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miércoles, 23 de octubre de 2019

La estrepitosa derrota de Piñera y CIA



Por Juan Pablo Cárdenas S.:

En más de una semana de masivas protestas sociales lo más relevante hasta aquí es que éstas ya han abarcado todo el territorio nacional y, pese a la represión y el Estado de Sitio, se aprecian cada vez más masivas y resueltas. Ya no se trata, por cierto, de oponerse a las tarifas del Metro: son todas las demandas sociales las que han despertado en Chile con la desvergüenza del alza de la locomoción colectiva. Y los impugnados, además de los gobernantes, son las administradoras de los fondos de pensiones, las entidades de la salud, los bancos, las cadenas de farmacias, los propietarios de las eléctricas y otros servicios básicos, los hipermercados y grandes tiendas, como en general todas aquellas empresas que han lucrado y abusado gracias el régimen neoliberal impuesto por la Dictadura pinochetista y refrendado por los gobiernos aparentemente democráticos que la siguieron.


Varias décadas en que la opinión de los ciudadanos no ha sido escuchada, ni la sensibilidad de la clase política ha sido capaz de darse cuenta de las profundas inequidades existentes en la población. De la colosal concentración de la riqueza, las múltiples carencias de la gran mayoría de los chilenos y la complicidad, como la corrupción, de la clase política. La que hoy es igualmente impugnada, insistimos, como los actuales moradores de La Moneda.

Se hace evidente que la forma de encarar la explosión social de parte de las autoridades fue, como siempre, darle curso al pillaje, los disturbios callejeros y saqueos, imágenes que los canales de televisión, de consuno, han privilegiado. La idea es que el pueblo se aterre, se encierre en sus hogares, despeje las calles e, incluso, justifique la iniquidad y vergüenza de recurrir a las Fuerzas Armadas y de Orden para hacer frente al descontento.

Avala lo que decimos algunas imágenes que se han visto más fuera que dentro del país, en que los propios militares alientan a los manifestantes a saquear algunas tiendas, o esos extraños incendios de buses de la locomoción colectiva que estaban en desuso como, de nuevo, la pobrísima capacidad de los carabineros para detener a los llamados delincuentes que, como en otros históricos eventos de la protesta social chilena, finalmente se comprueban como miembros de las propias policías y servicios secretos. Por el contrario, muy poca cobertura mediática, sin embargo, para denunciar las violaciones a la dignidad humana reconocidos por la propia vocera de la Fiscalía Nacional y la Comisión Chilena de DDHH.

Pero han sido tan contundentes las movilizaciones que el propio Piñera tuvo que hacer un giro en sus intervenciones y pasar de una actitud desafiante a una impostura conciliadora, sin que, por ahora, contemple renunciar a su cargo La Moneda, como crecientemente se le demanda en las calles de todo el país. Dando cuenta de una crisis de la que por lo menos la Primera Dama está consciente, según esa grabación en que confidencia ante un grupo de amigas que las autoridades y las fuerzas represivas han sido sobrepasadas por las movilizaciones y que deben  prepararse para acumular víveres y otras especies en prevención a lo que puede venir… Convocándolas a realizar el mismo acaparamiento de alimentos que la derecha y el empresariado chilenos propiciaron para favorecer el derrocamiento y magnicidio del presidente Allende en 1973.

Es indudable que la situación chilena es muy grave y angustiante si se considera especialmente su incierto porvenir. La ocupación militar de nuestras calles ciertamente inquieta a toda la población. A las poblaciones más pobres en que siempre la violencia castrense se ensaña, pero también esta vez preocupa al boyante mundo empresarial, tan acostumbrado a derivar sus groseros dividendos de la inicua explotación de los trabajadores y de todas nuestras riquezas minerales, forestales, pesqueras y, sobre todo, de la administración de las reservas del ahorro previsional (más de 20 mil millones de dólares). Además de la propiedad de las generadoras de luz, gas y agua potable que en Chile son privadas o extranjeras. Como también las concesiones viales y las plazas de peaje.

La opinión pública mundial se pregunta por qué no han salido a las calles el oficialismo, los partidarios de Piñera y de su gobierno como ocurre en todos los países en que existe convulsión social. Pero la explicación a ello no es otra que la altísima masividad del descontento, el despertar de casi todo un pueblo que se siente vulnerado por las injusticias. Fenómeno que en las últimas horas ha tenido el reconocimiento incluso de los más ricos, al instalarse la protesta, también, en los barrios más pudientes de la Capital, donde los manifestantes han llegado a reconocer y avergonzarse en estos días públicamente de sus privilegios. Dispuestos a que se obre rápidamente en favor de los pobres y marginados. Incluso de los mapuches según se descubren en algunas banderas y pancartas enarboladas.

Por lo demás, ya están hablando las encuestas de la estrepitosa caída en la popularidad de este gobernante acostumbrado a ufanarse de su régimen, a minusvalorar a nuestros países vecinos y, lo más penoso de todo, a liderar conciliábulos con Trump, Bolsonaro y otros impresentables jefes de estado para impulsar el derrocamiento de Nicolás Maduro, burlarse de la transparencia electoral boliviana, además de otros despropósitos en contra de la libre determinación de los pueblos. Un enano presidente que tuvo, incluso, algún éxito para codearse con presidentes europeos obnubilados por la falsa prosperidad de nuestra economía o deseosos de hacer inversiones en nuestro país donde la impunidad de las transnacionales parecía consolidada.

No podemos sino compadecernos de lo que ahora debe sentir este megalómano personaje que con su ilegítimo enriquecimiento compró un cupo en la política.

