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viernes, 25 de septiembre de 2020

Juicio en Londres para ver si lo extraditan o no a EEUU

 

 Por Sergio Ortiz:

La víctima es Julián Assange y la libertad de prensa. Desde el 7 de septiembre pasado se reanudó el juicio de extradición de Julián Assange en Londres. Estados Unidos quiere extraditarlo, juzgarlo y condenarlo a 175 años de cárcel.

Aunque es un personaje conocido internacionalmente, vale la pena recordar quién es Julián Assange. Tiene 49 años de edad, australiano y en 2010 se hizo muy conocido porque su sitio WikiLeaks publicó centenares de miles de cables secretos del Ejército norteamericano. Esa info dejaba en claro las matanzas cometidas por esas fuerzas en Irak y Afganistán, las torturas en esas cárceles secretas y en la que usurpan en Guantánamo (Cuba).



También, sin tanta sangre derramada, una parte de lo filtrado correspondía a lo que las embajadas de EE UU alrededor del mundo enviaban al Departamento de Estado, con las informaciones de sus tratos con los respectivos gobiernos y las oposiciones en cada país. Aunque no viene estrictamente al caso del juicio, varios políticos de Argentina quedaron escrachados por sus obsecuencias ante los embajadores de USA en Buenos Aires. Uno de los más arrastrados, Sergio Massa (ver el libro ArgenLeaks, de Santiago O’Donnell).

Las masacres cometidas por los estadounidenses en aquellos frentes de guerra correspondieron en su mayor parte a administraciones republicanas como la de George W. Bush. También fueron continuadas por la otra rama bipartidista, demócrata, de Barack Obama.

Eso se reflejó en que la demanda norteamericana por encarcelar de por vida al periodista australiano fue un deseo compartido de republicanos y demócratas. En 2010 estaba Obama en la Casa Blanca y ya venía incumpliendo su promesa de cerrar la cárcel ilegal de Guantánamo. En ese tiempo comenzó la persecución contra Assange, con una denuncia por supuesto abuso sexual formulada por dos mujeres en Suecia. Como el denunciado vivía en el Reino Unido, Suecia motorizó la primera demanda de extradición, pero el verdadero motor de aquel pedido era Washington. La idea era que Londres lo deportara a Suecia y de allí se lo fletaran a la seudo democracia del Norte.

En ese momento Assange fue brevemente detenido y concedida su libertad condicional. Luego, ante el fallo de la Corte británica para su extradición, se refugió en la embajada de Ecuador en Londres. El entonces presidente Rafael Correa le concedió el asilo en junio de 2012. Incluso esa Revolución Ciudadana le otorgó la ciudadanía, pero ni así consiguió Assange que el Reino Unido de los sucesivos gobernantes conservadores David Cameron y Theresa May le dieran permiso para viajar a Quito. Tampoco lo habría hecho Boris Johnson, asumido en 2019, cuando el asilado ya había sido retirado por la policía británica de aquella embajada, el 11 de abril de ese año.

¿Qué había sucedido? Que el traidor “Kautsky” Moreno recibió el 11 de marzo de 2019 un crédito de 4.000 millones de dólares del FMI y unos días después revocó el asilo a Assange y permitió que la policía lo detuviera. En esa embajada londinense el periodista estuvo encerrado, controlado y espiado por casi 7 años. Delicias del capitalismo del Primer Mundo y sus democracias occidentales y cristianas.

El juicio

Las causas truchas abiertas en Suecia fueron cerradas dos veces, la última en noviembre de 2019. Y quedó en pie la verdadera e interesada extradición: la yanqui. En junio de 2019 el gobierno británico había aceptado ese pedido de extradición y transcurrieron varios meses de recursos y preparación del juicio. Assange aguardó preso en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, con un estado de salud muy precario por tantas injusticias sufridas y duras condiciones de encierro.

En febrero de este año comenzó ese juicio, donde EE UU reclamaba la remisión del prisionero argumentando la comisión de 18 delitos, como violación de la ley de espionaje y seguridad nacional. James Lewis, funcionario judicial estadounidense, fue designado fiscal en este juicio por el procurador de Justicia de Trump, William Barr.

El proceso había comenzado en febrero pasado, pero se suspendió por el Covid-19. Se reanudó el 7 de septiembre presidido por la jueza Vanessa Baraitser, derechista y conservadora, y durará hasta el 25 de septiembre. Cualquiera sea el fallo, habrá apelaciones que llegarán hasta la Corte Suprema británica, por lo que el desenlace sería en 2021.

Pocos días antes que recomenzara este proceso, el procurador yanqui Barr presentó nuevos cargos de intrusión, que agravan los 18 preexistentes. ¿Será que los 175 años de cárcel serían insuficientes para este Donald Trump recargado?

Lo bueno es que los primeros testigos en el juicio hablaron alto y claro a favor del periodista.

Primero testimonió por la defensa Mark Feldstein, profesor de periodismo de la Universidad de Maryland. Dijo que las acusaciones contra el informático tienen motivaciones políticas y que su extradición constituiría una barbaridad. Abundó con que en EE UU no existían precedentes de que un periodista hubiese sido juzgado por publicar información clasificada y se amparó en la Primera Enmienda de la Constitución.

Luego fue el turno de Daniel Ellsberg, un exanalista de las Fuerzas Armadas de EE UU que en 1971 filtró los “Papeles del Pentágono”. Gobernaba Richard Nixon cuando él envió 7.000 páginas de documentos clasificados sobre la guerra de Vietnam al New York Times y al Washington Post. Esos papeles demostraban que Nixon sabía que no ganaría la guerra, pero la continuó con el resultado previsible de miles de muertos propios.

Este testigo habló a favor de Assange acusado y defendió a su fuente, la ex soldado Chelsea Manning. También refutó al fiscal yanqui Lewis, quien había hablado de un “buen Ellsberg y un mal Assange” respecto a poner en riesgo a informantes secretos. Dijo que él también en 1971 puso en riesgo a un agente porque optó por dar todo el material y no alterarlo.

Un buen argumento de la defensa de Assange, donde está el exjuez Baltasar Garzón, es que las denuncias de WikiLeaks no provocaron la muerte de nadie. Más aún, se desenmascaró cómo un imperio y sus tropas causaron en Irak y Afganistán 37 millones de refugiados y más de un millón de muertos. Y todo por la búsqueda del control del petróleo iraquí, con acusaciones falsas de armas de destrucción masiva y otras mentiras. Todo eso fue desenmascarado por Assange. Ahora se lo están haciendo pagar en vida.

Este caso divide aguas. Unos 167 políticos del mundo firmaron una carta reclamando la libertad de Assange; entre otros Correa, Lula da Silva, Nicolás Maduro, Cristina Fernández, Alberto Fernández, Adolfo Pérez Esquivel y muchos más. No busquen las firmas de Mauricio Macri y Jair Bolsonaro: son amigos de Trump y están junto a EE UU.

También Assange divide aguas en el periodismo. Jorge Lanata supo ser un periodista de investigación. Desde que degeneró con Clarín, no firma por estas causas.

ortizserg@gmail.com

 

miércoles, 19 de febrero de 2020

Coronavirus, otra acción de terrorismo biológico



Por Orfilio Peláez:
¿No es muy sospechoso que haya aparecido el coronavirus en China y que Washington lo haya introducido para debilitar a lo que muchos ya consideran la primera potencia económica mundial, por encima del hasta ahora imperio del mal liderado por Trump?

Un artículo publicado en su blog personal por el periodista español Patricio Montesinos maneja la teoría de que el coronavirus pueda ser un germen creado en laboratorios de Estados Unidos, como arma bacteriológica de la guerra comercial desatada por Washington contra China.

Según reseña el texto reproducido en Rebelión, varias declaraciones recientes de altos cargos de la Casa Blanca y una cada vez más intensa campaña mediática internacional anti china, alimentan la hipó tesis de que la administración del presidente Donald Trump pudiera ser la responsable de la epidemia aparecida a finales de diciembre de 2019, en la ciudad de Wuhan.

Montesinos hace alusión a lo manifestado el 31 de enero por el Secretario de Comercio Wilbur Ross, quien afirmó: «el brote de coronavirus que ha contagiado a miles de personas podría impulsar la economía estadounidense». Pero el alto funcionario fue más allá al aseverar que «ayudará a acelerar el regreso de empleos a Norteamérica».
Tales afirmaciones de Ross siguieron a otras del secretario de Estado Mike Pompeo, quien en medio de la emergencia que vive el mundo por la referida enfermedad identificó a China como una amenaza a los principios democráticos internacionales.

A lo anterior se suma el silencio cómplice de los grandes medios de información que omiten mencionar los ingentes esfuerzos desplegados por las autoridades del país asiático para controlar la expansión de la epidemia, entre los cuales resalta la construcción en tiempo récord de dos grandes hospitales destinados a brindar asistencia médica de máxima calidad a los enfermos y la búsqueda de efectivos fármacos que puedan curar la dolencia.

