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miércoles, 11 de marzo de 2020

Estados Unidos y la OTAN empantanados en el Asia occidental



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Hace unos días fui invitado a impartir una conferencia en un diplomado sobre planificación y cooperación internacional. Me pidieron que expusiera sobre las dinámicas principales de las relaciones internacionales y las variables que se deben manejar para comprender tales escenarios.

Comencé diciendo que respecto de la guerra fría cuando la bipolaridad hacía que el análisis fuera mucho más simple y acotado, en el mundo de hoy era sumamente complejo esbozar una opinión seria, comedida e informada. Aludía a la superposición y multiplicidad de variables que participan de los procesos, en los que a diferencia del pasado, la simplificación propia del mundo bipolar cuando se caracterizaba a los actores como “buenos o malos”, no ofrece perspectivas de estudio atinadas en el presente.


Y afirmaba que el mejor ejemplo de esta aseveración es lo que ocurre en el Asia occidental, (llamada Medio Oriente desde la perspectiva eurocéntrica) el Asia central y el norte de África donde están ocurriendo tal cantidad de eventos simultáneos que registrar correctamente la dirección hacia donde apuntan ha devenido -desde mi perspectiva- en el problema más complejo desde fines de la guerra fría, hace alrededor de 30 años.

Sin embargo, vale decir que la situación de esta región del mundo está fuertemente interrelacionada con la política exterior de Estados Unidos. En este sentido, la potencia norteamericana debe moverse desde hace 70 años a partir de la necesidad de mantener el equilibrio complejo entre intereses  de diversas índole, los que a pesar de actuar en una perspectiva única de sostenimiento del modelo, generan tirantez y producen contradicciones que impiden un desarrollo lineal a su favor.

Estos intereses son, en primer lugar los de las compañías transnacionales especialmente las de armamento y energía, así como el sector financiero. En segunda instancia se mueve el lobby sionista que no necesariamente coindice con los objetivos de los primeros y en último lugar los intereses reales de los ciudadanos que son los que “ponen los muertos” en todas las guerras libradas por Estados Unidos y pagan con sus impuestos la permanencia de grandes ejércitos en la región, lo cual no siempre es comprendido, sobre todo por los jóvenes.

En la coyuntura, el gobierno de Trump está trabajando en primer lugar a favor de los intereses sionistas habida cuenta que su política hacia el Asia Occidental es manejada por su yerno Jared Kushner, un conocido militante sionista, cuya esposa, la hija del presidente estadounidense se convirtió al judaísmo cuando contrajo matrimonio.

Kushner ha llevado a Trump a tres sonados fracasos de la política exterior de Estados Unidos: el “Acuerdo del siglo”, supuesto plan de paz para el Asia occidental; el reconocimiento de Jerusalén como capital del Estado sionista trasladando su embajada a esa ciudad, y el apoyo a la apropiación israelí ilegal de las mesetas del Golán sirias. Salvo muy contadas excepciones, ni la ONU, ni la aplastante mayoría de países secundaron tales decisiones lo que representó contundentes derrotas para la diplomacia imperial.

El fiasco de estas decisiones apuntaban a darle apoyo a su cuestionado socio Benjamín Netanyahu en su afán de mantenerse en el poder, toda vez que el aún primer ministro israelí sostiene a su gobierno, apenas con alfileres. La Lista Conjunta, alianza de partidos árabes anunció su decisión de construir una coalición con el principal opositor a Netanyahu, el ex general Benny Gantz, con lo cual éste cosecharía 59 votos en la Knéset (parlamento israelí), superiores a los 58 del primer ministro, quedando 3 diputados por definir su posición.

La no aceptación de esta decisión por parte de la extrema derecha política y religiosa ha conducido a que incluso algunos analistas israelíes comiencen a manifestar su preocupación por el incremento de las amenazas a Gantz estableciendo un paralelo con lo ocurrido al asesinado ex primer ministro Isaac Rabin, promotor junto a Yasser Arafat de los Acuerdos de Oslo entre israelíes y palestinos.

La ultra derecha religiosa en nombre de los rabinos Chaim Druckman, Shmuel Eliyahu, Yehoshua Shapira y David Fendel han culpado a Gantz de intentar formar un gobierno apoyado por “terroristas”. La situación se complica por las fuertes acusaciones de corrupción que pesan sobre Netanyahu, quien se aferra al poder a fin de eludir su presencia ante la justicia.

En otro ámbito, en fechas más recientes, Estados Unidos ha querido mostrar como un éxito (que toda la humanidad decente aplaudiría) el acuerdo firmado con el talibán en Afganistán. Lo cierto es que después de una larga guerra de 18 años (la más prolongada de su historia) y tras anunciar innumerables victorias que no impidieron la ampliación de la influencia del talibán en ese país, la potencia norteamericana se  ha visto obligado a sentarse en la mesa de negociaciones con una organización que aún hoy es catalogada como terrorista.

Sin embargo, el acuerdo logrado que es expuesto como si Estados Unidos fuera la autoridad del país y no una potencia invasora, fue firmado además a espaldas del gobierno de Afganistán y sólo fue respetado durante dos días. Las hostilidades se rompieron antes de comenzar las negociaciones entre el gobierno y los insurgentes que ahora no atacan a las tropas de Estados Unidos ni de la OTAN, reconociendo como enemigo único a la administración política del país en cabeza del presidente Ashraf Ghani.

Estados Unidos rechazó la juramentación de Ghani y de Abdulá Abdulá como primer ministro caracterizándolos como líderes de un “gobierno paralelo” y conminándolos a que construyan “un gobierno inclusivo” en clara alusión al talibán. Así, Estados Unidos expone una política en la que designan como terrorista a quien estiman necesario de acuerdo a sus intereses y negocian con ellos cuando lo desean,  mientras tanto, apoyan y financian organizaciones terroristas y rechazan cualquier camino de paz que no sea de su agrado.

La única decisión que Estados Unidos puede tomar en Afganistán es la de retirarse, poniendo fin a la invasión iniciada en octubre de 2001 y que ha significado un desastre militar y un despilfarro superlativo del dinero de los contribuyentes.