El riesgo, sin embargo, es que a Piñera le resulte una solución cupular convocando a los jefes de partido, por ejemplo, que están tan desacreditados como él para pactar un paquete de medidas que calmen a la población, la ilusionen con un cambio que nunca van a producir. Porque no olvidemos que los verdaderos gobernantes del país no son los Piñera y CIA. Para lo que basta recordar los parlamentarios que, cooptados por las grandes empresas, como Penta y Soquimich, que hasta les financian sus campañas electorales para después dictarles algunas iniciativas legales, como ocurrió con la Ley de Pesca.

No podemos dejar de rememorar como después del Triunfo del NO en el plebiscito, salieron a las calles una buena cantidad de políticos para disuadir a los millones de manifestantes que no avanzaran hasta La Moneda, “que no asumieran riesgos innecesarios…” De lo cual se sucedieron los acuerdos cívico militares posteriores, la consolidación hasta hoy de la Constitución de 1980, las impunidades más bochornosas y la llamada transición interminable.

Llegaremos a pensar que La Moneda se propone algo serio cuando sean las organizaciones vivas de la sociedad las que ingresen al palacio presidencial a pactar con él las reformas demandadas. Cuando sean NO+AFP, algunos referentes laborales, estudiantiles, de los consumidores, de los gremios profesionales, las organizaciones medioambientales los convocados a un diálogo.

Sería una verdadera chacota darles legitimidad a voceros del Parlamento y de las patronales empresariales y hasta sindicales involucradas en la crisis actual tanto como Piñera y los mandatarios que lo precedieron. Actores que, al demandar ahora la salida de Piñera, debieran hacer lo propio con sus renuncias y alejamiento de la vida pública.  Acabando por fin con el cinismo de reconocerse interpelados por el pueblo, pero aferrándose con sus colmillos y garras a sus cargos, estipendios y otros privilegios.
juanpablo.cardenas.s@gmail.com

jueves, 20 de junio de 2019

Destino de la ultra derecha en Latinoamericana se define en Venezuela



Por Gaspar Velásquez Morillo
Cuando la izquierda y gobiernos populares gobernaron durante un par de décadas, principiando el siglo XXI, estos sectores progresistas no tuvieron reparo alguno en respetar a los agrupamientos de derecha y hasta le abrieron cancha para que estas hicieran su modus vivendi de corresponsabilidad en la crítica y sus aportes, de manera que nunca se propusieron su exterminio.

La Ultraderecha se fue conformando en su resentimiento social, en su rearme organizativo y aliadas entre ellas a nivel Latinoamérica y el Caribe y con ramificaciones directa con las élites guerreristas de EE. UU quien las pasó a comandar en unión con rancios sectores ultraderechistas de la vieja Europa.



La Ultraderecha ha conquistado terreno por los errores de las y los revolucionarios y/o se ha abierto espacio en Latinoamérica y el Caribe con la utilización de disímiles estrategias, desde la infiltración, así como golpes suaves, hasta la judaización de los liderazgos políticos revolucionarios e inculpándoles de cualquier desmán hasta confinarlos en la cárcel como también execrarlos de la lucha política con procesos de dudosa legalidad y legitimidad.

La Ultraderecha no tiene escrúpulos, ni identidad nacional, menos entienden de soberanía nacional, se han entregado de rodilla y con los glúteos al aire al imperio internacional y sus actuaciones y línea política la dirige sin intermediarios los halcones del Pentágono, Comando Sur, CIA y demás entramado y maquinarias de guerra y de la muerte del Estado norteamericano.

En Venezuela, la Ultraderecha está ensayando todas las teorías conspirativas para defenestrar el proceso revolucionario, con actividades como guarimbas venían golpeándoles los tobillos y las rodillas al proceso revolucionario socialista bolivariano, hasta que decidieron ir por el corazón de la Revolución, enfrentar con sus tenebrosas campañas y estudios psicosociales, psicopolíticas y de guerra, para disputarle los postulados de la revolución bolivariana al aseverar que se estaban desviando del pensamiento del Comandante Chávez, mayor descaro…!

Luego, sin artificios algunos la Ultraderecha emprendieron, magnicidio, ataque multiforme y guerra irrestricta para predisponer al pueblo contra el gobierno, pero la Ultraderecha mundial, de nuevo ve que sus pretensiones se desdibujan con el tiempo, el pueblo venezolano se atrinchera y va por su rearme político ideo político y mantiene un nivel de respuesta cónsono con su papel en la historia mundial; la Ultraderecha no haya qué hacer, es un férreo combate con carácter mundial pero el contenido es nacional, es una confrontación con ribetes conceptuales, políticos, programático y la Ultraderecha de Latinoamérica y del resto del mundo, con la socialcristianismo y los socialdemócrata se quedan perpleja sin capacidad de respuesta y de acción y le da una carta el blanco a la administración de Donald Trump para que piensen y actúen por ella.

