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viernes, 23 de octubre de 2020

Visión apocalíptica ante las crisis sociales

Por Mariano Sierra:

Revivamos el gran mingaco de nuestros ancestros, como hilo conductor para exigir un nuevo liderazgo socio político para nuestros pueblos.

Cuando asoma a nuestro conocimiento el término apocalipsis surge de inmediato una connotación religiosa.  Pero al margen de este referente también  la connotación que nos conduce el estilo apocalíptico es el misterio, enigmas, devastación.  Revelación, pero en esencia es esperanza. En este recorrido aparece en la palestra un nuevo renacer que implica el colapso del planeta, que trae sus raíces, sus realidades enfrentadas a una sociedad que acuña esperanzas. Es propio del apocalipsis, el campo social y sus distintos rasgos políticos y religiosos al unísono de una hermenéutica convulsionada para emerger en tantos avatares, la capacidad renovadora que posee una dimensión que hace parte de la historia.

Nuestro pensar apocalíptico se analiza bajo la óptica de los hechos que actualmente mueven al mundo que son de tal magnitud que nos abre caminos de entendimiento, de cooperación, de discernimiento para la convivencia ciudadana afectada por esos desordenes anotados y más aún por nuestro desacople interior. Todo colapso atrae en sus remolinos, esperanzas para un nuevo posible mundo. En la política ya no se debate, se enfrentan fuerzas con violencia generando una politiquería que infunde a la sociedad dosis de cizaña donde vibran toda sarta de aporías, odios y demás vituperios que hacen resaltar la falta de gobernanza con falsas palabras seductoras.

En medio de cualquier heterodoxia social, política o religiosa debemos dar rienda suelta a entender las circunstancias y nuevos episodios de liberarnos interiormente que enaltezcan la figura de nuevos límites que nos reten contra las encrucijadas apocalípticas y en ese medio del laberinto social que cruza los infiernos de Dante se levanta el apocalipsis de la esperanza y la resistencia pacífica. O sea, el apocalipsis del nuevo mundo donde surge la cultura de la subversión que descorre el velo de las máscaras de los atávicos anodinos, para descubrir los mesiánicos de la verdad y el orden que legitiman la identidad que proclama la reconstrucción social.

Apocalipsis se traduce como esperanza que nace en cualquier tiempo, pero esencialmente en tiempos de tormentas de conciencia, de corrupción y de todo atropello a la condición humana. 

Este apocalipsis transmite orientación, cambio, nuevos ordenes de vida y de una nueva organización del hombre con su entorno, con su mundo alternativo golpeado

por la mal aplicada globalización, con su naturaleza, con sus luchas y deseos de modificar y revolucionar aspectos sociales, ideológicos y religiosos que al decir de Eric Fromm vamos hacia una tecnología humanista sin perder la esencia de lo que es el hombre, recuperar la sociedad deshumanizada.

Los interlocutores del apocalipsis de la modernidad son todos los hombres, pero en esencia es aquella discriminación dada por la sociedad salvaje, son aquellos acosados por el poder de los opresores que se disfrazan atrozmente. El apocalipsis de la esperanza cumple una misión ética, de denuncia ante los despóticos actos que van en detrimento de la dignidad humana y del llamado universal al cambio de ideas, de pensamientos, de acciones y de toda conducta tendiente a ejercer dominio contra los poderes terrenales.

En este estadio del renacer del cambio, de la reflexión, se busca la maduración en el hombre que le va a permitir el uso adecuado de su razón teórica y práctica integrando dinamismo, prudencia, virtudes, ámbito de vida con valores, regulación de placeres, fortaleza para regular los desórdenes, justicia para regular las acciones hacia la convivencia pacífica.  El apocalipsis del cambio busca también que la persona humana se identifique con el bien común reconstruyendo la conciencia del tejido social, reconstruyendo el pensar libre para hallar alternativas donde cada ser perfeccione su condición de vida en consenso social, en unidad de hermandad social.

El renacer de la esperanza impone compromiso para denunciar las arbitrariedades y para anunciar los procesos de cambio, las transformaciones y las enseñanzas para descifrar certezas históricas y llevarlas al cambio de la acción donde todo lo que sea odio, opresión se vuelva conciencia transparente. La praxis apocalíptica de la esperanza y el cambio es la fuerza del espíritu combativo para el bien social que enfrenta toda una pedagogía renovadora en un concierto de tiempos donde se comparte con un género humano, donde unos discurren dentro del racionalismo y otros dentro de lo irracional, y esos son los títeres del estado que profesan servilismo.

Siendo hipotético, el apocalipsis no le resta mirarlo dentro de un contexto renovador de expresión. Dentro de él se filtran en democracia personajes que se revisten de ideales benefactores, mientras que, por el lado oscuro, emergen seres violatorios de todo derecho. 

Esos agujeros negros no son otra cosa que disidentes áulicos, cizañas bazofias soterradas de un estado que le falta entereza y sentido de gobernabilidad para enfrentarse a su pueblo. Debe el estado tener en cuenta al pensador que nos enseña a romper mitos políticos e ínfulas de gran señor que por compartir un escenario va a perder imagen y autoridad. Todo lo contrario, le sobra mediocridad en todo su concepto de gobernante, desconociendo que esos campesinos, esos afros y esos indígenas encarnan en cuerpo ajeno a quienes nos dieron la libertad. Inaceptable la actitud del gobierno de no querer hablar con los indígenas. de política Entendemos que a un gobierno y al pueblo le atañen lo social y lo político, ambos eventos hacen parte del contrato social y como tal deben estar en cualquier agenda pública.  Como siempre, el estado siempre presume hechos para rehuir compromisos.

La avalancha apocalíptica es la reacción ante la angustia que se vive, generada por los despropósitos y los abusos de los manejos financieros, políticos, sociales, familiares, religiosos, de conciencia, por la carencia de unos principios éticos y políticos justos y por el irrespeto a la dignidad humana, a la naturaleza y al medio ambiente que claman con dolor la muerte recibida.

Una reflexión apocalíptica hacia el cambio se convierte en dar vida a la existencia y sentido de vida en un mundo donde persiste la miseria en todo su sentir y la injustica en toda su dimensión, donde persiste el yo, donde no me importa el otro, donde se quiere imponer el poder despótico en lo máximo y en lo mínimo. El poder naciente de un espíritu intransigente es el temor de manejo de la libertad personal que pone en juego la existencia sobre promesas de lo imposible e invisible.