En un espacio distinto, tampoco le ha ido bien a Estados Unidos en Siria: las contradicciones con Turquía, su socio de la OTAN y las diferencias entre el gobierno del presidente Erdogan con la Unión Europea por el manejo de la crisis en Siria, generan una madeja de discordancias e incompatibilidades que auguran un futuro incierto.

El Acuerdo de Sochi, firmado por Rusia y Turquía instauró una zona de cese al fuego al noroeste de Siria, estableciendo puntos de vigilancia de ambos países en esa área. Simultáneamente el formato de Astaná, en la que a los dos anteriores se suma Irán, señala rutas para el restablecimiento pleno de la institucionalidad siria con la participación de las fuerzas políticas en conflicto.

Esto no incluía a las organizaciones terroristas vinculadas al Estado Islámico, Al Qaeda y otras que reciben el apoyo de Turquía, país que pretende aprovechar el conflicto sirio para legitimar su presencia en el noroeste de ese país pretendiendo incorporar a su soberanía una franja del territorio sirio, el cual tiene carácter estratégico por ser una de las zonas más fértiles del país árabe. El argumento turco para justificar su invasión a Siria es su confrontación con las fuerzas políticas kurdas, principal minoría del país, con presencia también en Irán, Irak y Siria. Turquía estima que el Kurdistán sirio sirve de refugio para organizaciones kurdas que considera terroristas.

Así, esta región se ha venido a transformar en un territorio en el que se confrontan proyectos internacionales diversos, no solo los de Turquía y Estados Unidos, se suman además los de Arabia Saudí y Pakistán entre otros, a fin de colocarlos indistintamente contra Rusia, Irán, Siria o incluso China donde existe una minoría musulmana en la provincia de Xinjiang que ha dado acogida a la organización terrorista Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (MITO).

El terrorismo pretendió aprovechar el cese de fuego para desatar acciones ofensivas contra el ejército sirio, lo que obligó a éste a contraatacar. En el noreste del país. Estados Unidos y Turquía tienen profundas contradicciones por el afán estadounidense de aliarse con los kurdos a fin de tenerlos como carne de cañón para proteger sus intereses, de manera destacada se señala la apropiación ilegal de pozos petroleros que ha usurpado en la región.  Mientras que en el noroeste existe una zona de mayoría kurda ocupada por Turquía desde hace dos años y en la que las organizaciones terroristas tiene su principal bastión en la actualidad

A pesar que el gobierno de Bashar el Asad ha intentado un acercamiento con los kurdos que habitan Siria y son ciudadanos de ese país, Estados Unidos se ha encargado de abortar e impedir un probable encuentro.
La ofensiva del ejército sirio en la provincia de Idlib -donde permanecen los últimos remanentes del terrorismo en ese país- se desarrolló de manera acelerada liberando 3.500 km², esquivando los puntos de vigilancia turcos (que quedaron rodeados) y avanzando en profundidad. En este momento se comenzó a manifestar desesperación y una retórica de guerra por parte del presidente Erdogan y las autoridades turcas, informado de falsas victorias y supuestas bajas del ejército sirio que solo existen en su imaginación como se han encargado de afirmar los voceros de las fuerzas armadas rusas y sirias en el área.

Agazapados en medio de los terroristas, los militares turcos han sufrido grandes bajas, ante lo cual Erdogan clamó por la intervención rusa para detener el avance sirio. El presidente Putin demoró en recibir a Erdogan y cuando lo hizo ya el ejército sirio había consolidado el territorio reconquistado, a partir de lo cual Turquía se vio obligada a acordar con Rusia un cese al fuego, teniendo que aceptar una situación de hecho para evitar una derrota mayor, que se saldó con amenazas de Erdogan que no pueden ser ejecutadas en la zona de operaciones.

En otro escenario, el de Yemen, se ha producido un cambio estratégico en la correlación de fuerzas a favor del movimiento Ansarolá después que las provincias de Ma´rib y Al Jawf fueran tomadas en su totalidad por los insurgentes. Las tribus que habitan estas provincias le habían dado su apoyo a Arabia Saudí, pero decidieron romper el acuerdo y establecer una alianza con Ansarolá lo cual permite crear un gran colchón de defensa para Saná, la capital yemení. De esta manera, se impidió además la intención anexionista saudí que ambicionaba Ma´rib por ser el comienzo del oleoducto que une a esta provincia con Ra Isa con una longitud de 438 Km. y una capacidad de paso de 200.000 barriles por día que el reino wahabí pensaba utilizar para transportar crudo hasta el mar Arábigo evitando el paso por el estrecho de Ormuz bajo control iraní.

Por su parte, en Irak se ha consolidado la unidad de las fuerzas políticas en torno al nuevo primer ministro Mohamed Allawi. De forma unánime sectores políticos que estuvieron en pugna en el pasado están exigiendo la salida de las fuerzas de ocupación estadounidenses. El mando de este país se resiste a tal decisión, pero la permanente acometida por parte de las fuerzas de la resistencia contra las bases militares extranjeras, ha obligado a un repliegue continuo de estas desde el 8 de enero cuando se produjo el ataque con misiles de Irán como represalia por el asesinato del general Qassim Soleimani. La última acción de este tipo se realizó hoy 11 de marzo dando seguimiento al objetivo estratégico de expulsar a Estados Unidos que se ha visto obligado a concentrar sus tropas en la base de Al Asad, abandonando sus otras instalaciones.