La izquierda en el mundo se queda díscola, sin criterio propio, con aridez doctrinaria, los manuales le quedan cortos y los manidos discursos les llega su otoño histórico.
Los pueblos se suman al sentir del pueblo venezolano, solidaridad desde el propio EE. UU, quedan reseñados por alguna vía a pesar del cerco comunicacional de los medios estadounidenses; sin embargo, afuera, en las compuertas de las historias, se escuchan estruendosos toc, toc, toc, desde distintos lugares del mundo la presión es tal, que ya no se puede ocultar, que en Venezuela se define el destino de la humanidad.

gasparvelasquez4824@gmail.com

martes, 19 de marzo de 2019

Es preciso acelerar las investigaciones del magnicidio frustrado del 4/08/2018



 Por Iván Oliver Rugeles:

 El canal internacional de noticias CNN trae de nuevo al tape  de la actualidad el atentado perpetrado el 4 de agosto de 2018 contra la vida del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y de los integrantes de su equipo de gobierno y del alto mando militar que se encontraban junto a él en la tarima de la Avenida Bolívar, con motivo de la celebración de los actos en conmemoración del 81 aniversario de la fundación de la Guardia Nacional, al divulgar la entrevista a un sujeto que admite en la grabación haber sido el organizador del magnicidio frustrado. Como se recordará, una vez que fracasó el plan magnicida y en cuestión de pocas horas, las autoridades venezolanas lograron detener, al menos, a cuatro de sus autores materiales, quienes confesaron su participación en el hecho según los vídeos que las propias autoridades del país los dieron a conocer a nuestro pueblo y a la comunidad internacional.


Esta grabación de CNN es un elemento más que se añade al expediente de la investigación y que ofrece la gran oportunidad de que ese monstruoso hecho criminal de nuevo vuelva estar en el tape de la actualidad y que de una vez permita desenmascararlo en todas sus fases, de manera que se conozcan en su totalidad tanto los autores materiales, como los intelectuales a fin de que la justicia actúe, pues como recordaremos, más allá de que en estas nuevas evidencias el sujeto que le ha hablado a CNN asegura que el gobierno de Colombia no estuvo involucrado en ese plan, los detenidos por las autoridades venezolanas, como dijimos que lo fueron en tiempo récord luego de ocurrido el hecho, a viva voz han dicho, según se advierte en los respectivos vídeos que, -entonces- se le mostraron al país, no solamente todo lo contrario, sino que suministraron nombres de funcionarios de inmigración colombianos que sirvieron de enlaces necesarios para la entrada a ese país de los venezolanos que actuaron como operadores del hecho criminal, sino que involucraron también como apoyos necesarios para asegurar la huida de los perpetradores a funcionarios de su embajada y de las embajadas de las Repúblicas de Chile y México.

De otra parte, es bien interesante resaltar que la localidad colombiana de Chinácota, ubicada en la frontera colombo venezolana en el Departamento Norte de Santander, la cual señalan los implicados como el lugar donde se hicieron todas las pruebas de los drones que fueron utilizados para el atentado, es un pequeñito pueblito de no más de 9 mil habitantes, ubicado a menos de 50 kilómetros de la ciudad de Cúcuta, lo cual nos sugiere que es totalmente imposible  que sus autoridades locales no hayan advertido esas pruebas y más como lo asegura el personaje que entrevistó CNN, que hicieron explotar un dron para asegurarse mejor del éxito del atentado. Vale observar que conocemos a ese pueblo por haber estado allí en varias ocasiones (década de los años 70/80) y nos resulta realmente imposible admitir que esos ensayos no hayan sido advertidos por sus autoridades…

Ante esta nuevas revelaciones y más hechas por un medio de comunicación enemigo acérrimo de todo lo que huela a Revolución Bolivariana, como lo es CNN y que para ello recurre, como lo ha sido denunciado por tirios y troyanos una y mil veces a la manipulación de la realidad y a las mentiras mayúsculas, sin cuidar para nada las formas, como una  demostración de su total irrespeto a sus video yentes, una vez más volvemos a preguntarle a nuestro Gobierno, tal y como se lo prometió al país el Presidente Obrero Nicolás Maduro, ¿LA ONU Y EL FBI HACEN PARTE DE LA INVESTIGACIÓN DEL MAGNICIDIO DEL 4 DE AGOSTO?

A siete meses y días de sucedido ese criminal atentado que, a Dios gracias, fue frustrado por los equipos de custodia de la Presidencia de la República, pues como bien lo ratifica el sujeto que entrevistó CNN, “Los bloqueadores de señales de teléfono celular que protegen al presidente se reactivaron de repente, causando los estallidos”, esta es fecha que los venezolanos deberíamos conocer el nombre de todos autores materiales del plan magnicida que, según lo ha declarado el Fiscal General, ya han sido plenamente identificados, precisar si existe la sospecha de que participaron otros sujetos, así como conocer el grado de responsabilidad de cada uno ellos e igualmente saber, lo cual es perfectamente posible comunicarlo sin violentar el debido secreto sumarial, porque lo consideramos demasiado relevante, si ha sido posible establecer, sin género de duda alguna, la participación de funcionarios diplomáticos acreditados en el país de las repúblicas de Colombia, Chile y México en ese complot criminal, tal y como uno de los detenidos lo confesó en sus declaraciones a las autoridades de investigación, a escasos días del ocurrido el suceso, de nombre Henriberth Enmanuel Rivas Rivas, conocido con el alias de “Morfeo”, confesión esa cuya grabación el gobierno la hizo del conocimiento público a través de los canales de la televisión del Estado y que luego fue replicado por el resto de los medios, al menos en nuestro país. Aquí copiamos el respectivo enlace con la Internet para para que vean ese vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=hOmTkX_IgFI

Se recomienda  escuchar ese vídeo con mucha atención, pues allí “Morfeo” en sus confesiones hace muy evidente la participación de los diplomáticos de los países que hemos mencionado en el plan, pues con lujo de detalles relata que para asegurar el mayor éxito de su escape de Caracas e inmediato traslado a Colombia, esa gente estaba comprometida para prestarle a él la logística necesaria de manera de asegurar el éxito de esa última fase del plan, que era su desaparición con vida de la capital, lo cual no fue posible, pues él dice en su confesión que nos obstante haber seguido al pie de la letra todas las indicaciones que le dieron desde España a través de su celular para contactar, por ejemplo, al diplomático de Chile, quien lo llevaría a la embajada de Colombia, cuyo nombre se lo reservó, muy seguramente por exigencia de las autoridades venezolanas, no le fue posible localizarlo ni en  su residencia en la Lagunita Country Club, pues allí el guardia de seguridad que lo atendió y quién él asegura ser de nacionalidad chilena, le indicó que el diplomático no se encontraba en casa, que estaba enfermo y que se había marchado hacia el exterior.

