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sábado, 19 de octubre de 2019

Aló, ¿oficina del Grupo de Lima?


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Aló, ¿oficina del grupo de Lima?
Si. Buenas tardes. ¡Que desea?
Por favor, quisiera hablar con el presidente de Perú.
No puede contestar. Esta muy ocupado intentando que no lo pongan en la lista de presidentes corruptos a los que meten presos. Imagínese que uno de ellos hasta se suicidó.
Ah, disculpe. No se preocupe. ¡Puedo hablar con el presidente de Argentina?.
No puede contestar. Está preparando las maletas porque se va.

¿Se va de viaje?
Si, va a dejar la Casa Rosada, porque le propinaron una paliza en las elecciones que le ha significado grandes ojeras, muchas arrugas y una exacerbación de su habitual estado de perturbación.
Bueno, entonces comuníqueme con el presidente de Chile.
No puede contestar. A esta hora se encuentra en el cumpleaños de su nieto y después se va a su casa a esconderse protegido por las fuerzas armadas y carabineros muy asustado por las grandes manifestaciones de estudiantes que parecen haberse cansado de tanto abuso, mentira y corrupción.
Entiendo, pero ¡podría hablar con el presidente de Honduras?.
No puede contestar. Un fiscal estadounidense lo acusó de narcotraficante, metió preso a su hermano por lo mismo y está negociando a ver si es posible salvarse de ésta.
Que problema, tan grande, pero, si debe estar por ahí el presidente de Brasil.
Él si está todavía pero no puede contestar el teléfono. Le da miedo que lo insulten por racista, misógino, destructor del ambiente, homofóbico, ignorante, mentecato, por hacer apología a la dictadura y por tantas cosas más, que a veces hasta “se enferma” para no dar la cara.
¡Será que puedo, entonces hablar con el presidente de Guyana?.
No puede contestar. Lamentablemente está muy enfermo y el país está semi paralizado. No se sabe cuándo pueda volver a la normalidad.
Ah. No sabía, espero que se recupere pronto para ver si puedo hablar con él. ¿Y el presidente de Costa Rica?, tal vez él me pueda conceder unos minutos.
No puede contestar. Tiene una diarrea indetenible desde que Venezuela ganó las elecciones para un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Trump lo llamó y le dijo que era un inútil y que a pesar que Estados Unidos presionó a muchos países en el mundo y repartió dinero por todos lados fue incapaz de ganarle a un país bloqueado y arrinconado.
Si, es patético. Entonces comuníqueme con el primer ministro de Canadá.
No puede contestar. Está en campaña electoral, muy aterrado porque existe la posibilidad de que los ciudadanos no lo confirmen en el cargo. Su subordinación a Estados Unidos a pesar que Trump lo ha humillado varias veces no es bien vista por algunas personas y él tiene mucho temor de perder las elecciones
Ah. Es verdad. Disculpe. Se me había olvidado. Entonces, por favor, comuníqueme con el presidente de Panamá.
No puede contestar. Tiene dudas sobre lo qué va a decir. No sabe si es de izquierda o de derecha y enfrentado a la necesidad de asumir una posición ante Estados Unidos, prefirió arrodillarse antes que defender la dignidad de su país, eso lo tiene consternado y de alguna manera, abobado.
Qué lástima. Se parece a Martín Torrijos que intentaba ser de extremo centro como Michelle Bachelet.
No lo sé señorita, esa es su opinión, no la mía. Mi función sólo es contestar el teléfono.
Si, en todo caso parece que tiene poco trabajo últimamente. Por favor, dígale al presidente de Guatemala que solo necesito unos minutos
¿El saliente o el entrante?
A estas alturas ya me da lo mismo.
El saliente ya se va y está muy ocupado tratando de tapar todos sus hechos de corrupción, lo cual lo tiene muy ocupado y no creo que pueda hablar.
¿Y el entrante?
El es italiano, viaja con pasaporte de ese país. Parece que siente vergüenza de ser guatemalteco. Además es bastante limitado. No creo que quiera hablar con usted.
Que difícil se ha hecho esta tarea. Me está entrando preocupación, pero el presidente de Colombia seguro querrá hablar conmigo.
No puede contestar. Se pasa todo el día hablando con el senador Uribe que es quien da las órdenes. Y el resto del tiempo, lo utiliza en falsificar fotos para presentar en los organismos internacionales y haciendo un gran esfuerzo para que no se sepa que está protegiendo y amparando a los paramilitares que asesinan dirigentes sociales y de derechos humanos en el país. Claro, lo puede hacer porque lo apoya Estados Unidos y las grandes transnacionales de la información. Todo esto hace que esté sumamente ocupado.
Entonces el presidente de Paraguay me podrá ofrecer algunas ideas.
Es difícil señorita, ese señor no tiene
¿No tiene tiempo?
No, no tiene ideas. Es tan bruto que le quiso regalar la hidroeléctrica de Itaipú, el mayor patrimonio de Paraguay a Brasil en secreto, pero todo se descubrió y está en la cuerda floja. Por ahora se salvó gracias a una llamada que hizo Trump al presidente del Congreso para que paralizara el proceso de destitución, pero igual se tuvo que ir el vicepresidente y el canciller.
Entonces, ¿no hay nadie?
La verdad están todos muy ocupados y preocupados, pero tal vez puede hablar con el jefe.
¿Y quién es el jefe?
Bueno, ahora que botaron a John Bolton, lo está ejerciendo directamente el presidente Trump.
Ah. Muy bien, por favor, pregúntele si me puede atender.
Señorita, consulté, pero en su oficina me dijeron que entre Putin y Xi Jinping lo tienen loco, además está decidiendo a quién presiona y a quién sanciona hoy. Me dijeron que está de muy mal humor porque no ha podido resolver lo de Cuba, ni lo de Venezuela, tampoco lo de Irán ni de Corea del Norte. Y ahora hasta sus amigos de Europa, Arabia Saudita y Turquía lo traicionaron y los va a tener que sancionar también.
Que terrible. Y entonces ¿No hay nadie en el grupo de Lima que me atienda?
La verdad no señorita. Aquí, entre usted y yo, esto se está acabando y me parece que me han dejado para que cierre la puerta, ponga el candado y cuelgue un cartel – que ya está hecho- en la puerta
¿Y qué dice el cartel?
“Cerrado definitivamente por incapacidad manifiesta de sus miembros”
sergioro07@hotmail.com