Plantea el periodista en su escrito que, aunque se haya tratado de esconder, el mundo conoce bien cómo sucesivas administraciones de Estados Unidos acudieron a la guerra biológica para derrocar gobiernos considerados adversos, desatar conflictos entre naciones y exterminar poblaciones.

Fidel, uno de los primeros objetivos Una mirada a lo sucedido en el orbe durante los últimos 60 años permite afirmar que pocas naciones han sufrido tan variadas formas de ataques biológicos como Cuba.
Quizá una de las pretendidas primeras víctimas de esa tenebrosa manera de agresión lo fue el Comandante en Jefe Fidel Castro a comienzos de la Revolución, cuando la Agencia Central de Inteligencia (CIA por su sigla en inglés) diseñó un plan para contaminar un traje de buceo que supuestamente sería utilizado por el líder cubano.

Cuidadosamente infectado con bacilos de la tuberculosis, la CIA quiso utilizar la hospitalidad de Fidel con James Donovan, un abogado que negociaba con el Gobierno cubano la liberación de los mercenarios capturados en la invasión de Playa Girón, para hacerle llegar a través de él al jefe de la Revolución el referido traje.

El macabro regalo no fue entregado por Donovan a su anfitrión y las versiones llegadas hasta nuestros días sugieren que este rehusó o buscó un pretexto para evitar involucrarse en el infame acto.
Tampoco faltaron los intentos por inocular microorganismos en tabacos que fumaría Fidel, a fin de propiciar la caída de su emblemática barba.

Luego del fracaso de la invasión por Playa Girón, en 1962 la CIA, con el beneplácito del Gobierno estadounidense, puso en ejecución la llamada Operación Mangosta, que incluía entre sus acciones el uso de agentes biológicos y químicos capaces de destruir las cosechas cubanas e incapacitar a los trabajadores agrícolas.

No fue casual entonces que poco tiempo después apareciera en los campos de la mayor de las Antillas el virus patógeno New castle y provocara severos estragos en la masa avícola nacional al tener que sacrificar decenas de miles de ejemplares.

De acuerdo con lo planteado por William Turner, ex agente del fbi, y el periodista Warren Hinckle, en el libro Secretos letales: la guerra de la CIA y la mafia estadounidense contra Fidel Castro y el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, Estados Unidos utilizó la guerra bacteriológica en Cuba durante la administración de Richard Nixon (1969-1974) y la CIA comprometió al gobierno norteño en una guerra secreta no declarada e ilegal contra Cuba. Muestra de ello fue el súbito surgimiento y rápida propagación en 1971 de la primera epidemia de fiebre porcina africana, cuyo control y erradicación conllevó a la eliminación de más de medio millón de cerdos.

El 7 de enero de 1977 un cable de la agencia norteamericana UPI, fechado en Washington, informó que una fuente no identificada de la cia reveló haber recibido a principios de 1971 un recipiente que contenía virus, en Fuerte Guglick, base del ejército estadounidense en la zona del Canal de Panamá. El mismo sería trasladado en un pesquero a agentes encargados de operar clandestinamente en Cuba.

A lo largo de las investigaciones hechas por un grupo de científicos del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (Censa), dirigidos por la doctora Rosa Elena Simeón Negrín, se llegó a la conclusión de que ese germen específico de los cerdos había sido adaptado artificialmente para vehiculizarlo por medio de aves. Los especialistas alertaron que eso solo podía lograrse de forma intencional y con técnicas depuradas de ingeniería genética y biotecnología.

Era la primera vez que la agresiva enfermedad se propagaba en el hemisferio occidental.

La fiebre porcina africana reapareció nuevamente en Cuba en el año 1979. En esa ocasión pudo conocerse que la reinfección tuvo su origen en los alrededores del poblado de Caimanera, muy cerca de la Base Naval, que ocupa ilegalmente territorio en Guantánamo.

Otras acciones de guerra bacteriológica sufridas por el pueblo cubano entre la década de los 70 y los años 90 del pasado siglo fueron la introducción deliberada del Moho Azul del tabaco (1971), que afectó severamente la producción de tan importante renglón exportable, la Roya de la Caña (1978), cuyo devastador efecto obligó a desmantelar la casi totalidad de los campos sembrados con la variedad de caña Barbados 4326, de elevados rendimientos agrícolas e industriales; la dolorosa epidemia de dengue hemorrágico (1981), causante de 158 fallecidos, de ellos 101 niños, y la plaga de insectos Thrips palmer que asoló diversos cultivos.

Durante el juicio realizado en la ciudad de Nueva York en 1984 al agente de la CIA de origen cubano Eduardo Arocena, este declaró sin tapujos que la misión del grupo bajo su mando tenía la encomienda de obtener ciertos gérmenes patógenos e introducirlos en Cuba.
La confesión consta en el acta asentada en la página 2189, expediente 2-fbi-ny 185-1009, pero el fiscal del proceso jamás ordenó investigarla.

No existen evidencias en este momento de que el coronavirus forme parte de una acción terrorista biológica de Estados Unidos, pero la práctica de ese país y las declaraciones de algunos de sus más altos funcionarios lleva al periodista Patricio Montesinos en su enjundioso artículo a preguntarse: «¿No es muy sospechoso que haya aparecido el coronavirus en China y que Washington lo haya introducido para debilitar a lo que muchos ya consideran la primera potencia económica mundial, por encima del hasta ahora imperio del mal liderado por Trump?».
 En contexto
             Más de 31 400 casos de infectados con el coronavirus existen en el mundo, de acuerdo con un reporte ayer de la Organización Mundial de la Salud (oms), y de ellos más de 31 200 en China.
             El brote se encuentra ya en 25 países y han fallecido 638 personas, de las cuales solo una se registró fuera del gigante asiático.
             Ningún país de América Latina figura aún en el mapa de distribución del coronavirus elaborado por la OMS, aunque se comprobó el contagio de un ciudadano argentino que viajaba en un crucero retenido en Japón.
             Hasta el momento los médicos chinos han salvado 1 540 personas, de acuerdo con un reporte del Diario del Pueblo.
             El Diario del Pueblo divulgó que el presidente de China, Xi Jinping, dialogó telefónicamente este viernes con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, pidiendo cordura en la atmósfera internacional mediática, donde deliberadamente se exponen cifras y datos sin contrastar, que transmiten una imagen de que la nación asiática no hace lo suficiente para contrarrestar la epidemia.
             Durante la 146 sesión del Consejo Ejecutivo de la oms, celebrada el 4 de febrero, el director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, elogió a China por las fuertes medidas y la celeridad en el enfrentamiento.
orfilio@granma.cu

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Luis Almagro y la organización de Estados Americanos (OEA)



Por Dr. Carlos Pérez Morales:
"Muchos líderes latinoamericanos están conscientes, que la radicalización y lo que está haciendo [Luis] Almagro desde la OEA es un peligro, no sólo para Venezuela, sino para todo el continente. (Mújica, 2017)." Con estas palabras proféticas el ex presidente de Uruguay Pepe Mújica, advirtió a los líderes de los países latinoamericanos del peligro que representaba la OEA, para su estabilidad y su soberanía."

Pero, ¿quién es Luis Almagro? Almagro es un diplomático de carrera en Uruguay. Fue Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno popular de José (Pepe) Mújica. El fue el responsable de un acercamiento de Uruguay con Estados Unidos. Influyó en la aceptación de seis prisioneros liberados de la cárcel yanqui en Guantánamo.


La izquierda uruguaya lo investigó y concluyó que Almagro era un agente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos infiltrado en el gobierno de Mújica. Como Ministro de Relaciones Exteriores, influenció desde su cargo, para que Uruguay lograra fuertes lazos de relaciones políticas con Washington durante el gobierno de Barack Obama y como muestra de su subordinación a los intereses yanquis,

Desde el 26 de mayo de 2015 es el secretario general de la OEA. La CIA tiene que haber negociado secretamente con el Departamento. De Estado y la Casa Blanca, el sorpresivo y suspicaz respaldo del Gobierno de EE.UU. a la candidatura del “izquierdista” Almagro como Secretario General de la OEA, en mayo 2015. No sabemos en qué sitio en su viaje a Washington desde Uruguay, cambió de ser un militante izquierdista a un ultra derechista

En calidad de secretario general de la Organización de Estados Americanos, emprendió una campaña contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.  Dijo oficialmente que no descartaba una invasión militar a Venezuela siguiendo las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Sobre la situación actual de Bolivia, Almagro se expresó oficialmente "celebrando con contundencia "la renuncia' de Evo Morales y el papel de las Fuerzas Armadas en la salida del líder boliviano. “En Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral” sostuvo Almagro en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos en Washington. “El Ejército debe actuar conforme a su mandato. Nadie ha excedido el poder hasta ahora”, agregó el diplomático uruguayo."

El gobierno de México ofreció al ex presidente Evo Morales asilo político. quien lo aceptó porque su vida corría peligro en Bolivia, después del Golpe de Estado.