Así, contrario a lo que se trata de mostrar, en medio de la extrema complejidad de los hechos, las fuerzas de la resistencia “sin prisa pero sin pausas” prosiguen en su objetivo de expulsar a las fuerzas estadounidenses y de la OTAN de la región mientras los principales aliados de Estados Unidos transitan momentos difíciles. Tanto Israel como Arabia Saudí atraviesan profundas crisis internas, sosteniéndose en el poder a través de la guerra, la represión y la fuerza. Las sanciones estadounidenses no han mellado la voluntad de los patriotas árabes y musulmanes, lo cual mantiene a Occidente empantanado, al mismo tiempo que China y Rusia siguen ampliando su espacio de influencia a favor de la paz y el desarrollo.     
 sergioro07@hotmail.com

sábado, 29 de febrero de 2020

Sanders una piedra en el zapato parta la AIPAC



 Por Rolando Prudencio Briancon: 
La AIPAC es el Comité de Asuntos Público de EE.UU., e Israel que se encarga de establecer la agenda de mutuo interés entre ambas naciones pero que encubiertamente lo que busca es promover una genocida geopolítica en el Medio Oriente, sobre todo contra los palestinos, a partir del establecimiento del estado israelí en 1948. Quien no quiera no entenderlo así que no lo haga, pero de cada día más se escuchan voces contra la política de exterminio y genocidio de estos siniestros socios, en los mismos EE.UU., no deja de ser menos cierto.


Claro que la posición de ambos estados en la que predominan primó por mucho tiempo el de los intereses de la élite gobernante, o sea el de la política del Establishment de los poderosos, se silenció la voz de los ciudadanos estadounidenses, y que, aunque no sucede lo mismo con los israelitas; en los EE.UU., de un tiempo a esta parte han comenzado a levantarse las voces contra las políticas de intolerancia y racismo, que en Bernie Sanders han encontrado a un inflexible interlocutor.     

Es en ese sentido que en un inicio Sanders comenzó como un llanero solitario clamando en el desierto contra la barbarie sionista, y que está convalidada por su país, a quienes denunció de “patrocinar la intolerancia hacia Palestina. Así mismo ha condenado y ha instado a poner fin a la ocupación sionista. Es más, en abril del año pasado Sanders llamó racista a Netanyahu.

Así mismo ha denunciado el odio contra dos de sus correligionarios en los EE.UU., Rashida Tlaib e Iihan Omar, quienes promovieron en el congreso estadounidense una ley contra el encarcelamiento de niños palestino por parte de las fuerzas de ocupación israelitas.

Pero además Sanders ha manifestado, y que ya tiene una connotación más preocupante para los intereses comerciales, tanto de EE.UU., como Israel pues repercutirán en sus economías; su abierto apoyo al Movimiento B.D.S., (Boicot, Desinversión y Sanciones), contra el estado israelí.

Sanders ha dejado de ser aquel llanero solitario, y es hoy un serio candidato para enfrentar a Trump, quien siguiendo la lógica del lobby sionista ha sido quien ha reconocido a Jerusalén como capital de Israel, que no es más que una profana provocación con lo que no sólo quedó zanjado hace más de medio siglo atrás por la ONU, sino con lo que religiosa y simbólicamente significa Jerusalén para los palestinos.

La verdad es que no sé cuánto exactamente interpelará Sanders al electorado sobre lo que es la problemática palestina, o la Causa Palestina, pero que no deja de ser, y que seguirá siendo en adelante algo que motiva y despierta mucho interés por lo que implícitamente injusto implica la barbarie sionista, no deja de serlo.

Pero además que al ser las élites estadounidenses e israelitas las que manejan la AIPAC, ya no serán las que como hasta antes ignoren al pueblo estadounidense para decidir lo que se les antoje, pues han encontrado en Sanders un líder convertido en una piedra en su zapato.
Claro que no está demás que Sanders se cuide, pues nada raro que ya esté en la mira de los intolerantes sionistas israelitas y los supremacistas de Trump que por sus osadías lo quieran matar.
prudenprusiano@gmail.com

martes, 11 de febrero de 2020

El sionismo no deja en paz a Palestina. Pero no hay mal que dure eternamente



Por Rubén Alexis Hernández:
El sionismo, con Israel y Estados Unidos a la cabeza, ya no oculta su interés en el exterminio lento pero seguro de la población palestina. A sus líderes les da igual que haya voces en la comunidad internacional (aunque pocas) que condenan su perverso proyecto de reprimir de forma indiscriminada, asesinar continuamente y arrinconar  a los palestinos en una porción de territorio cada vez más pequeña, quienes ya están viviendo prácticamente en un campo de concentración, sin libertad de movimiento y en general sin poder vivir una vida lo más  normal posible. Más aún, las resoluciones de la ONU en contra de la progresiva ocupación de tierras palestinas por colonos judíos, con el apoyo del asesino ejército israelí, no han sido más que letra muerta para el sionismo y para los Estados y grupos que respaldan a este nefasto movimiento. A los terroristas israelíes y sus aliados nada importa más que el logro de sus objetivos, y para ello pasan por encima de lo que sea, incluso de la jurisprudencia global.


Una verdadera desgracia ha caído sobre los palestinos, agredidos sin piedad día tras día por los terroristas israelíes, armados hasta los dientes para “luchar” contra civiles desarmados, en gran parte mujeres y niños. Y además de ser atacados brutalmente y perder cada día más territorio, los palestinos cuentan con la casi indiferencia de la comunidad internacional, salvo algunas excepciones. El famoso “acuerdo” del siglo para  alcanzar la paz entre Israel y Palestina, ideado por Trump y  Netanyahu, además de ser una farsa representa un macabro plan para someter definitivamente al pueblo palestino y arrebatar la totalidad de sus tierras en favor de Israel, que en el contexto geopolítico actual, necesita con urgencia la expansión territorial y el dominio económico en el Cercano Oriente; además Estados Unidos viendo peligrar su hegemonía por la consolidación de potencias como China y Rusia, requiere de un Israel con fuerte presencia para tratar de controlar a naciones poderosas como Irán y Turquía, aliados del gigante asiático y de los rusos.