sábado, 3 de noviembre de 2018

Brasil y el fascismo en el poder


Por Carlos Pérez Morales:
Por un período de 13 años, Brasil fue gobernado por políticos del progresista e izquierdista Partido de los Trabajadores. Su principal líder Luis Ignacio Lula Da Silva ascendió a la presidencia de Brasil en el año 2003. Su presidencia se extendió por 2 términos hasta el 2010. Luego (2010), el Partido de los Trabajadores eligió a Dilma  Rousseff  como presidenta de la nación más grande de América Latina.


La presidenta Rousseff duró en el cargo hasta que fue depuesta por el Congreso en el año de 2016. Su gobierno se caracterizó por continuar las reformas económicas y sociales que había comenzado el gobierno de Lula. Durante su período de gobierno, interrumpido por su destitución, la tasa de desempleo, descendió a su mínimo histórico. Al finalizar 2012, con un 5,5%. Rousseff fue destituida por el Congreso acusada de mal manejo de las cuentas nacionales.  Nunca se le probaron fehacientemente las acusaciones,

Muchos de los funcionarios gubernamentales de su gobierno fueron acusados de corrupción. Aún así fue despojada de la presidencia. Le sucedió en el puesto su vice presidente Michelle Temer, señalado como uno de los conspiradores para la destitución de Rousseff. En 2016, asumió interinamente la Presidencia del Brasil.  Temer actuó como un político de derecha.

Después de 13 años en el poder, el Partido de los Trabajadores, perdió el apoyo electoral del pueblo, acusado de ser responsable  de una serie de crisis económicas y un escándalo descomunal de corrupción de  algunos de sus líderes principales., La caída en desgracia del partido, presentó todos los elementos  del descontento popular en esta nación. 

Este descontento popular fue capitalizado por el fascista Jair Mesías Bolsonaro en  su reciente elección. Este fatídico personaje representa los más crueles "valores del fascismo."  Su llegada al poder se debió al descontento de algunas clases (media, por ejemplo y de los poderosos evangélicos que han ido ganando adeptos en Brasil) Bolsonaro ganó en las 10 ciudades más ricas de Brasil. En muchas de ellas aplastó a Haddad, logrando hasta seis veces más votos. Haddad se impuso, en cambio, en las 10 ciudades más pobres de Brasil.  Arrasó en las ciudades, en los lugares más ricos y de mayoría blanca.