El Golpe de Estado en Bolivia, fue auspiciado por Estados Unidos y realizado por las Fuerzas Armadas. Mientras tanto, Luis Almagro siguió atacando a Evo Morales aduciendo que “Sí, hubo un golpe de estado en Bolivia. Ocurrió el día 20 de octubre, cuando se realizo el fraude electoral que tenía como resultado electoral el triunfo del ex presidente Evo Morales en primera vuelta”.

La mayoría de estos Golpes de Estados ocurridos en América Latina son orquestados por Estados Unidos.
Analista Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com

sábado, 13 de abril de 2019

EE. UU Estado Terrorista acusa a Irán de patrocinar el terrorismo



Por Rolando Prudencio Briancon
Si la Guardia Revolucionaria iraní considerada como grupo terrorista, tal como acaba de tipificarlos Washington; los mariners norteamericanos deberían ser considerados con mayor motivo como un verdadero grupo terrorista.

Y no es que estemos ante un certamen de acusar cuál es o no grupo terrorista, que aclarando de la Guardia Nacional iraní; nunca se ha sabido que haya cometido actos terroristas, como sí se ha sabido de los mariners norteamericanos quienes en la cárcel de Guantánamo han ejecutado los más cobardes actos de tortura contra quienes son acusados de ser terroristas, tal como la opinión pública internacional ha conocido.


Nuevamente Trump en un arranque de arrogancia, después de acusar a la GNRI (Guardia Nacional Revolucionaria Iraní), que: “Este paso sin precedentes (...) reconoce la realidad de que Irán no solo es un Estado patrocinador del terrorismo, sino también que la IRGC (siglas en inglés de la Guardia Revolucionaria), participa, financia y promueve el terrorismo como una herramienta estatal”.

Desde luego que la opinión pública internacional no sólo que cada vez está más enterada que los Estados Unidos es el verdadero Estado Terrorista, sino que además tiene a su cuerpo de mariners, como verdaderos operadores del terrorismo de Estado, practicando actos de tortura en territorios que no son precisamente de los EE.UU., sino territorios donde: O tiene emplazadas sus bases militares, o son territorios ocupados por ellos, después de sus imperialistas incursiones.

Así ha ocurrido en Guantánamo, territorio cubano donde tienen emplazada la cárcel de Guantánamo, famosa por sus terroristas técnica de tortura. O la cárcel de Abu Grhaib, donde como se ha sabido, después de la invasión a Irak el 2003 se ha cometido los más degradantes actos contra los talibanes. Cabe aclarar que en muchos casos los propios detenidos y torturados han sido, aliados de las distintas administraciones de Washington, como ocurrió con el auto atentado a la Torres Gemelas.

Dentro la lógica de Trump de creer que; no sólo tiene al mundo en sus manos, sino que además puede apuntar con el dedo acusador para decidir quiénes son terroristas y quienes no; acaba de lanzar su ataque contra la Guardia Revolucionaria Iraní, tipificándola como terrorista. Cabe hacer notar que esta decisión de Trump, obedece también a la presión ejercidas por el genocida y terrorista Estado israelí para agredir a la nación persa.

Claro que Irán no sólo que es una nación que está en permanente ascenso como potencia emergente; sino que es una revolución, lo cual desde ya dice mucho del espíritu y la convicción con la que sus ciudadanos la defenderán del verdadero Estado Terrorista yanqui.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 6 de marzo de 2019

La paz en Latinoamérica está en peligro si invaden a Venezuela.



Por Tony López R :
La paz en Latinoamérica y el Caribe está en peligro si invaden a Venezuela. Los últimos pronunciamientos del vice-presidente de Estados Unidos Mike Pence y de John Bolton el asesor de Seguridad Nacional del gobierno de Donald Trump son muy graves y provocadores contra el gobierno legítimo y democráticamente elegido del presidente Nicolás Maduro e indican que están decididos a intervenir en la tierra del Libertador.
En una reunión con emigrados y traidores venezolanos residentes en Miami en el condado del Doral y auspiciado por el operador político el senador gringo Marco Rubio, el vicepresidente Pence dijo: “al dictador Maduro el tiempo se le está acabando” y añadió: “el momento no es para el diálogo, sino es momento de acción”.

Mientras que el Asesor Bolton afirmó en una entrevista de radio que “Ayer tuiteé, a Maduro le deseo un retiro largo y tranquilo en una bonita playa lejos de Venezuela. Y cuanto antes aproveche esa oportunidad, más probable será que pueda tener un retiro agradable y tranquilo en una playa bonita en lugar de estar en otra zona playera como la de Guantánamo”. Así mismo y con gran descaro el consejero de seguridad nacional también anunció “su deseo de que entren las empresas estadounidenses en Venezuela para trabajar en el sector petrolífero”. Verdadero objetivo de la intervención.

Mientras  el mercenario Juan Guaidó proclamado Presidente provisional, frente a una raquítica  manifestación de sus seguidores en Caracas ayer 2 de febrero en su desenfrenada carrera desestabilizadora,  llamó a las Fuerzas Armadas abandonar al presidente constitucional Nicolás Maduro y en línea con lo expresado por Pence y Bolton, anunció la llegada de la “ayuda humanitaria” y la consecuente intervención extranjera y precisó que febrero era un mes decisivo para llevar a cabo el proceso de transición, una forma eufemística de llamarle al golpe de Estado en marcha. 

Es interesante los planteamientos guerreristas del títere Guaidó, lo cual indica que sus posiciones se alejan de las que también, ayer 2 de febrero, en una gigantesca concentración del pueblo venezolanos de apoyo al Jefe de Estado y a la Revolución Bolivariana. El presidente Nicolás Maduro, con firmeza y responsabilidad levantó la bandera de la paz, aceptó la propuesta de los gobiernos de México y Uruguay de facilitar el diálogo con la oposición y propuso adelantar las elecciones legislativas, tomando en cuenta que sectores de la oposición y políticos y gobiernos extranjeros lo habían también solicitado. Maduro subrayó que el gobierno bolivariano nunca se ha opuesto a un diálogo serio y constructivo con la oposición.

Esta conducta de Maduro no puede ser interpretada de debilidad, por el contrario, esa posición es la de un estadista responsable que trata de evitar una confrontación y   los miles de muertos de su pueblo que provocaría una intervención militar, realmente es una posición de fortaleza y convencido que una intervención en Venezuela, el pueblo bolivariano saldrá victorioso a un alto costo para todos, pero no derrotado. Una invasión a Venezuela puede dar lugar a que se extienda a otras regiones del continente, por eso Venezuela se puede convertir para el imperialismo en un nuevo Viet Nam.   Estado Unidos no debe subestimar la fuerza de esta Revolución y a este pueblo bolivariano y chavista.
Desde el triunfo de la Revolución Bolivariana, encabezada por el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, los gobiernos de Busch y Obama, utilizando diversas formas, incluida la violencia y las sanciones económicas para acabar con el proceso bolivariano les resultó infructuosa.

Un país que fue saqueado por esta misma oposición que es cómplice y parte de la conspiración para derrocar al gobierno de Maduro, gobierno   que ha llevado al país a eliminar las desigualdades, a declarar a Venezuela un país libre de analfabetismo y dar oportunidades a los sectores excluidos y pobres, que sus hijos puedan estudiar gratuitamente y lograr los sueños de tener una carrera universitaria.  Los serios problemas de vivienda fueron enfrentados y se han entregado 2 millones 300 mil viviendas a las familias venezolanas; ha llevado el sistema de salud a todo el pueblo. En fin garantizar un sistema social incluyente para todos los venezolanos y que la política de la opositora MUD y las sanciones y planes desestabilizadores de Estados Unidos lo han obstaculizado.

Una Revolución con un gobierno que ha sido solidario con los países hermanos de Latinoamérica y el Caribe, de África y con el pueblo pobre de Estados Unidos, a los cuales les llevó la calefacción a los lugares donde su gobierno asentado en la Casa Blanca nunca se preocupó por ellos. Y es precisamente esa política solidaria la que quiere eliminar Washington porque es un mal ejemplo.
Es por ese ejemplo de Venezuela, la razón por la cual no es posible para Estados Unidos admitir la Revolución Bolivariana, solidaria y decidida a buscar la integración de nuestra América Latina y Caribeña, por tal razón y a pesar de los llamados a la paz del presidente Maduro y las propuestas de diálogo con la oposición, los pasos emprendidos por el mercenario Juan Guaidó nos indican que la intervención militar está en marcha.

Sí Guaidó no estuviera convencido de recibir el respaldo de Estados Unidos y esa llamada ayuda humanitaria y militar como anunció ayer, no estuviera  actuando como lo hace hoy, sabiendo que esa ayuda tendrá que entrar a Venezuela con la protección de fuerzas militares gringas o de Colombia, o de la OTAN, no olvidar que Colombia puede actuar en nombre de esa criminal organización  guerrerista europea, a la cual ingresó durante el gobierno de Juan Manuel Santos, cuyo odio visceral al gobierno bolivariano de Venezuela, lo acompaña por su firme condición  santanderista, desde que ejercía el periodismo en el diario El Tiempo.