Evidentemente las autoridades palestinas tenían que rechazar el tal acuerdo que no es acuerdo, sino la imposición de ciertas condiciones y aspectos que a la larga favorecerán única y exclusivamente al terrorista Estado de Israel y a su principal aliado Estados Unidos. Pero no es suficiente con el rechazo palestino del “acuerdo” del siglo; a estas alturas los perversos planes del sionismo solo pueden ser detenidos mediante acciones contundentes como bloqueos, embargos, e incluso por la fuerza. La cuestión es, ¿quién (es) le pone (n) el cascabel al gato antes que sea demasiado tarde para los palestinos? En todo caso no hay mal que dure eternamente, y quienes a hierro matan a hierro mueren, y tanto Israel como Estados Unidos verán en algún momento derrumbarse su reinado de terror en el planeta.
ruhergeohist@yahoo.com


jueves, 16 de mayo de 2019

Netanyahu infanticida y Trump encarcelador de niños, se echan flores



Por Rolando Prudencio Briancon:
Israel y EE.UU., están poniéndole nombre y apellido a la larga historia de iniquidades que han cometido a naciones como Palestina; no sólo que ahora han pasado por alto las agresiones que cometen contra los palestinos, sino que quienes como es obvio la peor parte se la han llevado son los niños. Pero además porque el genocida cobarde de Netanyahu ha decidido bautizar con el nombre de Trump un asentamiento de los colonos israelitas en los Altos del Golán sirios.


Así es como el fin de semana se ha pronunciado el cobarde genocida e INFANTICIDA de Netanyahu sobre el nombramiento de este asentamiento: “valoramos mucho esta histórica decisión -Jerusalén como capital de Israel- del presidente Trump y también valoramos mucho esta histórica decisión de reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán”.

La razón exacta por la que Netanyahu ha distinguido con ese recíproco reconocimiento a Trump, es porque el presidente yanqui reconoció a Jerusalén como capital de Israel, y como retribución Israel ha bautizado a un ilegal asentamiento en los Altos del Golán Sirio: Trump, quien en próximos días viajará a reunirse con su par israelí para recibir el reconocimiento. Un reconocimiento que quedó zanjado hace más de medio siglo atrás cuando la ONU validó como legitima la capital de Jerusalén a Palestina.

Con este reconocimiento prácticamente Israel ha embargado por completo; no la voz de la ONU, sino de los mismos norteamericanos que se hacen cómplices indirectos; por ejemplo de las detenciones de niños como el caso Zein Idris y su hermano Taym de siete y nueve años que los arrestaron dentro su escuela en Cisjordania, quienes viven la misma realidad que 209 menores palestinos y encerrados arrestados en Israel, tal como lo ha denunciado la abogada israelí, especialista en derechos humanos Gaby Lasky

Pero esta denuncia de una abogada israelita es una voz en el desierto contra lo que es una política oficial de exterminio del estado israelí contra el Estado palestino. No en vano; nada menos que la ministra de Justicia israelí Ayalet Saked, que es la voz de una primera autoridad, que señaló que a los niños palestinos hay que eliminarlos cuando nacen junto a sus madres; y sobre lo que la ONU tampoco no ha dicho ni media palabra.

Estamos entonces ante una prueba de fuego, ya no para estas instituciones internacionales como la ONU que muy poco o casi nada han aportado para reivindicar el derecho a existir de un pueblo sometido al más infame y cruel ataque de un estado genocida, que como el israelí es un indisimulado infanticida, o como el estadounidense que encarcela a los niños centroamericanos como lo hizo hace poco con los niños hondureños.
El tiempo de rendir cuentas por sus cobardes actos está por llegar para estos siniestros siameses.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 24 de abril de 2019

Netanyahu y la constante amenaza al Oriente Medio


Por Bruno Lima Rocha:

El presente artículo fue escrito en el calor del momento después del anuncio de la victoria del controvertido y chauvinista político de la derecha israelí. Tendremos más tensiones al frente en el barril de pólvora permanente de la humanidad. Los comicios de 2019 terminaron prácticamente empatados, con el Likud, partido de Netanyahu, conquistando 36 escaños en el Knesset (parlamento de Israel) y el partido de centro, Azul y Blanco (Kahol Lavan) recibió 35 asientos. La leyenda del general Benny Gantz está siendo apoyada por el Laborismo (Avoda), aun así la pequeña margen victoriosa por las derechas (derecha, extrema derecha, derecha religiosa) es autorizada por el presidente de Israel indica que el acecho de Trump forme una mayoría con 65 escaños



El sistema político israelí es muy fragmentado y el tiempo de costura para montar un gobierno es de 28 días con una extensión de 14 días. En este período de un mes y medio, la agenda externa puede incidir, ya que la pauta de la anexión es bandera de campaña del partido político descendente de los movimientos terroristas de la Stern y del Irgun. Estamos en el siglo XXI y el chauvinismo continúa.

Es cierto que la política de seguridad de Israel y la constante amenaza del entorno moldearon una auténtica fusión entre el pueblo (en sus diversas comunidades e identidades) y el ejército. También es correcto afirmar que Israel es un Estado de Oriente Medio, peculiar, pero mucho más medio oriental que una "cabeza de puente de occidente". En otros términos, así como a Israel imaginaria de los neopentecostales y neófitos en el apoyo al pacto neocon y telecon de los EE.UU.-tal como el "jenial" capitán reformado Jair Bolsonaro - sólo existe en la fértil imaginación milenaria y esencialista que profana una cultura, otras analogías también son ficcionales. Hago aquí la culpa.

Como militante de una izquierda radicalizada, mi relación con la tradición humanista judía es visceral, tomando como base la tradición libertaria de Emma Goldman, Alexander Berkman. Como descendiente de árabes y aún defensor del pan-arabismo progresista y de la causa palestina, me acostumbra a ver en el Estado de Israel un portador de "culpa y pecado". Me he acusado de acusar a los mandatarios del sionismo victorioso por haber arrojado a la basura-después de 1948- la espectacular tradición de las diversas corrientes socialistas que pasaron por la intelectualidad y el mundo del trabajo aschkenazi, también representando por el Partido Bund y otros afines. Crecí diciendo que los opresores de los palestinos reproducían situaciones vividas por el heroísmo del Bloque Antifascista (AFB) durante el Levante del Gueto de Varsovia, en posiciones inversas. He aquí que en la madurez aprendemos lo opuesto. Israel es Oriente Medio, con sus dramas, vergüenza y algunas virtudes, un país mizrahim donde las comunidades antes minoritarias tienen un país para llamar el suyo. Es eso.