Ha ejercido una larga carrera política en el legislativo de Brasil, sobre el cual ha dicho que no sirve para nada, Sus expresiones xenofóbicas, racistas, homofóbicas y sexistas (en contra de las mujeres) han causado mucha preocupación interna y a nivel internacional  Ha dicho también que los que organicen protestas o participen en ellas, serán exiliados o sentenciados a muerte.  El es un connotado admirador de los militares y apoyó abiertamente la dictadura militar que comenzó en 1964. Se comenta que su Ministro de Economía será Paulo Guedes, Economista de la Escuela de Chicago y defensor del libre mercado, la reducción del gobierno y el Neoliberalismo depredador.

Ante la posible amenaza que representa Bolsonaro, se necesitará el ejercicio de una fuerte oposición, que logre frenar sus posiciones. 
Analista Geopolítico

carlosperezmorales@hotmail.com


jueves, 19 de abril de 2018

Venezuela Vladimir se fue de bocón y eso la derecha no lo perdona...


Por: Iván Oliver Rugeles:

Vladimir Villegas en su programa  “Vladimir a la 1” del pasado lunes 16 de abril del mes en curso, dijo esta gran verdad, palabras más, palabras menos: “Es un despropósito y más allá de ello un gran error si la oposición lleva adelante la posibilidad de impulsar y aprobar en el seno de la Asamblea Nacional un juicio de mérito al Presidente de la República Nicolás Maduro, con miras a su destitución”, el cual, -agregó Villegas- “lo ha solicitado el llamado TSJ en el exilio, dado que ese tribunal no tiene competencia alguna para ello porque, por otra parte han sido apenas 13 magistrados que aprobaron esa petición, de los 33 que fueron designados y, además, porque dicha decisión la tomó fuera del territorio nacional.” (*)



Más allá de reconocer que Villegas ha dado en el clavo, vale resaltar que él se cuidó mucho, quizás en resguardo de su “estrellato” en la acera opositora venezolana, de expresar esa opinión cuando excluyó como la causa de mayor relevancia que explica ese grave error, es que el fulano TSJ en el exilio es inexistente, pues sus integrantes fueron designados y juramentados por una AN en desacato y las decisiones de ésta, -a  todo evento- son letrea muerta, no tienen efecto alguno, para que nosotros agreguemos, además, que quienes prestaron sus nombres para crear esa pantomima de tribunal, parece que olvidaron (?) al juramentarse, que incurrieron flagrantemente en usurpación de funciones, delito éste prescrito en nuestro código penal.

Esto lo aclaramos, porque de acuerdo a las palabras de Villegas, sin necesidad de hacer algún esfuerzo, nosotros inferimos que en su opinión, el TSJ en el exilio si hubiese contado con la totalidad de los magistrados que eligió la AN o al menos la cantidad necesaria para ello y, además, la sesión la hubiera llevado dentro del territorio nacional, para él esa decisión estaría ajustaba a derecho, sin discusión alguna…!!!

(*) Aquí pueden escuchar a Vladimir de su propia voz lo que dijo en ese programa:https://www.youtube.com/watch?v=_NceXwD5zC4&list=PLqFRIr55wNZBMSLcOrlV-W2LtaHShBR6z&index=6&t=0s
  
rioliverr@gmail.com
ioliverrugeles@gmail.com

martes, 27 de marzo de 2018

Coimas de Odebrecht provocan sismo con epicentro en Lima


Por Emilio Marín
Le aceptaron la renuncia a Pedro Pablo Kuczynski

La segunda fue la vencida para el peruano PPK. Se había salvado de la destitución en diciembre, pero esta semana presentó la renuncia antes que el Congreso lo destituyera. Las coimas de Odebrecht siguen provocando terremotos políticos.

Pedro Pablo Kuczynski estuvo poco tiempo como presidente peruano, pues ganó en balotaje las elecciones el 5 de junio de 2016 y asumió el 28 de julio de ese año, supuestamente para completar un mandato de cinco años hasta 2021. Sin embargo su carrera política se truncó el 23 de marzo, cuando el Congreso le aprobó la renuncia, presentada por él dos días antes como recurso de último momento para no ser destituido por ese legislativo bajo cargos de “inhabilidad moral” (léase corrupción).