¿Acaso Estados Unidos estará planeando usar el esquema europeo de intervención militar como lo hizo en Libia, utilizando a Francia y la Gran Bretaña como fuerza de ataque y ocupación? ¿A Colombia para intervenir en el país vecino? No cabe duda, de dar un paso como este, se demostraría que la conspiración contra Venezuela y la intervención militar está decidida.
Según la agencia de noticias AP y otras agencias noticiosas estadounidenses, señalan que Guaidó desde hace unos meses atrás venía reuniéndose con altos funcionarios del gobierno de Trump, como tampoco es un secreto que altos dirigentes de los gobiernos colombianos de Uribe, Santos y Duque, desde hace años atrás han venido formando parte de esta conspiración y manteniendo permanente contacto con la terrorista oposición venezolana.

Por otro lado debe tomarse en cuenta que el gobierno de Trump ha decidido nombrar a Elliott Abrams como enviado especial para Venezuela, un señor de la guerra, que participó activamente en el conflicto armado  contra Nicaragua, que cometió graves delitos junto al coronel Oliver North al participar en el escándalo  del Irán- Contra,  es público y verificado que usaron al Cartel de Medellín para introducir cocaína a Estados Unidos y financiar y armar la guerra contra Nicaragua desde Honduras y  que ahora en el caso venezolano utilizan a Colombia con igual propósito. Participó en el fallido golpe de estado contra el presidente Chávez en abril del 2002. Abrams es un hombre sumamente peligroso y complicado en otras acciones contra los pueblos de Afganistán, Irak y Siria.

Debe tomarse en cuenta, como anuncie en mi anterior artículo, que  una delegación de altos mandos del Comando Sur de Estados Unidos, se encuentra en Colombia, revisando la situación fronteriza con Venezuela. Así como  tener presente que desde  el año 2003 y durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, el Comando Sur se asentó y participó activamente en el Plan Patriota y la Operación  Consolidación  dirigida por el general colombiano Reynaldo Castellano, contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), por cierto donde murieron decenas y decenas de campesinos pobres, ancianos, mujeres y niños, víctimas de los bombardeos a que eran sometido en los Llanos del Yary  y en los campos del Caquetá y el Meta, de esas criminales incursiones sobre las cuales nunca se han pronunciados los medios de prensa colombianos.

Los pueblos latinoamericanos y caribeños deben tomar en cuenta que esta agresión a Venezuela, es también contra ellos y denunciar a los gobiernos de Estados Unidos y a los países que forman el llamado e ilegitimo Grupo de Lima, cuya participación en una reunión de la OEA convocada por el empleado del gobierno de Estado Unidos, Luis Almagro para mañana 4 de  febrero, procurará el respaldo a esa intervención militar, coincide está reunión  con la fecha que el comandante Hugo Rafael Chávez Frías produjo hace 27años el alzamiento militar contra esa misma  oligarquía oposicionista que pide hoy   la intervención militar de Estados Unidos en su país.

Por cierto esos representantes de los pueblos Latinoamericanos y Caribeños deben tener presente, que los que se pronuncien a favor de esa planeada y decidida intervención que Estados Unidos ha organizado y dirigido, mañana pueden ser víctimas de esa misma política imperial y medir las consecuencias que tendrán que enfrentar frente a sus pueblos. Con la sólida unidad cívico-militar, su Comandante en Jefe el presidente Nicolás Maduro y esas gloriosas fuerzas armadas bolivarianas y las milicias chavistas, Venezuela y su pueblo vencerán. 

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

sábado, 21 de abril de 2018

Doce presidentes estadounidenses después, ¡Cuba sigue enhiesta y altiva!


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Han hecho todo lo posible, legal e ilegalmente, han quemado cañaverales, han introducido plagas a los animales, las plantas y las personas, organizaron, armaron y financiaron una invasión militar que el pueblo cubano derrotó en menos de 72 horas un día como hoy hace 57 años, han promovido deserciones y riesgosas migraciones ilegales, han robado cerebros, han intentado asesinar a sus dirigentes centenares de veces , han mantenido un bloqueo ilegal e inhumano por casi 60 años, se sostienen de manera ilegítima en la base naval de Guantánamo contra la voluntad del pueblo cubano, han gastado miles de millones de dólares en la subversión, el sabotaje y el terrorismo, pero no lograron su objetivo: no sacaron ni a Fidel ni a Raúl del poder, ellos se fueron por voluntad propia y por decisión del pueblo cubano.



Hoy Raúl se retira de su cargo de presidente de Cuba y lo hace por la puerta ancha de la historia, reconocido, admirado y querido por su pueblo, igual como lo hizo Fidel. Doce presidentes desde Eisenhower hasta Trump, fracasaron en el intento: los Castro hicieron revolución, hicieron patria, hicieron socialismo, hicieron internacionalismo y triunfaron.

La pequeña Cuba, aislada durante décadas por sus pares latinoamericanos, bloqueada hasta hoy por la obsesión imperial, tuvo fuerzas para salir adelante y todavía le quedaron restos para transmitir amor, solidaridad, educación, cultura y salud por los infinitos rincones del planeta, donde por cierto regaron con la sangre de sus mejores hijos los campos, las ciudades, las montañas y los desiertos de África, el Medio Oriente, el Caribe y América Latina y vale preguntarse ¿qué riqueza se trajeron de vuelta?. Ninguna, absolutamente nada material, solo el honor de saldar su propia deuda con la humanidad como dijera Fidel en algún momento.

Acaso Fidel y Raúl pensaron que iban a ser presidentes cuando aquella mañana irredenta del 26 de julio de 1953 arriesgaron sus vidas para iniciar el camino de la liberación, acaso se amilanaron cuando fueron juzgados “en tan difíciles condiciones” y teniendo que defenderse, considerando que jamás “contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades”… y salieron adelante. Hoy, cuando Raúl ha dejado de ser presidente de Cuba, al igual que Fidel, puede exclamar a viva voz que la historia lo absolvió, abandonando la más alta magistratura, pero dejando un país soberano, digno y respetado en el concierto internacional, más por la fortaleza de sus ideas, por la reciedumbre de sus mujeres y sus hombres y por su amor a la patria, que por riquezas materiales que la naturaleza no le proveyó.

La cárcel, esa prisión fecunda que transformaron en escuela de formación revolucionaria, solo sirvió para acrecentar su confianza en el camino emprendido. La creación de una organización que diera continuidad a la epopeya del Moncada, ocupó todos los esfuerzos y desvelos, ninguno de ellos estuvo dedicado a pensar en qué harían cuando fueran presidentes.

El exilio mexicano, la preparación para regresar a la patria y a la lucha, el Granma: 82 combatientes en aquella exigua nave que puso proa hacia la isla querida y hacia la lucha. ¡En el 56 seremos libres o seremos mártires! ¿Estaban pensando en ser presidentes? No, el futuro era la libertad o la muerte y nuevamente lo asumieron sin dudar y cuando después del desembarco, y tras el desastroso combate de Alegría de Pío, en Cinco Palmas logran reunirse 8 combatientes, Raúl entre ellos, y 7 fusiles, Fidel afirmó categórico ¡Ahora si ganamos la guerra!. ¿Es que acaso estaban pensando en la presidencia?

La lucha pasó por momentos difíciles, los combates eran permanentes y continuos, pero el apoyo de los campesinos también crecía.  No había tiempo de pensar en la presidencia. El escenario de los combates fue aumentando, el influjo del Ejército rebelde se ampliaba con los días y en marzo de 1958, Raúl, que no había pensado en la presidencia, fue ascendido a comandante y se le encargó salir del abrigo protector de la Sierra Maestra para crear el Segundo Frente, en la zona nororiental el país. Tuvo que partir de cero para crear las bases revolucionarias de un territorio que comenzó a ser liberado. Dos años y 13 días después del encuentro entre Fidel y Raúl, en Cinco Palmas, el 1° de enero de 1959, la revolución triunfante inició el cambio en la fisonomía de la isla. Ese día Fidel dijo que “La Revolución empieza ahora, la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros…”. Alguien puede suponer que en ese momento estaba pensando en la presidencia.

 Acaso, ¿les tembló el pulso en Playa Girón?, ¿estaba Fidel cavilando sobre la presidencia cuando desde un obús autopropulsado frente a los barcos de la armada de Estados Unidos, dirigió directamente los combates  que permitieron rechazar la invasión mercenaria?...y podríamos poniendo ejemplos, pero el espacio no lo permitiría, el transcurrir del proceso revolucionario muestra de manera fehaciente que los cubanos fueron resolviendo cada problema que se les presentaba en el tiempo y de la manera mejor, según sus propios criterios. Por cierto, como todo proceso social, lo hicieron con aciertos y con errores.
Ahora que en Cuba hay un nuevo presidente, me voy a permitir recordar algunos párrafos de un artículo referido a la llamada transición en Cuba, que escribí en diciembre de 2016, tras el fallecimiento de Fidel

Según la información que manejo de fuentes directas, la llamada transición en Cuba comenzó en realidad en septiembre de 1986, “…en febrero de ese año se celebró el III Congreso del Partido Comunista (PCC) y solo un mes antes, Fidel había cumplido 60 años. Es evidente que las reflexiones realizadas por las altas autoridades cubanas respecto de esos dos hechos, y seguramente otros más, llevaron a la conclusión de que había llegado el momento de comenzar a pensar en la necesidad ineludible de preocuparse con mucha antelación por la continuidad de la revolución cubana en el tiempo, dando paso a una fase permanente y continua de formación de cuadros que hiciera que el natural proceso de finitud de la vida de los líderes históricos de la revolución, no causara contratiempos y se enmarcara en el normal desarrollo de la vida política de un país, sobre todo de éste, ubicado a solo 150 kilómetros de la mayor potencia mundial y sometido al acoso y la agresión permanentemente, en los últimos 35 años.