Este sentimiento del Estado hebreo no difiere del chauvinismo árabe, laico o apoyador del wahhabismo, y menos aún del "nacionalismo" turco en detrimento de los demás. Tampoco difiere de mis ancestros maronitas afirmando tanto fenicios (todo bien) y cartagineses (todo bien todavía), francófonos-francófilos (todo mal, todo muy mal) y anti-árabes (todo pésimo, horrible). No necesito ni quiero desgarrar las heridas recordando las masacres de Sabra y Chatila o de los conflictos intra-cristianos entre los clanes Chamoun y Gemayel, consecuencias directas de la guerra civil libanesa, pero también de la segunda invasión de Israel al Líbano. En fin, hay poca similitud inmediata entre el mapa político post-liberalismo inglés y post-iluminista hacia el del "moderno" Oriente Medio, surgido a través del nacionalismo árabe y la caída de la última Ummah con la caída del Imperio Otomano

Insisto. Es necesario pensar en Israel como un Estado más en la región, con lazos muy fuertes con sus comunidades en la diáspora y el gobierno reelegido de una máquina partidista chauvinista, especializada en hacer provocaciones sin fin y combinando una mezcla peligrosísima de extrema derecha política con apostasía religiosa. Netanyahu como primer ministro aumenta la tensión entre los israelíes, pero esa sociedad aprendió a procesar. El problema es externo o en el vecino. No hay mucha esperanza de reanudar los Acuerdos de Oslo en Palestina Ocupada reconocida por la ONU (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental), además de una melancólica tendencia de aún mayor marginación a los árabes-israelíes (los cerca de 1.658.000 ciudadanos del Estado hebreo, pero con cultura e identidades árabes).

La inmensa mayoría de estos no es ni libanesa (en Galilea), ni drusa, tampoco beduina, sino palestina (mayoritariamente sunita y en menor escala cristiana). ¿Cuál es la opción para estas familias y su juventud? Hagamos una comparación: ¿qué opciones para la juventud kurda en ciudades como Batman o Diyarbakir? Quien apostar en una estructura de marginación y el crecimiento exponencial de shahids (mártires) está muy cerca de acertar.

¿Qué hacer cuando el Poder Ejecutivo de la única potencia nuclear de la región se define a sí misma como fuerza militar de anexión, incluyendo las Colinas de Golán? Se quedará poco o nada al mundo árabe ya las comunidades islámicas vecinas de Israel, además de resistir y luchar, de las formas que saben, con los conflictos internos, traiciones y oportunismos de siempre. Discrepo profundamente de la hipocresía árabe e islamista (sunita o chiita) cuando afirman ser la "entidad sionista" la fuente de todos los males. Menos aún estoy de acuerdo con la estupidez de no reconocer el derecho de Israel a existir. Es más un país de Oriente Medio, con una poderosa diáspora y la razón universal de la shoah (holocausto) que legítimamente justifica su existencia. Pero eso es todo. No difiere en nada-o casi nada- del comportamiento de los Estados a su alrededor y como tal no es una fuente de virtud, en ninguna hipótesis

La compleja sociedad civil israelí (tomando como ejemplo la alianza Hadash-Ta'al) y la capacidad de resistencia del pueblo palestino, a pesar de la estupidez de Hamás y de la corrupción de Al-Fatah, forman la salida posible, todavía muy lejos reconozco. Estaba lejos antes de las elecciones de 2019 en Israel y está aún más lejos en la victoria de esa suma macabra de impulso a la economía de guerra y el chovinismo mezclado con apostasía. Los años aún más duros vendrán.
blimarocha@gmail.com

miércoles, 17 de abril de 2019

Israel y su cobarde e insolente insinuación de impunidad ante la Corte Penal



Por Rolando Prudencio Briancon:

Algún momento aquel Estado agresor, genocida y eficaz para ensangrentar a los indefensos tenía que mostrar que su arrogancia y agresividad, no son sino la confesión de una cobardía que, ante esa revelación de sus miedos, no le queda otra que portarse más agresivo.

Esos es lo que acaba de demostrar el estado israelí y su cobarde conductor: Benjamín Netanyahu, quien en esa mezcla de cobardía y arrogancia ha advertido a la Corte Penal Internacional; que ni se atreva a enjuiciar Israel y los EE.UU.


Decía que la congénita cobardía de Netanyahu y el sionista estado de Israel; no sólo es por las interminables masacres que comete contra la población palestina en general; y en particular: NIÑOS, ancianos y mujeres, que como ya es testigo la opinión pública mundial, son innumerables los casos en los que como la semana pasada han arrestado abusivamente a niños de las escuelas y los han trasladado han centros de confinamiento para ser interrogados. Así mismo las tropas del Ejército israelí incursionan en viviendas de los palestinos, sin respetar ni la hora, ni la edad de los palestinos que viven en la Franja de Gaza.

Pero hoy ya su cobardía y agresividad la acaba de mostrar su flamante y reelecto presidente Benjamín Netanyahu, quien ha salido advertir que la Corte Penal Internacional, no se atreva a enjuiciar; ni a Israel, ni a los EE.UU., y que de igual forma practica el mismo estilo cobarde de agredir y no responder por sus actos.

El caso más elocuente es el del genocida George Bush, que a más de 16 años de la invasión a Irak; nunca ha respondido por aquel genocidio cometido, pretextando la existencia de “Armas Masivas” que tenía el régimen de Saddam Hussein, y que hasta el día de hoy se le pudo comprobar, pero sardónicamente Saddam fue colgado y el cobarde genocida de Bush, y éste goza hoy de su afamado retiro, después de colgar -qué ironía- su foto en el salón de la fama de los ex presidentes.

Son tiempos del ocaso del Orden Imperial impuesto por los yanquis y los sionistas israelitas. No en vano los EE.UU., ya no son la potencia que ponía el orden donde se le antojara; ni tampoco Israel va hacer lo que hizo antes; no en vano esta reacción que; aunque arrogante e insolente, no es sino la muestra de que tienen miedo; aunque demuestren despotismo contra la Corte Penal Internacional, ordenándole que no se atreva a enjuiciar.