Desde nuestra óptica, la desaparición de quien lo ayudaría en la Misión Diplomática chilena a escapar del atolladero  en  que se encontraba configura, ni más ni menos, una coartada que había que “fabricar de urgencia” ante el fracaso del magnicidio, para no dejar “pruebas” alguna de que esa Embajada tuvo trato alguno con sus perpetradores y si a eso le agregamos que la otra opción que tenía Morfeo de encontrar refugio en una iglesia católica que él la identifica plenamente, le falló, pues tampoco estaban allí los curas que debían recibirlo, es otra evidencia más de que le sacaron el cuerpo, lo desconocieron, lo dejaron solo y quizás hasta planearon asesinarlo, como parece ser que hasta allá apuntan las resultas de las pesquisas que han venido adelantando las autoridades…

Recordemos que fue el ministro del Poder Popular para la Información y la Comunicación, Jorge Rodríguez, quien asumió, -por razones obvias- la responsabilidad de hacer esos anuncios al país. Apoyado en vídeos, documentos y confesiones de los detenidos hasta el momento, dijo el ministro que -efectivamente- el macabro plan había sido diseñado y preparado en el exterior, concretamente entre Miami y Bogotá, con la anuencia y el apoyo de los gobiernos de los respectivos países, así como con la participación de funcionarios diplomáticos de las embajadas de Colombia, Chile y de México.

El propio Presidente Maduro a los pocos días del suceso se dirigió al país para ratificar lo informado por el ministro Rodríguez sobre las pesquisas preliminares del magnicidio frustrado y en esa misma comparecencia televisada, hizo público que su gobierno adelantará la más rigurosa investigación para develar quiénes fueron los autores intelectuales de ese acto terrorista y en ese sentido dijo que le solicitará a las Naciones Unidas y al FBI su  participación muy activa para que sus expertos, conjuntamente con los de nuestro país, hagan parte de ese proceso investigativo, de manera que se conozca la verdad y nada más que la verdad… Por supuesto que hoy rotas como están las relaciones diplomáticas de nuestro país con el gobierno estadounidense, por decisión de nuestro Gobierno Bolivariano, el FBI perfectamente puede ser reemplazado por su órgano similar ruso o chino o turco o cubano…

En nota que publicamos en los medios digitales, bajo el título: ¿Y qué de los sabuesos de la ONU y del FBI con el atentado del 4 de agosto? (https://www.ensartaos.com.ve/y-que-de-los-sabuesos-de-la-onu-y-del-fbi-con-el-atentado-del-4-de-agosto), dijimos, y hoy lo reiteramos, que esa decisión de nuestro Gobierno de abrir las puertas del país para que el atentado sea investigado también por expertos  venidos del exterior y ajenos a sus aparatos policiales, generó de inmediato la huida hacia adelante de los gobiernos señalados de estar implicados en el atentado, sobre todo los de Chile y de México, quienes en vez de haber asumido, como corresponde hacerlo a todo país serio y responsable, la lógica conducta de ofrecer su cooperación para  esclarecer lo sucedido, sumando su experiencia a la de nuestro país para garantizar así la total transparencia de la investigación, de inmediato no solo negaron de plano tener alguna implicación en esos actos, sino que optaron por dedicarse a proseguir y potenciar aún más sus ataques a Venezuela, como lo han venido haciendo todos los países del grupo de Lima, dóciles perritos falderos al servicio de Washington, empeñados en inmiscuirse en nuestros asuntos internos, violando de ese forma, en términos flagrantes y deplorables, el principio de no intervención, consagrado en la Carta de las Naciones Unidas, para buscar de esa manera el derrocamiento del Presidente Nicolás Maduro…

De manera que transcurrido ya ese largo lapso de más de siete meses de sucedido el condenable evento y ante los planes de una mayor agresión al país que ha puesto en marcha el imperialismo yanqui desde entonces y con mayor encono, luego que el Presidente Maduro se juramentó para su segundo mandato (2019/2025), para el cual había sido reelecto en las elecciones del 20 de mayo del pasado año de 2018 con más del 64% de la votación, decide desconocerlo y en su lugar, luego de hacer añicos y limpiarse el trasero con el derecho internacional, propiciaron y fabricaron a su propio títere, un sujeto llamado Juan Guidó, quien se auto juramentó como presidente de Venezuela y al que hoy esa muy precaria, pero reiteramos bautizada por ellos mismos como la Comunidad Internacional, integrada por no más de 50 países de los 194 representados en la ONU, lo reconocen como tal y que a esta fecha, luego de fracasados los intentos de deshacerse de Maduro, como sucedió con la grotesca operación de la fulana “ayuda humanitaria”, cuyos camiones fueron quemados no por los militares venezolanos como la mediática concentrada se lo informó al mundo, sino por sus mismos auspiciadores, es decir, los seguidores de Guaidó  (https://elpinguino.com/noticia/2019/03/11/new-york-times-asegura-que-seguidores-de-guaido-quemaron-camiones-con-ayuda-humanitaria-en-el-23f), ya sienten haberse ido de bruces y que actuaron como simples cipayos al servicio de sus amos yanquis y tanto es así que el propio ministro de Relaciones Exteriores de España, Josep Borrel, en conversación con la prensa internacional sostiene que el gobierno de Trump, con lo cual confiesa que España  ha estado a la cola de ese gobierno yanqui: “No previo la resistencia de Maduro, que él iba a demostrar esa resiliencia.” Borrell ha reconocido que se vive una situación “peculiar” y “atípica” porque, agrega, “España reconoce como legítimo a un presidente encargado que no tiene el control del territorio y la administración (de Venezuela). Así, ha confirmado que “España solamente va a considerar representante personal de Guaidó a su enviado para España, Antonio Ecarri, porque no se puede tener dos embajadores…”