El fallecimiento de Fidel Castro, además del odio de lo más putrefacto de la derecha internacional, hizo emerger toda clase de teorías y opiniones sobre la transición en Cuba. Es sabido que la mayor parte de los medios de comunicación moderno si no tienen información, la inventan y la transforman en verdad, esta vez infructuosamente intentaron colocar tal tema como el más importante, tratando de ocultar el extraordinario homenaje que el pueblo cubano, los pueblos del mundo, y los estadistas decentes de todas las ideologías rindieron al Comandante en jefe de la Revolución Cubana.

Las cloacas imperiales han destapado toda una serie de hipótesis respecto del futuro de Cuba. La cara siempre idiota de la locutora estrella de CNN, cuando las respuestas a sus preguntas no son las esperadas, eran un verdadero poema. Esa noche del 25 de noviembre consultaba a una persona en La Habana respecto de qué estaba ocurriendo y la respuesta de “Nada. Todo está normal”, desencajaba su artificialmente estirado rostro, pues había transmitido durante años que “el régimen cubano ocultaría la muerte de Fidel Castro para evitar las multitudinarias manifestaciones que pedirían el fin del régimen”. Solo la estupidez, la ignorancia o la imaginación de escenarios estereotipados diseñados en laboratorios de guerra sicológica podían hacer suponer que tal habría de ser la respuesta del pueblo cubano al fallecimiento de quien consideran después de Martí y tal vez a su lado, el más grande paradigma de la cubanidad”.

Y ahora Raúl dejó el cargo de presidente y nuevamente no pasó nada y no pasará nada porque como también dije en ese artículo que hoy traigo a colación: “La transición en Cuba también incluyó un largo y paciente trabajo de reestructuración de los métodos de trabajo. Raúl Castro se encargó personalmente de que ellos fueran efectivos en el Partido Comunista de Cuba, las Fuerzas Armadas y los órganos locales del gobierno y Partido en las provincias y municipios. Se hizo énfasis en una política de selección de cuadros que incluyera a los jóvenes para que en todos los niveles de la administración y el Partido se fuera dando un prolongado y constante relevo generacional. Hoy en Cuba, más del 70 % de los dirigentes del Partido y el Estado y de los generales de las Fuerzas Armadas, nacieron después que Fidel Castro dirigiera el asalto al cuartel Moncada en 1953.

Ese proceso se desarrolló con altas y bajas, algunos de los cuadros designados para ocupar altos cargos en el gobierno y el partido cometieron errores y fueron destituidos, el país pasó por el difícil “Período Especial“, después de la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista, principales aliados y socios comerciales de Cuba que además trajo un recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos contra el país y que fue especialmente severo entre 1990 y 1993 cuando desde diferentes fuentes occidentales se anunció el fin de la revolución cubana. Esta fue una nueva prueba de fuego para el mandato y el liderazgo de Fidel. Cuba logró superar este momento, el más duro de su historia, cuando solo en 2007 pudo recuperar el PIB de 1990.

La transición siguió su curso, incluso en esas condiciones, cuando Cuba pasó por el que quizás ha sido el momento de mayor debilidad de su historia. En ese lapso solo se pudo realizar el V Congreso del PCC en 1997, hasta que el VI Congreso, ya con Raúl Castro en el poder, confirmó todas las decisiones tomadas en 1986.

Hoy, Miguel Díaz-Canel se ha transformado en presidente de la república de Cuba. Para el que quiera escucharlo, sus primeras palabras en esa condición no dejan duda alguna: “Aquí no hay espacio para una transición que desconozca o destruya la obra de la Revolución. Seguiremos adelante sin miedo y sin retrocesos; sin renunciar a nuestra soberanía, independencia, programas de desarrollo, e independencia” y agregó “A quienes por ignorancia o mala fe dudan de nuestro compromiso, debemos decirles que la Revolución sigue y seguirá”, pues “el mundo ha recibido el mensaje equivocado de que la revolución termina con sus guerrilleros”.

Doce presidentes estadounidenses después, ¡Cuba sigue enhiesta y altiva!

sergioro07@hotmail.com

viernes, 9 de marzo de 2018

La vida perdida de Fidel


Por Padre Luis Barrios:

Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas. José Martí
Leí la carta de renuncia de Fidel Castro y mientras lo hacía el Evangelio de Mateo (16:25) vino a mi mente. Este nos dice que días antes de la narrativa de la Transfiguración de Jesús en lo que la tradición dice que ocurrió en el Monte Tabor, éste le dijo a sus discípulos/as; quien pierda su vida por mi causa, la hallará. Ahora bien, ¿cómo es este asunto de perder la vida para poder hallarla?



Este asunto de perder tu vida para poder encontrarla es la espina dorsal de la vida del hermano y compañero Jesús, pero a su vez es también la piedra angular de la vida del hermano y compañero Fidel. En este proceso de transformación revolucionaria es necesario perder o despojarse del individualismo, para poder hallar la manera de sentir, pensar y vivir colectivamente. O sea, hay que aprender a amar.

Vida perdida de Fidel
No es un secreto que Fidel venía de una familia adinerada, quienes le enviaron a estudiar leyes para que como abogado defendiera los intereses económicos de la familia. Fidel decidió –él dice que por conversión política, pero yo sigo creyendo que por llamado de Dios- que era mejor perder su vida y defender los intereses del pueblo cubano.

Fidel en este proceso de perder su vida aprendió rápidamente lo que su compatriota José Martí le dijo: La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor. Esta fórmula cubana del amor, de perder la vida para ganarla, ha sido el vía crucis revolucionario de Fidel en todos estos años. ¡Este hermano sabe amar! Esto es exactamente lo que el compañero Jesús nos pidió. Por cuanto la práctica de esto, no su teoría, hace a Fidel un hijo de Dios.

Fidel dejó a un lado las comodidades, arriesgó su vida organizando resistencia estudiantil y luego de ser exiliado retornó para seguir perdiendo su vida luchando contra el dictador Fulgencio Batista en Cuba. Batista fue el gobernante que la política externa del gobierno de Estados Unidos puso en el poder para que les permitiera robarle a Cuba su patrimonio nacional y quien además asesinó a mas de 20,000 cubanos/as. Responsables de estos crímenes todavía están en Miami, en San Juan y otros lugares que albergan a terroristas. Y del dinero que se robaron del tesoro cubano hay unas personas todavía disfrutando en Puerto Rico y en Miami. ¿Por qué para el liderato del exilio cubano esto no es importante?

Hay a mi juicio cinco etapas críticas del amor en donde Fidel perdió su vida, ganando a su vez otra a cambio: la del revolucionario-profeta, la del comunista-espiritual, la del martiano-humanista; y la del padre-amigo. Esto lo demostró con acciones cuando puso su vida en riesgo convirtiéndose en uno de los líderes de la revolución Cubana del 1959. También cuando comandó al pueblo luchando contra el gobierno de Estados Unidos en Bahía de Cochinos en 1961.

Asimismo durante la Crisis de Los Misiles del 1962 que casi nos lleva a la tercera Guerra Mundial, Fidel perdió su vida. Y por supuesto, su liderato profético brilló como nunca durante el periodo especial de los años de 1990, momento en que todos/as los/as expertos/as le dieron a Cuba unos seis meses para que el gobierno se cayera. Por el contrario, la revolución salió fortalecida y el proyecto socialita revalidado. Y ahora para seguir perdiendo su vida a partir del 2007 Fidel se metió a escritor de tiempo completo.

 ¿Por qué molesta tanto Fidel?
 Ahora bien, ¿por qué molesta tanto Fidel? Primeramente, es importante comenzar por entender la manera en que los medios de comunicación en Estados Unidos mercadean un producto llamado ideología. En la construcción social del crimen el mercadear la demonización o satanización de Fidel ha sido una prioridad ideológica, social y política por parte de quienes se han visto afectado/a por el proyecto socialista o quienes en el futuro podrían verse también afectados/as. De aquí el que si Fidel no habla es noticia y si habla también es noticia.

Es interesante, cuando tiene que ver con Fidel , estos medios de comunicación simplifican, individualizan, crean paralelos negativos con terroristas, elaboran imágenes satánicas, engendran pánico psicológico, etc. Por supuesto, todo esto se utiliza con la intención de promover las ideas de los/as llamados/as guardianes morales de nuestra sociedad: la clase dominante. Vea las portadas del New York Post y del Daily News y el Miami Herald, por solo mencionar tres de estos periódicos amarillentos que están al servicio de la clase dominante, luego de la carta de renuncia de Fidel.