La libertad no es el juego con que con ella se enajena todo de manera irresponsable y se vende la conciencia. La libertad responsable en el renacer de la esperanza no se tiene para hacer de ella un fortín de tiranías convenciendo sutilmente y moldeando o manipulando para que se cumpla la voluntad del que detecta el poder según sus propósitos con un despliegue de dadivas y retoricas palabras que concluye con el desconocimiento de las normas y de todo principio de valores humanos y derechos fundamentales.  El método refinado del poder y el mandato puro se mide con hechos concretos de justicia social, no con ilusiones ni con acomodadas expectativas. 

La libertad no es gratuita ni casual.  Ella es fruto del esfuerzo y la acción en el mundo social. La libertad es liberarnos de factores contaminantes, de los mensajes destructores que hoy ejercen irresponsablemente algunas redes sociales y medios de comunicación, de los esclavismos de los espejismos terrenales como el dinero, el sexo, la droga, la violencia, el maltrato, la castración de la conciencia y todo el devenir que genera el mundo de la corrupción democrática.

Reconstruir la esperanza es hacer que toda perversidad incubada en el tejido social e individual se sustituya por la recta aplicación de las reglas propias de la dignidad humana. La sociedad moderna está en los del hombre del silencio, del hombre que no razona, del hombre que está en función de los controladores de los poderes opresores, del hombre que ha perdido la capacidad de pensar y alzar sus voces de libertad ante la pérdida del empleo y sus derechos fundamentales.

  Pero el apocalipsis del renacer está en pos de la verdad, está en pos del anuncio de la unidad y la armonía, está en pos de la expresión y la opinión de quienes se quieren acallar. No más miedo a la libertad de emitir juicios fraternos y de llevar a cabo las denuncias contra los que oprimen ideas y pensamientos, no más miedo a confrontar con respeto, no más miedo a exigir el cumplimiento de la ley y los derechos de las personas, derechos inalienables que no se compran ni se venden por mísero plato de lentejas o por semántica retórica de quien se ufana gobernante siendo tan solo un producto de regímenes fascistas en mora de hacerle exigible la revocatoria.

La idea es proclamar la convocatoria para comenzar los procesos de cambio y la interpretación de los momentos actuales a la luz de la práctica que conlleve a la trascendencia hacia un nuevo hombre, hacia una sociedad renovada en todas las acciones humanas   en el trabajo, en la familia y en toda interrelación   espiritual. Subversión en el sentido apocalíptico es alterar el orden que ejercen las instituciones que apoyan las injusticias despreciando el sentir de los débiles. Para Spinoza, sociedad y estado violan todo derecho a que cada individuo se realice según el conato de la naturaleza humana. Y más aún cuando aquí se gobierna como le da la gana al presidente.

No puede el hombre dejarse doblegar por aquello y aquellos que conspiran contra él, por aquellas vanidades que lo deslumbran, que lo manipulan y despersonifican, que le dominan su razón de ser y lo detienen para no actuar, para negarle a exigir sus derechos. El hombre motivado por las superficialidades sociales se obnubila, se adormece   para objetar toda injusticia y anunciar la esperanza con base en principios claros de liberación-

La vida es innata tendencia hacia la felicidad y esa búsqueda es un caminar hacia una plena humanización, hacia la plena satisfacción de sueños, aunque ello implique derrotas. Solo la capacidad de amar le da a entender al hombre que el posee la potencialidad de su existencia. 

El apocalipsis evoca la existencia humana pues allí se fundan diversos aconteceres donde permea la esperanza en osmosis en la plenitud del cosmos en constante fluir de renovación.

En ese camino a la felicidad a la perfección, el hombre atendiendo sus creencias busca el apoyo del gran poder en la naturaleza, otros la buscan en el cielo de la fe, otros en lo material, pero dícese que el sabio busca a Dios en el interior de su ser. El mundo cual apocalipsis enseña a vivir tiempos reales. Compensar las flaquezas humanas nos lleva a una convivencia armónica, pues fuimos creados para enfrentar los retos que configuran los espacios y los tiempos.

El mundo vive momentos difíciles donde pareciera que la gestión del hombre por alcanzar la felicidad ha fracasado. Todas las cosas en las que el ser humano mira como puntos de referencia para la unidad han fallado.  La democracia se ha divorciado de la verdad política y social, la educación, la religión, la economía y otras tantas estructuras que se enfocan en hechos de muerte y de abandono engendrando grupos que buscan   racionalizar el mal y la destrucción humana y de la naturaleza, propio del capitalismo salvaje que hoy nos dice... Sálvese el que pueda con la pandemia a cuesta ante un gobierno que reta la democracia y viola toda norma.

 El itinerario del ser humano se ha convertido en meras teorías, en relativismos donde los beneficios que puedan imperar a favor del hombre se enfocan a devorar todo superávit humanista.  Sera que el hombre está perdiendo la batalla. Eso pareciera pues aquello en lo que ha confiado le ha fallado, pero no es así pues cada ídolo que la sociedad ha construido se ha derrumbado en su momento como aquellas estatuas de tantos perversos históricos.  La fe siempre regresa o mejor siempre está allí para el rescate desplazándose en misión salvadora.

La visión apocalíptica surge como un mítico canto inspirado bíblicamente que dice que la historia humana tiene propósitos en medios del asombro. Es el canto de una revolución cristológica y de una larga resistencia. La victoria será el levantamiento de los débiles, de los condenados de la tierra, de los siervos sin tierra, de los que llevan el cristo de espaldas que se transforman en justicia conquistada por la lucha del pueblo como supremo poder terrenal.

El canto apocalíptico habla de los pueblos que han sido subyugados por imperios que perduran, pero que la nueva visión comunitaria se fusiona con la visión social de la historia que se extiende entre confines de esperanza en espera de la revelación. 

Optar por el apocalipsis de la fe, sin temores nos anuncia al Dios de la historia, al Jesús del evangelio implicando asumir una vida firme ante la realidad de un pueblo que protesta cuya fenomenología reivindicara esa actitud que no cierra los ojos ante el sufrimiento, la miseria, el miedo y la desesperanza.

El apocalipsis desplegar replicas que colapsan haciendo revelación de lo que oculta. La vida es dignidad, el apocalipsis es símbolo que interpela la realidad. Primero es la vida frente a cualquier religión llena de mitos, como lo es el estado que cree que incumplir es un imaginario dando ejemplo al pueblo de su mezquindad y así se sustrae de su responsabilidad de gobernación. Gobierno y sociedad le mienten al país propiciando de esta manera la gran violencia que vivimos.