Y es que como todo imperio y sus acólitos, ya no distinguen lo que es dignidad y lo que es arrogancia, pues si fuesen dignos asumirían valientemente las responsabilidades de sus actos; pero al no serlo han optado por la arrogante amenaza.; esta vez contra una institución que forma parte del sistema internacional de las naciones; y es porque siente miedo que lo disimulan con arrogancia.
prudenprusiano@gmail.com

sábado, 19 de mayo de 2018

Doble ocupación genocida de Jerusalén del sionismo y el imperialismo


Por Rolando Prudencio Briancon: 
Hasta ahora no sólo la ocupación del territorio palestino estaba cobardemente comandada por el sionismo israelí que manda a su Ejército para que masacre a los palestinos, sino que hoy se ha consumado una provocadora doble ocupación; ésta vez adredemente acompañada por la presencia mercenaria de los EE.UU., que siempre hizo del  bruto guardaespaldas que le “cubre” todas las barbaries que comete Israel contra Palestina, y contra cualquier otro que pueda afectar su rol de genocida gendarme geopolítico en el Medio Oriente.



Es en ese sentido que más patentes no podían haber sido las palabras de Netanyahu, reconociendo el patético paternalismo que ejercen los estadounidenses sobre Israel, servilmente señalando: "No tenemos mejores amigos en el mundo que los Estados Unidos”, agradeciendo además a Trump -quien como un gran cobarde no estuvo en el acto de inauguración de la embajada, mandando a su hija Ivanka y su yerno Jared Kushner- por el haber cumplido con traslado de la embajada norteamericana a Jerusalén, declarando descaradamente. "Este es un momento histórico. Gracias por tener el coraje de cumplir sus promesas”
Para nadie es un secreto a voces la relación de casi de un consentido y convenido Complejo Edipo que ha mantenido siempre el sionismo israelí y los halcones del Pentágono para asegurar el control del Medio Oriente -junto a su aliado Arabia Saudita- y al simbólicamente ocupar Jerusalén, como corazón de Palestina, es clave para afianzar a su dominio sobre la Franja de Gaza.

Si bien es cierto que hasta ahora los EE.UU., no ha metido bala contra el pueblo palestino; sí es el causante de que con la déspota decisión de ordenar el traslado de su embajada a Tel Aviv a Jerusalén, provocadoramente producido una ostensible ocupación y un genocidio; ésta vez ya cometida por los propios EE.UU., al haberse materializado lo que en diciembre era el preludio de la nueva barbarie que hoy se ha consumado, cobrando la vida de 60 personas y dejado a 200 mil heridos.

Después de esta nueva barbarie cometida; la pregunta es ¿qué acciones se van a tomar contra Israel y lo EE.UU, después que fueran expulsados por el sionismo de sus territorios; y hoy se ha consumado ésta doble ocupación genocida de Jerusalén, por parte del sionismo y el imperialismo?

prudenprusiano@gmail.com

viernes, 4 de mayo de 2018

Mientras EEUU acusa falsamente a Nicaragua y Venezuela

Por Rolando Prudencio Briancon:
A enjuiciara Israel por asesinatos
Sólo en un mes (30 de marzo), desde que se inició la Marcha del retorno por los palestinos hacia Jerusalén ya ha habido 44 muertos en Gaza y 5500 heridos y los gobiernos de las potencias occidentales, no han dicho nada sobre estos cobardes asesinatos que el Ejército israelí ha cobrado contra la población palestina.
En cambio por las muertes que hace un año sucedieron en Venezuela, desde que la Guarimbas se lanzaron a “calentar las calles”; o las que en Nicaragua se han producido en rechazo a la aprobación de la nueva ley de Pensiones; la derecha internacional se ha puesto en campaña pidiendo la renuncia; tanto del presidente Nicolás Maduro, como del nicaragüense Daniel Ortega. Cabe aclarar que muchas de las muertes en los sectores contrarios a ambos gobiernos han sido provocadas por los opositores a los gobiernos; precisamente para que sirvan de “bandera” para acusar de esos asesinatos a ambos gobiernos.


Desde luego que nadie va justificar las muertes que se han producido en Venezuela como en Nicaragua, pero tampoco la opinión pública puede indignamente ignorar los cobardes asesinato cometidos gobierno sionista del sicario de Netanyahu; que no sólo viene cometiendo desde hace un mes atrás, sino por los sistemático genocidios que ha ejecutado, empleando desde bombas de racimo, como lo hizo el 2012, durante la “Operación Plomo Fundido”, como hoy contra la Marcha del Retorno, en el que los “altamente” entrenados soldados israelís han asesinado a esas 44 personas, y agredido cobardemente a ancianos, sin antes abofetear a mujeres indefensas.

La Justicia Internacional  tiene cuentas pendientes con los gemelos genocidas de George Bush, como contra Benjamín Netanyahu. El primero por el genocidio del 2003 contra Irak, por el artificioso argumento de las Armas de Destrucción Masiva, y Netanyahu por el sistemático asesinato contra la población palestina.
Y es que ya no podemos continuar con los intrascendentes “juicios” de valor solamente, condenando la barbarie cometida; sino que es hora de que sean llevados ante los tribunales internacionales, para efectivamente les caiga todo el peso de la ley de la que se han burlado hasta ahora.
prudenprusiano@gmail.com

sábado, 7 de abril de 2018

Palestinos, un genocidio cometido por Israel que no cesa


Por Emilio Marín:
La cancillería Argentina no dijo ni mu

Invariablemente las bajas, muertos y heridos los pone el sufrido pueblo palestino. El agresor es Israel, sus autoridades políticas y militares sintetizadas en un nombre, Netanyahu. Esta vez, como en todo 2017, con el auspicio de Donald Trump.
Los hechos hablan por sí solos. El 29 de marzo el ejército de Israel puso cien francotiradores en la frontera con Gaza, territorio palestino bloqueado hace diez años y varias veces invadido y bombardeado. Esos militares provocaron 18 muertos y 1.400 heridos, la mitad por balas y la otra intoxicada con gases arrojados por drones.