Llamativo es que ninguno de estos periódicos se atreven a publicar en primera página una foto de George W. Bush diciendo que con la guerra de Afganistán e Iraq, ha cometido los tres crímenes que la Corte Penal Internacional se supone juzgue: crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio. O por lo menos decirnos que su gobierno ha violado la Constitución, lleva a cabo violación de derechos humanos y civiles, llevan a cabo arrestos indiscriminados, secuestran personas, las encarcelan sin juicio, las torturan y las asesinan. Tampoco ninguno de estos periódicos pone en primera página las fotos de Luis Posada Carriles o de Orlando Bosch diciendo que son dos terroristas confesos que viven y están protegidos en Miami.

De aquí el que ante la carta de renuncia de Fidel, incompetentemente Barack Obama nos dijo: el final de una era oscura en la historia de Cuba y elogió a los contrarrevolucionarios en prisiones cubanas, llamándoles héroes. Hillary Clinton tenía que decir algo aunque no hiciera sentido y barbáricamente nos dijo: les prometo que como presidente haré lo que sea por destruir el socialismo cubano y llevarles los intereses y valores americanos. Y por supuesto, el vaquero de la película, John McCain, con una de sus necedades nos dijo: Los Estados Unidos deben aprovechar la renuncia de Fidel para aligerar el proceso de libertad en Cuba.

Ahora bien, volviendo a este asunto de por qué Fidel molesta tanto, por lo menos tres ideas del pensamiento de José Martí y de las acciones de Fidel vienen a mi mente durante este escrito.
Primero, José Martí nos dice: Los hombres y las mujeres son como los astros, que unos dan luz de sí y otros brillan con la que reciben. Fidel brilla con luz propia, y lo que brilla con luz propia nadie lo puede apagar. Sin embargo Bush es como la luna, no tiene luz propia y le molesta que un cubano, presidente de una isla brille de la manera que brilla en la administración pública de su gobierno sobre todo en asuntos de inversión social: salud, educación, mortalidad infantil, etc. Y Fidel, que siempre se ha caracterizado por joderle la vida a quienes están muy cómodos/as, le recuerda a esta gente todos los días los avances de la revolución cubana. ¡Esto molesta!

Segundo, también José Martí nos dice: La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre. ¿En donde diablos está la lista de la gente desaparecidas, torturadas o asesinadas en Cuba? Yo diría que en Guantánamo, la base militar de Estados Unidos. Fidel le recuerda todos los días al gobierno de Estados Unidos que su imperialismo y expansionismo es inhumano y solo persiguen la acumulación de dinero para unas pocas personas. De aquí su proyecto capitalista. Fidel no tiene pelos en la lengua para recordarle a Estados Unidos que históricamente han ido por todo el mundo con agendas manchadas de sangre, por lo tanto, no pueden hablar de democracia. ¡Esto molesta

Tercero, también José Martí nos sigue diciendo: Los/as niños/as son la esperanza del mundo. Es por esto que la revolución liderada por Fidel ha dado prioridad a la inversión social en la niñez. Y como Fidel sabe que hay un verdadero logro han puesto en la Habana un letrero para que el pueblo cubano y quienes les visitan puedan memorizar: Cada año 80 mil niños/as mueren víctimas de enfermedades evitables, Ninguno de ellos es cubano/a”. “Esta noche 200 millones de niños/as dormirán en las calles del mundo. Ninguno es cubano/a”. ¡Esto molesta!

Véalo de esta manera. Dios creó a Fidel muy libre, para que pudiese hacer lo que quería o quisiera. Pero también lo creó muy humanista, para que protegiera la creación. Es por esto que una de las cosas que Fidel descubrió inmediatamente –contrario a George Bush- es que el cristianismo y el capitalismo no conciertan, tienden a rechazarse. De aquí el proyecto socialista como una opción para comenzar a construir el paraíso aquí en la tierra.

Conclusión
¿Cómo se pierde la vida de acuerdo a Jesús? Encontrando otra vida que esté conectada a través de las acciones con la justicia radical. Fidel encontró la suya y de aquí el que haya encontrado su sitio de héroe nacional en la memoria colectiva de pueblo cubano. Por cuanto hace rato está ubicado en el altar de la patria liberada, por cuanto sus ideales humanistas de un socialismo democrático cubanizado están empreñados en todo lo que huele a revolución en Cuba y esperanza en el resto del mundo, es posible entonces gritar a toda voz: gracias compañero y hermano Fidel, ya la historia te absolvió, hallaste la vida. Paz con justicia.

Fr. Luis Barrios, Ph.D., BCFE
Sean capaces de sentir en lo más profundo cualquier injusticia, cometida contra cualquiera, en cualquier parte del mundo, pues es la cualidad más linda de un/a revolucionario/a. Ernesto Che Guevara.......

alemur47@yahoo.com.ar

lunes, 17 de abril de 2017

Del Macartismo a la Ley Patriot una historia sin fin

Permanente caza de brujas, compra de intelectuales, artistas y periodistas
 Prof. Aníbal Ortizpozo
“El lavado de cerebro
en libertad, es más eficaz
que en las dictaduras”
Noam Chomsky


Hoy lo veo como anecdótico, cuando jóvenes estudiantes universitarios de arte nos producía dudas, temor y desconfianza, las alertas sobre “la penetración ideológica cultural norteamericana”. Principalmente porque siempre fue una acción encubierta. Algunos intuíamos, por el origen dudoso de los recursos, que ese apoyo al arte y al desarrollo cultural, no era gratuito, pero no se podía determinar exactamente dónde o cómo iba a suceder, si era subliminal o buscaría adhesiones abiertamente, en todo caso no teníamos ninguna posibilidad de informarnos para resistir a las acciones de la “Guerra Fría”, la CIA, y su fachada el “Congreso por la libertad y la Cultura”, ni rechazar sus generosos aportes económicos encubiertos, para exposiciones de artes plásticas, conciertos, producción de artículos, folletos libros, donaciones de instrumentos, becas, bolsas de trabajo o premios, usando para ello, como operadores, a los Agregados Culturales de sus Embajadas y la creación de instituciones norteamericanas de “amistad”, aliadas a las Cámaras de Comercio de cada país.

En síntesis, una “compra” de intelectuales y artistas para convencerlos que su papel (rol) es suavizar la obra, deleitar, entretener a los ciudadanos, que es de muy mal gusto y se debe considerar negativo, que el artista se inmiscuya en política.

Dentro de EEUU mismo, los artistas especialmente de la industria del cine y escritores fueron víctimas del “Macartismo”. En 1950, Allen W. Dulles, fundador de la CIA, en sus escritos El Arte de la Inteligencia dice, "De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su cargo social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas, que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humano el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad”.

Creadores inocentes fueron perseguidos o encarcelados por simples sospechas con acusaciones infundadas, interrogatorios, pérdida de trabajo y negación de pasaporte, son los distintos mecanismos de control social y de represión que EEUU aplicó a los sospechosos de comunismo, acercándose peligrosamente al totalitarismo con éstos evidentes métodos fascistas.

Se habla de quinientas víctimas relacionadas con el cine, entre ellos: Bertold Brecht y  Thomas Mann escritores; John Huston, William Wyler, Orson Welles, directores; Frank Sinatra, actor; quienes en su defensa sostuvieron, que lo que en teoría era una actividad para proteger al Estado, no era sino una sistemática destrucción de los derechos civiles.

Uno de los actores más perseguidos, fue Charles Chaplin, el cual en su autobiografía describe un interrogatorio en el que sorprendido por la pregunta ¿qué quería dar a entender en un discurso, cuando dijo “camaradas”? y él respondió: “Es exactamente eso. Busqué la palabra en el diccionario. Los comunistas no tienen la exclusividad de esa palabra”.

CONGRESOS DE SANTA FE, 1 y 2. Unas de las primeras "banderillas clavadas” abiertamente hostiles a nuestras naciones soberanas, ricas en recursos naturales. pero subdesarrolladas, se encuentran en el Documento de Santa Fe 1 (1980) y Santa Fe 2 (1985), denunciado en el libro de Luis Britto G. "El Imperio Contracultural Del Rock a la Postmodernidad" Editorial Nueva Sociedad, (cuya portada de la primera edición ilustré en 1991) se refiere a la promoción de tratados de libre comercio para el área y el plan de reducción y subordinación transnacional de los ejércitos latinoamericanos, prolongan el mismo proyecto hegemónico, situándolo en un nuevo campo táctico: el de la guerra cultural. Santa Fe 1, en lo cultural, recomienda “iniciar una campaña para captar a la élite cultural latinoamericana mediante la radio, la televisión, los libros, artículos y folletos, además de bolsos de trabajo, donaciones y premios".