El mundo es una dialéctica de dificultades que obstruye el ejercicio de la revolución. Pero todo lo nefasto del ayer y de hoy se descubrirá en el proceso de la Genesis de la investigación, donde el hombre se alzará con nuevas voces, nuevas miradas, nuevas acciones, nuevas reflexiones. Todo hacia la verdad histórica y social que elimine lo que nos está azotando...  El régimen

Hermanos todos... Es la nueva visión del mundo que nos entrega el Papa en su nueva encíclica invitándonos a cambiar por el camino de la revolución de la esperanza terrenal.

marsblawyer@gmail.com

miércoles, 6 de mayo de 2020

La teoría de la conspiración y el coronavirus (parte 1)



Por Dr. Carlos Pérez Morales:
El término teoría conspirativa o teoría de conspiración se usa para referirse a ciertas teorías alternativas a las oficiales que explican un acontecimiento o una cadena de acontecimientos comúnmente, de importancia política, social, religiosa, económica, religiosa o histórica por medio de la acción secreta de grupos poderosos, extensos y de larga duración, y además en tono peyorativo para descalificar esas teorías. (Wikipedia, 20209). Regularmente sus postulantes se aseguran que las misma se difundan a través de los medios masivos e inmediatos (Internet) disponibles.


Lo más común en estas llamadas "teorías" es que las mismas no aportan datos obtenidos científicamente para probarlas. Siempre explican los hechos en oposición a las explicaciones científicamente aceptadas. Su metodología (en caso de que exista una) es de carácter pseudocientífico, pero en ocasiones son aceptadas por un grupo de la población. Explican los hechos a base de una conspiración o un complot.

“Las teorías de conspiración sobre los virus artificiales no son nuevas. Vimos esto con el VIH, el rumor de que EE. UU. Lo hizo y lo introdujo en África. Pero son cosas realmente peligrosas para difundir ",

El Gobierno chino afirma que el nuevo coronavirus no procede necesariamente de China, y no duda en inspirarse en teorías complotistas. En el caso de la pandemia del coronavirus (COVID-19), se han desarrollado varias teorías conspirativas tanto en la República Popular de China, como en Estados Unidos de América.

Una de las teorías conspirativas desarrolladas en China explica el origen del Coronavirus se originó en un laboratorio de virología de nivel 4, (Wuhan Institute of Virology) cercano al mercado de mariscos de Wuhan. Esta teoría-que no tiene prueba científica ha sido descartada por investigadores chinos que descubrieron que el virus se trasmitió por primera vez de un murciélago a un humano.

Otra teoría conspirativa de China dice que el virus fue trasmitido cuando la ciudad de Wuhan, epicentro de la epidemia, albergó entre el 18 y 27 de octubre de 2019, una especie de Juegos Olímpicos Militares en los que compitieron soldados venidos de todo el mundo. Los delegados de EE.UU. trajeron el coronavirus a Wuhan y le ocurrió alguna mutación, haciéndolo más mortal y contagioso y causando una gran epidemia este año".
Existe una teoría conspirativa en China que sostiene que el virus fue creado como un arma biológica por Estados Unidos. Pero, Covid-19 no es tan mortal o transmisible, en comparación con otros patógenos que existen, por lo tanto, hubiese sido más efectivo utilizar otros patógenos, si ésto fuera cierto.

Hay un hecho nocivo irrefutable que el gobierno chino y su Partido Comunista cometieron. El férreo control que el gobierno chino y el Partido Comunista ejercen sobre la libertad de expresión, unido a la censura de la prensa fue responsable de dilatar la divulgación científica y popular a nivel mundial sobre la existencia de este peligroso coronavirus. Lo peor es que el gobierno chino castigó severamente al médico que lo comunico entre sus colegas. De esta forma, tanto el gobierno chino, como su Partido Comunista, son en gran parte responsables de que haya ocurrido esta pandemia mundial. Esta dilación evitó que los países tomaran medidas inmediatas de precaución, en muchos casos severas, Es mi opinión de que ambos tendrán que revisar la libertad de prensa, aunque sea para algunos asuntos particulares. El mundo no tiene derecho a sus irresponsabilidades.

Este artículo continuará.

Analista Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com
#QuedateEnCasa

miércoles, 24 de abril de 2019

Netanyahu y la constante amenaza al Oriente Medio


Por Bruno Lima Rocha:

El presente artículo fue escrito en el calor del momento después del anuncio de la victoria del controvertido y chauvinista político de la derecha israelí. Tendremos más tensiones al frente en el barril de pólvora permanente de la humanidad. Los comicios de 2019 terminaron prácticamente empatados, con el Likud, partido de Netanyahu, conquistando 36 escaños en el Knesset (parlamento de Israel) y el partido de centro, Azul y Blanco (Kahol Lavan) recibió 35 asientos. La leyenda del general Benny Gantz está siendo apoyada por el Laborismo (Avoda), aun así la pequeña margen victoriosa por las derechas (derecha, extrema derecha, derecha religiosa) es autorizada por el presidente de Israel indica que el acecho de Trump forme una mayoría con 65 escaños



El sistema político israelí es muy fragmentado y el tiempo de costura para montar un gobierno es de 28 días con una extensión de 14 días. En este período de un mes y medio, la agenda externa puede incidir, ya que la pauta de la anexión es bandera de campaña del partido político descendente de los movimientos terroristas de la Stern y del Irgun. Estamos en el siglo XXI y el chauvinismo continúa.

Es cierto que la política de seguridad de Israel y la constante amenaza del entorno moldearon una auténtica fusión entre el pueblo (en sus diversas comunidades e identidades) y el ejército. También es correcto afirmar que Israel es un Estado de Oriente Medio, peculiar, pero mucho más medio oriental que una "cabeza de puente de occidente". En otros términos, así como a Israel imaginaria de los neopentecostales y neófitos en el apoyo al pacto neocon y telecon de los EE.UU.-tal como el "jenial" capitán reformado Jair Bolsonaro - sólo existe en la fértil imaginación milenaria y esencialista que profana una cultura, otras analogías también son ficcionales. Hago aquí la culpa.

Como militante de una izquierda radicalizada, mi relación con la tradición humanista judía es visceral, tomando como base la tradición libertaria de Emma Goldman, Alexander Berkman. Como descendiente de árabes y aún defensor del pan-arabismo progresista y de la causa palestina, me acostumbra a ver en el Estado de Israel un portador de "culpa y pecado". Me he acusado de acusar a los mandatarios del sionismo victorioso por haber arrojado a la basura-después de 1948- la espectacular tradición de las diversas corrientes socialistas que pasaron por la intelectualidad y el mundo del trabajo aschkenazi, también representando por el Partido Bund y otros afines. Crecí diciendo que los opresores de los palestinos reproducían situaciones vividas por el heroísmo del Bloque Antifascista (AFB) durante el Levante del Gueto de Varsovia, en posiciones inversas. He aquí que en la madurez aprendemos lo opuesto. Israel es Oriente Medio, con sus dramas, vergüenza y algunas virtudes, un país mizrahim donde las comunidades antes minoritarias tienen un país para llamar el suyo. Es eso.