Es también relevante de agregar, que el canciller español ratificó en ese encuentro con los periodistas, que su país en este tema -efectivamente- se ha dejado manipular por el gobierno estadounidense, cuando les dijo: “Probablemente las previsiones que se tenían (preguntamos, quién las tenía?) acerca de la evolución de los acontecimientos no se han cumplido y estamos en una situación diferente en la que se esperaba estar“…

¡¡Para el buen entendedor, pocas palabras son más que suficientes…!! y ante este desmadre auto infligido por esa “comunidad internacional”, acelerar las investigaciones del magnicidio frustrado a nuestro presidente y a sus altos mandos civiles y militares es una necesidad de primer orden. Se impone identificar plenamente y con la debida urgencia a sus autores intelectuales, pues de confirmarse la complicidad en ese magnicidio frustrado de funcionarios diplomáticos de Colombia, Chile y México, se haría imparable e inminente, el descalabro de la política exterior del gobierno de los Estados Unidos ante el mundo de la racionalidad que es mayoritario y que jamás podría avalar conductas atroces como estas que se vienen asumiendo contra un país como Venezuela, cuyo pecado ha sido y es que su pueblo en numerosos eventos electorales pulcros y transparentes, realizados en éstos últimos 20 años, ha decidido transitar el camino de la construcción de una sociedad socialista y que no acepta ni aceptará que nadie se lo interrumpa…!!!

Es bien importante recordar y esto hay que repetirlo tantas veces como podamos, que los medios concentrados de este mundo que hemos dado en llamarlo “occidental y cristiano” se  mofó de ese atentado e hizo pública su burla no solamente poniéndolo en duda y más aun dejando traslucir en las respectivas notas informativas la especie de que se trató de un suceso menor y, además, que fue inventado por la “dictadura” de Maduro como, por ejemplo, lo reportaron Univisión, la propia CNN, El Nuevo Herald y, entre otros medios, el portal español ABC, los cuales reseñaron que se trató de un “supuesto” atentado o de un “evento confuso”…!!!

Y cerramos la nota copiando este enlace para la Internet de un audio demasiado importante que recoge el intercambio de información entre los autores materiales del atentado en los minutos previos al momento en que se activan para su vuelo los dos drones que fueron acondicionados para se estrellaran y explotaran con su caga de C4 al caer sobre la tribuna presidencialhttps://www.youtube.com/watch?v=0aIvN2vC6HI

rioliverr@gmail.com


miércoles, 6 de febrero de 2019

Unidad Patriota En Defensa de la Soberanía de Venezuela y su Gobierno Bolivariano




Por Fernando Bossi:

La cabecera de playa del gobierno estadounidense en Venezuela se instaló el 23 de enero pasado, con la autoproclamación de Juan Guaidó como “presidente encargado”. El imperialismo yanqui así, afirmó su bota criminal en suelo venezolano a través de un grupo de nativos vendepatrias representantes de la ultraderecha más reaccionaria.

Desde que asumió la Presidencia de la Nación el comandante Hugo Chávez –precisamente el 2 de febrero se cumplirán 20 años–, el imperialismo y sus lacayos no han descansado en agredir, provocar, boicotear y conspirar contra el proceso revolucionario desencadenado con el bolivarianismo en el poder.


Varias veces la contrarrevolución intentó derrocar al gobierno popular, siempre usando métodos anticonstitucionales y violentos, desde el golpe de estado, pasando por las guarimbas y llegando hasta el intento de magnicidio el año pasado.

La derecha venezolana demostró durante 20 años su incapacidad para vencer al chavismo. Pero hoy, tras tantos fracasos, se presenta más envalentonada porque el gobierno de Estados Unidos –siempre involucrado en los intentos desestabilizadores– ha decidido intervenir directa y descaradamente. 

La acometida es brutal en todos los planos:

En el militar, Estados Unidos amenaza con una intervención –léase invasión–, ya sea directa o por medio de sus títeres: Colombia, principalmente, o por una “fuerza de paz” compuesta por los países del Grupo Lima–.

En la esfera económica ataca mediante el embargo, el bloqueo, la confiscación de bienes venezolanos en el exterior y demás medidas de estrangulamiento, contando con el apoyo de sus aliados de la Unión Europea.

Despliega un cerco mediático, ejerciendo todo su poder para bombardear a la opinión pública nacional e internacional con su acostumbrado paquete de mentiras, calumnias y difamaciones, siempre en nombre de la defensa de la democracia y los derechos humanos.

En lo social, apela una vez más –como durante las guarimbas– a la alianza táctica entre los sectores más encumbrados de la sociedad y los grupos desclasados y delincuenciales, contando con el paramilitarismo colombiano infiltrado y poderosas redes de la delincuencia organizada, todas ellas financiadas por la oligarquía venezolana, el uribismo y las agencias norteamericanas.