El Congreso unicameral de 130 miembros contaba con amplia mayoría para echarlo sin más trámite en una votación donde de las seis bancadas solamente la oficialista, reducida, podía no bajarle el pulgar.

Ya en diciembre pasado, bajo el peso de estas acusaciones de haber recibido coimas millonarias de la brasileña Odebrecht cuando era ministro de Economía de Alejandro Toledo (2001-2006), PPK se había salvado en el Congreso por unos pocos votos, ocho para ser exactos. La opositora Fuerza Popular de Keiko Fujimori lo tenía prácticamente liquidado, pero una fracción menor del fujimorismo, encabezada por Kenji Fujimori, acordó salvar al presidente a cambio de algo que se supo cuatro días más tarde, cuando el presidente firmó el indulto para Alberto Fujimori. Este purgaba una condena a 25 años por los crímenes cometidos en su gobierno y salió en libertad como fruto de ese arreglo espurio.

En esa oportunidad los votos fueron 78 por la destitución de Kuczynski y no alcanzaron a los 87 para tal fin. Ahora eran muchos más, por dos razones principales. La fiscalía de la Nación siguió acumulando pruebas de que esas coimas, relatadas por Marcelo Odebrecht, habían sido pagadas a Westfield Capital, una consultora del presidente cuando era ministro de Economía de Toledo, y a First Capital, una firma de la que aquél era socio junto a un empresario chileno.

La justicia peruana evaluó que los pagos recibidos por esas dos vías alcanzaban a 3,4 millones de dólares, en proyectos de caminos y riego. Con más pruebas concretas que en diciembre pasado, la fiscalía pidió al Congreso que acuse otra vez.
Y la otra razón, nueva, fue que aparecieron videos -seguramente filmados por el fujimorismo– donde Fujimori junior y otros diputados trataban de convencer a colegas dudosos para que votaran a favor del presidente, a cambio de obras en sus distritos, designaciones, cargos y otros favores de la política contaminada por la corrupción.
Esos videos fueron la gota que rebalsó el vaso, ya colmado de denuncias, y llevó al presidente a anunciar su renuncia, el miércoles 21.

Corrupto y sin autocrítica
En esa ocasión y sin hacer la menor autocrítica, explicó que veía un país muy dividido y que le parecía lo mejor renunciar. No lo hizo admitiendo culpas de su parte sino más bien echándolas sobre quienes, desde la oposición, habrían impulsado una especie de golpe de Estado que no existió.

Sus explicaciones sobre el dinero ingresado a sus cuentas, documentado por la información financiera peruana, fue increíble pues admitió lo relativo a Westfield, que era suya, pero no lo de First, donde estaba asociado, y explicó que no lo recordaba bien porque es muy desordenado.
Al cronista esas explicaciones le parecieron tener puntos de coincidencia con las que dio Mauricio Macri tras su aparición en los Panamá Papers, diciendo que no eran inversiones suyas sino de su padre y resto de la familia, que no se acordaba.

No vaya a creerse que PPK fue el único peruano untado por la constructora brasileña. Odebrecht admitió que había financiado las campañas de todos los candidatos presidenciales más importantes, incluyendo a Kuczynski en su intento anterior de 2011. Así se confirmó que Toledo y sus sucesores Alan García y Ollanta Humala, recibieron coimas del monopolio; Humala está en prisión y Toledo está prófugo de la justicia.
La renuncia de PPK tuvo polémicas hasta el final, porque una declaración del Congreso, preparada para la aceptación de la misma, lo caracterizaba como un “traidor a la patria”, lo que indignó al renunciante y a su pequeño grupo de legisladores. El afectado dijo que en ese caso retiraría la renuncia y provocaría el inicio de otro trámite, de vacancia. Ante las dificultades y demoras que eso causaría, ese párrafo fue suprimido.
Y así fue como el viernes 23 asumió como presidente del Perú quien hasta ahora tenía el cargo, más bien formal, de vicepresidente primero, Martín Vizcarra, quien vivía en Otawa y era embajador ante Canadá.
Crisis política

El nuevo presidente asume en condiciones de una fragilidad notable, porque ni siquiera puede contar como propia la fuerza que sostenía a PPK, de sólo 18 congresistas y que en ocasión del deleznable indulto a Fujimori perdió varios, además de ministros y dirigentes que renunciaron a “Peruanos Por el Kambio”.