Este sentimiento del Estado hebreo no difiere del chauvinismo árabe, laico o apoyador del wahhabismo, y menos aún del "nacionalismo" turco en detrimento de los demás. Tampoco difiere de mis ancestros maronitas afirmando tanto fenicios (todo bien) y cartagineses (todo bien todavía), francófonos-francófilos (todo mal, todo muy mal) y anti-árabes (todo pésimo, horrible). No necesito ni quiero desgarrar las heridas recordando las masacres de Sabra y Chatila o de los conflictos intra-cristianos entre los clanes Chamoun y Gemayel, consecuencias directas de la guerra civil libanesa, pero también de la segunda invasión de Israel al Líbano. En fin, hay poca similitud inmediata entre el mapa político post-liberalismo inglés y post-iluminista hacia el del "moderno" Oriente Medio, surgido a través del nacionalismo árabe y la caída de la última Ummah con la caída del Imperio Otomano

Insisto. Es necesario pensar en Israel como un Estado más en la región, con lazos muy fuertes con sus comunidades en la diáspora y el gobierno reelegido de una máquina partidista chauvinista, especializada en hacer provocaciones sin fin y combinando una mezcla peligrosísima de extrema derecha política con apostasía religiosa. Netanyahu como primer ministro aumenta la tensión entre los israelíes, pero esa sociedad aprendió a procesar. El problema es externo o en el vecino. No hay mucha esperanza de reanudar los Acuerdos de Oslo en Palestina Ocupada reconocida por la ONU (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental), además de una melancólica tendencia de aún mayor marginación a los árabes-israelíes (los cerca de 1.658.000 ciudadanos del Estado hebreo, pero con cultura e identidades árabes).

La inmensa mayoría de estos no es ni libanesa (en Galilea), ni drusa, tampoco beduina, sino palestina (mayoritariamente sunita y en menor escala cristiana). ¿Cuál es la opción para estas familias y su juventud? Hagamos una comparación: ¿qué opciones para la juventud kurda en ciudades como Batman o Diyarbakir? Quien apostar en una estructura de marginación y el crecimiento exponencial de shahids (mártires) está muy cerca de acertar.

¿Qué hacer cuando el Poder Ejecutivo de la única potencia nuclear de la región se define a sí misma como fuerza militar de anexión, incluyendo las Colinas de Golán? Se quedará poco o nada al mundo árabe ya las comunidades islámicas vecinas de Israel, además de resistir y luchar, de las formas que saben, con los conflictos internos, traiciones y oportunismos de siempre. Discrepo profundamente de la hipocresía árabe e islamista (sunita o chiita) cuando afirman ser la "entidad sionista" la fuente de todos los males. Menos aún estoy de acuerdo con la estupidez de no reconocer el derecho de Israel a existir. Es más un país de Oriente Medio, con una poderosa diáspora y la razón universal de la shoah (holocausto) que legítimamente justifica su existencia. Pero eso es todo. No difiere en nada-o casi nada- del comportamiento de los Estados a su alrededor y como tal no es una fuente de virtud, en ninguna hipótesis

La compleja sociedad civil israelí (tomando como ejemplo la alianza Hadash-Ta'al) y la capacidad de resistencia del pueblo palestino, a pesar de la estupidez de Hamás y de la corrupción de Al-Fatah, forman la salida posible, todavía muy lejos reconozco. Estaba lejos antes de las elecciones de 2019 en Israel y está aún más lejos en la victoria de esa suma macabra de impulso a la economía de guerra y el chovinismo mezclado con apostasía. Los años aún más duros vendrán.
blimarocha@gmail.com

domingo, 11 de noviembre de 2018

La iglesia Universal creo su ejército de jóvenes a lo fascista


Por Alcides Alejandro Murua:
La Iglesia Universal ya tiene un ejército juvenil muy parecido a una formación paramilitar en Argentina y Brasil son miles, los disciplinados y adoctrinados en ambos países.
La casa matriz esta en Brasil
La Iglesia Universal, una poderosa empresa religiosa y financiera que está implantada con fuerza en Brasil y ha sido el sponsor principal de la victoria del fascista Jair Bolsonaro, también tiene un base potente en Argentina, manteniendo una sede principal en la Avenida Corrientes y múltiples filiales en todo el país, sobre todo en barrios humildes.


Ahora, en el marco del avance de la derecha en todo el continente los “Universales “han lanzado al mercado un “nuevo y peligroso producto”: los Gladiadores del Altar, integrado por adolescentes y jóvenes (hombres) cuya causa es “defender a Dios y hacer que el infierno tiemble”. Se autodenominan “ejército de pastores guerreros” y se preparan para combatir al demonio (no hace falta tener mucha imaginación a que y quienes se refieren tras esa palabra).

Así comenzó en Alemania Adolfo Hitler que logro tener las juventudes hitlerianas (HJ), en España el general Francisco Franco a los falangistas, requetés y las Guardias Civiles, en Italia Musolini a los camisas negras, entre otros aparatos del capitalismo orientados a manipular a niños, adolescentes y juventudes con la filosofía del fascismo con rituales religiosos.

Macri reimpulso la iglesia Universal en Argentina
Ahora han llegado a la Argentina los “Gladiadores del Altar” para lo que reclutan jóvenes de las barriadas mas pobres, los uniforma y les suministran dinero junto a un fuerte proceso de ideologización. No es para tomarlo en broma.