Del lado israelí no se reportó ningún muerto ni herido. Clarito quién fue el agresor y quién el agredido.
Con un agravante político y legal. Los manifestantes estaban en su territorio, a varios metros de la frontera. Los israelitas asesinaron a gente que estaba en la bloqueada Franja de Gaza. Si disparar de ese modo era un crimen de lesa humanidad, hacerlo contra un país vecino se convierte en agresión y violación de soberanía.
Si además esa represión fue desde suelo ocupado por Israel pero históricamente perteneciente a los palestinos, en concreto hasta 1948, cuando fueron expulsados de allí para establecer el Estado de Israel, entonces se conforma un paquete detestable de violencia, genocidio y conquista por la fuerza.

Que no se diga que esta calificación es sesgada ideológicamente. Los hechos, sangrientos, hablan por sí solos. La entidad de derechos humanos de Israel, B’Tselem, también condenó la represión del 29 de marzo.
¿Cuál era el delito palestino? Conmemorar el Día de la Tierra, el mismo día de 1976 cuando seis palestinos fueron asesinados por clamar por esos derechos. El 42 aniversario de aquella patriada, con “La Gran Marcha del Retorno”, fue más sangriento que el original. No sólo por el calibre de las armas sino también por el carácter aún más genocida de las autoridades de Tel Aviv. Estas son más criminales que aquellas…

Mentiras sionistas
La barbarie no tiene justificación pero los dirigentes israelitas tienen de maestro a Goebbels en su axioma de “miente, miente, que algo queda”.
Su explicación para la matanza fue que los palestinos habían concebido una “acción terrorista” disfrazada de marcha pacífica. Supuestamente los abatidos eran todos militantes de Hamas y Jihad (la primera ejerce el gobierno en Gaza tras haber ganado las elecciones de 2007). Y como prueba de esas falsificaciones, los agresores mencionaron una bolsa con molotov que habrían incautado a los manifestantes.
Aún si este último dato fuera cierto no modificaría ni un ápice los sucesos: abrumadora superioridad militar de un bando, que usa armas de fuego, fusiles, tanques y drones, frente a quienes tenían para defenderse piedras, neumáticos y molotov.

La historia de las molotov evocan la presentación de Patricia Bullrich sobre las armas de exterminio encontradas a los mapuches de Pu Lof en Resistencia Cushamen, en agosto pasado: martillos, serruchos, hondas, lazos y cuchillos.

El operativo represivo fue fríamente preparado. Declararon el lado palestino “zona militar cerrada”, como si ese territorio fuera israelita. Y dispusieron disparar a quien se acercara a la línea. Nunca los activistas estuvieron cara a cara, ni menos la traspasaron, pero los balearon sin asco. Los francotiradores no son para tirar al bulto ni de cerca, sino desde lejos, lo que demuestra que las víctimas no estaban poniendo en peligro sus vidas.

Mientras el mundo se horrorizaba por lo sucedido, Netanyahu declaraba “muy bien por nuestros soldados”. Cualquier semejanza, en pequeña escala, con Mauricio Macri recibiendo a Luis Chocobar, y Bullrich ascendiendo a Echazú y 5 gendarmes que reprimieron cuando desapareció Santiago Maldonado, no es mera coincidencia. Tampoco es casual que la cancillería macrista no dijera de mu de la última represión de Israel.

Trump lo hizo
Los responsables de la matanza son Netanyahu, el jefe del Estado Mayor teniente general Gadi Eizenkot y el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman. Son neonazis. El último era canciller años atrás y declaró, ante protestas palestinas en Gaza, que era partidario de arrojarles una bomba atómica.
Sin disminuir ni un cachito la responsabilidad de ese terceto, la culpa mayor de lo ocurrido es del neonazi mayor, el presidente norteamericano. El 6 de diciembre pasado Trump violó los acuerdos internacionales de mucho tiempo atrás al anunciar que Estados Unidos trasladaría su embajada a Jerusalén. Hasta ahora las 86 embajadas de países que mantienen relaciones con Israel están en Tel Aviv. Ninguna está en la “Ciudad Santa”, preservada como zona especial y sobre la cual los palestinos tienen la aspiración y el derecho a que la capital de su futuro estado esté en la zona oriental de la misma.
Esa provocación yanqui-sionista se demoraría en su implementación hasta 2019, pero se adelantó para el año en curso, con el despido de Rex Tillerson del Departamento de Estado y su reemplazo por el jefe de la CIA, Mike Pompeo.

En consecuencia los palestinos de Gaza, el sector más combativo de ese pueblo, decidieron hacer la manifestación pacífica del 29 de marzo y permanecer en campamentos hasta el 15 de mayo próximo, cuando conmemorarán el día de la Nakba, o Catástrofe, cuando 700 mil fueron expulsados de sus aldeas tras la creación de Israel, el día antes, de 1948.

Si Netanyahu y su socio mayor creen que con muchas muertes van a poder festejar el 70 aniversario de ese Estado con los palestinos vencidos, de rodillas y resignados, están muy equivocados. Podrán bloquear una condena en el Consejo de Seguridad de la ONU, como lo hicieron el 31 de marzo, pero a nivel mundial la bandera palestina flamea con fuerza y dignidad. En cambio a la estrella de seis puntas de David sólo le queda una y no fue Goliat quien apedreó las otras cinco.

ortizserg@gmail.com

viernes, 30 de septiembre de 2016

“No hay ningún segmento de la población palestina que se salve de las detenciones de Israel”

 Por Leandro Albani

 Issa Qaraqe (IQ), ministro palestino para Asuntos de Prisioneros y Liberados, y Qaddura Fares (QF), titular de la Asociación de Prisioneros Palestinos, dialogaron con Resumen Latinoamericano sobre la situación de las presas y las presos palestinos en las cárceles israelíes. Por estos días, el Estado israelí mantiene entre rejas a 7.000 palestinas y palestinos, 200 de ellos menores de edad, violando las más básicas leyes internacionales. A esto se suma que la ocupación israelí del territorio palestino -que se expande desde 1948- le ha costado la vida a miles de pobladores y generado una situación de represión permanente.