En Santa Fe 2 la guerra cultural tiene por propósito la instauración de regímenes "democráticos" a los cuales se define como "un sistema económico sólido exento de excesivo control e injerencia gubernamentales". Para promoverlos, recomienda de nuevo la formación del mercado interno de capitales, la práctica de los swaps, la reorientación de la agricultura local hacia las necesidades de Estados Unidos, la privatización de las empresas públicas y el ajuste de la deuda externa, de la cual se afirma que “no podrá ser pagada en sus términos actuales”, por lo cual los países deudores “no tendrán dinero para comprar los productos de Estados Unidos”.

El éxito de los documentos de Santa Fe, depende de la imposición en América Latina de un cambio de cultura política: es decir, de un cambio de cultura. Para ello no le faltan medios, los países latinoamericanos están en su mayoría integrados a la red de satélites de comunicación, dominada por los estadounidenses, quienes también ostentan el monopolio noticioso con sus dos grandes agencias AP y CNN. A finales de los 80, América Latina importaba el 46% de su programación televisada; el 75% de esa proporción era estadounidense.

“Las campañas culturales de la CIA -escribe James Petras- crearon el prototipo para los intelectuales, académicos  y artistas aparentemente apolíticos de la actualidad, divorciados de las luchas populares y cuyo valor aumenta proporcionalmente en relación con la distancia que mantienen de las clases trabajadoras y con su proximidad a las prestigiosas fundaciones. El rol patrón de la CIA del profesional de éxito es el del guardián ideológico, excluyendo a los intelectuales críticos que escriben sobre la lucha de clases, la explotación clasista y el imperialismo estadounidense declarando que se trata de categorías "'ideológicas" no "objetivas”. La singular, duradera y dañina influencia de la gente del Congreso por la Libertad de la Cultura de la CIA no fue su defensa específica de las políticas imperialistas de los Estados Unidos; sino su éxito en la imposición a generaciones sucesivas de intelectuales de la idea de que se excluya cualquier discusión prolongada del imperialismo de los EEUU, de los medios culturales y políticos influyentes.

El problema no es que los intelectuales o artistas de la actualidad puedan o no tomar una posición progresista sobre uno u otro tema. El problema es la creencia dominante entre los escritores y artistas de que las expresiones sociales y políticas antiimperialistas no debieran aparecer en su música, sus pinturas y en escritos serios, si quieren que su trabajo sea considerado de mérito artístico sustancial. La victoria política perdurable de CIA fue que convenció a los intelectuales de que el compromiso político serio y duradero es incompatible con la seriedad del arte y la erudición. En la actualidad los valores de la guerra fría de la CIA son visibles y dominantes en la ópera, el teatro y las galerías de arte, así como en las reuniones profesionales de académicos. ¿Quién se atreve a desnudar al emperador?”

La “Guerra Fría” fue un período en la historia de la humanidad, tiempos belicosos que hemos rechazado, donde se crearon todo tipo de enfrentamientos entre dos bloques poderosos en pugna liderados por Rusia y EEUU. En relación al manejo de información, propaganda y acciones encubiertas, se creó la CIA y su parapeto, el “Congreso por la Libertad de la Cultura” el cual llegó a tener su propia Agencia de Noticias, donde se mezclaban periodistas, espías y agentes mercenarios, hoy contratistas. Reporteros Sin Fronteras RSF y la Sociedad Interamericana de Prensa SIP, hoy son los herederos legítimos  de la CIA y el Congreso por la Libertad de la Cultura.

La SIP nace en 1943, con el panamericanismo contra el fascismo, pero es cooptada  por la CIA para el manejo de la información, como factor básico de control de los pueblos en el mundo. Con el tiempo, en 1950 se convirtió en el cártel de los dueños de las empresas periodísticas, y ha estado vinculada a golpes de estado, ataques y maniobras contra los gobiernos populares y democráticos en América Latina: Guatemala, Bolivia, Argentina, Brasil, Cuba, Chile, y más recientemente Colombia y Honduras.

Por su parte, Reporteros Sin Fronteras, RSF, hace realidad la frase aquella “quien le paga al violinista, le exige la melodía que tiene que tocar”. Trabaja con información sesgada, especialmente contra Cuba y recibe financiamiento de Center For a Free Cuba, NED (National Endowment for Democracy), Open Society Fundation, también son acusados de recibir financiamiento del IRI (Instituto Republicano Internacional) del Partido Republicano de EEUU, que se especializa en la injerencia de los procesos electorales de diferentes países. Center For a Free Cuba, es una organización de extrema derecha cuyo objetivo ha sido permanentemente, derrocar al gobierno cubano, es también una pantalla de la CIA financiada por ésta a través de la NED y Robert Ménard ex-agente de de la CIA, fue su fundador y presidente vitalicio. “Reporteros Sin Fronteras” hoy trabaja falseando la información real, poniéndola al servicio de políticas expansionistas criminales de gobiernos, partidos políticos de la ultra derecha y el capitalismo.

Así es como en nuestro Siglo XXI, los medios de comunicación, como es de conocimiento público, se han transformado en empresas transnacionales al servicio de la “ideología neoliberal”, donde las noticias son propaganda política, mentiras, rumores “goebelianos”, para desestabilizar a naciones del llamado Tercer Mundo. Ahora bien, si de desestabilizar se trata, o intervenir en los procesos electorales, el aguacero de dólares cae sobre los medios de comunicación, empresas encuestadoras, y periodistas  llamados “palangristas”.

Operaciones como éstas, injerencistas con visos de legalidad, operan a través de ONGs creadas para ello,  generosamente financiadas por la NED, USAID, IRI y el Departamento de Estado de EEUU.

Por ello se habla y escribe frecuentemente de la “dictadura o tiranía” de los medios del capital transnacional. Existe una abundante bibliografía al respecto, entre los que se destacan “La Tiranía de la Comunicación”, de  Ignacio Ramonet, 1998 y “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo”,  de Pascual Serrano, 2009.

Las mentiras en las noticias de los medios de comunicación y redes sociales son una pesadilla, amenazan la estabilidad de las naciones y la seguridad pública. Existen rigurosas investigaciones,  donde se establece que el 70% de las personas cree en dichas informaciones. Especialmente si para ellas, lo que se publica en Internet son verdades absolutas. La información real o falsa puede volverse viral, (batir el record de difusión en las redes sociales) por lo tanto, el aumento de la desinformación que se genera, puede tener graves consecuencias. Existe la idea que falsas informaciones, así como su difusión en sitios de ultra derecha, llevó a muchos en EEUU a votar por Donald Trump, pero por ahora, es solo una hipótesis a comprobar.

Resulta acertada la observación que hacen algunos especialistas, en políticas culturales estatales estadounidenses, cuando afirman de la existencia de un paralelismo entre el Macartismo de la guerra fría y la Ley Patriot, creada después de Septiembre 11, 2001 a raíz de la destrucción de la Torres Gemelas, ayer el pretexto para combatir el comunismo, hoy el terrorismo, ambas con la evidente pérdida de los derechos civiles de los ciudadanos norteamericanos y extranjeros residentes.

Otros han reevaluado el macartismo a la luz de la represión del terrorismo en los EEUU, encontrando una línea de continuidad entre ambos fenómenos. En su libro “La Era de la Ansiedad: del McCarthismo al Terrorismo”, 2005, Haynes Johnson compara los abusos sufridos por los extranjeros arrojados a las prisiones estadounidenses de alta seguridad, como la de Guantánamo, posteriores al 9/11, con los excesos de la era McCarthy. En el mismo sentido, David D. Cole ha escrito que el Acta Patriótica es una “resurrección de la filosofía McCarthista sustituyendo comunista por terrorista”.

Ante la política injerencista permanente, hay que estar vigilante para denunciar, resistir y combatir éstas prácticas bélicas encubiertas, disfrazadas de benéficas acciones en el campo del arte, la cultura y la comunicación. Hoy contamos con valiosas herramientas: los documentos desclasificados de la CIA, las debilidades de Internet, los correos electrónicos, (que de “privado” no tienen absolutamente nada) y la noticia que es “vox populi”, acerca de los “hackeos”. Se suman, las demoledoras informaciones de Wikileaks y su creador Assange, refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres y Snowden, una suerte de renegado, agente arrepentido, justiciero.

Finalmente, nos interrogarnos, cómo apoyarnos en nuestra propia cultura, en nuestra manera de pensar lo propio…… cómo hacer para que nuestra música, pintura literatura, nuestro cine no sea una mala fotocopia de lo que nos viene enlatado del exterior, con propósitos de penetración ideológica capitalista, calificada como Guerra de Cuarta o enésima Generación.
ortizpozo@gmail.com


miércoles, 24 de agosto de 2016

Guantánamo, una de las tantas asignaturas pendientes de Obama

Esta prisión viola sistemáticamente los derechos humanos
Por Emilio Marín

A poco de asumir su primer mandato, Barack Obama prometió que cerraría la cárcel de Guantánamo. No cumplió. Y de devolver a Cuba esa zona usurpada, ni hablar. Perlas del neocolonialismo y de una potencia que se ufana de defender derechos humanos.