La controvertida Iglesia Universal del Reino de Dios suma una nueva polémica con los Gladiadores del Altar, un grupo religioso que cuenta con la estética propia de un ejército: jóvenes uniformados marchando en filas y profiriendo consignas a viva voz. Las críticas de los que ven similitudes con el fascismo no han tardado en llegar. Desde que se puso en marcha en enero del 2018, el programa ya cuenta con 6.300 participantes en todo el país, aunque hay dudas sobre los verdaderos objetivos…
Entre sus actividades incluyen:
             la lucha ideológica contra la reforma agraria;
             el debate ideológico con los sectores progresistas de la Iglesia católica;
             la denuncia de la marxista Teología de la Liberación y del progresismo europeo, lo mismo de otras herejías;
             la oposición a las organizaciones populares de carácter comunitario que busquen darle el poder al pueblo, y de forma total a todo aquello que implique el poder comunal,
             la guerra a los trabajadores que pretendan reclamar mas derechos de los que les a otorgado la sociedad civil por su trabajo;
             la educación y la salud no son derechos, son deberes que se ganan con trabajo, paz y orden;
             el repudio a libros, películas y series televisivas que atentan, según la organización, contra los principios y valores morales cristianos, la propiedad y las tradiciones;
             el proceso socializador de la educación debe estar en manos de la institucionalidad de la iglesia católica y la sociedad civil con la finalidad de prevalecer los buenos valores como son la familia, la propiedad, las tradiciones, la ciudadanía y la democracia parlamentaria;
             el rechazo a la gente inferior como son los homosexuales, prostitutas, pobres, indios y negros, estos tres últimos deben ser manejados en razón de la gente inteligente y trabajadora; y
             la escuela debe crear un nuevo sistema de adiestramiento para los niños y adolescentes y jóvenes, con el fin de proporcionarles un entrenamiento militar y desarrollar su entendimiento y obediencia a la ideología del nacionalismo. Los principios de esta son el nacionalismo, la actividad física, la camaradería, la vida al aire libre y el formar líderes y hombres de bien que serán en el futuro los pilares en los que se sustenta la sociedad.

Alerta en Venezuela
Pretenden instalarse en el territorio venezolano como base de apoyo de la plataforma del candidato el pastor evangélico Javier Bertucci, ya se ha comenzado ver en algunas ciudades capitales del país como son Caracas, Valencia, Maracay, Los Teques, Mérida, Barcelona, entre otras.

Hagamos memoria histórica en Venezuela lo acontecido en los años ochenta con el agente de la CIA Alejandro Pérez Escusa, quien hoy vive en Centroamérica, logro reclutar jóvenes del Este de Caracas provenientes de los Colegios Privados para la organización fascista denominada Tradición, Familia y Propiedad (TFP), esta consistía en una agrupación de laicos católicos. Su vinculación con grupos muy conservadores de la iglesia católica como el Opus Dei de la UCAB. No obstante esta agrupación TFP origino fuerte rechazo por sectores liberales y progresistas del catolicismo venezolano.

Es necesario saber que esta organización fue fundada en São Paulo, Brasil, el 26 de julio de 1960, por Plinio Corréa de Oliveira bajo el nombre de Sociedade Brasileira de Defesa da Tradição, Família e Propriedade. El programa de la TFP, como se le conoce popularmente, está basado en la tesis del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución, en la que este analiza la decadencia espiritual de la Civilización Cristiana Occidental, desde la Edad Media hasta nuestros días. Por tanto se plantea la lectura de la biblia y el estudio del pensamiento del nacionalismo desde la visión del fascismo desde el seno de la familia, para proteger su propiedad privada, sus tradiciones y su clase social, para ello se plantean la creación de brigadas juveniles y además de armar a la sociedad civil (clase media) para combatir a las ideologías socialistas y progresistas que insistan a los pobres a tomar el poder para generar gobiernos populares y participativos para las mayorías enarbolando principios como justicia, libertad, educación, salud y equidad para todos, lo que pone en peligro los bienes y status social de las familias “trabajadoras” que han alcanzado ser parte de la clase media como profesionales, técnicos, empresarios, hacendados y religiosos de jerarquía.

En este orden de ideas el TFP fue de donde surgieron la mayoría de los actuales dirigentes de Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP), este núcleo del fascismo fue prohibida en Venezuela por el gobierno adeco de Jaime Lusinchi, pero no fue extirpada porque su semilla le a causado un gran dolor, muerte y sufrimiento al pueblo venezolano en esta última década de nuestra historia contemporánea.

Tarea
Vean algunos videos reflexionemos en familia, en la comunidad y en el trabajo sobre lo que esto significa este nuevo renacer del fascismo ahora en nuestra Latinoamérica y el Caribe.
Reproducir los siguientes videos en el canal You Tube para que veas lo que hay detrás de la iglesia universal (o pare de sufrir y otras agrupaciones)
1.            La Iglesia Universal (Informe de Telenoche Investiga) en Argentina y Brasil.
2.            La verdad de la iglesia universal del reino de dios.
3.            Desenmascarando a la iglesia universal del reino de dios.

alemur47@yahoo.com.ar

viernes, 19 de octubre de 2018

Cuanto acertó Marx respecto al opio de los pueblos


Por Homar Garcés:
Hasta qué punto puede admitirse como cierta la sentencia de Steven Weinberg, galardonado en 1979 con el premio Nobel de física, al aseverar que «la religión es un insulto para la dignidad humana. Con o sin ella, habría buena gente haciendo cosas buenas, y gente malvada haciendo cosas malas, pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta religión». Dependerá básicamente de la visión particular de cada persona y lo que ésta representa en su vida (sea cual su denominación y su dios particular); lo que determina su actitud ante el resto de sus semejantes, tanto en su forma individual como en su forma colectiva (social, cultural y/o étnica). Una posición que podría estar hincada en el prejuicio, el estereotipo y la ignorancia. O, contrariamente, fruto de un libre raciocinio y de una convicción propia de la necesidad de un respeto mutuo sincero que nos haga ver a todos los seres humanos dotados con los mismos derechos.

Quizás lo más difícil y más terrible que puede hacer cualquier ser humano en este mundo es defender y hacer valer su derecho a creer o no en una deidad determinada. Desde los tiempos más antiguos de la historia de la humanidad, la intolerancia religiosa ha sido uno de los detonantes principales de persecuciones, agresiones y muchos conflictos bélicos. Incluso entre personas y naciones que profesan la misma fe. Unos quinientos años atrás, el fanatismo religioso sirvió de motor para impulsar la invasión, el saqueo y el sometimiento colonial a manos de las monarquías cristianas europeas mediante las cruzadas sobre «Tierra Santa».

A fin de propiciarlas con éxito, la iglesia católica difundió la promesa que sus participantes serían redimidos de sus pecados y, de este modo, contribuirían a la recuperación de Jerusalén del dominio de los infieles, esto es, de los pueblos musulmanes que aún pueblan este amplio territorio, devastado y sacudido por la guerra. Fue el antecedente histórico de la beligerancia cotidiana que ahora tiene lugar en todo el Oriente Medio, lo que se pretende encubrir nuevamente con el ropaje religioso, magnificando un presunto enfrentamiento entre el Islam y el Cristianismo (entre Oriente y Occidente, como algunos gustan presentarlo) que sólo sirve para satisfacer los intereses de las grandes corporaciones transnacionales capitalistas que obtienen de la guerra, justamente, sus mayores dividendos.