En lo político, ahora inventaron el “gobierno paralelo” de Juan Guaidó, sosteniéndose en la Asamblea Nacional en desacato y en las diferentes fuerzas contrarrevolucionarias e inclusive subversivas.

Y obviamente, en el plano internacional, Estados Unidos cuenta con sus aliados incondicionales y los gobiernos de la derecha latinoamericana que compiten entre sí para ver quién se arrastra más ante el amo del norte.

El panorama es complicado e impredecible… Pero el bolivarianismo también cuenta con un poder no subestimable.

En primer lugar, cuenta con un elemento, tal vez el más devaluado en el mundo capitalista de hoy, pero que sigue teniendo un poder inusitado en el mediano y largo plazo: la verdad.

La verdad, la justicia y la razón están del lado del chavismo. Esto le da una fortaleza inmensa al movimiento popular revolucionario, que nunca debe menospreciarse.

Pero sabemos que apelar solamente a la verdad, a la justicia y a la razón no resulta suficiente a la hora de enfrentar la bestia imperialista.

La Revolución cuenta con una línea dura de chavistas que ronda entre el 30 y el 40 por ciento de la población, militantes populares decididos a no ceder un tranco ante la embestida golpista. Pero a este sector se le suma también otro 30 o 40 por ciento de patriotas opuestos categóricamente a una intervención militar que agreda a la Patria.

Vale aclarar, para mayor fortaleza, que dentro de ese pueblo bolivariano, chavista y patriota se incluye, nada más ni nada menos, que a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), dispuesta a defender la Constitución y la Patria, en las condiciones en que las circunstancias lo exijan.

Es cierto que las dificultades económicas han generado malestar y cierta desmoralización entre diferentes sectores del pueblo. Pero de tal realidad no puede desprenderse que los venezolanos y venezolanas estén esperando con una invasión, con banderitas yanquis de bienvenida. Tal idea es una falsedad que solo pueden creer aquellos cipayos que están obnubilados por los dólares prometidos.

Por tales razones, con el objetivo de fortalecer más aún la unidad del pueblo, creemos necesario que el gobierno acelere el Plan Económico de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad, apelando a la participación y protagonismo popular.

La guerra económica declarada por el imperialismo y sus aliados al pueblo venezolano, tiene que ser contrarrestada de forma urgente y categórica.

Aliviar al pueblo trabajador de esos pesares, sin descuidar otros aspectos vinculados a la lucha contra la corrupción y la ineficiencia, renovará inmediatamente los bríos antiimperialistas y patrióticos de las grandes mayorías populares. Esta batalla, por lo tanto, no es menor ni menos importante que aquellas que se libran en los frentes político, mediático o militar, sino que tiene carácter estratégico en el momento actual.

En el plano internacional el bolivarianismo y el presidente constitucional Nicolás Maduro cuenta con el apoyo de los gobiernos que representan el 80 por ciento de la población mundial, entre ellos Rusia, China, Turquía y la India, siendo los países emergentes y la mayoría de los países del llamado Tercer Mundo solidarios con el gobierno venezolano o, al menos, contrarios al injerencismo norteamericano. La reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas así lo testimonia.

Lo que se está jugando entonces en Venezuela es mucho, y no solo para los venezolanos y venezolanas, sino también para el destino de los pueblos de la región y del mundo. El escenario político venezolano es hoy el escenario de la política internacional en disputa.

¿Podrá esta vez triunfar la verdad, la razón y la justicia? Creemos fervientemente que sí, en tanto y en cuanto los revolucionarios y patriotas de Venezuela y nuestra América, junto a los gobiernos y pueblos del mundo que se oponen a la barbarie imperialista nos movilicemos en pos de la verdadera democracia, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la paz.

fernando.bossi.rojas@gmail.com

miércoles, 17 de octubre de 2018

Otra vez Maduro en la mira de un magnicidio Made in USA


Por Rolando Prudencio Briancon:

Los intentos son varios y el objetivo es el mismo. Ya no debería sólo extrañarnos que la vida del presidente Maduro esté asediada por la sombra del magnicidio, pues los intentos son harto conocidos, como también el objetivo sigue siendo el mismo; sino lo que lo sí debe preocuparnos es la pasividad de quienes estando comprometidos en esta alevosía no aclaren nada, como es el caso del gobierno de EE.UU. O el gobierno chileno que se ha visto envuelto en el magnicidio en grado de frustración del pasado 4 de agosto, cuando desde la embajada chilena en Caracas se planificó la fuga de Heryberth Rivas Vivas, alias “El Morfeo”, responsable de intento fallido.


Cabe hacer notar que los intentos magnicidas, también estuvieron precedidos por las intentonas de promover un Golpe de Estado contra Nicolás Maduro, que fue soliviantado a los militares por Mike Pence. No en vano Trump ha afirmado que: “Todas las opciones están en la mesa”. No hace falta entonces ser muy avispado para entender lo que denunció el presidente Maduro, que desde la Casa Blanca se ha dado la orden a las oligarquías bogotanas para su asesinato. Si esa es la razón por la que el ultraderechista de Uribe ha pedido a la comunidad internacional promover una “intervención doméstica”, que no es sino un eufemismo, para la estocada final que elaboran los estadounidenses.

Esa es la explicación también del: porqué el gobierno de Duque estuvo comprometido en el intento de fuga, también frustrado de “El Morfeo”, quien confesó su participación en el ataque con el dron el pasado 4 de agosto, involucrando como señalaba anteriormente a diplomáticos chilenos, en la segunda parte del operativo que ya era el plan de fuga de los autores hacia Colombia.

