.
sergioro07@hotmail.com