Vizcarra fue gobernador regional de Moquegua y allí tuvo una buena gestión porque sus colegios fueron los primeros según la Evaluación Censal de Estudiantes del Ministerio de Educación. Así llegó al gobierno, como extrapartidario. Asumió el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) pero fue acusado de favorecer a un consorcio encargado de la construcción de un aeropuerto en Cusco, conglomerado donde sobresalía Eduardo Eurnekian, de Aeropuertos Argentina 2000. Las denuncias sobre sobreprecios hicieron que ese proyecto fuera anulado y Viscarra salió rumbo a Canadá, como para pasar desapercibido.
Este político que no conoce casi el 80 por ciento de la población peruana, ahora tuvo que asumir como jefe de Estado.

En estos días de incertidumbre hubo movilizaciones en Lima reclamando elecciones anticipadas y un grito con reminiscencias argentinas de “que se vayan todos”. Esas protestas fueron adjudicadas al Frente Amplio, de centroizquierda, liderado por la joven diputada Verónika Mendoza que en las elecciones de 2016 cosechó el 20 por ciento de los votos.

Por ahora no habrá nuevos comicios, pero nadie puede asegurar que Vizcarra consiga consolidarse y continuar en el Palacio Pizarro hasta 2021.

Papelón de PPK
Cuando el ahora expresidente anunciaba su renuncia, el 21 de marzo, detrás suyo estaban todos los ministros, para la foto, dando acompañamiento con unas caras desangeladas. Entre ellas, Cayetana Aljovín, canciller y titular del palacio Torre Tagle.

Aljovín y PPK hicieron un papelón mayúsculo en las semanas previas, porque habiendo invitado con anterioridad al venezolano Nicolás Maduro, como a los mandatarios de 35 países a la VIII Cumbre de las Américas, luego lo “desinvitaron” y lo declararon persona no grata, que no podía acudir a esa cita de presidentes a realizarse en Lima el 13 y 14 de abril próximo.

Tal afrenta al mandatario y al pueblo venezolano fue resultado de la presión norteamericana, hecha por Rex Tillerson, que por esos días visitó Perú y otros cuatro países latinoamericanos durante una gira centrada en la agresión contra Venezuela.
Ahora Tillerson fue despedido por Donald Trump y reemplazado en la cancillería por el hasta ahora jefe del espionaje, la CIA, Mike Pompeo.

Y Kuczynski, como quedó dicho, cayó tras la acumulación de pruebas de corrupción en su contra. ¿Y éstos eran los que vetaron la presencia del venezolano en la VIII Cumbre de las Américas argumentando supuestos déficit de la democracia bolivariana?

¿Qué tema central se abordará en esa Cumbre? Cuando se ingresa a la web oficial del encuentro está la increíble respuesta: “Los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas abordarán el tema central de la Cumbre, “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción”. Y se aclara que fue el Estado peruano el que elaboró el proyecto titulado “Compromiso de Lima: Gobernabilidad Democrática frente a la Corrupción”.
Una vez más “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”.

Cuba es otra cosa
Con razón Maduro festejó la caída de PPK y deseó: “así van a caer Santos, Macri y Temer”.
Odebrecht hizo obras en Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela, y pagó coimas en casi todos ellos. Toda regla tiene su excepción, que nuevamente es Cuba.

En julio de 2017 se conocieron nuevas declaraciones judiciales de Marcelo Odebrecht, reproducidas por medios brasileños, donde el magnate exculpaba a la isla y recalcaba la honestidad de sus funcionarios. Dijo que “no compró favores en la isla”, que allí sus transacciones fueron limpias y que “la corrupción en Cuba es 'borde cero' lo que sería comprobado por el hecho de que los ministros llevan una vida sencilla”.
Hay que tener en cuenta que Odebrecht tuvo a cargo el Proyecto del Puerto de Mariel, incluido en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), un emprendimiento de 900 millones de dólares, financiado por el Bndes brasileño en tiempos de Dilma Rousseff.