También vale afirmar que ello es producto de la herencia cultural, eurocentrista en este caso, marcada -como se puede rastrear fácilmente en el resto del planeta- por una concepción racista que le hace creer a sus partidarios que están predestinados por la Providencia a doblegar a los pueblos considerados salvajes, incultos y supersticiosos con el sublime propósito de “civilizarlos”. En ello se debe incluir lo relativo al irrespeto, incluso las agresiones irracionales de todo tipo, que sufren quienes tienen la «osadía» de manifestarse ateos o, simplemente, que no comulgan con religión alguna, sea cual sea el territorio en que moren; dándose por sentado la existencia de un solo dios y, por tanto, la obligatoriedad de una adoración común para todos los seres humanos.

En «Introducción a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel», Karl Marx consideró la religión como una expresión alienada de la humanidad y dijo de ella que era «el opio del pueblo». Así, él escribió: «la miseria religiosa es, al mismo tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra ella. La religión es el sollozo de la criatura oprimida, es el significado real del mundo sin corazón, así como es el espíritu de una época privada de espíritu. Es el opio del pueblo. La eliminación de la religión como ilusoria felicidad del pueblo, es la condición para su felicidad real. El estímulo para disipar las ilusiones de la propia condición es el impulso que ha de eliminar un estado que tiene necesidad de las ilusiones. La crítica de la religión, por lo tanto, significa en germen, la crítica del valle de lágrimas del cual la religión es el reflejo sagrado».

Pero no ésta no sería su única alusión a tan controversial tema. Para el autor de El Capital, la crítica de la religión no era un fin en sí misma: «La crítica del cielo se convierte así en una crítica de la tierra; la crítica de la religión, en la crítica de la ley; la crítica de la teología, en la crítica de la política». En otra de sus obras, "Sobre la cuestión judía», atacada a veces, injustamente, de antisemitismo, enunció por primera vez la idea de que la emancipación humana estaba ligada al fin del capitalismo.

En ella, establece que «la dignidad humana carece de ideologías y credos religiosos específicos. No es exclusividad de un grupo étnico o de una clase social. Ni está determinada por la subordinación o por la preeminencia de los otros valores que puedan regir los destinos y la vida en sociedad». No obstante, la historia nos revela que una gran parte de los conflictos humanos ha tenido su detonante en estas ideologías y credos, dando lugar a conclusiones sesgadas respecto al carácter belicoso que incubaría cada persona, independientemente de su extracción social y étnica; cuestión que es alimentada de forma interesada por los sectores dominantes, induciendo a las clases subordinadas a aceptarla como una fatalidad infranqueable.

En la actualidad, los fundamentalismos religiosos se han hecho notorios en la actividad política de una gran parte de nuestra América. Su influencia en ascenso (junto a la onda expansiva del fascismo que comienza a percibirse, sobre todo, en el escenario electoral brasileño) es, sin duda, una amenaza cierta para todas las libertades democráticas de nuestros pueblos; encubierta por aparentes llamados al rescate de sus valores tradicionales, del sagrado ámbito familiar y de la moral frente a la decadencia encarnada por los librepensantes, los diferentes defensores de los derechos humanos, los pobres que luchan por mayores condiciones de igualdad social y la comunidad LGTB (ésta última, blanco preferido de sus ataques).

Sus acciones apuntan a la eliminación del libre albedrío como rasgo común de la gente; explotando atavismos que parecían superados y ya olvidados, pero que ahora han aflorado y dan forma a una estrategia de miedo, rechazo y desprecio que hace ver al otro, al diferente, como un elemento prescindible al cual no le asiste ninguna clase de derechos.

Este opio «renovado» no difiere en mucho de la conclusión expuesta hace miles de años por el filósofo romano Séneca: «la religión es verdad para la gente común, falsa para los sabios y útil para los poderosos». Por ello, la comunión entre política y religión es, sin duda, liberticida. La división que ella fomenta en el seno de las clases populares es ganancia para los sectores dominantes (locales o no). Esta ha permitido, además, que el número cuantioso de víctimas causadas por las guerras imperialistas de las últimas décadas no cause demasiada indignación entre mucha gente; en especial si éstas son palestinos, africanos, asiáticos o latinoamericanos considerados inferiores, lo cual conduciría a la “normalización” de unas relaciones sociales marcadas por una violencia “justificada”. Todo esto no hace más que reforzar lo ya expresado hace más de un siglo por Karl Marx. -  

mandingarebelde@gmail.com

martes, 22 de mayo de 2018

Manual contra el miedo


Por Rafal A. Ugalde Q.:
Comprender que en nuestras diferencias están las fortalezas como país y hemisferio debería avocarnos a todos quienes nacimos en el siglo pasado

Comprender que en nuestras diferencias están las fortalezas como país y hemisferio debería avocarnos a todos quienes nacimos en el siglo pasado, cuyo principal paradigma “inventado” por otros fue el miedo. El presente siglo deja atrás esa visión estrecha de un mundo solo de “buenos” o “malos” y nos remite a acuerdos de cara a la ciudadanía, reconociendo siempre que nuestras diferencias nos hacen fuertes. Por eso, entiendo perfectamente el arrojo con que el presidente Carlos Alvarado y su ministro, Rodolfo Piza, toman en cuenta esta realidad latinoamericana de la que no escapa la pequeña Costa Rica. ¡Realidad, a la vez, fatal y prometedora!



Lo anterior no quiere decir que todo será un lecho de rosas. De hecho, como parte de la cultura del miedo en que nos formaron generación tras generación, ya saltaron voces contra el acuerdo de “coincidencias” entre el partido de gobierno, Piza y una organización como el Frente Amplio.

Años de confrontaciones en el mundo, en que todos los ciudadanos fueron tomados como “marionetas”, hacen que muchos sigan viendo la democracia solo como elecciones. No aceptan necesariamente que los comicios son la puerta de entrada para que esas diferencias, como sociedad y continente, sean tomadas en cuenta con participación ciudadana protagónica, en busca de soluciones en materia de comercio, salud, ambiente, desigualdad social, exclusión ideológica, religiosa, sexual, laboral, salarios, vivienda, infraestructura, educación, etcétera.