Claro que Maduro es un hueso duro de roer, y tiene además a un pueblo movilizado que está dispuesto a defender el legado de Chávez y de Bolívar, como lo ha estado victoriosamente haciendo hasta ahora, estando él a la cabeza de la defensa de la revolución bolivariana; pero también en la construcción del Socialismo que es la tarea trascendental, y que está más allá de las personas.

Estamos en tiempos de la apología para el retronó del neofascismo -una vez que el neoliberalismo está en entredicho- en el continente y el mundo, y que no es sino el preámbulo de que se vienen  tiempos mucho más violentos aún, pero como dice ese refrán: “A más fuego se funde el mejor acero”.

prudenprusiano@gmail.com

martes, 9 de octubre de 2018

Chile y la vara alta de la impunidad en el intento de magnicidio contra Maduro


Por Rolando Prudencio Briancon:

No voy a referirme al fallo que la Corte Internacional de Justicia dictó el día lunes en La Haya en contra de Bolivia; sino al intento fallido del magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro Si bien es evidente que después del fallo en el juicio en La Haya en el que el Estado boliviano demandó que Chile cumpla sus múltiples compromisos de efectivizar una salida soberana al mar que se ROBO, el Estado chileno ha quedado impune; hoy ha vuelto a quedar impune, después que a dos meses (4 de agosto) del magnicidio en grado de frustración contra el presidente, y en el que se ha visto envuelta la diplomacia chilena; también ha quedado en la impunidad, sin que hasta el día de hoy no haya dado una respuesta valedera para creer en su inocencia.


Es más, a quien quiere paradójicamente llevarlo ante la Corte Penal Internacional; es nada menos que es a quien ha sido la víctima del magnicidio en grado de frustración, como es el presidente Nicolás Maduro. O sea, el mundo patéticamente: ¡patas arriba!

Así es como ésa misma diplomacia que acaba de salir triunfadora en La Haya vociferando su victoria, hoy mantiene la boca bien cerrada sobre las acusaciones de Henryberth Emanuel Rivas Vivas, alias “El Morfeo”, ejecutor del atentado fallido contra Maduro, quien después que ejecutara el mismo, tenía planificado salir de Venezuela bajo la furtiva protección de funcionarios  de nada menos la legación diplomática chilena, tal como ha confesado ante autoridades judiciales venezolanas.

Ha sido “El Morfeo”, quien ha dado los detalles no sólo del magnicida operativo frustrado; sino del Plan de Fuga que tenía preparado una vez ejecutado el mismo. Una confesión que ha sido muy tímidamente divulgada por los medios de comunicación, quien según su propio relato, contaba con la colaboración de los personeros de la embajada chilena en Venezuela, después de esconderse en Lagunillas. 

Obviamente, como ambos operativos -el magnicidio, como el Pan de Fuga- se frustraron, ¿qué le tocó a la diplomacia chilena? Negar; tal como se ha negado en el caso de la demanda boliviana sobre la obligación de otorgar una salida al mar, o en el caso del magnicidio frustrado; y que han advertido agresivamente -la mejor defensa es el ataque- que es una acusación “infundada”, pidiendo se retire las calumniosas acusaciones. Es más, ha demandado al gobierno venezolano “actuar con responsabilidad y cordura”.

Vale decir que la diplomacia chilena no ha hecho más que negar sus delitos, como lo han hecho en el caso de Bolivia, con el robo y asalto de sus territorios hace ya más de 130 años, como también ahora, en éste magnicidio en grado de frustración contra el presidente Maduro, en el que ha participado encubriendo para que escape el “Morfeo”.

Esa es la razón por la que Chile es el Caín de la integración latinoamericana que anda agrediendo a sus hermanos latinoamericanos; como ayer a Bolivia -la hija predilecta del libertador Bolívar- y hoy contra Venezuela; la más solidaria de todas.

Pd. No debemos la actitud desleal y felona contra la Argentina, cuando se prestó a ser la alcahueta del agresor inglés.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 15 de agosto de 2018

La porfiada mentalidad de los que quieren creer en las verdades opositoras


Por Clodovaldo Hernández:

El escenario ideal para un manipulador es aquel en el que las personas a las que se dirigen sus versiones de los hechos desean profundamente ser manipuladas. En el caso de la oposición venezolana, los encargados de desarrollar grandes planes de manipulación encuentran un clima ideal porque la mayor parte de los seguidores de la oposición quieren, de manera casi obsesiva, que les refuercen sus convicciones, por más alejadas que estén de la realidad.


El fallido magnicidio del presidente Nicolás Maduro (que hubiese abarcado a casi todas las autoridades de los otros poderes del Estado), ocurrido el sábado 4 de agosto, es una prueba viva de la forma como un segmento de la población se aferra a su “verdad”, aunque para ello tenga que recurrir a las más retorcidas y fantasiosas argumentaciones.

Ese sector, que desea profundamente ser manipulado, cuenta para ello con un conjunto de personajes de la política y de los medios de comunicación y de las redes sociales, que hacen ese trabajo con gran gusto.
 Sí, pero no

Las primeras reacciones ante el estallido simultáneo de dos drones en las cercanías de la tribuna presidencial muestran lo difícil que puede ser apegarse a la idea que se tiene del país cuando ocurren hechos que la contradicen. Pese a esas dificultades, aquellos que tienen fe en las versiones que presenta la derecha siempre logran encontrar el sustento para seguir creyendo.