En medio de escándalos de corrupción del “Lava Jato”, que provocan caídas de presidentes en la región, el modelo socialista demuestra que es muchísimo más honesto que sus detractores.
ortizserg@gmail.com

sábado, 24 de febrero de 2018

PPK, historia profunda e historia reciente de un perrito simpático.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Un país cuya sede de gobierno lleve el nombre del peor asesino y depredador de su historia, es un país gobernado por una clase política que evidentemente tiene graves problemas de identidad. Es el caso del Perú cuyo palacio presidencial se llama “Casa de Pizarro”, recordando el apellido del más brutal entre todos los enviados del rey español para someter a sangre y fuego la Abya Yala. Pero no es la única situación de tales características en América Latina: en la plaza principal de Santiago de Chile, majestuosa y enhiesta se erige la estatua ecuestre de Pedro de Valdivia, el conquistador e iniciador del genocidio mapuche.



Pero volviendo a Perú y a su historia, es menester recordar que posiblemente no haya en nuestra región otra oligarquía tan ancestralmente traidora como la peruana. Imitando el comportamiento de Pizarro, quien atrajo a Atahualpa a través de una artimaña para robarle y asesinarlo, la oligarquía limeña desde los mismos prolegómenos de la independencia actuó con similar catadura, traicionando a San Martín con quien había hecho arreglos, a los que el Libertador del Sur se había visto obligado para intentar construir una correlación de fuerzas que le permitiera gobernar y generar estabilidad en el país.  Sin embargo, junto a ello, San Martín tomó medidas de corte popular que no agradaron a la casta oligárquica que ambicionaba para sí todo el poder que no pudieron arrebatarle a los españoles en combate, y que solo lograron obtener gracias a las acciones emprendidas por el general rioplatense. Después de haberlo recibido con gran alborozo y hasta con una actitud bastante lambona, comenzaron a conspirar en su contra para expulsarlo del país. Antes, ordenaron el asesinato de Bernardo de Monteagudo, intelectual, abogado, político y militar y uno de los más preclaros promotores de la lucha integracionista latinoamericana, quien había fungido como ministro de guerra y marina primero, y de gobierno y relaciones exteriores después, entre agosto de 1821 y julio de 1822 y que había jugado un papel decisivo en la creación de condiciones operativas y políticas para lograr la independencia del Perú. Sus imperfecciones: ser muy inteligente y ser mulato, dos “abominables” características imposibles de aceptar por la aristocracia limeña.

Después de la retirada y regreso de San Martín a Argentina en 1822, Bolívar se propuso dar continuidad, y culminar su obra en el país. No obstante, debió también chocar con la clase dirigente peruana que escondida tras un falso nacionalismo, indulgente con los españoles y de férrea oposición al Libertador. De la misma manera que lo habían hecho con el Protector, escondidos tras un manto de chovinismo, recelaban de los padres de la patria latinoamericana que solo fueron a Perú a prestar sus servicios y los de sus ejércitos formados por hombres y mujeres de todas las latitudes de América del Sur, sin pedir nada a cambio.

Esta oligarquía, intrínsecamente traidora se hizo del poder casi inmediatamente después de concretada la gesta libertadora de Ayacucho en 1824 comenzando de esa manera 200 años de desgracias para el valeroso pueblo peruano. Por supuesto, el Perú también ha visto nacer a muchos hijos dignos y honorables. Durante los años 1847-1848 y 1864-1865, se organizaron el I y II Congreso Americano de Lima con el objetivo de dar continuidad a las ideas bolivarianas que habían quedado truncas después del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826.

En enero de 1864, el Canciller Juan Antonio Ribeyro, envió invitación a los gobiernos de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela. El último asunto de la agenda, el número 6, era la penalización (por la vía de "castigos morales") de aquellos gobiernos que establecieran "compromisos contra la independencia de alguno de los Estados, contra sus instituciones y contra la estabilidad de la paz general", antagónico comportamiento con el de la actual pantomima de Canciller que tiene el Perú. Cayetana ni debe saber quien fue el canciller Ribeyro.

Por cierto, vale recordar que Colombia manifestó su firme oposición a invitar a Estados Unidos a este evento (Santander ya había fallecido). A ese respecto, la cancillería colombiana argumentó que la potencia del norte "profesa y practica el principio de absoluta prescindencia en los negocios políticos de las repúblicas hispanoamericanas, rehusándose [...] a toda especie de alianzas", agregando que invitar a ese país, "embarazaría no poco a la misma acción independiente" de las nuevas repúblicas en razón de "la preponderancia natural de una potencia vecina que tiene ya condiciones de existencia y tendencias propias de un poder de primer orden, las cuales pueden venir a ser alguna vez antagonistas". Como se puede ver, también ha habido gobiernos dignos y cancilleres honorables en Colombia. No todos han sido como Santos y María Ángela.