Siento que esta apuesta del actual gobierno solo quien no corre riesgos jamás transforma nada lleva, por ejemplo, a la cancillería a una mujer salida de un colegio público, moldeada como profesional en universidades públicas y privadas. Ella, a diferencia de lo que nos tenía acostumbrada la diplomacia tica, conoce in situ (no porque lo leyese entre enormes pasillos de grandes univocidades extranjeras) las diferencias latinoamericanas, a partir de su experiencia como coordinadora de la Red de Mujeres Afro latinoamericanas, del Foro de Mujeres para la Integración y de la Alianza de Pueblos Afrodescendientes de nuestra América Latina y el Caribe. De una astucia extraordinaria, de ella dependerá si acepta “sugerencias” para que como nación dialoguemos con este y no con aquel, y condenemos a estos y absolvamos a los otros. Costa Rica, tenemos que reconocerlo, viene apostando a favor del injerencismo en asuntos de otras naciones, olvidó los principios de autodeterminación de los países e hizo en muchas ocasiones que abrazáramos el Derecho Internacional como razón del más fuerte.

Quienes imponían desde la Colonia cruenta guerras internas para dirimir sus diferencias, a regañadientes, se encuentran un hemisferio que declara a la paz su aliada, sin que ello signifique que las contradicciones a su interior se hayan erradicado o no se hayan profundizado, pero hoy en toda la región se ve normal que los débiles que otrora eran utilizados como carne de cañón, estén en la misma mesa con quienes creían que poder absoluto era igual a razón. ¿Qué extraño tiene entonces que un partido autodenominado de “izquierda” coincida con algunos puntos del gobierno que defiende alguien seguidor de las tesis de la Asociación Nacional de Fomento Económico?

Solo quienes viven de los “fundamentalismos” económicos, políticos y diplomáticos piensan que, para desarrollarnos, solo hay que tomar en cuenta lo dictado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial, y que en la región no hay otras experiencias a tomar también en cuenta en la producción agrícola, ganadera, comercio, inversiones, etcétera.

Por eso, obviar el dialogo significa menospreciar la creatividad con que nos recibe el siglo XXI. Es la gente que proclama la peligrosa “contaminación” a que estamos expuestos si dialogamos con Daniel Ortega, Nicolás Maduro, Donald Trump, Vladimir Putin, Jinping, etcétera.

No sé hasta dónde el nuevo gobierno está o no convencido que hemos transitado en los últimos 30 años con más errores que virtudes, en campos concretos como el económico, agrícola, laboral, social, infraestructura, educación, etcétera. Si es así, bien venido el dialogo; de lo contrario, me temo que la administración Alvarado contará la misma historia de los Solís, los Arias, los Figueres, los Pacheco, etcétera. Habrá desperdiciado toda esa sangre joven que forma parte de su gabinete. El miedo nuevamente habrá devorado otro gobierno ¡y el miedo es mortífero!

rafaelangelu@yahoo.com

sábado, 30 de septiembre de 2017

La hegemonía occidental

Por Homar Garcés:
Y la disolución del sentido de comunidad 

Existe a nivel mundial una disolución creciente del sentido de comunidad, estimulada de diversos modos por los grandes centros del poder mundial. Esto se manifiesta en la intolerancia (racial, religiosa, clasista y/o ideológica) hacia personas que son, o se consideran, diferentes, eliminando cualquier posibilidad para la convivencia y dando lugar a crímenes de odio que se propagan ante la mirada cómplice y/o indolente de quienes ejercerían algún tipo de autoridad (instigándolos muchas veces), haciéndolos ver como una situación normal que no merece demasiada atención. La concentración monopólica tanto del conocimiento como de la información ha facilitado modelar la política y la vida sociocultural, en general, de la humanidad, a tal punto que todo debe calibrarse y adaptarse de acuerdo a los patrones que identifican a la cultura occidental, representada por Estados Unidos y sus aliados europeos, estableciendo su hegemonía sobre el resto del planeta.



De acuerdo a lo determinado por el sociólogo polaco-británico Zygmunt Bauman, el mundo actual se encuentra envuelto en lo que él denominara modernidad tardía (también conocida como modernidad líquida), caracterizada por una economía capitalista global que no distingue, ni pretende distinguir, fronteras y, de serle siempre posible, recurre a la guerra como opción válida para imponer sus intereses; una modernidad que requiere la privatización creciente de los servicios públicos (otrora en manos del Estado) y donde se manifiesta la tendencia a resaltar como valores básicos ideales el individualismo y, por efecto de éste, la falta de solidaridad, dando fin al compromiso mutuo que se mantuvo presente en la cultura y en la historia de una gran parte de la humanidad.  Cuestión ésta que tiende a ampliarse cada día gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en auge, desarrolladas, justamente, bajo el patrocinio capitalista. De esta forma, los sectores dominantes se aseguran de obtener también una plusvalía ideológica mayor a la obtenida por los grupos de poder del pasado, al mismo que se permiten destruir los cimientos históricos, educativos y culturales de los pueblos a fin de congregarlos en torno a una misma forma de concebir el mundo.

Así, en contraste con lo que caracterizara durante siglos a muchos pueblos de la Tierra, especialmente a los de nuestra América, "el sistema alienta -refiere Javier Tolcachier en su artículo Las nuevas narrativas revolucionarias- una lógica individualista, atomizadora, competitiva y excluyente que aumenta el grado de segmentación y un emplazamiento mental donde la felicidad aparece ligada al éxito, la fama y la singularidad. El ideal es ser diferente, aunque todos crean exactamente lo mismo. La verdad común es reemplazada por verdades particulares, en las que entronca el aparato publicitario, el misil teledirigido de la pos verdad a medida. La generalización es pecaminosa y fútil, lo “cool” es lo específico y especial. Todo ello debilita las opciones colectivas, sobre todo, las asentadas en pertenencias y permanencias orgánicas, que hoy son reemplazadas por el vaivén de mareas sociales huracanadas, pero impermanentes”. De esta forma, quienes detentan el poder (lo mismo que aquellos que aspiran obtenerlo) prometen soluciones simples a problemas intrincados, generalmente dejando de lado la importancia del sentido de comunidad que habría de existir y consolidarse en cualquier sociedad para concentrarse en el interés privativo de cada persona, lo que eventualmente tendrá sus efectos negativos respecto a la organización autónoma y solidaria de los sectores populares.