En el primer momento, los opositores querían creer que el hecho había ocurrido y logrado su objetivo. Pero, cuando comprendieron que el presidente y los otros dignatarios habían salido ilesos, prefirieron apostar todas sus cartas a la conjetura del autoatentado.

Allí se les presentó un primer escollo porque apareció un grupo para adjudicarse el atentado y la periodista rabiosamente opositora Patricia Poleo les sirvió de megáfono. ¿Cómo sustentar entonces la tesis de la farsa?

Colocados ante esa disyuntiva, los opositores disociados asumieron unas posturas ambivalentes, similares a las que pueden analizarse en los comunicados emitidos por partidos como Primero Justicia, Voluntad Popular y UNT: el hecho no ocurrió, nadie lo cree, pero podría volver a ocurrir de un momento a otro y con un resultado peor, por culpa del gobierno. Una especie de charada o acertijo, muy apropiado para las circunstancias.

Más disonancias

No fue solo Poleo la que rompió el consenso que hubiese sido necesario para sostener la hipótesis del autoatentado. El exdirigente de Voluntad Popular y excompañero de celda de Leopoldo López en Ramo Verde, Salvatore Lucchese, invitado especial a la toma de posesión de Iván Duque en Bogotá, no aguantó las ganas de decir que él estaba en la movida. Luego, el peruano Jaime Bayly le dio su peculiar certificado de origen al magnicidio frustrado, señalando que él mismo había sido notificado previamente de lo que pasaría, y que le había dado su visto bueno. En una segunda declaración llegó más lejos aún, al confirmar que Julio Borges le había pedido a Juan Requesens interceder a favor de los autores materiales en sus movimientos fronterizos con Colombia, punto en el que coincidió con la historia narrada por uno de los autores materiales.

La reacción de los opositores negacionistas del magnicidio fue descalificar tanto a Poleo como a Bayly, a pesar de que llevan años siendo fanáticos de sus esperpénticos programas. También calificaron de loco pantallero a Lucchese. Algunos llegaron al extremo de acusarlos de colaboracionistas del régimen.

Drogado no vale, no señor

Los opositores empeñados en creer la versión del autoatentado se negaron a aceptar las pruebas presentadas por el presidente Maduro, que incluyeron videos, levantamientos planimétricos, grabaciones de comunicaciones en momentos previos a los hecho y las confesiones de uno de los perpetradores, quien mencionó tanto a Julio Borges como a Juan Requesens. “Todo es un montaje”, repetían en una especie de estado de trance, parecido al que experimentan algunas personas cuando tocan cacerolas.

Cuando los cuerpos de seguridad detuvieron a Requesens, los opositores dijeron que había sido secuestrado. Incluso alguno se permitió la ligereza de calificarlo como víctima de una desaparición forzosa.

El viernes, cuando el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, presentó un video de Requesens respondiendo a un interrogatorio y confirmando que cooperó, por solicitud de Borges, con los movimientos fronterizos de los implicados en el magnicidio, los convencidos de la “verdad opositora” se enfocaron en una explicación de la conducta del detenido: había sido salvajemente torturado y drogado para que dijera exactamente lo que el gobierno necesitaba que dijera.

Esta conjetura fue lanzada inicialmente por periodistas e influencers que no tienen nada que perder en materia de credibilidad porque se divorciaron de la verdad hace muchos años, pero luego fue repetida hasta la saciedad por miles de opositores comunes, incluyendo gente de alto perfil profesional que sabe perfectamente que algunas drogas pueden privar a la persona de su voluntad, adormilarla, causarle amnesia temporal y otros malestares, pero no existe ninguna que la haga hablar según los caprichos de sus interrogadores. De existir, los países más “avanzados” no se gastarían fortunas en procedimientos brutales de tortura como los que se practican en Guantánamo y en cárceles secretas de la CIA en diversos lugares del planeta para arrancar confesiones a supuestos terroristas.

Valiente, valiente

En medio de una situación polémica, un sector del público puede recibir indicios o pruebas muy contundentes de algo y creer exactamente lo contrario, porque esa es la verdad que quiere creer. A este fenómeno es al que se ha denominado últimamente posverdad. Probablemente ha existido siempre, pero se ha acentuado en tiempos de las redes sociales, de la difusión masiva de imágenes en tiempo real. Esto no deja de ser una paradoja, pues la gente ve los acontecimientos mientras ocurren o pocos segundos después, desde múltiples tomas, pero termina asumiendo como cierto solo lo que desea creer.

Quien tenga dudas acerca de esto, puede analizar el caso del video del diputado Requesens semidesnudo, sin hematomas, heridas ni quemaduras, pero con un calzoncillo que parece estar manchado de excrementos.  A partir de esa imagen, los influencers y medios de comunicación de la derecha edificaron una historia épica según la cual mostraba señales de haber sido severamente torturado. La difusión de esas imágenes habría sido iniciativa del mismo gobierno, para humillar al dirigente detenido. Toda la maquinaria manipuladora se lanzó a denunciar los pavorosos abusos contra el inocente secuestrado por la dictadura. La gente interesada en creerlo, se tragó con gusto dicha trama.

Horas después de que el video se hiciera viral, circularon informaciones que apuntan a señalar a Rafaela Requesens, hermana del diputado, como la que originalmente lo difundió con la finalidad de victimizarlo. Por supuesto que esta posibilidad no fue creída por la militancia opositora de las redes sociales. “Le hackeraron la cuenta a Rafaela”, dijeron. “Otra canallada de la tiranía”.
clodoher@gmail.com