En años recientes, el desventurado pueblo peruano ha tenido que soportar presidentes que hacen campaña con un discurso y gobiernan con otro, de esa manera, la traición sigue presente: Fujimori (1990-2000) fue elegido por los votos para terminar gobernando como dictador, estuvo preso diez años por corrupto y liberado gracias al acuerdo del actual presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) con un sector del partido fujimorista para mantenerse en el poder. Alejandro Toledo, (2001-2006) inició su gobierno con grandes perspectivas después de la década fujimorista, prometió medidas de carácter social y un repunte macroeconómico pero culminó su mandato con solo el 8% de aceptación popular. Actualmente es prófugo de la justicia, que lo demanda junto a su esposa, acusado de lavado de dinero y tráfico de influencias, además de estar sindicado de haber recibido un soborno por 20 millones de dólares de parte de Odebrecht.

Alan García (2006-2011), el más incombustible de todos los presidentes peruanos recientes. A pesar de haber tenido un primer gobierno (1985-1990) plagado de hechos de corrupción que lo llevó a finalizar su mandato con 9% de apoyo popular, fue electo para un nuevo período no consecutivo en 2006. En 2001, prescribieron los delitos por los que fue acusado en su primer gobierno. Sin embargo, dando continuidad a sus prácticas del pasado, este líder social demócrata que mantuvo ideas equidistantes entre la izquierda y la derecha, reincidió en sus prácticas corruptas y terminó desarrollando un gobierno neoliberal que contrariaba las originarias ideas que adquirió en el partido APRA. Varios de sus ministros han sido acusados por recibir sobornos de Odebrecht.

Ollanta Humala (2011-2016) contendió dos veces a la presidencia por el partido Nacionalista, una definición que no decía nada. Su actitud timorata llevó a que las riendas del poder y del gobierno las manejara su esposa. Su mandato se caracterizó por una transición acelerada desde posiciones de centro izquierda a acciones represivas anti populares y apoyo a los sectores empresariales que es el que verdaderamente ha gobernado durante todos estos años, hasta que uno de los suyos: Kuczynski llegó en 2016 a ostentar el poder de manera directa, mientras tanto Humala se encuentra detenido al igual que su esposa, acusado de corrupción y de estar involucrado en el escándalo Lava Jato que estalló en Brasil con ramificaciones en varios países.

Por su parte Kuczynski, un ex funcionario del Banco Mundial y primer ministro durante el corrupto gobierno de Alejandro Toledo, representa lo más putrefacto, entreguista y kla actitud más sumisa de esa oligarquía peruana, nutrida a través de la historia con nuevas adquisiciones como este empresario y empleado de grandes firmas del área financiera y de la minería. Al igual que Alan García, fue sobreseído por la justicia de su país, tras haber sido acusado de prácticas ilegales en la gestión pública por lo cual se refugió, -como es habitual en estos casos- en Estados Unidos. Llegó al gobierno en julio de 2016, sin embargo, ya en diciembre de ese año, la justicia lo comenzó a investigar por su actuación como primer ministro de Toledo, a fin de conocer, si favoreció a Odebrecht mientras ostentó ese cargo. En esas condiciones, el Congreso del Perú llevo a votación a fin del año pasado la comparecencia de PPK para decidir su destitución, si se constataba su incapacidad moral para ejercer el cargo. Ese fue el contexto en el cual, el 21 de diciembre pasado se produjo el acuerdo de PPK con el hijo de Fujimori para que los diputados de su partido rechazaran la destitución, a cambio del indulto al ex dictador que fue el regalo de navidad que el presidente peruano le dio a su país el 24 de diciembre. PPK pasará a la historia por caracterizar a América Latina como “perrito simpático acostado en la alfombra de la Casa Blanca.

Vista la historia profunda y conocida la historia reciente, ¿alguien podría sorprenderse por las actuaciones impías de la clase política peruana y del actual gobierno de ese país, que actuando al margen del derecho internacional, y asumiendo con alta responsabilidad su papel de “perrito simpático” le lame las botas…y algo más a su amo?

sergioro07@hotmail.com