El axioma del prócer y presidente mexicano Benito Juárez, «la paz es el respeto al derecho ajeno», debiera entenderse también como el respeto al derecho de los «otros» a ser tratados realmente en pie de igualdad, sin que salga a relucir ninguna muestra de discriminación. Su comprensión y discernimiento contribuirían, sin dudas, a que los seres humanos, en un sentido bastante amplio, puedan finalmente convivir en paz, haciendo realidad todos aquellos ideales que han nutrido sus aspiraciones compartidas de morar en un mundo cada día mejor. Lamentablemente, este es un asunto de primera importancia que es obstaculizado -de variadas formas- por los diferentes paradigmas impuestos por la ideología de las élites dominantes, llámense nacionalismo, Estado, mercado o religión (y sus derivaciones); los cuales han sido los detonantes principales de cada conflicto ocurrido en la larga historia compartida de la humanidad.-

mandingarebelde@gmail.com

martes, 7 de marzo de 2017

Los secretos actuales y las generaciones venideras

 Por Jorge Aniceto Molinari
Seguramente las futuras generaciones podrán acceder a una información que hoy a nosotros nos está vedada.
Lo mismo nos sucede a nosotros en relación a las generaciones anteriores. Hoy conocemos episodios y detalles que los contemporáneos ignoraban y solo podían especular con la existencia de ellos.


Luego de la segunda guerra mundial, cuando el mundo para el sistema capitalista comenzó a ser un solo mercado, y los avatares nacionales a formar parte de las dificultades empresariales para mantenerse y desarrollarse, sus posibilidades reales de gobierno cada vez más acotadas, los secretos a nivel de los servicios de inteligencia un material privilegiado al cual el común de los mortales hoy no tenemos acceso.

Podemos suponer cuantos y cuales golpes de Estado se armaron desde los servicios secretos de las grandes potencias, ahora el detalle de cada una de las acciones que seguramente han comprendido desde el armado de guerrillas, fugas de penales, atentados de la más diversa calaña por ahora es una nebulosa, manejos monetarios, de los artículos de consumo, agentes intervinientes en los mismo, etc. etc.- Porque convengamos que tan importante como manejar los ejércitos nacionales y poder disponer de agentes en ellos,  para las grandes potencias ha sido fundamental el poder hacer una operación en que la pinza tuviera bajo su control los dos brazos. Claro la vida ha mostrado que esto no es lineal y siempre tiene riesgos para lo que ellos maniobran; la guerrilla cubana por ejemplo que creyeron controlar en un principio, se les fue de las manos y se convirtió en bandera de rebeldía para toda la izquierda latinoamericana, con lo cual trataron de asumir ese dato de la realidad y convertirlo en un instrumento para su táctica del aborto.

Lo mismo ha sucedido en la interna de los ejércitos, donde el soborno y el chantaje en una importante cantidad de casos han sido derrotados, ayudados también por el notorio declive económico de los otrora poderosos imperialistas.

Lo que no quiere decir que con el ascenso de Trump no renazcan los “comandos” que se ofrezcan para las nuevas circunstancias, por aquello del huevo de la serpiente, sobre el que escribía certeramente el dirigente comunista uruguayo Rodney Arismendi.

Ahora que importante que sería para la gente que todo esto fuera transparente, sabemos que no lo podrá hasta que la base económica de la sociedad no lo sea.

Un síntoma de esto es que los analistas políticos, parten siempre de los datos de su realidad política, no van al fondo de las cuestiones. Esto tiene mucho que ver también con el modo por el cual se financia su trabajo. Por ejemplo sabemos que en Rusia gobierna Putin, su gobierno además tiene presencia fuerte en los medios, ahora ¿cuál es la estructura real de su gobierno?, eso normalmente no se desarrolla y seguramente es ahí donde está la explicación de su rol en la política internacional.

Lo mismo sucede con Trump aunque en el caso de EE.UU. la novela política está más  difundida.- Por ejemplo se ha dicho que para el triunfo de Trump, la colaboración de Putin ha sido activa, sin embargo no conozco estudios sobre la relación económica de las dos bases de sustentación de estos liderazgos, donde seguramente habrá pistas para saber ciertamente que está pasando.

¿A qué vamos con esto? A que hoy es de una gran importancia para comprender el curso de los hechos saber realmente que características tiene la actual crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. Tanto Trump, como Putin, son gerentes, importantes, pero las decisiones centrales se toman a otro nivel.

El problema es que ese otro nivel no encuentra salidas para la crisis, y el crecimiento de la guerra comienza a hacerse demencial para la humanidad.

Mientras tanto la “superestructura”, política, sindical, religiosa, social, vive una realidad virtual donde este proceso se vive como en una burbuja, solo muy de vez cuando el mundo de la ciencia alerta con mensajes claros –porque los tiene-, sobre la existencia de esa otra realidad, pero es muy simple comprender que hoy aún el mundo de la ciencia está desagregado de esta realidad que se vive en la “política”.

¿Hasta cuando esto va a seguir así?: parte de la respuesta la tiene la “izquierda” que por su bagaje ideológico hoy tendría elementos para actuar a un nivel superior. Sus maestros siempre se preocuparon de documentar sus estudios sobre la base material de la sociedad y su desenvolvimiento.

Ahora hoy su preocupación es la chacrita, lo cual no es en sí criticable, sino de que la suerte de la chacrita va a depender en última instancia de la propia suerte de la humanidad.- Hoy no hay elaboración teórica, ni ideológica, para comprender en que etapa está el desarrollo, económico, social y político del mundo.

En el Uruguay por ejemplo ha ocurrido la conmoción del cambio Nelson; los comentarios van al plano político y sus implicancias, pero estamos frente a un submundo de movimientos de capitales sin el control de la sociedad, ahora si el Uruguay toma medidas propias y se aleja de lo que hoy se hace el mundo, también se aleja de lo que hoy es la actividad empresarial con los riesgos que ello supone por la repercusión en el aparato productivo y en el trabajo de la gente.- Tampoco es justificable la posición de que solo corresponde hacer lo que legalmente está aprobado. En esto también están comprendidos los llamados acuerdos bancocentralistas, importantes pero que no han podido impedir el incremento permanente de los Paraísos Fiscales, de las deudas de los Estados y de las demenciales emisiones monetarias. Es necesario actuar con un programa que involucre a toda la sociedad.

Mujica en la ONU, setiembre del 2013, tomó el toro por las guampas, e insinuó un camino –convengamos en honor a la verdad, que no era su camino habitual el hablar de la moneda y de los impuestos -,  pero luego su deserción y la de sus respaldos políticos ha sido total. Su comparecencia está grabada y se accede a ella fácilmente por Internet, y son de las que no se borran.

¿Se  podrá retomar ese camino y avanzar?  Nosotros creemos que sí, que el destino de la humanidad no está en la confrontación de modelos sino el de hacer pesar sobre la base de lo mejor de la humanidad las medidas de transición necesarias para la muerte en paz de la predominancia del modo de producción capitalista.
sipagola@adinet.com.uy