Su primera promesa fue el 20 de enero de 2009, a poco más de dos semanas de haberse instalado en la Casa Blanca con la aureola del “Sí Podemos”. El primer presidente afroamericano de la historia norteamericana dijo que en el curso de 2009 cerraría la cárcel de Guantánamo donde estaban secuestrados, torturados y en un limbo judicial 242 prisioneros de la “guerra antiterrorista” de su predecesor, George W. Bush.



Los presos habían sido capturados por Estados Unidos en Afganistán, Yemen, Pakistán y otros “oscuros rincones del planeta”, diría el texano bruto, a partir de 2002, cuando había lanzado su guerra tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 en las Torres Gemelas.

Esos presos llegaron a ser 780 en el momento de más capturas. ¿Qué hace el imperio estadounidense cuando tiene presos a los que no respetará sus derechos legales, no digamos humanos? Obviamente no los lleva a su territorio sino que usa dependencias en otros países, por ejemplo la cárcel de Guantánamo, enclavada en el oriente de Cuba, arrebatada con la Enmienda Platt de 1903, refrendada por los presidentes Tomás Estrada Palma y Theodore Roosevelt. Luego el Tratado de 1934 dio continuidad a la usurpación.

Allí había una base militar naval norteamericana y le adosaron la cárcel de Campo Delta, para contener esa carga humana no deseada en el territorio propio. Antes de recalar allí, esos presos fueron capturados en los países mencionados y torturados en prisiones diversas, antes de ser fletados hacia Guantánamo en vuelos ilegales que hicieron escalas y se aprovisionaron en aeropuertos europeos. La culta Europa miró para otro lado, conciente de que la estaban usando de socia en actos reñidos con la ley.

Muchos de esos gobiernos son los que levantan su índice acusador contra Cuba por no respetar supuestamente los derechos humanos, contra Venezuela, Irán, Siria, Rusia y China. Además de que tales acusaciones carecen de fundamentos, son formuladas por autoridades sin ninguna autoridad moral pues fueron parte imprescindible del acto violatorio de los derechos humanos cometido por Washington.

Segunda promesa

La primera promesa le valió al norteamericano el Premio Nobel de la Paz, otorgado por la academia sueca en 2009, cuando no había hecho ningún mérito. Después tampoco, vale la pena remarcarlo.

La segunda vez que juró que cerraría la cárcel ilegal fue en abril de 2013 y enero de 2014, avanzando ya su segundo mandato. Por entonces quedaban sufriendo con el mameluco color naranja unos 150 presos en el centro de detención ilegal estadounidense.

Las razones esgrimidas para demorar el cierre fueron dos. Una, básica, de índole política: los republicanos, que iban ganando la mayoría de ambas cámaras del Capitolio, eran hostiles al cierre. En parte para no darle una chance a Obama de mejorar su reputación política y ensanchar sus márgenes de maniobra hacia las presidenciales de noviembre de 2016. Los republicanos, en particular sus lobbies anticastristas de La Florida, como el senador Marco Rubio, no iban a votar ninguna ley que implicara una cierta concesión a La Habana. En rigor lo que Cuba siempre reclamó, hasta el día de hoy, es la devolución de Guantánamo y no tanto o no principalmente la cárcel, que es parte del paquete mayor.

A la luz de los hechos puede conjeturarse que el partido demócrata no tuvo interés de lidiar con los republicanos sobre este tópico. No quisieron un enfrentamiento que podía implicarles una pérdida de votos por derecha con los rivales.

El otro motivo para la postergación del mentado cierre, fue de índole financiera. La administración Obama, que no se fija en gastos cuando se trata de recompensar a sus bancos o financiar sus guerras, consideró excesivas las partidas para cerrar la cárcel y crear otras nuevas o remodelarlas en territorio norteamericano.

Se sabe que Guantánamo cuesta unos 450 millones de dólares anuales; reforzar algunas cárceles de máxima seguridad en EE UU implicaría un ahorro, al menos en la amortización a pocos años. Poner por delante un gasto menor, cuando hay un presupuesto de Defensa (léase Ataque) de 600.000 millones de dólares anuales, suena a excusa. En el fondo no quieren forzar a sus aliados a recibir parte de los presos actuales y sobre todo no quieren polémicas en casa por llevar lo que un sector yanqui considera terroristas y criminales aunque no se les haya probado esos cargos. Poner esa carga en su territorio, así sea a cárceles de máxima seguridad, podría dar argumentos al xenófobo Donald Trump, de que se está comprometiendo la seguridad norteamericana.

Por eso también la segunda promesa de Obama fue una hoja que llevó el viento, pese a que fue hecha en 2013 en medio de una larga huelga de hambre de gran parte de los reclusos, que desenmascaró aún más la imagen de su administración a nivel mundial.

Por la puerta de atrás

En 1903, cuando el mal vecino impuso la Enmienda Platt, el lugar donde obtuvo una base naval y carbonera podía tener alto valor estratégico. Además era para el naciente imperio una forma de cobrarse el haber arrebatado a España esa perla de la corona de su majestad. José Martí y los suyos habían luchado por esa independencia de la corona española, como última colonia en el continente. Y cuando esa pelea estaba cerca de la emancipación, apareció EE UU para que robarse el fruto ajeno. De allí que los cubanos no gozaron de una primera independencia como el resto de la región; pasaron sin solución de continuidad de la colonia española a la semi colonia estadounidense.
También quizás por eso mismo la tercera oleada independentista, con Fidel Castro a la cabeza, puede haber sido más potente que en toda América, cuando bajó como una lengua de fuego de la Sierra Maestra. Y Cuba sigue demandando el fin del bloqueo de USA y la devolución de Guantánamo.

Obama no quiere darse por enterado de lo segundo. Sobre el bloqueo, dice que está de acuerdo en que debe ser levantado, pero adjudica al Congreso la falta de avances reales tras su gesto de viajar a La Habana en marzo de este año. Tendrá que dar explicaciones en la 71° Asamblea General de la ONU a partir de setiembre próximo.

Sobre Guantánamo, el afroamericano ha reiterado ahora que querría terminar su mandato en enero de 2017 con el cierre, pero todo indica que no será así. No tiene correlación de fuerzas en el Capitolio y no quiere desafiar a los republicanos en este punto, como no lo hizo en ocho años. Apostará a que en todo caso Hillary Clinton pueda hacerlo.

A lo sumo, ha vuelto a recomendar la clausura diciendo algo cierto, que Guantánamo significa un aplazo al gobierno norteamericano a nivel internacional. Y a falta de cierre lo que viene haciendo este año es disminuir la cantidad de presos mediante el traslado de pequeños grupos a otros países.
Los saca, como la basura, por la puerta de atrás. Esta semana fletó a 12 yemeníes y tres afganos a los Emiratos Árabes Unidos. En abril pasado transfirió 9 a Arabia Saudita y en enero otros 10 fueron a Yemen, que podría recibir más cantidad pero está sufriendo una agresión militar de la dinastía Al Saud, de Arabia Saudita. Antes, 600 fueron transferidos a 57 países y 9 murieron en el lugar de detención. Seis fueron a Uruguay, 5 a España, 2 a El Salvador y 2 a Portugal.

Aún quedan 61 presos en Guantánamo, de los cuales un tercio tampoco tiene acusaciones en su contra por parte de los tribunales militares norteamericanos. Quiere decir que en el mejor de los casos, por cuarenta presos supuestamente “terroristas”, cuyos cargos no fueron probados en sede judicial, el imperio ha mantenido activa una cárcel ilegal durante los últimos doce años.

Lejos de pontificar sobre los derechos humanos, esa potencia debería comenzar a recibir instrucción básica sobre esos derechos, “desde la a hasta la zeta”. Con su prontuario es muy improbable que reciba un aprobado en esa materia porque el mundo seguiría reprochándole las terribles violaciones a los derechos humanos en Abu Ghraib (Irak), Bagram (Afganistán) y otras cárceles que fueron cerradas recién en 2014. Guantánamo sigue ofendiendo a la humanidad, dentro de esa trilogía. 4.085 dólares al año

Obama reduce la plantilla de presos y tratar que la nueva administración -si es demócrata- clausure la cárcel. Eso puede ser valorado positivamente por el gobierno de Raúl Castro, pero no hace a lo fundamental de su reclamo, que es la devolución de toda la zona oriental usurpada.

Guantánamo, como Puerto Rico y las Malvinas, son tres de las dolorosas reminiscencias del colonialismo en nuestra América. Será por eso que los cubanos siempre consideraron a Puerto Rico como su hermano (“Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas”, cantó Pablo Milanés) y que fuera tan generosa su solidaridad con Argentina por las islas.
Por el territorio de 116 kilómetros cuadrados, EE UU pagaba a la isla un arriendo anual de 2.000 dólares, aumentada en 1973 a 4.085. Desde la revolución de 1959 ese cheque no se cobra, por indigno. Aunque fuera de 4.085 millones, tampoco lo habrían aceptado Fidel y Raúl Castro. Cuba quiere a Guantánamo y tiene mucha dignidad.