 Qaraqe y Fares no son ajenos a los sufrimientos de quien es apresado por las fuerzas israelíes. El ministro palestino fue detenido por primera vez en 1981, luego en 1982 y en 1986 se le aplicó la figura de “detención administrativa”, por lo cual un palestino puede ser encarcelado sin pruebas reales. En el caso de Fares, su estadía en una cárcel de seguridad israelí fue de 14 años, entre 1980 y 1994.
-¿En qué situación se encuentran los presos políticos palestinos?

-IQ: Hay que destacar que en este momento hay 7.000 prisioneras y prisioneros palestinos en cárceles israelíes. Las condiciones en que viven son extremadamente difíciles. Quiero recordar que hay tres prisioneros políticos que llevan más de 60 días de huelga de hambre protestando por su detención administrativa, sin ningún cargo en su contra. También hay otro compañero del Frente Popular por la Liberación de Palestina (FLPL) que mantuvo su huelga de hambre por 71 días, hasta llegar a un acuerdo para poner fin a su arresto. Nunca hay que perder de vista la esencia del problema, que es que estamos bajo ocupación israelí y sometidos en cualquier momento y a cualquier tipo de vejaciones y violaciones. Las detenciones contra los palestinos son indiscriminadas, porque entre los prisioneros hay diputados, políticos, enfermeros, médicos, profesores. No hay ningún segmento de la población palestina que se salve de las detenciones de Israel. Cualquiera que pueda pensar en cualquier tipo de resistencia en contra de la ocupación, como en Argentina puede ser un movimiento social, estaría en prisión.

-¿Cuál es la situación de los familiares de las presas y los presos?

-IQ: Por experiencia propia puedo afirmar que las familias sufren las consecuencias más que el propio prisionero. Nuestra compañera Fida Abu Latifa, es esposa de un prisionero que hace 14 años está esperando su liberación. Muchos de los padres y madres de los prisioneros han perdido la vida mientras esperaban la liberación de sus hijos. Es importante que sepan que hay algunos prisioneros que ya tienen 35 años en la cárcel. Inclusive, cuando un familiar tiene la dicha y la posibilidad de visitar a su pariente detenido, se tiene que enfrentar a una cadena de sufrimientos interminables, porque tienen que despertarse a las tres de la madrugada para después volver pasada la medianoche del día siguiente. Además, tienen que pasar por un montón de trámites, de puestos de control militar israelíes, sufrir revisiones en el cuerpo y luego ser maltratados cuando llega a ver a su familiar.

Qaddura Fares, de la Asociación de Prisioneros Palestinos, e Issa Qaraque, ministro para los Asuntos de los Prisioneros Políticos

-¿Por qué frente a este sistema represivo de Israel la comunidad internacional no hace nada?

-QF: Naciones Unidas puede detener esto. La pregunta es si realmente quiere. Naciones Unidas es la suma de sus integrantes, pero Estados Unidos maneja la ONU a su antojo. Con respecto al tema palestino, Naciones Unidas actúan de acuerdo a la agenda de Estados Unidos e Israel. Por eso siempre criticamos a la ONU porque no cumple con su rol y su papel. Esto incentiva a Israel para continuar con sus crímenes de guerra y de lesa humanidad.

-¿Qué significa para el pueblo palestino que Israel esté gobernado por Benjamin Netanyahu?

-QF: Hoy a Israel lo gobierna un conjunto de bandas de extrema derecha fundamentalistas. Algunas personas ya empiezan a nombrar a Netanyahu como un dictador. Esto puede significar el desencadenamiento de nuevos conflictos y sufrimientos. Si Naciones Unidas fuera efectiva ya hubiera tomado las medidas correspondientes para que no llegáramos a este nuevo nivel de tensión, que puede estallar en cualquier momento. Que gobierne Netanyahu y la extrema derecha no quiere decir que vamos a arrodillarnos o capitular, sino que significa que debemos redoblar nuestra lucha para reivindicar nuestros derechos.

-¿Qué visión tienen de América Latina desde Palestina?

-IQ: Algo a destacar es lo avanzadas de las posiciones del conjunto de países latinoamericanos con respecto a la causa palestina; una posición mucho más avanzada que en otras regiones. En América Latina también fueron pioneros en el reconocimiento del Estado de Palestina y esto ha sido de gran significancia e importancia para el pueblo palestino. Casi siempre, América Latina ha sido independiente en su actuación política frente a las presiones y la dependencia norteamericana.

-¿Cuáles son las razones para que el pueblo palestino demuestre tanta capacidad de resistencia frente a la ocupación?
-IQ: Yasser Arafat decía que somos el pueblo de los poderosos. Somos un pueblo que ama la libertad y estamos dispuestos a hacer lo posible para conseguirla. Rechazamos la esclavitud, la humillación y la capitulación. Cada generación del pueblo palestino es más resistente que la anterior y crea nueva formas de lucha ante la ocupación. El pañuelo que usaba Arafat se ha convertido en un símbolo de lucha no solo para el pueblo palestino, y representa la lucha de cada integrante de nuestro pueblo. Mucha sangre palestina se ha derramado debido a esta ocupación y hemos sufrido mucho, por lo tanto en cada casa de cada palestino hay algo está presente y nos recuerda la ocupación.

-QF: Tenemos la convicción colectiva de que la victoria es nuestra, es sólo una cuestión de tiempo.
-IQ: Ojalá las posiciones políticas latinoamericanas no varíen con respecto a Palestina. Confiamos en la opinión pública, en la solidaridad de los pueblos, de los movimientos sociales, de los partidos políticos y de los gobiernos en mantener esta posición avanzada y que no haya un retroceso con respecto a la lucha del pueblo palestino.
Fotos: Resumen Latinoamericano

leandroalbani@gmail.com